{"id":1811,"date":"2012-02-16T00:00:00","date_gmt":"2012-02-16T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1811"},"modified":"2020-02-21T09:31:32","modified_gmt":"2020-02-21T08:31:32","slug":"a-proposito-de-la-reciente-edicion-de-las-notas-sobre-cultura-popular-de-antonio-gramsci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1811","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de la reciente edici\u00f3n de las notas sobre cultura popular de Antonio Gramsci"},"content":{"rendered":"<p>La editorial de la Universidad de Valencia acaba de publicar en castellano una antolog\u00eda de textos extra\u00eddos de los <em>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/em> de Antonio Gramsci (Antonio Gramsci, <em>\u00bfQu\u00e9 es la cultura popular?<\/em>, Publicacions de Universitat de Val\u00e8ncia, Valencia, 2011, 190 p\u00e1ginas. Edici\u00f3n y presentaci\u00f3n a cargo de Justo Serna y Anaclet Pons. Me permito incluir el ISBN, dadas las peculiaridades de los servicios de distribuci\u00f3n de libros espa\u00f1oles: 978-84-370-8197-7).<\/p>\n<p>Esta nueva edici\u00f3n de los escritos del pensador sardo es una excepci\u00f3n de relieve en el mundo editorial y cultural espa\u00f1ol, ya que rompe con el asombroso silencio y descuido en que se tiene la obra de este cl\u00e1sico del pensamiento, tanto en lo que respecta a la edici\u00f3n de sus escritos como en lo que hace a la elaboraci\u00f3n y publicaci\u00f3n de investigaciones sobre su obra. Esta es una de las tantas peculiaridades de nuestra magra cultura intelectual. El lector informado sabe que, por el contrario, en otros pa\u00edses \u2014basta s\u00f3lo con registrar el mundo editorial latinoamericano\u2014 menudean las ediciones de sus textos y que la publicaci\u00f3n de trabajos sobre Gramsci es una avalancha incontrolable para quien trate de seguirlos.<\/p>\n<p>La presente edici\u00f3n consta de una presentaci\u00f3n, a cuyo final se a\u00f1aden un par de p\u00e1ginas con apuntes biogr\u00e1ficos de Antonio Gramsci, y de cuatro cap\u00edtulos con textos extra\u00eddos de los Cuadernos: el primero sobre \u201cFilosof\u00eda de la praxis\u201d; el segundo acerca de \u201cIntelectuales y clases subalternas\u201d; el tercero sobre \u201cCultura popular\u201d; y el cuarto, que trata del \u201cPeriodismo\u201d y de su influencia efectiva y concreta sobre la cultura. Estos dos \u00faltimos cap\u00edtulos, muy interesantes, pueden ser considerados como dos partes de una misma secci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los textos seleccionados han sido tomados de la edici\u00f3n de la editorial romana Editori Riuniti, que ordena los apuntes y notas de Gramsci, elaborados durante su encarcelamiento, de forma tem\u00e1tica y en seis tomos. El ordenamiento de los textos y los t\u00edtulos de los vol\u00famenes es obra del primer equipo encargado de la difusi\u00f3n de la obra de Gramsci bajo la supervisi\u00f3n del mismo Palmiro Togliatti hace cincuenta a\u00f1os. Esta edici\u00f3n es anterior a la publicaci\u00f3n en cuatro tomos de la edici\u00f3n cr\u00edtica de los Cuadernos elaborada por el equipo de Valentino Gerratana (Einaudi, Tur\u00edn, 1976), en la que se reproduce la escritura de Gramsci tal como \u00e9l la elabor\u00f3 en sus cuadernos caligrafiados y se la presenta en el mismo orden cronol\u00f3gico de elaboraci\u00f3n originaria.<\/p>\n<p>En la antolog\u00eda, el n\u00famero de referencia de cada cuaderno incluido entre par\u00e9ntesis al final de cada nota seleccionada viene dado en cifras romanas, lo cual genera un equ\u00edvoco. En efecto, se considera que la numeraci\u00f3n seg\u00fan cifras romanas es la que estableci\u00f3 en un primer momento Tatiana Schucht, cu\u00f1ada de Gramsci y primera legataria de los textos, quien, al recibir los cuadernos originales, estamp\u00f3 sobre sus tapas en n\u00fameros romanos una cifra correlativa en cada uno de ellos, sin tener otro criterio que el de numerarlos para evitar p\u00e9rdidas. Posteriormente, esta numeraci\u00f3n fue sustituida por otra en cifras ar\u00e1bigas que se corresponde con el orden cronol\u00f3gico de la elaboraci\u00f3n de los textos y que fue establecida por el equipo de Gerratana. Esta ordenaci\u00f3n cronol\u00f3gica y sus correspondientes cifras ar\u00e1bigas es la que consta ya en el \u00edndice de cada tomo de la edici\u00f3n de Editori Riuniti, al menos desde la reedici\u00f3n de 1977. En consecuencia, la numeraci\u00f3n que consta en las notas seleccionadas es la que se corresponde con el orden cronol\u00f3gico de escritura de los cuadernos aunque est\u00e9 en cifras romanas. Pero todo esto, es cosa de poca monta.