{"id":17460,"date":"2025-03-21T05:00:49","date_gmt":"2025-03-21T04:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17460"},"modified":"2025-03-20T10:29:29","modified_gmt":"2025-03-20T09:29:29","slug":"donde-se-da-cuenta-de-las-primeras-lecciones-de-fundamentos-de-filosofia-de-las-opiniones-sobre-las-clases-del-autor-de-tres-de-sus-alumnos-y-de-una-carta-al-ministro-de-educacion-traduci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17460","title":{"rendered":"Donde se da cuenta de las primeras lecciones de \u00abFundamentos de Filosof\u00eda\u00bb, de las opiniones sobre las clases del autor de tres de sus alumnos y de una carta al Ministro de Educaci\u00f3n traducida al catal\u00e1n por Salvador Espriu"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de materiales de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que iremos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). En esta ocasi\u00f3n s<\/em><em>e trata de las primeras lecciones de \u00abFundamentos de Filosof\u00eda\u00bb, la asignatura que imparti\u00f3 en las Facultades de Filosof\u00eda y Econ\u00f3micas de los a\u00f1os cincuenta y sesenta. <\/em><\/p>\n<p><em>Los materiales ya publicados, los futuros y las cuatro entradas de presentaci\u00f3n pueden encontrarse pulsando la etiqueta \u00abCentenario Sacrist\u00e1n\u00bb &#8211;<\/em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>https:\/\/espai-marx.net\/?tag=<\/em><\/a><em>&#8211; que se encuentra adem\u00e1s debajo de cada t\u00edtulo de nuestras entradas.<\/em><\/p>\n<p><em>Un enlace que nos permite escuchar la interesante mesa redonda del pasado 12 de marzo en la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid. <\/em><a href=\"https:\/\/dauam-my.sharepoint.com\/:v:\/g\/personal\/jorge_riechmann_uam_es\/EQwY0GYyMYRApxIJrwbZpNsBwHejPBVBPKlzF-4Y6CtOoQ?e=B8IGfp&amp;nav=eyJyZWZlcnJhbEluZm8iOnsicmVmZXJyYWxBcHAiOiJTdHJlYW1XZWJBcHAiLCJyZWZlcnJhbFZpZXciOiJTaGFyZURpYWxvZy1MaW5rIiwicmVmZXJyYWxBcHBQbGF0Zm9ybSI6IldlYiIsInJlZmVycmFsTW9kZSI6InZpZXcifSwicGxheWJhY2tPcHRpb25zIjp7InN0YXJ0VGltZUluU2Vjb25kcyI6MzE2LjR9fQ%3D%3D\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>https:\/\/dauam-my.sharepoint.<\/em><\/a><\/p>\n<p><em>Pr\u00f3ximas actividades:<\/em><\/p>\n<p><b><em>1) M\u00e9xico<\/em><\/b><\/p>\n<div id=\":1yb\" dir=\"ltr\">\n<div id=\":1xz\" dir=\"ltr\">Conmemorando el centenario del natalicio de Manuel Sacrist\u00e1n. Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico. Plantel Del Valle Aula Magna<br \/>\nJueves 20 de marzo 11 h. mesa redonda \u00abLa pr\u00e1ctica de la teor\u00eda en Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb (18 h. hora espa\u00f1ola)Jueves 20 de marzo 16 h. mesa redonda \u00abRelevancia del pensamiento de Manuel Sacrist\u00e1n para el mundo contempor\u00e1neo.\u00bb (23 h. hora espa\u00f1ola)Viernes 21 de marzo 11 h. documental Integral Sacrist\u00e1n 04. \u00abSacrist\u00e1n marxista\u00bb (18 h. hora espa\u00f1ola)Viernes 21 de marzo 16 h. obra de teatro \u00abEl pasillo\u00bb (23 h. hora espa\u00f1ola)Los actos ser\u00e1n retransmitidos por los siguientes canales de internet.<a href=\"https:\/\/www.uacm.edu.mx\/stream\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.uacm.edu.mx\/stream<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/UACM.comunicacion\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.facebook.com\/UACM.<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><b><em>2) Madrid<\/em><\/b><\/p>\n<p><em>El programa de un acto organizado por la FIM (con el apoyo del CSIC (The Age of Glass)) el pr\u00f3ximo 5 de mayo: <\/em><\/p>\n<p><b>La Universidad en el pensamiento de Manuel Sacrist\u00e1n y Paco Fernandez Buey<\/b><\/p>\n<p><b>Lunes 5 de mayo de 2025, Biblioteca Marqu\u00e9s de Valdecillas \u2013 UCM<\/b><\/p>\n<p><b>Calle Noviciado 3, 28015 Madrid, 15:30 \u2013 20:00<\/b><\/p>\n<p>En el marco del \u00abA\u00f1o Sacrist\u00e1n\u00bb, la Fundaci\u00f3n de Investigaciones Marxistas (FIM) organiza la jornada \u00abLa Universidad en el pensamiento de Manuel Sacrist\u00e1n y Paco Fern\u00e1ndez Buey\u00bb, que se celebrar\u00e1 el lunes 5 de mayo de 2025 en la Biblioteca Marqu\u00e9s de Valdecilla \u2013UCM (Calle Noviciado 3, Madrid). El evento abordar\u00e1 la crisis de la universidad contempor\u00e1nea, la mercantilizaci\u00f3n del conocimiento y las reflexiones de Sacrist\u00e1n y Fern\u00e1ndez Buey sobre el papel de la instituci\u00f3n acad\u00e9mica en la sociedad.<\/p>\n<p>La FIM se adhiere de esta manera a la conmemoraci\u00f3n del centenario de Manuel Sacrist\u00e1n (1925-1985), y lo hace conectando su pensamiento con la lucha actual en defensa de la Universidad P\u00fablica. Fil\u00f3sofo, traductor y militante comunista, Sacrist\u00e1n defendi\u00f3 el socialismo y la democracia y la justicia social, y desde los a\u00f1os 70 integr\u00f3 la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica en su pensamiento. Su enfoque cr\u00edtico e innovador del marxismo, basado en la racionalidad cient\u00edfica y el compromiso social, dej\u00f3 aportes esenciales en l\u00f3gica, filosof\u00eda de la ciencia y ecolog\u00eda pol\u00edtica. Como traductor de Marx, Engels, Luk\u00e1cs y Gramsci, facilit\u00f3 el acceso a textos fundamentales para la transformaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la teor\u00eda, su militancia comunista fue clave en la resistencia antifranquista, siendo esencial en la creaci\u00f3n del Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB) y, m\u00e1s adelante, en la fundaci\u00f3n de las Comisiones Obreras de la Ense\u00f1anza. Tambi\u00e9n destac\u00f3 en el Comit\u00e9 Antinuclear de Catalu\u00f1a y en la lucha contra la permanencia de Espa\u00f1a en la OTAN. En el \u00abA\u00f1o Sacrist\u00e1n\u00bb, la FIM apoya las iniciativas de homenaje y difusi\u00f3n de su obra, como herramienta de an\u00e1lisis y transformaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>En este contexto, resulta imprescindible destacar tambi\u00e9n la figura de Paco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012), eminente disc\u00edpulo de Sacrist\u00e1n y fil\u00f3sofo con voz propia. Fern\u00e1ndez Buey fue tambi\u00e9n uno de los fundadores del Sindicato Democr\u00e1tico de la Universidad de Barcelona en 1966 y se destac\u00f3 como miembro de la Coordinadora Estatal del movimiento de Profesores No Numerarios (PNN) en los setenta. Tras la muerte de Franco, contribuy\u00f3 activamente a la creaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de las Comisiones Obreras de la Ense\u00f1anza y, en los \u201890, integr\u00f3 el Consejo de Coordinaci\u00f3n Universitaria a propuesta de Izquierda Unida. Su labor como catedr\u00e1tico de filosof\u00eda pol\u00edtica en la Universidad Pompeu Fabra, donde tambi\u00e9n coordin\u00f3 el Centro para el Estudio de los Movimientos Sociales (CEMS), enriquece y complementa el legado de Sacrist\u00e1n y ofrece una visi\u00f3n cr\u00edtica sobre la Universidad.<\/p>\n<p>La jornada del 5 de mayo se estructurar\u00e1 en dos mesas de debate. En la primera, \u00abLa universidad seg\u00fan Sacrist\u00e1n y Fern\u00e1ndez Buey\u00bb, se revisar\u00e1 la concepci\u00f3n de la universidad en el pensamiento de ambos autores, abordando su funci\u00f3n dentro de la sociedad y su papel en la formaci\u00f3n de una ciudadan\u00eda cr\u00edtica. Se debatir\u00e1 si la democracia supuso realmente la soluci\u00f3n a los problemas universitarios o si, por el contrario, se han reproducido nuevas formas de subordinaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n del saber. En la segunda mesa, \u00abDiagn\u00f3stico de una universidad en crisis\u00bb, se analizar\u00e1n cuestiones como la privatizaci\u00f3n, la creciente subordinaci\u00f3n a intereses econ\u00f3micos y la precarizaci\u00f3n de la labor docente e investigadora y se debatir\u00e1n posibles soluciones para rescatar la funci\u00f3n emancipadora del conocimiento.<\/p>\n<p><b>PROGRAMA<\/b><\/p>\n<p><b>Apertura 15:15 \u2013 15:30. <\/b><\/p>\n<p><b>Mesa 1. La universidad seg\u00fan Sacrist\u00e1n y FFB. <\/b><\/p>\n<p><b>15:30\u201317:15 <\/b>(15 min c\/u + 45 min discusi\u00f3n). Modera: <b>Alicia Dur\u00e1n<\/b><i> <\/i>(Profesora de Investigaci\u00f3n del CSIC)<\/p>\n<p><b>Jordi Mir<\/b>. Profesor asociado Departament d&#8217;Humanitats &#8211; Universidad Pompeu Fabra<\/p>\n<p><b>Jos\u00e9 Sarri\u00f3n.<\/b> Profesor Permanente Laboral (PPL). Universidad de Salamanca.<\/p>\n<p><b>Eddy S\u00e1nchez<\/b>. Profesor de Geograf\u00eda Pol\u00edtica de la UCM. Presidente de la FIM<\/p>\n<p><b>Ana Jorge.<\/b> Profesora en el Departamento de Comunicaci\u00f3n Audiovisual y Publicidad de la Facultad de Ciencias de la Comunicaci\u00f3n. Universidad de M\u00e1laga<\/p>\n<p><b>Caf\u00e9: 17:15 -17:30<\/b><\/p>\n<p><b>Mesa 2. Diagn\u00f3stico de una Universidad en crisis <\/b><\/p>\n<p><b>17:30-19:15 <\/b>(12 min c\/u + 45 min discusi\u00f3n). <i>Modera: <\/i><i><b>Paco Marcell\u00e1n<\/b><\/i><i> <\/i>(Profesor em\u00e9rito honorifico, UC3M.)<\/p>\n<p><b>Paco Sierra<\/b>, Catedr\u00e1tico Universidad de Sevilla. Portavoz de Universidades. IU<\/p>\n<p><b>Victor Rocafort<\/b>, Profesor Teor\u00eda Pol\u00edtica, UCM.<\/p>\n<p><b>Cristina Rodriguez<\/b>, Presidenta de Federaci\u00f3n de J\u00f3venes Investigadores Precarios (FJI)<\/p>\n<p><b>Paloma L\u00f3pez<\/b>, Secretaria General de CCOO-Madrid<\/p>\n<p><b>A\u00edda Maside<\/b>. Colectivo Estudiantil Alternativo (CEA), Universidad de Salamanca.<\/p>\n<p><b>Conclusiones 19:30-20:00: Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/b> (USAL) y <b>Eddy S\u00e1nchez<\/b> (UCM)<\/p>\n<p><em>Para conseguir un debate \u00e1gil y rico contaremos con una <\/em><em><b>Fila CERO<\/b><\/em><em>, con invitados que esperamos intervengan activamente en el debate.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Izquierda Unida ha publicado recientemente un comunicado de apoyo a los actos del centenario: \u00ab<\/em><em>Manuel Sacrist\u00e1n (1925-2025): \u00ab100 a\u00f1os de pensamiento cr\u00edtico y lucha por un mundo ecosocialista. <\/em>Izquierda Unida impulsa el &#8216;A\u00f1o Sacrist\u00e1n&#8217;: Reivindicando al fil\u00f3sofo, traductor y militante que uni\u00f3 marxismo, ecolog\u00eda y feminismo ante la crisis global\u00bb. <em><a href=\"https:\/\/izquierdaunida.org\/2025\/02\/20\/manuel-sacristan-1925-2025-100-anos-de-pensamiento-critico-y-lucha-por-un-mundo-ecosocialista\/\">https:\/\/izquierdaunida.org\/2025\/02\/20\/manuel-sacristan-1925-2025-100-anos-de-pensamiento-critico-y-lucha-por-un-mundo-ecosocialista\/<\/a><\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p>Otros comunicados de apoyo: 1. Comunistes de Catalunya: <a href=\"https:\/\/comunistes\/\">https:\/\/comunistes<\/a><a href=\"https:\/\/comunistes.cat\/resolucio-sobre-el-centenari-del-naixement-de-manuel-sacristan\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">.<\/a> 2. Fundaci\u00f3n de Investigaciones Marxistas (FIM): <a href=\"https:\/\/www.fim.org.es\/actividad.php?id_actividad=1209\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ttps:\/\/www.fim.org.es\/<\/a><\/p>\n<p><strong>En el <\/strong><strong><i>mientrastanto.e<\/i><\/strong><strong> de marzo se ha publicado un art\u00edculo de Alfons Barcel\u00f3 que con seguridad ser\u00e1 de su inter\u00e9s: \u00abNoticia y recuerdo de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb (<\/strong><strong><a href=\"https:\/\/mientrastanto.org\/243\/ensayo\/noticia-y-recuerdo-de-manuel-sacristan\/\">https:\/\/mientrastanto.org\/243\/ensayo\/noticia-y-recuerdo-de-manuel-sacristan\/<\/a><\/strong><strong>.)<\/strong><\/p>\n<p><em>Buena semana, muchas gracias.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a> INDICE<br \/>\n<a href=\"#11\">1. Primer curso<\/a><br \/>\n<a href=\"#1\">2. <\/a><a href=\"#1\">Certificado de docencia<\/a><br \/>\n<a href=\"#10\">3. \u00cdndice de Fundamentos de filosof\u00eda<\/a><br \/>\n<a href=\"#2\">4. Primera lecci\u00f3n: Camino para obtener una noci\u00f3n de la filosof\u00eda<\/a><br \/>\n<a href=\"#3\">5. <\/a><a href=\"#3\">Segunda lecci\u00f3n: Fuentes y m\u00e9todo de la filosof\u00eda<\/a><br \/>\n<a href=\"#4\">6. <\/a><a href=\"#4\">Tercera lecci\u00f3n: Los problemas de la filosof\u00eda<\/a><br \/>\n<a href=\"#5\">7. Opiniones sobre sus clases<\/a><br \/>\n<a href=\"#8\">8. La enfermedad nacional<\/a><br \/>\n<a href=\"#6\">9. Seminario sobre El concepto de filosof\u00eda<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"11\"><\/a> <b>1. Primer curso<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Tras su regreso a Barcelona despu\u00e9s de los cuatro semestres de estudio en el Instituto de L\u00f3gica Matem\u00e1tica y Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcnster, Sacrist\u00e1n<i> <\/i>empez\u00f3 a trabajar como profesor ayudante del que ser\u00eda director de su tesis doctoral \u2013Joaquim Carreras i Artau, profesor de Historia de la Filosof\u00eda de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UB\u2013 el curso 1956-1957. Sigui\u00f3 si\u00e9ndolo los cursos 1957-58 y 1958-59. El curso siguiente, con el fin de superar las presiones de profesores numerarios de la propia Facultad y las nada afables exigencias del arzobispado nacional-cat\u00f3lico barcelon\u00e9s que en absoluto comulgaba con la aproximaci\u00f3n ilustrada a la filosof\u00eda de Kant que impart\u00eda en clases y seminarios aquel joven profesor de Fundamentos de Filosof\u00eda, Sacrist\u00e1n fue trasladado a la Facultad de Econ\u00f3micas, Pol\u00edticas y Empresariales para evitar males mayores. Su expulsi\u00f3n por ejemplo. (Tiempo despu\u00e9s, el propio Carreras Artau recibi\u00f3 un toque de atenci\u00f3n del obispado barcelon\u00e9s. Su pecado e inconsistencia: explicar la filosof\u00eda kantiana \u00absiendo como era un cat\u00f3lico de una sola pieza\u00bb. Lo era.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n sigui\u00f3 impartiendo clases de \u00abFundamentos en la Facultad\u00bb en Econ\u00f3micas hasta el curso 1964-1965. No se le renov\u00f3 su contrato laboral el curso siguiente. Pas\u00f3 a ser un trabajador editorial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por otra parte, el autor hab\u00eda iniciado su militancia en el PSUC-PCE en la primavera de 1956 y hab\u00eda asistido al primer congreso del PSUC en el verano de 1965, en el que fue elegido miembro del Comit\u00e9 Central.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En <i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n. Historia de la filosof\u00eda espa\u00f1ola entre 1843 y 1973<\/i>, pp. 404-406 observa V\u00edctor M\u00e9ndez Baiges: \u00abEl encargo que Sacrist\u00e1n recibi\u00f3 en Par\u00eds no fue, en cualquier caso, repartir <i>Mundos Obreros<\/i> [por los barrios fabriles de Barcelona], sino el de crear, junto a su viejo conocido Francesc Vicens, c\u00e9lulas de intelectuales en Barcelona. Encajaba esto muy bien con su decisi\u00f3n de mantenerse en la Universidad. En 1957, Francesc Vicens fue detenido en una redada masiva de militantes, por lo que tuvo que hacerse cargo \u00e9l de todo el asunto.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Algunos compa\u00f1eros de proyectos anteriores, se\u00f1ala M\u00e9ndez Baiges, \u00abfueron poco receptivos a sus intenciones. Aunque se considerasen a s\u00ed mismos comunistas, o marxistas, no se sent\u00edan demasiado atra\u00eddos por los partidos de la III Internacional. \u201cHab\u00edamos vivido en un contexto muy r\u00edgido y dictatorial. No se trataba de salir de un cuartel para integrarse en otro\u201d, fue como expuso la cuesti\u00f3n Jos\u00e9 Agust\u00edn Goytisolo. Garc\u00eda Borr\u00f3n, que ya estaba en Murcia, no acab\u00f3 de percibir, ni de comprender, lo que hac\u00eda su amigo, pues para \u00e9l la pistola sovi\u00e9tica segu\u00eda haciendo buena pareja con el martillo de don Marcelino\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Josep Maria Castellet, por su parte, \u00abrecuerda la gran determinaci\u00f3n con la que Sacrist\u00e1n regres\u00f3 de Alemania. No negaba la baja calidad intelectual de las consignas ni las muchas deficiencias del bloque comunista. Pero de eso se trataba: de superarlas. Se daba cuenta de lo que el asunto ten\u00eda de apuesta, de incerteza, de posibilidades de fracaso. Pero hab\u00eda tomado una decisi\u00f3n y arrostrar\u00eda las consecuencias. Gabriel Ferrater, siempre desconfiado ante los pedagogos pol\u00edticos, avis\u00f3 al que se cre\u00eda un \u201chombre de destino\u201d de la responsabilidad que pasaba a contraer con los j\u00f3venes que reclutaba.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">M\u00e9ndez Baiges comenta a continuaci\u00f3n que Sacrist\u00e1n, con la ayuda de Josep Fontana, consigui\u00f3 \u00abconstruir una c\u00e9lula operativa del PSUC. Octavi Pellissa, Luis Goytisolo, Joaqu\u00edn Jord\u00e0, Salvador Giner, August Gil Matamala y Jordi Sol\u00e9 Tura estuvieron entre sus integrantes. Eran j\u00f3venes universitarios que conformaron un germen que crecer\u00eda los a\u00f1os siguientes. Con ellos intent\u00f3 construir Sacrist\u00e1n un cuartel que fuera m\u00e1s luminoso, m\u00e1s culto, menos cuartel, si bien m\u00e1s multitudinario, m\u00e1s organizado, m\u00e1s poderoso, m\u00e1s cuartel tambi\u00e9n. Una Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza a la manera comunista.\u00bb<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\"> VOLVER AL INDICE <\/a><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a> <b>2. Certificado de docencia<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Seg\u00fan un \u00abCertificado de docencia\u00bb de 1982 de la Secretaria General de la UB, Sacrist\u00e1n desempe\u00f1\u00f3 las siguientes funciones docentes (con alg\u00fan error, marcado en rojo):<\/span><\/p>\n<div align=\"right\">\n<table style=\"width: 93.2645%;\" width=\"1274\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>CARGOS<\/b><\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>NOMBRE DE LA ASIGNATURA<\/b><\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>CURSO<\/b><\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>OBSERVACIONES<\/b><\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesor encargado de curso<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">FUNDAMENTOS DE FILOSOF\u00cdA<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #ff0000;\">1954-1955<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #ff0000;\">1955-1956<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">(EFECTOS: 1956-1957)<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesor adjunto interino<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">INTRODUCCI\u00d3N A LA FILOSOF\u00cdA Y SOCIOLOG\u00cdA Y METODOLOG\u00cdA DE LAS CIENCIAS SOCIALES<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1956-1957<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">(EFECTOS:<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1957-1958<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1958-1959)<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesor encargado de curso<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">FUNDAMENTOS DE FILOSOF\u00cdA<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1958-1959<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1959-1960<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesor adjunto interino<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">INTRODUCCI\u00d3N A LA FILOSOF\u00cdA Y SOCIOLOG\u00cdA Y METODOLOG\u00cdA DE LAS CIENCIAS SOCIALES<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1959-1960<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1960-1961<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesor encargado de Curso<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">FUNDAMENTOS DE FILOSOF\u00cdA<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1960-1961<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1961-1962<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesor adjunto interino<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">INTRODUCCI\u00d3N A LA FILOSOF\u00cdA Y METODOLOG\u00cdA DE LAS CIENCIAS SOCIALES<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1961-1962<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1962-1963<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesor encargado de curso<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">FUNDAMENTOS DE FILOSOF\u00cdA<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1962-1963<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1963-1964<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesor adjunto interino<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">INTRODUCCI\u00d3N A LA FILOSOF\u00cdA Y METODOLOG\u00cdA DE LAS CIENCIAS SOCIALES<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1963-1964<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1964-1965<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Profesor encargado de curso<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">FUNDAMENTOS DE FILOSOF\u00cdA<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1964-1965<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Catedr\u00e1tico contratado<\/span><\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">METODOLOG\u00cdA DE LAS CIENCIAS SOCIALES<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1975-1976<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">(Efectos: 16\/07\/1976)<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Dedicaci\u00f3n exclusiva<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 12.6572%;\" width=\"310\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Catedr\u00e1tico contratado<\/span><\/td>\n<td style=\"width: 28.4202%;\" width=\"322\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">METODOLOG\u00cdA DE LAS CIENCIAS SOCIALES<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">IMPARTE TAMBI\u00c9N EN LA FACULTAD DE GEOLOG\u00cdA UN CURSO DE METODOLOG\u00cdA DE LAS CCSS (SEMINARIO)<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">CURSOS DE DOCTORADO: 1977-1978: \u00abLA TEOR\u00cdA DEL CAMBIO CIENT\u00cdFICO DE KUHN\u00bb.