{"id":18164,"date":"2025-07-09T05:00:35","date_gmt":"2025-07-09T04:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18164"},"modified":"2025-07-10T01:16:04","modified_gmt":"2025-07-10T00:16:04","slug":"la-izquierda-radical-filipina-legados-historicos-desafios-contemporaneos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18164","title":{"rendered":"La izquierda radical filipina: legados hist\u00f3ricos, desaf\u00edos contempor\u00e1neos"},"content":{"rendered":"<p>Con ra\u00edces que se remontan al surgimiento de los movimientos obreros y campesinos filipinos a principios del siglo XX, la izquierda radical filipina ha evolucionado desde entonces hasta convertirse en una variedad de partidos, movimientos y organizaciones que defienden diversos programas nacionalistas, comunistas, socialistas y socialdem\u00f3cratas. En su apogeo, la rebeli\u00f3n Huk reuni\u00f3 un ej\u00e9rcito campesino de 20 000 personas en Luz\u00f3n Central, lo que supuso el primer desaf\u00edo significativo para la Rep\u00fablica de Filipinas poscolonial en la d\u00e9cada de 1950. Durante el apogeo de la lucha contra la dictadura del r\u00e9gimen de Marcos en la d\u00e9cada de 1980, el movimiento insurgente liderado por el Partido Comunista de Filipinas (CPP) cobr\u00f3 tal importancia que se convirti\u00f3 casi en sin\u00f3nimo del t\u00e9rmino \u00abizquierda filipina\u00bb, aunque hoy en d\u00eda es solo una sombra de lo que fue. Han surgido voces alternativas dentro de la izquierda radical filipina, que defino como movimientos sociales que abogan por visiones antisist\u00e9micas y poscapitalistas. Aunque estos movimientos son actualmente m\u00e1s peque\u00f1os de lo ideal, su potencial para lograr un cambio radical no est\u00e1 fuera de su alcance. Este ensayo revisa los trabajos de Reid (2000), Caouette (2004), Santos y Santos (2009), Fuller (2015), el RPM-P (2022) y Sol\u00eds (2024) para contribuir a trazar la evoluci\u00f3n de las principales corrientes de la izquierda radical filipina y reexaminar su legado hist\u00f3rico y sus retos contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p><strong>Transformaci\u00f3n capitalista, respuestas nacionalistas<\/strong><\/p>\n<p>El llamado \u00abdescubrimiento\u00bb del archipi\u00e9lago filipino por Fernando de Magallanes coincidi\u00f3 con el despegue del capitalismo, impulsado por las conquistas coloniales europeas en \u00c1frica, Am\u00e9rica y Asia. Filipinas se convirti\u00f3 en una de las primeras colonias europeas, lo que contribuy\u00f3 a la acumulaci\u00f3n de riqueza en las potencias coloniales, que sirvi\u00f3 como capital inicial para el proceso de acumulaci\u00f3n capitalista que Karl Marx (1976) denomin\u00f3 acertadamente \u00abacumulaci\u00f3n primitiva\u00bb al final del volumen 1 de El capital. Los colonizadores espa\u00f1oles impusieron un sistema feudal a los nativos, oblig\u00e1ndoles a producir un excedente para mantener a los nuevos terratenientes y al aparato estatal colonial, lo que aliment\u00f3 la resistencia anticolonial, que se manifest\u00f3 en m\u00e1s de 200 revueltas campesinas localizadas (v\u00e9ase Constantino 1975).<\/p>\n<p>El auge del capitalismo industrial en la Europa del siglo XIX y en las colonias americanas impuls\u00f3 una nueva ola de expansi\u00f3n colonial, en la que las potencias compet\u00edan por las fuentes de materias primas, mano de obra barata y nuevos mercados. Este contexto facilit\u00f3 la integraci\u00f3n de la colonia filipina en los mercados mundiales, lo que dio lugar a una transformaci\u00f3n desigual de la agricultura nacional. Surgi\u00f3 una clase capitalista nacional y una econom\u00eda de plantaciones haciendadas, centrada en la exportaci\u00f3n de cultivos comerciales como el az\u00facar, el tabaco y el abac\u00e1 (v\u00e9ase Ofreneo, 1980). Este cambio tambi\u00e9n dio lugar al surgimiento del proletariado filipino, una clase social diferenciada de trabajadores asalariados en las instalaciones de molienda, los ferrocarriles, los almacenes, las f\u00e1bricas, los puertos mar\u00edtimos y otros lugares necesarios para facilitar el intercambio colonial de las exportaciones agr\u00edcolas (v\u00e9ase McCoy y De Jesus, 1982).<\/p>\n<p>La centralizaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica, econ\u00f3mica y cultural que acompa\u00f1\u00f3 a la integraci\u00f3n en el capitalismo global foment\u00f3 un sentido de pertenencia a una \u00fanica comunidad nacional dentro de la colonia. Una clase intelectual ilustrada emergente busc\u00f3 inicialmente la reforma a trav\u00e9s de la asimilaci\u00f3n, un sentimiento reflejado en los escritos del peri\u00f3dico emigrado <i>La Solidaridad <\/i>(v\u00e9ase Schumacher 1997)<i>.<\/i> Los sentimientos anticolonialistas acabaron expres\u00e1ndose en t\u00e9rminos nacionales, lo que dio lugar a la Liga Filipina, orientada a la reforma, y al movimiento armado Katipunan. Esta tendencia nacionalista condujo finalmente a la revoluci\u00f3n de 1896, que derroc\u00f3 el colonialismo espa\u00f1ol. Si bien el descontento de los campesinos y la clase trabajadora aliment\u00f3 la revoluci\u00f3n, sus aspiraciones se vieron a menudo subordinadas al objetivo de liberaci\u00f3n nacional de los terratenientes y los l\u00edderes ilustrados (v\u00e9ase Fast y Richardson, 1979).