{"id":18302,"date":"2025-08-04T05:00:01","date_gmt":"2025-08-04T04:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18302"},"modified":"2025-08-04T02:31:18","modified_gmt":"2025-08-04T01:31:18","slug":"marx-y-engels-como-poliglotas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18302","title":{"rendered":"Marx y Engels como pol\u00edglotas"},"content":{"rendered":"<div class=\"I_ZkbNhI D_FY W_6D6F\" data-test-id=\"message-view-body\">\n<div class=\"msg-body P_wpofO mq_AS\" data-test-id=\"message-view-body-content\">\n<div class=\"jb_0 X_6MGW N_6Fd5\">\n<div>\n<div id=\"yiv0395866856\">\n<div>\n<div class=\"yiv0395866856ydp42b78ea2yahoo-style-wrap\">\n<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv0395866856ydp8f9218f2pasted-link\">\n<p>La obra de Karl Marx de 1852, <i>El dieciocho brumario de Luis Bonaparte<\/i>, comienza con la famosa frase: \u00abLos hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a voluntad propia\u00bb.<sup>1<\/sup>\u00a0A continuaci\u00f3n, argumenta que todo lo que ocurre en el presente surge de un pasado pol\u00edtico y es una reacci\u00f3n a \u00e9l. Recordar e interpretar el pasado con fines presentes requiere un lenguaje. Este lenguaje no es algo natural, sino que debe construirse socialmente. Es m\u00e1s, su vocabulario y su gram\u00e1tica provienen del legado ling\u00fc\u00edstico de ideolog\u00edas pasadas. Marx establece una analog\u00eda al respecto, comparando la adquisici\u00f3n de un lenguaje pol\u00edtico con el dominio de una lengua natural:<\/p>\n<p>\u00abUn principiante que ha aprendido un nuevo idioma siempre lo traduce a su lengua materna, pero solo cuando encuentra su camino en \u00e9l, sin recordar el antiguo, y olvida su lengua materna al usar la nueva, ha asimilado el esp\u00edritu del nuevo idioma y puede expresarse libremente en \u00e9l\u00bb.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Estas l\u00edneas expresaban la inversi\u00f3n te\u00f3rica y la sensibilidad intelectual de Marx hacia la estructura de cualquier lenguaje ideol\u00f3gico. Maestro de la prosa pol\u00edtica, Marx era muy consciente de que cualquier comprensi\u00f3n adecuada de las sociedades burguesas requiere una atenci\u00f3n especial a c\u00f3mo se describen te\u00f3ricamente, se propagan pol\u00edticamente y se articulan ling\u00fc\u00edsticamente los asuntos sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos de acuerdo con determinados intereses de clase.<\/p>\n<p>Sin embargo, la analog\u00eda anterior ten\u00eda tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n personal: el gran inter\u00e9s de Marx por los idiomas. En esas l\u00edneas, no solo o\u00edmos hablar al Marx te\u00f3rico, sino tambi\u00e9n al Marx pol\u00edglota. Cuando escrib\u00eda que \u00abun principiante\u00bb aprende un nuevo idioma traduci\u00e9ndolo \u00aba su lengua materna\u00bb, Marx hablaba por experiencia.<\/p>\n<p>Como estudiante del plan de estudios del instituto alem\u00e1n del siglo XIX (<i>Gymnasium<\/i>), el joven Marx tuvo que sumergirse en el griego antiguo, el lat\u00edn y el franc\u00e9s. Como parte de su examen de graduaci\u00f3n (<i>Abitur<\/i>), tuvo que traducir textos del alem\u00e1n al franc\u00e9s, del griego antiguo al alem\u00e1n y del alem\u00e1n al lat\u00edn. Adem\u00e1s, ten\u00eda que escribir un art\u00edculo independiente en lat\u00edn.<sup>3<\/sup> En su certificado de <i>Abitur<\/i>, se se\u00f1alaba que \u00aben lenguas antiguas\u00bb mostraba \u00abuna diligencia muy satisfactoria&#8230; y en franc\u00e9s solo una diligencia leve\u00bb. En griego y lat\u00edn, \u00abincluso sin preparaci\u00f3n, traduce y explica con facilidad y circunspecci\u00f3n los pasajes m\u00e1s f\u00e1ciles de los cl\u00e1sicos le\u00eddos en el gymnasium\u00bb.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Durante sus a\u00f1os universitarios, sigui\u00f3 practicando la traducci\u00f3n. En una carta a su padre de 1837, por ejemplo, escribi\u00f3 que hab\u00eda \u00abtraducido en parte la <i>Ret\u00f3rica<\/i> de Arist\u00f3teles\u00bb, \u00abtraducido la <i>Germania<\/i> de T\u00e1cito y las <i>Tristria<\/i> de Ovidio, y comenzado a aprender ingl\u00e9s e italiano por mi cuenta, es decir, con libros de gram\u00e1tica, aunque hasta ahora no he logrado nada\u00bb.<sup>5<\/sup> Sus cursos universitarios sobre \u00abMitolog\u00eda de los griegos y los romanos\u00bb con Friedrich Gottlieb Welcker, as\u00ed como \u00abCuestiones sobre Homero\u00bb y \u00abEleg\u00edas de Propercio\u00bb con August Wilhelm von Schlegel, exig\u00edan el uso activo del griego y el lat\u00edn.<sup>6<\/sup>\u00a0Que se sent\u00eda c\u00f3modo con las lenguas antiguas tambi\u00e9n se desprende de su tesis sobre las filosof\u00edas de Dem\u00f3crito y Epicuro. Mucho m\u00e1s tarde, en la d\u00e9cada de 1870, Marx preparar\u00eda extractos de la <i>Metaf\u00edsica<\/i> de Arist\u00f3teles sobre filosof\u00eda de la naturaleza y de Di\u00f3genes Laercio sobre Leucipo, Epicuro y Dem\u00f3crito en el original griego para la obra de Friedrich Engels <i>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/i>.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>Marx retom\u00f3 sus estudios de italiano en 1844 o m\u00e1s tarde. Utilizando las p\u00e1ginas en blanco de sus cuadernos sobre Baruch Spinoza de 1841, prepar\u00f3 largos extractos de la <i>Italienische Grammatik<\/i> [<i>Gram\u00e1tica italiana<\/i>] de Karl Ludwig Kannegie\u00dfer, estudiando todas y cada una de las lecciones del libro de texto.<sup>8<\/sup>\u00a0El libro de Kannegie\u00dfer tambi\u00e9n inclu\u00eda materiales de lectura de escritores italianos como Torquato Tasso, Ludovico Ariosto, Carlo Goldoni y Pietro Metastasio.<\/p>\n<p>El cat\u00e1logo de la biblioteca privada de Marx (la mayor parte en franc\u00e9s), compilado por su amigo y compa\u00f1ero Roland Daniels en 1850, sugiere que Marx ten\u00eda las obras de estos cuatro autores en italiano. El cat\u00e1logo de Daniels tambi\u00e9n documenta que Marx ten\u00eda el libro de Niccol\u00f2 Biagioli sobre gram\u00e1tica italiana traducido al franc\u00e9s, el diccionario franc\u00e9s-italiano de Giuseppe Filippo Barberi, la Grammaire compl\u00e8te de la langue espagnole [Gram\u00e1tica completa de la lengua espa\u00f1ola] de Bonifacio Sotos Ochando, el diccionario franc\u00e9s-espa\u00f1ol de Adrien Berbrugger, el libro de autoaprendizaje de espa\u00f1ol de Fran\u00e7ois de Salignac de la Mothe-F\u00e9nelon, <i>Portugiesische Sprachlehre<\/i> [Ense\u00f1anza de la lengua portuguesa], de Johann Christian M\u00fcller, <i>The Elements of English Conversation<\/i>, de John Perrin, <i>Leitfaden beym Unterrichte in der Englischen<\/i> <i>Sprache<\/i> [<i>Gu\u00eda para la ense\u00f1anza de la lengua inglesa<\/i>], de Johann August J\u00f6ck, un diccionario de bolsillo ingl\u00e9s-alem\u00e1n y un diccionario completo ingl\u00e9s-alem\u00e1n-franc\u00e9s.