{"id":17162,"date":"2025-02-03T05:00:21","date_gmt":"2025-02-03T04:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17162"},"modified":"2025-02-03T01:40:22","modified_gmt":"2025-02-03T00:40:22","slug":"lukacs-y-el-renacimiento-del-marxismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17162","title":{"rendered":"Luk\u00e1cs y el renacimiento del marxismo"},"content":{"rendered":"<div class=\"post-76613 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-articulos category-historia category-homeizq category-hungria category-teoria tag-lukacs tag-marxismo entry\">\n<article class=\"normal\">\n<div class=\"post-header\">\n<p class=\"post-excerpt\"><em>En <\/em>Sobre la ontolog\u00eda del ser social <em>Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs nos ofrece pistas para construir una alternativa positiva al capital. Hoy, 54 a\u00f1os despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n original \u2014pero con una actualidad indiscutible\u2014, se publica su primera traducci\u00f3n \u00edntegra al espa\u00f1ol.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div class=\"post-content\">\n<p>En la actualidad, hablar sobre lo verdadero, el ser, la esencia y la apariencia, lo hist\u00f3rico y lo absoluto o, incluso, sobre el <i>ser gen\u00e9rico humano<\/i> puede sonar anacr\u00f3nico, extra\u00f1o y hasta extraviado. Ciertamente, resulta parad\u00f3jico que, en una era de desarrollo t\u00e9cnico y productivo sin precedentes y de acelerada globalizaci\u00f3n de las relaciones humanas, se torne cada vez m\u00e1s dif\u00edcil dilucidar el car\u00e1cter <i>social e hist\u00f3rico <\/i>de nuestras problem\u00e1ticas m\u00e1s fundamentales, a\u00fan cuando se manifiestan, de inmediato, en todos los aspectos de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Pese a que siempre, en todo tiempo y lugar, nos relacionamos con un entorno socialmente producido \u2014surgido en el metabolismo con la naturaleza\u2014 hoy como nunca antes pareciera ser que nuestro destino se encuentra subordinado, fatalmente, al designio de\u00a0 un complejo tecnol\u00f3gico sumamente intrincado, envuelto en un velo m\u00edstico y neblinoso, y sujeto al poder de instituciones que aparecen bajo la forma de un \u00abjerogl\u00edfico social\u00bb. Cierto es que, al decir de Gramsci, el mundo se ha convertido en un lugar \u00abgrande y terrible\u00bb; quiz\u00e1s justamente por ello la mera idea de <i>totalidad <\/i>a menudo contin\u00faa provocando una c\u00ednica sonrisa.<\/p>\n<p>A pesar de todo, pensamos que para comprender los asuntos m\u00e1s complejos del presente los puntos de partida necesarios son, como pens\u00f3 el viejo Luk\u00e1cs, los asuntos m\u00e1s elementales del ser social, entendidos como momentos constitutivos de una totalidad diferenciada y en permanente desenvolvimiento hist\u00f3rico.<\/p>\n<p><i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social<\/i>, la \u00faltima gran obra de Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, consiste en un esfuerzo por comprender al sistema de categor\u00edas \u2014\u00abformas del ser, determinaciones de la existencia\u00bb, seg\u00fan la conocida formulaci\u00f3n de Marx en sus cuadernos de 1857\u2014 propias y peculiares del ser social. Dado que el ser social se produce a s\u00ed mismo a partir de su metabolismo con la naturaleza, el descubrimiento y despliegue de sus categor\u00edas requiere, necesariamente, la comprensi\u00f3n del ser org\u00e1nico e inorg\u00e1nico. En pocas palabras, la existencia del ser social presupone, como hecho ontol\u00f3gico b\u00e1sico y elemental al ser natural, realidad que en la actualidad se nos impone catastr\u00f3ficamente con la crisis ambiental, sin precedentes, desatada por el metabolismo del capital.<\/p>\n<figure id=\"attachment_17163\" aria-describedby=\"caption-attachment-17163\" style=\"width: 411px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Portada-ontologia-e1738058135228.jpg.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17163\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Portada-ontologia-e1738058135228.jpg.webp\" alt=\"\" width=\"411\" height=\"550\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Portada-ontologia-e1738058135228.jpg.webp 742w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Portada-ontologia-e1738058135228.jpg-224x300.webp 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 411px) 100vw, 411px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-17163\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Sobre la ontolog\u00eda del ser social, de Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, publicado por primera vez en castellano por Prensas de la Universidad de Zaragoza (PUZ).<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>En la <i>Ontolog\u00eda<\/i> luk\u00e1csiana, el ser social se diferencia hist\u00f3ricamente del ser natural, se produce mediante la actividad productiva en su diferenciaci\u00f3n como ser espec\u00edficamente humano; no obstante se constituye en su metabolismo con la naturaleza en una <i>relaci\u00f3n de identidad entre la identidad y la no-identidad<\/i> de ambas dimensiones del ser. Al igual que en la antigua filosof\u00eda natural epic\u00farea, el objeto \u00faltimo de la <i>Ontolog\u00eda<\/i> luk\u00e1csiana consisti\u00f3 en el tratamiento de un problema fundamental de la emancipaci\u00f3n del ser social: la pregunta acerca de c\u00f3mo es posible que surja la libertad humana en base a la necesidad o, en t\u00e9rminos de Marx, c\u00f3mo fundar a partir del \u00abreino de la necesidad\u00bb el \u00abreino de la libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo, aunque la ideolog\u00eda dominante del mundo actual haya invertido todas las cosas, el ideal de Marx se cifraba en la libertad de la individualidad humana, en un orden social donde la libertad y realizaci\u00f3n de cada cual sea condici\u00f3n de la de todos los dem\u00e1s. No obstante, definir abstractamente \u2014en una l\u00ednea\u2014 qu\u00e9 cosa es una ontolog\u00eda del ser social, es imposible. En rigor, ella no puede ser m\u00e1s que la exposici\u00f3n sistem\u00e1tica y el despliegue conceptual de sus categor\u00edas, recorrido que aqu\u00ed evidentemente no podemos reponer.