<\/p>\n<p><strong>Movimientos emergentes basados en clases sociales<\/strong><\/p>\n<p>La guerra filipino-estadounidense supuso el despliegue de 125 000 soldados estadounidenses en las islas Filipinas, lo que provoc\u00f3 la muerte de aproximadamente 500 000 filipinos, en su mayor\u00eda civiles. Esta brutal campa\u00f1a de contrainsurgencia obstaculiz\u00f3 el crecimiento del movimiento nacionalista filipino. La posterior pol\u00edtica de \u00abasimilaci\u00f3n ben\u00e9vola\u00bb de los colonizadores estadounidenses facilit\u00f3 la cooptaci\u00f3n de las clases capitalistas terratenientes e ilustradas que hab\u00edan tomado las riendas de la revoluci\u00f3n antiespa\u00f1ola. Estos grupos sociales se integraron en el gobierno colonial y se beneficiaron del establecimiento de un sistema de ense\u00f1anza p\u00fablica. Sus propiedades quedaron intactas, mientras que los estadounidenses profundizaron el enfoque de la econom\u00eda filipina hacia la agricultura de exportaci\u00f3n (v\u00e9ase San Juan 2016). Los antiguos l\u00edderes revolucionarios desviaron el esp\u00edritu nacionalista hacia una campa\u00f1a de presi\u00f3n a favor de la independencia. Sin embargo, el esp\u00edritu de resistencia armada persisti\u00f3 en los diversos movimientos milenaristas que provocaron revueltas espor\u00e1dicas en todo el archipi\u00e9lago (v\u00e9ase Sturtevant 1976). En la d\u00e9cada de 1930, el movimiento nacionalista sakdalista llev\u00f3 este esp\u00edritu a una revuelta anticolonial abortada en las provincias de habla tagala que rodeaban Metro Manila (v\u00e9ase Terami Wada 2014).<\/p>\n<p>A medida que las relaciones capitalistas se afianzaban en la sociedad filipina, surgieron movimientos m\u00e1s claramente basados en las clases sociales. Los trabajadores filipinos organizaron sindicatos para exigir salarios m\u00e1s altos y mejores condiciones de trabajo, as\u00ed como para entablar negociaciones colectivas con una clase capitalista que prosperaba bajo el dominio estadounidense. Isabelo Delos Reyes es reconocido como el padre del movimiento obrero filipino. Tras regresar del exilio en Espa\u00f1a en 1901, Delos Reyes tambi\u00e9n trajo consigo una importante colecci\u00f3n de libros marxistas, socialistas y anarquistas (v\u00e9ase Scott, 1992). En 1902, fund\u00f3 la Uni\u00f3n Obrera Democr\u00e1tica (UOD), la primera federaci\u00f3n sindical del pa\u00eds. La Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 tuvo un impacto significativo en el movimiento obrero filipino al poner de relieve dos posiciones opuestas: la colaboraci\u00f3n de clases y la lucha de clases. Una persona notablemente influenciada por este acontecimiento hist\u00f3rico fue Crisanto Evangelista, figura clave del Congreso Obrero de Filipinas (COF), que surgi\u00f3 como la principal federaci\u00f3n sindical del pa\u00eds tras su fundaci\u00f3n en 1913. Evangelista se vincul\u00f3 a la Internacional Roja de Sindicatos y a la Internacional Comunista (COMINTERN). Finalmente, lider\u00f3 una escisi\u00f3n de las facciones conservadoras del COF, lo que precipit\u00f3 una serie de acontecimientos que resultar\u00edan decisivos para el establecimiento del movimiento comunista en el pa\u00eds (v\u00e9ase Richardson 2011).<\/p>\n<p>Los disturbios agrarios tambi\u00e9n se intensificaron al romperse las relaciones clientelares entre los campesinos y los terratenientes con la profundizaci\u00f3n de la penetraci\u00f3n capitalista en la agricultura. Uno de los grupos campesinos m\u00e1s destacados de este periodo fue el Katipunang Pambansa ng mga Magbubukid ng Pilipinas (Federaci\u00f3n Nacional de Campesinos de Filipinas), afiliado a la Kresintern o Internacional Roja Campesina. En 1932, Pedro Abad Santos fund\u00f3 el Partido Sosyalista ng Pilipinas (Partido Socialista Filipino, PSP), que lider\u00f3 fuertes campa\u00f1as contra la opresi\u00f3n de los terratenientes en Luz\u00f3n Central junto con su brazo campesino, la Aguman ding Maldang Talapagobra (Liga de Trabajadores Pobres). El 7 de noviembre de 1930, trabajadores filipinos radicales liderados por Evangelista fundaron el Partido Komunista ng Pilipinas (Partido Comunista Filipino, PKP). Aunque el PKP se ver\u00eda obligado a pasar a la clandestinidad debido a la represi\u00f3n estadounidense, su formaci\u00f3n marc\u00f3 un hito importante en el desarrollo de los movimientos sociales de clase en la historia del pa\u00eds (v\u00e9ase Kerkvliet 2014).<\/p>\n<p><strong>La rebeli\u00f3n Huk y la cuesti\u00f3n de la tierra<\/strong><\/p>\n<p>El auge de los movimientos fascistas y su llegada al poder en potencias capitalistas industriales como Alemania y Jap\u00f3n durante el periodo de entreguerras entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial llev\u00f3 a la COMINTERN a promover la creaci\u00f3n de frentes populares antifascistas. En Filipinas, este impulso llev\u00f3 al Partido Comunista de los Estados Unidos (CPUSA) a negociar la liberaci\u00f3n de los l\u00edderes del PKP para la lucha antijaponesa y la fusi\u00f3n del PKP con el PSP en 1938. Tras la invasi\u00f3n japonesa, los campesinos de Luz\u00f3n Central crearon el Hukbo ng Bayan Laban sa Hapon (Ej\u00e9rcito Popular Antijapon\u00e9s, HUKBALAHAP) como brazo armado del PKP en 1942. Los Huks movilizaron la resistencia armada contra los japoneses, organizaron al campesinado como base de apoyo y aplicaron un programa de \u00abla tierra para quien la trabaja\u00bb en las zonas que controlaban en Luz\u00f3n Central (v\u00e9ase Lara y Morales, 1990).