{"id":17476,"date":"2025-03-21T05:00:53","date_gmt":"2025-03-21T04:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17476"},"modified":"2025-03-22T06:06:11","modified_gmt":"2025-03-22T05:06:11","slug":"la-contribucion-de-africa-a-la-economia-y-las-creencias-de-la-europa-del-capitalismo-primitivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17476","title":{"rendered":"La contribuci\u00f3n de \u00c1frica a la econom\u00eda y las creencias de la Europa del capitalismo primitivo"},"content":{"rendered":"<div><i>Publicamos aqu\u00ed un extracto, del cap\u00edtulo 3, de la traducci\u00f3n francesa del libro de Walter Rodney, <\/i><a href=\"https:\/\/editions-b42.com\/produit\/comment-leurope-sous-developpa-lafrique\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">C\u00f3mo Europa subdesarroll\u00f3 \u00c1frica<\/a><i>, que acaba de publicarse en la editorial B42 -hay traducci\u00f3n espa\u00f1ola en Siglo XXI Argentina-. En esta obra de referencia en el mundo angl\u00f3fono,<\/i> <i>publicado originalmente en 1972 (<\/i><a href=\"https:\/\/www.versobooks.com\/en-gb\/products\/788-how-europe-underdeveloped-africa?srsltid=AfmBOooTAXqYnnzUQ31pFCt-i3zk1_oW2_DtPvnuRacKVBmgGn-ZfYgY\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Verso ha publicado una reedici\u00f3n en 2018<\/i><\/a><i>, con un prefacio de Angela Davis incluido en esta edici\u00f3n francesa), el autor, historiador y activista guyan\u00e9s, desarrolla un an\u00e1lisis marxista que pretende demostrar que el empobrecimiento de \u00c1frica es el resultado directo de la explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n de este continente por parte de las potencias coloniales europeas.<\/i><\/div>\n<p><em>A su vez, muestra c\u00f3mo \u00c1frica contribuy\u00f3, en proporciones muy subestimadas, al desarrollo de Europa. Bas\u00e1ndose en esta demostraci\u00f3n, W. Rodney evoca algunos modelos pol\u00edticos que permitir\u00edan la justicia social en el continente africano. Este extracto se centra m\u00e1s espec\u00edficamente en la esclavitud y las relaciones entre capitalismo y racismo, cuestiones que vuelven a ser muy debatidas en el \u00e1mbito franc\u00f3fono.<\/em><\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-17476 gallery-columns-2 gallery-size-medium'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/espai-marx.net\/?attachment_id=17479'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"193\" height=\"300\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/de-como-europa-193x300.webp\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-17479\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/de-como-europa-193x300.webp 193w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/de-como-europa.webp 232w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-17479'>\n\t\t\t\tWalter Rodney, De c\u00f3mo Europa subdesarrollo a \u00c1frica, Siglo XXI Argentina, 1982\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/espai-marx.net\/?attachment_id=17478'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"300\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/comment-l-europe-sous-developpa-l-afrique-300x300.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-17478\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/comment-l-europe-sous-developpa-l-afrique-300x300.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/comment-l-europe-sous-developpa-l-afrique-150x150.jpg 150w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/comment-l-europe-sous-developpa-l-afrique.