{"id":17455,"date":"2025-03-18T05:00:54","date_gmt":"2025-03-18T04:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17455"},"modified":"2025-03-18T02:33:44","modified_gmt":"2025-03-18T01:33:44","slug":"el-pcf-y-el-marxismo-1960-1980-1-a-parte-cultura-y-filosofia-marxista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17455","title":{"rendered":"El PCF y el marxismo (1960-1980). 1.\u00aa parte: cultura y filosof\u00eda marxista"},"content":{"rendered":"<div class=\"yiv4080680619ydp1508c00dpasted-link\" dir=\"ltr\">\n<p><i>Publicamos en tres partes un estudio de <\/i><a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/author\/laurent-levy\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Laurent L\u00e9vy<\/i><\/a><i> sobre las relaciones del PCF con el marxismo durante las dos d\u00e9cadas de mayor influencia, los a\u00f1os 1960 y 1970, que son los de su lenta \u00abdesestalinizaci\u00f3n\u00bb: \u00bfc\u00f3mo consideraba esta formaci\u00f3n, que se consideraba \u00abel partido de la clase obrera\u00bb, la teor\u00eda marxista?<\/i> <em>\u00bfQu\u00e9 importancia le daba a su desarrollo? \u00bfQu\u00e9 control pretend\u00eda ejercer sobre este \u00faltimo? \u00bfQu\u00e9 papel desempe\u00f1\u00f3 en su producci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1les fueron las contribuciones respectivas de la direcci\u00f3n y de los intelectuales militantes en los diferentes campos del marxismo? \u00bfQu\u00e9 lugar ocupaba la teor\u00eda en la elaboraci\u00f3n de la pol\u00edtica del Partido?<\/em><\/p>\n<p><em>Este estudio matiza la idea de que en el siglo XX, el \u00abmarxismo occidental\u00bb se desarroll\u00f3 principalmente fuera de la clase obrera. Se divide en tres partes: el lugar de la cultura marxista y los debates filos\u00f3ficos; la teor\u00eda marxista en el \u00e1mbito econ\u00f3mico; el lugar de la teor\u00eda en las reflexiones estrat\u00e9gicas del Partido.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Se conoce el lugar com\u00fan de decir, despu\u00e9s de Maurice Merleau-Ponty o en t\u00e9rminos diferentes por Perry Anderson, que el marxismo, nacido del movimiento obrero, se habr\u00eda emancipado m\u00e1s o menos en el siglo XX con el surgimiento de un <i>marxismo occidental<\/i> producido por te\u00f3ricos ahora independientes o marginados en sus partidos y desconectados de la vida militante, una versi\u00f3n fosilizada del marxismo cl\u00e1sico que perdura en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica estalinizada. Esta concepci\u00f3n menosprecia la persistencia de investigaciones marxistas muy vivas en el seno mismo de los partidos comunistas, a trav\u00e9s de sus direcciones y sus intelectuales militantes. El ejemplo que se estudiar\u00e1 aqu\u00ed es el del Partido Comunista Franc\u00e9s (PCF) y su relaci\u00f3n con el marxismo.<\/p>\n<p>No se trata de ofrecer aqu\u00ed un panorama, ni siquiera parcial, de la rica producci\u00f3n de trabajos, investigaciones, estudios y diversas publicaciones realizadas por los numerosos intelectuales comunistas que se reivindican del marxismo. Esta producci\u00f3n, ciertamente desigual pero muy variada, se desarroll\u00f3 de manera a veces contradictoria en el per\u00edodo considerado y m\u00e1s all\u00e1 en m\u00faltiples \u00e1mbitos<sup>1<\/sup>. No se trata de discutir el fondo de las cuestiones que se plantear\u00e1n. Se trata m\u00e1s bien de estudiar las relaciones que el PCF como tal, a trav\u00e9s de su direcci\u00f3n y como \u00abintelectual colectivo\u00bb, mantuvo con la teor\u00eda marxista.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de la secuencia cronol\u00f3gica prevista no es arbitraria: es el per\u00edodo de veinte a\u00f1os que comienza con la creaci\u00f3n por parte del PCF de un <i>Centro de Estudios e Investigaciones Marxistas<\/i> (CERM) en 1959 y termina con su fusi\u00f3n con el<i> Instituto Maurice Thorez<\/i> (IMT), creado en 1966, en un <i>Instituto de Investigaciones Marxistas<\/i> (IRM) en 1979. Incluso limit\u00e1ndonos a estas dos d\u00e9cadas, ser\u00eda imposible tratar toda la cuesti\u00f3n en un volumen razonable. Por lo tanto, nos limitaremos a desbrozar el terreno a trav\u00e9s de tres cuestiones, que se superponen en parte y cuyas cronolog\u00edas son parcialmente distintas: la de la filosof\u00eda marxista; la del an\u00e1lisis econ\u00f3mico; y la de la reflexi\u00f3n hist\u00f3rica y estrat\u00e9gica. Para trazar este cuadro, primero evocaremos la \u00abcultura marxista\u00bb que prevalece en este partido.<\/p>\n<h3><strong>El PCF y la cultura marxista<\/strong><\/h3>\n<p>El 15 de enero de 1968, un ferroviario escribe a dos campesinos y tres obreros. Les env\u00eda un texto filos\u00f3fico, una carta in\u00e9dita escrita sobre Gramsci por \u00abel camarada Althusser\u00bb y dirigida al \u00abcamarada Gruppi\u00bb, fil\u00f3sofo marxista italiano. Y especifica: \u00abLa lectura de esta carta es interesante<sup>2<\/sup>\u00bb. Este ferroviario se llama Roland Leroy, los campesinos Gaston Plissonnier y Waldeck Rochet, los obreros Andr\u00e9 Vieuguet, Ren\u00e9 Piquet y Georges Marchais: juntos, componen la secretar\u00eda del Bur\u00f3 Pol\u00edtico del Partido Comunista Franc\u00e9s.<sup>3<\/sup> Podr\u00edamos comentar extensamente el significado de un documento como este. En cualquier caso, ilustra el inter\u00e9s manifestado por la teor\u00eda por una parte que se define a s\u00ed misma como \u00abpartido de la clase obrera\u00bb.<\/p>\n<p>La f\u00f3rmula de Lenin en <i>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/i> es bien conocida: \u00abSin teor\u00eda revolucionaria, no hay movimiento revolucionario\u00bb. La idea de que el comunismo es el resultado de la fusi\u00f3n de la clase obrera y el marxismo ha estado presente en el Partido Comunista desde sus or\u00edgenes. Dado que el marxismo es la teor\u00eda del movimiento obrero, considera que sus elaboraciones pol\u00edticas son, por definici\u00f3n, marxistas. El marxismo ser\u00eda, en definitiva, \u00abpropiedad\u00bb de la partido que se considera \u00abe<i>l \u00fanico<\/i> partido de la clase obrera\u00bb. Esta concepci\u00f3n no se cuestionar\u00e1 oficialmente hasta 1979. La idea de que los comunistas deben ser marxistas se mantendr\u00e1, por supuesto. En cambio, la idea de que no se puede ser realmente marxista sin ser comunista, es decir, sin ser miembro del Partido Comunista, que prevalece al principio del per\u00edodo, desaparecer\u00e1 poco a poco.