{"id":17082,"date":"2025-01-23T05:00:34","date_gmt":"2025-01-23T04:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17082"},"modified":"2025-01-23T01:50:29","modified_gmt":"2025-01-23T00:50:29","slug":"bertrando%c2%b7spaventa-en-el-marxismo-italiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17082","title":{"rendered":"Bertrando Spaventa en el marxismo italiano"},"content":{"rendered":"<p>Como es bien sabido, fue Antonio Labriola quien situ\u00f3 a Bertrando Spaventa en los or\u00edgenes del marxismo italiano. En su famosa carta a Engels del 14 de marzo de 1894, en la que le devolv\u00eda el ejemplar de <i>La Sagrada Familia <\/i>que<i> <\/i>Engels le hab\u00eda prestado, escrib\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">He le\u00eddo, entendido y disfrutado todo. Entenderlo podr\u00e1n muchos, pero gustarlo como lo he hecho yo ahora pocos. En N\u00e1poles, privadamente desde 1840-60, y luego p\u00fablicamente en la Universidad desde 1860-75, hubo un renacimiento del hegelianismo [&#8230;]. Spaventa (excelente entre todos, y callo sobre los dem\u00e1s) escribi\u00f3 sobre dial\u00e9ctica de manera exquisita, descubri\u00f3 de nuevo a Bruno y Campanella, esboz\u00f3 la parte \u00fatil y aprovechable de Vico y encontr\u00f3 por s\u00ed mismo (\u00a1en 1864!) la conexi\u00f3n entre Hegel y Darwin.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Nac\u00ed (intelectualmente) en un ambiente as\u00ed. A los 19 a\u00f1os escrib\u00ed una invectiva contra Zeller por su retorno a Kant [&#8230;]. Conoc\u00edamos toda la literatura hegeliana y post hegeliana [&#8230;] Estudi\u00e9 a Feuerbach en 1866-68 y luego la escuela de Tubinga; <em>ich habe leider, auch Theologie studiert<\/em> (Desgraciadamente, tambi\u00e9n yo estudi\u00e9 teolog\u00eda).<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Quiz\u00e1s, de hecho sin quiz\u00e1s, me hice comunista como resultado de mi educaci\u00f3n (estrictamente) hegeliana habiendo pasado por la psicolog\u00eda de Herbart y la Volkerpsychologie de Steinthal y m\u00e1s. As\u00ed que al leer la<i> heilige Fomilie <\/i>me encontr\u00e9 muy f\u00e1cilmente en la situaci\u00f3n psicol\u00f3gica de quien la escribi\u00f3<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote1sym\" name=\"sdendnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>La carta constituye un documento fundamental para identificar el contenido que ten\u00edan en com\u00fan el itinerario de Labriola, Gramsci y Togliatti: el \u00e9nfasis en <i>la Sagrada Familia, <\/i>que al elaborar el principio de la <i>traducibilidad de los <\/i>lenguajes cient\u00edficos evocaba la circulaci\u00f3n europea de las filosof\u00edas italianas del Renacimiento; la preeminencia de Hegel entre las matrices filos\u00f3ficas del marxismo; el estudio y la reinterpretaci\u00f3n del marxismo tras la llegada del comunismo. Se trata de recorridos biogr\u00e1ficos constatados, sobre los que no es necesario volver; aqu\u00ed me propongo precisar la incidencia del pensamiento de Spaventa sobre los tres \u00abautores\u00bb, verificando en qu\u00e9 medida contribuy\u00f3, si no a establecer una tradici\u00f3n en el marxismo italiano, s\u00ed a determinar su caracterizaci\u00f3n. Al referirme al \u00abmarxismo italiano\u00bb, no pretendo defender un principio \u2013giobertiano o gentiliano\u2013 de <i>nacionalidad <\/i>de la filosof\u00eda, sino seguir un criterio historiogr\u00e1fico bien establecido: el marxismo, se entienda como se entienda, no puede separarse de la existencia y de la acci\u00f3n de los movimientos colectivos inspirados en \u00e9l, que adquieren caracter\u00edsticas y determinaciones particulares de la vida de las naciones en las que se desarrollan. Por tanto, no me parece arbitrario privilegiar a las personalidades m\u00e1s relevantes del socialismo y el comunismo italianos sacrificando a los \u00abmarxistas de c\u00e1tedra\u00bb, que merecer\u00edan un tratamiento aparte.<\/p>\n<p><b>1. <\/b><i><b>Antonio Labriola<\/b><\/i><i>. <\/i>Me parece significativo que Labriola, en una carta a Engels poco despu\u00e9s (13 de junio de 1894), resuma su concepci\u00f3n materialista de la historia comentando el <i>Anti-D\u00fchring, <\/i>que como es sabido, era una s\u00edntesis del materialismo dial\u00e9ctico. Labriola justificaba sus comentarios con la necesidad de introducir el marxismo en un contexto cultural distinto de aquel en el que se hab\u00eda desarrollado; no se debe pasar por alto que la \u00abtraducci\u00f3n\u00bb propuesta desvinculaba su pensamiento de lo que ya entonces era una vulgata del marxismo. \u00abUsted utiliza el m\u00e9todo dial\u00e9ctico y el m\u00e9todo metaf\u00edsico como t\u00e9rminos antit\u00e9ticos. En Italia, para decir lo mismo en lugar de <i>dial\u00e9ctico <\/i>debo decir m\u00e9todo <i>gen\u00e9tico<\/i>\u00bb, tanto porque la palabra \u00abdial\u00e9ctica\u00bb se hab\u00eda \u00abdegradado\u00bb a sin\u00f3nimo de sofisma <i>(Scheinbeweis Kumt), <\/i>como porque la tradici\u00f3n hegeliana se hab\u00eda evaporado. Pero no se trataba s\u00f3lo de una cuesti\u00f3n de lenguaje, ni siquiera de diferencias entre la situaci\u00f3n italiana y la alemana, pues le parec\u00eda que para caracterizar \u00abla forma de pensamiento que concibe las cosas no en cuanto son (factum, especie fija, categor\u00eda, etc.) sino en cuanto devienen\u00bb, <i>m\u00e9todo gen\u00e9tico <\/i>traduc\u00eda mejor el concepto que esa \u00abforma de pensamiento\u00bb, \u00aben cuanto pensamiento, debe estar en movimiento\u00bb. Era la cuesti\u00f3n nodal de la <i>historicidad de las categor\u00edas, <\/i>sobre la que afirmaba \u00abcreer que la designaci\u00f3n de la <i>concepci\u00f3n gen\u00e9tica <\/i>resulta m\u00e1s clara; y sin duda es tambi\u00e9n m\u00e1s comprensible, porque abarca el contenido real de las cosas que devienen, as\u00ed como el virtuosismo l\u00f3gico-formal de comprenderlas como, devenir\u00bb.<\/p>\n<p>En realidad, Labriola consideraba err\u00f3nea la yuxtaposici\u00f3n de dial\u00e9ctica y metaf\u00edsica porque, al reducir la dial\u00e9ctica a un m\u00e9todo de indagaci\u00f3n separado del progreso del conocimiento y de la historia, se volv\u00eda a plantear la escisi\u00f3n entre sujeto y objeto, dejando el campo libre a la revisi\u00f3n neokantiana del marxismo que se estaba imponiendo en ese momento. En <i>Ludwig Feuerbach, <\/i>Engels hab\u00eda proclamado la \u00abmuerte\u00bb de la filosof\u00eda; la forma en que volv\u00eda a proponer la relaci\u00f3n entre ciencia y filosof\u00eda en <i>el Anti-Duhring <\/i>confirmaba la matriz positivista de esa tesis, repitiendo su error<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote2sym\" name=\"sdendnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>. Recordando, quiz\u00e1s, este punto <i>del Anti-Duhring, <\/i>Labriola objetaba:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Es muy cierto lo que dices, que la filosof\u00eda en su conjunto est\u00e1 destinada a desaparecer: salvo la l\u00f3gica y la dial\u00e9ctica (lo que significa, el dominio de las formas de conocimiento). Sin embargo, hay que se\u00f1alar dos cosas, no en ant\u00edtesis, para completar tu afirmaci\u00f3n: 1) Que esto s\u00f3lo ocurre cuando la ciencia ha alcanzado tal grado de madurez que se elimina la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica unilateral [&#8230;]. Tal es el caso del <i>Capital <\/i>de Marx. 2) Bajo el nombre de l\u00f3gica y dial\u00e9ctica debe entenderse naturalmente todo el m\u00e9todo especial de las ciencias particulares; lo que significa el conocimiento formal del acto y procedimiento de conocer, en toda relaci\u00f3n con la experiencia y la observaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>Por obvias razones t\u00e1cticas Labriola diplomatizaba el disenso, pero no puede dudarse de que con estas especificaciones la propuesta de sustituir el m\u00e9todo dial\u00e9ctico por el m\u00e9todo gen\u00e9tico era en realidad un rechazo del materialismo dial\u00e9ctico. \u00bfDe d\u00f3nde proced\u00eda su concepci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre ciencia y filosof\u00eda como <i>unidad de experiencia y concepto? <\/i>Refiri\u00e9ndose nuevamente a la \u00abconexi\u00f3n entre Hegel y Darwin\u00bb, que hab\u00eda mencionado en su carta del 14 de marzo, Labriola proporcionaba suficiente informaci\u00f3n para remontarse a la cr\u00edtica del positivismo desarrollada por Spaventa, desde los a\u00f1os setenta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Al decir <i>concepci\u00f3n gen\u00e9tica; tanto <\/i>el darwinismo como la interpretaci\u00f3n materialista de la historia, y cualquier otra explicaci\u00f3n del devenir y la formaci\u00f3n de las cosas, ocupan su lugar. Quiero decir, que la expresi\u00f3n <i>m\u00e9todo gen\u00e9tico <\/i>deja intacta la naturaleza emp\u00edrica de cada formaci\u00f3n: lo que no pretenden los generalizadores del darwinismo, ni los admiradores del Gran Eunuco Spencer.<\/span><\/p>\n<p>Establecida as\u00ed la ecuaci\u00f3n entre el \u00abm\u00e9todo gen\u00e9tico\u00bb y la filosof\u00eda de la experiencia del difunto Spaventa, tambi\u00e9n \u00abel m\u00e9todo metaf\u00edsico\u00bb (\u00abel otro t\u00e9rmino de la ant\u00edtesis\u00bb) requerir\u00eda tambi\u00e9n una nueva denominaci\u00f3n. Pero para hacer m\u00e1s eficaz la pol\u00e9mica contra el positivismo, por la que \u00abse clama contra la metaf\u00edsica [&#8230;] para combatir todo esfuerzo del pensamiento, que se dirige a dar conexi\u00f3n y unidad a los diversos de la observaci\u00f3n\u00bb, conven\u00eda mantenerlo precisando el significado: es decir, introduciendo el principio de la historicidad de las categor\u00edas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">La palabra metaf\u00edsica [no] ha significado siempre lo mismo [&#8230;]. Por ejemplo, Herbart llamaba metaf\u00edsica a un complejo de investigaciones en el que, entre otras cosas, resolver las <i>categor\u00edas <\/i>en formaciones ps\u00edquicas y negar las facultades del alma abrieron el camino a una verdadera ciencia de la psicolog\u00eda gen\u00e9tica<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote3sym\" name=\"sdendnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Datando en 1864 el descubrimiento spaventiano de la \u00abconexi\u00f3n entre Hegel y, Darwin\u00bb, Labriola se refer\u00eda probablemente a la primera conferencia del curso 1864-1865, que debi\u00f3 haber escuchado<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote4sym\" name=\"sdendnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>; pero Spaventa la hab\u00eda retomado en el 67, en pol\u00e9mica con el positivismo por entonces imperante<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote5sym\" name=\"sdendnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a> y en 1874, anticip\u00e1ndose a las investigaciones recogidas tras su muerte en <i>Experienza e Metafisica<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote6sym\" name=\"sdendnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a><\/i>, hab\u00eda dedicado al tema una breve, pero muy significativa memoria<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote7sym\" name=\"sdendnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La figura de Herbart, a quien Labriola asign\u00f3 un papel decisivo en su propia formaci\u00f3n, requiere por tanto algunas precisiones. Desde los a\u00f1os setenta del pasado siglo, el \u00abHerbartismo\u00bb se ha convertido en un tema cada vez m\u00e1s relevante no s\u00f3lo en la reconstrucci\u00f3n de la biograf\u00eda intelectual de Labriola, sino tambi\u00e9n en la caracterizaci\u00f3n de su marxismo. En efecto, en la <i>Prelecci\u00f3n <\/i>al curso de Filosof\u00eda de la Historia de 1887 Labriola hab\u00eda expuesto sistem\u00e1ticamente las categor\u00edas que caracterizar\u00edan su concepci\u00f3n materialista de la historia y el punto nodal de la unidad entre experiencia y concepto hab\u00eda afirmado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Por mucho que haya cambiado en muchos aspectos mi forma <i>de concebir <\/i>y ense\u00f1ar desde que profeso la \u00e9tica y la pedagog\u00eda en esta universidad [desde 1874], siempre me atengo a la orientaci\u00f3n herbartiana de considerar la <i>metaf\u00edsica<\/i>, <i>no como una visi\u00f3n del mundo en su totalidad, sino como una cr\u00edtica y correcci\u00f3n de los conceptos, que son necesarios para pensar la experiencia<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote8sym\" name=\"sdendnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/i><\/span><\/p>\n<p>Pero la reconstrucci\u00f3n cada vez m\u00e1s precisa de las fuentes y de la tonalidad herbartiana del marxismo de Labriola pon\u00eda en tela de juicio la perdurable y din\u00e1mica influencia de las lecciones de Bertrando Spaventa<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote9sym\" name=\"sdendnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>. Algunas de las investigaciones se debieron a la necesidad de refutar y corregir la genealog\u00eda de Togliatti, que examinaremos m\u00e1s adelante. La de Stefano Poggi, en particular, tuvo el m\u00e9rito de insertar la evoluci\u00f3n de Labriola en el movimiento de la filosof\u00eda europea, dando un relieve adecuado al Herbartismo en el debate sobre las \u00abciencias del esp\u00edritu\u00bb. Pero lo mismo habr\u00eda que haber dicho de Bertrando Spaventa, que desde principios de los a\u00f1os sesenta hab\u00eda iniciado una revisi\u00f3n del hegelianismo que culminaba en <i>Esperienza e Metafisica<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote10sym\" name=\"sdendnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>. <\/i>Es cierto que la meditaci\u00f3n de Spaventa fue un cuerpo a cuerpo a menudo muy enconado con el herbartismo, pero se llev\u00f3 a cabo poniendo en tensi\u00f3n a Herbart y Hegel en un intento de repetir la operaci\u00f3n