<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.5683%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1976-1977<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1977-1978<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1978-1979<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1979-1980<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1980-1981<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1981-1982<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 9.41417%;\" width=\"321\">\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Dedicaci\u00f3n exclusiva<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">A\u00f1adido: \u00abcargo que contin\u00faa desempe\u00f1ando en el d\u00eda de la fecha.\u00bb (20 de marzo de 1982)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">No se incluye el curso que imparti\u00f3 en 1972-1973 sobre \u00abTeor\u00eda general del m\u00e9todo\u00bb durante el rectorado de Arturo Caballero L\u00f3pez (el contrato firmado abarcaba desde septiembre de 1972 hasta 30 de septiembre de 1973) .<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n no pudo ser profesor encargado de curso de Fundamentos de filosof\u00eda los a\u00f1os 1954-1955 y 1955-1956. Estaba estudiando l\u00f3gica y epistemolog\u00eda en el Instituto de L\u00f3gica de M\u00fcnster. Este Instituto, se\u00f1ala Paula Olmos, \u00abera uno de los centros m\u00e1s importantes de investigaci\u00f3n l\u00f3gica en Europa por lo que Sacrist\u00e1n pudo adquirir all\u00ed amplios y precisos conocimientos de una materia que\u2026 no acababa de recibirse y afianzarse en Espa\u00f1a.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n hab\u00eda obtenido su licenciatura en Filosof\u00eda y Letras, Secci\u00f3n de Filosof\u00eda, el 10 de junio de 1953, \u00abcon la calificaci\u00f3n de SOBRESALIENTE Y PREMIO EXTRAORDINARIO\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el certificado firmado por el Decano de la Facultad, el catedr\u00e1tico-Secretario de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UB, Lisardo Rubio Fern\u00e1ndez, se\u00f1alaba:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">CERTIFICO: que D. Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, natural de Madrid, verific\u00f3 los ejercicios de Grado de Licenciado en Filosof\u00eda y Letras, Secci\u00f3n de Filosof\u00eda, el d\u00eda diez de junio de mil novecientos cincuenta y tres obteniendo la calificaci\u00f3n de SOBRESALIENTE, ya previo los ejercicios de Oposici\u00f3n que realiz\u00f3 el d\u00eda veintinueve de septiembre de mil novecientos cincuenta y tres le fue concedido por el Tribunal correspondiente PREMIO EXTRAORDINARIO.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Y para que conste, a los efectos de la expedici\u00f3n del correspondiente t\u00edtulo de Licenciado en Filosof\u00eda y Letras, secci\u00f3n de Filosof\u00eda, expido la presente Certificaci\u00f3n de Orden y con el V\u00ba B\u00ba del Ilmo. Sr. Decano de esta Facultad el d\u00eda nueve de noviembre de mil novecientos cincuenta y tres.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En una \u00abCertificaci\u00f3n Acad\u00e9mica Personal\u00bb, de 22 de noviembre de 1956, se se\u00f1alaba: \u00abA V.S. con el mayor respeto expone: Que necesitando acreditar su condici\u00f3n de licenciado en Filosof\u00eda y Letras, secci\u00f3n Filosof\u00eda y hallarse en posesi\u00f3n del t\u00edtulo de licenciado, con objeto de formar parte en Oposiciones a C\u00e1tedra de Filosof\u00eda de Instituto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Salvo error por nuestra parte, Sacrist\u00e1n nunca se present\u00f3 a las oposiciones de c\u00e1tedra de filosof\u00eda de secundaria. Fue, eso s\u00ed, profesor ayudante del catedr\u00e1tico Carreras Artau en el Instituto Maragall de Barcelona durante el curso 1953-1954.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"10\"><\/a> <b>3. \u00cdndice de &#8216;Fundamentos de filosof\u00eda&#8217;<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Ediciones T\u00e9cnicas del SEU y la Cooperativa Universitaria editaron los apuntes redactados de los cursos 1956-1957 y 1957-1958 impartidos por el autor en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, secci\u00f3n Filosof\u00eda, de la Universidad de Barcelona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El \u00edndice de estos apuntes del curso 1956-1957 es el siguiente:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Introducci\u00f3n<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.1. Camino para obtener una noci\u00f3n de la filosof\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.2. Fuentes y m\u00e9todos de la Filosof\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.3. Los problemas de la filosof\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Parte primera: L\u00f3gica<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>1. Nociones generales. <\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.1. Los problemas del conocimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.2. Las formas l\u00f3gicas<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.3. L\u00f3gica y metodolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>2. Las grandes etapas de la historia de la l\u00f3gica<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.1. El <i>Organon<\/i> de Arist\u00f3teles.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.2. La l\u00f3gica de las escuelas medievales.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.3. Ampliaciones no-formales de la l\u00f3gica aristot\u00e9lica.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.4. Las l\u00f3gicas no-aristot\u00e9licas.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.5. La l\u00f3gica en su estado actual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>3. El programa l\u00f3gico formal.<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.1. Aspecto formal del conocimiento<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.2. Necesidad del discurso simb\u00f3lico-formal en l\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.3. Cualidades del discurso simb\u00f3lico-formal perfecto.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.4. Variables y constantes l\u00f3gicas<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>4. L\u00f3gica de proposiciones<\/b>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">4.1. Variables proposicionales y constantes l\u00f3gico-proposicionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">4.2. Sintaxis de la l\u00f3gica de proposiciones<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">4.3. Metodolog\u00eda del c\u00e1lculo proposicional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>5. L\u00f3gica de predicados<\/b>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.1. Variables, constantes y operadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.2. Sintaxis de la l\u00f3gica de predicados.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.3. Cuestiones de metal\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>6. Nociones de l\u00f3gica de clases y de l\u00f3gica de relaciones<\/b>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">6.1. Nociones de l\u00f3gica de clases.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">6.2. Nociones de l\u00f3gica de relaciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>7. La inducci\u00f3n.<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">7.1. Concepto de inducci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">7.2. Aspectos formal y metodol\u00f3gico del problema de la inducci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>8. Tratamiento moderno de la inducci\u00f3n y la deducci\u00f3n.<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">8.1. Deducci\u00f3n: el concepto de c\u00e1lculo de la inferencia \u00abnatural\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">8.2. Tratamiento simb\u00f3lico-formal de la doctrina del silogismo categ\u00f3rico.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">8.3. Inducci\u00f3n: la teor\u00eda general de la reducci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">8. 4. El tema de la inducci\u00f3n sustituido por el de la l\u00f3gica del c\u00e1lculo de probabilidades.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Parte segunda: Metodolog\u00eda<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.1. Concepto de m\u00e9todo. Concepto de metodolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.2. Definici\u00f3n. Divisi\u00f3n. Prueba. Demostraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.3. Deducci\u00f3n e inducci\u00f3n en el m\u00e9todo cient\u00edfico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Parte tercera: Teor\u00eda del conocimiento<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>1. Introducci\u00f3n.<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.1. Noci\u00f3n de la teor\u00eda del conocimiento y problemas que plantea.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.2. Descripci\u00f3n del conocimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.3. La esencia del conocimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>2. Posibilidad del conocimiento<\/b>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.1. Planteamiento del problema.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.2. La duda met\u00f3dica.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.3. Criticismo. Indicaciones finales sobre el problema.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>3. La verdad<\/b>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.1. Definici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.2. Verdad, coherencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.3. La verdad como cualidad de los juicios.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.4. La verdad como una relaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.5. Falsedad y error.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.6. El concepto pragmatista de verdad<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.7. El concepto idealista de la verdad.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.8. La verdad seg\u00fan Heidegger.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>4. El saber y sus fuentes<\/b>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">4.1. La verdad y el saber. Formas imperfectas y forma perfecta del saber.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">4.2. La certeza y sus clases.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">4.3. Fuentes originales de la certeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>5. Planteamiento del problema noci\u00f3n de lo transcendente y de lo inmanente<\/b>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.1. Planteamiento del problema. Noci\u00f3n de lo transcendente y de lo inmanente.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.2. El realismo ingenuo.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.3. El idealismo metaf\u00edsico.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.4. El idealismo transcendental.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.5. El realismo cr\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Parte cuarta: Ontolog\u00eda<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>1. La ontolog\u00eda<\/b>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.1. Noci\u00f3n de ontolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.2. Nombres con los que es conocida.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.3. Posibilidad de la ontolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">1.4. Ser y objeto. Noci\u00f3n de objeto. Distintas especies de objetos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>2. Los objetos reales.<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.1. Noci\u00f3n de realidad. Sus dos sentidos: ser y existencia de los objetos.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.2. El ser y sus formas categoriales. Substancia y accidente.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.3. Noci\u00f3n de la esencia. Substancia primeras y segundas.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.4. La realidad existencial. Propiedades derivadas de la existencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">2.5. Especies de objetos reales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>3. Los objetos mentales.<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.1. Noci\u00f3n y caracteres de los objetos mentales. Dos especies de los mismos.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.2. Los objetos ideales. Consideraci\u00f3n especial de algunos de ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">3.3. Los objetos ficticios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>4. Los universales<\/b>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">4.1. El problema metaf\u00edsico de los universales. Su planteamiento. Noci\u00f3n del universal.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">4.2. Soluciones posibles al problema.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">4.4. Los universales <i>in re, post rem<\/i> y <i>ante rem<\/i>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>5. Esencia y existencia.<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.1. Problema de la distinci\u00f3n entre esencia y existencia. Su planteamiento. Datos referentes al mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.2. Distinci\u00f3n mental o de raz\u00f3n y distinci\u00f3n real.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">5.3. La posici\u00f3n del existencialismo en este problema. Discusi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>4. Lecci\u00f3n 1\u00aa. Camino para obtener una noci\u00f3n de la filosof\u00eda<\/b><\/h3>\n<p>1. Si la primera tarea en el estudio de toda ciencia debe ser la aclaraci\u00f3n, siquiera sea provisional, de su propio concepto, tal principio es de especial aplicaci\u00f3n a la filosof\u00eda porque sus mismos cultivadores lo discuten. Cierto que esto ocurre tambi\u00e9n hoy d\u00eda en otras ciencias que ven\u00edan siendo consideradas como claramente definidas; tal el caso, por ejemplo, de la matem\u00e1tica. Pero es seguramente importante el hecho de que, mientras el concepto de filosof\u00eda ha sido en todo tiempo, si no objeto de discusi\u00f3n expresa, s\u00ed al menos de diversidad de pareceres, una ciencia como la matem\u00e1tica haya llegado a ver discutida su propia raz\u00f3n de ser precisamente en el momento en que ella misma ha tematizado los conceptos filos\u00f3ficos de que se nutre. Tambi\u00e9n este ejemplo, pues, parece referirnos a una especial discutibilidad de lo filos\u00f3fico en general, y por tanto del concepto mismo de filosof\u00eda.<\/p>\n<p>2. Poca luz arroja sobre el mismo la etimolog\u00eda del t\u00e9rmino que lo expresa (filosof\u00eda, \u00abamor a la sabidur\u00eda\u00bb), a causa de su excesiva vaguedad. El t\u00e9rmino \u00abfilosof\u00eda\u00bb viene atribuido tradicionalmente a Pit\u00e1goras: \u00abS\u00f3crates en las <em>Sucesiones<\/em>, dice que habi\u00e9ndose preguntado Leonte, tirano de Fliunte, qu\u00e9 era, Pit\u00e1goras dijo: \u201cfil\u00f3sofo\u201d.\u00bb (Diogenes Laercio, <i>Vidas de los fil\u00f3sofos m\u00e1s ilustres<\/i>, VIII, 5). Se ha querido dar significado a la contestaci\u00f3n: Pit\u00e1goras se habr\u00eda propuesto con esa autodefinici\u00f3n diferenciarse de los \u00absabios\u00bb f\u00edsicos o pol\u00edticos o moralistas que crearon la civilizaci\u00f3n griega cl\u00e1sica, esto es, la cultura griega de las ciudades, posterior a la hom\u00e9rica y hesi\u00f3dica, que fue una cultura aristocr\u00e1tica y feudal: Tales, Sol\u00f3n Anaximandro, etc; pero no se ve claramente en que pudo consistir esa diferenciaci\u00f3n, pues la obra pitag\u00f3rica (es decir, de la escuela de Pit\u00e1goras) no parece haber sido sino una suma de temas cosmol\u00f3gicos, religiosos, morales y pol\u00edticos \u2013es decir, una suma de los temas propios de esos mismos \u00absabios\u00bb. S\u00f3lo como una expresi\u00f3n de modestia es pues comprensible la voz \u00abfilosof\u00eda\u00bb, tal como la tradici\u00f3n la atribuye a Pit\u00e1goras.<\/p>\n<p>3. El intento de obtener un concepto de filosof\u00eda como fruto de una consideraci\u00f3n hist\u00f3rica, es decir, estudiando lo que los grandes fil\u00f3sofos han entendido expresamente por \u00abfilosof\u00eda\u00bb, tiene sin duda la gran utilidad de mostrarnos directamente que no hay entre ellos unanimidad a este respecto. Desde el amplio repertorio de todos los temas conocidos, considerando a su vez como asidero simb\u00f3lico para una religi\u00f3n \u2013esto fue la filosof\u00eda de los pitag\u00f3ricos\u2013 hasta la concepci\u00f3n de la filosof\u00eda como una pura actividad cr\u00edtica, como es el caso de varios fil\u00f3sofos contempor\u00e1neos; desde su definici\u00f3n como una investigaci\u00f3n que atiende a todos los objetos reales y posibles, pero desde un determinado punto de vista (aristotelismo), hasta la formulaci\u00f3n del hacer filos\u00f3fico como una cr\u00edtica de fundamentos que da lugar a un vac\u00edo te\u00f3rico del que surge, sin ra\u00edces sistem\u00e1ticas, una m\u00edstica del todo informulable (Wittgenstein) \u2013el abismo, los abismos que separan los puntos de vista, cuando de la concepci\u00f3n de la filosof\u00eda se trata, son demasiado radicales como para que una consideraci\u00f3n de todas esas concepciones pueda extraer de ellas unos puntos de coincidencia bastantes para caracterizar suficiente y positivamente nuestra disciplina.