{"id":18392,"date":"2025-09-02T05:00:07","date_gmt":"2025-09-02T04:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18392"},"modified":"2025-09-01T09:08:39","modified_gmt":"2025-09-01T08:08:39","slug":"entrevista-a-jose-luis-gordillo-sobre-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18392","title":{"rendered":"Entrevista a Jos\u00e9 Luis Gordillo sobre Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab<b>Cuando Sacrist\u00e1n hablaba de emancipaci\u00f3n o justicia, no estaba nunca regalando los o\u00eddos a sus lectores. Son palabras que utiliz\u00f3 dej\u00e1ndose un gir\u00f3n de piel cada vez que las escrib\u00eda. Hay mucha pasi\u00f3n moral traducida en actos antes, durante y despu\u00e9s de que las pronunciase o las plasmase en un papel.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Jos\u00e9 Luis Gordillo es profesor de filosof\u00eda del Derecho de la Universidad de Barcelona, miembro del consejo de redacci\u00f3n de <i>mientrastanto.e<\/i> y del Centro Del\u00e0s de Estudios por la Paz. Ha publicado 14 libros como autor, coautor o editor sobre objeci\u00f3n de conciencia, movimientos por la paz, pensamiento pacifista, ecologizaci\u00f3n del Derecho, funci\u00f3n constitucional de la monarqu\u00eda y evoluci\u00f3n de la OTAN, entre otros asuntos.<\/p>\n<p><b>\u00bfConociste personalmente a Manuel Sacrist\u00e1n?<\/b><\/p>\n<p>No conoc\u00ed ni trat\u00e9 personalmente a Manuel Sacrist\u00e1n, pero s\u00ed comenc\u00e9 a interesarme por su obra desde muy joven por recomendaci\u00f3n de Juan-Ram\u00f3n Capella (una de las muchas y sabias recomendaciones que me hizo a lo largo de su vida) y por mi activismo sociopol\u00edtico. Juan Ram\u00f3n fue mi profesor en la asignatura de Derecho Natural el primer a\u00f1o de la carrera de Derecho, que inici\u00e9 durante el curso 1977-1978 en la UAB. Cuando llev\u00e1bamos un mes de clases, Juan Ram\u00f3n interrumpi\u00f3 la explicaci\u00f3n del programa para narrarnos a continuaci\u00f3n \u2013en el transcurso de unas dos semanas\u2013 la historia de la universidad espa\u00f1ola durante el franquismo y la de las luchas por su democratizaci\u00f3n. En relaci\u00f3n con todo ello nos habl\u00f3 por primera vez de la importancia de Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>El curso anterior, el del COU, hab\u00eda empezado a participar en las campa\u00f1as impulsadas por la Asociaci\u00f3n de Vecinos de la izquierda del Ensanche, en las que ten\u00edan un protagonismo destacado unos cuantos militantes del PSUC. Yo no estaba en el partido porque por esa \u00e9poca me atra\u00eda m\u00e1s el comunismo libertario. Pero ten\u00eda unos cuantos amigos y conocidos que eran militantes del PSUC. A los que trataba con m\u00e1s asiduidad, como a mi amigo Joan Sabater, les pregunt\u00e9 por Sacrist\u00e1n. Todos ellos me corroboraron lo que nos hab\u00eda explicado Juan Ram\u00f3n, a\u00f1adiendo detalles sustanciosos sobre su militancia comunista y el precio personal que hab\u00eda pagado por ello. En ese sentido, Manuel Sacrist\u00e1n siempre ha sido para m\u00ed un comunista ejemplar.<\/p>\n<p>A eso puedo a\u00f1adir una an\u00e9cdota significativa: un par de a\u00f1os despu\u00e9s, en un contexto de fuerte movilizaci\u00f3n estudiantil, un grupo de estudiantes de la Facultad de Derecho de la UAB le propusimos a un profesor de Derecho Administrativo que militaba en el PSC (y que luego ser\u00eda miembro del Consejo de Estado) que impartiera una conferencia sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad del proyecto de ley de autonom\u00eda universitaria presentado por la UCD. Pusimos muchos carteles anunciando la conferencia y conseguimos llenar un aula de tama\u00f1o mediano. El profesor en cuesti\u00f3n comenz\u00f3 su conferencia afirmando que no iba a hablar del tema que le hab\u00edamos propuesto, sino que se iba dedicar a criticar a fondo el texto de Manuel Sacrist\u00e1n \u00abLa Universidad y la divisi\u00f3n del trabajo\u00bb por considerar que ejerc\u00eda una influencia nefasta sobre los estudiantes. Fue otro dato \u2013en negativo, por decirlo as\u00ed\u2013 que me confirm\u00f3 la relevancia de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><b>\u00bfRecuerdas algunas de las cr\u00edticas que verti\u00f3 sobre el texto de Sacrist\u00e1n? Por cierto, \u00bfqu\u00e9 opini\u00f3n te merece a ti ese texto de principios de los setenta?<\/b><\/p>\n<p>Como puedes entender, recuerdo sobre todo el enfado monumental de quienes hab\u00edamos montado el acto. Pero, si no me falla la memoria, el futuro consejero de Estado y futuro senador tambi\u00e9n (fallecido hace bastantes a\u00f1os y de cuyo nombre no quiero acordarme), hizo una cr\u00edtica superficial al texto de Sacrist\u00e1n en la l\u00ednea de que era muy ut\u00f3pico cuestionar la funci\u00f3n de las universidades en sociedades tan complejas como la nuestra, que a la universidad se ven\u00eda a estudiar y no a hacer pol\u00edtica, que hacer pol\u00edtica en la universidad estaba justificado en la dictadura franquista porque no hab\u00edan canales oficiales para hacerla con libertad y dignidad; sin embargo, con la llegada de la democracia, la pol\u00edtica se hac\u00eda en los organismos de representaci\u00f3n popular como los ayuntamientos, parlamentos, gobiernos auton\u00f3micos, cortes generales y gobierno central. As\u00ed que lo mejor que pod\u00edamos hacer era intentar sacar buenas notas y no organizar actos pol\u00edticos en la universidad.<\/p>\n<p>Es muy recomendable leer \u00abLa Universidad y la divisi\u00f3n del trabajo\u00bb despu\u00e9s de haber le\u00eddo la \u00abMisi\u00f3n de la Universidad\u00bb de Jos\u00e9 Ortega y Gasset. Sacrist\u00e1n sin duda rinde homenaje a Ortega, pero tambi\u00e9n le hace a \u00e9l y al liberalismo conservador una cr\u00edtica profund\u00edsima que mantendr\u00e1 su vigencia mientras existan sociedades con divisi\u00f3n clasista del trabajo. Deber\u00eda ser de lectura preceptiva en los primeros cursos universitarios de todas las carreras, para que los estudiantes fueran conscientes al menos de que son unos privilegiados cuyas matriculas proceden de las plusval\u00edas y los impuestos que pagan los trabajadores asalariados.