<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n elaborada por los editores es pulcra y correcta, salvo alg\u00fan peque\u00f1o lapsus atribuible sin duda a los duendes editoriales. Hay uno que s\u00ed deseo se\u00f1alar para que el lector evite un error conceptual. Se encuentra en una frase procedente del cuaderno 3, publicada en la p\u00e1gina 98 de la antolog\u00eda <strong>[1]<\/strong>. La frase, que yo traduzco a continuaci\u00f3n, dice que los miembros de la direcci\u00f3n pol\u00edtica del movimiento consejista turin\u00e9s hab\u00edan utilizado en su discurso pol\u00edtico la palabra \u201cespontaneidad\u201d y que: \u201cesa afirmaci\u00f3n (\u2026) daba a la masa una conciencia teor\u00e9tica creadora de valores hist\u00f3ricos e institucionales, fundadora de estados\u201d. Este texto, en la redacci\u00f3n presentada por la antolog\u00eda, pierde la preposici\u00f3n \u201cde\u201d que yo he destacado en negrita. Con ello, el texto pasa a decir que la conciencia te\u00f3rica, elaborada previamente desde fuera de las masas, y que les es dada u otorgada a las masas, ya elaborada (conciencia \u201cexterior\u201d), es la que introduce valores y es la que resulta ser la verdadera creadora de estados. Pero el texto de Gramsci, por el contrario, explica que la tarea de la teor\u00eda es, tan s\u00f3lo, hacer reflexionar a las masas obreras sobre su propia praxis, dotarlas de disciplina intelectual e instrumentos pol\u00edticos para que se percaten del car\u00e1cter creador de la misma: creador de un ethos o cultura material nueva y, en consecuencia, \u201c<strong>fundadora<\/strong> de estados\u201d, expresi\u00f3n que nos trae a la memoria a los mitol\u00f3gicos Licurgo y Sol\u00f3n, que dejan de ser figuras necesarias para explicar la fundaci\u00f3n hist\u00f3rica de estados.<\/p>\n<p><strong>Los textos seleccionados<\/strong><\/p>\n<p>En la primera secci\u00f3n de la antolog\u00eda se seleccionan con acierto, al igual que en todas las dem\u00e1s, textos de Gramsci en los que \u00e9ste elabora su concepci\u00f3n de la filosof\u00eda de la praxis. Queda reflejada, en consecuencia, su profunda creencia en la creatividad del esp\u00edritu humano, tambi\u00e9n se\u00f1alada atinadamente por los editores en su pr\u00f3logo, esto es, la creencia en la historicidad humana y en la no posibilidad de previsi\u00f3n o prognosis del futuro. La imposibilidad de tal tarea no es consecuencia pr\u00e1ctica de la complejidad de la sociedad humana entendida como conjunto integrado por multitud de subsistemas \u2014cuya din\u00e1mica enmara\u00f1ada no es asequible\u2014, sino de la aparici\u00f3n de nuevas ideas pr\u00e1cticas, nuevas formas de hacer, nuevas iniciativas humanas imprevisibles, creadas por la mente humana y que alimentan su praxis. La creatividad \u2014historicidad\u2014 no s\u00f3lo se da potencialmente en las clases subalternas, sino que es atributo de la humanidad y se muestra tambi\u00e9n en la clase dominante: en su creaci\u00f3n, en el periodo ascendente de la misma como clase social, en la cultura y civilizaci\u00f3n org\u00e1nica de su desarrollo econ\u00f3mico, y tambi\u00e9n en las medidas que ingenia y arbitra para modificar el orden cultural cuando, una vez en el poder, se enfrenta a las clases subalternas.