<\/p>\n<p>Un rasgo com\u00fan a todos las concepciones puede empero, si no bastar para aclararnos el concepto de filosof\u00eda, s\u00ed, al menos, darnos raz\u00f3n de la discrepancia de pareceres al respecto: conc\u00edbase la filosof\u00eda como estudio de cualesquiera objetos \u2013es decir, tambi\u00e9n de los objetos que estudian las tres ciencias\u2013, pero desde un determinado y propio punto de vista; o conc\u00edbasela como una actitud meramente cr\u00edtica, o como un estudio y ensamblamiento general de los resultados de las ciencias positivas \u2013el hecho es que en todos los casos la filosof\u00eda es entendida como una investigaci\u00f3n que se coloca al margen de todos las dem\u00e1s ciencias <i>consideradas en bloque<\/i>, bien sea porque ella posee un determinado punto de vista esencialmente distinto del de todas las ciencias positivas <i>por el hecho de ser \u00e9stas positivas y particulares, <\/i>bien sea porque se la hace consistir en una actividad \u2013la cr\u00edtica o la sistematizaci\u00f3n o ambas\u2013 que no tiene el mismo horizonte que el de las dem\u00e1s ciencias ni descansa en los mismos principios, o exige, adem\u00e1s de los principios de los dem\u00e1s ciencias, otros nuevos y propios. El fil\u00f3sofo, en efecto, ha pretendido siempre prescindir de presupuestos que no sean objeto propio de la filosof\u00eda misma. No ocurre as\u00ed en las dem\u00e1s ciencias, las cuales presuponen todas, por lo menos, los principios de la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Ahora bien: entre los supuestos que las ciencias generalmente admiten ha habido tradicionalmente uno fundamental: el acuerdo acerca del objeto sobre el cual versa esa ciencia. Ese supuesto es tan fundamental que cuando dentro de una ciencia particular se empieza a poner a discusi\u00f3n cual es su objeto, se dice que esa ciencia se encuentra en \u00abcrisis de fundamentos\u00bb, en crisis, en discusi\u00f3n de sus primeros conceptos, de su base racional.<\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse, en consecuencia, que la filosof\u00eda se halla en una crisis de fundamentos desde sus or\u00edgenes hasta hoy, porque nunca en toda la historia de la filosof\u00eda ha habido pleno y evidente acuerdo sobre el objeto de la misma. Esto explica que los grandes fil\u00f3sofos no coinciden siempre en la definici\u00f3n de qu\u00e9 es filosof\u00eda: empiezan por no ponerse todos el mismo objeto de estudio, por no realizar todos, en \u00faltimo t\u00e9rmino, la misma actividad cient\u00edfica. En general, los grandes fil\u00f3sofos cl\u00e1sicos han sido iniciadores de otros tantos tipos de investigaci\u00f3n, para el cual cada uno de ellos se\u00f1ala el objeto, por lo menos el objeto formal, o punto de vista. En \u00faltima instancia, esto es consecuencia de uno de los rasgos comunes a todos los grandes fil\u00f3sofos, de uno de los rasgos propios de la filosof\u00eda: el carecer de presupuestos en otra ciencia impone la necesidad de poner el propio objeto de estudio como problema, o incluso la misma actividad investigadora.<\/p>\n<p>4. Obtener un cabal concepto de la filosof\u00eda exigir\u00eda sin duda determinar su objeto. No obstante, tanto la tem\u00e1tica que los fil\u00f3sofos han tratado a lo largo de la historia como \u2013sobre todo\u2013 los medios de que se han valido para su estudio y las caracter\u00edsticas que dimanan de esos medios \u2013la <i>forma<\/i> de la investigaci\u00f3n\u2013 permiten establecer una serie de comparaciones previas que pueden aclarar algunos extremos, por lo menos negativamente.<\/p>\n<p><b>Filosof\u00eda y Religi\u00f3n<\/b> han coincidido muy a menudo durante la historia de la cultura en el empe\u00f1o de dar contestaciones a las cuestiones m\u00e1s profundas que se plantean al hombre cuando considera el mundo, la vida y su propia existencia. Pero junto a esa coincidencia en el plantear lo que se llama com\u00fanmente \u00abcuestiones \u00faltimas\u00bb, una gran diferencia formal, una importante disparidad en la forma de enfocar esos problemas y de dar respuesta a ellos distingue a ambos productos culturales: es esencial a la religi\u00f3n la admisi\u00f3n de tesis e ideas que el hombre religioso, el <i>creyente,<\/i> tiene de por fe; el fil\u00f3sofo, en cambio, aspira por lo general a realizar su estudio con la sola ayuda de la experiencia y la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el <i>Arte<\/i> presenta a veces \u2013como la Religi\u00f3n y la Filosof\u00eda\u2013 la pretensi\u00f3n de interpretar toda la realidad que afecta al hombre, intentando sumergirse para ello en las zonas m\u00e1s hondas de la existencia. Pero la limitaci\u00f3n a la raz\u00f3n y a la experiencia \u2013que ya distinguen a la filosof\u00eda de la religi\u00f3n\u2013 la diferencian tambi\u00e9n del arte; ning\u00fan contenido puede ser filos\u00f3fico que no sea expresable en t\u00e9rminos l\u00f3gicos, comprensibles en principio por todo el mundo de la misma manera; en cambio, puede ser art\u00edstico.<\/p>\n<p>Ese criterio disyuntivo de la filosof\u00eda respecto de la religi\u00f3n y del arte no nos ayuda, en cambio, a diferenciarla de las <i>dem\u00e1s ciencias<\/i> que estudian el mundo y el hombre, como organismo o como sujeto social. Tambi\u00e9n la ciencia se limita a las dos fuentes del saber filos\u00f3fico \u2013la raz\u00f3n y la experiencia\u2013, y tambi\u00e9n aspira a que todas sus tesis est\u00e9n fundamentadas en esas dos fuentes de conocimiento y s\u00f3lo en ellas.<\/p>\n<p>Es notable \u2013y va a guiarse en nuestra ulterior consideraci\u00f3n del problema\u2013 el hecho de que en la literatura filos\u00f3fica se lean muy a menudo expresiones como \u00ablas ciencias particulares\u00bb o simplemente \u00abla ciencia\u00bb o \u00ablas ciencias\u00bb, cuando se habla de las ciencias que no son la filosof\u00eda. Subyace a esas expresiones la idea de que la filosof\u00eda, a diferencia de \u00ablas ciencias\u00bb, no se ocupa de s\u00f3lo alg\u00fan objeto determinado del mundo o realidad. Esta caracterizaci\u00f3n negativa \u2013que podr\u00eda servirse como criterio distintivo de la filosof\u00eda respecto de las ciencias particulares\u2013 es empero susceptible de interpretaciones diversas. Podr\u00eda ocurrir en efecto que la filosof\u00eda no se ocupara s\u00f3lo de una parte de la realidad porque las estudiara todas. M\u00e1s tambi\u00e9n podr\u00eda significar ese criterio distintivo que la filosof\u00eda se ocupa de alg\u00fan objeto fundamental \u2013objeto ahora en el sentido t\u00e9cnico, de \u00abtema\u00bb de de \u00abcosa\u00bb\u2013 que fuera anterior a toda consideraci\u00f3n concreta de la realidad.<\/p>\n<p>Esa m\u00faltiple posibilidad de interpretaci\u00f3n est\u00e1 en la ra\u00edz de las discusiones en torno a cu\u00e1l es el objeto de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p><b>Determinaci\u00f3n del objeto de la filosof\u00eda<\/b>.<\/p>\n<p>1. Una determinada escuela filos\u00f3fica, <i>el positivismo<\/i> puro del siglo XIX, cuyo principal representante fue Augusto Comte, elude expresamente el problema al negar todo objeto a la filosof\u00eda. Para Comte, experiencia y conocimiento son sin\u00f3nimos; ahora bien: puesto que las ciencias particulares agotan en su investigaci\u00f3n todo el campo de la experiencia (y \u00e9sta puede luego sistematizarse en una visi\u00f3n general que Comte ve\u00eda como la base de su ciencia \u00faltima, la sociolog\u00eda), la filosof\u00eda carece de objeto. El hecho hist\u00f3rico de la existencia de una especulaci\u00f3n filos\u00f3fica al lado de la ciencia es para Comte una manifestaci\u00f3n de la inmadurez cultural de la humanidad: las ciencias no han alcanzado todo el saber que el hombre necesita; \u00e9ste, con una impaciencia carente de cr\u00edtica y apoyada en los prejuicios del pasado, proyecta sus deseos en lo desconocido: tal proyecci\u00f3n es la filosof\u00eda. Comte profetiza su desaparici\u00f3n con el progreso cient\u00edfico de la humanidad.<\/p>\n<p>2. El reconocimiento de que el mundo \u2013concebido como \u00abtotalidad de la experiencia posible\u00bb\u2013 es el objeto investigado ya por la ciencia, y la tesis de que nada que no pertenezca al mundo puede ser objeto (es decir, puede ser conocido de alg\u00fan modo) lleva al<i> criticismo<\/i>, que es la tradici\u00f3n filos\u00f3fica inaugurada por Kant, a no asignar a la filosof\u00eda m\u00e1s objeto que la investigaci\u00f3n cr\u00edtica de la posibilidad de saber, de la raz\u00f3n. En Kant mismo, esa limitaci\u00f3n de la filosof\u00eda a la cr\u00edtica del conocimiento, a la teor\u00eda del conocimiento, no es tan patente ni categ\u00f3rica como en algunos neokantianos: el cap\u00edtulo moral de la obra de Kant (la <i>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/i>), as\u00ed como sus pensamientos referentes a la finalidad (la <i>Cr\u00edtica de la facultad de juzgar<\/i>), la dan pie para alcanzar algunos objetos transemp\u00edricos propios de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica, entre ellos Dios.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n kantiana, especialmente en el neokantismo de la llamada Escuela de Marburgo (finales del siglo XIX y principios del XX), es donde la concepci\u00f3n de la filosof\u00eda como teor\u00eda del conocimiento parece m\u00e1s tajantemente.<\/p>\n<p>Para el criticismo, pues, hay un objeto propiamente filos\u00f3fico: el conocimiento en general. Pero este objeto no lo es tanto de tratamiento sistem\u00e1tico (excepto en Kant, que lo dedica un tratado), cuanto de actividad cr\u00edtica: m\u00e1s que el tema para una ciencia sistem\u00e1tica, lo que el criticismo establece es el objeto de una actividad intelectual.<\/p>\n<p>Esto se manifiesta ya en el neokantismo, pero no alcanza una consecuente formulaci\u00f3n sino en el neopositivismo.<\/p>\n<p>3. Esta escuela, de brillante y corta historia (precedentes: Mach y Avenarius en el siglo XIX; momento de mayor organizaci\u00f3n como escuela, \u00e9poca de entreguerras; \u00faltima aparici\u00f3n como escuela: 1939) re\u00fane en s\u00ed motivos positivistas con elementos kantianos y otros propios, derivados del desarrollo de lo que se ha llamado \u00abcrisis de fundamentos\u00bb de las ciencias de la naturaleza y de su ciencia b\u00e1sica, la matem\u00e1tica.<\/p>\n<p>El elemento positivista del neopositivismo es la tesis de que no hay m\u00e1s conocimiento que el suministrado por las ciencias emp\u00edricas. Pero la crisis de fundamentos de algunas de estas ciencias (por ejemplo, la f\u00edsica) y la de la matem\u00e1tica, el hecho de que esta \u00faltima se encuentre un d\u00eda ante paradojas y contradicciones de cierta importancia, que al principio parecen irresolubles y consecuencia forzosa de los principios mismos y conceptos fundamentales en que esa ciencia se basa, ense\u00f1a a los neopositivistas la necesidad de analizar cr\u00edticamente los propios medios de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, la conceptuaci\u00f3n, la formulaci\u00f3n de leyes, etc. Por aqu\u00ed se introduce el elemento kantiano: la aceptaci\u00f3n de que, junto a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, heur\u00edstica, que fija hechos, el hombre debe realizar una investigaci\u00f3n cr\u00edtica acerca del sentido y validez de la actividad heur\u00edstica y de sus resultados.<\/p>\n<p>Lo que separa de Kant a los neopositivistas es que estos no admiten la posibilidad de una investigaci\u00f3n del conocimiento <i>en general<\/i>, de la \u00abRaz\u00f3n\u00bb, sino que \u2013y aqu\u00ed encontramos de nuevo un punto de vista positivista puro\u2013 los neopositivistas consideran que el \u00fanico saber digno y apto de y para el an\u00e1lisis cr\u00edtico es el saber cient\u00edfico-positivo concreto, tal como concretamente se logra a tal d\u00eda y tal hora en tal laboratorio o se expone en tal tratado determinado.<\/p>\n<p>Las ciencias positivas, en efecto, pueden codificarse en tratados. No as\u00ed la filosof\u00eda (en opini\u00f3n del neopositivismo), la cual no es sino un an\u00e1lisis cr\u00edtico de esos tratados. No hay filosof\u00eda, s\u00f3lo hay filosofar. \u00ab\u2026 nosotros no reconocemos ya en la filosof\u00eda\u2026 un sistema de conocimientos sino un sistema de hechos.\u00bb (M. Schlick: <i>Les \u00e9nonc\u00e9s scientifiques et la r\u00e9alit\u00e9 du monde ext\u00e9rieur<\/i>, p. 11).<\/p>\n<p>Los temas culturales y morales, por \u00faltimo, son para algunos neopositivistas inabordables: \u00abDe lo que no se puede hablar, hay que callar\u00bb (L. Wittgenstein, <i>Tractatus logico-philosophicus<\/i>, 7). Para otros, en cambio, la actividad filos\u00f3fica estricta la cr\u00edtica de la ciencia\u2013- puede y debe acompa\u00f1arse de una cr\u00edtica o sabidur\u00eda moral, porque \u00abel prudente supera, en efecto, a la mayor\u00eda preciosamente en que sabe mejor que \u00e9sta le significaci\u00f3n de lo que se dice\u00bb (M. Schlick, op. cit. p. 14).<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u00abpositivismo l\u00f3gico\u00bb, usada a veces para calificar al n\u00facleo neopositivista llamado \u00abC\u00edrculo de Viena\u00bb, es un mero equ\u00edvoco, nacido del hecho de que alguno de los l\u00f3gicos modernos m\u00e1s importantes \u2013por ejemplo, R. Carnap\u2013 fueron en su tiempo miembros de ese grupo. Tal equ\u00edvoco se ha revelado perjudicial para la difusi\u00f3n de la nueva l\u00f3gica, la cual no est\u00e1 ligada por ninguna relaci\u00f3n esencial al neopositivismo.<\/p>\n<p>4. El criticismo y el neopositivismo son posiciones extremas en cuanto a la determinaci\u00f3n del objeto de la filosof\u00eda. No obstante, ya en esas escuelas aparece un tema filos\u00f3fico caracter\u00edstico: el estudio de los principios del saber, la gnoseolog\u00eda, cr\u00edtica o <i>teor\u00eda del conocimiento<\/i> o epistemolog\u00eda \u2013siquiera sea, en su versi\u00f3n m\u00e1s limitada, la neopositivista, como cr\u00edtica de la ciencia.<\/p>\n<p>Pero no es este el \u00fanico tema filos\u00f3fico que late en calidad de tal en esas dos escuelas, a las que tomamos ahora como punto de partida precisamente por su actitud extremadamente restringida en este asunto: tanto en la filosof\u00eda pr\u00e1ctica de Kant cuanto en las ideas de algunos neopositivistas (por ejemplo, en el \u00faltimo texto citado de Schlick), se admite como tema del fil\u00f3sofo la elaboraci\u00f3n de criterios pr\u00e1cticos o su estudio, de criterios \u00abpara la vida\u00bb \u2013de criterios morales. La justificaci\u00f3n que Schlick da a esa atribuci\u00f3n es que el sabio tiene m\u00e1s conciencia de lo que se dice que el que no lo es. Esa mayor conciencia brota, sin duda, de su mayor ciencia. Sobre el saber \u2013tanto sobre el que nos aportan las ciencias cuanto sobre el que nos facilita la actividad cr\u00edtica\u2013 puede pues elevarse una consideraci\u00f3n moral, unos principios para la acci\u00f3n humana y, consiguientemente, una consideraci\u00f3n de lo que es el resultado m\u00e1s general y valioso de esa actividad: la cultura, la vida espiritual.<\/p>\n<p>5. La concepci\u00f3n cl\u00e1sica del objeto de la filosof\u00eda \u2013y de la filosof\u00eda misma\u2013 cuenta tambi\u00e9n con esos dos momentos conceptuales que hemos observado en la idea restringida de filosof\u00eda propia del criticismo y del neopositivismo. Pero las filosof\u00edas cl\u00e1sicas incluyen adem\u00e1s un tercer objetivo tem\u00e1tico b\u00e1sico \u2013tan b\u00e1sico que es, en la tradici\u00f3n filos\u00f3fica, el tema por antonomasia: la investigaci\u00f3n de los fundamentos de la realidad, de lo que en la realidad fundamenta lo que en ella es manifestaci\u00f3n concreta y superficial, perecedera, la base general necesaria de las parcelas de realidad que son objeto de investigaci\u00f3n por cada ciencia positiva.<\/p>\n<p>Criticismo y neopositivisimo colocan al conocimiento como primer y fundamental objeto de estudio \u2013en rigor, como <i>\u00fanico<\/i> objeto posible del estudio filos\u00f3fico cient\u00edfico, rehusando el plantearse siquiera a la realidad como tal como tema de estudio filos\u00f3fico. Por eso est\u00e1 justificado el calificar de idealista no ya s\u00f3lo el criticismo \u2013que se llama a s\u00ed mismo, con Kant, \u00ab<i>idealismo<\/i> transcendental\u00bb\u2013 sino tambi\u00e9n al neopositivismo, pese a la significaci\u00f3n literal del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Estudio de la realidad y de sus fundamentos, estudio de nuestro conocimiento de ella, estudio de los principios de nuestra acci\u00f3n: \u00e9stas son las tres notas fundamentales del concepto cl\u00e1sico de filosof\u00eda. Definir a \u00e9sta como un estudio y concepci\u00f3n general de los fundamentos de la realidad, de la que dimanan principios para la acci\u00f3n, no resultar\u00e1 demasiado vago si se tiene en cuenta todo lo dicho anteriormente.<\/p>\n<p>Desde finales del siglo XIX algunos hechos indican un retorno al concepto cl\u00e1sico de filosof\u00eda, superando la destrucci\u00f3n positivista de la filosof\u00eda, caracter\u00edstica de ese siglo [XX] en muchos pa\u00edses, y la limitaci\u00f3n idealista de su concepto. El resurgir de la tradici\u00f3n aristot\u00e9lico-medieval en el neoescolasticismo, el programa inicial de la fenomenolog\u00eda de Husserl (a la b\u00fasqueda de una \u00abciencia fundamental absoluta\u00bb, previa, m\u00e1s general que todas las ciencias particulares y fundamento de ellas) e incluso, recientemente, el replanteamiento de problemas filos\u00f3ficos cl\u00e1sicos en el seno de las ciencias particulares m\u00e1s avanzadas \u2013la matem\u00e1tica y la f\u00edsica\u2013 y en la l\u00f3gica formal moderna, son claros testimonios de ese movimiento de retorno al concepto cl\u00e1sico de filosof\u00eda, movimiento sin duda enriquecido por los complejos desarrollos cr\u00edticos que lo han precedido.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>5. Lecci\u00f3n 2\u00aa. Fuentes y m\u00e9todo de la Filosof\u00eda<\/b><\/h3>\n<p>1. Al caracterizar formalmente a la filosof\u00eda frente a la religi\u00f3n y el arte se ha indicado ya, aunque s\u00f3lo de paso, en la cuesti\u00f3n de las fuentes y los m\u00e9todos de la filosof\u00eda. En aquella comparaci\u00f3n, en efecto, se se\u00f1alaba que la filosof\u00eda limita tanto el origen de sus conocimientos (fuentes) cuanto la elaboraci\u00f3n de los mismos (m\u00e9todo) a la raz\u00f3n y la experiencia. No obstante, esa primera aproximaci\u00f3n es todav\u00eda muy imprecisa, pues:<\/p>\n<p>1\u00ba. De la diversa valoraci\u00f3n de raz\u00f3n y experiencia como fuentes de conocimiento proceden una abundante serie de actitudes filos\u00f3ficas distintas en cuanto a los or\u00edgenes del conocimiento filos\u00f3fico;<\/p>\n<p>2\u00ba. La raz\u00f3n y la experiencia como <i>medios <\/i>de an\u00e1lisis y elaboraci\u00f3n del conocimiento no son, sin m\u00e1s, \u00abm\u00e9todo\u00bb. El <i>m\u00e9todo <\/i>(etim. \u00abcamino hacia\u00bb) supone una ordenaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las operaciones a realizar con los <i>medios <\/i>del trabajo cient\u00edfico. Y tambi\u00e9n aqu\u00ed, en esa ordenaci\u00f3n, son posibles distintas valoraciones de la raz\u00f3n y de la experiencia, diversidad que basta para fundar distintas actitudes filos\u00f3ficas en cuanto al m\u00e9todo de esta ciencia.<\/p>\n<p>Pronto se echa de ver que ambas cuestiones \u2013fuentes y m\u00e9todo\u2013 est\u00e1n \u00edntimamente ligadas: de la valoraci\u00f3n y concepci\u00f3n que de la raz\u00f3n y de la experiencia en general tenga una determinada direcci\u00f3n filos\u00f3fica depender\u00e1 tanto su actitud frente al problema de las fuentes de la filosof\u00eda como su posici\u00f3n en el del m\u00e9todo filos\u00f3fico. De aqu\u00ed que sea oportuno tratar ambas asuntos conjuntamente.<\/p>\n<p>2. Ahora bien: como ya se aprecia al intentar distinguir formalmente a la filosof\u00eda de la ciencia, las fuentes y m\u00e9todos de conocimiento que una y otra por lo general aceptan son los mismos. Respecto de las fuentes del conocimiento es pues imposible establecer una distinci\u00f3n importante entre ciencia y la filosof\u00eda \u2013sobre todo si nos atenemos a las actitudes filos\u00f3ficas cl\u00e1sicas (ya sean antiguas o modernas), desde Dem\u00f3crito hasta Marx y de Plat\u00f3n a Russell. La cuesti\u00f3n no es, en cambio, tan simple por lo que respecta al m\u00e9todo: pues aqu\u00ed, al ser necesaria una ordenaci\u00f3n de las operaciones racionales y emp\u00edricas, interviene inevitablemente, <i>por principio,<\/i> una valoraci\u00f3n de las mismas (Por otra parte, esa valoraci\u00f3n met\u00f3dica repercutir\u00e1 forzosamente en la cuesti\u00f3n de las fuentes, dando lugar tambi\u00e9n a una valoraci\u00f3n en este terreno; en rigor, se trata de lo mismo: de la valoraci\u00f3n respectiva de raz\u00f3n y experiencia).