{"id":17688,"date":"2025-04-20T05:00:53","date_gmt":"2025-04-20T04:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17688"},"modified":"2025-04-20T04:07:19","modified_gmt":"2025-04-20T03:07:19","slug":"una-explicacion-marxista-del-mediterraneo-medieval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17688","title":{"rendered":"Una explicaci\u00f3n marxista del Mediterr\u00e1neo medieval"},"content":{"rendered":"<p><em>Chris Wickham es uno de los historiadores marxistas m\u00e1s conocidos de la Edad Media. En su libro <\/em>The Donkey and the Boat<em>, ofrece una ambiciosa explicaci\u00f3n de la din\u00e1mica interna de la econom\u00eda mediterr\u00e1nea precapitalista.<\/em><\/p>\n<div class=\"img-preview-wrapper\"><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/the-donkey-and-the-boatc.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-17689\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/the-donkey-and-the-boatc.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"302\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/the-donkey-and-the-boatc.jpg 364w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/the-donkey-and-the-boatc-199x300.jpg 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Los burros son animales amigables: inteligentes y pacientes, se han utilizado durante milenios para transportar la m\u00e1s amplia variedad de objetos y productos. Sin embargo, su humilde e importante trabajo para los humanos rara vez ha atra\u00eddo la atenci\u00f3n de los estudiosos.<\/p>\n<p>El libro de Chris Wickham <a href=\"https:\/\/global.oup.com\/academic\/product\/the-donkey-and-the-boat-9780198856481\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>The Donkey and the Boat<\/i><\/a> hace justicia al noble burro, mostrando precisamente la importancia del intercambio econ\u00f3mico a nivel local y regional (de hecho, por parte de los burros) en comparaci\u00f3n con el papel del comercio de larga distancia, y el barco como objeto de mayor atenci\u00f3n por parte de los historiadores. Esto desaf\u00eda el prejuicio de juzgar una econom\u00eda como \u00abdin\u00e1mica\u00bb bas\u00e1ndose en la participaci\u00f3n de ciertas regiones o pa\u00edses en el comercio \u00abextranjero\u00bb de larga distancia.<\/p>\n<p>Wickham corrige esta visi\u00f3n distorsionada con especial atenci\u00f3n al Mediterr\u00e1neo medieval. Tambi\u00e9n reeval\u00faa las econom\u00edas precapitalistas en general y, por lo tanto, toda nuestra forma de ver las econom\u00edas en la historia. <i>El burro y el barco<\/i> hace hincapi\u00e9 en el papel de la complejidad econ\u00f3mica regional, que recupera la centralidad de la producci\u00f3n agr\u00edcola o artesanal, la demanda local tanto de las \u00e9lites terratenientes u oficiales como de los campesinos, y del intercambio local y de media distancia de estos productos.<\/p>\n<p>Wickham ense\u00f1\u00f3 en la Universidad de Birmingham durante casi treinta a\u00f1os antes de convertirse en profesor Chichele de Historia Medieval en Oxford en 2005. Hab\u00eda comenzado a trabajar en la relaci\u00f3n entre la historiograf\u00eda y la teor\u00eda marxista ya en la d\u00e9cada de 1980, empezando con el <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/past\/article-abstract\/103\/1\/3\/1475885?redirectedFrom=fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">art\u00edculo \u00ab<\/a>La otra transici\u00f3n: del mundo antiguo al feudalismo\u00bb en 1984. Sin embargo, en <i>The Donkey and the Boat<\/i>, Wickham vuelve a centrar su atenci\u00f3n en los procesos de intercambio en su relaci\u00f3n con las relaciones de producci\u00f3n, en una \u00e9poca (los a\u00f1os 950 a 1180) que se hab\u00eda considerado fundamental para la formaci\u00f3n de una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n comercial que conducir\u00eda a una manifestaci\u00f3n temprana de la formaci\u00f3n econ\u00f3mica capitalista.