<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>Marx parece haber desarrollado un inter\u00e9s temprano por el espa\u00f1ol en la d\u00e9cada de 1840, pero no fue hasta principios de la d\u00e9cada de 1850 cuando se dedic\u00f3 a \u00e9l de forma sistem\u00e1tica. En 1853, mencion\u00f3 que hab\u00eda tomado prestado un libro conciso de gram\u00e1tica espa\u00f1ola de un amigo.<sup>10<\/sup>\u00a0En 1854, inform\u00f3 a Engels sobre sus lecturas en espa\u00f1ol e italiano:<\/p>\n<p>\u00abEn mis ratos libres me dedico al espa\u00f1ol. He empezado con Calder\u00f3n&#8230; Estoy leyendo en espa\u00f1ol lo que me resultaba imposible en franc\u00e9s, <i>Atala<\/i> y <i>Ren\u00e9<\/i>, de Chateaubriand, y algunas cosas de Bernardin de St-Pierre. Ahora estoy a mitad de <i>Don Quijote<\/i>. Me parece que al principio es m\u00e1s necesario un diccionario en espa\u00f1ol que en italiano. Por casualidad he conseguido el <i>Archivio triennale delle cose d\u2019ltalia dall\u2019avvenimento di Pio IX all\u2019abbandono di Venezia<\/i> [<i>Archivo trienal de los asuntos italianos desde la \u00e9poca de P\u00edo IX hasta el abandono de Venecia<\/i>], etc. Es lo mejor que he le\u00eddo sobre el partido revolucionario italiano\u00bb.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>La inmersi\u00f3n de Marx en el espa\u00f1ol le ayud\u00f3 a explotar fuentes originales sobre el pasado pol\u00edtico reciente de Espa\u00f1a. Centr\u00e1ndose en la primera mitad del siglo XIX, estaba preparando una serie de art\u00edculos para el <i>New York Tribune<\/i>. Al recordar su preocupaci\u00f3n por el espa\u00f1ol en los meses anteriores, escribi\u00f3: \u00abEmpec\u00e9 a tiempo con <i>Don Quijote<\/i>&#8230; Al menos puede considerarse un paso adelante que en este momento los estudios est\u00e9n pagados\u00bb.<sup>12<\/sup> Uno de los frutos fue que, en las fuentes espa\u00f1olas, pudo encontrar amplias pruebas de una conspiraci\u00f3n republicana en el ej\u00e9rcito franc\u00e9s cuando Napole\u00f3n estaba al mando en Espa\u00f1a durante la guerra franco-espa\u00f1ola.<sup>13<\/sup> Mucho m\u00e1s tarde, el espa\u00f1ol le ser\u00eda \u00fatil en sus estudios sobre la historia colonial de Am\u00e9rica.<sup>14<\/sup><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es notable que por esa \u00e9poca Marx ya escrib\u00eda y publicaba en ingl\u00e9s. Aunque a mediados de la d\u00e9cada de 1840, en Par\u00eds, hab\u00eda dependido en gran medida de las traducciones al franc\u00e9s de los economistas pol\u00edticos ingleses, el dominio del ingl\u00e9s se convirti\u00f3 en una cuesti\u00f3n urgente para \u00e9l en su etapa londinense de la d\u00e9cada de 1850. En una carta de 1851, Engels escribi\u00f3 que \u00abMarx habla poco ingl\u00e9s\u00bb.<sup>15<\/sup>\u00a0Marx inform\u00f3 a Engels en enero de 1853 que finalmente \u00abse hab\u00eda atrevido por primera vez a escribir un art\u00edculo en ingl\u00e9s\u00bb. Friedrich Ludwig Wilhelm Pieper, fil\u00f3logo alem\u00e1n, miembro de la Liga de los Comunistas y traductor al ingl\u00e9s de <i>El dieciocho brumario<\/i> de Marx, \u00abhizo algunas correcciones y, una vez que tenga una buena gram\u00e1tica y escriba con valent\u00eda, deber\u00eda hacerlo <i>passablement<\/i> [pasablemente] bien\u00bb.<sup>16<\/sup><\/p>\n<p>En marzo de 1853, escribi\u00f3 a Engels que \u00abyo mismo parecer\u00eda tener cierto talento para escribir en ingl\u00e9s, si tan solo tuviera un Fl\u00fcgel [el diccionario ingl\u00e9s-alem\u00e1n de J. G. Fl\u00fcgel], una gram\u00e1tica y alguien mejor que el Sr. Pieper para corregir mi trabajo\u00bb.\u00bb<sup>17<\/sup> Sorprendido por el r\u00e1pido progreso de Marx, Engels respondi\u00f3: \u00abNunca hubiera cre\u00eddo que hab\u00eda enviado siete art\u00edculos en ingl\u00e9s en tan poco tiempo; cuando venga aqu\u00ed&#8230; aprender\u00e1 m\u00e1s ingl\u00e9s en una semana que en seis semanas con el Sr. Pieper\u00bb.<sup>18<\/sup>\u00a0En junio de 1853, Engels escribi\u00f3 con entusiasmo a Marx: \u00abAyer le\u00ed su art\u00edculo sobre <i>The Times<\/i> y los refugiados (con la cita de Dante) en un n\u00famero antiguo de <i>Tribune<\/i> publicado a principios de abril. <i>Je t\u2019en fais mon compliment<\/i> [Le felicito]. El ingl\u00e9s no es solo bueno, es brillante. De vez en cuando hay alguna palabra clave que no encaja del todo bien, pero eso es lo peor que se puede decir del art\u00edculo. Pieper apenas aparece y no entiendo para qu\u00e9 lo necesita todav\u00eda\u00bb.<sup>19<\/sup><\/p>\n<p>Marx respondi\u00f3 modestamente que \u00ablos elogios que hace de mi ingl\u00e9s \u00aben ciernes\u00bb me parecen muy alentadores. Lo que m\u00e1s me falta es, en primer lugar, seguridad en la gram\u00e1tica y, en segundo lugar, habilidad en el uso de diversas expresiones idiom\u00e1ticas secundarias, que son las \u00fanicas que permiten escribir con agudeza\u00bb.<sup>20<\/sup>\u00a0Aqu\u00ed, Marx estaba midiendo sus progresos en ingl\u00e9s, posiblemente en comparaci\u00f3n con su experiencia pasada en la escritura y la publicaci\u00f3n en franc\u00e9s, cuyo ejemplo m\u00e1s conocido es su panfleto de 1847 sobre Pierre-Joseph Proudhon, <i>La miseria de la filosof\u00eda<\/i>. Por aquella \u00e9poca, tambi\u00e9n se sinti\u00f3 atra\u00eddo por la filolog\u00eda comparada y extrajo fragmentos del libro de William Barnes de 1854 <i>A Philological Grammar: Grounded upon English, and Formed from a Comparison of More Than Sixty Languages<\/i>.<sup>21<\/sup><\/p>\n<p>Cuando aprendi\u00f3 ruso a finales de la d\u00e9cada de 1860, no le preocupaba tanto escribir como leer. En su famosa carta de 1877 a Otechestvenniye Zapiski, escribi\u00f3 que \u00abpara poder formarme un juicio fundado sobre el desarrollo econ\u00f3mico de la Rusia contempor\u00e1nea, aprend\u00ed ruso y luego pas\u00e9 varios largos a\u00f1os estudiando publicaciones oficiales\u00bb.<sup>22<\/sup>\u00a0La obra de N. Flerovskii sobre la clase obrera rusa fue uno de los primeros t\u00edtulos de su lista de lectura. Despu\u00e9s, se interes\u00f3 por la obra de Nikol\u00e1i Chernyshevski sobre John Stuart Mill. Marx ten\u00eda un ejemplar de esa obra en su biblioteca y tambi\u00e9n elogi\u00f3 a Chernyshevski en el segundo ep\u00edlogo del primer volumen de <i>El capital<\/i>.<sup>23<\/sup>\u00a0Tambi\u00e9n ley\u00f3, extrajo y tradujo <i>Cartas sin destinatario<\/i>, de Chernyshevsky.<sup>24<\/sup>\u00a0Adem\u00e1s de Chernyshevsky y otros escritores rusos, Marx ley\u00f3 una serie de art\u00edculos de Alexander Herzen. Engels le prest\u00f3 la autobiograf\u00eda de Herzen, <i>Mi pasado y mis pensamientos<\/i>, en ruso. El volumen conten\u00eda un gran n\u00famero de notas al margen, principalmente largas listas de vocabulario y traducciones anotadas por Marx y Engels.