{"id":18341,"date":"2025-08-18T05:00:18","date_gmt":"2025-08-18T04:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18341"},"modified":"2025-08-17T17:03:41","modified_gmt":"2025-08-17T16:03:41","slug":"la-contribucion-de-faustino-cordon-a-la-comprension-de-la-emergencia-del-pensamiento-humano-a-la-luz-de-nuestro-origen-biologico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18341","title":{"rendered":"La contribuci\u00f3n de Faustino Cord\u00f3n a la comprensi\u00f3n de la emergencia del pensamiento humano a la luz de nuestro origen biol\u00f3gico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i>En memoria de Jos\u00e9 Gibert (1941-2007),<br \/>\n<\/i><i>comunista y cient\u00edfico cuyo compromiso pol\u00edtico y cuya actividad cient\u00edfica<br \/>\nfueron una constante fuente de inspiraci\u00f3n en mi vida.<\/i><\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n biol\u00f3gica de la especies es un hecho natural, semejante a la evoluci\u00f3n ontogen\u00e9tica de los seres vivos, de la que tenemos amplio conocimiento gracias al campo cient\u00edfico inaugurado por Darwin con la publicaci\u00f3n del <i>Origen de las especies<\/i> (1859), obra en la que establece la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica mediante la selecci\u00f3n natural. Obviamente, muchos otros cient\u00edficos antes de Darwin (Emp\u00e9docles, Arist\u00f3teles, Lucrecio, Al-Jahiz, Maupertius, Buffon, Cuvier, Lamarck\u2026) elaboraron teor\u00edas cient\u00edficas con las que explicar la biodiversidad; no obstante, los principios que Darwin estableci\u00f3 en su teor\u00eda evolutiva: la evoluci\u00f3n entendida como un hecho natural, el origen com\u00fan de todos los seres vivos, la diversificaci\u00f3n de las especies, el gradualismo y la selecci\u00f3n natural, est\u00e1n en la base del paradigma cient\u00edfico actual, heredero del pensamiento de Darwin y de la Teor\u00eda sint\u00e9tica de la evoluci\u00f3n, que sostiene que la herencia es particular y de origen gen\u00e9tica, existe una amplia variabilidad en las poblaciones naturales, la evoluci\u00f3n se desarrolla en el seno de las especies distribuidas geogr\u00e1ficamente, la evoluci\u00f3n procede por modificaci\u00f3n gradual de las poblaciones, los cambios en las poblaciones son el resultado de la selecci\u00f3n natural y las diferencias observadas entre los organismos se deben a la adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p><i><b>Ciencia e ideolog\u00eda en la explicaci\u00f3n del proceso de hominizaci\u00f3n<\/b><\/i><\/p>\n<p>A pesar de que Darwin sent\u00f3 las bases de lo que podr\u00edamos denominar una antropolog\u00eda materialista en su segunda gran obra: <i>El origen del hombre<\/i> (1871), lo cierto es que en el discurso antropol\u00f3gico est\u00e1 presente una gran cantidad de elementos \u2018extracient\u00edficos\u2019 procedentes de la \u2018filosof\u00eda espont\u00e1nea del cient\u00edfico\u2019 \u2013como la defini\u00f3 Althusser en <i>Filosof\u00eda y filosof\u00eda espont\u00e1nea de los cient\u00edficos<\/i> (1974)\u2013, que se manifiestan tanto en la propia interpretaci\u00f3n del hecho evolutivo \u2013sobre todo en lo referido a la emergencia del pensamiento humano y de nuestra propia consciencia\u2013 como en el dise\u00f1o de los programas de investigaci\u00f3n. Este hecho, entrevisto por Engels, quien en 1876 advert\u00eda \u00abque incluso los naturalistas de la escuela darwiniana m\u00e1s allegados al materialismo son aun incapaces de formarse una idea clara acerca del origen del Hombre, pues, esa misma influencia ideol\u00f3gica les impide ver el papel cumplido aqu\u00ed por el trabajo\u00bb, tiene importantes consecuencias.