{"id":17253,"date":"2025-02-17T05:00:06","date_gmt":"2025-02-17T04:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17253"},"modified":"2025-02-17T00:19:37","modified_gmt":"2025-02-16T23:19:37","slug":"wolfgang-streeck-la-gobernanza-global-es-una-quimera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17253","title":{"rendered":"Wolfgang Streeck: \u00abLa gobernanza global\u00bb es una quimera"},"content":{"rendered":"<p><strong>El nuevo libro de Wolfgang Streeck, <cite>Taking Back Control?<\/cite>, sostiene que la era neoliberal del libre comercio y la ret\u00f3rica del goteo econ\u00f3mico ya es cosa del pasado. Habl\u00f3 con <cite>Jacobin sobre<\/cite> las conmociones pol\u00edticas que esto podr\u00eda traer.<\/strong><\/p>\n<div class=\"yiv4670421173ydp6f37d6a9yiv7422852750ydp746b3d55pasted-link\">\n<p><i><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/taking-back-control.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-17255\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/taking-back-control.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"307\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/taking-back-control.jpg 293w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/taking-back-control-195x300.jpg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Taking Back Control?<\/i> de Wolfgang Streeck solo llevaba unas semanas en el mercado cuando Martin Wolf lo aplaudi\u00f3 como uno de los <a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/d5fa4853-bd5c-435f-9464-82a2a4dd5232\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">mejores libros de econom\u00eda<\/a> de 2024. Para el sabio Wolf, del <i>Financial Times<\/i>, Streeck \u00abes posiblemente el cr\u00edtico m\u00e1s reflexivo de la globalizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>En <i>Taking Back Control?<\/i>, Streeck contin\u00faa la tesis desarrollada en su precursor de 2014, <i>Buying Time<\/i>. En \u00e9l, el destacado soci\u00f3logo alem\u00e1n argumentaba que las contradicciones del capital que llegaron a un punto cr\u00edtico durante la \u00abcrisis de estanflaci\u00f3n\u00bb de la d\u00e9cada de 1970 nunca se resolvieron, sino que simplemente se pospusieron. Esto se hizo en los a\u00f1os 80 y 90, argumenta Streeck, utilizando los d\u00e9ficits presupuestarios y la deuda p\u00fablica desbocada como amortiguadores; en los a\u00f1os 2000, utilizando las tarjetas de cr\u00e9dito, las hipotecas y la deuda privada como amortiguadores, lo que el soci\u00f3logo brit\u00e1nico Colin Crouch llam\u00f3 en su d\u00eda \u00abkeynesianismo privatizado\u00bb. Funcion\u00f3 bien, al menos para algunos, hasta 2008, cuando dej\u00f3 de hacerlo.<\/p>\n<p>El \u00faltimo libro de Streeck contin\u00faa la historia hasta la reacci\u00f3n populista contra el orden global liberal, ahora doblegado por las fuerzas combinadas de las pandemias, el exceso de expansi\u00f3n imperial, el cambio clim\u00e1tico y el retorno de la geopol\u00edtica. Streeck muestra que la era neoliberal del libre comercio y la ret\u00f3rica del goteo ya ha quedado atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en las ideas de textos cl\u00e1sicos pero en gran parte olvidados de Karl Polanyi y John Maynard Keynes, Streeck deconstruye la afirmaci\u00f3n de que los problemas globales requieren soluciones globales, es decir, el fundamento del sue\u00f1o liberal de la gobernanza global.<\/p>\n<p>El principal caso de advertencia de Streeck es la Uni\u00f3n Europea, posiblemente la aproximaci\u00f3n m\u00e1s cercana de la historia a la gobernanza global, aunque a escala regional. La UE no solo no cumple con los objetivos (seguridad, bienestar, sostenibilidad, convergencia) que se supone que debe cumplir, sino que solo puede perseguir sus ambiciones de gobernanza pisoteando la soberan\u00eda democr\u00e1tica de sus estados miembros. Su historial a trav\u00e9s de una serie de crisis sigue el adagio de Karl Deutsch de que el poder es la capacidad de negarse a aprender.