{"id":17846,"date":"2025-05-15T05:00:43","date_gmt":"2025-05-15T04:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17846"},"modified":"2025-05-15T05:48:11","modified_gmt":"2025-05-15T04:48:11","slug":"martin-heidegger-y-karel-kosik","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=17846","title":{"rendered":"Martin Heidegger y Karel Kos\u00edk: relaci\u00f3n filos\u00f3fica y terminol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"<div>En la Rep\u00fablica Checoslovaca de finales de la d\u00e9cada de 1950, tras un periodo gubernamentalmente muy restrictivo con respecto a las artes o la filosof\u00eda, empieza a producirse un proceso de apertura o \u00abdeshielo\u00bb cultural. Entre otras cosas, se traducen al checo obras de autores que hasta entonces hab\u00edan sido rechazados por \u00abidealistas\u00bb o \u00abburgueses\u00bb, como S\u00f8ren Kierkegaard, Jean-Paul Sartre o Martin Heidegger, y una parte de la intelectualidad del pa\u00eds se acerca a corrientes como el existencialismo. Es tambi\u00e9n el caso de Karel Kos\u00edk, quien, de la mano de su profesor y amigo, Jan Pato\u010dka, comienza a leer en seminario la obra del escritor de\u00a0<i>Ser y tiempo<\/i>. Y, a partir de entonces, su relaci\u00f3n filos\u00f3fica con el pensador alem\u00e1n s\u00f3lo har\u00e1 que profundizarse con el tiempo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Aparentemente, los primeros frutos p\u00fablicos de esa relaci\u00f3n se producen en 1960, cuando Kos\u00edk pronuncia dos conferencias. La primera, en septiembre de 1960, en el Coloquio Internacional de Royaumont, Francia, dedicada a la cuesti\u00f3n de la dial\u00e9ctica, se publicar\u00e1 un a\u00f1o despu\u00e9s en el n\u00famero 63 de la revista italiana <i>Aut-Aut<\/i>. En ella, Kos\u00edk expone algunas de las \u00abideas fundamentales\u00bb que m\u00e1s tarde se encontrar\u00e1n en su libro\u00a0<i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i>, del que hablaremos un poco m\u00e1s abajo. La segunda, en diciembre de ese mismo a\u00f1o, en el Club de la Uni\u00f3n de Escritores Checoslovacos, titulada \u00abMarxismo y existencialismo\u00bb y de la que no hay indicios de conservaci\u00f3n. En esta \u00faltima se ocupa, seg\u00fan sus propias palabras un poco despu\u00e9s, tambi\u00e9n en\u00a0<i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i>\u00a0(1963), \u00abdel descubrimiento de algunos aspectos de la subterr\u00e1nea y secreta pol\u00e9mica filos\u00f3fica de Heidegger con el marxismo\u00bb, intentando \u00abun di\u00e1logo fecundo entre el marxismo y el existencialismo\u00bb [1]. Acerca de la pertinencia de este di\u00e1logo pregunta en cartas de ese mismo a\u00f1o a Georg Luk\u00e1cs y Herbert Marcuse, a lo que ambos responden con una negativa [2].<\/div>\n<div>Ya en la mencionada\u00a0<i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i>, obra en la que Kos\u00edk considera a Heidegger uno de \u00ablos grandes fil\u00f3sofos de todas las \u00e9pocas y tendencias\u00bb [3] junto a Spinoza, Hegel y Marx, puede verse una notable influencia heideggeriana, diseminada en distintos sentidos. En general, esto se ha visto en el cap\u00edtulo II, que se abre con una cr\u00edtica a lo que el fil\u00f3sofo checo llama \u00abmetaf\u00edsica de la vida cotidiana\u00bb y donde, en primer lugar, polemiza expl\u00edcitamente con la perspectiva heideggeriana de la preocupaci\u00f3n o \u00abcura\u00bb, que Kos\u00edk reconoce como el \u00abmodo primordial y elemental de existir la econom\u00eda para el hombre\u00bb, \u00abel empe\u00f1o pr\u00e1ctico del individuo en el conjunto de las relaciones sociales, comprendidas desde el punto de vista de este empe\u00f1o personal, individual y subjetivo\u00bb o \u00abel mundo en el sujeto\u00bb. Se trata, seg\u00fan Kos\u00edk, de un modo de relaci\u00f3n fetichizante con la realidad, propio del siglo XX, en el