<\/p>\n<p>Efectivamente, en el discurso relativo a la formaci\u00f3n y evoluci\u00f3n de la humanidad (\u2018origen del Hombre\u2019, en escuelas que mantienen un lenguaje decimon\u00f3nico) podemos encontrar una serie de l\u00edneas discursivas que se interrelacionan de formas diversas y no siempre complementarias:<\/p>\n<ul>\n<li>en primer lugar, existe una l\u00ednea de investigaci\u00f3n \u2018biol\u00f3gica\u2019, donde predominan las explicaciones relacionadas con la formaci\u00f3n y evoluci\u00f3n de las especies biol\u00f3gicas pertenecientes al g\u00e9nero humano (<i>Homo<\/i>) y sus antecesores de la familia hom\u00ednida;<\/li>\n<li>en segundo lugar, con la anterior coexiste otra l\u00ednea de investigaci\u00f3n centrada en la evoluci\u00f3n cultural (y social) de la humanidad, donde predominan explicaciones relacionadas con el desarrollo de los tecnocomplejos, entendidos como expresi\u00f3n del desarrollo social y cultural de la humanidad;<\/li>\n<li>una tercera l\u00ednea de investigaci\u00f3n, a menudo surgida de la confluencia de las anteriores, se centra en la explicaci\u00f3n de la emergencia de la actividad ps\u00edquica que nos define como personas humanas (lenguaje, pensamiento, consciencia\u2026);<\/li>\n<li>finalmente, atraves\u00e1ndolas todas, coexisten diferentes cosmovisiones que buscan legitimar nuestro lugar en el mundo desde posiciones ideol\u00f3gicas que crean confusi\u00f3n y dificultan la comprensi\u00f3n de la \u2018naturaleza humana a la luz de nuestro origen biol\u00f3gico\u2019, parafraseando el t\u00edtulo de un libro imprescindible de Faustino Cord\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es decir, cuando hablamos de la evoluci\u00f3n humana no siempre lo hacemos desde coordenadas estrictamente cient\u00edficas, no en vano nuestra tradici\u00f3n jud\u00edo-cristiana-musulmana nos hace descender de un primer humano creado por Dios: Ad\u00e1n. Un ejemplo puede servir para aclarar esto: uno de los cient\u00edficos m\u00e1s influyentes de la Teor\u00eda sint\u00e9tica de la evoluci\u00f3n \u2013disc\u00edpulo de Dobzhansky, uno de sus fundadores\u2013, el profesor hispano-usamericano Francisco Ayala, sostiene la absoluta compatibilidad entre ciencia y religi\u00f3n, entendiendo que son \u2018dos ventanas abiertas a una misma realidad que ofrecen dos visiones distintas, entre las cuales no debe haber injerencia competencial, lo que significa que la verdad cient\u00edfica no puede ser negada por la creencia religiosa y las creencias religiosas no son asunto de la ciencia\u2019\u2026 No obstante, esta \u2018compatibilidad\u2019 impone condiciones: seg\u00fan el propio Ayala, la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n no es una teor\u00eda de los or\u00edgenes, que son una cuesti\u00f3n metaf\u00edsica (filos\u00f3fico-teol\u00f3gica), sino que es una teor\u00eda explicativa del hecho evolutivo y de sus mecanismos adaptativos. He aqu\u00ed el meollo de la cuesti\u00f3n: si la ciencia \u2013y concretamente el darwinismo\u2013 renuncia a explicar los or\u00edgenes, nunca podremos conocer el proceso que llev\u00f3 a la emergencia de nuestras capacidades ps\u00edquicas, como el pensamiento, el lenguaje o la consciencia, simplemente podremos constatar su existencia\u2026 causando un inmenso vac\u00edo que ocupa el dios creador, no tanto de los cuerpos f\u00edsicos (cuya evoluci\u00f3n est\u00e1 mayoritariamente aceptada), sino del alma y sus atributos: las capacidades ps\u00edquicas de cuya emergencia deber\u00eda dar cuenta la ciencia, algo que evitan la mayor\u00eda de los discursos cient\u00edficos sobre nuestra evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, aceptando esta duplicidad de campos de acci\u00f3n, muchas de las teor\u00edas que explican los \u2018or\u00edgenes\u2019, realmente lo que hacen es constatar su existencia, sin explicar su emergencia. Ah\u00ed est\u00e1n, por ejemplo, las teor\u00edas innatistas que defienden Piaget o Chomsky, que sostienen que el lenguaje es una capacidad inherente al ser humano \u2013preexistente en nuestra naturaleza\u2013, sin