{"id":182,"date":"2006-04-02T00:00:00","date_gmt":"2006-04-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=182"},"modified":"2020-02-12T12:57:57","modified_gmt":"2020-02-12T11:57:57","slug":"la-recuperacion-de-la-economia-mundial-y-sus-limites","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=182","title":{"rendered":"La recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial y sus l\u00edmites"},"content":{"rendered":"<p>Los principales institutos de an\u00e1lisis de la coyuntura mundial han aceptado el diagn\u00f3stico que acusa una recuperaci\u00f3n m\u00e1s o menos sostenible de la econom\u00eda mundial. Parece claro que la baja de la tasa de inter\u00e9s en Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n ha asegurado la vuelta a las inversiones en las bolsas y la alimentaci\u00f3n de las empresas con recursos para retomar las inversiones. Al mismo tiempo, el aumento de los gastos p\u00fablicos norteamericanos con la creaci\u00f3n de un d\u00e9ficit fiscal colosal, sobretodo para los gastos militares y \u00abantiterroristas\u00bb as\u00ed como para la \u00abreconstrucci\u00f3n\u00bb del Irak, ha generado un aumento colosal de demanda. Esta demanda aumentada se<br \/>\ntransforma en una demanda internacional y revierte hacia el sector externo produciendo un d\u00e9ficit comercial gigantesco, superior a los colosales d\u00e9ficits de los a\u00f1os de 1980.<\/p>\n<p>Como se ve, la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica se apoya una vez m\u00e1s en colosales Alai-amlatina desequilibrios macroecon\u00f3micos y no en los equilibrios macroecon\u00f3micos que tanto<br \/>\nrecomiendan los economistas de orientaci\u00f3n neoliberal. A\u00fan cuando sean ellos quienes dirigen las pol\u00edticas econ\u00f3micas, frente la imposibilidad de poner en pr\u00e1ctica sus principios doctrinarios, inspirados en modelos \u00abte\u00f3ricos\u00bb totalmente falsos, se tornan<br \/>\n\u00abkeynesianos\u00bb pragm\u00e1ticos para poner sus econom\u00edas en funcionamiento.<br \/>\nSolo escapan de estos principios de acci\u00f3n, los economistas de las naciones dependientes, los cuales s\u00ed creen r\u00edgidamente en principios te\u00f3ricos aprendidos<br \/>\nen manuales de las universidades norteamericanas o en manuales del Fondo Monetario Internacional. Que se vea el caso de la pol\u00edtica de establecimiento de la<br \/>\ntasa de inter\u00e9s. Mientras la Reserva Federal de Estados Unidos (FED,<br \/>\npor sus siglas en ingl\u00e9s) baj\u00f3 la tasa de inter\u00e9s pagadas por el gobierno de este pa\u00eds, de reflejo universal, del 6,5 al 1,0% en menos de un a\u00f1o para detener la recesi\u00f3n norteamericana que era consecuencia, sobretodo, del irresponsable aumento de<br \/>\nla misma tasa de inter\u00e9s realizado por el FED en el 2000, nuestros economistas locales afirman con aire de superioridad que las absurdas tasas de inter\u00e9s que imponen a nuestros pa\u00edses son un producto del mercado y no pueden ser bajadas irresponsablemente\u00bb.<br \/>\nDescubrimos as\u00ed que las tasas de inter\u00e9s solo pueden ser aumentadas irresponsablemente&#8230; Se trata de un principio \u00abcient\u00edfico\u00bb muy apreciado por los<br \/>\nespeculadores.<br \/>\nLa ca\u00edda de las tasas de inter\u00e9s es un movimiento necesario en la econom\u00eda mundial y hace parte de los factores de recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial que<br \/>\nempieza a liberarse de la tiran\u00eda del sector financiero especulativo para retomar la din\u00e1mica productiva. Esto confirma nuestras tesis sobre el<br \/>\nregreso de una fase a de los ciclos largos de Kondratiev a partir de 1994.<br \/>\nY confirma tambi\u00e9n nuestras previsiones sobre el car\u00e1cter de corto plazo de la crisis de 2000-2002, as\u00ed como nuestra denuncia de que la gravedad que asumi\u00f3 esta crisis era producto de las pol\u00edticas equivocadas, conservadoras e interesadas del FED, expresadas<br \/>\nsobretodo en el aumento de la tasa de inter\u00e9s para hacer \u00abaterrizar\u00bb la econom\u00eda norteamericana que estar\u00eda amenazada por una inflaci\u00f3n que nunca vino ni vendr\u00e1 a corto plazo pues nos encontramos claramente en una coyuntura deflacionaria.