{"id":17652,"date":"2025-04-18T05:00:03","date_gmt":"2025-04-18T04:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17652"},"modified":"2025-04-18T05:51:39","modified_gmt":"2025-04-18T04:51:39","slug":"donde-se-habla-de-filosofia-desde-la-terminacion-de-la-segunda-guerra-mundial-hasta-1958-y-donde-el-autor-escribe-por-vez-primera-sobre-antonio-gramsci-y-john-d-bernal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17652","title":{"rendered":"Donde se habla de filosof\u00eda (desde la terminaci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial hasta 1958), y donde el autor escribe por vez primera sobre Antonio Gramsci y John D. Bernal"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:a<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de materiales de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). En esta ocasi\u00f3n, materiales del extenso art\u00edculo que public\u00f3 en el suplemento de 1957-58 de la Enciclopedia Espasa Calpe editado en 1961 sobre la filosof\u00eda desde la terminaci\u00f3n de la II Guerra Mundial gasta 1958.<\/em><\/p>\n<p><em>Los materiales ya publicados, los futuros y las cuatro entradas de presentaci\u00f3n pueden encontrarse pulsando la etiqueta \u00abCentenario Sacrist\u00e1n\u00bb \u2013<\/em><a style=\"color: #000000;\" href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>https:\/\/espai-marx.net\/?tag=<\/em><\/a><em>\u2013<\/em><em> que se encuentra adem\u00e1s debajo de cada t\u00edtulo de nuestras entradas.<\/em><\/p>\n<p><em>Un enlace que nos permite escuchar la interesante mesa redonda del pasado 12 de marzo en la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid. <\/em><em><a style=\"color: #000000;\" href=\"https:\/\/dauam-my.sharepoint\/\">https:\/\/dauam-my.sharepoint<\/a><a style=\"color: #000000;\" href=\"https:\/\/dauam-my.sharepoint.com\/:v:\/g\/personal\/jorge_riechmann_uam_es\/EQwY0GYyMYRApxIJrwbZpNsBwHejPBVBPKlzF-4Y6CtOoQ?e=B8IGfp&amp;nav=eyJyZWZlcnJhbEluZm8iOnsicmVmZXJyYWxBcHAiOiJTdHJlYW1XZWJBcHAiLCJyZWZlcnJhbFZpZXciOiJTaGFyZURpYWxvZy1MaW5rIiwicmVmZXJyYWxBcHBQbGF0Zm9ybSI6IldlYiIsInJlZmVycmFsTW9kZSI6InZpZXcifSwicGxheWJhY2tPcHRpb25zIjp7InN0YXJ0VGltZUluU2Vjb25kcyI6MzE2LjR9fQ%3D%3D\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">.<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Sobre la representaci\u00f3n de <\/em>El pasillo<em> en M\u00e9xico, una nota de Miguel Manzanera: \u00abOs reenv\u00edo el enlace para visualizar la grabaci\u00f3n de <\/em>El pasillo<em>. Esta representaci\u00f3n se hizo en el Aula Magna de la UACM, una sala no muy grande pero llena de p\u00fablico, que aplaudi\u00f3 con entusiasmo el trabajo de la compa\u00f1\u00eda \u201cCoincidir Teatro\u00bb dirigida por Maxi Pelayo. En mi opini\u00f3n, una excelente representaci\u00f3n, que se repetir\u00e1 en nuevos escenarios mexicanos, seg\u00fan me manifest\u00f3 la directoria. Ser\u00eda bueno que este grupo de actores pudiera representar la obra en Barcelona. Saludos cordiales, Miguel.\u00bb <\/em><\/p>\n<p><a style=\"color: #000000;\" href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1qRik_sDaqhI56SBMIUbMTMbWVy1viJbg\/view?ts=67f14ed4\">https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1qRik_sDaqhI56SBMIUbMTMbWVy1viJbg\/view?ts=67f14ed4<\/a>.<\/p>\n<p><em>Pr\u00f3ximas actividades:<\/em><\/p>\n<p><em>1. El 26 de abril, en la Librer\u00eda Alberti de Madrid, a las 13, se presenta un libro de <\/em><b><em>\u00c1lvaro Ceballos: <\/em><\/b><i><b><em>La lectura salvaje. Qu\u00e9 hacemos con la literatura y qu\u00e9 hace ella con nosotros<\/em><\/b><\/i><b><em>, <\/em><\/b><em>Alianza Voces.<\/em><em> Hay referencias a Sacrist\u00e1n. En <\/em><i><em>El legado de un maestro<\/em><\/i><em>, pp. 159-168, puede verse un magn\u00edfico art\u00edculo del profesor Ceballos: \u00abLa veracidad de la literatura\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>2. 29 de abril, 19 h: SLA, <\/em><b><em>\u00abEl marxismo sin ismos de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb. <\/em><\/b><em>Organizadores: Fil\u00f2sofs de La Gleva. Carrer de la Gleva, 19. 08006-Barcelona<\/em><\/p>\n<p><em>3. <\/em><b><em>Programa de un acto organizado por la FIM (con el apoyo del CSIC (The Age of Glass)) el pr\u00f3ximo 5 de mayo:<\/em><\/b><\/p>\n<p>En el marco del \u00abA\u00f1o Sacrist\u00e1n<b>\u00bb<\/b>, la Fundaci\u00f3n de Investigaciones Marxistas (FIM) organiza la jornada <b>\u00abLa Universidad en el pensamiento de Manuel Sacrist\u00e1n y Paco Fern\u00e1ndez Buey\u00bb, que se celebrar\u00e1 el lunes 5 de mayo de 2025 en la Biblioteca Marqu\u00e9s de Valdecilla \u2013UCM (Calle Noviciado 3, Madrid)<\/b>. El evento abordar\u00e1 la crisis de la universidad contempor\u00e1nea, la mercantilizaci\u00f3n del conocimiento y las reflexiones de Sacrist\u00e1n y Fern\u00e1ndez Buey sobre el papel de la instituci\u00f3n acad\u00e9mica en la sociedad.<\/p>\n<p>La FIM se adhiere de esta manera a la conmemoraci\u00f3n del centenario de Manuel Sacrist\u00e1n (1925-1985), y lo hace conectando su pensamiento con la lucha actual en defensa de la Universidad P\u00fablica. Fil\u00f3sofo, traductor y militante comunista, Sacrist\u00e1n defendi\u00f3 el socialismo y la democracia y la justicia social, y desde los a\u00f1os 70 integr\u00f3 la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica en su pensamiento. Su enfoque cr\u00edtico e innovador del marxismo, basado en la racionalidad cient\u00edfica y el compromiso social, dej\u00f3 aportes esenciales en l\u00f3gica, filosof\u00eda de la ciencia y ecolog\u00eda pol\u00edtica. Como traductor de Marx, Engels, Luk\u00e1cs y Gramsci, facilit\u00f3 el acceso a textos fundamentales para la transformaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la teor\u00eda, su militancia comunista fue clave en la resistencia antifranquista, siendo esencial en la creaci\u00f3n del Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB) y, m\u00e1s adelante, en la fundaci\u00f3n de las Comisiones Obreras de la Ense\u00f1anza. Tambi\u00e9n destac\u00f3 en el Comit\u00e9 Antinuclear de Catalu\u00f1a y en la lucha contra la permanencia de Espa\u00f1a en la OTAN. En el \u00abA\u00f1o Sacrist\u00e1n<b>\u00bb<\/b>, la FIM apoya las iniciativas de homenaje y difusi\u00f3n de su obra, como herramienta de an\u00e1lisis y transformaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>En este contexto, resulta imprescindible destacar tambi\u00e9n la figura de Paco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012), eminente disc\u00edpulo de Sacrist\u00e1n y fil\u00f3sofo con voz propia. Fern\u00e1ndez Buey fue tambi\u00e9n uno de los fundadores del Sindicato Democr\u00e1tico de la Universidad de Barcelona en 1966 y se destac\u00f3 como miembro de la Coordinadora del movimiento de Profesores No Numerarios (PNN) en los setenta. Tras la muerte de Franco, contribuy\u00f3 activamente a la creaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de las Comisiones Obreras de la Ense\u00f1anza y, en los \u201890, integr\u00f3 el Consejo de Coordinaci\u00f3n Universitaria a propuesta de Izquierda Unida. Su labor como catedr\u00e1tico de filosof\u00eda pol\u00edtica en la Universidad Pompeu Fabra, donde tambi\u00e9n coordin\u00f3 el Centro para el Estudio de los Movimientos Sociales (CEMS), enriquece y complementa el legado de Sacrist\u00e1n y ofrece una visi\u00f3n cr\u00edtica sobre la Universidad.<\/p>\n<p>La jornada del 5 de mayo se estructurar\u00e1 en dos mesas de debate. En la primera, \u00abLa universidad seg\u00fan Sacrist\u00e1n y Fern\u00e1ndez Buey<b>\u00bb<\/b>, se revisar\u00e1 la concepci\u00f3n de la universidad en el pensamiento de ambos autores, abordando su funci\u00f3n dentro de la sociedad y su papel en la formaci\u00f3n de una ciudadan\u00eda cr\u00edtica. Se debatir\u00e1 si la democracia supuso realmente la soluci\u00f3n a los problemas universitarios o si, por el contrario, se han reproducido nuevas formas de subordinaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n del saber. En la segunda mesa, \u00abDiagn\u00f3stico de una universidad en crisis<b>\u00bb<\/b>, se analizar\u00e1n cuestiones como la privatizaci\u00f3n, la creciente subordinaci\u00f3n a intereses econ\u00f3micos y la precarizaci\u00f3n de la labor docente e investigadora y se debatir\u00e1n posibles soluciones para rescatar la funci\u00f3n emancipadora del conocimiento.<\/p>\n<p><b>PROGRAMA<\/b><\/p>\n<p><b>Apertura 15:15 \u2013 15:30. <\/b><\/p>\n<p><b>Mesa 1. La universidad seg\u00fan Sacrist\u00e1n y FFB. <\/b><\/p>\n<p><b>15:30\u201317:15 <\/b>(15 min c\/u + 45 min discusi\u00f3n). Modera: <b>Alicia Dur\u00e1n<\/b><i> <\/i>(Profesora de Investigaci\u00f3n del CSIC)<\/p>\n<p><b>Jordi Mir Garcia<\/b>. Profesor asociado Departament d&#8217;Humanitats &#8211; Universidad Pompeu Fabra<\/p>\n<p><b>Jos\u00e9 Sarri\u00f3n.<\/b> Profesor Permanente Laboral (PPL). Universidad de Salamanca.<\/p>\n<p><b>Eddy S\u00e1nchez<\/b>. Profesor de Geograf\u00eda Pol\u00edtica de la UCM. Presidente de la FIM<\/p>\n<p><b>Ana Jorge.<\/b> Profesora en el Departamento de Comunicaci\u00f3n Audiovisual y Publicidad de la Facultad de Ciencias de la Comunicaci\u00f3n. Universidad de M\u00e1laga<\/p>\n<p><b>Caf\u00e9: 17:15 -17:30<\/b><\/p>\n<p><b>Mesa 2. Diagn\u00f3stico de una Universidad en crisis <\/b><\/p>\n<p><b>17:30-19:15 <\/b>(12 min c\/u + 45 min discusi\u00f3n). <i>Modera: <\/i><i><b>Paco Marcell\u00e1n<\/b><\/i><i> <\/i>(Profesor em\u00e9rito honorifico, UC3M.)<\/p>\n<p><b>Paco Sierra<\/b>, Catedr\u00e1tico Universidad de Sevilla. Portavoz de Universidades. IU<\/p>\n<p><b>Victor Rocafort<\/b>, Profesor Teor\u00eda Pol\u00edtica, UCM.<\/p>\n<p><b>Cristina Rodriguez<\/b>, Presidenta de Federaci\u00f3n de J\u00f3venes Investigadores Precarios (FJI)<\/p>\n<p><b>Paloma L\u00f3pez<\/b>, Secretaria General de CCOO-Madrid<\/p>\n<p><b>A\u00edda Maside<\/b>. Colectivo Estudiantil Alternativo (CEA), Universidad de Salamanca.<\/p>\n<p><b>Conclusiones 19:30-20:00: Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/b> (USAL) y <b>Eddy S\u00e1nchez<\/b> (UCM)<\/p>\n<p><em>Para conseguir un debate \u00e1gil y rico contaremos con una <\/em><em><b>Fila CERO<\/b><\/em><em>, con invitados que esperamos intervengan activamente en el debate.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>4. <\/em><em><b>17 de mayo. \u00abManuel Sacrist\u00e1n, militante comunista\u00bb<\/b><\/em><em>. Espacio Fort Pienc, 11-14 h, Barcelona. Intervienen: Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, \u00abManuel Sacrist\u00e1n y la pol\u00edtica comunista\u00bb; Giaime Pala, \u00abLa pol\u00edtica cultural del PSUC\u00bb; Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos, \u00abSacrist\u00e1n y el movimiento universitario\u00bb; Zaida Linares, \u00abLa cuesti\u00f3n femenina\u00bb. Presenta: Eduard Navarro. Organiza: PSUC-viu.<\/em><\/p>\n<p><em>5. <\/em><em><b>Simposio sobre Manuel Sacrist\u00e1n en Barcelona<\/b><\/em><em>. Organizadores:<\/em><em><b> C\u00e0tedra Ferrater Mora (Universitat de Girona) <\/b><\/em><em>en coorganizaci\u00f3n con el Memorial Democr\u00e1tico de la Generalitat de Catalunya y en colaboraci\u00f3n con la Fundaci\u00f3n Neus Catal\u00e0. Fechas: mi\u00e9rcoles 26 (tarde), jueves 27 (ma\u00f1ana y tarde) y viernes 28 de noviembre (ma\u00f1ana y tarde) en el Ateneu Barcelon\u00e8s (Barcelona). <\/em><\/p>\n<p><em>Izquierda Unida ha publicado un comunicado de apoyo a los actos del centenario: \u00ab<\/em><em>Manuel Sacrist\u00e1n (1925-2025): 100 a\u00f1os de pensamiento cr\u00edtico y lucha por un mundo ecosocialista<b>\u00bb<\/b>. <\/em>Izquierda Unida impulsa el &#8216;A\u00f1o Sacrist\u00e1n&#8217;: Reivindicando al fil\u00f3sofo, traductor y militante que uni\u00f3 marxismo, ecolog\u00eda y feminismo ante la crisis global\u00bb. <em><a href=\"https:\/\/izquierdaunida.org\/2025\/02\/20\/manuel-sacristan-1925-2025-100-anos-de-pensamiento-critico-y-lucha-por-un-mundo-ecosocialista\/\">https:\/\/izquierdaunida.org\/2025\/02\/20\/manuel-sacristan-1925-2025-100-anos-de-pensamiento-critico-y-lucha-por-un-mundo-ecosocialista\/<\/a><\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p>Otros comunicados de apoyo: 1. Comunistes de Catalunya: <a href=\"https:\/\/comunistes\/\">https:\/\/comunistes<\/a><a href=\"https:\/\/comunistes.cat\/resolucio-sobre-el-centenari-del-naixement-de-manuel-sacristan\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">.<\/a> 2. Fundaci\u00f3n de Investigaciones Marxistas (FIM): <a href=\"https:\/\/www.fim.org.es\/actividad.php?id_actividad=1209\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ttps:\/\/www.fim.org.es\/<\/a><\/p>\n<p><strong>En el <\/strong><strong><i>mientrastanto.e<\/i><\/strong><strong> de marzo se public\u00f3 un art\u00edculo de Alfons Barcel\u00f3 que con seguridad ser\u00e1 de su inter\u00e9s: \u00abNoticia y recuerdo de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb (<\/strong><strong><a href=\"https:\/\/mientrastanto.org\/243\/ensayo\/noticia-y-recuerdo-de-manuel-sacristan\/\">https:\/\/mientrastanto.org\/243\/ensayo\/noticia-y-recuerdo-de-manuel-sacristan\/<\/a><\/strong><strong>.)