{"id":1746,"date":"2011-12-26T00:00:00","date_gmt":"2011-12-26T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1746"},"modified":"2020-02-21T10:33:01","modified_gmt":"2020-02-21T09:33:01","slug":"dar-gato-por-liebre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1746","title":{"rendered":"Dar gato por liebre"},"content":{"rendered":"<p>Mentiras y traiciones envuelven la historia de la sublevaci\u00f3n de Segismundo Casado en marzo de 1939. Enga\u00f1\u00f3 a los historiadores, jug\u00f3 con los hechos y &#8216;confirm\u00f3&#8217; los mitos esenciales de los vencedores<\/p>\n<p>En estos d\u00edas tan tumultuosos pol\u00edticamente el Ministerio de Defensa publica un libro cuya carencia se hac\u00eda sentir agudamente. Bajo la direcci\u00f3n y coordinaci\u00f3n del catedr\u00e1tico Javier Garc\u00eda Fern\u00e1ndez aparece un grueso tomo titulado 25 militares de la Rep\u00fablica. Son biograf\u00edas, escritas por otros tantos historiadores de primera fila, de una selecci\u00f3n de generales o almirantes y jefes que permanecieron leales al Gobierno republicano en o despu\u00e9s de la sublevaci\u00f3n militar de 1936. Entre ellos figuran Aranguren, Asensio Torrado, Batet, Buiza, Casado, Cord\u00f3n, Escobar, G\u00e1mir, Hern\u00e1ndez Saravia, Hidalgo de Cisneros, Mangada, Mart\u00ednez Cabrera, Men\u00e9ndez, Miaja, N\u00fa\u00f1ez de Prado, Pozas y Rojo. La lectura ser\u00e1 imprescindible tras tantos a\u00f1os de desfiguraci\u00f3n y desvirtuaci\u00f3n de su papel en la Guerra Civil, acrecentadas en algunos casos por el malhadado Diccionario biogr\u00e1fico espa\u00f1ol que en la nueva legislatura probablemente no tardar\u00e1 en distribuirse.<\/p>\n<p>No se recupera el honor de todos los biografiados. Para uno al menos, y que el Diccionario ha tratado de salvar por todos los medios, la evidencia primaria documental de \u00e9poca lo hunde en las simas del embuste y de la traici\u00f3n. A muchos espa\u00f1oles de las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes su nombre no les dir\u00e1 nada. Se trata de Segismundo Casado, el hombre que el 5 de marzo de 1939 se levant\u00f3 en armas contra una Rep\u00fablica a punto de colapsarse, que cre\u00f3 un sedicente Consejo Nacional de Defensa, que aglutin\u00f3 en torno suyo a un peque\u00f1o arco de figuras de segundo o tercer nivel (salvo Miaja, el anciano socialista Juli\u00e1n Besteiro y el exsubsecretario de Gobernaci\u00f3n y destacado miembro del PSOE Wenceslao Carrillo).<\/p>\n<p>La sublevaci\u00f3n casadista ha dado origen a discusiones sin cuento. Tambi\u00e9n abri\u00f3 inmensas heridas en las filas del exilio. Profundiz\u00f3 hasta l\u00edmites infranqueables las divisiones entre socialistas, comunistas, anarquistas y republicanos. Estuvo basada en una patra\u00f1a de Casado y en una estrategia pol\u00edtica de Franco.<\/p>\n<p>La patra\u00f1a consisti\u00f3 en acusar a Negr\u00edn de hacer el caldo gordo a los sovi\u00e9ticos y sus sicarios espa\u00f1oles y de prolongar la guerra sirviendo exclusivamente el inter\u00e9s de Stalin. De aqu\u00ed la subpatra\u00f1a que la sublevaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo para impedir que Negr\u00edn y los comunistas se hicieran con el control de los mandos de lo que quedaba de Ej\u00e9rcito Popular.