que viven \u00abtanto el obrero como el capitalista\u00bb y que expresa un \u00abaspecto cosificado de la pr\u00e1ctica\u00bb que oculta su \u00abg\u00e9nesis\u00bb y muestra un \u00abmundo <i>est\u00e1tico<\/i>\u00bb. Kos\u00edk considera la preocupaci\u00f3n, en \u00faltima instancia, algo ineliminable, pero al mismo tiempo defiende (en su \u00abfilosof\u00eda de la praxis humana\u00bb) que es posible liberar de ella al hombre a trav\u00e9s de la \u00abcreaci\u00f3n\u00bb, mediante una \u00abactividad humana transformadora\u00bb que revele que el mundo \u00abes creaci\u00f3n humana\u00bb, de un \u00abmundo humano\u00bb. Tambi\u00e9n el siguiente subapartado, dedicado a la cotidianidad y la historia, estar\u00eda enfocado en un sentido parecido.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Siendo esto cierto, hay que a\u00f1adir que en el libro el di\u00e1logo con la filosof\u00eda de Heidegger va mucho m\u00e1s all\u00e1, y que aparece desde el mismo inicio y hasta el final. Un hecho, por cierto, que ya supo reconocer plenamente Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, quien, en sus notas personales de lectura sobre la obra, apuntaba, en referencia al primer subapartado del primer cap\u00edtulo, \u00abEl mundo de la pseudoconcreci\u00f3n y su destrucci\u00f3n\u00bb, no \u00abolvidar el arranque heideggeriano de la destrucci\u00f3n de la falsa concreci\u00f3n\u00bb, y reconoc\u00eda en la escritura de Kos\u00edk \u00abel estilo acumulativo de Heidegger: no definir, sino fabricar psicol\u00f3gicamente una sensaci\u00f3n\u00bb, entre otros aspectos [4]. En efecto, en el comienzo de <i>Ser y Tiempo <\/i>(\u00a76) se toma como objetivo la \u00abdestrucci\u00f3n\u00bb de la historia de la ontolog\u00eda; m\u00e1s all\u00e1, el t\u00e9rmino \u00abpseudoconcreci\u00f3n\u00bb puede encontrarse originalmente en un texto de G\u00fcnther Anders de 1948, \u00abOn the Pseudo-Concreteness of Heidegger&#8217;s Philosophy\u00bb, en el que, como muestra el t\u00edtulo, precisamente hace referencia al pensamiento de Heidegger [5]. Se trata, pues, de una relaci\u00f3n cr\u00edtica que, sin embargo, se apropia para ella de diversos de los elementos de la filosof\u00eda criticada. Sin detenernos en ello, pues no es el prop\u00f3sito de este texto analizar el sentido de todos estos usos, puede mencionarse, en esta l\u00ednea, el debate existente en ese mismo cap\u00edtulo acerca de la relaci\u00f3n entre esencia y fen\u00f3meno; la apropiaci\u00f3n, por parte de Kos\u00edk, de las ideas de \u00abautenticidad\u00bb o \u00abtrascendencia\u00bb tal y como las comprende Heidegger; o su aceptaci\u00f3n de la \u00abmodificaci\u00f3n existencial\u00bb como modo de \u00abdestrucci\u00f3n de la pseudoconcreci\u00f3n del mundo enajenado\u00bb. Tambi\u00e9n su concepci\u00f3n de la unidad entre teor\u00eda y praxis puede verse mediada por su lectura del fil\u00f3sofo alem\u00e1n, y, al final, su pregunta \u00ab\u00bfqui\u00e9n es el hombre?\u00bb, que repetir\u00eda en otras conferencias de este periodo, posee claras ra\u00edces heideggerianas\u00a0 [6].<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Por todo esto, es posible llegar a considerar, como lo har\u00e1 Kos\u00edk a\u00f1os despu\u00e9s, en una entrevista en 1993, mirando hacia atr\u00e1s, que <i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i> es un \u00abesbozo de un programa para el di\u00e1logo entre Marx y Heidegger\u00bb [7]. Aunque el fil\u00f3sofo checo avisar\u00eda que, para la \u00e9poca de redacci\u00f3n del libro,<\/div>\n<div><\/div>\n<div style=\"padding-left: 40px;\">s\u00f3lo conoc\u00eda la mitad de la obra de Heidegger. En aquel entonces, por ejemplo, no sab\u00eda nada sobre su concepto del \u00abGestell\u00bb; concepto que hoy me parece ser una categor\u00eda clave para el an\u00e1lisis del presente. Es m\u00e1s, este concepto \u2013 y hago esta afirmaci\u00f3n asumiendo el riesgo de que, tanto marxistas como heideggerianos, me ataquen \u2013 hace de Heidegger el pensador que \u2013 por supuesto sin saberlo ni quererlo \u2013 realmente desarrolla, a nivel del pensamiento, la obra de Marx&#8230; [&#8230;] en cuanto a lo que tiene que ver con la profundidad de la perspectiva anal\u00edtica, es que hablo de Heidegger como alguien que \u00abdesarrolla\u00bb la obra de Marx, pues ha realizado algo similar para el siglo XX.