<\/p>\n<p>El PCF multiplica los esfuerzos para popularizar, primero en sus filas, la teor\u00eda marxista. Esto se traduce en el lugar que ocupa la teor\u00eda marxista en sus publicaciones o en las que est\u00e1n relacionadas con ella, en particular <i>La Nouvelle critique (Revue du marxisme militant) <\/i>y <i>Les Cahiers du communisme<\/i> o <i>\u00c9conomie et politique<\/i>, as\u00ed como en <i>La Pens\u00e9e<\/i>, todas ellas revistas que, aunque de valor desigual, producen en ocasiones notables trabajos te\u00f3ricos. Por otra parte, da un gran protagonismo al marxismo en su editorial, \u00c9ditions sociales<sup>4<\/sup>, ya sea para publicar estudios marxistas de miembros del Partido en diferentes campos, y a veces estudios previamente publicados en sus revistas, o para publicar y difundir, a menudo en nuevas traducciones y a veces con un aparato cr\u00edtico erudito, las obras de Marx y Engels, as\u00ed como las de Lenin, coeditadas con \u00c9ditions du Progr\u00e8s, con sede en Mosc\u00fa. Por \u00faltimo, concede un lugar esencial a la ense\u00f1anza de los fundamentos del marxismo en su elaborado sistema de formaci\u00f3n de militantes: escuelas elementales para los nuevos afiliados y afiliadas, escuelas federales para los responsables locales y escuelas centrales de uno y cuatro meses para los cuadros pol\u00edticos y los militantes que se convierten en permanentes.<\/p>\n<p>A lo largo de las d\u00e9cadas y a\u00f1os anteriores a la secuencia considerada, se hab\u00eda construido una <i>cultura marxista<\/i> en el PCF. Todos sus cuadros y la mayor\u00eda de sus militantes recibieron al menos una formaci\u00f3n marxista b\u00e1sica, y muchos la enriquecieron con un esfuerzo personal de estudio. Durante mucho tiempo, esta formaci\u00f3n tuvo aspectos rudimentarios en los niveles elementales, pero no carec\u00eda de eficacia. Los militantes est\u00e1n plenamente convencidos de que \u00abel motor de la historia es la lucha de clases\u00bb y que esa es la ense\u00f1anza del marxismo. Aprenden a pensar como <i>materialistas<\/i>, aunque este materialismo est\u00e9 te\u00f1ido de un cierto simplismo <i>positivista<\/i>, e insisten en la idea de la \u00abunidad de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica\u00bb. Ellos y ellas aprenden a pensar de manera <i>dial\u00e9ctica,<\/i> movilizando el concepto de <i>salto cualitativo <\/i>y esforz\u00e1ndose por pensar las cosas en sus contradicciones y en su movimiento, aunque a veces sea a trav\u00e9s de f\u00f3rmulas estereotipadas como \u00abhay que prestar atenci\u00f3n a lo que cambia, a lo que nace, a lo que se mueve, a las evoluciones m\u00e1s que a las permanencias\u00bb. La formaci\u00f3n impartida en las escuelas centrales de un mes y cuatro meses, realizada en r\u00e9gimen de internado, es de un nivel bastante alto, con la intervenci\u00f3n a menudo de marxistas intelectuales muy competentes.<\/p>\n<p>En la ense\u00f1anza b\u00e1sica de la filosof\u00eda, el manual de referencia para la formaci\u00f3n de activistas sigue siendo el libro publicado bajo el nombre de Georges Politzer, <i>Principes \u00e9l\u00e9mentaires de philosophie<\/i>, adaptaci\u00f3n pedag\u00f3gica reeditada regularmente por \u00c9ditions sociales du <i>Mat\u00e9rialisme dialectique et mat\u00e9rialisme historique<\/i> de Stalin. Esta obra, aunque no carece de m\u00e9ritos, es sobre todo de un dogmatismo sumario. Su preocupaci\u00f3n por estar al alcance de un p\u00fablico sin formaci\u00f3n escolar b\u00e1sica tiende a borrar la sutileza de la que el supuesto autor ha demostrado en sus publicaciones hasta qu\u00e9 punto era capaz<sup>5<\/sup>. Sin embargo, en los debates te\u00f3ricos, las simples citas, a veces aproximadas, de Marx, Engels o Lenin \u2014y hasta 1956 de Stalin\u2014 suelen servir de argumentos y ponen fin a las discusiones.<\/p>\n<p>Los militantes tambi\u00e9n aprenden la teor\u00eda de la explotaci\u00f3n, a partir de <i>Salarios, precios y beneficios<\/i> de Marx y de manuales simplificados, y la historia de la movimiento obrero a trav\u00e9s de una literatura m\u00e1s o menos hagiogr\u00e1fica, sintetizada en un <i>Manual<\/i><sup>6<\/sup>, que explica, aunque sea a costa de manipulaciones hist\u00f3ricas, que \u00abel Partido\u00bb nunca se ha equivocado.<\/p>\n<p>Los cuadros y militantes del PCF se consideran capaces de animar las luchas de la clase obrera gracias a esta <i>cultura b\u00e1sica<\/i> compartida, a este marxismo a veces elemental y en parte intuitivo, y a su arraigo en la clase obrera.<\/p>\n<h3><strong>Filosof\u00eda marxista<\/strong><\/h3>\n<h4><em>Di\u00e1logo te\u00f3rico y lucha filos\u00f3fica<\/em><\/h4>\n<p>El cambio de los a\u00f1os 60 es el momento de un desordenado \u00abdeshielo\u00bb de esta cultura comunista, inmersa en intensas luchas sociales, que se ven sacudidas por varios terremotos. En primer lugar, la desestalinizaci\u00f3n emprendida en la URSS, marcada en particular por los XX<sup>o<\/sup> y XXII<sup>o<\/sup> Congresos del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el PCUS (1956 y 1961). Paralelamente, en pleno conflicto de Argelia, se produjo la llegada al poder de De Gaulle en 1958 y la aislamiento en el que se encuentran los comunistas, en un contexto de ca\u00edda electoral. Tambi\u00e9n es el comienzo del cisma chino-sovi\u00e9tico y la pausa en el conflicto fr\u00edo con la consigna de la coexistencia pac\u00edfica.<\/p>\n<p>Si bien el informe de Jruschov y la denuncia del estalinismo (designado como \u00abculto a la personalidad\u00bb) en 1956 desestabilizaron en parte al secretario general Maurice Thorez en la direcci\u00f3n del PCF, y si la invasi\u00f3n de Hungr\u00eda ese mismo a\u00f1o provoc\u00f3 una cierta hemorragia de militantes, sobre todo intelectuales que hab\u00edan ingresado en el Partido en los diez o veinte a\u00f1os anteriores, los trastornos de la vida pol\u00edtica tambi\u00e9n solidificaron el n\u00facleo del Partido, incluso entre los intelectuales, cuyas nuevas generaciones comenzaron a involucrarse en el activismo comunista.<\/p>\n<p>La actitud de la direcci\u00f3n hacia ellos experimenta entonces un cambio. Los intelectuales comunistas, que antes se consideraban principalmente por su prestigio, como escaparates o adornos, se integran cada vez m\u00e1s en la vida misma del Partido. Adem\u00e1s de las cuestiones pol\u00edticas y sociales, y de los debates ideol\u00f3gicos sobre cuestiones culturales, las cuestiones filos\u00f3ficas se convierten en un reto interno.<\/p>\n<p>En 1959, se cre\u00f3 el <i>Centro de Estudios e Investigaciones Marxistas<\/i> (CERM), bajo la direcci\u00f3n de Roger Garaudy, un marxista mediocre y superficial, miembro del Bur\u00f3 Pol\u00edtico y cercano a Maurice Thorez. Este <i>centro de<\/i> estudios, que producir\u00e1 numerosos trabajos de investigaci\u00f3n, algunos de gran calidad, organiza \u00absemanas del pensamiento marxista\u00bb, m\u00e1s orientadas al \u00abdi\u00e1logo\u00bb con intelectuales no marxistas, en particular socialistas y cristianos, que a los debates entre los propios marxistas. Garaudy, cuya direcci\u00f3n es muy autoritaria y para quien el marxismo es ante todo una \u00abvisi\u00f3n del mundo\u00bb m\u00e1s que una teor\u00eda cient\u00edfica, tiende a centrar su propio trabajo en la idea de un \u00abhumanismo marxista\u00bb que se acercar\u00eda al \u00abhumanismo cristiano\u00bb.