<\/p>\n<p>En los textos de esta secci\u00f3n se presenta tambi\u00e9n la idea seg\u00fan la cual la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica es la instancia segunda de pensamiento que permite desarrollar en todo ser humano subalterno la capacidad de reflexionar sobre su vida y sus actos, y por ende, poder protagonizar su acci\u00f3n. La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica se entiende a s\u00ed misma como saber segundo que se elabora en relaci\u00f3n con la experiencia de vida que genera, en los sujetos humanos, la actividad y la vida. La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica es el saber que nos permite tomar conciencia y reflexionar sobre nuestro nuevo hacer distinto que, en ciernes, desarrollamos; nos impulsa a no ser contradictorios con nosotros mismos y a no apartarnos de nuestra axiolog\u00eda de valor, a ser disciplinados y constantes en nuestro pensar. Tal y como escribi\u00f3 un cl\u00e1sico nuestro \u2014Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n\u2014 al referirse a la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica, el sentido que en Gramsci posee el genitivo \u201cde la pr\u00e1ctica\u201d es el del genitivo subjetivo, y pretende darnos a entender que lo que persigue este filosofar es favorecer la reflexi\u00f3n desde dentro de la propia actividad y en el seno de cada cultura material de vida en la que se desempe\u00f1a la actividad pr\u00e1ctica de las clases subalternas. Se parte, por lo tanto, de la visi\u00f3n del mundo que cada individuo posee y que es la que le proporciona el mundo de ideas que gobiernan su actividad como fines, intenciones, formas de vida o costumbres en general \u2014ethos\/eticidad\u2014 y que se encuentran en el sentido com\u00fan de las personas, para reflexionarlo y hacerlo coherente en virtud de la propia realidad hist\u00f3rica, de la propia experiencia de vida, del propio nuevo hacer ya en desarrollo y de los valores axiol\u00f3gicos. El filosofar praxeol\u00f3gico pretende convertir el sentido com\u00fan de cada persona en buen sentido, en un \u201cpensamiento coherente y sistem\u00e1tico\u201d (p\u00e1gina 168 de la antolog\u00eda) protagonizado por la misma persona mediante los nuevos instrumentos intelectuales adquiridos. No pretende, en cambio, sustituirlo por el pensamiento elaborado de una elite.<\/p>\n<p>En virtud de esas ideas expuestas en la antolog\u00eda se comprende la preocupaci\u00f3n de Gramsci por las \u201cconcepciones del mundo\u201d: estas no son meros conjuntos de creencias superestructurales, legitimadoras del pensamiento pr\u00e1ctico que produce el orden existente, sino ideas que organizan la actividad de las masas humanas \u2014y de cada individuo\u2014 y la dirigen desde dentro de la misma. Por ello, la filosof\u00eda de la praxis pretende ayudar a la reflexi\u00f3n de los subalternos organizados para que puedan elaborar una nueva cultura de masas, un nuevo orden de costumbres \u2014mores\/\u201criforme morali\u201d\u2014, una nueva eticidad. El modelo en el que se inspira Gramsci para pensar en este cambio de concepci\u00f3n del mundo que genere una nueva praxis cultural es el de la Reforma luterana, frente a los modelos del catolicismo y del Renacimiento (p\u00e1ginas 74 y 136 de la antolog\u00eda). Para la Reforma, cada ser humano era un sacerdote al que se le exig\u00eda que estuviese a la altura, que se formase, que conociese la Biblia e interpretase su vida a la luz de esos instrumentos, interpretados, a su vez, por el mismo creyente sin mediaci\u00f3n alguna. El catolicismo, por el contrario, pone la elaboraci\u00f3n de la concepci\u00f3n del mundo en manos de una minor\u00eda de cl\u00e9rigos, externa a los fieles <strong>[<\/strong><strong>2<\/strong><strong>]<\/strong>; lo mismo que el humanismo renacentista, que elabor\u00f3 un pensamiento a partir de la experiencia de vida de un mundo emergente, pero sin organicidad o contacto de retorno con ese mundo.