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-17478'>\n\t\t\t\tWalter Rodney, Comment l&#8217;Europe sous-d\u00e9veloppa l&#8217;Afrique, Montreuil, ediciones B42, 2025, 352 p. Prefacio de Angela Davis\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<div class=\"img-preview-wrapper\"><\/div>\n<div><\/div>\n<p>Los beneficios que Europa obtuvo de su control del comercio mundial son bastante conocidos, aunque es curioso que el tratamiento de la importante contribuci\u00f3n de \u00c1frica al desarrollo europeo se reserve generalmente a obras dedicadas espec\u00edficamente a este tema, ya que la econom\u00eda europea suele ser analizada por los investigadores independientemente del resto. Los economistas europeos del siglo XIX, por su parte, no se hac\u00edan ilusiones sobre las interconexiones entre sus econom\u00edas nacionales y el mundo en su conjunto. John Stuart Mill, portavoz del capitalismo brit\u00e1nico, dijo de Inglaterra que \u00abdif\u00edcilmente se puede considerar el comercio con las Indias Occidentales como exterior, ya que se parece m\u00e1s al intercambio entre la ciudad y el campo\u00bb. Con la frase \u00abcomercio con las Antillas\u00bb, Mill se refer\u00eda al comercio entre \u00c1frica, Inglaterra y las Antillas, ya que sin mano de obra africana, las Antillas no ten\u00edan ning\u00fan valor. Karl Marx tambi\u00e9n coment\u00f3 la forma en que los capitalistas europeos hab\u00edan vinculado \u00c1frica, las Antillas y Am\u00e9rica Latina al sistema capitalista; y como cr\u00edtico mordaz del capitalismo, Marx lleg\u00f3 a afirmar que lo que era beneficioso para los europeos se obten\u00eda a costa de un sufrimiento indecible para los africanos y los indios americanos. Marx se\u00f1al\u00f3 que<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">el descubrimiento de oro y plata en Am\u00e9rica, la eliminaci\u00f3n, reducci\u00f3n a la esclavitud o sepultamiento en las minas de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, la transformaci\u00f3n de \u00c1frica en una coto de caza comercial para la caza de pieles negras marcaron el amanecer de la era de la producci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Se han realizado algunos intentos de cuantificar los beneficios monetarios reales que obtuvieron los europeos en el comercio de esclavos. El alcance real de estas ganancias no es f\u00e1cil de establecer, pero fueron fabulosas. John Hawkins hizo tres viajes a \u00c1frica occidental en la d\u00e9cada de 1560 y secuestr\u00f3 a africanos para venderlos a los espa\u00f1oles en Am\u00e9rica. A su regreso a Inglaterra despu\u00e9s de su primera expedici\u00f3n, su beneficio fue tan considerable que la reina Isabel quiso participar en su siguiente expedici\u00f3n; para ello le proporcion\u00f3 un barco llamado <i>El Jes\u00fas<\/i>. Hawkins parti\u00f3 en el <i>Jesus para <\/i>traer m\u00e1s africanos y regres\u00f3 a Inglaterra con tales dividendos que la reina Isabel lo ennobleci\u00f3. Hawkins eligi\u00f3 como escudo de armas la representaci\u00f3n de un africano encadenado. Por supuesto, hubo inevitablemente viajes que fracasaron, barcos negreros que se perdieron en el mar. A veces el comercio en \u00c1frica era rentable, mientras que en otras ocasiones el beneficio obtenido en Am\u00e9rica era realmente sustancial. Ajustando los altibajos, el nivel de beneficios deb\u00eda ser suficiente para justificar una participaci\u00f3n continua en esta forma particular de comercio durante siglos. Algunos acad\u00e9micos burgueses han intentado sugerir que el comercio de esclavos no generaba ingresos monetarios significativos. \u00a1Quieren hacernos creer que estos empresarios, a los que elogian en otros contextos como h\u00e9roes del desarrollo capitalista, eran tan est\u00fapidos en lo que respecta a la esclavitud y el tr\u00e1fico de esclavos que se dedicaron voluntariamente durante siglos a este arriesgado negocio! Este tipo de argumento no requiere ning\u00fan tipo de consideraci\u00f3n, excepto para demostrar la capacidad de distorsi\u00f3n del pensamiento que los investigadores de esta clase son capaces de desplegar. Aparte de la acumulaci\u00f3n de capital, el comercio con \u00c1frica produjo tambi\u00e9n muchos otros est\u00edmulos para el crecimiento de Europa.