{"id":17432,"date":"2025-03-12T05:00:09","date_gmt":"2025-03-12T04:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17432"},"modified":"2025-03-12T02:26:06","modified_gmt":"2025-03-12T01:26:06","slug":"las-abuelas-rojas-del-movimiento-internacional-de-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17432","title":{"rendered":"Las \u2018abuelas rojas\u2019 del movimiento internacional de las mujeres"},"content":{"rendered":"<div class=\"crayon article-chapo-8829 chapo surlignable\">\n<p><strong>Pese a una actualidad editorial prol\u00edfica, la historia del feminismo tiene sus puntos ciegos. Por ejemplo, raramente se menciona la contribuci\u00f3n de los pa\u00edses del antiguo bloque del Este. Sin embargo, la alianza que forjaron sus organizaciones de mujeres con las de las antiguas colonias del Sur tuvo un papel destacado en el progreso de la igualdad de sexos en el mundo.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"crayon article-texte-8829 texte surlignable clearfix\">\n<p>Si eres una mujer que vive y trabaja en Occidente, probablemente no conozcas los nombres de las b\u00falgaras Elena Lagadinova y Ana Durcheva, o de las zambianas Lily Monze y Chibesa Kankasa, a las que, sin embargo, debes parte de tus derechos. Si nunca has o\u00eddo hablar de ellas es porque los vencedores de la Guerra Fr\u00eda borraron de su relato las numerosas aportaciones de las mujeres del bloque del Este y de los pa\u00edses del Sur al movimiento feminista internacional. El triunfalismo de Occidente tras la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (<span class=\"caps\">URSS<\/span>) borr\u00f3 de la memoria cualquier legado positivo asociado a la experiencia socialista. En la actualidad, se la reduce al autoritarismo, las colas frente a las panader\u00edas, el gulag, las restricciones en los viajes al \u00adextranjero y la polic\u00eda secreta.<\/p>\n<p>Los occidentales tienden a ignorar que la r\u00e1pida modernizaci\u00f3n de Rusia y de algunos pa\u00edses de Europa del Este coincidi\u00f3 con el advenimiento del socialismo de Estado. Por ejemplo, en 1910, la esperanza de vida de la Rusia zarista rondaba los 33 a\u00f1os, frente a los 49 a\u00f1os de Francia. En 1970, se hab\u00eda m\u00e1s que duplicado, alcanzando los 68 a\u00f1os en la <span class=\"caps\">URSS<\/span>, solo tres a\u00f1os menos que en Francia. La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica consagra el principio de igualdad jur\u00eddica entre los sexos en su Constituci\u00f3n de 1918 y legaliza el aborto en 1920, una primicia mundial. Realiza grandes esfuerzos para financiar f\u00f3rmulas de cuidado infantil colectivo mucho antes de que Occidente se interese por la cuesti\u00f3n, e invierte masivamente en la educaci\u00f3n y formaci\u00f3n de las mujeres. A pesar de las m\u00faltiples disfunciones de la planificaci\u00f3n central, el bloque del Este lleva a cabo importantes avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, a los que las mujeres contribuyen en gran medida.<\/p>\n<p>Por supuesto, todo dista de ser perfecto: la cultura patriarcal obliga a las mujeres a asumir, adem\u00e1s de su trabajo remunerado, las tareas dom\u00e9sticas que los hombres se niegan a hacer. Debido a la escasez, comprar productos b\u00e1sicos exige tantos esfuerzos como la ascensi\u00f3n del Himalaya; con frecuencia, resulta imposible conseguir pa\u00f1ales desechables o productos de higiene femenina. Y los primeros puestos del poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico siguen ocupados mayoritariamente por hombres. Aun as\u00ed, los avances son notables. Despu\u00e9s de 1945, las mujeres que viven en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y Europa del Este se incorporan en gran medida a la poblaci\u00f3n activa, mientras que en Occidente a menudo permanecen relegadas a la cocina y la iglesia.