<\/p>\n<p>La comparaci\u00f3n entre ramas del cristianismo es important\u00edsima para comprender la idea que Gramsci se hace sobre lo que debe ser el \u201cintelectual org\u00e1nico\u201d \u2014ya no un partido al uso convencional del t\u00e9rmino, como se ve\u2014. El problema de la tarea de los intelectuales desborda el cap\u00edtulo primero y sigue en el segundo \u2014pero tambi\u00e9n en los dos \u00faltimos\u2014, que trata precisamente sobre esta categor\u00eda y su relaci\u00f3n con las clases subalternas. Pero no deseo pasar a este segundo cap\u00edtulo sin destacar antes que entre los textos recogidos en el primer cap\u00edtulo se encuentra la importante nota en la que Gramsci concibe al ser humano y, m\u00e1s en concreto, a la \u201cpersonalidad\u201d humana o \u201cindividualidad\u201d, como un conjunto de relaciones que cada individuo sostiene con los dem\u00e1s (p\u00e1ginas 64-65).<\/p>\n<p>En el segundo cap\u00edtulo se recogen textos en los que Gramsci reflexiona sobre el papel de la intelectualidad en la formaci\u00f3n de la nueva visi\u00f3n del mundo de las clases subalternas, e insiste en su funci\u00f3n segunda, de elaboraci\u00f3n a partir de la experiencia y de las formas nuevas de hacer en ciernes, que son sistematizadas, ordenadas, limpiadas de viejas visiones del mundo. Este es el cap\u00edtulo en el que se encuentra el texto sobre la relaci\u00f3n entre direcci\u00f3n intelectual elaborada y espontaneidad, sobre cuya errata advert\u00ed al comienzo.<\/p>\n<p>La idea central, en continuidad con lo sugerido por las notas del primer cap\u00edtulo, es que los intelectuales, en el sentido t\u00e9cnico del t\u00e9rmino, no pueden sino suministrar instrumentos de pensamiento al resto de los individuos pertenecientes a las clases subalternas, que son los que pueden crear \u2014ellos, el trabajador colectivo o conjunto de las individualidades que producen la cultura material y del que no se excluye el intelectual\u2014, mediante su pr\u00e1ctica objetivadora, una nueva forma de vida, un nuevo ethos. S\u00f3lo ellos, mediante la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, pueden realizar la \u201criforma morale\u201d, la reforma de las mores o costumbres, del ethos, de la eticidad. Esta idea se reitera a lo largo de toda la antolog\u00eda y, en concreto, es muy clara en los textos en los que Gramsci trata sobre el cometido de las revistas (p\u00e1ginas 167-172 de la antolog\u00eda). A esa vinculaci\u00f3n entre intelectualidad, tanto cl\u00e1sica como nueva, con el pueblo, cuando se da, Gramsci la denomina bloque popular nacional.<\/p>\n<p>Para terminar mi resumen sobre este segundo apartado, deseo destacar la importancia de la idea que se encuentra en la primera p\u00e1gina del mismo (p\u00e1gina 89): un grupo social ha de haber logrado la \u201cdirecci\u00f3n intelectual y moral (\u2026) incluso <strong>antes<\/strong> de haber conquistado el gobierno\u201d y a\u00f1ade entre par\u00e9ntesis una frase que muestra que precisamente en esa conquista previa radica el verdadero poder: \u201c(esta es una de las condiciones especiales para la conquista del poder)\u201d. Recordemos que direcci\u00f3n moral, distinguida reiteradamente por Gramsci como diversa de la tambi\u00e9n necesaria direcci\u00f3n intelectual, nos habla de nuevo orden en las mores, en el ethos y en la cultura material de vida. Y que debe ser tarea previa yconditio sine qua non del acceso al gobierno, am\u00e9n de tener que ser constantemente reproducida: \u201cun determinado tipo de civilizaci\u00f3n econ\u00f3mica (\u2026) para ser desarrollado requiere un determinado modo de vida, determinadas reglas de conducta, un cierto h\u00e1bito (\u2026) Esta necesidad hist\u00f3rica (\u2026) requiere (\u2026) quien la sostenga de modo completo y casi capilar\u201d (p\u00e1gina 83 de la antolog\u00eda).<\/p>\n<p>El tercer apartado, que est\u00e1 constituido por los dos \u00faltimos cap\u00edtulos, est\u00e1 dedicado a recoger textos que presentan el an\u00e1lisis concreto que realiza Gramsci de la articulaci\u00f3n cultural de la Italia de su \u00e9poca: el pensamiento que integra el sentido com\u00fan de las gentes y que dirige su praxis (por ejemplo, las notas sobre folclore); el papel de la literatura, revistas y peri\u00f3dicos; qu\u00e9 relaci\u00f3n gen\u00e9tica tienen estos instrumentos respecto a las clases sociales, c\u00f3mo influyen en su creaci\u00f3n y qu\u00e9 relaci\u00f3n din\u00e1mica guardan con el sentido com\u00fan de la gente.