<\/p>\n<p>Extra\u00eddo por los africanos, el oro y la plata de Am\u00e9rica Central y del Sur desempe\u00f1aron un papel crucial para satisfacer la necesidad de liquidez de una econom\u00eda monetaria capitalista en expansi\u00f3n, mientras que el oro africano ayud\u00f3 a los portugueses a financiar m\u00e1s expediciones para cruzar el Cabo de Buena Esperanza y llegar a Asia a partir del siglo XV. El oro africano tambi\u00e9n fue la principal fuente de suministro para acu\u00f1ar la moneda holandesa en el siglo XVII, lo que ayud\u00f3 a \u00c1msterdam a convertirse en la capital financiera de Europa en la misma \u00e9poca; no es casualidad que la nueva moneda de oro emitida por los ingleses en 1663 se llamara \u00abguinea\u00bb. La<i> Enciclopedia Brit\u00e1nica <\/i>explica que la guinea era \u00abuna moneda de oro que circul\u00f3 durante un tiempo en el Reino Unido. Se acu\u00f1\u00f3 por primera vez en 1663, durante el reinado de Carlos II, con oro importado de la costa de Guinea, en \u00c1frica occidental, por una compa\u00f1\u00eda mercante fletada por la Corona brit\u00e1nica, de ah\u00ed su nombre\u00bb.<\/p>\n<p>Durante los siglos XVII y XVIII y la mayor parte del XIX, la explotaci\u00f3n de \u00c1frica y el trabajo africano fueron una fuente continua de acumulaci\u00f3n de capital reinvertido en Europa occidental. La contribuci\u00f3n africana al crecimiento capitalista europeo se extendi\u00f3 a sectores tan vitales como el transporte mar\u00edtimo, los seguros, la creaci\u00f3n de empresas, la agricultura capitalista, la tecnolog\u00eda y la fabricaci\u00f3n de maquinaria. Los efectos fueron tan amplios que muchos de ellos escapan al conocimiento del p\u00fablico. Por ejemplo, la industria pesquera de Saint-Malo se reactiv\u00f3 gracias a la apertura de los mercados de las plantaciones esclavistas francesas; mientras que los portugueses en Europa depend\u00edan en gran medida de las tinturas de \u00edndigo, de la madera de cam y de Brasil o incluso de la cochinilla, todas ellas tra\u00eddas de \u00c1frica o Am\u00e9rica.<\/p>\n<div>La goma africana desempe\u00f1\u00f3 un papel importante en esta industria textil, que se reconoce como uno de los motores m\u00e1s poderosos del crecimiento de la econom\u00eda europea. La exportaci\u00f3n de marfil de \u00c1frica tambi\u00e9n enriqueci\u00f3 a muchos comerciantes de Mincing Lane en Londres y proporcion\u00f3 materia prima para las industrias de Inglaterra, Francia, Alemania, Suiza y Am\u00e9rica del Norte, produciendo art\u00edculos que iban desde mangos de cuchillos hasta teclas de piano.<\/div>\n<p>El arrastre de \u00c1frica a la \u00f3rbita de Europa Occidental aceler\u00f3 el desarrollo tecnol\u00f3gico de esta \u00faltima. La evoluci\u00f3n de la construcci\u00f3n naval entre los siglos XVI y XIX fue, por ejemplo, una consecuencia l\u00f3gica de su monopolio sobre el comercio mar\u00edtimo en ese per\u00edodo. Los norteafricanos estaban entonces encerrados en el Mediterr\u00e1neo, y aunque fueron ellos a quienes los europeos tomaron prestados inicialmente una gran cantidad de instrumentos de navegaci\u00f3n, ya no hicieron avances notables en este campo. Cuando la ventaja inicial de los europeos no fue suficiente para asegurar su supremac\u00eda, socavaron deliberadamente los esfuerzos de otros pueblos. La marina india, por ejemplo, sufri\u00f3 por la aplicaci\u00f3n r\u00edgida de las leyes de navegaci\u00f3n inglesas. Sin embargo, los gastos derivados de la construcci\u00f3n de nuevos y mejores barcos europeos se cubrieron con los beneficios del comercio ultramarino con la India y \u00c1frica. Los