<\/p>\n<p>En el comit\u00e9 de redacci\u00f3n de <i>La Nouvelle critique<\/i> (anteriormente muy dogm\u00e1tico, pero que se ha abierto desde finales de los a\u00f1os cincuenta), j\u00f3venes fil\u00f3sofos comunistas, en particular Lucien S\u00e8ve, Michel Verret, Michel Simon, Jean-Jacques Goblot o Jacques Milhau, cuestionan frontalmente esta orientaci\u00f3n. El debate, que enfrenta as\u00ed al comit\u00e9 de redacci\u00f3n de la revista, y la direcci\u00f3n del CERM, es tan acalorado que la direcci\u00f3n del Partido interviene. El 16 de febrero de 1961, el Bur\u00f3 Pol\u00edtico decide: \u00abSobre la discusi\u00f3n en curso en el comit\u00e9 de redacci\u00f3n de <i>La Nouvelle critique<\/i> (sobre el principio de las relaciones entre marxistas y no marxistas)\u00bb, organizar una reuni\u00f3n conjunta de este comit\u00e9 de redacci\u00f3n y de las correspondientes secciones de trabajo del CERM y que se le comuniquen los documentos relacionados<sup>7<\/sup>.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n contin\u00faa. El 11 de octubre del mismo a\u00f1o, el Bur\u00f3 Pol\u00edtico lo acoge con satisfacci\u00f3n, bas\u00e1ndose en un informe del secretario general adjunto, sucesor designado de Thorez y que lo reemplazar\u00e1 dos a\u00f1os despu\u00e9s: Waldeck Rochet.<sup>8<\/sup> Evocando expl\u00edcitamente el litigio entre Roger Garaudy y Lucien S\u00e8ve, Rochet pretende ser equilibrado pero, sin desautorizar a Garaudy<sup>9<\/sup>, cuestiona firmemente la forma en que este \u00faltimo critica a S\u00e8ve. En definitiva, la direcci\u00f3n \u00ab considera que la discusi\u00f3n que se ha iniciado en el comit\u00e9 de redacci\u00f3n de <i>La Nouvelle critique<\/i> sobre cuestiones filos\u00f3ficas ha sido \u00fatil y ha alcanzado un alto nivel ideol\u00f3gico\u00bb, y que contribuir\u00e1 \u00aba fortalecer el enfoque de los fil\u00f3sofos comunistas y les permitir\u00e1 participar m\u00e1s activamente en la batalla ideol\u00f3gica del Partido, al tiempo que facilitar\u00e1 su trabajo creativo para enriquecer la filosof\u00eda marxista con nuevas obras\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto al contenido de los debates filos\u00f3ficos, la direcci\u00f3n tiene la intenci\u00f3n de tomar partido. El Bur\u00f3 Pol\u00edtico considera que el trabajo de los fil\u00f3sofos comunistas debe partir de lo que constituye la base relativamente r\u00edgida del marxismo ortodoxo:<\/p>\n<p>\u00abLa filosof\u00eda marxista es el materialismo dial\u00e9ctico y el materialismo hist\u00f3rico, la concepci\u00f3n del mundo del proletariado, basada en el estudio de las leyes m\u00e1s generales del movimiento en la naturaleza, la historia y el pensamiento\u00bb. Insiste: \u00abEs la \u00fanica filosof\u00eda cient\u00edfica. Tiene un car\u00e1cter de clase: es la filosof\u00eda del proletariado\u00bb. A\u00f1ade que \u00abel n\u00facleo de verdad absoluta que contiene la filosof\u00eda marxista [&#8230;] presenta dos caracter\u00edsticas indisolublemente unidas\u00bb: \u00abno puede ser cuestionado\u00bb, pero \u00abpuede y debe ser constantemente enriquecido y desarrollado\u00bb.<\/p>\n<p>Sobre todo, dado que el objetivo del debate es el \u00abdi\u00e1logo\u00bb con las filosof\u00edas no marxistas, insiste en que su prop\u00f3sito no puede ser encontrar con ellas conciliaciones improbables, sino refutarlas, al tiempo que reconoce la utilidad de buscar lo que pueda haber en ellas de \u00abparcelas de verdad\u00bb, que conviene, por tanto, \u00ab liberarlos de su m\u00edstica enga\u00f1osa\u00bb e \u00abintegrarlos en el pensamiento marxista, demostrando que no son solidarios con el error global de la doctrina en la que aparecieron y no pueden servirle de aval\u00bb. En consecuencia, seg\u00fan el Bur\u00f3 Pol\u00edtico, conviene \u00abmostrar la mayor vigilancia y firmeza en la redacci\u00f3n de estudios y obras, evitando cualquier tendencia a la conciliaci\u00f3n con ideolog\u00edas opuestas al marxismo, al eclecticismo o al dogmatismo\u00bb.<\/p>\n<p>En enero de 1962, el Bur\u00f3 Pol\u00edtico organiza una reuni\u00f3n en la que participan numerosos fil\u00f3sofos comunistas. Waldeck Rochet extrae las conclusiones, destinadas a calmar las tensiones, que se publicar\u00e1n en <i>Les Cahiers du communisme<\/i> y en <i>La Nouvelle critique<\/i>, y luego en forma de un peque\u00f1o libro publicado en \u00c9ditions Sociales con el t\u00edtulo <i>\u00bfQu\u00e9 es la filosof\u00eda marxista?<\/i> Este texto constituye una buena s\u00edntesis de las cuestiones planteadas en el debate, expresando la posici\u00f3n oficial del Bur\u00f3 Pol\u00edtico sobre las que est\u00e1n en litigio. En el esp\u00edritu de la decisi\u00f3n del Bur\u00f3 Pol\u00edtico, da la raz\u00f3n, en esencia, pero impl\u00edcitamente, a los j\u00f3venes fil\u00f3sofos de<i> La Nouvelle critique<\/i>, que, al cuestionar la autoridad de Garaudy, se resisten a la tentaci\u00f3n de acercar la filosof\u00eda marxista a otras tradiciones. Garaudy sale debilitado:<\/p>\n<p>\u00abEl materialismo dial\u00e9ctico rompe con todas las dem\u00e1s filosof\u00edas en cuanto que es una <i>filosof\u00eda cient\u00edfica, una filosof\u00eda pr\u00e1ctica y una filosof\u00eda de partido<\/i>, es decir, de la clase obrera. Esto significa que no puede haber ninguna s\u00edntesis o conciliaci\u00f3n entre la filosof\u00eda marxista y las dem\u00e1s filosof\u00edas, ni puede haber convergencia de los intereses de clase del proletariado y la burgues\u00eda\u00bb.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>La desestalinizaci\u00f3n en curso en la URSS, independientemente de sus limitaciones, contribuye a resucitar en el PCF la idea de un \u00abmarxismo creador\u00bb. Tras un largo periodo en el que el marxismo se consideraba impl\u00edcitamente como esencialmente acabado \u2014la obra sovi\u00e9tica <i>Historia del Partido Comunista de la URSS<\/i>, en la que se insertaba el op\u00fasculo <i>Materialismo dial\u00e9ctico y materialismo hist\u00f3rico<\/i>, se presentaba como la insuperable \u00abobra maestra del marxismo-leninismo\u00bb\u2014, se admite que el marxismo est\u00e1 vivo y puede y debe desarrollarse. Waldeck Rochet, al tiempo que afirma claramente que el \u00abculto a la personalidad\u00bb hab\u00eda \u00abcreado serios obst\u00e1culos en el camino del desarrollo de la teor\u00eda marxista-leninista\u00bb, cita un art\u00edculo de\u00a0<i> Pravda<\/i> que afirma que \u00abla elaboraci\u00f3n de cuestiones te\u00f3ricas no es monopolio de unas pocas personas, sino asunto de todo el Partido, de su buen sentido colectivo\u00bb. El libro se publica con un prefacio de Jacques Duclos, personaje central del grupo dirigente del Partido. Se trata de insistir en el hecho de que, en materia de teor\u00eda en general, y de filosof\u00eda en particular, es el Partido, encarnado por su direcci\u00f3n, quien tiene la \u00faltima palabra.