<\/p>\n<p>Empero, gracias al tit\u00e1nico esfuerzo de traducci\u00f3n realizado por Diego Fernando Correa Casta\u00f1eda, doctor en Filosof\u00eda y miembro colaborador de la<i> Internationale Georg-Luk\u00e1cs-Gesellschaft<\/i>, por primera vez en m\u00e1s de medio siglo el p\u00fablico hispanohablante podr\u00e1 acceder a este desenvolvimiento te\u00f3rico en su integridad, con la reciente publicaci\u00f3n de <i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social, <\/i>la obra magna de Luk\u00e1cs. Editada por las Prensas de la Universidad de Zaragoza (PUZ), la traducci\u00f3n es una excelente oportunidad para leer directamente al viejo Luk\u00e1cs y, de este modo, derribar ciertos mitos en torno a uno de los intelectuales marxistas m\u00e1s importantes del siglo XX.<\/p>\n<p>Sucede que, por desconocimiento o mala intenci\u00f3n, la trayectoria de Luk\u00e1cs ha sido reducida a una vulgar caricatura cuyos trazos se dibujan m\u00e1s o menos as\u00ed: protoexistencialista en su juventud, devenido un neokantiano original e interesante, sus contribuciones m\u00e1s vibrantes habr\u00edan estado animadas por su fervorosa adhesi\u00f3n al romanticismo en obras como <i>El alma y las formas <\/i>(1911) o <i>La teor\u00eda de la novela <\/i>(1915). En 1918, este joven intelectual inconformista habr\u00eda realizado un giro abrupto que lo convertir\u00eda r\u00e1pidamente en un penetrante \u2014y algo dogm\u00e1tico\u2014 fil\u00f3sofo hegeliano-marxista, que durante las jornadas de la Comuna H\u00fangara en 1919 combati\u00f3 \u2014cual mes\u00edas revolucionario\u2014 por la realizaci\u00f3n del sujeto-objeto id\u00e9ntico y que, m\u00e1s tarde, en <i>Historia y Consciencia de Clase <\/i>(1923) false\u00f3 el legado te\u00f3rico de Marx, al convertirlo en un continuador de Hegel. Finalmente, con la burocratizaci\u00f3n del \u00absocialismo real\u00bb, habr\u00eda capitulado frente al estalinismo para convertirse en escriba y campe\u00f3n del <i>Diamat,<\/i> en un ac\u00e9rrimo defensor del \u00abrealismo socialista\u00bb y en adalid del \u00abzhdanovismo\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo \u00fanico cierto en esa figura es que Luk\u00e1cs fue el autor de <i>El alma y las formas <\/i>y la <i>Teor\u00eda de la novela<\/i>, que particip\u00f3 de la revoluci\u00f3n h\u00fangara y que escribi\u00f3 <i>Historia y consciencia de clase,<\/i> una obra fundamental del marxismo que marc\u00f3 a la filosof\u00eda europea del siglo XX.<\/p>\n<p>Contra este mito, la novedad de la traducci\u00f3n de su \u00faltimo tratado permite redescubrir a un Luk\u00e1cs diferente, un marxista antidogm\u00e1tico y creativo, aut\u00e9nticamente <i>cl\u00e1sico<\/i>. Al adentrarnos en el n\u00facleo de su pensamiento ontol\u00f3gico vislumbramos un fil\u00f3sofo que se dirigi\u00f3 contra el mecanicismo del materialismo vulgar, los m\u00e9todos de pensamiento neopositivistas y las filosof\u00edas subjetivistas. Para Luk\u00e1cs, ambas tendencias \u2014de peso en el siglo XX\u2014 eran adversarias de la aut\u00e9ntica concepci\u00f3n de Marx y de una correcta interpretaci\u00f3n sobre la historia y el ser social.<\/p>\n<p><b>El camino de Luk\u00e1cs hacia la ontolog\u00eda del ser social<\/b><\/p>\n<p>El problema que, de m\u00faltiples formas, atorment\u00f3 a Luk\u00e1cs desde su juventud hasta el fin de sus d\u00edas, puede sintetizarse en una sola palabra: alienaci\u00f3n. Desde la insatisfacci\u00f3n juvenil con el decadente mundo burgu\u00e9s de principios del siglo XX hasta el compromiso revolucionario de su madurez en los a\u00f1os sesenta, Luk\u00e1cs enfrent\u00f3 te\u00f3rica y pr\u00e1cticamente al problema de la deshumanizaci\u00f3n del mundo moderno. Pero su posici\u00f3n no era solamente negativa, una impugnaci\u00f3n de la existencia social bajo el imperio del capital. Era, tambi\u00e9n, una b\u00fasqueda positiva por el sentido de la emancipaci\u00f3n humana: el problema de la <i>\u00e9tica<\/i>.<\/p>\n<p>Resulta parad\u00f3jico que las dos grandes obras inconclusas, o no escritas, del fil\u00f3sofo h\u00fangaro hayan sido proyectadas como tratados sobre la \u00e9tica, un esfuerzo por comprender el problema de lo \u00e9tico en la pr\u00e1ctica humana. La<i> Teor\u00eda de la novela <\/i>y <i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social<\/i> fueron originalmente concebidas, en efecto, como introducciones a grandes tratados \u00e9ticos. El primero de ellos, que deb\u00eda seguir al ensayo de 1915, no fue redactado aunque s\u00ed <i>actuado<\/i> \u2013y quiz\u00e1s corregido\u2014 por Luk\u00e1cs con su compromiso revolucionario. Al segundo lo trunc\u00f3 la muerte. As\u00ed, este esfuerzo nos dej\u00f3 tres grandes obras: <i>Teor\u00eda de la novela, Sobre la ontolog\u00eda del ser social <\/i>y la propia pr\u00e1ctica militante de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>En 1963, luego de la publicaci\u00f3n de la <i>Est\u00e9tica<\/i>, Luk\u00e1cs ten\u00eda planificado abocarse al problema de la \u00ab\u00e9tica en el sistema de actividades humanas\u00bb<i>.<\/i> Determinar el lugar de la \u00e9tica implicaba para el fil\u00f3sofo h\u00fangaro comprender qu\u00e9 entendemos por \u00abactividades humanas\u00bb y qu\u00e9 es el ser humano. De ah\u00ed que la \u00e9tica, si es marxista, deba presuponer \u2014pensaba Luk\u00e1cs\u2014 una ontolog\u00eda radicalmente historicista, abierta, contraria a la idea de una esencia humana trascendente. Para Luk\u00e1cs la \u00fanica esencia del ser humano es el conjunto de las relaciones sociales en su car\u00e1cter hist\u00f3rico y su comprensi\u00f3n radica en el principio, muchas veces pasado por alto, enunciado por Marx en sus cuadernos de Par\u00eds: el individuo<i> es <\/i>el ser social, el ente comunitario.<\/p>\n<p>No obstante, su gran empresa de madurez no debe ser interpretada como un mero ejercicio filos\u00f3fico-abstracto. De hecho, ninguna obra filos\u00f3fica significativa es \u00abmera\u00bb filosof\u00eda. Como dec\u00eda Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros, un gran pensador se distingue cuando sus esfuerzos se dirigen \u2014a trav\u00e9s de profundas y amplias mediaciones\u2014 a<i> dar respuesta<\/i> a los problemas del presente. La<i> Ontolog\u00eda <\/i>social de Luk\u00e1cs, pues, se trat\u00f3 de un esfuerzo monumental por superar, en medio de la atm\u00f3sfera filos\u00f3fica y cultural de la segunda posguerra, la crisis de la sociedad burguesa \u2014esa crisis civilizatoria subterr\u00e1nea, oculta detr\u00e1s de la \u00abEdad de Oro\u00bb del capitalismo\u2014 y la deriva estalinista del socialismo en Europa del Este y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que Luk\u00e1cs consideraba vigente a\u00fan despu\u00e9s de la \u00abdesestalinizaci\u00f3n\u00bb de 1956. Para ello se par\u00f3 sobre las conquistas te\u00f3ricas y pol\u00edticas que el marxismo le hab\u00eda legado a los trabajadores de todo el mundo y se propuso deducir la ontolog\u00eda materialista e historicista que, <i>in nuce, <\/i>consideraba que estaba latente, sin explicitar, en la obra del genio de Tr\u00e9veris y en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica y te\u00f3rica de Lenin.