{"id":17621,"date":"2025-04-08T05:00:38","date_gmt":"2025-04-08T04:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17621"},"modified":"2025-04-08T03:00:55","modified_gmt":"2025-04-08T02:00:55","slug":"la-clase-dirigente-estadounidense-y-el-regimen-de-trump","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17621","title":{"rendered":"La clase dirigente estadounidense y el r\u00e9gimen de Trump"},"content":{"rendered":"<p>El capitalismo estadounidense del siglo pasado ha tenido, sin lugar a dudas, la clase dominante m\u00e1s poderosa y con mayor conciencia de clase de la historia del mundo, a caballo entre la econom\u00eda y el Estado, y proyectando su hegemon\u00eda tanto a nivel nacional como mundial. Un elemento central de su gobierno es un aparato ideol\u00f3gico que insiste en que el inmenso poder econ\u00f3mico de la clase capitalista no se traduce en gobernanza pol\u00edtica, y que por muy polarizada que se vuelva la sociedad estadounidense en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, sus pretensiones de democracia permanecen intactas. Seg\u00fan la ideolog\u00eda recibida, los intereses de los ultrarricos que dominan el mercado no dominan el Estado, una separaci\u00f3n crucial para la idea de democracia liberal. Sin embargo, esta ideolog\u00eda reinante se est\u00e1 desmoronando ante la crisis estructural del capitalismo estadounidense y mundial, y el declive del propio Estado liberal-democr\u00e1tico, lo que est\u00e1 provocando profundas divisiones en la clase dominante y una nueva dominaci\u00f3n derechista y abiertamente capitalista del Estado.<\/p>\n<p>En su discurso de despedida a la naci\u00f3n, d\u00edas antes de que Donald Trump regresara triunfalmente a la Casa Blanca, el presidente Joe Biden indic\u00f3 que una \u00aboligarqu\u00eda\u00bb basada en el sector de la alta tecnolog\u00eda y que depend\u00eda del \u00abdinero oscuro\u00bb en la pol\u00edtica amenazaba la democracia estadounidense. El senador Bernie Sanders, por su parte, advirti\u00f3 de los efectos de la concentraci\u00f3n de riqueza y poder en una nueva hegemon\u00eda de la \u00abclase dominante\u00bb y del abandono de cualquier rastro de apoyo a la clase trabajadora en cualquiera de los dos principales partidos.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>El ascenso de Trump a la Casa Blanca por segunda vez, naturalmente, no significa que la oligarqu\u00eda capitalista se haya convertido de repente en una influencia dominante en la pol\u00edtica estadounidense, ya que esta es de hecho una realidad de larga data. Sin embargo, todo el entorno pol\u00edtico en los \u00faltimos a\u00f1os, particularmente desde la crisis financiera de 2008, se ha movido hacia la derecha, mientras que la oligarqu\u00eda ejerce una influencia m\u00e1s directa sobre el Estado. Un sector de la clase capitalista estadounidense controla ahora abiertamente el aparato ideol\u00f3gico-estatal en una administraci\u00f3n neofascista en la que el antiguo <em>establishment<\/em> neoliberal es un socio menor. El objetivo de este cambio es una reestructuraci\u00f3n regresiva de los Estados Unidos en una postura de guerra permanente, resultado del declive de la hegemon\u00eda estadounidense y la inestabilidad del capitalismo estadounidense, adem\u00e1s de la necesidad de una clase capitalista m\u00e1s concentrada para asegurar un control m\u00e1s centralizado del Estado.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os de la Guerra Fr\u00eda posteriores a la Segunda Guerra Mundial, los guardianes del orden liberal-democr\u00e1tico dentro de la academia y los medios de comunicaci\u00f3n trataron de restar importancia al papel predominante en la econom\u00eda estadounidense de los propietarios de la industria y las finanzas, que supuestamente fueron desplazados por la \u00abrevoluci\u00f3n gerencial\u00bb o limitados por el \u00abpoder compensatorio\u00bb. Desde este punto de vista, los propietarios y los gerentes, el capital y el trabajo, se limitaban mutuamente. M\u00e1s tarde, en una versi\u00f3n ligeramente m\u00e1s refinada de esta perspectiva general, el concepto de una clase capitalista hegem\u00f3nica bajo el capitalismo monopolista se disolvi\u00f3 en la categor\u00eda m\u00e1s amorfa de los \u00abricos corporativos\u00bb.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Se afirmaba que la democracia estadounidense era el producto de la interacci\u00f3n de agrupaciones pluralistas, o en algunos casos mediada por una \u00e9lite de poder. No exist\u00eda una clase dominante funcional hegem\u00f3nica tanto en el \u00e1mbito econ\u00f3mico como en el pol\u00edtico. Incluso si se pudiera argumentar que hab\u00eda una clase capitalista dominante en la econom\u00eda, esta no gobernaba el Estado, que era independiente. Esto se transmiti\u00f3 de diversas maneras en todas las obras arquet\u00edpicas de la tradici\u00f3n pluralista, desde <i>La revoluci\u00f3n gerencial<\/i> (1941) de James Burnham, hasta <i>Capitalismo, socialismo y democracia<\/i> (1942) de Joseph A. Schumpeter, pasando por <i>\u00bfQui\u00e9n gobierna?<\/i> (1961) de Robert Dahl (1961), a <i>The New Industrial State<\/i> (1967) de John Kenneth Galbraith, que abarcan desde los extremos conservador y liberal del espectro.<sup>3<\/sup> Todos estos tratados fueron dise\u00f1ados para sugerir que en la pol\u00edtica estadounidense prevalec\u00eda el pluralismo o una \u00e9lite gerencial\/tecnocr\u00e1tica, y no una clase capitalista que gobernara tanto el sistema econ\u00f3mico como el pol\u00edtico. En la visi\u00f3n pluralista de la democracia realmente existente, introducida por primera vez por Schumpeter, los pol\u00edticos eran simplemente empresarios pol\u00edticos que compet\u00edan por los votos, al igual que los empresarios econ\u00f3micos en el llamado libre mercado, produciendo un sistema de \u00abliderazgo competitivo\u00bb.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>En la promoci\u00f3n de la ficci\u00f3n de que Estados Unidos, a pesar del vasto poder de la clase capitalista, segu\u00eda siendo una democracia aut\u00e9ntica, la ideolog\u00eda recibida fue refinada y reforzada por an\u00e1lisis de la izquierda que buscaban devolver la dimensi\u00f3n del poder a la teor\u00eda del Estado, superando las visiones pluralistas entonces dominantes de figuras como Dahl, al tiempo que rechazaban la noci\u00f3n de una clase dominante. La obra m\u00e1s importante que represent\u00f3 este cambio fue <i>The Power Elite<\/i> (1956) de C. Wright Mills, que sosten\u00eda que el concepto de \u00abclase dominante\u00bb, asociado en particular al marxismo, deb\u00eda sustituirse por la noci\u00f3n de una \u00ab\u00e9lite de poder\u00bb tripartita en la que la estructura de poder de Estados Unidos estaba dominada por \u00e9lites procedentes de las grandes empresas, los altos mandos militares y los pol\u00edticos electos. Mills se refiri\u00f3 a la noci\u00f3n de la clase dominante como una \u00abteor\u00eda de atajo\u00bb que simplemente asum\u00eda que la dominaci\u00f3n econ\u00f3mica significaba dominaci\u00f3n pol\u00edtica. Cuestionando directamente el concepto de Karl Marx de la clase dominante, Mills declar\u00f3: \u00abEl gobierno estadounidense no es, de ninguna manera simple ni como un hecho estructural, un comit\u00e9 de la \u201cclase dominante\u201d. Es una red de \u201ccomit\u00e9s\u201d, y en estos comit\u00e9s se sientan otros hombres de otras jerarqu\u00edas adem\u00e1s de los ricos corporativos\u00bb.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>La opini\u00f3n de Mills sobre la clase dominante y la \u00e9lite del poder fue cuestionada por te\u00f3ricos radicales, en particular por Paul M. Sweezy en <i>Monthly Review<\/i> e inicialmente por el trabajo de G. William Domhoff en la primera edici\u00f3n de su <i>Who Rules America?<\/i> (1967). Pero con el tiempo gan\u00f3 una influencia considerable en la izquierda en general.<sup>6<\/sup> Como argumentar\u00eda Domhoff en 1968, en <i>C. Wright Mills y \u00abThe Power Elite<\/i>,<i>\u00bb<\/i> el concepto de la \u00e9lite del poder se consideraba com\u00fanmente como \u00abel puente entre las posiciones marxista y pluralista&#8230; Es un concepto necesario porque no todos los l\u00edderes nacionales son miembros de la clase alta. En este sentido, es una modificaci\u00f3n y extensi\u00f3n del concepto de \u201cclase dominante\u201d\u00bb.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la clase dominante y el Estado fue el centro del debate entre los te\u00f3ricos marxistas Ralph Miliband, autor de <i>The State in Capitalist Society<\/i> (1969), y Nicos Poulantzas, autor de <i>Political Power and Social Classes<\/i> (1968), que representaban los enfoques llamados \u00abinstrumentalista\u00bb y \u00abestructuralista\u00bb del Estado en la sociedad capitalista. El debate giraba en torno a la \u00abautonom\u00eda relativa\u00bb del Estado con respecto a la clase dominante capitalista, una cuesti\u00f3n crucial para las perspectivas de que un movimiento socialdem\u00f3crata se hiciera con el control del Estado.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p>El debate adopt\u00f3 una forma extrema en Estados Unidos con la aparici\u00f3n del influyente ensayo de Fred Block \u00abLa clase dominante no gobierna\u00bb en <i>Socialist Revolution<\/i> en 1977, en el que Block lleg\u00f3 a argumentar que la clase capitalista carec\u00eda de la conciencia de clase necesaria para traducir su poder econ\u00f3mico en el dominio del Estado.<sup>9<\/sup> Sostuvo que tal punto de vista era necesario para hacer viable la pol\u00edtica socialdem\u00f3crata. Tras la derrota de Trump por parte de Biden en las elecciones de 2020, el art\u00edculo original de Block fue reimpreso en <i>Jacobin<\/i> con un nuevo ep\u00edlogo de Block en el que argumentaba que, dado que la clase dominante no gobernaba, Biden ten\u00eda la libertad de instituir una pol\u00edtica favorable a la clase trabajadora en la l\u00ednea del New Deal, lo que evitar\u00eda la reelecci\u00f3n de una figura de derechas \u2014\u00abcon mucha m\u00e1s habilidad y crueldad\u00bb que Trump\u2014 en 2024.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>Dadas las contradicciones de la administraci\u00f3n Biden y la segunda llegada de Trump, con trece multimillonarios ahora en su gabinete, es necesario reexaminar todo el largo debate sobre la clase dominante y el Estado.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p><strong>La clase dominante y el Estado<\/strong><\/p>\n<p>En la historia de la teor\u00eda pol\u00edtica desde la antig\u00fcedad hasta el presente, el Estado se ha entendido cl\u00e1sicamente en relaci\u00f3n con la clase. En la sociedad antigua y bajo el feudalismo, a diferencia de la sociedad capitalista moderna, no exist\u00eda una distinci\u00f3n clara entre la sociedad civil (o la econom\u00eda) y el Estado. Como escribi\u00f3 Marx en su <i>Cr\u00edtica de la doctrina del Estado<\/i> de Hegel en 1843, \u00abla abstracci\u00f3n del <i>Estado como tal<\/i> no naci\u00f3 hasta el mundo moderno porque la abstracci\u00f3n de la vida privada no se cre\u00f3 hasta los tiempos modernos. La abstracci\u00f3n del <i>estado pol\u00edtico<\/i> es un producto moderno\u00bb, que se hizo plenamente realidad solo bajo el dominio de la burgues\u00eda.<sup>12<\/sup> Esto fue posteriormente reafirmado por Karl Polanyi en t\u00e9rminos de la naturaleza integrada de la econom\u00eda en la antigua polis, y su car\u00e1cter desintegrado bajo el capitalismo, manifestado en la <i>separaci\u00f3n <\/i>entre la esfera p\u00fablica del estado y la esfera privada del mercado. <sup>13<\/sup> En la Antig\u00fcedad griega, en la que las condiciones sociales a\u00fan no hab\u00edan generado tales abstracciones, no cab\u00eda duda de que la clase dominante gobernaba la polis y creaba sus leyes. Arist\u00f3teles, en su <i>Pol\u00edtica<\/i>, como escribi\u00f3 Ernest Barker en <i>El pensamiento pol\u00edtico de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles<\/i>, adopt\u00f3 la postura de que el dominio de clase explicaba en \u00faltima instancia la polis: \u00abD\u00edgame la clase que predomina, podr\u00eda decirse, y yo le dir\u00e9 la constituci\u00f3n\u00bb.<sup>14<\/sup><\/p>\n<p>En cambio, bajo el r\u00e9gimen del capital, el Estado se concibe como algo separado de la sociedad civil y la econom\u00eda. En este sentido, surge en todo momento la pregunta de si la clase que gobierna la econom\u00eda, es decir, la clase capitalista, tambi\u00e9n gobierna el Estado.