explicar su origen; tambi\u00e9n, por citar otro ejemplo, se puede mencionar la tesis que sostiene que en la medida en que existe un \u2018gen del lenguaje\u2019 (FoxP2, que juega un papel crucial en el desarrollo del lenguaje y el habla), el lenguaje humano debi\u00f3 de surgir como consecuencia de una mutaci\u00f3n, lo que explicar\u00eda su presencia en el genoma humano, pero no su origen; y, como tercer ejemplo, cabe citar el desarrollo en los \u00faltimos a\u00f1os de una nueva l\u00ednea de investigaci\u00f3n que pone el foco en lo que se ha dado en llamar \u2018naturalitos\u2019, que constituir\u00edan los fragmentos l\u00edticos de origen natural que se usaron como paso previo al desarrollo de la tecnolog\u00eda l\u00edtica consciente presente en los primeros <i>Homo habilis<\/i>, pero que no explica el origen de nuestra capacidad ps\u00edquica relacionada con la elaboraci\u00f3n de artefactos.<\/p>\n<p>Ahora bien, del conjunto de la tradici\u00f3n discursiva relacionada con la evoluci\u00f3n humana, tanto la materialista \u2013con sus errores, como el reduccionismo determinista, y sus aciertos\u2013 como la idealista, se puede afirmar que hay tres hechos evidentes en nuestra evoluci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>primero: los seres o entidades sobrenaturales (almas, esp\u00edritus, dioses y diosas\u2026) existen \u00fanicamente como producto de nuestra imaginaci\u00f3n (son una creaci\u00f3n humana, por lo que es absurdo buscar cualquier huella de Dios \u2013de cualquier ser sobrenatural o inmaterial\u2013 m\u00e1s all\u00e1 del Big Bang o \u2018animando\u2019 la materia\u2026), por lo que no tiene ning\u00fan sentido que esos seres dicten como debemos actuar en nuestras vidas, ni como individuos (\u00e9tica) ni como sociedades (moral), lo que no niega el hecho religioso como experiencia vital individual ni su relato entre los miembros de la comunidad de creyentes, tan solo le niega su vocaci\u00f3n de injerencia en el conjunto de la sociedad;<\/li>\n<li>segundo: el pensamiento, la consciencia, el lenguaje y la capacidad para elaborar artefactos proceden por selecci\u00f3n natural de las actividades ps\u00edquicas de nuestros antepasados, ya sean los preantropinos (<i>Praeanthropus gahri<\/i>\u2026), m\u00e1s pr\u00f3ximos evolutivamente al g\u00e9nero <i>Homo<\/i>, o los m\u00e1s remotos y comunes con los p\u00e1nidos (<i>Sahelanthropus<\/i> y posteriores), y son el resultado de un proceso adaptativo en el que jug\u00f3 un papel determinante la forma de intervenir en el medio, es decir \u2013como dec\u00eda Marx, Engels y la tradici\u00f3n marxista posterior\u2013, el trabajo; y,<\/li>\n<li>tercero: los seres humanos somos seres sociales que pertenecemos a una misma especie biol\u00f3gica, por lo tanto toda la historia humana es una historia del desarrollo social (y a partir de la neolitizaci\u00f3n de las fuerzas productivas es una historia de la lucha de clases), de las relaciones grupales, de su adaptaci\u00f3n al medio\u2026, por eso toda especiaci\u00f3n biol\u00f3gica debe ser comprendida gradualmente y considerando que cualquier modificaci\u00f3n (como la mutaci\u00f3n del \u2018gen del lenguaje\u2019) tiene que tener una funci\u00f3n social para que tenga \u00e9xito evolutivo, un hecho que impugna las tesis mutacionistas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es en este contexto en el que la producci\u00f3n te\u00f3rica y el pensamiento de Faustino Cord\u00f3n cumplen un papel relevante.