<sup>25<\/sup> Por \u00faltimo, pero no por ello menos importante, la obra de Maksim Kovalevsky sobre la historia de la propiedad comunal era muy apreciada por Marx (y Engels); Marx ley\u00f3 este volumen de principio a fin en el original y tradujo al alem\u00e1n sus extractos del libro.<sup>26<\/sup>\u00a0Tras ser testigo del aprendizaje del espa\u00f1ol y el ruso por parte de Marx, Wilhelm Liebknecht escribi\u00f3 en sus memorias sobre Marx que este \u00faltimo conced\u00eda gran importancia a la lectura para dominar un idioma. \u00abUn hombre con buena memoria \u2014y la de Marx era de una fidelidad tan extraordinaria que nunca olvidaba nada\u2014 acumula r\u00e1pidamente vocabulario y giros expresivos. El uso pr\u00e1ctico se aprende entonces con facilidad\u00bb.<sup>27<\/sup> El propio Kovalevksy calific\u00f3 a Marx de \u00abpol\u00edglota\u00bb, dado que \u00abno solo hablaba con fluidez alem\u00e1n, ingl\u00e9s y franc\u00e9s, sino que tambi\u00e9n sab\u00eda leer ruso, italiano, espa\u00f1ol y rumano\u00bb.<sup>28<\/sup><\/p>\n<p>En 1852, Marx encarg\u00f3 a Pieper la preparaci\u00f3n de una traducci\u00f3n de muestra del primer cap\u00edtulo de El <i>Dieciocho Brumario<\/i>. Como Marx inform\u00f3 a Engels, \u00abla traducci\u00f3n est\u00e1 plagada de errores y omisiones. Sin embargo, su correcci\u00f3n no le supondr\u00e1 una carga tan grande como la aburrida tarea de la traducci\u00f3n\u00bb.<sup>29<\/sup> Engels se quejar\u00eda unos d\u00edas m\u00e1s tarde: \u00abEstoy teniendo muchos problemas con la traducci\u00f3n de Pieper\u00bb.<sup>30<\/sup> Un examen m\u00e1s detallado de la traducci\u00f3n de Pieper llev\u00f3 a Engels a redactar un memor\u00e1ndum en el que profundizaba, entre otras cosas, en la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica de la traducci\u00f3n. En \u00e9l se refer\u00eda a la diferencia entre la traducci\u00f3n profesional y la escritura espont\u00e1nea en la lengua de destino, las limitaciones de consultar un diccionario, los peligros de desorientarse al buscar un estilo adecuado y el uso exagerado de palabras de derivaci\u00f3n francesa que a menudo hacen que el lenguaje resulte incomprensible para un hablante nativo de ingl\u00e9s. La ardua tarea del traductor consiste en encontrar las mejores expresiones que capturen las im\u00e1genes v\u00edvidas y sensoriales del texto original, pero que al mismo tiempo sean comprensibles para los lectores.<sup>31<\/sup><\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n de Engels por los errores de Pieper tambi\u00e9n le llev\u00f3 a hacer distinciones conceptuales que afectaban directamente a la teor\u00eda social m\u00e1s que a la pr\u00e1ctica de la traducci\u00f3n. Por ejemplo, se opuso a traducir \u00ab<i>b\u00fcrgerliche Gesellschaft<\/i>\u00bb (sociedad burguesa) como \u00absociedad de clase media\u00bb. Este error era similar a confundir \u00ab<i>feudale Gesellschaft<\/i>\u00bb (sociedad feudal) con \u00absociedad aristocr\u00e1tica\u00bb. Continuaba diciendo:<\/p>\n<p>\u00abPor sociedad burguesa entendemos aquella fase del desarrollo social en la que la burgues\u00eda, la clase media, la clase de los capitalistas industriales y comerciales, es, social y pol\u00edticamente, la clase dominante, como ocurre hoy en d\u00eda, en mayor o menor medida, en todos los pa\u00edses civilizados de Europa y Am\u00e9rica&#8230; [La sociedad burguesa se refiere] al hecho de que la clase media es la clase dominante, en oposici\u00f3n a la clase a la que ha sustituido (la nobleza feudal) o a las clases a las que consigue mantener bajo su dominio social y pol\u00edtico (el proletariado o la clase obrera industrial, la poblaci\u00f3n rural&#8230;)\u00bb.<sup>32<\/sup><\/p>\n<p>Es m\u00e1s que evidente que Marx consideraba a Engels una autoridad en cuestiones de traducci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n sab\u00eda que Engels era un pol\u00edglota por derecho propio, ya que se hab\u00eda sumergido en m\u00e1s idiomas que Marx.<\/p>\n<p>El plan de estudios de Engels era comparable, si no id\u00e9ntico, al de Marx. Al igual que Marx, tuvo que aprender griego, lat\u00edn y franc\u00e9s, pero, a diferencia de Marx, tambi\u00e9n tom\u00f3 clases de hebreo (en 1834-1835). Una parte importante de los cursos de griego (a los que asisti\u00f3 en 1836-1837) consisti\u00f3 en la lectura de la <i>Il\u00edada<\/i> de Homero, el <i>Simposio<\/i> de Plat\u00f3n y la <i>Historia de la guerra del Peloponeso<\/i> de Tuc\u00eddides. Parece que tambi\u00e9n ley\u00f3 por su cuenta a Hes\u00edodo, Arist\u00f3teles, S\u00f3focles y Virgilio, y consult\u00f3 diversas fuentes, como el Handw\u00f6rterbuch der griechischen Sprache [<i>Diccionario de bolsillo de la lengua griega<\/i>] de Franz Passow, Vollst\u00e4ndiges Griechisch-Deutsches W\u00f6rterbuch \u00dcber Die Gedichte Des Homeros Und Der Homeriden [<i>L\u00e9xico completo griego-alem\u00e1n de los poemas de Homero y los homeridas<\/i>], de Gottlob Christian Crusius, y Ausfuhrliche griechische Sprachlehre [<i>Ense\u00f1anza exhaustiva de la lengua griega<\/i>], de Philipp Buttmann.<sup>33<\/sup> En uno de sus cuadernos sobre historia antigua, Engels hizo extractos sobre las culturas orientales, incluido el antiguo Egipto, que acompa\u00f1aba con sus dibujos de obeliscos y pir\u00e1mides con imitaciones de jerogl\u00edficos.<sup>34<\/sup><\/p>\n<p>Su entusiasmo por aprender idiomas queda patente en una carta de 1839 en la que escrib\u00eda, quiz\u00e1 de forma exagerada, que hab\u00eda empezado a leer \u00abmuchos peri\u00f3dicos: holandeses, ingleses, estadounidenses, alemanes, turcos y japoneses. Esto me ha dado la oportunidad de aprender turco y japon\u00e9s, por lo que ahora entiendo veinticinco idiomas\u00bb.<sup>35<\/sup> Pero es posible que hubiera o\u00eddo hablar otros tantos idiomas en la sala de conferencias de Friedrich Schelling en Berl\u00edn. Bas\u00e1ndose en sus observaciones personales, escribi\u00f3 un breve art\u00edculo sobre la rivalidad entre Schelling y G. W. F. Hegel a principios de la d\u00e9cada de 1840, en el que mencionaba de pasada el car\u00e1cter cosmopolita del p\u00fablico: \u00abSe oye hablar alem\u00e1n, franc\u00e9s, ingl\u00e9s, h\u00fangaro, polaco, ruso, griego moderno y turco, todo al mismo tiempo; luego suena la se\u00f1al de silencio y Schelling sube a la tribuna\u00bb.