{"id":18388,"date":"2025-09-01T05:00:57","date_gmt":"2025-09-01T04:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18388"},"modified":"2025-08-31T21:45:29","modified_gmt":"2025-08-31T20:45:29","slug":"reorganizar-la-produccion-para-servir-a-la-vida-no-al-lucro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18388","title":{"rendered":"Reorganizar la producci\u00f3n para servir a la vida, no al lucro"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jason Hickel aboga por el desarrollo del Sur Global a trav\u00e9s de la soberan\u00eda econ\u00f3mica y el ecosocialismo y rechaza el capitalismo extractivo para abordar las crisis clim\u00e1tica y de desigualdad.<\/strong><\/p>\n<p><em>En la Conferencia GRIP 2025, Jason Hickel critic\u00f3 los modelos de desarrollo convencionales argumentando que la soberan\u00eda del Sur Global requiere romper con el capitalismo extractivo a trav\u00e9s de transiciones ecosocialistas. En esta discusi\u00f3n de seguimiento, destaca la ley capitalista del valor como la ra\u00edz de las crisis ecol\u00f3gicas y sociales y aboga por finanzas democratizadas y el control p\u00fablico sobre la producci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>El 15 de mayo de 2025, Jason Hickel, antrop\u00f3logo econ\u00f3mico, te\u00f3rico del decrecimiento y autor de obras populares como\u00a0Menos es m\u00e1s\u00a0dio una provocadora\u00a0 <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=wRQeC65hHfA\">conferencia magistral<\/a>\u00a0como parte de la Tercera Conferencia Anual GRIP en la Universidad de Bergen, patrocinada por la Oficina de Bruselas de la Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburgo. En su presentaci\u00f3n sobre \u00abLa lucha por el desarrollo en el siglo XXI\u00bb, Hickel desmont\u00f3 la idea de que el desarrollo del Sur Global puede tener lugar dentro de la l\u00f3gica del capitalismo extractivo y el imperialismo econ\u00f3mico. En cambio, argument\u00f3 que s\u00f3lo a trav\u00e9s de los movimientos por la soberan\u00eda econ\u00f3mica y una transici\u00f3n ecosocialista es posible escapar de las trampas de la explotaci\u00f3n neocolonial.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la conferencia, convers\u00f3 con Don Kalb, Maria Dyveke Styve y Federico Tomasone\u00a0sobre las estrategias pol\u00edticas concretas en la lucha por la justicia clim\u00e1tica y redistributiva reflexionando juntos sobre las contradicciones del liberalismo, las crisis ecol\u00f3gicas y sociales del capitalismo global y las posibilidades de un futuro socialista democr\u00e1tico. En el debate, Hickel comparti\u00f3 su perspectiva evolutiva sobre la teor\u00eda marxista, critic\u00f3 los l\u00edmites de la pol\u00edtica horizontalista y subray\u00f3 la urgencia de construir nuevos instrumentos pol\u00edticos capaces de responder a la emergencia planetaria.<\/p>\n<p><strong>DK: Ayer, argument\u00f3 que es esencial repensar la Revoluci\u00f3n Rusa y la historia de China \u2014 no solo para la pol\u00edtica internacional, sino tambi\u00e9n para la pol\u00edtica de la clase trabajadora y la libertad global. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que su narrativa haya evolucionado hacia una lectura antiliberal m\u00e1s expl\u00edcita de la historia reciente. Eso no estaba tan claro en\u00a0The Divide, pero qued\u00f3 evidente en su charla. \u00bfSe ha inclinado hacia una interpretaci\u00f3n m\u00e1s marxista?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, creo que es justo. Est\u00e1n ocurriendo dos cosas. En primer lugar, mi an\u00e1lisis ha ido agudiz\u00e1ndose con el tiempo. En segundo lugar, cuando escrib\u00ed The Divide, me dirig\u00eda a un p\u00fablico que en gran medida desconoc\u00eda \u2014y a menudo se sent\u00eda inc\u00f3modo\u2014 con el lenguaje marxista o socialista. Quer\u00eda comunicarme de manera efectiva con las personas que trabajan en el desarrollo internacional, muchas de las cuales desconf\u00edan de lo que creen que son las etiquetas ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Esa decisi\u00f3n estrat\u00e9gica tuvo un costo:\u00a0The Divide pasa por alto en gran medida la cuesti\u00f3n del socialismo, aunque muchos de los pa\u00edses de los que hablo eran socialistas o participaron en revoluciones comunistas. Esa ausencia debilita el an\u00e1lisis. No se puede entender completamente la historia de la desigualdad global sin abordar los intentos de las revoluciones socialistas y del Movimiento de Pa\u00edses No Alineados de romper con el imperialismo capitalista e implementar modelos de desarrollo alternativos, seguidos por la violenta reacci\u00f3n occidental que tom\u00f3 la forma de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>Desde entonces, he ido utilizando cada vez m\u00e1s conceptos como la ley capitalista del valor, que ahora considero fundamental para explicar nuestras crisis ecol\u00f3gicas y sociales. Vivimos en un mundo de inmenso potencial productivo y, sin embargo, nos enfrentamos a la privaci\u00f3n y al colapso ecol\u00f3gico. \u00bfPor qu\u00e9? Porque bajo el capitalismo, la producci\u00f3n solo ocurre cuando y donde es rentable. Las necesidades sociales y ecol\u00f3gicas son secundarias frente al rendimiento del capital.