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Streeck, una forma mucho mejor de abordar los problemas de la modernidad es redistribuir el poder entre los Estados miembros. Para \u00e9l, esto significa disolver la UE, deshacer los tratados de libre comercio y las instituciones del orden global liberal, y reemplazarlos por asociaciones voluntarias relacionadas con diferentes dimensiones de la vida socioecon\u00f3mica.<\/p>\n<p>En una entrevista con Ewald Engelen para <i>Jacobin<\/i>, Streeck sostiene que esta es la mejor manera de crear un sistema que atienda las necesidades de los ciudadanos en lugar de las del capital, y de prevenir las perturbaciones clim\u00e1ticas de manera efectiva y democr\u00e1tica.<\/p>\n<p><b> Ewald Engelen <\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo puede estar tan seguro de que la era de la hiperglobalizaci\u00f3n neoliberal ha terminado? \u00bfNo era eso lo que pens\u00e1bamos en 2008, antes de lo que en cambio sigui\u00f3, una d\u00e9cada de austeridad y restauraci\u00f3n neoliberal?<\/b><\/p>\n<p><b> Wolfgang Streeck <\/b><\/p>\n<p>No estoy totalmente de acuerdo en que 2008 no fuera el principio del fin. Si se observan los datos, se ve que despu\u00e9s de 2008 la tendencia al aumento del comercio mundial primero se estanc\u00f3 y luego comenz\u00f3 a disminuir. Lo que a\u00fan no estaba en la agenda era el deterioro interno gradual de la sociedad estadounidense, as\u00ed como el deterioro de sus relaciones internacionales, especialmente con China. A m\u00e1s tardar en este punto, los l\u00edderes chinos hab\u00edan llegado a la conclusi\u00f3n de que ten\u00edan que seguir su propio camino para no verse arrastrados al v\u00f3rtice en el que estaba a punto de convertirse la pol\u00edtica estadounidense. Lo cual es lo que est\u00e1n haciendo, si se observan las cifras comerciales. Las exportaciones a EE. UU. han disminuido r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p><b>Pero los niveles de deuda global, otro indicador, han seguido creciendo, tanto en la deuda p\u00fablica como en la privada. Entonces, en t\u00e9rminos de financiarizaci\u00f3n, \u00bfno estamos todav\u00eda en un mundo dependiente de las finanzas globales?<\/b><\/p>\n<p>Es obvio que esto no puede durar para siempre. En ese sentido, 2008 fue una primera advertencia de que esta forma de vida del capitalismo, vivir de una monta\u00f1a de dinero prestado en continuo crecimiento, no pod\u00eda continuar para siempre. Y luego, por supuesto, llegaron la pandemia y la guerra en Ucrania. Esta \u00faltima en particular, en mi opini\u00f3n, signific\u00f3 el fin de un mundo en el que el capital estadounidense pod\u00eda penetrar a voluntad, para sostener un r\u00e9gimen dirigido desde Washington y Wall Street que estaba destinado a incluir al resto del mundo, incluyendo Rusia y China, y al Sur Global de todos modos.<\/p>\n<p><b>\u00bfSignifica eso que podemos tener una concepci\u00f3n err\u00f3nea de c\u00f3mo es realmente el fin de un r\u00e9gimen?<\/b><\/p>\n<p>Tendemos a pensar que la temporalidad de los reg\u00edmenes es la misma que la temporalidad de los seres humanos, que los cambios de r\u00e9gimen que vemos venir suceder\u00e1n de alguna manera durante nuestra vida. Ese error lo cometieron Karl Marx y Friedrich Engels, que esperaban presenciar el fin del capitalismo en persona. Lo mismo ocurri\u00f3 con Joseph Schumpeter, ciertamente con Max Weber y con Werner Sombart, que en la d\u00e9cada de 1930 pensaba que estaba viviendo en el \u00abcapitalismo tard\u00edo\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed que, en ese sentido, se puede decir que los seres humanos son propensos a malinterpretar los cambios fundamentales. Con la guerra en Ucrania, me viene a la mente que los tres momentos hist\u00f3ricos m\u00e1s importantes en la reorganizaci\u00f3n del capitalismo fueron tres guerras