{"id":1795,"date":"2012-02-05T00:00:00","date_gmt":"2012-02-05T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1795"},"modified":"2020-02-21T09:55:21","modified_gmt":"2020-02-21T08:55:21","slug":"el-genoma-gramsci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1795","title":{"rendered":"El genoma Gramsci"},"content":{"rendered":"<p>(<em>El sastre de Ulm<\/em>, Buenos Aires, CLACSO, 2011)<\/p>\n<p>&#8216;(&#8230;) el PCI ha representado, de modo intermitente y sin desarrollarla plenamente, la tentativa m\u00e1s seria, en una determinada fase hist\u00f3rica, de abrir el camino a una \u201ctercera v\u00eda\u201d: es decir, de conjugar reformas parciales, b\u00fasqueda de amplias alianzas sociales y pol\u00edticas, empleo convencido de la democracia parlamentaria, con dif\u00edciles luchas sociales, con una expl\u00edcita y compartida cr\u00edtica de la sociedad capitalista; de construir firmemente un partido compacto, militante, rico en cuadros ideol\u00f3gicamente formados, pero de masas; de corroborar la propia pertenencia a un terreno revolucionario mundial, padeciendo por ello pero conquistando una relativa autonom\u00eda. No se trataba de un simple doble frente: la idea estrat\u00e9gica aglutinante era que la consolidaci\u00f3n y la evoluci\u00f3n del \u201csocialismo real\u201d no constitu\u00eda un modelo que un d\u00eda tambi\u00e9n habr\u00eda sido posible aplicar a Occidente, sino el bagaje necesario para realizar, respetando las libertades, otro tipo de socialismo. Es esta tentativa la que explica el crecimiento de su fuerza en Italia \u2014que continu\u00f3 tambi\u00e9n despu\u00e9s de la modernizaci\u00f3n capitalista\u2014 y de su influencia internacional, incluso despu\u00e9s de las primeras y llamativas se\u00f1ales de crisis del \u201csocialismo real\u201d. Sin embargo, rec\u00edprocamente, su decadencia y su disoluci\u00f3n final en una fuerza liberal-dem\u00f3crata, m\u00e1s que socialdem\u00f3crata, obliga a explicar c\u00f3mo y cu\u00e1ndo esa tentativa ha fracasado. Permit\u00e1monos hallar las razones objetivas y subjetivas de esta par\u00e1bola y preguntarnos si, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo, se han ofrecido v\u00edas mejores para corregirla. Si esto es cierto, y si se lograra demostrarlo concretamente, entonces la historia del comunismo italiano podr\u00eda no ser tan s\u00f3lo la historia de un partido, sino que podr\u00eda decirnos algo relevante acerca del hecho global, ya sea de la Italia republicana, ya sea del movimiento comunista en general, permitir\u00eda valorarla en su mejor versi\u00f3n y apreciar a fondo los l\u00edmites no superados.&#8217;<\/p>\n<p>Sin embargo, en el momento de su despegue efectivo, el PCI recib\u00eda como herencia tambi\u00e9n una voz todav\u00eda en gran parte desconocida y ocultada por su adversario fascista, un recurso aut\u00f3nomo, los Cuadernos de la c\u00e1rcel de Antonio Gramsci, un cerebro que hab\u00eda seguido pensando, una mina de ideas.<\/p>\n<p>Sobre el pensamiento de Gramsci volver\u00e9 una y otra vez para destacar elementos que quedaron siempre a la sombra en la elaboraci\u00f3n y en la pol\u00edtica del PCI y en cambio todav\u00eda, o mejor, sobre todo ahora, ofrecen ideas preciosas para una discusi\u00f3n sobre el presente, con una original lectura de la historia italiana, en su particularidad y al mismo tiempo en su valor general. Ahora me urge considerarla \u201cfortuna\u201d de Gramsci, es decir c\u00f3mo, cu\u00e1nto, y cu\u00e1ndo, \u00e9l haya intervenido e incidido en la definici\u00f3n gradual de una identidad y de una estrategia espec\u00edfica del comunismo italiano, en un primer momento bajo persecuci\u00f3n, luego a plena luz, y por \u00faltimo en declive, hasta su reducci\u00f3n a sant\u00f3n del antifascismo, ejemplo de moralidad, intelectual poli\u00e9drico. Hablar, m\u00e1s que de Gramsci, del gramscismo como genoma operante en una gran fuerza colectiva y en la cultura de un pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sus Cuadernos ped\u00edan una mediaci\u00f3n que los hiciera comprensibles y dejaran huella m\u00e1s all\u00e1 de un estrecho c\u00edrculo de intelectuales. Las condiciones