<\/p>\n<p>De este modo, el esfuerzo de Luk\u00e1cs por formular una respuesta adecuada a las problem\u00e1ticas de su tiempo hist\u00f3rico qued\u00f3 plasmado en la que, visto en retrospectiva, podr\u00eda calificarse como la gran obra filos\u00f3fica \u2014no descubierta plenamente <i>a\u00fan<\/i>\u2014 del siglo XX, y no solo del marxismo. El <i>leitmotiv <\/i>de <i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social<\/i> consisti\u00f3, entonces, en una apuesta por el <i>renacimiento<\/i> del marxismo frente a la hegemon\u00eda del estalinismo en el movimiento comunista internacional, y de filosof\u00edas subjetivistas y logicistas en el mundo occidental, que por entonces se hab\u00edan diseminado incluso en los movimientos contestatarios que proliferaban a uno y otro lado de la cortina de hierro.<\/p>\n<p>Podemos incluso afirmar que aquella b\u00fasqueda por el <i>renacimiento del marxism<\/i>o atraves\u00f3 al conjunto de la obra del Luk\u00e1cs revolucionario y bolchevique, identidad a la que \u2014una vez asumida en 1918\u2014 no renunci\u00f3 jam\u00e1s. El caso m\u00e1s c\u00e9lebre es <i>Historia y consciencia de clase<\/i>, un esfuerzo expl\u00edcito consagrado a recuperar el eslab\u00f3n perdido entre Hegel y Marx (orientaci\u00f3n que, de hecho, en aqu\u00e9l momento nadie propugnaba con mayor \u00e9nfasis que Lenin) y dirigido a situar nuevamente en el centro del pensamiento revolucionario al problema de la dial\u00e9ctica y la historia, en confrontaci\u00f3n directa con la socialdemocracia a\u00fan en boga.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n podemos agregar que todas las obras posteriores a aqu\u00e9l m\u00edtico compilado de ensayos estuvieron signadas por este <i>leitmotiv<\/i>, motivadas por un ejercicio de autocr\u00edtica \u2014genuina\u2014 permanente. Vista en retrospectiva \u2014y solo en retrospectiva, a contrapelo de lo que Bourdieu llamaba \u00abilusi\u00f3n biogr\u00e1fica\u00bb\u2014, la obra de Luk\u00e1cs pareciera reproducir una serie de c\u00edrculos conc\u00e9ntricos que, como a Dante en su peregrinaje junto a Virgilio y Beatrice, lo van acercando a su obra final, de la mano de Marx y Lenin, de Arist\u00f3teles y Hegel, de Epicuro y Spinoza.<\/p>\n<p>Algunos hitos destacables en este movimiento te\u00f3rico-pr\u00e1ctico, en esta odisea del pensador h\u00fangaro hacia su tratado ontol\u00f3gico, se hallan en ensayos como <i>Moses Hess y los problemas de la dial\u00e9ctica idealista <\/i>(1926) o grandes tratados como <i>La novela hist\u00f3rica <\/i>(1937),<i> El joven Hegel y los problemas de la sociedad capitalista <\/i>(1938) y \u2014<i>\u00a1horribile dictu!\u2014<\/i> <i>El asalto a la raz\u00f3n <\/i>(1953)<i>.<\/i> Cada una de estas obras, a su turno, merecer\u00edan un extenso comentario tanto por sus contenidos como por sus recepciones, tristemente problem\u00e1ticas, atravesadas por el prejuicio, el malentendido o el simple desconocimiento. Pensamos que tambi\u00e9n estos textos, frente a los problemas de nuestro presente en la sociedad capitalista \u2014con su renovado asalto a la raz\u00f3n\u2014 merecer\u00edan una profunda y amplia consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con todo, esta relectura requerir\u00eda, claro, del conocimiento del contexto en el que fueron escritos aquellos textos. En esa \u00abmedianoche del siglo XX\u00bb, entre la represi\u00f3n burocr\u00e1tica en el Este y el ascenso del nazismo en el Oeste, en Mosc\u00fa una <i>formaci\u00f3n cultural,<\/i> integrada por intelectuales y escritores agrupados en torno a la revista <i>Literaturnij Kritik<\/i>, plante\u00f3 una lectura del marxismo, del arte, del pensamiento, de la praxis social y de la historia humana radicalmente inconformista, en total contraste tanto con el prosaico conformismo de la burocracia como con el falso inconformismo de la protesta modernista.<\/p>\n<p>Junto con Luk\u00e1cs, intelectuales y artistas sovi\u00e9ticos como Mija\u00edl Lifshitz y Andrei Plat\u00f3nov elaboraron una orientaci\u00f3n cultural genuinamente humanista y revolucionaria, cr\u00edtica y cl\u00e1sica, esto es, un aut\u00e9ntico realismo socialista. Pero, claro, todo aquello solo pudo ser concretado con una buena dosis de lenguaje es\u00f3pico y comunicado a trav\u00e9s de lo que Lifshitz denomin\u00f3 un \u00abultrasonido\u00bb, que vibraba por lo bajo de la atm\u00f3sfera pol\u00edtico-cultural del estalinismo. Su lectura requiere, entonces, un o\u00eddo afinado y con disposici\u00f3n \u2014es decir, sin prejuicios\u2014 para escuchar la m\u00fasica que transmiten.<\/p>\n<p>De hecho, en la segunda posguerra, cuando las condiciones hist\u00f3ricas cambiaron (especialmente tras la muerte de Stalin y la realizaci\u00f3n del XX Congreso del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica) la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de Luk\u00e1cs pudo desplegarse en un escenario <i>menos hostil<\/i>, al menos temporalmente. En cuanto se conform\u00f3 en Hungr\u00eda un movimiento democratizador del socialismo, Luk\u00e1cs \u2014tras varios a\u00f1os de ostracismo\u2014 protagoniz\u00f3 una revoluci\u00f3n que estuvo en la base de todos los movimientos antiburocr\u00e1ticos y emancipadores posteriores, tanto en el Este como en el Oeste: la Revoluci\u00f3n H\u00fangara de 1956.<\/p>\n<p>De este modo, al igual que su obra, la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de Luk\u00e1cs penetraba la cortina de hierro y emerg\u00eda como un ejemplo de compromiso con el socialismo. Contra el mito de un pensador conformista y acomodaticio, Luk\u00e1cs participaba \u2014por segunda vez\u2014 de una revoluci\u00f3n y arriesgaba literalmente su vida en pos de sus ideales \u00e9ticos y pol\u00edticos. No ser\u00eda ocioso recordar que incluso en sus \u00faltimos d\u00edas encontr\u00f3 fuerzas y tiempo para colaborar material y simb\u00f3licamente con la campa\u00f1a por la liberaci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/author\/angela-davis\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Angela Davis<\/a>. Ese fue probablemente su \u00faltimo acto pol\u00edtico pr\u00e1ctico. Muchos de sus cr\u00edticos no pudieron mostrar nunca un compromiso semejante.