<\/p>\n<p>El regreso de los terratenientes a los territorios Huk tras la rendici\u00f3n de Jap\u00f3n en 1945 supuso la violenta recuperaci\u00f3n de sus tierras de manos de los Huks y sus partidarios, incluso cuando el PKP intentaba frenar los levantamientos campesinos que se estaban gestando. El PKP se centr\u00f3 en reactivar los movimientos legales de trabajadores y campesinos mediante la fundaci\u00f3n del Congreso de Organizaciones Laborales (CLO) y la Pambansang Kaisahan ng mga Magbubukid (Uni\u00f3n Nacional de Campesinos, PKM). Tambi\u00e9n esperaban canalizar las energ\u00edas de su base obrera en las elecciones de 1946, para las que formaron una \u00abAlianza Democr\u00e1tica\u00bb (DA) con el Partido Nacionalista, respaldando a Sergio Osme\u00f1a Sr. para la presidencia. Manuel Roxas, que venci\u00f3 a Osme\u00f1a, impidi\u00f3 que seis representantes del DA ocuparan sus esca\u00f1os en el Congreso debido a su oposici\u00f3n a la concesi\u00f3n de derechos de paridad a los ciudadanos estadounidenses y a otros acuerdos desiguales con los Estados Unidos (Nemenzo 2024).<\/p>\n<p>Tras ser expulsado del Congreso, el PKP cambi\u00f3 de estrategia y pas\u00f3 a apoyar la rebeli\u00f3n Huk, a la que hasta entonces se hab\u00eda opuesto. El partido convirti\u00f3 oficialmente al HUKBALAHAP en el Hukbong Mapagpalaya ng Bayan (Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n, o HMB). Durante su apogeo a principios de la d\u00e9cada de 1950, los Huks contaban con 20 000 combatientes armados y sembraron el miedo entre las \u00e9lites de Manila. Finalmente, los Huks sufrieron una derrota militar en 1954, marcada por la rendici\u00f3n de Taruc. Aunque el HMB intent\u00f3 expandir su influencia por todo el pa\u00eds, sus esfuerzos fueron en gran parte infructuosos, excepto en la isla de Panay (v\u00e9ase Mongaya 2024b). Los combatientes Huk restantes fueron reorganizados por el PKP en brigadas, mientras que los principales l\u00edderes se retiraron a\u00fan m\u00e1s a la clandestinidad.<\/p>\n<p>A pesar de su derrota militar, la rebeli\u00f3n de los Huks tuvo el efecto de situar la cuesti\u00f3n de la tierra en el primer plano de la opini\u00f3n p\u00fablica. El Gobierno filipino combin\u00f3 sus esfuerzos de contrainsurgencia, en gran medida exitosos, con una campa\u00f1a anticomunista y promesas de reforma agraria para pacificar los disturbios rurales. Al mismo tiempo, los socialdem\u00f3cratas (socdems) surgieron como una fuerza significativa que abogaba por reformas sociales para contrarrestar la influencia comunista entre los trabajadores y los agricultores (v\u00e9ase Tolosa 2011). Sin embargo, la redistribuci\u00f3n de la tierra pas\u00f3 a un segundo plano, ya que la \u00e9lite gobernante se centr\u00f3 en facilitar el reasentamiento en las fronteras terrestres de Mindanao (v\u00e9ase Vellema, Borras y Lara 2011).<\/p>\n<p><strong>Democracia nacional y guerra popular<\/strong><\/p>\n<p>La heroica resistencia guerrillera vietnamita contra la agresi\u00f3n estadounidense en Indochina, combinada con el auge de los movimientos de protesta juvenil en todo el mundo y los problemas sociales sin resolver en el \u00e1mbito nacional, provoc\u00f3 un renovado sentimiento de malestar en Filipinas a principios de la d\u00e9cada de 1960. El PKP reactiv\u00f3 organizaciones legales como Kabataang Makabayan (KM), Malayang Samahang Magsasaka (MASAKA) y Lapiang Manggagawa (LM) con la esperanza de aprovechar este resurgimiento (v\u00e9ase Nemenzo 2024). Esta agitaci\u00f3n tambi\u00e9n fue paralela al creciente clamor de algunos pol\u00edticos nacionalistas, como el senador Claro M. Recto, y de los capitalistas nacionales, que abogaban por el proteccionismo econ\u00f3mico y la industrializaci\u00f3n nacional en medio del crecimiento de las industrias locales productoras de bienes de consumo interno (v\u00e9ase Bello, Kinley, Elinson 1982).<\/p>\n<p>En 1967, el PKP cre\u00f3 el Movimiento para el Avance del Nacionalismo (MAN) como frente popular destinado a conectar las organizaciones de masas del PKP con la burgues\u00eda nacionalista. Esta iniciativa buscaba promover un programa \u00abdemocr\u00e1tico nacional\u00bb centrado en la reforma agraria y la industrializaci\u00f3n nacional. Sin embargo, los esfuerzos del PKP por revivir los movimientos de masas, aprovechando la ola de nacionalismo, se vieron superados por una escisi\u00f3n en el partido entre la vieja guardia y los cuadros j\u00f3venes liderados por Jos\u00e9 Ma. Sison, que se inspir\u00f3 en el ejemplo de la revoluci\u00f3n china. El Partido Comunista Chino, durante esta \u00e9poca, hab\u00eda comenzado a promover las \u00abguerras populares prolongadas\u00bb (GPP) en lo que entonces se