<\/p>\n<p>El \u00faltimo cap\u00edtulo del libro se titula<i> Las tareas de los fil\u00f3sofos marxistas<\/i>. Estas tareas son, en esencia:<\/p>\n<p>\u00abLa difusi\u00f3n y ense\u00f1anza de los principios y logros de la filosof\u00eda marxista a c\u00edrculos cada vez m\u00e1s amplios, es decir, no solo a amplios c\u00edrculos intelectuales, sino tambi\u00e9n a los militantes de la clase trabajadora\u00bb. Difusi\u00f3n y ense\u00f1anza: aqu\u00ed no se trata de desarrollo, investigaci\u00f3n, enriquecimiento o, menos a\u00fan, innovaci\u00f3n. Su tarea es tambi\u00e9n, inseparablemente, militar en el Partido: \u00abLos fil\u00f3sofos miembros del Partido [&#8230;] no pueden olvidar que la lucha ideol\u00f3gica encuentra naturalmente su prolongaci\u00f3n en la acci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, la direcci\u00f3n sigue siendo ambivalente con respecto a <i>La Nouvelle critique<\/i>, la revista oficial del Partido: no comparte necesariamente su orientaci\u00f3n y se preocupa ocasionalmente por lo que se publica en ella. As\u00ed, el 9 de enero de 1964, mientras se prepara el XVII<sup>\u00ba<\/sup> Congreso del Partido en el que se establecer\u00e1n las primeras l\u00edneas de la pol\u00edtica unitaria que desarrollar\u00e1 en los quince o veinte a\u00f1os siguientes, se produce una discusi\u00f3n en el propio Comit\u00e9 Central<sup>11<\/sup>: Waldeck Rochet lamenta que \u00aba pesar de las advertencias sobre el contenido de los art\u00edculos\u00bb <i>La Nouvelle critique <\/i>\u00abpersisti\u00f3 en publicar\u00bb algunos n\u00fameros especiales, uno de los cuales trataba sobre \u00abel culto a la personalidad\u00bb. Garaudy, pero tambi\u00e9n Thorez, intervienen para criticar la revista. Este \u00faltimo \u00abno entiende que estos n\u00fameros [&#8230;] hayan podido publicarse a pesar de las advertencias\u00bb de la direcci\u00f3n, e insiste: \u00abHay que respetar las directrices del Bur\u00f3 Pol\u00edtico y del Comit\u00e9 Central, es el principio del centralismo democr\u00e1tico, aunque los militantes tengan derecho a opinar\u00bb. Pero Jacques Chambaz, un joven historiador que tambi\u00e9n es miembro del comit\u00e9 de redacci\u00f3n, reconoce y justifica su papel en la publicaci\u00f3n de los n\u00fameros incriminados<sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Estas cr\u00edticas a <i>La Nouvelle critique<\/i> son a\u00fan m\u00e1s significativas porque se refieren a an\u00e1lisis y reflexiones marxistas sobre el \u00abculto a la personalidad\u00bb, de hecho sobre el estalinismo, tras el XXII<sup>\u00ba<\/sup> Congreso del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (1961), que hab\u00eda prolongado y acentuado la desestalinizaci\u00f3n emprendida en el XX<sup>\u00ba<\/sup> (1956), donde se hab\u00edan denunciado por primera vez los \u00aberrores\u00bb y los cr\u00edmenes de Stalin. As\u00ed, mientras que los debates en curso sobre el \u00abhumanismo marxista\u00bb son evidentemente corolarios de esta desestalinizaci\u00f3n, la direcci\u00f3n comunista \u2014y especialmente Maurice Thorez\u2014 se queda atr\u00e1s en la reflexi\u00f3n te\u00f3rica sobre toda esta cuesti\u00f3n<sup>13<\/sup>.<\/p>\n<p>Los art\u00edculos de Michel Verret, Michel Simon o Francis Cohen tocaban un punto delicado. Verret mencionaba, por ejemplo, en relaci\u00f3n con el pasado reciente del PCF, \u00abformas de culto al esp\u00edritu hacia los dirigentes: abuso de retratos, rituales de aplausos, etc.,\u00bb y \u00abfrases falsas como \u201cLa fiesta de Maurice Thorez\u201d\u00bb, e incluso si subrayaba que se trataba de una \u00abexpresi\u00f3n criticada desde entonces por el Comit\u00e9 Central y el propio Maurice Thorez\u00bb, repetir esta cr\u00edtica ten\u00eda algo que irritaba al secretario general<sup>14<\/sup>.<\/p>\n<p>En cierto sentido, por lo tanto, las cr\u00edticas a la revista reflejan las reticencias de la direcci\u00f3n ante la desestalinizaci\u00f3n en curso, lo que no carece de alcance te\u00f3rico, ya que tambi\u00e9n se trata, con el estalinismo, del dogmatismo en la materia. Lo que los historiadores del PCF, al igual que su direcci\u00f3n, analizar\u00edan quince a\u00f1os despu\u00e9s como el \u00abretraso de 1956\u00bb continuaba as\u00ed en 1964<sup>15<\/sup>, y continuar\u00eda unos a\u00f1os m\u00e1s, sin que nunca se recuperara realmente.<\/p>\n<h4><em>La disputa del humanismo<\/em><\/h4>\n<p>En cualquier caso, ni la reuni\u00f3n de fil\u00f3sofos ni las conclusiones de Waldeck Rochet pusieron fin a los debates ni a las pol\u00e9micas entre fil\u00f3sofos comunistas, y en particular la tesis de Roger Garaudy seg\u00fan la cual \u00abel marxismo es un humanismo\u00bb sigue vigente. Agitar\u00e1 los a\u00f1os siguientes.<\/p>\n<p>Lucien S\u00e8ve, aunque admite la pertinencia del t\u00e9rmino \u00abhumanismo\u00bb en la teor\u00eda marxista, cuestiona el papel central que Garaudy le otorga, en favor de un intento de construir una antropolog\u00eda filos\u00f3fica basada en los escritos de Marx, sobre la que producir\u00e1 posteriormente numerosos trabajos. Estas cr\u00edticas te\u00f3ricas parecen ser serias, aunque se dirijan a un miembro del Bur\u00f3 Pol\u00edtico. Louis Althusser, por su parte, que escribe m\u00e1s bien en <i>La Pens\u00e9e<\/i> y se inspira en un estructuralismo entonces en boga, afirma que no solo \u00abel humanismo\u00bb no es un concepto marxista, sino que el marxismo es incluso un \u00abantihumanismo te\u00f3rico\u00bb. Este tipo de formulaci\u00f3n hace rechinar los dientes en la direcci\u00f3n: si es \u00abl\u00edcito\u00bb discutir una tesis de un miembro del Bur\u00f3 Pol\u00edtico, afirmar que simplemente no es marxista lo es menos.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de sus diferentes enfoques te\u00f3ricos, los dos fil\u00f3sofos, que se conocen bien<sup>16<\/sup>, tienen una relaci\u00f3n muy diferente con su partido. S\u00e8ve est\u00e1 muy integrado en su vida, es un militante activo y un seguidor voluntario, y fue elegido miembro del Comit\u00e9 Central en 1961<sup>17<\/sup> a pesar de su oposici\u00f3n a Garaudy. M\u00e1s tarde dejar\u00e1 la ense\u00f1anza para convertirse en permanente. Althusser, aunque participa en la vida del Partido en su c\u00e9lula de la ENS de la rue d&#8217;Ulm, es m\u00e1s distante, m\u00e1s observador que protagonista de su pol\u00edtica, a pesar de sus esfuerzos en este sentido y de su voluntad de contribuir a la organizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n marxista de los comunistas, e incluso de ser reconocido como <i>el \u00ab<\/i>fil\u00f3sofo\u00bb del Partido<sup>18<\/sup>.