<sup>36<\/sup><\/p>\n<p>En la primera mitad de la d\u00e9cada de 1840, gracias a sus frecuentes visitas a Inglaterra, dominaba el ingl\u00e9s lo suficiente como para escribir y publicar art\u00edculos sobre los acontecimientos en Prusia para <i>New Moral World<\/i> y <i>The Northern Star<\/i>. En la d\u00e9cada de 1850, ampli\u00f3 sus horizontes a\u00f1adiendo nuevos idiomas a sus planes de estudio. En abril de 1853, escribi\u00f3 a Joseph Weydemeyer: \u00abEste invierno he hecho progresos sustanciales en lenguas eslavas y asuntos militares y, a finales de a\u00f1o, tendr\u00e9 un conocimiento aceptable del ruso y del eslavo meridional\u00bb<sup>37<\/sup>. Solo un a\u00f1o antes, se quejaba a Marx de que no hab\u00eda prestado la debida atenci\u00f3n a las lenguas eslavas. El ruso era un tema que interesaba especialmente a Engels, no solo para comprender \u00abel antiguo sistema eslavo de propiedad comunal\u00bb, sino tambi\u00e9n para posicionarse en contra de Mija\u00edl Bakunin, que \u00ablleg\u00f3 a donde lleg\u00f3 porque nadie sab\u00eda ruso\u00bb. Adem\u00e1s, \u00abDurante las \u00faltimas dos semanas he estado estudiando ruso a fondo y ahora domino bastante bien la gram\u00e1tica; en otros dos o tres meses habr\u00e9 adquirido el vocabulario necesario y entonces podr\u00e9 abordar otra cosa. Debo terminar con las lenguas eslavas este a\u00f1o&#8230; al menos uno de nosotros deber\u00eda estar familiarizado con ellas\u00bb.<sup>38<\/sup><\/p>\n<p>Adem\u00e1s del ruso, Engels tambi\u00e9n estudi\u00f3 serbio, esloveno y checo.<sup>39<\/sup> Incluso ten\u00eda en mente componer una gram\u00e1tica comparativa de las lenguas eslavas, aunque lo abandon\u00f3 cuando descubri\u00f3 el volumen de Franz von Miklosich sobre ese tema.<sup>40<\/sup>\u00a0Aunque hasta 1852 aprendi\u00f3 ruso de forma autodidacta, m\u00e1s tarde tom\u00f3 clases de conversaci\u00f3n con el inmigrante ruso Edward Pindar y pas\u00f3 a leer a Alexander Pushkin (adem\u00e1s de traducir algunas secciones de <i>Eugene Onegin<\/i> y <i>El jinete de bronce<\/i>), Alexander Griboyedov y Alexander Herzen en ruso original, y prepar\u00f3 varias listas de vocabulario en consecuencia. Ley\u00f3 Specimens of the Russian Poets, de John Bowring, y extrajo fragmentos de poetas y escritores rusos como Mija\u00edl Lomon\u00f3sov, Gavrila Derzhavin y Nikol\u00e1i Karamz\u00edn.<sup>41<\/sup> Engels tambi\u00e9n pidi\u00f3 a Marx que buscara diversas fuentes sobre la historia y la filolog\u00eda eslavas. Marx tom\u00f3 nota de los res\u00famenes y elabor\u00f3 bibliograf\u00edas detalladas para Engels.<sup>42<\/sup><\/p>\n<p>En cuanto a las lenguas de Oriente Medio, Engels era lo suficientemente ambicioso como para aprender persa, aunque las dificultades del \u00e1rabe le desanimaban bastante. En junio de 1853, inform\u00f3 a Marx de que<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abHe aprovechado la oportunidad para aprender persa. El \u00e1rabe me desanima, en parte por mi odio innato hacia las lenguas sem\u00edticas, en parte por la imposibilidad de llegar a ninguna parte sin una considerable inversi\u00f3n de tiempo en una lengua tan extensa, que tiene 4000 ra\u00edces y se remonta a m\u00e1s de 2000-3000 a\u00f1os. En comparaci\u00f3n, el persa es un juego de ni\u00f1os. Si no fuera por ese maldito alfabeto \u00e1rabe, en el que cada media docena de letras se parecen entre s\u00ed y las vocales no se escriben, me atrever\u00eda a aprender toda la gram\u00e1tica en 48 horas&#8230; Me he fijado un m\u00e1ximo de tres semanas para el persa&#8230; Por cierto, es bastante agradable leer al viejo y disoluto Hafiz en su idioma original&#8230; En su gram\u00e1tica [persa], al viejo Sir William Jones le gusta citar como ejemplos chistes persas dudosos, posteriormente traducidos al griego en su Commentariis poeseos asiaticae, porque incluso en lat\u00edn le parecen demasiado obscenos. Estos comentarios, Works, vol. II, De poesi erotica, de Jones, le divertir\u00e1n. La prosa persa, por otro lado, es mortalmente aburrida. Por ejemplo, el <i>Rauz\u00e2t-us-saf\u00e2<\/i> del noble Mirkhond, que relata la epopeya persa en un lenguaje muy florido pero vac\u00edo. De Alejandro Magno, dice que el nombre Iskander, en lengua j\u00f3nica, es Akshid Rus (como Iskander, una versi\u00f3n corrupta de Alexandros); significa m\u00e1s o menos lo mismo que <i>filusuf<\/i>, que deriva de <i>fila<\/i>, amor, y <i>sufa<\/i>, sabidur\u00eda, por lo que \u00abIskander\u00bb es sin\u00f3nimo de \u00abamigo de la sabidur\u00eda\u00bb.<sup>43<\/sup><\/p>\n<p>Engels escribi\u00f3 extractos de <i>A Grammar of the Persian Language<\/i>, de Jones, centr\u00e1ndose principalmente en cinco secciones del libro (alfabeto, consonantes, vocales, sustantivos y adjetivos), y utilizando el lat\u00edn para transcribir las letras persas de una manera original.<sup>44<\/sup><\/p>\n<p>El factor que motiv\u00f3 el inter\u00e9s de Engels por el persa fue principalmente pol\u00edtico e hist\u00f3rico. Como se\u00f1al\u00f3 m\u00e1s tarde, en 1857, exist\u00edan tensiones crecientes entre Inglaterra y Rusia por mantener la supremac\u00eda en el golfo P\u00e9rsico, el mar Caspio y Asia Oriental, lo que generaba la resistencia persa y la oposici\u00f3n china.<sup>45<\/sup>\u00a0Esta situaci\u00f3n requer\u00eda un conocimiento m\u00e1s profundo de las estructuras sociales locales y las circunstancias hist\u00f3ricas. En su anterior conversaci\u00f3n con Marx en 1853, le coment\u00f3 que hab\u00eda le\u00eddo <i>The Historical Geography of Arabia<\/i>, de Charles Forster, y le proporcion\u00f3 un resumen conciso de los argumentos del libro sobre las culturas tribales y la importancia de la religi\u00f3n en Oriente.<sup>46<\/sup>\u00a0Marx respondi\u00f3 que \u00aben lo que respecta a los hebreos y los \u00e1rabes, su carta me ha parecido muy interesante\u00bb y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 la historia de Oriente <i>parece<\/i> una historia de religiones?\u00bb.<sup>47<\/sup> Engels respondi\u00f3 que \u00abla ausencia de propiedad de la tierra es, en efecto, la clave de todo Oriente\u00bb. As\u00ed, escribi\u00f3: \u00abAh\u00ed radica su historia pol\u00edtica y religiosa. Pero \u00bfc\u00f3mo explicar el hecho de que los orientales nunca alcanzaran la etapa de la propiedad de la tierra, ni siquiera la feudal? Creo que se debe en gran parte al clima, combinado con la naturaleza del terreno, m\u00e1s especialmente a las grandes extensiones de desierto que se extienden desde el S\u00e1hara a trav\u00e9s de Arabia, Persia, India y Tartaria, hasta las m\u00e1s altas mesetas asi\u00e1ticas. Aqu\u00ed, el riego artificial es el primer requisito para la agricultura, y esto es responsabilidad de las comunas, las provincias o el gobierno central\u00bb.<sup>48<\/sup><\/p>\n<p>Engels conceptualizar\u00eda m\u00e1s tarde estas observaciones en t\u00e9rminos antropol\u00f3gicos m\u00e1s generales en su obra Dial\u00e9ctica de la naturaleza, en la d\u00e9cada de 1870, en ocasiones en relaci\u00f3n con la importancia del lenguaje en la l\u00ednea evolutiva de la historia. Propuso, por ejemplo, entender el origen del lenguaje en el contexto social del proceso de trabajo, ya que es en el proceso de producci\u00f3n social donde el lenguaje figura como medio de comunicaci\u00f3n gracias al cual los seres humanos pueden \u00abalcanzar objetivos cada vez m\u00e1s elevados\u00bb. La creciente complejidad de la actividad productiva va acompa\u00f1ada del \u00abdesarrollo gradual del habla\u00bb y del \u00abcorrespondiente refinamiento de&#8230; todos los sentidos\u00bb.