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En particular, la afirmaci\u00f3n de que en 1963 \u00ab<i>s\u00f3lo <\/i>conoc\u00eda la mitad de la obra de Heidegger\u00bb muestra el alto grado de inter\u00e9s y dominio que Kos\u00edk ya mantiene sobre la filosof\u00eda heideggeriana cuando publica\u00a0<i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i>, as\u00ed como todo el peso que todav\u00eda le a\u00f1adir\u00eda en adelante. Su reconocimiento de Heidegger treinta a\u00f1os despu\u00e9s llegar\u00eda al punto de situarlo en esa entrevista como su mayor influencia, junto con la obra de Luk\u00e1cs.<\/div>\n<div><\/div>\n<div style=\"padding-left: 40px;\">Para m\u00ed Heidegger se convirti\u00f3 en alguien importante porque es uno de los pocos pensadores del siglo XX que intentan analizar la realidad de ese siglo. No es, por ejemplo, Luk\u00e1cs \u2013 y esta es una cuesti\u00f3n interesante tanto para los seguidores de Marx como para los conocedores del siglo XX \u2013 del que, precisamente por ser marxista, se deb\u00eda esperar que fuera el fil\u00f3sofo que analizara la realidad del siglo XX en toda su complejidad, sino Heidegger quien nos ha provisto de un an\u00e1lisis filos\u00f3fico de nuestra situaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Y es que a lo largo de los a\u00f1os 60, y m\u00e1s tarde, especialmente, en los escritos publicados ya a partir de los a\u00f1os 90, la terminolog\u00eda filos\u00f3fica usada por Kos\u00edk se llenar\u00eda todav\u00eda m\u00e1s de multitud de referencias heideggerianas. Pueden destacarse, por ejemplo, su an\u00e1lisis del \u00abhombre contempor\u00e1neo\u00bb y su concepci\u00f3n de la \u00abModernidad\u00bb como \u00absistema de manipulabilidad general\u00bb, que, mucho antes de la Ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, considera que afecta tanto al stalinismo como a la sociedad de consumo occidental en cuanto \u00abla causa principal y el origen de ambos fen\u00f3menos es una oculta y oscura concepci\u00f3n comuna del hombre y de la realidad\u00bb, algo que no puede desligarse de los planteamientos de Heidegger que le llevar\u00edan a afirmar, en <i>Introducci\u00f3n a la Metaf\u00edsica<\/i>, conferencia pronunciada en 1935 y publicada en 1953, que \u00abdesde un punto de vista metaf\u00edsico Am\u00e9rica y Rusia son lo mismo\u00bb [8]. Del mismo modo, sin pretender una lista exhaustiva, puede encontrarse s\u00f3lo en\u00a0<i>Reflexiones Antediluvianas<\/i>, compendio de art\u00edculos de Kos\u00edk del per\u00edodo 1991-1997 [9], una cr\u00edtica de la \u00abimagen\u00bb que puede relacionarse directamente con otra conferencia de Heidegger de 1938, \u00abLa \u00e9poca de la imagen del mundo\u00bb, publicada en <i>Caminos del bosque<\/i>\u00a0[10]. O, del mismo modo,\u00a0la apelaci\u00f3n de Kos\u00edk a la noci\u00f3n de hombre como \u00abeksistencia\u00bb; a la \u00abapertura\u00bb del ser y a lo \u00abAbierto\u00bb; a la relaci\u00f3n originaria de pertenencia \u00abrec\u00edproca y mutua\u00bb del hombre y el mundo; a la disputa y unidad entre lo \u00abterrenal y lo divino\u00bb y, en relaci\u00f3n, a la \u00abcuaternidad\u00bb o <i>Tetraktys<\/i>; o a un \u00abhabitar po\u00e9ticamente\u00bb para \u00abfundar el mundo\u00bb. Todo tiene un origen heideggeriano. M\u00e1s all\u00e1, es una forma de armar y concebir la escritura (como, repetimos, ya hab\u00eda sabido ver