<\/p>\n<p>En el debate que sigui\u00f3, S\u00e8ve fingi\u00f3 que Garaudy y Althusser van de la mano, aunque, aunque, si bien lo formul\u00f3 de manera diferente, compart\u00eda la posici\u00f3n de Althusser en el fondo de su cr\u00edtica a Garaudy. Los fil\u00f3sofos comunistas est\u00e1n divididos, y cada uno toma partido en diversos grados por uno u otro de los dos te\u00f3ricos. Y esta discusi\u00f3n choca con otras, cuya importancia pol\u00edtica es cada vez mayor: las que se refieren a la alianza de la clase obrera con los intelectuales o a cuestiones culturales, entre otras la del \u00abrealismo socialista\u00bb, tema divisivo en un partido en el que Aragon (miembro del Comit\u00e9 Central, cercano a Garaudy y a Thorez y muy hostil a Althusser) rechaza las concepciones m\u00e1s dogm\u00e1ticas. Pero el influjo de Garaudy est\u00e1 en declive, y Thorez, sustituido en el cargo de secretario general por Rochet, muere en 1964.<\/p>\n<p>Se organizan nuevos encuentros de fil\u00f3sofos comunistas, en particular a principios de 1966<sup>19<\/sup>. En su reuni\u00f3n del 27 de enero, el Bur\u00f3 Pol\u00edtico extrae la conclusi\u00f3n de que \u00abel Partido cuenta con numerosos camaradas fil\u00f3sofos capaces\u00bb y que \u00abes importante crear las condiciones para asociar a todos los camaradas fil\u00f3sofos al trabajo filos\u00f3fico del Partido, sobre la base de las posiciones fundamentales del Partido\u00bb. Sin embargo, no logra extraer de la discusi\u00f3n una s\u00edntesis consensuada, y ser\u00e1 la reuni\u00f3n del Comit\u00e9 Central sobre la cuesti\u00f3n de \u00ablos intelectuales y la cultura\u00bb, que se celebrar\u00e1 en marzo de 1966 en Argenteuil, la que decida: esta reuni\u00f3n constituye un punto de inflexi\u00f3n en la actitud del PCF sobre estas cuestiones.<\/p>\n<p>La sesi\u00f3n de Argenteuil no comienza con un informe de la Oficina Pol\u00edtica: esta elecci\u00f3n excepcional y contraria a las costumbres del PCF indica que est\u00e1 dividido. En su lugar, la primera intervenci\u00f3n es la de Roger Garaudy, que habla a t\u00edtulo personal. De este modo, los miembros del Comit\u00e9 Central podr\u00e1n ser m\u00e1s cr\u00edticos y, al cuestionar las posiciones de Garaudy, no parecer\u00e1n cuestionar las de la direcci\u00f3n. Los actos de este Comit\u00e9 Central se publicar\u00e1n \u00edntegramente en un n\u00famero especial de <i>Cahiers du communisme<\/i>, lo que tambi\u00e9n es excepcional e incluso \u00fanico en la historia del Partido. Pero las intervenciones se suavizar\u00e1n y se eliminar\u00e1n sus asperezas para no hacer demasiado evidente la vivacidad de los debates.<sup>20<\/sup><\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n final se centra principalmente en la libertad de creaci\u00f3n, lo que la convertir\u00e1 en un marcador del<i> aggiornamento<\/i> en curso del PCF, poniendo fin a la exigencia del \u00abrealismo socialista\u00bb. Sin embargo, las cuestiones propiamente filos\u00f3ficas y te\u00f3ricas son las que m\u00e1s se discuten en la sesi\u00f3n: las cuestiones generales, pero sobre todo la del humanismo, representan cuatro quintas partes de las intervenciones. Y aunque son sobre todo los intelectuales miembros de este organismo directivo del Partido los que se expresan en \u00e9l, est\u00e1n lejos de ser los \u00fanicos. Los dirigentes \u00abobreros\u00bb tambi\u00e9n aportan su contribuci\u00f3n, incluso te\u00f3rica: cabe mencionar aqu\u00ed el significativo caso de Henri Krasucki<sup>21<\/sup>, que insist\u00eda, entre otras cosas, en la necesaria autonom\u00eda del trabajo te\u00f3rico e interven\u00eda en algunas de las controversias en curso.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda ocupa, por tanto, un lugar importante en Argenteuil. Sin embargo, Lucien S\u00e8ve relatar\u00e1 m\u00e1s tarde esta an\u00e9cdota: en la pausa posterior a su intervenci\u00f3n, fuertemente centrada en cuestiones filos\u00f3ficas, Jean Kanapa, colaborador del secretario general, aunque \u00e9l mismo agregado de filosof\u00eda y de gran cultura marxista<sup>22<\/sup>, que se convertir\u00eda en los a\u00f1os siguientes en un importante te\u00f3rico del Partido, le reproch\u00f3 c\u00e1usticamente: \u00abTodav\u00eda crees en la filosof\u00eda&#8230;\u00bb<sup>23<\/sup><\/p>\n<p>Si bien nadie en Argenteuil apoya expresamente la tesis de Althusser \u2014que, por el contrario, es objeto de cr\u00edticas expl\u00edcitas, a menudo contundentes\u2014, es Garaudy quien polariza m\u00e1s los debates, entre las intervenciones que lo apoyan y las que le hacen diversos reproches: estas \u00faltimas son las m\u00e1s numerosas.<\/p>\n<p>Significativamente, el discurso de clausura de Waldeck Rochet se publicar\u00e1 con un t\u00edtulo que no evoca las cuestiones culturales y la libertad de creaci\u00f3n: <i>El marxismo y los caminos del futuro<\/i>. En \u00e9l se se\u00f1alan en primer lugar las cuestiones te\u00f3ricas y pol\u00edticas. Sobre las relaciones entre el PCF y la teor\u00eda marxista, la resoluci\u00f3n final sostiene, de acuerdo con la concepci\u00f3n expresada en los estatutos del Partido, que \u00abla responsabilidad de la teor\u00eda recae en los partidos marxistas-leninistas que representan a la clase obrera, dirigen sus luchas y encarnan su experiencia\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto a la controvertida cuesti\u00f3n del humanismo, se mantendr\u00e1 una f\u00f3rmula de aparente compromiso entre las posiciones en presencia. Si bien no se retomar\u00e1 la idea de Garaudy de que \u00abel marxismo es un humanismo\u00bb, lo que constituye una concesi\u00f3n a la posici\u00f3n de Althusser, se afirma, por razones m\u00e1s pol\u00edticas e incluso m\u00e1s ret\u00f3ricas que te\u00f3ricas, que existe un \u00abhumanismo marxista\u00bb, siendo el t\u00e9rmino \u00abmarxista\u00bb en realidad sin\u00f3nimo de \u00abcomunista\u00bb. A pesar de las precauciones oratorias destinadas a suavizar las cosas y dar a todos una salida, en el fondo es una derrota de Garaudy.