<\/p>\n<p>El trabajo de Wickham enfatiza que el comercio de larga distancia no fue el \u00fanico \u2014quiz\u00e1s ni siquiera el principal\u2014 elemento de cambio y desarrollo en las econom\u00edas mediterr\u00e1neas. Pues estaba conectado al comercio local y regional, que representaba un elemento crucial de esas econom\u00edas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Es muy com\u00fan descuidar lo local, a veces casi por completo; es menos atractivo, m\u00e1s cotidiano. Se menciona de pasada y luego se pasa a otra cosa; no se analiza en detalle. Pero es el n\u00facleo; tenemos que empezar por ah\u00ed si queremos entender el sistema econ\u00f3mico en su conjunto. Y eso nos lleva al t\u00edtulo de este libro: tenemos que estudiar el burro [el intercambio local] as\u00ed como el barco [el comercio de larga distancia].<\/p>\n<p>Como veremos, para Wickham, comprender el \u00absistema econ\u00f3mico en su conjunto\u00bb tambi\u00e9n significa comprender las relaciones de clase y, con ello, la lucha de clases que determin\u00f3 el desarrollo de la din\u00e1mica econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><strong>Volver a lo local<\/strong><\/p>\n<p>La posici\u00f3n de Wickham est\u00e1 relacionada con los debates econ\u00f3micos hist\u00f3ricos, estimulados por la historiograf\u00eda marxista brit\u00e1nica, que condujeron a una profunda revoluci\u00f3n en el pensamiento econ\u00f3mico hist\u00f3rico. Pero vayamos por orden. El dinamismo de la producci\u00f3n \u00ablocal\u00bb, tanto campesina como artesanal, probablemente tenga sus ra\u00edces en el c\u00e9lebre debate Dobb-Sweezy sobre la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo.<\/p>\n<p>Paul Sweezy enfatiz\u00f3 el papel del mercado y la econom\u00eda de intercambio en el declive del feudalismo y el auge del capitalismo. Consider\u00f3 que la econom\u00eda feudal produc\u00eda para el se\u00f1or, su s\u00e9quito y la poblaci\u00f3n dependiente, es decir, para un c\u00edrculo limitado. Maurice Dobb, en cambio, hizo hincapi\u00e9 en el papel de los peque\u00f1os productores en el desarrollo del capitalismo (con especial atenci\u00f3n al caso ingl\u00e9s), que se convirtieron en agentes de las innovaciones econ\u00f3micas y comerciales. En este marco, por ejemplo, los peque\u00f1os propietarios de la Baja Edad Media y principios de la era moderna se convirtieron en actores importantes en los mercados. Al mismo tiempo, Dobb tambi\u00e9n argument\u00f3 que los peque\u00f1os productores artesanales pueden haber estado entre los actores clave en la formaci\u00f3n y el desarrollo de la manufactura.<\/p>\n<p>Wickham tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en el papel de los peque\u00f1os productores, en lugar del gran capital comercial, en el desarrollo de la manufactura. Otro paso fundamental en esta direcci\u00f3n lo dio Rodney Hilton, historiador medieval y profesor de Birmingham, quien, con sus estudios sobre la econom\u00eda inglesa de finales de la Edad Media, ha ofrecido notables ejemplos de este papel de los peque\u00f1os productores en la din\u00e1mica econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Wickham retoma expl\u00edcitamente esta idea en relaci\u00f3n con diversos temas, entre otros sobre la relaci\u00f3n entre la lucha de clases y la din\u00e1mica econ\u00f3mica, como veremos m\u00e1s adelante. Este debate ha dado lugar recientemente a importantes avances historiogr\u00e1ficos, especialmente en el mundo anglosaj\u00f3n (no solo Wickham, sino tambi\u00e9n John Haldon y Jairus Banaji, un historiador marxista indio que publica en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>Esto no quiere decir, por supuesto, que las