<\/p>\n<p>A\u00fan en la derrota pol\u00edtica, la \u00e9tica de Luk\u00e1cs siempre tuvo como horizonte la verdad hist\u00f3rica de la causa justa. Luk\u00e1cs gustaba de citar a <i>La Farsalia<\/i> de Lucano, especialmente el pasaje que, tras la victoria de C\u00e9sar y la derrota de Cat\u00f3n, dec\u00eda \u00abla causa de los vencedores agrad\u00f3 a los dioses, pero la vencida a Cat\u00f3n\u00bb. Para nuestro fil\u00f3sofo aqu\u00ed se encerraba una gran verdad que tambi\u00e9n val\u00eda para su propia vida. Lejos de sucumbir ante la derrota, muy tempranamente hab\u00eda comprendido que, como H\u00e9ctor en la <i>Il\u00edada<\/i>, se puede perder y tener raz\u00f3n. Luego, gracias al <i>Fausto <\/i>goethiano, entendi\u00f3 que en ocasiones uno tiene que dar la vida en la derrota porque en la tragedia individual est\u00e1 la posibilidad de la emancipaci\u00f3n universal, esto es, de la victoria hist\u00f3rica. Podr\u00edamos decir: la causa de los vencedores agrad\u00f3 al capital, pero la vencida a Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p><b>\u00bfDemasiado tarde o demasiado temprano? La primera recepci\u00f3n de la Ontolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Hegel dec\u00eda que, frente a los sucesos hist\u00f3ricos, la filosof\u00eda llega siempre demasiado tarde. Quiz\u00e1s el caso de Luk\u00e1cs ejemplifique a la perfecci\u00f3n el <i>dictum <\/i>hegeliano. Cuando el fil\u00f3sofo h\u00fangaro termin\u00f3 su primer borrador de la <i>Ontolog\u00eda<\/i> \u2014la idea de emprender la <i>\u00c9tica <\/i>a\u00fan deb\u00eda esperar\u2014, ya ni los o\u00eddos de sus propios alumnos pod\u00edan ser receptivos. Para entonces la <i>Ontolog\u00eda <\/i>ten\u00eda una m\u00fasica que, por su composici\u00f3n (forma sistem\u00e1tica) y notas (contenido), no pod\u00eda ser o\u00edda cuando fue escrita. Podr\u00edamos afirmar que, en efecto, la poca o nula recepci\u00f3n que tuvo la <i>Ontolog\u00eda<\/i> se explica por el destiempo entre la obra de Luk\u00e1cs y la inmediatez de su tiempo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>La primera recepci\u00f3n de la <i>Ontolog\u00eda<\/i>, en proceso de redacci\u00f3n, ya hab\u00eda resultado problem\u00e1tica. A medida que escrib\u00eda su tratado, Luk\u00e1cs le compart\u00eda a sus disc\u00edpulos (<a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/tag\/agnes-heller\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Agnes Heller<\/a>, Ferenc Feher, Gy\u00f6rgy Markus, Mihaly Vajda) los manuscritos con sus nuevos descubrimientos. Tras la lectura de los avances presentados, el grupo liderado por Agnes Heller elabor\u00f3 una cr\u00edtica mordaz a la obra del maestro, plasmada en el documento <i>Comentarios a la ontolog\u00eda del camarada Luk\u00e1cs <\/i>(1969). El viejo fil\u00f3sofo \u2014lo suficientemente humano y modesto para tomar muy en serio las cr\u00edticas de sus j\u00f3venes disc\u00edpulos\u2014, sin compartir las observaciones que le fueron formuladas, respondi\u00f3 con un nuevo volumen que pasar\u00eda a formar parte de la obra: los <i>Proleg\u00f3menos. Cuestiones de principio de una ontolog\u00eda que hoy es posible<\/i>. Empero, este tercer volumen no bast\u00f3 para persuadir a sus disc\u00edpulos. As\u00ed, el primer p\u00fablico, m\u00e1s \u00edntimo, de la <i>Ontolog\u00eda<\/i> fue terminantemente adverso.<\/p>\n<p>Al rechazo de sus alumnos se a\u00f1adi\u00f3 que, efectivamente, Luk\u00e1cs escribi\u00f3 una obra a contramano de las tendencias filos\u00f3ficas del siglo XX \u2014existencialismo, fenomenolog\u00eda, etc.\u2014, a la vez que planteaba el restablecimiento de la ontolog\u00eda en un contexto de hegemon\u00eda del pensamiento l\u00f3gico-formalista, con fuertes implicancias en la ling\u00fc\u00edstica y con indudables tintes positivistas. Como si fuera poco, el proyecto de una ontolog\u00eda \u2014esto es, un pensamiento sobre el ser\u2014 pod\u00eda confundirse, y no caprichosamente, con los modelos vulgares de \u00abuna ciencia de todas las ciencias\u00bb del <i>Diamat<\/i>.<\/p>\n<p>El editor de Luk\u00e1cs, Frank Benseler, sol\u00eda recordar que el fil\u00f3sofo h\u00fangaro era muy meticuloso a la hora de planificar la edici\u00f3n de sus obras. Pod\u00eda <i>idear<\/i> el momento preciso para dar a conocer sus manuscritos. Pero lo que no pod\u00eda controlar<i>,<\/i> y lo sab\u00eda porque lo consideraba un hecho ontol\u00f3gico social fundamental, eran los efectos que pod\u00edan desatar sus ideas una vez lanzadas al mundo o, en lenguaje lukacsiano, una vez objetivadas en la sociedad.<\/p>\n<p>Al respecto, el derrotero editorial de la <i>Ontolog\u00eda <\/i>plantea algunos de los problemas t\u00edpicos de la historia intelectual, especialmente del libro y la edici\u00f3n. Terminada su redacci\u00f3n, pr\u00e1cticamente en el lecho de muerte \u2014los <i>Proleg\u00f3menos <\/i>fue el \u00faltimo volumen escrito,\u00a0 terminado en 1971\u2014, su primera edici\u00f3n en 1976 fue una traducci\u00f3n al h\u00fangaro de su manuscrito original, redactado en alem\u00e1n. Luk\u00e1cs hab\u00eda escrito su obra magna en el idioma de Lessing y de Goethe, que desde muy temprano hab\u00eda pasado a ser tambi\u00e9n su lengua. Con ello apuntaba a que la obra se publicara como parte de sus \u00abobras completas\u00bb, que desde 1963 Luchterhand editaba en Alemania Federal.<\/p>\n<p>Restringida entonces al p\u00fablico h\u00fangaro, especialmente a lectores especializados, la primera edici\u00f3n con posibilidad de circulaci\u00f3n m\u00e1s amplia fue tambi\u00e9n una traducci\u00f3n, en este caso al italiano. Riuniti lanz\u00f3, tambi\u00e9n en 1976, una temprana edici\u00f3n que, sin embargo, no incluy\u00f3 a los<i> Proleg\u00f3meno<\/i>s. De este modo, una obra compleja por su contenido y dif\u00edcil de editar por su extensi\u00f3n \u2014entre 1200 y 1500 p\u00e1ginas, seg\u00fan la edici\u00f3n\u2014 sal\u00eda a la luz en diferentes traducciones y mutilada.<\/p>\n<p>En efecto, las mediaciones editoriales pueden ser tan significativas e influyentes como las ideas que sus objetos portan. Nuevamente, la <i>Ontolog\u00eda <\/i>de Luk\u00e1cs ejemplifica esta tensi\u00f3n. Mientras trabajaba en la redacci\u00f3n de su obra, Luk\u00e1cs concedi\u00f3 una entrevista a los fil\u00f3sofos alemanes Franz Heinz Holz, Leo Kofler y Wolfgang Abendroth. Las preguntas y elaboraciones del maestro versaron sobre su <i>Ontolog\u00eda <\/i>en curso, que ya hab\u00eda sido anticipada en algunos segmentos de la <i>Est\u00e9tica, <\/i>su monumental tratado sobre la peculiaridad de lo est\u00e9tico de 1963. Realizada en septiembre de 1966, en 1967 la editorial Rowohlt Verlag edit\u00f3 y public\u00f3 la entrevista con autorizaci\u00f3n del fil\u00f3sofo h\u00fangaro. R\u00e1pidamente, en 1969, Alianza Editorial de Madrid tradujo y lanz\u00f3 <i>Conversaciones con Luk\u00e1cs<\/i>, una edici\u00f3n con el mismo contenido pero en formato de bolsillo, de f\u00e1cil circulaci\u00f3n y precio accesible.