<\/p>\n<p>Las propias opiniones de Marx sobre este tema eran complejas, sin desviarse nunca de la noci\u00f3n de que el Estado en la sociedad capitalista estaba gobernado por la clase capitalista, aunque reconoc\u00eda diversas condiciones hist\u00f3ricas que lo modificaban. Por un lado, argument\u00f3 (junto con Frederick Engels) en <i>El Manifiesto Comunista<\/i> que \u00abEl ejecutivo del Estado moderno no es m\u00e1s que un comit\u00e9 para la gesti\u00f3n de los asuntos comunes de toda la burgues\u00eda\u00bb.<sup>15<\/sup> Esto suger\u00eda que el Estado, o su poder ejecutivo, ten\u00eda una autonom\u00eda relativa que iba m\u00e1s all\u00e1 de los intereses capitalistas individuales, pero que, no obstante, era responsable de gestionar los intereses generales de la clase. Esto podr\u00eda, como Marx indic\u00f3 en otra parte, dar lugar a reformas importantes, como la aprobaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n de la jornada laboral de diez horas en su \u00e9poca, que, aunque parec\u00eda una concesi\u00f3n a la clase trabajadora y contraria a los intereses capitalistas, era necesaria para asegurar el futuro de la propia acumulaci\u00f3n de capital mediante la regulaci\u00f3n de la fuerza de trabajo y la garant\u00eda de la reproducci\u00f3n continua de la fuerza de trabajo. <sup>16<\/sup> Por otro lado, en <i>El dieciocho brumario de Luis Bonaparte<\/i>, Marx se\u00f1al\u00f3 situaciones muy diferentes en las que la clase capitalista no gobernaba directamente el Estado, dando paso a un gobierno semiaut\u00f3nomo, siempre que esto no interfiriera con sus fines econ\u00f3micos y su dominio del Estado en \u00faltima instancia.<sup>17<\/sup> Tambi\u00e9n reconoci\u00f3 que el Estado podr\u00eda estar dominado por una fracci\u00f3n del capital sobre otra. En todos estos aspectos, Marx hizo hincapi\u00e9 en la autonom\u00eda relativa del Estado respecto a los intereses capitalistas, lo cual ha sido crucial para todas las teor\u00edas marxistas del Estado en la sociedad capitalista.<\/p>\n<p>Desde hace tiempo se sabe que la clase capitalista dispone de numerosos medios para funcionar como clase dominante a trav\u00e9s del Estado, incluso en el caso de un orden democr\u00e1tico liberal. Por un lado, esto toma la forma de una investidura bastante directa en el aparato pol\u00edtico a trav\u00e9s de varios mecanismos, como el control econ\u00f3mico y pol\u00edtico de las maquinarias de los partidos pol\u00edticos y la ocupaci\u00f3n directa por parte de los capitalistas y sus representantes de puestos clave en la estructura de mando pol\u00edtico. Los intereses capitalistas en los Estados Unidos de hoy tienen el poder de afectar decisivamente las elecciones. Adem\u00e1s, el poder capitalista sobre el Estado se extiende mucho m\u00e1s all\u00e1 de las elecciones. El control del banco central, y por lo tanto de la oferta monetaria, los tipos de inter\u00e9s y la regulaci\u00f3n del sistema financiero, se cede esencialmente a los propios bancos. Por otro lado, la clase capitalista controla el Estado indirectamente a trav\u00e9s de su vasto poder econ\u00f3mico de clase externo, que incluye presiones financieras directas, cabildeo, financiaci\u00f3n de grupos de presi\u00f3n y <em>think tanks<\/em>, la puerta giratoria entre los principales actores del gobierno y las empresas, y el control del aparato cultural y de comunicaciones. Ning\u00fan r\u00e9gimen pol\u00edtico en un sistema capitalista puede sobrevivir a menos que sirva a los intereses de la ganancia y la acumulaci\u00f3n de capital, una realidad siempre presente a la que se enfrentan todos los actores pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La complejidad y ambig\u00fcedad del enfoque marxista de la clase dominante y el Estado fue transmitida por Karl Kautsky en 1902, cuando declar\u00f3 que \u00abla clase capitalista gobierna pero no gobierna\u00bb; poco despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3 que \u00abse contenta con gobernar el gobierno\u00bb. <sup>18<\/sup> Como se ha se\u00f1alado, fue precisamente esta cuesti\u00f3n de la autonom\u00eda relativa del Estado respecto de la clase capitalista la que iba a regir el famoso debate entre lo que se conoci\u00f3 como las teor\u00edas instrumentalista y estructuralista del Estado, representadas respectivamente por Miliband en Gran Breta\u00f1a y Poulantzas en Francia. Las opiniones de Miliband estaban muy determinadas por la desaparici\u00f3n del Partido Laborista brit\u00e1nico como partido socialista genuino a finales de la d\u00e9cada de 1950, como se describe en su obra <i>Parliamentary Socialism<\/i>.<sup>19<\/sup> Esto le oblig\u00f3 a enfrentarse al enorme poder de la clase capitalista como clase dominante. Esto fue retomado m\u00e1s tarde en su obra <i>The State in Capitalist Society<\/i> (El Estado en la sociedad capitalista) en 1969, en la que escribi\u00f3 que \u00absi es o no apropiado hablar de una \u201cclase dominante\u201d es uno de los temas principales de este estudio\u00bb. De hecho, \u00abla m\u00e1s importante de todas las cuestiones que plantea la existencia de esta clase dominante es si tambi\u00e9n constituye una \u00abclase gobernante\u201d\u00bb. La clase capitalista, trat\u00f3 de demostrar, aunque \u00abno es, propiamente hablando, una \u201cclase gobernante\u201d\u00bb en el mismo sentido en que lo hab\u00eda sido la aristocracia, s\u00ed gobernaba de forma bastante directa (y tambi\u00e9n indirecta) sobre la sociedad capitalista. Tradujo su poder econ\u00f3mico de diversas maneras en poder pol\u00edtico hasta tal punto que, para que la clase trabajadora desafiara eficazmente a la clase dominante, tendr\u00eda que oponerse a la estructura del propio Estado capitalista.<sup>20<\/sup><\/p>\n<p>Fue aqu\u00ed donde Poulantzas, que hab\u00eda publicado su obra <i>El poder pol\u00edtico y las clases sociales<\/i> en 1968, entr\u00f3 en conflicto con Miliband. Poulantzas hizo a\u00fan m\u00e1s hincapi\u00e9 en la autonom\u00eda relativa del Estado, al considerar que el enfoque de Miliband sobre el Estado supon\u00eda un dominio demasiado directo de la clase capitalista, aunque se ajustara estrechamente a la mayor\u00eda de las obras de Marx sobre el tema. Poulantzas enfatiz\u00f3 que el dominio capitalista del Estado era m\u00e1s indirecto y estructural que directo e instrumental, lo que permit\u00eda una mayor variaci\u00f3n de gobiernos en t\u00e9rminos de clase, incluyendo no solo fracciones espec\u00edficas de la clase capitalista, sino tambi\u00e9n representantes de la propia clase trabajadora. \u00abLa participaci\u00f3n <i>directa de<\/i> miembros de la clase capitalista en el aparato estatal y en el gobierno, incluso donde existe\u00bb, escribi\u00f3, \u00abno es el aspecto importante del asunto. La relaci\u00f3n entre la clase burguesa y el Estado es una <i>relaci\u00f3n objetiva<\/i>&#8230; La participaci\u00f3n directa de los miembros de la clase dominante en el aparato del Estado no es la <i>causa<\/i>, sino el <i>efecto<\/i>&#8230; de esta coincidencia objetiva\u00bb.<sup>21<\/sup> Aunque tal afirmaci\u00f3n puede haber parecido bastante razonable en los t\u00e9rminos matizados en que se expres\u00f3, tend\u00eda a eliminar el papel de la clase dominante como sujeto con conciencia de clase. Escribiendo durante el apogeo del eurocomunismo en el continente, el estructuralismo de Poulantzas, con su \u00e9nfasis en el bonapartismo como indicador de un alto grado de autonom\u00eda relativa del Estado, parec\u00eda abrir el camino a una concepci\u00f3n del Estado como una entidad en la que la clase capitalista no gobernaba, incluso si el Estado estaba sujeto en \u00faltima instancia a fuerzas objetivas derivadas del capitalismo.<\/p>\n<p>Tal visi\u00f3n, replic\u00f3 Miliband, apuntaba ya sea a una visi\u00f3n \u00absuperdeterminista\u00bb o economicista del Estado, caracter\u00edstica del \u00abdesviacionismo de ultraizquierda\u00bb, o a una \u00abdesviaci\u00f3n de derecha\u00bb en forma de socialdemocracia, que normalmente negaba rotundamente la existencia de una clase dominante. <sup>22<\/sup> En cualquier caso, la realidad de la clase dominante capitalista y los diversos procesos a trav\u00e9s de los cuales ejerc\u00eda su dominio, que la investigaci\u00f3n emp\u00edrica de Miliband y otros hab\u00edan demostrado ampliamente, parec\u00edan estar en cortocircuito, ya no formaban parte del desarrollo de una estrategia de lucha de clases desde abajo. Una d\u00e9cada despu\u00e9s, en su obra de 1978 <i>Estado, poder, socialismo<\/i>, Poulantzas cambi\u00f3 su \u00e9nfasis para defender el socialismo parlamentario y la socialdemocracia (o \u00absocialismo democr\u00e1tico\u00bb), insistiendo en la necesidad de conservar gran parte del aparato estatal existente en cualquier transici\u00f3n al socialismo. Esto contradec\u00eda directamente los \u00e9nfasis de Marx en <i>La guerra civil en Francia<\/i> y de V. I. Lenin en <i>El estado y la revoluci\u00f3n<\/i> sobre la necesidad de reemplazar el estado capitalista de la clase dominante por una nueva estructura de mando pol\u00edtico que emanara de abajo.<sup>23<\/sup><\/p>\n<p>Influenciado por los art\u00edculos de Sweezy sobre \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-003-01-1951-05_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">La clase dominante estadounidense<\/a>\u00bb y \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-008-05-1956-09_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00bfElite del poder o clase dominante<\/a>?\u00bb en <i>Monthly Review<\/i> y por <i>The Power Elite<\/i> de Mills, Domhoff en la primera edici\u00f3n de su libro, <i>Who Rules America?<\/i> en 1967, promovi\u00f3 un an\u00e1lisis expl\u00edcito basado en clases, pero indic\u00f3 que prefer\u00eda la m\u00e1s neutral \u00abclase gobernante\u00bb a \u00abclase dominante\u00bb sobre la base de que \u00abla noci\u00f3n de clase dominante\u00bb suger\u00eda una \u00abvisi\u00f3n marxista de la historia\u00bb.<sup>24<\/sup> Sin embargo, cuando escribi\u00f3 <i>The Powers That Be:<\/i> <i>Processes of Ruling Class Domination in America<\/i> en 1978, Domhoff, influenciado por la atm\u00f3sfera radical de la \u00e9poca, hab\u00eda cambiado a argumentar que \u00abuna clase dominante es una clase social privilegiada que es capaz de mantener su posici\u00f3n superior en la estructura social\u00bb. La \u00e9lite del poder se redefini\u00f3 como el \u00abbrazo de liderazgo\u00bb de la clase dominante.<sup>25<\/sup> Sin embargo, esta integraci\u00f3n expl\u00edcita de la clase dominante en el an\u00e1lisis de Domhoff dur\u00f3 poco. En las ediciones posteriores de <i>Who Rules America?<\/i>, hasta la octava edici\u00f3n en 2022, se inclin\u00f3 por la practicidad liberal y abandon\u00f3 por completo el concepto de clase dominante. En su lugar, sigui\u00f3 a Mills al agrupar a los propietarios (\u00abla clase social alta\u00bb) y a los directivos en la categor\u00eda de \u00abricos corporativos\u00bb.<sup>26<\/sup> La \u00e9lite del poder estaba formada por directores ejecutivos, juntas directivas y juntas de fideicomisarios, que se solapaban en un diagrama de Venn con la clase social alta (que tambi\u00e9n estaba formada por miembros de la alta sociedad y la <em>jet set<\/em>), la comunidad corporativa y la red de planificaci\u00f3n de pol\u00edticas. Esto constituy\u00f3 una perspectiva conocida como investigaci\u00f3n de la estructura del poder. Ya no se encontraban las nociones de clase capitalista y clase dominante.<\/p>\n<p>Un trabajo emp\u00edrico y te\u00f3rico m\u00e1s significativo que el ofrecido por Domhoff, y en muchos sentidos m\u00e1s pertinente hoy en d\u00eda, fue escrito en 1962-1963 por el economista sovi\u00e9tico Stanislav Menshikov y traducido al ingl\u00e9s en 1969 bajo el t\u00edtulo <i>Millionaires and Managers<\/i>. Menshikov form\u00f3 parte de un intercambio educativo de cient\u00edficos entre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y los Estados Unidos en 1962. Visit\u00f3 al \u00abpresidente de la junta directiva, al presidente y a los vicepresidentes de docenas de corporaciones y de 13 de los 25 bancos comerciales\u00bb que ten\u00edan activos de mil millones de d\u00f3lares o m\u00e1s. Se reuni\u00f3 con Henry Ford II, Henry S. Morgan y David Rockefeller, entre otros.