{"id":18187,"date":"2025-07-12T05:00:28","date_gmt":"2025-07-12T04:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18187"},"modified":"2025-07-10T14:14:19","modified_gmt":"2025-07-10T13:14:19","slug":"siete-gritos-en-el-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18187","title":{"rendered":"Siete gritos en el silencio"},"content":{"rendered":"<h3>Charla para la exposici\u00f3n de Sujatro Ghosh titulada \u00abThe Silenced Market\u00bb (El mercado silenciado) en MARKK (Hamburgo).<\/h3>\n<h3><em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-1.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18194\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-1.webp\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-1.webp 960w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-1-300x171.webp 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-1-768x437.webp 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><\/em><\/h3>\n<p><em>Grito I: Hambre<\/em><br \/>\nQuienes no lo saben, no lo saben. Una vez hice un reportaje sobre el hambre en los barrios marginales de las afueras de Delhi. A lo largo de sus calles, los altos muros de las f\u00e1bricas ocultan los estrechos callejones que conectan las casas de los trabajadores, la dureza de todo ello, las f\u00e1bricas y las casas apiladas unas encima de otras, sudando el calor de la producci\u00f3n en la infinitud de la reproducci\u00f3n social. La lucha de clases se manifestaba ocasionalmente en las huelgas de los trabajadores agotados, pero tambi\u00e9n ten\u00eda lugar en la violencia dentro de sus hogares: personas hambrientas enfadadas entre s\u00ed y consigo mismas, el ocio era una palabra desconocida y el silencio imposible. Si el estruendo de las f\u00e1bricas no fuera tan interminable, tambi\u00e9n lo ser\u00edan los sonidos de los trabajadores que escuchan v\u00eddeos o m\u00fasica a un volumen que supera la capacidad de los altavoces de sus tel\u00e9fonos. Los trabajadores aprenden una lecci\u00f3n muy pronto en la vida: el trabajo duro no te hace rico, solo te impide ser indigente. Hay un muro gigantesco que divide el mundo de los ricos del de los trabajadores. La experiencia de ser rico estaba fuera de sus vidas, les era ajena. Ashis, de Bihar, me dijo: \u00ab<i>bhai [hermano]<\/i>, \u00bfqu\u00e9 puedo decir? Me ha preguntado c\u00f3mo se siente tener hambre. Yo quiero preguntarle c\u00f3mo se siente estar lleno. Incluso demasiado lleno. Tan lleno que no puede comer m\u00e1s\u00bb.<br \/>\n<em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-2.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18193\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-2.webp\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"962\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-2.webp 1290w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-2-234x300.webp 234w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-2-798x1024.webp 798w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-2-768x985.webp 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-2-1197x1536.webp 1197w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><br \/>\nGrito II: Hambruna<\/em><br \/>\nLos israel\u00edes detuvieron el genocidio por un breve instante. Creyeron que hab\u00edan expulsado a los palestinos del norte de Gaza, dej\u00e1ndolos api\u00f1ados cerca de la frontera con Egipto. Pero entonces, el 27 de enero de 2025, un mill\u00f3n de valientes palestinos comenzaron una marcha por la carretera mediterr\u00e1nea hacia sus hogares o, al menos, hacia las calles que ahora eran escombros de sus hogares. Derrotaron los planes israel\u00edes con su audacia y pronto anularon el impacto del genocidio. Volvieron a la ciudad de Gaza. Las sillas del caf\u00e9 Al Baqa, situado junto al hermoso mar, se llenaron una vez m\u00e1s mientras artistas y periodistas charlaban entre s\u00ed sobre el genocidio y lo que les deparar\u00eda el futuro. Y entonces, los israel\u00edes utilizaron contra los palestinos la \u00fanica arma que les golpeaba con tanta fuerza como las