holandeses fueron pioneros en la mejora de las carabelas que hab\u00edan permitido a portugueses y espa\u00f1oles cruzar el Atl\u00e1ntico, y fueron las sucesivas compa\u00f1\u00edas comerciales holandesas, que operaban en Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica, las que iniciaron nuevos experimentos. En el siglo XVIII, los brit\u00e1nicos se basaron en los conocimientos neerlandeses para superarlos, utilizando el Atl\u00e1ntico como laboratorio. Se suele decir que el comercio de esclavos fue el campo de entrenamiento de los marineros brit\u00e1nicos. Probablemente sea m\u00e1s importante se\u00f1alar que el comercio atl\u00e1ntico fue el estimulador de los constantes avances de la tecnolog\u00eda naval.<\/p>\n<p>En Europa, el rasgo m\u00e1s espectacular relacionado con el comercio africano fue el auge de las ciudades portuarias, en particular Bristol, Liverpool, Nantes, Burdeos y Sevilla. Directa o indirectamente conectados a estos puertos, a menudo surgieron centros manufactureros, dando origen a la revoluci\u00f3n industrial. En Inglaterra, el condado de Lancashire fue el primer centro de la revoluci\u00f3n industrial y su avance econ\u00f3mico depend\u00eda en primer lugar del puerto de Liverpool y de su crecimiento, basado en el comercio de esclavos.<\/p>\n<p>Eric Williams documenta con precisi\u00f3n los v\u00ednculos entre la esclavitud y el capitalismo en el crecimiento de Inglaterra en su famoso libro <i>Capitalismo y esclavitud<\/i>. Williams ofrece una imagen clara de los numerosos beneficios que Inglaterra obtuvo del comercio y la explotaci\u00f3n de esclavos, y ha identificado los nombres de varias personalidades y empresas capitalistas que se beneficiaron de ello. Un ejemplo notable nos lo proporcionan David y Alexander Barclay, activos en el comercio de esclavos a partir de 1756 y que posteriormente utilizaron su bot\u00edn para crear el banco Barclays. Lloyds experiment\u00f3 una evoluci\u00f3n similar: una peque\u00f1a cafeter\u00eda londinense se convirti\u00f3 en uno de los bancos y aseguradoras m\u00e1s grandes del mundo, despu\u00e9s de obtener sus ganancias del comercio y la esclavitud. Y luego est\u00e1 James Watt, quien expres\u00f3 su eterna gratitud a los propietarios de esclavos antillanos por financiar directamente su famosa m\u00e1quina de vapor y llevarla del tablero de dibujo a la f\u00e1brica.<\/p>\n<p>Cualquier estudio detallado del capitalismo y la esclavitud franceses mostrar\u00eda un panorama similar, ya que durante el siglo XVIII las Antillas representaban el 20 % del comercio exterior de Francia, mucho m\u00e1s que todo \u00c1frica en el presente siglo. Obviamente, para un Estado europeo, los beneficios no siempre eran proporcionales a las cantidades invertidas en el comercio atl\u00e1ntico. Los enormes beneficios de las iniciativas portuguesas en ultramar pasaron r\u00e1pidamente a manos de las naciones capitalistas occidentales m\u00e1s desarrolladas, y en particular a Alemania, junto con Inglaterra, los Pa\u00edses Bajos y Francia, que proporcionaban a Portugal el capital, los barcos y las mercanc\u00edas de comercio.<\/p>\n<p>El comercio procedente del continente africano contribuy\u00f3 en gran medida a reforzar los v\u00ednculos transnacionales dentro de la econom\u00eda de Europa occidental, teniendo en cuenta que lo que se produc\u00eda en Am\u00e9rica era consecuencia del trabajo africano. Las maderas tint\u00f3reas brasile\u00f1as, por ejemplo, se reexportaban desde Portugal al Mediterr\u00e1neo, al Mar del Norte y al B\u00e1ltico, y penetraron en la industria textil continental en el siglo XVII. El az\u00facar del Caribe se reexportaba desde Inglaterra y Francia a otras partes de Europa, hasta el punto de que Hamburgo, en Alemania, se hab\u00eda convertido en el mayor centro