<\/p>\n<p><i><b>La teor\u00eda de las unidades de niveles de integraci\u00f3n evolutiva de Cord\u00f3n y la emergencia del pensamiento, la consciencia, el lenguaje y la capacidad de elaboraci\u00f3n de artefactos<\/b><\/i><\/p>\n<p>Para dar cuenta de la emergencia del pensamiento, la consciencia, el lenguaje y la capacidad de elaboraci\u00f3n de artefactos, que se desarrollan y se forman a trav\u00e9s de la experiencia social y el proceso de trabajo (no son una esencia del ser humano), es necesario recuperar el alcance materialista del darwinismo, una recuperaci\u00f3n en la que Faustino Cord\u00f3n tiene un protagonismo fundamental. Efectivamente, tan solo ocho a\u00f1os despu\u00e9s de que Darwin publicase <i>El origen de las especies<\/i> (1859), Marx dio con la clave para comprender el proceso de hominizaci\u00f3n como consecuencia del trabajo \u2013entendido por el propio Marx como un proceso entre la naturaleza y el individuo humano, es decir, la forma de interactuar en el medio\u2013 al se\u00f1alar en <i>El capital<\/i> (1867) que en ese proceso el ser humano se enfrentaba \u00abcomo un poder natural con la materia de la naturaleza. Poniendo en acci\u00f3n las formas naturales que forman su corporeidad, los brazos y las piernas, la cabeza y la mano, para de esta forma asimilarse, bajo una forma \u00fatil para su propia vida, las materias que le brinda la naturaleza. Y al tiempo que act\u00faa sobre la naturaleza exterior a \u00e9l y la transforma, transforma su propia naturaleza, desarrollando las formas que en \u00e9l dormitan y sometiendo el juego de sus fuerzas a su propia disciplina\u00bb. Una tesis que Engels formul\u00f3 del siguiente modo en <i>El papel del trabajo en la transformaci\u00f3n del mono en Hombre<\/i> (1876); \u00abla mano no solo es el \u00f3rgano del trabajo; <i>es tambi\u00e9n producto de \u00e9l\u00bb.<\/i> Sin embargo, a pesar de que desde el mismo momento en que Darwin escribi\u00f3 <i>El origen del hombre<\/i> (1871) era posible una s\u00edntesis entre la tradiciones materialistas inauguradas por Darwin y Marx, lo cierto es que a lo largo de m\u00e1s de un siglo ambas tradiciones se desarrollaron pr\u00e1cticamente sin contacto, hasta que Cord\u00f3n formul\u00f3 una s\u00edntesis coherente en torno a su teor\u00eda de las unidades de niveles de integraci\u00f3n evolutiva.<\/p>\n<p>Esto no quiere decir que antes de Cord\u00f3n no se hubiese hecho nada. Al contrario. Ah\u00ed est\u00e1n en la tradici\u00f3n cient\u00edfica occidental los trabajos de Washburn, Isaac o Toth, por mencionar a algunos investigadores que podr\u00edan encuadrarse en la corriente funcionalista, o los de un estructuralista materialista como Leroi-Gourhan, sobre todo sus imprescindibles <i>Evoluci\u00f3n y t\u00e9cnicas<\/i> (1943\/1945) y <i>El gesto y la palabra<\/i> (1964\/1965), cuyas tesis son semejantes a las que defend\u00edan en el campo socialista autores como el antrop\u00f3logo Niesturj, el neur\u00f3logo Luria o los psic\u00f3logos Leontiev y Vygotski, quienes en coherencia con la tradici\u00f3n marxista demostraron que la consciencia no existe independientemente de la vida social y la pr\u00e1ctica humana, ya que es a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n social y el trabajo que los individuos desarrollaron el pensamiento y el lenguaje. En este sentido, Richard Milner afirmaba en su <i>Diccionario de la evoluci\u00f3n<\/i> (1995) que \u00abla idea marxista de un primitivo bucle de retroalimentaci\u00f3n (o dial\u00e9ctica) entre la evoluci\u00f3n de las manos y el trabajo, parecer\u00e1 sin duda curiosa a los no marxistas, desacostumbrados a o\u00edr la palabra <i>trabajo<\/i>, con toda su carga a\u00f1adida, utilizada para analizar la evoluci\u00f3n humana. Sin embargo, si se releen los pasajes de Engels y se sustituye en cada una de sus apariciones la palabra <i>trabajo <\/i>por la expresi\u00f3n <i>empleo<\/i> <i>de<\/i> <i>utensilios<\/i>, la teor\u00eda resulta id\u00e9ntica a la de la ortodoxia antropol\u00f3gica de hace solo unas d\u00e9cadas\u00bb, insinuando que hoy la investigaci\u00f3n va por otros derroteros\u2026 Ah\u00ed est\u00e1 el an\u00f3nimo ej\u00e9rcito de investigadores que acumula gran cantidad de datos, en muchas ocasiones absolutamente anecd\u00f3ticos, triviales e incluso absurdos, que \u2018ceden\u2019 a un reducido n\u00famero de personas que muchas veces, aunque hablan desde altavoces cient\u00edficos formulan un discurso profundamente mediatizado por el dominante discurso neoliberal o cristiano, para que elaboren interpretaciones generalistas y teor\u00edas \u2018cient\u00edficas\u2019. No en vano, cada vez son m\u00e1s los antrop\u00f3logos y prehistoriadores que para \u2018explicar\u2019 el pasado recurren a novelas, cuyo ejemplo m\u00e1s reciente es el de Arsuaga.