<sup>49<\/sup><\/p>\n<p>Las reflexiones te\u00f3ricas de Engels sobre las relaciones de propiedad social y los modos de producci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1850 fueron acompa\u00f1adas por sus estudios de la historia y las lenguas de Europa central y septentrional. En 1859, le dijo a Marx que estaba leyendo la traducci\u00f3n g\u00f3tica de la Biblia realizada por el obispo Ulfilas en el siglo IV. Ten\u00eda que \u00abpulir ese maldito g\u00f3tico\u00bb. \u00abLuego pasar\u00e9 al n\u00f3rdico antiguo y al anglosaj\u00f3n&#8230; Hasta ahora he estado trabajando sin diccionario ni ning\u00fan otro libro de referencia, salvo el texto g\u00f3tico y Grimm&#8230; Lo que m\u00e1s necesito aqu\u00ed es la <i>Geschichte der deutschen Sprache<\/i> (<i>Historia de la lengua alemana<\/i>) de Grimm. \u00bfMe la podr\u00eda devolver?\u00bb.<sup>50<\/sup> A principios de la d\u00e9cada de 1880, volvi\u00f3 a las lenguas mencionadas, centr\u00e1ndose especialmente en el dialecto franconiano, en sus investigaciones sobre las relaciones de propiedad teut\u00f3nicas.<sup>51<\/sup><\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 1860, estaba leyendo una colecci\u00f3n de antiguas canciones \u00e9picas danesas, que traduc\u00eda ocasionalmente. Envi\u00f3 una de esas traducciones (posiblemente \u00abHerr Jon\u00bb) a su colaborador Carl Siebel, aunque a\u00f1adi\u00f3: \u00abNo he podido hacer justicia al tono vivaz y desafiantemente alegre del original&#8230; tendr\u00e1 que conformarse con la traducci\u00f3n (por cierto, casi literal). No creo que haya sido traducido al alem\u00e1n antes\u00bb.<sup>52<\/sup><\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s del final de la guerra germano-danesa en 1864, Engels fue a S\u00f8nderborg, en Schleswig, anteriormente parte de Dinamarca y posteriormente anexionada a Prusia, para ver por s\u00ed mismo las circunstancias locales de la \u00e9poca. En una carta en la que dec\u00eda que recientemente hab\u00eda estado \u00abtrabajando en la filolog\u00eda y la arqueolog\u00eda de los frisones, anglos, jutos y escandinavos\u00bb, comparti\u00f3 con Marx algunas de sus observaciones sobre el lenguaje cotidiano.<\/p>\n<p>\u00abEn Flensburg [un puerto dan\u00e9s hasta la guerra de Schleswig], donde los daneses reclaman que toda la parte norte es danesa, especialmente junto al puerto, todos los ni\u00f1os, que jugaban en tropel junto al puerto, hablaban <i>bajo alem\u00e1n<\/i>. Por otro lado, al norte de Flensburg, la lengua de la gente es el dan\u00e9s, es decir, el dialecto bajo dan\u00e9s, del que apenas entend\u00eda una palabra. Sin embargo, los campesinos de la taberna de Sundewitt hablaban dan\u00e9s, bajo alem\u00e1n y alto alem\u00e1n por turnos, y ni all\u00ed ni en Sonderburg, donde siempre me dirig\u00ed a la gente en dan\u00e9s, me respondieron en otro idioma que no fuera el alem\u00e1n\u00bb.<sup>53<\/sup><\/p>\n<p>Adem\u00e1s del dan\u00e9s, a finales de la d\u00e9cada de 1860 Engels tambi\u00e9n estudiaba neerland\u00e9s, fris\u00f3n, celta e irland\u00e9s, este \u00faltimo especialmente importante para comprender las antiguas relaciones de parentesco, las costumbres y las estructuras jur\u00eddicas del norte de Europa.<sup>54<\/sup><\/p>\n<p>Aparte de los estudios cient\u00edficos, Marx y Engels consideraban que el poliglotismo tambi\u00e9n era \u00fatil desde el punto de vista pol\u00edtico. Al discutir cuestiones organizativas del Congreso de Ginebra de la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores, Marx le dijo a Johann Philipp Becker en 1866 que \u00abel secretario general debe saber m\u00e1s de un idioma\u00bb. Con la asistencia de sesenta delegados de Gran Breta\u00f1a, Francia, Alemania y Suiza, el congreso necesitaba un presidente que pudiera \u00abhablar varios idiomas, simplemente para ahorrar tiempo\u00bb. Por lo tanto, Marx dijo que era \u00ababsolutamente imperativo que [Hermann] Jung fuera nombrado presidente del congreso, porque habla tres idiomas: ingl\u00e9s, franc\u00e9s y alem\u00e1n\u00bb.<sup>55<\/sup><\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 1870, Engels estaba preocupado, tanto a nivel personal como organizativo, por abordar algunas cuestiones ling\u00fc\u00edsticas en la correspondencia de la asociaci\u00f3n. En 1871, escribi\u00f3 a Paul Lafargue que \u00abyo, pobre diablo, he tenido que escribir largas cartas, una tras otra, en italiano y espa\u00f1ol, \u00a1dos idiomas que apenas conozco!\u00bb.<sup>56<\/sup>\u00a0En 1872, se ocup\u00f3 de cuestiones de coordinaci\u00f3n y hizo la siguiente sugerencia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abNo quer\u00edamos tener un secretario alem\u00e1n para Dinamarca; nuestros franceses no escriben ingl\u00e9s en su mayor\u00eda y no sab\u00edamos si la correspondencia en franc\u00e9s le convendr\u00eda, por lo que nuestra \u00fanica alternativa era elegir a un ingl\u00e9s, ya que usted nos hab\u00eda escrito en ingl\u00e9s. Por supuesto, usted me escribir\u00e1 en dan\u00e9s. Entiendo perfectamente su idioma, ya que he estudiado a fondo la literatura escandinava, y lo \u00fanico que lamento es no poder responderle en dan\u00e9s, ya que nunca he tenido la oportunidad de practicarlo. \u00a1Quiz\u00e1s eso llegue m\u00e1s adelante! Aparte de m\u00ed, Marx entiende el dan\u00e9s, pero dudo que haya alguien m\u00e1s en el Consejo General que lo entienda\u00bb.<sup>57<\/sup><\/p>\n<p>A partir de finales de la d\u00e9cada de 1860, Engels volvi\u00f3 a las traducciones de textos te\u00f3ricamente sofisticados. Las traducciones al ingl\u00e9s y al franc\u00e9s de El capital de Marx figuraban en la agenda de Engels. Cre\u00eda que Samuel Moore era el hombre adecuado para la edici\u00f3n inglesa, ya que su alem\u00e1n era lo suficientemente bueno \u00abpara leer a [Heinrich] Heine con fluidez y pronto se familiarizar\u00e1 con su [de Marx] estilo\u00bb bajo la estricta supervisi\u00f3n de Engels. Una dificultad evidente para traducir El capital al ingl\u00e9s era el estilo dial\u00e9ctico de Marx. Engels barajaba varias formas de traducir las \u00abexpresiones hegelianas\u00bb de Marx y esperaba que este reflexionara al respecto e incluso que reescribiera los apartados sobre la mercanc\u00eda y el dinero. \u00ab\u00bfNo hay escritos filos\u00f3ficos antiguos, anteriores a Bacon y Locke, en ingl\u00e9s, en los que podamos encontrar material para la terminolog\u00eda? Tengo la sensaci\u00f3n de que existe algo as\u00ed. \u00bfY qu\u00e9 hay de los intentos ingleses de reproducir a Hegel?\u00bb.<sup>58<\/sup><\/p>\n<p>Engels dijo medio en broma que el problema se originaba en el propio estilo de Marx, ya que este escrib\u00eda \u00abestrictamente dial\u00e9ctico para la ciencia alemana\u00bb. Sin embargo, \u00abcaer\u00e1 en malas manos\u00bb cuando se trate no solo de la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s, sino tambi\u00e9n a la francesa del libro.