<\/p>\n<p><b>\u00bfFuiste alumno de Sacrist\u00e1n?<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, asist\u00ed al curso que Sacrist\u00e1n impart\u00eda en la Facultad de Econ\u00f3micas de la UB sobre \u00abMetodolog\u00eda de las ciencias sociales\u00bb. Las clases ten\u00edan un horario intempestivo: de 20 a 21h, si no recuerdo mal. Yo iba <i>de oyente<\/i> (sin haberme matriculado), pero pronto me di cuenta de que una parte de los asistentes al curso se encontraba en la misma situaci\u00f3n. Sacrist\u00e1n, el primer d\u00eda de clase, anunciaba a los alumnos matriculados que ya estaban todos aprobados, aunque si quer\u00edan subir nota deber\u00edan hacer unos trabajos que ser\u00edan expuestos y discutidos en clase. Con ello consegu\u00eda sacarse de encima a quienes no les interesaba la asignatura o nos les interesaba \u00e9l o las dos cosas. Lo bueno del asunto es que la clase siempre estaba llena y hab\u00eda unos cuantos alumnos que ni siquiera eran de la Facultad de Econ\u00f3micas. Yo conoc\u00ed a estudiantes de medicina, historia, filolog\u00eda y derecho. Tambi\u00e9n era habitual que asistieran becarios y profesores j\u00f3venes de la misma facultad, los cuales, al finalizar su jornada laboral, se pasaban un rato a escuchar a Sacrist\u00e1n y aprovechaban la ocasi\u00f3n para discutir con \u00e9l problemas metodol\u00f3gicos de sus tesis doctorales. El resultado eran unas clases muy dialogadas e interesant\u00edsimas. Recuerdo debates muy intensos sobre Paul Feyerabend y Karl Popper. A Sacrist\u00e1n se le ve\u00eda feliz y en su salsa. Joan Benach, a qui\u00e9n creo que t\u00fa conoces, grab\u00f3 todas las clases de ese curso que se imparti\u00f3 a principios de los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p><b>S\u00ed, s\u00ed, conozco a Joan. Publicaremos esas clases que grab\u00f3 en el volumen 5 de Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales. Disculpas por la interrupci\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p>A parte de esto, intentaba ir a todas las conferencias que daba Sacrist\u00e1n. Asist\u00ed a la que imparti\u00f3 en la Fundaci\u00f3n Mir\u00f3 en 1978 sobre \u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb. A otra sobre la conmemoraci\u00f3n de los diez a\u00f1os del mayo del 68 y tambi\u00e9n a la que dio sobre el informe del aprendizaje del Club de Roma. Tambi\u00e9n comenc\u00e9 a frecuentar el CTD (Centr\u00e9 de Treball i Documentaci\u00f3, C\/ Mayor de Gracia 126), donde se organizaban charlas y debates diversos en los que, a veces, participaba Sacrist\u00e1n, y tambi\u00e9n te pod\u00edas encontrar a Josep Fontana, Ram\u00f3n Garrabou, Octavi Pellissa, Paco Fern\u00e1ndez Buey, Miguel Candel, Joan Mart\u00ednez Alier, Verena Stolcke, Pere Comas o Josep M\u00ba Fradera, entre otros.<\/p>\n<p><b>\u00bfY qu\u00e9 opini\u00f3n te merece esa conferencia que has citado sobre el trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia, uno de sus grandes textos seg\u00fan la opini\u00f3n de muchos?<\/b><\/p>\n<p>El curso anterior, Juan Ram\u00f3n Capella hab\u00eda organizado en la Facultad un seminario de lectura del primer tomo de <i>El Capital<\/i> de Karl Marx, para lo cual previamente nos le\u00edmos una biograf\u00eda de su autor y algunos textos suyos m\u00e1s breves, como art\u00edculos de juventud y el <i>Manifiesto del Partido Comunista <\/i>con sus varios y sucesivos pr\u00f3logos. Por otra parte, Francesc de Carreras, entonces militante del PSUC y hoy situado a la derecha del espectro pol\u00edtico, nos examinaba del texto de Friedrich Engels \u00abDel socialismo ut\u00f3pico al socialismo cient\u00edfico\u00bb en la asignatura de Derecho Pol\u00edtico. Explico esto porque, gracias a ello, segu\u00ed bastante bien aquella conferencia y entend\u00ed dos cosas que a partir de entonces consider\u00e9 importantes. En primer lugar, que Marx, con todo merecimiento, era uno de los fundadores de las ciencias sociales porque realmente hab\u00eda hecho un notable trabajo cient\u00edfico. Y, en segundo lugar, que su noci\u00f3n de ciencia era visiblemente polis\u00e9mica. Con los a\u00f1os, no entonces, tambi\u00e9n entend\u00ed que ese era una de las l\u00edneas m\u00e1s originales del filosofar de Sacrist\u00e1n, a saber: la visi\u00f3n cr\u00edtica de la epistemolog\u00eda marxiana y marxista en general, sin tirar por la borda todos sus aciertos y contribuciones al saber sobre la sociedad y a la lucha por transformarla.<\/p>\n<p><b>En noviembre-diciembre de 1979 empez\u00f3 a editarse <\/b><i><b>mientras tanto<\/b><\/i><b>, una revista de la que has sido miembro de su consejo de redacci\u00f3n durante a\u00f1os. \u00bfQu\u00e9 influencia tuvo la revista en la ciudadan\u00eda de izquierda del pa\u00eds?<\/b><\/p>\n<p>Por afinidad ideol\u00f3gica con la revista, fui miembro del consejo de redacci\u00f3n de la versi\u00f3n en papel de <i>mientras tanto<\/i> desde 1988 hasta su \u00faltimo n\u00famero en 2012. Despu\u00e9s he continuado como redactor del bolet\u00edn electr\u00f3nico <i>mientrastanto.e<\/i>. En total, le he dedicado a la revista fundada por Manuel Sacrist\u00e1n, Giulia Adinolfi y el resto de los integrantes del primer colectivo redactor, treinta y siete a\u00f1os, ocho m\u00e1s de los que llevo felizmente casado con mi compa\u00f1era de vida. Fui lector de <i>mientras tanto<\/i> desde el primer n\u00famero, cuando todav\u00eda era estudiante. Con Joan Benach y David Vila montamos un acto para presentar la revista en la UAB y, m\u00e1s tarde, un tenderete para difundirla, vender algunos n\u00fameros y conseguir suscriptores.