hegem\u00f3nica que Hegel hab\u00eda hecho con el kantismo. El programa cient\u00edfico de Labriola se injertaba en el posterior a la unificaci\u00f3n de Spaventa. As\u00ed, para definir con fundamento la g\u00e9nesis y el car\u00e1cter de su marxismo, no se debe prescindir de la estrategia cultural y de la evoluci\u00f3n del pensamiento de Spaventa desde 1872 hasta su muerte<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote11sym\" name=\"sdendnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Hay que hacer hincapi\u00e9 en el desplazamiento del <i>sujeto moderno <\/i>del Estado al nexo pol\u00edtica-sociedad civil y, por tanto, al <i>trabajo, <\/i>que en Labriola, siguiendo la gesta del socialismo alem\u00e1n de los a\u00f1os noventa, se encarn\u00f3 en la figura del movimiento obrero. La necesidad de apropiarse del marxismo y traducirlo al lenguaje hist\u00f3rico de la cultura italiana derivaba de la opci\u00f3n socialista madurada en los a\u00f1os ochenta; en este camino Labriola se injertaba en <i>la subjetivaci\u00f3n del trabajo <\/i>que hab\u00eda constituido el punto de llegada de la reflexi\u00f3n de Spaventa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Experiencia \u2013escribe Spaventa, resumiendo su investigaci\u00f3n\u2013 es estar seguro de uno mismo, limitarse a la experiencia <i>es no salir nunca de uno mismo,<\/i> no tener otra base que uno mismo, tanto en el pensamiento como en la voluntad [&#8230;] Este es el gran concepto del <i>trabajo<\/i> humano y de la <i>historia<\/i>, que en el fondo son la misma cosa<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote12sym\" name=\"sdendnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Pasando de la perspectiva antropol\u00f3gica del \u00faltimo Spaventa a la pol\u00edtico-filos\u00f3fica del <i>Discorrendo, <\/i>Labriola escribe a Sorel el 10 de mayo de 1997 que \u00aben el proceso de la praxis est\u00e1 la naturaleza, es decir, la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del hombre: y al decir praxis, bajo este aspecto de totalidad, pretendemos eliminar la vulgar oposici\u00f3n entre pr\u00e1ctica y teor\u00eda: porque, en otras palabras, <i>la historia es la historia del trabajo<\/i>\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote13sym\" name=\"sdendnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. Pero la subjetivaci\u00f3n del trabajo adquiere en \u00e9l un sesgo sociol\u00f3gico, encarnado en el proletariado moderno. Adem\u00e1s, aunque introduciendo la cautela de la \u00abprevisi\u00f3n morfol\u00f3gica\u00bb, Labriola pronosticaba el advenimiento antes o despu\u00e9s del comunismo, incurriendo en la severa cr\u00edtica de <i>teleologismo <\/i>que le dirigi\u00f3 Giovanni Gentile<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote14sym\" name=\"sdendnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>. Por su parte, Spaventa mantuvo una definici\u00f3n estrictamente te\u00f3rica del argumento y habr\u00eda que partir de aqu\u00ed para establecer la diferencia entre sus filosof\u00edas; pero tocaremos este tema m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p><i><b>2.<\/b><\/i> <i><b>El joven Gramsci<\/b><\/i><i>. <\/i>Reconstruir la influencia de Spaventa en Gramsci no es una tarea que se pueda realizar aqu\u00ed. En primer lugar, se<i> <\/i>plantea el problema de separarla de la mediaci\u00f3n de Croce y Gentile, que fueron los principales autores de su juventud; en segundo lugar, no disponemos de ninguno de sus escritos sobre Spaventa, sino s\u00f3lo de referencias dispersas en sus textos period\u00edsticos y en las notas de los <i>Quaderni; <\/i>en tercer lugar, existe una diferencia sustancial entre sus escritos \u00abjuveniles\u00bb y los <i>Quaderni, <\/i>en los que el programa cient\u00edfico de Gramsci se hace eco, en muchos aspectos, del de Spaventa antes y despu\u00e9s de la unificaci\u00f3n: existe una analog\u00eda evidente entre el programa de reconstrucci\u00f3n de la cultura italiana desarrollado por Spaventa despu\u00e9s de 1848 y el gramsciano de refundaci\u00f3n del marxismo de los<i> Quaderni. <\/i>Por \u00faltimo, no es f\u00e1cil hacer un inventario de las fuentes spaventianas de Gramsci<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote15sym\" name=\"sdendnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En sus escritos juveniles, la \u00fanica referencia textual a Spaventa se encuentra en el art\u00edculo <i>Abbruciamenti,<\/i> publicado en \u00abIl Grido del Popolo\u00bb el 21 de julio de 1917 en el que, burl\u00e1ndose de la inauguraci\u00f3n de un monumento a Giuseppe Mazzini oficiada por la Corona, Gramsci cita libremente el panfleto sobre el<i> Paolottismo<\/i><a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote16sym\" name=\"sdendnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a><i>. <\/i>Pero la influencia de Spaventa sobre el joven Gramsci es mucho m\u00e1s profunda que las citas de sus escritos, que por otra parte, nunca son expl\u00edcitas. Es una influencia mediada por los ensayos de Labriola sobre el materialismo hist\u00f3rico pero tambi\u00e9n aut\u00f3noma. Los motivos spaventianos que afloran ya en 1917 recogen no s\u00f3lo el panfleto de 1868, sino tambi\u00e9n la Prolusi\u00f3n napolitana de 1861<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote17sym\" name=\"sdendnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a> y el prefacio de 1867 a los <i>Scritti filosofici<\/i><a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote18sym\" name=\"sdendnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a>. Un primer ejemplo es el art\u00edculo <i>Caratteri italiani<\/i><a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote19sym\" name=\"sdendnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a><i>,<\/i> pero encontramos una incidencia m\u00e1s decidida en la amarga cr\u00edtica a la <i>Monarqu\u00eda socialista <\/i>de Mario Missiroli de enero de 1916, donde, anticipando pensamientos que tendr\u00edan un notable desarrollo en los art\u00edculos sobre el proyecto wilsoniano de la Sociedad de Naciones, Gramsci concluye:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">En la lucha entre el <i>Sillabo<\/i> y Hegel, ha vencido Hegel, porque Hegel es la vida del pensamiento que no conoce l\u00edmites y se postula como algo transitorio, superable, de siempre renov\u00e1ndose como y seg\u00fan la historia, y el <i>Sillabo<\/i> es la barrera, es la muerte de la vida interior, es un problema de cultura y no un hecho hist\u00f3rico<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote20sym\" name=\"sdendnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Me parece evidente que la inspiraci\u00f3n de este<i> <\/i>art\u00edculo \u2013el c\u00e9lebre <i>Il Sillabo ed Hegel\u2013 <\/i>no procede del actualismo de Giovanni Gentile, sino de la visi\u00f3n gramsciana de la modernidad basada en la tesis de la circulaci\u00f3n europea de la filosof\u00eda italiana del Renacimiento. Pero a efectos de nuestro estudio, el texto m\u00e1s<i> <\/i>significativo es <i>La rivoluzione contra il \u00abCapitale\u00bb, <\/i>en el que frecuentemente se apoyan los defensores de la g\u00e9nesis gentiliana de la filosof\u00eda de la praxis de Gramsci. Los pasajes m\u00e1s destacados son bien conocidos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Los bolcheviques reniegan de algunas afirmaciones de <i>El Capital, <\/i>no reniegan de su<i> <\/i>pensamiento inmanente [\u2026] viven el pensamiento marxista, que nunca muere, que es la continuaci\u00f3n del pensamiento idealista italiano y alem\u00e1n, y que en Marx se hab\u00eda contaminado con incrustaciones positivistas y naturalistas. Y este pensamiento plantea siempre como mayor factor de la historia, no los hechos econ\u00f3micos, en bruto, sino al hombre, a la sociedad de los hombres, de los hombres que se juntan entre s\u00ed, se entienden, desarrollan a trav\u00e9s de estos contactos (civilizaci\u00f3n) una voluntad social, colectiva, y comprenden los hechos econ\u00f3micos y los juzgan, y los adaptan a su voluntad, hasta que \u00e9sta se convierte en la matriz de la econom\u00eda, la conformadora de la realidad objetiva<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote21sym\" name=\"sdendnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Estas reflexiones resultan familiares a los lectores del <i>Discorrendo <\/i>de Labriola, pero m\u00e1s all\u00e1 de su mediaci\u00f3n se vislumbran conceptos t\u00edpicamente spaventianos, como el relativo al nexo historia-pol\u00edtica-econom\u00eda que recuerda a los <i>Principi di Etica<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote22sym\" name=\"sdendnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a><\/i>, o la formulaci\u00f3n de un concepto que se convertir\u00eda en el tema fundamental de la filosof\u00eda de la praxis en los <i>Quaderni. <\/i>En efecto, la expresi\u00f3n \u00abvoluntad colectiva popular\u00bb se hace eco de las reflexiones sobre la nacionalidad desarrolladas por Spaventa en la Prolusi\u00f3n napolitana<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote23sym\" name=\"sdendnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo, la Revoluci\u00f3n de Octubre inaugur\u00f3 una nueva fase en el pensamiento de Gramsci en la que comienza a apropiarse sistem\u00e1ticamente de Marx. Profundiza en los ensayos de Labriola sobre la concepci\u00f3n materialista de la historia, extrayendo de ellos el concepto de la <i>realidad de las ideolog\u00edas. <\/i>Es un Labriola ligado desde el principio a las lecciones spaventianas, que contribuye a transmit\u00edrselas a Gramsci proporcion\u00e1ndole una lectura original de Marx<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote24sym\" name=\"sdendnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>. Una concepci\u00f3n del marxismo que hasta la experiencia del \u00abOrdine Nuovo\u00bb permanece sin embargo anclada a la idea de que el nuevo sujeto de la historia mundial ya est\u00e1 establecido, por lo que \u00abla doctrina del materialismo hist\u00f3rico [no es] m\u00e1s que la organizaci\u00f3n cr\u00edtica del conocimiento sobre las necesidades hist\u00f3ricas que fundamentan el proceso de desarrollo de la sociedad humana\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote25sym\" name=\"sdendnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><i><b>3. Cambios<\/b><\/i><i>. <\/i>Los escritos que van desde el \u00abOrdine Nuovo\u00bb hasta la detenci\u00f3n de Gramsci no muestran una reflexi\u00f3n espec\u00edfica sobre los textos de Spaventa, mientras que hay huellas significativas de su<i> <\/i>influencia en los de Togliatti. Como es bien sabido, la solidaridad intelectual y pol\u00edtica entre ambos se<i> <\/i>hizo particularmente intensa en la experiencia del semanario de Tur\u00edn, a pesar de que Gramsci ya era un l\u00edder pol\u00edtico por derecho propio, mientras que Togliatti llegar\u00eda a serlo m\u00e1s tarde. Inicialmente, se organiz\u00f3 una divisi\u00f3n del trabajo entre ambos en el \u00abOrdine Nuovo\u00bb, y Togliatti seguir\u00eda m\u00e1s asiduamente las pol\u00e9micas culturales. Su primer escrito fue una rese\u00f1a de <i>Guerra e fede <\/i>de Giovanni Gentile en la que, remont\u00e1ndose a los <i>Principi di Etica <\/i>de Spaventa, reprochaba al que reconoc\u00eda como \u00abel m\u00e1s<i> <\/i>insigne maestro de la escuela filos\u00f3fica italiana\u00bb el abandono de la inspiraci\u00f3n revolucionaria del liberalismo como reacci\u00f3n a la Revoluci\u00f3n Rusa. Su razonamiento pretend\u00eda volver contra Gentile los argumentos que en Spaventa fundamentan la eticidad del Estado en su nexo din\u00e1mico con la sociedad civil, seg\u00fan los cuales el \u00abEstado \u00e9tico\u00bb no puede cristalizarse en ordenamientos definitivos, sino que debe permanecer abierto a los cambios de la eticidad y en particular, al ethos de las clases trabajadoras que plantean el problema de la creaci\u00f3n de un nuevo Estado<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote26sym\" name=\"sdendnote26anc\"><sup>26<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Los conceptos fundamentales del elogio dedicado a Arturo Farinelli en el segundo n\u00famero del semanario son de cu\u00f1o spaventiano<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote27sym\" name=\"sdendnote27anc\"><sup>27<\/sup><\/a>. Recordando en 1949 a los profesores del Ateneo de Tur\u00edn, Togliatti atribuye a Farinelli el m\u00e9rito de haber inculcado en Gramsci \u00abuna nueva moral [&#8230;] cuya ley suprema era la sinceridad hasta el final con nosotros mismos\u00bb y la \u00ababnegaci\u00f3n a la causa a la que uno ha consagrado su existencia\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote28sym\" name=\"sdendnote28anc\"><sup>28<\/sup><\/a>. En la laudatio de 1919, recordando al educador que antes de la guerra hab\u00eda encaminado a sus alumnos a aprender el principio moderno de nacionalidad, Togliatti utilizaba algunos conceptos de la Prolusi\u00f3n napolitana y del prefacio a <i>Logica e metafisica, <\/i>subrayando \u00abla contribuci\u00f3n de todas las generaciones y de todas las estirpes en la elaboraci\u00f3n de un patrimonio art\u00edstico y civil com\u00fan\u00bb gracias al cual \u00abtodo se unifica en el eterno presente del esp\u00edritu\u00bb; defin\u00eda adem\u00e1s el \u00abesp\u00edritu\u00bb como la <i>unidad de lo m\u00faltiple, <\/i>a la que parec\u00eda que tendiese el mundo de las naciones antes de la guerra<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote29sym\" name=\"sdendnote29anc\"><sup>29<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Incluso en la rese\u00f1a a las \u00ab<i>Pagine sulla la guerra\u00bb de Benedetto Croce, <\/i>el n\u00facleo de la argumentaci\u00f3n es de matriz spaventiana: Togliatti critica la reducci\u00f3n crociana del Estado a puro <i>poder<\/i>, reconociendo su origen en la fractura entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote30sym\" name=\"sdendnote30anc\"><sup>30<\/sup><\/a>; pero el escrito en el que se declaraba abiertamente la impronta spaventiana es la rese\u00f1a a la \u00ab<i>Polemica liberale\u00bb de Mario Missiroli <\/i>de septiembre de 1919. La actitud de Togliatti es dialogante y, dado el perfil intelectual de su interlocutor, le refuta sobre todo la filosof\u00eda. El punto sobresaliente de su cr\u00edtica se refiere a la reducci\u00f3n crociana del marxismo a un canon emp\u00edrico de investigaci\u00f3n historiogr\u00e1fica, adoptada por el propio Missiroli, que le conduc\u00eda tener a una visi\u00f3n pasiva y esc\u00e9ptica de la historia. En este trabajo, Togliatti supera la aplicaci\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico s\u00f3lo a la historia pasada que Gramsci hab\u00eda defendido en su pol\u00e9mica con Treves un a\u00f1o antes:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Conocer la verdad quiere decir contribuir a su creaci\u00f3n [&#8230;]. Para nosotros adquirir conciencia hist\u00f3rica significa sentirnos parte efectiva y activa de la historia, conquistar una conciencia cada vez m\u00e1s clara de la propia finalidad y, por tanto, la conciencia de uno mismo como parte activa. Y no podemos separar el pensamiento del obrar<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote31sym\" name=\"sdendnote31anc\"><sup>31<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>La pol\u00e9mica se basa en el principio de que \u00abla lucha de clases es la consecuencia \u00faltima de la aplicaci\u00f3n integral del \u00ablibre examen\u00bb, es el principio revolucionario aplicado como ley de desarrollo de toda la realidad social\u00bb; y por tanto \u00ablos socialistas son los \u00fanicos que contin\u00faan el pensamiento y la acci\u00f3n del liberalismo\u00bb. La fuente es el <i>Discorrendo <\/i>de Labriola, pero la filosof\u00eda de la praxis enunciada por Togliatti no coincide con la definici\u00f3n de marxismo dada por Gramsci en \u00abEnergie Nuove\u00bb y la raz\u00f3n me parece que est\u00e1 en la conciencia de que para llegar a una visi\u00f3n m\u00e1s adecuada del sujeto era necesario volver a Bertrando Spaventa: \u00abla verdad trascendente \u2013escrib\u00eda Togliatti\u2013 la hemos destruido en el cielo, \u00bfpor qu\u00e9 debemos seguir reconoci\u00e9ndola y respet\u00e1ndola cuando se trata de instituciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas que se sustancian y nutren de la voluntad humana?\u00bb. A continuaci\u00f3n, revelando su fuente en el breve tratado sobre <i>el Paolott\u00edsmo, <\/i>afirma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Destronado el pobre viejo Dios, lleg\u00f3 el turno de las autoridades mundanas. La Divina Comedia, dec\u00eda Bertrando Spaventa, una vez representada en el cielo fue representada despu\u00e9s en la tierra, y los reyes subieron a la guillotina, los parlamentos abolieron los privilegios, la cr\u00edtica se extendi\u00f3 a los fundamentos mismos de la autoridad y del orden social, al modo de producci\u00f3n y a la distribuci\u00f3n de la riqueza<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote32sym\" name=\"sdendnote32anc\"><sup>32<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Aunque la dataci\u00f3n de la decadencia italiana a partir de la Contrarreforma deriva de Spaventa (sobre todo del esquema de la Prolusi\u00f3n napolitana), la afirmaci\u00f3n del car\u00e1cter revolucionario del liberalismo de los siglos XVIII y XIX parece hacerse eco de los art\u00edculos del \u00abNazionale\u00bb reeditados por Croce junto a la correspondencia entre Silvio y Bertrando Spaventa en 1897. Por lo tanto, la perentoria afirmaci\u00f3n \u00abde que Marx es hijo directo de Hegel\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote33sym\" name=\"sdendnote33anc\"><sup>33<\/sup><\/a>, repropuesta despu\u00e9s de la guerra y la Revoluci\u00f3n de Octubre, adquiere un aroma diferente a la genealog\u00eda de Labriola que la hab\u00eda precedido m\u00e1s de veinte a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>No sorprenden aliento y los argumento con que Togliatti replicaba a Missiroli. El \u00e9xito de <i>Monarchia socialista, <\/i>publicado por Zanichelli en 1913, le hab\u00eda convertido en una eminente figura del orianismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>; contaba con una rica formaci\u00f3n spaventiana, que Togliatti volvi\u00f3 puntillosamente en su contra; adem\u00e1s el \u00abOrdine Nuovo\u00bb hab\u00eda publicado un art\u00edculo suyo titulado <i>Il<\/i> <i>socialismo contra la scienza, <\/i>que Togliatti hab\u00eda comentado con argumentos sobre la relaci\u00f3n entre ciencia y filosof\u00eda de marcado sabor spaventiano. Demostraba un profundo conocimiento de los <i>Scritti filosofici <\/i>y quiz\u00e1s tambi\u00e9n de <i>Esperienza e Metafisica<\/i><a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote34sym\" name=\"sdendnote34anc\"><sup>34<\/sup><\/a>. Por \u00faltimo, y sin descuidar las \u00abbuenas maneras\u00bb que requer\u00eda la postura antimussoliniana de Missiroli y a la influencia de su rol period\u00edstico (era subdirector del reci\u00e9n creado \u00abIl Tempo\u00bb y poco despu\u00e9s volver\u00eda a Bolonia como director del \u00abResto del Carlino\u00bb), Togliatti denunciaba el car\u00e1cter \u00edntimamente antisocialista del eclecticismo anarquizante de Missiroli<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote35sym\" name=\"sdendnote35anc\"><sup>35<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En cualquier caso, el problema de la influencia de Spaventa sobre los <i>\u00ab<\/i>ordinovistas\u00bb no volver\u00eda a plantearse hasta finales de 1923. Gramsci estaba en Mosc\u00fa desde mayo del 22, mientras que en Italia, Togliatti se enfrentaba al ascenso del fascismo y, como es bien sabido, dedicaba sus energ\u00edas intelectuales principalmente a analizarlo. Pero cuando Gramsci comienza en el verano del 23, a abordar el problema de la \u00abtraducci\u00f3n al lenguaje hist\u00f3rico italiano\u00bb de la pol\u00edtica de la Comintern, desafiando el liderazgo de Bordiga, se comienza a plantear el problema de la tradici\u00f3n id\u00f3nea con la que enraizar el PCdI<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote36sym\" name=\"sdendnote36anc\"><sup>36<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Estimulado tambi\u00e9n por el trabajo de reedici\u00f3n de los textos de Marx y Engels que se desarrollaba en Mosc\u00fa en medio de enconados conflictos te\u00f3ricos avivados por la lucha por la sucesi\u00f3n de Lenin, Gramsci se vio sorprendido por la publicaci\u00f3n de una amplia antolog\u00eda de escritos de Marx y Engels editada por Riazanov y, una vez se traslada a Viena, propone a Zino Zini traducirla al italiano<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote37sym\" name=\"sdendnote37anc\"><sup>37<\/sup><\/a>. En este clima nace la idea de volver a poner en circulaci\u00f3n a Labriola, a quien piensa dedicar un n\u00famero de la nueva serie del \u00abOrdine Nuovo\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote38sym\" name=\"sdendnote38anc\"><sup>38<\/sup><\/a>. En Mosc\u00fa se hab\u00eda publicado una selecci\u00f3n de las cartas de Labriola a Engels, y Gramsci pedir\u00e1 a Terracini que consiguiera una copia para publicarla en Italia<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote39sym\" name=\"sdendnote39anc\"><sup>39<\/sup><\/a>. Ten\u00eda especial inter\u00e9s en hacer de Labriola un punto de referencia para la formaci\u00f3n del nuevo grupo dirigente del PCdI y de sus cuadros<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote40sym\" name=\"sdendnote40anc\"><sup>40<\/sup><\/a>. Sin embargo, en v\u00edsperas del Congreso de Lyon, la redacci\u00f3n de la plataforma ideol\u00f3gica del partido ser\u00e1 confiada a Togliatti. En su famoso art\u00edculo <i>La nostra ideologia<\/i> publicado en \u00abl\u2019Unit\u00e0\u00bb, del 7 de julio de 1925, en el que se reivindicaba para los \u00abodinovistas\u00bb el m\u00e9rito de haber representado la interpretaci\u00f3n m\u00e1s justa del \u00abmarxismo revolucionario\u00bb, Togliatti no tuvo reparos en afirmar:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Al marxismo se puede llegar por varias v\u00edas. Nosotros llegamos a \u00e9l por la v\u00eda que sigui\u00f3 Karl Marx, es decir, partiendo de la filosof\u00eda idealista alemana, de Hegel [&#8230;]. La v\u00eda que seguimos es, comparada con cualquier otra v\u00eda, la v\u00eda principal, y tiene todas las ventajas de serlo.<\/span><\/p>\n<p>Me parece evidente que esta \u00abv\u00eda\u00bb, mediada por Labriola, no conduc\u00eda al materialismo dial\u00e9ctico, sino m\u00e1s bien a un historicismo consecuente. \u00abQueda por ver, prosegu\u00eda Togliatti, si hemos operado, y si lo hemos operado completamente esa reversi\u00f3n de la construcci\u00f3n idealista hegeliana necesario para volver a poner en pie el mundo y la historia, que en el sistema de Hegel se sostienen y caminan sobre su cabeza\u00bb. A quienes deseen hacer esta comprobaci\u00f3n les convendr\u00eda poner atenci\u00f3n en la definici\u00f3n de la dial\u00e9ctica que segu\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Una de las caracter\u00edsticas de la concepci\u00f3n dial\u00e9ctica de la realidad es [&#8230;] la de no aislar nunca ninguno de los elementos de una situaci\u00f3n de los dem\u00e1s elementos de esta y de la situaci\u00f3n misma considerada en su conjunto y su desarrollo, y la de creer que s\u00f3lo en esta correlaci\u00f3n e interdependencia mutua, completa y continua de los elementos en desarrollo puede captarse el sentido de la realidad<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote41sym\" name=\"sdendnote41anc\"><sup>41<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Utilizando el envoltorio de lemas exquisitamente labriolanos (como la \u00abprevisi\u00f3n morfol\u00f3gica\u00bb para excluir el teleologismo) y de met\u00e1foras de la vulgata marxista (como la de poner a Hegel sobre sus pies), la definici\u00f3n de dial\u00e9ctica pon\u00eda en circulaci\u00f3n la revisi\u00f3n del hegelianismo de Bertrando Spaventa<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote42sym\" name=\"sdendnote42anc\"><sup>42<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><i><b>4. En los Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/b><\/i>. En su carta a Tania del 13 de enero de 1930, Gramsci, que estaba a punto de escribir, o acababa de empezar a escribir los p\u00e1rrafos 43 y 44 del Cuaderno 1, que contienen el n\u00facleo de su interpretaci\u00f3n del Risorgimento, dec\u00eda que hab\u00eda le\u00eddo en aquellos d\u00edas <i>Dal 1848 al 1861<\/i>, encontrando \u00abestados de \u00e1nimo semejantes a los que yo le atravesaba\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote43sym\" name=\"sdendnote43anc\"><sup>43<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Las comparaciones que siguieron se limitaron al sentimiento de abandono que sent\u00eda y fueron un mensaje codificado al Partido para instar a su liberaci\u00f3n<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote44sym\" name=\"sdendnote44anc\"><sup>44<\/sup><\/a>. Pero uno no puede detenerse ah\u00ed. Existe un paralelismo entre el programa de investigaci\u00f3n de Bertrando Spaventa, que desde su exilio en Tur\u00edn pretend\u00eda una revisi\u00f3n del idealismo<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote45sym\" name=\"sdendnote45anc\"><sup>45<\/sup><\/a>, y el expuesto por Gramsci en los <i>Quaderni<\/i>, encaminado a una profunda revisi\u00f3n del marxismo<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote46sym\" name=\"sdendnote46anc\"><sup>46<\/sup><\/a>: El primero pretend\u00eda injertar la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana en la cultura de la nueva Italia para ponerla al nivel del pensamiento europeo m\u00e1s avanzado; el segundo pretend\u00eda desarrollar la filosof\u00eda de Marx para sacar al socialismo europeo de la crisis en la que se hab\u00eda sumido con la Gran Guerra y educar a las clases populares en un \u00abnuevo cosmopolitismo\u00bb, \u00abcolaborando\u00bb en la \u00abformaci\u00f3n de una econom\u00eda seg\u00fan un plan mundial\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote47sym\" name=\"sdendnote47anc\"><sup>47<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En este sentido, la influencia de Spaventa sobre Gramsci es mucho m\u00e1s amplia y profunda de lo que revelan las escasas citas de los <i>Quaderni<\/i>. En cualquier caso, la primera referencia expl\u00edcita a Spaventa es un conocido pasaje del Cuaderno 4 (noviembre de 1930) en el que Gramsci esboza una comparaci\u00f3n entre Spaventa y Hegel. La nota est\u00e1 dedicada a criticar las reformas del hegelianismo de Croce y Gentile, juzgadas como \u00abun paso atr\u00e1s\u00bb respecto a Hegel, pero vale la pena detenerse en el pasaje relativo a Spaventa, que hab\u00eda sido, junto con Vico, \u00abel nexo de uni\u00f3n\u00bb:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00bfSe puede pensar en Hegel sin la Revoluci\u00f3n Francesa y las guerras napole\u00f3nicas [&#8230;]? \u00bfQu\u00e9 pod\u00edan ofrecer Vico y Spaventa que fuera similar? \u00bfIncluso Spaventa, que particip\u00f3 en acontecimientos hist\u00f3ricos de alcance regional y provincial, comparados con los que desde 1789 hasta 1815 que sacudieron a todo el mundo civilizado de la \u00e9poca y obligaron a pensar \u00abmundialmente\u00bb?