<\/p>\n<p>Faustino Cord\u00f3n, a lo largo de su fecunda trayectoria cient\u00edfica, desarroll\u00f3 la teor\u00eda de las unidades de niveles de integraci\u00f3n, que \u2018interpreta la naturaleza \u2013y por tanto los seres vivos\u2013 como sujeta a un proceso de evoluci\u00f3n, cuya clave no puede estar s\u00f3lo en su interior sino que requiere entender c\u00f3mo se produce su modo de acci\u00f3n sobre su ambiente espec\u00edfico y c\u00f3mo del contraste de lo causado y de lo esperado por esta acci\u00f3n se establece su experiencia sobre el ambiente\u2019, dicho en palabras del propio Cord\u00f3n en el transcurso de una entrevista in\u00e9dita. Asimismo, es preciso se\u00f1alar la insistencia de esta teor\u00eda en dos aspectos: primero, los cuerpos son la unidad de experiencia y acci\u00f3n de los animales (por tanto no su nivel integrativo inferior, los genes) y, segunda, en los conceptos de emergencia (\u2018todo en el proceso evolutivo es comprensible y explicable por su origen\u2019) y de contingencia (\u2018nada en la evoluci\u00f3n es producto del azar: ni la vida ni la conciencia, que es una propiedad evolutiva de la materia\u2019). A lo largo de su vida, Cord\u00f3n dej\u00f3 constancia de sus reflexiones evolucionistas en relaci\u00f3n con la evoluci\u00f3n humana en dos libros imprescindibles: <i>Cocinar hizo al hombre<\/i> (1979) y <i>La naturaleza del hombre a la luz de su origen biol\u00f3gico<\/i> (1981), aunque no lleg\u00f3 a revisar sus tesis en el marco de su definitivo <i>Tratado de biolog\u00eda evolucionista<\/i>, en cuya parte dedicada al origen, naturaleza y evoluci\u00f3n del animal (incluido el humano) estaba trabajando antes de su muerte. Entre 1995 y 1999 compart\u00ed mis propias investigaciones y reflexiones sobre la emergencia de las capacidades ps\u00edquicas humanas con Cord\u00f3n, aunque el fruto de ese trabajo solo vio la luz en a\u00f1os posteriores (2002-2003) y sobre todo en un amplio art\u00edculo titulado \u2018<i>La dial\u00e9ctica de los or\u00edgenes<\/i>\u2019 (2016), en el que, tomando pie en la teor\u00eda de Cord\u00f3n, sosten\u00eda que los seres humanos, como animales sociales, interactuamos con el medio en tres niveles: el nivel de intervenci\u00f3n (a trav\u00e9s de las diferentes estrategias adaptativas, como la locomoci\u00f3n y la alimentaci\u00f3n, responsables de la modificaci\u00f3n de los cuerpos), el nivel de percepci\u00f3n (actuando en el medio y tomando experiencia de \u00e9l a trav\u00e9s de los \u00f3rganos sensoriales que se forman en el proceso de especiaci\u00f3n) y el nivel de representaci\u00f3n (que \u2018interpreta\u2019 la experiencia por medio del pensamiento y el lenguaje y produce la conciencia).<\/p>\n<p>En definitiva, la hominizaci\u00f3n tiene que ser explicada a trav\u00e9s de mecanismos tanto biol\u00f3gicos como sociales. En este sentido, los procesos biol\u00f3gicos, que derivaron en la formaci\u00f3n del g\u00e9nero <i>Homo<\/i> (cualquiera de sus especies), entre los que son fundamentales la locomoci\u00f3n (forma de desplazarse y \u2013fundamental\u2013 estar en el espacio, incluso para pasar las noches) y la alimentaci\u00f3n (recordemos el papel que le conced\u00eda Cord\u00f3n a la alimentaci\u00f3n) \u2013que transformaron la propia corporeidad humana: bipedismo, verticalizaci\u00f3n de la cara, liberaci\u00f3n de la mano, aumento de la caja craneal, modificaci\u00f3n de los \u00f3rganos sensoriales\u2026\u2013, est\u00e1n mediatizados por las relaciones sociales y tuvieron consecuencias sociales, ya que el trabajo es la relaci\u00f3n que los seres humanos establecen con el medio o, dicho de otra forma, es el modo de intervenci\u00f3n que caracteriza a cada especie humana (y tambi\u00e9n a las inmediatamente prehumanas) en la naturaleza.