denominaba el \u00abTercer Mundo\u00bb, en respuesta a las amenazas percibidas por el genocidio indonesio de 1965, la invasi\u00f3n terrestre de Vietnam por parte de Estados Unidos y la profundizaci\u00f3n de la ruptura sino-sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Sison fund\u00f3 una nueva organizaci\u00f3n, el Partido Comunista de Filipinas (CPP), en 1968, junto con su brazo armado, el Nuevo Ej\u00e9rcito Popular, en 1969. El CPP adopt\u00f3 el programa democr\u00e1tico nacional del PKP, pero insisti\u00f3 en que la estrategia china de la GPP era el enfoque correcto para hacerse con el poder estatal en Filipinas. El CPP utiliz\u00f3 el an\u00e1lisis de Mao de la sociedad china de la d\u00e9cada de 1930 para describir las condiciones en Filipinas: una econom\u00eda predominantemente precapitalista, semifeudal, rural y campesina. Este an\u00e1lisis respaldaba una estrategia centrada en el campo, donde los insurgentes pod\u00edan construir paso a paso un ej\u00e9rcito campesino que acabar\u00eda rodeando las ciudades y tomando el poder (v\u00e9ase Sison 2021).<\/p>\n<p>El CPP tom\u00f3 la iniciativa durante este per\u00edodo de agitaci\u00f3n, radicalizando a los estudiantes de la capital nacional, lo que dio lugar a importantes protestas lideradas por j\u00f3venes en las primeras semanas de 1970, conocidas como la Tormenta del Primer Trimestre (FQS). Este tumultuoso clima de protesta se extendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de la capital a otros importantes centros urbanos, incluida la ciudad de Ceb\u00fa (v\u00e9ase Mongaya 2024a). Muchos participantes en la FQS se unieron al CPP. Se convirtieron en importantes activistas que fueron enviados a las zonas rurales para organizar las comunidades y ayudar a construir el NPA cuando el presidente Ferdinand Marcos Sr. declar\u00f3 la ley marcial el 23 de septiembre de 1972. Por otro lado,<\/p>\n<p>la direcci\u00f3n del PKP colabor\u00f3 con la dictadura de Marcos, present\u00e1ndolo como un aliado antiimperialista que llevar\u00eda a cabo la reforma agraria y la industrializaci\u00f3n nacional, lo que precipit\u00f3 nuevas divisiones en el partido. El Grupo Marxista-Leninista (MLG) de Nemenzo abandon\u00f3 el PKP para librar una guerra de guerrillas urbanas, pero fue inmediatamente derrotado por la dictadura. Otra facci\u00f3n del PKP, llamada Lapiang Komunista ng Pilipinas (Partido Comunista Filipino, LKP), se fund\u00f3 en torno al veterano de Huk Bart Pasion (v\u00e9ase Tadem 2019).<\/p>\n<p><strong>La dictadura de Marcos y Estados Unidos<\/strong><\/p>\n<p>La represi\u00f3n de la dictadura de Marcos empuj\u00f3 a la clandestinidad a los grupos de oposici\u00f3n de todo tipo. El r\u00e9gimen encarcel\u00f3 a decenas de miles de opositores pol\u00edticos, entre ellos activistas, periodistas y pol\u00edticos como el rival de Marcos, Benigno \u00abNinoy\u00bb Aquino Jr. (v\u00e9ase Thompson 1995). Una fuerza social importante que contribuy\u00f3 al debilitamiento de la dictadura fue la de los secesionistas musulmanes de Mindanao y el archipi\u00e9lago de Sulu. La rebeli\u00f3n armada liderada por el Frente Moro de Liberaci\u00f3n Nacional (MNLF) desvi\u00f3 la atenci\u00f3n y los recursos de la dictadura, creando as\u00ed m\u00e1s oportunidades para los grupos antimarcosistas (v\u00e9ase Salom\u00f3n y Mongaya 2024). Los reformistas socialdem\u00f3cratas tambi\u00e9n pasaron a la clandestinidad a trav\u00e9s de grupos como el Kapulungan ng mga Sandigan ng Pilipinas (KASAPI) y el Partido Demokratiko Sosyalista ng Pilipinas (PDSP). Los socialdem\u00f3cratas pretend\u00edan establecer una \u00abtercera fuerza\u00bb para situarse entre la dictadura y el CPP, llegando incluso a crear sus propios grupos armados, como el Movimiento de Liberaci\u00f3n 6 de Abril y el Sandigan del PDSP (v\u00e9ase Tolosa, 2011).<\/p>\n<p>Aunque la declaraci\u00f3n de la ley marcial tom\u00f3 inicialmente por sorpresa al CPP-NPA, especialmente a sus fuerzas urbanas, el movimiento se adapt\u00f3 en gran medida a las nuevas condiciones del r\u00e9gimen dictatorial en 1975. Los esfuerzos por reactivar un movimiento de protesta urbano comenzaron a dar resultados prometedores con la huelga de La Tonde\u00f1a el 24 de octubre de 1975, que rompi\u00f3 el clima de miedo creado por el r\u00e9gimen autoritario de Marcos. Mientras tanto, el NPA se afianz\u00f3 tras sufrir reveses en sus bases guerrilleras iniciales en Luz\u00f3n Central y Luz\u00f3n Septentrional debido a las operaciones de contrainsurgencia \u00abnip in the bud\u00bb (cortar el mal de ra\u00edz). El documento del CPP de 1974 titulado \u00abCaracter\u00edsticas espec\u00edficas de nuestra guerra popular\u00bb formaliz\u00f3 este principio clave del movimiento, con el objetivo de adaptar la estrategia militar de Mao a la naturaleza archipel\u00e1gica \u00fanica de Filipinas (v\u00e9ase Sison 2017). Tambi\u00e9n hac\u00eda hincapi\u00e9 en la autosuficiencia, especialmente cuando el PCCh comenz\u00f3 a recortar el apoyo al CPP-NPA. El PCCh hab\u00eda intentado contrabandear armas al NPA en dos ocasiones, pero ambos intentos \u2014los fiascos del MV Karagatan en 1972 y del MV Andreas en 1974\u2014 fueron un fracaso. En 1974, el PCCh comenz\u00f3 a establecer un acercamiento con los Estados Unidos, centrando su atenci\u00f3n en la lucha contra lo que denominaba \u00abimperialismo social sovi\u00e9tico\u00bb. Este cambio estrat\u00e9gico llev\u00f3 al PCCh a buscar alianzas con aliados de los Estados Unidos, entre ellos el presidente Marcos.