<br \/>\nNo era necesario, por tanto, un desequilibrio fiscal tan agudo, como el que gener\u00f3 la aventura militarista del gobierno Bush, para recuperar la econom\u00eda norteamericana. \u00c9l se convierte m\u00e1s bien en un grave problema para la sana recuperaci\u00f3n. Obliga, por<br \/>\nejemplo, a mantener una enorme deuda p\u00fablica que llena los mercados financieros de t\u00edtulos del gobierno norteamericano creando una peligrosa fuente de especulaci\u00f3n financiera.<br \/>\nEl d\u00e9ficit afecta tambi\u00e9n la credibilidad del d\u00f3lar, ya desestabilizada por el gigantesco d\u00e9ficit comercial de este pa\u00eds, aumentado por los nuevos gastos militares en el exterior y otros gastos que se hacen cada vez m\u00e1s pesados para una balanza de pagos marcada<br \/>\npor situaciones negativas generalizadas.<\/p>\n<p>Es necesario acordarse de que, desde la d\u00e9cada del 1980, los Estados Unidos vienen acumulando una deuda externa colosal que pone en cuesti\u00f3n cada vez m\u00e1s la<br \/>\nconfianza en su moneda. Esta situaci\u00f3n ha sido saneada hasta el momento a trav\u00e9s de la entrada masiva de capitales del exterior para cubrir el d\u00e9ficit de su<br \/>\nbalanza de pagos. Pero es creciente la desconfianza en contra de los t\u00edtulos de la deuda p\u00fablica norteamericana y es creciente tambi\u00e9n el miedo a invertir en una moneda que est\u00e1 gravemente amenazada de desvalorizaci\u00f3n.<br \/>\nTodo indica por lo tanto que la crisis del d\u00f3lar y su brutal desvalorizaci\u00f3n deber\u00e1 dominar el horizonte del sistema financiero internacional en los pr\u00f3ximos quince a\u00f1os, es decir en el tiempo suficiente para que los pa\u00edses que hicieron sus reservas en d\u00f3lares se desprendan de las mismas buscando de manera creciente el oro y otros mecanismos de defensa de sus activos, lo que incluye inclusive las nuevas monedas fuertes<br \/>\ninternacionales, particularmente el euro.<br \/>\nEn el caso asi\u00e1tico, la fortaleza del yen japon\u00e9s y la resistencia de la China en devaluar el yuan apuntan a una lucha entre monedas en los pr\u00f3ximos quince a\u00f1os que terminar\u00e1 necesariamente en una amplia devaluaci\u00f3n del d\u00f3lar y la p\u00e9rdida definitiva de su ondici\u00f3n de moneda mundial.<br \/>\nEs necesario se\u00f1alar tambi\u00e9n que la fuerza que conserva el d\u00f3lar en un cuadro tan desfavorable deviene de la importancia del d\u00e9ficit comercial norteamericano en la formaci\u00f3n de la liquidez mundial. Los super\u00e1vits comerciales de los exportadores a los<br \/>\nEE.UU. alimentan de d\u00f3lares los stocks de las reservas mundiales. Pero ese mismo d\u00e9ficit aumenta la debilidad del d\u00f3lar a mediano y largo plazo.<br \/>\nLos d\u00e9ficits fiscal y comercial fueron el principal instrumento para la recuperaci\u00f3n del poder hegem\u00f3nico de la econom\u00eda norteamericana, despu\u00e9s de la derrota del Vietnam y la crisis del d\u00f3lar en 1973.<br \/>\nAl mismo tiempo esta recuperaci\u00f3n fue ayudada por los gastos en ciencia y tecnolog\u00eda orientados b\u00e1sicamente hacia la recuperaci\u00f3n del poder militar norteamericano<br \/>\nen el mundo y se bas\u00f3 en la entrada de capitales de todo el mundo para adquirir los t\u00edtulos de la deuda p\u00fablica de EE.UU.<br \/>\nEn la d\u00e9cada del 90, estos capitales fueron atra\u00eddos sobretodo por la ultravalorizaci\u00f3n de la bolsa norteamericana. En los a\u00f1os 2003-4 no habr\u00e1 intereses altos para atraer capitales y la valorizaci\u00f3n de la bolsa deber\u00e1 ser limitada por el miedo de la<br \/>\ndesvalorizaci\u00f3n del d\u00f3lar.<br \/>\nNo podemos esperar por lo tanto una recuperaci\u00f3n extremamente s\u00f3lida y poderosa. Nada que pueda compararse con los a\u00f1os dorados del post II Guerra Mundial. Pero tendremos los fen\u00f3menos fundamentales del crecimiento chino, hind\u00fa y asi\u00e1tico en general (incluyendo Siberia y las Coreas) que producir\u00e1 una econom\u00eda nueva en el mundo, una nueva frontera econ\u00f3mica con creciente integraci\u00f3n regional.