<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote48sym\" name=\"sdendnote48anc\"><sup>48<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>El juicio fue evidentemente reduccionista, viciado por la pol\u00e9mica contra el neoidealismo. El 48 napolitano hab\u00eda sido la chispa del 48 europeo, que en t\u00e9rminos de pensar \u00abmundialmente\u00bb no fue ciertamente un \u00abpaso atr\u00e1s\u00bb respecto a la Revoluci\u00f3n Francesa. Lo mismo puede decirse de la formaci\u00f3n filos\u00f3fica de Spaventa, que en todo caso, superaba en cosmopolitismo<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote49sym\" name=\"sdendnote49anc\"><sup>49<\/sup><\/a>. Pero ese no fue el \u00fanico juicio de Gramsci sobre Spaventa. Sus reflexiones sobre el Risorgimento, iniciadas en los d\u00edas en que hab\u00eda le\u00eddo <i>Dal 1848 al 1861<\/i>, se basaban en la conciencia de la naturaleza desigual del desarrollo capitalista; pero antes de que la encontrara en los debates de la Comintern, esa visi\u00f3n hab\u00eda inspirado el <i>Discorrendo<\/i> y el cuarto <i>Saggio<\/i> de Labriola, deudores a su vez de la concepci\u00f3n spaventiana de la modernidad. Habiendo postulado el \u00abnexo europeo\u00bb del Risorgimento italiano, Gramsci lo insertaba en un proceso diferenciado y global de formaci\u00f3n de la Europa moderna, no muy distinto del que Spaventa hab\u00eda esbozado en el terreno filos\u00f3fico, y el papel que atribu\u00eda a las \u00e9lites intelectuales deb\u00eda mucho a la visi\u00f3n spaventiana de los fil\u00f3sofos y la revoluci\u00f3n. Tomando como referencia el libro de Raffaele Ciasca, <i>L&#8217;Origine del programma per l&#8217;opinione nazionale<\/i>, Gramsci elaboraba una \u00abconcepci\u00f3n del Estado seg\u00fan la funci\u00f3n productiva de las clases\u00bb en la que, en pa\u00edses perif\u00e9ricos como Italia, atribu\u00eda un papel fundamental a los grupos intelectuales, que demostraron estar m\u00e1s avanzados que la burgues\u00eda capitalista a la hora de captar los impulsos modernizadores internacionales y difundirlos por todo el pa\u00eds. El papel que Gramsci asignaba a los intelectuales y la consiguiente visi\u00f3n del Estado italiano no ser\u00edan concebibles al margen de la lecci\u00f3n de spaventiana; y no es descabellado suponer que la correspondencia entre Silvio y Bertrando Spaventa, le\u00edda y meditada durante aquel periodo, hubiera influido significativamente en su pensamiento:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Cuando el impulso del progreso no est\u00e1 estrictamente ligado al desarrollo econ\u00f3mico local, sino que es un reflejo del desarrollo internacional que env\u00eda a la periferia sus corrientes ideol\u00f3gicas (nacidas sobre la base del desarrollo productivo de los pa\u00edses m\u00e1s avanzados), entonces la clase portadora de las nuevas ideas es la clase de los intelectuales y la concepci\u00f3n del Estado cambia de aspecto. El Estado se concibe como una cosa en s\u00ed, como un absoluto racional<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote50sym\" name=\"sdendnote50anc\"><sup>50<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Pero es a\u00fan m\u00e1s significativo que Gramsci se refiera expl\u00edcitamente a los <i>Principia di Etica y <\/i>al op\u00fasculo sobre <i>el Paolottismo <\/i>en el Cuaderno 8, en el que la tercera serie de los <i>Appunti di filosofia <\/i>sienta las bases de una nueva concepci\u00f3n del sujeto. M\u00e1s adelante hablaremos de ello; aqu\u00ed es \u00fatil dejar constancia del cambio en su juicio sobre el valor hist\u00f3rico de la filosof\u00eda de Spaventa.<\/p>\n<p>El nuevo juicio se produce al criticar los residuos positivistas del marxismo de Labriola. Gramsci se refiere a una entrevista de 1903 en la que Labriola, preguntado sobre la mejor manera de educar a un \u00abpap\u00fa\u00bb, hab\u00eda dicho que primero lo har\u00eda esclavo. \u00abSe podr\u00eda recordar, comentaba Gramsci, lo que dice Spaventa sobre aquellos que nunca quieren que los hombres salgan de la cuna (es decir, del momento de autoridad que educa a los pueblos inmaduros para la libertad) y piensan que toda la vida (de los otros) es una cuna\u00bb. -As\u00ed, se\u00f1alando las vetas colonialistas de Labriola, escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Spaventa, que se situaba desde el punto de vista de la burgues\u00eda liberal [&#8230;] expresaba, en su sarcasmo, una posici\u00f3n mucho m\u00e1s progresista y dial\u00e9ctica<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote51sym\" name=\"sdendnote51anc\"><sup>51<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Esta es su opini\u00f3n predominante sobre Spaventa, madurada a trav\u00e9s de su estudio de los <i>Principii di Etica <\/i>en los que se desarroll\u00f3 hasta el final la interpretaci\u00f3n liberal-revolucionaria de Hegel<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote52sym\" name=\"sdendnote52anc\"><sup>52<\/sup><\/a>; y no se puede excluir la influencia de ese texto en la concepci\u00f3n del Estado como unidad dial\u00e9ctica de la sociedad pol\u00edtica y la sociedad civil, a la que Gramsci hab\u00eda llegado precisamente en ese periodo<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote53sym\" name=\"sdendnote53anc\"><sup>53<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Del mismo tenor era la cita del paralelismo carducciano entre Kant y Robespierre (\u00abDecapitaron a Emmanuel Kant, Dios-Massimiliano Robespierre, el rey\u00bb) que, seg\u00fan Gramsci, hab\u00eda sido anticipado por Spaventa en su famosa <i>Carta<\/i> a<i> <\/i>De Meis<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote54sym\" name=\"sdendnote54anc\"><sup>54<\/sup><\/a>. Esta cita es tan significativa como siempre (aunque inexacta, ya que Spaventa hab\u00eda comparado a Kant con Vico, no con Robespierre), porque est\u00e1 incluida en un p\u00e1rrafo titulado <i>Traducibilit\u00e0 reciproca delle culture nazionali<\/i><i>. <\/i>El v\u00ednculo entre <i>La Sacra Famiglia<\/i><i> <\/i>y<i> <\/i>la \u00abcirculaci\u00f3n\u00bb de Spaventa procede de Labriola, quien, como hemos visto, tambi\u00e9n hab\u00eda tomado de Marx el concepto de <i>realidad de la ideolog\u00eda, <\/i>fundamental para la elaboraci\u00f3n del concepto gramsciano de <i>hegemon\u00eda<\/i><a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote55sym\" name=\"sdendnote55anc\"><sup>55<\/sup><\/a>. Hay, por \u00faltimo, una ascendencia spaventiana en la declinaci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica y religi\u00f3n. Como es bien sabido, la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n de Farneschi conjugaba estrechamente \u00e9tica, pol\u00edtica y religi\u00f3n, hasta el punto de asumir los rasgos de lo que para Gramsci \u2013utilizando la expresi\u00f3n de Romain Rolland\u2013 ser\u00eda la idea de \u00abreforma intelectual y moral\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote56sym\" name=\"sdendnote56anc\"><sup>56<\/sup><\/a>. No es casualidad, por tanto, que en el Cuaderno 15, dedicado a la elaboraci\u00f3n del concepto de \u00abrevoluci\u00f3n pasiva\u00bb, Gramsci cite <i>La politica dei gesuiti nel secolo XVI e nel XIX<\/i><i>, <\/i>subrayando que la f\u00f3rmula de Cavour de las relaciones \u00abIglesia libre en un Estado libre\u00bb ten\u00eda un valor pragm\u00e1tico y, por tanto, se hab\u00eda convertido en \u00abpermanente\u00bb, pero en Spaventa la religi\u00f3n ten\u00eda un valor social y civil, contribuyendo a determinar la eticidad del Estado<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote57sym\" name=\"sdendnote57anc\"><sup>57<\/sup><\/a>. Por lo tanto, se puede argumentar de forma fundamentada que la redefinici\u00f3n de Gramsci del \u00abEstado \u00e9tico\u00bb como \u00abEstado de cultura\u00bb tambi\u00e9n era deudora de las lecciones de Spaventa.<\/p>\n<p>Dado el marco de este trabajo, nos hemos detenido en aquellas partes de los Quaderni en los que es el propio Gramsci quien evoca a Spaventa pero, como es bien sabido, \u00e9stos se inscriben en la revalorizaci\u00f3n del pensamiento de Hegel que constituye un punto de referencia fundamental en su programa cient\u00edfico. Nuestras investigaciones nos llevan a concluir que el pensamiento de Spaventa fue una fuente esencial dirigida o mediada por Labriola en la emancipaci\u00f3n de Gramsci de las influencias crocianas y gentilinianas de su juventud y contribuy\u00f3 significativamente a inspirar su reelaboraci\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico en clave de \u00abfilosof\u00eda de la praxis\u00bb.<\/p>\n<p>Como hemos se\u00f1alado, el impacto de Spaventa en la definici\u00f3n de Gramsci de las caracter\u00edsticas del Risorgimento est\u00e1 mediada por Labriola, pero no por ello es menos relevante: el Cuaderno 19 y el conjunto de notas dispersas sobre el Risorgimento siguen el esquema del cuarto <i>Saggio<\/i> labriolano cuyo punto m\u00e1s destacado est\u00e1 en la conclusi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Italia, saliendo de siglos de decadencia efectiva y pasando por la tensi\u00f3n conspirativa y el ardor de las revueltas, no ha aportado al nuevo orden una experiencia proporcionada de pol\u00edtica moderna [&#8230;]. \u00bfcu\u00e1ntas garant\u00edas de Estado moderno ofrece ahora Italia para mantener un lugar como competidor \u00fatil y eficaz en la carrera internacional? [\u2026] la vieja naci\u00f3n italiana, componi\u00e9ndose como un Estado moderno, \u00bfcu\u00e1nto de ella era adaptable y de cuanto carec\u00eda frente a las condiciones de la pol\u00edtica mundial en general?<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote58sym\" name=\"sdendnote58anc\"><sup>58<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>Este era el problema que Spaventa se hab\u00eda propuesto abordar en la Prolusi\u00f3n napolitana y en sus investigaciones filos\u00f3ficas de las dos d\u00e9cadas siguientes, enfrent\u00e1ndose incesantemente a la evoluci\u00f3n del pensamiento europeo tras la guerra franco-prusiana y la Comuna. Sin embargo, tambi\u00e9n fue el problema de Gramsci que, en el curso de la \u00abgran transformaci\u00f3n\u00bb, no se plante\u00f3 la cuesti\u00f3n de la culminaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n burguesa mediante la alianza revolucionaria de obreros y campesinos, sino que volvi\u00f3 a imponer el problema de la \u00abincongruencia italiana\u00bb se\u00f1alando a las clases trabajadoras las v\u00edas de la internacionalizaci\u00f3n<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote59sym\" name=\"sdendnote59anc\"><sup>59<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esto exig\u00eda repensar <i>ab imis <\/i>(a fondo)<i> <\/i>la constituci\u00f3n de sujetos capaces de \u00abiniciativa hist\u00f3rica\u00bb: una cuesti\u00f3n eminentemente filos\u00f3fica, que en el paso de la primera a la tercera serie de los <i>Appunti di filosofia <\/i>le indujo a reformular el problema de la relaci\u00f3n entre estructura y superestructura (tema crucial en la concepci\u00f3n materialista de la historia) traduci\u00e9ndolo en el \u00abproblema de la formaci\u00f3n de una voluntad colectiva\u00bb. Abandonando la \u00abmet\u00e1fora arquitect\u00f3nica\u00bb, la cuesti\u00f3n es \u00abc\u00f3mo se forman precisamente las voluntades colectivas permanentes, y c\u00f3mo estas voluntades proponen fines concretos inmediatos y mediatos, es decir, una l\u00ednea de acci\u00f3n colectiva\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote60sym\" name=\"sdendnote60anc\"><sup>60<\/sup><\/a>. Gramsci se propuso as\u00ed refundar la concepci\u00f3n del sujeto, no como algo <i>dado<\/i><i>, <\/i>sino como <i>r<\/i><i>esultado<\/i><i> <\/i>de combinaciones din\u00e1micas entre ciencia, trabajo y filosof\u00eda. Este fue el problema que le llev\u00f3 a cambiar su l\u00e9xico, sustituyendo \u00abmaterialismo hist\u00f3rico\u00bb, por \u00abfilosof\u00eda de la praxis\u00bb; una filosof\u00eda que evitara los riesgos del reduccionismo sociol\u00f3gico presente tambi\u00e9n en Labriola, erradicando toda forma de trascendentalismo. Gramsci conoc\u00eda el prefacio de 1867 a <i>Principii<\/i><i> <\/i><i>di filosafia<\/i><i>, <\/i>en el que Spaventa, asumiendo el desaf\u00edo del positivismo y de las nuevas \u00abciencias del esp\u00edritu\u00bb, resum\u00eda as\u00ed su revisi\u00f3n del hegelianismo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">La verdadera naturaleza, el ser, la existencia humana, es el hacer humano. En otras palabras, el hombre es esencialmente historia; y quien dice historia, dice positivismo, aposteriorismo. El hombre a priori es el hombre abstracto, no real, el hombre sin historia [&#8230;]. [Pero la filosof\u00eda y esto s\u00f3lo es filosof\u00eda, quiere comprender las cosas en esa forma constante, no accidental, eterna, que yo llamo existencia infinita [&#8230;]. La existencia infinita es el infinito a posteriori<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote61sym\" name=\"sdendnote61anc\"><sup>61<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Esta idea de la filosof\u00eda se adaptaba mucho mejor a la concepci\u00f3n procesual del sujeto a la que Gramsci hab\u00eda llegado que el materialismo hist\u00f3rico, incluso en la reelaboraci\u00f3n de Labriola<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote62sym\" name=\"sdendnote62anc\"><sup>62<\/sup><\/a>; y no excluir\u00eda que Gramsci tuviera precisamente estas reflexiones en mente cuando se propuso \u00abrehacer para la concepci\u00f3n filos\u00f3fica de Croce la misma reducci\u00f3n que los primeros te\u00f3ricos de la filosof\u00eda de la praxis [hab\u00edan] hecho para la concepci\u00f3n hegeliana<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote63sym\" name=\"sdendnote63anc\"><sup>63<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><i><b>5. La <\/b><\/i><i><b>invenci\u00f3n de<\/b><\/i><i><b> <\/b><\/i><i><b>una <\/b><\/i><i><b>tradici\u00f3n<\/b><\/i><i>. <\/i>En el discurso inaugural del Instituto de Reformas Sociales \u00abGiuseppe Mazzini\u00bb, pronunciado en el Aula Magna de la Scuola Normale de Pisa el 10 de marzo de 1946, Togliatti dedicaba un reconocimiento excepcional a Bertrando Spaventa. Asumiendo que el marxismo es \u00abla \u00fanica verdadera concepci\u00f3n hist\u00f3rica posible del mundo italiano\u00bb, identificaba su sustancia en la dial\u00e9ctica, a\u00f1adiendo que la manera de aplicarla a la \u00abrenovaci\u00f3n de todo nuestro organismo social\u00bb hab\u00eda sido \u00abel problema en torno al cual [se hab\u00eda] atormentado el esp\u00edritu del fil\u00f3sofo m\u00e1s grande del siglo pasado: Bertrando Spaventa\u00bb. Merece la pena detenerse en esta apreciaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">En ese trabajo suyo [<i>Prime categorie della logica di Hegel<\/i><i>, <\/i>de<i> <\/i>1864], que me pareci\u00f3 el m\u00e1s profundo de los escritos filos\u00f3ficos [&#8230;] plantea el siguiente problema: \u00bfc\u00f3mo se mover\u00eda Hegel de una a otra de estas tres categor\u00edas<i>?