constrictivas de la c\u00e1rcel y la censura que hab\u00eda que sortear, las enfermedades recurrentes, la parcialidad de las informaciones y de los textos a los cuales ten\u00eda acceso obligaban a Gramsci a emplear un lenguaje a menudo alusivo, a escribir en forma de notas, a iniciar reflexiones suspendidas y retomadas m\u00e1s tarde, formas que no habr\u00edan permitido a esos escritos alcanzar el objetivo que \u00e9l mismo se propon\u00eda manteniendo el esfuerzo heroico de un cerebro que sigui\u00f3 pensando en soledad. No bastaba pues con un escrupuloso trabajo filol\u00f3gico que reprodujese fielmente cada uno de los fragmentos e interpretara su sentido. Se necesitaba, desde el principio, un arriesgado y progresivo intento de dilucidar los elementos esenciales y reconstruir un hilo conductor capaz de penetrar en vastas masas y tambi\u00e9n de obligar a los adversarios a tenerlo en cuenta. En suma, para devolverle a Gramsci el papel que hab\u00eda tenido, el jefe y promotor de una gran empresa pol\u00edtica; y tambi\u00e9n reconocer a sus investigaciones te\u00f3ricas el car\u00e1cter, subrayado por \u00e9l mismo, de una filosof\u00eda de la praxis.<\/p>\n<p>Esta mediaci\u00f3n existi\u00f3, con efectos poderosos: Gramsci se ha convertido muy pronto, y lo ha seguido siendo, en un punto de referencia de la b\u00fasqueda pol\u00edtico-cultural, en Italia y en el mundo, y no s\u00f3lo entre los comunistas. Tal mediaci\u00f3n ha sido efectuada no por un gran intelectual, o por una escuela, sino mediante una operaci\u00f3n intencional promovida por Palmiro Togliatti y con la participaci\u00f3n de un partido de masas. La peligrosa conservaci\u00f3n de los Cuadernos, la progresiva publicaci\u00f3n de una clasificaci\u00f3n provisional de las notas en grandes temas, un estudio colectivo en\u00e9rgicamente solicitado. La f\u00e1bula recientede que Togliatti habr\u00eda entregado el cuidado de los Cuadernos a los archivos sovi\u00e9ticos para sacarlos de circulaci\u00f3n, es un vuelco rid\u00edculo de la verdad, de la misma manera que es artificialmente exagerada la tesis de que su primera edici\u00f3n haya estado fuertemente censurada y manipulada, siendo por lo tanto desleal. Ciertamente el objetivo de Togliatti no fue s\u00f3lo el de tributar un homenaje a un gran amigo, ni tan s\u00f3lo el de brindar una contribuci\u00f3n a la cultura italiana. Era un objetivo pol\u00edtico en sentido fuerte; el de usar un gran pensamiento y una autoridad indiscutida para fundar una identidad nueva para el comunismo italiano. Algo parecido hab\u00eda ya ocurrido en el proceso de formaci\u00f3n de la socialdemocracia alemana y la Segunda Internacional: Marx le\u00eddo y difundido a trav\u00e9s de Kautsky y en parte con el aval del viejo Engels. E implicaba el precio de una lectura restrictiva. El mismo Togliatti, poco antes de morir, lo reconoci\u00f3 cuando, en una rese\u00f1a a la que no se le dio gran importancia, dijo en sustancia lo siguiente: nosotros, comunistas italianos, tenemos una deuda con Antonio Gramsci, hemos construido\u00a0copiosamente sobre \u00e9l nuestra identidad y nuestra estrategia, pero, para hacerlo as\u00ed, lo hemos reducido a nuestra medida, a las necesidades de nuestra pol\u00edtica, sacrificando lo que \u00e9l pensaba \u201cmucho m\u00e1s all\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>Cuando hablo de lectura restrictiva no me refiero tanto a manipulaciones o a censuras del texto, que muchos buscaron con tes\u00f3n m\u00e1s tarde y que el ejemplar trabajo posterior de Valentino Gerratana demostr\u00f3 como un hecho de escasa trascendencia, cuanto a una sabia direcci\u00f3n, necesaria para la aparici\u00f3n inicial de las notas, en la larga cadencia de su publicaci\u00f3n y en los comentarios que las acompa\u00f1aban y las estimulaban. En todo esto no es dif\u00edcil descubrir el l\u00edmite impuesto y aceptado por el contexto de la \u00e9poca. En primer lugar, el esfuerzo, durante largo tiempo, de no hacer demasiado expl\u00edcito todo cuanto Gramsci innovaba y modificaba con respecto al leninismo o entraba en conflicto con su versi\u00f3n estaliniana; en segundo lugar el esfuerzo de subrayar todo cuanto en Gramsci serv\u00eda para la valorizaci\u00f3n de la continuidad lineal entre \u201crevoluci\u00f3n antifascista\u201d y \u201cdemocracia progresiva\u201d; por \u00faltimo el aplazamiento de algunas tem\u00e1ticas pioneras, m\u00e1s o menos conscientemente, a tiempos m\u00e1s maduros.