<sup>27<\/sup> El detallado tratamiento emp\u00edrico de Menshikov sobre el control financiero de las corporaciones en Estados Unidos y del grupo o clase dirigente proporcion\u00f3 una s\u00f3lida evaluaci\u00f3n del continuo dominio de los capitalistas financieros entre los muy ricos. A trav\u00e9s de su hegemon\u00eda sobre varios grupos financieros, la oligarqu\u00eda financiera se diferenciaba de los meros directivos de alto nivel (directores generales) de las burocracias financieras corporativas. Aunque exist\u00eda lo que podr\u00eda llamarse un \u00abbloque de directivos millonarios\u00bb en el sentido de los \u00abricos corporativos\u00bb de Mills, y una divisi\u00f3n del trabajo dentro de \u00abla propia clase dominante\u00bb, la \u00ab<i>oligarqu\u00eda financiera<\/i>, es decir, el grupo de personas cuyo poder econ\u00f3mico se basa en la disposici\u00f3n de masas colosales de capital ficticio&#8230; [y] que es la base de todos los principales grupos financieros\u00bb, y no los ejecutivos corporativos como tales, llevaba la voz cantante. Adem\u00e1s, el poder relativo de la oligarqu\u00eda financiera sigui\u00f3 creciendo, en lugar de disminuir.<sup>28<\/sup> Al igual que en el an\u00e1lisis de Sweezy de \u00abGrupos de inter\u00e9s en la econom\u00eda estadounidense\u00bb, escrito para el Comit\u00e9 Nacional de Recursos sobre la <i>Estructura de la econom\u00eda estadounidense<\/i> durante el New Deal, el an\u00e1lisis detallado de Menshikov sobre los grupos corporativos en la econom\u00eda estadounidense captur\u00f3 la base familiar y din\u00e1stica continua de gran parte de la riqueza estadounidense.<sup>29<\/sup><\/p>\n<p>La oligarqu\u00eda financiera estadounidense constitu\u00eda una clase dominante, pero una que generalmente no gobernaba directamente o libre de interferencias. La \u00abdominaci\u00f3n econ\u00f3mica de la oligarqu\u00eda financiera\u00bb, escribi\u00f3 Menshikov,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">no equivale a su dominaci\u00f3n pol\u00edtica. Pero esta \u00faltima sin la primera no puede ser lo suficientemente fuerte, mientras que la primera sin la segunda muestra que la fusi\u00f3n de los monopolios y la maquinaria estatal no ha llegado lo suficientemente lejos. Pero incluso en Estados Unidos, donde se dan estos dos requisitos previos, donde la maquinaria del gobierno ha servido a los monopolios durante d\u00e9cadas y el dominio de estos \u00faltimos en la econom\u00eda est\u00e1 fuera de toda duda, el poder pol\u00edtico de la oligarqu\u00eda financiera se ve constantemente amenazado por las restricciones de otras clases de la sociedad, y a veces se ve realmente restringido. Pero la tendencia general es que el poder econ\u00f3mico de la oligarqu\u00eda financiera se transforme gradualmente en poder pol\u00edtico.<sup>30<\/sup><\/p>\n<p>La oligarqu\u00eda financiera, argument\u00f3 Menshikov, ten\u00eda como aliados menores en su dominio pol\u00edtico del Estado a: gerentes corporativos; los altos mandos militares; pol\u00edticos profesionales, que hab\u00edan interiorizado las necesidades internas del sistema capitalista; y la \u00e9lite blanca que dominaba el sistema de segregaci\u00f3n racial en el sur.<sup>31<\/sup> Pero la propia oligarqu\u00eda financiera era la fuerza cada vez m\u00e1s dominante. \u00abEl af\u00e1n de la oligarqu\u00eda financiera por la administraci\u00f3n directa del Estado es una de las tendencias m\u00e1s caracter\u00edsticas del imperialismo estadounidense en las \u00faltimas d\u00e9cadas\u00bb, resultado de su creciente poder econ\u00f3mico y de las necesidades que este gener\u00f3. Sin embargo, no fue un proceso sencillo. Los capitalistas financieros de Estados Unidos no act\u00faan \u00abunidos\u00bb y est\u00e1n divididos en facciones rivales, mientras que sus intentos de controlar el Estado se ven obstaculizados por la propia complejidad del sistema pol\u00edtico estadounidense, en el que participan diversos actores.<sup>32<\/sup> \u00abParecer\u00eda\u00bb, escribi\u00f3 Menshikov,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">que ahora el poder pol\u00edtico de la oligarqu\u00eda financiera deber\u00eda estar plenamente garantizado, pero no es as\u00ed. La maquinaria de un Estado capitalista contempor\u00e1neo es grande y engorrosa. La captura de posiciones en una parte no garantiza el control de todo el mecanismo. La oligarqu\u00eda financiera posee la maquinaria propagand\u00edstica, es capaz de sobornar a pol\u00edticos y funcionarios gubernamentales en el centro y la periferia [del pa\u00eds], pero no puede sobornar a las personas que, a pesar de todas las restricciones de la \u00abdemocracia\u00bb burguesa, eligen a la legislatura. El pueblo no tiene muchas opciones, pero sin abolir formalmente los procedimientos democr\u00e1ticos, la oligarqu\u00eda financiera no puede garantizarse completamente contra \u00abaccidentes\u00bb indeseables.<sup>33<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, la extraordinaria obra de Menshikov, <i>Millionaires and Managers<\/i>, publicada en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, no influy\u00f3 en el debate sobre la clase dominante en Estados Unidos. La tendencia general, reflejada en los cambios de Domhoff (y en Europa por los cambios de Poulantzas), rest\u00f3 importancia a la idea de una clase dominante e incluso de una clase capitalista, sustituy\u00e9ndola por los conceptos de ricos corporativos y \u00e9lite del poder, produciendo lo que era esencialmente una forma de teor\u00eda de la \u00e9lite.<\/p>\n<p>El rechazo del concepto de clase dominante (o incluso de clase gobernante) en la obra posterior de Domhoff coincidi\u00f3 con la publicaci\u00f3n de <em>La clase dominante no gobierna<\/em>, de Block, que desempe\u00f1\u00f3 un papel importante en el pensamiento radical en Estados Unidos. En un momento en el que la elecci\u00f3n de Jimmy Carter como presidente parec\u00eda presentar a los liberales y socialdem\u00f3cratas la imagen de un liderazgo de car\u00e1cter claramente m\u00e1s moral y progresista, Block argument\u00f3 que no exist\u00eda tal cosa como una clase dominante con poder decisivo sobre la esfera pol\u00edtica en Estados Unidos y en el capitalismo en general. Lo atribuy\u00f3 al hecho de que no solo la clase capitalista, sino tambi\u00e9n \u00abfracciones\u00bb separadas de la clase capitalista (aqu\u00ed opuestas a Poulantzas) carec\u00edan de conciencia de clase y, por lo tanto, eran incapaces de actuar en su propio inter\u00e9s en la esfera pol\u00edtica, y mucho menos de gobernar el cuerpo pol\u00edtico. En su lugar, adopt\u00f3 un enfoque \u00abestructuralista\u00bb basado en la noci\u00f3n de racionalizaci\u00f3n de Max Weber, en el que el Estado <i>racionalizaba<\/i> los roles de tres actores en competencia: (1) los capitalistas, (2) los gestores estatales y (3) la clase trabajadora. La relativa autonom\u00eda del Estado en la sociedad capitalista era una funci\u00f3n de su papel como \u00e1rbitro neutral en el que varias fuerzas incid\u00edan pero ninguna gobernaba.<sup>34<\/sup><\/p>\n<p>Block, que atacaba a quienes sosten\u00edan que la clase capitalista ten\u00eda un papel dominante dentro del Estado, escribi\u00f3: \u00abla forma de formular una cr\u00edtica del instrumentalismo que no se derrumbe es rechazar la idea de una clase dominante con conciencia de clase\u00bb, ya que una clase capitalista con conciencia de clase se esforzar\u00eda por gobernar. Aunque se\u00f1al\u00f3 que Marx utilizaba la noci\u00f3n de una clase dominante con conciencia de clase, esto se descart\u00f3 como una mera \u00abtaquigraf\u00eda pol\u00edtica\u00bb para determinaciones estructurales.<\/p>\n<p>Block dej\u00f3 claro que cuando los radicales como \u00e9l eligen criticar la noci\u00f3n de una clase dominante, \u00absuelen hacerlo para justificar la pol\u00edtica socialista reformista\u00bb. En este sentido, insisti\u00f3 en que la clase capitalista no gobernaba intencionadamente, de manera consciente de clase, el Estado, ya fuera por medios internos o externos. M\u00e1s bien, la limitaci\u00f3n estructural de la \u00abconfianza empresarial\u00bb, ejemplificada por los altibajos del mercado de valores, garantizaba que el sistema pol\u00edtico se mantuviera en equilibrio con la econom\u00eda, lo que exig\u00eda que los actores pol\u00edticos adoptaran medios racionales para garantizar la estabilidad econ\u00f3mica. La racionalizaci\u00f3n del capitalismo por parte del Estado, en la visi\u00f3n \u00abestructuralista\u00bb de Block, abri\u00f3 as\u00ed el camino a una pol\u00edtica socialdem\u00f3crata del Estado.<sup>35<\/sup><\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 claro es que, a finales de la d\u00e9cada de 1970, los pensadores marxistas occidentales hab\u00edan abandonado casi por completo la noci\u00f3n de una clase dominante, concibiendo el Estado no solo como <i>relativamente aut\u00f3nomo<\/i>, sino de hecho <i>en gran medida aut\u00f3nomo<\/i> del poder de clase del capital. Esto formaba parte de un \u00abretroceso de clase\u00bb general<sup>. 36<\/sup> En Gran Breta\u00f1a, Geoff Hodgson escribi\u00f3 en su obra <i>The Democratic Economy: A New Look at Planning, Markets and Power<\/i> en 1984, que \u00abla idea misma de una clase \u201cgobernante\u201d deber\u00eda ser cuestionada. Como mucho, es una met\u00e1fora d\u00e9bil y enga\u00f1osa. Es posible hablar de una clase dominante en una sociedad, pero solo en virtud del dominio de un tipo particular de estructura econ\u00f3mica. Decir que una clase \u201cgobierna\u201d es decir mucho m\u00e1s. Es insinuar que de alguna manera est\u00e1 implantada en el aparato de gobierno\u00bb. Era crucial, afirm\u00f3, abandonar la noci\u00f3n marxista que asociaba \u00abdiferentes modos de producci\u00f3n con diferentes \u201cclases dominantes\u201d\u00bb.<sup>37<\/sup> Al igual que los posteriores Poulantzas y Block, Hodgson adopt\u00f3 una posici\u00f3n socialdem\u00f3crata que no ve\u00eda ninguna contradicci\u00f3n \u00faltima entre la democracia parlamentaria tal como hab\u00eda surgido dentro del capitalismo y la transici\u00f3n al socialismo.<\/p>\n<p><strong>El neoliberalismo y la clase dominante estadounidense<\/strong><\/p>\n<p>Si bien hubo un amplio abandono de la noci\u00f3n de clase dominante en el marxismo occidental a finales de los a\u00f1os sesenta y setenta, no todos los pensadores se alinearon. Sweezy sigui\u00f3 argumentando en <i>Monthly Review<\/i> que Estados Unidos estaba dominado por una clase capitalista dominante. As\u00ed, Paul A. Baran y Sweezy explicaron en <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/monopoly_capital\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite>Monopoly Capital<\/cite><\/a> en 1966 que \u00abuna peque\u00f1a oligarqu\u00eda que descansa sobre un vasto poder econ\u00f3mico\u00bb tiene \u00abel control total del aparato pol\u00edtico y cultural de la sociedad\u00bb, lo que hace que la noci\u00f3n de Estados Unidos como una democracia aut\u00e9ntica sea, en el mejor de los casos, enga\u00f1osa.<sup>38<\/sup><\/p>\n<p>Excepto en tiempos de crisis, el sistema pol\u00edtico normal del capitalismo, ya sea competitivo o monopol\u00edstico, es la democracia burguesa. Los votos son la fuente nominal del poder pol\u00edtico, y el dinero es la fuente real: el sistema, en otras palabras, es democr\u00e1tico en la forma y plutocr\u00e1tico en el contenido. Esto ya est\u00e1 tan reconocido que apenas parece necesario argumentar el caso. Basta decir que todas las actividades y funciones pol\u00edticas que pueden decirse que constituyen las caracter\u00edsticas esenciales del sistema \u2014adoctrinar y hacer propaganda al electorado, organizar y mantener partidos pol\u00edticos, llevar a cabo campa\u00f1as electorales\u2014 solo pueden llevarse a cabo mediante dinero, mucho dinero. Y dado que en el capitalismo monopolista las grandes corporaciones son la fuente de mucho dinero, tambi\u00e9n son las principales fuentes de poder pol\u00edtico.