<sup>59<\/sup><\/p>\n<p>Tras revisar la traducci\u00f3n francesa de Joseph Roy, Marx inform\u00f3 a Nikolai Danielson, el traductor ruso de <i>El capital<\/i>, que Roy, aunque \u00abgran experto en ambos idiomas\u00bb y \u00abtraductor de Feuerbach\u00bb, a menudo traduc\u00eda de forma demasiado literal, lo que obligaba a Marx a \u00abreescribir pasajes enteros en franc\u00e9s para que resultaran aceptables al p\u00fablico franc\u00e9s\u00bb. Marx estaba convencido de que \u00abm\u00e1s adelante ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil traducir el libro del franc\u00e9s al ingl\u00e9s y a las lenguas rom\u00e1nicas\u00bb.<sup>60<\/sup>\u00a0Engels no estaba de acuerdo con Marx en que deb\u00edan \u00abtomar la versi\u00f3n francesa como modelo para la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s\u00bb, ya que la versi\u00f3n francesa ten\u00eda sus propios problemas. Al comentar, por ejemplo, la traducci\u00f3n francesa del cap\u00edtulo sobre la legislaci\u00f3n fabril, Engels lamentaba que \u00abel vigor, la vitalidad y la vida\u00bb del alem\u00e1n original \u00abse hubieran ido al diablo\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLa posibilidad de que un escritor corriente se exprese con cierta elegancia se ha conseguido a costa de castrar el lenguaje. Cada vez es m\u00e1s imposible pensar de forma original dentro del cors\u00e9 del franc\u00e9s moderno. Todo lo llamativo o vital se elimina, aunque solo sea por la necesidad, que se ha vuelto casi imprescindible en todas partes, de doblegarse a los dictados de una l\u00f3gica formal pedante y cambiar el orden de las frases&#8230;. En ingl\u00e9s, no es necesario atenuar la fuerza expresiva del original; lo que inevitablemente se sacrifica en los pasajes genuinamente dial\u00e9cticos se compensa en otros por la mayor energ\u00eda y brevedad del ingl\u00e9s\u00bb.<sup>61<\/sup><\/p>\n<p>Como escribi\u00f3 Engels mucho m\u00e1s tarde, incluso \u00abel italiano se adapta mucho mejor que el franc\u00e9s al modo dial\u00e9ctico de presentaci\u00f3n\u00bb. Esta impresi\u00f3n fue dirigida originalmente a Pasquale Martignetti, quien se puso en contacto con Engels en 1883 y le envi\u00f3 su traducci\u00f3n al italiano de la obra de Engels Socialismo ut\u00f3pico y cient\u00edfico. Martignetti, que no dominaba el alem\u00e1n, tradujo el texto de Engels a partir de la versi\u00f3n francesa de Lafargue. En su respuesta a Martignetti en italiano, Engels sugiri\u00f3 realizar cambios significativos en el texto italiano, aunque admiti\u00f3 que no era capaz de traducir todo el texto al italiano por s\u00ed mismo, ya que \u00abmi italiano es imperfecto y estoy fuera de pr\u00e1ctica\u00bb.<sup>62<\/sup>\u00a0Martignetti tambi\u00e9n pidi\u00f3 a Engels que le recomendara recursos ling\u00fc\u00edsticos para mejorar su alem\u00e1n. Dada la respuesta de Engels, Martignetti parece estar familiarizado con el libro de texto de alem\u00e1n de Johann Franz Ahn, que daba especial importancia a la traducci\u00f3n bidireccional (entre la lengua original y la lengua de destino) de pasajes cortos en lugar de memorizar vocabulario. Engels respondi\u00f3 que no conoc\u00eda el libro de Ahn, pero comparti\u00f3 su propio m\u00e9todo para aprender cualquier idioma desde cero:<\/p>\n<p>\u00abPara aprender un idioma, el m\u00e9todo que siempre he seguido es el siguiente: no me preocupo por la gram\u00e1tica (excepto por las declinaciones, las conjugaciones y los pronombres) y leo, con un diccionario, al autor cl\u00e1sico m\u00e1s dif\u00edcil que puedo encontrar. As\u00ed empec\u00e9 con el italiano con Dante, Petrarca y Ariosto, con el espa\u00f1ol con Cervantes y Calder\u00f3n, y con el ruso con Pushkin. Luego leo peri\u00f3dicos, etc. Para el alem\u00e1n, creo que la primera parte del Fausto de Goethe podr\u00eda ser adecuada; est\u00e1 escrita, en su mayor parte, en un estilo popular, y las cosas que le parecer\u00edan dif\u00edciles tambi\u00e9n lo ser\u00edan, sin comentarios, para un lector alem\u00e1n\u00bb.<sup>63<\/sup><\/p>\n<p>Las dificultades de traducir el alem\u00e1n de Marx y Engels se pusieron de manifiesto tambi\u00e9n en las ediciones extranjeras del <i>Manifiesto Comunista<\/i>. Dado que traducir el texto a un \u00abingl\u00e9s literario y gramatical\u00bb era \u00abterriblemente dif\u00edcil\u00bb, Engels sugiri\u00f3 hacer \u00e9l mismo la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s. Escribi\u00f3 que \u00ablas mejores traducciones que he visto son, con diferencia, las rusas\u00bb.<sup>64<\/sup><\/p>\n<p>Para su sorpresa, Engels fue abordado por Abraham Cahan, un emigrante ruso-jud\u00edo en Estados Unidos y delegado del Congreso Internacional de Trabajadores Socialistas, que ten\u00eda la intenci\u00f3n de preparar una traducci\u00f3n al yiddish del <i>Manifiesto<\/i> en la d\u00e9cada de 1890, para la cual Engels prometi\u00f3 escribir un prefacio. Eleanor Marx, la hija menor de Marx y activista del movimiento obrero jud\u00edo en Inglaterra en aquella \u00e9poca, present\u00f3 a Cahan a Engels. Seg\u00fan se dice, cuando Engels recibi\u00f3 a Cahan, ley\u00f3 unas l\u00edneas en yiddish del peri\u00f3dico jud\u00edo-estadounidense <em>Arbeiter Zeitung<\/em> [<i>Peri\u00f3dico de los trabajadores<\/i>]. La iniciativa de Cahan fue especialmente agradable para Engels, ya que ambos condenaban el antisemitismo y criticaban algunas posiciones ambiguas sobre \u00abla cuesti\u00f3n jud\u00eda\u00bb en el Congreso Socialista de 1891.<sup>65<\/sup>\u00a0Ya en la d\u00e9cada de 1870, Engels hab\u00eda atacado el chovinismo ling\u00fc\u00edstico y la judeofobia de Eugen D\u00fchring en <i>Anti-D\u00fchring<\/i>.<sup>66<\/sup>\u00a0Fue en el contexto de las luchas pol\u00edticas contra el antisemitismo cuando Engels consider\u00f3 especialmente importantes las voces jud\u00edas: \u00abEl antisemitismo no es m\u00e1s que la reacci\u00f3n de los estratos sociales medievales en decadencia contra una sociedad moderna compuesta esencialmente por capitalistas y asalariados, por lo que solo sirve a fines reaccionarios bajo un manto supuestamente socialista; es una forma degenerada de socialismo feudal y no tenemos nada que ver con \u00e9l&#8230;<\/p>\n<p>Gracias al antisemitismo en Europa oriental y a la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola en Turqu\u00eda, aqu\u00ed en Inglaterra y en Estados Unidos hay miles y miles de proletarios jud\u00edos; y son precisamente estos trabajadores jud\u00edos los m\u00e1s explotados y los m\u00e1s pobres. En Inglaterra, durante los \u00faltimos doce meses, hemos tenido <i>tres<\/i> huelgas de trabajadores jud\u00edos. \u00bfSe espera entonces que nos dediquemos al antisemitismo en nuestra lucha contra el capital?