<\/p>\n<p><strong>DK: Eso es precisamente lo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n. Compar\u00e9 su trabajo con el de David Graeber. Ambos parten de la antropolog\u00eda y se adentran en la pol\u00edtica, pero la diferencia crucial, creo, es que usted comprende la ley del valor, mientras que Graeber, como anarquista, tiende a evadirla. \u00bfEstar\u00eda de acuerdo en que las condiciones contempor\u00e1neas nos obligan a recuperar conceptos marxistas clave y comunicarlos a un p\u00fablico m\u00e1s joven?<\/strong><\/p>\n<p>Por supuesto. En el contexto acad\u00e9mico, debemos usar las mejores herramientas disponibles para explicar la realidad material, y los conceptos marxistas siguen siendo anal\u00edticamente poderosos. Estamos en un momento en el que esas herramientas pueden reintroducirse y popularizarse de nuevas maneras.<\/p>\n<p>David Graeber era un pensador brillante y tremendamente creativo, y aprend\u00ed mucho de \u00e9l, como amigo y como acad\u00e9mico. Pero tiene raz\u00f3n, \u00e9l abord\u00f3 la econom\u00eda pol\u00edtica de manera diferente. En su obra tard\u00eda, especialmente\u00a0The Dawn of Everything, comenz\u00f3 a reconocer las limitaciones de los modelos organizativos anarquistas como el horizontalista. Vio la necesidad de jerarqu\u00edas funcionales \u2014 estructuras que realmente puedan lograr objetivos sin traicionar los principios igualitarios.<\/p>\n<p><strong>DK: Eso nos lleva a otra pregunta. En 2011, la izquierda populista no supo anticipar lo que yo llamar\u00eda una contrarrevoluci\u00f3n global. Lo que estamos viendo hoy no es solo un resurgimiento del fascismo \u2014 es una insurgencia antiliberal y antineoliberal m\u00e1s amplia. Algunas fuerzas son anti-woke, otras anti-globalistas, y no siempre comparten una ideolog\u00eda coherente, pero parte de la corriente oculta es antiliberal y potencialmente anticapitalista tambi\u00e9n. \u00bfC\u00f3mo se relaciona su trabajo con esta compleja reacci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Es parad\u00f3jico. En cierto sentido, este parece ser el peor momento para hablar de socialismo. Pero en otro, es precisamente el momento adecuado, porque el liberalismo est\u00e1 colapsando visiblemente y el auge del populismo de extrema derecha es un s\u00edntoma de ese fracaso.<\/p>\n<p>El liberalismo afirma defender los derechos universales, la igualdad y el ecologismo, pero tambi\u00e9n se aferra a un modelo de producci\u00f3n dominado por el capital y la maximizaci\u00f3n de beneficios. Cada vez que esos dos compromisos chocan, los l\u00edderes liberales eligen favorecer al capital, y todos ven la hipocres\u00eda. Por eso el liberalismo est\u00e1 perdiendo legitimidad. El peligro es que, en ausencia de una alternativa de izquierda convincente, trabajadores y trabajadoras descontentos se inclinen hacia las narrativas de derecha \u2014 teor\u00edas de conspiraci\u00f3n xen\u00f3fobas, el uso de personas inmigrantes como chivos expiatorios, y similares. Los fascistas no ofrecen soluciones reales, pero est\u00e1n llenando un vac\u00edo dejado por los partidos liberales e incluso socialdem\u00f3cratas, que han abandonado cualquier cr\u00edtica estructural al capitalismo.<\/p>\n<p>Necesitamos una alternativa socialista democr\u00e1tica que aborde las contradicciones fundamentales del capitalismo, incluida su irracionalidad ecol\u00f3gica. Pero construir esa alternativa requerir\u00e1 instrumentos pol\u00edticos reales \u2014 no solo movimientos de protesta, sino partidos de masas con profundas ra\u00edces en la clase trabajadora.<\/p>\n<p><strong>DK: Volvamos a la idea de la ley del valor. Usted lo mencion\u00f3 de pasada, pero \u00bfpuede explicar por qu\u00e9 es tan esencial para entender las crisis que enfrentamos hoy?<\/strong><\/p>\n<p>La ley del valor explica por qu\u00e9 experimentamos escasez de bienes social y ecol\u00f3gicamente esenciales, incluso en una \u00e9poca de una capacidad productiva sin precedentes. Bajo el capitalismo, la producci\u00f3n no se gu\u00eda por las necesidades humanas o ecol\u00f3gicas, sino por la rentabilidad. Si algo no es rentable, no se fabrica, por muy necesario que sea.<\/p>\n<p>Tomemos la transici\u00f3n ecol\u00f3gica. Tenemos el conocimiento, la mano de obra y los recursos para construir r\u00e1pidamente infraestructura de energ\u00eda renovable, rehabilitar edificios y ampliar el transporte p\u00fablico. Pero estas no son inversiones rentables, por lo que el capital no las financia. Mientras tanto, seguimos produciendo bienes de lujo, combustibles f\u00f3siles y armas, cosas que da\u00f1an activamente a las personas y al planeta, porque son rentables. Esta contradicci\u00f3n es la clave de nuestro colapso ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Es curioso, cuando la gente habla de escasez, a menudo se refieren al mundo socialista, ignorando las sanciones y bloqueos que enfrentaron esas econom\u00edas, incluso cuando sus resultados sociales eran mejores que los de las econom\u00edas capitalistas. Hoy en d\u00eda, el propio capitalismo produce escasez cr\u00f3nica \u2014 de viviendas asequibles, atenci\u00f3n m\u00e9dica, educaci\u00f3n y tecnolog\u00edas verdes. Esto es un resultado directo de la ley del valor. Debemos superarla si queremos sobrevivir.