<\/p>\n<p>Todos los textos seleccionados poseen un gran inter\u00e9s y su selecci\u00f3n es muy acertada. Sin embargo, se echa en falta una secci\u00f3n que recogiera las notas de Gramsci sobre su noci\u00f3n de Estado por la extraordinaria importancia que posee el asunto en su obra y para dar sentido a la innumerable cantidad de veces que el t\u00e9rmino \u201cpol\u00edtica\u201d \u2014tambi\u00e9n \u201cdemocracia\u201d\u2014 aparece en los textos recogidos. Pero volver\u00e9 m\u00e1s adelante sobre este asunto, a mi juicio, mayor.<\/p>\n<p><strong>El texto introductorio<\/strong><\/p>\n<p>La nota introductoria, elaborada por los dos autores de la antolog\u00eda, est\u00e1 bien documentada. As\u00ed como parece acertada tanto la presentaci\u00f3n de Antonio Gramsci para un p\u00fablico lector que en su mayor\u00eda desconoce al personaje como el resumen de los debates y de las influencias provocados por la obra de Gramsci desde su puesta en circulaci\u00f3n despu\u00e9s de la Segunda Guerra mundial. Un resumen de la peripecia de la obra y de sus diversas interpretaciones desde intereses y problemas intelectuales concretos, para alumbrar soluciones y alternativas intelectuales. La \u201cvaria fortuna\u201d de la obra de Gramsci.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1, a la hora de tratar el caso espa\u00f1ol, los editores son demasiado indulgentes, pues el olvido y el silencio que hemos dedicado a Gramsci tras unos a\u00f1os de uso, si no en exclusiva, s\u00ed mayoritariamente instrumental del mismo, es flagrante. En cualquier caso, Serna y Pons se\u00f1alan acertadamente la influencia que sobre el pensamiento de Gramsci tuvo tanto Hegel como el hegeliano italiano Benedetto Croce, adem\u00e1s de Marx y Antonio Labriola. Y se refieren tambi\u00e9n a la gran cantidad de equ\u00edvocos y malinterpretaciones que ha provocado la recepci\u00f3n fragmentaria de Gramsci (si bien es un hecho que precisamente la forma de escritura que \u00e9ste se vio forzado a emplear por el peligro de la censura carcelaria posibilita esta situaci\u00f3n). Por lo tanto una antolog\u00eda, que por su caracter\u00edstica fracciona a\u00fan m\u00e1s una obra, debe incorporar una interpretaci\u00f3n unitaria de los textos concretos seleccionados, que permita integrarlos en una perspectiva org\u00e1nica. Y un servidor echa en falta esta elaboraci\u00f3n, desde luego siempre arriesgada, pero necesaria para un lector que se inicia en Gramsci.<\/p>\n<p>En el texto de presentaci\u00f3n los autores s\u00ed formulan su propuesta de lectura acerca de la recepci\u00f3n de la obra de Gramsci, desvinculando el inter\u00e9s de su obra de su perspectiva pol\u00edtica, y proponiendo que se le lea como estudioso que analiza la cultura como totalidad (p\u00e1gina 37). Con anterioridad (p\u00e1gina 33), aceptan una interpretaci\u00f3n de su teor\u00eda del Estado del todo estructuralista-institucionalista, justo la que corr\u00eda en los a\u00f1os setenta del anterior siglo, fechas a las que corresponden las lecturas que se citan en la nota 49 (la \u00e9poca en que, para referirse a Gramsci, se cre\u00f3 la frase: \u201cel Lenin de Occidente\u201d). La propuesta es por tanto leer a Gramsci como cr\u00edtico cultural particularmente agudo y como instrumento inspirador de estudios culturales para el presente o para el estudio de la historia desde una aproximaci\u00f3n totalizadora, no esquem\u00e1tica, que comprenda el entero vivir social humano.