<\/p>\n<p>De este modo, durante muchos a\u00f1os, el p\u00fablico de habla hispana accedi\u00f3 a un esbozo de la ontolog\u00eda lukacsiana a trav\u00e9s de una conversaci\u00f3n en la que Luk\u00e1cs hab\u00eda explicitado en un lenguaje llano y coloquial las ideas centrales de su obra sistem\u00e1tica. En consecuencia, las primeras interpretaciones sobre el gran tratado de Luk\u00e1cs se fundaron, curiosamente, no en la lectura de la obra sino en la divulgaci\u00f3n de estas breves entrevistas.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n entre 1984 y 1986 Luchterhand public\u00f3 por primera vez, en dos tomos que se incorporaron a la edici\u00f3n \u2014inconclusa\u2014 de sus obras completas, <i>Zur Ontologie des Gesellschaftlichen Sein<\/i>s, la <i>Ontolog\u00eda <\/i>en su integridad y en su lengua original. Sin embargo, el momento no pod\u00eda ser m\u00e1s adverso. La profundizaci\u00f3n de la crisis del marxismo y la implosi\u00f3n \u2014en desarrollo\u2014 del \u00absocialismo real\u00bb favorecieron el rechazo <i>per se<\/i> del tratado en su totalidad. En consecuencia, la obra madura del viejo Luk\u00e1cs en su conjunto, y especialmente su <i>Ontolog\u00eda del ser social, <\/i>qued\u00f3 hundida en las oscuras aguas de la crisis del marxismo y enterrada bajo los escombros de unas ciencias sociales que, en beneficio de la especializaci\u00f3n disciplinar, renunciaron entonces a conocer la<i> totalidad <\/i>social, esto es, los problemas econ\u00f3micos, pol\u00edticos, culturales e ideol\u00f3gicos como conjunto de relaciones sociales en desarrollo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Por consiguiente, la intenci\u00f3n de Luk\u00e1cs de contribuir a un renacimiento del marxismo fue, sin duda,<i> inmediatamente<\/i> fallida. La <i>Ontolog\u00eda<\/i>, efectivamente, lleg\u00f3 demasiado tarde para triunfar en ese cometido. Sin embargo, tambi\u00e9n hay que decir que su obra permanece como un esfuerzo sin parang\u00f3n por comprender las categor\u00edas m\u00e1s fundamentales de la praxis social e hist\u00f3rica del ser humano. Sin estas categor\u00edas, la cr\u00edtica marxiana del capital en cuanto forma hist\u00f3rico-transitoria del ser social se torna o sumamente problem\u00e1tica o sencillamente imposible.<\/p>\n<p>Puesto que la tarea hist\u00f3rica por superar al capital sigue siendo actual (cada vez m\u00e1s actual), la obra de Luk\u00e1cs necesariamente tendr\u00e1 que encontrar a sus lectores. Por eso podr\u00edamos invertir la f\u00f3rmula hegeliana y decir, en cambio, que la filosof\u00eda \u2014la ontolog\u00eda social de Luk\u00e1cs\u2014 lleg\u00f3 demasiado temprano. El presente es, quiz\u00e1s, su tiempo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p><b>Algunos comentarios sobre la primera traducci\u00f3n espa\u00f1ola completa de <\/b><b><i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social<\/i><\/b><\/p>\n<p>Una peculiaridad de nuestra regi\u00f3n es que en Am\u00e9rica Latina la recepci\u00f3n de la <i>Ontolog\u00eda <\/i>de Luk\u00e1cs fue temprana. Cinco a\u00f1os antes de la edici\u00f3n de Luchterhand, en Brasil Carlos Nelson Coutinho hab\u00eda traducido y editado dos cap\u00edtulos de la \u00abparte hist\u00f3rica\u00bb de la obra: \u00abFalsa y aut\u00e9ntica ontolog\u00eda de Hegel\u00bb y \u00abLos principios ontol\u00f3gicos fundamentales de Marx\u00bb, publicados por Livraria e Editora Ci\u00eancias Humanas de San Pablo. La novedad de la publicaci\u00f3n, apenas posterior a las ediciones h\u00fangara e italiana, fue posible gracias a que el intelectual brasile\u00f1o hab\u00eda tenido acceso a los manuscritos originales que entonces custodiaban Ferenc Br\u00f3dy y G\u00e1bor R\u00e9vai. De este modo, en Latinoam\u00e9rica la <i>Ontolog\u00eda <\/i>circul\u00f3 antes que en el propio territorio alem\u00e1n y desde entonces Brasil se coloc\u00f3 a la vanguardia en lo que refiere a la edici\u00f3n y al estudio de la obra de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Dentro del campo editorial latinoamericano, el p\u00fablico de habla hispana encontr\u00f3 mayores dificultades para acceder a la obra del fil\u00f3sofo h\u00fangaro. En 1987, F\u00e9lix Hoyo y C\u00e9sar Pe\u00f3n tradujeron \u2014en base a la edici\u00f3n italiana\u2014 una secci\u00f3n, \u00abEl momento ideal de la econom\u00eda\u00bb, del cap\u00edtulo 3 titulado \u00abEl momento ideal y la ideolog\u00eda\u00bb, en una recopilaci\u00f3n de textos del fil\u00f3sofo rumano Nicol\u00e1s Tertulian preparada por la Universidad Aut\u00f3noma de Chapingo.<\/p>\n<p>Desde entonces, y hasta la primera edici\u00f3n \u00edntegra que anunci\u00f3 PUZ, en buena medida el conocimiento de la <i>Ontolog\u00eda <\/i>en Am\u00e9rica Latina y Espa\u00f1a fue posible gracias a la labor militante, de alt\u00edsima factura intelectual, emprendida por una formaci\u00f3n cultural emergente, de composici\u00f3n transnacional y con sede en Argentina, encabezada por Miguel Vedda y agrupada en torno al colectivo editorial Herramienta. En efecto, reci\u00e9n en 2004 se public\u00f3, por primera vez en espa\u00f1ol, un cap\u00edtulo completo de la <i>Ontolog\u00eda, <\/i>\u00abEl trabajo\u00bb, traducido por Vedda y revisado por Antonino Infranca. En 2013, tambi\u00e9n para Herramienta, Francisco Garc\u00eda Chicote tradujo el cap\u00edtulo sobre \u00abLa alienaci\u00f3n\u00bb, en una edici\u00f3n al cuidado de Vedda e Infranca. Para entonces, en Espa\u00f1a la editorial Akal hab\u00eda publicado el cap\u00edtulo sobre \u00abLos principios ontol\u00f3gicos fundamentales de Marx\u00bb (2007), traducido por Manuel Ballesteros, quien posteriormente tradujo tambi\u00e9n el cap\u00edtulo \u00abFalsa y aut\u00e9ntica ontolog\u00eda de Hegel\u00bb (2017) para la editorial catalana Edicions Bellaterra.