bombas de 500 libras lanzadas por Estados Unidos: el hambre. Todo termin\u00f3. El agua, la electricidad, el suministro de alimentos: Gaza estaba sometida a un asedio medieval sin reservas en el castillo. Era espantoso, absolutamente impensable. Las Naciones Unidas intentaron ponerse en contacto con los israel\u00edes, pero nadie en Tel Aviv respondi\u00f3 a sus llamadas. Las bombas siguieron cayendo y entonces los rugidos del est\u00f3mago comenzaron a pasar factura: la muerte por inanici\u00f3n, una de las peores formas de morir, comenz\u00f3 a segar la vida de los ni\u00f1os. Gaza ya ten\u00eda el mayor n\u00famero de ni\u00f1os amputados gracias a los bombardeos israel\u00edes, pero ahora hab\u00eda ni\u00f1os envueltos en sus mortajas que pesaban una fracci\u00f3n de lo que pesaban hace tan solo un a\u00f1o. La hambruna comenz\u00f3 su marcha por las calles bombardeadas. Las empresas monopol\u00edsticas del Atl\u00e1ntico Norte son c\u00f3mplices. El nuevo <a href=\"https:\/\/www.ohchr.org\/en\/documents\/country-reports\/ahrc5923-economy-occupation-economy-genocide-report-special-rapporteur\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">informe<\/a> de Francesca Albanese sobre la <i>Econom\u00eda del Genocidio<\/i> ofrece m\u00e1s detalles. A finales de junio, los israel\u00edes bombardearon el caf\u00e9 Al Baqa, matando a treinta y cuatro personas que estaban all\u00ed sentadas, ya que el caf\u00e9 no ten\u00eda comida que ofrecer. Entre ellas se encontraba una joven artista llamada Frans al-Salmi, cuya frase favorita era que estaba \u00abdibujando lo indecible\u00bb. Ahora est\u00e1 all\u00ed.<br \/>\n<em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-3.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18192\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-3.webp\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-3.webp 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-3-225x300.webp 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Grito III: Eficiencia<\/em><br \/>\nAl borde del memorial de Buchenwald, a las afueras de Weimar, hay un rect\u00e1ngulo de piedras que sol\u00eda ser un establo. Los guardias nazis convirtieron el establo en una f\u00e1brica de muerte. En un extremo, colocaron una b\u00e1scula para medir la altura y perforaron un agujero en la b\u00e1scula para que quedara cerca de la nuca de los que eran medidos. Uno a uno, los soldados del Ej\u00e9rcito Rojo sovi\u00e9tico entraban en este establo, se colocaban en la b\u00e1scula y eran fusilados en la nuca. Uno a uno, ocho mil cuatrocientos ochenta y tres soldados, en realidad muchachos del campo, se enfrentaron a este terrible destino. Era la fr\u00eda ciencia de la muerte. Y ocho mil cuatrocientos ochenta y tres veces, j\u00f3venes muchachos alemanes del campo les dispararon en la nuca. Probablemente no les produc\u00eda ning\u00fan placer. Hace una d\u00e9cada, pas\u00e9 la noche en un campamento de Al Qaeda en Siria y aprend\u00ed de ellos que matar no daba ning\u00fan placer. Era algo horrible. Tambi\u00e9n eran chicos, j\u00f3venes de Argelia y T\u00fanez, que echaban de menos sus vidas normales tras un breve periodo de emoci\u00f3n. Lo que les manten\u00eda en pie era el Captagon, no la adrenalina. Yo nunca he matado a un ser humano. Cuando era ni\u00f1o, fui al parque Jim Corbett con mis amigos y nos alojamos en la casa de hu\u00e9spedes del gobierno. El cuidador nos pregunt\u00f3 qu\u00e9 quer\u00edamos cenar, y las opciones eran curry de verduras o curry de pollo. Elegimos pollo. Bueno, dijo, ven estos pollos que hay aqu\u00ed. Matad uno y pod\u00e9is com\u00e9roslo. As\u00ed que me encargaron matar al pollo. Fue f\u00e1cil atraparlo, pero dif\u00edcil matarlo. Intent\u00e9 varias veces retorcerle el cuello, pero parec\u00eda escapar de mi inexperta mano y me picaba las manos. Al final, el dolor de los picotazos me molest\u00f3 tanto que puse toda mi fuerza y le retorc\u00ed el cuello hasta que se rompi\u00f3. Solo pude cenar arroz y lentejas. Mis amigos disfrutaron del pollo al curry. La imagen de ese pollo luchando contra m\u00ed fue suficiente. No puedo imaginarme coger una pistola y disparar en la nuca a un chico inocente. Pero eso es lo que le hizo un chico de una granja a otro. Quiz\u00e1s la experiencia de matar un cerdo les hab\u00eda endurecido ante la violencia, pero lo dudo. Creo que lloraban en sus literas por la noche y viv\u00edan con pesadillas hasta que un d\u00eda cayeron las bombas y se llevaron esas pesadillas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-4.