<\/p>\n<p><strong>FT:\u00a0Eso me lleva a Europa. La Uni\u00f3n Europea trat\u00f3 de impulsar una agenda capitalista verde en los \u00faltimos a\u00f1os, pero ahora estamos viendo un cambio importante hacia la militarizaci\u00f3n. Lo que llama la atenci\u00f3n es que esta agenda est\u00e1 siendo liderada por personas que se autodenominan liberales. Por ejemplo, en el Reino Unido, Starmer est\u00e1 a la vanguardia. Lo mismo ocurre en el Parlamento Europeo. \u00bfC\u00f3mo interpreta este desarrollo?<\/strong><\/p>\n<p>Es profundamente inquietante. Durante a\u00f1os, l\u00edderes europeos dijeron que no hab\u00eda dinero para invertir en descarbonizaci\u00f3n, servicios p\u00fablicos o protecciones sociales, porque ten\u00edamos que mantener las relaciones de d\u00e9ficit y de deuda respecto al PIB para garantizar la estabilidad de precios. Pero de repente, cuando se trata de la militarizaci\u00f3n, esas reglas se dejan de lado. Est\u00e1n dispuestos a gastar billones en armas y defensa.<\/p>\n<p>Esto revela algo cr\u00edtico: las reglas del d\u00e9ficit nunca tuvieron que ver con la econom\u00eda. Eran herramientas pol\u00edticas utilizadas para bloquear la inversi\u00f3n en objetivos sociales y ecol\u00f3gicos, al tiempo que manten\u00edan una escasez artificial de bienes p\u00fablicos. Ahora que el gasto militar es pol\u00edticamente conveniente y rentable, los l\u00edmites desaparecen. Es una traici\u00f3n a la clase obrera y a las generaciones futuras.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, su an\u00e1lisis es err\u00f3neo. Parecen pensar que la militarizaci\u00f3n traer\u00e1 soberan\u00eda y seguridad a Europa, pero la verdadera soberan\u00eda requerir\u00eda un replanteamiento completo del papel geopol\u00edtico de Europa. Significar\u00eda distanciarse de Estados Unidos y buscar la integraci\u00f3n y la cooperaci\u00f3n pac\u00edfica con el resto del continente euroasi\u00e1tico \u2014incluida China\u2014 y el Sur Global. En cambio, las \u00e9lites europeas siguen atrapadas en la l\u00f3gica de la hegemon\u00eda estadounidense. Europa Occidental ha sido tratada como una base avanzada para la estrategia militar de EE.UU. durante d\u00e9cadas. Alemania, por ejemplo, est\u00e1 llena de bases estadounidenses. EE.UU. quiere que Europa se enfrente al Este, pero esto es en inter\u00e9s de EE.UU., no de Europa. Debemos rechazar esto. Los verdaderos intereses de Europa radican en la paz y la cooperaci\u00f3n con sus vecinos.<\/p>\n<p><strong>FT:\u00a0Eso enlaza perfectamente con mi segunda pregunta: la carga hist\u00f3rica del imperialismo europeo. Las clases dominantes de Europa han infligido un da\u00f1o enorme a lo largo de los \u00faltimos siglos. \u00bfC\u00f3mo superamos ese legado? \u00bfExiste una contradicci\u00f3n real entre los intereses de la clase obrera europea y los del capital en lo que respecta a la pol\u00edtica exterior?<\/strong><\/p>\n<p>Es una pregunta relevante. En primer lugar, s\u00ed \u2014 pol\u00edticas como la actual ola de militarizaci\u00f3n est\u00e1n claramente alineadas con los intereses del capital europeo. Es por eso que est\u00e1n sucediendo. Pero van directamente en contra de las necesidades de la gente com\u00fan y de la estabilidad del planeta. Esto revela una verdad m\u00e1s profunda: existe un conflicto fundamental entre los intereses de la clase obrera y los del capital. Nos obliga a enfrentarnos al mito de la democracia europea. Se dice que Europa es un faro de valores democr\u00e1ticos, pero en realidad, son los intereses del capital los que dominan nuestras instituciones.<\/p>\n<p>La democracia nunca fue un regalo de la clase dominante \u2014 fue conquistada por la clase obrera. Incluso entonces, solo obtuvimos una versi\u00f3n superficial. Las demandas democr\u00e1ticas originales \u2014la desmercantilizaci\u00f3n de los bienes esenciales, la democracia en el lugar de trabajo, el control sobre el sistema financiero\u2014 se abandonaron. En cambio, tenemos elecciones cada pocos a\u00f1os entre partidos que sirven todos al capital, en un entorno medi\u00e1tico dominado por multimillonarios. Si queremos una democracia real, tenemos que ampliarla a la econom\u00eda. Eso significa superar la ley capitalista del valor y reorientar la producci\u00f3n hacia las necesidades sociales y ecol\u00f3gicas. Eso significa democratizar la creaci\u00f3n de dinero.<\/p>\n<p><strong>DK: Retomemos ese asunto: el dinero. Uno de los aspectos m\u00e1s originales de su trabajo es el enfoque en la producci\u00f3n de dinero en s\u00ed. \u00bfPodr\u00eda explicar c\u00f3mo encaja la soberan\u00eda monetaria en su cr\u00edtica m\u00e1s amplia al capitalismo?