<\/p>\n<p>Fueron en definitiva estos esfuerzos ingentes los que prepararon el terreno para un renacimiento por el inter\u00e9s de la obra del viejo Luk\u00e1cs y sobre ese suelo f\u00e9rtil brot\u00f3 la posibilidad, parcialmente concretada con la publicaci\u00f3n de <i>Proleg\u00f3menos<\/i>, de una edici\u00f3n \u00edntegra en espa\u00f1ol de <i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social. <\/i>Por la estructura del mercado editorial en lengua castellana no sorprende que el esfuerzo editorial de financiar la traducci\u00f3n e impresi\u00f3n de una obra de m\u00e1s de mil p\u00e1ginas, en tres tomos, haya sido emprendido por una editorial espa\u00f1ola. Pero lo que s\u00ed sorprende, y de alg\u00fan modo resulta indicativo de un resurgimiento por el inter\u00e9s en la obra del viejo Luk\u00e1cs, es que dicha labor haya sido afrontada por las prensas de una editorial universitaria \u2014Universidad de Zaragoza\u2014, en su colecci\u00f3n \u00abPUZ Cl\u00e1sicos\u00bb que integran, entre otros, pensadores como Arist\u00f3teles y Petrarca. En este sentido, es destacable tambi\u00e9n que PUZ ya haya publicado la primera traducci\u00f3n espa\u00f1ola de la<i> Est\u00e9tica de Heidelberg de 1916-1918<\/i> (tambi\u00e9n traducida por Diego Fernando Correa Casta\u00f1eda) y una traducci\u00f3n del art\u00edculo sobre la <i>Novela<\/i> (de 1935) junto con las transcripciones de las intervenciones del debate que suscit\u00f3 en aqu\u00e9l \u00e1mbito intelectual el texto de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Con la reciente publicaci\u00f3n de los <i>Proleg\u00f3menos <\/i>contamos con el primer volumen de la <i>Ontolog\u00eda, <\/i>cuya publicaci\u00f3n est\u00e1 organizada por la editorial en tres grandes tomos (pr\u00f3ximos a salir). La edici\u00f3n incluye un extenso y documentado estudio preliminar dedicado tanto al contenido de la obra como a justificar las decisiones de traducci\u00f3n. El primer apartado del estudio preliminar se destaca por su exhaustiva revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica acerca de los estudios luk\u00e1csianos contempor\u00e1neos, que recoge discusiones de diversas latitudes, especialmente acerca de la g\u00e9nesis de las reflexiones ontol\u00f3gicas de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el autor desarrolla una prolongada lectura del texto luk\u00e1csiano, presentando a la obra del fil\u00f3sofo h\u00fangaro fundamentalmente en t\u00e9rminos de una multiplicidad de \u00absistemas ontol\u00f3gicos\u00bb y \u00absistemas categoriales\u00bb. De este modo, el lector puede llevarse la impresi\u00f3n de que el tratado de Luk\u00e1cs est\u00e1 conformado por la articulaci\u00f3n de diversas \u00abontolog\u00edas\u00bb (tan variadas entre s\u00ed como la \u00abontolog\u00eda racional\u00bb, la \u00abontolog\u00eda heideggeriana\u00bb, la \u00abontolog\u00eda religiosa\u00bb, y un extenso etc\u00e9tera de \u00abontolog\u00edas\u00bb).<\/p>\n<p>Sin embargo, a nuestro entender, esta visi\u00f3n puede producir cierta confusi\u00f3n, un prejuicio equivocado, en la comprensi\u00f3n del texto de Luk\u00e1cs. Esto se debe a que el fil\u00f3sofo h\u00fangaro desenvuelve una exposici\u00f3n muy sistem\u00e1tica que \u2014en la diversidad de los complejos sociales y de las categor\u00edas que presenta\u2014 expone una ontolog\u00eda unitaria, que asume la identidad de la diversidad, la b\u00fasqueda de la totalidad concreta. Una confusi\u00f3n an\u00e1loga sucede con la idea de \u00absistemas categoriales\u00bb, que a nuestro parecer, en rigor, no pueden diferenciarse de los complejos ontol\u00f3gicos: todo complejo ontol\u00f3gico es un complejo de categor\u00edas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, es menester asentar que, seg\u00fan Luk\u00e1cs, no todo hecho \u2014intelectual o real\u2014 es de por s\u00ed una categor\u00eda, aunque todo hecho objetivo participa necesariamente de una categor\u00eda. No puede confundirse, tampoco, una forma de la realidad, una determinaci\u00f3n de la existencia, con su formulaci\u00f3n conceptual y, mucho menos, con los variados t\u00e9rminos que podemos emplear para referirnos a ella. As\u00ed, pues, la idea de los m\u00faltiples \u00absistemas ontol\u00f3gicos y categoriales\u00bb puede inducir al preconcepto de que estamos frente a una obra ca\u00f3tica. Empero, creemos que este no es el caso. Todo el pensamiento de Luk\u00e1cs est\u00e1 atravesado, precisamente, por un esfuerzo de superaci\u00f3n de la fragmentaci\u00f3n y atomizaci\u00f3n del mundo, t\u00edpica de la modernidad capitalista.<\/p>\n<p>En todo caso, cuando en su obra Luk\u00e1cs aborda a m\u00faltiples ontolog\u00edas (que van desde las sistem\u00e1ticas y refinadas elaboraciones de fil\u00f3sofos tan diversos como Heidegger o Epicuro, hasta la m\u00e1s o menos difusa \u2014dependiendo del caso\u2014 ontolog\u00eda teol\u00f3gico-religiosa) este tratamiento tiene un sentido hist\u00f3rico-cr\u00edtico, preparatorio para la elaboraci\u00f3n de su coherente sistema categorial, de su \u00fanico sistema ontol\u00f3gico-social. De esta manera, el orden sistem\u00e1tico de <i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social,<\/i> si bien es problem\u00e1tico (aspecto reconocido por el propio Luk\u00e1cs), no carece de un sentido bien delimitable: comienza con una cr\u00edtica de la situaci\u00f3n actual de la reflexi\u00f3n ontol\u00f3gica, sigue con el rescate de uno de los pocos pensadores no-marxistas que elabor\u00f3 en el siglo XX un esfuerzo hacia una ontolog\u00eda racional (Nicolai Hartmann) y llega a la conclusi\u00f3n de que, si queremos avanzar hacia una ontolog\u00eda dial\u00e9ctica e historicista, no queda m\u00e1s remedio que volver al pensamiento del vilipendiado siglo XIX: a Hegel y, sobre todo, a Marx. A partir de esta revisi\u00f3n cr\u00edtica del \u00abestado de la cuesti\u00f3n\u00bb, Luk\u00e1cs abre su propia elaboraci\u00f3n ontol\u00f3gico-social, expuesta en el segundo tomo de la obra.<\/p>\n<p>No debe perderse de vista que la propuesta luk\u00e1csiana de renacimiento del marxismo parte de asumir \u2014en el sentido de criticar y conservar\u2014 las grandes conquistas del pensamiento filos\u00f3fico del pasado, que incluye \u2014a\u00fan en su cr\u00edtica\u2014 a pensadores como Arist\u00f3teles y Epicuro, Leibniz y Spinoza, Kant y Hegel. En ese sentido, no puede equipararse la relevancia de aquellos titanes del pensamiento, decisivos a escala hist\u00f3rico-universal, con las contribuciones, orientativas, de un Hartmann. Mucho menos puede pasarse por alto que, para Luk\u00e1cs, Lenin es el eslab\u00f3n que recupera el enlace del marxismo con la tradici\u00f3n filos\u00f3fica cl\u00e1sica. De ah\u00ed su importancia te\u00f3rico-pr\u00e1ctica determinante para el fil\u00f3sofo h\u00fangaro. Esta tradici\u00f3n en la que se inscribe Luk\u00e1cs lo torna absolutamente incompatible con ciertos esfuerzos \u00abontol\u00f3gicos\u00bb logicistas o cientificistas t\u00edpicos de nuestro presente saturado de fetichismo cient\u00edfico-t\u00e9cnico y que tienden a olvidar todo problema propiamente sociohist\u00f3rico; para los que todo lo humano es ajeno.