relaciones de intercambio a gran escala no pudieran haber influido en la estructuraci\u00f3n de la econom\u00eda (algo que ni siquiera Dobb neg\u00f3 en el famoso debate con Sweezy). Pero sigue siendo cierto, incluso en estos sistemas, que las estructuras de intercambio regional permiten mantener unidas estas relaciones m\u00e1s largas. En el mundo preindustrial, ciertamente exist\u00edan sistemas de transporte a larga distancia y a gran escala. Sin embargo, incluso en la econom\u00eda contempor\u00e1nea, el papel del comercio a larga distancia no es tan importante como cabr\u00eda pensar. Wickham escribe que las exportaciones estadounidenses solo han superado el 10 % del PIB anual en una ocasi\u00f3n en los dos \u00faltimos siglos y, en su mayor\u00eda, han sido inferiores al 7 %; las exportaciones francesas e italianas solo superaron el 20 % despu\u00e9s de 2000 y las brit\u00e1nicas nunca han superado el 25 % del PIB.<\/p>\n<p>El retorno a la escala local permite un an\u00e1lisis integrado de la econom\u00eda que tiene mayor fuerza explicativa que el desarrollado por la teor\u00eda de los sistemas mundiales, que tuvo su principal exponente \u2014en cierto sentido, su fundador\u2014 en Immanuel Wallerstein. \u00c9l enfatiz\u00f3 precisamente la escala del sistema global como la unidad primaria del an\u00e1lisis social y econ\u00f3mico: Uno de los resultados de esto es que las teor\u00edas de sistemas mundiales relacionadas con los principales desarrollos econ\u00f3micos del per\u00edodo moderno, que ponen gran \u00e9nfasis en las conexiones internacionales, no tienen una fuerza explicativa real.<\/p>\n<p>Las preguntas que Wickham propone responder son: \u00bfQui\u00e9n produce? \u00bfQui\u00e9n vende? \u00bfQui\u00e9n compra? \u00bfD\u00f3nde comienza el motor del intercambio y qu\u00e9 lo mantiene en marcha? En Wallerstein falta el enfoque en las transformaciones productivas internas, hay un \u00e9nfasis en la distribuci\u00f3n en lugar de la producci\u00f3n. Wickham vincula los mercados a escala regional con la producci\u00f3n y con las relaciones de clase que ayudan a definir las capacidades de compra e inversi\u00f3n (en este siguiente Hilton, como veremos):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pero centrarse en las econom\u00edas regionales individuales como base para un an\u00e1lisis de la transici\u00f3n al capitalismo es, sin duda, un procedimiento mejor que la invocaci\u00f3n de las interrelaciones econ\u00f3micas globales como causa principal de esa transici\u00f3n, una invocaci\u00f3n que caracteriz\u00f3 la teor\u00eda de los sistemas mundiales de Immanuel Wallerstein en la d\u00e9cada de 1970 y que ahora caracteriza la de muchos te\u00f3ricos deseosos de evitar el eurocentrismo. Este deseo es loable, pero una consecuencia de ello es que las relaciones de intercambio internacional est\u00e1n investidas precisamente del tipo de poder explicativo que todo este libro trata de demoler.<\/p>\n<p><strong>Modos de producci\u00f3n y antropolog\u00eda cultural<\/strong><\/p>\n<p>Una de las cuestiones fundamentales de Wickham es comprender lo que puede llamarse (y lo que \u00e9l llama) la \u00abl\u00f3gica\u00bb interna de esas econom\u00edas. No podemos analizar todas las econom\u00edas con los conceptos y enfoques desarrollados para la econom\u00eda contempor\u00e1nea. El problema se ha abordado de diferentes maneras. Como argumenta el propio Wickham, la antropolog\u00eda substantivista ha desempe\u00f1ado un papel clave a la hora de abordar el problema. Esto se refiere a la perspectiva de estudiosos como Karl Polanyi y, m\u00e1s tarde, Marshall Sahlins. Esta corriente de pensamiento hace hincapi\u00e9 en c\u00f3mo los seres humanos dependen del entorno natural y social para su sustento y, por lo tanto, la econom\u00eda debe estudiar el intercambio entre los seres humanos y el entorno social y natural en su totalidad.