<\/p>\n<p><b>Si existen fuentes y m\u00e9todos especiales de la filosof\u00eda<\/b><\/p>\n<p>1. Por de pronto, pues, pueden preverse las siguientes actitudes filos\u00f3ficas b\u00e1sicas respecto del problema del m\u00e9todo, que lleva implicado el de las fuentes: 1\u00aa., que el fil\u00f3sofo proceda en la ordenaci\u00f3n de las operaciones del conocimiento (ordenaci\u00f3n que es el m\u00e9todo) de tal modo que esa ordenaci\u00f3n coincida substancialmente con la de alg\u00fan tipo de ciencia particular \u2013y con este caso no podr\u00e1 hablarse de m\u00e9todo filos\u00f3fico propio; 2\u00aa., que el m\u00e9todo del fil\u00f3sofo consista en una ordenaci\u00f3n de las operaciones del conocimiento diversa de las que son propias de las ciencias \u2013y en este caso se podr\u00e1 hablar de una soluci\u00f3n positiva, esto es, afirmativa, al problema de si existen fuentes y m\u00e9todos especiales de la filosof\u00eda (debiendo entenderse esto de un modo menos tajante para las fuentes que para el m\u00e9todo: m\u00e1s que tratarse de fuentes distintas de las de la ciencia, se tratar\u00e1 de una concepci\u00f3n propia y caracter\u00edstica de la fuente general de conocimiento cient\u00edfico: la emp\u00edrico-racional).<\/p>\n<p>2. El m\u00e9todo de las ciencias positivas \u2013no s\u00f3lo de las que versan sobre la naturaleza, sino tambi\u00e9n de algunas ciencias sociales\u2013 concede un gran desarrollo al momento inductivo (sobre m\u00e9todo inductivo e inducci\u00f3n en general, ver lecciones 10, 11 y 12), a causa de la importancia que en tal m\u00e9todo tiene el punto de partida emp\u00edrico, la fuente emp\u00edrica de conocimiento.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo predominantemente inductivo tiene una vieja tradici\u00f3n filos\u00f3fica: las inferencias por las cuales los pensadores llamados \u00abpresocr\u00e1ticos\u00bb llegaron a conclusiones tales como \u00ablo h\u00famedo es el principio de todas las cosas\u00bb o \u00abtodo fluye\u00bb son de tipo inductivo. La inducci\u00f3n puede considerarse tambi\u00e9n como necesaria para generalizar los resultados de toda abstracci\u00f3n: por abstracci\u00f3n se prescinde, por ejemplo, de todo lo que en tres gatos (objeto de observaci\u00f3n) no es el hecho de que los tres poseen una columna vertebral; pero la proposici\u00f3n \u00abtodos los gastos son vertebrados\u00bb no es sino la generalizaci\u00f3n de aquella abstracci\u00f3n, y es razonable sostener que esa generalizaci\u00f3n de aquella abstracci\u00f3n es fruto de una consideraci\u00f3n inductiva. Lo mismo puede decirse es fruto de una consideraci\u00f3n inductiva. Lo mismo puede decirse de todas las cualidades que constituyen el tipo \u00abgato\u00bb en la sistem\u00e1tica zool\u00f3gica. Todo tipo morfol\u00f3gico puede pues ser considerado como fruto de una generalizaci\u00f3n inductiva de la abstracci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque Plat\u00f3n es una personalidad filos\u00f3fica caracter\u00edstica del momento deductivo de pensar, no hay duda de que en alguna \u00e9poca de su vida se ha interesado por cuestiones para cuya resoluci\u00f3n el m\u00e9todo inductivo es el \u00fanico indicado; tal la fijaci\u00f3n de tipos morfol\u00f3gicos<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en Arist\u00f3teles, que fue un gran naturalista y, en general, un fil\u00f3sofo extraordinariamente dotado para la observaci\u00f3n emp\u00edrica, el momento inductivo juega un gran papel met\u00f3dico.<\/p>\n<p>Pero la inducci\u00f3n como m\u00e9todo filos\u00f3fico general se presenta con especial rotundidad en lo que se llama \u00abfilosof\u00eda cient\u00edfica\u00bb o \u00abcientificista\u00bb del siglo XIX. La concepci\u00f3n de la filosof\u00eda como una generalizaci\u00f3n y sistematizaci\u00f3n \u00faltima de los datos emp\u00edricos de las ciencias, coloca necesariamente al m\u00e9todo inductivo como m\u00e9todo filos\u00f3fico b\u00e1sico. La \u00abfilosof\u00eda sint\u00e9tica\u00bb de H. Spencer puede considerarse como el ejemplo m\u00e1s acabado de esta actitud (V. especialmente <i>First Principles<\/i>, 1862).<\/p>\n<p>3. Si el valor que (a la vista de los resultados de las ciencias emp\u00edricas) hay que atribuir a la inducci\u00f3n como m\u00e9todo es grande, no es menos cierto que durante siglos el rigor del conocimiento matem\u00e1tico, su s\u00f3lida \u00abseguridad\u00bb y su admirable \u00abevidencia\u00bb han presentado al m\u00e9todo matem\u00e1tico como modelo de proceder cient\u00edfico capaz de dar satisfacci\u00f3n a la aspiraci\u00f3n filos\u00f3fica a un saber inquebrantablemente fundado. De esta aspiraci\u00f3n nace el desprecio cartesiano por \u00ablas ciencias de los libros, al menos aquellas cuyas razones s\u00f3loo son probables y no tienen demostraci\u00f3n alguna\u00bb (Descartes, <i>Discours de la M\u00e9thode<\/i>, deuxi\u00e8me partie): \u00abY considerando que entre todos los que hasta ahora han buscado la verdad en las ciencias, los matem\u00e1ticos son los \u00fanicos que han podido encontrar algunas demostraciones, es decir, algunas razones ciertas y evidentes\u00bb (obra y lugar citados), Descartes decide aplicar a la filosof\u00eda el m\u00e9todo de esos \u00fanicos investigadores afortunados. Ese m\u00e9todo es el deductivo.<\/p>\n<p>Ahora bien, el m\u00e9todo deductivo, a la inversa del inductivo, requiere que est\u00e9n formadas ya antes de su aplicaci\u00f3n las ideas b\u00e1sicas de las cuales tomar\u00e1 su punto de partida (sobre m\u00e9todo deductivo ver las lecciones 11 y 12. Sobre deducci\u00f3n, lecciones 7-9, en las que se desarrolla un sistema deductivo formal). En una ciencia predominantemente inductiva, en la bot\u00e1nica, por ejemplo, la idea general de planta faner\u00f3gama no es necesaria <i>en concreto<\/i> para estudiar <i>en concreto<\/i> plantas cuyo aparato de reproducci\u00f3n es visible. Antes bien, aquel concepto se obtuvo inductivamente a partir del estudio concreto particular. En cambio, es imposible establecer las propiedades del miri\u00e1gono regular [NE: o 10.000-gono es un pol\u00edgono regular de 10.000 lados] sin disponer del concepto general de pol\u00edgono, porque aquellas se <i>deducen<\/i> de las relaciones que ocurren en el concepto general. Dejando ahora aparte la cuesti\u00f3n (muy importante en metodolog\u00eda) de las \u00edntimas relaciones entre ambos m\u00e9todos, la diferencia se\u00f1alada es un hecho: el m\u00e9todo deductivo exige en su punto de partida unas proposiciones fundamentales de las que deber\u00e1 obtenerse luego todo el sistema deducido. Descartes, con toda su \u00e9poca, opina que esas proposiciones fundamentales deben ser, adem\u00e1s, \u00abevidentes\u00bb, \u00ab\u2026no admitir nunca como verdadera ninguna cosa que yo no conozca evidentemente como tal.\u00bb (obra y lugar citados).<\/p>\n<p>Establecidas una o varias verdades fundamentales, el racionalismo fundar\u00e1 deductivamente en ellas todo su sistema. El desarrollo m\u00e1s r\u00edgido de este m\u00e9todo \u2013o, por lo menos, la pretensi\u00f3n de desarrollarlo m\u00e1s r\u00edgidamente en filosof\u00eda\u2013 se encuentra en la obra de Baruch Spinoza (Benito Espinosa) <i>Ethica more geometrico demostrata<\/i> (1677). En este libro, Spinoza quiere demostrar, partiendo de 15 axiomas, 259 proposiciones que abarcan las siguientes cuestiones: Dios, Naturaleza y origen del alma, origen y naturaleza de las afecciones (o estados an\u00edmicos), sujeci\u00f3n del hombre a las afecciones y libertad del hombre por la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>4. El intento de establecer un m\u00e9todo filos\u00f3fico fundamentalmente distinto del de toda otra ciencia aparece claramente en la filosof\u00eda idealista de Hegel, especialmente, en sus obras <i>Ph\u00e4nomenologie des Geistes<\/i> (<i>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/i>), 1807, y <i>Wissenschaft der Logik<\/i> (<i>Ciencia de la l\u00f3gica<\/i>), 1812-1816. El m\u00e9todo de Hegel parte de una doble tesis, cuya primera parte podr\u00eda considerarse como una proposici\u00f3n de base emp\u00edrica y formularse as\u00ed: la realidad es en s\u00ed misma movimiento, cambio. La segunda parte de esa tesis es una proposici\u00f3n m\u00e1s metaf\u00edsica, m\u00e1s alejada de la experiencia: el sujeto de ese cambio o movimiento que es la realidad no es ninguna de las cosas que vemos en la realidad, sino el Esp\u00edritu, Idea o Raz\u00f3n Absoluta. Esp\u00edritu, Idea, Raz\u00f3n deben entenderse, pues, seg\u00fan Hegel, no solo como elementos constitutivos del hombre, son como el ser aut\u00e9ntico de la realidad: \u00ablas cosas son lo que son \u2013escribe Hegel en la <i>Wissenschaft der Logik\u2013<\/i> por la actividad del concepto que las constituye y se manifiesta en ellas\u00bb. El concepto, la Idea, es pues <i>actividad,<\/i> no significaci\u00f3n s\u00f3lo: es el movimiento mismo, la realidad. De aqu\u00ed que el desarrollo de la Raz\u00f3n sea id\u00e9ntico con la realidad: todo lo real es racional, principio hegeliano que, desde el punto de vista del m\u00e9todo de Hegel, debe entenderse en el sentido de que la <i>pura<\/i> actividad racional subjetiva es el instrumento para reconstruir el proceso de la actividad de la Raz\u00f3n Absoluta, proceso que es la realidad misma. Este proceso tiene lugar para Hegel (el cual coincide en esto con Fichte) seg\u00fan un movimiento dial\u00e9ctico de tres momentos fundamentales: la Raz\u00f3n (= la realidad) se pone a s\u00ed misma de un modo determinado (tesis); luego de un modo antit\u00e9tico al anterior (ant\u00edtesis); por \u00faltimo, de un modo que re\u00fane los momentos anteriores en un nivel m\u00e1s elevado (s\u00edntesis). La s\u00edntesis se transforma a continuaci\u00f3n en tesis, en el curso dial\u00e9ctico ulterior, y as\u00ed procede en adelante el proceso. El m\u00e9todo de Hegel consiste en la adopci\u00f3n consciente de este esquema para interpretar la realidad.<\/p>\n<p>Un eco de la dial\u00e9ctica idealista hegeliana est\u00e1 todav\u00eda vivo en casi todos los manuales de historia de la filosof\u00eda, cuando \u00e9stos tratan la filosof\u00eda griega exponi\u00e9ndola como un proceso dial\u00e9ctico que va desde la posici\u00f3n consciente de la raz\u00f3n como estudio de la naturaleza (tesis), fil\u00f3sofos \u00abpresocr\u00e1ticos\u00bb, pasando por la filosof\u00eda antropol\u00f3gica de la sof\u00edstica y S\u00f3crates (ant\u00edtesis) hasta las filosof\u00edas sistem\u00e1ticas de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles que estudian al hombre en el cosmos (s\u00edntesis).<\/p>\n<p>Al despojar al m\u00e9todo hegeliano de su idealismo, es decir, al situar el movimiento de la realidad en la realidad f\u00edsica en vez de la Idea Absoluta que, para Hegel, constituye a aquella, Marx dio lugar al m\u00e9todo del materialismo dial\u00e9ctico: \u00abPara m\u00ed, al contrario \u2013escribe Marx, distinguiendo su m\u00e9todo del de Hegel\u2013, el movimiento del pensamiento no es sino reflejo del movimiento real, transportado y transpuesto al cerebro del hombre.\u00bb (<i>Das Kapital<\/i>, segundo pr\u00f3logo). \u00abLa dial\u00e9ctica de Hegel fue puesta cabeza arriba, es decir, exactamente sosteni\u00e9ndose como se sosten\u00eda con la cabeza, se la puso de nuevo sobre sus pies.\u00bb (Engels, <i>Ludwig Feuerbach<\/i>)<\/p>\n<p>5. Tambi\u00e9n la filosof\u00eda fenomenol\u00f3gica dispone de un m\u00e9todo propio. Su fundador, Edmund Husserl, se identifica con la posici\u00f3n inicial de Descartes, cuya finalidad era, seg\u00fan la formulaci\u00f3n de aquel, \u00abuna total reforma de la filosof\u00eda, que la convierte en una ciencia de fundamentaci\u00f3n absoluta\u00bb. (Husserl, <i>Cartesianische Meditationen<\/i> (Meditaciones cartesianas), Einleitung, 1). Fundamentaci\u00f3n absoluta quiere decir, primero, que no est\u00e9 necesitada de buscar sus fundamentos en ninguna otra ciencia ni actividad intelectual; y segundo, que suministre a toda otra ciencia los fundamentos necesarios. Esa fundamentaci\u00f3n general de todo otro estudio consiste, seg\u00fan la fenomenolog\u00eda, 1\u00ba. en poner en claro la estructura de toda objetividad en general; 2\u00ba. en precisar la de cada objeto cient\u00edfico en particular, antes de que la ciencia concreta que deba estudiarlo lo investigue desde su determinado punto de vista. La \u00abanterioridad\u00bb de la investigaci\u00f3n fenomenol\u00f3gica debe entenderse en sentido l\u00f3gico, no en el sentido del tiempo.<\/p>\n<p>El primero de esos fines se alcanza con el llamado \u00aban\u00e1lisis intencional\u00bb; el segundo \u2013y al primer planteamiento de todo estudio\u2013 con la \u00abdescripci\u00f3n fenomenol\u00f3gica\u00bb.<\/p>\n<p>Tanto al an\u00e1lisis intencional como la descripci\u00f3n fenomenol\u00f3gica deben dar lugar a resultados previos a los de cualesquiera otras ciencias, deben estar, por tanto, exentos de todo presupuesto. El presupuesto de que caracter\u00edsticamente la fenomenolog\u00eda se esfuerza por prescindir es la existencia del objeto estudiado: a este prescindir de la <i>existencia<\/i> del objeto estudiado se llama \u00ab\u03ad\u03c0\u03bf\u03c7\u03b7 (epoch\u00e9)\u00ab o \u00abreducci\u00f3n fenomenol\u00f3gica\u00bb. \u03ad\u03c0\u03bf\u03c7\u03b7 significa \u00abdetenci\u00f3n\u00bb y los esc\u00e9pticos griegos usaron esta palabra para expresar su actitud de suspensi\u00f3n, de abstenci\u00f3n del juicio. Husserl la recoge especialmente con el significado de \u00ababstenci\u00f3n del juicio de existencia\u00bb.<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n es el punto de partida, el concepto b\u00e1sico del m\u00e9todo fenomenol\u00f3gico. Este consiste luego en una <i>descripci\u00f3n<\/i> del objeto a estudiar, en una descripci\u00f3n de lo que ese objeto tiene que ser, caso de que exista, por decirlo as\u00ed. (O, para usar expresiones de tradici\u00f3n aristot\u00e9lica, una descripci\u00f3n de <i>qu\u00e9 <\/i>es un objeto, despreocupada de <i>que<\/i> el objeto sea o no).<\/p>\n<p>Lo que en un objeto no es su existencia, sino su constituci\u00f3n ideal se llama lo <i>intencional<\/i>. \u00abIntencional\u00bb significa \u00abreferente al conocimiento de las esencias, de lo que las cosas son\u00bb. De aqu\u00ed que cuando el objeto a analizar por la descripci\u00f3n es el conocer mismo, la descripci\u00f3n se presente como \u00aban\u00e1lisis intencional\u00bb. El fin general de \u00e9sta es promover una visi\u00f3n de la esencia de los objetos, una \u00abvisi\u00f3n eid\u00e9tica\u00bb (eid\u00e9tico = ideal; eidos = idea, de donde \u00abesencia\u00bb).<\/p>\n<p>El m\u00e9todo fenomenol\u00f3gico, el an\u00e1lisis descriptivo eid\u00e9tico, es el m\u00e9todo de la ciencia desprovista de todo presupuesto, de la ciencia fundamental, piensa Husserl: porque, como mera descripci\u00f3n que prescinde incluso de afirmar la existencia, es, por as\u00ed decirlo, \u00abneutral\u00bb y previa a cualquier otro punto de vista sobre el objeto: no ya s\u00f3lo para estudiar los modos de existencia de un objeto, sino incluso para hablar de su existencia, es necesario saber cu\u00e1l es ese objeto, conocer su estructura: y esto es lo que proporciona el m\u00e9todo fenomenol\u00f3gico, la fenomenolog\u00eda \u2013la<i> filosof\u00eda<\/i>.<\/p>\n<p>Por la reducci\u00f3n fenomenol\u00f3gico se prescinde, pues de todos los elementos del objeto que est\u00e1n fuera de nuestra intuici\u00f3n o representaci\u00f3n de ellos, todo lo que de ellos no est\u00e1 presente en nuestra mente. Por el an\u00e1lisis de lo que as\u00ed queda como objeto de estudio, se puede llegar a conocer \u2013como queda apuntado\u2013 la <i>esencia<\/i> del objeto: \u00e9ste es el momento del m\u00e9todo fenomenol\u00f3gico que se llama <i>ideaci\u00f3n<\/i>. El \u00faltimo elemento del m\u00e9todo ser\u00e1 el <i>razonamiento<\/i>. As\u00ed pues, siendo evidentes los puntos de partida \u2013las ideas o esencias\u2013 y riguroso el razonamiento, los conocimientos fenomenol\u00f3gicos ser\u00e1n tan necesariamente verdaderos como los matem\u00e1ticos y estar\u00e1n desprovistos de todo presupuesto ajeno a la fenomenolog\u00eda misma, ya que \u00e9sta debe fundamentar tambi\u00e9n la l\u00f3gica que preside a los razonamientos. Aqu\u00ed se hace patente la inspiraci\u00f3n cartesiana de la fenomenolog\u00eda cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>En su producci\u00f3n filos\u00f3fica ulterior, Husserl ha radicalizado los rasgos idealistas que la fenomenolog\u00eda llevaba como germen desde el principio: la primac\u00eda concedida a la conciencia y la consideraci\u00f3n de la existencia real como un momento secundario<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p><b>Resumen e indicaciones para una soluci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>1. Los ejemplos considerados muestran \u2013con su tipicidad, con su radicalismo\u2013 que las posibilidades de la met\u00f3dica filos\u00f3fica expuestas en esta lecci\u00f3n deben entenderse como casos-l\u00edmite. La realidad de los sistemas filos\u00f3ficos considerados desde el punto de vista del m\u00e9todo es sin duda m\u00e1s compleja. Ya se ha aludido a la interdependencia de inducci\u00f3n y deducci\u00f3n en el m\u00e9todo cient\u00edfico. De modo parecido debe tenerse en cuenta que tampoco la divisi\u00f3n entre m\u00e9todos filos\u00f3ficos independientes y m\u00e9todos filos\u00f3ficos inspirados en los de las dem\u00e1s ciencias es absoluta y tajante: el idealismo dial\u00e9ctico de Hegel, por ejemplo, no es concebible sin el racionalismo deductivo de Descartes, Spinoza y Leibniz.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de ejemplos <i>t\u00edpicos<\/i> no debe llevar tampoco a olvidar la importancia de m\u00e9todos que no son sin m\u00e1s subsumibles en esos casos radicales. As\u00ed el complejo m\u00e9todo de Kant, en el que, acaso sin plena conciencia del gran fil\u00f3sofo, se mezclan an\u00e1lisis psicol\u00f3gicos y de cr\u00edtica de las ciencias al esquema met\u00f3dico, esencial, que es el <i>an\u00e1lisis transcendental<\/i>; este consiste en un estudio de la conciencia como conocedora \u2013es decir, no como sujeto concreto\u2013 siguiendo las estructuras, las disposiciones de \u00e9sta que son necesarias para que sea conocedora, para que el conocimiento en general sea posible.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n tomista anterior al siglo XX no se presenta, en general, el problema del m\u00e9todo de un modo expreso. En nuestros tiempos, en cambio, esta filosof\u00eda designa expresamente a la <i>analog\u00eda<\/i> como su m\u00e9todo filos\u00f3fico fundamental (En la tradici\u00f3n tomista, \u00abanalog\u00eda\u00bb, \u00abanal\u00f3gicos\u00bb, \u00aban\u00e1logamente\u00bb, etc. y t\u00e9rminos emparentados con esos, como \u00abeminenter\u00bb, etc. suelen presentarse en contextos metaf\u00edsicos, no metodol\u00f3gicos). Concluir por analog\u00eda consiste en inferir la semejanza de varios objetos en un respecto en el cual esa semejanza todav\u00eda no se conoce, bas\u00e1ndose en la semejanza de los mismos ya conocida en otros aspectos.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de la metodolog\u00eda, analog\u00eda es un procedimiento l\u00f3gico situable en el mismo orden que la inducci\u00f3n y la deducci\u00f3n. Como tal es utilizado, en mayor o menor grado, por todas las ciencias que son principalmente inductivas (por ejemplo, en las comparaciones, y, sobre todo, por el hombre en su vida pr\u00e1ctica).