<\/p>\n<p>Su influencia inmediata fue seguramente reducida, aunque recuerdo que de ella se hablaba en los peri\u00f3dicos y en alguna novela de Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n. Es bastante posible que, en ese momento, su influencia se redujera a ambientes universitarios de izquierdas, c\u00edrculos de militantes del PCE-PSUC, de peque\u00f1os partidos como la LCR o el MC y sindicalistas de CC.OO. En la \u00e9poca en que yo entr\u00e9 en la redacci\u00f3n, <i>mientras tanto<\/i> ten\u00eda unos mil quinientos suscriptores y vend\u00eda setecientos u ochocientos ejemplares de cada n\u00famero en quioscos y librer\u00edas (hablo de memoria). No obstante, visto cuarenta y seis a\u00f1os despu\u00e9s, su influencia ha sido mucho mayor que la reflejada en esos n\u00fameros. Las tres tem\u00e1ticas expresadas en los tres colores de sus portadas (rojo, verde y violeta) se convirtieron en los ejes fundacionales de Izquierda Unida (por influencia de la revista y por la directa de disc\u00edpulos y amigos de Sacrist\u00e1n, como Paco Fern\u00e1ndez Buey y V\u00edctor R\u00edos) y hoy est\u00e1n asumidas por todo el amplio espectro de eso que llamamos izquierda. En especial, la verde y la violeta, que en esos a\u00f1os eran preocupaciones minoritarias. <i>Mientras tanto<\/i> no era la \u00fanica revista que por entonces llamaba la atenci\u00f3n sobre la importancia del ecologismo y el feminismo (recuerdo otras revistas como <i>Userda, Alfalfa, <\/i>una separata ecologista de <i>Ajoblanco<\/i>, o <i>Vindicaci\u00f3n feminista, <\/i>por ejemplo), pero s\u00ed era la \u00fanica que afirmaba con convicci\u00f3n que la tradici\u00f3n comunista deb\u00eda integrar esos asuntos en el n\u00facleo central de su ideario.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 as\u00ed una aportaci\u00f3n muy singular para la renovaci\u00f3n de la perspectiva emancipatoria que se tradujo en una propuesta de comunismo democr\u00e1tico, verde, antisexista y antibelicista que llega hasta hoy. En los a\u00f1os setenta y ochenta del siglo pasado, ese era un proyecto que suscitaba simpat\u00edas amplias en la Espa\u00f1a antifascista. Las cosas se pusieron mucho peor cuando implosion\u00f3 la URSS y arreci\u00f3 un anticomunismo feroz que estigmatizaba y ridiculizaba todo lo que se declaraba anticapitalista. Quienes entonces est\u00e1bamos en la redacci\u00f3n de <i>mientras tanto<\/i> podemos dar testimonio de ello. La simpat\u00eda difusa que pod\u00eda haber por ese proyecto en los a\u00f1os setenta y ochenta, desapareci\u00f3. Pero aguantamos el chaparr\u00f3n como pudimos y aqu\u00ed estamos.<\/p>\n<p><b>Le\u00edda hoy, 45 a\u00f1os despu\u00e9s, \u00bfqu\u00e9 te parece m\u00e1s destacable de la Carta de la Redacci\u00f3n del n\u00famero 1 de <\/b><i><b>mientras tanto<\/b><\/i><b>?<\/b><\/p>\n<p>Como sabemos, el borrador de esa Carta lo redact\u00f3 \u00edntegramente Sacrist\u00e1n. Adem\u00e1s, en ese primer n\u00famero public\u00f3 otro texto que estimo muy relevante para comprender la evoluci\u00f3n de su filosofar, que es \u00abComunicaci\u00f3n a las jornadas de ecolog\u00eda y pol\u00edtica\u00bb. En mi opini\u00f3n, lo que all\u00ed hizo fue nada m\u00e1s y nada menos que reformular el ideal comunista. Propone como objetivo colectivo \u00abuna humanidad justa en una Tierra habitable\u00bb que tiene mucha m\u00e1s importancia que la que puede parecer en una primera lectura.<\/p>\n<p>Implica adoptar, de entrada, un punto de vista mucho m\u00e1s materialista que el que era habitual en la tradici\u00f3n que ten\u00eda a Marx como a un cl\u00e1sico. \u00c9sta pon\u00eda el acento en se\u00f1alar la importancia de la manera de producir y satisfacer las necesidades de los seres humanos, pero consideraba adjetivo algo tan material como es la interacci\u00f3n de los diferentes modos de producci\u00f3n con la ecosfera. Por suerte, hoy ese enfoque est\u00e1 ampliamente superado, pero entonces no lo estaba en absoluto. Y todo lo que pasa cada d\u00eda, derivado de la interacci\u00f3n entre la humanidad y la naturaleza y que amenaza nuestra supervivencia, confirma el acierto de esa nueva visi\u00f3n para la lucha por la emancipaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>En 1979, \u00bfcu\u00e1ntos de los nombres m\u00e1s conocidos de la filosof\u00eda licenciada y no licenciada de la \u00e9poca estimaban razonable y acertado ese punto de vista? La pregunta se puede hacer para Espa\u00f1a y para el resto del mundo, para la filosof\u00eda conservadora, liberal, social-liberal, marxista y libertaria. La respuesta es pocos, muy pocos. En mi opini\u00f3n, ese es uno de los grandes m\u00e9ritos de Sacrist\u00e1n, el cual fue posible tanto por su lucidez como por la lectura que hab\u00eda hecho con anterioridad de Marx y de su tradici\u00f3n, a un tiempo filol\u00f3gicamente rigurosa, hist\u00f3ricamente bien contextualizada y por ello abierta. Recordemos su respuesta a una pregunta sobre la \u00abcrisis del marxismo\u00bb: \u00abtodo pensamiento vivo est\u00e1 siempre en crisis\u00bb. Fue realmente un lujo haber tenido como introductor a la obra de Marx y su tradici\u00f3n a alguien que comprendi\u00f3 as\u00ed su obra y su legado.<\/p>\n<p><b>\u00bfY por qu\u00e9 te parece tan importante para comprender la evoluci\u00f3n del filosofar de Sacrist\u00e1n su \u00abComunicaci\u00f3n a las jornadas de ecolog\u00eda y pol\u00edtica\u00bb?<\/b><\/p>\n<p>Por muchos motivos que exceden lo que soy capaz de sintetizar en una breve respuesta. Te se\u00f1alar\u00e9, de todos modos, lo que estimo m\u00e1s original de ese ensayo. Al comienzo del texto, Sacrist\u00e1n recomienda a todas las corrientes de la izquierda revolucionaria el abandono de todo tipo de milenarismo, el cual les induc\u00eda a imaginar un futuro armonioso y paradis\u00edaco para la humanidad. Lo que sabemos sobre la Tierra, dice, nos obliga pensar que siempre habr\u00e1 contradicciones entre la potencialidad de la especie y los condicionantes impuestos por la naturaleza. Asimismo, afirma que hay que reconocer que la humanidad y sus necesidades pueden expandirse hasta la autodestrucci\u00f3n. De lo cual se deriva, entre otras cosas, que las fuerzas productivas tambi\u00e9n hay que verlas como fuerzas destructivas en las condiciones de la sociedad capitalista. En consecuencia, la funci\u00f3n del sujeto revolucionario no puede ser ni favorecer su liberaci\u00f3n incontrolada, ni tampoco coartar sin m\u00e1s su desarrollo. Es una reflexi\u00f3n de 1979, pero ya anuncia toda la tem\u00e1tica del \u00abcolapso\u00bb y el \u00abdecrecimiento\u00bb, controlado o incontrolado, de la civilizaci\u00f3n industrial. Invito a establecer una comparaci\u00f3n entre esa nueva concepci\u00f3n y la que expon\u00eda Herbert Marcuse en <i>El final de la utop\u00eda<\/i> (libro traducido al castellano por el propio Sacrist\u00e1n, por cierto) apenas diez u once a\u00f1os atr\u00e1s. Y tambi\u00e9n con lo que escribi\u00f3 el propio Sacrist\u00e1n sobre el car\u00e1cter contradictorio de la vida sexual en las sociedades clasistas quince o veinte a\u00f1os antes. La cesura es muy clara. Con todo, tambi\u00e9n es cierto que se trata de un escrito demasiado breve para la enjundia de las cuestiones que trata. Tal vez, si hubiera vivido veinte a\u00f1os m\u00e1s, las habr\u00eda podido desarrollar m\u00e1s extensamente.