<\/p>\n<p>Wickham ya hab\u00eda expresado una opini\u00f3n favorable de la antropolog\u00eda substantivista en su libro de 2005 <i>Framing the Early Middle Ages: Europe and the Mediterranean, 400\u2013800, <\/i>donde hab\u00eda se\u00f1alado que los estudiosos de esta escuela de pensamiento hab\u00edan debatido largamente si la econom\u00eda como sistema deb\u00eda entenderse esencialmente en t\u00e9rminos de las reglas que caracterizan el intercambio con fines de lucro, o si las formas alternativas de intercambio deb\u00edan analizarse de acuerdo con reglas diferentes.<\/p>\n<p>Wickham tambi\u00e9n se\u00f1ala esto en su nuevo libro, donde enfatiza el papel desempe\u00f1ado por la investigaci\u00f3n emp\u00edrica de los antrop\u00f3logos sustantivistas en la apertura de nuevos horizontes. Como escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El desaf\u00edo m\u00e1s sistem\u00e1tico a esto, por supuesto, proviene del propio marxismo, que da por sentado que las reglas capitalistas son contingentes y pueden ser reemplazadas en el futuro; pero esto ha seguido siendo un desaf\u00edo a nivel de la teor\u00eda econ\u00f3mica y pol\u00edtica, ya que hasta ahora ha sido dif\u00edcil establecer ejemplos emp\u00edricos reales de econom\u00edas poscapitalistas a largo plazo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">De hecho, el desaf\u00edo emp\u00edrico m\u00e1s sostenido ha venido de la antropolog\u00eda substantivista, que ha identificado y teorizado las pr\u00e1cticas econ\u00f3micas de sociedades relativamente igualitarias en todo el mundo, que suelen ser muy divergentes de cualquier l\u00f3gica capitalista; pero en la pr\u00e1ctica este trabajo se ha limitado principalmente a sociedades sin clases, y se ampl\u00eda menos bien cuando entran en juego cuestiones de dominaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Para Polanyi, la econom\u00eda adquiere estabilidad y unidad a trav\u00e9s de la interdependencia de sus partes: \u00abesto se logra a trav\u00e9s de la combinaci\u00f3n de unos pocos patrones que pueden llamarse formas de integraci\u00f3n [. . .]: emp\u00edricamente, encontramos que los patrones principales son la reciprocidad, la redistribuci\u00f3n y el intercambio\u00bb. Estas son, por lo tanto, categor\u00edas muy diferentes de las del modo de producci\u00f3n, sobre todo porque, como dice Wickham, no tienen en cuenta las relaciones de clase.<\/p>\n<p>Polanyi hab\u00eda sostenido que el auge de los mercados estaba vinculado al hecho de que la tierra y los alimentos se movilizaban a trav\u00e9s del intercambio, y el trabajo se convirti\u00f3 en una mercanc\u00eda que se compraba en el mercado. Pero sabemos que en el capitalismo el trabajo no es \u00ablibre\u00bb y que los sistemas capitalistas pueden explotar la coerci\u00f3n directa, como a trav\u00e9s de la esclavitud, como lo demuestra en particular Banaji. El \u00abmercado libre\u00bb de trabajo no es capitalismo. Como muestra Wickham, examinar el modo de producci\u00f3n implica examinar una totalidad econ\u00f3mica que Polanyi, con sus diversos intercambios, es incapaz de ver.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en <i>Historical Materialism<\/i> en 2008, Wickham <a href=\"https:\/\/brill.com\/view\/journals\/hima\/16\/2\/article-p3_1.xml\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">hab\u00eda se\u00f1alado<\/a> que el enfoque de Polanyi desaf\u00eda de alguna manera la existencia de cualquier ley econ\u00f3mica general, como la ley de la oferta y la demanda. En la revolucionaria <i>Stone Age Economics <\/i>de Sahlins (publicada en 1972), encontramos importantes reflexiones sobre las llamadas \u00abeconom\u00edas primitivas\u00bb, con una cr\u00edtica abierta a la extensi\u00f3n arbitraria de las categor\u00edas econ\u00f3micas contempor\u00e1neas a sociedades de otro tipo.