<sup>39<\/sup><\/p>\n<p>Para Baran y Sweezy, que escribieron en lo que se ha llamado \u00abla edad de oro del capitalismo\u00bb, el poder de la dominaci\u00f3n de la clase dominante sobre el Estado qued\u00f3 demostrado por los l\u00edmites impuestos a la expansi\u00f3n del gasto p\u00fablico civil (al que el capital se opon\u00eda en general por interferir en la acumulaci\u00f3n privada), lo que permit\u00eda un gasto militar descomunal y enormes subsidios a las grandes empresas. <sup>40<\/sup> Argumentaban que, lejos de mostrar rasgos de racionalidad weberiana, el \u00absistema irracional\u00bb del capitalismo monopolista estaba acuciado por problemas de sobreacumulaci\u00f3n que se manifestaban en la incapacidad de absorber el excedente de capital, que ya no encontraba salidas de inversi\u00f3n rentables, lo que apuntaba al estancamiento econ\u00f3mico como el estado \u00ab<i>normal\u00bb<\/i> del capitalismo monopolista.<sup>41<\/sup><\/p>\n<p>A los pocos a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de <i>Monopoly Capital<\/i>, a principios y mediados de la d\u00e9cada de 1970, la econom\u00eda estadounidense entr\u00f3 en un profundo estancamiento del que no ha podido recuperarse por completo en el medio siglo que ha seguido, con tasas de crecimiento econ\u00f3mico que han ido cayendo d\u00e9cada tras d\u00e9cada. Esto constituy\u00f3 una crisis estructural del capital en su conjunto, una contradicci\u00f3n presente en todos los pa\u00edses capitalistas centrales. Esta crisis a largo plazo de la acumulaci\u00f3n de capital dio lugar a una reestructuraci\u00f3n neoliberal de arriba abajo de la econom\u00eda y el Estado a todos los niveles, instituyendo pol\u00edticas regresivas dise\u00f1adas para estabilizar el dominio capitalista, lo que finalmente condujo a la desindustrializaci\u00f3n y desindicalizaci\u00f3n en el n\u00facleo capitalista y a la globalizaci\u00f3n y financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial.<sup>42<\/sup><\/p>\n<p>En agosto de 1971, Lewis F. Powell, solo unos meses antes de aceptar la nominaci\u00f3n del presidente Richard Nixon para el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, escribi\u00f3 su famoso memor\u00e1ndum a la C\u00e1mara de Comercio de los Estados Unidos con el objetivo de organizar a los Estados Unidos en una cruzada neoliberal contra los trabajadores y la izquierda, atribuy\u00e9ndoles el debilitamiento del sistema de \u00ablibre empresa\u00bb estadounidense.<sup>43<\/sup> As\u00ed, al mismo tiempo que la izquierda abandonaba la noci\u00f3n de una clase dominante estadounidense con conciencia de clase, la oligarqu\u00eda estadounidense reafirmaba su poder sobre el Estado, lo que condujo a una reestructuraci\u00f3n pol\u00edtico-econ\u00f3mica bajo el neoliberalismo que abarc\u00f3 tanto al Partido Republicano como al Partido Dem\u00f3crata. Esto se caracteriz\u00f3 en la d\u00e9cada de 1980 por la instituci\u00f3n de la econom\u00eda de la oferta o Reaganomics, conocida coloquialmente como \u00abRobin Hood al rev\u00e9s\u00bb.<sup> 44<\/sup><\/p>\n<p>En <i>The Affluent Society<\/i>, de 1958, Galbraith hab\u00eda declarado: \u00abLos estadounidenses acomodados han sido durante mucho tiempo curiosamente sensibles al miedo a la expropiaci\u00f3n, un miedo que puede estar relacionado con la tendencia a que incluso las medidas reformistas m\u00e1s leves sean vistas, en la sabidur\u00eda convencional conservadora, como presagios de revoluci\u00f3n. La depresi\u00f3n y, especialmente, el New Deal asustaron mucho a los ricos estadounidenses\u00bb.<sup>45<\/sup> La era neoliberal y el resurgimiento del estancamiento econ\u00f3mico, acompa\u00f1ados de la reaparici\u00f3n de tales temores en la c\u00fapula, llevaron a una afirmaci\u00f3n m\u00e1s fuerte del poder de la clase dominante sobre el Estado en todos los niveles, con el objetivo de revertir los avances de la clase trabajadora logrados durante el New Deal y la Gran Sociedad, a los que se culp\u00f3 err\u00f3neamente de la crisis estructural del capital.<\/p>\n<p>Con el estancamiento cada vez mayor de la inversi\u00f3n y de la econom\u00eda en su conjunto, y con un gasto militar que ya no era suficiente para sacar al sistema de su estancamiento como en la llamada \u00abedad de oro\u00bb, que hab\u00eda estado marcada por dos grandes guerras regionales en Asia, el capital necesitaba encontrar salidas adicionales para su enorme excedente. En la nueva fase del capital monopolista-financiero, este excedente fluy\u00f3 hacia el sector financiero, o FIRE (finanzas, seguros y bienes ra\u00edces), y hacia la acumulaci\u00f3n de activos, que fue posible gracias a la desregulaci\u00f3n financiera del gobierno, la reducci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s (el famoso \u00abGreenspan put\u00bb) y la reducci\u00f3n de los impuestos a los ricos y las corporaciones. Esto condujo a la creaci\u00f3n de una nueva superestructura financiera sobre la econom\u00eda productiva, con un r\u00e1pido crecimiento de las finanzas junto con el estancamiento de la producci\u00f3n. Esto fue posible en parte por la expropiaci\u00f3n de los flujos de ingresos en toda la econom\u00eda a trav\u00e9s de aumentos en la deuda de los hogares, los costos de los seguros y los costos de la atenci\u00f3n m\u00e9dica, junto con reducciones en las pensiones, todo a expensas de la poblaci\u00f3n subyacente.<sup>46<\/sup><\/p>\n<p>Mientras tanto, se produjo un cambio corporativo masivo de la producci\u00f3n hacia el Sur Global en busca de menores costos laborales unitarios en un proceso conocido como arbitraje laboral global. Esto fue posible gracias a las nuevas tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n y el transporte y a la apertura de sectores completamente nuevos de la econom\u00eda mundial gracias a la globalizaci\u00f3n. El resultado fue la desindustrializaci\u00f3n de la econom\u00eda estadounidense.<sup>47<\/sup> Todo esto coincidi\u00f3 en la d\u00e9cada de 1990 con el enorme crecimiento del capital de alta tecnolog\u00eda que acompa\u00f1\u00f3 a la digitalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y a la generaci\u00f3n de nuevos monopolios de alta tecnolog\u00eda. El efecto acumulativo de estos acontecimientos fue un gran aumento de la concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n del capital, las finanzas y la riqueza. A pesar de que la econom\u00eda se caracterizaba cada vez m\u00e1s por un crecimiento lento, la fortuna de los ricos se expandi\u00f3 a pasos agigantados: los ricos se hicieron m\u00e1s ricos y los pobres m\u00e1s pobres, mientras que la econom\u00eda estadounidense se estanc\u00f3 en el siglo XXI acosada por contradicciones. La profundidad de la crisis estructural del capital se disimul\u00f3 temporalmente con la globalizaci\u00f3n, la financiarizaci\u00f3n y el breve surgimiento de un mundo unipolar, todo lo cual se vio afectado por la Gran Crisis Financiera de 2007-2009.<sup>48<\/sup><\/p>\n<p>A medida que la econom\u00eda capitalista monopolista en el n\u00facleo capitalista se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s dependiente de la expansi\u00f3n financiera, inflando los derechos financieros a la riqueza en el contexto de una producci\u00f3n estancada, el sistema se volvi\u00f3 no solo m\u00e1s desigual, sino tambi\u00e9n m\u00e1s fr\u00e1gil. Los mercados financieros son inherentemente inestables, ya que dependen de las vicisitudes del ciclo crediticio. Adem\u00e1s, a medida que el sector financiero empeque\u00f1ec\u00eda la producci\u00f3n, que segu\u00eda estancada, la econom\u00eda estaba sujeta a niveles de riesgo cada vez mayores. Esto se compens\u00f3 con una mayor sangr\u00eda de la poblaci\u00f3n en su conjunto y con inyecciones financieras estatales masivas de capital, organizadas con frecuencia por los bancos centrales.<sup>49<\/sup><\/p>\n<p>No hay una salida visible a este ciclo dentro del sistema capitalista monopolista. Cuanto m\u00e1s crezca la superestructura financiera en relaci\u00f3n con el sistema de producci\u00f3n subyacente (o la econom\u00eda real) y m\u00e1s largos sean los per\u00edodos de oscilaciones alcistas en el ciclo econ\u00f3mico-financiero, m\u00e1s devastadoras ser\u00e1n las crisis que se produzcan. En el siglo XXI, Estados Unidos ha experimentado tres periodos de crisis financiera\/recesi\u00f3n, con el colapso del auge tecnol\u00f3gico en 2000, la Gran Crisis Financiera\/Gran Recesi\u00f3n derivada del estallido de la burbuja hipotecaria de los hogares en 2007-2009, y la profunda recesi\u00f3n provocada por la pandemia de COVID-19 en 2020.<\/p>\n<p><strong>El giro neofascista<\/strong><\/p>\n<p>La Gran Crisis Financiera tuvo efectos duraderos en la oligarqu\u00eda financiera estadounidense y en todo el cuerpo pol\u00edtico, lo que provoc\u00f3 importantes transformaciones en las matrices de poder de la sociedad. La velocidad con la que el sistema financiero parec\u00eda dirigirse hacia una \u00abfusi\u00f3n nuclear\u00bb, tras la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, dej\u00f3 a la oligarqu\u00eda capitalista y a gran parte de la sociedad en estado de <em>shock<\/em>, y la crisis se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente por todo el mundo. El colapso de Lehman Brothers, que fue el acontecimiento m\u00e1s dram\u00e1tico de una crisis financiera que ya llevaba un a\u00f1o desarroll\u00e1ndose, se produjo por la negativa del gobierno, como prestamista de \u00faltima instancia, a rescatar al que entonces era el cuarto banco de inversi\u00f3n m\u00e1s grande de Estados Unidos. Esto se debi\u00f3 a la preocupaci\u00f3n de la administraci\u00f3n de George W. Bush por lo que los conservadores llamaron el \u00abriesgo moral\u00bb que podr\u00eda producirse si las grandes corporaciones realizaran inversiones de alto riesgo con la expectativa de ser rescatadas por el gobierno. Sin embargo, con todo el sistema financiero tambale\u00e1ndose tras el colapso de Lehman Brothers, la Reserva Federal organiz\u00f3 un intento de rescate gubernamental masivo y sin precedentes para salvaguardar los activos de capital. Esto incluy\u00f3 la instituci\u00f3n de la \u00abflexibilizaci\u00f3n cuantitativa\u00bb, o lo que fue efectivamente la impresi\u00f3n de dinero para estabilizar el capital financiero, lo que result\u00f3 en la inyecci\u00f3n de billones de d\u00f3lares en el sector empresarial.<\/p>\n<p>Dentro de la econom\u00eda del <em>establishment<\/em>, el reconocimiento abierto de d\u00e9cadas de estancamiento secular, que durante mucho tiempo hab\u00eda sido analizado por la izquierda por los economistas marxistas (y editores de <i>Monthly Review<\/i>) Harry Magdoff y Sweezy, finalmente sali\u00f3 a la luz en la corriente principal, junto con el reconocimiento de la teor\u00eda de la inestabilidad financiera de la crisis de Hyman Minsky. Las d\u00e9biles perspectivas de la econom\u00eda estadounidense, que apuntaban a un estancamiento y una financiarizaci\u00f3n continuos, fueron reconocidas tanto por los analistas econ\u00f3micos ortodoxos como por los radicales.<sup>50<\/sup><\/p>\n<p>Lo m\u00e1s aterrador para la clase capitalista estadounidense durante la Gran Crisis Financiera fue el hecho de que, mientras la econom\u00eda estadounidense y las econom\u00edas de Europa y Jap\u00f3n hab\u00edan ca\u00eddo en una profunda recesi\u00f3n, la econom\u00eda china apenas se hab\u00eda estancado y luego se hab\u00eda vuelto a impulsar hasta alcanzar un crecimiento de casi dos d\u00edgitos. A partir de ese momento, las se\u00f1ales fueron claras: la hegemon\u00eda econ\u00f3mica de Estados Unidos en la econom\u00eda mundial estaba desapareciendo r\u00e1pidamente en consonancia con el avance aparentemente imparable de China, amenazando la hegemon\u00eda del d\u00f3lar y el poder imperial del capital financiero monopolista estadounidense.<sup>51<\/sup><\/p>\n<div>La Gran Recesi\u00f3n, aunque condujo a la elecci\u00f3n del dem\u00f3crata Barack Obama como presidente, vio la repentina irrupci\u00f3n de un movimiento pol\u00edtico de la derecha radical basado principalmente en la clase media-baja que se opon\u00eda a los rescates de las hipotecas de viviendas, ya que consideraba que beneficiaban a la clase media-alta por encima y a la clase trabajadora por debajo. Las emisoras de radio conservadoras, que se dirig\u00edan a su audiencia blanca de clase media-baja, se hab\u00edan opuesto desde el principio a todos los rescates gubernamentales durante la crisis. <sup>52<\/sup> Sin embargo, lo que se conoci\u00f3 como el movimiento radical de derecha Tea Party se inici\u00f3 el 19 de febrero de 2009, cuando Rick Santelli, comentarista de la cadena de negocios CNBC, lanz\u00f3 una diatriba sobre c\u00f3mo el plan de rescate hipotecario de la administraci\u00f3n Obama era un plan socialista (que compar\u00f3 con el gobierno cubano) para obligar a la gente a pagar por las malas compras de vivienda de sus vecinos y las casas de lujo, violando los principios del libre mercado. En su diatriba, Santelli mencion\u00f3 el Mot\u00edn del T\u00e9 de Boston, y en cuesti\u00f3n de d\u00edas se organizaron grupos del Tea Party en diferentes partes del pa\u00eds.