<br \/>\nHabr\u00eda que agregar, sin embargo, otro elemento a este escenario. Se trata de la disminuci\u00f3n del tiempo de trabajo necesario para producir los productos industriales lo que tiende a generar, ante la falta de una disminuci\u00f3n de la jornada de trabajo correspondiente al aumento de la productividad, una dr\u00e1stica disminuci\u00f3n de la mano de obra industrial.<br \/>\nEs rid\u00edculo ver c\u00f3mo se habla de una crisis de las previsiones sociales y de los gastos p\u00fablicos en un momento en el cual la humanidad produce un excedente<br \/>\necon\u00f3mico tan colosal. Es absurdo tambi\u00e9n constatar que, en esta fase de la historia humana aumentan tan fuertemente las poblaciones pobres del mundo.<br \/>\nLa \u00fanica explicaci\u00f3n para esta crisis irracional es la injusta distribuci\u00f3n de los frutos del progreso tecnol\u00f3gico y cient\u00edfico en el mundo, patrocinada por una injusta distribuci\u00f3n del ingreso en cada regi\u00f3n y en cada naci\u00f3n y entre las regiones y naciones.<br \/>\nPero se trata tambi\u00e9n de una injusta distribuci\u00f3n del ingreso entre los varios sectores econ\u00f3micos permitiendo que el capital financiero se apodere de la mayor parte de la riqueza generada en el mundo a trav\u00e9s sobretodo de la intervenci\u00f3n de los Estados<br \/>\nnacionales que captan recursos de toda la poblaci\u00f3n para transferirlos hacia el sector financiero a trav\u00e9s de la negociaci\u00f3n de unas deudas p\u00fablicas colosales creadas nada m\u00e1s para favorecer el capital financiero mundial.<br \/>\nLo grave de esta situaci\u00f3n es no solamente la debilidad de la capacidad de los Estados para atender las necesidades de las poblaciones. Es, sobre todo, la posesi\u00f3n de gigantescos excedentes por un grupo de intereses, defendidos por \u00abt\u00e9cnicos\u00bb al servicio de los mismos, que imponen una corrupci\u00f3n generalizada dentro de las corporaciones privadas y sobretodo de la administraci\u00f3n p\u00fablica.<br \/>\nEl clima intelectual, moral y \u00e9tico de esta sociedad solo puede ser el m\u00e1s negativo posible. La angustia de la lucha por la supervivencia se hace m\u00e1s penetrante cuando la violencia se convierte en el camino de la competici\u00f3n econ\u00f3mica con la expansi\u00f3n de los negocios ilegales, las \u00abgangs\u00bb de todo tipo y las formas de corrupci\u00f3n estatal y privada.<br \/>\nLa desesperanza y el cinismo que se desarrolla en este ambiente conduce a una filosof\u00eda del des\u00e1nimo y del pragmatismo que ridiculiza el hero\u00edsmo y la voluntad transformadora que no logra convertirse en renta. Este es tal vez el efecto m\u00e1s brutal de este ambiente ideol\u00f3gico y cultural: nada se puede esperar de una humanidad que no cree en su poder de transformaci\u00f3n, m\u00e1xime cuando ella traspasa sus l\u00edmites cada d\u00eda con el avance de la ciencia y la tecnolog\u00eda, en una permanente y multifac\u00e9tica revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>* Theotonio Dos Santos es profesor titular de la Universidad Federal Fluminense. Coordinador de la C\u00e1tedra y Red sobre Econom\u00eda Global y Desarrollo Sostenible de la UNESCO y de la Universidad de las Naciones Unidas (www.reggen.org.br). Su \u00faltimo libro es Teor\u00eda de la Dependencia: Balance y Perspectivas, Plaza &amp; Jan\u00e9s.<\/p>\n<p>Enviado por Alai-amlatina<br \/>\n23 de octubre del 2003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los principales institutos de an\u00e1lisis de la coyuntura mundial han aceptado el diagn\u00f3stico que acusa una recuperaci\u00f3n m\u00e1s o menos sostenible de la econom\u00eda mundial. Parece claro que la baja de la tasa de inter\u00e9s en Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n ha asegurado la vuelta a las inversiones en las bolsas y la alimentaci\u00f3n de las empresas con recursos para retomar las inversiones. Al mismo tiempo, el aumento de los gastos p\u00fablicos norteamericanos con la creaci\u00f3n de un d\u00e9ficit fiscal colosal, sobretodo para los gastos militares y &quot;antiterroristas&quot; as\u00ed como para la &quot;reconstrucci\u00f3n&quot; del Irak, ha generado un aumento colosal de demanda. 