<\/p>\n<p>Durante la Guerra Fr\u00eda, su papel en la sociedad fomenta una rivalidad entre los dos bloques que sirve de acicate a los pa\u00edses occidentales. En 1942, los estadounidenses descubren fascinados las haza\u00f1as de la joven tiradora de elite sovi\u00e9tica Liudmila Pavlichenko (309 nazis abatidos en su palmar\u00e9s), que hace una gira por \u00adEstados Unidos en compa\u00f1\u00eda de la \u00adprimera dama Eleanor Roosevelt. Washington no empieza a preocuparse por la amenaza que representa la emancipaci\u00f3n de las mujeres sovi\u00e9ticas hasta despu\u00e9s del lanzamiento del sat\u00e9lite Sputnik en 1957. \u00bfY si la <span class=\"caps\">URSS<\/span>, al movilizar el doble de materia gris que Estados Unidos, la de los hombres y la de las mujeres, se les adelanta en la conquista del espacio? Al a\u00f1o siguiente, el Gobierno estadounidense aprueba una ley de defensa nacional que asigna fondos para la formaci\u00f3n cient\u00edfica de las mujeres.<\/p>\n<p>El 14 de diciembre de 1961, el presidente John F. Kennedy firma el decreto 10980, origen de la primera \u00abcomisi\u00f3n presidencial sobre la condici\u00f3n de la mujer\u00bb. El pre\u00e1mbulo cita como una de sus razones de ser la seguridad nacional, no solo porque el Estado necesita un ej\u00e9rcito de reserva de trabajadoras en tiempo de guerra, sino tambi\u00e9n porque los l\u00edderes estadounidenses temen que los ideales socialistas atraigan a las frustradas amas de casa estadounidenses y las arrojen en brazos de los \u00abrojos\u00bb.<\/p>\n<p>El 17 de junio de 1963, se puede leer en la portada del <i>New York Herald Tribune<\/i>: \u00abUna sovi\u00e9tica rubia se convierte en la primera mujer enviada al espacio\u00bb, y en la del <i>Springfield Union<\/i>: \u00abLos sovi\u00e9ticos sit\u00faan en \u00f3rbita a la primera cosmonauta\u00bb. Los peri\u00f3dicos publican im\u00e1genes de Valentina Tereshkova, de 26 a\u00f1os, sonriente dentro de su traje de cosmonauta que ostenta la inscripci\u00f3n en cir\u00edlico \u00ab<span class=\"caps\">CCCP<\/span>\u00bb (\u00ab<span class=\"caps\">URSS<\/span>\u00bb en alfabeto latino). \u00abLos rusos demuestran as\u00ed que la mujer puede rivalizar con el hombre en los ejercicios m\u00e1s dif\u00edciles a los que nos incita el desarrollo de la tecnolog\u00eda\u00bb, escribe Nicolas Vichney en <i>Le Monde<\/i> del 18 de junio de 1963. Mientras los dirigentes occidentales siguen temiendo las consecuencias de la liberaci\u00f3n de las mujeres sobre la vida familiar tradicional, los sovi\u00e9ticos ponen a una de ellas en \u00f3rbita&#8230; En respuesta al n\u00famero de medallas de oro acumuladas por las deportistas sovi\u00e9ticas en los Juegos Ol\u00edmpicos de M\u00fanich de 1972, los estadounidenses desbloquean ese a\u00f1o un presupuesto federal para el atletismo femenino. Cada avance en el bloque del Este obliga a los pa\u00edses capitalistas a tomar nuevas medidas.<\/p>\n<p>Hasta principios de la d\u00e9cada de 1970, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y sus aliados dominan los debates sobre la condici\u00f3n de la mujer dentro de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (<span class=\"caps\">ONU<\/span>). Tambi\u00e9n ocupan un lugar central en los congresos organizados por la Federaci\u00f3n Democr\u00e1tica Internacional de Mujeres (<span class=\"caps\">FDIF<\/span>), fundada en Par\u00eds en 1945 por activistas de izquierda y que re\u00fane a participantes de cuarenta pa\u00edses. Los gobiernos occidentales, por lo general dirigidos por hombres, describen la <span class=\"caps\">FDIF<\/span> como una \u00aborganizaci\u00f3n criptocomunista\u00bb. Su filial estadounidense, el Congreso de Mujeres Estadounidenses, es disuelta en 1950 tras una investigaci\u00f3n emprendida por el Comit\u00e9 de Actividades Antiesta\u00addounidenses. En enero de 1951, la sede de la <span class=\"caps\">FDIF<\/span> tiene que abandonar Par\u00eds despu\u00e9s de que su presidenta, Eug\u00e9nie Cotton, tambi\u00e9n al frente de la filial francesa (Uni\u00f3n de Mujeres Francesas), haya hecho campa\u00f1a contra la guerra colonial en Indochina.<\/p>\n<p>En sus nuevos cuarteles establecidos en Berl\u00edn Oriental, la <span class=\"caps\">FDIF<\/span> se convierte en una poderosa representante de los intereses de las antiguas colonias en el mundo. A finales de la d\u00e9cada de 1960, la federaci\u00f3n y sus organizaciones afiliadas animan a las naciones que surgen en \u00c1frica y Asia a crear organizaciones de mujeres siguiendo el modelo de las ya existentes en Europa del Este, proporcion\u00e1ndoles apoyo financiero y log\u00edstico.