<\/p>\n<p>Al igual que Polanyi, hace hincapi\u00e9 en la necesidad de ver la econom\u00eda en el contexto de las relaciones sociales generales: \u00abUna transacci\u00f3n material suele ser un episodio moment\u00e1neo en una relaci\u00f3n social continua\u00bb. El intercambio est\u00e1 innegablemente vinculado a la dimensi\u00f3n de la sociedad en su conjunto: \u00abtodo intercambio, al incorporar alg\u00fan coeficiente de sociabilidad, no puede entenderse en sus t\u00e9rminos materiales al margen de sus t\u00e9rminos sociales\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed, en Sahlins tenemos una comparaci\u00f3n directa entre las econom\u00edas \u00abburguesas\u00bb y \u00abprimitivas\u00bb, pero falta la posibilidad de encontrar una base te\u00f3rica apropiada para las otras econom\u00edas precapitalistas en su variedad, seg\u00fan sus l\u00f3gicas espec\u00edficas. De hecho, el pensamiento de Sahlins, y el de su antiguo alumno David Graeber, tiene resultados cada vez m\u00e1s culturalistas. Cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil distinguir la actividad econ\u00f3mica de la combinaci\u00f3n general de relaciones socioculturales. Por ejemplo, la antropolog\u00eda substantivista tiende a no distinguir los intercambios que tienen un significado puramente ritual (intercambios de regalos en un contexto ritual) de los intercambios econ\u00f3micos relacionados con la perpetuaci\u00f3n material de la sociedad. Sahlins, en el prefacio de 2003 de <i>Stone Age Economics<\/i>, sostiene que el m\u00e9rito de su libro es precisamente que nos ha animado a repensar la econom\u00eda o la pol\u00edtica simplemente como parte de la cultura:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No es que haya disminuido el inter\u00e9s por las m\u00faltiples variedades sociales de la vida material o pol\u00edtica, sino que lo que se hab\u00eda llamado con confianza \u00abla econom\u00eda\u00bb o \u00abel sistema pol\u00edtico\u00bb se est\u00e1 replanteando como \u00abla cultura\u00bb. En lugar de una esfera de existencia separada, la actividad econ\u00f3mica se percibe como englobada en el orden cultural. . . . Me gustar\u00eda pensar en <i>Stone Age Economics<\/i> como una contribuci\u00f3n temprana a ese deseable fin.<\/p>\n<p>Pero a medida que el v\u00ednculo entre lo cultural y lo econ\u00f3mico se vuelve inseparable, sostiene Wickham, se pierden las din\u00e1micas econ\u00f3micas, as\u00ed como la capacidad de comprender las relaciones de dominaci\u00f3n de clase.<\/p>\n<p>Siguiendo las categor\u00edas te\u00f3ricas marxistas, Wickham adopta el concepto de modo de producci\u00f3n. Analizar un modo de producci\u00f3n significa comprender c\u00f3mo una sociedad moviliza el trabajo social, considerando esto en el contexto de las relaciones humanas con el entorno natural, las relaciones sociales entre las personas, las estructuras institucionales del Estado y la sociedad que gu\u00edan estas relaciones, y las ideas a trav\u00e9s de las cuales se transmiten estas relaciones.<\/p>\n<p>Este enfoque se basa en la convicci\u00f3n de Wickham, ya expresada en un art\u00edculo para <i>Historical Materialism<\/i> en 2008, de que \u00abla forma en que las t\u00e9cnicas y el proceso de trabajo, por un lado, interact\u00faan con la explotaci\u00f3n y la resistencia, por otro, depende de la l\u00f3gica econ\u00f3mica de modos espec\u00edficos\u00bb. Como escribi\u00f3 John Haldon, otro de los referentes de Wickham, en su obra <i>The State and the Tributary Mode of Production <\/i>(1993), el concepto de modo de producci\u00f3n puede ser un instrumento para interpretar la especificidad de los sistemas econ\u00f3micos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Si se teoriza adecuadamente (es decir, si las relaciones entre sus elementos constitutivos son coherentes), deber\u00eda servir como un dispositivo heur\u00edstico destinado a sugerir qu\u00e9 preguntas deben hacerse a la evidencia sobre un conjunto particular de relaciones sociales y econ\u00f3micas, y c\u00f3mo se puede empezar a comprender los datos hist\u00f3ricos dispares y desarticulados como representativos de una totalidad social din\u00e1mica.