<\/p>\n<p>2. La adopci\u00f3n en la filosof\u00eda, de m\u00e9todos que han sido utilizados con \u00e9xito en otras ciencias tiene su justificaci\u00f3n \u2013especialmente por lo que hace al cientificismo del siglo XIX y al racionalismo del XVII\u2013 en el espect\u00e1culo de la divisi\u00f3n de opiniones en la tradici\u00f3n filos\u00f3fica, frente a los resultados de las ciencias, tangibles y generalmente aceptada. En Descartes se encuentra ya esa justificaci\u00f3n (ver m\u00e1s arriba) y tambi\u00e9n en Kant: \u00abSi la elaboraci\u00f3n de los conocimientos propios de la raz\u00f3n lleva la firma marcha de una ciencia o no, es cosa que puede decidirse expeditamente considerando su \u00e9xito.\u00bb (<i>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/i>, primera frase del pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n, I)<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es cierto que esa limitaci\u00f3n met\u00f3dica (siempre emparentada con la sistem\u00e1tica) suele conllevar una renuncia a la m\u00e1s profunda aspiraci\u00f3n filos\u00f3fica: la de penetrar en los fundamentos generales de la realidad, en su constituci\u00f3n b\u00e1sica. Esta aspiraci\u00f3n tiene en cuenta los m\u00e9todos filos\u00f3ficos que tienden a dar lugar a una ciencia anterior, en el orden l\u00f3gico, a las ciencias particulares. Y sobre esa aspiraci\u00f3n, el propio Kant hab\u00eda escrito lo siguiente: \u00abEs vano querer fingir indiferencia respecto a tales investigaciones \u00faltimas, <i>cuyo objeto no puede ser indiferente a la naturaleza humana<\/i>.\u00bb (obra citada, pr\u00f3logo a la primera edici\u00f3n, 1781). Con la misma declaraci\u00f3n se abre una de la m\u00e1s importantes obras de la literatura filos\u00f3fica, la <i>Metaf\u00edsica<\/i> de Arist\u00f3teles; \u00abTodos los hombres tienden por naturaleza a saber\u00bb (980a).<\/p>\n<p>Cierto que los numerosos vaivenes de la Historia de la Filosof\u00eda y la marcha general progresiva de la ciencia \u2013la agudeza de los problemas <i>filos\u00f3ficos<\/i> que \u00e9sta tiene hoy planteados no deben hacer olvidar el hecho de que sigue penetrando cada vez m\u00e1s<i> eficaz<\/i> y hondamente en la materia\u2013 deben recordar siempre a la filosof\u00eda la necesidad en que se encuentra de asegurar su investigaci\u00f3n en la experiencia ya adquirida por la humanidad \u2013con lo que no har\u00e1 sino seguir el ejemplo de los m\u00e1s grandes cl\u00e1sicos, empezando por Arist\u00f3teles\u2013 y de ejercer constantemente sobre s\u00ed misma el esp\u00edritu cr\u00edtico. Pero no es menos verdad que el abandono de todo intento de disponer de un procedimiento apto para el estudio de los problemas <i>generales <\/i>de la realidad desemboca precisamente en lo que esa prudencia quer\u00eda evitar: en la ca\u00edda de la raz\u00f3n filos\u00f3fica, en la huida de la filosof\u00eda hacia una m\u00edstica irracional, como resultado de la renuncia al tratamiento cient\u00edfico de las cuestiones fundamentales.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Notas<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup> La tradici\u00f3n nos ha conservado gr\u00e1fica y anecd\u00f3ticamente un eco de esos dos aspectos del m\u00e9todo plat\u00f3nico: a la puerta de la Academia, Plat\u00f3n hab\u00eda hecho escribir la exigencia \u00abNadie entre aqu\u00ed que no sea ge\u00f3metra\u00bb, y los visitantes de aquella instituci\u00f3n filos\u00f3fica se asombraban, en la \u00faltima \u00e9poca de la vida de Plat\u00f3n, de ver a sus disc\u00edpulos muy atareados comparando las formas de plantas.<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup> Teodoro Celms (<i>El idealismo fenomenol\u00f3gico de Husserl<\/i>, trad. esp. Madrid, 1931) opina en cambio que la derivaci\u00f3n de Husserl hacia el idealismo no es concorde con las primeras formulaciones de la fenomenolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>6. Lecci\u00f3n 3\u00aa: Los problemas de la Filosof\u00eda<\/b><\/h3>\n<p>1. La sistem\u00e1tica filos\u00f3fica est\u00e1 determinada por el objeto de la filosof\u00eda: no ser\u00e1, por tanto, la misma, en autores que atribuyen a la filosof\u00eda objetos distintos. En la primera lecci\u00f3n, no obstante, se intent\u00f3 establecer el objeto de la filosof\u00eda de una forma general, de modo que pudiera acoger la tem\u00e1tica de las principales escuelas filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p>2. Al llamar \u00absistem\u00e1tica\u00bb al tratamiento de la cuesti\u00f3n de cu\u00e1les son los problemas o \u00abpartes\u00bb de la filosof\u00eda, se indica que una tal divisi\u00f3n de la misma no es ajena a todo principio de orden. En efecto, las \u00abpartes\u00bb de la filosof\u00eda no se acumulan sin una organizaci\u00f3n interna. Esto debe entenderse en dos sentidos: 1\u00ba: si se considera la determinaci\u00f3n tr\u00edplice del objeto de la filosof\u00eda establecida en la lecci\u00f3n 1\u00aa, pronto se aprecia que los tres grupos de cuestiones \u2013estudio de la validez del conocimiento, estudio de la realidad y de sus fundamentos generales, estudio de la acci\u00f3n humana y la cultura\u2013 se aluden rec\u00edprocamente para su propia aclaraci\u00f3n. As\u00ed, el estudio de los fundamentos de la realidad reclama una claridad sobre el valor del conocimiento que tenemos de ella, y funda a su vez el estudio de la acci\u00f3n humana, puesto que \u00e9sta se inserta en aquella realidad. Pero tambi\u00e9n es visible que los conocimientos adquiridos sobre la realidad repercuten en la concepci\u00f3n de nuestra actividad cognoscitiva, y que el conocimiento de la acci\u00f3n humana tiene inter\u00e9s para el de la realidad puesto que \u00e9sta es objeto y receptora de aquella actividad.<\/p>\n<p>2\u00ba. Los puntos de vista que la filosof\u00eda sostenga acerca de uno de esos grupos de problemas no pueden ser incompatibles con los sustentados en otro terreno tem\u00e1tico.<\/p>\n<p>En definitiva, pues, la sistematicidad con que se agrupan las \u00abpartes\u00bb de la filosof\u00eda depende de la naturaleza misma de esas \u00abpartes\u00bb y de la unicidad del punto de vista filos\u00f3fico desde el que se consideran los diversos problemas. La agrupaci\u00f3n de las materias filos\u00f3ficas es sistem\u00e1tica porque los \u00e1mbitos de la realidad, objeto de aquellas materias, no est\u00e1n desligados los unos de los otros, sino que se interpenetran constantemente, y s\u00f3lo por razones de estudio \u2013heur\u00edsticas o did\u00e1cticas\u2013 pueden separarse de forma tajante.<\/p>\n<p>3\u00ba. Por todo ello, las clasificaciones de las disciplinas filos\u00f3ficas que han tenido vigencia en la historia de la filosof\u00eda obedecen a un principio ordenador que dimana a la vez de la exigencia objetiva de las distintas materias filos\u00f3ficas (de su interdependencia) y del punto de vista de la direcci\u00f3n doctrinal dentro de la cual cada clasificaci\u00f3n tiene su m\u00e1s cabal sentido y efectividad m\u00e1s plena.<\/p>\n<p>De toda las clasificaciones hist\u00f3ricas, una ha tenido especial fortuna y vive todav\u00eda substancialmente en la ordenaci\u00f3n de los estudios de las secciones de Filosof\u00eda de las facultades espa\u00f1olas de Filosof\u00eda y Letras. Es la sistem\u00e1tica de Christian Wolff (1679-1754), un fil\u00f3sofo racionalista alem\u00e1n, popularizador y sistematizador de las tendencias filos\u00f3ficas de la Ilustraci\u00f3n germ\u00e1nica anterior a Kant, pero muy ligado al mismo tiempo a la filosof\u00eda tradicional.<\/p>\n<p>La sistem\u00e1tica wolffiana tiene sus ra\u00edces en Arist\u00f3teles, lo cual no significa que el gran fil\u00f3sofo griego se ocupara expresamente de este asunto; pero s\u00ed que \u00e9l es el primer gran cl\u00e1sico filos\u00f3fico en que aparece una clara conciencia de los l\u00edmites de cada investigaci\u00f3n filos\u00f3fica.<\/p>\n<p>Wolff divide las disciplinas filos\u00f3ficas en teor\u00e9ticas y pr\u00e1cticas, anteponiendo a unas y a otras la l\u00f3gica, como estudio proped\u00e9utico o preliminar. En el cuadro siguiente puede apreciarse la correspondencia de la sistem\u00e1tica de Wolff con la que est\u00e1 impl\u00edcita en la rica y variada producci\u00f3n aristot\u00e9lica:<\/p>\n<p><b>Sistem\u00e1tica de Christian Wolff<\/b> <b>Los temas de Arist\u00f3teles<\/b><\/p>\n<p>(L\u00f3gica). . . . . . . . . . . . . . . . \u2026\u2026\u2026.(Escritos aristot\u00e9licos reunidos en el <i>Organon<\/i>)<\/p>\n<p>I. Filosof\u00eda teor\u00e9tica:<\/p>\n<p>A Parte General:<\/p>\n<p>1. Ontolog\u00eda. . . . . . . . . . . . . . . . .Filosof\u00eda primera (Escritos de Arist\u00f3teles reunidos bajo el nombre de <i>Metaf\u00edsica<\/i>)<\/p>\n<p>B) Partes especiales:<\/p>\n<p>2. Cosmolog\u00eda. . . . . . . . . . . . . <i>F\u00edsica<\/i> aristot\u00e9lica y escritos sobre los animales, Metereolog\u00eda, etc.<\/p>\n<p>3. Psicolog\u00eda. . . . . . . . . . . . . . . . Escrito <i>Sobre el alma<\/i>, escritos sobre los sue\u00f1os, etc<\/p>\n<p>4. Teodicea. . . . . . . . . . . . . . Filosof\u00eda primera (Escritos de Arist\u00f3teles reunidos bajo el nombre de <i>Metaf\u00edsica<\/i>)<\/p>\n<p>II. Filosof\u00eda pr\u00e1ctica:<\/p>\n<p>5. \u00c9tica. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Las <i>Eticas <\/i>de Arist\u00f3teles<\/p>\n<p>6. Econom\u00eda. . . . . . . . . . . . . . . . . <i>Econ\u00f3mica <\/i>de Arist\u00f3teles<\/p>\n<p>7. Pol\u00edtica. . . . . . . . . . . . . . . . . . .\u00abLa constituci\u00f3n de los ateniense\u00bb y otros estudios perdidos, <i>Pol\u00edtica.<\/i><\/p>\n<p>El enriquecimiento tem\u00e1tico de la filosof\u00eda y su progreso en conocimiento son de dimensiones suficientes para considerar como superado tal esquema en m\u00e1s de un punto: los temas de la teor\u00eda del conocimiento no aparecen recogidos por Wolff (ni pod\u00edan serlo) de modo conforme a la importancia que han adquirido a partir de Kant. Por otra parte, las materias clasificadas por Wolff como \u00abfilosof\u00eda pr\u00e1ctica\u00bb no son todas las que hoy d\u00eda merecen consideraci\u00f3n filos\u00f3fica, por lo menos en sus fundamentos: los problemas de la sociedad como tales, es decir, previamente a su especificaci\u00f3n como problemas pol\u00edticos o jur\u00eddicos, la historia y la cultura son ya temas de estudio filos\u00f3fico obligado. De aqu\u00ed que se agrupen todos ellos en este curso como \u00abproblemas relativos a la vida espiritual\u00bb o a la cultura.<\/p>\n<p>La sistem\u00e1tica adoptada en ese curso obedece principalmente a motivos did\u00e1cticos, pero es en sustancia coherente con la determinaci\u00f3n del objeto de la filosof\u00eda hecha en la lecci\u00f3n primera. Se estructura as\u00ed: 1\u00ba. Problemas referentes al conocimiento. 2\u00ba. Problemas relativos al ente como tal. 3\u00ba. Problemas cosmol\u00f3gicos; 4\u00ba. Problemas relativos a la vida espiritual<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p><b>Problemas referentes al conocimiento<\/b><\/p>\n<p>1. Todas las cuestiones que interesaban a la filosof\u00eda cuando estudia el conocimiento pueden catalogarse en dos secciones; una de ellas estar\u00e1 integrada por las cuestiones que afectan a la estructura del conocimiento, la otra por aquellas que se refieren a su origen y validez. La primera es <i>la l\u00f3gica;<\/i> la segunda, <i>la teor\u00eda del conocimiento<\/i>, epistemolog\u00eda o gnoseolog\u00eda.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre l\u00f3gica y teor\u00eda del conocimiento es, en principio, clara: de acuerdo con el criterio reci\u00e9n expuesto, una cuesti\u00f3n como la de si el conocimiento es capaz de alcanzar contenidos que no se refieren al mundo f\u00edsico ser\u00e1 una cuesti\u00f3n epistemol\u00f3gica, mientras que estudiar de cuantos pasos consta el proceso que debe realizar la actividad cognoscitiva para llegar, partiendo de la proposici\u00f3n \u00ab1 + 1 = 2\u00bb a la proposici\u00f3n \u00ab2 \u2013 1 = 1\u00bb ser\u00e1 cosa de la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>2. No obstante, la interdependencia de teor\u00eda de conocimiento y l\u00f3gica es tambi\u00e9n un hecho que se comprobar\u00e1. Esa interdependencia da lugar a la creaci\u00f3n de una parte especial de la l\u00f3gica: la metodolog\u00eda, en la que se suman una consideraci\u00f3n l\u00f3gica \u2013el estudio de la estructura de los m\u00e9todos\u2013 y una epistemol\u00f3gica \u2013la consideraci\u00f3n de la eficacia de los mismos.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s, existe como se ver\u00e1 (lecci\u00f3n 7\u00aa: \u00abEl problema sem\u00e1ntico\u00bb) una dependencia filos\u00f3fica de la l\u00f3gica respecto de la teor\u00eda del conocimiento. La l\u00f3gica formal misma, no ya la metodolog\u00eda, ve plantearse en su seno problemas filos\u00f3ficos que son objeto de la teor\u00eda del conocimiento. De la actitud que se adopte en esta \u00faltima disciplina depender\u00e1 la interpretaci\u00f3n de aquellos problemas, uno de los cuales es, por ejemplo, la determinaci\u00f3n del valor real de las formas y signos l\u00f3gicos. Este problema se plantea ya en la l\u00f3gica formal porque de la actitud que se toma ante \u00e9l dependen las exigencias que se ponen al c\u00e1lculo.<\/p>\n<p>El segundo elemento del objeto de la filosof\u00eda establecido en la lecci\u00f3n primera es la concepci\u00f3n general de la realidad. Ya all\u00ed se apunt\u00f3 que este tema ha sido objeto de dos tipos de consideraci\u00f3n, ambos presentes en muchos cl\u00e1sicos: el uno, de tradici\u00f3n marcadamente plat\u00f3nica y aristot\u00e9lica, consiste en desarrollar una doctrina general del ser, como previa al estudio del ente ya especificado como piedra, o como planta, o como animal, etc. El otro modo de tratamiento consiste en un estudio de la realidad tal como se nos presenta en la experiencia y de los fundamentos de esta realidad emp\u00edrica que son de su mismo orden; este segundo tipo de consideraci\u00f3n \u2013que se suele apoyar en los resultados de las ciencias particulares\u2013 procede tambi\u00e9n de una tradici\u00f3n respetable, pues las investigaciones de los presocr\u00e1ticos \u00absobre la naturaleza\u00bb son ya una manifestaci\u00f3n suya.<\/p>\n<p>A uno y otro tipo de consideraci\u00f3n se presentan problemas diferentes.<\/p>\n<p><b>Problemas relativos al ente como tal<\/b><\/p>\n<p>1. La <i>ontolog\u00ed<\/i>a o metaf\u00edsica o filosof\u00eda primera \u2013esta es la designaci\u00f3n que le da Arist\u00f3teles\u2013 nace, abstracci\u00f3n hecha de sus precedentes plat\u00f3nicos, en unos escritos aristot\u00e9licos que la tradici\u00f3n design\u00f3 como \u00abescritos que vienen despu\u00e9s de los dedicados a los problemas f\u00edsicos\u00bb (tal es la significaci\u00f3n etimol\u00f3gica de \u00abmeta-f\u00edsica\u00bb).<\/p>\n<p>No obstante, el sentido mucho m\u00e1s significativo que la expresi\u00f3n \u00abmetaf\u00edsica\u00bb ha cobrado \u2013pasando a designar una ciencia que se ocupa de los principios del ente en cuanto tal, l\u00f3gicamente previos a los de su especificaci\u00f3n f\u00edsica\u2013 est\u00e1 ya impl\u00edcito en los citados escritos de Arist\u00f3teles, pues el fil\u00f3sofo desarrolla en ellos una investigaci\u00f3n sobre el \u00abente como ente\u00bb: \u00abHay una ciencia que estudia el ente como ente.\u00bb (Arist\u00f3teles, <i>Metaf\u00edsica<\/i>, principio del libro gamma, 1003a).<\/p>\n<p>2. Es hoy frecuente que la Ontolog\u00eda, la investigaci\u00f3n del ente como tal, se presente en forma de teor\u00eda general del objeto. Este planteamiento, que permite recoger en \u00e9l naturalmente los temas m\u00e1s importantes de la ontolog\u00eda, es adoptado en el presente curso.<\/p>\n<p><b>Problemas cosmol\u00f3gicos<\/b><\/p>\n<p>1. Son estos los referentes a la realidad f\u00edsica. Pero no coinciden con los problemas considerados habitualmente por las ciencias particulares de la naturaleza, y ello en raz\u00f3n del car\u00e1cter <i>fundamental<\/i> de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>En nuestro conocimiento del mundo externo van implicados conceptos como \u00abtiempo\u00bb, \u00abespacio\u00bb, \u00abcuerpo\u00bb, \u00abmovimiento\u00bb, que no suelen ser objeto de estudio sint\u00e9tico por la ciencia de la naturaleza: esta, por lo general, se limita a analizarlos. Tales an\u00e1lisis enriquecen sin duda nuestro conocimiento de esas realidades. Pero cuando el f\u00edsico estudia esos temas no para analizarlos, sino para tratarlos sint\u00e9ticamente, como fundamentos de los fen\u00f3menos, entonces est\u00e1 haciendo filosof\u00eda. Esto ha ocurrido con algunos grandes f\u00edsico-te\u00f3ricos y matem\u00e1ticos de nuestra \u00e9poca, a los cuales s\u00f3lo los prejuicios acad\u00e9micos impiden considerar p\u00fablicamente como fil\u00f3sofos: Einstein, Heisenberg, Schr\u00f6dinger, Oppenheimer; cuando en el futuro se establezca la historia filos\u00f3fica del siglo XX, muchos de estos hombres ocupar\u00e1n en ella m\u00e1s amplio espacio que el de fil\u00f3sofos hoy c\u00e9lebres en el mundo acad\u00e9mico y profesional.<\/p>\n<p>2. De acuerdo con una tradici\u00f3n que se remonta a Arist\u00f3teles, el estudio de la <i>Teodicea<\/i> \u2013la doctrina puramente filos\u00f3fica, <i>natural,<\/i> de la Divinidad\u2013 es emprendido a continuaci\u00f3n del de los problemas cosmol\u00f3gicos, con especial detenimiento en el concepto filos\u00f3fico de Dios y en la consideraci\u00f3n de los argumentos propuestos para la demostraci\u00f3n de su existencia.<\/p>\n<p><b>Problemas relativos a la vida espiritual<\/b><\/p>\n<p>1. Se consideran por \u00faltimo los problemas filos\u00f3ficos que plantea la zona propiamente humana de la realidad. No est\u00e1 esta desligada del resto, ni por tanto de su consideraci\u00f3n filos\u00f3fica desentenderse de las dem\u00e1s investigaciones que completan la sistem\u00e1tica de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>2. Por ello, el examen de los fundamentos de la acci\u00f3n pr\u00e1ctica \u2013individual, colectiva e hist\u00f3rica\u2013 del hombre viene precedido de una consideraci\u00f3n filos\u00f3fica del mismo en tanto que elemento de la realidad general.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup> Por lo que hace a este \u00faltimo cap\u00edtulo, el elenco aristot\u00e9lico era mucho m\u00e1s rico que el de la tradici\u00f3n aristot\u00e9lica, incluso en su versi\u00f3n wolffiana: en m\u00e1s de un lugar de las obras de ciencia literaria de Arist\u00f3teles <i>\u2013Po\u00e9tica, Ret\u00f3rica\u2013<\/i> se apuntan temas hondos de la vida de la cultura, tales como la funci\u00f3n del arte, etc.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a> <b>7. Opiniones sobre sus clases<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Una observaci\u00f3n de Paula Olmos (<i>Donde no habita el olvido<\/i>, p. 297): \u00abCuando Sacrist\u00e1n comenz\u00f3, a su vuelta, a dar clases de l\u00f3gica y filosof\u00eda de la ciencia en la Universidad de Barcelona, su magisterio supuso una gran novedad y revuelo en un medio acad\u00e9mico que no siempre supo apreciar su contribuci\u00f3n y que, por otro lado, aprovech\u00f3 el ideario y activismo pol\u00edticos de Sacrist\u00e1n contra el r\u00e9gimen franquista, para desechar de un plumazo sus conocimientos en cualquier materia.\u00bb<\/span><\/p>\n<h4><b>7.1. Recuerdos de Josep Mercader Anglada [JMA]<\/b><\/h4>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">JMA fue alumno de Sacrist\u00e1n en el \u00faltimo curso que pudo impartir en la Facultad de Econ\u00f3micas antes de su expulsi\u00f3n. Profesor suyo en primero de carrera, nada sab\u00eda de \u00e9l hasta entonces. No volvi\u00f3 a verle despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">JMA no recuerda bien el nombre de la asignatura que imparti\u00f3; los estudiantes la llamaban simplemente Filosof\u00eda (por &#8216;Fundamentos de Filosof\u00eda&#8217;). Sacrist\u00e1n les inform\u00f3 el primer d\u00eda de clase que dedicar\u00eda el curso a la l\u00f3gica formal y a la epistemolog\u00eda. \u00abA \u00e9l le servir\u00eda para no complicarse la vida y a nosotros para activar el cerebro.