{"id":1700,"date":"2011-11-18T00:00:00","date_gmt":"2011-11-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1700"},"modified":"2020-02-21T11:18:21","modified_gmt":"2020-02-21T10:18:21","slug":"liberar-el-cuerpo-liberarse-del-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1700","title":{"rendered":"Liberar el cuerpo, liberarse del cuerpo"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-top: 0.1cm; margin-bottom: 0.1cm; line-height: 100%;\" align=\"CENTER\">Publicado en la revista La Madeja<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 100%;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Todo orden econ\u00f3mico y social se proporciona a s\u00ed mismo un lugar f\u00edsico ideal a trav\u00e9s del cual expresa sus valores y sus principios. En la Grecia cl\u00e1sica ese espacio era la Plaza; en el medioevo cristiano era la Catedral; en el capitalismo es el Pasillo. Lo que caracteriza al pasillo es que por \u00e9l s\u00f3lo se puede circular y que la circulaci\u00f3n misma convierte todas las cosas en mercanc\u00edas. En el Pasillo no hay objetos sino im\u00e1genes de objetos. Esas im\u00e1genes o mercanc\u00edas tienen algunos rasgos esenciales y comunes: no duran lo bastante para que nos conciernan; pueden (deben) ser reemplazadas por otras enseguida y por lo tanto nunca perecen; no incluyen ninguna referencia exterior o \u00edntima m\u00e1s all\u00e1 de su pura y fugitiva comparecencia en el Pasillo.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Los objetos, al otro lado, se caracterizan por todo lo contrario: se yerguen en el espacio con la suficiente consistencia como para ser mirados o utilizados; cuentan una historia, aunque s\u00f3lo sea la de su propia construcci\u00f3n o genealog\u00eda, y llega un momento, tras muchos remiendos y parches, en que no pueden ser ni reparados ni reemplazados: sencillamente se mueren.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Hay toda una tradici\u00f3n leg\u00edtima de liberaci\u00f3n sexual que pasa por la deslegitimaci\u00f3n de los objetos o la sublevaci\u00f3n contra ellos. Nos negamos a ser tratados como objetos cuando en realidad deber\u00edamos reivindicar, al mismo tiempo, nuestro derecho inalienable a ser tratados como objetos valiosos y fr\u00e1giles. Pues los seres humanos somos tambi\u00e9n objetos; es decir, objetos de atenci\u00f3n y de cuidado, es decir, cuerpos. Los cuerpos son objetos porque cumplen precisamente todas las condiciones que hemos asociado a su definici\u00f3n. 1. Son interesantes, en el sentido de que -como en el caso del amor- interesan a la mirada y a las manos, frente a las cuales -miradas y manos- se mantienen detenidos o retenidos: s\u00f3lo se puede acariciar, alimentar o curar un cuerpo inm\u00f3vil. 2. Cuentan una historia, la de su propia estancia en el mundo, reflejada en la biograf\u00eda f\u00edsica que llamamos envejecimiento, o tambi\u00e9n la de su capacidad para reproducirse: un embarazo, por ejemplo, es un relato m\u00e1s o menos largo que dura en torno a 9 meses, un per\u00edodo demasiado denso si lo medimos en el tiempo del Pasillo. 3. Por mucho que los cuidemos, los atendamos y los reparemos, los cuerpos finalmente son improrrogables e insustituibles: se mueren.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Pues bien, el Pasillo, que ha abolido las cosas, trata tambi\u00e9n de abolir permanentemente los cuerpos. Podemos pensar, mientras corremos a nuestra vez por el pasadizo, que una cultura que rinde culto a la juventud y al deseo es una cultura que ha liberado los cuerpos. Pero la juventud es solo un estado que no se puede mantener sin renunciar a la madurez; y el deseo es s\u00f3lo un fluido indiscriminado para el que todo objeto es en realidad un obst\u00e1culo. El Pasillo, poblado de im\u00e1genes de inmarcesible juventud, combate sin parar la aparici\u00f3n de los cuerpos, sugiriendo a trav\u00e9s de la publicidad -que es publicidad no de un producto o de una marca sino de un r\u00e9gimen de vida y de un orden de clasificaci\u00f3n jer\u00e1rquica del mundo- sugiriendo, digo, la ilusi\u00f3n de un sujeto autodefinido que se proporciona sus propios contenidos y que, por tanto, no es afectado ni desde el interior ni desde el exterior por ninguna fuerza biol\u00f3gica o social: no huele, no enferma, no envejece y no muere. \u201cMi cuerpo es m\u00edo\u201d es una justa, justiciera reclamaci\u00f3n