<\/i><i> <\/i>\u00bfDe d\u00f3nde procede el movimiento?<\/span><\/p>\n<p>\u00abPreguntas a las que hay que responder\u00bb, continuaba Togliatti, \u00absi se quiere tener una concepci\u00f3n hist\u00f3rica de la vida\u00bb; y tras afirmar que la respuesta \u00abm\u00e1s sencilla\u00bb la da el marxismo al demostrar que \u00abel movimiento est\u00e1 en la realidad misma de nuestra vida social\u00bb, declinaba el concepto en clave t\u00edpicamente spaventiana:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Nuestra vida social es<i> <\/i>la \u00fanica realidad que podemos conocer, porque es la \u00fanica que llevamos como hombres aglutinados en sociedad. La \u00fanica historia que nos interesa es la historia de la sociedad humana en la que el desarrollo hist\u00f3rico es su propia causa, la <i>causa<\/i><i> <\/i><i>sui<\/i><a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote64sym\" name=\"sdendnote64anc\"><sup>64<\/sup><\/a><i>.<\/i><\/span><\/p>\n<p>Es el \u00edncipit m\u00e1s apropiado para continuar nuestra reconstrucci\u00f3n, ya que confirma la incidencia de Spaventa en la educaci\u00f3n de Togliatti y reafirma la conexi\u00f3n entre la filosof\u00eda de la praxis de Gramsci y la reforma spaventiana del hegelianismo sobre la que nos detuvimos anteriormente. Pero, sobre todo, tiene un marcado car\u00e1cter program\u00e1tico. En 1946, Togliatti era un dirigente pol\u00edtico de rango y un actor clave en la reconstruccti\u00f3n democr\u00e1tica de la naci\u00f3n italiana. Sus ideas filos\u00f3ficas ten\u00edan, por consiguiente, una proyecci\u00f3n estrat\u00e9gica. Al anunciar que quer\u00eda recuperar a Labriola y la inminente publicaci\u00f3n de los escritos de Gramsci<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote65sym\" name=\"sdendnote65anc\"><sup>65<\/sup><\/a>, pretend\u00eda construir una genealog\u00eda y establecer una tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>No es casualidad que, tras exponer este programa, Togliatti se dedicara a la publicaci\u00f3n de los<i> <\/i><i>Quaderni<\/i><i>, <\/i>guardando silencio sobre Labriola hasta 1952<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote66sym\" name=\"sdendnote66anc\"><sup>66<\/sup><\/a>: para construir una genealog\u00eda, era necesario dar a conocer primero el pensamiento del hombre que iba a ser su culminaci\u00f3n. Pero hubo tambi\u00e9n razones pol\u00edticas que obstaculizaron la realizaci\u00f3n de su proyecto. Pocos meses despu\u00e9s comenzaba la Guerra Fr\u00eda y la \u00abobra cultural\u00bb, confiada a Emilio Sereni, adquiri\u00f3 el car\u00e1cter de propaganda de la sociedad sovi\u00e9tica y del materialismo dial\u00e9ctico, provocando choques con el mundo cient\u00edfico y serios da\u00f1os en la imagen del \u00abnuevo partido\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote67sym\" name=\"sdendnote67anc\"><sup>67<\/sup><\/a>. Una vez terminada la publicaci\u00f3n de los <i>Cuadernos<\/i><i>, <\/i>menguada la estrella de la Kominform<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote68sym\" name=\"sdendnote68anc\"><sup>68<\/sup><\/a>, Togliatti nombr\u00f3 a Cario Salinari jefe de la Comisi\u00f3n Cultural (creada en el VI Congreso) y en su primera reuni\u00f3n retomaba su proyecto desbaratando la pol\u00edtica cultural de su predecesor. No es \u00e9ste el lugar para comentar este famoso documento; en su lugar, merece la pena detenerse en el modo en que Togliatti conceb\u00eda la traducci\u00f3n del marxismo al lenguaje hist\u00f3rico de la cultura italiana de posguerra.<\/p>\n<p>Afirmando que \u00abuna cultura socialista es tal por su contenido, pero es nacional por su forma\u00bb, se propon\u00eda preparar el terreno para la penetraci\u00f3n del pensamiento de Gramsci desarrollando un ambicioso programa de revisi\u00f3n de la historia cultural de la Italia moderna destinado a discernir las corrientes progresistas sobre las que injertar un marxismo acorde con el programa de renovaci\u00f3n de la sociedad italiana al que se aplicaba el PCI.<\/p>\n<p>Retomando las indicaciones estrat\u00e9gicas de los <i>Quadern<\/i><i>i<\/i>, identificaba a Francesco De Sanctis como el referente de la renovaci\u00f3n de la cultura literaria y a Labriola como \u00abel pensador que, enraizado en la cultura italiana de mediados del siglo XIX, con un golpe de ala abre al pensamiento progresista de nuestro pa\u00eds la v\u00eda principal del marxismo\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote69sym\" name=\"sdendnote69anc\"><sup>69<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s mor\u00eda Benedetto Croce y Togliatti comenzaba un ensayo sobre su obra y la de Gentile del que s\u00f3lo quedan algunas notas publicadas despu\u00e9s de su muerte. Por econom\u00eda de nuestra reconstrucci\u00f3n, nos limitamos a analizar las referencias a Spaventa. Togliatti retomaba el juicio de la conferencia de Pisano de 1946 afirmando que en las \u00abdos \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX\u00bb, mientras que las \u00abescuelas filos\u00f3ficas italianas\u00bb se hab\u00edan \u00abagotado en muchos casos sin dejar rastro\u00bb, Bertrando Spaventa, \u00abun gigante del pensamiento\u00bb, hab\u00eda sido el \u00fanico que hab\u00eda ido por libre \u00abo al menos (lo hab\u00eda intentado)\u00bb. As\u00ed, reiterando la derivaci\u00f3n del neoidealismo del hegelianismo napolitano, reconoc\u00eda el \u00abesp\u00edritu verdaderamente revolucionario\u00bb inicial de Croce y, recordando su propia juventud y la de Gramsci, el haber desempe\u00f1ado, con \u00abLa Cr\u00edtica\u00bb, un papel muy positivo en la formaci\u00f3n de la \u00abjuventud erudita\u00bb y de la \u00abintelectualidad media de la \u00e9poca\u00bb.<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s destacado de sus notas es su adhesi\u00f3n a la derivaci\u00f3n del actualismo de la reforma del hegelianismo de Spaventa. El tema es de capital importancia tanto para la interpretaci\u00f3n que Togliatti hace de Spaventa, como para el reconocimiento del papel de Gentile en su formaci\u00f3n. Retomando el razonamiento sobre la reforma de la dial\u00e9ctica hegeliana, Togliatti hizo suyo el juicio de Gramsci sobre el car\u00e1cter regresivo del neoidealismo al rastrear su origen en el \u00abmentalismo\u00bb de Spaventa<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote70sym\" name=\"sdendnote70anc\"><sup>70<\/sup><\/a>. Pero las Notas de 1952-53 conten\u00edan tambi\u00e9n el esbozo del ensayo <i>Per<\/i><i> <\/i><i>una <\/i><i>giusta<\/i><i> <\/i><i>comprensione<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>pensiero <\/i><i>di<\/i><i> <\/i><i>Antonio<\/i><i> <\/i><i>Labriola<\/i><i>, <\/i>publicado por entregas en \u00abRinascita\u00bb al a\u00f1o siguiente. En la conferencia de Tur\u00edn de 1949, en la que se esbozaba la crisis de la cultura italiana entre los siglos XIX y XX, Togliatti hab\u00eda juzgado a Labriola como una \u00abfigura aislada\u00bb, atribuyendo la causa a su \u00abtemperamento aristocr\u00e1tico en el pensamiento y en el car\u00e1cter\u00bb, que le hab\u00eda impedido entrar \u00abm\u00e1s de cerca del movimiento y en la lucha directa\u00bb y \u00abcrear, al menos entre los j\u00f3venes, una escuela [&#8230;] al mismo tiempo, de pensamiento y de acci\u00f3n\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote71sym\" name=\"sdendnote71anc\"><sup>71<\/sup><\/a>. Sin embargo, en el ensayo de 1954 la perspectiva hab\u00eda cambiado: para contrarrestar el \u00abretorno a Croce\u00bb propiciado por las celebraciones tras su muerte<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote72sym\" name=\"sdendnote72anc\"><sup>72<\/sup><\/a>, Togliatti promov\u00eda un relanzamiento editorial y de estudios sobre Labriola, consider\u00e1ndolo decisivo en la estrategia cultural del AntiCroce<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote73sym\" name=\"sdendnote73anc\"><sup>73<\/sup><\/a> y se impon\u00eda la tarea de rescatarlo de la marginaci\u00f3n a la que Croce lo hab\u00eda \u00abcondenado\u00bb.<\/p>\n<p>De hecho, la biograf\u00eda de Luigi Dal Pane publicada en 1934, conten\u00eda un <i>e<\/i><i>xt<\/i><i>enso<\/i><i> <\/i>prefacio de Gioacchino Volpe que documentaba la perdurable vitalidad del pensamiento de Labriola incluso bajo el fascismo<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote74sym\" name=\"sdendnote74anc\"><sup>74<\/sup><\/a>. Si, adem\u00e1s, se tiene en cuenta el \u00abduelo\u00bb historiogr\u00e1fico de aquellos a\u00f1os entre Volpe y Croce<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote75sym\" name=\"sdendnote75anc\"><sup>75<\/sup><\/a>, se comprende mejor la irritaci\u00f3n, la crudeza de palabras y la asertividad de Croce sobre Labriola en el ensayo <i>Come<\/i><i> <\/i><i>nacqu<\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>com<\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>mori<\/i><i> <\/i><i>il <\/i><i>marxismo<\/i><i> <\/i><i>teorico in <\/i><i>Ita<\/i><i>lia <\/i>con el que, acompa\u00f1ando a la reedici\u00f3n para Laterza en 1937 de los ensayos sobre la concepci\u00f3n materialista de la historia, ofrec\u00eda un retrato desde\u00f1oso y liquidador de este.<\/p>\n<p>El ensayo de Togliatti se interrumpi\u00f3 en el cuarto cap\u00edtulo, por lo que no disponemos de su interpretaci\u00f3n de Labriola. Pero la \u00aboperaci\u00f3n\u00bb cultural a la que apuntaba estaba claramente enunciada en el segundo cap\u00edtulo: se presentaba a Labriola como el eslab\u00f3n intermedio de una cadena que vincular\u00e1 en Italia al marxismo con Hegel. Refiri\u00e9ndose a la carta a Engels con la que part\u00edamos, Togliatti escrib\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Es desde esta [&#8230;] posici\u00f3n de la que es necesario partir. De la educaci\u00f3n estrictamente hegeliana al comunismo. De Hegel a Marx. Este es el camino cl\u00e1sico, y la tarea consiste en investigar c\u00f3mo se recorri\u00f3 y, en particular, si el punto de llegada ya estaba contenido en las primeras evaluaciones cr\u00edticas de la doctrina hegeliana y, por lo tanto, los \u00abpasajes\u00bb posteriores no eran \u00absacudidas\u00bb [como escribi\u00f3 Croce en 1907] sino los momentos necesarios para explicitar una orientaci\u00f3n ya originalmente percibida e indagada como nueva<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote76sym\" name=\"sdendnote76anc\"><sup>76<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Para preparar el terreno a la demostraci\u00f3n de su tesis, Togliatti dedicaba el siguiente cap\u00edtulo a una valiosa lectura de los escritos del \u00abjoven\u00bb Marx, inusual en la literatura marxista italiana de aquellos a\u00f1os. A continuaci\u00f3n, abordaba en profundidad la interpretaci\u00f3n de Spaventa, enmarc\u00e1ndola en el <i>Movimento e crisi del pensiero italiano nell&#8217;Ottocento.<\/i><\/p>\n<p>Las fuentes en las que se basaba Togliatti fueron: la Prolusi\u00f3n napolitana del 61; <i>Paolottismo, positivismo, razionalismo; <\/i>el pr\u00f3logo de <i>Principii di filosofia<\/i>, y <i>Esperienza e Metaf\u00edsica.