<\/strong><\/p>\n<p>Bajo el capitalismo, el Estado tiene el monopolio legal sobre la emisi\u00f3n de moneda, pero en la pr\u00e1ctica, concede ese poder a los bancos comerciales. Los bancos crean la inmensa mayor\u00eda del dinero en la econom\u00eda a trav\u00e9s del proceso de concesi\u00f3n de pr\u00e9stamos. Pero s\u00f3lo conceden pr\u00e9stamos cuando esperan que sean recuperables y, por lo tanto, rentables \u2014 cuando sirven a la acumulaci\u00f3n de capital. Esto significa que el poder de crear dinero, y por lo tanto de movilizar trabajo y recursos, est\u00e1 subordinado a la rentabilidad capitalista. Es una expresi\u00f3n directa de la ley capitalista del valor. Las capacidades productivas s\u00f3lo se activan si producen rendimientos al capital. As\u00ed manejan la econom\u00eda los bancos: no pensando en lo que necesitamos, sino en lo que es rentable.<\/p>\n<p>Para cambiar eso, necesitamos dos cosas. En primer lugar, un marco de orientaci\u00f3n crediticia \u2014 un conjunto de normas que orienten la concesi\u00f3n de cr\u00e9ditos bancarios, apart\u00e1ndola de sectores destructivos como los combustibles f\u00f3siles y las emisiones asociadas al lujo, hacia inversiones socialmente necesarias. En segundo lugar, debemos ampliar la funci\u00f3n de las finanzas p\u00fablicas. El Estado debe crear dinero directamente para financiar bienes y servicios esenciales \u2014energ\u00eda renovable, vivienda, transporte p\u00fablico\u2014 incluso si estos no son directamente rentables para el capital privado.<\/p>\n<p>Existe el mito de que solo podemos producir lo que es rentable. Pero en realidad, mientras tengamos la mano de obra y los recursos, podemos producir cualquier cosa que decidamos colectivamente. La \u00fanica barrera es pol\u00edtica. Una vez que democraticemos la creaci\u00f3n de dinero, podremos liberar la producci\u00f3n del imperativo de la ganancia y organizarla de acuerdo con las necesidades humanas y ecol\u00f3gicas.<\/p>\n<p><strong>DK: Eso es convincente. Muchos de mis amigos de izquierdas en Europa argumentan que el euro es el principal obst\u00e1culo. Abogan por volver a las monedas nacionales para recuperar la soberan\u00eda. Yo tengo una posici\u00f3n diferente: deber\u00edamos democratizar el propio euro. Se trata de estados peque\u00f1os e interdependientes. Volver a las monedas nacionales conlleva el riesgo de divisi\u00f3n y de renovar la dependencia de potencias externas como Estados Unidos, que nos enfrentar\u00e1 entre nosotros. \u00bfQu\u00e9 le parece?<\/strong><\/p>\n<p>Me siento muy identificado con ese razonamiento. Entiendo el atractivo de la soberan\u00eda monetaria a trav\u00e9s de las monedas nacionales: permite un control m\u00e1s directo sobre la producci\u00f3n y el gasto. Pero tambi\u00e9n fragmenta la lucha. Si cada pa\u00eds de la eurozona debe librar de forma independiente su propia batalla de clase por la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica, el progreso ser\u00e1, en el mejor de los casos, desigual y vulnerable. Una opci\u00f3n m\u00e1s estrat\u00e9gica es reformar las reglas del Banco Central Europeo. Eso se podr\u00eda hacer r\u00e1pidamente, a nivel institucional. Podr\u00edamos permitir que los Estados miembros ampl\u00eden la inversi\u00f3n p\u00fablica de inmediato suspendiendo las restricciones de austeridad.<\/p>\n<p>Los cr\u00edticos dir\u00e1n que esto conlleva el riesgo de inflaci\u00f3n, y s\u00ed, si simplemente se inyectan fondos p\u00fablicos sin ajustar el resto de la econom\u00eda, se puede aumentar la demanda de mano de obra y recursos limitados. Pero el decrecimiento ecosocialista ofrece una soluci\u00f3n: reducir la producci\u00f3n da\u00f1ina e innecesaria \u2014veh\u00edculos utilitarios deportivos, cruceros, aviones privados\u2014 y reasignar la mano de obra y los recursos a actividades socialmente beneficiosas. Esto estabiliza los precios al tiempo que transforma la estructura de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>La inflaci\u00f3n no es un obst\u00e1culo t\u00e9cnico, es un obst\u00e1culo pol\u00edtico. La verdadera raz\u00f3n por la que existen las reglas de austeridad es para preservar el espacio para que el capital se acumule sin ser cuestionado. Si desplazamos los recursos productivos hacia los bienes p\u00fablicos, amenazamos el dominio del capital en el sistema. Eso es lo que las \u00e9lites est\u00e1n tratando de evitar cuando invocan los \u00edndices de endeudamiento y los l\u00edmites al d\u00e9ficit.<\/p>\n<p><strong>DK: Hubo un momento extra\u00f1o recientemente. Trump dijo, en referencia a la inflaci\u00f3n, algo as\u00ed como: \u00abEn lugar de 18 mu\u00f1ecas Barbie, tus hijos e hijas tendr\u00e1n dos\u00bb. Su argumento era que la soberan\u00eda econ\u00f3mica es m\u00e1s importante que la abundancia material. Me pareci\u00f3 fascinante \u2014 en cierto modo, est\u00e1 articulando una especie de mensaje anticonsumista. \u00bfNo es eso parte del peligro del fascismo actual? Suena antineoliberal, pero no es anticapitalista.<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed es, y ese aspecto tambi\u00e9n me pareci\u00f3 interesante. Algunas personas incluso afirmaron que Trump estaba apoyando el decrecimiento, lo cual es completamente falso. El decrecimiento es una idea fundamentalmente anticapitalista. Significa reducir la producci\u00f3n ecol\u00f3gicamente destructiva e innecesaria al tiempo que se aumentan los bienes p\u00fablicos, la regeneraci\u00f3n ecol\u00f3gica y la equidad social. Trump no est\u00e1 haciendo nada de eso.