frente a la pretensi\u00f3n ajena de dominio, pero al mismo tiempo se trata de un espejismo: mi cuerpo es suyo , del cuerpo, y es tambi\u00e9n de la sociedad que lo define, lo moldea, lo activa, lo inscribe, en fin, en una determinada red de comparecencias y de ausencias. El Pasillo, negaci\u00f3n de las cosas, abolici\u00f3n fracasada de los cuerpos, ofrece toda una serie de admin\u00edculos y procedimientos mediante los cuales se alimenta la ilusi\u00f3n de una permanente regeneraci\u00f3n del sujeto, a imagen y semejanza no de Dios sino de las mercanc\u00edas. Si consumes esta marca, si usas esta crema, si vas a este gimnasio, si ingieres estas pastillas, si te operas en este hospital, ser\u00e1s como la mercanc\u00eda misma: no envejecer\u00e1s nunca y, a\u00fan m\u00e1s, no morir\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a> El cuerpo -la comparecencia repentina del cuerpo y sus huellas- es el fracaso del sistema. \u00bfD\u00f3nde aparecen los cuerpos? Contra el muro , el l\u00edmite inesperado de ese Pasillo que se concibe a s\u00ed mismo sin trabas, siempre l\u00edquido, en continuo movimiento, perpetuum mobile de pronto interrumpido por un chirrido, por una piedrecita, por la sombra del tiempo. \u00bfQui\u00e9nes tienen cuerpo? Los inmigrantes, los pobres, los enfermos, los viejos, los muertos. \u00bfMerecen por ello cuidados y atenciones o al menos compasi\u00f3n? Al contrario, todo en nuestra sociedad, forjada en los valores del Pasillo, est\u00e1 organizada para que los cuerpos, como las dem\u00e1s cosas, produzcan rechazo o asco y permanezcan, por tanto, lejos de la vista, excusados y ocultos, vergonzosos, pecaminosos, fuente fatal de contaminaci\u00f3n en el recinto puro de las mercanc\u00edas. No es extra\u00f1o que en nuestras ciudades, cada vez con m\u00e1s frecuencia, sean precisamente los inmigrantes los que cuidan a nuestros enfermos y nuestros viejos. Cuerpos que se ocupan de cuerpos: ese es el sentido m\u00e1s banal y radical del amor, prohibido en nuestro mundo por la emancipaci\u00f3n del deseo de toda atadura terrestre.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">Liberaci\u00f3n del cuerpo puede querer decir dos cosas: el proceso por el cual el capitalismo intenta liberarse de los cuerpos en el Pasillo de las mercanc\u00edas; y el proceso por el cual el cuerpo recupera un papel central como objeto insuperable (de atenciones y cuidados). Liberarse del cuerpo es reclamar nuestro derecho a ser mercanc\u00edas; es decir, nuestro derecho, al mismo tiempo, a la inmortalidad propia y a la destrucci\u00f3n de los otros. Frente a esta paradoja fatal, liberar el cuerpo es, al contrario, afirmar el derecho a mirarse, a cuidarse, a vivir un relato, a envejecer sin verg\u00fcenza y a morirse sin dramas. Este dilema -entre liberar el cuerpo o liberarse de \u00e9l- es la m\u00e1s radical e insoslayable decisi\u00f3n pol\u00edtica de nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">La revista feminista La Madeja puede descargarse gratuitamente en la p\u00e1gina web de Cambalache:<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 100%;\" align=\"JUSTIFY\">httt:\/\/<a href=\"http:\/\/wmail32.movistar.es\/cp\/ps\/Mail\/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=nandozc&amp;url=-641627147\">www.localcambalache.org<\/a>.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 100%;\" align=\"JUSTIFY\">http:\/\/ <a href=\"http:\/\/wmail32.movistar.es\/cp\/ps\/Mail\/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=nandozc&amp;url=552905616\">http:\/\/descargas.localcambalache.org\/lamadeja_0.pdf<\/a><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 100%;\" align=\"JUSTIFY\">http:\/\/ <a href=\"http:\/\/wmail32.movistar.es\/cp\/ps\/Mail\/ExternalURLProxy?d=telefonica.net&amp;u=nandozc&amp;url=553829137\">http:\/\/descargas.localcambalache.org\/lamadeja_1.pdf<\/a><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en la revista La Madeja Todo orden econ\u00f3mico y social se proporciona a s\u00ed mismo un lugar f\u00edsico ideal<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":1701,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1700","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-condiciones-de-vida"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1700"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1700\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}