<\/p>\n<p>En los tiempos que siguieron, se le reproch\u00f3 una interpretaci\u00f3n sesgada de la resoluci\u00f3n. Esta interpretaci\u00f3n est\u00e1 h\u00e1bilmente vinculada a las cuestiones pol\u00edticas sobre las que el PCF ajust\u00f3 su orientaci\u00f3n en su anterior congreso al declararse por primera vez favorable al pluripartidismo, tanto en la conquista del poder como en el socialismo futuro. El Bur\u00f3 Pol\u00edtico expres\u00f3 estos reproches en su acta de decisiones del 31 de mayo:<\/p>\n<p>\u00abObservar que Roger Garaudy interpreta esta l\u00ednea de manera unilateral; denuncia solo el sectarismo, lo que crea confusi\u00f3n y da pie a posiciones dogm\u00e1ticas, cuando es importante librar la lucha en ambos frentes [&#8230;]. Roger Garaudy quiere extender la tesis sobre la pluralidad de partidos al pluralismo en todos los \u00e1mbitos (filos\u00f3ficos, pol\u00edticos), incluyendo una diversidad de orientaci\u00f3n en el propio Partido. Recordar que en filosof\u00eda, para los comunistas la verdad es la del marxismo y que la unidad del Partido debe manifestarse con firmeza en todos los \u00e1mbitos de su actividad\u00bb.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de Argenteuil, en julio, Waldeck Rochet se reuni\u00f3 con Louis Althusser. Este \u00faltimo explic\u00f3 m\u00e1s tarde que, aunque el secretario general parec\u00eda convencido por sus argumentos sobre el \u00abantihumanismo te\u00f3rico\u00bb del marxismo, le parec\u00eda pol\u00edticamente imposible que un partido que buscaba \u00abla felicidad del hombre\u00bb renunciara a decirse \u00abhumanista\u00bb. Althusser termina as\u00ed su relato: \u00abCortes\u00edas. Me dice: Deber\u00edamos vernos de vez en cuando. Digo que s\u00ed. A\u00f1ade calidez a su apret\u00f3n de manos\u00bb.<sup>24<\/sup><\/p>\n<h4><em>El trabajo de los fil\u00f3sofos<\/em><\/h4>\n<p>Aunque en Argenteuil se mantiene el principio de una prerrogativa del Partido sobre cuestiones te\u00f3ricas, el tono \u00abliberal\u00bb que se afirma en materia cultural, literaria y art\u00edstica producir\u00e1 efectos hasta en la teor\u00eda. Por un lado, los fil\u00f3sofos del Partido experimentaron que su trabajo y sus debates pod\u00edan influir en las decisiones de la direcci\u00f3n; por otro lado, la direcci\u00f3n vio que pod\u00eda apoyarse en el trabajo y las reflexiones de los intelectuales del Partido, incluso en el campo te\u00f3rico.<\/p>\n<p>El lugar de los intelectuales comunistas en el Partido se ve as\u00ed reforzado, y tanto el CERM, que ahora escapa al autoritarismo de un Roger Garaudy marginado (y pronto excluido<sup>25<\/sup>), como <i>La Nouvelle critique<\/i>, multiplicar\u00e1n sus trabajos de forma relativamente abierta a la contradicci\u00f3n y al debate. Lo que se agitaba desde la primera mitad de los a\u00f1os 60 hervir\u00e1 despu\u00e9s de Argenteuil. La corriente althusseriana, que no fue condenada formalmente<sup>26<\/sup>, continuar\u00e1 trabajando y diversific\u00e1ndose, influyendo directa o indirectamente en muchos fil\u00f3sofos comunistas. Estos, ya sea que sufran o no este influjo, contin\u00faan libremente sus investigaciones y trabajos marxistas, tanto dentro como fuera de las estructuras institucionales del Partido.<\/p>\n<p>Entre ellos, el caso de Lucien S\u00e8ve merece especial atenci\u00f3n<sup>27<\/sup>. Si bien demostr\u00f3 en el debate sobre el humanismo su capacidad para resistir a la direcci\u00f3n, dominada entonces en el plano te\u00f3rico por Garaudy, en el plano pol\u00edtico siempre fue un fiel aliado de esta direcci\u00f3n. Contin\u00faa sus propias investigaciones, en particular a trav\u00e9s de un gran libro, <i>Marxismo y teor\u00eda de la personalidad<\/i>. Habiendo adquirido, sin considerarse nunca como tal e incluso rechaz\u00e1ndolo en\u00e9rgicamente, el estatus informal de \u00abfil\u00f3sofo oficial\u00bb<sup>28<\/sup> del Partido tras la destituci\u00f3n de Garaudy, pero permaneciendo como simple miembro del Comit\u00e9 Central, polarizar\u00e1 menos que este \u00faltimo los debates, aunque los mecanismos de funcionamiento del Partido llevar\u00e1n siempre a los te\u00f3ricos menos innovadores a considerarlo como la referencia \u00abortodoxa\u00bb.<\/p>\n<p>En 1980 public\u00f3 una importante <i>Introducci\u00f3n a la filosof\u00eda marxista<\/i> en \u00c9ditions Sociales, de la que es director desde 1970. Este libro, escrito cuando el PCF hab\u00eda renunciado a toda \u00abfilosof\u00eda oficial\u00bb, insiste en el hecho de que es la investigaci\u00f3n \u00abinducida\u00bb por el partido comunista la que \u00abha llegado, de forma m\u00e1s o menos a tientas\u00bb, a los \u00abresultados te\u00f3ricos\u00bb que busca sintetizar<sup>29<\/sup>. Tambi\u00e9n contribuir\u00e1 a acelerar y mejorar la publicaci\u00f3n de las obras de Marx, y dar\u00e1 a Gramsci un lugar, aunque sea modesto, en el cat\u00e1logo de ediciones del Partido<sup>30<\/sup>. En 1976, \u00c9ditions sociales publicar\u00e1, por primera vez, una colecci\u00f3n de textos esenciales de Louis Althusser, <i>Positions<\/i>. Tambi\u00e9n publicar\u00e1n en los a\u00f1os siguientes diversos trabajos de fil\u00f3sofos marxistas menos integrados en la vida del Partido, como el primer gran libro de Andr\u00e9 Tosel, <i>Praxis<\/i> (1984), e incluso dos libros de Henri Lef\u00e8bvre<sup>31<\/sup>, excluido del Partido en 1958<sup>32<\/sup>, pero que se hab\u00eda acercado a \u00e9l desde 1978.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de Argenteuil, la direcci\u00f3n del Partido nunca volver\u00e1 a adoptar, m\u00e1s all\u00e1 de los lugares comunes, una posici\u00f3n oficial sobre las cuestiones filos\u00f3ficas del marxismo, limit\u00e1ndose ocasionalmente a evocar con satisfacci\u00f3n la importante labor de los fil\u00f3sofos comunistas, considerados ahora parte integrante del colectivo intelectual que el Partido quiere ser. Cabe se\u00f1alar aqu\u00ed que, en esencia, estos intelectuales (ya sean fil\u00f3sofos, economistas o soci\u00f3logos&#8230;) no est\u00e1n motivados por una especie de <i>sumisi\u00f3n a<\/i> la direcci\u00f3n del Partido, sino m\u00e1s bien por su adhesi\u00f3n, asumida, constatada y reconocida por esta direcci\u00f3n, a su pol\u00edtica.<sup>33<\/sup> La mencionada observaci\u00f3n del Bur\u00f3 Pol\u00edtico sobre la presencia en el Partido de numerosos fil\u00f3sofos \u00abcapaces\u00bb, a los que hay que \u00abasociar\u00bb a la reflexi\u00f3n colectiva, cobra aqu\u00ed todo su sentido. En cambio, los trabajos de filosof\u00eda marxista (como los de teor\u00eda pol\u00edtica o sociolog\u00eda) nacidos fuera del Partido ser\u00e1n ampliamente ignorados o menospreciados.