<\/p>\n<p>La propuesta es l\u00edcita. Sin embargo, es precisamente la carencia de una buena comprensi\u00f3n de la teor\u00eda del Estado de Gramsci lo que empobrece la posible interpretaci\u00f3n cultural de su obra y debilita la comprensi\u00f3n de la trascendental importancia que posee el concepto de cultura en su pensamiento. Para poder mostrar esto con mayor claridad, perm\u00edtaseme dos citas de la obra de Gramsci, la primera de las cuales suele ser reproducidas en las antolog\u00edas con vocaci\u00f3n pol\u00edtica. En uno de los innumerables pasos que Gramsci destina a la reflexi\u00f3n sobre el Estado \u2014cuaderno 6, 1930 a 1932\u2014, escribe: \u201cEstamos siempre en el terreno de la identificaci\u00f3n de Estado y Gobierno (\u2026) puesto que es de notar que en la noci\u00f3n general de Estado [N.d.A.: en ocasiones Gramsci usa la \u201cotra\u201d y restrictiva noci\u00f3n de \u201cEstado\u201d, la liberal, que lo asocia a aparatos pol\u00edtico administrativos especializados] entran elementos que deben ser remitidos a la sociedad civil (en el sentido, se podr\u00eda decir, de que Estado= sociedad pol\u00edtica + sociedad civil, esto es, hegemon\u00eda acorazada de coerci\u00f3n)\u201d<a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_edn3\"><strong>[3]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo entender este aparente galimat\u00edas? En la noci\u00f3n de Estado entran elementos de la sociedad civil. \u00bfCu\u00e1les? \u00bfLa escuela, la Iglesia, los medios de comunicaci\u00f3n escritos, tal como propon\u00eda la lectura \u201cestructuralista-institucionalista\u201d \u2014los \u201cAIE\u201d: \u201cAparatos Ideol\u00f3gicos de Estado\u201d althusserianos\u2014? Por otro lado, sabemos cu\u00e1l es el cometido de los instrumentos \u201cestatales-gubernativos\u201d: extraer impuestos, infraestructuras, defensa del orden p\u00fablico, etc. Pero \u00bfcu\u00e1l es el cometido \u201cestatal\u201d de los otros, sean los que sean?<\/p>\n<p>Me propongo ahora tratar de aclarar esto a la luz de otra cita de Gramsci \u2014la \u00faltima licencia que me permito\u2014. Es una nota en la que Gramsci critica la dejaci\u00f3n hecha por parte de la generaci\u00f3n adulta en la transmisi\u00f3n del ethos cultural, es decir, de los saberes que producen el orden cultural, las mores o costumbres: \u201c&amp; 61. Lucha de generaciones (\u2026) Lo m\u00e1s grave es que la generaci\u00f3n anciana renuncia a su tarea educativa en determinadas situaciones, sobre la base de teor\u00edas mal comprendidas o aplicadas en situaciones diversas de aquellas de las que eran expresi\u00f3n. Se cae en formas estatol\u00e1tricas: <strong>en realidad cada elemento social homog\u00e9neo es \u201cEstado\u201d, representa el Estado, en cuanto se adhiere a su programa: de otra forma se confunde el Estado con la burocracia estatal. Todo ciudadano es \u201cfuncionario\u201d si es activo en la direcci\u00f3n social trazada por el Estado-gobierno, y es tanto m\u00e1s funcionario cuanto m\u00e1s se adhiere al programa estatal y lo elabora inteligentemente<\/strong>\u201d<a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_edn4\"><strong>[4]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>Creo que resulta claro ahora qu\u00e9 es \u201cEstado como sociedad civil\u201d y, sobre todo, cu\u00e1l es su fin: sociedad civil es todo elemento humano que crea Estado, que transmite y ordena el conjunto de saberes humanos que, al objetivarse a trav\u00e9s de la praxis humana, producen y reproducen la cultura material, el ethos, las costumbres de vida, las mores. El Estado como sociedad civil, la parte m\u00e1s importante del Estado, la que debe existir como condici\u00f3n para poder acceder al gobierno, es la que produce un ethos, una cultura integral de vida. Y sus \u201cfuncionarios\u201d \u2014met\u00e1fora pl\u00e1stica que Gramsci usa partiendo del t\u00e9rmino que indica el personal en el que, para la concepci\u00f3n liberal, se agota el \u201cEstado\u201d\u2014 somos o podemos ser todos: por poner un ejemplo, cualquier padre de familia que asuma su papel activo y consciente y ejecute esa acci\u00f3n de transmisi\u00f3n o de creaci\u00f3n de h\u00e1bitos de vida inspirados por axiolog\u00edas de valor firmes. El ethos cultural es el Estado. De ah\u00ed, el inter\u00e9s de Gramsci en la \u201chegemon\u00eda\u201d, esto es, en tratar de crear una nueva cultura material antes de y como medio para instaurar un orden pol\u00edtico nuevo.