<\/p>\n<p>En el contexto de la descolonizaci\u00f3n, la v\u00eda socialista, que combina la nacionalizaci\u00f3n de los recursos naturales, la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica y el desarrollo de los servicios sociales, constituye una alternativa atractiva al neocolonialismo que propone la \u00adpermanencia dentro del modelo capitalista. Muchos dirigentes de pa\u00edses independientes del Sur forjan alianzas con los del bloque del Este para disgusto de los estadounidenses, que temen la expansi\u00f3n de la influencia sovi\u00e9tica. Al mismo tiempo, las organizaciones de Europa del Este colaboran con las que est\u00e1n surgiendo en Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina. Juntas, cuestionan la idea de que las mujeres pueden encontrar soluciones a sus \u00adproblemas dentro de estructuras pol\u00edtico-econ\u00f3micas que perpet\u00faan otras formas de opresi\u00f3n y desigualdad.<\/p>\n<p>Por iniciativa de la <span class=\"caps\">FDIF<\/span>, a propuesta de un delegado rumano, la <span class=\"caps\">ONU<\/span> declara 1975 como A\u00f1o Internacional de la Mujer, a fin de llamar la atenci\u00f3n de los gobiernos de todo el mundo sobre la condici\u00f3n de la mujer. La iniciativa se prolonga a trav\u00e9s de un Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer, marcado por tres conferencias clave en Ciudad de \u00adM\u00e9xico (1975), Copenhague (1980) y Nairobi (1985). Al trabajar de concierto con las Naciones Unidas, una coalici\u00f3n de mujeres del Este y el Sur impone una agenda progresista cuya influencia perdura.<\/p>\n<p>El velo del olvido que ha borrado la contribuci\u00f3n de los pa\u00edses socialistas a la liberaci\u00f3n de la mujer es el resultado de una acepci\u00f3n estrecha de la causa feminista en Occidente. A lo largo del siglo <span class=\"caps\">XX<\/span>, y todav\u00eda hoy, se reprocha a los militantes de inspiraci\u00f3n marxista su indiferencia hacia las cuestiones de raza y g\u00e9nero, y su tendencia a priorizar la lucha de clases sobre todas las dem\u00e1s grandes causas de la desigualdad social. Sin embargo, los antiguos pa\u00edses socialistas de Europa del Este, que se identificaban con dicha lucha, hicieron m\u00e1s por la emancipaci\u00f3n de las mujeres y la descolonizaci\u00f3n de lo que se suele admitir, sobre todo comparados con los pa\u00edses occidentales. De Tirana, en el sur, hasta Tallin, en el norte, de Budapest a Vladivostok y m\u00e1s all\u00e1, en pa\u00edses como China, Vietnam, Cuba, Nicaragua, Yemen, Tanzania y Etiop\u00eda, el ideal sovi\u00e9tico de la \u00abmadre \u00adtrabajadora\u00bb llev\u00f3 a los Estados a financiar guarder\u00edas, comedores p\u00fablicos y programas especiales de apoyo a sus ciudadanas. Mientras las mujeres estadounidenses luchaban por \u00adpoder acceder a las universidades \u00adreservadas a los hombres y por la igualdad de oportunidades en la vida profesional, los Estados socialistas ya hab\u00edan aplicado una serie de reformas dirigidas a garantizar el equilibrio entre vida profesional y vida familiar. Como nos confi\u00f3 Arvonne Fraser, exdelegada estadounidense de la <span class=\"caps\">FDIF<\/span> en Ciudad de M\u00e9xico y Copenhague, \u00abnadie quer\u00eda admitirlo, y menos un miembro de la delegaci\u00f3n de Estados Unidos, pero estaba bastante claro que las mujeres ten\u00edan m\u00e1s poder, al menos a nivel jur\u00eddico, en el bloque socialista\u00bb.<\/p>\n<p>Durante los preparativos de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer de 1975, no hay consenso sobre los objetivos del evento. Muchas occidentales, especialmente las estadounidenses y francesas, esperan que se centre principalmente en cuestiones de igualdad jur\u00eddica y econ\u00f3mica, y que obligue a los Estados miembros de las Naciones Unidas a adoptar medidas que reduzcan las disparidades entre hombres y mujeres. En Estados Unidos, por ejemplo, el acceso de las mujeres a estudiar en Harvard, Yale y Princeton es reciente; Columbia no permitir\u00e1 la educaci\u00f3n mixta hasta 1981.