{"id":1707,"date":"2011-11-30T00:00:00","date_gmt":"2011-11-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1707"},"modified":"2020-02-21T11:10:44","modified_gmt":"2020-02-21T10:10:44","slug":"la-cuestion-comunista-despues-del-quot-comunismo-quot","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1707","title":{"rendered":"La cuesti\u00f3n comunista, despues del &quot;comunismo&quot;"},"content":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo de Manuel Monereo al libro &#8216;El Sastre de Ulm&#8217; de Lucio Magri<\/p>\n<p>No est\u00e1 fuera de lugar recordar aqu\u00ed una an\u00e9cdota que nos contaba el difunto Paul Baran a su regreso de un viaje a Europa, probablemente alrededor de 1960. Durante su estancia en Roma hab\u00eda sostenido una larga discusi\u00f3n (en ruso) con Togliatti, dirigente del PC italiano.<\/p>\n<p>Las preguntas de Baran trasluc\u00edan su escepticismo en cuanto a la compatibilidad entre la t\u00e1ctica electoral y parlamentaria del PC italiano y la teor\u00eda marxista-leninista del \u201cEstado y la Revoluci\u00f3n\u201d. Togliatti le respondi\u00f3 con otra pregunta. Es f\u00e1cil hablar de revoluci\u00f3n cuando se vive en los Estados Unidos, donde no existe ning\u00fan partido obrero de importancia, dijo. \u00bfPero, qu\u00e9 har\u00eda usted si estuviera en mi lugar, si fuera responsable de un partido de masas al que los obreros conf\u00edan la representaci\u00f3n de sus intereses aqu\u00ed y ahora? Baran se reconoci\u00f3 incapaz de ofrecerle una respuesta satisfactoria. (Del art\u00edculo \u201cEl nuevo reformismo\u201d de Paul M. Sweezy y Harry Magdoff. Monthly Review, mayo de 1976)<\/p>\n<p>Para una persona de mi generaci\u00f3n, presentar un libro de Lucio Magri dedicado a la historia del Partido Comunista Italiano es f\u00e1cil y a la vez dif\u00edcil; f\u00e1cil, porque \u00e9l y el grupo que ayud\u00f3 decisivamente a fundar, il manifesto, fue un referente insustituible para aquellos que en esa \u00e9poca empez\u00e1bamos a pensar en comunista; dif\u00edcil, porque nos topamos con una trama hist\u00f3rica, en muchos sentidos dram\u00e1tica, en la que la ruptura generacional pesa much\u00edsimo. \u00bfC\u00f3mo explicarle a un joven de hoy la historia de un movimiento que protagoniz\u00f3 el siglo XX y que se sald\u00f3 con una gigan\u00adtesca derrota? \u00bfC\u00f3mo explicarles que hubo muchos \u201ccomunismos\u201d y que \u00e9s\u00adtos suscitaron en millones de personas, comunes y corrientes, una des\u00adco\u00admunal pasi\u00f3n revolucionaria y un coraje moral e intelectual \u00fanicos?<\/p>\n<p>Este \u00faltimo aspecto es de los m\u00e1s inquietantes del libro: el comunismo, los comunismos, no parecen haber dejado herencia, legado y legatarios, sino s\u00f3lo derrota, negatividad y, eso s\u00ed, una permanente y sistem\u00e1tica agresi\u00f3n a su historia, como si se quisiera convertir su moment\u00e1nea muerte en definitiva: escarnio y lodo, crimen y represi\u00f3n, en eso consistir\u00eda la esencia de un movimiento que llev\u00f3 a la pol\u00edtica a millones de seres humanos y que atemoriz\u00f3 a los poderes dominantes de tal modo, con tal intensidad, que hoy necesitan peri\u00f3dicamente exorcizar al fantasma que una vez recorri\u00f3 el mundo para que no emerja de nuevo de ultratumba.<\/p>\n<p>Nuestro autor intenta explicar esto partiendo de la riqu\u00edsima historia del mayor partido comunista de Occidente, en el contexto de un mundo en permanente conflicto y transformaci\u00f3n y de una Italia convertida \u201cen caso\u201d, en singularidad digna de ser analizada y estudiada. En estos momentos de derrota, confusi\u00f3n y p\u00e9rdida de horizontes alternativos de la izquierda europea, la reflexi\u00f3n sobre la \u201ccuesti\u00f3n comunista\u201d sigue siendo, en opini\u00f3n de Magri, pertinente y, en muchos sentidos, obligatoria, precisamente para fundamentar un nuevo pensamiento emancipatorio.