<\/i><i> <\/i>Togliatti identificaba el esquema de la circulaci\u00f3n europea como la estrategia m\u00e1s eficaz para unificar culturalmente el Estado nacional surgido del Risorgimento, interiormente fr\u00e1gil y minado por las fracturas seculares de la historia de Italia<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote77sym\" name=\"sdendnote77anc\"><sup>77<\/sup><\/a>. Pero para argumentar tanto la derivaci\u00f3n, como la separaci\u00f3n del marxismo de Labriola del hegelianismo de Spaventa, era necesario despejar el campo no s\u00f3lo de la lectura que Croce y Gentile hac\u00edan de uno y otro, sino tambi\u00e9n de la forma en que Croce y Gentile hab\u00edan construido sus respectivas reformas de la dial\u00e9ctica para bloquear la influencia de Labriola. Se trataba de un problema de revisi\u00f3n historiogr\u00e1fica y de reinterpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de Spaventa, para asentar su relaci\u00f3n con Labriola sobre una nueva base<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote78sym\" name=\"sdendnote78anc\"><sup>78<\/sup><\/a>. Togliatti aprovecha el aspecto revolucionario del hegelianismo de Spaventa de los a\u00f1os cuarenta y cincuenta, centrado en la conexi\u00f3n entre Hegel y la Revoluci\u00f3n Francesa, observando que despu\u00e9s de la crisis del hegelianismo de los a\u00f1os sesenta habr\u00eda que esperar a Labriola para ver nuevamente estudiada y valorada la Revoluci\u00f3n Francesa; pero introdujo una discontinuidad entre Labriola y Spaventa, ya que el primero hab\u00eda inspirado el desarrollo de una cultura historicista orientada a investigar la realidad actual del pa\u00eds (las primeras investigaciones sobre el Mezzogiorno y el nacimiento de la historiograf\u00eda \u00abecon\u00f3mico-jur\u00eddica\u00bb), mientras que el segundo, trazando la identificaci\u00f3n hegeliana entre filosof\u00eda e historia de la filosof\u00eda, no lograr\u00eda mantener unida su propia escuela ni influir en los fermentos culturales de la nueva Italia<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote79sym\" name=\"sdendnote79anc\"><sup>79<\/sup><\/a>. Se\u00f1alaba, por ejemplo, la inclusi\u00f3n de Rosmini y Gioberti en el esquema de la \u00abcirculaci\u00f3n europea\u00bb tras la unificaci\u00f3n, y la revalorizaci\u00f3n de Vico. La primera no hab\u00eda producido resultados duraderos porque en la Italia y la Europa de la segunda mitad del siglo XIX Rosmini y Gioberti, vinculados de diferente forma al destino de los Estados Pontificios, hab\u00edan agotado su funci\u00f3n<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote80sym\" name=\"sdendnote80anc\"><sup>80<\/sup><\/a>. La segunda, tambi\u00e9n debido a la ambig\u00fcedad del pensamiento de Vico, s\u00f3lo hab\u00eda servido para justificar un historicismo conservador y reaccionario<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote81sym\" name=\"sdendnote81anc\"><sup>81<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El golpe iba dirigido no s\u00f3lo contra Croce, sino tambi\u00e9n contra Gentile y, en un plano m\u00e1s exquisitamente filos\u00f3fico, cuestionaba la conexi\u00f3n Vico-Kant, el \u00abcaballo de batalla\u00bb del programa cient\u00edfico de Spaventa<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote82sym\" name=\"sdendnote82anc\"><sup>82<\/sup><\/a>, reproch\u00e1ndole haber vinculado unilateralmente el descubrimiento de la \u00abproductividad del conocimiento\u00bb al trascendentalismo kantiano, quedando as\u00ed bloqueado ante la necesidad de fundar la unidad de la filosof\u00eda y la pol\u00edtica en la dial\u00e9ctica de Hegel<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote83sym\" name=\"sdendnote83anc\"><sup>83<\/sup><\/a>. De este modo, Togliatti argumentaba que la filosof\u00eda spaventiana no pudo frenar ni el retorno a Kant, ni las conciliaciones transformistas entre ciencia y fe que marcaron la difusi\u00f3n del positivismo. Por tanto, su pensamiento no hab\u00eda producido los anticuerpos necesarios para contrarrestar al actualismo<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote84sym\" name=\"sdendnote84anc\"><sup>84<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>No obstante, Togliatti era consciente de las razones hist\u00f3ricas y pol\u00edticas de la \u00abcrisis del pensamiento italiano del siglo XIX\u00bb. Hab\u00eda aprendido precisamente de Spaventa que la suerte europea del positivismo proven\u00eda de los problemas planteados a la filosof\u00eda por los nuevos descubrimientos cient\u00edficos y sus reverberaciones en el gran debate sobre las \u00abciencias de la naturaleza\u00bb y las \u00abciencias del esp\u00edritu\u00bb. En la interpretaci\u00f3n de la crisis de la cultura europea, que desde la conferencia de Pisa de 1946 se hab\u00eda vuelto a plantear en varias ocasiones, el acento recae tanto en la debilidad interna del positivismo como en la responsabilidad del neoidealismo por atacar la \u00abconexi\u00f3n sentimental\u00bb entre los intelectuales y las clases trabajadoras precariamente construida por el socialismo<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote85sym\" name=\"sdendnote85anc\"><sup>85<\/sup><\/a>. Luego, cambiando bruscamente de postura, llama la atenci\u00f3n sobre la superaci\u00f3n del trascendentalismo en la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica del \u00faltimo Spaventa, que dio lugar a <i>Esperienza<\/i><i> <\/i><i>e <\/i><i>Me<\/i><i>t<\/i><i>a<\/i><i>fis<\/i><i>ica<\/i>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Precisamente porque est\u00e1 limitado por la experiencia \u2013recita el pasaje citado por Togliatti\u2013 el hombre se hace de s\u00ed mismo lo que es: su mundo, su conocimiento y su felicidad, todo lo que es como hombre es obra suya. Este es en general el gran concepto y significado del <i>t<\/i><i>rabajo<\/i> y de la <i>his<\/i><i>t<\/i><i>oria<\/i>, que en el fondo son la misma cosa. Zeller, si recuerdo bien [&#8230;] dice: al esp\u00edritu, que se ha vaciado en lo te\u00f3rico, s\u00f3lo le queda la pr\u00e1ctica, la acci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">La reducci\u00f3n del hombre y de la historia al trabajo \u2013concluye Togliatti\u2013 y de la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica es el punto de partida del materialismo hist\u00f3rico [&#8230;]. Se comprende c\u00f3mo de su escuela pudo salir un Antonio Labriola<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote86sym\" name=\"sdendnote86anc\"><sup>86<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p><b>7. <\/b><i><b>Conclusi\u00f3n<\/b><\/i><i><b>.<\/b><\/i><i> <\/i>La inesperada conclusi\u00f3n del cap\u00edtulo creaba grandes expectativas en cuanto a la forma en que Togliatti habr\u00eda presentado a Labriola. Pero su ensayo se interrumpi\u00f3 por razones que desconocemos En 1986 fue encontrado entre <i>sus<\/i><i> <\/i>papeles una nota de Antonio Banfi, fechada, por Togliatti el 9 de juliode 1954.<\/p>\n<p>La nota conten\u00eda informaci\u00f3n sobre la filosof\u00eda de Herbart y el Herbartismo, que Togliatti hab\u00eda necesitado evidentemente para escribir el cap\u00edtulo que quer\u00eda dedicar al pensamiento de Labriola<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote87sym\" name=\"sdendnote87anc\"><sup>87<\/sup><\/a>. Probablemente se dio cuenta de que se hab\u00eda precipitado demasiado, en comparaci\u00f3n con lo que el propio Labriola hab\u00eda escrito a Engels, al reducir el Herbartismo a un episodio irrelevante de su biograf\u00eda<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote88sym\" name=\"sdendnote88anc\"><sup>88<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, debi\u00f3 de temer reacciones negativas ante el intento de establecer una tradici\u00f3n demasiado limitadora respecto a la pluralidad de corrientes filos\u00f3ficas y culturales presentes en el PCI y en sus \u00e1reas de influencia. En la d\u00e9cada de 1970, el tema del Herbartismo fue el terreno m\u00e1s s\u00f3lido de las cr\u00edticas a su genealog\u00eda<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote89sym\" name=\"sdendnote89anc\"><sup>89<\/sup><\/a>, pero en 1961 Togliatti ya hab\u00eda redimensionado significativamente su propuesta inicial de una \u00abv\u00eda italiana al marxismo\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote90sym\" name=\"sdendnote90anc\"><sup>90<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Lo cual no excluye que situar de Spaventa en los or\u00edgenes del marxismo italiano fuera una operaci\u00f3n sustancialmente bien fundada. Como escrib\u00eda Eugenio Gar\u00edn en 1964:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Los verdaderos herederos de la filosof\u00eda de la praxis [&#8230;] no se encuentran en el c\u00edrculo de las vastas influencias, aunque algo subterr\u00e1neas, ejercidas durante mucho tiempo por Labriola sobre los estudios hist\u00f3ricos; hay que buscarlos en el terreno de la lucha pol\u00edtica no desvinculada de la reflexi\u00f3n te\u00f3rica.<\/span><\/p>\n<p>No se pod\u00eda dudar, por tanto, de lo que Gramsci y Togliatti no s\u00f3lo hab\u00edan afirmado sobre su identidad te\u00f3rica, sino tambi\u00e9n testimoniado con la acci\u00f3n pol\u00edtica y la estrategia cultural. En 1981, Garin reiter\u00f3 la legitimidad de la genealog\u00eda de Togliatti, juzgando la propuesta de la \u00abv\u00eda italiana al marxismo\u00bb presentada en abril de 1952 como \u00abuna pol\u00edtica cultural de particular agudeza\u00bb, fundada en una \u00abgran intuici\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote91sym\" name=\"sdendnote91anc\"><sup>91<\/sup><\/a>. Entre los argumentos esgrimidos en apoyo de su visi\u00f3n citaba la recuperaci\u00f3n y la valorizaci\u00f3n de la correspondencia entre Labriola y Spaventa entre los a\u00f1os cincuenta y sesenta, y la confirmaci\u00f3n que supuso en los a\u00f1os setenta la publicaci\u00f3n de las cartas de Labriola a Croce y la correspondencia entre Croce y Gentile. No me cabe duda de que la reedici\u00f3n de los escritos de Labriola y Spaventa, as\u00ed como el florecimiento de nuevos estudios e interpretaciones a partir de los a\u00f1os sesenta, recibieron un impulso decisivo de esa estrategia cultural<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote92sym\" name=\"sdendnote92anc\"><sup>92<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><i>Traducci\u00f3n<\/i>: Fernando Zamorano<\/p>\n<p><b>Notas<\/b><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">*<\/a> <i>Orianismo<\/i>: hace referencia a los seguidores de Alfredo Oriani, uno de los inspiradores del fascismo, cuya ideolog\u00eda se caracteriza por el activismo, el voluntarismo y el componente nacionalista.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote1\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote1anc\" name=\"sdendnote1sym\">1<\/a> A. Labriola, <i>Carteggio<\/i>, vol. III, 1890-1895, edici\u00f3n de S. Miccolis, N\u00e1poles, Bibliopolis, 2003, p. 378.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote2\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote2anc\" name=\"sdendnote2sym\">2<\/a> F. Engels, <i>Anti-Duhring<\/i>, edici\u00f3n de V. Gerratana, Roma, Editori Riuniti, 1968, II\u00aa edici\u00f3n p. 28: \u00abEl materialismo moderno es esencialmente dial\u00e9ctico y no necesita una filosof\u00eda que se sit\u00fae por encima de las dem\u00e1s ciencias. Desde el momento en que cada ciencia particular debe darse cuenta de su posici\u00f3n en el nexo general de las cosas y de su conocimiento, toda ciencia que tenga por objeto el nexo general se vuelve superflua. Por consiguiente, lo que sigue en pie, independientemente de toda la ciencia filos\u00f3fica que ha existido hasta ahora es la doctrina del pensamiento y sus leyes, es decir, la l\u00f3gica formal y la dial\u00e9ctica; todo lo dem\u00e1s se resuelve en la ciencia positiva de la naturaleza y de la historia\u00bb.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote3\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote3anc\" name=\"sdendnote3sym\">3<\/a> Labriola, <i>Carteggio<\/i>, vol. III, cit., pp. 411-414.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote4\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote4anc\" name=\"sdendnote4sym\">4<\/a> La lecci\u00f3n fue publicada por Sebastiano Maturi en 1901 y nunca fue reimpresa. Cfr. B. Spaventa, <i>Opere<\/i>, edici\u00f3n de I. Cubeddu, Florencia, Sansoni, 1972, vol. III, p. 923.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote5\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote5anc\" name=\"sdendnote5sym\">5<\/a> B. Spaventa, <i>Logica e metafisica<\/i>, edici\u00f3n de G. Gentile, Bari, Laterza, 1911.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote6\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote6anc\" name=\"sdendnote6sym\">6<\/a>\u00daltima obra inacabada, escrita entre 1881 y 1882, y publicada p\u00f3stumamente por Donato Jaja.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote7\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote7anc\" name=\"sdendnote7sym\">7<\/a> B. Spaventa, <i>La legge del piu forte<\/i>, en Id., <i>Opere<\/i>, cit., vol. I, pp. 531-5446 6.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote8\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote8anc\" name=\"sdendnote8sym\">8<\/a> A. Labriola<i>, Il problema della filosofia della storia<\/i>, en Id., <i>Scritti filosofici e politici<\/i>, edici\u00f3n de F. Sbarberi, Tur\u00edn, Einaudi, 1973, p. 20.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote9\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote9anc\" name=\"sdendnote9sym\">9<\/a> S. Poggi, <i>Antonio Labriola. Herbartismo e scienze dello spirito alle origini del marxismo italiano<\/i>, Mil\u00e1n, Longanesi, 1978.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote10\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote10anc\" name=\"sdendnote10sym\">10<\/a> Spaventa, <i>Logica e metafisica<\/i>, cit., pp. 4-5. V\u00e9ase la oportuna reconstrucci\u00f3n de N. Siciliani de Cumis de las cr\u00edticas y refutaciones spaventianas de Herbart y sus seguidores, <i>Herbart e herbartiani alla scuola di Bertrando Spaventa<\/i>, en \u00abGiornale critico della fllosof\u00eca italiana\u00bb, octubre-diciembre 1973, pp. 517-561.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote11\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote11anc\" name=\"sdendnote11sym\">11<\/a> Cfr. E. Garin, <i>Tra due secoli. <\/i><i>Socialismo e filosofia in Italia dopo l&#8217;Unit\u00e0<\/i>, Bari, De Donato, 1983, pp. 103 y 105-113: \u00ab La relaci\u00f3n entre Labriola y Spaventa, as\u00ed como el hegelianismo y el herbartismo coexistiendo dial\u00e9cticamente en Labriola y su actitud duramente pol\u00e9mica contra el positivismo, posteriormente su movimiento hacia el marxismo, no puede comprenderse sin el magisterio napolitano de Spaventa a partir de 1962, tan poco hegelianamente \u00abortodoxo\u00bb, pero tan alejado de los caminos recorridos, a trav\u00e9s de la experiencia feuerbachiana, por los \u00abj\u00f3venes hegelianos\u00bb alemanes\u00bb. Sobre el pensamiento de Spaventa anterior y posterior a 1862 perm\u00edtanme la referencia de G. Vacca, <i>Politica e filosofia in Bertrando Spaventa<\/i>, Bari, Laterza, 1967.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote12\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote12anc\" name=\"sdendnote12sym\">12<\/a> B. Spaventa, <i>Esperienza e Metafisica<\/i>, edici\u00f3n de D. Jaja, Tur\u00edn, Loescher, 1888, p. 138.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote13\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote13anc\" name=\"sdendnote13sym\">13<\/a> Labriola, <i>Scritti filosofici e politici<\/i>, cit., p. 689.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote14\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote14anc\" name=\"sdendnote14sym\">14<\/a> G. Gentile<i>, La filosofia di Marx<\/i>, Florencia, Sansoni, 1955, pp. 40-44.