<\/p>\n<p><b>El ejercicio de traducir<\/b><\/p>\n<p>Cualquier traducci\u00f3n se enfrenta al desaf\u00edo de transmitir el contenido del texto \u00aboriginal\u00bb (o fuente) sin falsear la esencia de su sentido. Se trata de una problem\u00e1tica tan importante a la hora de traducir poes\u00eda como filosof\u00eda. \u00bfC\u00f3mo hacer inteligible el sentido de, por caso, la <i>Divina comedia <\/i>a la vez que se conserva el ritmo y tono de su rima? No se trata de asuntos peregrinos, y lo mismo sucede con la filosof\u00eda. Afortunadamente, las tradiciones de las traducciones precedentes nos ayudan a enriquecer las decisiones al momento de verter este o aquel t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n de Diego Fernando Correa Casta\u00f1eda, con el gigantesco trabajo que implic\u00f3, plantea una serie de complejas tensiones entre la tradici\u00f3n en traducciones filos\u00f3ficas \u2014especialmente del marxismo y la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana\u2014 y sus posibles variaciones e interpretaciones. Esto es especialmente sensible \u2014y problem\u00e1tico\u2014 al momento de traducir ciertos vocablos que tienen una importancia sustancial en la tradici\u00f3n, tal como el t\u00e9rmino alem\u00e1n <i>Aufhebung<\/i> (que, <i>grosso modo,<\/i> significa suprimir y conservar), tradicionalmente vertido como \u00absuperaci\u00f3n\u00bb e incluso, acertadamente, como \u00abasunci\u00f3n\u00bb. Por su parte, el traductor de la <i>Ontolog\u00eda <\/i>traduce <i>Aufhebung<\/i> como \u00ababolici\u00f3n\u00bb. Evidentemente, esta palabra oculta el momento de la \u00abconservaci\u00f3n\u00bb que incorpora la \u00absuperaci\u00f3n\u00bb o la \u00abasunci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino, sumamente relevante en la ontolog\u00eda luk\u00e1csiana<i> Teleologischen Setzung <\/i>\u2014que refiere al momento originario o, seg\u00fan expresi\u00f3n del propio Luk\u00e1cs, \u00abfen\u00f3meno originario\u00bb, de toda actividad laboral: la posici\u00f3n ideal de una finalidad\u2014 es traducido como \u00abpuesta en escena teleol\u00f3gica\u00bb, lo que vuelve problem\u00e1tica a la propia concepci\u00f3n ontol\u00f3gica del fil\u00f3sofo h\u00fangaro. De hecho, el t\u00e9rmino \u00abescena\u00bb no encuentra referente en su fuente alemana. Las traducciones italianas y portuguesas, utilizan, respectivamente <i>posizione teleologica<\/i> o <i>p\u00f4r teleologico<\/i>. Coherentes con estas traducciones de lenguas latinas, Garc\u00eda Chicote, Vedda e Infranca traducen predominantemente \u00abposici\u00f3n teleol\u00f3gica\u00bb. Esto se debe a que no hay una \u00abpuesta en escena\u00bb de la teleolog\u00eda: la teleolog\u00eda no es una \u00abcosa all\u00ed\u00bb, sino que la teleolog\u00eda constituye la forma \u2014la categor\u00eda peculiar\u2014 de toda actividad humana.<\/p>\n<p>Otra elecci\u00f3n controvertida del traductor \u2014que no opaca el m\u00e9rito ni la inteligibilidad de la traducci\u00f3n en su conjunto\u2014 reside en su decisi\u00f3n de verter \u00ab<i>Geradesosein<\/i>\u00bb como \u00abrectitud\u00bb. La palabra alemana, de gran importancia te\u00f3rica en el sistema de la <i>Ontolog\u00eda<\/i>, es compuesta e incluye un t\u00e9rmino decisivo en este contexto: <i>sein<\/i>, ser. En italiano es traducida como <i>esser-propio-cos\u00ec,<\/i> en portug\u00e9s <i>ser-propriamente-assim <\/i>y en castellano \u00abser-precisamente-as\u00ed\u00bb (por Miguel Vedda). Todas estas formulaciones captan con claridad el sentido de la terminolog\u00eda luk\u00e1csiana, ciertamente austera y adecuada al car\u00e1cter prosaico del mundo moderno que busca comprender y superar.\u00a0 En cambio, consideramos que \u00abrectitud\u00bb, como alternativa, pierde algo del sentido ontol\u00f3gico que Luk\u00e1cs le confer\u00eda al vocablo alem\u00e1n.<\/p>\n<p>A pesar de estas observaciones cr\u00edticas, la edici\u00f3n y traducci\u00f3n de Diego Fernando Correa Casta\u00f1eda debe valorarse como una de las contribuciones m\u00e1s importantes de las \u00faltimas d\u00e9cadas a la difusi\u00f3n de la obra de Luk\u00e1cs en el mundo hispanohablante. La lectura de <i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social<\/i> que la traducci\u00f3n hace ahora posible se torna imprescindible para el desarrollo del marxismo y el pensamiento cr\u00edtico frente a los problemas de nuestro tiempo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p><b>Sobre la actualidad de la <\/b><b><i>Ontolog\u00eda<\/i><\/b><b> de Luk\u00e1cs<\/b><\/p>\n<p>Probablemente, quien comience la lectura de <i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social<\/i> encontrar\u00e1 un texto a primera vista sumamente extra\u00f1o y de dif\u00edcil digesti\u00f3n. Incluso el uso de las palabras puede resultar raro y confuso, puesto que en el tratado luk\u00e1csiano los t\u00e9rminos encuentran su significaci\u00f3n en la totalidad sistem\u00e1tica. Hasta la palabra \u00abontolog\u00eda\u00bb asume un renovado sentido alejado de cualquier visi\u00f3n cerrada, dogm\u00e1tica o logicista del mundo.<\/p>\n<p>Sin embargo, si se persiste en el esfuerzo de la lectura, se descubre un sistema de pensamiento profundo, poderoso y capaz de alumbrar los problemas del presente desde una perspectiva poco convencional y radicalmente inconformista. Se trata de una obra que no puede ser comprendida sin perderse en sus p\u00e1ginas, del mismo modo que es imposible aprender a nadar sin tirarse al agua. La <i>Ontolog\u00eda<\/i> no es un texto que se pueda apropiar sin m\u00e1s, como cuando uno se lleva una moneda al bolsillo. Al contrario, requiere de una maduraci\u00f3n y un esfuerzo reflexivo propio del lector. De alg\u00fan modo, como dec\u00eda el joven Luk\u00e1cs, \u00abuna comprensi\u00f3n fecunda en resultados solo puede tener lugar cuando el lector completa internamente la lucha\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del tratamiento cr\u00edtico de pensadores precedentes y contempor\u00e1neos, la <i>Ontolog\u00eda<\/i> de Luk\u00e1cs nos presenta y desarrolla sistem\u00e1ticamente a las formas del ser social en el esp\u00edritu en el que Marx las comprendi\u00f3 y elabor\u00f3 en su cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. Podr\u00edamos decir incluso que toda <i>cr\u00edtica<\/i> de la econom\u00eda pol\u00edtica, toda cr\u00edtica del punto de vista particular de la sociedad burguesa, es posible gracias a la perspectiva universal ontol\u00f3gico-social. La concepci\u00f3n del mundo del capital convierte a las formas particulares de esta sociedad en el ser humano<i> tout court.