\u00bb Justific\u00f3 la utilidad que pod\u00eda tener el aprendizaje de la l\u00f3gica en su formaci\u00f3n como economistas, como cient\u00edficos sociales, y a\u00f1adi\u00f3 que la l\u00f3gica formal era un campo de la filosof\u00eda poco susceptible de tendencias ideol\u00f3gicas y que, por consiguiente, \u00abesperaba no poder ser acusado por nadie de desvar\u00edos en sus explicaciones en clase\u00bb. JMA coligi\u00f3 que Sacrist\u00e1n hab\u00eda podido tener problemas en cursos anteriores. A \u00e9l, aprender algo de l\u00f3gica le atra\u00eda suficientemente, \u00abcon un profesor, con problemas con las autoridades, todav\u00eda m\u00e1s.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">A principios de los 60\u2019, en los \u00faltimos cursos de Bachillerato, los estudiantes barceloneses de familias antifranquistas se hab\u00edan ido <i>reconociendo<\/i>. En su caso, se trataba de un antifranquismo catalanista. Aparte de los estudiantes formados en las distintas teor\u00edas pol\u00edticas del momento y de los que militaban en grupos pol\u00edticos y sindicales clandestinos, al resto del estudiantado le un\u00eda un sentimiento b\u00e1sico, esencial: la lucha contra el r\u00e9gimen dictatorial del franquismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La asignatura que impart\u00eda Sacrist\u00e1n era entonces obligatoria para todos los matriculados en primer curso. Todas las asignaturas lo eran. JMA recuerda que eran bastante m\u00e1s de cien los estudiantes matriculados. Sus clases estaban siempre llenas a rebosar, a menudo con alumnos sentados en los escalones de los pasillos. A pesar de que \u00e9l se saltaba \u00abol\u00edmpicamente todas las clases, \u00a1en el bar de la facultad se aprend\u00eda m\u00e1s!\u00bb, y que dej\u00f3 la carrera de Econ\u00f3micas dos a\u00f1os despu\u00e9s, no falt\u00f3 nunca a las clases de Fundamentos. Llegaba antes de la hora para no tener que sentarse en los pasillos o en la misma tarima. A pesar de la masificaci\u00f3n, no hab\u00eda barullo: \u00aben sus clases el silencio era total, la atenci\u00f3n completa. <i>Todos tom\u00e1bamos apuntes como si nos fuera la vida en aquella asignatura<\/i>.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Un d\u00eda una estudiante se mare\u00f3. Probablemente, por el sofoco de tanta gente apretujada. Antes de darse cuenta de lo que suced\u00eda, vio que Sacrist\u00e1n se interrump\u00eda de repente, saltaba de la tarima al suelo por encima de los alumnos all\u00ed sentados, y se acercaba a la segunda o tercera fila para interesarse por ella. Entre \u00e9l y algunos estudiantes acompa\u00f1aron a la joven fuera del aula, \u00aby a\u00fan despu\u00e9s nos tuvo un buen rato aguardando\u00bb, hasta que regres\u00f3 a la pizarra y les comunic\u00f3 que su compa\u00f1era estaba bien, que no hab\u00eda pasado nada. \u00abYo ya conoc\u00eda al Sacrist\u00e1n maestro, aquel d\u00eda conoc\u00ed a Sacrist\u00e1n como persona\u00bb afirma JMA.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">JMA conoci\u00f3 todav\u00eda mejor a su profesor de Fundamentos cuando realizaron un examen parcial de la asignatura. En la siguiente clase, Sacrist\u00e1n se present\u00f3 con todos los ex\u00e1menes \u00abmagn\u00edfica y concienzudamente corregidos\u00bb. Antes de devolverlos, una pr\u00e1ctica m\u00e1s que infrecuente en aquellos a\u00f1os, les indic\u00f3 que aquella prueba deber\u00eda servir como un balance entre lo que ellos hab\u00edan asimilado y su percepci\u00f3n previa de ello. \u00abComent\u00f3 lo que cre\u00eda v\u00e1lido como repuesta a cada una de las cuestiones planteadas y, antes de repartir los ex\u00e1menes, nos hizo un breve comentario personal, en voz alta, \u00a1uno por uno!\u00bb. Si alguien prefer\u00eda que no lo hiciera, \u00abpod\u00edamos indic\u00e1rselo con un simple gesto. Pero nos pidi\u00f3, eso s\u00ed, que fu\u00e9ramos atendiendo a todas aquellas observaciones porque, aunque no fueran dirigidas a todos, tambi\u00e9n nos pod\u00edan ser de utilidad.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, JMA recuerda muy bien el comentario que Sacrist\u00e1n hizo de su examen. \u00abUsted escribe poes\u00eda, \u00bfverdad?\u00bb, le pregunt\u00f3. S\u00ed, admiti\u00f3. \u00abSe nota. Su examen est\u00e1 bien, pero adolece de una redacci\u00f3n torturada, como si tuviera de luchar para encontrar en cada frase la palabra exacta\u00bb. Comentario ajustad\u00edsimo en opini\u00f3n de JMA. \u00abAl instante, hab\u00eda detectado mi tal\u00f3n de Aquiles. En los folios del examen hab\u00eda otros comentarios escritos y una nota que me supo a poco, un 8, pero que tuve que reconocer que era seguramente la que me correspond\u00eda\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><i>Il Vangelo secondo Matteo <\/i>ya se hab\u00eda rodado ya y se hab\u00eda estrenado en Espa\u00f1a hac\u00eda muy poco con un t\u00edtulo tendenciosamente cambiado: <i>El Evangelio seg\u00fan San Mateo. <\/i>El<i> <\/i>\u00abSan\u00bb fue una aportaci\u00f3n nacional-cat\u00f3lica de la censura espa\u00f1ola. JMA recuerda que en una de las primeras clases de la asignatura hubo un breve di\u00e1logo entre Irazoqui, el Jes\u00fas de la pel\u00edcula de Pasolini, y Sacrist\u00e1n. \u00abS\u00ed, a pesar del gran n\u00famero de alumnos en clase, \u00e9l siempre promov\u00eda la intervenci\u00f3n del alumnado; si nadie preguntaba nada, preguntaba \u00e9l.\u00bb Por el tono en que ambos hablaron, dedujo que ya se conoc\u00edan de antes. \u00abEn el examen del que he hablado antes, Irazoqui sac\u00f3 un 10. Desconozco las tendencias pol\u00edticas de Irazoqui, s\u00f3lo s\u00e9 que hab\u00eda tenido una importante relaci\u00f3n con Pasolini. Y reconozco<i> <\/i>que a partir de este peque\u00f1o dato no puedo deducir nada consistente.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">JMA a\u00f1ade una reflexi\u00f3n complementaria sobre el asunto Sacrist\u00e1n-Gil de Biedma. A \u00e9l, ese 10 siempre le sirvi\u00f3 para no dar cr\u00e9dito a lo que m\u00e1s tarde se afirm\u00f3: que Sacrist\u00e1n no hab\u00eda admitido a Gil de Biedma en las filas del PSUC debido a su homosexualidad, siguiendo en este punto la l\u00ednea del PCI que hab\u00eda expulsado a Pasolini de sus filas. Garc\u00eda Valdecasas, \u00e9l s\u00ed en opini\u00f3n de JMA, ten\u00eda una intransigente moralidad seg\u00fan los principios del Movimiento. Decano de la Facultad de Medicina en la inmediata posguerra, se cont\u00f3 de \u00e9l que hab\u00eda mandado quemar las tesis doctorales redactadas en catal\u00e1n durante la II Rep\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Durante el mes de octubre de 1965, expulsado Sacrist\u00e1n ya de la Facultad, no se impartieron las clases de Filosof\u00eda de primer curso. Las autoridades siguieron la estrategia de no provocar al alumnado en caliente. Quer\u00edan dejar pasar los d\u00edas y nombrar a un sustituto cuando el ambiente estuviera \u00abm\u00e1s calmado\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Empero, el resultado del plan no fue bueno para sus organizadores, una estrategia err\u00f3nea seg\u00fan JMA. Err\u00f3nea y fallida porque si bien el primer d\u00eda del curso los alumnos reci\u00e9n llegados no conoc\u00edan lo sucedido, fue precisamente durante esos d\u00edas en los que no se impartieron las clases de &#8216;Fundamentos&#8217; cuando fueron informados por compa\u00f1eros de cursos superiores. De modo que, cuando finalmente se present\u00f3 el profesor sustituto con la intenci\u00f3n de dar la clase, nadie entr\u00f3 en el aula.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La consigna de no entrar en clase se sigui\u00f3 con \u00e9xito los d\u00edas siguientes. Deb\u00eda ser al cuarto o quinto d\u00eda cuando un alumno entr\u00f3; la clase se imparti\u00f3 para \u00e9l solo. Eso s\u00ed, entre clase y clase, recuerda JMA, el alumno en cuesti\u00f3n termin\u00f3 en el estanque de la entrada de la Facultad. Tiempo despu\u00e9s un amigo le cont\u00f3 que el \u00abgilipoll\u00edn de marras\u00bb era Juan Jos\u00e9 Folchi, \u00abalguien que a\u00f1os despu\u00e9s destacar\u00eda en la UCD [Uni\u00f3n del Centro Democr\u00e1tico], de donde tambi\u00e9n lo echar\u00edan aunque no a un estanque\u00bb. Despu\u00e9s se dio un<i> garbeo<\/i> por la Alianza Popular fraguista. \u00abImplicado en el caso KIO con De la Rosa, tambi\u00e9n se pasear\u00eda por la c\u00e1rcel\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En la siguiente clase fueron ya seis o siete los estudiantes que entraron. Otro grupo dud\u00f3 y estuvo a punto de entrar. La suposici\u00f3n del resto de alumnos, el estudiantado m\u00e1s cr\u00edtico y comprometido, era que si no se daban clases no podr\u00eda haber suspensos por una asignatura no impartida, pero que, si se impart\u00eda, los no asistentes ten\u00edan el suspenso asegurado. Viendo que el sustituto estaba dando clase, el grupo de indecisos entr\u00f3&#8230; y con ellos muchos m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Pero las clases de otros cursos pararon. Adem\u00e1s, todo el mundo se puso a hacer el mayor ruido posible en el aula donde se impart\u00eda Fundamentos para que la voz del profesor sustituto resultara inaudible. \u00abPic\u00e1bamos los asientos abatibles, pate\u00e1bamos el suelo\u00bb. El sustituto intent\u00f3 dar la clase escribi\u00e9ndola en la pizarra. Pero alguien \u00abiba borrando todo lo que \u00e9l iba escribiendo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La misma protesta se repiti\u00f3 en las clases de los d\u00edas siguientes hasta que un d\u00eda se present\u00f3 el decano de la Facultad para negociar. Casi no le permitieron hablar. Quer\u00edan conocer antes la versi\u00f3n del profesor sancionado, quer\u00edan saber, de la propia voz de Sacrist\u00e1n, por qu\u00e9 no era \u00e9l el responsable de la asignatura. \u00abNo s\u00e9 exactamente cuando pas\u00f3, pero un d\u00eda, aunque el aula estaba llena de alumnos armando un ruido infernal, el decano consigui\u00f3 calmarlos\u00bb. Les dijo que volver\u00eda de inmediato, que aguardaran un momento, que hablar\u00eda con otros miembros del claustro para \u00abconstituir una comisi\u00f3n que negociar\u00eda con nuestros representantes all\u00ed mismo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Durante la discusi\u00f3n, la polic\u00eda, que estaba en el exterior del edificio, se mantuvo al acecho. Los estudiantes que permanec\u00edan dentro del aula lo sab\u00edan. \u00abBastantes alumnos desaparecieron como por ensalmo, pero bastantes m\u00e1s decidimos quedarnos\u00bb. En el edificio de la plaza Universidad ya se hab\u00eda roto la regla de considerar \u00abpoco menos que sacr\u00edlega la entrada de la fuerza p\u00fablica en el recinto universitario, aunque todav\u00eda segu\u00eda resultando una acci\u00f3n demasiado escandalosa\u00bb. Aunque contaban con alguna acci\u00f3n represiva a la salida de la Facultad, creyeron err\u00f3neamente que la polic\u00eda no llegar\u00eda a entrar en las aulas<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Pero los \u2018grises\u2019 entraron finalmente. Les hicieron ir saliendo de uno en uno por una \u00fanica puerta (\u00abaquellas aulas se iluminan por claraboyas, no tienen ventanas\u00bb) y les fueron retirando el DNI. Para recuperarlo tuvieron que pasar al d\u00eda siguiente por la secretar\u00eda de la Facultad. Junto con su DNI, recibieron su carta de expulsi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sobre el sustituto, JMA asegura haber o\u00eddo tres versiones distintas: Alsina, Batlle y Canals. No puede confirmar si en pleno abucheo el profesor sustituto exclam\u00f3: \u00abTambi\u00e9n a Jesucristo lo crucificaron\u00bb. \u00c9l estaba en las \u00faltimas filas \u00aby all\u00ed eran absolutamente inaudibles sus palabras\u00bb. Puede ser interesante saber qui\u00e9n era y c\u00f3mo ha evolucionado su carrera posterior. Lo \u00fanico que puede decir, si se quiere indagar la pista, \u00abes que me dijeron que proced\u00eda de un Instituto de Bachillerato del centro de Barcelona, del Maragall o del Ausi\u00e0s Marc, y que era \u201ctomista\u201d, o sea progresista (!) dentro del submundo de la filosof\u00eda acad\u00e9mica de aquellos a\u00f1os en Espa\u00f1a.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">(Por su parte, el fil\u00f3sofo y periodista Francesc Arroyo ha recordado lo sucedido con estas palabras: \u00abCuando a Manuel Sacrist\u00e1n lo echaron los franquistas de la universidad, porque el franquismo no pod\u00eda digerir la inteligencia y prefer\u00eda el \u201cviva la muerte\u201d de Mill\u00e1n Astray, un colega (no confundir con compa\u00f1ero ni, menos, amigo), profesor tambi\u00e9n de Filosof\u00eda (tampoco habr\u00e1 que confundir esto con fil\u00f3sofo), se ofreci\u00f3 a sustituirle. Los alumnos vieron claramente la impostura y recibieron al impostor con abucheos. \u00c9ste se arrodill\u00f3 ante la turba y exclam\u00f3: \u201cA Cristo tambi\u00e9n lo crucificaron\u201d. As\u00ed era la Universidad que no quiso a Sacrist\u00e1n y que le oblig\u00f3 a ejercer la docencia en casa, en las charlas, desde la traducci\u00f3n o el trabajo editorial, no siempre a la luz del d\u00eda\u00bb (\u00abA la calle que ya es hora\u00bb, 11\/12\/2008 <u><a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2008\/12\/11\/catalunya\/1228961240_850215.html\">https:\/\/elpais.com\/diario\/2008\/12\/11\/catalunya\/1228961240_850215.html<\/a><\/u>). Si se dijeron las palabras que Arroyo recuerda, es altamente probable que el doctor Canals (1922-2009) fuera el sustituto. Sobre su pensamiento profundamente conservador: F. Canals Vidal, <i>La tradici\u00f3n catalana en el siglo XVIII ante el absolutismo y la Ilustraci\u00f3n<\/i>, Fundaci\u00f3n Francisco El\u00edas de Tejada y Erasmo Percopo, 1995, y <i>Catalanismo y tradici\u00f3n catalana<\/i>, Ed. Sicre, 2006.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Como ha comentado el historiador Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos, fue Francisco Canals, tiempo despu\u00e9s catedr\u00e1tico de Metaf\u00edsica en la Facultad de Filosof\u00eda de la UB, en aquel entonces catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda de Secundaria en el Balmes, el primer sustituto. Despu\u00e9s de \u00e9l, despu\u00e9s de su intento frustrado de sustituci\u00f3n, el profesor Quintana, el que posteriormente fuera pol\u00e9mico catedr\u00e1tico de la UNED, fue el responsable de la asignatura.<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h4><strong><b>7.2. El testimonio de <\/b><\/strong><strong><b>Enrique Irazoqui<\/b><\/strong><\/h4>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Nacido en Barcelona el 5 de julio de 1944 y fallecido en su ciudad natal el 16 de septiembre de 2020, Enrique Irazoqui fue actor, ajedrecista, economista y profesor de literatura espa\u00f1ola radicado en sus \u00faltimos a\u00f1os en Llanc\u00e0 (Girona). Alcanz\u00f3 la fama en 1964 con el papel de Jes\u00fas en <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_Evangelio_seg%9Cn_San_Mateo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El Evangelio seg\u00fan Mateo<\/a><\/em> de Pier Paolo Pasolini.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Tras estudiar Econ\u00f3micas en Barcelona, se traslad\u00f3 a Estados Unidos donde curs\u00f3 estudios de literatura espa\u00f1ola por el hast\u00edo que le produc\u00eda el mundo empresarial. En 2002 fue el \u00e1rbitro del torneo de ajedrez <i>Brains in Bahrain<\/i><em>, <\/em>que acab\u00f3 en empate, entre el entonces campe\u00f3n del mundo Vlad\u00edmir Kr\u00e1mnik y la computadora Deep Fritz. En 2011 la fue concedida la Ciudadan\u00eda Honoraria de la ciudad de Matera, Italia, y en septiembre de 2014 recibi\u00f3 un homenaje de la Mostra de Venecia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Como ha comentado Mercader Anglada, Irazoqui fue tambi\u00e9n alumno de Sacrist\u00e1n. Los primeros meses del curso, comenta en una entrevista realizada un a\u00f1o antes de su fallecimiento <strong>(<\/strong><u><a href=\"https:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/entrevista-sobre-manuel-sacristan\/\">https:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/entrevista-sobre-manuel-sacristan\/<\/a><\/u>)<strong>,<\/strong> Sacrist\u00e1n les explic\u00f3 historia de la filosof\u00eda; luego, l\u00f3gica y metodolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Irazoqui empez\u00f3 a militar en el PSUC en 1963. Nunca neg\u00f3 la influencia que tuvo Sacrist\u00e1n en su decisi\u00f3n. El que posteriormente ser\u00eda diputado en el Congreso de diputados, Antoni Montserrat, fue quien le dio la entrada en el partido de los comunistas catalanes. M\u00e1s tarde, \u00e9l mismo dar\u00eda la entrada a Francisco Fern\u00e1ndez Buey, uno de los l\u00edderes estudiantiles m\u00e1s destacados en la formaci\u00f3n del SDEUB, el Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad de Barcelona (S. L\u00f3pez Arnal (ed), <i>Universidad y Democracia. Lucha estudiantil contra el franquismo<\/i>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2017).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En mayo de 1963, Irazoqui se manifest\u00f3 contra el fusilamiento de Juli\u00e1n Grimau, \u00abdos semanas despu\u00e9s del asesinato. \u00c9ramos muy pocos. Hab\u00eda que dejar testimonio contra aquel aut\u00e9ntico acto de barbarie\u00bb. Recuerda que \u00abdetuvieron a unas 30 personas\u00bb. All\u00ed, en la Jefatura Superior de Barcelona, en la V\u00eda Layetana, coincidi\u00f3 con su profesor. Cuando salieron de Jefatura, Sacrist\u00e1n le salud\u00f3 y \u00abme dijo que yo ya sab\u00eda, ya hab\u00eda aprendido lo que \u00e9l hab\u00eda tratado de explicarnos durante el curso. Que no era necesario que fuera a examinarme. Si no recuerdo mal, me puso un 10\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el verano del 63 fue a Madrid. A contactar con el sindicato democr\u00e1tico \u2013clandestino, no pod\u00eda ser de otra forma\u2013 de los estudiantes madrile\u00f1os. All\u00ed, con la ayuda de Dolors y Xavier Folch, se vio con Javier Pradera. \u00abMe dio un sobre para \u00e9l. No llegu\u00e9 a saber lo que conten\u00eda\u00bb. Como Sacrist\u00e1n y su familia veraneaban en Puigcerd\u00e0, alquil\u00f3 una vespa y se present\u00f3 en su casa. Fue entonces cuando conoci\u00f3 a Giulia Adinolfi. Congeniaron: \u00abyo tambi\u00e9n tengo ascendencia italiana\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En aquella visita sucedi\u00f3 algo que recordaba muy bien, algo que fue muy importante para \u00e9l. Cuando fue a coger \u00abel tren de regreso a Barcelona, Sacrist\u00e1n me acompa\u00f1\u00f3 a la estaci\u00f3n. En el camino me explic\u00f3 por qu\u00e9 la Huelga Nacional Pac\u00edfica, la famosa HGP, una de las consignas centrales del PSUC en aquellos a\u00f1os, tambi\u00e9n del PCE, llevaba unos siete a\u00f1os prepar\u00e1ndose sin resultado final\u00bb. Su profesor le coment\u00f3 que el partido segu\u00eda hablando de la HGP \u00abpara que los militantes no perdieran la moral, para que no desistieran, para que no pensaran que la lucha contra el fascismo era imposible.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Lo que le dijo Sacrist\u00e1n se lo cambi\u00f3 todo. No hab\u00eda revoluci\u00f3n y no habr\u00eda revoluci\u00f3n. No estaba en el orden del d\u00eda (sea cual fuera el d\u00eda). Era un sue\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Luego, en febrero de 1964, se fue a Italia. Fue entonces cuando particip\u00f3 como actor en <em>El evangelio seg\u00fan Mateo.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Volvi\u00f3 a verse con Sacrist\u00e1n en dos ocasiones. Finalizada la pel\u00edcula, Pasolini vino una vez a Barcelona. Estuvieron cenando los tres \u00aben un restaurante al final de Las Ramblas\u00bb. Recuerda Irazoqui que Sacrist\u00e1n y Pasolini estuvieron discutiendo sobre \u00abun asunto ling\u00fc\u00edstico que ahora no puedo precisar.\u00bb Recuerda muy bien, eso s\u00ed, \u00abque al acabar la cena, en un aparte, Pasolini me coment\u00f3 que profesores as\u00ed, con esa preparaci\u00f3n, no hab\u00eda en Italia.