<\/p>\n<p>En muchos pa\u00edses occidentales, las mujeres luchan por conseguir la igualdad salarial y laboral, as\u00ed como protecci\u00f3n legal frente a la discriminaci\u00f3n sexista. Combaten contra los prejuicios culturales que les asignan un papel \u00abnatural\u00bb, el de cuidar de su familia, en detrimento de su autonom\u00eda. Pero la creaci\u00f3n de un nuevo \u00adorden econ\u00f3mico mundial o la resistencia al neocolonialismo les parecen cuestiones totalmente ajenas al deseo de afirmaci\u00f3n de las mujeres. \u00abEl A\u00f1o Internacional de la Mujer \u2013declara Fran\u00e7oise Giroud, a la cabeza de la delegaci\u00f3n francesa y secretaria de Estado para la Condici\u00f3n de la \u00adMujer bajo la presidencia de Val\u00e9ry \u00adGiscard d\u2019Estaing\u2013 terminar\u00e1 siendo un nuevo fraude si los resultados son sutilmente desviados hacia causas pol\u00edticas nacionales o internacionales, por urgentes, respetables o nobles que sean\u00bb<span class=\"spip_note_ref\"><sup>1<\/sup><\/span>.<\/p>\n<p>No opinan igual las delegadas del bloque del Este, que pretenden convertir la conferencia en una plataforma desde la cual luchar contra lo que creen que es el origen de la desigualdad de g\u00e9nero. En particular, apoyan los llamamientos de africanos, asi\u00e1ticos y latinoamericanos a favor de \u00adexpropiar las grandes corporaciones heredadas de la era colonial y de nacionalizar los recursos a fin de financiar el desarrollo social y econ\u00f3mico, indispensable para mejorar la suerte de las mujeres \u2013y de todos\u2013.<\/p>\n<p>De las 133 delegaciones presentes en la Conferencia Mundial de Ciudad de M\u00e9xico, 113 est\u00e1n presididas por mujeres. La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica pone a la astronauta Tereshkova al frente de su delegaci\u00f3n, y Bulgaria elige a Elena Lagadinova, una doctora en agrobiolog\u00eda que fue la partisana m\u00e1s joven que luch\u00f3 contra la monarqu\u00eda aliada de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Zambia est\u00e1 representada por Chibesa Kankasa, una hero\u00edna de la lucha por la independencia frente a los brit\u00e1nicos, que, sin embargo, debe cancelar su participaci\u00f3n por motivos personales. La cubana Vilma Esp\u00edn de Castro, veterana revolucionaria y esposa de Ra\u00fal Castro, hermano de Fidel, acude para dar cuenta de los avances de su isla en materia de emancipaci\u00f3n femenina: \u00abYa hemos obtenido todo lo que esta conferencia reclama. Lo que podemos hacer aqu\u00ed es compartir nuestra experiencia con las dem\u00e1s mujeres. Las mujeres son parte del pueblo, y si no habl\u00e1is de pol\u00edtica, nunca \u00adcambiar\u00e9is nada\u00bb, espeta desde la \u00adtribuna quien, en 1960, creara la Federaci\u00f3n de Mujeres Cubanas, con \u00advarios millones de miembros.<\/p>\n<p>Estados Unidos se plante\u00f3 inicialmente mandar en representaci\u00f3n suya a un hombre: Daniel Parker, director de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en ingl\u00e9s). Para los estadounidenses, esta conferencia ofrece la oportunidad de debatir <i>sobre<\/i> las mujeres. Por lo tanto, consideran que un hombre puede representar perfectamente la posici\u00f3n de su pa\u00eds sobre los temas del orden del d\u00eda. Tras las protestas de las feministas, Patricia Hutar es nombrada corresponsable de la delegaci\u00f3n. Asimismo, Washington le impide a la primera dama Elizabeth Ford asistir a la conferencia por temor a una excesiva politizaci\u00f3n de los debates. Por el contrario, las mujeres del bloque del Este pretenden contrarrestar el peso de los hombres en los puestos directivos de la <span class=\"caps\">ONU<\/span> y en los ministerios de Asuntos Exteriores \u00adinterviniendo en las cuestiones geopol\u00edticas candentes de la \u00e9poca. Las delegadas del Sur exigen poder opinar sobre desarrollo, colonialismo, \u00adracismo, imperialismo y sobre la redistribuci\u00f3n de la riqueza a escala mundial. En efecto, \u00bfpara qu\u00e9 defender la igualdad entre hombres y mujeres en una Sud\u00e1frica que practica el <i>apartheid<\/i> o en una antigua colonia sumida en la pobreza y la violencia, y con niveles crecientes de deuda externa?