<sup>53<\/sup><\/div>\n<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydp899735fdpasted-link\">\n<p>El Tea Party, que fue menos un movimiento de base que una manipulaci\u00f3n conservadora basada en los medios de comunicaci\u00f3n, demostr\u00f3, no obstante, que hab\u00eda surgido un momento hist\u00f3rico en el que era posible que los sectores del capital financiero monopolista movilizaran a la clase media-baja abrumadoramente blanca, que hab\u00eda sufrido bajo el neoliberalismo y era el sector m\u00e1s nacionalista, racista, sexista y revanchista de la poblaci\u00f3n estadounidense en base a su propia ideolog\u00eda innata. Este estrato era lo que Mills hab\u00eda denominado \u00abla retaguardia\u00bb del sistema.<sup>55<\/sup> Compuesto por directivos de nivel inferior, propietarios de peque\u00f1as empresas, peque\u00f1os terratenientes rurales, cristianos evang\u00e9licos blancos y similares, la clase media baja\/estrato en la sociedad capitalista ocupa una posici\u00f3n de clase contradictoria. <sup>56<\/sup> Con ingresos generalmente muy por encima del nivel medio de la sociedad, la clase media-baja est\u00e1 por encima de la mayor\u00eda de la clase trabajadora y, por lo general, por debajo de la clase media-alta o del estrato profesional-directivo, con niveles de educaci\u00f3n m\u00e1s bajos y a menudo identific\u00e1ndose con representantes del gran capital. Se caracteriza por el \u00abmiedo a caer\u00bb en la clase trabajadora.<sup>57<\/sup> Hist\u00f3ricamente, los reg\u00edmenes fascistas surgen cuando la clase capitalista se siente particularmente amenazada y cuando la democracia liberal es incapaz de abordar las contradicciones pol\u00edtico-econ\u00f3micas e imperiales fundamentales de la sociedad. Estos movimientos se basan en la movilizaci\u00f3n de la clase media-baja (o peque\u00f1a burgues\u00eda) por parte de la clase dominante, junto con algunos de los sectores m\u00e1s privilegiados de la clase trabajadora.<sup>58<\/sup><\/p>\n<p>En 2013, el Tea Party estaba en declive, pero segu\u00eda conservando un poder considerable en Washington en forma del House Freedom Caucus, establecido en 2015. <sup>59<\/sup> Pero en 2016, se transformar\u00eda en el movimiento Make America Great Again (MAGA) de Trump como una formaci\u00f3n pol\u00edtica neofascista en toda regla basada en una estrecha alianza entre sectores de la clase dominante estadounidense y una clase media baja movilizada, lo que dio lugar a las victorias de Trump en las elecciones de 2016 y 2024. Trump eligi\u00f3 a Mike Pence, miembro del Tea Party y pol\u00edtico de extrema derecha apoyado por los Koch de Indiana, como su compa\u00f1ero de f\u00f3rmula en 2016.<sup>60<\/sup> En 2025, Trump iba a nombrar secretario de Estado a Rubio, h\u00e9roe del Tea Party. Hablando del Tea Party, Trump declar\u00f3: \u00abEsa gente sigue ah\u00ed. No han cambiado de opini\u00f3n. El Tea Party sigue existiendo, solo que ahora se llama Make America Great Again\u00bb.<sup>61<\/sup><\/p>\n<p>El bloque pol\u00edtico MAGA de Trump ya no predicaba el conservadurismo fiscal, que para la derecha hab\u00eda sido un mero medio para socavar la democracia liberal. Sin embargo, el movimiento MAGA conserv\u00f3 su ideolog\u00eda revanchista, racista y mis\u00f3gina dirigida a la clase media-baja, junto con una pol\u00edtica exterior nacionalista y militarista extrema similar a la de los dem\u00f3cratas. El enemigo singular que defin\u00eda la pol\u00edtica exterior de Trump era una China en ascenso. El neofascismo MAGA vio el resurgimiento del <i>principio de l\u00edder<\/i> en el que las acciones del l\u00edder se consideran inviolables. Esto se uni\u00f3 a un mayor control del gobierno por parte de la clase dirigente, a trav\u00e9s de sus facciones m\u00e1s reaccionarias. En el fascismo cl\u00e1sico de Italia y Alemania, la <i>privatizaci\u00f3n<\/i> de las instituciones gubernamentales (una noci\u00f3n desarrollada bajo los nazis) se asoci\u00f3 con un aumento de las funciones coercitivas del Estado y una intensificaci\u00f3n del militarismo y el imperialismo. <sup>62.<\/sup> En consonancia con esta l\u00f3gica general, el neoliberalismo sent\u00f3 las bases para el surgimiento del neofascismo, y se produjo una especie de cooperaci\u00f3n, a la manera de \u00abhermanos en guerra\u00bb, que condujo al final a una inc\u00f3moda alianza neofascista-neoliberal que dominaba el Estado y los medios de comunicaci\u00f3n, arraigada en los niveles m\u00e1s altos de la clase capitalista monopolista.<sup>63.<\/sup><\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, ya no se puede negar el gobierno directo de una poderosa secci\u00f3n de la clase dominante en Estados Unidos. El an\u00e1lisis econ\u00f3mico reciente, en particular el de Thomas Piketty, <i>El capital en el siglo XXI<\/i>, ha demostrado que la base de la riqueza en los pa\u00edses capitalistas avanzados es la dinast\u00eda familiar, a pesar de los nuevos miembros del club de los multimillonarios. <sup>64<\/sup> Se ha demostrado que quienes sosten\u00edan que el sistema estaba dirigido por una \u00e9lite directiva o por una amalgama de <i>empresarios ricos<\/i>, en la que quienes acumulaban grandes fortunas, sus familias y sus redes permanec\u00edan en un segundo plano y la clase capitalista no ten\u00eda ni pod\u00eda tener un fuerte control sobre el Estado, estaban equivocados. La realidad actual es menos una lucha de clases que una guerra de clases. Como declar\u00f3 el multimillonario Warren Buffett: \u00abHay una lucha de clases, s\u00ed, pero es mi clase, la clase rica, la que est\u00e1 haciendo la guerra, y estamos ganando\u00bb.<sup>65<\/sup><\/p>\n<p>La centralizaci\u00f3n del excedente global en la clase capitalista monopolista estadounidense ha creado ahora una oligarqu\u00eda financiera sin parang\u00f3n, y los oligarcas necesitan al Estado. Esto es especialmente cierto en el sector de la alta tecnolog\u00eda, que depende en gran medida del gasto militar estadounidense y de la tecnolog\u00eda militar tanto para sus beneficios como para su propio dominio tecnol\u00f3gico. El apoyo a Trump ha venido principalmente de multimillonarios que han pasado a la esfera privada (sin basar su riqueza en empresas p\u00fablicas que cotizan en bolsa y est\u00e1n sujetas a la regulaci\u00f3n gubernamental) y de capital privado en general. <sup>66.<\/sup> Entre los mayores financiadores de su campa\u00f1a de 2024 que se han dado a conocer se encuentran Tim Mellon (nieto de Andrew Mellon y heredero de la fortuna bancaria de los Mellon); Ike Perlmutter, expresidente de Marvel Entertainment; el multimillonario Peter Thiel, cofundador de PayPal y propietario de Palantir, una empresa de vigilancia y miner\u00eda de datos respaldada por la CIA (el vicepresidente de EE. UU. JD Vance es un protegido de Thiel); Marc Andreessen y Ben Horowitz, dos de las figuras m\u00e1s destacadas de las finanzas de Silicon Valley; Miriam Adelson, esposa del fallecido multimillonario de casinos Sheldon Adelson; el magnate naviero Richard Uihlein, heredero de la fortuna cervecera Uihlein (cerveza Schlitz); y Elon Musk, el hombre m\u00e1s rico del mundo, propietario de Tesla, X y SpaceX, que aport\u00f3 m\u00e1s de 250 millones de d\u00f3lares a la campa\u00f1a de Trump. El predominio del dinero oscuro, que supera todas las elecciones anteriores, hace imposible rastrear la lista completa de multimillonarios que apoyan a Trump. Sin embargo, est\u00e1 claro que los oligarcas tecnol\u00f3gicos fueron el centro de su apoyo.<sup>67<\/sup><\/p>\n<p>Aqu\u00ed es importante se\u00f1alar que el respaldo de Trump en la clase capitalista y entre los oligarcas tecnol\u00f3gicos-financieros no provino principalmente de los seis monopolios tecnol\u00f3gicos originales: Apple, Amazon, Alphabet (Google), Meta (Facebook), Microsoft y (m\u00e1s recientemente) el l\u00edder en tecnolog\u00eda de inteligencia artificial Nvidia. En cambio, fue principalmente beneficiario de la alta tecnolog\u00eda de Silicon Valley, el capital privado y las grandes petroleras. Aunque es multimillonario, Trump es un mero agente de la transformaci\u00f3n pol\u00edtico-econ\u00f3mica en el gobierno de la clase dominante que tiene lugar tras el velo de un movimiento popular nacional-populista. Como ha escrito el periodista y economista escoc\u00e9s y exmiembro del Parlamento del Partido Nacional Escoc\u00e9s George Kerevan, Trump es un \u00abdemagogo, pero sigue siendo solo un s\u00edmbolo de las verdaderas fuerzas de clase\u00bb.<sup>68<\/sup><\/p>\n<p>La administraci\u00f3n Biden represent\u00f3 principalmente los intereses de los sectores neoliberales de la clase capitalista, aunque hizo algunas concesiones temporales a la clase trabajadora y a los pobres. Antes de su elecci\u00f3n, hab\u00eda prometido a Wall Street que \u00abnada cambiar\u00eda fundamentalmente\u00bb si llegaba a ser presidente.<sup>69<\/sup> Por lo tanto, fue profundamente ir\u00f3nico que Biden advirtiera en su discurso de despedida al pa\u00eds en enero de 2025: \u00abHoy en d\u00eda, en Estados Unidos se est\u00e1 formando una oligarqu\u00eda de riqueza, poder e influencia extremos que amenaza literalmente toda nuestra democracia, nuestros derechos y libertades fundamentales, y la oportunidad justa para que todos salgan adelante\u00bb. Esta \u00aboligarqu\u00eda\u00bb, continu\u00f3 declarando Biden, ten\u00eda sus ra\u00edces no solo en \u00abla concentraci\u00f3n de poder y riqueza\u00bb, sino en \u00abel posible surgimiento de un complejo tecnol\u00f3gico-industrial\u00bb. Las bases de este potencial complejo tecnol\u00f3gico-industrial que alimenta a la nueva oligarqu\u00eda, afirm\u00f3, son el aumento del \u00abdinero oscuro\u00bb y la IA incontrolada. Reconociendo que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos se hab\u00eda convertido en un baluarte del control olig\u00e1rquico, Biden propuso un l\u00edmite de dieciocho a\u00f1os para el mandato de los jueces del Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Ning\u00fan presidente de los Estados Unidos en ejercicio desde Franklin D. Roosevelt hab\u00eda planteado tan en\u00e9rgicamente la cuesti\u00f3n del control directo de la clase dirigente sobre el gobierno de los Estados Unidos, pero en el caso de Biden, esto fue en el momento de su salida de la Casa Blanca.<sup>70<\/sup><\/p>\n<p>Los comentarios de Biden, aunque quiz\u00e1 f\u00e1ciles de descartar sobre la base de que el control olig\u00e1rquico del Estado no es nuevo en Estados Unidos, fueron sin duda inducidos por la sensaci\u00f3n de que se estaba produciendo un cambio importante en el Estado estadounidense con una toma de poder neofascista. La vicepresidenta Kamala Harris hab\u00eda descrito abiertamente a Trump como un \u00abfascista\u00bb durante su campa\u00f1a para la presidencia.<sup>71<\/sup> Aqu\u00ed hab\u00eda algo m\u00e1s que maniobras pol\u00edticas y el habitual traspaso de poder entre los partidos dem\u00f3crata y republicano en el duopolio pol\u00edtico estadounidense. En 2021, la revista <i>Forbes<\/i> estim\u00f3 que los activos netos de los miembros del gabinete de Biden ascend\u00edan a <i>118 millones de d\u00f3lares<\/i>.<sup>72<\/sup> En cambio, los altos funcionarios de Trump incluyen a trece multimillonarios, con un patrimonio neto total, seg\u00fan Public Citizen, de hasta <i>460 000 millones de d\u00f3lares<\/i>, incluido Elon Musk, con una fortuna de 400 000 millones de d\u00f3lares. Incluso sin Musk, el gabinete multimillonario de Trump tiene decenas de miles de millones de d\u00f3lares en activos, en comparaci\u00f3n con los 3200 millones de d\u00f3lares en activos de su administraci\u00f3n anterior.<sup>73<\/sup><\/p>\n<p>En 2016, como se\u00f1al\u00f3 Doug Henwood, los principales capitalistas estadounidenses ve\u00edan a Trump con cierto recelo; en 2025, la administraci\u00f3n Trump es un <i>r\u00e9gimen de multimillonarios<\/i>. La pol\u00edtica de extrema derecha de Trump ha llevado a la ocupaci\u00f3n directa de cargos gubernamentales por parte de figuras que no figuran en la lista Forbes de los 400 estadounidenses m\u00e1s ricos, con el objetivo de reformar todo el sistema pol\u00edtico estadounidense. Los tres hombres m\u00e1s ricos del mundo estuvieron en el abarrotado estrado con Trump durante su toma de posesi\u00f3n en 2025. En lugar de representar un liderazgo m\u00e1s eficaz por parte de la clase dirigente, Henwood ve estos acontecimientos como una se\u00f1al de su \u00abpodredumbre\u00bb interna.