<\/strong><\/p>\n<p><strong>En rebeli\u00f3n (y otras p\u00e1ginas), Miguel Manzanera ha publicado <\/strong><strong>\u00abConmemoraci\u00f3n del centenario de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n en M\u00e9xico\u00bb <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/conmemoracion-del-centenario-de-manuel-sacristan-luzon-en-mexico\/\">https:\/\/rebelion.org\/conmemoracion-del-centenario-de-manuel-sacristan-luzon-en-mexico\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p><em>Buena semana, muchas gracias.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a> INDICE<br \/>\n<a href=\"#1\">1. Presentaci\u00f3n<\/a><br \/>\n<a href=\"#10\">2. Temario del art\u00edculo<\/a><br \/>\n3<a href=\"#2\">. Introducci\u00f3n<\/a><br \/>\n4<a href=\"#3\">.<\/a> <a href=\"#3\">Filosof\u00edas de intenci\u00f3n cient\u00edfica y sistem\u00e1tica. El marxismo\u2026<\/a><br \/>\n5<a href=\"#4\">. J. D. Bernal<\/a><br \/>\n6<a href=\"#5\">. La obra p\u00f3stuma de Gramsci<\/a><br \/>\n7<a href=\"#6\">. <\/a><a href=\"#6\">Mao Tse-Tung<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Largo art\u00edculo de Sacrist\u00e1n publicado en el suplemento de 1957-58 de la Enciclopedia Espasa que apareci\u00f3 en 1961. Incluido en <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, Barcelona: Icaria, 1984, pp. 90-219.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Es el primer trabajo del autor para Enciclopedia. Vinieron luego muchos m\u00e1s, algunos de ellos <i>pane lucrando<\/i>: L\u00f3gica formal, Materialismo, Karl Marx, Martin Buber, Bertrand A. M., Lord Russell, Ludwig Wittgenstein, Antonio Gramsci, Martin Heidegger, \u00abCorrientes principales del pensamiento filos\u00f3fico\u00bb,\u2026 son algunos ejemplos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En carta a su amigo Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n fechada el 4 de noviembre de 1960, comentaba Sacrist\u00e1n: \u00abCreo que no vale la pena pedirte perd\u00f3n por este en\u00e9simo largo silencio [JCGB: \u201cAqu\u00ed, un informe sobre su salud, siempre quebradiza\u201d]. Y, perro ya tan flaco, me cay\u00f3 encima la gigantesca y molest\u00edsima pulga del vencimiento de un trabajo para el ap\u00e9ndice de la Espasa, \u201cLa filosof\u00eda desde la terminaci\u00f3n de la II Guerra Mundial hasta 1958\u201d. Me gust\u00f3 hacer el trabajo cuando lo acept\u00e9 y lo acabo de terminar sin perderle gusto. Pero la fase de estudio de material desconocido hasta entonces para m\u00ed \u2013fil\u00f3sofos japoneses, hind\u00faes, formosanos y chinos que tuve que leer en una extra\u00f1a revista publicada por la Universidad de Hawai\u2013 aunque muy \u00fatil para m\u00ed ha sido angustiosa, a causa de que no pod\u00eda moralmente prescindir de estudiar esos temas ex\u00f3ticos que luego deb\u00eda en cambio resumir en p\u00e1gina y media o dos como m\u00e1ximo. As\u00ed ha p\u00e1gina maldita de \u00e9sas que es fruto de un mes entero de lectura.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">[Sea dicho entre par\u00e9ntesis: Sacrist\u00e1n curs\u00f3 estudios de Filosof\u00eda y Letras, secci\u00f3n Filosof\u00eda, desde el curso de 1946-1947. Las asignaturas del primer curso com\u00fan fueron: HISTORIA GENERAL DEL ARTE, HISTORIA GENERAL DE LA CULTURA, LENGUA Y LITERATURA LATINAS (1\u00ba), LENGUA Y LITERATURAS GRIEGAS (1\u00ba), LENGUA Y LITERATURA ESPA\u00d1OLA, FUNDAMENTOS DE FILOSOF\u00cdA. En nota, Sacrist\u00e1n escribe: \u00abTengo aprobadas la Ed. Pol\u00edtica, Ed. F\u00edsica y Religi\u00f3n de 1\u00ba y 2\u00ba, por haber cursado ya 1\u00ba y 2\u00ba de Derecho.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el segundo curso, com\u00fan, 1947-1948, fueron: LENGUA Y LITERATURA GRIEGAS (2\u00ba), LENGUA Y LITERATURA LATINAS (2\u00ba), LITERATURA UNIVERSAL, HISTORIA DE LOS SISTEMAS FILOS\u00d3FICOS, HISTORIA GENERAL DE ESPA\u00d1A, GEOGRAF\u00cdA GENERAL Y DE ESPA\u00d1A, RELIGI\u00d3N 2\u00ba, FORMACI\u00d3N POL\u00cdTICA 2\u00ba, EDUCACI\u00d3N F\u00cdSICA 2\u00ba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el tercer curso, tambi\u00e9n com\u00fan como los dos anteriores, 1948-1949, las asignaturas fueron: LENGUA Y LITERATURA GRIEGAS (2\u00ba), LENGUA Y LITERATURA LATINAS (2\u00ba), LITERATURA UNIVERSAL, HISTORIA DE LOS SISTEMAS FILOS\u00d3FICOS, HISTORIA GENERAL DE ESPA\u00d1A (ANTIGUA Y MEDIA), GEOGRAF\u00cdA GENERAL, HISTORIA GENERAL DE ESPA\u00d1A (MODERNA Y CONTEMPOR\u00c1NEA), RELIGI\u00d3N 2\u00ba, FORMACI\u00d3N POL\u00cdTICA 2\u00ba, EDUCACI\u00d3N F\u00cdSICA 2\u00ba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Las asignaturas del curso 1949-1950 son las mismas. Seguramente Sacrist\u00e1n no pudo examinarse el curso anterior al ser operado con urgencia de una nefrectom\u00eda a finales de marzo de 1949 en la cl\u00ednica SERRALLACH de Barcelona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Las del curso 1950-1951: PSICOLOG\u00cdA EXPERIMENTAL, GEOGRAF\u00cdA GENERAL, GEOGRAF\u00cdA DE ESPA\u00d1A, L\u00d3GICA, COSMOLOG\u00cdA, HISTORIA DE LA FILOSOF\u00cdA ANTIGUA.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Las del curso 1952-1953: ETICA GENERAL, SOCIOLOG\u00cdA, FILOSOF\u00cdA DE LA HISTORIA, FILOSOF\u00cdA DEL DERECHO, ETICA ESPECIAL, FILOSOF\u00cdA DE LA RELIGI\u00d3N. Ese mismo curso: METAF\u00cdSICA (CR\u00cdTICA), HISTORIA DE LA FILOSOF\u00cdA MODERNA, HISTORIA DE LA FILOSOF\u00cdA CONTEMPOR\u00c1NEA, HISTORIA DE LA FILOSOF\u00cdA ESPA\u00d1OLA].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En \u00abManuel Sacrist\u00e1n en la historia de las ideas\u00bb (<i>El legado de un maestro<\/i>, p. 42), comentaba Francisco Fern\u00e1ndez Buey [FFB]: \u00abEn dos de los escritos de finales de los cincuenta y comienzos de los sesenta se puede ver, por otra parte, el excelente historiador de las ideas que Sacrist\u00e1n era. El primero de ellos es el ensayo que escribi\u00f3 para el suplemento sobre filosof\u00eda contempor\u00e1nea de la Enciclopedia Espasa: una visi\u00f3n clara, rigurosa e informada de las corrientes filos\u00f3ficas despu\u00e9s de la guerra. El segundo, menos conocido y cuyo original en castellano seguramente se ha perdido (por lo que no podemos estimar hoy su valor desde el punto de vista de la creaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica) es su ensayo sobre la \u00abalianza imp\u00eda\u00bb entre positivismo y religi\u00f3n, publicado en catal\u00e1n en la revista<i> Horitzons<\/i> en 1961\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Los dos trabajos eran ejemplo de rigor en el tratamiento de las ideas, observaba FFB, \u00abcon independencia de la simpat\u00eda que quien escriba tenga por las ideas de los pensadores de que se ocupa. Los dos son ejemplo de profunda atenci\u00f3n al matiz y de respeto a los textos en la valoraci\u00f3n de las ideas de otros. Y los dos son ejemplo de la capacidad que Sacrist\u00e1n ten\u00eda para dialogar con tradiciones filos\u00f3ficas distintas y para pensar por cuenta propia, en continuaci\u00f3n con las tradiciones filos\u00f3ficas que m\u00e1s apreciaba\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En la panor\u00e1mica que escribi\u00f3 Sacrist\u00e1n sobre las corrientes filos\u00f3ficas contempor\u00e1neas se pod\u00eda apreciar, prosigue su amigo y disc\u00edpulo, \u00abel germen de otra virtud como escritor de la que Sacrist\u00e1n har\u00eda gala m\u00e1s tarde: <i>la descripci\u00f3n contenida y la definici\u00f3n precisa de los conceptos clave de grandes libros de la historia de la filosof\u00eda<\/i>. Eso es algo que iba a tener que cultivar con cierta frecuencia en la redacci\u00f3n de voces para enciclopedias, un g\u00e9nero literario entonces en auge y hoy no siempre bien apreciado, pero que hay que saber valorar por lo que tuvo de difusi\u00f3n de ideas nuevas en un pa\u00eds en el que a la universidad s\u00f3lo llegaba una minor\u00eda \u00ednfima. Decir lo esencial de un autor o de la obra de un autor, y decirlo sin tergiversarlo o sin empobrecerlo para siempre, con atenci\u00f3n al matiz diferencial, supone un ejercicio dif\u00edcil y tambi\u00e9n contribuye a forjar un estilo de comunicaci\u00f3n con el lector.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por su parte, en <i>L\u00f3gica elemental<\/i>, p. 11, observaba Sacrist\u00e1n: \u00abEl cient\u00edfico debe siempre separar clara y tajantemente las cosas <em>\u2013<\/em>incluso cuando no lo est\u00e1n en la realidad<em>\u2013<\/em> para poder estudiarlas con precisi\u00f3n, con exactitud. El fil\u00f3sofo, por su parte, debe recordar que la claridad as\u00ed conseguida por la ciencia es en todo caso artificial, y que siempre queda la tarea de recomponer la comprensi\u00f3n de la realidad a partir de su necesaria desmembraci\u00f3n por la ciencia.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sobre el concepto de filosof\u00eda de Sacrist\u00e1n, sobre su coraje filos\u00f3fico, observa V\u00edctor M\u00e9ndez Baiges (<i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n<\/i>, pp. 436-437): \u00abEn uno de los seis ejercicios [de las oposiciones de 1962] se comprueba esto muy bien esto [NE: que la idea misma de Filosof\u00eda que sosten\u00eda Sacrist\u00e1n era lo que disgustaba al tribunal]. Consist\u00eda en el desarrollo de un tema de L\u00f3gica a suerte entre varios seleccionados por el tribunal. El que le toc\u00f3 a Sacrist\u00e1n fue el de \u201cLa clasificaci\u00f3n de las ciencias teor\u00e9ticas\u201d (valga esto para ver lo que se entend\u00eda por L\u00f3gica). El opositor comenz\u00f3 su ejercicio diciendo que tal asunto no constitu\u00eda \u201cuna ociosa cuesti\u00f3n acad\u00e9mica sin m\u00e1s horizonte que el poco significativo del enciclopedismo, cuya vaciedad condenara Her\u00e1clito\u201d. \u201cSin duda puede el tema plantearse dentro de este trivial horizonte. Pero su relevancia espiritual se aprehende m\u00e1s bien si se sit\u00faa en relaci\u00f3n con la necesidad esencial humana de situarse intelectual y moralmente en el mundo\u201d. \u00bfC\u00f3mo? \u00bfHab\u00edan escuchado bien aquellos profesores criados a la sombra del \u00e1rbol de las ciencias? \u00bfEstaba diciendo el candidato que existe, por un lado, la cuesti\u00f3n de la jerarquizaci\u00f3n de los saberes como cosa acad\u00e9mica, \u201cociosa\u201d y \u201ctrivial\u201d y, por otro lado bien distinto, la necesidad humana de situarse intelectual y moralmente en el mundo, la cual resulta, adem\u00e1s, la espiritualmente relevante? \u00bfNo sonaba esto descaradamente a aquel \u201csaber a qu\u00e9 atenerse\u201d y muy poco al \u201catenerse a lo establecido\u201d impuesto a continuaci\u00f3n? \u00bfNo era historicista, relativista, de lo m\u00e1s mundano y antip\u00e1tico a los o\u00eddos de los miembros del tribunal\u00bb?<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"10\"><\/a> <b>2. Temario<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Durante la oposici\u00f3n a la c\u00e1tedra de l\u00f3gica de Valencia celebrada en Madrid a mediados de 1962, se esgrimi\u00f3 contra Sacrist\u00e1n el excesivo n\u00famero de p\u00e1ginas que dedicaba en este art\u00edculo al marxismo y a la filosof\u00eda neopositivista. En la edici\u00f3n de este trabajo en <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, el segundo volumen de <i>Panfletos y Materiales<\/i>, son 22 las p\u00e1ginas dedicas al marxismo (incluidos las dedicadas a autores de la tradici\u00f3n) y 31 las dedicadas al existencialismo (en sentido amplio, Heidegger incluido) y corrientes pr\u00f3ximas.<b> <\/b><\/span><\/p>\n<p><b>I. Existencialismo y corrientes afines.<\/b><\/p>\n<p><b>Karl Jaspers<\/b>. 1. El saber filos\u00f3fico. 2. Filosof\u00eda de la existencia y metaf\u00edsica. 3. Situaciones-l\u00edmite. 4. Trascendencia y fe filos\u00f3fica. 5. Jaspers como pensador \u00abcomprometido\u00bb.<\/p>\n<p><b>Jean Paul Sartre<\/b>. 1. El existencialismo de Sartre. 2. Ontolog\u00eda fenomenol\u00f3gica existencial. 3. Hacia una \u00e9tica existencialista.<\/p>\n<p><b>Martin Heidegger<\/b>. 1. El \u00abreverso\u00bb de la anal\u00edtica existencial. 2. Iluminaci\u00f3n por el Ser, en vez de proyecci\u00f3n de ser. 3. Verdad existencial y verdad del Ser. 4. Destino del hombre y destinaci\u00f3n del hombre por el Ser. 5. La destinaci\u00f3n metaf\u00edsica y cient\u00edfica. 6. \u00daltimas perspectivas: 1956-1957.<\/p>\n<p><b>Gabriel Marcel<\/b>. El personalismo de Mounier. 1. Gabriel Marcel. 2. El personalismo.<\/p>\n<p><b>Nicola Abbagnano<\/b>. 1. El origen del existencialismo de Abbagnano. 2. Existencialismo positivo.<\/p>\n<p><b>Ortega y el final del vitalismo<\/b>. 1. El vitalismo del siglo XX. 2. El historicismo de Ortega. 3. Los temas existenciales y la raz\u00f3n. 4. El concepto de filosof\u00eda.<\/p>\n<p><b>II. Neopositivismo y corrientes afines.<\/b><\/p>\n<p><b>La disoluci\u00f3n del neopositivismo estricto<\/b>. 1. La guerra y el final del C\u00edrculo de Viena. 2. La crisis del neopositivismo estricto.<\/p>\n<p><b>El empirismo l\u00f3gico<\/b>. 1. Una filosof\u00eda positiva. 2. Criticismo y an\u00e1lisis. 3. Reconstrucci\u00f3n tras an\u00e1lisis del conocimiento cient\u00edfico. 4. Sobre las ciencias sociales.<\/p>\n<p><b>El fisicalismo y el movimiento de la ciencia unificada<\/b>. 1. Las soluciones a problemas especiales del neopositivismo. 2. Intersubjetividad y traducibilidad fisicalista. 3. Mitigaci\u00f3n del fisicalismo. 4. El movimiento de la Ciencia Unificada,<\/p>\n<p><b>Convencionalismo.