<\/p>\n<p><strong>Dos l\u00f3gicas<\/strong><\/p>\n<p>Por su parte, Wickham define principalmente dos l\u00f3gicas de los sistemas de producci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Existen diferencias fundamentales entre, en particular, los sistemas econ\u00f3micos que se basan sobre todo en la obtenci\u00f3n de excedentes en productos, servicios o dinero de los campesinos y los que se basan sobre todo en el pago de sueldos o salarios a los trabajadores. Tambi\u00e9n hay otros sistemas de este tipo, pero estos dos han sido los m\u00e1s extendidos en la historia documentada.<\/p>\n<p>El primero de los dos, lo que Marx llam\u00f3 el modo de producci\u00f3n feudal, fue el m\u00e1s extendido y duradero de todos; el capitalismo, el segundo, solo ha tenido un par de siglos de existencia como modo dominante. Pero es el capitalismo cuya l\u00f3gica interna y cuyos patrones de desarrollo y cambio han sido, con mucho, los m\u00e1s estudiados, desde el propio Marx en adelante.<\/p>\n<p>Vale la pena enfatizar aqu\u00ed que la comprensi\u00f3n de Wickham del modo de producci\u00f3n feudal coincide con lo que Haldon y el economista egipcio Samir Amin han llamado el modo de producci\u00f3n tributario. Para intentar resumir la definici\u00f3n de Haldon: este modo se basa en un sistema de extracci\u00f3n de excedentes de la producci\u00f3n campesina y, en \u00faltima instancia, depende de la coerci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abImpuesto\u00bb y \u00abrenta\u00bb son dos formas posibles que adopta esta extracci\u00f3n coercitiva del excedente. Haldon sugiere que las dos formas de apropiaci\u00f3n del excedente forman un continuo: el impuesto y la renta son solo dos subdivisiones de la misma forma de extracci\u00f3n del excedente, y este excedente se distribuye entre diferentes niveles de la \u00e9lite (por ejemplo, terratenientes y burocracia estatal). Estas \u00e9lites podr\u00edan apropiarse del excedente directamente en forma de renta o indirectamente en forma de salarios a trav\u00e9s de la redistribuci\u00f3n de los ingresos fiscales.<\/p>\n<p>La referencia al dinamismo econ\u00f3mico de los peque\u00f1os productores, que debe verse en su relaci\u00f3n conflictiva y de clase con los se\u00f1ores, es un aspecto del an\u00e1lisis del sistema feudal que nos lleva de vuelta a los an\u00e1lisis de Dobb y (a\u00fan m\u00e1s) de Hilton. Este \u00faltimo critic\u00f3 a historiadores convencionales como Georges Duby precisamente porque solo ve\u00edan un lado de la din\u00e1mica de la econom\u00eda feudal. En un comentario que sigue siendo extraordinariamente eficaz hoy en d\u00eda, y que merece la pena citar en su totalidad, Hilton afirma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00c9l [Duby] hace hincapi\u00e9 en la presi\u00f3n del se\u00f1or sobre el campesino. No presta la misma atenci\u00f3n a los esfuerzos de los campesinos por retener para s\u00ed mismos la mayor parte posible del excedente para la subsistencia, dado el equilibrio sociopol\u00edtico de fuerzas. Pero esta resistencia campesina fue de crucial importancia en el desarrollo de las comunas rurales, la extensi\u00f3n de la tenencia y el estatus libres, la liberaci\u00f3n de las econom\u00edas campesinas y artesanales para el desarrollo de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas y, finalmente, el surgimiento del empresario capitalista.