<\/p>\n<p>Pero, debo insistir y el lector bien informado me lo perdonar\u00e1, la hegemon\u00eda no es una forma de ganar \u201cconsenso previo a\u2026\u201d. La hegemon\u00eda entendida como elaboraci\u00f3n de un ethos nuevo es ya la creaci\u00f3n de un nuevo Estado en los intersticios del otro, la acci\u00f3n cultural es ya la acci\u00f3n de fundaci\u00f3n pol\u00edtica, la lucha cultural no es instrumento: es fin. Y la teor\u00eda de la cultura que se inspire en Gramsci har\u00e1 bien en tener en cuenta este valor otorgado por nuestro cl\u00e1sico para poder comprenderla en toda su plenitud.<\/p>\n<p>Llegados aqu\u00ed, \u00bfen qu\u00e9 teor\u00eda del Estado nos hallamos? Pues, en la teor\u00eda hegeliana del Estado. El Estado entendido como \u201cesp\u00edritu objetivo\u201d, como \u201cethos\u201d, como \u201csustancia \u00e9tica\u201d o \u201ccultura moral e intelectual\u201d<a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_edn5\"><strong>[5]<\/strong><\/a>. El Estado como eticidad es una idea que se encuentra a lo largo de toda la obra del pensador alem\u00e1n y, muy en particular, en una obra que pose\u00eda Gramsci: Principios de Filosof\u00eda del derecho.<\/p>\n<p>Escribe Hegel: \u201c&amp;257. El Estado es la realidad efectiva de la <strong>idea \u00e9tica<\/strong>, el esp\u00edritu \u00e9tico como voluntad sustancial revelada, clara para s\u00ed misma, que se piensa y se sabe y cumple aquello que sabe precisamente porque lo sabe. <strong>En las costumbres tiene su existencia inmediata y en la autoconciencia del individuo, en su saber y en su actividad, su existencia mediata;<\/strong> el individuo tiene a su vez su libertad sustancial en el sentimiento de que \u00e9l es su propia esencia, el fin y el producto de su actividad\u201d<a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_edn6\"><strong>[6]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>El sintagma \u201csociedad civil\u201d posee el doble sentido de entramado humano de cuya praxis se genera el ethos cultural y, a la vez, de cultura generada por el mismo. La sociedad civil, urdimbre social y ethos producido por la urdimbre, es para Hegel la aut\u00e9ntica clave de lo que es una realidad estatal, porque el ethos cultural concreto y su ordenamiento es la <strong>constituci\u00f3n<\/strong> verdadera. Y toda constituci\u00f3n escrita, jur\u00eddica, que llegue a estar en contradicci\u00f3n con la verdadera constituci\u00f3n de una sociedad, esto es, con el ethos, saltar\u00e1 por los aires. Hegel pone como modelo de soluci\u00f3n de este tipo de contradicci\u00f3n la peripecia de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola que Napole\u00f3n quiso imponer<a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_edn7\"><strong>[7]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>Por supuesto, la poderosa elaboraci\u00f3n intelectual de Hegel sobre el Estado es una actualizaci\u00f3n formidable \u2014pero actualizaci\u00f3n, al fin y al cabo\u2014 de la concepci\u00f3n cl\u00e1sica del Estado procedente de nuestra gran tradici\u00f3n cl\u00e1sica y \u00fanica alternativa a la disparatada concepci\u00f3n liberal: la grecolatina. La polis cl\u00e1sica era la suma inextricable del nomos o ley \u2014\u201csociedad pol\u00edtica\u201d\u2014 m\u00e1s ethos o mores \u2014\u201csociedad civil\u201d\u2014<a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_edn8\"><strong>[8]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>Como se puede ver, contrariamente a lo que se supone, comprender toda la potencia conferida por Gramsci a la cultura, y toda la potencia de la propia cultura, implica comprender previamente la noci\u00f3n de Estado que maneja el autor de los Cuadernos. Solamente entonces se comprender\u00e1 la profundidad de su propuesta pol\u00edtica y las caracter\u00edsticas que debe poseer el intelectual org\u00e1nico que la sirva, tan distintas a las de los partidos cl\u00e1sicos, en cuanto que su tarea es impulsar creaci\u00f3n cultural y no desempe\u00f1ar funciones administrativas. Y la importancia de la cultura, y del estudio de la misma, es por lo tanto el principio y fin de la vida humana.