<\/p>\n<p>Pero hay algo que podemos aprender de este momento. Logr\u00f3 vender la idea del sacrificio material \u2014\u00bbmenos mu\u00f1ecas Barbie\u00bb\u2014 en nombre de la soberan\u00eda y el orgullo nacional. Eso nos dice algo importante: la gente est\u00e1 dispuesta a aceptar l\u00edmites al consumo si se enmarcan en una visi\u00f3n m\u00e1s amplia y significativa. En la izquierda asumimos muy a menudo que la gente no aceptar\u00e1 ning\u00fan tipo de restricci\u00f3n material. Pero eso no es cierto. Lo que importa es el mensaje. Si ofrecemos a las personas una visi\u00f3n coherente de la libertad, la dignidad, la democracia econ\u00f3mica y un planeta habitable, podemos luchar por la transformaci\u00f3n. El desaf\u00edo es crear esa narrativa de una manera emocional y moralmente convincente.<\/p>\n<p>Por supuesto, para que el decrecimiento sea justo, debemos asegurarnos de que se satisfagan las necesidades b\u00e1sicas. Ah\u00ed es donde entra en juego la garant\u00eda de empleo p\u00fablico. Nos permitir\u00eda reorientar el trabajo de los sectores perjudiciales a los beneficiosos, con salarios dignos y democracia laboral. Esa es la diferencia entre una transici\u00f3n ecosocialista y una austeridad autoritaria.<\/p>\n<p><strong>MDS: Eso me hace pensar en c\u00f3mo construir una alternativa socialista verdaderamente democr\u00e1tica. Especialmente en el Norte Global, \u00bfc\u00f3mo convencemos a la clase obrera de que este futuro \u2014basado en la solidaridad global, los l\u00edmites y la justicia\u2014 es, como usted dijo, mejor que el que tienen ahora?<\/strong><\/p>\n<p>Es una pregunta crucial. Debemos ayudar a la gente a entender que la abundancia consumista en el Norte se basa en el intercambio desigual, en la explotaci\u00f3n de la mano de obra y los recursos del Sur Global. La moda r\u00e1pida, los electr\u00f3nicos baratos, el recambio frecuente de productos, todo depende de un sistema global de apropiaci\u00f3n. Pero lo m\u00e1s importante es que debemos mostrar que la clase obrera en el Norte en realidad no sale ganando con este sistema. Lo que han ganado en bienes de consumo baratos, lo han perdido en agencia pol\u00edtica, autonom\u00eda y libertad colectiva. Se han abandonado sus reivindicaciones de desmercantilizaci\u00f3n, democracia en el lugar de trabajo y control de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>El capital ha utilizado importaciones baratas para pacificar la disidencia de la clase obrera, al tiempo que consolida su propio poder. As\u00ed que el verdadero premio para la clase trabajadora no es otro iPhone, sino la democracia, la dignidad y un futuro vivible. Debemos reavivar esa visi\u00f3n, basada en intereses compartidos con el Sur Global. La clave es enmarcar la transformaci\u00f3n ecosocialista no como una p\u00e9rdida, sino como una liberaci\u00f3n \u2014 de la explotaci\u00f3n, la precariedad y el colapso ecol\u00f3gico. Y es ah\u00ed donde la solidaridad se vuelve real: no la caridad, no la ayuda al desarrollo, sino la lucha compartida por un mundo mejor.<\/p>\n<p><strong>MDS: Exactamente. Esa es la tensi\u00f3n que veo. Las \u00e9lites de occidente son claramente las principales culpables del imperialismo y la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica. Pero en pa\u00edses como Noruega, la clase obrera tambi\u00e9n se beneficia materialmente del intercambio desigual \u2014 nuestro estado de bienestar est\u00e1 financiado por las rentas del petr\u00f3leo, las importaciones baratas y el extractivismo global. \u00bfC\u00f3mo podemos fomentar la solidaridad antiimperialista en esas condiciones? \u00bfC\u00f3mo apoyamos el cambio revolucionario en el Sur mientras movilizamos al Norte?<\/strong><\/p>\n<p>Es un reto esencial y complejo. En primer lugar, hay que reconocer que el panorama ha cambiado desde la d\u00e9cada de 1960. En aquel entonces, muchos l\u00edderes del Sur Global llegaron al poder a trav\u00e9s de movimientos anticoloniales de masas. Ten\u00edan mandatos para la transformaci\u00f3n socialista. Pero con el tiempo, esos movimientos fueron reprimidos, cooptados o derrocados, a menudo con el respaldo de Occidente, y reemplazados por \u00e9lites colaboracionistas que se benefician del actual acuerdo imperial. Estas \u00e9lites no est\u00e1n interesadas en la liberaci\u00f3n. Est\u00e1n alineadas con el capital global, incluso si sus propias poblaciones sufren. Por eso los movimientos emancipatorios actuales del Sur deben enfrentarse no solo al imperialismo occidental sino tambi\u00e9n a sus propias clases gobernantes.