\u00bb.<sup>67<\/sup><\/p>\n<p>Se desconoce hasta qu\u00e9 punto Engels dominaba el hebreo o el yiddish, pero en sus \u00faltimos a\u00f1os sigui\u00f3 estudiando otros idiomas, e incluso aprendi\u00f3 algunos nuevos. Como escribi\u00f3 a Laura Lafargue en 1894, le\u00eda diariamente peri\u00f3dicos en alem\u00e1n, ingl\u00e9s e italiano y segu\u00eda varios semanarios: \u00abRecibo dos de Alemania, siete de Austria, uno de Francia, tres de Estados Unidos (dos en ingl\u00e9s y uno en alem\u00e1n), dos en italiano y uno en polaco, b\u00falgaro, espa\u00f1ol y bohemio, tres de los cuales en idiomas que todav\u00eda estoy aprendiendo poco a poco\u00bb<sup>68<\/sup>.<\/p>\n<p>En sus recuerdos sobre Engels, Lafargue escribe que, poco despu\u00e9s de la ca\u00edda de la Comuna de Par\u00eds, visit\u00f3 los Consejos Nacionales de la Internacional en Espa\u00f1a y Portugal, donde le dijeron que un tal \u00ab\u00c1ngel\u00bb (Engels) \u00abescrib\u00eda un castellano perfecto\u00bb y \u00abun portugu\u00e9s impecable\u00bb, \u00abun logro notable si se piensa en las similitudes y peque\u00f1as diferencias que tienen estas dos lenguas entre s\u00ed y con el italiano, que tambi\u00e9n dominaba\u00bb.<sup>69<\/sup><\/p>\n<p>Edward Aveling recordaba que la casa de Engels era visitada con frecuencia por un gran n\u00famero de socialistas de muchos pa\u00edses: \u00abEngels pod\u00eda conversar con todos ellos en su propio idioma. Al igual que [Karl] Marx, hablaba y escrib\u00eda perfectamente alem\u00e1n, franc\u00e9s e ingl\u00e9s; casi tan perfectamente como el italiano, el espa\u00f1ol y el dan\u00e9s, y tambi\u00e9n le\u00eda y se defend\u00eda con el ruso, el polaco y el rumano, por no mencionar trivialidades como el lat\u00edn y el griego\u00bb<sup>70<\/sup>.<\/p>\n<p>Para Marx y Engels, la fluidez en la lectura, la escritura, la comprensi\u00f3n auditiva o la expresi\u00f3n oral nunca parece haber sido un fin en s\u00ed mismo. S\u00ed ten\u00edan un gran inter\u00e9s por los distintos idiomas, pero siempre como parte de un prop\u00f3sito cient\u00edfico y un compromiso pol\u00edtico. El internacionalismo socialista exig\u00eda y sigue exigiendo el poliglotismo.<sup>71<\/sup><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Karl Marx and Frederick Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 11 (New York: International Publishers, 1975), p. 103.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup>\u00a0Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 11, p. 104.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Michael Heinrich,\u00a0<em>Karl Marx and the Birth of Modern Society: The Life of Marx and the Development of His Work (1818\u20131841)<\/em>, vol. 1 (New York: Monthly Review Press, 2019), p. 101.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 1, p. 643.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 1, p. 17.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> Heinrich,\u00a0<em>Karl Marx and the Birth of Modern Society<\/em>, pp. 126\u201327.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 25, pp. 470\u201371.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> Karl Marx, \u2018Exzerpte aus Karl Ludwig Kannegie\u00dfer: Italienische Grammatik,\u2019 in\u00a0<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em>\u00a0(<em>MEGA<\/em>), IV\/5 (Berlin: De Gruyter, 2015), pp. 651\u2013700.<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> \u2018Katalog der Bibliothek von Karl Marx. Zusammengestellt von Roland Daniels. Mit Vermerken von Karl Marx,\u2019 in\u00a0<em>MEGA<\/em>, IV\/5, pp. 295\u2013306.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 364.<\/p>\n<p><sup>11<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, pp. 447\u201348<\/p>\n<p><sup>12<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 480.<\/p>\n<p><sup>13<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 490.<\/p>\n<p><sup>14<\/sup> V\u00e9ase, a modo de comparaci\u00f3n, Hans-Peter Harstick, ed., <em>Karl Marx \u00fcber Formen vorkapitalistischer Produktion<\/em>\u00a0(Frankfurt: Campus Verlag, 1977).<\/p>\n<p><sup>15<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 38, p. 380.<\/p>\n<p><sup>16<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 275.<\/p>\n<p><sup>17<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 289.<\/p>\n<p><sup>18<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 292.<\/p>\n<p><sup>19<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, pp. 329\u201330.<\/p>\n<p><sup>20<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 331.<\/p>\n<p><sup>21<\/sup> Marx, \u2018Exzerpte aus William Barnes,\u2019 in\u00a0<em>MEGA<\/em>, IV\/12 (Berlin: Akademie Verlag, 2007), pp. 364\u201366.<\/p>\n<p><sup>22<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 24, p. 199.<\/p>\n<p><sup>23<\/sup> Comentario editorial, \u2018Nikolaj Gavrilovi\u010d \u010cerny\u0161evskij: Pis\u2019ma bez adresa [Unver\u00f6ffentlichtes Manuskript.],\u2019 in <em>MEGA<\/em>, IV\/18 (Berlin: De Gruyter, 2019), p. 1142.<\/p>\n<p><sup>24<\/sup> Marx, \u2018Nikolaj Gavrilovi\u010d \u010cerny\u0161evskij,\u2019 pp. 705\u201319.<\/p>\n<p><sup>25<\/sup> Hanno Strau\u00df, \u2018Zu einigen Fragen des Studiums zeitgen\u00f6ssischer Verh\u00e4ltnisse in Ru\u00dfland durch Marx und Engels in den 50er Jahren des 19. Jahrhunderts,\u2019 in\u00a0<em>Beitr\u00e4ge zur Marx-Engels-Forschung<\/em>, Heft 13 (1982), p. 56.<\/p>\n<p><sup>26<\/sup> V\u00e9ase Harstick, ed., <em>Karl Marx \u00fcber Formen vorkapitalistischer Produktion<\/em>.<\/p>\n<p><sup>27<\/sup> Wilhelm Liebknecht, \u2018Reminiscences of Marx,\u2019 in\u00a0<em>Reminiscences of Marx and Engels<\/em> (Moscow: Foreign Languages Publishing House, 1957), p. 99. Seg\u00fan Liebknecht, Marx tambi\u00e9n \u00abten\u00eda la intenci\u00f3n de estudiar turco y \u00e1rabe\u00bb durante la guerra de Crimea, pero \u00abno pudo hacerlo\u00bb.<\/p>\n<p><sup>28<\/sup> Kovalevsky, \u2018Meetings with Marx,\u2019 in\u00a0<em>Reminiscences of Marx and Engels<\/em>, p. 294.<\/p>\n<p><sup>29<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 175.<\/p>\n<p><sup>30<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 179.<\/p>\n<p><sup>31<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 190.<\/p>\n<p><sup>32<\/sup> Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 191.<\/p>\n<p><sup>33<\/sup> Comentario editorial, \u2018Pr\u00e4paration und Bemerkungen zu Homers Ilias,\u2019 <em>MEGA<\/em>, IV\/1 (Berlin: Dietz, 1976), p. 937.<\/p>\n<p><sup>34<\/sup> Engels, \u2018Geschichtsheft I. Alte Geschichte,\u2019 in\u00a0<em>MEGA<\/em>, IV\/1, p. 459.<\/p>\n<p><sup>35 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 2, p. 470.<\/p>\n<p><sup>36 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 2, p. 182.