<\/p>\n<p>Las delegadas africanas insisten en la idea de que la lucha contra el racismo cuenta tanto como la lucha contra el sexismo. \u00abSon dos caras de la misma moneda\u00bb, declara Annie Jiagge, jueza del Tribunal Superior de Justicia de Ghana, al frente de la delegaci\u00f3n de su pa\u00eds. La jurista expresa su frustraci\u00f3n con las mujeres estadounidenses, que quieren centrar el debate en la igualdad de sexos \u00adpese a que su presidente acaba de ayudar al general Augusto Pinochet a derrocar a Salvador Allende \u2013presidente democr\u00e1ticamente elegido de Chile\u2013, y bombardea Vietnam. En un llamamiento publicado en 1975, titulado \u00abEscuchad a las mujeres para cambiar\u00bb, Jiagge declara: \u00abLa emancipaci\u00f3n femenina no tiene sentido si no espolea a las mujeres a combinar su propia libertad con la lucha por la emancipaci\u00f3n de todas las formas de opresi\u00f3n. La mujer liberada no debe tolerar que su pa\u00eds oprima a otros. En un mundo donde un tercio de la \u00adpoblaci\u00f3n acapara dos tercios de la riqueza total, los pa\u00edses ricos deben cambiar su estilo de vida\u00bb<span class=\"spip_note_ref\"><sup>2<\/sup><\/span>.<\/p>\n<p>La solidaridad entre las mujeres de los pa\u00edses socialistas y las del Sur les plantea problemas ideol\u00f3gicos a las occidentales. Para su sorpresa, sus hom\u00f3logas del Sur critican duramente su feminismo de inspiraci\u00f3n liberal y califican sus ideas de imperialistas. Seg\u00fan ellas, las estadounidenses y sus aliadas ignoran hasta qu\u00e9 punto las mujeres del resto del mundo consideran el capitalismo el origen de su \u00adopresi\u00f3n. \u00abVi a las feministas de Norteam\u00e9rica sorprendidas al descubrir que no todo el mundo compart\u00eda su creencia de que el patriarcado era la causa fundamental de la opresi\u00f3n de las mujeres y que las mujeres del tercer mundo se sent\u00edan m\u00e1s cercanas a Karl Marx que a [la feminista estadounidense] Betty Friedan\u00bb, cuenta Jane Jaquette, polit\u00f3loga estadounidense que asisti\u00f3 al foro de organizaciones no gubernamentales celebrado en paralelo a la conferencia oficial de Ciudad de M\u00e9xico<span class=\"spip_note_ref\"><sup>3<\/sup><\/span>. En ese espacio de discusi\u00f3n informal, encontramos algunas occidentales que se identifican con un feminismo socialista o comunista \u2013este es particularmente el caso de mujeres negras como Angela Davis\u2013. Sin embargo, sus ideas se quedan en la puerta de las delegaciones oficiales, donde prevalece el enfrentamiento \u00adEste-Oeste. \u00abLas estadounidenses \u00addescubrieron que pod\u00edan ser vilipendiadas, lo que sorprendi\u00f3 profundamente a algunas de ellas \u2013escribe Arvonne Fraser en 1987 a prop\u00f3sito de la conferencia de Ciudad de M\u00e9xico\u2013. El nuevo movimiento feminista estadounidense las instaba a considerar a todas las mujeres como amigas, como un pueblo unido por una causa com\u00fan. Darse cuenta durante su primer encuentro internacional de que no era as\u00ed fue para algunas motivo de \u00addecepci\u00f3n y exasperaci\u00f3n\u00bb<span class=\"spip_note_ref\"><sup>4<\/sup><\/span>.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la conferencia de Ciudad de M\u00e9xico, numerosos gobiernos aprueban nuevas legislaciones, recopilan estad\u00edsticas y crean oficinas y ministerios espec\u00edficos para la mujer. Gracias a los esfuerzos de diplom\u00e1ticos y activistas, se ampl\u00eda la protecci\u00f3n legal en materia de propiedad, herencia, custodia de los hijos y nacionalidad<span class=\"spip_note_ref\"><sup>5<\/sup><\/span>. Los Estados se ven obligados a generalizar los permisos parentales, las guarder\u00edas p\u00fablicas, las ayudas familiares y otros recursos \u00addestinados a apoyar a las mujeres en su doble papel de trabajadoras y madres. En 1980, en Copenhague, varios pa\u00edses miembros de la <span class=\"caps\">ONU<\/span> firman la Convenci\u00f3n sobre la Eliminaci\u00f3n de Todas las Formas de Discriminaci\u00f3n contra la Mujer, un tratado que Estados Unidos y un pu\u00f1ado de pa\u00edses refractarios como Ir\u00e1n, Sud\u00e1n y Somalia todav\u00eda no han ratificado.<\/p>\n<p>Durante el Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer (1976-1985), la <span class=\"caps\">FDIF<\/span> coordina y financia la participaci\u00f3n en las conferencias de cientos de activistas del Sur, que viajan a Ciudad de M\u00e9xico, Copenhague y Nairobi gracias a billetes de avi\u00f3n ofertados por Aeroflot, Balkan Air, <span class=\"caps\">JAT<\/span> Yugoslav Airlines y otras aerol\u00edneas del bloque del Este. En 1977, la <span class=\"caps\">FDIF<\/span> y la Federaci\u00f3n de Mujeres \u00adCubanas abren en La Habana una \u00adescuela enfocada a formar a mujeres para que desempe\u00f1en puestos de \u00adresponsabilidad de Naciones Unidas. En 1980, nace una estructura similar en Sof\u00eda dirigida a activistas africanas y asi\u00e1ticas. En 1985, la <span class=\"caps\">FDIF<\/span> y el Comit\u00e9 de Mujeres B\u00falgaras se encargan de hospedar y alimentar al centenar de africanas que participan en el foro de organizaciones no gubernamentales que se celebra en paralelo a la conferencia de Nairobi.