<\/p>\n<p>Preguntarse por qu\u00e9 millones de personas vivieron la pol\u00edtica como instrumento de liberaci\u00f3n, el comunismo como acci\u00f3n colectiva al servicio de una pasi\u00f3n por la justicia y la militancia (organizada) como compromiso pol\u00edtico-moral es identificar uno de los nudos decisivos que hicieron posible las grandes transformaciones de nuestra \u00e9poca. Es cierto que poco queda hoy de aquellas sociedades que se planteaban expl\u00edcitamente el socialismo y que la izquierda realmente existente apenas es una sombra de lo que fue.<\/p>\n<p>Magri sabe que el mundo del comunismo tal como lo conocimos ha terminado y que las nostalgias ayudan poco a comprender el pasado e iluminar el porvenir. Simplemente constata que, de un lado, la problem\u00e1tica comunista sigue estando presente, de una u otra forma, en nuestras sociedades, es decir, que la tarea hist\u00f3rica de superar el capitalismo sigue siendo hoy, seguramente a\u00fan m\u00e1s que antes, una necesidad, y que el tiempo apremia; de otro lado, que la fundaci\u00f3n del proyecto emancipatorio socialista exige medirse con el pasado, con el socialismo que realmente existi\u00f3 y con aquellas experiencias, como la del PCI, que intentaron construir una v\u00eda original y, en m\u00e1s de un sentido, alternativa a lo existente.<\/p>\n<p>Otra pregunta es tambi\u00e9n obligatoria: la de c\u00f3mo y por qu\u00e9 un ideal de emancipaci\u00f3n devino en despotismo y tiran\u00eda para las mayor\u00edas sociales y por qu\u00e9 fue aceptado como bueno y ben\u00e9fico por millones de hombres y mujeres que en condiciones terribles (en China, Vietnam, Indonesia, Cuba, Argelia, Palestina) apoyaron el socialismo realmente existente. La famosa doppiezza del PCI ten\u00eda que ver centralmente con esto: afirmar la autonom\u00eda del proyecto de la v\u00eda italiana al socialismo y aprovechar la fuerza del campo socialista (frente al imperialismo norteamericano) para hacerlo posible, viable.<\/p>\n<p>Lucio Magri, lo cuenta en el libro, ingres\u00f3 en el Partido Comunista Italiano en 1956. Su biograf\u00eda pol\u00edtica, m\u00e1s com\u00fan de lo que pudiera parecer hoy, se inicia en la juventud de la izquierda cat\u00f3lica y contin\u00faa en el Partido Comunista. Fue un revolucionario profesional (\u00e9l nunca admitir\u00eda la palabra funcionario) que sigui\u00f3 el itinerario habitual de aquellos que se dedicaban a esta especifica actividad (siempre sacrificada y mal remunerada): secretario de federaci\u00f3n local, miembro de la secretar\u00eda regional lombarda y, posteriormente (previa entrevista, muy significativa, por lo dem\u00e1s, con Togliatti), del aparato central del Partido, en concreto, en el departamento dirigido por Giorgio Napolitano. Intervino activamente en los riqu\u00edsimos debates del comunismo italiano de los a\u00f1os 60, siendo separado del partido despu\u00e9s de crear la revista il manifesto, en 1969.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os fue el Secretario General del PDUP (Partido de Unidad Proletaria), realizando una labor pol\u00edtica muy intensa y te\u00f3ricamente innovadora, intentando poner la problem\u00e1tica comunista y la revoluci\u00f3n en Occidente en el centro de la revuelta social y la protesta estudiantil en el \u201clargo 68 italiano\u201d.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 84 vuelve al Partido Comunista Italiano, en un momento crucial, cuando Berlinguer (esto sigue siendo muy pol\u00e9mico hoy) gira hacia la izquierda tras el fracaso del \u201ccompromiso hist\u00f3rico\u201d. Cuando Occhetto, sin debate previo y de forma improvisada, propone la disoluci\u00f3n del PCI es uno de los que se opone con argumentos para nada oportunistas (el m\u00e1s que sugerente ap\u00e9ndice del libro dice muchas de sus razones y de sus convicciones) y lo hace no en nombre de viejas orto\u00addoxias o de antiguas nostalgias (como los medios de comunicaci\u00f3n insistieron una y otra vez) sino desde la necesidad de recuperar lo mejor de la tradici\u00f3n partidaria y refundar el proyecto del comunismo italiano.