{"id":18337,"date":"2025-08-16T05:00:04","date_gmt":"2025-08-16T04:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18337"},"modified":"2025-08-15T19:21:41","modified_gmt":"2025-08-15T18:21:41","slug":"dialogos-sobre-mozart","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18337","title":{"rendered":"Di\u00e1logos sobre Mozart"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/dialogos-sobre-mozart.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-18338\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/dialogos-sobre-mozart.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/dialogos-sobre-mozart.jpg 945w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/dialogos-sobre-mozart-190x300.jpg 190w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/dialogos-sobre-mozart-649x1024.jpg 649w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/dialogos-sobre-mozart-768x1213.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 190px) 100vw, 190px\" \/><\/a>Hace unos meses se dio por casualidad en el grupo de debate de Espai Marx un intercambio de ideas sobre la m\u00fasica del periodo cl\u00e1sico y m\u00e1s concretamente, de Mozart. Joaqu\u00edn comentaba que, a pesar de que los entendidos insisten en el enorme valor de este compositor, su m\u00fasica siempre le produc\u00eda cierta reluctancia. As\u00ed, cuando llegaba a ella, pegaba un saltito hist\u00f3rico hasta llegar a Beethoven. La m\u00fasica mozartiana le parec\u00eda demasiado galante y sin car\u00e1cter, aunque t\u00e9cnicamente el llamado \u00abestilo galante\u00bb se sit\u00fae, seg\u00fan los music\u00f3logos, en el clasicismo previo a Mozart y Haydn.<\/p>\n<p>Algunos salimos aquel d\u00eda en defensa del m\u00fasico pero lo cierto es que, en el pasado, yo hab\u00eda sentido algo parecido a lo que relataba Joaqu\u00edn, no hasta el punto de sentir aversi\u00f3n pero s\u00ed cierta indiferencia.<\/p>\n<p>En mi caso, la cosa cambi\u00f3 gracias a la lectura del libro alrededor del director Nikolaus Harnoncourt <i>Di\u00e1logos sobre Mozart. Reflexiones sobre la actualidad de la m\u00fasica<\/i>\u00a0(Acantilado 2016), que re\u00fane interesant\u00edsimas entrevistas al director, textos para grabaciones discogr\u00e1ficas y reflexiones escritas para programas de conciertos.<\/p>\n<p>Esta lectura despert\u00f3 mi curiosidad por descubrir el \u00abdiscurso sonoro\u00bb y los \u00abdi\u00e1logos\u00bb que se hallan en la m\u00fasica de Mozart. En \u00e9l, hasta la m\u00fasica instrumental es un drama, da igual que sea una sinfon\u00eda, un cuarteto de cuerda o un concierto para piano: las emociones en sus obras siempre est\u00e1n teatralmente relatadas.<\/p>\n<p>Con esta premisa empec\u00e9 a escuchar las grabaciones que N.H y el <i>Concertus musicus Wien <\/i>ten\u00edan de las sinfon\u00edas de Mozart. Aquello era otra cosa, hab\u00eda movimiento, emoci\u00f3n&#8230; eso s\u00ed, ten\u00edas que estar atento a lo que pasaba.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 hay de esa galanter\u00eda de la que habl\u00e1bamos al principio? Ese es precisamente uno de los temas centrales presentes en el libro: c\u00f3mo se ha llegado a trav\u00e9s del tiempo a \u00abplanchar\u00bb\u00a0las composiciones de Mozart, para sacar de ellas tan s\u00f3lo su car\u00e1cter meramente sensual o su componente est\u00e9tico. Dice N.H que este \u00ab<i>planchado<\/i>\u00bb de las obras se origina en la posguerra del S.XX, cuando se empieza a utilizar la m\u00fasica como un b\u00e1lsamo y queda totalmente desprovista de su componente dial\u00e9ctico. Pierde lo que Mozart lllamaba orgullosamente <i>claroscuros.