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18191\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-4.webp\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-4.webp 1170w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-4-300x136.webp 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-4-1024x464.webp 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-4-768x348.webp 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><br \/>\n<em>Grito IV: Est\u00e9tica<\/em><\/p>\n<p>Hace unos meses, en Sud\u00e1n, un fot\u00f3grafo estaba tomando una foto de una mujer hambrienta en un campamento de refugiados, cuando un periodista que estaba cerca le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 documentamos este sufrimiento y no vamos a alg\u00fan sitio y traemos un autob\u00fas lleno de pan a este campamento?\u00bb. El fot\u00f3grafo respondi\u00f3: \u00abPorque usted y yo no podremos traer suficiente pan a este lugar y, adem\u00e1s, todo lo que traigamos ser\u00e1 robado por uno u otro bando de la guerra civil\u00bb. La conversaci\u00f3n me pareci\u00f3 c\u00ednica. Ninguno de los dos es c\u00ednico. Ambos son veteranos de guerras y sufrimiento, con sus c\u00e1maras y ordenadores en alerta para contar a un mundo indiferente lo que han visto y o\u00eddo. Es m\u00e1s dif\u00edcil que las historias de estos lugares se tomen en serio en medio del terrible ruido de tonter\u00edas que ha cautivado al mundo. Tanto el periodista como el fot\u00f3grafo sufren el dolor de esa indiferencia: env\u00edan sus historias y sus fotos y obtienen muy poco a cambio. El mapa del mundo est\u00e1 plagado de maldad y hay nombres para esta maldad, desde Khan Younis hasta Zamzam, nombres desconocidos, nombres hermosos, Khan Younis que significa el caravasar de Jon\u00e1s y Zamzam que significa el pozo de la Masjid al-Haram en La Meca, ambos santuarios de comida y agua, pero ahora nombres de lugares de muerte y destrucci\u00f3n. Si publicaran mi foto, dijo el fot\u00f3grafo, la ver\u00edan personas que quiz\u00e1 se sentir\u00edan impulsadas a luchar contra las condiciones de vida en lugares como Zamzam. Pero el periodista no estaba tan seguro. La foto se ha convertido en un clich\u00e9. No significa nada. Tampoco la historia. La gente est\u00e1 endurecida. Ven algo que ya han visto antes y dicen que no pueden hacer nada, aunque la foto sea terrible. O la historia. \u00bfPor qu\u00e9 informamos si no sirve de nada? Se cancela un acto en Alemania porque los ponentes quieren hablar de Gaza. A una galer\u00eda en Espa\u00f1a le dicen que no puede mostrar fotos de Gaza. Un periodista recibe un premio, pero se le advierte que no mencione Palestina en su discurso. Una relatora especial de la ONU va a hablar en Berna, pero le dicen que no puede porque el evento no es equilibrado. El fot\u00f3grafo tiene a la mujer en el encuadre. Est\u00e1 listo para pulsar el disparador. Pero se detiene. Piensa en lo que ha dicho el periodista. Luego hace clic en la c\u00e1mara. A la mierda. Quiere que la foto aparezca en alg\u00fan sitio. Aunque solo sea en su p\u00e1gina de Facebook. \u00bfQu\u00e9 otra cosa puede hacer?<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-5.