<\/p>\n<p>Con fuertes dosis de escepticismo participa en la creaci\u00f3n del Partido de la Refundaci\u00f3n Comunista. M\u00e1s adelante abandon\u00f3 dicho partido ante lo que \u00e9l entend\u00eda como una deriva sectaria y maximalista insuficientemente refundadora. Los \u00faltimos a\u00f1os, fuera ya de la pol\u00edtica activa, los dedic\u00f3 a escribir este libro que hoy presentamos, es decir, la historia de 50 a\u00f1os del comunismo italiano.<\/p>\n<p>Estamos aqu\u00ed ante un libro singular sobre un partido singular. El tipo de trabajo que Magri realiza (luego abundaremos m\u00e1s sobre ello) es una valoraci\u00f3n personal, una historia razonada del movimiento obrero, de la izquierda y del comunismo italiano en una etapa hist\u00f3rica precisa que por su trascendencia europea y, yo dir\u00eda, mundial, le obliga, de una u otra forma, a interpretar acontecimientos esenciales de lo que fue el movimiento comunista internacional.<\/p>\n<p>Magri lo hace con un peculiar estilo intelectual, muchas veces en primera persona y arriesg\u00e1ndose por los peligrosos senderos del an\u00e1lisis contrafactual. Si algo identifica la met\u00f3dica que emplea recurrentemente en el libro es su obsesi\u00f3n antideterminista: lo que ocurri\u00f3 ten\u00eda otras posibles alternativas, otros nudos de explicaci\u00f3n e intervenci\u00f3n. Para decirlo m\u00e1s claramente: siempre hubo otras posibilidades en juego y las cosas se podr\u00edan haber hecho de otra forma. Una y otra vez, ante cada episodio significativo, el autor interviene dando opini\u00f3n y argumentando, creo que coherentemente, otras posibles salidas.<\/p>\n<p>La tesis central del libro es clara y expl\u00edcita desde el primer momento: la singularidad del comunismo italiano. Su especificidad hist\u00f3rica tiene que ver con la construcci\u00f3n en la pr\u00e1ctica, y en parte en la teor\u00eda, de una aut\u00e9ntica y verdadera \u201ctercera v\u00eda\u201d frente a la socialdemocracia europea y frente al comunismo sovi\u00e9tico. La as\u00ed llamada \u201cv\u00eda democr\u00e1tica al socialismo\u201d, con sus ambig\u00fcedades y contradicciones, fue la expresi\u00f3n m\u00e1s profunda de este singular camino, m\u00e1s producto de la pr\u00e1ctica y de la experiencia colectiva que de desarrollos te\u00f3ricos elaborados.<\/p>\n<p>El antecedente (geno\u00adma) Gramsci fue siempre inspiraci\u00f3n, fundamento \u00faltimo de una estrategia no siempre compatible con la pr\u00e1ctica. Magri, parad\u00f3jicamente viniendo de \u00e9l, hace una valoraci\u00f3n muy positiva, no exenta de cr\u00edtica, de la figura de Togliatti (convertido en \u201cperro muerto\u201d por los \u201cex comunistas\u201d italianos).<\/p>\n<p>Los cambios radicales que se producen en las relaciones internacionales con la guerra fr\u00eda y la pol\u00edtica de bloques, las respuestas que desde el bloque sovi\u00e9tico se fueron dando a las diversas iniciativas puestas en marcha por el imperialismo norteamericano, son analizadas pormenorizadamente (las p\u00e1ginas sobre la Kominform son antol\u00f3gicas) y puestas en relaci\u00f3n con las pol\u00edticas que realizaba el grupo dirigente del PCI.<\/p>\n<p>Con mucho vigor pol\u00e9mico, analiza asuntos como lo sucedido en Polonia, Hungr\u00eda, Checoslovaquia o China y critica, desde fundamentos poco usuales, las ambig\u00fcedades de Togliatti y del grupo dirigente sobre el estalinismo, as\u00ed como sus consecuencias para la \u201cv\u00eda italiana al socialismo\u201d.