de refinado de az\u00facar en la primera mitad del siglo XVIII. Alemania suministraba productos manufacturados a Escandinavia, los Pa\u00edses Bajos, Inglaterra, Francia y Portugal para que los revendieran en \u00c1frica. Inglaterra, Francia y los Pa\u00edses Bajos consideraban necesario intercambiar diversos tipos de productos para negociar mejor con los africanos el oro, los esclavos y el marfil. Los financieros y comerciantes de G\u00e9nova eran las potencias que estaban detr\u00e1s de los mercados de Lisboa y Sevilla; mientras que los banqueros holandeses desempe\u00f1aban un papel similar con respecto a Escandinavia e Inglaterra.<\/p>\n<p>Hacia el siglo XV, fue en Europa occidental donde m\u00e1s claramente se vio que el feudalismo estaba dejando paso al capitalismo (en Europa oriental, el feudalismo sigui\u00f3 siendo poderoso hasta el siglo XIX). Los campesinos fueron expulsados de las tierras en Inglaterra y la agricultura avanz\u00f3 desde un punto de vista tecnol\u00f3gico, produciendo alimentos y fibras para sostener a una poblaci\u00f3n m\u00e1s numerosa y permitir el funcionamiento de las industrias de la lana y el lino en particular. La base tecnol\u00f3gica de la industria, as\u00ed como su organizaci\u00f3n social y econ\u00f3mica, se vieron transformadas. El comercio africano aceler\u00f3 diferentes aspectos, como se ha se\u00f1alado anteriormente, y en particular la integraci\u00f3n de Europa occidental. Por ello, la relaci\u00f3n con \u00c1frica contribuy\u00f3 no solo al crecimiento econ\u00f3mico (una dimensi\u00f3n cuantitativa), sino tambi\u00e9n al desarrollo real, en el sentido de una mayor capacidad de expansi\u00f3n e independencia. Si hablamos del comercio europeo de esclavos, debemos mencionar a los Estados Unidos, no solo porque su poblaci\u00f3n dominante era inicialmente europea, sino tambi\u00e9n porque Europa transfiri\u00f3 sus instituciones capitalistas m\u00e1s completamente a Am\u00e9rica del Norte que a cualquier otro lugar y estableci\u00f3 all\u00ed una poderosa forma de capitalismo, despu\u00e9s de haber eliminado a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena y explotado la fuerza de trabajo de millones de africanos. Al igual que otros lugares de la Nueva Mundo, las colonias americanas de la Corona brit\u00e1nica se utilizaron como medios de acumulaci\u00f3n de capital antes de reinyectarlo en Europa. Pero las colonias del norte tambi\u00e9n tuvieron acceso directo a los beneficios de la esclavitud practicada en Am\u00e9rica del Sur y en las Antillas brit\u00e1nicas y francesas. Al igual que en Europa, los beneficios obtenidos gracias a la esclavitud y al tr\u00e1fico de esclavos beneficiaron en primer lugar a los puertos comerciales y a las zonas industriales, lo que significaba principalmente la costa noreste conocida como Nueva Inglaterra, as\u00ed como el estado de Nueva York. El panafricanista W. E. B. Du Bois, en un estudio sobre el tr\u00e1fico de esclavos en Estados Unidos, cit\u00f3 un informe de 1862:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La cantidad de personas involucradas en el comercio de esclavos y la cantidad de capital involucrado exceden nuestra capacidad de c\u00e1lculo. La ciudad de Nueva York ha sido hasta ahora el principal puerto del mundo para este infame comercio; aunque las ciudades de Portland y Boston la secundaban en esta distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta mediados del siglo XIX, el desarrollo econ\u00f3mico estadounidense depend\u00eda directamente del comercio exterior, en el que la esclavitud era un elemento fundamental. En la d\u00e9cada de 1830, la mitad del valor de todas las exportaciones de Estados Unidos correspond\u00eda a la producci\u00f3n de algod\u00f3n por parte de los esclavos. Adem\u00e1s, en el caso de las