Manuel Sacrist\u00e1n) la que se acerca progresivamente a las formas de expresi\u00f3n de Heidegger. Por ejemplo, cuando el fil\u00f3sofo checo atiende a la etimolog\u00eda de ciertas palabras en checo o deja, con morosidad y atenci\u00f3n, \u00abhablar\u00bb, expresarse, desarrollarse, a las cosas y cuestiones que quiere analizar. En una conversaci\u00f3n que mantuve personalmente con su familia, se me coment\u00f3 que Kos\u00edk se maravillaba del trato del lenguaje de Heidegger, y que hab\u00eda mencionado m\u00e1s de una vez no poder comprender c\u00f3mo alguien as\u00ed hab\u00eda podido defender sus posiciones pol\u00edticas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El peso de esta progresiva influencia ha llevado a algunos acad\u00e9micos, como Jan\u00a0\u010cern\u00fd, a considerar que, durante el periodo 1993-1999, Kos\u00edk de hecho abandona su posici\u00f3n filos\u00f3fica anterior para convertirse b\u00e1sicamente en un \u00abpensador heideggeriano y, en un cierto sentido, un tradicionalista cuyo &#8216;pensamiento cr\u00edtico&#8217; simplemente incorpor\u00f3 algunos elementos marxistas\u00bb [11]. Pero es un juicio as\u00ed lo que, desde mi punto de vista, es una simplificaci\u00f3n. Por un lado, ni Jan \u010cern\u00fd\u00a0evita reconocer que esta influencia heideggeriana nunca estar\u00eda exenta de una visi\u00f3n cr\u00edtica expl\u00edcita, tanto en\u00a0<i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i>\u00a0como en la obra posterior, no solo en lo que respecta a las posturas pol\u00edticas de Heidegger, sino tambi\u00e9n a su proyecto filos\u00f3fico. Al mismo tiempo, por motivos inexplicados, \u010cern\u00fd debe reducir su periodo \u00abtradicionalista\u00bb a una parte relativamente breve de su vejez, pues para los a\u00f1os finales de su vida, despu\u00e9s de 1999, reconoce no poder mantener esa hip\u00f3tesis.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En la misma entrevista a Kos\u00edk citada hasta ahora, podemos leer:<\/div>\n<div><\/div>\n<div style=\"padding-left: 40px;\">Que considere a Heidegger como el \u00abcontinuador\u00bb de Marx a nivel del an\u00e1lisis, no significa que est\u00e9 de acuerdo con la direcci\u00f3n fundamental de su filosof\u00eda. Para m\u00ed un error fundamental de la posici\u00f3n heidegeriana es que Heidegger s\u00f3lo reconoce dos formas de la relaci\u00f3n verdadera del ser humano con la realidad, a saber, pensar y recitar. Adem\u00e1s en Heidegger esta posici\u00f3n est\u00e1 unida a su afirmaci\u00f3n de que los alemanes son un pueblo de pensadores y poetas. Por eso siempre les he dicho a mis estudiantes: \u00a1Es cierto! Los alemanes son pensadores (Denker) y poetas (Dichter) pero les falta una \u00abD\u00bb: no son democr\u00e1ticos (Demokraten). O dicho de otra forma: En Heidegger falta el momento de la acci\u00f3n, del hacer en el sentido de una praxis liberadora.<\/div>\n<p>En las siguientes l\u00edneas, esta cr\u00edtica sigue desarroll\u00e1ndose: \u00abhe encontrado en Heidegger muchas perspectivas capaces de facilitar un di\u00e1logo productivo con mi propia filosof\u00eda, y [&#8230;] me ha ayudado en el planteamiento de la pregunta que realmente me interesa: \u00bfQu\u00e9 es, en verdad, lo que constituye la realidad del siglo XX?\u00bb. En otro texto de ese mismo a\u00f1o, incluido en el citado libro\u00a0<i>Reflexiones Antediluvianas<\/i>, Kos\u00edk escribe, adem\u00e1s:\u00a0\u00abQuien se apunta a una tendencia y se considera tomista, husserliano, heideggeriano, se expone al riesgo de ponerse en manos de una doctrina y perder la capacidad de pensar.\u00bb [12] Aparentemente,\u00a0\u010cern\u00fd\u00a0considera como di\u00e1logo cr\u00edtico \u00fanicamente el pol\u00e9mico. Pero, tal y como Kos\u00edk concibe entonces el asunto, -y tambi\u00e9n, desde mi punto de vista, a lo largo de toda su vida, en cierto modo ya desde su defensa de una comprensi\u00f3n creativa del marxismo a mediados de la d\u00e9cada de 1950-, \u00e9l se mantiene verdaderamente fiel, por encima de todo, al \u00abpensamiento cr\u00edtico\u00bb, a una autonom\u00eda del pensar que, en cierto modo, es el \u00fanico pensar.