<\/i><\/p>\n<p>El <i>chiaro-scuro <\/i> tiene que ver con los opuestos. Casi todas las obras musicales y \u2013en mayor medida las de Mozart y Haydn\u2013 est\u00e1n plagadas de contraposiciones; es un di\u00e1logo que t\u00e9cnicamente puede ser muy marcado y donde nos hemos de dar cuenta que una repetici\u00f3n no dice lo mismo sino que es una reacci\u00f3n a una declaraci\u00f3n. Pero esta intenci\u00f3n desaparece: \u00abEn el \u00e1mbito de la din\u00e1mica se apacigu\u00f3 todo, el piano fue elevado a mezzoforte y el forte se encogi\u00f3, se \u201cplancharon\u201d\u00a0tanto como fue posible hasta las agitaciones dentro del \u00e1mbito arm\u00f3nico\u00bb.<\/p>\n<p>Relata N.H que decidi\u00f3 abandonar el atril como violonchelista en la sinf\u00f3nica de Viena cansado de interpretar la sinfon\u00eda N\u00ba 40 en Sol menor como algo meramente agradable y pl\u00e1cido. Hay relatos que atestiguan que esta obra conmovi\u00f3 a los primeros oyentes por su car\u00e1cter perturbador, llegando a preguntarse sus contempor\u00e1neos si era l\u00edcito componer una m\u00fasica tan transgresora.<\/p>\n<p>En cuanto a consideraciones t\u00e9cnicas basadas en la tradici\u00f3n interpretativa de la \u00e9poca, hay que decir que a diferencia de las partituras repletas de se\u00f1ales del romanticismo, la m\u00fasica impresa del clasicismo tiene pocas indicaciones: \u00abEl m\u00fasico actual toca lo que tiene delante porque se le dice que en la partitura est\u00e1 lo que hay que tocar. Sin embargo, las partituras de Mozart no dicen lo que hay que tocar, sino que representan un concepto de la obra, el ejecutante tiene una participaci\u00f3n determinante en las estructuras r\u00edtmicas y en la articulaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>N.H, dice haber acudido a fuentes originales como partituras manuscritas o facs\u00edmiles con anotaciones del m\u00fasico, comentarios en cartas y tambi\u00e9n partituras de otros m\u00fasicos y aficionados, que dan a entender cu\u00e1l era el gusto y la forma de interpretar en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Nos dice N.H que los usos de la pr\u00e1ctica interpretativa han ido cambiando, un compositor del clasicismo los presupon\u00eda en sus contempor\u00e1neos. Tambi\u00e9n hay que tener en cuenta que los oyentes en general siempre escuchaban las obras por primera vez, se presupon\u00eda su \u00abinocencia\u00bb, que es un rasgo que hemos perdido en la actualidad: \u00aben su \u00f3pera <em>El rapto en el serrallo<\/em>, tras unos primeros compases llenos de placidez, intervienen los instrumentos turcos que tan s\u00f3lo emiten un ruido. En la \u00e9poca de Mozart este recurso se utilizaba para representar la crueldad humana: el tambor turco representa a la persona apaleada. Es un golpe sordo que suena como un pu\u00f1etazo en el est\u00f3mago, y un golpe con chasquido, como un latigazo. Conocemos las reacciones de las personas a la m\u00fasica turca en aquel entonces: hubo quienes se asustaron y algunos oyentes llegaron a desmayarse\u00bb.<\/p>\n<p>Dice N.H en cuanto al arte, que \u00e9ste puede ser molesto, una m\u00fasica con vida puede contener pasajes que disgusten y estos pueden estar pegados a otros deliciosos ya que la contradicci\u00f3n es fundamento del arte mismo.<\/p>\n<p>A su entender se debe favorecer el contraste perdido durante los a\u00f1os en que se ha acabado imponiendo \u00abla gran l\u00ednea\u00bb, un moderno legato, el \u00absostenuto\u00bby una mentalidad totalmente hedonista en cuanto a la m\u00fasica.