<\/p>\n<p>El marco estrat\u00e9gico modificado permiti\u00f3 al NPA ampliar con \u00e9xito su alcance a las principales islas y regiones de Visayas y Mindanao, siguiendo el principio de \u00aboperaciones descentralizadas, liderazgo centralizado\u00bb. Los comit\u00e9s regionales del CPP trabajaron para adaptar su estrategia de guerra popular a las caracter\u00edsticas \u00fanicas de sus \u00e1reas espec\u00edficas de operaci\u00f3n. Este esfuerzo, combinado con la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica causada por el r\u00e9gimen dictatorial, condujo a un mayor \u00e9xito en el avance de la lucha revolucionaria. Sin embargo, estas adaptaciones tambi\u00e9n iniciaron una divergencia con respecto a la estrategia general. Por ejemplo, el Comit\u00e9 Regional de Manila-Rizal (MRRC) del CPP, al encontrar una orientaci\u00f3n limitada en los escritos de Mao sobre las operaciones urbanas, comenz\u00f3 a recurrir a los escritos de Lenin en busca de orientaci\u00f3n. El MRRC hizo hincapi\u00e9 en las luchas de los trabajadores y trat\u00f3 de movilizar a su base urbana para disputar las elecciones a la Asamblea Nacional Provisional de 1978 en alianza con el partido liberal Laban ng Bayan (Laban). Los cuadros dirigentes del MRRC fueron sancionados por la direcci\u00f3n central por sus iniciativas electoralistas, que esta \u00faltima percibi\u00f3 como un desaf\u00edo a la centralidad de la lucha armada (v\u00e9ase Reid 2000).<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n de Mindanao (Mindacom) del CPP elabor\u00f3 un enfoque pol\u00edtico-militar distinto que ten\u00eda en cuenta los cambios demogr\u00e1ficos, incluido el crecimiento de la poblaci\u00f3n urbana y la expansi\u00f3n del capitalismo agrario (v\u00e9ase Tupaz 1991). Inspirada en parte por an\u00e1lisis que caracterizaban el modo de producci\u00f3n del pa\u00eds como capitalista dependiente y no semifeudal, Mindacom comenz\u00f3 a centrarse m\u00e1s en la organizaci\u00f3n dentro de las zonas urbanas. Tambi\u00e9n pretend\u00edan sinergizar las movilizaciones en los entornos urbanos y rurales mediante huelgas generales conocidas como \u00abwelgang bayan\u00bb y el despliegue de guerrillas urbanas en las ciudades (v\u00e9ase Sibunga 1994). Estos cambios reflejaban transformaciones m\u00e1s amplias en la econom\u00eda pol\u00edtica, cristalizadas en la aceptaci\u00f3n por parte de la dictadura de Marcos de las reformas de ajuste estructural de 1979, que destrozaron cualquier esperanza desarrollista que quedaba de utilizar el Estado para la industrializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A medida que se agravaba la crisis provocada por las pol\u00edticas econ\u00f3micas de Marcos, la clase media comenz\u00f3 a movilizarse en protestas, una respuesta que se intensific\u00f3 con la agitaci\u00f3n pol\u00edtica que sigui\u00f3 al asesinato de Ninoy Aquino el 21 de agosto de 1983. El crecimiento constante del movimiento revolucionario liderado por el CPP y las crecientes protestas de la clase media se cruzaron con el creciente aislamiento y debilitamiento de la dictadura, sentando las bases para su ca\u00edda. El fraude electoral en las elecciones anticipadas del 6 de febrero de 1986 por parte de Ferdinand Marcos cataliz\u00f3 un levantamiento popular predominantemente de clase media en EDSA. El CPP-NPA adopt\u00f3 el lema \u00abrevoluci\u00f3n, no elecciones\u00bb, que gui\u00f3 su decisi\u00f3n de boicotear las urnas, lo que finalmente los margin\u00f3 durante este momento crucial y los desconect\u00f3 de las principales corrientes de protesta (v\u00e9ase Quimpo 2016). Adem\u00e1s, una serie de purgas sangrientas de cuadros y activistas del CPP sospechosos de ser agentes militares debilitaron considerablemente al partido (v\u00e9ase Alporha y Abinales 2023).<\/p>\n<p><strong>Debates y escisiones<\/strong><\/p>\n<p>A medida que la administraci\u00f3n de Coraz\u00f3n Aquino se alejaba del r\u00e9gimen autoritario, no solo mantuvo, sino que reforz\u00f3 las reformas neoliberales iniciadas por el dictador Marcos. Aquino se comprometi\u00f3 a continuar con el pago de la onerosa deuda externa contra\u00edda por el r\u00e9gimen anterior, lo que vincul\u00f3 a\u00fan m\u00e1s al pa\u00eds a las recomendaciones de pol\u00edtica neoliberal de liberalizaci\u00f3n comercial, desregulaci\u00f3n la privatizaci\u00f3n y la flexibilizaci\u00f3n laboral que impon\u00edan dificultades a la clase trabajadora (v\u00e9ase Bello 2009). Sin embargo, este mismo per\u00edodo, que hizo imperativa una intensificaci\u00f3n de la lucha de clases, fue tambi\u00e9n una \u00e9poca de gran desorganizaci\u00f3n en el CPP-NPA, que marc\u00f3 un largo declive desde su apogeo en 1985, cuando el movimiento insurgente contaba con m\u00e1s de 25 000 guerrilleros armados en todo el pa\u00eds. El