{"id":17685,"date":"2025-04-19T05:00:11","date_gmt":"2025-04-19T04:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17685"},"modified":"2025-04-19T03:34:10","modified_gmt":"2025-04-19T02:34:10","slug":"nuevo-orden","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17685","title":{"rendered":"\u00bfNuevo Orden?"},"content":{"rendered":"<div class=\"yiv8552208803ydpb15c6b41yiv9217892838ydp52892444pasted-link\">\n<p>El 2 de abril, Donald Trump anunci\u00f3 la imposici\u00f3n de aranceles radicales a pa\u00edses de todo el mundo, golpeando tanto a aliados como a enemigos con enormes barreras comerciales, en lo que supuso un asalto directo a la ideolog\u00eda del \u00ablibre comercio\u00bb. Se impondr\u00eda un arancel del 34 % a China, del 20 % a la Uni\u00f3n Europea, del 49 % a Camboya, del 48 % a Laos, del 46 % a Vietnam, y as\u00ed sucesivamente: cifras calculadas seg\u00fan una f\u00f3rmula matem\u00e1tica simplificada, en la que el d\u00e9ficit comercial de bienes de EE. UU. con un pa\u00eds determinado se divid\u00eda por el valor de las importaciones estadounidenses procedentes de ese pa\u00eds, y ese n\u00famero se divid\u00eda a su vez por la mitad. El <i>Wall Street Journal<\/i> lament\u00f3 que Trump estuviera \u00abvolando por los aires el sistema de comercio mundial\u00bb y volviendo a la \u00abvieja era del proteccionismo comercial\u00bb. El <i>Financial Times<\/i> lo describi\u00f3 como \u00abun acto asombroso de autolesi\u00f3n\u00bb que \u00abtrastornar\u00eda el orden econ\u00f3mico mundial y empa\u00f1ar\u00eda la prosperidad de Estados Unidos\u00bb. Los inversores pronto entraron en crisis. Los principales \u00edndices burs\u00e1tiles se desplomaron y se borraron aproximadamente 10 billones de d\u00f3lares en valor de mercado.<\/p>\n<p>A medida que aumentaban los rendimientos de los bonos, una Casa Blanca nerviosa pareci\u00f3 cambiar de rumbo, reduciendo el tipo arancelario al 10 % para la mayor\u00eda de los pa\u00edses, con la notable excepci\u00f3n de China, donde ahora se han elevado al 125 %. Se han suspendido nuevos aumentos durante noventa d\u00edas. Una vez que finalice este per\u00edodo de espera, no est\u00e1 claro si el plan original del \u00abD\u00eda de la Liberaci\u00f3n\u00bb de Trump ser\u00e1 desechado, suavizado o restablecido. Pero incluso en su forma actual, los aranceles representan un cambio importante en la econom\u00eda global, que los comentaristas de todo el espectro est\u00e1n luchando por interpretar.<\/p>\n<p>La idea de que la agenda de Trump est\u00e1 <a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/sidecar\/posts\/fragile-leviathan\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">dictada<\/a> por las gigantescas empresas tecnol\u00f3gicas se ha desmoronado, ya que pocas empresas pueden perder m\u00e1s con los aranceles que Amazon y Tesla. Tampoco es cierto, como algunos han <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2025\/04\/japanification-trump-trade-war-economy\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">sostenido<\/a>, que los aranceles sean una respuesta al declive del capitalismo estadounidense. Antes de la toma de posesi\u00f3n de Trump, la econom\u00eda estadounidense era relativamente s\u00f3lida, con un alto crecimiento de la productividad, una fuerte inversi\u00f3n y gasto en I+D, y enormes beneficios para sus multinacionales. Otros han <a href=\"https:\/\/www.aberdeeninvestments.com\/en-sg\/investor\/insights-and-research\/could-trump-devalue-the-dollar-with-a-mar-a-lago-accord\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">sugerido<\/a> que Trump quer\u00eda presionar a los estados para que se unieran a un \u00abAcuerdo de Mar-a-Lago\u00bb global en el que el d\u00f3lar se debilitar\u00eda para reforzar la competitividad de la industria manufacturera estadounidense. Pero esto tambi\u00e9n es inveros\u00edmil, ya que desestabilizar\u00eda profundamente el sistema del d\u00f3lar, que es uno de los pilares clave del poder global de EE. UU. que Trump est\u00e1 obsesionado con mejorar.<\/p>\n<p>Los aranceles de Trump parecen, a primera vista, representar una ruptura con el papel hist\u00f3rico del Estado estadounidense en la supervisi\u00f3n del capitalismo global. Desde la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha perseguido con firmeza un \u00fanico proyecto hegem\u00f3nico: construir un \u00abimperio informal\u00bb compuesto por Estados soberanos oficialmente independientes, unidos entre s\u00ed a trav\u00e9s de flujos transfronterizos de comercio e inversi\u00f3n. Estados Unidos tom\u00f3 la iniciativa en la creaci\u00f3n del sistema de Bretton Woods, cuyos controles y salvaguardias permit\u00edan a otros pa\u00edses cierta flexibilidad en la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas fiscales y monetarias independientes, proporcionando un marco estable dentro del cual perseguir una mayor integraci\u00f3n mediante la eliminaci\u00f3n de aranceles y, finalmente, de barreras no arancelarias. En la d\u00e9cada de 1970, el propio Bretton Woods fue dejado de lado y reemplazado por los flujos ininterrumpidos de comercio e inversi\u00f3n de la globalizaci\u00f3n neoliberal: un orden integrado unido por la libre circulaci\u00f3n de capitales bajo el liderazgo estadounidense.