<\/p>\n<p><sup>37 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 305. Para ver la breve lista de adverbios rusos de Engels (fecha desconocida), v\u00e9anse los <i><em>Marx-Engels Papers<\/em><\/i> en el Instituto Internacional de Historia Social, J 62. Engels tambi\u00e9n prepar\u00f3 algunas notas sobre filolog\u00eda comparada (fecha desconocida); para estas, v\u00e9ase H 170.<\/p>\n<p><sup>38 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 67; v\u00e9ase tambi\u00e9n Kevin B. Anderson, <em>Marx at the Margins: On Nationalism, Ethnicity, and Non-Western Societies<\/em>\u00a0(Chicago: University of Chicago Press, 2010), pp. 44\u201345; Aileen Kelly,\u00a0<em>Mikhail Bakunin: A Study in the Psychology and Politics of Utopianism<\/em>\u00a0(Oxford: Clarendon, 1982), pp. 130\u201331.<\/p>\n<p><sup>39 <\/sup>V\u00e9ase Marx and Engels, <em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 424.<\/p>\n<p><sup>40 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 40, p. 403.<\/p>\n<p><sup>41 <\/sup>Strau\u00df, \u2018Zu einigen Fragen des Studiums zeitgen\u00f6ssischer Verh\u00e4ltnisse in Ru\u00dfland durch Marx und Engels in den 50er Jahren des 19. Jahrhunderts,\u2019 48\u201350; editorial commentary, \u2018Friedrich Engels an Karl Marx, 18. M\u00e4rz 1852,\u2019 in\u00a0<em>MEGA<\/em>, III\/5 (Berlin: Dietz, 1987), p. 666; Engels, \u2018Zur russischen Sprache und Literatur,\u2019 in\u00a0<em>MEGA<\/em>, IV\/10 (Berlin: de Gruyter, 2023), pp. 603\u201344.<\/p>\n<p><sup>42 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 40, pp. 15\u201318, 19\u201321, 26.<\/p>\n<p><sup>43 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 341.<\/p>\n<p><sup>44 <\/sup>Los extractos se conservan en los Archivos Estatales Rusos de Historia Social y Pol\u00edtica y est\u00e1 previsto que se publiquen en <i>MEGA<\/i>, IV\/11. V\u00e9ase Zhou Sicheng, \u00abFriedrich Engels\u2019 Studium der persischen Grammatik\u00bb, en Rolf Hecker et al., eds., <em>Beitr\u00e4ge zur Marx-Engels-Forschung; Neue Folge 2014-15<\/em> (Hamburgo: Argument, 2016), pp. 68-73.<\/p>\n<p><sup>45 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 15, pp. 194\u201395, 278.<\/p>\n<p><sup>46 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, pp. 326\u201327.<\/p>\n<p><sup>47 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 332.<\/p>\n<p><sup>48 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 39, p. 339.<\/p>\n<p><sup>49 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 25, pp. 456\u201358.<\/p>\n<p><sup>50 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 40, p. 516.<\/p>\n<p><sup>51 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 26, pp. 6\u2013107.<\/p>\n<p><sup>52 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 4, 160\u201363; vol. 41, pp. 375, 635\u201337; Galina Woitenkowa, \u2018Engels\u2019 \u00dcbersetzung eines altd\u00e4nischen Liedes,\u2019 in\u00a0<em>Marx-Engels-Jahrbuch<\/em>, Band 10 (1986), pp. 334\u201338.<\/p>\n<p><sup>53 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 42, 7\u20138. Engels tambi\u00e9n recomend\u00f3 a Marx algunas fuentes sobre alem\u00e1n antiguo. V\u00e9ase Marx and Engels, <em>Collected Works<\/em>, vol. 42, p. 554.<\/p>\n<p><sup>54 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 43, pp. 247, 501, 514, 516, 517\u201318.\u00a0Para los extractos de Engels sobre gram\u00e1tica de Charles Vallancey, <i>A Grammar of the Iberno-Celtic, or Irish Language<\/i>, v\u00e9ase <i>Marx-Engels Papers<\/i> en el Instituto Internacional de Historia Social, J 49.<\/p>\n<p><sup>55 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 42, pp. 314\u201315.<\/p>\n<p><sup>56 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 44, p. 278.<\/p>\n<p><sup>57 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 44, p. 330.<\/p>\n<p><sup>58<\/sup>\u00a0Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 42, pp. 386\u201388.<\/p>\n<p><sup>59 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 42, p. 534.<\/p>\n<p><sup>60 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 44, p. 385.<\/p>\n<p><sup>61 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 44, pp. 540\u201341.<\/p>\n<p><sup>62 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 47, pp. 37\u201338; see also p. 291.<\/p>\n<p><sup>63 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 47, 47\u201348. A finales de la d\u00e9cada de 1880, Martignetti estaba considerando emigrar a Estados Unidos o Inglaterra y consult\u00f3 con Engels cuestiones relacionadas con la fluidez en ingl\u00e9s. V\u00e9ase Marx y Engels, <em>Collected Works<\/em>, vol. 48, pp. 5\u20137.<\/p>\n<p><sup>64 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 47, p. 42.<\/p>\n<p><sup>65 <\/sup>Edmund Silberner, \u2018Friedrich Engels and the Jews,\u2019\u00a0<em>Jewish Social Studies<\/em>\u00a011, no. 4 (1949): pp. 337, 323, 339.<\/p>\n<p><sup>66 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 25, pp. 103\u20134.<\/p>\n<p><sup>67 <\/sup>Engels, \u2018On Anti-Semitism (1890),\u2019 marxists.org.<\/p>\n<p><sup>68 <\/sup>Marx and Engels,\u00a0<em>Collected Works<\/em>, vol. 50, p. 386; v\u00e9ase tambi\u00e9n p. 152.<\/p>\n<p><sup>69 <\/sup>Paul Lafargue, \u2018Reminiscences of Engels,\u2019\u00a0<em>Reminiscences of Marx and Engels<\/em>, p. 92.<\/p>\n<p><sup>70 <\/sup>Edward Aveling, \u2018Engels at Home,\u2019\u00a0<em>Reminiscences of Marx and Engels<\/em>, pp. 310\u201311.<\/p>\n<p><sup>71<\/sup> Este art\u00edculo se public\u00f3 originalmente en <i>Monthly Review<\/i>, vol. 79 (9), febrero de 2024. Se reproduce aqu\u00ed con permiso del editor (con peque\u00f1as correcciones).<\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"ltr\"><\/div>\n<div dir=\"ltr\">Fuente: <em>Historical Materialism<\/em>, https:\/\/www.historicalmaterialism.org\/article\/marx-and-engels-as-polyglots\/<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obra de Karl Marx de 1852, El dieciocho brumario de Luis Bonaparte, comienza con la famosa frase: \u00abLos hombres<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18303,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1140,2001,1544],"tags":[],"class_list":["post-18302","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-economica-crisis-ecologica-crisis-de-civilizacion-que-rehacer","category-friedrich-engels","category-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18302","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18302"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18302\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18305,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18302\/revisions\/18305"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18303"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18302"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18302"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18302"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}