movimiento clandestino se enfrent\u00f3 a su primera gran escisi\u00f3n tras el levantamiento popular de EDSA en 1986, que dio lugar al surgimiento del Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n de la Cordillera. Esta escisi\u00f3n surgi\u00f3 de las diferentes opiniones sobre la prioridad que deb\u00eda darse a la cuesti\u00f3n ind\u00edgena en relaci\u00f3n con la lucha nacional (v\u00e9ase Coronel Ferrer 2020). Adem\u00e1s, los principales l\u00edderes del Comit\u00e9 Regional de Negros del CPP dimitieron debido a interpretaciones contradictorias del sistema de haciendas, que consideraban una instituci\u00f3n capitalista m\u00e1s que feudal (v\u00e9ase Rutten 2008). La c\u00fapula del CPP tambi\u00e9n inici\u00f3 nuevas oleadas de purgas contra presuntos agentes militares en varias regiones, en particular a trav\u00e9s de la infame Operaci\u00f3n Missing Link en el sur de Luz\u00f3n y la Operaci\u00f3n Olympia, que se prolong\u00f3 hasta 1989 (v\u00e9ase De Jong 2016).<\/p>\n<p>Los movimientos reformistas y las ONG surgieron para llenar el vac\u00edo creado por la desorientaci\u00f3n y el retroceso del CPP. Entre ellos se encontraban los socialdem\u00f3cratas, representados por nuevos grupos como el Pandayan para sa Sosyalistang Pilipinas (PANDAYAN), los socialistas independientes afiliados al Bukluran sa Ikauunlad ng Sosyalistang Isip at Gawa (BISIG) y la corriente popular democr\u00e1tica dentro de los ND. Estos grupos desempe\u00f1aron un papel crucial en la puesta en marcha del Congreso para una Reforma Agraria Popular (CPAR), que involucr\u00f3 al Gobierno de Aquino en debates de alto nivel y en la movilizaci\u00f3n de la izquierda en torno a la aprobaci\u00f3n del Programa Integral de Reforma Agraria (CARP) de 1988. Mientras tanto, cada vez m\u00e1s voces dentro del CPP-NPA se abr\u00edan a nuevos an\u00e1lisis de las condiciones sociales y propon\u00edan formas de lucha que consideraban m\u00e1s acordes con los nuevos tiempos. La Secretar\u00eda Nacional Campesina (NPS) del CPP, por ejemplo, introdujo cambios significativos para combinar las luchas populares locales con el trabajo econ\u00f3mico con el fin de lograr beneficios concretos para las comunidades rurales, en lugar de considerar la organizaci\u00f3n campesina como un simple canal de apoyo al NPA (v\u00e9ase Franco y Borras, 2009).<\/p>\n<p>Los debates dentro del CPP-NPA y del movimiento ND en general culminaron en una escisi\u00f3n en 1993, despu\u00e9s de que Sison publicara en diciembre de 1991 el controvertido documento titulado \u00abReafirmemos nuestros principios b\u00e1sicos y rectifiquemos los errores\u00bb. Sison, que ya resid\u00eda en los Pa\u00edses Bajos, hab\u00eda reanudado recientemente su cargo de presidente del partido tras ser liberado tras nueve a\u00f1os de detenci\u00f3n durante la dictadura de Marcos. El documento de Sison se convirti\u00f3 en la base de lo que sus partidarios denominaron el \u00abSegundo Gran Movimiento de Rectificaci\u00f3n\u00bb. Este movimiento ten\u00eda como objetivo purificar el CPP y el movimiento m\u00e1s amplio del supuesto \u00abaventurerismo militar\u00bb, el \u00abinsurreccionalismo urbano\u00bb y otros errores \u00aboportunistas\u00bb y \u00abrevisionistas\u00bb que, seg\u00fan se afirmaba, se hab\u00edan materializado durante el tiempo que Sison pas\u00f3 en prisi\u00f3n. Hizo un llamamiento al partido y al movimiento en general para que \u00abreafirmaran\u00bb su an\u00e1lisis, enmarcando a Filipinas como una sociedad semicolonial y semifeudal, la estrategia de la guerra popular prolongada y la primac\u00eda de la lucha armada (v\u00e9ase Liwanag 2023).<\/p>\n<p>Los partidarios de Sison pasaron a ser conocidos como los \u00abReafirmistas\u00bb (RA), mientras que sus cr\u00edticos fueron denominados \u00abRechazistas\u00bb (RJ). La facci\u00f3n RJ se dividi\u00f3 en dos bloques principales, que se ganaron a la mayor\u00eda de los cuadros y miembros del CPP (v\u00e9ase Concerned Party Organs and Units 1993). El primer grupo era la Oposici\u00f3n Marxista-Leninista, que pretend\u00eda establecer un nuevo movimiento revolucionario basado en las ense\u00f1anzas de Lenin. Este bloque inclu\u00eda el Comit\u00e9 Regional de Manila-Rizal (MRRC), dirigido por Popoy Lagman; la Comisi\u00f3n Visayas-Grupo Permanente, dirigida por Art Tabara; y el Comit\u00e9 Regional Central de Mindanao (CMRC). El segundo grupo era la Oposici\u00f3n Democr\u00e1tica, que buscaba ir m\u00e1s all\u00e1 de la doctrina leninista para crear nuevos movimientos sociales. Este bloque comprend\u00eda la mayor\u00eda dentro de la Comisi\u00f3n Nacional del Frente Unido (NUFC) y las organizaciones campesinas dependientes del NPS (v\u00e9ase Reid 2000).