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18190\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-5.webp\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"501\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-5.webp 1456w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-5-300x200.webp 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-5-1024x684.webp 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-5-768x513.webp 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-5-1320x881.webp 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><br \/>\n<em>Grito V: Medio loco<\/em><\/p>\n<p>Chittaprosad, un artista autodidacta de Chittagong, document\u00f3 la hambruna de 1943 en su epicentro, en Midnapur (en Bengala occidental). Una nota en el peri\u00f3dico comunista <i>People\u2019s War<\/i> dice de Chittaprosad que \u00abel amor del pueblo es la fuerza que hay detr\u00e1s de su pincel\u00bb. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Chittaprosad fue m\u00e1s claro en su sentido de por qu\u00e9 dibujaba lo que dibujaba: \u00abLas circunstancias me obligaron a convertir mi pincel en el arma m\u00e1s afilada que pude\u00bb. La parte m\u00e1s importante de esa frase es la expresi\u00f3n \u00abel arma m\u00e1s afilada\u00bb, no el arma m\u00e1s afilada o la mejor arma, sino solo \u00abel arma m\u00e1s afilada\u00bb. Solo puede hacer lo que puede hacer, y puede decirse a s\u00ed mismo que haga m\u00e1s de lo que puede hacer. Chittaprosad estaba en Bengala con el artista Zeinul Abedin, el fot\u00f3grafo Sunil Janah y periodistas de <i>People\u2019s War<\/i>, como Kalpana Dutt. En sus reportajes, Chittaprosad hablaba con campesinos hambrientos y anotaba sus historias en su cuaderno de bocetos. No le bastaba con dibujar a las personas. Ten\u00eda que contar sus historias, recordar su mundo. Un dibujo de una mujer, Sarajubala Kaibarta, y su hijo, Sumanta, los muestra sentados en el porche del almac\u00e9n de suministros de Barabazar. Comparten este peque\u00f1o espacio con doce mujeres y seis hombres. \u00abEl lugar huele horriblemente mal por las \u00falceras sin curar, la disenter\u00eda, la fruta y el pescado podridos y por la cloaca que hay debajo\u00bb, anota Chittaprosad detr\u00e1s del dibujo. Es preferible a la casa indigente o al hospital de ayuda del gobierno. All\u00ed, dice la gente, \u00abnos tratan como a par\u00e1sitos, nos odian\u00bb. Un hombre est\u00e1 sentado, mirando fijamente a lo lejos. \u00abToda su familia ha sido aniquilada y \u00e9l se ha quedado solo\u00bb, escribe Chittaprosad, \u00abun mendigo medio loco que come la comida que le da un havildar del ej\u00e9rcito indio\u00bb. \u00bfQui\u00e9n es este hombre? \u00bfTiene algo que ver con \u00abla mujer marchita, sentada bajo un baniano muerto con sus manos huesudas apoyadas en una jarra mientras el sol del mediod\u00eda abrasa y no hay ni rastro de agua por ninguna parte\u00bb? Me imagino que justo fuera del encuadre se encuentra Kalpana Dutt, la activista comunista, ansiosa por hablar con los supervivientes, ansiosa por formar comit\u00e9s de ayuda para luchar por comida y medicinas, para construir las unidades del partido comunista. Se encuentra con el hombre medio loco y la mujer marchita. Forman el partido comunista indio, en plena expansi\u00f3n, que se opone al fascismo, al imperialismo y a otras brutalidades de la era moderna. Al fin y al cabo, el hombre solo est\u00e1 medio loco.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-6.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18189\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-6.webp\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"563\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-6.webp 1456w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-6-300x225.webp 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-6-1024x768.webp 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-6-768x576.webp 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-6-1320x990.webp 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><br \/>\n<em>Grito VI: Memoriales<\/em><br \/>\nHay una estatua de Winston Churchill cerca del Parlamento brit\u00e1nico. Hace algunos a\u00f1os, me invitaron al Parlamento para hablar con algunos miembros sobre lo que estaba sucediendo en Mozambique. Era una reuni\u00f3n con poca asistencia. Pero cuando sal\u00ed y camin\u00e9 por los jardines, me encontr\u00e9 con Churchill. Mir\u00e9 la