colonias estadounidenses del siglo XVIII, se puede observar de nuevo que \u00c1frica contribuy\u00f3 de muchas maneras, una cosa llevando a la otra. Por ejemplo, en Nueva Inglaterra, el comercio con \u00c1frica, Europa y las Antillas de esclavos y productos derivados de la esclavitud proporcion\u00f3 cargamentos para la marina mercante, estimul\u00f3 el crecimiento de la industria naval, permiti\u00f3 construir ciudades y utilizar sus bosques, pesquer\u00edas y suelos de manera m\u00e1s eficiente. De hecho, el transporte de mercanc\u00edas entre las colonias esclavistas de las Antillas y Europa fue el origen de la emancipaci\u00f3n de las colonias americanas de la tutela brit\u00e1nica, y no es casualidad que la lucha por la independencia de Estados Unidos comenzara en la principal ciudad de Nueva Inglaterra, Boston. En el siglo XIX, el v\u00ednculo con \u00c1frica sigui\u00f3 desempe\u00f1ando un papel indirecto en la evoluci\u00f3n de la pol\u00edtica estadounidense. En primer lugar, los beneficios de las actividades esclavistas iban a parar a las arcas de los partidos pol\u00edticos, pero lo que es m\u00e1s importante, el est\u00edmulo africano y la mano de obra negra desempe\u00f1aron un papel vital en la extensi\u00f3n del control europeo sobre el territorio actual de los Estados Unidos, tanto en el Sur como en el \u00abSalvaje Oeste\u00bb, donde trabajaban muchos vaqueros negros.<\/p>\n<p>La esclavitud fue \u00fatil para la acumulaci\u00f3n primitiva de capital, pero era demasiado r\u00edgida para el desarrollo industrial. A los esclavos se les proporcionaban herramientas toscas e irrompibles, lo que retrasaba el desarrollo capitalista de la agricultura y la industria. Por eso el norte de Estados Unidos obtuvo beneficios industriales mucho mayores de la esclavitud que el sur, que, sin embargo, contaba con instituciones esclavistas en su territorio; y, en definitiva, se dio un nuevo paso durante la Guerra de Secesi\u00f3n, cuando los capitalistas del Norte lucharon para poner fin a la esclavitud dentro de las fronteras de los Estados Unidos, de modo que el pa\u00eds en su conjunto pudiera alcanzar una etapa capitalista m\u00e1s avanzada.<\/p>\n<p>De hecho, en la segunda mitad del siglo XIX, las relaciones esclavistas en el Sur se hab\u00edan vuelto contradictorias con la expansi\u00f3n de la base productiva de los Estados Unidos en su conjunto, y se produjo una violenta confrontaci\u00f3n antes de que se generalizaran las relaciones capitalistas de trabajo legalmente libres. Europa hab\u00eda mantenido la esclavitud en lugares geogr\u00e1ficamente alejados de la sociedad europea; y as\u00ed, dentro de la propia Europa, las relaciones capitalistas se desarrollaron sin que la esclavitud en Am\u00e9rica fuera perjudicial para ellas. Sin embargo, tambi\u00e9n en Europa lleg\u00f3 un momento en que los principales Estados capitalistas consideraron que el tr\u00e1fico y la utilizaci\u00f3n de la mano de obra de los esclavos en Am\u00e9rica ya no redundaban en inter\u00e9s de su desarrollo futuro. Gran Breta\u00f1a tom\u00f3 esta decisi\u00f3n a principios del siglo XIX, seguida pronto por Francia.<\/p>\n<p>Dado que el capitalismo, como cualquier modo de producci\u00f3n, es un sistema total que implica un aspecto ideol\u00f3gico, es necesario centrarse tambi\u00e9n en los efectos que los v\u00ednculos con \u00c1frica tuvieron en el desarrollo de las ideas dentro de la superestructura de la sociedad capitalista europea. En este \u00e1mbito, el rasgo m\u00e1s llamativo es, sin duda, el auge del racismo como elemento ampliamente difundido y profundamente arraigado en el pensamiento europeo. La funci\u00f3n de la esclavitud en la promoci\u00f3n de los prejuicios y la ideolog\u00eda racistas se ha estudiado detenidamente en algunos contextos, especialmente en Estados Unidos. El hecho es que ning\u00fan pueblo puede esclavizar a otro durante siglos sin obtener una noci\u00f3n de superioridad, y cuando el color u otras caracter\u00edsticas f\u00edsicas de esos pueblos eran lo suficientemente diferentes, era inevitable que el prejuicio adoptara una forma racista. Incluso dentro de \u00c1frica, lo mismo puede decirse de la provincia del Cabo en Sud\u00e1frica, donde los hombres blancos han establecido su superioridad militar y social sobre los no blancos desde 1650.