importantes. Estuvieron las guerras holandeses-inglesas del siglo XVII, cuando el centro del capitalismo se traslad\u00f3 de \u00c1msterdam a Londres. Luego vino la Primera Guerra Mundial y el acuerdo de posguerra posterior a 1918, que aceler\u00f3 el fin del imperio, lanz\u00f3 un mundo de estados-naci\u00f3n y prepar\u00f3 otro cambio territorial, esta vez de Londres a Washington. El tercero fue despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, con el acuerdo keynesiano, que integr\u00f3 a los estados-naci\u00f3n en un r\u00e9gimen comercial global dominado por Estados Unidos.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 ahora asistamos a una repetici\u00f3n en el sentido de que el capitalismo se adapta a las nuevas condiciones de formas que a\u00fan no podemos predecir. Lo que est\u00e1 llegando a su fin ahora es el orden internacional liberal, respaldado por el imperialismo estadounidense, que fue el resultado del colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica: en ese caso, el cambio se produjo sin una guerra, pero relacionado con la carrera armamentista de la d\u00e9cada de 1980. Parece que se aplica el viejo adagio: \u00abLa guerra es la madre de todas las cosas\u00bb.<\/p>\n<p><b>Usted sostiene que la gobernanza global no puede funcionar debido a limitaciones cognitivas. En esencia, ese es el mismo argumento que Friedrich von Hayek esgrimi\u00f3 contra la planificaci\u00f3n estatal. Sin embargo, usted acaba abogando por la democracia nacional en lugar de un orden de mercado. \u00bfEn qu\u00e9 se diferencian usted y Hayek exactamente?<\/b><\/p>\n<p>Estoy completamente de acuerdo con Hayek, hasta el punto en que Polanyi entra en juego. \u00c9l nos dice que una sociedad que est\u00e1 organizada exclusivamente por las fuerzas del mercado no puede existir. El giro polanyiano de mi libro no es solo que la idea de regular el capitalismo desde la cima del mundo por expertos es una quimera. Tambi\u00e9n es que el capitalismo debe hacerse compatible con los valores subyacentes a las diferentes sociedades humanas, que no pueden reestructurarse para que se ajusten a las necesidades del capitalismo global. Normativa y pol\u00edticamente, las cosas son al rev\u00e9s: el capitalismo, es decir, la econom\u00eda, tiene que estructurarse de manera que sea compatible con las necesidades de las personas, y estas \u00faltimas se resisten a ser estructuradas <i>para el<\/i> capitalismo.<\/p>\n<p>Lo fundamental aqu\u00ed es que las personas descubren en alg\u00fan momento que sus preferencias de mercado no son suficientes para satisfacer sus necesidades. Y que esas necesidades no pueden satisfacerse simplemente agregando sus preferencias individuales. Polanyi lo sab\u00eda todo. No solo era un cr\u00edtico radical del capitalismo, sino tambi\u00e9n un conservador social. Admiti\u00f3 que el motor del crecimiento bien podr\u00eda ser el impulso del capitalismo hacia la acumulaci\u00f3n, pero sab\u00eda al mismo tiempo que las sociedades son esencialmente conservadoras en el sentido de que no pueden reorganizarse a voluntad a la misma velocidad y de la misma manera que el crecimiento capitalista, lo que significa que la \u00abplus-making\u00bb (<i>Plusmacherei<\/i>, como la llam\u00f3 Marx) lo requiere.<\/p>\n<p>En este punto, debemos ponernos del lado de las personas contra el capital. Una sociedad capitalista se estructura en torno a las necesidades del capital; una sociedad socialista se estructura en torno a las necesidades de las personas que viven en una comunidad, como afirm\u00f3 Marx en<i> Grundrisse<\/i>: \u00abEl ser humano es un animal que solo puede individualizarse en medio de la sociedad\u00bb. Esto es lo que Hayek se neg\u00f3 o no pudo aceptar. Y a\u00f1ado: las sociedades difieren entre s\u00ed.<\/p>\n<p><b>\u00bfQue nuestra sociabilidad es anterior a nuestra individualidad?