<\/p>\n<p>La lucha de clases influye en la cantidad de excedente que queda en manos de los campesinos, pero tambi\u00e9n en c\u00f3mo y cu\u00e1nto pueden actuar en los mercados, y en su estatus personal (libre o no). As\u00ed, como en Wickham, el dinamismo de este modo de producci\u00f3n solo puede derivar, en primer lugar, de la funci\u00f3n de los peque\u00f1os productores.<\/p>\n<p>Wickham menciona que se bas\u00f3 en el enfoque de Hilton sobre el conflicto de clases en el desarrollo econ\u00f3mico del sistema feudal. El elemento de participaci\u00f3n en el intercambio de la sociedad rural tras la extracci\u00f3n del excedente se encuentra en Hilton, uno de los aspectos que Wickham remonta al desarrollo de las econom\u00edas mediterr\u00e1neas en los siglos abordados en el libro y en la egipcia en particular:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">He argumentado que el marco para un crecimiento serio en este per\u00edodo fue, emp\u00edricamente, doble. Era necesario que hubiera suficiente demanda de la \u00e9lite (es decir, la demanda de los terratenientes, los funcionarios del Estado y el propio Estado, o de las ciudades como colectividades y de los ricos urbanos como individuos) para permitir el desarrollo de especializaciones productivas, en particular en telas, herrer\u00eda y (lo m\u00e1s visible pero menos importante) cer\u00e1mica, adem\u00e1s de algunos productos alimenticios, en particular el vino y el aceite de oliva, y ayudar a establecer o mantener las redes que mov\u00edan los bienes, lo que los har\u00eda disponibles para todos. Y tambi\u00e9n era necesaria la demanda campesina para el desarrollo de mercados masivos (seg\u00fan los est\u00e1ndares medievales), lo que a su vez podr\u00eda permitir el desarrollo de la producci\u00f3n en masa (de nuevo seg\u00fan los est\u00e1ndares medievales). Estos no solo eran complementarios, sino necesarios para que el crecimiento a la escala que hemos visto fuera posible en algunas regiones.<\/p>\n<p><strong>Lucha de clases e instituciones<\/strong><\/p>\n<p>La visi\u00f3n de Wickham del modo de producci\u00f3n feudal, que se hace eco de la visi\u00f3n de Amin y Haldon de la sustancial \u00abcontinuidad\u00bb entre la tributaci\u00f3n y la renta, vuelve a plantear la cuesti\u00f3n del papel del Estado en la vida econ\u00f3mica, un aspecto que el propio Wickham destaca:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las instituciones estatales, sin embargo, son otro asunto. He argumentado que fueron menos dominantes en la estructuraci\u00f3n de la econom\u00eda durante nuestro per\u00edodo que bajo el Imperio Romano; de todos modos, a nivel regional, la \u00fanica instituci\u00f3n que tuvo m\u00e1s efecto en la econom\u00eda en nuestro per\u00edodo fue, de hecho, el Estado, a trav\u00e9s de sus impuestos, sus estructuras burocr\u00e1ticas m\u00e1s amplias, la regularizaci\u00f3n, al menos potencial, de los costes de transacci\u00f3n en su \u00e1rea de gobierno y, por supuesto, su poder adquisitivo, junto con el de sus funcionarios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Este punto es al menos un gui\u00f1o a los argumentos de la Nueva Econom\u00eda Institucional (NEI), pero yo dir\u00eda que en nuestras regiones la demanda estatal y oficial (m\u00e1s la inversi\u00f3n) fue bastante m\u00e1s importante que la disminuci\u00f3n de los costes de transacci\u00f3n y otras medidas para fomentar la estabilidad y la fluidez econ\u00f3micas, en las que tienden a centrarse los te\u00f3ricos de la NEI, aunque, sin duda, los estados de todo el mundo ayudaron a respaldar el cumplimiento de los contratos y la seguridad en las zonas de mercado, y la regularidad de las expectativas a medida que los comerciantes viajaban (como hicieron todas las potencias medievales, de hecho, pero los estados eran mejores en ello).