<\/p>\n<div>\n<div>Hay que a\u00f1adir aqu\u00ed que una simplificaci\u00f3n como la de \u010cern\u00fd\u00a0resulta no obstante, sin lugar a dudas, menos flagrante que la de aquellos que, como N\u00e9stor Kohan, han cre\u00eddo y celebrado, ciegos a toda evidencia, que en su obra Kos\u00edk, considerado por \u00e9l \u00abmarxista\u00bb, s\u00f3lo arremet\u00eda \u00absin piedad\u00bb contra Heidegger, en una \u00abcr\u00edtica demoledora\u00bb que \u00abdeber\u00eda prolongarse hoy en d\u00eda\u00bb [13], ocultando en ese proceso, de manera incomprensible, una parte fundamental de la filosof\u00eda de Kos\u00edk y de su actitud hacia el pensar, y fomentando el aislamiento sectario y la pobreza intelectual. Volvamos por \u00faltima vez a la entrevista que hemos estado utilizando:<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"padding-left: 40px;\">para m\u00ed Marx y Heidegger representan posiciones fundamentalmente diferentes. Com\u00fan a estas dos posiciones \u2013 si se me permite decirlo as\u00ed \u2013 es que ambas fracasaron en su esfuerzo por promover una transformaci\u00f3n de la realidad.<\/div>\n<div>\n<div><\/div>\n<div>Adem\u00e1s de con un supuesto \u00abtradicionalismo\u00bb filos\u00f3fico, el largo acercamiento de Kos\u00edk a la filosof\u00eda heideggeriana ha sido relacionado tambi\u00e9n con un \u00abpesimismo\u00bb que le habr\u00eda embargado en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida. Si bien puede ser cierto que, \u00abdesde el final de la d\u00e9cada de 1960, el <i>pathos\u00a0<\/i>de la ontocreatividad y de la praxis revolucionaria poco a poco desaparece de su trabajo\u00bb [14], tal vez deber\u00edamos preguntarnos si, m\u00e1s all\u00e1 del estado psicol\u00f3gico o de las previsiones hist\u00f3ricas \u00abantediluvianas\u00bb, catastr\u00f3ficas de Kos\u00edk, esto no tiene pleno sentido en el contexto de su momento (y todav\u00eda del nuestro), cuando, a diferencia de las d\u00e9cadas de 1950 y 1960, la revoluci\u00f3n como proyecto pr\u00e1ctico hist\u00f3rico hab\u00eda fracasado y casi desaparecido y las masas, salvo excepciones, se hab\u00edan sumergido en el \u00absilencio\u00bb cotidiano y en la pasividad consumista mientras la voracidad del Capital no hac\u00eda sino crecer. Ante esta acusaci\u00f3n de pesimismo, me parece superfluo, aqu\u00ed, referirme al \u00abpesimismo de la inteligencia\u00bb y el \u00aboptimismo de la voluntad\u00bb de Antonio Gramsci. Adem\u00e1s, la tradici\u00f3n revolucionaria, a la que, en mi opini\u00f3n, Kos\u00edk nunca dej\u00f3 de pertenecer, hab\u00eda dejado muchos aspectos impensados que era importante explorar. Como me coment\u00f3 tambi\u00e9n su familia, en una conversaci\u00f3n privada, el hecho de que Karel considerara \u00abm\u00e1s importante\u00bb trabajar en ese momento en \u00abotras cuestiones antes que en la de la econom\u00eda\u00bb no implica que rechazara el peso de esta, comprendida, adem\u00e1s, en el sentido que Kos\u00edk daba al t\u00e9rmino. Por otro lado, habr\u00eda que plantearse en qu\u00e9 lugar queda, por ejemplo, la cuesti\u00f3n de la \u00abimaginaci\u00f3n creativa\u00bb, que Kos\u00edk defiende repetidamente como alternativa al sistema existente, o la exhortaci\u00f3n a la creaci\u00f3n de una \u00ab<i>polis <\/i>moderna\u00bb, entendida como comunidad solidaria de ciudadanos [15]. La propia escritura de Kos\u00edk en esta etapa de madurez y senectud, su belleza po\u00e9tica, tan heideggeriana, el amor por el mundo y por las posibilidades todav\u00eda abiertas del ser humano que se desprenden de ella, me parecen un caso ejemplar de lo contrario: todos esos textos son un impulso al encuentro de otro paradigma, que Kos\u00edk no puede ni considera su funci\u00f3n prever, pero que s\u00ed trata de alentar, de reconocer y de significar.