<\/p>\n<p>Pese a las tensiones ocasionales, estas mujeres lograron tejer redes transnacionales. Lily Monze, figura destacada del feminismo en Zambia, asisti\u00f3 a su primera conferencia internacional en Mosc\u00fa. Entrevistada en 2012, esta antigua miembro de la \u00addelegaci\u00f3n oficial de Zambia en Copenhague y Nairobi, que se convirti\u00f3 en embajadora de su pa\u00eds en Francia, habl\u00f3 de las diversas formas de apoyo de los pa\u00edses del bloque del Este a las mujeres africanas deseosas de \u00adluchar contra el imperialismo occidental. \u00abEsta cooperaci\u00f3n nos ayud\u00f3 \u2013dec\u00eda\u2013. Adem\u00e1s de las visitas rec\u00edprocas (a veces ven\u00edan aqu\u00ed, a veces \u00edbamos a verlas), nos beneficiamos de becas de estudio en los pa\u00edses \u00adsocialistas y del pago de los gastos asociados a nuestra participaci\u00f3n en las conferencias\u00bb. Ese apoyo militante y material de los pa\u00edses socialistas \u00adllev\u00f3 al Gobierno estadounidense a financiar, en contrapartida, organizaciones feministas liberales (centradas en el tema de la igualdad entre hombres y mujeres) en los pa\u00edses del Sur. De ese modo, ya fueran de pa\u00edses alineados con Mosc\u00fa o con Washington, las mujeres del Sur se beneficiaron de las consecuencias econ\u00f3micas de la competencia entre las grandes potencias, lo que les permiti\u00f3 asistir a gran n\u00famero de eventos internacionales a lo largo de la d\u00e9cada de 1975-1985.<\/p>\n<p>En 2010, cuando comenzamos nuestra investigaci\u00f3n sobre el movimiento internacional por los derechos de las mujeres, no imagin\u00e1bamos hasta qu\u00e9 punto esta historia hab\u00eda sido distorsionada en favor de las feministas estadounidenses y sus aliadas occidentales. \u00bfC\u00f3mo pudo borrarse la contribuci\u00f3n del bloque del Este y del Sur habida cuenta del peso de su coalici\u00f3n dentro de la <span class=\"caps\">ONU<\/span> y del alcance de sus intercambios internacionales?<\/p>\n<p>Parte de la respuesta a esta pregunta se halla en la brutal transici\u00f3n de los reg\u00edmenes comunistas a la \u00abdemocracia\u00bb y el libre mercado. Las mujeres que conocimos en Bulgaria entre 2010 y 2017 viv\u00edan con peque\u00f1as pensiones de unos 200 euros al mes. Aunque hubieran ahorrado \u00addinero para su jubilaci\u00f3n, lo habr\u00edan perdido todo en la quiebra de los \u00adbancos b\u00falgaros de mediados de la d\u00e9cada de 1990. Aunque hubieran escondido su dinero bajo un colch\u00f3n, su valor tambi\u00e9n se habr\u00eda evaporado debido a la hiperinflaci\u00f3n subsiguiente. Los servicios p\u00fablicos desaparecieron, el sistema de salud fue desmantelado y el precio de los medicamentos se dispar\u00f3.<\/p>\n<p>Los vencedores de la Guerra Fr\u00eda no sufrieron semejantes contratiempos. La mayor\u00eda de las estadouni\u00addenses que asistieron a las tres conferencias mundiales eran de clase alta y disfrutaban del privilegio de vivir en un pa\u00eds que a\u00fan funcionaba. En 2007, Arvonne Fraser consideraba que ella y su marido formaban parte de la \u00abvejez dorada\u00bb, puesto que \u00abdisfrutaban de buena salud f\u00edsica, contaban con ahorros, planes de pensiones, seguridad social y no ten\u00edan ninguna carga urgente\u00bb<span class=\"spip_note_ref\"><sup>6<\/sup><\/span>. Dispon\u00edan de tiempo y recursos para escribir sus memorias y emprender trabajos de investigaci\u00f3n sobre sus experiencias durante el Decenio de las Naciones Unidas. Escrib\u00edan en ingl\u00e9s para una sociedad con una subcultura feminista din\u00e1mica y deseosa de dar a conocer la historia de las mujeres.