<\/i> Mientras que, por el contrario, el enfoque ontol\u00f3gico historicista de Luk\u00e1cs, en el esp\u00edritu de Marx, nos permite vislumbrar que existe humanidad m\u00e1s all\u00e1 del capital.<\/p>\n<p>De hecho, nos ayuda a pensar lo que hoy parece impensable: que el ser humano es m\u00e1s que esto que se nos presenta actualmente en su alienaci\u00f3n aparentemente absoluta, de que en el ser-precisamente-as\u00ed de su existencia hist\u00f3rica se halla la potencialidad de su emancipaci\u00f3n, de su llegar a ser propiamente humano, de su devenir un ser gen\u00e9rico para s\u00ed. En dos palabras, pues, Luk\u00e1cs nos ofrece un marco de referencia para la elaboraci\u00f3n de una alternativa positiva al capital, una alternativa que no debe buscarse en un abstracto deber-ser sino en el efectivo ser-precisamente-as\u00ed, hist\u00f3rico-presente, de la humanidad. Recuperando a la tradici\u00f3n spinoziana-goethiana, Luk\u00e1cs rechaza todo pesimismo y todo optimismo, encontrando en el temor y la esperanza afectos que son aut\u00e9nticos enemigos de la humanidad. M\u00e1s bien, opta por una actitud sobria y de cara a la realidad en su prosaica existencia, pues solamente a partir de la profunda comprensi\u00f3n de la realidad misma es que ser\u00e1 posible transformarla.<\/p>\n<p>Los t\u00f3picos que Luk\u00e1cs aborda \u2014como sucede con todo pensador cl\u00e1sico\u2014 no solamente no han perdido su actualidad, sino que podr\u00edamos afirmar que han aumentado su pertinencia. La cuesti\u00f3n de la importancia central del trabajo y de la vida cotidiana en el ser social como totalidad, la problem\u00e1tica de la ideolog\u00eda (de los medios ideales a trav\u00e9s de los cuales enfrentamos a nuestros problemas hist\u00f3ricos), de la reificaci\u00f3n o cosificaci\u00f3n, de la alienaci\u00f3n, de la enajenaci\u00f3n, de la diferencia entre el ser y el parecer, de la manipulaci\u00f3n y todo un arsenal bien complejo de problem\u00e1ticas del mundo moderno son tratadas cr\u00edticamente por el fil\u00f3sofo h\u00fangaro. Para afrontar estos problemas en nuestro tiempo hist\u00f3rico, la obra de Luk\u00e1cs se nos muestra como un acervo imprescindible y un abono inagotable.<\/p>\n<p>Debido a circunstancias hist\u00f3ricas m\u00faltiples, algunos de los conceptos trabajados por Luk\u00e1cs en su <i>Ontolog\u00eda <\/i>hoy encuentran un tratamiento m\u00e1s bien marginal, incluso dentro del marxismo. Este es el caso del complejo problem\u00e1tico de la alienaci\u00f3n, central en toda la trayectoria del fil\u00f3sofo. Pensamos que aquel concepto marxiano, desarrollado extensamente en el cap\u00edtulo conclusivo del tratado de Luk\u00e1cs, debe ser recuperado para elaborar una cr\u00edtica radical y desfetichizadora de la sociedad capitalista contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Frente a concepciones que convierten, por ejemplo, a la t\u00e9cnica y a la \u2014as\u00ed llamada\u2014 \u00abInteligencia Artificial\u00bb en demiurgos todopoderosos y con vida propia, la concepci\u00f3n marxiana-luk\u00e1csiana nos propone una aproximaci\u00f3n cr\u00edtica que siempre busca detr\u00e1s de toda objetivaci\u00f3n social, que se presente con vida aparentemente independiente, a la propia forma alienante de la actividad humana que la ha producido. El problema de la t\u00e9cnica al servicio del capital, de las m\u00e1quinas que parecen asumir una subjetividad propia, no es nuevo y con el desarrollo del capitalismo solamente se ha profundizado y desarrollado, ampliado extensiva e intensivamente a todos los \u00e1mbitos de la vida, incluyendo cada vez m\u00e1s a la vida cotidiana de todos. El <i>aprendiz de brujo <\/i>goethiano \u2014la humanidad bajo el imperio del capital\u2014 se enreda cada vez m\u00e1s en los efectos de su propio hechizo, que es incapaz de conjurar.<\/p>\n<p>No existen f\u00f3rmulas m\u00e1gicas para deshacer el hechizo, y ni siquiera la <i>Ontolog\u00eda<\/i> de Luk\u00e1cs ni <i>El capital<\/i> de Marx contienen las letras \u00absagradas\u00bb capaces de exorcizarlo. Sin embargo, podemos decir que se trata de aut\u00e9nticas gu\u00edas para la acci\u00f3n, de br\u00fajulas que nos ayudan a encontrar el camino por nosotros mismos, a no perdernos en la mara\u00f1a de fetichismos y apariencias, y a salir del laberinto del capital.<\/p>\n<p><b>Buscando el camino<\/b><\/p>\n<p>Uno de los signos de la naciente modernidad burguesa se encuentra en aquellos versos primeros de la <i>Divina Comedia<\/i> de Dante: \u00abA mitad del camino de la vida \/ Me hall\u00e9 perdido en una selva oscura \/ Porque me extravi\u00e9 del buen camino\u00bb. En efecto, al igual que para Dante, la imagen del \u00abcamino perdido\u00bb siempre fue muy cara para Luk\u00e1cs. El fil\u00f3sofo comienza uno de sus m\u00e1s bellos ensayos juveniles con las siguientes palabras: \u00ab\u00a1Felices los tiempos en que el cielo estrellado es el mapa de todos los caminos posibles, tiempos en que los senderos se iluminan bajo la luz de las estrellas!\u00bb (<i>Teor\u00eda de la novela<\/i>).<\/p>\n<p>Toda su vida Luk\u00e1cs pens\u00f3 que su tiempo \u2014nuestra \u00e9poca\u2014 no es un tiempo feliz: ha perdido la v\u00eda recta y, en el mejor de los casos, se halla en una constante b\u00fasqueda. M\u00e1s a\u00fan, la modernidad entera se caracteriza por el extrav\u00edo, por un cielo cada vez m\u00e1s oscuro, cada vez m\u00e1s opacado por las mediaciones reificadas y alienantes del capital, el mercado y el Estado moderno.<\/p>\n<p>Marx dec\u00eda que \u00abla reforma de la consciencia consiste solo en hacer consciente al mundo de s\u00ed mismo (\u2026) que se le<i> expliquen<\/i> sus propias acciones\u00bb. No es casual, pues, que Luk\u00e1cs culmine su \u00faltimo gran tratado, <i>Sobre la ontolog\u00eda del ser social<\/i>, citando aquel pasaje de Marx y diciendo: \u00abPara volver a despertar a aquel m\u00e9todo [o sea, el m\u00e9todo marxiano], que es el \u00fanico que puede hacer posible tal <i>explicaci\u00f3n<\/i>, este escrito busca ofrecer algunas sugerencias que permitan encontrar el camino\u00bb.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Jacobin lat<\/em>, 28 de enero de 2025 (<a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2025\/01\/lukacs-y-el-renacimiento-del-marxismo-medio-siglo-despues\/\">https:\/\/jacobinlat.com\/2025\/01\/lukacs-y-el-renacimiento-del-marxismo-medio-siglo-despues\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Sobre la ontolog\u00eda del ser social Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs nos ofrece pistas para construir una alternativa positiva al capital. 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