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Jan Pato\u010dka escribi\u00f3, en una carta de 1964, que con <i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i> Kos\u00edk se hab\u00eda convertido en una \u00absensaci\u00f3n\u00bb a pesar de que nadie sab\u00eda precisamente \u00abqu\u00e9 est\u00e1 diciendo en realidad y a qu\u00e9 apunta\u00bb [16]. Aunque, en general, Kos\u00edk dej\u00f3 hace mucho tiempo de ser una \u00absensaci\u00f3n\u00bb, es posible, en cierto modo, seguir repitiendo lo mismo que Pato\u010dka, tambi\u00e9n en lo que respecta a su relaci\u00f3n con Martin Heidegger. Tratar de comprender en toda su complejidad y expresividad su filosof\u00eda, con cuidado filol\u00f3gico y sin finalismos partidistas ajenos, es un paso imprescindible para poder reflexionar cr\u00edticamente y llegar a superar su obra, y puede ayudarnos en la dif\u00edcil tarea de repensar nuestro turbulento mundo hoy, ya de lleno en el siglo XXI.<\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Notas<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>[1] Kos\u00edk, Karel (1967): <i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i>. Editorial Grijalbo, M\u00e9xico, D. F. P\u00e1g. 100.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[2] Toda la informaci\u00f3n disponible acerca de este intercambio puede encontrarse en\u00a0<a href=\"https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2019\/07\/sobre-la-relacion-entre-heidegger-y-marx.html\">https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2019\/07\/sobre-la-relacion-entre-heidegger-y-marx.html<\/a>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[3] \u00cddem:\u00a0<i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i>. Editorial Grijalbo, M\u00e9xico, D. F. P\u00e1g. 39.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[4] Las notas de lectura de Manuel Sacrist\u00e1n sobre <i>Dial\u00e9ctica de lo concreto<\/i> pueden encontrarse en\u00a0<a href=\"https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2020\/08\/manuel-sacristan-sobre-dialectica-de-lo.html\">https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2020\/08\/manuel-sacristan-sobre-dialectica-de-lo.html<\/a>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[5] Ver Heidegger, Martin (2003). <i>Ser y tiempo<\/i>. Madrid, Editorial Trotta. P\u00e1g. 40. Y Anders, Guenther (1948), \u00abOn the Pseudo-Concreteness of Heidegger&#8217;s Philosophy\u00ab,\u00a0en <i>Philosophy and Phenomenological Research<\/i>. Vol. 8, N\u00ba 3. Marzo de 1948. P\u00e1gs. 337-371.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[6] Kos\u00edk repite la pregunta, por ejemplo, en \u00abEl hombre y la filosof\u00eda\u00ab, de 1965. Publicado en el volumen editado por Erich Fromm <i>Socialist Humanism: An International Simposium<\/i>. Garden City, New York, Doubleday &amp; Co. 1965. La versi\u00f3n al castellano del volumen, de Eduardo Goligorsky, apareci\u00f3 dos a\u00f1os m\u00e1s tarde como <i>Humanismo socialista<\/i> en la editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires. P\u00e1gs.183-192. Disponible online en\u00a0<a href=\"https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2019\/07\/el-hombre-y-la-filosofia.html\">https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2019\/07\/el-hombre-y-la-filosofia.html<\/a>. Martin Heidegger hace incapi\u00e9 en esta pregunta, por ejemplo, en sus lecciones de L\u00f3gica de 1934. Ver Heidegger, Martin (1991): <i>L\u00f3gica. Lecciones de M. Heidegger<\/i>. Anthropos, Barcelona.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[7]\u00a0Entrevista realizada por Ra\u00fal Fornet-Betancourt y Martin Traine en Praga el 13 de febrero de 1993. El original alem\u00e1n se public\u00f3 en <i>Concordia<\/i>. N\u00ba 24. 