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de este proceso, el Estado estadounidense lleg\u00f3 a representar no solo los intereses de su burgues\u00eda nacional, sino tambi\u00e9n los del capital global, imponiendo un \u00abestado de derecho\u00bb internacional para proteger los derechos de propiedad y coordinar entre diferentes naciones. Esto implic\u00f3 la negociaci\u00f3n de acuerdos de libre comercio, as\u00ed como la creaci\u00f3n de una red de instituciones internacionales (el FMI, el Banco Mundial, la OMC) que transformaron las estructuras internas de los Estados-naci\u00f3n individuales, ya que asumieron la responsabilidad de asegurar las condiciones para la acumulaci\u00f3n internacionalizada. La creaci\u00f3n de un mundo sin fisuras de acumulaci\u00f3n de capital tambi\u00e9n significaba controlar la inflaci\u00f3n y aplastar a los trabajadores. Esto requer\u00eda la centralizaci\u00f3n del poder estatal estadounidense en los organismos ejecutivos m\u00e1s directamente responsables de gestionar dicha internacionalizaci\u00f3n, especialmente la Reserva Federal, el Departamento del Tesoro y la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos, cuyo aislamiento de las presiones electorales ayud\u00f3 a desviar los desaf\u00edos proteccionistas.<\/p>\n<p>La rentabilidad de este nuevo orden global apuntal\u00f3 una alianza simbi\u00f3tica entre el capital financiero e industrial. Al permitir una mayor movilidad del capital, la financiarizaci\u00f3n desencaden\u00f3 poderosas fuerzas competitivas que sirvieron para disciplinar tanto a los estados como a los trabajadores, restaurando los beneficios y resolviendo la crisis de la d\u00e9cada de 1970. El estado neoliberal se apart\u00f3 de la legitimaci\u00f3n para atender las necesidades de acumulaci\u00f3n, reduciendo los programas sociales mediante la imposici\u00f3n de una austeridad permanente, al tiempo que vaciaba las instituciones democr\u00e1ticas mediante la burocratizaci\u00f3n del poder estatal. Como resultado, la pol\u00edtica socialdem\u00f3crata lleg\u00f3 a un punto muerto, ya que ning\u00fan sector del gran capital estaba dispuesto a apoyar un compromiso con los trabajadores que pudiera haber relegitimado la acumulaci\u00f3n. El fracaso de la izquierda para ofrecer una salida plausible a las cada vez peores consecuencias sociales allan\u00f3 el camino para las victorias electorales de Trump. La crisis de legitimaci\u00f3n de la que surgi\u00f3 el trumpismo fue resultado de la <i>fuerza del <\/i>capital estadounidense, no de su declive.<\/p>\n<p>Trump est\u00e1 intentando ahora explotar la relativa autonom\u00eda del ejecutivo, un baluarte hist\u00f3rico de la agenda de la globalizaci\u00f3n, para socavar el propio orden mundial. Los aranceles han sido durante mucho tiempo una id\u00e9e fixe personal para Trump, que parece creer que son la clave para el rejuvenecimiento nacional. Sin embargo, aqu\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 en juego una din\u00e1mica pol\u00edtica m\u00e1s profunda. Partes de la derecha nacionalista se han unido en torno a la opini\u00f3n de que el papel de Estados Unidos como gestor del sistema mundial tiene un coste demasiado alto. \u00abLos trabajadores estadounidenses\u00bb, argumentan, han sufrido la desindustrializaci\u00f3n, as\u00ed como la presi\u00f3n a la baja sobre los salarios y la migraci\u00f3n; las peque\u00f1as y medianas empresas han luchado para hacer frente a las importaciones baratas y a un d\u00f3lar alto; y la sociedad en general ha visto c\u00f3mo se canalizaban recursos excesivos para mantener un elaborado Estado imperial.<\/p>\n<p>Trump presenta estos problemas como el resultado de concesiones hechas por administraciones anteriores para atraer a otros estados al sistema liderado por Estados Unidos. Afirma que han disminuido la supremac\u00eda econ\u00f3mica y pol\u00edtica estadounidense, como indica el d\u00e9ficit comercial del pa\u00eds, especialmente en relaci\u00f3n con China, cuyo auge econ\u00f3mico ha dado credibilidad a esta narrativa. La soluci\u00f3n, se nos dice, es revertir los \u00abmalos acuerdos comerciales\u00bb y reconstruir la capacidad de fabricaci\u00f3n despu\u00e9s de d\u00e9cadas de deslocalizaci\u00f3n e internacionalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n: un plan que implicar\u00eda sacar las finanzas de su pedestal y reemplazarlas en cierta medida por empresas manufactureras nacionales.