<\/p>\n<p>Para continuar, parece necesario referirse a la met\u00f3dica que emplea Magri. \u00c9sta es, por lo dem\u00e1s, muy t\u00edpica de la cultura del comunismo italiano de ra\u00edz gramsciana-togliattiana: primero, atenci\u00f3n preferente a lo nacional-estatal, es decir, a la especificidad italiana, a la peculiaridad de su capitalismo y de su desarrollo hist\u00f3rico-social; en segundo lugar, individualizaci\u00f3n de las transformaciones ocurridas en la clase trabajadora, en su composici\u00f3n social y pol\u00edtico-cultural, desde un punto de vista que privilegia el complejo y heterog\u00e9neo mundo de las clases subalternas y de las alianzas sociales; en tercer lugar, la lucha pol\u00edtica en sus relaciones con el movimiento social y con el trabajo institucional.<\/p>\n<p>Clases subalternas, movimiento social, organizaci\u00f3n pol\u00edtico-partidaria e instituciones del Estado, aparecen permanentemente interrelacionadas, configurando una determinada fase hist\u00f3rica; en cuarto lugar, las grandes tendencias del capitalismo imperialista mundial y sus conexiones con lo nacional-estatal. Lo internacional, los aspectos pol\u00edtico-militares, nunca son algo externo y secundario, sino constitutivo, aunque diferenciable, de la correlaci\u00f3n de fuerzas que hay que transformar y modificar.<\/p>\n<p>El Partido de masas, el \u201cPartido nuevo\u201d es el instrumento a trav\u00e9s del cual las clases subalternas pretenden convertirse en clases dirigentes y es, a su vez, un agente privilegiado, pero no \u00fanico, de la transformaci\u00f3n social. Como recogen tambi\u00e9n las memorias de Rossana Rossanda y de Pietro Ingrao, el partido de masas, s\u00f3lidamente insertado en la realidad social, parte de la vida cotidiana de centenares de miles de personas, y es conformador de una verdadera cultura popular y creador de un imaginario colectivo enraizado en procesos reales de transformaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Esta parte de la historia nos la perdimos las generaciones que no vivimos la Rep\u00fablica y la Guerra Civil, sin menosprecio ni olvido de la cultura antifranquista que se logr\u00f3 generar. En la Espa\u00f1a de la transici\u00f3n democr\u00e1tica nunca tuvimos en la izquierda los grandes partidos de integraci\u00f3n de masas y, por eso, nos cuesta tanto entender la singularidad de un proceso hist\u00f3rico que ten\u00eda al hombre y la mujer com\u00fan como protagonistas y sujetos de la historia.<\/p>\n<p>El elemento clave del an\u00e1lisis es lo que en la tradici\u00f3n comunista italiana se ha llamado la fase, es decir, comprender el momento hist\u00f3rico en el que se est\u00e1, sus elementos individualizadores b\u00e1sicos y los nudos de las contradicciones sociales que expresan. An\u00e1lisis de fase, entender la fase, insertarse en la fase, le ha permitido a la izquierda comunista italiana conocer la realidad en su din\u00e1mica, en su movimiento, buscando siempre lo nuevo, las discontinuidades hist\u00f3ricas y desde ellas y con ellas, hacer pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Me perdonar\u00e1 Magri si le digo, a estas alturas todo se puede decir, que es el m\u00e9todo que nos ense\u00f1\u00f3 el viejo Ingrao, m\u00e1s seguramente como poeta que como dirigente revolucionario. Es esa cosa extra\u00f1a y confusa que llamamos dial\u00e9ctica, ese modo fino de pensar la realidad (en el pensamiento, no queda otra) de la que nos hablaron el Me-ti de Bertolt Brecht y mi maestro Manolo Sacrist\u00e1n; en definitiva, un arte, como lo es toda pol\u00edtica revolucionaria verdadera.