<\/p>\n<p>Sin embargo, los trabajos del CERM, al igual que los de la mayor\u00eda de los redactores de <i>La Nouvelle critique<\/i>, permanecer\u00e1n en gran medida encerrados en el gueto de las ediciones del PCF. Un proyecto de la editorial Christian Bourgois de publicar en la colecci\u00f3n 10\/18 recopilaciones de art\u00edculos de <i>La Nouvelle critique<\/i> fracasar\u00e1 y ser\u00e1n las \u00c9ditions sociales las que se encargar\u00e1n puntualmente de hacerlo en un n\u00famero limitado de libros. Tambi\u00e9n publicar\u00e1n varias obras derivadas de los trabajos del CERM.<sup>34<\/sup><\/p>\n<p><em>[El siguiente apartado tratar\u00e1 sobre la econom\u00eda marxista]<\/em><\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p><sup>1<\/sup> Jacques Milhau propuso elementos de este panorama, sin limitarse a las producciones de los marxistas miembros del PCF, en un peque\u00f1o libro, <i>Le marxisme en mouvement<\/i>, PUF, 1975.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Este texto de Louis Althusser fue publicado en la revista en l\u00ednea <a href=\"http:\/\/revueperiode.net\/inedit-lettre-a-rinascita-sur-la-pensee-de-gramsci\/?fbclid=IwY2xjawHojOFleHRuA2FlbQIxMQABHcdUx1M9m97gF_zzbfLEEPlWGlClXbK9dTQE59ObDh1snvrRQQiJAkyVbw_aem_8-FuBBezPn4dqtubjyzSjw\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>P\u00e9riode<\/i>, marzo de 2018<\/a>, por Laurent L\u00e9vy y Panagiotis Sotiris.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup>La verdad es, por supuesto, que si al PCF le gustaba recordar con orgullo que sus dirigentes eran, en su gran mayor\u00eda, \u00abobreros\u00bb o, a veces, \u00abcampesinos\u00bb, hace tiempo que dejaron el taller o la explotaci\u00f3n agr\u00edcola; este es el caso de las seis personas aqu\u00ed mencionadas, todas ellas miembros permanentes de su partido desde hace mucho tiempo.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup>Este editor, antecesor de las actuales \u00c9ditions sociales, depend\u00eda del PCF durante el periodo considerado, desde su creaci\u00f3n en 1947 (como sucesor de \u00c9ditions sociales internationales, creado en 1927 bajo el control de la Komintern).<\/p>\n<p><sup>5<\/sup>Georges Politzer fue un fil\u00f3sofo comunista activo en los a\u00f1os 1920-1930, cofundador de <i>La Pens\u00e9e<\/i> y resistente fusilado en 1942. Algunas de sus obras marcaron un hito. El libro <i>Principes \u00e9l\u00e9mentaires de philosophie<\/i> fue compuesto despu\u00e9s de la Liberaci\u00f3n a partir de las notas tomadas por sus alumnos en las clases que impart\u00eda en <i>L&#8217;Universit\u00e9 Ouvri\u00e8re<\/i>. Se ha reeditado varias veces, no sin correcciones y modificaciones.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> Colectivo, <em>Manuel d\u2019histoire du Parti communiste<\/em>, \u00c9ditions sociales, 1964.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Decisi\u00f3n del Bur\u00f3 Pol\u00edtico del PCF, 16 de febrero de 1961. Todas las decisiones del Bur\u00f3 Pol\u00edtico citadas lo est\u00e1n seg\u00fan <a href=\"https:\/\/pandor.u-bourgogne.fr\/fr\/archives-en-ligne\/ead.html?id=FRMSH021_00060&amp;c=FRMSH021_00060_e0000052&amp;qid=\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">su reproducci\u00f3n en el sitio web de la MSH de Dijon<\/a>.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup>Rochet, un modesto campesino sin educaci\u00f3n escolar, pero formado en las escuelas del PCF y de la Komintern, sent\u00eda gran curiosidad por la filosof\u00eda (Louis Althusser evocar\u00eda m\u00e1s tarde los intercambios que pudo tener con \u00e9l sobre Spinoza&#8230;). Bernard Pudal lamenta con raz\u00f3n \u00abque la historia tradicional de las ideas que se vincula a las investigaciones y los textos de los fil\u00f3sofos comunistas oculte la mayor\u00eda de las veces el papel de Waldeck Rochet\u00bb. Bernard Pudal, <i>La nota [de Althusser] a Henri Krasucki (1965)<\/i>, <a href=\"https:\/\/shs.cairn.info\/revue-nouvelles-fondations-2006-3-page-55?lang=fr#re12no12\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Revue <\/a><i>Nouvelles fondationS<\/i> editada por la Fundaci\u00f3n Gabriel P\u00e9ri, marzo de 2006. Este art\u00edculo contiene numerosas indicaciones sobre los debates filos\u00f3ficos de los que se trata aqu\u00ed.<\/p>\n<p><sup>9<\/sup>\u00abCreo, dijo, que las afirmaciones de Garaudy de que no hay un n\u00facleo inmutable y definitivo, ni una filosof\u00eda completa en un mundo que no lo es, ni una declaraci\u00f3n inmutable de los principios del materialismo dial\u00e9ctico, son ideas correctas en s\u00ed mismas\u00bb.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> Waldeck Rochet, <i><em>Qu\u2019est-ce que la philosophie marxiste<\/em>?<\/i>, \u00c9ditions sociales, 1962.<\/p>\n<p><sup>11<\/sup>Res\u00famenes de los debates del Comit\u00e9 Central, publicados en <i>R\u00e9unions du Comit\u00e9 central du PCF 1921-1977 \u2013 \u00c9tat des fonds et des instruments de recherche, tomo 3, 1954-1964,<\/i> editado por la Fundaci\u00f3n Gabriel P\u00e9ri y el Departamento de Seine-Saint-Denis, 2007.<\/p>\n<p><sup>12<\/sup>Como simple miembro \u00absuplente\u00bb del Comit\u00e9 Central desde 1961, arriesg\u00f3 su \u00abtitularizaci\u00f3n\u00bb, que, sin embargo, se producir\u00eda en el congreso, el mismo en el que Maurice Thorez cedi\u00f3 su puesto de secretario general a Waldeck Rochet. M\u00e1s tarde se convertir\u00eda en miembro del Bur\u00f3 Pol\u00edtico.<\/p>\n<p><sup>13<\/sup> La exclusi\u00f3n en 1961 de los demasiado \u00abkrouchtcheviens\u00bb Marcel Servin y Laurent Casanova, considerados adem\u00e1s demasiado cercanos a los italianos, y de los que Chambaz hab\u00eda sido colaborador, lo ilustra a su manera.<\/p>\n<p><sup>14<\/sup> El art\u00edculo en cuesti\u00f3n, titulado <i>Quelques remarques sur le culte de la personnalit\u00e9<\/i>, publicado en <i>La Nouvelle critique<\/i> en diciembre de 1963, se retomar\u00e1 en un libro: Michel Verret, <i>Th\u00e9orie et politique<\/i>, \u00c9ditions sociales, 1967.<\/p>\n<p><sup>15<\/sup> Cabe se\u00f1alar que en 1962, Aragon hab\u00eda publicado una voluminosa <em>Histoire de l\u2019URSS<\/em> (Presses de la Cit\u00e9), de inspiraci\u00f3n muy \u00abkhrushcheviana\u00bb, abundantemente invocada en los art\u00edculos pol\u00e9micos publicados en <i>La Nouvelle critique<\/i>.<\/p>\n<p><sup>16<\/sup> V\u00e9ase Louis Althusser y Lucien S\u00e8ve, <i>Correspondance \u2013 1949-1987<\/i>, \u00c9ditions sociales, 2018.<\/p>\n<p><sup>17 <\/sup>Se une a Guy Besse, otro fil\u00f3sofo de <i>La Nouvelle critique<\/i>, elegido en 1956. Otros miembros de la revista entrar\u00e1n en el Comit\u00e9 Central, como Jacques Chambaz (1961), Michel Simon (1964) o Fran\u00e7ois Hincker (1976).