<\/b> 1. Funci\u00f3n del convencionalismo en el neopositivismo. 2. Mitigaci\u00f3n del convencionalismo. 3. Cr\u00edtica del convencionalismo por Quine.<\/p>\n<p><b>Operativismo u operacionalismo<\/b>. 1. Alcances l\u00f3gico-formal y filos\u00f3fico. 2. Funci\u00f3n neopositivista del operacionalismo.<\/p>\n<p><b>El movimiento anal\u00edtico y el grupo de Oxford<\/b>. 1. El movimiento anal\u00edtico y el neopositivismo. 2. El an\u00e1lisis de Oxford.<\/p>\n<p><b>Algunas personalidades destacadas:<\/b><\/p>\n<p><b>Rudolf Carnap:<\/b> 1. El paso a la sem\u00e1ntica. 2. La primera sem\u00e1ntica de Carnap. 3. La inducci\u00f3n y el c\u00e1lculo de probabilidades. 4. \u00daltimos desarrollos de la sem\u00e1ntica. 5. Sentido filos\u00f3fico de los \u00faltimos desarrollos de Carnap.<\/p>\n<p><b>Bertrand Russell<\/b>: 1. Oposici\u00f3n al positivismo l\u00f3gico. 2. El lenguaje. 3. El conocimiento. 4. Temas \u00e9ticos y pol\u00edticos.<\/p>\n<p><b>Las obras p\u00f3stumas de Wittgenstein<\/b>: 1. El caso Wittgenstein. 2. Sentido y uso del lenguaje. 3. Instrumentos psicol\u00f3gicos del an\u00e1lisis. 4. La filosof\u00eda.<\/p>\n<p><b>III. Filosof\u00edas de intenci\u00f3n cient\u00edfica y sistem\u00e1tica.<\/b><\/p>\n<p><b>a) El marxismo. El marxismo como filosof\u00eda. <\/b><\/p>\n<p>1. Filosof\u00eda, ciencia, pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>2. L\u00edneas generales del desarrollo del marxismo en la posguerra.<\/p>\n<p>3. Los temas del marxismo.<\/p>\n<p>3.1. Temas cr\u00edticos y epistemol\u00f3gicos: 1. El marxismo como filosof\u00eda cr\u00edtica. 2. Dial\u00e9ctica, l\u00f3gica formal, categor\u00edas. 3. La g\u00e9nesis del pensamiento. 4. La discusi\u00f3n sobre la f\u00edsica.<\/p>\n<p>3.2. Temas human\u00edsticos: 1. El materialismo hist\u00f3rico en la posguerra. 2. La pol\u00e9mica sobre el humanismo marxista. 3. Investigaci\u00f3n hist\u00f3rico-sociol\u00f3gica concreta.<\/p>\n<p>4. Algunas personalidades destacadas.<\/p>\n<p>4.1. J. D. Bernal: 1. Unidad de la ciencia y de la cultura. 2. El m\u00e9todo cient\u00edfico. 3. Cr\u00edtica de la \u00abfobosof\u00eda\u00bb. 4. La dial\u00e9ctica. 5. Humanismo racional.<\/p>\n<p>4.2. La obra p\u00f3stuma de Gramsci. 1. La obra. 2. La ciencia y la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica. 3. Filosof\u00eda: concepci\u00f3n e historicidad. 4. El \u00abproblema primero y principal\u00bb. 5. La estructura pol\u00edtica de la cultura. 6. La fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica del partido comunista.<\/p>\n<p>4.3. Mao Tse-tung. 1. Sentido de la obra de Mao Tse-tung. 2. La especificidad de la dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p><b>b) El movimiento racionalista.<\/b><\/p>\n<p>1. Dial\u00e9ctica como di\u00e1logo.<\/p>\n<p>2. La raz\u00f3n como problema.<\/p>\n<p><b>c) Alcance filos\u00f3fico de la obra de Teilhard de Chardin<\/b>.<\/p>\n<p>1. La esencia del fen\u00f3meno humano.<\/p>\n<p>2. El sentido filos\u00f3fico de la obra de Teilhard.<\/p>\n<p><b>IV. Principales escuelas tradicionales.<\/b><\/p>\n<p>La tradici\u00f3n escol\u00e1stica. 1. La filosof\u00eda escol\u00e1stica en la posguerra. 2. \u00abExistencialismo tomista\u00bb. 3. Tomismo y neopositivismo.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n hegeliana. 1. El neohegelianismo existencialista franc\u00e9s. 2. Los \u00faltimos a\u00f1os de Croce.<\/p>\n<p><b>V. Los \u00faltimos \u00abfilos\u00f3ficos cl\u00e1sicos\u00bb y otros pensadores de transici\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p>1. Grandes pensadores rebasados por la historia de la cultura.<\/p>\n<p>2. El legado de Edmund Husserl.<\/p>\n<p>3. Nicolai Hartmann.<\/p>\n<p>4. Alfred North Whitehead.<\/p>\n<p>5. George Santayana.<\/p>\n<p>6. Ernst Cassirer.<\/p>\n<p>7. John Dewey<\/p>\n<p><b>VI. La filosof\u00eda en el Extremo Oriente.<\/b><\/p>\n<p><b>La filosof\u00eda tradicional china en la posguerra<\/b>. 1. Situaci\u00f3n general. 2. Personalidades destacadas. 3. Temas del pensamiento occidental.<\/p>\n<p><b>La filosof\u00eda india en la posguerra<\/b>. 1. Desarrollo general. 2. Radhakrishnan y Aurobindo. 3. Contribuciones indias a temas t\u00e9cnicos. 4. Temas de filosof\u00eda social.<\/p>\n<p><b>La filosof\u00eda de Jap\u00f3n en la posguerra.<\/b> 1. Situaci\u00f3n general. 2. El tema de Oriente y Occidente. 3. Los temas sociales. 4. Temas epistemol\u00f3gicos.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>3. Introducci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Son las p\u00e1ginas 90-93 de la edici\u00f3n en <i>Papeles de filosof\u00eda.<\/i><\/span><\/p>\n<p>En este art\u00edculo se propone un cuadro, necesariamente esquem\u00e1tico, de la filosof\u00eda en la \u00faltima posguerra, y esa filosof\u00eda es, como no har\u00e1 falta recordar, la subsiguiente a la cat\u00e1strofe b\u00e9lica m\u00e1s terrible de la historia moderna. Ortega se refiri\u00f3 en otro tiempo a los trenos <em>\u2013<\/em>en su opini\u00f3n un tanto farisaicos<em>\u2013<\/em> que se entonaron, en la primera posguerra del siglo, a la \u00abfracasada\u00bb cultura moderna. No puede extra\u00f1ar que la repetici\u00f3n ampliada de la cat\u00e1strofe haya multiplicado los lamentos y robustecido la decisi\u00f3n de reaccionar contra las presuntas causas de la deshumanizaci\u00f3n del mundo. Ahora, como entonces, la mentalidad cient\u00edfica y t\u00e9cnica moderna es considerada por muchos fil\u00f3sofos como agente principal del tr\u00e1gico destino del siglo de las guerras mundiales. Heidegger ha indicado que \u00abya antes de que estallara la primera bomba at\u00f3mica\u00bb aquella mentalidad cientificista, racionalista y \u00abcosificadora\u00bb hab\u00eda llevado a cabo la aniquilaci\u00f3n del Ser. La llamada \u00abcrisis de fundamentos\u00bb de las ciencias de la naturaleza hab\u00eda dado en la primera posguerra argumentos un tanto discutibles, pero espectaculares, contra la mentalidad cient\u00edfica. En esta posguerra, esos temas de cr\u00edtica de la ciencia han alcanzado ya difusi\u00f3n por vulgarizaci\u00f3n, de modo que numerosos fil\u00f3sofos se sirven de ellos para rematar el gran ataque de las dos posguerras contra el esp\u00edritu cientificista del siglo XIX.<\/p>\n<p>En general, la filosof\u00eda m\u00e1s caracter\u00edstica de estos a\u00f1os (no solo en Europa), el existencialismo, puede definirse desde este punto de vista como un \u00abfilosofar sin ciencia\u00bb. La f\u00f3rmula es de Jaspers, y no la \u00fanica. Sartre, por recordar otro ejemplo, coloca en el origen de la filosof\u00eda de la existencia \u00ablos dos siglos\u00bb que hicieron falta para que, tras la crisis de la fe religiosa, se produjera por fin la crisis de la fe en la ciencia.<\/p>\n<p>Este rasgo general de la filosof\u00eda de la segunda posguerra <em>\u2013<\/em>intensificaci\u00f3n de uno que ya lo fue de la de la primera<em>\u2013<\/em> debe, sin embargo, admitir un parad\u00f3jico complemento: al mismo tiempo que la filosof\u00eda europea se esfuerza por elaborar una espiritualidad sin ciencia, se desarrollan extraordinariamente cuestiones tradicionalmente filos\u00f3ficas con tan logrado instrumental t\u00e9cnico que empiezan a revestir la consumada forma de sistemas cient\u00edfico-positivos, los cuales <em>\u2013<\/em>por m\u00e1s que, naturalmente, sean capital objeto de la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica, como lo son las ciencias positivas<em>\u2013<\/em> est\u00e1n en su interna sistematicidad fuera del alcance de las disputas de los fil\u00f3sofos. En este terreno hay que situar el fabuloso progreso de la l\u00f3gica simb\u00f3lica en las dos posguerras, la profundizaci\u00f3n de los aspectos t\u00e9cnico-metodol\u00f3gicos de la teor\u00eda de la ciencia, etc.<\/p>\n<p>El otro rasgo principal de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea, sin duda enlazado con la situaci\u00f3n de \u00abcrisis\u00bb ya aludida a prop\u00f3sito del primero, es la importancia adquirida por las cuestiones de filosof\u00eda de la sociedad, de la cultura y de la pol\u00edtica. Personalidades filos\u00f3ficas de relieve mundial <em>\u2013<\/em>neokantianos como Cassirer, m\u00e1s o menos positivistas como Popper, existencialistas como Sartre, neotomistas como Maritain, etc.<em>\u2013<\/em>, cultivan esos temas que hab\u00edan pasado a segundo t\u00e9rmino en la filosof\u00eda principalmente gnoseol\u00f3gica inaugurada por Kant.<\/p>\n<p>La presente exposici\u00f3n se propone tener en cuenta ante todo las circunstancias hist\u00f3rico-culturales de los a\u00f1os estudiados, la \u00absituaci\u00f3n espiritual\u00bb de los mismos. Por eso no interesar\u00e1n aqu\u00ed tanto los fil\u00f3sofos particulares cuanto las corrientes de pensamiento que ellos promueven o alimentan. Esto impone una selecci\u00f3n <em>\u2013<\/em>inevitable, adem\u00e1s, por los l\u00edmites de espacio<em>\u2013<\/em> en la que no hay que ver ning\u00fan criterio valorativo t\u00e9cnico e interno. Ninguna raz\u00f3n de este tipo justificar\u00eda, por ejemplo, el conceder una secci\u00f3n entera al padre Teilhard de Chardin y reducir a una referencia bibliogr\u00e1fica la presencia en esta sinopsis de una pensadora t\u00e9cnicamente tan fina como [Hedwig] Conrad-Martius. As\u00ed se hace, sin embargo, en esta rese\u00f1a, a causa del criterio indicado: en un panorama hist\u00f3rico-cultural de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea ocupan el primer plano pensadores que est\u00e1n determinando la vida espiritual de los a\u00f1os en estudio, cualesquiera que sean sus m\u00e9ritos de tipo profesional y acad\u00e9mico. (La historia de la filosof\u00eda ense\u00f1a, por lo dem\u00e1s, a no precipitarse a poner la obra de profesores acad\u00e9micos, de fil\u00f3sofos del tipo de Wolff, por encima de la de agitados esp\u00edritus, pol\u00edticos, juristas, artistas o cient\u00edficos al mismo tiempo; en una palabra, de fil\u00f3sofos del tipo de Leibniz.) Por esta raz\u00f3n tambi\u00e9n, grandes pensadores cuya obra alienta en el per\u00edodo aqu\u00ed estudiado s\u00f3lo o principalmente por v\u00eda de sugerencia, y no en formas t\u00edpicas de la vida filos\u00f3fica contempor\u00e1nea, se consideran con suma brevedad en la secci\u00f3n V de este trabajo, como \u00abpensadores de transici\u00f3n\u00bb, por m\u00e1s que algunos de ellos debieran ocupar, en un atemporal cat\u00e1logo de sistemas filos\u00f3ficos, m\u00e1s espacio que los mas influyentes pensadores vivos de hoy.<\/p>\n<p>Cada lector encontrar\u00e1 en el temario expuesto a continuaci\u00f3n <em>\u2013<\/em>y en su desarrollo<em>\u2013<\/em> lagunas y deficiencias, variables acaso seg\u00fan la orientaci\u00f3n de sus intereses. Quiz\u00e1 la m\u00e1s patente sea la brevedad con que se trata la filosof\u00eda del Extremo Oriente. Las causas de esa deficiencia son varias: en algunos casos <em>\u2013<\/em>especialmente para pensadores chinos y japoneses<em>\u2013<\/em>, la relativa escasez de material de primera mano en lenguas occidentales; m\u00e1s en general, empero, la progresiva \u00aboccidentalizaci\u00f3n\u00bb de la filosof\u00eda en aquellas regiones, y la consiguiente consideraci6n de que, en la medida en que se ha producido y se produce ese fen\u00f3meno, los motivos de la vida filos\u00f3fica mundial son sobre todo los actualizados desde el Occidente, en el sentido amplio en que entienden este concepto las orientales: desde Am\u00e9rica, pasando por la Europa occidental, hasta Siberia.<\/p>\n<p>Los textos citados en el cuerpo del art\u00edculo proceden en general de las obras indicadas en las breves notas bibliogr\u00e1ficas que siguen a cada secci\u00f3n. Para una informaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica mas detallada, el lector interesado es remitido a las <i>Chroniques <\/i>del Institut International de Philosophie, antes Institut International de Collaboration Philosophique. Los tres \u00faltimas fasc\u00edculos de las <i>Chroniques, <\/i>publicadas en 1950 bajo la direcci6n de Raymond Bayer, se refieren al per\u00edodo 1946-1948. Los cuatro vol\u00famenes de las <i>Chroniques <em>\u2013<\/em><\/i>esta vez bajo el t\u00edtulo de <i>La philosophie au milieu du vingti\u00e8me si\u00e8cle<em>\u2013<\/em> <\/i>publicadas en 1958 bajo la direcci\u00f3n de Raymond Klibanski son las \u00faltimas existentes y se proponen cubrir el periodo 1949- 1955, aunque para muchos pa\u00edses rebasan ese marco cronol\u00f3gico. Esas \u00fatiles cr\u00f3nicas est\u00e1n redactadas por lo com\u00fan, pero no todas, seg\u00fan un criterio enumerativo distinto del hist\u00f3rico-cultural aqu\u00ed adoptado.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>4. Filosof\u00edas de intenci\u00f3n cient\u00edfica y sistem\u00e1tica<\/b>. <i><b>El marxismo. El marxismo como filosof\u00eda<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En <i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n<\/i>, p. 399, observa V\u00edctor M\u00e9ndez Baiges: \u00abEn nombre de tales necesidades identifica Sacrist\u00e1n la tradici\u00f3n marxista con el \u201cracionalismo contempor\u00e1neo\u201d. Explic\u00f3 esto en un texto titulado \u201cLa filosof\u00eda desde la terminaci\u00f3n de la II Guerra Mundial hasta 1958\u201d, que redact\u00f3 a su regreso a Barcelona como suplemento para el art\u00edculo \u201cFilosof\u00eda\u201d de la Enciclopedia Espasa, as\u00ed como en una serie de art\u00edculos que, por la misma \u00e9poca, escribi\u00f3 para la prensa del PCE.