<\/b><\/p>\n<p>Precisamente. Y eso es lo que hace de la econom\u00eda una ciencia moral, en el sentido de los \u00abfil\u00f3sofos morales\u00bb escoceses, como Adam Smith y Adam Ferguson. No una ciencia moralizante, sin embargo, que le diga a la gente c\u00f3mo debe comportarse para ajustarse a una teor\u00eda. Aqu\u00ed no hay mucha diferencia entre la econom\u00eda de la elecci\u00f3n racional y la filosof\u00eda habermasiana, que nos sigue diciendo que debemos convertirnos en universalistas y olvidarnos de nuestros particularismos para convertirnos en seres verdaderamente morales.<\/p>\n<p>En ese mundo, se le presiona para que se convierta en un universalista: tiene que sentirse tan cercano a un campesino pakistan\u00ed o a un pastor de renos noruego como a su vecino en el pueblo italiano donde ha crecido. La gente lee esto y se dice a s\u00ed misma: esto es mucho pedir, pero ser\u00e1 mejor que no hable de ello porque eso me convierte en un racista inmoral. La filosof\u00eda le obliga a ser un universalista moral; la econom\u00eda le obliga a ser un universalista maximizador de la utilidad.<\/p>\n<p><b> \u00bfNo implica eso una cosificaci\u00f3n de la cultura y la identidad, como si fueran primordiales, dadas e inmutables? \u00bfNo tenemos una biblioteca enorme que nos dice que la cultura y la identidad son din\u00e1micas y construidas socialmente: por ejemplo, <i>Imagined Communities<\/i> de Benedict Anderson o <i>Invention of Tradition<\/i> de Terence Ranger y Eric Hobsbawm?<\/b><\/p>\n<p>Mi argumento no implica que las identidades colectivas est\u00e9n grabadas en piedra. Las formas hist\u00f3ricas que adopta la humanidad est\u00e1n siempre en un estado de cambio. Ninguna identidad, ninguna forma de vida est\u00e1 exenta de contradicciones o tan firmemente fijada que no pueda cambiar cuando entra en contacto con otras. En ese sentido, incluso el ser humano plenamente socializado sigue siendo capaz de cambiar y, por tanto, de desarrollarse. Los seres humanos pueden aprender a vivir en otra sociedad con mayor o menor \u00e9xito.<\/p>\n<p>Sin embargo, no mucha gente ser\u00eda capaz, como el polaco Jozef Teodor Konrad Korzeniowski, m\u00e1s conocido como Joseph Conrad, de emigrar a otro pa\u00eds y convertirse en uno de sus m\u00e1s grandes escritores en su lengua adoptiva. Disfrut\u00e9 viviendo en varios otros pa\u00edses, pero siempre supe que los recovecos de esas sociedades no son accesibles para m\u00ed, excepto si soy un antrop\u00f3logo social. Pero incluso estos pueden malinterpretar profundamente las sociedades que est\u00e1n estudiando: la historia de la antropolog\u00eda social est\u00e1 llena de ejemplos asombrosos.<\/p>\n<p>En el libro, hago una distinci\u00f3n entre estados y sociedades. Hago hincapi\u00e9 expresamente en que existen fronteras fluidas entre las naciones, a diferencia de las fronteras estatales que son siempre binarias. De esto se deduce que los estados tienen que hacer frente a las identidades nacionales como algo que debe reconciliarse con su estructura binaria. Pensando en esto, me convert\u00ed en un admirador del federalismo. Un buen estado permite que las diferentes nacionalidades que existen dentro de sus fronteras se gobiernen a s\u00ed mismas en la mayor medida posible.<\/p>\n<p>En el libro, tambi\u00e9n subrayo que siempre habr\u00e1 conflictos que resolver entre las naciones dentro de un estado y a trav\u00e9s de las fronteras estatales. Un nacionalismo irracional que no distingue entre Estado y sociedad no tiene nada que ofrecer. Para entender el sistema estatal, hay que entender su tensi\u00f3n end\u00e9mica con las comunidades sociales sobre las que se construye. Al mismo tiempo, las comunidades sociales requieren capacidades de gobierno autoritario para poder ser democr\u00e1ticas en primer lugar; el pueblo, como nos ense\u00f1a el origen griego del concepto, debe ser capaz de gobernar.