<\/p>\n<p>La estrategia de Franco consisti\u00f3 en enga\u00f1ar a Casado haci\u00e9ndole ver que una rendici\u00f3n inmediata no provocar\u00eda represalias entre los mandos militares que no hubieran cometido delitos de sangre. Lo que hab\u00eda detr\u00e1s es f\u00e1cil de identificar: Franco deseaba evitar cualquier evacuaci\u00f3n de dirigentes pol\u00edticos, militares y sindicales. Para ello necesitaba que alguien hundiera, desde dentro, las peque\u00f1as posibilidades de resistencia. As\u00ed podr\u00eda liquidar f\u00e1cilmente la flor y nata republicana.<\/p>\n<p>Casado se trag\u00f3 el anzuelo. Engatus\u00f3 a sus compa\u00f1eros haci\u00e9ndoles ver que no tendr\u00edan que temer demasiado de la victoria franquista y busc\u00f3 aliados para su golpe en unidades pr\u00f3ximas a Madrid. Las encontr\u00f3 en el Cuerpo de Ej\u00e9rcito de Cipriano Mera, probado l\u00edder anarquista y pol\u00edticamente analfabeto. Aprovech\u00f3 el sordo rencor contra los comunistas y manipul\u00f3 a la Agrupaci\u00f3n Socialista Madrile\u00f1a.<\/p>\n<p>Franco termin\u00f3 la guerra en beaut\u00e9, gracias a una operaci\u00f3n pol\u00edtico-estrat\u00e9gica que le permiti\u00f3 copar a una inmensa cantidad de dirigentes republicanos. Tambi\u00e9n a la masa combatiente. Todos formaban parte de aquella anti-Espa\u00f1a cuya eliminaci\u00f3n f\u00edsica, pol\u00edtica y ps\u00edquica hab\u00eda constituido el alfa y el omega de la rebeli\u00f3n de 1936. Casado se escap\u00f3 a Inglaterra tras una serie de proclamas preconizando la resistencia numantina si no se recib\u00edan condiciones satisfactorias de paz. No las obtuvo.<\/p>\n<p>En Londres, Casado escribi\u00f3 unas autojustificativas y falaces memorias, nunca traducidas al espa\u00f1ol. El manuscrito lo entreg\u00f3 el 21 de julio. Era profundamente anticomunista, pero no pon\u00eda en solfa a las democracias occidentales que tan poco hab\u00edan hecho por la Rep\u00fablica. Hay que sospechar que alguna mano for\u00e1nea le ayud\u00f3 en su concepci\u00f3n. Como tras el final de la II Guerra Mundial y en el comienzo de la guerra fr\u00eda los servicios secretos brit\u00e1nicos le hicieron algunas ofertas, es posible que en 1939 ya estuvieran a favor de una labor de intoxicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se conserva el borrador de una carta a Franco que Casado agreg\u00f3 a una misiva fechada el 9 de marzo de 1940 y dirigida al duque de Alba, a la saz\u00f3n embajador en Londres. No se sabe si este la remiti\u00f3 a su destinatario, pero en ella Casado dej\u00f3 constancia de la decepci\u00f3n que le hab\u00eda producido el comportamiento de Franco. El motivo de la carta fue el fusilamiento del general Escobar por quien Casado debi\u00f3 de tener un gran respeto. Acus\u00f3 al Caudillo \/ General\u00edsimo \/ Jefe del Estado de haber faltado a la palabra dada. Una terminolog\u00eda dura entre militares.<\/p>\n<p>Casado trapiche\u00f3 como pudo, con trabajitos en la BBC, uno de los lugares en que los servicios especiales brit\u00e1nicos sol\u00edan aparcar a personajes y personajillos que pudieran ser \u00fatiles. Cuando termin\u00f3 la II Guerra Mundial, emigr\u00f3 a Am\u00e9rica Latina. All\u00ed pas\u00f3 m\u00e1s de 15 a\u00f1os, en parte tratando de volver a Espa\u00f1a. Cuando lo hizo, en septiembre de 1961, nadie le molest\u00f3, pero dos a\u00f1os m\u00e1s tarde se le ocurri\u00f3 solicitar el reconocimiento de sus derechos pasivos y la m\u00e1quina judicial militar se puso en movimiento. Se le trat\u00f3 con guante blanco hasta cierto punto, pero no obtuvo lo que quer\u00eda.