<\/p>\n<p>A menudo, las activistas feministas occidentales disponen de la influencia y las relaciones necesarias para que sus documentos personales se conserven en archivos o sociedades hist\u00f3ricas y sean accesibles a las j\u00f3venes generaciones de investigadores. As\u00ed, en 2018, dos estadounidenses que hab\u00edan desempe\u00f1ado un papel clave durante el Decenio de las Naciones Unidas fallecieron a la edad de 92 y 100 a\u00f1os respectivamente. La primera, Fraser, fue objeto de una necrol\u00f3gica en <i>The New York Times<\/i><span class=\"spip_note_ref\"><sup>7<\/sup><\/span>, y la Minnesota Historical Society reuni\u00f3 ochenta carpetas que fundamentalmente contienen sus discursos e informes de la \u00e9poca en que formaba parte de la delegaci\u00f3n oficial de Estados Unidos en Ciudad de M\u00e9xico y Copenhague. La segunda, Mildred Persinger, organizadora de la Tribuna del A\u00f1o \u00adInternacional de la Mujer, celebrada en paralelo a la conferencia oficial de Ciudad de M\u00e9xico, leg\u00f3 sus documentos a la Wyndham Robertson Library, vinculada a la Universidad Hollins de Virginia. Por lo general, esas instituciones cuentan con los medios necesarios para digitalizar los documentos, lo que facilita la tarea a los investigadores en busca de fuentes de primera mano. Los archivos de Persinger relacionados con el Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer tambi\u00e9n est\u00e1n disponibles en formato digital en la base de datos \u00abWomen and Social Movements, International\u00bb, alojada por Alexander Street Press.<\/p>\n<p>Las mujeres de los pa\u00edses socialistas del Este y del Sur no han recibido tales atenciones. La b\u00falgara Ana \u00adDurcheva, que fue tesorera de la <span class=\"caps\">FDIF<\/span> en Berl\u00edn Este entre 1982 y 1990, muri\u00f3 de un paro cardiaco en 2014<span class=\"spip_note_ref\"><sup>8<\/sup><\/span>. Elena Lagadinova, expresidenta del Comit\u00e9 de Mujeres B\u00falgaras y ponente general de la conferencia de Nairobi, falleci\u00f3 mientras dorm\u00eda en octubre de 2017<span class=\"spip_note_ref\"><sup>9<\/sup><\/span>. Chibesa Kankasa, que anta\u00f1o dirigiera la Brigada de Mujeres zambianas, desapareci\u00f3 en 2018<span class=\"spip_note_ref\"><sup>10<\/sup><\/span>. Estas tres mujeres pose\u00edan archivos personales y recuerdos de sus actividades durante el Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer que se habr\u00edan perdido si sus propietarias no hubieran tenido la generosidad de dejarnos fotografiarlos y conservar una parte de los mismos.<\/p>\n<p>Aunque a menudo sus nombres han ca\u00eddo en el olvido, estas mujeres formaron coaliciones s\u00f3lidas basadas en su aspiraci\u00f3n de construir un mundo m\u00e1s equitativo y pac\u00edfico, en el que los beneficios no prevaleciesen sobre las necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas. Los idea\u00adles socialistas las unieron en su lucha contra las injusticias perpetradas en nombre de la defensa del libre mercado, y esas solidaridades Este-Sur \u00adexplotaron h\u00e1bilmente las rivalidades de la Guerra Fr\u00eda para forzar avances en materia de derechos de las mujeres en todo el mundo. Nuestras \u00ababuelas rojas\u00bb cre\u00edan que otro mundo era posible. Aunque sus voces se han apagado, esperemos que sus sue\u00f1os perduren.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>1<\/sup>\u202f<\/span>Citado por Jennifer Seymour Whitaker, \u00ab<a class=\"spip_out\" href=\"https:\/\/www.foreignaffairs.com\/articles\/1975-10-01\/women-world-report-mexico-city\" rel=\"external\">Women of the World: Report from Mexico City<\/a>\u00bb, <i>Foreign Affairs<\/i>, vol. 24, n.\u00ba 1, Nueva York, octubre de 1975.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"nb2\">\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>2<\/sup>\u202f<\/span>Folleto disponible en <a class=\"spip_url spip_out auto\" href=\"http:\/\/bcrw.barnard.edu\/archive\/militarism\/listen_to_the_women.pdf\" rel=\"nofollow external\">http:\/\/bcrw.barnard.edu\/archive\/militarism\/listen_to_the_women.pdf<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"nb3\">\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>3<\/sup>\u202f<\/span>Jane Jaquette, \u00abCrossing the line: From academic to the <span class=\"caps\">WID<\/span> office at <span class=\"caps\">USAID<\/span>\u00bb, en Arvonne S. Fraser e Irene Tinker (bajo la dir. de), <i>Developing Power: How Women Transformed International Development<\/i>, The Feminist Press at <span class=\"caps\">CUNY<\/span>, Nueva York, 2004.