<sup>74<\/sup><\/p>\n<p>En el ap\u00e9ndice que Block escribi\u00f3 para su art\u00edculo \u00abLa clase dirigente no gobierna\u00bb cuando fue reimpreso por <i>Jacobin<\/i> en 2020, describi\u00f3 a Biden como un agente pol\u00edtico en gran medida aut\u00f3nomo en el sistema estadounidense. Block sosten\u00eda que, a menos que Biden instituyera una pol\u00edtica socialdem\u00f3crata destinada a beneficiar a la clase trabajadora \u2014algo que Biden ya hab\u00eda prometido a Wall Street que no har\u00eda\u2014, entonces alguien peor que Trump saldr\u00eda victorioso en las elecciones de 2024.<sup>75<\/sup> Sin embargo, los pol\u00edticos no son agentes libres en una sociedad capitalista. Tampoco son responsables principalmente ante los votantes. Como dice el refr\u00e1n, \u00abel que paga al m\u00fasico, manda la m\u00fasica\u00bb. Impedidos por sus grandes donantes de moverse aunque fuera ligeramente hacia la izquierda en las elecciones, los dem\u00f3cratas, que presentaban a Harris, la vicepresidenta de Biden, como candidata presidencial, perdieron, ya que millones de votantes de clase trabajadora que hab\u00edan votado por Biden en las elecciones anteriores y hab\u00edan sido abandonados por su administraci\u00f3n abandonaron a su vez a los dem\u00f3cratas. En lugar de apoyar a Trump, los antiguos votantes dem\u00f3cratas optaron en su mayor\u00eda por unirse al mayor partido pol\u00edtico de Estados Unidos: el Partido de los No Votantes.<sup>76<\/sup><\/p>\n<p>Lo que ha surgido es algo realmente peor que la mera repetici\u00f3n del anterior mandato de Trump como presidente. El r\u00e9gimen demag\u00f3gico MAGA de Trump se ha convertido ahora en un caso en gran medida indisimulado de dominio pol\u00edtico de la clase dirigente apoyado por la movilizaci\u00f3n de un movimiento revanchista principalmente de clase media-baja, formando un estado neofascista de derechas con un l\u00edder que ha demostrado que puede actuar con impunidad y que ha demostrado ser capaz de traspasar barreras constitucionales anteriores: una verdadera presidencia imperial. Trump y Vance tienen fuertes v\u00ednculos con la Heritage Foundation y su reaccionario Proyecto 2025, que forma parte de la nueva agenda MAGA.<sup>77<\/sup> La cuesti\u00f3n ahora es hasta d\u00f3nde puede llegar esta transformaci\u00f3n pol\u00edtica de la derecha y si se institucionalizar\u00e1 en el orden actual, todo lo cual depende de la alianza entre la clase dominante y MAGA, por un lado, y la lucha gramsciana por la hegemon\u00eda desde abajo, por el otro.<\/p>\n<p>El marxismo occidental y la izquierda occidental en general han abandonado hace tiempo la noci\u00f3n de clase dominante, por considerarla demasiado \u00abdogm\u00e1tica\u00bb o por constituir un \u00abatajo\u00bb para el an\u00e1lisis de la \u00e9lite del poder. Tales puntos de vista, aunque se ajustan a los tipos de sutilezas intelectuales y de enhebrado de agujas caracter\u00edsticos del mundo acad\u00e9mico dominante, inculcaban una falta de realismo que era debilitante en cuanto a la comprensi\u00f3n de las necesidades de la lucha en una \u00e9poca de crisis estructural del capital.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo de 2022 titulado \u00abEstados Unidos tiene una clase dirigente y los estadounidenses deben hacerle frente\u00bb, Sanders se\u00f1al\u00f3 que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las cuestiones econ\u00f3micas y pol\u00edticas m\u00e1s importantes a las que se enfrenta este pa\u00eds son los extraordinarios niveles de desigualdad de ingresos y riqueza, la creciente concentraci\u00f3n de la propiedad&#8230; y la evoluci\u00f3n de este pa\u00eds hacia la oligarqu\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Ahora tenemos m\u00e1s desigualdad de ingresos y riqueza que en cualquier otro momento de los \u00faltimos cien a\u00f1os. En el a\u00f1o 2022, tres multimillonarios poseen m\u00e1s riqueza que la mitad inferior de la sociedad estadounidense: 160 millones de estadounidenses. Hoy en d\u00eda, el 45 % de todos los nuevos ingresos van al 1 % m\u00e1s rico, y los directores generales de las grandes empresas ganan 350 veces m\u00e1s que sus trabajadores, una cifra r\u00e9cord.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos de poder pol\u00edtico, la situaci\u00f3n es la misma. Un peque\u00f1o n\u00famero de multimillonarios y directores ejecutivos, a trav\u00e9s de sus Super PAC, dinero oscuro y contribuciones a campa\u00f1as, desempe\u00f1an un papel enorme en la determinaci\u00f3n de qui\u00e9n es elegido y qui\u00e9n es derrotado. Ahora hay un n\u00famero creciente de campa\u00f1as en las que los Super PAC gastan m\u00e1s dinero en campa\u00f1as que los propios candidatos, que se convierten en marionetas de sus titiriteros adinerados. En las primarias dem\u00f3cratas de 2022, los multimillonarios gastaron decenas de millones para intentar derrotar a los candidatos progresistas que defend\u00edan a las familias trabajadoras.<sup>78<\/sup><\/p>\n<p>En respuesta a las elecciones presidenciales de 2024, Sanders argument\u00f3 que un aparato del Partido Dem\u00f3crata que ha gastado miles de millones en perpetrar \u00abuna guerra total contra todo el pueblo palestino\u00bb mientras abandonaba a la clase trabajadora estadounidense ha visto c\u00f3mo la clase trabajadora lo rechaza en favor del Partido de los No Votantes. Ciento cincuenta familias multimillonarias, inform\u00f3, gastaron casi 2000 millones de d\u00f3lares para influir en las elecciones estadounidenses de 2024. Esto ha colocado en el poder a una oligarqu\u00eda abierta de la clase dirigente en el gobierno federal que ya ni siquiera finge representar los intereses de todos. En la lucha contra estas tendencias, Sanders declar\u00f3: \u00abLa desesperaci\u00f3n no es una opci\u00f3n. Luchamos no solo por nosotros mismos. Luchamos por nuestros hijos y las generaciones futuras, y por el bienestar del planeta\u00bb.<sup>79<\/sup><\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo luchar? Ante la realidad de una aristocracia laboral entre los trabajadores m\u00e1s privilegiados de los principales estados capitalistas monopolistas que se alinearon con el imperialismo, la soluci\u00f3n de Lenin fue <i>profundizar<\/i> en la clase trabajadora y, al mismo tiempo, <i>ampliarla<\/i>, basando la lucha en aquellos que en todos los pa\u00edses del mundo no tienen nada que perder m\u00e1s que sus cadenas y se oponen al actual monopolio imperialista. <sup>80.<\/sup> En \u00faltima instancia, el electorado del estado neofascista de la clase dominante de Trump es peque\u00f1o, constituyendo esa porci\u00f3n del cuerpo pol\u00edtico estadounidense que su gabinete multimillonario puede representar razonablemente.<sup>81.<\/sup><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dpasted-link\">\n<ol>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den1\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">\u00abFull Transcript of President Biden\u2019s Farewell Address\u00bb, <cite>New York Times<\/cite>, January 15, 2025; Bernie Sanders, \u00abThe US Has a Ruling Class\u2014And Americans Must Stand Up to It,\u00bb <cite>Guardian<\/cite>, September 2, 2022.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den2\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">James Burnham, <cite>The Managerial Revolution<\/cite> (London: Putnam and Co., 1941); John Kenneth Galbraith, <cite>American Capitalism: The Concept of Countervailing Power<\/cite> (Cambridge, Massachusetts: Riverside Press, 1952); C. Wright Mills, <cite>The Power Elite<\/cite> (Oxford: Oxford University Press, 1956), 147\u201370.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den3\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Joseph A. Schumpeter, <cite>Capitalism, Socialism and Democracy<\/cite> (New York: Harper Brothers, 1942), 269\u201388; Robert Dahl, <cite>Who Governs?: Democracy and Power in an American City<\/cite> (New Haven: Yale, 1961); John Kenneth Galbraith, <cite>The New Industrial State<\/cite> (New York: New American Library, 1967, 1971).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den4\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">C. B. Macpherson, <cite>The Life and Times of Liberal Democracy<\/cite> (Oxford: Oxford University Press, 1977), 77\u201392.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den5\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Mills, <cite>The Power Elite<\/cite>, 170, 277.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den6\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Paul M. Sweezy, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/modern_capitalism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Modern Capitalism and Other Essays<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 1972), 92\u2013109; G. William Domhoff, <cite>Who Rules America?<\/cite> (Englewood Cliffs, New Jersey: Prentice-Hall, 1st edition, 1967), 7\u20138, 141\u201342.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den7\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">G. William Domhoff, \u00ab<cite>The Power Elite<\/cite> and Its Critics\u00bb, en <cite>C. Wright Mills and <\/cite>The Power Elite, eds. G. William Domhoff y Hoyt B. Ballard (Boston: Beacon Press, 1968), 276.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den8\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Nicos Poulantzas, <cite>Political Power and Social Classes<\/cite> (London: Verso, 1975); Ralph Miliband, <cite>The State in Capitalist Society<\/cite> (London: Quartet Books, 1969).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den9\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Fred Block, \u00abThe Ruling Class Does Not Rule: Notes on the Marxist Theory of the State\u00bb, <cite>Socialist Revolution<\/cite>, no. 33 (May\u2013June 1977): 6\u201328.\u00a0En 1978, un a\u00f1o despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n del art\u00edculo de Block, el t\u00edtulo de <cite>Socialist Revolution<\/cite> se cambi\u00f3 a <cite>Socialist Review<\/cite>, reflejando el cambio expl\u00edcito de la revista hacia una visi\u00f3n pol\u00edtica socialdem\u00f3crata.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den10\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Fred Block, <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2020\/04\/ruling-class-capitalist-state-reform-theory\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00abThe Ruling Class Does Not Rule<\/a>\u00bb, 2020 reimpreso con ep\u00edlogo, <cite>Jacobin<\/cite>, Abril 24, 2020.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den11\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Peter Charalambous, Laura Romeo, and Soo Rin Kim, \u00abTrump Has Tapped an Unprecedented 13 Billionaires for His Administration. Here\u2019s Who They Are\u00bb, ABC News, December 17, 2024.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den12\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Karl Marx, <cite>Early Writings<\/cite> (London: Penguin, 1974), 90.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den13\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Karl Polanyi, \u00abAristotle Discovers the Economy\u00bb, en <cite>Trade and Market in the Early Empires: Economies in History and Theory<\/cite>, eds. Karl Polanyi, Conrad M. Arensberg y Harry W. Pearson (Glencoe, Illinois: The Free Press, 1957), 64\u201396.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den14\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Ernest Barker, <cite>The Political Thought of Plato and Aristotle<\/cite> (New York: Russell and Russell, 1959), 317; John Hoffman, \u00abThe Problem of the Ruling Class in Classical Marxist Theory\u00bb, <cite>Science and Society <\/cite>50, no. 3 (Fall 1986): 342\u201363.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den15\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Karl Marx y Friedrich Engels, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/communist_manifesto\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Communist Manifesto<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 1964), 5.