<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n marxista-leninista intent\u00f3 unirse bajo un nuevo partido llamado Rebolusyonaryong Partido ng Manggagawa-Pilipinas (Partido Revolucionario de los Trabajadores de Filipinas, RPMP). Sin embargo, la antigua facci\u00f3n del MRRC se retir\u00f3 de esta iniciativa y Popoy Lagman fund\u00f3 su propio partido, el Partido ng Manggagawang Pilipino (Partido de los Trabajadores Filipinos, PMP), en 1999. Mientras tanto, los elementos del CMRC con sede en Mindanao tambi\u00e9n abandonaron el RPMP para formar su propio partido, el Rebolusyonaryong Partido ng Manggagawa-Mindanao (RPMP), en 2003. La oposici\u00f3n democr\u00e1tica se uni\u00f3 bajo la bandera de Siglo ng Paglaya (Siglo de la Liberaci\u00f3n, SIGLAYA). Esta coalici\u00f3n se uni\u00f3 al BISIG, al PANDAYAN y a los popdems para crear el Partido de Acci\u00f3n Ciudadana Akbayan como plataforma electoral en 1998. Mientras tanto, algunos miembros de la NUFC formaron el Partido Proletario Democr\u00e1tico (PPD). El MRRC se fragment\u00f3 a\u00fan m\u00e1s, y una facci\u00f3n conocida como \u00abBloke\u00bb fund\u00f3 el Partido Marxista-Leninista de Filipinas (PMLP) en 2001. Otro grupo, liderado por Sonny Melencio, fund\u00f3 el Sosyalistang Partido ng Paggawa (Partido Socialista del Trabajo, SPP). En 2002, el PMP y el SPP unieron sus fuerzas con el PPD para crear el partido PMP-merger.<\/p>\n<p>Las RA mantuvieron el control sobre la mayor\u00eda de las unidades del NPA, excepto la Brigada Alex Boncayao, con sede en Metro Manila y liderada por Nilo Dela Cruz, as\u00ed como la mayor\u00eda de las fuerzas del NPA en Negros y Panay. El Ej\u00e9rcito Proletario Revolucionario (RPA) del RPMP incorpor\u00f3 estas \u00faltimas unidades (v\u00e9ase RPM-P 2022). El Comit\u00e9 Regional de Luz\u00f3n Central se uni\u00f3 inicialmente a las RA durante la escisi\u00f3n de 1993. En 1997, se separ\u00f3 del CPP para formar su partido pol\u00edtico, el Partido Marxista-Leninista de Filipinas (MLPP), junto con su brazo armado, el Rebolusyonaryong Hukbong Bayan (Ej\u00e9rcito Popular Revolucionario, RHB), en 1998. El MLPP sosten\u00eda que Filipinas segu\u00eda siendo un pa\u00eds semifeudal, pero cuestionaba la primac\u00eda de la lucha armada en todo momento (v\u00e9ase Santos y Santos, 2010).<\/p>\n<p><strong>Realidades emergentes, nuevos imperativos<\/strong><\/p>\n<p>La fragmentaci\u00f3n y la creciente marginaci\u00f3n de la izquierda filipina han permitido al Estado filipino gestionar con mayor confianza una ofensiva neoliberal contra la poblaci\u00f3n trabajadora. La revisi\u00f3n del C\u00f3digo Laboral de 1989 ha institucionalizado los planes de flexibilizaci\u00f3n laboral, socavando la seguridad en el empleo y la libertad de asociaci\u00f3n. Adem\u00e1s, la regionalizaci\u00f3n de los salarios m\u00ednimos ha alejado a\u00fan m\u00e1s al pa\u00eds de la consecuci\u00f3n de un salario digno a nivel nacional. La entrada de Filipinas en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio y en la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (GATT-OMC) en 1995 ha perjudicado a\u00fan m\u00e1s a la agricultura y la industria manufacturera nacionales. Desde la d\u00e9cada de 1980, las transformaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas han dado lugar a un capitalismo profundamente arraigado, que ha penetrado incluso en las zonas m\u00e1s remotas del pa\u00eds y ha barrido todos los vestigios del feudalismo. Estas nuevas realidades exigen trascender los antiguos an\u00e1lisis y f\u00f3rmulas (v\u00e9ase Tadem 2025).<\/p>\n<p>Sin embargo, los a\u00f1os noventa y dos mil tambi\u00e9n fueron testigos de importantes victorias y avances en las luchas de los trabajadores, destacando la aparici\u00f3n de nuevos movimientos agrarios. Entre ellos se encuentran el Demokratikong Kilusang Magbubukid ng Pilipinas (Movimiento Democr\u00e1tico Campesino de Filipinas, DKMP) y la Pambansang Ugnayan ng Nagsasariling Lokal na mga Samahang Mamamayan sa Kanayunan (Coalici\u00f3n Nacional de Movimientos Aut\u00f3nomos de la Poblaci\u00f3n Rural, UNORKA). Estos movimientos desempe\u00f1aron un papel crucial en el impulso de la aplicaci\u00f3n de la CARP, empleando lo que el antiguo director del NPS, Steve Quiambao, denomin\u00f3 la \u00abestrategia bibingka\u00bb, similar a la \u00abestrategia del s\u00e1ndwich\u00bb latinoamericana. Este enfoque ten\u00eda como objetivo movilizar a los agricultores desde la base y, al mismo tiempo, colaborar con los funcionarios reformistas de los niveles superiores para maximizar los beneficios del CARP, abogando por la distribuci\u00f3n de la tierra y otras ganancias tangibles para los agricultores (v\u00e9ase Borras 1998).<\/p>\n<p>Las divisiones dentro de la izquierda radical filipina han girado principalmente en torno a las diferentes opiniones sobre la lucha de clases y las alianzas de clase, as\u00ed como sobre la idoneidad de las diferentes estrategias y t\u00e1cticas. Un hilo conductor dominante en este discurso es la prominencia de la f\u00f3rmula \u00abmarxista-leninista\u00bb del partido vanguardista proletario que encarna nominalmente el liderazgo de la clase obrera sobre las dem\u00e1s clases, una pol\u00edtica de \u00abfrente popular\u00bb que pretende unir a los movimientos obreros y campesinos con las fuerzas burguesas para formar una amplia oposici\u00f3n contra el \u00abobjetivo m\u00e1s estrecho\u00bb, y la tensi\u00f3n entre la participaci\u00f3n en la pol\u00edtica electoral, por un lado, y el papel de la lucha armada, por otro. El tiempo dir\u00e1 qu\u00e9 combinaci\u00f3n de enfoques logra finalmente impulsar m\u00e1s la agenda del cambio social, pero hasta ahora los resultados han sido muy diversos y han combinado errores tr\u00e1gicos con modestos avances.