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote15\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote15anc\" name=\"sdendnote15sym\">15<\/a> La influencia de Spaventa sobre el joven Gramsci est\u00e1 documentada por el cat\u00e1logo de la biblioteca de Attilio Carena, \u00abdisc\u00edpulo\u00bb de Gramsci \u00aben los a\u00f1os de la guerra y de la posguerra\u00bb, en el que \u2013siguiendo el orden de publicaci\u00f3n\u2013 est\u00e1n presentes <i>Esperienza e Metafisica<\/i> (Tur\u00edn, Loescher, 1888); los <i>Scritti di Filosofia<\/i> (N\u00e1poles, Morano, 1900); <i>La filosofia italiana nelle sue relazioni con la filosofia europea<\/i> (Bari, Laterza, 1908); <i>La libert\u00e0 d&#8217;imegnamento<\/i> (Florencia, Le Lettere, 1920). Seg\u00fan el testimonio de Alfonso Leonetti, el joven Carena compraba libros por sugerencia de Gramsci, y el cat\u00e1logo de su biblioteca se caracteriza por la presencia preponderante de las obras de Croce y Gentile (G. Bergami, <i>Il giovane Gramsci e il marxismo 1911-1918<\/i>, Mil\u00e1n, Feltrinelli, 1977, Appendice, pp. 175-193). A esta lista hay que a\u00f1adir los libros citados de fuentes directas o indirectas en los<i> Quadern<\/i>i: los <i>Scritti filosofici<\/i> de la edici\u00f3n Jaja-Spaventa ya mencionada; los <i>Principi di Etica<\/i> (N\u00e1poles, Morano, 1904); <i>Paolottismo, positivismo, razionalismo<\/i>, mencionados en la edici\u00f3n de la \u00abRivista bolognese\u00bb de 1868 reimpresi\u00f3n de los <i>Scritti filosofici<\/i>; <i>La politica dei Gesuiti nel secolo XVI e nel XIX<\/i>, en la edici\u00f3n de Gentile del 1911; De 1848 al 1861. <i>Lettere, scritti, documenti<\/i>, de Silvio Spaventa, de la segunda edici\u00f3n de Laterza de 1923.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote16\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote16anc\" name=\"sdendnote16sym\">16<\/a> A. Gramsci, <i>Scritti<\/i> <i>(1910-1926),<\/i> vol. II, 1917, edici\u00f3n de L. Rapone, Roma, Istituto della Enciclopedia italiana, 2015, pp. 388-389 (Edizione nazionale degli scritti di Antonio Gramsci). Cfr. L. Rapone, <i>Cinque anni che paiono secoli. Antonio Gramsci dal socialismo al comunismo (1914-1919),<\/i> Roma, Carocci, 2011, pp. 120-123<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote17\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote17anc\" name=\"sdendnote17sym\">17<\/a> B. Spaventa, <i>Della nazionalit\u00e0 della filosofia<\/i>, probablemente conocido por Gramsci por la reimpresi\u00f3n de los <i>Scritti filosofici<\/i>, que tambi\u00e9n contienen el folleto sobre el <i>Paolottismo<\/i>, como veremos analizando la presencia de Spaventa en los <i>Quaderni<\/i><i>.<\/i><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote18\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote18anc\" name=\"sdendnote18sym\">18<\/a> Reimpresi\u00f3n de Gentile en B. Spaventa, <i>Logica e metafisica<\/i>, Bari, Laterza, 1911.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote19\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote19anc\" name=\"sdendnote19sym\">19<\/a> \u00abAvanti!\u00bb, 5 marzo de 1917, ahora en Gramsci<i>, Scritti<\/i> <i>(1910-1926),<\/i> vol. II, cit., pp. 156-157.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote20\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote20anc\" name=\"sdendnote20sym\">20<\/a> A. Gramsci<i>, Il Sillabo ed Hegel<\/i>, en \u00abIl Grido del Popolo\u00bb, 15 de enero de 1916, ahora en Id., <i>Cronache torinesi 1913-1917<\/i>, edici\u00f3n de S. Caprioglio, Tur\u00edn, Einaudi, 1980, p. 72. Para los art\u00edculos sobre el programa de W. Wilson cfr. A. Gramsci, <i>Il nostro Marx 1918-1919<\/i>, edici\u00f3n de S. Caprioglio, Tur\u00edn, Einaudi, 1984, pp. 357-358, 409-414, 455-460, 476-478, 484-487, 538-542. Sobre este tema, v\u00e9ase G. Savant, <i>Bordiga, Gramsci e la Grande Guerra (1914-1920),<\/i> N\u00e1poles, La Citt\u00e0 del Sole, 2016, cap\u00edtulos IV e V.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote21\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote21anc\" name=\"sdendnote21sym\">21<\/a> Gramsci, <i>Scritti (1910-1926<\/i>), vol. Il, cit., pp. 617-618.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote22\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote22anc\" name=\"sdendnote22sym\">22<\/a> Cfr. Vacca, <i>Politica e filosofia di Bertrando Spaventa<\/i>, cit., pp. 193-204.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote23\">\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote23anc\" name=\"sdendnote23sym\">23<\/a> Spaventa, <i>La filosofia italiana nelle sue relazioni con la filosofia europea<\/i>, cit., pp. 10-12 e 32-33.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote24\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote24anc\" name=\"sdendnote24sym\">24<\/a> Rapane, <i>Cinque anni che paiono secoli<\/i>, cit., pp. 288-293.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote25\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote25anc\" name=\"sdendnote25sym\">25<\/a> A. Gramsci, <i>Stato e sovranit\u00e0<\/i>, en \u00abEnergie Nuove\u00bb, febrero 1919, en Id., <i>Il nostro Marx<\/i>, cit., p. 529. En la pol\u00e9mica con Treves, de un a\u00f1o antes, el mismo concepto se hab\u00eda expresado en t\u00e9rminos a\u00fan m\u00e1s claros, limitando el materialismo hist\u00f3rico a un canon hermen\u00e9utico de la historia pasada: A. Gramsci, <i>La critica critica<\/i>, en Id., <i>La citt\u00e0 futura 1917-1918<\/i>, edici\u00f3n de S. Caprioglio, Tur\u00edn, Einaudi, 1982, pp. 555-556. Sobre el problema del sugeto, perm\u00edtanme hacer referencia a G. Vacca, <i>Modernit\u00e0 alternative. Il Novecento di Antonio Gramsci,<\/i> Tur\u00edn, Einaudi, 2017, pp. 3-19 e 151-185.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote26\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote26anc\" name=\"sdendnote26sym\">26<\/a> P. Togliatti, <i>La politica nel pemiero e nell&#8217;azione. Scritti e discorsi 1917-1964<\/i>, edici\u00f3n de M. Ciliberto y G. Vacca, Mil\u00e1n, Bompiani, 2014, pp. 1882-1887. La rese\u00f1a aparece en el primer n\u00famero del \u00abOrdine Nuovo\u00bb semanal (1\u00b0 mayo de 1929) y se refer\u00eda tanto al libro de Gentile, apenas publicado por Ricciardi, como al art\u00edculo <i>Politica e filosofia<\/i>, publicado en la revista nacionalista \u00abPolitica\u00bb dirigida por Francesco Coppola y Alfredo Rocco.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote27\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote27anc\" name=\"sdendnote27sym\">27<\/a> P. Togliatti, <i>\u00abFranche parole alla mia nazione\u00bb di Arturo Farinelli,<\/i> en Id., <i>La politica nel pensiero e nell&#8217;azione<\/i>, cit., pp. 1897-1900. Publicado por Bocca en 1919, junto al discurso <i>L&#8217;umanit\u00e0 di Herder e il concetto della \u00abrazza\u00bb nella storia dello spirito<\/i>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote28\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote28anc\" name=\"sdendnote28sym\">28<\/a> P. Togliatti, <i>Pensatore e uomo d&#8217;azione<\/i>, en Id., <i>La politica nel pensiero e<\/i> <i>nell&#8217;azione<\/i>, cit., pp. 1045-1062, p. 1054.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote29\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote29anc\" name=\"sdendnote29sym\">29<\/a> lvi, pp. 1897-1898<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote30\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote30anc\" name=\"sdendnote30sym\">30<\/a> lvi, p. 1907: Croce \u00abse mueve \u00aben el campo te\u00f3rico y cient\u00edfico\u00bb, el \u00fanico en el que el esp\u00edritu puede \u00absituarse fuera del tumulto de la pr\u00e1ctica\u00bb [&#8230;]. Se parte de una cr\u00edtica de las ideas abstractas de justicia y de libertad, y luego, a medida que se va en busca de la concreci\u00f3n, se llega a separar el Estado de la conciencia de los individuos y se interpone un abismo entre ambos [&#8230;]. El Estado vuelve a ser una abstracci\u00f3n, porque ha sido privado del apoyo concreto de la voluntad moral de los individuos\u00bb.<\/span><\/div>\n<div id=\"sdendnote31\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote31anc\" name=\"sdendnote31sym\">31<\/a> lvi, p. 1933<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote32\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote32anc\" name=\"sdendnote32sym\">32<\/a> lvi, p. 1929.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote33\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote33anc\" name=\"sdendnote33sym\">33<\/a> lvi, p. 1930.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote34\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote34anc\" name=\"sdendnote34sym\">34<\/a> P. Togliatti<i>, Scienza e socialismo<\/i>, ivi, pp. 1914-1916.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote35\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote35anc\" name=\"sdendnote35sym\">35<\/a> Al volver a publicar en 1971 <i>La Monarchia socialista<\/i>, Missiroli escrib\u00eda a Giuseppe Prezzolini: \u00abComo bien sabes, el socialismo anarquista era para m\u00ed una forma de hacer un poco de justicia social, pero sobre todo de luchar contra el socialismo y evitar ir al fondo de los principios del Risorgimento, que, de haberse desarrollado, habr\u00eda constituido un \u00abpeligro\u00bb para el estado mon\u00e1rquico\u00bb. Cfr. M. Missiroli, G. Prezzolini, <i>Carteggio 1906-1974<\/i>, edici\u00f3n de A. Botti, Roma, Edizioni di storia e letteratura, 1992, pp. 413-414; cit. de F. Perfetti en la <i>Introduzione<\/i> a la nueva edici\u00f3n del volumen Le Lettere, Florencia, 2015.<\/span><\/div>\n<div id=\"sdendnote36\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote36anc\" name=\"sdendnote36sym\">36<\/a> G. Vacca, <i>Gramsci a Roma Togliatti a Mosca<\/i>, Torino, Einaudi, 1999, pp. 84 sg.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote37\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote37anc\" name=\"sdendnote37sym\">37<\/a> A. Gramsci, <i>Lettere 1908-1926<\/i>, edici\u00f3n de A. Santucci, Tur\u00edn, Einaudi, 1992, pp. 172-173. Cfr. F. lzzo, <i>I Marx di Gramsci<\/i>, en Id., <i>Democrazia e cosmopolitismo in Antonio Gramsci<\/i>, Roma, Carocci, 2009, pp. 45-46.<\/span><\/div>\n<div id=\"sdendnote38\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote38anc\" name=\"sdendnote38sym\">38<\/a> lvi, p. 138.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote39\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote39anc\" name=\"sdendnote39sym\">39<\/a> lvi, p. 287.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote40\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote40anc\" name=\"sdendnote40sym\">40<\/a> En la Introducci\u00f3n al primer curso de la escuela del partido (abril de 1925), lo defin\u00eda como el \u00fanico intelectual vinculado al movimiento obrero que hab\u00eda estudiado realmente el marxismo y en octubre de 1926, poco despu\u00e9s de su detenci\u00f3n, inst\u00f3 a Togliatti, que se encontraba en Mosc\u00fa, a enviar el \u00abtexto corregido y las cartas de Antonio Labriola, con un prefacio de Riazanov\u00bb para ser publicado en el primer n\u00famero de una nueva serie del \u00abOrdine Nuovo\u00bb. Cfr. A. Gramsci, <i>La costruzione del partito comunista 1923-1926<\/i>, Tur\u00edn, Einaudi, 1971, pp. 54 y 125.<\/span><\/div>\n<div id=\"sdendnote41\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote41anc\" name=\"sdendnote41sym\">41<\/a> P. Togliatti, <i>La nostra ideologia<\/i>, in Id., <i>La politica nel pemiero e nell&#8217;azione<\/i>, cit., pp. 1970-1977.<\/span><\/div>\n<div id=\"sdendnote42\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote42anc\" name=\"sdendnote42sym\">42<\/a> Vacca, <i>Politica e filosofia in Bertrando Spaventa<\/i>, cit., pp. 272-288.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote43\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote43anc\" name=\"sdendnote43sym\">43<\/a> A. Gramsci, T. Schucht<i>, Lettere<\/i> 1926-1935, edici\u00f3n de A. Natoli e C. Daniele, Tur\u00edn, Einaudi, 1997, p. 438.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote44\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote44anc\" name=\"sdendnote44sym\">44<\/a> Vacca, <i>Vita e pensieri di Antonio Gramsci<\/i>, cit., p. 81.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote45\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote45anc\" name=\"sdendnote45sym\">45<\/a> B. Spaventa, <i>Unificazione nazionale ed egemonia culturale<\/i>, edici\u00f3n de G. Vacca, Bari, Laterza, 1969; Garin, <i>Tra due secoli<\/i>, cit., pp. 21-58.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote46\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote46anc\" name=\"sdendnote46sym\">46<\/a> A. Gramsci, <i>Quaderni del carcere<\/i>, edici\u00f3n cr\u00edtica del Istituto Gramsci a cargo de V. Gerratana, Tur\u00edn, Einaudi, 1975, <i>Q 4<\/i>, <i>Appunti di filosofia. Materialismo e idealismo<\/i>. Primera serie, pp. 421-425.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote47\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote47anc\" name=\"sdendnote47sym\">47<\/a> Vacca, <i>Modernit\u00e0 alternative. Il Novecento di Antonio Gramsci<\/i>, cit., cap. III.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote48\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote48anc\" name=\"sdendnote48sym\">48<\/a> Gramsci, <i>Quaderni del carcere<\/i>, cit., p. 504.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote49\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote49anc\" name=\"sdendnote49sym\">49<\/a> Labriola, <i>Discorrendo di socialismo e di filosofia<\/i>, cit., pp. 698-699: \u00abEstos hegelianos escrib\u00edan, ense\u00f1aban y discut\u00edan como si estuvieran, no en N\u00e1poles, sino en Berl\u00edn, o no s\u00e9 d\u00f3nde\u00bb.