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La segunda vez que se vieron fue en 1970, durante el consejo de guerra de Burgos, durante el encierro de intelectuales antifascistas en Montserrat. All\u00ed estuvieron los dos. Coincidieron tambi\u00e9n en las manifestaciones contra las penas de muerte que se ped\u00edan contra aquellos luchadores antifascistas..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Irazoqui no volvi\u00f3 a verle pero \u00absegu\u00ed ley\u00e9ndole, segu\u00ed leyendo sus escritos y sus libros. No es alguien que haya olvidado. Desde luego que no.\u00bb<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h4><b>7.3. Juan Ram\u00f3n Capella<\/b><\/h4>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Una observaci\u00f3n de Juan-Ram\u00f3n Capella (<i>Sin \u00cdtaca<\/i>, Madrid: Trotta, 2011, pp. 109-110) sobre estas clases de Fundamentos de Filosof\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Manolo V\u00e1zquez Montalb\u00e1n y Jer\u00f3nimo Campa\u00f1\u00e1, entre otros amigos, me hab\u00edan hablado muchas veces de las clases de &#8216;Fundamentos de filosof\u00eda&#8217; de Manuel Sacrist\u00e1n, un profesor de Econ\u00f3micas con fama de muy competente, por una parte, y tambi\u00e9n \u2013pero esto se contaba muy confidencialmente, porque era una enormidad\u2013 dirigente del partido comunista en la clandestinidad. Una tarde fui a escucharle a la vieja aula 1 del Patio de Letras [de la UB, edificio de la plaza Universidad], donde daba sus lecciones y donde hab\u00eda estudiado yo el primer a\u00f1o de Derecho. Me sent\u00e9 en la \u00faltima fila y tan pronto como empez\u00f3 la clase comprend\u00ed que todo lo que me hab\u00eda contado era poco. El rigor y la densidad del discurso del profesor, por otra parte perfectamente inteligible, parec\u00edan venir de otra galaxia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n, a\u00f1ade Capella, daba a sus clases la forma de un interrogante muy general, \u00abque encerraba a su vez otros interrogantes menores y diversas cuestiones laterales; el desarrollo consist\u00eda en plantear detalladamente ese interrogante, explicitar la necesidad que hab\u00eda conducido a plantearlo, poner de manifiesto su relevancia y, a partir de ah\u00ed, exponer diversos modos de darle respuesta sin ocultar las propias preferencias y las objeciones que \u00e9stas pod\u00edan encontrar desde puntos de vista filos\u00f3ficos distintos. El resultado eran verdades clases razonadas, excelentemente expuestas adem\u00e1s desde el punto de vista verbal y teatral \u2013las mejores lecciones siempre tienen algo de representaci\u00f3n\u2013, que no s\u00f3lo avivaban las neuronas sino que le dejaban a uno con las dudas acerca de si hab\u00eda percibido todas las implicaciones del razonamiento (dicho de otro modo: eran clases que admit\u00edan diversos niveles de lectura).\u00bb<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">V<\/a><a href=\"#INDICE\">OLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"8\"><\/a> <b>8. La enfermedad nacional<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Un comentario de Xavier Folch: \u00abVale la pena explicar una an\u00e9cdota de aquellos d\u00edas [1957, 1958]. Oriol Bohigas y yo fuimos a ver a Sacrist\u00e1n a ra\u00edz de un discurso del ministro de Educaci\u00f3n, un falangista llamado Jes\u00fas Rubio Garc\u00eda-Mina [NE: Ministro de Educaci\u00f3n desde 1956 a 1962, sustituy\u00f3 a Joaqu\u00edn Ruiz-Gim\u00e9nez], que exaltaba demag\u00f3gicamente los valores de la juventud. Quer\u00edamos responderle y encargamos, por decirlo as\u00ed, un texto a Sacrist\u00e1n, que redact\u00f3 un papel intentando ser fiel a nuestra petici\u00f3n. Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 el texto en castellano, y nosotros quer\u00edamos publicarlo en catal\u00e1n (y as\u00ed lo hicimos en ciclostil). Yo ten\u00eda entonces mucha inseguridad en mi catal\u00e1n, que nunca hab\u00eda estudiado, y se me ocurri\u00f3, para garantizar una versi\u00f3n correcta, la insensata idea de pedir a Salvador Espriu que tradujera el texto al catal\u00e1n. Debe entenderse que estoy hablando de una actividad estrictamente clandestina y totalmente ilegal, de acuerdo con las leyes vigentes en aquel momento. Espriu acept\u00f3. Cuando Sacrist\u00e1n se enter\u00f3 de la participaci\u00f3n del poeta, coment\u00f3 que no ten\u00eda importancia que se perdiera el escrito en castellano pero que hab\u00eda que conservar como fuese la versi\u00f3n catalana\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En <i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n<\/i>, p. 406, observa el profesor M\u00e9ndez Baiges: \u00abHacia 1957, redact\u00f3 Sacrist\u00e1n un escrito de protesta que algunos alumnos quer\u00edan dirigir a las autoridades educativas. Su pretensi\u00f3n era la de dar respuesta al ministro de Educaci\u00f3n, quien hab\u00edan pedido a los estudiantes que no protestaran tanto y se aplicaran al estudio. Lo que le respondi\u00f3 el escrito es que no se trataba de aplicarse a \u201csaber cosas\u201d, sino a conocer \u201cel planteamiento actual de los grandes problemas ideol\u00f3gicos y cient\u00edficos\u201d, y que esto \u00faltimo era algo que la Universidad espa\u00f1ola no permit\u00eda hacer en absoluto. La instituci\u00f3n ser\u00eda \u201cpara estudiar con aplicaci\u00f3n los cuestionarios ideol\u00f3gicamente decretados por el r\u00e9gimen\u201d, y para que algunos \u201cestudiantes astutos\u201d obtuvieran una sinecura, pero se empe\u00f1aba con tozudez en no ense\u00f1ar nada acerca de \u201cla vida espiritual del mundo en que vivimos\u201d. Ello era as\u00ed porque resulta del todo \u201cimposible ense\u00f1ar nada aut\u00e9ntico en un r\u00e9gimen universitario desprovisto de toda libertad cient\u00edfica\u201d, y porque no \u201chay ninguna cultura que pueda florecer en el suelo uniforme \u2013puro cart\u00f3n piedra\u2013 de una tiran\u00eda ideol\u00f3gica como la que soporta la Universidad espa\u00f1ola\u201d.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLa malaltia nacional\u00bb fue el t\u00edtulo que Salvador Espriu puso a su escrito (conjeturamos que \u00abLa enfermedad nacional\u00bb ser\u00eda el t\u00edtulo elegido por Sacrist\u00e1n para el suyo). Damos aqu\u00ed la traducci\u00f3n castellana de la versi\u00f3n catalana de Espriu del original de Sacrist\u00e1n (que no hemos podido localizar):<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Bajo el t\u00edtulo \u00abLa buena salud universitaria\u00bb, el ministro de Educaci\u00f3n Nacional, don Jes\u00fas Rubio, public\u00f3 en <i>La Hora<\/i> un art\u00edculo en el que aseguraba que el estado de salud de la Universidad espa\u00f1ola era malo: lo explica de la manera siguiente: \u00abNuestros j\u00f3venes universitarios, en contraste con lo que pasa en otros pa\u00edses, no son suficientemente aplicados\u00bb. Despu\u00e9s de este diagn\u00f3stico y de su comentario (\u00abSe precisa, por el propio equilibrio y por el equilibrio de la colectividad a la que pertenecen, que nuestro esfuerzo tenga una aplicaci\u00f3n exacta&#8230;\u00bb), el n\u00facleo del art\u00edculo queda redondeado con una promesa (\u00abEl resto le ser\u00e1 otorgado por a\u00f1adidura\u00bb), mezclada con una amenaza elegante: \u00ab&#8230;y no hay error m\u00e1s grave que el de intentar alcanzar directamente aquello que tan s\u00f3lo por a\u00f1adidura se puede conseguir\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>Nosotros, los universitarios de Barcelona, muy especialmente afectados por la pol\u00edtica y por las frases del se\u00f1or Ministro, creemos que esa acusaci\u00f3n no est\u00e1 fundamentada. Por el contrario, los funcionarios del Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional han repetido muchas veces que jam\u00e1s no se hab\u00eda estudiado en Espa\u00f1a con tanta aplicaci\u00f3n como ahora. Es cierto que el testimonio de unos funcionarios no puede convencer de nada al ciudadano espa\u00f1ol actual, pero en este caso coincide con nuestra experiencia: muchos de nosotros hemos visitado en estos \u00faltimos a\u00f1os universidades extranjeras y hemos podido comprobar que nuestra inferioridad intelectual, respecto al estudiante europeo de nuestra edad y de nuestra misma especialidad, no consiste en una mayor aplicaci\u00f3n por su parte. Por el contrario, es normal que el estudiante espa\u00f1ol sea, por decirlo as\u00ed, m\u00e1s \u00aberudito\u00bb que su colega extranjero: sabemos m\u00e1s cosas \u2013datos, por ejemplo, o, t\u00edtulos de obras, o nombres de c\u00f3nsules romanos\u2013, adquiridos con una paciente aplicaci\u00f3n. Nuestra inferioridad proviene de otra fuente: del hecho de no conocer casi nunca el planteamiento actual de los grandes problemas ideol\u00f3gicos y cient\u00edficos. Si no tenemos la suerte de encontrarnos con un profesor ajeno a los elaboradores de cuestionarios oficiales, o si alguna casualidad no nos ayuda a dirigir con buenas lecturas nuestro forzado autodidactismo, somos inevitablemente, con todas nuestras monta\u00f1as de cosas con tanta aplicaci\u00f3n aprendidas, unos r\u00fasticos provincianos en la cultura del siglo XX, unos provincianos a los que nadie ha mostrado donde radica la fuente, signo de estudio y de discusi\u00f3n, de la vida espiritual del mundo en que vivimos.<\/p>\n<p>Y cuanta m\u00e1s aplicaci\u00f3n, peor. Porque \u2013excepto en las disciplinas t\u00e9cnicas (cuya esterilidad en Espa\u00f1a proviene de otra causa: del desorden econ\u00f3mico)\u2013 es imposible ense\u00f1ar y aprender nada aut\u00e9ntico en un r\u00e9gimen universitario desprovisto de toda libertad cient\u00edfica y de todo contacto con la situaci\u00f3n real de la humanidad. No hay ninguna cultura que pueda florecer en el suelo uniforme \u2013puro carb\u00f3n de piedra\u2013 de una tiran\u00eda ideol\u00f3gica como la que soporta la Universidad espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Ministro tendr\u00eda raz\u00f3n si se limitara a decir, por una parte, que la Universidad espa\u00f1ola est\u00e1 mal, y seguir\u00eda teniendo raz\u00f3n si, por otra parte, ampliara su diagn\u00f3stico y dijera. \u00abToda la cultura espa\u00f1ola est\u00e1 herida de muerte, esterilizada\u00bb. En efecto: el prestigio cultural del pa\u00eds se alimenta todav\u00eda de la cultura que en \u00e9l floreci\u00f3 hasta la agon\u00eda de la libertad.<\/p>\n<p>No es s\u00f3lo la Universidad la que est\u00e1 enferma. La deficiencia universitaria no es m\u00e1s que un s\u00edntoma de la enfermedad que sufre toda nuestra cultura, fusilada por el \u00ab\u00a1Muera la inteligencia!\u00bb que el general Mill\u00e1n Astray dispar\u00f3 a Unamuno el a\u00f1o 1936 en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca; un s\u00edntoma de la enfermedad nacional que se llama \u00abtiran\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, es cierto que el estudiar con aplicaci\u00f3n los cuestionarios ideol\u00f3gicamente decretados por el R\u00e9gimen puede dar algo por a\u00f1adidura: puede dar unas cuantas sinecuras. Pero lo que necesita el pa\u00eds en el terreno universitario no es la soluci\u00f3n poco digna de los problemas personales de cien estudiantes astutos, sino el restablecimiento de la libertad cient\u00edfica y de c\u00e1tedra. Y esto no se consigue por a\u00f1adidura, sino, empero, de una manera inversa: con nuestra lucha pol\u00edtica conseguiremos, con la libertad de la naci\u00f3n, la libertad universitaria \u2013por \u00aba\u00f1adidura\u00bb\u2013. Por eso, pues, combatimos.<\/p>\n<p>El razonamiento es tan obvio que no podemos creer que el se\u00f1or Ministro haya expuesto sinceramente sus razones. Y lo creemos a\u00fan menos cuando recordamos, por ejemplo, aquel \u00abNO-DO\u00bb destinado a calmarnos y en el que el locutor nos aconsejaba con insistencia. \u00abLo esencial es divertirse\u00bb. Dec\u00edan lo mismo las octavillas puestas en circulaci\u00f3n por la Autoridad, en la Universidad de Barcelona, durante las acciones de enero y febrero. El se\u00f1or Ministro no es sincero cuando pide aplicaci\u00f3n: \u00e9l sabe bien que los estudiantes del divertirse, los estudiantes de la estudiantina y de la \u00abCasa de Troya\u00bb son los \u00fanicos que est\u00e1n a su lado.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del tema central, el art\u00edculo del se\u00f1or Ministro comenta dos cuestiones a las que nos interesa aludir brevemente. Una es el reproche de \u00abjuvenilismo\u00bb (valga la palabra) que nos hace. Este reproche es tambi\u00e9n injusto. Nosotros no creemos que la juventud sea un valor moral; s\u00f3lo han podido creer una cosa as\u00ed las personas de contextura cerebral m\u00e1s peregrina que jam\u00e1s haya existido: los fascistas, es decir, el se\u00f1or Ministro y sus compa\u00f1eros de partido. Nosotros no luchamos en nombre de la juventud contra la vejez, sino en nombre de la verdad, de la libertad, de la justicia y de la honradez \u2013valores tan viejos como el ser humano\u2013, contra la mentira de la prensa dirigida, contra la esclavitud bajo una tiran\u00eda que impone a los ex\u00e1menes universitarios la \u00absoluci\u00f3n\u00bb un\u00edvoca de cada tema, contra la injusticia de la ilegalidad oficial en la que vivimos y contra la corrupci\u00f3n administrativa que aumenta todav\u00eda m\u00e1s los sufrimientos que causan estas tres plagas que acabamos de citar: la mentira, la esclavitud, la injusticia.<\/p>\n<p>La otra cuesti\u00f3n es la de la justificaci\u00f3n que de su violencia contra los estudiantes de Barcelona da el se\u00f1or Ministro, quien dice. \u00abLa m\u00e1s envilecida de todas las formas de adulaci\u00f3n es aqu\u00e9lla que se rinde a la colectividad\u00bb. Nosotros propondr\u00edamos al se\u00f1or Ministro que sustituyera la \u00abmoral\u00bb de pura emoci\u00f3n \u00abviril\u00bb que le dicta esa frase, por la moral de seres racionales atentos a los postulados de la justicia p\u00fablica. Entonces obtendr\u00eda, en lugar de la sentencia viril-glandular acabada de citar, la siguiente afirmaci\u00f3n \u00e9tico-jur\u00eddica: \u00abLa m\u00e1s monstruosa de todas las formas de dictadura es aqu\u00e9lla que tiraniza una colectividad mayoritaria, constituida pr\u00e1cticamente por todo un pueblo\u00bb.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Unas cartas del autor de <i>La pell de brau<\/i> dirigidas a Manuel Sacrist\u00e1n, con quien coincidi\u00f3 en \u00abLa Capuchinada\u00bb, en la fundaci\u00f3n del Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Poco d\u00edas despu\u00e9s de la primera expulsi\u00f3n de Sacrist\u00e1n de la universidad barcelonesa v\u00eda no renovaci\u00f3n de su contrato, Espriu le escribi\u00f3 el 16 de octubre de 1965:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Dr. Manuel Sacrist\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Mi querido y admirado amigo:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Acabo de enterarme del inaudito e incalificable atropello de las autoridades acad\u00e9mico-ministeriales contra Usted. No comentar\u00e9, porque no vale la pena, un acto tan arbitrario como est\u00fapido. Le ruego acepte la renovada expresi\u00f3n de mi amistad y le recuerdo que me tiene, para cuando necesite, a su entera disposici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Reciba un cordial abrazo de su afmo.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Espriu<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El 25 de diciembre de 1965, Espriu volv\u00eda a escribirle:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Querido Dr Sacrist\u00e1n:;<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">No quiero que pasen m\u00e1s d\u00edas sin escribirle, como le promet\u00ed aunque sean una breves l\u00edneas, pues mi tiempo no permite otra cosa. He le\u00eddo sus excelentes pr\u00f3logos (Vd. es m\u00e1s justo con Goethe que lo fue Brecht, al fin y al cabo, \u00ab\u00dcber allen Gipfeln\u00bb, es una espl\u00e9ndida poes\u00eda de circunstancias, tal vez una improvisaci\u00f3n) que postulan quiz\u00e1 un mayor desarrollo, para intentar, junto con los otros trabajos de me habl\u00f3, un libro de ensayos. En cuanto a su \u00abL\u00f3gica\u00bb, creo que me va a ser muy \u00fatil. Le agradezco de nuevo y muy de veras su generoso y valioso presente. Les deseo a Vd., y a los suyos, un buen a\u00f1o 1966 y espero que en el transcurso del mismo se vislumbre su reincorporaci\u00f3n a la Universidad. Veo muy claro que no debe Vd marchar de Barcelona, pues su puesto est\u00e1 aqu\u00ed. Reciba un muy cordial abrazo de su afmo.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Espriu<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Tiempo despu\u00e9s, 25 de febrero de 1980, cuatro d\u00edas despu\u00e9s del fallecimiento de Giulia Adinolfi, Espriu escrib\u00eda a Sacrist\u00e1n<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Mi querido amigo,<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Supe ayer tarde que su esposa hab\u00eda fallecido, despu\u00e9s de una larga enfermedad. Crea usted que lo siento muy de veras. Como las palabras son, en estos casos, necias e in\u00fatiles, me limito a recordarles, a usted y a su hija, que pueden contar siempre con mi amistad, en lo poco que sin duda vale. Un muy fuerte abrazo de su afmo.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Salvador Espriu<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Apenas 10 d\u00edas despu\u00e9s, 6 de marzo, Espriu volvi\u00f3 a escribirle:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Mi querido y admirado amigo:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Tal vez sea prematuro y, por lo tanto, indelicado y necio que le hable ahora de eso, pero voy a arriesgarme: deseo de todo coraz\u00f3n que obtenga el nombramiento de catedr\u00e1tico efectivo o profesor numerario (o como cuernos lo llamen) y que le hagan con ello, al fin, una m\u00ednima justicia, aunque nuestra universidad sea una porquer\u00eda, como el resto de las instituciones del pa\u00eds, y \u00e9ste tambi\u00e9n, \u00aben bloque\u00bb, y no se acerque usted, por su estado de salud o de \u00e1nimo, a la santa Casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Si se ven ustedes, como supongo, mis mejores recuerdos a Xavier Folch.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">No se tome usted la molestia de responderme. Reciba un muy cordial abrazo de su afmo.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Salvador Espriu<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>9. Seminario sobre el concepto de filosof\u00eda<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En 1966, Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 en Novo-Studio un seminario sobre el concepto de filosof\u00eda en nueve lecciones. Se conserva \u00fanicamente el guion de algunas de estas lecciones:<\/span><\/p>\n<p><b>Lecci\u00f3n 1\u00aa: Los usos corrientes de los t\u00e9rminos \u2018filosof\u00eda\u2019, \u2018filos\u00f3ficamente\u2019, \u2018filos\u00f3fico\u2019 y otros emparentados con ellos.<\/b><\/p>\n<p>1.<i> Initium doctrinas sit consideratio nominis<\/i>. [NE: De Epicteto. \u00abEl principio de toda exposici\u00f3n debe ser la consideraci\u00f3n de los nombres.\u00bb]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Origen m\u00e1gico<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Luego justificado por la tecnificaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. El nombre como r\u00f3tulo de la abstracci\u00f3n b\u00e1sica.<\/p>\n<p>2. Imposibilidad en nuestro caso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Tecnificaci\u00f3n fluctuante.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Y tard\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Los griegos, como veremos, Gilbert, Newton, los alemanes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. El siglo XVIII: <i>les philosophes<\/i>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.3. Wolff.