\u00bb A lo que a\u00f1ade: \u00abDentro de este \u201cracionalismo\u201d, en el que el texto sit\u00faa, acaso para disimular, las obras de Teilhard de Chardin o de Gaston Bachelard, la parte del le\u00f3n corresponde al \u201cmarxismo como filosof\u00eda\u201d.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Para M\u00e9ndez Baiges, descontado lo que tiene de rasamente enciclop\u00e9dico (todo lo dedicado a Mao Tse-tung, en su opini\u00f3n), \u00ablo que Sacrist\u00e1n dice acerca de Gramsci y Bernal permite entender la forma en la que, a estas alturas, est\u00e1 insertado en cierta tradici\u00f3n. De Gramsci resalta su concepci\u00f3n del marxismo como una \u201cfilosof\u00eda de la pr\u00e1ctica\u201d, integradora de la ciencia y la raz\u00f3n. Tambi\u00e9n su teor\u00eda del ser humano como \u201ccentro de anudamiento\u201d que permite afirmar que \u201cla naturaleza del hombre es la &#8216;historia&#8217;.\u201d El texto se define, en especial, en la tesis de que, en todo momento hist\u00f3rico, hay una concepci\u00f3n expl\u00edcita del mundo expuesta por los rectores espirituales de cada sociedad que convive con \u201cotra concepci\u00f3n del mundo, impl\u00edcita al menos en el obrar, en &#8216;la pr\u00e1ctica&#8217;, que contradice aquella\u201d, ambas situadas en lucha por la hegemon\u00eda\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por su parte, Francisco Fern\u00e1ndez Buey en \u00abEl marxismo cr\u00edtico de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb (<i>mientras tanto<\/i>, 63, oto\u00f1o 1995, pp. 140-141), apuntaba que que el inter\u00e9s del ensayo no se reduc\u00eda al cap\u00edtulo dedicado a los marxismos. \u00abEn \u00e9l se informa, con similar rigor y actualizada documentaci\u00f3n de los varios existencialismos de la \u00e9poca, del neopositivismo y corrientes afines, del movimiento racionalista, as\u00ed como de la evoluci\u00f3n de las tradiciones escol\u00e1stica y hegeliana e incluso aunque en menor medida- del estado de la filosof\u00eda en Extremo Oriente\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Junto a la cultura enciclop\u00e9dica de Sacrist\u00e1n, lo que segu\u00eda llamando la atenci\u00f3n y constitu\u00eda una nota de originalidad en dicho ensayo eras su criterio b\u00e1sico, \u00abla atenci\u00f3n prestada a la \u201csituaci\u00f3n espiritual\u201d de los a\u00f1os estudiados y sobre todo a la<i> <\/i>compleja relaci\u00f3n (angustiada en unos casos, autocr\u00edtica en otros, pero en revisi\u00f3n en los m\u00e1s) entre filosof\u00eda y ciencias positivas trasfondo de la cual fue la reflexi\u00f3n sobre las dimensiones de la \u00faltima cat\u00e1strofe b\u00e9lica\u00bb. De ah\u00ed que, a diferencia de lo que era habitual en los medios universitarios de entonces, \u00abSacrist\u00e1n seleccionara a los autores estudiados en raz\u00f3n de su peso en la determinaci\u00f3n de la vida espiritual de la \u00e9poca, y no s\u00f3lo a partir del tecnicismo dominante en las academias. La explicitaci\u00f3n de este criterio revela, desde luego preferencias. Pero como era normal en publicaciones que hab\u00edan de pasar la estricta censura franquista, no hay en el ensayo declaraci\u00f3n abierta de un punto de vista marxista\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Ello no obstante, prosegu\u00eda su disc\u00edpulo y amigo, la panor\u00e1mica que Sacrist\u00e1n proporcionaba del marxismo contempor\u00e1neo en esa fecha y la elecci\u00f3n de los autores a los que dedicaba mayor espacio eran datos suficientes para hacerse \u00abuna idea bastante precisa de las orientaciones m\u00e1s salientes en su pensamiento de entonces, a saber: los temas l\u00f3gicos y epistemol\u00f3gicos (el debate acerca de la interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de las teor\u00edas cient\u00edficas m\u00e1s recientes, la reflexi\u00f3n metacient\u00edfica acerca del papel de la ciencia en las sociedades contempor\u00e1neas), la \u201cfilosof\u00eda de la praxis\u201d de Antonio Gramsci, y, secundariamente, la dimensi\u00f3n filos\u00f3fica del pensamiento de Mao Tse-tung\u00bb. Si en la obra de Bemal destacaba Sacrist\u00e1n un programa de filosof\u00eda cient\u00edfica \u00abactiva\u00bb tendente a la integraci\u00f3n de la ciencia positiva en el humanismo que critica al<i> <\/i>tiempo la \u00abfobosof\u00eda\u00bb de las menos apreciables derivaciones neopositivistas, \u00aben Antonio Gramsci (y se\u00f1aladamente en los <i>Quaderni del carcere<\/i>)<i> <\/i>descubr\u00eda al \u201cmayor fil\u00f3sofo marxista europeo-occidental\u201d; el apartado dedicado a Mao Tse Tung se limitaba, por \u00faltimo, a apuntar la fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica por \u00e9ste de las peculiaridades del desarrollo del marxismo en China\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Era posible indicar a\u00fan un par de notas m\u00e1s contenidas en aquel ensayo, conclu\u00eda Fern\u00e1ndez Buey. Primera: \u00abla argumentaci\u00f3n de que el marxismo <i>no es una filosof\u00eda<\/i> en el sentido cl\u00e1sico y acad\u00e9mico del t\u00e9rmino, sino <i>m\u00e1s bien un filosofar.\u00bb<\/i> Segunda: \u00abla cr\u00edtica al intervencionismo zdanovista en cuestiones cient\u00edficas y filos\u00f3ficas como motivo central del empobrecimiento del marxismo sovi\u00e9tico en la \u00e9poca de Stalin\u00bb. Respecto de esto \u00faltimo, objeto de intensas controversias en el movimiento comunista de aquellos a\u00f1os, \u00abtan notable era la informaci\u00f3n que se proporciona acerca del debate sovi\u00e9tico sobre la nueva f\u00edsica como la libertad de criterio con que Sacrist\u00e1n aborda la manida reducci\u00f3n de todos los males del llamado \u201csocialismo real\u201d al \u201cculto de la personalidad de Stalin\u201d.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><b>1. <\/b><b>Filosof\u00eda, ciencia, pr\u00e1ctica.<\/b><\/p>\n<p>El marxismo no es una filosof\u00eda en el sentido cl\u00e1sico y acad\u00e9mico del t\u00e9rmino<sup>1<\/sup>. Ya en el \u00abjoven Marx\u00bb se encuentran dos ideas concluyentes al respecto: primera, la idea de la historicidad de la filosof\u00eda, en el sentido radical de su posible \u00absuperaci\u00f3n\u00bb en un determinado estadio hist\u00f3rico de la cultura que la har\u00eda superflua; segunda, la comprensi\u00f3n de la filosof\u00eda como un factor m\u00e1s <em>\u2013<\/em>aunque de especial significaci\u00f3n<em>\u2013<\/em> en el proceso de luchas e innovaciones que puede llevar a ese estadio hist\u00f3rico. El posterior desarrollo del pensamiento de Marx ha dado m\u00e1s concreci\u00f3n a esas dos ideas iniciales: los factores que act\u00faan concretamente en el proceso hist\u00f3rico en el que tambi\u00e9n interviene la filosof\u00eda son, en la base, las fuerzas y las estructuras econ\u00f3mico-sociales y, en interrelaci\u00f3n con ellas, los logros cient\u00edficos y t\u00e9cnicos. Todos esos factores integran la <i>pr\u00e1ctica <\/i>humana, criterio de la verdad hist\u00f3rica del pensamiento. En la elaboraci\u00f3n de \u00e9ste como concepci\u00f3n filos\u00f3fica del mundo, los datos cient\u00edficos son, pues, de suma importancia para el pensamiento marxista, el cual tiene una especial problem\u00e1tica interna con ellos, a saber: la suscitada por el peligro de aferrarse a una determinada y fija concepci\u00f3n cient\u00edfico-positiva del mundo, perdiendo as\u00ed su car\u00e1cter de pensamiento hist\u00f3rico y pr\u00e1ctico, lo que equivale a la desnaturalizaci\u00f3n del marxismo. \u00abLa filosof\u00eda es&#8230; tributaria de las ciencias, y la tentaci\u00f3n de anticiparse a ellas es intensa\u00bb (R. Garaudy).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup> NE: En \u00abCorrientes principales del pensamiento filos\u00f3fico\u00bb (1968), observaba Sacrist\u00e1n: \u00abEl autor de este art\u00edculo, por su parte, ha negado que pueda hablarse de filosof\u00eda marxista en el sentido sistem\u00e1tico tradicional de<i> filosof\u00eda<\/i>, sosteniendo que el marxismo debe entenderse como otro tipo de saber intelectual, a saber, como la conciencia cr\u00edtica del esfuerzo por crear un nuevo mundo humano.\u00bb<\/span><\/p>\n<p>2. <b> <\/b><b>L\u00edneas generales del desarrollo del marxismo en la <\/b><b>posguerra<\/b>.<\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os del per\u00edodo aqu\u00ed estudiado, esa \u00abintensa tentaci\u00f3n\u00bb arrastr\u00f3 en gran medida a los fil\u00f3sofos sovi\u00e9ticos, que sostuvieron r\u00edgidamente generalizaciones precipitadas de las ciencias, recusando como idealistas cualesquiera otras interpretaciones del cuadro cient\u00edfico contempor\u00e1neo. La intervenci\u00f3n de Zdanov en el a\u00f1o 1947 en la discusi\u00f3n de problemas suscitados por la historia de la filosof\u00eda agudiz\u00f3 las dificultades del pensamiento filos\u00f3fico sovi\u00e9tico, poni\u00e9ndolo ante el peligro de un anquilosamiento grave. Blojinzev, uno de los f\u00edsicos te\u00f3ricos sovi\u00e9ticos m\u00e1s destacados, ha descrito m\u00e1s tarde aquella situaci\u00f3n del modo siguiente: \u00abEl progreso habr\u00eda sido mucho m\u00e1s r\u00e1pido si no hubi\u00e9ramos tropezado durante largos a\u00f1os con cosas elementales. Con que tal o cual hecho o tal o cual teor\u00eda pudieran estar ligados al idealismo o al positivismo, o interpretados seg\u00fan el esp\u00edritu de esas filosof\u00edas, bastaba para que se rechazara completamente el contenido de aquel hecho o de aquella teor\u00eda. En suma, las cosas eran m\u00e1s o menos as\u00ed: ten\u00edamos en la olla una buena sopa materialista, y entonces llegaba alguno y declaraba: \u00ab\u00a1Cuidado, que le ha ca\u00eddo un escarabajo idealista!\u00bb. Y en seguida se volcaba la olla; hecho lo cual, resultaba muy dif\u00edcil saber qu\u00e9 clase de sopa era aqu\u00e9lla y si verdaderamente le hab\u00eda ca\u00eddo un escarabajo&#8230;\u00bb. Especialmente los fil\u00f3sofos marxistas franceses (no los te\u00f3ricos de la ciencia, como Joliot-Curie o P. Langevin) siguieron a los rusos por ese camino (H. Lefebvre, extremadamente dogm\u00e1tico en su hegelianismo, luego, en cambio, \u00abrevisionista\u00bb; R. Garaudy), mientras que los italianos (tradici\u00f3n hist\u00f3rico-cr\u00edtica de A. Gramsci), los ingleses (estudios epistemol\u00f3gicos y de teor\u00eda e historia de la ciencia de B. Farrington, J. Needham, J. D. Bernal, M. Cornforth, J.B. S. Haldane), los polacos (A. Schaff), los h\u00fangaros (G. Luk\u00e1cs) o los chinos (renovaci\u00f3n de la filosof\u00eda pol\u00edtica marxista por Mao Tse-tung) se mov\u00edan en terrenos de m\u00e1s amplia perspectiva.. La reacci\u00f3n contra la involuci\u00f3n del pensamiento marxista sovi\u00e9tico puede considerarse iniciada en 1950, con los escritos de Stalin sobre la ling\u00fc\u00edstica y la l\u00f3gica formal, en los cuales se opon\u00eda a la concepci\u00f3n estrictamente sociol\u00f3gica y clasista de aquellas disciplinas. La manifestaci\u00f3n m\u00e1s p\u00fablica de esa reacci\u00f3n fue el XX Congreso del Partido Comunista de la URSS (febrero de 1956), en el que personalidades cient\u00edficas, filos\u00f3ficas, literarias y pol\u00edticas insistieron en propugnar un \u00abmarxismo creador\u00bb. Pero por grande que haya sido la importancia pol\u00edtico-cultural de ese congreso, en el terreno filos\u00f3fico apenas afecta m\u00e1s que a la filosof\u00eda rusa y al marxismo franc\u00e9s. Precisamente durante los a\u00f1os de \u00abenquistamiento\u00bb se efect\u00faa en otros pa\u00edses un notable y creador desarrollo del marxismo.<\/p>\n<p><b>3. <\/b><b>Los temas <\/b><b>del marxismo<\/b><b>.<\/b><\/p>\n<p>Del concepto marxista de filosof\u00eda se desprenden dos campos tem\u00e1ticos principales: la cr\u00edtica interpretativa de la ciencia y de la pr\u00e1ctica social, y la utilizaci\u00f3n de sus resultados para la formulaci6n te\u00f3rica de un programa para la fundaci\u00f3n de una sociedad y una cultura. Precisamente podr\u00eda definirse el marxismo como la formulaci\u00f3n consciente de ese esfuerzo creador. En el periodo aqu\u00ed estudiado, esa tem\u00e1tica se desarrolla en confrontaci\u00f3n con una situaci\u00f3n delicada en la ciencia de la naturaleza y la teor\u00eda del conocimiento (problemas de interpretaci\u00f3n de la f\u00edsica relativista y de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica) y una considerable aceleraci\u00f3n del proceso hist\u00f3rico-social.<\/p>\n<p><b>TEMAS <\/b><b>CR\u00cdTICOS y EPISTEMOL\u00d3GICOS<\/b>.<\/p>\n<p><b>1. <\/b><b>El marxismo como filosof\u00eda cr\u00edtica<\/b><\/p>\n<p>El marxismo se afirma filosof\u00eda cr\u00edtica, pero no en sentido kantiano, es decir, no como cr\u00edtica <i>a priori <\/i>de la posibilidad del sujeto de trascender de s\u00ed mismo, sino como cr\u00edtica del mundo dado. Por eso desde un punto de vista poskantiano el marxismo tiene que parecer una filosof\u00eda acr\u00edtica que admite sin discusi\u00f3n la inserci\u00f3n real del hombre en el ser. Pues en las filosof\u00edas descendientes del kantismo \u00abse identifica el pensamiento cr\u00edtico con la filosof\u00eda del sujeto y, partiendo de ah\u00ed, se excomulga toda filosof\u00eda que pretende ir m\u00e1s all\u00e1 del sujeto\u00bb (R. Garaudy). Los temas cr\u00edticos y epistemol\u00f3gicos cultivados por el marxismo en la posguerra pueden articularse resumidamente en los puntos siguientes.