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde entra en juego la liberaci\u00f3n nacional. No es una cuesti\u00f3n de ayuda o desarrollo; se trata de soberan\u00eda pol\u00edtica y poder colectivo. Las fuerzas progresistas occidentales deben apoyar estos movimientos \u2014 no mediante la caridad, sino mediante la solidaridad. Eso significa romper con la l\u00f3gica del complejo del desarrollo industrial y respaldar las revoluciones de base que buscan recuperar el control sobre los recursos, la producci\u00f3n y la gobernanza. Tiene raz\u00f3n: la clase obrera del Norte de alguna manera se beneficia materialmente. Pero tambi\u00e9n est\u00e1n profundamente\u00a0privados de poder. Tienen bienes de consumo baratos, pero no tienen control democr\u00e1tico de la producci\u00f3n. El capital ha utilizado el intercambio desigual para comprar las demandas de autonom\u00eda y dignidad. As\u00ed que la clase obrera en realidad no gana. Se les ofrecen ilusiones de prosperidad, mientras se erosionan sus derechos y libertades fundamentales.<\/p>\n<p>Necesitamos una estrategia de doble frente. En el Sur Global: movimientos de liberaci\u00f3n nacional que desmantelen la dependencia neocolonial. En el Norte Global: movimientos que exijan el control democr\u00e1tico sobre la producci\u00f3n y las finanzas. Con ambos juntos, ese es el camino para acabar con el capitalismo. No es opcional \u2014 es una necesidad existencial.<\/p>\n<p><strong>DK: Eso tiene sentido, pero plantea un verdadero problema de calendario pol\u00edtico. Si la liberaci\u00f3n nacional en el Sur corta los flujos de valor hacia el n\u00facleo, eso desencadenar\u00eda inflaci\u00f3n, escasez y una contrarreacci\u00f3n pol\u00edtica. \u00bfEstar\u00e1n los movimientos de la clase trabajadora en el Norte preparados para responder con la suficiente rapidez \u2014 con inversi\u00f3n p\u00fablica, protecci\u00f3n social y una nueva visi\u00f3n? \u00bfO ser\u00e1 la extrema derecha la que llegue primero?<\/strong><\/p>\n<p>Ese es el peligro crucial. Si no nos preparamos, podr\u00edamos ver un resultado muy nefasto. Imagine un escenario en el que el Sur Global logre desvincularse, ya sea a trav\u00e9s de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, de bloques regionales de comercio u otros medios. Eso corta los flujos de mano de obra barata, de recursos y ganancias hacia el n\u00facleo imperial. De repente, el consumo en el Norte se contrae. Si la izquierda no tiene ya preparado un plan poscapitalista coherente, el capital actuar\u00e1 para preservar su dominio. \u00bfY eso, c\u00f3mo ser\u00eda eso? Fascismo. Aplastando la mano de obra local, bajando los salarios nacionales, reprimiendo la disidencia. Ese es el camino para el que creo que Trump se est\u00e1 preparando, no porque tenga un plan claro, sino porque lo exige la l\u00f3gica del declive del imperio.<\/p>\n<p>Es por eso que debemos presentar un camino alternativo real. La buena noticia es que tenemos los datos. La investigaci\u00f3n muestra que podemos mantener o incluso mejorar los niveles de vida en los pa\u00edses del Norte con niveles mucho m\u00e1s bajos\u00a0de uso de energ\u00eda y recursos. Pero eso requiere desmercantilizar los servicios clave \u2014 vivienda, transporte, salud, educaci\u00f3n \u2014 para proteger a las personas de la inflaci\u00f3n y asegurar el bienestar desvinculado de las dependencias del mercado. Esta es la tarea de la izquierda: asegurarse de que el colapso del consumo imperial no se convierta en una puerta de entrada al autoritarismo, sino en un trampol\u00edn hacia la democracia y la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>DK: Eso nos lleva a una cuesti\u00f3n clave: la organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Creo que todos estamos de acuerdo en que la protesta por s\u00ed sola ya no es suficiente. Vimos enormes movilizaciones en la \u00faltima d\u00e9cada \u2014Fridays for Future, Extinction Rebellion\u2014 pero no resultaron en un cambio real. \u00bfQu\u00e9 vendr\u00e1 despu\u00e9s?<\/strong><\/p>\n<p>Exactamente. La cultura de protesta de la \u00faltima d\u00e9cada, aunque incre\u00edblemente energizante, se ha topado con un muro. Las manifestaciones masivas por el clima llevaron a millones de personas a las calles. Por un momento, pareci\u00f3 que la clase pol\u00edtica tendr\u00eda que responder. Pero no lo hicieron. No cambi\u00f3 nada sustancial.<\/p>\n<p>Ahora estamos en un momento de ajuste de cuentas. La gente se siente desilusionada porque se da cuenta de que estas acciones no fueron suficientes. La energ\u00eda se disipa y el sistema permanece intacto. Por eso creo que hay que volver a algo de lo que muchos se han resistido a hablar: el partido. No se trata de los partidos tradicionales que operan dentro de los confines de las instituciones liberales, sino de los partidos de masas de la clase trabajadora, veh\u00edculos para construir poder real. Estos deben estar arraigados en los sindicatos, las comunidades y las organizaciones populares. Deben operar con democracia interna, pero tambi\u00e9n con coherencia estrat\u00e9gica. Eso puede significar un retorno a algo como el centralismo democr\u00e1tico, que demostr\u00f3 ser m\u00e1s efectivo que el horizontalismo para lograr un cambio estructural.