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed mis observaciones.<\/p>\n<p>Para acabar: les debemos a los dos autores de esta antolog\u00eda, Justo Serna y Anaclet Pons, a su perseverancia y a su nadar contra corriente, a su inteligencia y a su saber hondo y fuera de modas, el regalo de esta hermos\u00edsima y bien elaborada antolog\u00eda sobre Gramsci. El lector potencial, el curioso, el estudioso de las humanidades, el que posea preocupaciones pol\u00edticas y sociales, har\u00e1 bien en dejarse tentar por su lectura y en avisar luego a otros amigos sobre el inter\u00e9s extraordinario de este libro.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_ednref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a> El texto original puede ser consultado en el primer volumen de la edici\u00f3n cr\u00edtica de losCuadernos de Valentino Gerratana (Antonio Gramsci, Quaderni del carcere, Einaudi, Tur\u00edn, 1976), concretamente en la p\u00e1gina 330.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_ednref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a> El topos intelectual de la oposici\u00f3n Reforma luterana\/catolicismo es de estirpe hegeliana. En esta particular formulaci\u00f3n puede encontrase por ejemplo en Lecciones sobre la filosof\u00eda de la historia universal, Alianza, Madrid, 1989, pp. 616-618, y en m\u00faltiples pasos hasta el final de la obra. Pero la cr\u00edtica a un pensamiento que quiere imponerse desde fuera al mundo del ethos y al sujeto frente a un pensamiento que pretende que cada individuo reflexione sobre s\u00ed mismo y elabore sus respuestas est\u00e1 ya en el joven Hegel con toda radicalidad. Es entonces la totalidad del cristianismo el pensamiento arbitrario, doctrinal, externo y tir\u00e1nico que impone formas de vivir, frente a la filosof\u00eda cuyo m\u00e1ximo exponente es S\u00f3crates, como revela el hecho de que cada uno de sus disc\u00edpulos pudo elaborar desde su libertad una filosof\u00eda propia. Por ejemplo: \u201cLa positividad de la religi\u00f3n cristiana\u201d en G.W.F. Hegel, Escritos de juventud, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1978, pp. 73-161 y otros textos de juventud recogidos en el mismo volumen.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_ednref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a> Antonio Gramsci, Quaderni del carcere, Einaudi, Tur\u00edn, 2001, vol. II, pp. 763-764.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_ednref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a> Antonio Gramsci, ibidem, p\u00e1g. 340.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_ednref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a> G.W.F. Hegel, Principios de la Filosof\u00eda del derecho<strong>,<\/strong> Edhasa, Barcelona, 1988, traducci\u00f3n a cargo de Juan Luis Vermal, p\u00e1g. 272.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_ednref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a> G.W.F. Hegel, ibidem, pag. 318<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_ednref7\"><strong>[7]<\/strong><\/a> G.W.F. Hegel, ibidem, pag. 357<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/mientrastanto.org\/#_ednref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a> Tambi\u00e9n el hegeliano Benedetto Croce, maestro intelectual de Gramsci,\u00a0 escribe que el Estado es la eticidad. \u00bfDe veras era Croce un liberal doctrinario? \u00bfLo era Hegel?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La editorial de la Universidad de Valencia acaba de publicar en castellano una antolog\u00eda de textos extra\u00eddos de los Cuadernos<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":1812,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[865,917,1184],"class_list":["post-1811","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","tag-antonio-gramsci","tag-resenas","tag-que-es-la-cultura-popular"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1811"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1811\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}