<\/p>\n<p><b>2. <\/b><b>Dial\u00e9ctica, l\u00f3gica formal, categor\u00edas<\/b>.<\/p>\n<p>La dial\u00e9ctica en sentido l\u00f3gico <em>\u2013<\/em>esto es, como organizaci\u00f3n y m\u00e9todo del pensamiento<em>\u2013<\/em> se distingue definitivamente de la l\u00f3gica formal. Esta describe \u00abla estructura de las formas del pensamiento ya elaboradas\u00bb, mientras que la l\u00f3gica dial\u00e9ctica \u00abanaliza las formas del pensamiento como resultado del proceso del conocimiento\u00bb (M. Iovchuk). Pero el problema mayor de la dial\u00e9ctica no se presenta en ese terreno l\u00f3gico, sino en el cosmol\u00f3gico (la dial\u00e9ctica hist\u00f3rica se considerar\u00e1 m\u00e1s adelante), esto es, con la afirmaci\u00f3n de la dialecticidad de la naturaleza. En este cap\u00edtulo el marxismo de la posguerra se enfrenta con el problema de superar anticuadas concepciones de la dialecticidad real, a\u00fan cargadas de herencia hegeliana, como las supuestas \u00abcuatro leyes\u00bb de la dial\u00e9ctica. Concluyendo una cr\u00edtica de esas concepciones fielmente hegelianas, escribe R. Garaudy: \u00abLa dial\u00e9ctica no es un sistema cerrado y definitivo de leyes que se impusiera eternamente, como un esquema <i>a priori, <\/i>y sobre el cual la naturaleza y la historia se limitaran a bordar insignificantes variaciones.\u00bb Una tal concepci\u00f3n no ser\u00eda materialista, esto es, atenta a la primac\u00eda de los datos emp\u00edricos, sino idealista absoluta, hegeliana. \u00abLas leyes de la dial\u00e9ctica no son las formas inmutables de una Raz\u00f3n absoluta, sino como un balance de las victorias de la racionalidad, establecido para cada \u00e9poca hist\u00f3rica.\u00bb Las investigaciones concretas de los fil\u00f3sofos rusos en este periodo de posguerra (Tugarinov, Rosenthal) sabre las categor\u00edas de la dial\u00e9ctica <em>\u2013<\/em>ley, necesidad, esencia, fen\u00f3meno, etc.<em>\u2013<\/em>, que constituyen uno de las sectores m\u00e1s cultivados de la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica rusa, tienden a contribuir mediante un trabajo colectivo a la discusi\u00f3n de fundamentos en este tema de la dial\u00e9ctica natural. En la misma problem\u00e1tica deben incluirse los trabajos de Kedrov, que se proponen precisar la unidad dial\u00e9ctica de ontolog\u00eda y gnoseolog\u00eda, en una l\u00ednea que busca la superaci\u00f3n del encapsulamiento de la filosof\u00eda de tradici\u00f3n kantiana en la teor\u00eda del conocimiento.<\/p>\n<p><b>3. <\/b><b>La g\u00e9nesis del pensamiento<\/b>.<\/p>\n<p>El tema de la \u00abproducci\u00f3n de la conciencia\u00bb es un <i>topos <\/i>cl\u00e1sico de Marx. Este problema, que en a\u00f1os anteriores se hab\u00eda beneficiado sobre todo de las aportaciones del pavlovismo, se estudia adem\u00e1s desde puntos de vista psicol\u00f3gicos (como en las estudios psicogen\u00e9ticos de H. Wallon) y de teor\u00eda de la ciencia (P. Langevin). H. Wallon descubre en la formaci\u00f3n de la actividad reflexiva del ni\u00f1o y del hombre primitivo la funci\u00f3n de las factores sociales: \u00abLa actividad del ni\u00f1o no puede revelarse m\u00e1s que a prop\u00f3sito y por medio de las herramientas que le son suministradas tanto por el instrumental material cuanto por el lenguaje utilizado en torno suyo. La actividad queda modelada por ellos, y de esa pr\u00e1ctica que precede habitualmente a la reflexi\u00f3n se explicar\u00e1 el fondo de nuestras nociones, sobre las cuales se edifica la representaci\u00f3n de las cosas.\u00bb La componente social del pensamiento no se presenta solo en la psicog\u00e9nesis individual, sino tambi\u00e9n en la espec\u00edfica: la \u00abhominizaci\u00f3n\u00bb <em>\u2013<\/em>por utilizar una expresi\u00f3n de Teilhard de Chardin<em>\u2013<\/em>, la aparici\u00f3n de la raz\u00f3n humana que \u00abreflexiona\u00bb, esto es, piensa la realidad gracias a su capacidad de despegarse de ella, en vez de quedar inmersa en su seno, supone un \u00abdesdoblamiento\u00bb por el cual se obtiene una serie de s\u00edmbolos (ling\u00fc\u00edsticos principalmente) que son para la especie en hominizaci\u00f3n una representaci\u00f3n, un \u00abdoble\u00bb de la realidad. Pero este \u00abrodeo\u00bb para volver a ella con el pensamiento y la acci\u00f3n humana, el sistema de s\u00edmbolos, es social, pues su primer motor ha sido la comunicaci\u00f3n (por ejemplo, para colaborar en la tarea de influir en la naturaleza por medio del rito religioso primitivo). \u00abLa representaci\u00f3n no ha sido una especie de lujo respecto a la realidad, una conciencia meramente contemplativa del mundo. Ha sido como un promotor voluntarista de las cosas: las cosas tal como hac\u00eda falta que existieran, tal como deber\u00edan ser modificadas para las necesidades colectivas y por la voluntad del grupo. El prototipo [la idea] no es, pues, un simple calco de las cosas, sino algo as\u00ed como su raz\u00f3n viva.\u00bb De esa funci\u00f3n activa del pensamiento se desprende una tesis epistemol\u00f3gica b\u00e1sicamente antidogm\u00e1tica: \u00abEl acuerdo del pensamiento con las cosas, si bien es una exigencia del conocimiento, no es un dato&#8230;, y siempre hay una separaci\u00f3n entre ambos, esencial en cierto sentido, la cual debe incitar el pensamiento a nuevas sistematizaciones.\u00bb F\u00f3rmulas an\u00e1logas inspira a P. Langevin su estudio de la historia de la ciencia, disciplina que considera importante para la educaci\u00f3n del cient\u00edfico y b\u00e1sica para el marxismo: la raz\u00f3n no conoce espont\u00e1neamente, sino mediante el ejercicio de una \u00abt\u00e1ctica intelectual\u00bb.<\/p>\n<p><b>4. <\/b><b>La discusi\u00f3n sobre la f\u00edsica.<\/b><\/p>\n<p>La perplejidad en que ha sumido a f\u00edsicos y fil\u00f3sofos la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, que parece hacer quebrar nociones cosmol\u00f3gicas b\u00e1sicas <em>\u2013<\/em>como las de causa y determinaci\u00f3n<em>\u2013<\/em> en su concepci\u00f3n tradicional, es la ocasi\u00f3n m\u00e1s clara que la realidad presenta hoy a la raz\u00f3n para que despliegue su \u00abt\u00e1ctica intelectual\u00bb. Todos los fil\u00f3sofos marxistas est\u00e1n de acuerdo en algunas actitudes fundamentales respecto de este problema: se niegan a aceptar f\u00f3rmulas como las de \u00abdisoluci\u00f3n de la materia\u00bb, \u00ablibertad de la materia\u00bb, y otras semejantes que les recuerdan los intentos de apolog\u00e9tica del siglo pasado, cuando intentaba deducir la libertad de la perdida de peso de una sustancia quemada\u00bb. Ante todo, el pensamiento marxista rechaza la soluci\u00f3n neopositivista de considerar irresoluble <em>\u2013<\/em>y, por tanto, solo aparente<em>\u2013<\/em> todo problema que se plantee en t\u00e9rminos de realidad y no de vivencias. Las siguientes l\u00edneas de P. Langevin pueden leerse como caracter\u00edsticas: \u00abYo creo que es dif\u00edcil ser un f\u00edsico experimental sin creer en la realidad no s\u00f3lo de los dem\u00e1s f\u00edsicos, sino tambi\u00e9n del mundo&#8230; Si se considera desprovista de sentido toda afirmaci\u00f3n referente a la realidad del mundo externo, si se considera el car\u00e1cter esencialmente colectivo de nuestra ciencia como resultante de nuestro contacto com\u00fan&#8230;, si se habla entonces de una intersubjetividad, confieso que veo sin duda subjetividades, pero no veo c\u00f3mo se puede hablar de intersubjetividad, pues en aquel caso caso cada uno de nosotros esta encerrado en su papel de sujeto&#8230; , ya que no hay realidad externa sobre la cual nos veamos incitados a obrar.\u00bb<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n concreta de esta problem\u00e1tica no es, en cambio, nada uniforme entre los pensadores marxistas. V. A. Fock, por ejemplo, admite la descripci\u00f3n t\u00edpica del problema dada por Heisenberg y el primer De Broglie, y considera imposible por principio la predicci\u00f3n en microf\u00edsica. J. P. Terletski, como el \u00faltimo De Broglie, asume una posici\u00f3n de tipo cl\u00e1sico. Langevin, por su parte, se inclina a pensar que la situaci\u00f3n planteada por la nueva f\u00edsica es una verdadera crisis intelectual, que \u00e9l define como \u00abinsuficiencia de nuestros actuales h\u00e1bitos abstractivos\u00bb y que impone la elaboraci\u00f3n de otros nuevos, como ya ha ocurrido en otras \u00e9pocas de la historia de la ciencia. En el mismo sentido se expresa Blojinzev: \u00abSe tiene la<b> <\/b>impresi\u00f3n de que nuestras nociones fundamentales, como la de part\u00edcula (profundamente vinculada con la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica y la teor\u00eda de la relatividad) y las de espacio y tiempo dejan de ser validas en las regiones peque\u00f1as de1 espacio-tiempo. Si ello es as\u00ed, nuestras ideas sobre el espacio y el tiempo en las regiones de peque\u00f1as dimensiones tendr\u00e1n que ser modificadas radicalmente.\u00bb Recordando el elogio de la imaginaci\u00f3n intelectual hecho por Lenin, Blojinzev a\u00f1ade que \u00abel te\u00f3rico y el fil\u00f3sofo deben considerar que siempre hay bastantes hechos: lo \u00fanico que falta es imaginaci\u00f3n\u00bb. Fiel a ese activo principio, Blojinzev ha ofrecido una concepci\u00f3n caracter\u00edsticamente dial\u00e9ctica, en la que se intenta interpretar la causa del fen\u00f3meno particular como interacci\u00f3n entre el microfen\u00f3meno y su \u00abambiente\u00bb macrosc\u00f3pico.<\/p>\n<p>Algunos t\u00edtulos (obras rusas, s\u00f3lo las traducidas): Stalin,<i> \u00dc<\/i><i>b<\/i><i>er <\/i><i>den Marxismus in der <\/i><i>Spra<\/i><i>chwissenschaft,<\/i>1950. P. Langevin, <i>La<\/i><i> <\/i><i>pens\u00e9e et l&#8217;action<\/i><i>, <\/i>1950. H. Wallon, <i>De l&#8217;ac<\/i><i>te <\/i><i>a <\/i><i>la pens\u00e9e. <\/i>R. Garaudy, <i>La <\/i><i>th\u00e9orie <\/i><i>mat\u00e9rialiste <\/i><i>de <\/i><i>la <\/i><i>connai<\/i><i>ssance<\/i><i>, <\/i>1953. D. T. Blojinzev, <i>Grundlagen der Quantenmechanik, <\/i>1953. M. Omelianovski, <i>Determinismus und Quantenmechanik, <\/i>en<i> Actes du II <\/i><i>Congr\u00e8s <\/i><i>International de l&#8217;Union Internationale de Philosophie d<\/i><i>es <\/i><i>Sciences, <\/i>II, 1955.<\/p>\n<p><b>TEMAS HUMAN\u00cdSTICO<\/b>S<\/p>\n<p><b>1. <\/b><b>El materialismo hist\u00f3rico <\/b><b>en <\/b><b>la pos<\/b><b>gue<\/b><b>rra<\/b>.<\/p>\n<p>Mientras los problemas de la dial\u00e9ctica de la naturaleza son el punto cr\u00edtico del marxismo en la posguerra, y el tema m\u00e1s sujeto a discusi\u00f3n de fundamentos, en cambio, en el campo de las ciencias sociales y humanas la influencia del materialismo hist\u00f3rico se ha extendido considerablemente durante este periodo. En el existencialismo, en el personalismo, en c\u00edrculos neopositivistas (principalmente italianos), en el pensamiento cat\u00f3lico franc\u00e9s y en la misma teor\u00eda econ\u00f3mica acad\u00e9mica y no marxista (que, en su orientaci\u00f3n \u00abestructuralista\u00bb, recoge claramente inspiraci\u00f3n del marxismo), ese impacto se observa cada vez mas patentemente desde 1945. En relaci\u00f3n con esa situaci\u00f3n est\u00e1 probablemente el hecho de que los trabajos marxistas en este terreno se dediquen, durante el per\u00edodo aqu\u00ed estudiado, m\u00e1s a la acumulaci\u00f3n de material hist\u00f3rico, sociol\u00f3gico, etnogr\u00e1fico, etc., que a la discusi\u00f3n de fundamentos. Hay que se\u00f1alar, no obstante, dos excepciones de importancia: una local, que es el marxismo italiano, orientado por Gramsci a los temas de filosof\u00eda de la cultura; la otra, la m\u00e1s general, es la pol\u00e9mica sobre el humanismo marxista.<\/p>\n<p>2. <b>La pol\u00e9mica sobre el humanismo marxista<\/b><i><b>.<\/b><\/i><\/p>\n<p>Desde los primeros a\u00f1os de la posguerra se encendi\u00f3 una pol\u00e9mica en la que se reproch\u00f3 al marxismo ser infiel a su expl\u00edcita afirmaci\u00f3n de humanismo. Los varios argumentos esgrimidos (por pensadores muy diversos, como Croce, Popper, Sartre, Jaspers, Von Mises, Merlau-Ponty, los padres Bigo, Chambre, Wetter, Bochenski, etc.) pueden acaso resumirse as\u00ed: 1\u00ba, el marxismo no puede ser un humanismo porque determina econ\u00f3micamente al hombre; 2\u00ba, el marxismo no se comporta como un humanismo porque admite la violencia. Los argumentos marxistas contra esas cr\u00edticas podr\u00edan quiz\u00e1 compendiarse como sigue: 1\u00ba., el marxismo no postula la determinaci\u00f3n de la humanidad por factores econ\u00f3micos, sino que la descubre y aspira a terminar con ella; 2\u00ba, el marxismo no propugna la introducci\u00f3n de la violencia en la sociedad, sino que comprueba su existencia en ella en forma de instituciones coactivas de conservaci\u00f3n de la estructura social dada, as\u00ed como en formas espirituales, como la inculcaci\u00f3n a los ni\u00f1os de las ideas morales, etc., representativas del orden social establecido. La pol\u00e9mica tiene en su fondo una oposici\u00f3n entre los conceptos de libertad tradicional y marxista: mientras que el concepto tradicional de libertad se define negativamente <em>\u2013<\/em>\u00ablibre arbitrio de <i>indiferencia\u00bb <\/i>o \u00abnulidad\u00bb de la angustia existencial<em>\u2013<\/em>, en la teor\u00eda marxista, libertad equivale a \u00abdesarrollo real de las capacidades del hombre\u00bb.