<\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse que el CPP asumi\u00f3 el \u00abpapel de vanguardia\u00bb en la lucha antifascista contra la dictadura de Marcos antes de entrar en un per\u00edodo de largo y pronunciado declive (v\u00e9ase Nemenzo 2024; International Crisis Group 2024). En 2001, los movimientos de izquierda radical quedaron en segundo plano frente a las fuerzas burguesas y de clase media que lideraron el derrocamiento del presidente Joseph \u00abErap\u00bb Estrada en el levantamiento de EDSA 2. Ir\u00f3nicamente, cuando las clases trabajadoras urbanas se movilizaron durante la tercera EDSA en mayo de 2001, lo hicieron para defender al presidente que la anterior revuelta de la clase media hab\u00eda derrocado. Las corrientes de izquierda que fueron m\u00e1s all\u00e1 del marco de la \u00abreafirmaci\u00f3n\u00bb se convirtieron en pioneras en la carrera por las listas de partidos con la elecci\u00f3n de Akbayan y Sanlakas en 1998. Sin embargo, el sistema de listas de partidos tambi\u00e9n ha sido un cementerio virtual para varias formaciones pol\u00edticas impulsadas por diferentes bloques de izquierda desde su creaci\u00f3n hace unas tres d\u00e9cadas. En un cambio significativo, las RA se alejaron de su anterior pol\u00edtica de \u00abboicot\u00bb y comenzaron a participar en las elecciones de listas de partidos en 2001 con Bayan Muna (v\u00e9ase Quimpo 2008). En 2025, Bayan Muna fue excluido de la lista tras perder dos veces consecutivas las elecciones por listas de partidos.<\/p>\n<p>Los RA se basaron principalmente en \u00abalianzas t\u00e1cticas\u00bb con las fuerzas burguesas tradicionales en sus intervenciones electorales, que consideraban secundarias frente a otras formas de lucha m\u00e1s decisivas. La coalici\u00f3n MAKABAYAN, liderada por el ND, apoy\u00f3 al magnate inmobiliario Manny Villar durante su candidatura presidencial en 2010, la candidatura presidencial de Grace Poe, respaldada por el Makati Business Club, en 2016, y a la abanderada del Partido Liberal, Leni Robredo, en 2022. La alianza del CPP con el r\u00e9gimen de Duterte en 2016 fue la conclusi\u00f3n l\u00f3gica de este tipo de pol\u00edtica, que recuerda la colaboraci\u00f3n del PKP con la dictadura de Marcos. El CPP pint\u00f3 a Duterte como un \u00abaliado antiimperialista\u00bb, que a su vez liber\u00f3 a 20 altos dirigentes del CPP y nombr\u00f3 a personalidades del ND para su gabinete. La fr\u00e1gil alianza del CPP con Duterte dur\u00f3 hasta 2017, cuando este destituy\u00f3 al \u00faltimo secretario del ND de su gabinete. Al no ofrecer una alternativa de izquierda, las RA entregaron efectivamente a los trabajadores a una extrema derecha emergente.<\/p>\n<p>Si bien la izquierda radical se ha vuelto demasiado marginal y fragmentada en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, tambi\u00e9n hay algunos puntos positivos. En 2006, todas las corrientes de izquierda se unieron para formar la coalici\u00f3n Laban ng Masa (Lucha de las Masas), que, aunque de corta duraci\u00f3n, demostr\u00f3 la posibilidad y el potencial de una amplia unidad de la izquierda. En 2022, la reencarnaci\u00f3n de Laban ng Masa lider\u00f3 una campa\u00f1a electoral nacional con el l\u00edder sindical Leody De Guzman y el acad\u00e9mico y activista Walden Bello como candidatos a la presidencia y la vicepresidencia. Esta hist\u00f3rica candidatura se convirti\u00f3 en un hito, ya que fue la primera vez que la izquierda se present\u00f3 a las m\u00e1s altas cargos del pa\u00eds con un programa abiertamente socialista y antiimperialista. Tambi\u00e9n han surgido nuevos movimientos agrarios que abordan la soberan\u00eda alimentaria, la justicia clim\u00e1tica y las cuestiones medioambientales, junto con los derechos sobre la tierra y las luchas de los trabajadores.<\/p>\n<p>Han surgido nuevas cuestiones en torno a la ecolog\u00eda, la alimentaci\u00f3n y la reproducci\u00f3n social. Estas preocupaciones surgieron en medio de las transformaciones de la econom\u00eda pol\u00edtica filipina en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas y los importantes cambios en la geopol\u00edtica mundial desde la ca\u00edda de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Las crisis econ\u00f3micas, alimentarias y clim\u00e1ticas que se avecinan sugieren que pueden producirse explosiones insurreccionales en el horizonte. Sin embargo, el largo declive de la izquierda radical ha permitido a la extrema derecha aprovechar el descontento de la clase trabajadora en su beneficio. Las fuerzas de izquierda deben reagruparse y reorientarse hacia la construcci\u00f3n de un poder independiente de la clase trabajadora para prepararse para las pr\u00f3ximas contiendas revolucionarias.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Alporha, Veronica and Abinales, Patricio. (2023). <i>\u00abCruelty as Policy\u00bb: The Anti-Infiltration Campaign of the Communist Party of the Philippines<\/i>. 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