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den16\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Karl Marx, <cite>Capital<\/cite>, vol. 1 (London: Penguin, 1976), 333\u201338, 393\u201398.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den17\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Karl Marx, <cite>The Eighteenth Brumaire of Louis Bonaparte<\/cite> (New York: International Publishers, 1963).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den18\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Karl Kautsky citado en Miliband, <cite>The State in Capitalist Society<\/cite>, 51.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den19\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Ralph Miliband, <cite>Parliamentary Socialism: A Study in the Politics of Labor<\/cite> (New York: Monthly Review Press, 1961).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den20\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Miliband, <cite>The State in Capitalist Society<\/cite>, 16, 29, 45, 51\u201352, 55.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den21\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Nicos Poulantzas, \u00abThe Problem of the Capitalist State\u00bb, en <cite>Ideology in Social Science: Readings in Critical Social Theory<\/cite>, ed. Robin Blackburn (New York: Vintage, 1973), 245.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den22\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Ralph Miliband, \u00abReply to Nicos Poulantzas\u00bb, en <cite>Ideology in Social Science<\/cite>, ed. Blackburn, 259\u201360.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den23\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Nicos Poulantzas, <cite>State, Power, Socialism<\/cite> (London: New Left Books, 1978); Karl Marx y Frederick Engels, <cite>Writings on the Paris Commune<\/cite> (New York: Monthly Review Press, 1971); V. I. Lenin, <cite>Collected Works<\/cite> (Moscow: Progress Publishers, n.d.), vol. 25, 345\u2013539. Sobre el giro de Poulantzas hacia la socialdemocracia, v\u00e9ase Ellen Meiksins Wood, <cite>The Retreat from Class <\/cite>(London: Verso, 1998), 43\u201346.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den24\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Domhoff, <cite>Who Rules America?<\/cite> (1967 edition), 1\u20132, 3; Paul M. Sweezy, <cite>The Present as History<\/cite> (New York: Monthly Review Press, 1953), 120\u201338.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den25\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">G. William Domhoff, <cite>The Powers That Be: Processes of Ruling-Class Domination in America<\/cite> (New York: Vintage, 1978), 14.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den26\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">G. William Domhoff, <cite>Who Rules America?<\/cite> (London: Routledge, 8th edition, 2022), 85\u201387.\u00a0En la edici\u00f3n de 1967 de su libro, Domhoff hab\u00eda criticado la agrupaci\u00f3n que hac\u00eda Mills de los muy ricos (los propietarios) y los directivos en la categor\u00eda de los ricos corporativos, borrando as\u00ed cuestiones cruciales. Domhoff, <cite>Who Rules America?<\/cite> (edici\u00f3n de 1967), 141. Sobre el concepto de practicidad liberal, v\u00e9ase C. Wright Mills, <cite>The Sociological Imagination<\/cite> (Nueva York: Oxford, 1959), 85-86; John Bellamy Foster, \u00abLiberal Practicality and the U.S. Left\u00bb, en <cite>Socialist Register 1990: The Retreat of the Intellectuals<\/cite>, eds. Ralph Miliband, Leo Panitch y John Saville (Londres: Merlin Press, 1990), 265-89.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den27\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Stanislav Menshikov, <cite>Millionaires and Managers<\/cite> (Moscow: Progress Publishers, 1969), 5\u20136.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den28\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Menshikov, <cite>Millionaires and Managers<\/cite>, 7, 321.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den29\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Sweezy, <cite>The Present as History<\/cite>, 158\u201388.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den30\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Menshikov, <cite>Millionaires and Managers<\/cite>, 322.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den31\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Menshikov, <cite>Millionaires and Managers<\/cite>, 324\u201325.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den32\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Menshikov, <cite>Millionaires and Managers<\/cite>, 325, 327.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den33\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Menshikov, <cite>Millionaires and Managers<\/cite>, 323\u201324.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den34\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Block, \u00abThe Ruling Class Does Not Rule\u00bb, 6\u20138, 10, 15, 23; Max Weber, <cite>Economy and Society<\/cite>, vol. 2 (Berkeley: University of California Press, 1978), 1375\u201380.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den35\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Block, \u00abThe Ruling Class Does Not Rule\u00bb, 9\u201310, 28.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den36\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Wood, <cite>The Retreat from Class<\/cite>.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den37\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Geoff Hodgson, <cite>The Democratic Economy: A New Look at Planning, Markets and Power<\/cite> (London: Penguin, 1984), 196.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den38\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Paul A. Baran y Paul M. Sweezy, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/monopoly_capital\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Monopoly Capital<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 1966), 339.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den39\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Baran y Sweezy, <cite>Monopoly Capital<\/cite>, 155.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den40\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Sobre la edad de oro del capitalismo, v\u00e9ase Eric Hobsbawm, <cite>The Age of Extremes<\/cite> (New York: Vintage, 1996), 257\u201386; Michael Perelman, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/railroading_economics\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Railroading Economics: The Creation of the Free Market Mythology<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2006), 175\u201398.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den41\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Baran y Sweezy, <cite>Monopoly Capital<\/cite>, 108, 336.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den42\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Sobre el estancamiento econ\u00f3mico, la financiarizaci\u00f3n y la reestructuraci\u00f3n, v\u00e9ase Harry Magdoff y Paul M. Sweezy, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/stagnation_and_the_financial_explosion__economic_history_as_it_happened_vol_iv\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Stagnation and the Financial Explosion<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 1986); Joyce Kolko, <cite>Restructuring World Economy<\/cite> (New York: Pantheon, 1988); John Bellamy Foster y Robert W. McChesney, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/endless_crisis\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Endless Crisis<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2012).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den43\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Lewis F. Powell, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.greenpeace.org\/usa\/democracy\/the-lewis-powell-memo-a-corporate-blueprint-to-dominate-democracy\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Confidential Memorandum: Attack on the American Free Enterprise System<\/a>\u00bb, August 23, 1971, Greenpeace, greenpeace.org; John Nichols y Robert W. McChesney, <cite>Dollarocracy: How the Money and Media Election Complex Is Destroying America<\/cite> (New York: Nation Books, 2013), 68\u201384.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den44\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Robert Frank, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.cnbc.com\/2012\/08\/07\/robin-hood-in-reverse-the-history-of-a-phrase.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u2018Robin Hood in Reverse\u2019: The History of a Phrase<\/a>\u00bb, CNBC, August 7, 2012.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den45\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">John Kenneth Galbraith, <cite>The Affluent Society<\/cite> (New York: New American Library, 1958), 78\u201379.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den46\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">V\u00e9ase Fred Magdoff y John Bellamy Foster, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/mrpress\/mrpress-books-list\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Great Financial Crisis<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2009).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den47\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">John Smith, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/imperialism_in_the_twenty-first_century\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Imperialism in the Twenty-First Century<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2016); Intan Suwandi, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/value-chains\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Value Chains: The New Economic Imperialism<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2019). La aplicaci\u00f3n de criterios financieros a las empresas aliment\u00f3 las olas de fusiones de los a\u00f1os 80 y 90, con todo tipo de adquisiciones hostiles de empresas \u00abde bajo rendimiento\u00bb o \u00abinfravaloradas\u00bb que con frecuencia conduc\u00edan a la canibalizaci\u00f3n de la empresa y a la venta de sus partes al mejor postor. V\u00e9ase Perelman, <cite>Railroading Economics<\/cite>, 187\u201396.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den48\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/structural_crisis_of_capital\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Structural Crisis of Capital<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2010).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den49\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">V\u00e9ase Fred Magdoff y John Bellamy Foster, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-075-01-2023-05_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Grand Theft Capital: The Increasing Exploitation and Robbery of the U.S. Working Class<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 75, no. 1 (May 2023): 1\u201322.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den50\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">V\u00e9ase John Cassidy, <cite>How Markets Fail: The Logic of Economic Calamities<\/cite> (New York: Farrar, Straus, and Giroux, 2009); James K. Galbraith, <cite>The End of Normal<\/cite> (New York: Simon and Schuster, 2015); Foster y McChesney, <cite>The Endless Crisis<\/cite>; Hans G. Despain, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-067-04-2015-08_5\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Secular Stagnation: Mainstream Versus Marxian Traditions<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 67, no. 4 (September 2015): 39\u201355.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den51\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">John Bellamy Foster y Brett Clark, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-076-03-2024-07_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Imperialism in the Indo-Pacific<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 76, no. 3 (July\u2013August 2024): 6\u201313.