<\/p>\n<p><strong>FT:\u00a0Eso impacta profundamente. Gran parte de nosotros y nosotras, de nuestra generaci\u00f3n vimos el auge y la ca\u00edda del \u00abmovimiento de movimientos\u00bb. Cre\u00edamos en el horizontalismo \u2014 en las asambleas, la autonom\u00eda, el consenso. Pero con el tiempo, se hizo evidente que estas formas no eran lo suficientemente duraderas o efectivas para enfrentarse al capital. Se pod\u00edan reprimir o neutralizar f\u00e1cilmente. Ahora nos enfrentamos a una crisis de desmovilizaci\u00f3n masiva, especialmente entre la clase trabajadora. Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de ataques neoliberales, los sindicatos y las organizaciones laborales han sido vaciadas o cooptadas. Pero al mismo tiempo, las promesas de la socialdemocracia est\u00e1n claramente muertas. El capital ya no comparte nada con la clase obrera. As\u00ed que el viejo trato termin\u00f3, y la gran pregunta es: \u00bfc\u00f3mo seguimos ahora?<\/strong><\/p>\n<p>Esa es la pregunta del siglo, y comienza con tener claridad sobre por qu\u00e9 deber\u00eda luchar el movimiento obrero. Actualmente, muchos sindicatos est\u00e1n atrapados en una postura defensiva: intentando preservar los empleos aline\u00e1ndose con el capital, con la esperanza de que el crecimiento repercuta en sus afiliados y afiliadas y los mantenga a flote. Pero esta l\u00f3gica es una trampa. Es vergonzoso, francamente, que los sindicatos en 2025 sigan viendo el crecimiento capitalista como la soluci\u00f3n a la precariedad de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>Necesitamos ir m\u00e1s all\u00e1 de las luchas salariales y reivindicaciones en el lugar de trabajo, y recuperar las aspiraciones transformadoras del movimiento obrero. Eso significa luchar por garant\u00edas p\u00fablicas de empleo, por servicios p\u00fablicos universales, por el control democr\u00e1tico de la producci\u00f3n. Los sindicatos deben estar a la vanguardia de la transici\u00f3n ecol\u00f3gica, no ser un obst\u00e1culo para ella. Deben romper con la l\u00f3gica del capital y alinearse con los intereses m\u00e1s amplios de la humanidad y el planeta. Imagine: podemos sacar a cientos de miles de personas a las calles por demandas salariales. Pero \u00bfpor qu\u00e9 no ir m\u00e1s all\u00e1? \u00bfPor qu\u00e9 no exigir la desmercantilizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n superior o el control de la clase obrera sobre la industria? Tenemos las multitudes. Tenemos el poder. Lo que necesitamos es la visi\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>MDS: Quiero profundizar en eso. Si nos tomamos en serio la reconstrucci\u00f3n de los partidos de masas, \u00bfc\u00f3mo nos aseguramos de que tengan una perspectiva internacionalista? La extrema derecha no tiene problemas para organizarse m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras. Ella colabora. Ella elabora estrategias a nivel global. Pero la izquierda a menudo se restringe a marcos nacionales \u2014 especialmente en lugares como Noruega, donde la gente tiende a centrarse solo en proteger el estado de bienestar. \u00bfC\u00f3mo nos organizamos a nivel transnacional, especialmente en las cadenas de suministro globales, donde ocurre realmente la mayor parte de la explotaci\u00f3n laboral del mundo?<\/strong><\/p>\n<p>Ese es un aspecto clave. El imaginario pol\u00edtico de la izquierda sigue estando limitado en gran medida por el estado-naci\u00f3n, pero el capital es global. Las cadenas de suministro son globales. El fascismo es cada vez m\u00e1s global. Nuestra respuesta tambi\u00e9n debe serlo.<\/p>\n<p>Deber\u00edamos organizarnos a lo largo de las l\u00edneas de la cadena de suministro, coordinando huelgas y campa\u00f1as no solo dentro de los pa\u00edses, sino traspasando fronteras. La mano de obra del Sur Global, especialmente las mujeres en las f\u00e1bricas y los sectores agr\u00edcolas, son el pilar de la econom\u00eda mundial. Si fomentamos la solidaridad entre ellas y las fuerzas obreras del norte \u2014 basada en luchas compartidas en lugar de l\u00e1stima o caridad \u2014 podemos desestabilizar el sistema de ra\u00edz. Imagine el poder de las acciones coordinadas en todos los nodos de producci\u00f3n \u2014 desde Bangladesh hasta Alemania, desde M\u00e9xico hasta Noruega. Ese es el nivel de visi\u00f3n estrat\u00e9gica que debemos desarrollar. No solo es posible, es necesario, y comienza con la reconstrucci\u00f3n de las instituciones internacionalistas del poder de la clase trabajadora.<\/p>\n<p><strong>FT:\u00a0S\u00ed, y para que quede claro: nuestros movimientos se enfrentan a una importante cuesti\u00f3n generacional. Hemos visto olas de movilizaci\u00f3n colapsar, una y otra vez. Las formas tradicionales ya no funcionan. Pero, \u00bfc\u00f3mo reconstituir la organizaci\u00f3n bajo las condiciones actuales, cuando la clase trabajadora parece desmovilizada y las instituciones de la izquierda siguen capturadas por el liberalismo?<\/strong><\/p>\n<p>Es cierto. Hemos pasado por un largo proceso de desorientaci\u00f3n. El ataque neoliberal desmantel\u00f3 la infraestructura organizativa de la clase trabajadora \u2014 sus partidos, sus sindicatos, sus plataformas medi\u00e1ticas. As\u00ed que no partimos de cero, pero partimos de una posici\u00f3n mucho m\u00e1s vulnerable, y tiene raz\u00f3n: muchas instituciones que a\u00fan existen est\u00e1n atrapadas en una mentalidad defensiva. Se aferran a promesas socialdem\u00f3cratas que ya no se sostienen. El capital ya no necesita hacer concesiones. No ofrece nada a la clase trabajadora, ni siquiera estabilidad.