<\/p>\n<p>De esta manera la atenci\u00f3n se habr\u00eda concentrado en torno a dos grandes temas. El primero, el Resurgimiento italiano como \u201crevoluci\u00f3n incompleta\u201d, por la eliminaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n agraria, y como \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d por la escasa participaci\u00f3n de las masas y la marginaci\u00f3n de las corrientes pol\u00edticas y culturales m\u00e1s avanzadas democr\u00e1ticamente, y cuya salida era el compromiso entre renta parasitaria y burgues\u00eda. El segundo, o sea la relativa autonom\u00eda y el valor de la \u201csuperestructura\u201d, en discusi\u00f3n con el mecanicismo vulgar, introducido por medio de Bujarin tambi\u00e9n en la Tercera Internacional, y por lo tanto la mayor atenci\u00f3n que ten\u00eda que dedicarse al papel de la intelectualidad, de los partidos pol\u00edticos y de los aparatos estatales.<\/p>\n<p>Temas le\u00eddos, no al azar, con una particular \u00f3ptica interpretativa, inconscientemente selectiva. Por una parte al enfatizar lo que precisamente relacionaba a Gramsci con los Salvemini, los Dorso y los Gobetti (el atraso fatal del capitalismo harapiento y de la cultura nacional mojigata), pero dejando en la sombra la cr\u00edtica del compromiso cavouriano y la r\u00e1pida corrupci\u00f3n del Parlamento con el camaleonismo pol\u00edtico, las ambig\u00fcedades del giolittismo (4), la pol\u00e9mica con el croccianismo, los venenos emergentes del nacionalismo, la \u201ccuesti\u00f3n romana\u201d como r\u00e9mora a\u00fan no superada en la Iglesia, en suma, aquellos procesos parciales y distorsionados de modernizaci\u00f3n que habr\u00edan llevado a la crisis del Estado liberal y al nacimiento del fascismo. Por otra parte, la justa reafirmaci\u00f3n de la autonom\u00eda de la \u201csuperestructura\u201d tend\u00eda a convertirse en una separaci\u00f3n de la din\u00e1mica pol\u00edtico-institucional de su base de clase y llevaba al historicismo marxista a convertirse en historicismo tout court.<\/p>\n<p>Otros temas gramscianos permanecieron como marginales durante mucho tiempo en la reflexi\u00f3n te\u00f3rica e ignorados en la pol\u00edtica. Pienso en el escrito sobre Americanismo y fordismo, que anticip\u00f3 aquello que mucho m\u00e1s tarde llegar\u00eda tambi\u00e9n a Italia, y que era visible, como veleidad, en la pol\u00edtica fascista. O en la pasi\u00f3n juvenil de Gramsci por la experiencia consejista, completamente diferente de la rusa, que \u00e9l mismo hab\u00eda dejado aparte, al descubrir sus l\u00edmites, pero que, revisitada, habr\u00eda ayudado no poco a interpretar la fase inminente de la Resistencia y, mucho m\u00e1s tarde, la aparici\u00f3n del movimiento de mayo del sesenta y ocho. Las consecuencias de este descubrimiento restringido del pensamiento de Gramsci no habr\u00edan sido solamente de car\u00e1cter cultural, ni en el corto ni en el largo plazo. Son dos, en particular: la obstinaci\u00f3n en no reconocer y analizar el alcance y la rapidez del proceso de modernizaci\u00f3n de la econom\u00eda en Italia y en Europa; y la concepci\u00f3n del partido nuevo (partido de masas, ciertamente, capaz de \u201chacer pol\u00edtica\u201d y no solamente propaganda, educador de un pueblo, pero a\u00fan alejado del intelectual colectivo, interlocutor de los movimientos e instituciones desde abajo, promotor de una reforma cultural y moral que Gramsci consideraba importante en un pa\u00eds que hab\u00eda quedado indemne de la reforma religiosa).