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den52\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Matthew Bigg, \u00abConservative Talk Radio Rails against Bailout\u00bb, Reuters, September 26, 2008.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den53\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Geoff Kabaservice, \u00abThe Forever Grievance: Conservatives Have Traded Periodic Revolts for a Permanent Revolution\u00bb, <cite>Washington Post<\/cite>, December 4, 2020; Michael Ray, \u201c<a href=\"https:\/\/www.britannica.com\/topic\/Tea-Party-movement\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Tea Party Movement<\/a>\u00bb, <cite>Encyclopedia Britannica<\/cite>, January 16, 2025, britannica.com; Anthony DiMaggio, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/rise_of_the_tea_party\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Rise of the Tea Party: Political Discontent and Corporate Media in the Age of Obama<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2011).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den54\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Kabaservice, \u00abThe Forever Grievance\u00bb; Suzanne Goldenberg, \u00abTea Party Movement: Billionaire Koch Brothers Who Helped It Grow\u00bb, <cite>Guardian<\/cite>, October 13, 2010; Doug Henwood, \u00abTake Me to Your Leader: The Rot of the American Ruling Class\u00bb, <cite>Jacobin<\/cite>, April 27, 2021.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den55\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">C. Wright Mills, <cite>White Collar<\/cite> (New York: Oxford University Press, 1953), 353\u201354. Sobre el concepto de ubicaciones de clases contradictorias, v\u00e9ase Erik Olin Wright, <cite>Class, Crisis and the State<\/cite> (London: Verso, 1978), 74\u201397.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den57\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Barbara Ehrenreich, <cite>Fear of Falling: The Inner Life of the Middle Class<\/cite> (New York: HarperCollins, 1990); Nate Silver, \u00abThe Mythology of Trump\u2019s \u2018Working Class\u2019 Support\u00bb, ABC News, May 3, 2016; Thomas Ogorzalek, Spencer Piston, y Luisa Godinez Puig, \u00abWhite Trump Voters Are Richer than They Appear\u00bb, <cite>Washington Post<\/cite>, November 12, 2019.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den58\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">El an\u00e1lisis aqu\u00ed est\u00e1 basado en John Bellamy Foster, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/trump_in_the_white_house\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Trump in the White House<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2017).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den59\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Kabaservice, \u00abThe Forever Grievance\u00bb.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den60\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Liza Featherstone, \u00ab<a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2021\/01\/mike-pence-donald-trump-us-capitol-conservatism\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">It\u2019s a Little Late for Mike Pence to Pose as a Brave Dissenter to Donald Trump<\/a>\u00bb, <cite>Jacobin<\/cite>, January 8, 2021.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den61\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Trump citado en Kabaservice, \u00abThe Forever Grievance\u00bb.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den62\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Foster, <cite>Trump in the White House<\/cite>, 26\u201327.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den63\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Karl Marx, <cite>Herr Vogt: A Spy in the Worker\u2019s Movement<\/cite> (London: New Park Publications, 1982), 70.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den64\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Thomas Piketty, <cite>Capital in the Twenty-First Century<\/cite> (Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 2014), 391\u201392.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den65\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Warren Buffett citado en Nichols y McChesney, <cite>Dollarocracy<\/cite>, 31.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den66\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Sobre el creciente papel del capital privado en la econom\u00eda, v\u00e9ase Allison Heeren Lee, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.sec.gov\/newsroom\/speeches-statements\/lee-sec-speaks-2021-10-12\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Going Dark: The Growth of Private Markets and the Impact on Investors and the Economy<\/a>\u00bb, U.S. Securities and Exchange Commission, October 12, 2021, sec.gov; Brendan Ballou, <cite>Plunder: Private Equity\u2019s Plan to Pillage America<\/cite> (New York: Public Affairs, 2023); Gretchen Morgenson and Joshua Rosner, <cite>These Are the Plunderers: How Private Equity Runs\u2014and Wrecks\u2014America <\/cite>(New York: Simon and Schuster, 2023).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den67\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">George Kerevan, \u00ab<a href=\"https:\/\/braveneweurope.com\/george-kerevan-the-american-ruling-class-is-shifting-towards-trump\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The American Ruling Class Is Shifting Towards Trump<\/a>\u00bb, Brave New Europe, July 19, 2024, braveneweurope.com; Anna Massoglia, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.opensecrets.org\/news\/2024\/11\/outside-spending-on-2024-elections-shatters-records-fueled-by-billion-dollar-dark-money-infusion\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Outside Spending on 2024 Elections Shatters Records, Fueled by Billion-Dollar \u2018Dark Money\u2019 Infusion<\/a>\u00bb, Open Secrets, November 5, 2024, opensecrets.org.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den68\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Kerevan, \u00abThe American Ruling Class Is Shifting Towards Trump\u00bb.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den69\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Igor Derysh, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.salon.com\/2019\/06\/19\/joe-biden-to-rich-donors-nothing-would-fundamentally-change-if-hes-elected\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Joe Biden to Rich Donors<\/a>: \u2018Nothing Would Fundamentally Change\u2019 If He\u2019s Elected\u00bb, <cite>Salon<\/cite>, June 19, 2019.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den70\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Biden, \u00abFull Transcript of President Biden\u2019s Farewell Address\u00bb.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den71\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Will Weissert y Laurie Kellman, \u00abWhat is Fascism? And Why Does Harris Say Trump is a Fascist?\u00bb, Associated Press, October 24, 2024.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den72\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Dan Alexander y Michela Tindera, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.forbes.com\/sites\/michelatindera\/2021\/06\/29\/the-net-worth-of-joe-bidens-cabinet\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Net Worth of Joe Biden\u2019s Cabinet<\/a>\u00bb, <cite>Forbes<\/cite>, June 29, 2021.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den73\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Rick Claypool, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.citizen.org\/article\/trumps-billionaire-cabinet-represents-the-top-0001-percent\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Trump\u2019s Billionaire Cabinet Represents the Top 0.0001%<\/a>\u00bb, Public Citizen, January 14, 2025, citizen.org; Peter Charalambous, Laura Romero, y Soo Rin Kim, \u00abTrump Has Trapped and Uprecedented 13 Billionaires for his Administration. Here\u2019s Who They Are\u00bb, ABC News, December 17, 2024.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den74\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Adriana Gomez Licon y Alex Connor, \u00abBillionaires, Tech Titans, Presidents: A Guide to Who Stood Where at Trump\u2019s Inauguration\u00bb, Associated Press, January 21, 2025; Doug Henwood, \u00ab<a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2021\/04\/take-me-to-your-leader-the-rot-of-the-american-ruling-class\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Take Me to Your Leader: The Rot of the American Ruling Class<\/a>,\u201d <cite>Jacobin<\/cite>, April 27, 2021.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den75\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Block, \u00abThe Ruling Class Does Not Rule\u00bb (2020 reimpresi\u00f3n con ep\u00edlogo).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den76\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Domenico Montanaro, \u00abTrump Falls Just Below 50% in Popular Vote, But Gets More Than in Past Election\u00bb, National Public Radio, December 3, 2024, npr.org; Editors, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-076-08-2025-01_0\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Notes from the Editors<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 76, no. 8 (January 2025). Sobre la importancia hist\u00f3rica y te\u00f3rica del Partido de los No Votantes, v\u00e9ase Walter Dean Burnham, <cite>The Current Crisis in American Politics<\/cite> (Oxford: Oxford University Press, 1983).<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den77\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Kerevan, \u00abThe American Ruling Class Is Shifting Towards Trump\u00bb; Alice McManus, Robert Benson, y Sandana Mandala, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.americanprogress.org\/article\/the-dangers-of-project-2025-global-lessons-in-authoritarianism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Dangers of Project 2025: Global Lessons in Authoritarianism<\/a>\u00bb, Center for American Progress, October 9, 2024.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den78\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Bernie Sanders, \u00abThe US Has a Ruling Class\u2014And Americans Must Stand Up to It\u00bb.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den79\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Bernie Sanders, \u00ab<a href=\"https:\/\/occupysf.net\/index.php\/2024\/11\/07\/bernies-statement-about-the-election-result\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Bernie\u2019s Statement about the Election<\/a>\u00bb, Occupy San Francisco, November 7, 2024, occupysf.net; Jake Johnson, \u00abSanders Lays Out Plan to Fight Oligarchy as Wealth of Top Billionaires Passes $10 Trillion\u00bb, Common Dreams, December 31, 2024.<\/li>\n<li class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">V. I. Lenin, <cite>Collected Works<\/cite>, vol. 23 (Moscow: Progress Publishers, n.d.), 120.<\/li>\n<li id=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936den81\" class=\"yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dendnote yiv9704410333ydp6a5ab315yiv4436211494ydpf9bc936dhovernote\">Claypool, \u00abTrump\u2019s Billionaire Cabinet Represents the Top 0.0001%\u00bb.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Fuente: <em>Monthly Review<\/em>, 2025, Volume 76, Number 11 (April 2025) (<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2025\/04\/01\/the-u-s-ruling-class-and-the-trump-regime\/\">https:\/\/monthlyreview.org\/2025\/04\/01\/the-u-s-ruling-class-and-the-trump-regime\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El capitalismo estadounidense del siglo pasado ha tenido, sin lugar a dudas, la clase dominante m\u00e1s poderosa y con mayor<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17306,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,31,1548],"tags":[],"class_list":["post-17621","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-eeuu","category-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17621"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17621\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17622,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17621\/revisions\/17622"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}