<\/p>\n<p>El reto es reconstruir \u2014 no solo reaccionar. Necesitamos un nuevo paradigma organizativo. Eso significa claridad, disciplina, visi\u00f3n a largo plazo. Significa ser abiertamente pol\u00edtico. Y s\u00ed, probablemente signifique un regreso a los partidos de masas \u2014 pero arraigados en las condiciones contempor\u00e1neas, aprendiendo tanto de las fortalezas como de los errores del pasado.<\/p>\n<p><strong>DK: Eso me recuerda algo de una generaci\u00f3n anterior. En los Pa\u00edses Bajos, a finales de la d\u00e9cada de 1970 y principios de la de 1980, tuvimos movimientos horizontalistas masivos de okupas \u2014 decenas de miles de personas dispuestas a tomar las calles, ocupar edificios y resistir f\u00edsicamente la represi\u00f3n policial. Fue revolucionario en cuanto a la energ\u00eda, aunque no siempre en cuanto a la estrategia. Pero no ten\u00edamos una estructura de partido. Y finalmente, el Estado respondi\u00f3 con una represi\u00f3n brutal y una represi\u00f3n pol\u00edtica transversal de todos los partidos. El movimiento fue desmantelado y, en pocos a\u00f1os, los Pa\u00edses Bajos se convirtieron en una de las primeras democracias neoliberales de \u00abtercera v\u00eda\u00bb. Esta historia es una advertencia.<\/strong><\/p>\n<p>Exactamente. Hemos visto este patr\u00f3n una y otra vez. El horizontalismo es ideal para movilizar a la gente r\u00e1pidamente, para crear momentos de imaginario radical. Pero no es suficiente. Cuando llega el momento de la verdad, desaparece por completo. Necesitamos estructuras duraderas \u2014 organizaciones capaces de mantenerse firmes, impulsar demandas y tomar el poder. Debemos aprender de los fracasos del pasado, pero tambi\u00e9n recuperar las fortalezas del pasado. Organizaci\u00f3n, disciplina, claridad de visi\u00f3n \u2014 no son autoritarios. Son necesarios. Si no creamos veh\u00edculos que puedan llevar adelante la lucha, estamos dejando el campo abierto para la reacci\u00f3n autoritaria.<\/p>\n<p><strong>FT:\u00a0Finalmente, para volver al punto de partida, este es realmente un momento de bifurcaci\u00f3n, \u00bfverdad? Como sol\u00eda decir Immanuel Wallerstein, los sistemas mundo acaban por llegar a puntos donde sus caminos se bifurcan. O encontramos un camino hacia adelante a trav\u00e9s de la transformaci\u00f3n, o entramos en una espiral de fragmentaci\u00f3n, represi\u00f3n y colapso ecol\u00f3gico.<\/strong><\/p>\n<p>Exactamente. Eso es lo que hace que este momento sea tan serio. Incluso si la extrema derecha no es totalmente consciente de para qu\u00e9 se est\u00e1 preparando, la l\u00f3gica del declive global nos est\u00e1 empujando en esa direcci\u00f3n. A medida que el n\u00facleo imperial pierda el acceso a la mano de obra y los recursos baratos, la clase dominante responder\u00e1 repleg\u00e1ndose sobre s\u00ed misma, aplastando la mano de obra interna y militarizando la sociedad. Vemos que esto ya est\u00e1 sucediendo, y si la izquierda no ofrece una alternativa \u2014 una visi\u00f3n poscapitalista arraigada en la justicia, la democracia y la estabilidad ecol\u00f3gica \u2014 entonces el capital gestionar\u00e1 la transici\u00f3n a trav\u00e9s de la violencia y la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero tenemos una oportunidad. Sabemos que las necesidades humanas pueden satisfacerse con una producci\u00f3n de energ\u00eda y materiales mucho menor. Podemos instalar servicios p\u00fablicos universales. Podemos estabilizar los precios sin crecimiento. Podemos reorganizar la producci\u00f3n para que sirva a la vida y no a las ganancias. Esa es la visi\u00f3n por la que debemos luchar. No de manera abstracta, ni en alg\u00fan d\u00eda lejano, sino ahora mismo. Porque el mundo en el que podr\u00edamos vivir todav\u00eda es posible, pero se nos est\u00e1 escapando.<\/p>\n<p>Fuente: Internacional Progresista, 22 de agosto de 2025 (<a href=\"https:\/\/progressive.international\/wire\/2025-08-22-reorganizing-production-to-serve-life-not-profit\/es\">https:\/\/progressive.international\/wire\/2025-08-22-reorganizing-production-to-serve-life-not-profit\/es<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jason Hickel aboga por el desarrollo del Sur Global a trav\u00e9s de la soberan\u00eda econ\u00f3mica y el ecosocialismo y rechaza<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13373,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563,44,1548],"tags":[],"class_list":["post-18388","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial","category-economia","category-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18388"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18391,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18388\/revisions\/18391"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13373"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}