<\/p>\n<p>Hay un momento en la narraci\u00f3n que hace Magri que tiene mucha importancia y que tambi\u00e9n ocurri\u00f3 entre nosotros. Me refiero a la cuesti\u00f3n del trabajo pol\u00edtico en las f\u00e1bricas. Con acento cr\u00edtico, Magri se\u00f1ala que se fue produciendo una divisi\u00f3n del trabajo pol\u00edtico cada vez m\u00e1s acentuada entre el partido y el sindicato. El primero privilegiaba el trabajo en el territorio y en las instituciones, mientras que el segundo se centraba en el mundo del trabajo visto desde la f\u00e1brica.<\/p>\n<p>Nuestro autor se\u00f1ala que, si bien es cierto que la mayor\u00eda de las veces el sindicato iba por delante del partido y que en el terreno de la innovaci\u00f3n y de la pr\u00e1ctica el sindicato fue muchas veces m\u00e1s audaz y m\u00e1s revolucionario, dig\u00e1moslo as\u00ed, que el partido, la p\u00e9rdida de un referente pol\u00edtico org\u00e1nico en las f\u00e1bricas, en un momento en que las clases trabajado\u00adras y el conflicto social emerg\u00edan, signific\u00f3, desde el principio, un l\u00edmite importante tanto para el partido como para el sindicato, lo cual no dejar\u00eda de tener consecuencias, sobre todo en el momento en el que la patronal y el gobierno iniciaron la contraofensiva.<\/p>\n<p>Un asunto interesante del libro tiene que ver con la relaci\u00f3n del sujeto-Magri con la historia que cuenta. \u00c9l ha sido un protagonista, secundario si se quiere, pero protagonista al fin y al cabo, de la historia que relata. Magri es consciente del problema y para remediarlo se \u201cinventa\u201d, con mucho sentido com\u00fan, una hermen\u00e9utica capaz de darle objetividad y distanciamiento.<\/p>\n<p>El procedimiento que emplea se basa en tres recursos: \u201cEl primero de ellos consiste en introducir en la narraci\u00f3n, cuando tiene, al menos, un m\u00ednimo de importancia, cosas que yo mismo he dicho y he hecho durante ese periodo, aplicando el mismo criterio cr\u00edtico reservado a otras posturas diferentes, es decir, reconociendo errores y reivindicando m\u00e9ritos. O sea, sin falsa modestia, ni versiones acomodaticias. El segundo recurso es el de utilizar, contra mi parcialidad, como ant\u00eddoto, la presunci\u00f3n de quien se cree a\u00fan lo suficientemente inteligente como para reconocer las razones de los errores que ha compartido y la porci\u00f3n de verdades importantes mezcladas con \u00e9stos y que han sido reconocidas o reprimidas. El tercer recurso, obvio, pero a\u00fan m\u00e1s importante, es el compromiso de atenerse lo m\u00e1s posible a hechos documentados\u201d1.<\/p>\n<p>No conviene equivocarse: el libro de Magri (sin notas y sin aparato bibliogr\u00e1fico) es un producto intelectual y militante hecho con rigor, producto de m\u00faltiples lecturas, de la consulta minuciosa de documentos y del contraste de fuentes tanto primarias como secundarias.<\/p>\n<p>Seguramente, el n\u00facleo m\u00e1s significativo del libro (obviamente tiene mucho que ver con su biograf\u00eda pol\u00edtica) es el debate comunista, que incluye a toda la izquierda italiana de los a\u00f1os 60. Magri analiza pormenorizadamente las cuestiones que estaban en el fondo del debate e ilumina elementos (aut\u00e9nticas leyendas urbanas) como el llamado \u201cingra\u00edsmo\u201d o el papel que cumpli\u00f3 en toda esta historia Giorgio Amendola.<\/p>\n<p>Como siempre, la cuesti\u00f3n central fue el an\u00e1lisis de la fase. En concreto, de cuatro cuestiones interrelacionadas: el capitalismo italiano, su desarrollo y sus tendencias b\u00e1sicas; el centro izquierda, su naturaleza y su futuro; la cuesti\u00f3n del programa organizado en torno a conceptos novedosos en ese momento y que ten\u00edan mucho que ver con la \u201cv\u00eda italiana al socialismo\u201d. Me refiero a la apuesta por un nuevo modelo de desarrollo, la cuesti\u00f3n de las reformas estructurales y su conexi\u00f3n con la lucha de los trabajadores que, como no se cansa de se\u00f1alar Magri, son los aut\u00e9nticos protagonistas de la d\u00e9cada. Un cuarto aspecto tiene que ver con la espinosa cuesti\u00f3n del Partido y de sus reglas de funcionamiento.