<\/p>\n<p>Ser\u00eda un poco descarado afirmar que todos los prejuicios de color y raza en Europa se derivan de la esclavitud de los africanos y de la explotaci\u00f3n de los pueblos no blancos en los primeros siglos del comercio internacional. El antisemitismo estaba arraigado en Europa desde hac\u00eda a\u00fan m\u00e1s tiempo, y siempre hay un elemento de sospecha e incomprensi\u00f3n cuando se encuentran pueblos de diferentes culturas. Sin embargo, se puede afirmar sin reservas que el racismo blanco que acab\u00f3 impregnando el mundo era parte integral del modo de producci\u00f3n capitalista. La cuesti\u00f3n no era c\u00f3mo trataba tal individuo blanco a tal individuo negro. El racismo de Europa fue un conjunto de generalizaciones y suposiciones, sin ninguna base cient\u00edfica, pero racionalizadas en todas las esferas, desde la teolog\u00eda hasta la biolog\u00eda.<\/p>\n<p>A veces se comete el error de pensar que los europeos esclavizaron a los africanos por motivos racistas. Los terratenientes y los buscadores de minas europeos esclavizaron a los africanos por motivos econ\u00f3micos, para explotar su fuerza de trabajo. De hecho, habr\u00eda sido imposible abrirse camino en la Nueva Mundo y convertirla en una fuente constante de riqueza sin el trabajo africano. No hab\u00eda alternativas: la poblaci\u00f3n estadounidense (india) hab\u00eda sido pr\u00e1cticamente erradicada y los europeos eran en ese momento demasiado pocos para poder poblar ellos mismos el extranjero. Posteriormente, al volverse completamente dependientes del trabajo africano, los europeos, tanto en su pa\u00eds como en el extranjero, se vieron en la necesidad de racionalizar esta explotaci\u00f3n en t\u00e9rminos racistas. La opresi\u00f3n sigue l\u00f3gicamente a la explotaci\u00f3n, como para garantizarla. La opresi\u00f3n del pueblo africano sobre una base puramente racial acompa\u00f1\u00f3, reforz\u00f3 y se volvi\u00f3 indistinta de la opresi\u00f3n econ\u00f3mica. El famoso panafricanista <i>y tambi\u00e9n <\/i>marxista C. L. R. James se\u00f1al\u00f3 un d\u00eda que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La cuesti\u00f3n racial es subsidiaria de la cuesti\u00f3n de clase en pol\u00edtica y pensar en el imperialismo en t\u00e9rminos de raza es desastroso. Pero descuidar el factor racial como algo simplemente fortuito es un error que no es menos grave que convertirlo en fundamental.<\/p>\n<p>Podemos a\u00f1adir que en el siglo XIX el racismo blanco se hab\u00eda institucionalizado tanto en el mundo capitalista (y en particular en los Estados Unidos) que a veces era incluso m\u00e1s importante que la maximizaci\u00f3n de los beneficios como motivo de opresi\u00f3n de los negros.<\/p>\n<p>A corto plazo, el racismo europeo no pareci\u00f3 hacer ning\u00fan da\u00f1o a los propios europeos, que utilizaron estas ideas err\u00f3neas para justificar su continua dominaci\u00f3n sobre los pueblos no blancos en la \u00e9poca colonial. Pero la proliferaci\u00f3n internacional de ideas racistas sectarias y no cient\u00edficas estaba destinada a tener consecuencias negativas a largo plazo. Como siempre se recoge lo que se siembra, durante el nazismo los europeos acabaron metiendo a millones de sus propios hermanos jud\u00edos en hornos crematorios. Este tipo