<\/p>\n<p><b>3.<\/b><b> In<\/b><b>v<\/b><b>estigaci\u00f3n <\/b><b>hist\u00f3rico-sociol\u00f3gica concreta.<\/b><\/p>\n<p>Especialmente en Rusia (y, aunque en menor grado, tambi\u00e9n en Italia) la l\u00ednea principal del esfuerzo marxista en el campo de las ciencias sociales se orienta a conseguir claridad hist\u00f3rica sobre procesos concretos de inmediato inter\u00e9s para la pr\u00e1ctica (el marxismo es seg\u00fan expresi\u00f3n de Gramsci, \u00abfilosof\u00eda de la pr\u00e1ctica\u00bb). El fil\u00f3sofo ruso M. lovchuk, en un examen bibliogr\u00e1fico de estos trabajos, los ha agrupado bajo los dos ep\u00edgrafes siguientes: a) estudio del proceso hist\u00f3rico de transformaci\u00f3n de viejas naciones <em>\u2013<\/em>como Ucrania, Azerbay\u00e1n, Kirguisia, Moldavia, Yakutia, etc.<em>\u2013<\/em> en paises socialistas (M. Kammari, I. Vorobiev, A. Nadiafov, M.<i><b> <\/b><\/i>Yunusov, A. Grekul); b) estudio del proceso de disminuci\u00f3n de las diferencias esenciales entre el trabajo intelectual y el f\u00edsico (G. Gleserman, obras colectivas de la Universidad del Ural). Este \u00faltimo punto est\u00e1 relacionado con un tema teor\u00e9tico general de suma importancia para los marxistas: la teor\u00eda del comunismo. El desarrollo econ\u00f3mico, cultural y social en general de la URSS plantea, en efecto, los problemas dimanantes de la consumaci\u00f3n del socialismo. En la pol\u00edtica y en la cultura rusas se empieza a hablar ya de esa situaci\u00f3n. En el terreno te\u00f3rico, ella impone, por ejemp1o, la tarea de estudiar las nuevas relaciones posibles entre sobreestructura cultural y base econ\u00f3mico-social en una forma de comunidad sin precedente conocido, pues no pueden considerarse tales casos de comunismo primitivo o semicomunismo teocr\u00e1tico m\u00e1s o menos documentados por la historia. Este temario constituye uno de los puntos m\u00e1s vivos de la problem\u00e1tica marxista contempor\u00e1nea. En \u00e9l se manifiesta una diversidad de l\u00edneas de esfuerzo intelectual, dimanante de la diversidad de fundamentos econ\u00f3micos, tradiciones culturales y datos sociales en general que el marxismo hereda en cada pa\u00eds. La misma complejidad que en el problema del \u00abpaso al comunismo\u00bb se observa, por lo dem\u00e1s, en el marxismo de otros pa\u00edses, por lo que hace al tema del \u00abpaso al socialismo\u00bb. Tambi\u00e9n en \u00e9ste obra, en efecto, la diversidad de las herencias culturales del pensamiento marxista contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Algunos t\u00edtulos (obras rusas, s\u00f3lo traducidas): P.<b> <\/b>Fedoseiev, <i>Gesellschaftslehre und das Leben der Gesellschaft, <\/i>en <i>Actes du II<\/i><sup><i>e<\/i><\/sup><i> Congr\u00e8s International de l&#8217;Union Internationale de Philosophie des Sciences, <\/i>I, 1954. F. V. Konstantinov, <i>The Individual and Society, <\/i>ibid., V. R. Garaudy, <i>Humanisme marxiste, <\/i>1957. Numerosos art\u00edculos hist\u00f3ricos y sociol\u00f3gicos de varios autores en la revista <i>Societ\u00e0, <\/i>de Roma.<\/p>\n<p><b>4. Algunas personalidades destacadas.<\/b><\/p>\n<p>Una consideraci\u00f3n, por m\u00e1s que esquem\u00e1tica, de algunos destacados representantes del pensamiento marxista puede ejemplificar la diversidad de intereses reci\u00e9n indicada, y el condicionamiento de esa diversidad por factores de tradici\u00f3n cultural. De los tres pensadores marxistas que se considerar\u00e1n a continuaci\u00f3n, J. D. Bernal se mueve inequ\u00edvocamente sobre la tradici\u00f3n empirista y cientifista de la cultura inglesa; Gramsci recoge en su marxismo la constante human\u00edstica e historicista de la cultura italiana desde el Renacimiento y Vico, y Mao Tse-tung representa en el marxismo contempor\u00e1neo el proverbial sentido de lo concreto y de la mesura, caracter\u00edstico de la tradici\u00f3n cultural y filos\u00f3fica china.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>5. J. D. Bernal<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En los compases finales de \u00abAl pie del Sina\u00ed rom\u00e1ntico\u00bb (<i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, pp. 338-350), observa Sacrist\u00e1n: \u00abEn uno de sus primeros escritos filos\u00f3ficos, el cient\u00edfico ingl\u00e9s Bernal <em>\u2013<\/em>que acaso no haya sido luego siempre fiel a \u00e9sta su declaraci\u00f3n<em>\u2013<\/em> observa que la principal exigencia \u00e9tica intelectual que se desprende del presente estado del conocimiento consiste en abandonar toda pretensi\u00f3n de concepci\u00f3n conclusa del mundo. La integridad de la consciencia personal tiene entonces que alcanzarse no en la especulaci\u00f3n <em>\u2013<\/em>en la fabulaci\u00f3n<em>\u2013<\/em>, sino en el empe\u00f1o pr\u00e1ctico, hecho propio del modo m\u00e1s cr\u00edtico posible. Aqu\u00ed resuena un verso c\u00e9lebre del m\u00e1s grande testigo independiente, pol\u00e9mico y sagaz , del filosofar rom\u00e1ntico: el goethiano \u201cen el principio, fue la acci\u00f3n\u201d\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En <i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n<\/i>, p. 400 , observa M\u00e9ndez Baiges: \u00abM\u00e1s revelador es lo que se dice de Bernal, a quien se presenta como \u201cun cient\u00edfico positivo de relieve que ha desempe\u00f1ado importantes funciones t\u00e9cnicas en la administraci\u00f3n inglesa\u201d\u2026 Lo que interesaba a Sacrist\u00e1n de estas obras [<i>La funci\u00f3n social de la ciencia, Ciencia por la paz y el socialismo<\/i>,\u2026] era la cr\u00edtica tan expl\u00edcita que llevaban a cabo de la \u201cinhibici\u00f3n filos\u00f3fica\u201d respecto de los asuntos pr\u00e1cticos que caracterizaba a los fil\u00f3sofos neopositivistas. Presos de lo que Bernal llama \u201cfobosof\u00eda\u201d (por oposici\u00f3n a \u201cfilosof\u00eda\u201d: \u201cel temor a implantar la racionalidad no solo en los laboratorios, sino tambi\u00e9n en toda la vida\u201d), los neopositivistas han sellado una \u201calianza imp\u00eda\u201d con \u201clas fuerzas que tradicionalmente se opusieron a una concepci\u00f3n cient\u00edfica del mundo\u201d. El objetivo de dicha alianza es desesperar de la posibilidad del sometimiento a la raz\u00f3n de la vida humana. La actitud opuesta a tal impiedad, la que se mantiene fiel al \u201cprograma de humanismo racional\u201d, consiste, de acuerdo con Bernal, en luchar por el desarrollo de una libertad positiva que \u201cfunda racionalmente <em>\u2013<\/em>no solo emocionalmente<em>\u2013<\/em> la dignidad de la persona\u201d, lo cual es precisamente lo que persigue el comunismo.\u00bb<b> <\/b><\/span><\/p>\n<p><b>1<\/b><b>. <\/b><b>Unidad de <\/b><b>la <\/b><b>ciencia y de <\/b><b>la <\/b><b>cul<\/b><b>tura<\/b><i><b>.<\/b><\/i><\/p>\n<p>Acad\u00e9micamente es Bernal un cient\u00edfico positivo de relieve, que ha desempe\u00f1ado importantes funciones t\u00e9cnicas en la administraci\u00f3n inglesa. La curiosidad de cient\u00edfico que le ha llevado a cultivar numerosos temas <em>\u2013<\/em>desde interpretaciones biol\u00f3gicas de la cibern\u00e9tica hasta temas como \u00abtopolog\u00eda y arquitectura\u00bb<em>\u2013<\/em> tiene en \u00e9l un trasfondo doctrinal. Bernal interpreta el marxismo como una integraci\u00f3n de la ciencia positiva en el humanismo, y a Marx mismo como \u00abun humanista que se hizo cient\u00edfico\u00bb. Esa integraci\u00f3n no puede, empero, recogerse en una f\u00f3rmula, sino que es una tarea, \u00abdemasiado grande para impon\u00e9rsela a una mente humana aislada, incluso a la m\u00e1s poderosa. Es algo que se realizar\u00e1 en la pr\u00e1ctica, a causa de la necesidad de resolver los problemas creados por la misma falta de armon\u00eda.\u00bb En el planteamiento t\u00e9cnico de esa integraci\u00f3n \u00ablos descubrimientos sociales son, intr\u00ednsecamente, m\u00e1s importantes que los cient\u00edfico-naturales, pues el descubrimiento cient\u00edfico natural suministra la posibilidad bruta o mera de \u00abhacer una cosa\u00bb, mientras que el conocimiento social da \u00abel modo de hacerlas\u00bb, determinando as\u00ed el horizonte de la ulterior investigaci\u00f3n cient\u00edfica. \u00abUna nueva manera de hacer las cosas tiene un futuro indefinido, que no est\u00e1 circunscrito a ning\u00fan campo de conocimientos particular.\u00bb En el ambiente ideol\u00f3gico ingl\u00e9s, la actitud filos\u00f3fica de Bernal se expone, sin embargo, principalmente en el campo de la tem\u00e1tica cient\u00edfico-natural.<\/p>\n<p><b>2. El m\u00e9todo cient\u00edfico.<\/b><\/p>\n<p>El estudio del m\u00e9todo cient\u00edfico debe reinsertarlo en la vida, ponerlo en el contexto de la real actividad del investigador, el cual opera m\u00e1s imaginativa y creadoramente de lo que suele suponerse.<\/p>\n<p>\u00abEn el pasado hemos padecido la peor confusi\u00f3n respecto del significado mismo del m\u00e9todo cient\u00edfico. En la mayor parte de las exposiciones se le presenta como un medio de llegar a la verdad mediante evidencias cuidadosamente examinadas, sobre las cuales se construye una estructura inductiva o deductiva. Semejante descripci\u00f3n es falsa, porque no recoge el aspecto quiz\u00e1 m\u00e1s caracter\u00edstico de la ciencia: su habilidad para buscar y descubrir nuevas relaciones significativas que deben hallarse antes de que su solidez pueda ponerse a prueba.\u00bb Tanto esa circunstancia cuanto la historicidad de las construcciones cient\u00edficas impiden considerar la ciencia como un sistema de verdades fijo, definitivo y absoluto. En ello est\u00e1 Bernal de acuerdo con el empirismo. Pero \u00abla alternativa no es escepticismo universal o fe ecl\u00e9ctica. Si no existe un fundamento <i>pasivo <\/i>para la creencia, <i>s\u00ed<\/i><i> <\/i>existe un equivalente <i>activo, <\/i>el m\u00e9todo de la ciencia misma: el continuo descubrimiento, el refinamiento de los instrumentos, la aceptaci\u00f3n de hip\u00f3tesis organizadas, con tal de que sean consecuentes y provisionales, y la actitud experimental cr\u00edtica frente a toda proposici\u00f3n dogm\u00e1tica y todo sistema de creencias.\u00bb Desde sus publicaciones anteriores al per\u00edodo aqu\u00ed estudiado (<i>Aspects of Dialectical Materialism, <\/i>1934), uno de los temas capitales de Bernal consiste en la elaboraci\u00f3n concreta de ese programa de filosof\u00eda cient\u00edfica \u00abactiva\u00bb.<\/p>\n<p><b>3. Critica de la \u00abfobosof\u00eda\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Si en su punto de partida cr\u00edtico-epistemol\u00f3gico la posici\u00f3n de Bernal tiene mucho de com\u00fan con la \u00abprudencia\u00bb de los neopositivistas, en su desarrollo es, en cambio, la ant\u00edtesis del inhibicionismo filos\u00f3fico de aquellos: lo que Bernal llama la \u00abfobosof\u00eda\u00bb, esto es, el temor o la aversi\u00f3n a implantar la racionalidad no s\u00f3lo en los laboratorios cient\u00edficos, sino tambi\u00e9n en toda la vida. Bernal ve en la inhibici\u00f3n filos\u00f3fica neopositivista y en el irracionalismo (vitalismo, existencialismo, misticismo de cient\u00edficos o a la Wittgenstein) que es coet\u00e1neo con aqu\u00e9lla, un fen\u00f3meno de desintegraci\u00f3n cultural: \u00abLa filosof\u00eda acad\u00e9mica se ha visto obligada, como se vio en los d\u00edas del imperio romano, a moverse en direcci\u00f3n de la vacuidad abstracta o del misticismo.\u00bb El cient\u00edfico que se niega a filosofar sucumbe a esas influencias irracionalistas del \u00abambiente espiritual de nuestro tiempo\u00bb, y, al<i> <\/i>final, acaba por establecer la \u00abalianza imp\u00eda\u00bb con las fuerzas que tradicionalmente se opusieron a una concepci\u00f3n cient\u00edfica del mundo, o bien se sume en la desesperaci\u00f3n intelectual. En cambio, \u00abpara quienes entienden y ven nacer una nueva civilizaci\u00f3n de las ruinas de la vieja, el presente es una \u00e9poca de lucha y esperanza\u00bb.<\/p>\n<p><b>4. <\/b><b>La dial\u00e9ctica<\/b><i>.