<\/p>\n<p>En suma, por lo menos al inicio, la herencia gramsciana se ofrec\u00eda y era aceptada como fundamento de una alternativa intermedia entre la ortodoxia leninista y la socialdemocracia cl\u00e1sica, m\u00e1s que como una s\u00edntesis que superaba los l\u00edmites de ambas posturas: el economicismo y el estalinismo. Un \u201cgenoma\u201d que pod\u00eda desarrollarse o simplemente actuar sobreviviendo, imponerse plenamente o deteriorarse. Lo veremos en acci\u00f3n. No obstante me parece que la interpretaci\u00f3n que al comienzo emprend\u00eda Togliatti de Gramsci, no era ni abusiva ni inmotivada. No era abusiva porque el motor que mueve y caracteriza los Cuadernos es efectivamente la reflexi\u00f3n cr\u00edtica y autocr\u00edtica sobre el fracaso de la revoluci\u00f3n en los pa\u00edses occidentales (en la que, tanto \u00e9l como Lenin, hab\u00edan cre\u00eddo), sobre sus causas y consecuencias. \u00c9l fue el \u00fanico que, entre los marxistas de su \u00e9poca, no se limit\u00f3 a explicarla como la traici\u00f3n de los socialdem\u00f3cratas, o por la debilidad y los errores de los comunistas: y al mismo tiempo, no sac\u00f3 de ello la conclusi\u00f3n de que la Revoluci\u00f3n rusa era inmadura y su consolidaci\u00f3n en Estado un error. Busc\u00f3, en cambio, las causas m\u00e1s profundas por las que el modelo de la Revoluci\u00f3n rusa no pod\u00eda reproducirse en las sociedades avanzadas, pero era un bagaje necesario (y el leninismo era una contribuci\u00f3n te\u00f3rica admirable) para una revoluci\u00f3n en Occidente con recorrido diferente y resultado m\u00e1s rico. De hecho todo su esfuerzo de pensamiento se apoyaba en dos fundamentos, que pueden resumirse en pocas frases. Primero, un an\u00e1lisis: \u201cEn Oriente el Estado lo era todo,la sociedad civil era primaria y gelatinosa; en Occidente, entre Estado y sociedad civil hab\u00eda un relaci\u00f3n equilibrada y en los parpadeos del Estado se vislumbraba de inmediato una s\u00f3lida estructura de la sociedad civil. El Estado era solamente una trinchera avanzada, tras la cual hab\u00eda una robusta cadena de fortalezas y baluartes\u00bb. En segundo lugar un principio te\u00f3rico, mencionado continuamente mediante una cita de Marx tomada del prefacio de Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica: \u201cNinguna formaci\u00f3n social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jam\u00e1s aparecen nuevas y m\u00e1s elevadas relaciones de producci\u00f3n antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno mismo de la sociedad\u201d.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n es para Gramsci, por lo tanto, un largo proceso mundial, por etapas, en el que la conquista del poder estatal, aun siendo necesaria, interviene hasta cierto punto seg\u00fan las condiciones hist\u00f3ricas, y en Occidente presupone, de todos modos, un largo trabajo de conquista de baluartes, la construcci\u00f3n de un bloque hist\u00f3rico entre clases diferentes, cada una portadora no s\u00f3lo de intereses diferentes sino con ra\u00edces culturales y pol\u00edticas propias. Entretanto, tal proceso social no es el resultado gradual y un\u00edvoco de una tendencia ya inscrita en el desarrollo capitalista y en la democracia, sino el producto de una voluntad organizada y consciente que interviene, de una nueva hegemon\u00eda pol\u00edtica y cultural, de un nuevo tipo humano en formaci\u00f3n progresiva.<\/p>\n<p>No era abusivo, por lo tanto, el intento togliattiano de utilizar a Gramsci como anticipador y fundamento te\u00f3rico del \u201cpartido nuevo \u201dy del \u201ccamino italiano hacia el socialismo\u201d, en continuidad con el leninismo y con la socialdemocracia de los or\u00edgenes, pero diferenciado de ambos. Parte de un proceso hist\u00f3rico mundial avanzado y sostenido por la Revoluci\u00f3n de octubre pero no es una imitaci\u00f3n tard\u00eda de su modelo. No era abusivo, ni mucho menos inmotivado, porque nac\u00eda de grandes novedades que hab\u00edan aparecido tras la redacci\u00f3n de los Cuadernos. La victoria sobre el fascismo se hab\u00eda alcanzado, el papel decisivo que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica hab\u00eda desempe\u00f1ado era reconocido, y hab\u00edan participado movimientos de resistencia armada en muchos pa\u00edses de Europa Oriental, Occidental y Meridional, estaban en marcha poderosos movimientos de liberaci\u00f3n anticolonial y una revoluci\u00f3n en China; todo esto obligaba al capitalismo a un compromiso y se abr\u00edan tambi\u00e9n en Occidente espacios