<\/p>\n<p><b>Efectivamente, como dec\u00edas, tres colores defin\u00edan las bases pol\u00edtico-filos\u00f3ficas de <\/b><i><b>mientras tanto<\/b><\/i><b>: el rojo, del movimiento emancipador obrero; el verde, del ecologismo transformador, y el violeta, del movimiento feminista. No apareci\u00f3 el blanco o un color identificador del pacifismo. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfNo fue la revista inicialmente pacifista?<\/b><\/p>\n<p>No, de hecho, en la Carta de la Redacci\u00f3n del n\u00famero 1 no hay ninguna alusi\u00f3n al pacifismo. Ahora bien, este asunto comienza a ser objeto de inter\u00e9s bastante pronto, cuando se toma consciencia de los riesgos derivados del incremento de la tensi\u00f3n entre la OTAN y el Pacto de Varsovia de principios de los a\u00f1os ochenta, motivado por la decisi\u00f3n de la OTAN de instalar misiles de corto alcance (los famosos euromisiles) en varios pa\u00edses de la Europa occidental, que pr\u00e1cticamente coincide con la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica de Afganist\u00e1n. Los euromisiles, dec\u00edan los estrategas norteamericanos, pod\u00edan hacer factible librar y ganar una guerra nuclear limitada al teatro europeo.<\/p>\n<p>Por otra parte, unos meses despu\u00e9s del 23-F y en un ambiente generalizado de <i>miedo a un segundo golpe<\/i>, el gobierno de la UCD decidi\u00f3 solicitar la entrada de Espa\u00f1a en la OTAN con el apoyo parlamentario de todas las derechas, espa\u00f1olistas y no espa\u00f1olistas. Una decisi\u00f3n tremendamente impopular. Seg\u00fan una encuesta de <i>El Pa\u00eds, <\/i>publicada el<i> <\/i>20 de octubre de 1981, s\u00f3lo el 18% de la poblaci\u00f3n estaba a favor de esa medida. Los integrantes del colectivo de redacci\u00f3n de <i>mientras tanto <\/i>fueron particularmente beligerante contra esa decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan tengo entendido, en el verano de 1981 se celebr\u00f3 una reuni\u00f3n del consejo de redacci\u00f3n de la revista en Puigcerd\u00e0, en la casa de alquiler d\u00f3nde veraneaban Sacrist\u00e1n y su familia. Tras una intensa discusi\u00f3n se decidi\u00f3 apostar por un antibelicismo sin complejos. Juan Ram\u00f3n Capella y Paco Fern\u00e1ndez Buey publicaron en el n\u00famero 9 de <i>mientras tanto<\/i> una nota editorial titulada \u00abParabellum\u00bb en la que hac\u00edan expl\u00edcita esa toma de posici\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora bien, como lector atento de la revista, yo dir\u00eda que, en el n\u00facleo inicial de redactores, a diferencia del verde y el violeta, el blanco nunca lleg\u00f3 a ser asumido hasta sus \u00faltimas consecuencias por todos ellos. Como tampoco lo es todav\u00eda hoy en eso que llamamos izquierda. Predomin\u00f3 m\u00e1s bien un pacifismo de tipo antinuclear, pero no tanto un pacifismo antimilitarista con una apuesta fuerte por las t\u00e1cticas de lucha social noviolentas. V\u00edctor R\u00edos, Rafael Grasa, Enric Tello, Elena Grau, Juan Ram\u00f3n Capella y Paco Fern\u00e1ndez Buey, no creo que tuvieran grandes problemas en identificarse como pacifistas y antimilitaristas, pero a otros redactores de esa \u00e9poca creo que les costaba m\u00e1s calificarse as\u00ed<i>. <\/i>De hecho, la mayor\u00eda de las personas mencionadas se integrar\u00eda m\u00e1s tarde, en 1986, en el colectivo de redacci\u00f3n de una revista tan declaradamente pacifista como fue <i>En pie de Paz. <\/i>Y despu\u00e9s est\u00e1 el caso de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><b>Eso te quer\u00eda preguntar: el Sacrist\u00e1n de esa \u00e9poca s\u00ed que mostr\u00f3 inter\u00e9s por el pacifismo. \u00bfC\u00f3mo conceb\u00eda el pacifismo Sacrist\u00e1n?<\/b><\/p>\n<p>Su inter\u00e9s por el pensamiento y la teorizaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica pacifista se produce cuando deja de ser un comunista organizado y asume la direcci\u00f3n de <i>mientras tanto<\/i>. Antes, el pensamiento de Sacrist\u00e1n no se distingue de las tomas de posici\u00f3n del comunismo europeo y espa\u00f1ol sobre los diferentes acontecimientos b\u00e9licos de los a\u00f1os cincuenta, sesenta y setenta. Eso tambi\u00e9n supuso, de todas formas, que Sacrist\u00e1n practicara y explicara con convicci\u00f3n (incluso a los polic\u00edas que le deten\u00edan e interrogaban) la pol\u00edtica comunista de \u00abreconciliaci\u00f3n nacional\u00bb que se concretaba en acciones pac\u00edficas de masas a favor de la democracia. Eso no lo convert\u00eda en un pacifista de pensamiento, pero s\u00ed en un pacifista de acci\u00f3n: pr\u00e1cticamente todo lo que hizo contra la dictadura franquista como militante del PSUC (al igual que lo que hicieron la mayor\u00eda de los militantes comunistas de la misma \u00e9poca) entrar\u00eda dentro del repertorio de acciones propugnadas por el pacifismo no violento.<\/p>\n<p>El primer art\u00edculo en el que muestra inter\u00e9s por el pacifismo y llama a implicarse en el movimiento por la paz es de 1980, cuando ten\u00eda 54 a\u00f1os. Ese texto lo titul\u00f3 \u00abContra la tercera guerra mundial\u00bb. Ah\u00ed dice: \u00abSe ha dicho muchas veces, con toda raz\u00f3n, que el problema pol\u00edtico-ecol\u00f3gico m\u00e1s grave es el constituido por el armamento nuclear. Al adentrarnos en un nuevo per\u00edodo de tensiones graves, en un nuevo per\u00edodo de guerra fr\u00eda, ese problema se convierte directamente en el de la supervivencia de la especie\u00bb. Por eso estimo que su pacifismo es propiamente un ecopacifismo: en su cabeza ambas tem\u00e1ticas est\u00e1n expl\u00edcitamente entrelazadas.