<\/p>\n<p>Esto pretende matizar las conclusiones excesivamente optimistas que personas como Anderson y Hobsbawm han extra\u00eddo de los registros hist\u00f3ricos del siglo XIX. La era del nacionalismo vio a funcionarios, educadores, pedagogos y escritores utilizar material hist\u00f3rico para construir lenguas, planes de estudio e historias nacionales. Pero el material que utilizaban no se inventaba libremente a voluntad, y no pod\u00eda serlo. Estaba profundamente arraigado en la historia y era en s\u00ed mismo el resultado de largos procesos hist\u00f3ricos. \u00bfC\u00f3mo entender la identidad nacional de los holandeses sin tener en cuenta sus experiencias compartidas en la guerra contra Espa\u00f1a?<\/p>\n<p>Y lo mismo ocurre, por ejemplo, con Italia y Austria: historias complicadas y entrelazadas. En Venecia, la mejor cafeter\u00eda, Caf\u00e9 Florian, es austriaca, establecida cuando Venecia estaba bajo el dominio austriaco, seg\u00fan algunos de mis amigos italianos, orgullosos patriotas italianos, el mejor per\u00edodo en la historia del norte de Italia. Los movimientos pol\u00edticos nacionalistas pueden intentar moldear los legados hist\u00f3ricos de la conciencia colectiva para adaptarlos a sus prop\u00f3sitos. Pero incluso en casos extremos deben basarse en material hist\u00f3rico. El estado moderno y la sociedad moderna se basan en la historia.<\/p>\n<p><b><i>Taking Back Control?<\/i> muestra que el movimiento ascendente hacia la gobernanza global no tiene futuro. En su lugar, usted aboga por la devoluci\u00f3n, el federalismo, la subsidiariedad y todo lo dem\u00e1s. \u00bfNo es usted, en el fondo, un comunitarista?<\/b><\/p>\n<p>Soy socialista en el sentido de los <i>Grundrisse<\/i> de Marx: veo a las personas necesariamente integradas en una sociedad y en su din\u00e1mica. Y una sociedad no puede existir sin elementos de comunidad. En la introducci\u00f3n de un libro titulado <i>The Foundational Economy<\/i>, sostengo que no puede haber capitalismo sin comunismo, sin los bienes colectivos que una sociedad necesita para ser una sociedad, sin los cuales ni siquiera es explotable por el capital. En ese sentido, me siento bastante c\u00f3modo con que alguien me diga que mi \u00absocialismo\u00bb es en realidad comunitarismo. Mi r\u00e9plica ser\u00eda entonces que mi \u00abcomunitarismo\u00bb es en realidad socialismo, en la medida en que cuando hablamos de la estructura de la comunidad, esta va a ser igualitaria, no jer\u00e1rquica, una que se preocupa por sus miembros, lo que, obviamente, es exactamente lo contrario de la econom\u00eda de mercado hayekiana que le defrauda si no puede rendir.<\/p>\n<p><b>Hay mucho de Polanyi en el libro (106 referencias) y no mucho de Marx (solo cinco referencias). Sin embargo, las clases y la lucha de clases son cruciales para su historia: aparecen m\u00e1s de cien veces en el libro. \u00bfNo es Marx m\u00e1s importante para su narrativa de lo que usted le da cr\u00e9dito?<\/b><\/p>\n<p>Probablemente sea cierto. Pero hay una buena raz\u00f3n por la que mi pensamiento me llev\u00f3 a Polanyi. Marx muri\u00f3 en 1883. Como resultado, lo que no est\u00e1 suficientemente presente en la herencia marxiana es el papel del Estado moderno, y especialmente del Estado democr\u00e1tico moderno. Marx esperaba ver desaparecer el capitalismo antes de morir. Por supuesto, eso no sucedi\u00f3. En parte, esto se debi\u00f3 a que, durante la conflagraci\u00f3n de la Gran Guerra, el Estado consigui\u00f3 que la clase trabajadora se alineara con la naci\u00f3n, ofreciendo protecci\u00f3n social y concediendo derechos democr\u00e1ticos a cambio.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pudo la lucha estatal triunfar sobre la lucha de clases? Ser asesinado en una guerra del siglo XX por un ej\u00e9rcito invasor hostil parec\u00eda un riesgo mayor que morir de hambre en una crisis econ\u00f3mica. Comprender la integraci\u00f3n nacional en contraposici\u00f3n a la integraci\u00f3n de clases requer\u00eda una explicaci\u00f3n sociol\u00f3gica del capitalismo en lugar de la explicaci\u00f3n pol\u00edtico-econ\u00f3mica que ofrece Marx. Marx no pod\u00eda decirme mucho sobre c\u00f3mo se lleg\u00f3 al acuerdo de posguerra despu\u00e9s de 1918. Polanyi, sin embargo, s\u00ed pod\u00eda.