<\/i><\/p>\n<p>Una parte considerable de la obra de Bernal est\u00e1 dedicada a la dial\u00e9ctica de la naturaleza y de la historia. De los numerosos textos al respecto pueden destacarse los puntos siguientes:<\/p>\n<p>Las leyes dial\u00e9cticas, aunque leyes naturales, no son leyes cient\u00edfico-positivas, en el sentido de que no se dan plenamente en el interior de una ciencia particular: el verdadero \u00abcampo de relevancia\u00bb <em>\u2013<\/em>otras veces lo llama Bernal \u00abcampo de operaci\u00f3n\u00bb<em>\u2013<\/em> de la dial\u00e9ctica es el universo como todo. Esto significa principalmente: \u00abLa dial\u00e9ctica tiene que aplicarse <i>al cient\u00edfico <\/i><i>y <\/i><i>a su material <\/i>al mismo tiempo\u00bb, y no s\u00f3lo a este \u00faltimo. En su aplicaci\u00f3n a temas cient\u00edfico-positivos hay que precisar bien el \u00abcampo de relevancia\u00bb relativo de la dial\u00e9ctica que se escoge en cada caso, pues de no ser as\u00ed, se caer\u00e1 en una aplicaci\u00f3n dogm\u00e1tica y verbal de la dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>En la versi\u00f3n tradicional de las leyes dial\u00e9cticas <em>\u2013<\/em>Hegel-Marx-Engels<em>\u2013<\/em> las leyes son \u00abfrases \u00fatiles\u00bb que resumen \u00abseries generales de fen\u00f3menos\u00bb para las que las diversas ciencias particulares no tienen suficiente apertura categorial. Esas \u00abfrases\u00bb son por el momento insustituibles: \u00abSi tuvi\u00e9ramos una palabra mejor para describir la transformaci\u00f3n de algo, en el caso de su propio desarrollo, en algo diferente, y luego la retransformaci\u00f3n de esto en algo m\u00e1s parecido a lo primero, esa palabra tomar\u00eda el lugar de la palabra \u00abnegaci\u00f3n\u00ab\u00bb, escribe Bernal a prop\u00f3sito de la \u00abley de negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el pensamiento dial\u00e9ctico no debe concebirse como determinista en un sentido tradicional, pues la dial\u00e9ctica es la \u00abfilosof\u00eda del cambio y de la creaci\u00f3n\u00bb: \u00abIntentar prever el desarrollo en detalle equivale a no comprender el proceso del desarrollo dial\u00e9ctico\u00bb. \u00abEl hombre <em>\u2013<\/em>ha dicho Marx<em>\u2013<\/em> no se plantea problemas que no es capaz de resolver\u00ab; pero tambi\u00e9n es verdad que el hombre no resuelve problemas si no es capaz de plante\u00e1rselos. La tarea inmediata es siempre la del logro de la revoluci\u00f3n. S\u00f3lo en la revoluci\u00f3n y en la actividad revolucionaria puede entenderse verdaderamente el materialismo dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p><b>5. Humanismo racional<\/b><\/p>\n<p>Tanto su cr\u00edtica de la \u00abfobosof\u00eda\u00bb positivista como sus estudios de historia de la ciencia y de las ideas (otro aspecto de la obra de Bernal no recogido aqu\u00ed) confluyen en el programa de humanismo racional del fil\u00f3sofo ingl\u00e9s. Ese humanismo parte de la consideraci\u00f3n cr\u00edtica de la supervivencia de esquemas mentales periclitados en la interpretaci\u00f3n de la vida humana: \u00abNo ser\u00edamos capaces de adoptar las ideas de los campesinos mesopot\u00e1micos para aplicarlas al dise\u00f1o de aviones o a la teor\u00eda cu\u00e1ntica, pero el hecho es que tales ideas son todav\u00eda hoy la base oficial de las relaciones familiares y del manejo de los asuntos p\u00fablicos.\u00bb Esa persistencia de ideas arcaicas es un obst\u00e1culo a la libertad, pues \u00abla libertad ha de medirse por el conocimiento\u00bb. La ignorancia en la libertad formal es base de la moral \u00abmesopot\u00e1mica\u00bb, o de las prohibiciones, que es a\u00fan la de la sociedad burguesa, y que dice: \u00abDebes evitar ciertas cosas, y hacer lo que te plazca en todo lo dem\u00e1s.\u00bb Una moral integral y positiva, en cambio, dice: \u00abHay que hacer ciertas cosas, y debes evitar todo lo que impida hacer esas cosas.\u00bb La libertad positiva no se consigue, coma se define la formal, por mera negaci\u00f3n <em>\u2013<\/em>esto es, por los \u00abhuecos\u00bb que existen en un cuadro de prohibiciones<em>\u2013<\/em>, sino por el ejercicio. La verdadera libertad, positiva o creadora, se da siempre en el hombre, aunque hoy est\u00e9 coartada y la sociedad no la reconozca. Y ella funda racionalmente <em>\u2013<\/em>no s\u00f3lo emocionalmente<em>\u2013<\/em> la dignidad de la persona: \u00abEn el hombre, la herencia corporal constituye \u00fanicamente una base: su personalidad distintiva es una herencia social&#8230; Pero la sociedad no es un orden fijo; la vida de cada hombre la enriquece y la modifica. Cada hombre es un creador, un poeta&#8230; Ninguna vida humana termina sin haber contribuido en alga al legado com\u00fan&#8230; Por eso resulta est\u00fapido e incorrecto tratar a cualquier hombre como a un esclavo o como parte de una m\u00e1quina. El respeto a la individualidad y a la capacidad humanas hallan su fundamento l\u00f3gico en la comprensi\u00f3n de la sociedad y sus transformaciones.\u00bb<\/p>\n<p align=\"left\"><b>Obras<\/b>: <i>Science for Peace and Socialism, <\/i>1949. <i>The Freedom of Necessity, <\/i>1949.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3 align=\"left\"><a name=\"5\"><\/a> <b>6. La obra p\u00f3stuma de Gramsci<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El primer art\u00edculo (publicado legalmente) en el que el autor habla de Gramsci. Como se recuerda, la edici\u00f3n de los <i>Quaderni<\/i> de Valentino Gerratana (con el que Sacrist\u00e1n y Paco Fern\u00e1ndez Buey se cartearon) es de 1975. La anterior, la que usar\u00eda Sacrist\u00e1n, fue preparada por Palmiro Togliatti.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Entrevistado por F\u00e9lix Manito y Miquel Subirana para <i>Diario de Barcelona<\/i> en 1977, comentaba Sacrist\u00e1n: \u00abCuando en 1958 publiqu\u00e9 la primera exposici\u00f3n que se ha hecho aqu\u00ed del pensamiento de Gramsci, solo se fijaron en ella, por lo que he podido saber, los presos comunistas de la c\u00e1rcel de Burgos. Y eso que estaba en uno de los libros-m\u00e1quina [la enciclopedia Espasa Calpe] m\u00e1s presentes en las bibliotecas espa\u00f1olas. En cambio, estas dos semanas pasadas el ciclo sobre Gramsci en la Facultad de Geograf\u00eda e Historia [de la Universidad de Barcelona] contaba con un auditorio digno de la lectura de un buen poema: por la cantidad y la vitalidad\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En esa misma entrevista, observaba: \u00abPor de pronto, teor\u00eda solo se puede decir a sus pensamientos en un sentido muy vago, casi etimol\u00f3gico, en el sentido de visi\u00f3n. Y luego porque toda su obra, la hecha y la actuada, su m\u00e9todo, como se dice, es apertura, disponibilidad a la experiencia en funci\u00f3n de los fines. Gramsci ha sido, con interesante paradoja, un caracter\u00edstico \u201cfil\u00f3sofo de la pr\u00e1ctica\u201d y, al mismo tiempo, el cl\u00e1sico marxista m\u00e1s capaz de contemplaci\u00f3n. Contemplaci\u00f3n del mundo exterior y del interior.\u00bb<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><b>1. La obra.<\/b><\/p>\n<p>Antonio Gramsci, el fil\u00f3sofo marxista m\u00e1s importante de la Europa occidental, es sobre todo conocido por su obra p\u00f3stuma, toda ella publicada durante el per\u00edodo aqu\u00ed estudiado. Se trata de los treinta y dos <i>Cuadernos <\/i><i>de la c\u00e1rcel, <\/i>unas tres mil p\u00e1ginas manuscritas (unas cuatro mil en la transcripci\u00f3n mecanogr\u00e1fica), escritas en la prisi\u00f3n desde 1929 hasta 1935, poco antes de su muerte. Al quedar excluido de la vida pol\u00edtica por su detenci\u00f3n, Gramsci se traza planes de estudio te\u00f3rico que intenta desarrollar a pesar de las naturales dificultades del r\u00e9gimen carcelario, contra las cuales lucha tenazmente para conseguir material de estudio. Los editores del legado de Gramsci han recogido ejemplos de esa permanente tensi\u00f3n: en septiembre de 1930 el fil\u00f3sofo escribe al entonces jefe del gobierno italiano: \u00abPara m\u00ed,<i> <\/i>que a\u00fan tengo que cumplir quince a\u00f1os de reclusi\u00f3n, se trata de una importante cuesti\u00f3n de principio: saber qu\u00e9 libros puedo leer.\u00bb Ya esa circunstancia basta para explicar la abundancia de notas sueltas, citas de memoria, etc., en los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel, <\/i>aunque estos contienen tambi\u00e9n estudios largos. Pero toda la obra del fil\u00f3sofo queda estructurada por su finalidad: \u00abdeterminar un renacimiento adecuado\u00bb del marxismo, \u00ablevantar esta-concepci\u00f3n que, por las necesidades de la vida pr\u00e1ctica, se ha venido \u201cvulgarizando\u201d, a la altura que debe alcanzar para la soluci\u00f3n de las tareas m\u00e1s complejas que propone el actual desarrollo de la lucha; es decir, levantarla a la creaci\u00f3n de una nueva cultura integral\u00bb. Lo caracter\u00edstico del nuevo desarrollo es, para Gramsci, la constituci\u00f3n de los partidos comunistas en general, y el triunfo de la revoluci\u00f3n en Rusia en particular: \u00abdesde el momento en que un grupo subalterno se hace realmente aut\u00f3nomo y hegem\u00f3nico, suscitando un nuevo tipo de Estado, nace concretamente la exigencia de construir un nuevo orden intelectual y moral\u00bb. En este texto, \u00abgrupo subalterno\u00bb equivale a la com\u00fan expresi\u00f3n marxista \u00abclase dominada\u00bb, y la palabra \u00abhegem\u00f3nica\u00bb, aunque de sentido principalmente cultural, alude a la teor\u00eda leninista de la dictadura y las alianzas del proletariado. La censura de la c\u00e1rcel fue superada por Gramsci con expresiones de ese tipo abstracto y con oportunas modificaciones de los nombres y conceptos marxistas que utilizaba. Uno de esos subterfugios ling\u00fc\u00edsticos, que se adecuaba, por lo dem\u00e1s, estrechamente a sus intenciones filos\u00f3ficas, estaba llamado a tener en el marxismo moderno tanta importancia como el casual t\u00e9rmino \u00abmetaf\u00edsica\u00bb en la tradici\u00f3n aristot\u00e9lica: Gramsci procura no escribir nunca la palabra \u00abmarxismo\u00bb, sino que escribe \u00abfilosof\u00eda de la pr\u00e1ctica\u00bb (filosofia della prassi)<i>. <\/i>Lo que \u00e9l deseaba era contrarrestar la \u00abvulgarizaci\u00f3n\u00bb del marxismo en la pr\u00e1ctica. Gramsci cumplir\u00e1 esa tarea, de acuerdo con una inspiraci\u00f3n b\u00e1sica de Marx, no eliminando del marxismo el concepto central de pr\u00e1ctica, sino dando de esta la m\u00e1s profunda concepci\u00f3n que ha alcanzado en la literatura filos\u00f3fica marxista. Por encima del accidental origen de la expresi\u00f3n, Gramsci es realmente el \u00abfil\u00f3sofo de la pr\u00e1ctica\u00bb.<\/p>\n<p><b>2. La ciencia y la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica.<\/b><\/p>\n<p>Pero el fil\u00f3sofo de la pr\u00e1ctica no es un pragmatista: aparte de tener siempre presente \u00abla necesaria logicidad formal\u00bb, su primer problema <em>\u2013<\/em>el de cohonestar ciencia y pr\u00e1ctica<em>\u2013<\/em> se<i> <\/i>resuelve precisamente mediante una cr\u00edtica (poco extensa en los <i>Cuadernos<\/i>)<i> <\/i>del pragmatismo y el positivismo en general. Esa cr\u00edtica se dirige ante todo contra el concepto positivista de lenguaje (acad\u00e9micamente era Gramsci glot\u00f3logo), en el que ve una limitaci\u00f3n: \u00abel hecho \u201clenguaje\u201d es en realidad una multiplicidad de hechos m\u00e1s o menos org\u00e1nicamente coherentes y coordinados: en el l\u00edmite se puede decir que cada ser parlante tiene un lenguaje propio y personal, es decir, su propio modo de pensar y de sentir. La cultura, en sus diversos grados, unifica una mayor o menor cantidad de individuos en estratos numerosos m\u00e1s o menos en contacto expresivo, que se comprenden entre ellos en grados diversos, etc. Estas diferencias y distinciones hist\u00f3rico-sociales se reflejan en el lenguaje com\u00fan y producen esos \u201cobst\u00e1culos\u201d y aquellas \u201ccausas de error\u201d que han estudiado los pragmatistas.\u00bb As\u00ed queda situado en \u00abla pr\u00e1ctica\u00bb <em>\u2013<\/em>la historia el tema te\u00f3rico del lenguaje, veh\u00edculo de la ciencia.<\/p>\n<p>La misma operaci\u00f3n realiza Gramsci con esta. Por noticias que le llegan de los congresos cient\u00edficos de la \u00e9poca, sigue (casi inexplicablemente en aquellos a\u00f1os y en su situaci\u00f3n) los problemas planteados por la microf\u00edsica <em>\u2013<\/em>por lo que \u00e9l llama, en uno de los <i>Cuadernos, <\/i>los fen\u00f3menos \u00abminimosc\u00f3picos\u00bb<em>\u2013<\/em> y los elabora en su filosof\u00eda. La visible inseparabilidad de observador y fen\u00f3meno en microf\u00edsica le sugiere una nueva noci\u00f3n de objetividad y, partiendo de ella, la sistem\u00e1tica de inserci\u00f3n de la ciencia en la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica: \u00abLo que interesa a la ciencia no es tanto&#8230; la objetividad de lo real cuanto el hombre que elabora sus m\u00e9todos&#8230; , que rectifica constantemente sus instrumentos materiales&#8230; y l\u00f3gicos (incluidos los matem\u00e1ticos); lo que interesa es la cultura\u2026, la relaci\u00f3n del hombre con la realidad por la mediaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda. Incluso en la ciencia, buscar la realidad aparte de los hombres&#8230; [no es m\u00e1s] que una paradoja.\u00bb As\u00ed reelabora Gramsci una tesis fundamental de Marx: \u00abPara la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica <em>\u2013<\/em>escribe Gramsci<em>\u2013<\/em>, el ser no puede separarse del pensamiento, el hombre de la naturaleza, la actividad de la materia, el sujeto del objeto: si se practica esa separaci\u00f3n, se cae&#8230; en la abstracci\u00f3n sin sentido.\u00bb<\/p>\n<p><b>3. Filosof\u00eda: concreci\u00f3n e historicidad.