<\/p>\n<p>Ese es, creo yo, el punto de partida de su reflexi\u00f3n que comportar\u00e1 una revisi\u00f3n notable de lo pensado hasta entonces en la tradici\u00f3n comunista. Dicha revisi\u00f3n la llevar\u00e1 a cabo en dos direcciones. Primero en negativo, haciendo algunas consideraciones cr\u00edticas a la utilidad pol\u00edtica de la guerra, esto es, a la guerra concebida al modo de Clausewitz y Lenin \u00abcomo continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u00bb. En un pr\u00f3logo a un libro de Vicen\u00e7 Fisas, pionero de la investigaci\u00f3n por la paz en Catalu\u00f1a, Sacrist\u00e1n afirma: \u00abCon el logro de una capacidad destructiva total, la guerra ha perdido por completo cualquier funci\u00f3n social y pol\u00edtica. Esa es la ra\u00edz de la crisis conceptual de lo militar.\u00bb O bien, cuando afirma que, despu\u00e9s de una guerra devastadora en la que se utilicen los medios m\u00e1s destructivos, ser\u00e1 m\u00e1s probable que los supervivientes est\u00e9n m\u00e1s dispuestos a aceptar una tiran\u00eda universal centralizada que contribuir a la construcci\u00f3n del socialismo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, en positivo, subrayando que el pacifismo es, antes que nada, \u00abno querer matar\u00bb y no \u00abno querer morir\u00bb. Advierte que convertir esa motivaci\u00f3n en un programa realista de acci\u00f3n es algo complicado, pero que afrontar esa dificultad es preferible a seguir empujando \u00abla noria de cr\u00edmenes que ha sido la historia de la humanidad\u00bb. En uno de sus \u00faltimos escritos recomienda a los partidos de tradici\u00f3n marxista que asimilen \u00aben alg\u00fan grado\u00bb (por tanto, no totalmente) las motivaciones b\u00e1sicas del pacifismo y el antimilitarismo. Sacrist\u00e1n tradujo el brillant\u00edsimo panfleto de E.P. Thompson \u00abProtesta y sobrevive\u00bb y apoy\u00f3 la publicaci\u00f3n en <i>mientras tanto<\/i> de otro texto fundamental de Thompson: \u00abNotas sobre el exterminismo, la \u00faltima etapa de la civilizaci\u00f3n\u00bb. Si se compara todo eso, por ejemplo, con lo que dec\u00eda Sacrist\u00e1n sobre la violencia revolucionaria nueve a\u00f1os atr\u00e1s, en su pr\u00f3logo a la recopilaci\u00f3n de escritos de Ulrike Meinhof, su evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica es m\u00e1s que notable y su nombre puede a\u00f1adirse perfectamente a la lista de los pensadores del pacifismo revolucionario.<\/p>\n<p><b>Pero, salvo error por mi parte, en los dos textos que escribi\u00f3 sobre Ulrike Meinhof, Sacrist\u00e1n no defend\u00eda la violencia revolucionaria que ella defendi\u00f3 (a quien, por cierto, conoci\u00f3 personalmente durante su estancia en el Instituto de L\u00f3gica Matem\u00e1tica de M\u00fcnster).<\/b><\/p>\n<p>Cierto, en ning\u00fan momento justific\u00f3 la pr\u00e1ctica de la violencia pol\u00edtica con la que estuvo involucrada Meinhof. Afirmaba que Ulrike Meinhof hab\u00eda cometido errores pol\u00edticos graves, pero tambi\u00e9n a\u00f1ad\u00eda que entre esos errores no se deb\u00eda incluir una reflexi\u00f3n suya [de Meinhof] de 1975 en la que dec\u00eda \u00abHoy la pol\u00edtica revolucionaria debe ser a la vez pol\u00edtica y militar. Eso se desprende de la estructura del imperialismo, (\u2026). A la vista del potencial de violencia del imperialismo, no hay pol\u00edtica revolucionaria sin soluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n de la violencia en cada fase de la organizaci\u00f3n revolucionaria.\u00bb Algo tan gen\u00e9rico y abstracto lo pod\u00eda suscribir cualquier comunista de cualquier tendencia a mitad de los setenta, pero si hablas del \u00abimperialismo\u00bb est\u00e1s hablando del bloque militar occidental, al que se enfrentaba el bloque militar encabezado por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Es decir, est\u00e1s hablando de la guerra fr\u00eda y sus peligrosas din\u00e1micas. Si comparas eso con lo que escribi\u00f3 Sacrist\u00e1n sobre la guerra y la paz cinco, seis o nueve a\u00f1os despu\u00e9s, est\u00e1 claro que hay un cambio notable.<\/p>\n<p><b>\u00bfEra posible una guerra nuclear en aquellos a\u00f1os ochenta?<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed y estuvimos en varios momentos bastante cerca de ella. Te pondr\u00e9 un ejemplo. No s\u00e9 si conoces la historia de Stanislav Petrov y no s\u00e9 si eres capaz de recordar lo que hac\u00edas el 26 de septiembre de 1983. Ese d\u00eda, t\u00fa, yo y el resto de la humanidad podr\u00edamos haber sido \u00abda\u00f1os colaterales\u00bb de una guerra nuclear general, pero ni siquiera fuimos conscientes de ello. Quien lo impidi\u00f3 fue el teniente coronel del ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico Stanislav Petrov.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda Petrov tom\u00f3 la decisi\u00f3n de no iniciar la respuesta militar prevista a un ataque nuclear. Tuvo mucho m\u00e9rito porque en cinco ocasiones, con intervalos de varios minutos, el radar del que era el m\u00e1ximo responsable transmiti\u00f3 la se\u00f1al de que se hab\u00edan disparado misiles intercontinentales desde EE.UU. contra la URSS. Su instinto le dec\u00eda que eso deb\u00eda ser una falsa alarma, que no se pod\u00eda comenzar una guerra nuclear con s\u00f3lo cinco misiles. Confi\u00f3 en su instinto, pens\u00f3 que el radar se hab\u00eda equivocado, desobedeci\u00f3 las \u00f3rdenes recibidas y no comunic\u00f3 a sus superiores la alerta que claramente le transmit\u00eda el radar. Pasado un tiempo prudencial y viendo que no se produc\u00eda ning\u00fan impacto nuclear, Petrov se bebi\u00f3 una botella de vodka y estuvo un buen rato bailando y revolc\u00e1ndose por el suelo. Se hizo un documental sobre este incidente titulado <i>El bot\u00f3n rojo y el hombre que salv\u00f3 al mundo<\/i>. Tras el final de la guerra fr\u00eda, una ONG llamada Asociaci\u00f3n de Ciudadanos del Mundo le concedi\u00f3 una merecid\u00edsima medalla. Que su ejemplo de desobediencia emancipadora sea eterno en la memoria de la humanidad.