<\/p>\n<p><b>Si el orden global liberal se desmantela y se sustituye por relaciones voluntarias y horizontales entre los Estados-naci\u00f3n, como usted propone, \u00bfqu\u00e9 significa eso para un sistema econ\u00f3mico que permite a los capitalistas del Norte Global extraer cantidades masivas de valor (estimadas en <a href=\"https:\/\/www.science.org\/content\/article\/rich-countries-drain-shocking-amount-labor-global-south\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">18,4 billones de d\u00f3lares<\/a> solo en 2021 por Jason Hickel y compa\u00f1\u00eda) de los territorios dependientes del Sur Global?<\/b><\/p>\n<p>Yo dir\u00eda que el principal mecanismo detr\u00e1s de esta extracci\u00f3n es el sistema financiero global, dirigido desde el sistema bancario de Estados Unidos. Si veo que los pa\u00edses BRICS [la asociaci\u00f3n formada inicialmente por Brasil, Rusia, India, China y Sud\u00e1frica] est\u00e1n ahora intentando mantenerse alejados del sistema financiero dolarizado, entonces un ciudadano socialista de un pa\u00eds rico como Alemania deber\u00eda insistir en que ayudemos a que un sistema financiero alternativo sea viable.<\/p>\n<p>Esto est\u00e1 relacionado con la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 tipo de econom\u00eda tendremos tras el fin del imperio estadounidense. No tengo ninguna duda de que llegar all\u00ed ser\u00e1 un proceso pol\u00edtico complicado y potencialmente violento. Si necesitamos un control democr\u00e1tico sobre nuestras econom\u00edas, y si para ello necesitamos que se restablezca la soberan\u00eda nacional, as\u00ed como un mundo en el que colectivamente tengamos opciones, debemos estar dispuestos a aceptar los costes de tal transici\u00f3n. Adem\u00e1s, mejorar el bienestar de las sociedades y las comunidades requiere una inversi\u00f3n masiva en bienes colectivos locales que tendr\u00e1n que liberarse de los imperativos de la propiedad privada y la acumulaci\u00f3n de capital. Luego tendremos que ver c\u00f3mo se desarrolla esto con el tiempo.<\/p>\n<p>Estoy convencido de que si empezamos a proteger seriamente la econom\u00eda fundacional de la l\u00f3gica extractiva del capital, se presentar\u00e1n todo tipo de oportunidades para alejarnos gradualmente del capitalismo. Pero debe entenderse que se trata de un proceso hist\u00f3rico mundial, no de algo que pueda crearse por decreto pol\u00edtico, como hizo el presidente ruso Boris Yeltsin cuando, de un d\u00eda para otro, decret\u00f3 el fin del comunismo y su sustituci\u00f3n por el capitalismo \u2014estadounidense\u2014.<\/p>\n<p><b>Usted termina el libro poniendo sus esperanzas en una Europa m\u00e1s descentralizada, voluntaria y menos unitaria en la desaparici\u00f3n del imperialismo estadounidense. Solo es posible despu\u00e9s de \u00abuna derrota secular del expansionismo dem\u00f3crata de Biden en la pol\u00edtica interna de EE. UU.\u00bb, escribe. Eso fue antes del 5 de noviembre, cuando Donald Trump derrot\u00f3 al candidato dem\u00f3crata. \u00bfEso ha aumentado sus esperanzas?<\/b><\/p>\n<p>Es importante destacar que no se trataba de Joe Biden como pol\u00edtico o persona, sino de una pol\u00edtica ampliamente compartida de expansionismo estadounidense. Por ahora, no sabemos qu\u00e9 va a pasar. \u00bfQu\u00e9 significa MAGA? \u00bfSignifica que Trump, como presidente, tendr\u00e1 que intentar curar las muchas heridas de la sociedad estadounidense? \u00bfO significa la restauraci\u00f3n del mundo unipolar de George Bush I y II?