<\/p>\n<p><sup>18<\/sup> V\u00e9ase Anthony Crezegut, <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/27387442\/Althusser_%C3%A9trange_lecteur_de_Gramsci_Lire_Le_marxisme_nest_pas_un_historicisme_1965_2015?auto=download&amp;email_work_card=download-paper\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Althusser, \u00e9trange lecteur de Gramsci<\/i><\/a>, D\u00e9calage, Vol II, Iss. 1, 2016. Althusser estaba en contacto en particular con Henri Krasucki, miembro del Bur\u00f3 Pol\u00edtico, y Guy Besse, director de \u00c9ditions sociales.<\/p>\n<p><sup>19<\/sup> Louis Althusser, que no pudo participar f\u00edsicamente, hizo que Michel Verret leyera su contribuci\u00f3n (<a href=\"https:\/\/shs.cairn.info\/revue-nouvelles-fondations-2006-3-page-55?lang=fr#re12no12\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">referencia citada <\/a>en la nota 8).<\/p>\n<p><sup>20<\/sup> El texto completo de las intervenciones originales ser\u00e1 publicado m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s por Roger Martelli, <i>Une dispute communiste : le Comit\u00e9 central d&#8217;Argenteuil sur la culture<\/i>, \u00c9ditions sociales, 2017.<\/p>\n<p><sup>21 <\/sup>Henri Krasucki, entonces responsable del trabajo de la PCF con los intelectuales, y ya dirigente de primer plano de la CGT, de la que ser\u00eda secretario general unos quince a\u00f1os m\u00e1s tarde, fue uno de los redactores de la resoluci\u00f3n adoptada en Argenteuil, junto con Louis Aragon, Guy Besse, Jacques Chambaz y Jean Suret-Canale, todos ellos intelectuales militantes.<\/p>\n<p><sup>22<\/sup> Al mismo tiempo, public\u00f3 dos vol\u00famenes de textos escogidos de Marx y Engels, de cuya edici\u00f3n se hab\u00eda encargado, que dejaban todo el espacio a la filosof\u00eda&#8230; En la d\u00e9cada de 1940, hab\u00eda escrito para <i>La Pens\u00e9e<\/i> cr\u00f3nicas filos\u00f3ficas muy avanzadas.<\/p>\n<p><sup>23<\/sup> Lucien S\u00e8ve, <i>commencer par les fins \u2013 La nouvelle question communiste<\/i>, La Dispute, 1999<\/p>\n<p><sup>24 <\/sup>Notas publicadas en <i>Les annales de la Soci\u00e9t\u00e9 des amis de Louis Aragon et Elsa Triolet<\/i>, 2000, n.\u00ba 2, <i>Aragon et le Comit\u00e9 central d&#8217;Argenteuil<\/i>.<\/p>\n<p><sup>25 <\/sup>En el XIX Congreso a principios de 1970; la direcci\u00f3n del CERM fue confiada al fil\u00f3sofo Guy Besse, que hab\u00eda dirigido \u00c9ditions sociales de 1955 a 1969 y accedido al Bur\u00f3 Pol\u00edtico en 1967.<\/p>\n<p><sup>26<\/sup> Dentro del PCF, las corrientes m\u00e1s hostiles a Althusser le atribuir\u00e1n, sin embargo, un tropismo hacia el mao\u00edsmo, una acusaci\u00f3n deslegitimadora en un momento en que el PCF tomaba partido por la URSS en el conflicto chino-sovi\u00e9tico, y a veces no sin fundamento, que a los j\u00f3venes te\u00f3ricos que le siguen.<\/p>\n<p><sup>27<\/sup> Sobre Lucien S\u00e8ve, consulte con inter\u00e9s el <a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/hommage-lucien-seve\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">hermoso art\u00edculo<\/a> que le dedic\u00f3 Isabelle Garo tras su muerte, publicado en <em>Contretemps<\/em> el 3 de abril de 2020.<\/p>\n<p><sup>28<\/sup> Sobre la idea de un \u00abfil\u00f3sofo oficial\u00bb del Partido, S\u00e8ve escribir\u00e1: \u00abEl partido comunista solo conoci\u00f3 esta plaga de manera epis\u00f3dica y embrionaria en la d\u00e9cada de 1960, pero el da\u00f1o que caus\u00f3 da una idea de sus efectos destructivos donde es cr\u00f3nico y de alguna manera estatutario\u00bb. Apuntando claramente al caso de Garaudy, desarrolla la idea de que hay que \u00abrechazar en su propio principio la instituci\u00f3n del fil\u00f3sofo oficial\u00bb (<i>Une introduction \u00e0 la philosophie marxiste<\/i>, \u00c9ditions sociales, 1980)<\/p>\n<p><sup>29 <\/sup>Lucien S\u00e8ve, <i>Une introduction \u00e0 la philosophie marxiste<\/i>, op. cit.<\/p>\n<p><sup>30 <\/sup>En 1959, \u00c9ditions sociales ya hab\u00eda publicado un volumen de las <i>\u0152uvres choisies<\/i> de Gramsci, con un prefacio cr\u00edtico de Georges Cogniot y Guy Besse que le reprochaba haber descuidado la <i>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/i> de Engels, pero a partir de ese a\u00f1o, la direcci\u00f3n del Partido hab\u00eda decidido limitar su difusi\u00f3n. El secretariado del Bur\u00f3 Pol\u00edtico tom\u00f3 la siguiente decisi\u00f3n el 6 de noviembre de 1959: \u00abEn lo que respecta a la obra de Gramsci, no hacer esfuerzos especiales para su difusi\u00f3n entre los intelectuales, los cuadros del Partido y la inmigraci\u00f3n italiana en Francia\u00bb.<\/p>\n<p><sup>31<\/sup> Henri Lef\u00e8bvre, <i>Logique formelle, logique dialectique<\/i>, \u00c9ditions sociales, 1982 (reedici\u00f3n de una obra publicada en 1946 por \u00c9ditions sociales, pero retirada de la venta tras ser objeto de ataques en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica), y <i>Le retour de la dialectique<\/i>, \u00c9ditions sociales 1986.<\/p>\n<p><sup>32<\/sup> Lucien S\u00e8ve le hab\u00eda dedicado un feroz y mediocre panfleto, que m\u00e1s tarde lamentar\u00eda haber escrito: <i>La diff\u00e9rence<\/i>, \u00c9ditions sociales, 1960. El t\u00edtulo de este libro es una respuesta al de Henri Lef\u00e8bvre, <i>La somme et le reste<\/i>, La Nef, 1959.<\/p>\n<p><sup>33<\/sup> V\u00e9anse las cr\u00edticas que Lucien S\u00e8ve dirigi\u00f3 m\u00e1s tarde a la tesis desarrollada por Fr\u00e9d\u00e9rique Matonti en su libro <i>Intellectuels communistes. Essai sur l&#8217;ob\u00e9issance politique: La Nouvelle Critique (1967-1980) , <\/i>La D\u00e9couverte, 2005, en <a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/wp-content\/uploads\/Contretemps%2015.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><em>Contretemps<\/em>, n.\u00ba 15, febrero de 2006<\/a>.<\/p>\n<p><sup>34<\/sup> Por su parte, Louis Althusser aprovechar\u00e1 las vacilaciones de \u00c9ditions sociales para publicar sus primeros libros en una colecci\u00f3n creada especialmente por \u00e9l en la editorial Maspero.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Contretemps<\/em>, 12 de marzo de 2025 (<a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/parti-communiste-francais-marxisme-philosophie\/\">https:\/\/www.contretemps.eu\/parti-communiste-francais-marxisme-philosophie\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos en tres partes un estudio de Laurent L\u00e9vy sobre las relaciones del PCF con el marxismo durante las dos<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17456,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,2025,26],"tags":[],"class_list":["post-17455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-francia","category-historia-del-comunismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17455"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17457,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17455\/revisions\/17457"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}