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.4. La universidad burocr\u00e1tica. Pero la confusi\u00f3n subyacente. Nuestras secciones de filosof\u00eda.<\/p>\n<p><b>El experimento de 1.\u00ba de Econ\u00f3micas:<\/b><\/p>\n<p>1. Calma, serenidad (\u00abtomarse las cosas con filosof\u00eda\u00ab).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1 Estoicismo +: valor, rebeli\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2 Estoicismo -: desinter\u00e9s por la vida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. Cinismo +: desprecio de las convenciones<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.4. Cinismo -: frescura, irresponsabilidad, servilismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.5. Observar que son acepciones morales, aunque posiblemente enlazadas con posiciones \u00abintelectuales\u00ab coherentes.<\/p>\n<p>2. Oscuridad, car\u00e1cter abstruso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Por superioridad, sublimidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Por vaciedad, enga\u00f1o, ret\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. Observar que son notas intelectuales, pero con tendencia a connotar moralmente.<\/p>\n<p>3. Generalidad, abstracci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. Saber supremo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Vaciedad. Moli\u00e8re. Goethe y los fantasmas.<\/p>\n<p>4. Conclusiones:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Intrincaci\u00f3n de notas morales e intelectuales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.1.1. Diferenciaci\u00f3n de la ciencia. Pero <i>cum grano salis<\/i>. Tambi\u00e9n la conducta cient\u00edfica tiene motor moral. La diferencia es el car\u00e1cter expl\u00edcito.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.1.2. Vaga justificaci\u00f3n en la historia t\u00e9cnica. Lo que se ver\u00e1 con m\u00e1s detalle.<\/p>\n<p><b>Lecci\u00f3n 2\u00aa: La justificaci\u00f3n hist\u00f3rica de los usos vulgares de esos t\u00e9rminos.<\/b><\/p>\n<p>1. Valor, rebeli\u00f3n, desprecio de las convenciones.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1 El caso S\u00f3crates, o tipo S\u00f3crates (Boecio, Schlick).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. S\u00f3crates mismo es tal vez el m\u00e1s complicado (las leyes).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.1. M\u00e1s que los orientales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.2. Su sentido cr\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. Pero le hab\u00edan precedido otros: los presocr\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.4. Y le siguieron otros: Anax\u00e1goras, Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.5. El orden establecido ha cre\u00eddo ver un peligro precisamente por la fusi\u00f3n de cr\u00edtica y adhesi\u00f3n moral.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.5.1. Los fil\u00f3sofos ilustrados<\/p>\n<p>2. Desinter\u00e9s por la vida, servilismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. El estoicismo conformista: Panecio de Rodas, S\u00e9neca.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. El caso Descartes. Brecht y Galileo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. El desprecio de los fil\u00f3sofos por la primera tradici\u00f3n cristiana: Celso.<\/p>\n<p>3. Oscuridad sublime.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. Los neoplat\u00f3nicos, la filosof\u00eda oriental, \u00faltimo Heidegger<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1.2 La cr\u00edtica de Ortega a Bergson.<\/p>\n<p>4. Saber supremo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Plat\u00f3n, Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. La cr\u00edtica a los grandes idealistas. Goethe y los fantasmas.<\/p>\n<p>5. Conclusiones.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1. Cabe mucho bajo el r\u00f3tulo, y documentado por las mismas disputas filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. Ese mucho no est\u00e1 definido como teor\u00eda: componente moral.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.3. Y la componente hist\u00f3rica es decisiva. Por eso iremos a ella.<\/p>\n<p><b>Lecci\u00f3n 3\u00aa: El nacimiento de la filosof\u00eda. Los temas de los primeros fil\u00f3sofos.<\/b><\/p>\n<p>1. La limitaci\u00f3n a Grecia. Adem\u00e1s de poco tiempo<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Es la tradici\u00f3n nuestra.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Y, por otra parte,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.1. Se universaliza hoy por parentesco con la ciencia. \u00abCausa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.2. Vaguedad de lo previo, y anticipaci\u00f3n de Grecia en lo preciso (l\u00f3gica hind\u00fa).<\/p>\n<p>2. Podemos, de todos modos, arrancar de comparaci\u00f3n con Oriente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Es verdad que vienen de Oriente a los griegos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1.1. Datos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.2. Conato de esp\u00edritu anal\u00edtico (alfabeto).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.3. Materia y forma, etc.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Pero el saber oriental es: emp\u00edrico, m\u00edtico, m\u00e1gico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. Todo eso est\u00e1 en la vieja cultura griega:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.3.1. Empirismo: claro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.3.2. Mito: el \u00abCor\u00e1n\u00ab hom\u00e9rico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.3.3. Magia menos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.3.4. Pero a finales del siglo VII pasa algo.<\/p>\n<p>3. El esquema de Hegel.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1.Verdad elemental.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Pero objeciones:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.1. Ya exist\u00eda cosmolog\u00eda (m\u00edtica) .<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.2. Los datos de las fuentes.<\/p>\n<p>4. Los hechos: cr\u00edtica del saber mitol\u00f3gico y b\u00fasqueda de otro sin mito.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Cuadro presocr\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. Tales. Anaximandro. Anax\u00edmenes. Her\u00e1clito. Jen\u00f3fanes. Parm\u00e9nides. Dem\u00f3crito.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.3. Los procesos a que nos referimos en la anterior lecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.4. Confirmar esa versi\u00f3n de los hechos: cr\u00edtica intelectual y actitud moral.<\/p>\n<p>5. El trasfondo hist\u00f3rico del hecho.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1. Las conmociones sociales. Modelo Atenas-Jonia. De monarqu\u00eda a Sol\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. Ilustraci\u00f3n: los casos Tales y Her\u00e1clito. Tales y Cyl\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.3. El contraejemplo espartano.<\/p>\n<p><b>Lecci\u00f3n 5\u00aa. La especializaci\u00f3n del conocimiento y la creaci\u00f3n de una nueva unidad filos\u00f3fica: Arist\u00f3teles.<\/b><\/p>\n<p>I. Hemos visto<\/p>\n<p>1. Que el nacimiento de la filosof\u00eda griega es el resultado de una crisis social.<\/p>\n<p>2. Que por eso mismo afecta a todo. En especial, a la comprensi\u00f3n del mundo: los primeros fil\u00f3sofos son los primeros cient\u00edficos.<\/p>\n<p>3. El tipo del presocr\u00e1tico y su multilateralidad.<\/p>\n<p>II. La crisis interna de la filosof\u00eda cient\u00edfica.<\/p>\n<p>1. La integridad dura poco<\/p>\n<p>2. S\u00f3crates y los sofistas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. La explicaci\u00f3n tradicional por la vida ateniense.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. La explicaci\u00f3n socr\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. La complejidad de S\u00f3crates.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.1.1. Sofista y anticient\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.1.2. La teor\u00eda de la definici\u00f3n y la idea de teor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. Prot\u00e1goras como confirmaci\u00f3n del caso S\u00f3crates.<\/p>\n<p>3. Es una primera \u00abcrisis del pensamiento cient\u00edfico\u00bb<\/p>\n<p>III. La especializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>1. Nacimiento del cient\u00edfico especializado: Medicina, Matem\u00e1tica, Astronom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. M\u00e1s tarde, historia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Separaci\u00f3n del arte.<\/p>\n<p>2. Registro entre los fil\u00f3sofos (s. V-III). Plat\u00f3n. Arist\u00f3teles<\/p>\n<p>IV. Una nueva universalidad filos\u00f3fica.<\/p>\n<p>1. El precedente heracl\u00edteo.<\/p>\n<p>2. Plat\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. La dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. \u00abNadie entre aqu\u00ed&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>3. Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. La metaf\u00edsica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. La l\u00f3gica.<\/p>\n<p><b>Lecci\u00f3n 7\u00aa: Ciencia y filosof\u00eda en el renacimiento.<\/b><\/p>\n<p>0. Repetir la observaci\u00f3n metodol\u00f3gica sobre las concreciones hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>I. Los primeros fil\u00f3sofos son los primeros cient\u00edficos.<\/p>\n<p>1. Descartes.<\/p>\n<p>2. Gilbert.<\/p>\n<p>3. Galileo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. La pugna con Arist\u00f3teles y con la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Las implicaciones filos\u00f3ficas. Pitagoreismo.<\/p>\n<p>4. Newton: <i>Philosophia naturalis.<\/i>&#8230;<\/p>\n<p>5. Observaci\u00f3n: en la soluci\u00f3n para el caso copernicano, curioso precursor de la escisi\u00f3n.<\/p>\n<p>II. Conclusiones a 6\u00aa y 7\u00aa.<\/p>\n<p>1. Como en los otros casos, nacimiento de un filosofar es nacimiento de un nuevo modo de ver el mundo<\/p>\n<p>2. Y es fen\u00f3meno profundamente relacionado con grandes crisis:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. La de la arcaica sociedad griega.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. La de la sociedad esclavista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. La de la sociedad feudal o servil.<\/p>\n<p><b>Lecci\u00f3n 8\u00aa: Filosof\u00eda, ciencia y t\u00e9cnica en los siglos XIX y XX.<\/b><\/p>\n<p>I. La constituci\u00f3n de la filosof\u00eda como especialidad:<\/p>\n<p>1. Wolff.<\/p>\n<p>2. Los seminarios.<\/p>\n<p>3. La Universidad administrativa.<\/p>\n<p>II. Sistem\u00e1tica:<\/p>\n<p>1. Planes de estudios<\/p>\n<p>2. Wolff.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Organon.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Teor\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. General. Ontolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. Especial. Cosmolog\u00eda, Psicolog\u00eda, Teolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.3. Pr\u00e1ctica: \u00c9tica, Pol\u00edtica, Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.4. Comentar la duplicaci\u00f3n y la presunta diferencia.<\/p>\n<p>III. Comparaci\u00f3n con la ciencia y la t\u00e9cnica:<\/p>\n<p>1. Crisis positivista.<\/p>\n<p>2. El \u00abSuper-saber\u00bb.<\/p>\n<p>3. Ideolog\u00eda y conocimiento.<\/p>\n<p>4. Pero el problema abierto.<\/p>\n<p><b>Lecci\u00f3n 9\u00aa: Filosof\u00eda y filosofar<\/b><\/p>\n<p>1.1. Se ha dicho, desde Arist\u00f3teles, que el asombro es la ra\u00edz de la filosof\u00eda. Ahora nos asombramos de que siga habiendo filosof\u00eda.<\/p>\n<p>1.2. Vimos unas causas superficiales, sobreestructurales.<\/p>\n<p>1.3. Otra pura, o metodol\u00f3gica.<\/p>\n<p>2.1. En medio est\u00e1 probablemente la m\u00e1s fuerte: la necesidad de ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>2.2. Ideolog\u00eda fundamental.<\/p>\n<p>2.3. Su resquebrajamiento -relativo y absoluto- por:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3.1. Evoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3.2. Progreso intelectual (relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre ambos: 2.3.1. y 2.3.2.)<\/p>\n<p>2.4. Ideolog\u00eda apolog\u00e9tica o demag\u00f3gica (etimolog\u00eda). Un ejemplo especial: la ideolog\u00eda del fin de las ideolog\u00edas.<\/p>\n<p>3. La hip\u00f3tesis de la posibilidad de un planteamiento puro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. Cr\u00edtica: no filosof\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Afirmaci\u00f3n: s\u00ed filosofar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.1. Metodol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.2. Interpretativo (3.2.1 y 3.2.2: Fundamentaci\u00f3n en un sentido nuevo).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Para las motivaciones de fondo de la expulsi\u00f3n universitaria del autor v\u00eda no renovaci\u00f3n de su contrato laboral, un informe de principios de octubre de 1965 de la Direccio\u0301n General de Seguridad, Servicio de Informacio\u0301n, Barcelona, y de la Jefatura Superior de Polici\u0301a, Barcelona, Brigada Regional de Informacio\u0301n, Registro de Salida n\u00ba 7229, 2\/10\/1965 (Tampo\u0301n: RESERVADO), muestra con claridad la directa intervenci\u00f3n policial en la no renovaci\u00f3n del contrato de Sacrist\u00e1n (y la presencia de polic\u00edas secretas en sus clases):<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Asunto: PROPUESTA DEL PROFESOR DESAFECTO AL REGIMEN MANUEL SACRIST\u00c1N LUZ\u00d3N, COMO ENCARGADO DE CURSO EN LA FACULTAD DE CIENCIAS POL\u00cdTICAS Y ECON\u00d3MICAS.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El epigrafiado, nacido el 5 de septiembre de 1.925 en Madrid, casado, licenciado en Filosof\u00eda y Letras, hijo de Manuel y Emilia, domiciliado en esta Capital, calle del General Mitre, n.\u00ba 5, 8\u00ba 3\u00aa.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Precedente de las filas falangistas del Frente de Juventudes \u2013en las que se form\u00f3 y de las que era un entusiasta\u2013 ha evolucionado en sentido negativo, estando conceptuado hoy d\u00eda como filo-comunista.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Tom\u00f3 parte destacada de la titulada \u00abSemana de la Paz\u00bb que se pretendi\u00f3 celebrar en los medios universitarios y en el mes de abril de 1963, fu\u00e9 interrogado en al Brigada Social con motivo de la detenci\u00f3n de tres s\u00fabditos franceses, que fueron expulsados, llegando a \u00e9sta invitados a la \u00abSemana de la Paz\u00bb y por figurar el nombre del informado en un sobre de notas de uno de ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">En el mes de mayo del mismo a\u00f1o, prosegu\u00eda el informe, Sacrist\u00e1n hab\u00eda participado, destacadamente, en un intento de manifestaci\u00f3n en favor del \u00abtristemente c\u00e9lebre miembro del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista Espa\u00f1ol, Juli\u00e1n Grimau (ejecutado), por lo que nuevamente fu\u00e9 detenido e interrogado y seguidamente puesto en libertad\u00bb. Por otra parte, Sacrist\u00e1n figuraba como firmante del escrito \u00abINTELECTUALES\u00bb (5\/XI\/1963), dirigido al Ministro de Informaci\u00f3n y Turismo, \u00abque se consider\u00f3 injurioso para las fuerzas de Orden P\u00fablico (Sumario 512-63 del Juzgado de Instrucci\u00f3n n.\u00ba 18 de Madrid).\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El ideario \u00abmarxista-te\u00f3rico\u00bb de Sacrist\u00e1n era de dominio p\u00fablico en la Universidad:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">En su domicilio figura una amplia biblioteca repleta de vol\u00famenes de contenido marxista.\u2013Por a\u00f1adidura, con bastante fundamento, se le considera ateo.\u2013 La que se dice su esposa, Giulia Adinolfi Selletti, italiana, recibe y colecciona propaganda comunista de su pa\u00eds, entre otras la revista marxista <em>Rinascita<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n figuraba como Encargado de Curso de la asignatura \u00abIntroducci\u00f3n a la Filosof\u00eda y Sociolog\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales\u00bb en la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Econ\u00f3micas de esta ciudad cobrando del Presupuesto del Estado y constituyendo una especie de \u00abs\u00edmbolo\u00bb entre sus alumnos, m\u00e1xime si se tiene en cuenta la ascendencia y simpat\u00eda de que goza el Sr. Sacrist\u00e1n, tanto entre el alumnado como en sus colegas.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Se sabe ciertamente, que actualmente ha sido propuesto como Encargado de Curso, igual que en a\u00f1os anteriores, de la Facultad antes citada, a propuesta del Decano Sr. Pifarr\u00e9 Riera y aprobaci\u00f3n un\u00e1nime de la Facultad, por lo que el Rectorado no podr\u00e1 oponerse, a no ser que por el Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional se ejercite el derecho de veto, por lo que considera peligrosa, dadas sus relaciones con el alumnado de la oposici\u00f3n, su aprobaci\u00f3n para dicho cargo.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El Sr. Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, persona de preclara inteligencia, se afirmaba, \u00abhasta el momento presente no ha conseguido ganar la C\u00e1tedra, debido seg\u00fan comentarios captados, bi\u00e9n a la oposici\u00f3n irreductible que hall\u00f3 en los componentes de los Tribunales que juzgan dichas oposiciones, bi\u00e9n a su conocida desafecci\u00f3n al R\u00e9gimen que ha trascendido a todo el \u00e1mbito nacional universitario\u00bb. Era forzoso y lamentable reconocer, se apuntaba falazmente, que el Sr. Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, de infausta memoria en los archivos de esta Jefatura, por su ferviente y recalcitrante ideolog\u00eda filo-comunista, empachado de esta doctrina, aprovecha cada momento, todo acto y cualquier tipo de coyuntura, para realizar una labor de captaci\u00f3n y proselitismo entre los universitarios y post-graduados. Y aprovechando el terreno virgen de una juventud que alumbra y promete en beneficio de Espa\u00f1a, pretende \u00e9l encaramarse a espaldas de ella, en virtud de sus rec\u00f3nditos resentimientos o ambiciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Por todo lo expuesto, conclu\u00edan, era un\u00e1nime sentir de los c\u00edrculos m\u00e1s afectados al R\u00e9gimen que la continuidad de Sacrist\u00e1n como encargado de curso constitu\u00eda un creciente peligro para la universidad espa\u00f1ola.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Que es una carga de dinamita y un semillero de ciza\u00f1a, dispuesto en todo momento y ocasi\u00f3n a inflamar, exasperar y cebar los \u00e1nimos de las juventudes universitarias, como desgraciadamente ocurri\u00f3 al d\u00eda siguiente de la ejecuci\u00f3n de Juli\u00e1n Grimau, en cuya fecha, el Dr. Sacrist\u00e1n se puso corbata negra, manifestando a sus alumnos: \u00abQue deb\u00edan hacer lo mismo, pu\u00e9s hab\u00eda muerto el mejor patriota que ten\u00eda Espa\u00f1a. Ha terminado una fase de la guerra. Se han cargado al pobre Grimau, contrariamente a lo que esper\u00e1bamos. Cay\u00f3 uno de los \u00faltimos mosqueteros. En vista de eso no hay clase hoy.\u00bb<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\">Imagen de portada: Edificio hist\u00f3rico de la Universidad de Barcelona, a\u00f1os 50.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de materiales<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17463,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,10],"tags":[2198],"class_list":["post-17460","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17460","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17460"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17474,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17460\/revisions\/17474"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17463"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}