<\/p>\n<p>Enfermo, encerrado en su piso madrile\u00f1o durante a\u00f1os y a\u00f1os, fue apa\u00f1\u00e1ndose con sus ahorros hasta que amenazaron con agotarse. Entonces entr\u00f3 en contacto con el Ministerio de (Des)Informaci\u00f3n. Se prometi\u00f3 un gran \u00e9xito econ\u00f3mico de una nueva versi\u00f3n de sus memorias. El problema es que no se acordaba de los hechos de 1939. Tampoco pod\u00eda ir a hemerotecas. No sabemos si desde el Ministerio, entonces regentado por Manuel Fraga Iribarne, alguien le ech\u00f3 una mano. S\u00ed sabemos que le ayud\u00f3 uno de los subordinados de Cipriano Mera, tambi\u00e9n anarquista, un tal Liberino Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p>En consecuencia, la nueva versi\u00f3n acentu\u00f3 hasta extremos delirantes la presunta conspiraci\u00f3n comunista, la vesania de Negr\u00edn y la larga mano de Stalin sobre la Rep\u00fablica. Todo muy en consonancia con el furibundo anticomunismo anarquista y franquista y, en particular, las necesidades de la guerra fr\u00eda. Ya se hab\u00edan expresado en t\u00e9rminos similares renegados comunistas tan caracterizados como Jes\u00fas Hern\u00e1ndez, Enrique Castro Delgado y Valent\u00edn Gonz\u00e1lez, El Campesino. Tambi\u00e9n los inevitables poumistas, a la cabeza de los cuales se situ\u00f3 Juli\u00e1n Gork\u00edn.<\/p>\n<p>Casado no qued\u00f3 muy contento con el resultado, una indicaci\u00f3n tal vez de que la nueva versi\u00f3n no era \u00fanicamente de su propia pluma, pero no ten\u00eda escapatoria. Enfermo y sin dinero, se someti\u00f3. Cuando se almuerza con el diablo conviene manejar una larga cuchara. Casado no la tuvo. Jug\u00f3 con los hechos, enga\u00f1\u00f3 a historiadores, &#8216;confirm\u00f3&#8217; los mitos esenciales de los vencedores, encubri\u00f3 la gran operaci\u00f3n pol\u00edtico-estrat\u00e9gica de Franco, fue corresponsable de la hecatombe final republicana y, como buen traidor, hizo todo lo posible por desfigurar sus huellas en la historia. Un historiador anglo-norteamericano, Burnett Bolloten, le crey\u00f3 y sent\u00f3 escuela. Sus colegas pro y neofranquistas se frotaron de gusto las manos durante a\u00f1os.<\/p>\n<p>Al final, si se encuentra la evidencia primaria relevante de \u00e9poca, los hechos del pasado quedan iluminados bajo nueva luz. La pregunta es: \u00bfpor qu\u00e9 ha habido durante tanto tiempo un segmento de la literatura que ha hecho caso a la versi\u00f3n de Casado, que siempre fue en s\u00ed inveros\u00edmil? La respuesta se encuentra, a nuestro entender, en la conjunci\u00f3n entre las necesidades ontol\u00f3gicas del franquismo, su dependencia de una mitolog\u00eda ad hoc y la ideolog\u00eda de la guerra fr\u00eda.<\/p>\n<p>Publicado en Sin Permiso<\/p>\n<p><strong>\u00c1ngel Vi\u00f1as<\/strong> es catedr\u00e1tico em\u00e9rito de la UCM y est\u00e1 a punto de publicar una versi\u00f3n revisada y ampliada de La conspiraci\u00f3n del general Franco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style='margin-bottom: 0.5cm; font-style: normal; font-weight: normal;' align='JUSTIFY'>Mentiras y traiciones envuelven la historia de la sublevaci\u00f3n de Segismundo Casado en marzo de 1939. 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