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Solo escapan de estos principios de acci\u00f3n, los economistas de las naciones dependientes, los cuales s\u00ed creen r\u00edgidamente en principios te\u00f3ricos aprendidos en manuales de las universidades norteamericanas o en manuales del Fondo Monetario Internacional. Que se vea el caso de la pol\u00edtica de establecimiento de la tasa de inter\u00e9s. Mientras la Reserva Federal de Estados Unidos (FED, por sus siglas en ingl\u00e9s) baj\u00f3 la tasa de inter\u00e9s pagadas por el gobierno de este pa\u00eds, de reflejo universal, del 6,5 al 1,0% en menos de un a\u00f1o para detener la recesi\u00f3n norteamericana que era consecuencia, sobretodo, del irresponsable aumento de la misma tasa de inter\u00e9s realizado por el FED en el 2000, nuestros economistas locales afirman con aire de superioridad que las absurdas tasas de inter\u00e9s que imponen a nuestros pa\u00edses son un producto del mercado y no pueden ser bajadas irresponsablemente&quot;. Descubrimos as\u00ed que las tasas de inter\u00e9s solo pueden ser aumentadas irresponsablemente&#8230; Se trata de un principio &quot;cient\u00edfico&quot; muy apreciado por los especuladores.  La ca\u00edda de las tasas de inter\u00e9s es un movimiento necesario en la econom\u00eda mundial y hace parte de los factores de recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial que empieza a liberarse de la tiran\u00eda del sector financiero especulativo para retomar la din\u00e1mica productiva. Esto confirma nuestras tesis sobre el regreso de una fase a de los ciclos largos de Kondratiev a partir de 1994. Y confirma tambi\u00e9n nuestras previsiones sobre el car\u00e1cter de corto plazo de la crisis de 2000-2002, as\u00ed como nuestra denuncia de que la gravedad que asumi\u00f3 esta crisis era producto de las pol\u00edticas equivocadas, conservadoras e interesadas del FED, expresadas sobretodo en el aumento de la tasa de inter\u00e9s para hacer &quot;aterrizar&quot; la econom\u00eda norteamericana que estar\u00eda amenazada por una inflaci\u00f3n que nunca vino ni vendr\u00e1 a corto plazo pues nos encontramos claramente en una coyuntura deflacionaria. No era necesario, por tanto, un desequilibrio fiscal tan agudo, como el que gener\u00f3 la aventura militarista del gobierno Bush, para recuperar la econom\u00eda norteamericana. \u00c9l se convierte m\u00e1s bien en un grave problema para la sana recuperaci\u00f3n. Obliga, por ejemplo, a mantener una enorme deuda p\u00fablica que llena los mercados financieros de t\u00edtulos del gobierno norteamericano creando una peligrosa fuente de especulaci\u00f3n financiera.  El d\u00e9ficit afecta tambi\u00e9n la credibilidad del d\u00f3lar, ya desestabilizada por el gigantesco d\u00e9ficit comercial de este pa\u00eds, aumentado por los nuevos gastos militares en el exterior y otros gastos que se hacen cada vez m\u00e1s pesados para una balanza de pagos marcada por situaciones negativas generalizadas. <\/p>\n<p>Es necesario acordarse de que, desde la d\u00e9cada del 1980, los Estados Unidos vienen acumulando una deuda externa colosal que pone en cuesti\u00f3n cada vez m\u00e1s la confianza en su moneda. Esta situaci\u00f3n ha sido saneada hasta el momento a trav\u00e9s de la entrada masiva de capitales del exterior para cubrir el d\u00e9ficit de su balanza de pagos. Pero es creciente la desconfianza en contra de los t\u00edtulos de la deuda p\u00fablica norteamericana y es creciente tambi\u00e9n el miedo a invertir en una moneda que est\u00e1 gravemente amenazada de desvalorizaci\u00f3n.  Todo indica por lo tanto que la crisis del d\u00f3lar y su brutal desvalorizaci\u00f3n deber\u00e1 dominar el horizonte del sistema financiero internacional en los pr\u00f3ximos quince a\u00f1os, es decir en el tiempo suficiente para que los pa\u00edses que hicieron sus reservas en d\u00f3lares se desprendan de las mismas buscando de manera creciente el oro y otros mecanismos de defensa de sus activos, lo que incluye inclusive las nuevas monedas fuertes internacionales, particularmente el euro.  