<\/p>\n<p>Una complicaci\u00f3n podr\u00eda ser que Trump no pueda elegir entre las dos. La unipolaridad restaurada le dar\u00eda los recursos que le permitir\u00edan mantener a raya a sus \u00e9lites nacionales. Por otro lado, recurrir a los problemas internos de EE. UU. le permite negociar duramente con los europeos para que asuman una mayor parte de los costes del imperio. En el libro, no pongo tantas esperanzas en los pol\u00edticos y las pol\u00edticas, sino m\u00e1s bien en los cambios estructurales que obligan a poner en primer plano un dilema pol\u00edtico concreto al que los estados y los gobiernos tienen que responder.<\/p>\n<p><b>\u00abRecuperar el control\u00bb era el eslogan de los partidarios del Brexit. \u00bfEs suficiente el signo de interrogaci\u00f3n que ha a\u00f1adido para distanciarse del patriotismo exacerbado en torno al Brexit?<\/b><\/p>\n<p>He dejado de preocuparme por si estoy utilizando el lenguaje correcto y pol\u00edticamente correcto si las palabras que se han ensuciado a los ojos de algunos son las que mejor expresan las cuestiones clave en juego. Si la cuesti\u00f3n clave es c\u00f3mo dejar atr\u00e1s el r\u00e9gimen neoliberal global, entonces recuperar el control es, de hecho, la esencia del programa pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Ahora bien, hay algo de iron\u00eda en esto, porque muchos en el Reino Unido que estaban detr\u00e1s del Brexit no ten\u00edan ni idea de qu\u00e9 hacer con su control recuperado, y cu\u00e1nto les exigir\u00eda. Aun as\u00ed, los votantes brit\u00e1nicos tienen ahora al menos un poco m\u00e1s de oportunidad de usar su soberan\u00eda colectiva para empezar a abordar las necesidades de muchos, no de unos pocos. Ahora depende m\u00e1s de ellos que antes.<\/p>\n<p>El Brexit fue la primera y no ser\u00e1 la \u00faltima ruptura con el gobierno centralizado neoliberal, tecnocr\u00e1tico, burocr\u00e1tico y mercantilista de Bruselas. S\u00e9 que la democracia es arriesgada y que no hay garant\u00eda de que la gente siempre tome las decisiones correctas, sensatas e inteligentes. Solo puedo decir que debemos esperar que lo hagan porque, al final, no hay otra manera. Recuerden la tercera estrofa de la versi\u00f3n alemana de La Internacional:<\/p>\n<p>Ning\u00fan salvador de lo alto nos librar\u00e1<\/p>\n<p>No tenemos fe en pr\u00edncipe ni en noble<\/p>\n<p>Nuestra propia mano derecha debe romper las cadenas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"yiv4670421173ydp6f37d6a9yiv7422852750ydp746b3d55pasted-link\">\n<div><\/div>\n<div>Wolfgang Streeck fue profesor de sociolog\u00eda y relaciones laborales en la Universidad de Wisconsin-Madison. Su libro m\u00e1s reciente es <cite>Critical Encounters: Capitalism, Democracy, Ideas<\/cite>.<\/div>\n<p>Ewald Engelen es profesor de geograf\u00eda financiera en la Universidad de \u00c1msterdam y articulista de <cite>De Groene Amsterdammer<\/cite>. Est\u00e1 trabajando en un libro sobre las protestas de los agricultores en Europa.<\/p>\n<\/div>\n<p>Fuente: Jacobin, 11 de febrero de 2025 (<a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2025\/02\/streeck-global-governance-democracy-economics\">https:\/\/jacobin.com\/2025\/02\/streeck-global-governance-democracy-economics<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El nuevo libro de Wolfgang Streeck, Taking Back Control?, sostiene que la era neoliberal del libre comercio y la ret\u00f3rica<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17254,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1555,29,1548],"tags":[920,2222,2223],"class_list":["post-17253","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperialismo","category-internacional","category-politica","tag-entrevista-a-autor","tag-taking-back-control","tag-wolfgang-streeck"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17253"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17253\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17256,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17253\/revisions\/17256"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17254"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}