para conquistas sociales y pol\u00edticas de relieve. Sin embargo, la victoria se hab\u00eda conseguido a trav\u00e9s de una alianza con Estados y fuerzas muy distintas, en Europa con gobiernos y liderazgos abiertamente conservadores; la resistencia armada, a diferencia de la primera posguerra, no mostraba indicios de prolongarse en una insurgencia popular y radical; emerg\u00eda en el mundo, en los hechos aunque a\u00fan no en las directrices, la supremac\u00eda econ\u00f3mica y militar de una nueva potencia a la que la guerra, en vez de desgastarla, hab\u00eda dejado intacta, y con la que se hab\u00eda concluido en Yalta un pacto para la posguerra que era no s\u00f3lo un v\u00ednculo sino tambi\u00e9n una garant\u00eda.<\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> Quien, como Gramsci, hab\u00eda ido m\u00e1s adelante en la b\u00fasqueda de un nuevo camino, no pod\u00eda prever ninguna de estas dos novedades: ni en el impetuoso avance del comunismo en el mundo, ni la consolidaci\u00f3n del capitalismo en Occidente. Incluso Trotsky, con su reconocida lucidez, poco antes de ser asesinado, previendo la inminencia de la guerra y aun habiendo dicho que hab\u00eda que ayudar a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a resistir, hab\u00eda anotado: \u201cSi de una nueva guerra mundial no se derivan una revoluci\u00f3n en Europa y una subversi\u00f3n del poder en la URSS, tendremos que volver a pensarlo todo\u201d. Y precisamente esto habr\u00eda hecho el mismo Gramsci, no s\u00e9 decir de qu\u00e9 manera, si hubiese sobrevivido: reconocer el nuevo marco surgido hist\u00f3ricamente, reconocer los l\u00edmites impuestos por las relaciones de fuerza en el mundo y en Italia, movilizar todos los nuevos recursos para conservar y reforzar la propia identidad aut\u00f3noma y comunista en una nueva \u201cguerra de posiciones\u201d, para transformar, una posible nueva \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d en una nueva hegemon\u00eda, aquello en lo que \u2014dec\u00eda\u2014 los mazzinianos hab\u00edan errado, o mejor dicho, no hab\u00edan ni siquiera tratado de hacer en el Resurgimiento.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>(4) Pol\u00edtica llevada a cabo por Giovanni Giolitti que se basaba en una t\u00e1ctica parlamentaria de car\u00e1cter clientelista, apropiada para asegurar la estabilidad del gobierno, y en tanteos para institucionalizar las formaciones pol\u00edticas extremas (N. de T.).<\/p>\n<p>Publicado originalmente en: <a href=\"http:\/\/www.facebook.com\/notes\/cuadernos-de-la-c%C3%A1rcel-antonio-gramsci\/nota-gramsciana-de-febrero-el-genoma-gramsci-lucio-magri-el-sastre-de-ulm-buenos\/338875869476340\">http:\/\/www.facebook.com\/notes\/cuadernos-de-la-c%C3%A1rcel-antonio-gramsci\/nota-gramsciana-de-febrero-el-genoma-gramsci-lucio-magri-el-sastre-de-ulm-buenos\/338875869476340<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;(&#8230;) el PCI ha  representado, de modo intermitente y sin desarrollarla plenamente, la tentativa  m\u00e1s seria, en una determinada fase hist\u00f3rica, de abrir el camino a una \u201ctercera  v\u00eda\u201d: es decir, de conjugar reformas parciales, b\u00fasqueda de amplias alianzas  sociales y pol\u00edticas, empleo convencido de la democracia parlamentaria, con  dif\u00edciles luchas sociales, con una expl\u00edcita y compartida cr\u00edtica de la sociedad  capitalista; de construir firmemente un partido compacto, militante, rico en  cuadros ideol\u00f3gicamente formados, pero de masas; de corroborar la propia  pertenencia a un terreno revolucionario mundial, padeciendo por ello pero  conquistando una relativa autonom\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":1796,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[865,1187,923,1188],"class_list":["post-1795","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista","tag-antonio-gramsci","tag-el-sastre-de-ulm","tag-fragmentos","tag-lucio-magri"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1795"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1795\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1796"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}