<\/p>\n<p>Pero eso es muy dif\u00edcil de hacer y es casi seguro que no funcionar\u00e1. La globalizaci\u00f3n no puede revertirse simplemente con un golpe de pluma. Su desmantelamiento implicar\u00eda mucho m\u00e1s que simplemente imponer aranceles; requerir\u00eda una serie de controles de capital, as\u00ed como una pol\u00edtica industrial integral, medidas que constituir\u00edan un desaf\u00edo para las fracciones dominantes del capital m\u00e1s grave que cualquier cosa que Trump est\u00e9 dispuesto a contemplar. Su abrupta decisi\u00f3n de cambiar de rumbo una vez que se encontr\u00f3 con los l\u00edmites estructurales de los mercados financieros subraya el hecho de que la autonom\u00eda del estado neoliberal sigue siendo estrictamente relativa. Solo un gobierno con una clara determinaci\u00f3n de enfrentarse al capital, y las fuerzas sociales y pol\u00edticas para llevar a cabo este desaf\u00edo de manera significativa, ser\u00eda capaz de hacer realidad tales ambiciones.<\/p>\n<p>Sin embargo, esto no quiere decir que se subestime el impacto de los aranceles, tanto los que ya se han aplicado como los que pueden estar por venir. La voluble pol\u00edtica comercial de Trump tendr\u00e1 efectos duraderos en la inversi\u00f3n y la confianza empresarial, y en los pr\u00f3ximos meses a\u00fan podr\u00edamos ver una espiral de guerra comercial, una situaci\u00f3n que la globalizaci\u00f3n liderada por Estados Unidos ha impedido durante mucho tiempo. Incluso si Trump se retracta por completo o pierde la Casa Blanca ante los dem\u00f3cratas en las pr\u00f3ximas elecciones, otros estados seguir\u00e1n habiendo perdido la fe en la administraci\u00f3n estadounidense, lo que dificultar\u00e1 el regreso al r\u00e9gimen anterior de libre comercio. Mientras tanto, es casi seguro que los aranceles generar\u00e1n presiones inflacionarias, empeorando las crisis sociales que ayudaron a impulsar a Trump al poder en primer lugar, y aumentando la probabilidad de una recesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Dados los efectos perjudiciales de la globalizaci\u00f3n en los trabajadores, no es de extra\u00f1ar que sectores del movimiento obrero \u2014sobre todo el l\u00edder de United Auto Workers, Sean Fain\u2014 hayan apoyado los aranceles como medio para cambiar el orden existente. Pero los aranceles por s\u00ed solos no son suficientes para revertir la globalizaci\u00f3n, y estos aranceles espec\u00edficos no har\u00e1n nada para fortalecer el poder de la clase trabajadora ni mejorar el nivel de vida; de hecho, bien podr\u00edan hacer lo contrario. La relocalizaci\u00f3n no significar\u00eda necesariamente el regreso de los \u00abbuenos empleos\u00bb al coraz\u00f3n del norte, ni detendr\u00eda el proceso de desarrollo tecnol\u00f3gico responsable de una gran proporci\u00f3n de las p\u00e9rdidas de empleos manufactureros. Lo m\u00e1s probable es que adopte la forma de inversi\u00f3n en el sur de bajos salarios y sin sindicatos, lo que amenaza con socavar a\u00fan m\u00e1s la solidaridad de clase.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay muchas posibilidades de que las pol\u00edticas de Trump sirvan para desacreditar los desaf\u00edos de la izquierda al libre comercio y la globalizaci\u00f3n en un futuro lejano. Centrarse exclusivamente en los aranceles distrae de la tarea m\u00e1s urgente de construir un movimiento de la clase trabajadora que pueda luchar por la redistribuci\u00f3n de los ingresos, la mejora de la seguridad laboral, los programas sociales y una transici\u00f3n ecol\u00f3gica. Lo que est\u00e1 en juego aqu\u00ed no es la \u00abcompetitividad estadounidense\u00bb, sino la necesidad de democratizar la inversi\u00f3n. Esto implicar\u00eda imponer l\u00edmites a la capacidad del capital para disciplinar a los Estados y a los trabajadores mediante la amenaza de \u00absalida\u00bb. Pero tambi\u00e9n significar\u00eda desarrollar mecanismos de planificaci\u00f3n a trav\u00e9s de los cuales las fuerzas populares puedan ejercer control sobre los recursos de la sociedad. En ausencia de tales mecanismos, ser\u00e1 imposible construir un sistema comercial que sirva a los trabajadores tanto dentro como fuera de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Sidecar<\/em>, 10 de abril de 2025 (<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/sidecar\/posts\/new-order\">https:\/\/newleftreview.org\/sidecar\/posts\/new-order<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 2 de abril, Donald Trump anunci\u00f3 la imposici\u00f3n de aranceles radicales a pa\u00edses de todo el mundo, golpeando tanto<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17686,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,31,1548],"tags":[],"class_list":["post-17685","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-eeuu","category-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17685"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17685\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17687,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17685\/revisions\/17687"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17686"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}