<\/p>\n<p><b>Recuerdo quien era Stanislav Petrov, pero no soy capaz de recordar bien qu\u00e9 hac\u00eda el 26 de septiembre de 1983. Tal vez preparar alguna acci\u00f3n para recordar los cinco \u00faltimos asesinatos del franquismo. Me salto el guion de la entrevista: \u00bflo es ahora, es ahora posible una guerra nuclear?<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, desde luego. De hecho, dir\u00eda que nunca hemos estado tan cerca de una guerra nuclear general como en los \u00faltimos tres a\u00f1os. En la guerra entre la OTAN y Rusia en el este de Europa se han perpetrado ataques contra diferentes elementos de las fuerzas nucleares rusas (como radares y cazabombarderos) ubicados en territorio de la Federaci\u00f3n rusa. Eso no ocurri\u00f3 nunca en la guerra fr\u00eda del siglo pasado y es la primera vez que sucede desde la segunda guerra mundial. Rusia ha declarado que puede contestar a esos ataques con el lanzamiento de misiles nucleares.<\/p>\n<p>La actitud de la mayor\u00eda de la opini\u00f3n p\u00fablica europea consiste en vivir como si todo eso no existiera, como si esas acciones b\u00e9licas y esas declaraciones fueran \u00abfaroles\u00bb en una aburrid\u00edsima partida de p\u00f3ker. Es una negaci\u00f3n de la realidad en toda regla. Vivimos rodeados de ignorantes felices. Las amenazas, los bombardeos, las masacres en las que est\u00e1n involucrados los gobiernos de la OTAN, Israel y Rusia se suceden, unas tras otras. La gente est\u00e1 dispuesta a movilizarse para apoyar a su equipo favorito de f\u00fatbol; sin embargo, es incapaz de acudir a una manifestaci\u00f3n para pedir la paz en Ucrania o el fin del genocidio en Palestina. En los a\u00f1os ochenta, entre 1981 y 1985, hubo al menos movilizaciones masivas a favor de la paz y el desarme que inspiraron a Gorbachov para iniciar despu\u00e9s su pol\u00edtica unilateral de distensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Si tenemos suerte y se consigue, como m\u00ednimo, una paz negativa en el este de Europa y en Oriente Pr\u00f3ximo, si no contin\u00faa la guerra contra Ir\u00e1n y no se inicia una guerra contra China, si no amanecemos un d\u00eda con la visi\u00f3n de un hongo at\u00f3mico, millones de personas dir\u00e1n: \u00abves, no hab\u00eda para tanto\u00bb, sin haberse parado a pensar en las consecuencias futuras que va a tener la normalizaci\u00f3n de una guerra <i>caliente<\/i>, aunque sea por estado interpuesto, entre potencias at\u00f3micas. No es precisamente una buena noticia para nuestros hijos y nietos, sobre todo si tenemos en cuenta los muchos conflictos que estallar\u00e1n a lo largo de esta centuria como resultado de la superaci\u00f3n de los l\u00edmites de sustentabilidad del planeta. Estamos asistiendo a un proceso de militarizaci\u00f3n que, de momento, no ha recibido la respuesta social que merece. En ese sentido, el pensamiento y la toma de posici\u00f3n ecopacifista del \u00faltimo Sacrist\u00e1n tienen tanta o m\u00e1s vigencia hoy que hace cuarenta y cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p><b>Fueron dos, salvo error por mi parte, los art\u00edculos que Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 directamente contra la OTAN: \u00abLa salvaci\u00f3n del alma y la l\u00f3gica\u00bb y \u00abLa OTAN hacia dentro\u00bb. \u00bfQu\u00e9 destacar\u00edas de ellos?<\/b><\/p>\n<p>El primero, publicado en <i>El Pa\u00eds<\/i> en 1984, es una afilada respuesta a otro anterior de Fernando Claud\u00edn y Ludolfo Paramio a favor de la permanencia de Espa\u00f1a en la OTAN. Ambos formaban parte del aparato cultural del PSOE, pero vale la pena recordar que Claud\u00edn hab\u00eda sido, hasta su expulsi\u00f3n en 1965, el <i>ide\u00f3logo<\/i> de cabecera del PCE. Fue una pol\u00e9mica que parec\u00eda ilustrar la broma aquella de V\u00e1zquez Montalb\u00e1n sobre que la lucha final ser\u00eda entre comunistas y excomunistas. Le\u00eddo hoy, cuando la OTAN nos exige destinar un 5% del PIB a los gastos militares para poder librar una guerra contra Rusia en 2029 (seg\u00fan anuncian alegremente los orates que gobiernan la Uni\u00f3n Europea, como el ministro de defensa alem\u00e1n Boris Pistorius), no solamente no ha envejecido, sino que resulta de m\u00e1s actualidad que entonces. Pero como la decisi\u00f3n que adopt\u00f3 la mayor\u00eda de los votantes en el refer\u00e9ndum de la OTAN de 1986 fue la defendida por Claud\u00edn y Paramio, el segundo art\u00edculo de Sacrist\u00e1n que mencionas tiene mucho m\u00e1s inter\u00e9s visto en perspectiva.<\/p>\n<p>En \u00e9l, Sacrist\u00e1n afirmaba que los efectos internos de la permanencia de Espa\u00f1a en la OTAN ser\u00edan demoledores para la dignidad moral de los ciudadanos espa\u00f1oles. Como hemos dicho, muy poca gente deseaba dicha pertenencia. El apoyo de los EE.UU., el pa\u00eds dirigente de la OTAN, a la dictadura de Franco hasta su \u00faltimo aliento estaba muy presente en la conciencia colectiva de la poblaci\u00f3n, al igual que la ausencia de condena al intento del golpe de estado del 23-F por parte del gobierno norteamericano (un intento de golpe de estado contra un gobierno y una mayor\u00eda parlamentaria de derechas y pronorteamericana, para m\u00e1s <i>inri<\/i>). Sacrist\u00e1n preve\u00eda que el refer\u00e9ndum s\u00f3lo se pod\u00eda ganar <i>volviendo del rev\u00e9s el cerebro<\/i> de las personas, explic\u00e1ndoles mentiras para llevarlas hacia d\u00f3nde no quer\u00edan ir.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue: todas las famosas condiciones propuestas por el PSOE para permanecer en la OTAN, sin las cuales el gobierno nunca habr\u00eda ganado el refer\u00e9ndum, comenzaron a incumplirse al d\u00eda siguiente de la consulta. Sacrist\u00e1n ven\u00eda a decir que la evidencia de las mentiras sumir\u00eda a la gente en la impotencia porque les convencer\u00eda de que no eran nadie, de que no contaban para nada, de que su opini\u00f3n era irrelevante. As\u00ed ha sido, en especial respecto a las decisiones de la pol\u00edtica exterior y de defensa. La \u00faltima decisi\u00f3n de aumentar en 10.471 millones de euros los gastos militares ni siquiera ha pasado por el parlamento. La gente tiende a percibir a la OTAN y la UE como los cristianos, musulmanes o jud\u00edos perciben a sus dioses respectivos: como entes omnipotentes que imponen su voluntad desp\u00f3ticamente y frente a los cuales es in\u00fatil rebelarse. Con todo, ha habido algunas excepciones a esa regla como, por ejemplo, la rebeli\u00f3n contra el servicio militar obligatorio o la oposici\u00f3n a la invasi\u00f3n de Iraq. Lo digo porque siempre es bueno recordar que las oligarqu\u00edas pol\u00edticas y empresariales euroatl\u00e1nticas no siempre se han salido con la suya.