de comportamientos en el seno de la \u00abdemocracia\u00bb europea no son tan extra\u00f1os como a veces se nos quiere hacer creer. Siempre ha existido un conflicto entre el desarrollo de ideas democr\u00e1ticas en Europa y las pr\u00e1cticas autoritarias y despiadadas de los europeos hacia los africanos. Cuando la Revoluci\u00f3n Francesa proclam\u00f3 \u00ablibertad, igualdad y fraternidad\u00bb, no se refer\u00eda a los africanos negros que Francia esclavizaba en las Antillas y el Oc\u00e9ano \u00cdndico. Francia lleg\u00f3 a combatir los esfuerzos de emancipaci\u00f3n de estos pueblos y los l\u00edderes de su revoluci\u00f3n burguesa declararon claramente que no la hab\u00edan hecho en nombre de la humanidad negra.<\/p>\n<p>Tampoco es cierto que el capitalismo sea el origen de la democracia, ni en su pa\u00eds, ni en Europa, ni en ning\u00fan otro lugar. En Europa, inici\u00f3 una discusi\u00f3n o cierta ret\u00f3rica de la libertad, pero se limit\u00f3 a la burgues\u00eda y nunca afect\u00f3 a los trabajadores oprimidos; y el trato a los africanos sin duda ha hecho de tal hipocres\u00eda una costumbre de la vida europea, especialmente dentro de la clase dirigente. \u00bfC\u00f3mo explicar si no el hecho de que la Iglesia cristiana participara plenamente en el mantenimiento de la esclavitud mientras hablaba de salvar almas? Es en Estados Unidos donde la hipocres\u00eda alcanza su apogeo. El primer m\u00e1rtir de la guerra de liberaci\u00f3n nacional estadounidense contra los colonos brit\u00e1nicos en el siglo XVIII fue un descendiente de africanos, Crispus Attucks; y tanto los africanos libres como los esclavos desempe\u00f1aron un papel central en los ej\u00e9rcitos de Washington. Sin embargo, la Constituci\u00f3n de los Estados Unidos permiti\u00f3 la continuaci\u00f3n de la esclavitud de los africanos. En \u00e9pocas recientes, algunos liberales se han preocupado de que los Estados Unidos sean capaces de cometer cr\u00edmenes de guerra, como los perpetrados en My Lai, Vietnam. Pero el hecho es que My Lai comenz\u00f3 con la esclavitud de africanos e indios americanos. El racismo, la violencia y la brutalidad han sido concomitantes con el sistema capitalista desde que se extendi\u00f3 hacia el exterior, en los primeros siglos del comercio internacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: <em>Contretemps<\/em>, 28 de febrero de 2025 (<a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/afrique-economie-europe-capitalisme-primitif\/\">https:\/\/www.contretemps.eu\/afrique-economie-europe-capitalisme-primitif\/<\/a>)<\/p>\n<p>Imagen de portada: \u00ab<i>Los ingleses comunican a los africanos el Tratado de Paz de las Potencias Aliadas del 20 de octubre de 1815 sobre la abolici\u00f3n del comercio de negros<\/i>\u00bb. \u00a9 Biblioteca Nacional de Francia, <i>Wikimedia Commons,<\/i> by-sa CC0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos aqu\u00ed un extracto, del cap\u00edtulo 3, de la traducci\u00f3n francesa del libro de Walter Rodney, C\u00f3mo Europa subdesarroll\u00f3 \u00c1frica,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17480,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40,2189,41,17],"tags":[2228,923,2227],"class_list":["post-17476","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-africa","category-colonialismo","category-europa","category-historia","tag-de-como-europa-subdesarrollo-a-africa","tag-fragmentos","tag-walter-rodney"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17476"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17476\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17481,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17476\/revisions\/17481"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17480"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}