<\/p>\n<p>No es este el lugar para hacer un an\u00e1lisis pormenorizado de lo que todo este debate implicaba. Dur\u00f3 toda la d\u00e9cada y tuvo sus aspectos culminantes en la Conferencia de 1962 del Instituto Gramsci sobre el desarrollo del capitalismo italiano; continu\u00f3, m\u00e1s o menos pac\u00edficamente, hasta la Conferencia Obrera de G\u00e9nova del 65 y explot\u00f3 en el XI Congreso del PCI en enero de 1966.<\/p>\n<p>Este fue algo m\u00e1s que una contraposici\u00f3n entre Amendola e Ingrao y tendr\u00eda consecuencias enormes apenas unos a\u00f1os despu\u00e9s, en eso que Magri llama el \u201clargo 68 italiano\u201d. La izquierda \u201cingraiana\u201d, que fue dur\u00edsimamente golpeada por el aparato, se anticip\u00f3 a la revuelta obrera y estudiantil y situ\u00f3 temas fundamentales que, desde la propia l\u00f3gica de la v\u00eda italiana, engarzaba con lo nuevo y abr\u00eda la posibilidad de un giro a la izquierda del pa\u00eds. Gentes como Lombardi en el PSI o como Lelio Basso o intelectuales de la talla de Panzieri o Tronti, desde puntos de vista muy diferentes, coincid\u00edan en esta posibilidad de giro a la izquierda y la derrota del bloque conservador que se articulaba en torno a una democracia cristiana en crisis.<\/p>\n<p>Ciertamente, las cosas no siguieron este camino. La suspensi\u00f3n del grupo de il manifesto, equivalente en la pr\u00e1ctica a una expulsi\u00f3n, y la nueva l\u00ednea pol\u00edtica que fue emergiendo en los dur\u00edsimos \u201ca\u00f1os de plomo\u201d y que se llamar\u00eda \u201ccompromiso hist\u00f3rico\u201d, significaron muchas cosas.<\/p>\n<p>En primer lugar, se rompi\u00f3 la conexi\u00f3n con una parte del movimiento y, especialmente, con los j\u00f3venes; en segundo lugar, el Partido perdi\u00f3 peso en el conflicto social y encontr\u00f3 muchas dificultades para establecer nexos entre lucha social y alternativa pol\u00edtica; en tercer lugar, la marginaci\u00f3n de la izquierda debilit\u00f3 al Partido, le limit\u00f3 capacidad pol\u00edtica y de intervenci\u00f3n y, al final, le rest\u00f3 militancia. El PCI vio como, de a\u00f1o en a\u00f1o, incrementaba sus votos y perd\u00eda afiliados, con una juventud comunista incapaz ya de representar a las nuevas generaciones.<\/p>\n<p>La historia es conocida y no queremos hacer m\u00e1s larga esta presentaci\u00f3n. Pienso, con Magri, que este debate es un nudo crucial para explicar el por qu\u00e9 en el 89 se disolvi\u00f3 el Partido Comunista Italiano. Como \u00e9l dice, la disoluci\u00f3n fue una cat\u00e1strofe pol\u00edtica, no solo para los trabajadores y la izquierda italiana sino para la propia democracia italiana: miles de hombres y mujeres abandonaron la pol\u00edtica activa y engrosaron la masa an\u00f3nima de una democracia ya s\u00f3lo electoral, en manos de las em\u00adpresas.<\/p>\n<p>No es para nada casual que de esos restos acabara emergiendo Berlusconi y, seguramente, el \u00fanico partido realmente de masas que hay hoy en Italia, la Liga Norte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo de Manuel Monereo al libro &#8216;El Sastre de Ulm&#8217; de Lucio Magri No est\u00e1 fuera de lugar recordar aqu\u00ed<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":1708,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[1187,1188,953],"class_list":["post-1707","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-siglo-xx","tag-el-sastre-de-ulm","tag-lucio-magri","tag-prologos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1707"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1707\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1708"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}