<\/p>\n<p><b>Una \u00faltima pregunta sobre este asunto: \u00bfes consistente con el pacifismo que has se\u00f1alado de Sacrist\u00e1n el hecho de que \u00e9l defendiera a mediados de los ochenta la lucha de las guerrillas salvadore\u00f1a y guatemalteca?<\/b><\/p>\n<p>Como he dicho, Sacrist\u00e1n dec\u00eda en su \u00faltimo escrito pacifista, de 1985, que los partidos marxistas deb\u00edan integrar en su pensamiento el pacifismo y el antimilitarismo \u00aben alg\u00fan grado\u00bb y por tanto no completamente. Supongo que lo dijo, entre otras cosas, pensando en las guerrillas que tu mencionas, que fueron claramente el resultado de procesos sociales de opresi\u00f3n insoportables para cualquier ser humano dotado con un m\u00ednimo sentido de la dignidad. Por otra parte, Sacrist\u00e1n dec\u00eda, como he recordado, que cualquier pacifista inteligente deb\u00eda ser consciente que traducir el pacifismo en un programa de acci\u00f3n comportaba asumir grandes dificultades. Ten\u00eda toda la raz\u00f3n. S\u00f3lo hace falta pensar que nadie con un m\u00ednimo de sensatez puede proponer la condena total y absoluta de todas las acciones violentas que cotidianamente llevan a cabo las polic\u00edas de los estados. El \u00fanico pacifismo compatible con una posici\u00f3n as\u00ed es el de Lev Tolst\u00f3i, m\u00edstico y al mismo tiempo pol\u00edticamente inoperante. A Mart\u00edn Luther King y a sus seguidores, una vez que se declar\u00f3 ilegal la segregaci\u00f3n racial y que se aprob\u00f3 la Ley de los Derechos Civiles, nunca se les ocurri\u00f3 condenar los actos de violencia ejecutados por la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito de los EE.UU. contra las hordas racistas que intentaban boicotear la aplicaci\u00f3n de dichas medidas legales, impidiendo, por ejemplo, la entrada en escuelas y universidades de personas de piel oscura. El pacifismo para ser operativo debe concebirse como un programa de reducci\u00f3n progresiva de la violencia f\u00edsica, no de abolici\u00f3n inmediata, para ma\u00f1ana mismo, de dicha violencia en el mundo.<\/p>\n<p><b>Te pregunto como fil\u00f3sofo del Derecho: \u00bfqu\u00e9 opini\u00f3n te merece \u00abSobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores\u00bb? \u00bfEs un art\u00edculo superado por el tiempo?<\/b><\/p>\n<p>No creo que est\u00e9 superado por el tiempo por dos motivos. Primero, porque es muy coherente con la acertada concepci\u00f3n de Sacrist\u00e1n de que la filosof\u00eda hoy s\u00f3lo se puede concebir como una actividad cr\u00edtico-reflexiva sobre los fundamentos del saber, su relaci\u00f3n con la pr\u00e1ctica humana y sobre los diferentes c\u00f3digos de valores y las concepciones que los sustentan, actividades muy necesarias pero que no proporcionan ning\u00fan saber sustantivo sobre el mundo porque eso \u00fanicamente lo proporciona la ciencia. Las conclusiones a las que llega Sacrist\u00e1n son su consecuencia pr\u00e1ctica. Como sabemos, para \u00e9l los fil\u00f3sofos licenciados tienden a ser \u00abespecialistas del ser en general y de nada en particular\u00bb.<\/p>\n<p>El segundo porque, en parte, lo que propon\u00eda en ese art\u00edculo se hizo realidad con la creaci\u00f3n del Instituto de Filosof\u00eda del CSIC, el cual se constituy\u00f3 invocando de forma expl\u00edcita la reflexi\u00f3n y las propuestas de Sacrist\u00e1n, como explic\u00f3 Javier Muguerza, uno de sus principales impulsores, en el acto de presentaci\u00f3n de este (ver \u00abEl Instituto de Filosof\u00eda se presenta como un centro de investigaci\u00f3n abierto y cr\u00edtico\u00bb en <i>El Pa\u00eds, <\/i>4 de junio de 1986).<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que las facultades de filosof\u00eda contin\u00faan existiendo, aunque con cuotas menguantes de estudiantes matriculados. Esa parte de la propuesta de Sacrist\u00e1n fue muy provocadora porque afectaba a los puestos de trabajo de unos cuantos profesores numerarios y no numerarios. Conociendo el percal, se entiende enseguida porque no suscit\u00f3 grandes entusiasmos entre los funcionarios docentes y los que aspiraban a serlo. Las universidades est\u00e1n plagadas de profesores comodones y arribistas.<\/p>\n<p>Claro que, por otro lado, tambi\u00e9n se deber\u00eda tener en cuenta que en las facultades de filosof\u00eda se cultiva, al menos, los estudios de l\u00f3gica formal y una historia del pensamiento que contribuye a la cultura general de la poblaci\u00f3n. Habiendo sobrevivido a varias oleadas de reformas neoliberales de la universidad p\u00fablica (en la \u00faltima, nos dijeron que las facultades deb\u00edan competir entre ellas), y dada la actual correlaci\u00f3n de fuerzas existente, yo de momento no tocar\u00eda nada de las facultades de filosof\u00eda. Lo dejar\u00eda para m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Como fil\u00f3sofo del Derecho mi visi\u00f3n es un poquito m\u00e1s optimista. Nosotros impartimos una asignatura de Filosof\u00eda del Derecho en el \u00faltimo curso de la carrera, lo cual se aproxima a la propuesta de Sacrist\u00e1n siempre que esa asignatura no consista en una mera afirmaci\u00f3n de principios ideol\u00f3gicos favorables al <i>status quo<\/i>. Si se trata de una reflexi\u00f3n cr\u00edtica de segundo grado sobre el saber adquirido en la carrera, entonces ir\u00eda en la direcci\u00f3n se\u00f1alada por Sacrist\u00e1n. De hecho, algunos de nosotros citamos el art\u00edculo de Sacrist\u00e1n en nuestras memorias de las oposiciones para justificar nuestra concepci\u00f3n de esa asignatura.