<\/p>\n<p>La NEI es una escuela econ\u00f3mica que enfatiza el papel de las instituciones en la determinaci\u00f3n y el cambio de las actividades econ\u00f3micas: esta escuela ha influido profundamente en la historia econ\u00f3mica en los \u00faltimos a\u00f1os, como lo demuestra, por ejemplo, el \u00e9xito de <i>Institutions and the Path to the Modern Economy: Lessons from Medieval Trade<\/i> (2006) de Avner Greif, que tambi\u00e9n se centra en las econom\u00edas mediterr\u00e1neas medievales. La NIE define como instituciones aquellos sistemas interconectados de reglas, creencias, normas y organizaciones que gu\u00edan y motivan el comportamiento de los actores econ\u00f3micos. Pero estos sistemas interconectados de reglas, podemos decir siguiendo a Wickham, est\u00e1n determinados por las relaciones sociales y pol\u00edticas que unen a los actores que act\u00faan en el mercado, es decir, por la forma en que la lucha de clases cambia estas mismas reglas.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, volvemos a llegar al papel crucial de la lucha de clases, ya que influye no solo en el excedente disponible para las clases dominantes y productoras en una econom\u00eda feudal (y, por lo tanto, como explica Wickham, en la din\u00e1mica de la demanda econ\u00f3mica), sino tambi\u00e9n en las \u00abinstituciones\u00bb. Hilton hab\u00eda se\u00f1alado, por ejemplo, c\u00f3mo precisamente los grupos emergentes de la clase productora pod\u00edan enfrentarse a la clase dominante en cuestiones como las medidas para regular el mercado de bienes de consumo, la tierra y el trabajo. Wickham muestra as\u00ed la vitalidad de las categor\u00edas marxianas de an\u00e1lisis econ\u00f3mico que hab\u00edan sido desarrolladas en particular por la historiograf\u00eda social brit\u00e1nica derivada de los historiadores vinculados a la revista <i>Past and Present<\/i> (que comenz\u00f3 a publicarse en 1952).<\/p>\n<p>Su posici\u00f3n muestra similitudes no solo con el an\u00e1lisis de Hilton, sino tambi\u00e9n con el de Christopher Hill, quien en sus trabajos sobre la revoluci\u00f3n inglesa hab\u00eda enfatizado el papel de la lucha pol\u00edtica en la determinaci\u00f3n de las transformaciones de las instituciones econ\u00f3micas. Una vez m\u00e1s, la posici\u00f3n de la NIE, que considera las instituciones como algo aislado de la din\u00e1mica del conflicto entre clases sociales (como ya anticip\u00f3 Hilton) y de la din\u00e1mica de la demanda y la inversi\u00f3n que dependen del control del excedente (como ya expresaron Dobb y Hilton, pero retomado y aclarado por Wickham), revela su abstracci\u00f3n e incapacidad para aclarar la realidad econ\u00f3mica. La tradici\u00f3n marxista del an\u00e1lisis econ\u00f3mico muestra una vez m\u00e1s su utilidad para comprender la din\u00e1mica de la historia econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Michele Campopiano es profesor de historia medieval en la Universidad de Catania. Ha publicado sobre la historia econ\u00f3mica de la Edad Media y la historia del pensamiento pol\u00edtico italiano.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Jacobin<\/em>, 31 de marzo de 2025 (<a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2025\/03\/marxism-economic-history-medieval-mediterranean\">https:\/\/jacobin.com\/2025\/03\/marxism-economic-history-medieval-mediterranean<\/a>)<br \/>\nImagen de portada: Tienda de orfebrer\u00eda (1300-1372) en Par\u00eds, Francia, de Jean (Jehan) de Mandeville. (Leemage\/Corbis v\u00eda Getty Images) Fragmento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chris Wickham es uno de los historiadores marxistas m\u00e1s conocidos de la Edad Media. 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