<\/p>\n<p>Por esa raz\u00f3n debemos evitar \u2018explicar\u2019 la evoluci\u00f3n cultural y social de la humanidad siguiendo una flecha del tiempo constante y lineal, como si en la evoluci\u00f3n no hubiesen coexistido varias especies del g\u00e9nero <i>Homo<\/i>, cada una de ellas con sus propias estrategias de acci\u00f3n y toma de experiencia en los diferentes niveles de acci\u00f3n. De esta forma, considerando que el lenguaje y el pensamiento surgen simult\u00e1neamente a partir de las relaciones sociales, lo mismo que la conciencia, y que el lenguaje, as\u00ed como el pensamiento, son un sistema de representaci\u00f3n del medio surgido al mismo tiempo que intervenimos socialmente en el medio mediatizados por nuestra biolog\u00eda en un proceso en el que son fundamentales algunas capacidades ps\u00edquicas (memoria, abstracci\u00f3n&#8230;), podemos afirmar que es posible dise\u00f1ar un programa de investigaci\u00f3n cient\u00edfica orientado a explicar la emergencia del pensamiento, de la consciencia, del lenguaje y de la capacidad de elaboraci\u00f3n de artefactos, no solo elaborar una tesis de modo deductivo.<\/p>\n<p>Obviamente este ser\u00eda un programa de investigaci\u00f3n muy ambicioso, porque, entre otras razones, habr\u00eda que dirimir qu\u00e9 especie humana y prehumana hizo qu\u00e9 y qu\u00e9 individuo (g\u00e9nero y edad) est\u00e1 detr\u00e1s de cada acci\u00f3n; identificar los niveles de abstracci\u00f3n, orden y jerarqu\u00eda espaciales que actuaban en cada contexto social; analizar la distribuci\u00f3n en el espacio en tanto que es clave para comprender la relaci\u00f3n con la naturaleza y entre los medios del grupo\u2026 Un programa as\u00ed, orientado a la investigaci\u00f3n de la emergencia de nuestras capacidades ps\u00edquicas por medio de la selecci\u00f3n natural a partir de las capacidades ps\u00edquicas de nuestros antepasados, es la condici\u00f3n indispensable para liberarnos de la tutela de los dioses \u2013que existen, pero porque los creamos los humanos\u2013 y de la abusiva determinaci\u00f3n gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>Las humanas y los humanos, a la luz de nuestro origen biol\u00f3gico, somos seres sociales, iguales y diversos, libres y aut\u00f3nomos, lo que debe ser la piedra angular de nuestra actuaci\u00f3n pol\u00edtica y moral con la que construir un mundo libre de cualquier tipo de sistemas de opresi\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Alfredo Iglesias Di\u00e9guez es profesor de historia y antrop\u00f3logo, autor de una tesis titulada <i>A investigaci\u00f3n en Espa\u00f1a sobre o evolucionismo humano (1936-1976)<\/i>, dirigida por Jos\u00e9 Gibert y le\u00edda en el a\u00f1o 1998.<\/span><\/p>\n<p>Fuente: <i>Nuestra Bandera<\/i>, 2\u00ba trimestre, 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En memoria de Jos\u00e9 Gibert (1941-2007), comunista y cient\u00edfico cuyo compromiso pol\u00edtico y cuya actividad cient\u00edfica fueron una constante fuente<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18342,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-18341","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18341"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18341\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18343,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18341\/revisions\/18343"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18342"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}