<\/b><\/p>\n<p>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica es filosof\u00eda concreta: empieza por admitir que \u00abtodos los hombres son fil\u00f3sofos\u00bb y luego traza los l\u00edmites y caracteres de esa \u00abfilosof\u00eda espont\u00e1nea\u00bb, hall\u00e1ndolos en el lenguaje, en el sentido com\u00fan y en las representaciones generales (religiosas, m\u00edticas o supersticiosas) del universo. La filosof\u00eda acad\u00e9mica puede tener, seg\u00fan cada fil\u00f3sofo, m\u00e1s o menos enlace con la \u00abespont\u00e1nea\u00bb. Pero dispone de una especial tecnicidad. Ahora bien: la esencia de esa tecnicidad consiste en que el fil\u00f3sofo profesional conoce la historia elaborada de sus problemas, la historia de la filosof\u00eda. Si se tiene en cuenta, adem\u00e1s, que tambi\u00e9n la \u00abfilosof\u00eda espont\u00e1nea\u00bb es hist\u00f3rica, cambia y tiene razones hist\u00f3ricas de cambio, se comprender\u00e1 que en el sentido m\u00e1s inmediato y evidente no se puede ser fil\u00f3sofo, esto es, poseer una concepci\u00f3n del mundo cr\u00edticamente coherente [fil\u00f3sofos no espont\u00e1neos meramente] sin tener conciencia de su historicidad\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abConcretamente, es decir, hist\u00f3ricamente\u00bb, en la pr\u00e1ctica de la humanidad hay que entender la filosof\u00eda. Gramsci repasa brevemente los momentos de la historia de la filosof\u00eda en que los grandes pensadores han ido abriendo el sendero que Marx convertir\u00e1 en ruta central de su pensamiento: Santo Tom\u00e1s, a\u00fan en l\u00ednea con los griegos, pero con mayor \u00e9nfasis, ha ense\u00f1ado que \u00abintellectus speculativus extensione fit practicus\u00bb. Leibniz y Vico se han visto, en el otro extremo, arrebatados por el activismo del pensamiento: \u00abquae magis speculabilia, magis practica\u00bb (Leibniz\u00bb); \u00abverum ipsum factum\u00bb (Vico). Hegel (Gramsci recuerda que en Tertuliano hay una f\u00f3rmula formalmente parecida) ha ense\u00f1ado, por \u00faltimo, que \u00abtodo lo real es racional\u00bb. La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica va a poner esos atisbos en terreno nuevo: no es que la especulaci\u00f3n se extienda a la pr\u00e1ctica, o que le sea paralela, o la disuelva en su seno, sino que la realidad humana es pr\u00e1ctica, hecha por el hombre, y conocerla es hacerla. Por eso es el tema del hombre \u00abel problema primero y principal de la filosof\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p><b>4. El \u00abproblema primero y principal\u00bb<\/b><i>.<\/i><\/p>\n<p>Plante\u00e1ndonos la pregunta \u00ab\u00bfqu\u00e9 es el hombre?\u00bb queremos saber (filos\u00f3ficamente), no su estructura biol\u00f3gica, pues, si de eso se tratara, esperar\u00edamos a tener resultados de la ciencia natural correspondiente, sino esto otro: \u00ab\u00bfQu\u00e9 puede llegar a ser el hombre? Esto es, si el hombre puede dominar su propio destino, si puede \u00abhacerse\u00ab, si puede crearse una vida.\u00bb Todas las filosof\u00edas han fracasado hasta ahora en el tratamiento de esa pregunta porque han considerado al hombre reducido a su individualidad. Pero la humanidad que se presenta en el individuo comporta tres tipos de elementos: primero, el individuo mismo; segundo, \u00ablos otros\u00bb; tercero, \u00abla naturaleza\u00bb. El segundo y el tercer elemento son complejos. El individuo no entra en relaci\u00f3n con los otros y con la naturaleza mec\u00e1nicamente, sino \u00aborg\u00e1nicamente\u00bb (con los otros) y \u00abno simplemente (con la naturaleza) por ser el mismo naturaleza, sino activamente, por medio del trabajo y de la t\u00e9cnica\u00bb (incluyendo en este \u00faltimo concepto tambi\u00e9n los \u00abinstrumentos mentales\u00bb, esto es, la ciencia y la filosof\u00eda). Una \u00faltima precisi\u00f3n lleva a Gramsci a sentar una categor\u00eda <em>\u2013<\/em>\u00abanudamiento\u00bb- que hoy, <i>post factum, <\/i>constituye seguramente una de las respuestas doctrinales marxistas m\u00e1s precisas a la anal\u00edtica existencial. \u00abAdem\u00e1s, esas relaciones&#8230; son activas, conscientes, es decir, corresponden a un grado mayor o menor de inteligencia de ellas que tiene el hombre. Por eso puede decirse que cada uno se cambia a s\u00ed mismo, se modifica, en la medida misma en que cambia y modifica todo el complejo de relaciones del cual \u00e9l es el centro de anudamiento.\u00bb En este punto puede considerarse ultimada la elaboraci\u00f3n gramsciana del concepto de \u00abnaturaleza humana\u00bb de Marx: \u00abQue la \u201cnaturaleza humana\u201d es \u201cel complejo de las relaciones sociales\u201d [como ha dicho Marx], es la respuesta m\u00e1s satisfactoria, ya que incluye la idea de devenir&#8230; Puede tambi\u00e9n decirse que la naturaleza del hombre es la \u201chistoria\u201d.\u00bb<\/p>\n<p><b>5. <\/b><b>La estructura pol\u00edtica de la cultura<\/b><i>.<\/i><\/p>\n<p>Ese mundo y ra\u00edz del hombre que es la historia, la cultura, est\u00e1 diferenciado y es contradictorio. En toda fase de la historia sida ha habido un grupo de hombres con una concepci\u00f3n expl\u00edcita del mundo, tomada de los rectores espirituales de cada sociedad, y otra concepci\u00f3n del mundo, impl\u00edcita al menos en el obrar, en \u00abla pr\u00e1ctica\u00bb, que contradice a aquella. Tal es la estructura cultural inicial de una clase dominada, de un \u00abgrupo subalterno\u00bb en el l\u00e9xico exot\u00e9rico de Gramsci. Partiendo de esa situaci\u00f3n cultural contradictoria y escindida, \u00abla comprensi\u00f3n de s\u00ed<i> <\/i>mismos [de las clases dominadas] se efect\u00faa &#8230; a trav\u00e9s de una lucha de \u201chegemon\u00edas\u201d pol\u00edticas&#8230; primero en el campo de la \u00e9tica, luego en el de la pol\u00edtica, para llegar a una elaboraci\u00f3n superior de la propia concepci\u00f3n de la realidad. La conciencia de ser parte de una determinada fuerza hegem\u00f3nica [= clase social], es decir, la conciencia pol\u00edtica, es la primera fase de una ulterior y progresiva autoconciencia en la cual se unifican finalmente la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica\u00bb, permitiendo el pleno desarrollo de la persona. \u00abAs\u00ed, pues, tampoco la unidad de teor\u00eda y pr\u00e1ctica es un dato de hecho mec\u00e1nico, sino un proceso hist\u00f3rico.\u00bb Cuando el proletariado dominado llega a ser \u00abhegem\u00f3nico\u00bb y a crear su propio Estado, pone las bases de su desarrollo espiritual pleno, llega a un momento de \u00abcatarsis\u00bb en el que deja de estar movido por los viejos intereses ego\u00edstas que le eran antes necesarios para su propia subsistencia. Pero el \u00e9xito en ese desarrollo, en esa creaci\u00f3n cultural, no depende exclusivamente de factores de fuerza. Gramsci recuerda aqu\u00ed la necesidad de la verdad cient\u00edfica y la \u00abnecesaria logicidad formal\u00bb. S\u00f3lo d\u00e1ndose estas puede darse la verdad hist\u00f3rica, que las integra, en realidad, en s\u00ed misma: \u00abEs evidente que una construcci\u00f3n de masas de tal g\u00e9nero no puede realizarse \u00abarbitrariamente\u00bb, en torno a una ideolog\u00eda cualquiera, por la voluntad formalmente constructiva de una personalidad o de un grupo que se lo proponga por fanatismo de las propias concepciones filos\u00f3ficas o religiosas. La adhesi\u00f3n o no adhesi\u00f3n de las masas a una ideolog\u00eda es el modo como se verifica la cr\u00edtica real de la racionalidad y la historicidad de los modos de pensar.\u00bb De aqu\u00ed el desprecio gramsciano (que tambi\u00e9n viene de Marx) por las meras \u00abideolog\u00edas\u00bb, tema heredado por los principales marxistas italianos contempor\u00e1neos, como Cesare Luporini.<\/p>\n<p><b>6. <\/b><b>La fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica del partido comunista.<\/b><\/p>\n<p>Someter el pensamiento a la cr\u00edtica de las masas, elaborar el pensamiento de las masas, es cosa que s\u00f3lo puede conseguirse mediante una determinada \u00aborganicidad\u00bb de los intelectuales de \u00abla pr\u00e1ctica\u00bb. Tal es la fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica del partido comunista por lo que hace a la construcci\u00f3n de la nueva cultura: la organicidad del pensamiento y la integridad cultural no pueden conseguirse m\u00e1s que si existe entre los intelectuales y las masas \u00abla misma unidad que debe existir entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, esto es, si los intelectuales&#8230; [son] org\u00e1nicamente los intelectuales de las masas\u00bb si elaboran y hacen coherentes \u00ablos principios y los problemas que ponen las masas con su actividad pr\u00e1ctica, constituyendo as\u00ed un bloque cultural y social\u00bb.<\/p>\n<p>Publicaciones p\u00f3stumas principales de Gramsci: <i>Letttere dal <\/i><i>carcere, <\/i>1947. <i>Il materialismo storico e la filosofia di Benedetto Croce, <\/i>1948. <i>Gli intellettuali <\/i><i>e <\/i><i>l&#8217;organizza<\/i><i>z<\/i><i>ione della cultura, <\/i>1949. <i>Il Risorgimento, <\/i>1949. <i>Note <\/i><i>su<\/i><i>l <\/i><i>Machiavelli, sulla politica <\/i><i>e <\/i><i>sullo Stato moderno, <\/i>1949. <i>Letteratura e vita nazionale, <\/i>1950. <i>Passato e presente, <\/i>1951.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>7. Mao Tse-tung<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Salvo error por nuestra parte, Sacrist\u00e1n no volvi\u00f3 a escribir sobre el presidente y revolucionario chino.<\/span><\/p>\n<p><b>1. Sentido de la obra de Mao Tse-tung.<\/b><\/p>\n<p>Desde un punto de vista estrictamente t\u00e9cnico-filos\u00f3fico, la obra de Mao Tse-tung es de menor entidad que la de Gramsci, por ejemplo. Pero, por ser el marxismo una \u00abfilosof\u00eda de la pr\u00e1ctica\u00bb la obra del pol\u00edtico y te\u00f3rico chino es sumamente relevante para el desarrollo del marxismo en el siglo XX. La noci\u00f3n gramsciana de filosof\u00eda, inspirada por la obra material de Lenin en Rusia, se centra en la tesis de que la construcci\u00f3n de una sociedad y una cultura es hecho \u00abmucho m\u00e1s filos\u00f3fico\u00bb que el descubrimiento de alguna irrelevante \u00aboriginalidad\u00bb. De acuerdo con ello, la obra de Mao Tse-tung contendr\u00eda la experiencia filos\u00f3fica m\u00e1s importante del marxismo al filo de la segunda mitad del siglo XX.<\/p>\n<p><b>2. La especificidad de la dial\u00e9ctica.<\/b><\/p>\n<p>Si, manteni\u00e9ndose en el \u00e1mbito t\u00e9cnico-filos\u00f3fico, se intenta apresar el objetivo de la producci\u00f3n te\u00f3rica de Mao Tse-tung, se ofrece como f\u00f3rmula compendiosa la siguiente: Mao Tse-tung ha buscado una fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica de las peculiaridades del desarrollo del marxismo en China, y la ha hallado en su teor\u00eda de la \u00abespecificidad de la contradicci\u00f3n\u00bb. Seg\u00fan esta doctrina, la comprensi\u00f3n de la \u00abuniversalidad de la contradicci\u00f3n, de las contradicciones universales que valen (un tanto abstractamente) del mundo entero o de toda la humanidad, exige la comprensi\u00f3n simult\u00e1nea de la especificidad de cada fen\u00f3meno, pues \u00ablo universal existe s\u00f3lo en lo particular\u00bb y la universalidad de la contradicci\u00f3n existe s\u00f3lo en la contradictoriedad espec\u00edfica y concreta de cada ambiente y cada fase hist\u00f3rica de desarrollo. Esta doctrina permite ante todo la elaboraci\u00f3n de la espec\u00edfica \u00abv\u00eda china\u00bb hacia el socialismo y el comunismo. Pero, adem\u00e1s, ha posibilitado a Mao Tse-tung elaborar ciertos temas que afectan a toda la filosof\u00eda pol\u00edtica marxista. Tal es, principalmente, el tema de \u00ablas contradicciones en el seno del pueblo\u00bb. Es \u00e9ste un tipo de contradictoriedad espec\u00edfica, de tensi\u00f3n propia y distinta de la que existe \u00abentre el pueblo y sus enemigos\u00bb. Como se trata de contradicciones espec\u00edficas, su resoluci\u00f3n exige medios tambi\u00e9n propios, que atiendan a una especial dialecticidad (la que existe entre la edificaci\u00f3n de una cultura y una sociedad y la presencia de un pueblo postrado en una situaci\u00f3n de incultura y arca\u00edsmo feudal).<\/p>\n<p><b>Publicaciones principales de Mao Tse-tung hasta 1958<\/b>, en ediciones occidentales: <i>La vie della rivoluzione democratica<\/i>, 1947, en <i>Documenti sulla rivoluzione cinese<\/i>, Roma 1950. <i>La dittadura della democrazia popolare<\/i>, 1948, ibidem. <i>Del giusto modo di trattare le contradizioni tra il popolo<\/i>, 1957. Los fundamentos te\u00f3ricos del pensamiento pol\u00edtico de Mao Tse-tung se encuentran en dos obras conocidas en Occidente tambi\u00e9n durante este per\u00edodo: <i>On Practice<\/i> y <i>On Contradiction<\/i>, en Mao Tse-tung, Selected Works, I, Londres, 1956.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL \u00cdNDICE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas:a Seguimos con la serie de materiales<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17681,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,10,1552],"tags":[2198],"class_list":["post-17652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-manuel-sacristan","category-marxismo","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17652"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17652\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17684,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17652\/revisions\/17684"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}