<\/p>\n<p>Mozart es, para N.H, el mayor rom\u00e1ntico, aunque Esto se obvie y haya en la actualidad una \u00abmanera aceptada\u00bb de interpretarlo m\u00e1s acorde con el supuesto \u00abestilo vien\u00e9s\u00bb. Ning\u00fan sentimiento le resulta extra\u00f1o y lo sabe representar en m\u00fasica. Tambi\u00e9n afirma que no debemos intentar deducir algo autobiogr\u00e1fico en sus trabajos ya que en momentos oscuros de su vida compuso obras de gran luminosidad, y al rev\u00e9s. Ni tan siquiera en sus misas hay que buscar su personal religiosidad. Esto es un signo de la profesionalidad artesanal en los artistas anteriores a la denominada \u00ab \u00e9poca del genio\u00bb. Esta \u00e9poca se inicia con Beethoven, el arte se hace entonces autobiogr\u00e1fico: \u00abYo soy esto y lo que soy es importante para todo el mundo, todos tienen que conocerlo\u00bb. En Mozart los sentimientos son universales y cualquier ser humano puede identificarse con ellos, en general su m\u00fasica funciona como un espejo en que podemos vernos a nosotros mismos.<\/p>\n<p>En el plano hist\u00f3rico y en cuanto al concepto de \u00abfidelidad a la obra\u00bb, para N.H \u00e9ste debe ser tan s\u00f3lo un concepto <i>ideal<\/i> ya que, en aras de una supuesta autenticidad, se ha visto dejar alguna obra en la mera sustancia fijada por escrito en su partitura, entregando al oyente \u00abalgo as\u00ed como un cad\u00e1ver reseco\u00bb. Los conocimientos musicol\u00f3gicos han de poner a nuestro alcance los medios para una interpretaci\u00f3n mejor pero no ser un fin en s\u00ed mismos. Es preferible una ejecuci\u00f3n viva aunque \u00e9sta sea hist\u00f3ricamente err\u00f3nea.<\/p>\n<p>Lo importante es que la obra tenga vida, nos conmueva, y no que solamente nos plazca. Las obras del pasado se han adaptado a las diferentes \u00e9pocas, el propio Mozart realiz\u00f3 un arreglo del Mes\u00edas de Haendel en el que aument\u00f3 la orquestaci\u00f3n poni\u00e9ndola m\u00e1s al gusto de su tiempo.<\/p>\n<p>Pese a ser uno de los precursores en la pr\u00e1ctica de utilizar instrumentos hist\u00f3ricos, N.H opina que \u00e9stos son tan s\u00f3lo una herramienta y que no tienen una importancia capital. En general, hay que valorar su aporte dentro de una obra para entregar un resultado con alma y vida.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, amigos, lo que os quer\u00eda hacer llegar sobre aspectos de la m\u00fasica de Mozart relatados por N.H que para m\u00ed fueron nuevos y transformadores. Espero que no os haya resultado muy atropellado.<\/p>\n<p>El libro tiene mucho m\u00e1s contenido, el autor hace en \u00e9l jugosas consideraciones personales sobre el arte y sobre nuestro tiempo, sobre la carencia de formaci\u00f3n musical en las escuelas, tambi\u00e9n sobre la direcci\u00f3n esc\u00e9nica de sus \u00f3peras y sobre la \u00f3pera en general. Contiene tambi\u00e9n un extenso tercer cap\u00edtulo de entrevistas en relaci\u00f3n a varias de las \u00f3peras de Mozart.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Mozart: Symphony No. 40 | Nikolaus Harnoncourt &amp; Concentus Musicus\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/z_4jMxbwmVc?start=1504&#038;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos meses se dio por casualidad en el grupo de debate de Espai Marx un intercambio de ideas sobre<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18339,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1568],"tags":[2273,2272,917],"class_list":["post-18337","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-musica","tag-dialogos-sobre-mozart-reflexiones-sobre-la-actualidad-de-la-musica","tag-nikolaus-harnoncourt","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18337","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18337"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18337\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18340,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18337\/revisions\/18340"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}