En el caso asi\u00e1tico, la fortaleza del yen japon\u00e9s y la resistencia de la China en devaluar el yuan apuntan a una lucha entre monedas en los pr\u00f3ximos quince a\u00f1os que terminar\u00e1 necesariamente en una amplia devaluaci\u00f3n del d\u00f3lar y la p\u00e9rdida definitiva de su ondici\u00f3n de moneda mundial. Es necesario se\u00f1alar tambi\u00e9n que la fuerza que conserva el d\u00f3lar en un cuadro tan desfavorable deviene de la importancia del d\u00e9ficit comercial norteamericano en la formaci\u00f3n de la liquidez mundial. Los super\u00e1vits comerciales de los exportadores a los EE.UU. alimentan de d\u00f3lares los stocks de las reservas mundiales. Pero ese mismo d\u00e9ficit aumenta la debilidad del d\u00f3lar a mediano y largo plazo.  Los d\u00e9ficits fiscal y comercial fueron el principal instrumento para la recuperaci\u00f3n del poder hegem\u00f3nico de la econom\u00eda norteamericana, despu\u00e9s de la derrota del Vietnam y la crisis del d\u00f3lar en 1973. Al mismo tiempo esta recuperaci\u00f3n fue ayudada por los gastos en ciencia y tecnolog\u00eda orientados b\u00e1sicamente hacia la recuperaci\u00f3n del poder militar norteamericano en el mundo y se bas\u00f3 en la entrada de capitales de todo el mundo para adquirir los t\u00edtulos de la deuda p\u00fablica de EE.UU. En la d\u00e9cada del 90, estos capitales fueron atra\u00eddos sobretodo por la ultravalorizaci\u00f3n de la bolsa norteamericana. En los a\u00f1os 2003-4 no habr\u00e1 intereses altos para atraer capitales y la valorizaci\u00f3n de la bolsa deber\u00e1 ser limitada por el miedo de la desvalorizaci\u00f3n del d\u00f3lar. No podemos esperar por lo tanto una recuperaci\u00f3n extremamente s\u00f3lida y poderosa. Nada que pueda compararse con los a\u00f1os dorados del post II Guerra Mundial. Pero tendremos los fen\u00f3menos fundamentales del crecimiento chino, hind\u00fa y asi\u00e1tico en general (incluyendo Siberia y las Coreas) que producir\u00e1 una econom\u00eda nueva en el mundo, una nueva frontera econ\u00f3mica con creciente integraci\u00f3n regional. Habr\u00eda que agregar, sin embargo, otro elemento a este escenario. Se trata de la disminuci\u00f3n del tiempo de trabajo necesario para producir los productos industriales lo que tiende a generar, ante la falta de una disminuci\u00f3n de la jornada de trabajo correspondiente al aumento de la productividad, una dr\u00e1stica disminuci\u00f3n de la mano de obra industrial. Es rid\u00edculo ver c\u00f3mo se habla de una crisis de las previsiones sociales y de los gastos p\u00fablicos en un momento en el cual la humanidad produce un excedente econ\u00f3mico tan colosal. 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Lo grave de esta situaci\u00f3n es no solamente la debilidad de la capacidad de los Estados para atender las necesidades de las poblaciones. Es, sobre todo, la posesi\u00f3n de gigantescos excedentes por un grupo de intereses, defendidos por &quot;t\u00e9cnicos&quot; al servicio de los mismos, que imponen una corrupci\u00f3n generalizada dentro de las corporaciones privadas y sobretodo de la administraci\u00f3n p\u00fablica. El clima intelectual, moral y \u00e9tico de esta sociedad solo puede ser el m\u00e1s negativo posible. La angustia de la lucha por la supervivencia se hace m\u00e1s penetrante cuando la violencia se convierte en el camino de la competici\u00f3n econ\u00f3mica con la expansi\u00f3n de los negocios ilegales, las &quot;gangs&quot; de todo tipo y las formas de corrupci\u00f3n estatal y privada. 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Su \u00faltimo libro es Teor\u00eda de la Dependencia: Balance y Perspectivas, Plaza &amp; Jan\u00e9s.<\/p>\n<p>Enviado por Alai-amlatina 23 de octubre del 2003 <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-182","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=182"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/182\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}