1993. P\u00e1gs.13-23. Disponible online en <a href=\"https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2019\/06\/Los-ciudadanos-constituyen-el-fundamento-de-un-mundo-libre.html\">https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2019\/06\/Los-ciudadanos-constituyen-el-fundamento-de-un-mundo-libre.html<\/a>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[8] El texto de Kos\u00edk pertenece a \u00abLa crisis del hombre moderno y el socialismo\u00ab, publicado originalmente en checo como \u00abKrize modern\u00edho \u010dlov\u011bka a socialismus\u00ab en <i>Plamen X<\/i>, 1968, n. 9, p\u00e1gs. 22 a 27. Para la cita de Heidegger, ver Heidegger, Martin (1995): <i>Introducci\u00f3n a la Metaf\u00edsica<\/i>. Gedisa, Barcelona. P\u00e1g. 42.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[9] Kos\u00edk, Karel (2012): <i>Reflexiones Antediluvianas<\/i>. Editorial Itaca, M\u00e9xico D. F.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[10] Heidegger, Martin (2010): <i>Caminos de bosque<\/i>. Alianza, Madrid.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[11] \u010cern\u00fd, Jan: \u00abKarel Kos\u00edk and Martin Heidegger: From Marxism to Traditionalism\u00ab, en Feinberg, Landa y Mervart (2022): <i>Karel Kos\u00edk and the Dialectics of the Concrete<\/i>. Koninklijke Brill NV, Leiden. P\u00e1g. 281.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[12] \u00cddem:\u00a0<i>Reflexiones Antediluvianas<\/i>. Editorial Itaca, M\u00e9xico D. F. P\u00e1g. 21.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[13] Kohan, N\u00e9stor: \u00abLa filosof\u00eda militante de Karel Kos\u00edk\u00a0(1926-2003)\u00ab, en <i>Utop\u00eda y praxis latinoamericana<\/i>. A\u00f1o 9 N\u00ba 27 (octubre-diciembre 2004). P\u00e1gs. 93 y 94.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[14] Landa, Ivan: \u00abLabour and Time: Kos\u00edk&#8217;s Temporal Materialism\u00ab, en \u00cddem (2022):\u00a0<i>Karel Kos\u00edk and the Dialectics of the Concrete<\/i>. Koninklijke Brill NV, Leiden. P\u00e1g. 281. P\u00e1g. 105.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[15] Ideas que aparecen en \u00cddem:\u00a0<i>Reflexiones Antediluvianas<\/i>. Editorial Itaca, M\u00e9xico D. F. P\u00e1gs. 26, 30, 109, 117, 221 y 229. Y en \u00cddem: <i>Stolet\u00ed Mark\u00e9ty Samsov\u00e9<\/i>, \u010cesk\u00fd spisovatel, Praga, 1993. P\u00e1gs. 11\u201321.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>[16] Landa, Ivan: \u00abLabour and Time: Kos\u00edk&#8217;s Temporal Materialism\u00ab, en \u00cddem (2022):\u00a0<i>Karel Kos\u00edk and the Dialectics of the Concrete<\/i>. Koninklijke Brill NV, Leiden. P\u00e1g. 281. P\u00e1g. 101.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Fuente: <em>Karel Kos\u00edk. Decencia y cr\u00edtica<\/em>, 21 de febrero de 2025 (<a href=\"https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2025\/02\/martin-heidegger-y-karel-kosik.html\">https:\/\/decenciaycritica.blogspot.com\/2025\/02\/martin-heidegger-y-karel-kosik.html<\/a>)<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Rep\u00fablica Checoslovaca de finales de la d\u00e9cada de 1950, tras un periodo gubernamentalmente muy restrictivo con respecto a<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17720,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[1476,1959],"class_list":["post-17846","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-karel-kosik","tag-martin-heidegger"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17846","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17846"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17846\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17850,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17846\/revisions\/17850"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}