estatua durante mucho tiempo, ansioso por lanzarle algo o pintarle la cara de rojo. Churchill fue uno de los responsables de la hambruna de Bengala de 1943, en la que murieron de hambre al menos tres millones de personas, si no cinco. El colonialismo brit\u00e1nico comenz\u00f3 con una hambruna y termin\u00f3 con otra. La Compa\u00f1\u00eda Brit\u00e1nica de las Indias Orientales se apoder\u00f3 de Bengala en 1757 y, debido al robo de los productos de la tierra, provoc\u00f3 la hambruna de 1770, en la que muri\u00f3 un tercio de la poblaci\u00f3n de Bengala. Luego, en 1943, cuatro a\u00f1os antes de que terminara el colonialismo, los brit\u00e1nicos provocaron una hambruna que caus\u00f3 la muerte de millones de personas, una hambruna que no significa nada para Gran Breta\u00f1a, que la ha olvidado en la neblina de su propia amnesia. Cuando era ni\u00f1o en Calcuta, pasaba regularmente por el Victoria Memorial, en el coraz\u00f3n de la ciudad. El monumento fue construido entre 1906 y 1921 para conmemorar la vida de Victoria, emperatriz de la India entre 1876 y 1901. Durante su reinado, mientras los brit\u00e1nicos saqueaban la riqueza de la India, los campesinos sufrieron hambrunas en 1876-1878, 1896-1897 y 1899-1900, en las que murieron millones de indios en todo el pa\u00eds. Entre 1891 y 1920, se produjeron cincuenta millones de muertes por exceso en la India brit\u00e1nica, cincuenta millones. El Victoria Memorial, con toda su opulencia, no me parece un monumento a Victoria, sino m\u00e1s bien un monumento a las muertes por hambruna del Imperio Brit\u00e1nico. Justo enfrente del sal\u00f3n conmemorativo se encuentra la escultura de bronce de George Frampton que representa a una Victoria malhumorada sentada en su trono, mirando hacia abajo, hacia los guijarros. Es poco habitual verla sin un cuervo en la cabeza, lo cual resulta absurdo a su manera. Quiz\u00e1s la estatua deber\u00eda retirarse. Quiz\u00e1 ser\u00eda mejor conservar el pedestal y hacer una estatua de bronce a partir de uno de los dibujos de Chittoprosad, tal vez el hombre medio loco y la mujer arrugada, ahora en marcha hacia un mundo mejor. Es apropiado que los jardines del Victoria Memorial sean ahora utilizados en su mayor parte por j\u00f3venes enamorados que se besan en los bancos o, los m\u00e1s atrevidos, que tienen relaciones sexuales entre los arbustos. Los seres humanos siempre encuentran la manera de sobrevivir.<br \/>\n<em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-7.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18188\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-7.webp\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-7.webp 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/gritos-silencio-7-225x300.webp 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Grito VII: Espacio<\/em><\/p>\n<p>Los cient\u00edficos dicen que el espacio exterior es un vac\u00edo y que el sonido, y mucho menos los gritos, no se pueden o\u00edr all\u00ed. Pero los cient\u00edficos de civilizaciones alien\u00edgenas que estudian la Tierra nos dicen que es en la Tierra donde no se pueden o\u00edr los gritos.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Lucid Dialectics<\/em>, Substack del autor, 2 de julio de 2025 (<a href=\"https:\/\/luciddialectics.substack.com\/p\/seven-screams-into-the-silence\">https:\/\/luciddialectics.substack.com\/p\/seven-screams-into-the-silence<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Charla para la exposici\u00f3n de Sujatro Ghosh titulada \u00abThe Silenced Market\u00bb (El mercado silenciado) en MARKK (Hamburgo). Grito I: Hambre<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18195,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,1548],"tags":[],"class_list":["post-18187","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18187"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18198,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18187\/revisions\/18198"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18195"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}