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"nb4\">\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>4<\/sup>\u202f<\/span>Arvonne S. Fraser, <i>The <span class=\"caps\">UN<\/span> Decade for Women: Documents and Dialogue<\/i>, Westview Press, Boulder (Colorado) y Londres, 1987.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"nb5\">\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>5<\/sup>\u202f<\/span>En algunos pa\u00edses, las mujeres pierden su condici\u00f3n de ciudadanas si se casan con un hombre de otro pa\u00eds, y sus hijos solo pueden tener la nacionalidad del marido. V\u00e9ase Warda Mohamed, \u00ab<a class=\"spip_in\" href=\"https:\/\/mondiplo.com\/mujeres-arabes-igualdad-pisoteada\">Mujeres \u00e1rabes, igualdad pisoteada<\/a>\u00bb, <i>Le Monde diplomatique en espa\u00f1ol<\/i>, enero de 2014.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"nb6\">\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>6<\/sup>\u202f<\/span>Arvonne Fraser, <i>She\u2019s No Lady: Politics, Family, and International Feminism<\/i>, Nodin Press, Minneapolis, 2007.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"nb7\">\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>7<\/sup>\u202f<\/span>Neil Genzlinger, \u00ab<a class=\"spip_out\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2018\/08\/10\/obituaries\/arvonne-fraser-strong-voice-on-womens-issues-dies-at-92.html\" rel=\"external\">Arvonne Fraser, who spoke out on women\u2019s issues, dies at 92<\/a>\u00bb, <i>The New York Times<\/i>, 10 de agosto de 2018.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"nb8\">\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>8<\/sup>\u202f<\/span><i>Cf<\/i>. \u00ab<a class=\"spip_out\" href=\"https:\/\/savageminds.org\/2015\/01\/08\/a-death-in-the-field\/\" rel=\"external\">A death in the field<\/a>\u00bb, Savage Minds, 8 de enero de 2015.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"nb9\">\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>9<\/sup>\u202f<\/span>Cf. \u00ab<a class=\"spip_out\" href=\"https:\/\/jacobinmag.com\/2017\/12\/elena-lagadinova-bulgaria-partisan-amazon-gender-equality\" rel=\"external\">The youngest partisan<\/a>\u00bb, <i>Jacobin<\/i>, 12 de enero de 2017.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"nb10\">\n<p><span class=\"spip_note_ref\"><sup>10<\/sup>\u202f<\/span><i>Cf<\/i>. \u00ab<a class=\"spip_out\" href=\"https:\/\/www.lusakatimes.com\/2018\/10\/29\/freedom-fighter-and-politician-mama-chibesa-kankasa-has-died\/\" rel=\"external\">Freedom fighter and politician Mama Chibesa Kankasa has died<\/a>\u00bb, <i>Lusaka Times<\/i>, 29 de octubre de 2018.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"lesauteurs\">\n<div class=\"unauteur\">\n<p class=\"nom\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Kristen R. Ghodsee<\/span><\/p>\n<div class=\"crayon auteur-bio-2403 bio\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesora de estudios rusos y de Europa del Este, miembro del Graduate Group of Anthropology de la Universidad de Pensilvania. Autora de <i>Pourquoi les femmes ont une meilleure vie sexuelle sous le socialisme<\/i>, Lux, Montr\u00e9al, 2020.<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>Fuente: <em>Le Monde diplomatique<\/em> en espa\u00f1ol, julio de 2021 (<a href=\"https:\/\/mondiplo.com\/las-abuelas-rojas-del-movimiento-internacional-de\">https:\/\/mondiplo.com\/las-abuelas-rojas-del-movimiento-internacional-de<\/a>)<\/div>\n<div>Imagen de portada: Angela Davis (en el centro), tras su salida de prisi\u00f3n, junto a Elena Lagadinova (a la derecha), en Sof\u00eda, en 1972<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pese a una actualidad editorial prol\u00edfica, la historia del feminismo tiene sus puntos ciegos. Por ejemplo, raramente se menciona la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17433,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1824],"tags":[],"class_list":["post-17432","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-feminismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17432"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17432\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17435,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17432\/revisions\/17435"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}