<\/span><\/div>\n<div id=\"sdendnote50\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote50anc\" name=\"sdendnote50sym\">50<\/a> Gramsci, <i>Quaderni del carcere<\/i>, cit., pp. 132-133.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote51\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote51anc\" name=\"sdendnote51sym\">li<\/a> 51, pp. 1060-1061.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote52\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote52anc\" name=\"sdendnote52sym\">52<\/a> Vacca, <i>Politica e filosofia in Bertrando Spaventa<\/i>, cit., cap\u00edtulos III y IV; D. Losurdo, <i>Dai fratelli Spaventa a Gramsci<\/i>, N\u00e1poles, La Citt\u00e0 del Sole, 1997, cap\u00edtulos II y IV.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote53\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote53anc\" name=\"sdendnote53sym\">53<\/a> Ver la carta a Tatiana del 7 de setiembre 1931, en la que resum\u00eda la culminaci\u00f3n de su reflexi\u00f3n sobre los intelectuales y el Estado: Gramsci, Schucht, <i>Lettere<\/i>, cit., p. 791.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote54\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote54anc\" name=\"sdendnote54sym\">54<\/a> lvi, p. 1067.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote55\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote55anc\" name=\"sdendnote55sym\">55<\/a> Vacca, <i>Modernit\u00e0 alternative<\/i>, cit., cap. I.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote56\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote56anc\" name=\"sdendnote56sym\">56<\/a> Losurdo, <i>Dai fratelli Spaventa a Gramsci<\/i>, cit., <i>passim<\/i>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote57\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote57anc\" name=\"sdendnote57sym\">57<\/a> Gramsci, <i>Quaderni del carcere<\/i>, cit., pp. 1768-1787.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote58\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote58anc\" name=\"sdendnote58sym\">58<\/a> Labriola, <i>Scritti filosofici e politici<\/i>, cit., p. 855.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote59\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote59anc\" name=\"sdendnote59sym\">59<\/a> Gramsci, <i>Quaderni del carcere<\/i>, cit., pp. 1987-1989.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote60\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote60anc\" name=\"sdendnote60sym\">60<\/a> Ivi, p. 1057.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote61\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote61anc\" name=\"sdendnote61sym\">61<\/a> Spaventa, <i>Logica e metafisica<\/i>, cit., p. 7.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote62\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote62anc\" name=\"sdendnote62sym\">62<\/a> Para que resulte m\u00e1s claro lo que quiero decir, comp\u00e1rese la concepci\u00f3n procesual del sujeto contenida en el pasaje citado de Spaventa con la concepci\u00f3n materialista de la historia condensada por Labriola en su carta a Pasquale Villari del 13 de noviembre de 1900: \u00abSiempre he entendido el socialismo italiano como un medio 1) para desarrollar el sentido pol\u00edtico de las multitudes; 2) para educar a aquella parte de los obreros que es educable para la organizaci\u00f3n de clase; 3) para oponer a las diversas camorras que se llaman partidos un fuerte cuerpo popular; 4) para obligar a los representantes del gobierno a reformas econ\u00f3micas \u00fatiles a todos. El resto de la propaganda socialista, en el sentido espec\u00edfico de la palabra, s\u00f3lo puede tener un efecto pr\u00e1ctico en Italia para las generaciones venideras\u00bb (Togliatti, <i>La politica nel pensiero e nell&#8217;azione<\/i>, cit., p. 833. Togliatti cit\u00f3 este pasaje en su informe al VIII Congreso del PCI, comparando a Labriola con Turati).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote63\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote63anc\" name=\"sdendnote63sym\">63<\/a> Gramsci, <i>Quaderni del carcere<\/i>, cit., p. 1233.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote64\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote64anc\" name=\"sdendnote64sym\">64<\/a> Togliatti, <i>La politica nel pensiero e nell&#8217;azione<\/i>, cit., p. 1268.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote65\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote65anc\" name=\"sdendnote65sym\">65<\/a> \u00abEn pocas semanas publicaremos los escritos filos\u00f3ficos y cient\u00edficos\u00bb de Gramsci \u00aby todo el mundo se asombrar\u00e1 de la profundidad de ese pensamiento por la forma en que logra conectar y fusionar r\u00edgidamente marxista con la milenaria tradici\u00f3n italiana\u00bb (ivi, p. 1272).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote66\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote66anc\" name=\"sdendnote66sym\">66<\/a> La anunciada inminencia de la publicaci\u00f3n de los <i>Quaderni<\/i> en marzo de 1946 fue quiz\u00e1 un homenaje a Luigi Russo, rector de la Normale e invitado suyo, a quien se hab\u00eda confiado un ejemplar de los <i>Quaderni<\/i> para una primera publicaci\u00f3n; pero en mayo, Giulio Einaudi se present\u00f3 con la propuesta de publicar todos los escritos de Gramsci y Togliatti la acept\u00f3 sin demora. La publicaci\u00f3n de las Opere comenz\u00f3 al a\u00f1o siguiente con las <i>Lettere dal carcere<\/i>, mientras que el primer volumen de los <i>Quaderni, Il materialismo storico e la filosofia di Benedetto Croce<\/i>, vio la luz en 1948. V\u00e9ase <i>Togliatti editore di Gramsci<\/i>, editado por C. Daniele. Introducci\u00f3n de Giuseppe Vacca, Roma, Carocci, 2005 (Annali della Fondazione Istituto Gramsci, XIII).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote67\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote67anc\" name=\"sdendnote67sym\">67<\/a> G. Vacca, <i>Politica e cultura negli anni della guerra fredda<\/i>, en <i>Paesaggi in trasformazione<\/i>, edici\u00f3n de G. Bonini y C. Visentin, Bolonia, Editrice Compositori, 2014, pp. 39-46.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote68\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote68anc\" name=\"sdendnote68sym\">68<\/a> Cfr. S. Pons, <i>Togliatti e Stalin<\/i>, en <i>Togliatti nel suo tempo<\/i>, edici\u00f3n de R. Gualtieri, C. Spagnolo, E. Taviani, Roma, Carocci, 2007, pp. 195-214.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote69\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote69anc\" name=\"sdendnote69sym\">69<\/a> Togliatti, <i>La politica nel pensiero e nell&#8217;azione<\/i>, cit., p. 320.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote70\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote70anc\" name=\"sdendnote70sym\">70<\/a> Togliatti volv\u00eda a <i>Le prime categorie della logica di Hegel<\/i> afirmando que mientras Hegel hab\u00eda partido del \u00abser\u00bb para explicar el \u00abmovimiento\u00bb, Spaventa part\u00eda en cambio del \u00abpensamiento\u00bb. Esta era la interpretaci\u00f3n gentiliana, naturalmente modificada. Adem\u00e1s, recordaba que \u00abla influencia de Gentile [&#8230;] en el campo del pensamiento\u00bb hab\u00eda sido \u00abmucho m\u00e1s profunda\u00bb que la de Croce. V\u00e9ase Togliatti, <i>La politica nel pensiero e nell&#8217;azione<\/i>, cit., pp. 1132-1133.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote71\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote71anc\" name=\"sdendnote71sym\">71<\/a> Togliatti, <i>Pensatore e uomo d&#8217;azione<\/i>, cit., p. 1050.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote72\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote72anc\" name=\"sdendnote72sym\">72<\/a> L. Mangani, <i>Pensare i libri. La casa editrice Einaudi dagli anni Trenta agli anni Sessanta<\/i>, Tur\u00edn, Bollati Boringhieri, 1999, pp. 620-646.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote73\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote73anc\" name=\"sdendnote73sym\">73<\/a> Sobre la forma en que Gramsci hab\u00eda previsto el renacimiento de Labriola en los <i>Quaderni<\/i> cfr. A. Burgio, <i>L&#8217;eredit\u00e0 misconosciuta. <\/i><i>Ancora sul rapporto Gramsci-Labriola<\/i>, en \u00abIl Cannocchiale\u00bb, 2012, n. 3, pp. 11-56.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote74\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote74anc\" name=\"sdendnote74sym\">74<\/a> L. Da Pane, <i>Antonio Labriola. La vita e il pensiero<\/i>, Bolonia, Forni, 1934.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote75\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote75anc\" name=\"sdendnote75sym\">75<\/a> G. Volpe, <i>L\u2019Italia in cammino<\/i>, Roma, Donzelli, 2010, con una amplia Introducci\u00f3n de Salvatore Lupo que reconstruye sus contrastes. Ver tambi\u00e9n I. Cervelli, <i>Gioacchino Volpe<\/i>, N\u00e1poles, Guida, 1977, en particular el cap\u00edtulo sobre Volpe y Labriola. Sobre la historiograf\u00eda econ\u00f3mico-jur\u00eddica y la escuela romana de los a\u00f1os treinta, cfr. tambi\u00e9n D. Cantimori, <i>Note sugli Studi Storici in Italia dal 1926 al 1951<\/i>, en Id., <i>Storici e Storia. <\/i><i>Metodo, caratteristiche e significato del lavoro storiografico<\/i>, Tur\u00edn, Einaudi, 1971, pp. 268-280.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote76\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote76anc\" name=\"sdendnote76sym\">76<\/a> Togliatti, <i>La politica nel pensiero e nell&#8217;azione<\/i>, cit., p. 1351.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote77\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote77anc\" name=\"sdendnote77sym\">77<\/a> Ivi, p. 1371.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote78\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote78anc\" name=\"sdendnote78sym\">78<\/a> Ivi, pp. 1384-1385.<\/span><\/p>\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Ivi, pp. 1384-1385.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote79\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote79anc\" name=\"sdendnote79sym\">79<\/a> Ivi, pp. 1380-1384.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote80\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote80anc\" name=\"sdendnote80sym\">80<\/a> En cambio, hizo suyo el vapuleo spaventiano de los a\u00f1os cincuenta (ivi, pp. 1377-1378).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote81\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote81anc\" name=\"sdendnote81sym\">81<\/a> Ivi, pp. 1379-1380.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote82\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote82anc\" name=\"sdendnote82sym\">82<\/a> B. Spaventa, <i>Paolottismo, positivismo, razionalismo<\/i>, en Id., <i>Unificazione nazionale ed egemonia culturale<\/i>, cit., p. 231.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote83\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote83anc\" name=\"sdendnote83sym\">83<\/a> lvi, pp. 1385-1386.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote84\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote84anc\" name=\"sdendnote84sym\">84<\/a> lvi, pp. 1387-1388.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote85\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote85anc\" name=\"sdendnote85sym\">85<\/a> lvi, p. 1390.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote86\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote86anc\" name=\"sdendnote86sym\">86<\/a> lvi, pp. 1388-1389.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote87\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote87anc\" name=\"sdendnote87sym\">87<\/a> Las notas de Banf\u00ec fueron publicadas por Aldo Zanardo como ap\u00e9ndice del art\u00edculo <i>Togliatti e Banfi sulla via di Labriola al marxismo<\/i>, en \u00abCritica marxista\u00bb, 1986, n. 5, pp. 125-147.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote88\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote88anc\" name=\"sdendnote88sym\">88<\/a> Togliatti, <i>La politica nel pensiero e nell&#8217;azione<\/i>, cit., p. 1349.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote89\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote89anc\" name=\"sdendnote89sym\">89<\/a> Antes del ensayo de Stefano Poggi mencionado anteriormente, le hab\u00edan dado espacio en 1972 Franco Sbarberi en <i>Il marxismo di Antonio Labriola<\/i>, Introduzione a Labriola, <i>Scritti filosofici e politici<\/i>, cit., pp. XI-XIII.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote90\">\n<p class=\"sdendnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote90anc\" name=\"sdendnote90sym\">90<\/a> P. Togliatti, <i>Per un&#8217;analisi marxista della societ\u00e0 italiana<\/i>, en <i>Togliatti e il centrosinistra<\/i>, Firenze, Clusf, 1975, p. 700.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote91\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote91anc\" name=\"sdendnote91sym\">91<\/a> Garin, <i>Tra due secoli<\/i>, cit., pp. 145 e 163.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdendnote92\">\n<p class=\"sdendnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a class=\"sdendnotesym\" href=\"#sdendnote92anc\" name=\"sdendnote92sym\">92<\/a> El libro de Gar\u00edn anteriormente citado sigue dando testimonio de ello.<\/span><\/p>\n<p>Fuente: Associaci\u00f3 d&#8217;Estudis Gramscians de Catalunya, 13 de febrero de 2024 (<a href=\"https:\/\/gramsci.cat\/bertrando-spaventa-en-el-marxismo-italiano\/\">https:\/\/gramsci.cat\/bertrando-spaventa-en-el-marxismo-italiano\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como es bien sabido, fue Antonio Labriola quien situ\u00f3 a Bertrando Spaventa en los or\u00edgenes del marxismo italiano. 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