<\/p>\n<p><b>\u00bfY el \u00abStudium generale para todos los d\u00edas de la semana\u00bb, una conferencia que dict\u00f3 en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la UB y qu\u00e9 dedic\u00f3 a Jos\u00e9 Ram\u00f3n Figuerol (con muchas alusiones al Derecho, por cierto)?<\/b><\/p>\n<p>Es uno de los grandes textos de Sacrist\u00e1n. Tirando del hilo de la insatisfacci\u00f3n de unos estudiantes de Derecho por no poder hacer compatible sus estudios con sus aficiones, Sacrist\u00e1n, a la manera de Miguel \u00c1ngel en la Capilla Sixtina, traza una reflexi\u00f3n panor\u00e1mica brillant\u00edsima sobre las amputaciones personales impuestas por la divisi\u00f3n clasista del trabajo en una sociedad de capitalismo de mercado. Cada vez que lo leo, me vuelvo a maravillar de su capacidad de s\u00edntesis y de que la propuesta que hace al final se formulase en 1963, en plena dictadura.<\/p>\n<p><b>Salvo error por mi parte Sacrist\u00e1n, licenciado en Derecho y doctor en Filosof\u00eda, s\u00f3lo escribi\u00f3 un art\u00edculo sobre temas de filosof\u00eda del Derecho: \u00abDe la idealidad en el Derecho\u00bb. \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece este art\u00edculo no finalizado?<\/b><\/p>\n<p>Me parece una exposici\u00f3n documentad\u00edsima \u2013y a ratos un poco desordenada\u2013 de la pol\u00e9mica entre iusnaturalistas y positivistas que se llev\u00f3 a cabo en la Alemania occidental despu\u00e9s de la segunda guerra mundial. Ecos de esa pol\u00e9mica todav\u00eda resonaban en la <i>Introducci\u00f3n al Derecho <\/i>de \u00c1ngel Latorre, gracias a la cual algunos de nosotros hicimos una primera inmersi\u00f3n en los problemas filos\u00f3fico-jur\u00eddicos cuando \u00e9ramos j\u00f3venes. Sobre Kelsen propiamente dicho, el trabajo de Sacrist\u00e1n no es muy original y tampoco creo que pretendiera serlo, lo cual no es extra\u00f1o porque sobre Hans Kelsen se ha escrito todo y su contrario, al ser uno de los grandes te\u00f3ricos del Derecho del siglo veinte.<\/p>\n<p>Como es un trabajo inconcluso, no sabemos si el plan de su autor era abordar m\u00e1s tarde y con m\u00e1s detenimiento la obra de Kelsen para, por ejemplo, subrayar su contribuci\u00f3n a un objetivo que Sacrist\u00e1n valoraba positivamente en una entrevista que le hicieron en 1969 sobre la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica de Checoslovaquia, publicada en la revista <i>Cuadernos para el Di\u00e1logo<\/i> (titulada \u00abChecoslovaquia y la construcci\u00f3n del socialismo\u00bb). Ah\u00ed dice que mientras exista el Estado es preciso perseverar en la tarea de ponerle \u00abun bozal a la bestia\u00bb para impedir sus desmanes, finalidad que gu\u00eda y da sentido a toda la obra de Kelsen. Sacrist\u00e1n reforzaba ese argumento afirmando que, mientras no se haya avanzado hacia el vaciamiento del Estado, no se deb\u00edan utilizar despectivamente los conceptos de juridicidad y ley, como hab\u00eda hecho el entrevistador. Ese desprecio, dec\u00eda Sacrist\u00e1n, \u00abtiene en su historia los asesinatos de la vieja guardia bolchevique, de las v\u00edctimas de los procesos del 38, de Trotski y de Bujarin \u2026, y ahorr\u00e9monos el resto de la cuenta; y con esos asesinatos, la falsificaci\u00f3n fundamental de la vida socialista.\u00bb<\/p>\n<p><b>\u00bfQuieres a\u00f1adir algo m\u00e1s?<\/b><\/p>\n<p>Si quisiera felicitarte a ti y a todos los que est\u00e1is impulsando los diferentes actos, eventos, jornadas y publicaciones con motivo del centenario del nacimiento de Manuel Sacrist\u00e1n. Est\u00e1 muy bien que se subraye la importancia de su obra, la cual, en su totalidad, merece ser conocida, le\u00edda y debatida por las nuevas generaciones tanto por su rigor como por los fines \u00faltimos que orientaron su producci\u00f3n. Cuando Sacrist\u00e1n hablaba de emancipaci\u00f3n o justicia, no estaba nunca regalando los o\u00eddos a sus lectores. Son palabras que utiliz\u00f3 dej\u00e1ndose un jir\u00f3n de piel cada vez que las escrib\u00eda. Hay mucha pasi\u00f3n moral traducida en actos antes, durante y despu\u00e9s de que las pronunciase o las plasmase en un papel. Sacrist\u00e1n fue exactamente lo contrario del fil\u00f3sofo fr\u00edvolo que se apunta a las modas a partir de un conocimiento liviano de aquello sobre lo que habla. Eso, de verdad, tiene mucho valor.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, creo que hay mucho trabajo por hacer en relaci\u00f3n con su obra. Sacrist\u00e1n, al igual que sus amigos\/conocidos de juventud de la revista <i>Laye<\/i>, siempre quiso estar al d\u00eda de las grandes corrientes de pensamiento de su \u00e9poca y establecer un di\u00e1logo con ellas. Por eso creo que hay que ponerlo en conversaci\u00f3n con los grandes pensadores de su \u00e9poca que tuvieron influencia en la izquierda. Tengo noticia de que Juan Dal Maso y Ariel Petrucelli han hecho algo as\u00ed estableciendo una comparaci\u00f3n entre Sacrist\u00e1n y Althusser. Isidre Molas, que fue profesor m\u00edo de Derecho Pol\u00edtico y otro destacado militante del PSC, dec\u00eda que, si Sacrist\u00e1n hubiese vivido en Francia y hubiera encontrado un buen acomodo acad\u00e9mico en una universidad parisina, hoy en d\u00eda ser\u00eda tan conocido como muchos fil\u00f3sofos franceses de esa \u00e9poca. Ese tipo de trabajo hay que continuarlo con Jean-Paul Sartre, Herbert Marcuse, Lucio Colletti, Michel Foucault o Cornelius Castoriadis, hasta situar a Sacrist\u00e1n en el lugar que le corresponde en las grandes corrientes de la filosof\u00eda occidental de la segunda mitad del siglo veinte.<\/p>\n<p><b>Efectivamente, tal como se\u00f1alas Juan Dal Maso y Ariel Petrucelli publicaron en 2021, en IPS, una editorial argentina: <\/b><i><b>Althusser y Sacrist\u00e1n, itinerarios de dos comunistas cr\u00edticos<\/b><\/i><b>. Est\u00e1n a punto de reeditarlo.<\/b><\/p>\n<p><b>Y muchas gracias por tus generosas palabras.<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abCuando Sacrist\u00e1n hablaba de emancipaci\u00f3n o justicia, no estaba nunca regalando los o\u00eddos a sus lectores. 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