{"id":18407,"date":"2025-09-06T05:00:41","date_gmt":"2025-09-06T04:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18407"},"modified":"2025-09-05T22:41:43","modified_gmt":"2025-09-05T21:41:43","slug":"steven-rose-unio-su-ciencia-y-su-socialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18407","title":{"rendered":"Steven Rose uni\u00f3 su ciencia y su socialismo"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p><em>Steven Rose, fallecido el mes pasado, fue una figura destacada en el campo de la neurociencia y un brillante divulgador cient\u00edfico. Rose tambi\u00e9n fue un socialista comprometido que desafi\u00f3 el uso indebido de la ciencia para legitimar el racismo, el sexismo y la desigualdad de clase.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"I_ZkbNhI D_FY W_6D6F\" data-test-id=\"message-view-body\">\n<div class=\"msg-body P_wpofO mq_AS\" data-test-id=\"message-view-body-content\">\n<div class=\"jb_0 X_6MGW N_6Fd5\">\n<div>\n<div id=\"yiv6314008108\">\n<div>\n<div class=\"yiv6314008108ydp2a124a3fyahoo-style-wrap\">\n<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p>Las grandes convulsiones sociales suelen ir acompa\u00f1adas de convulsiones similares en las ideas dominantes de la sociedad. Esto es tan cierto en el \u00e1mbito cient\u00edfico como en otras esferas ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Inglesa de 1642-1649, un acontecimiento clave en la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo, fue seguida por descubrimientos como la observaci\u00f3n de la primera c\u00e9lula biol\u00f3gica por Robert Hooke y la elucidaci\u00f3n de las propiedades f\u00edsicas de los gases por Robert Boyle. Este momento de progreso cient\u00edfico culmin\u00f3 con la publicaci\u00f3n de los <i>Principia<\/i> de Isaac Newton, que revolucion\u00f3 nuestra comprensi\u00f3n de los movimientos planetarios al introducir las leyes del movimiento y la gravitaci\u00f3n universal.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 fue el primer intento de construir una sociedad socialista a escala nacional. Supuso la aparici\u00f3n de nuevas y apasionantes ideas en campos cient\u00edficos tan diversos como la gen\u00e9tica, la ecolog\u00eda y la psicolog\u00eda, antes de que el auge del estalinismo acabara con estos avances.<\/p>\n<p>El final de la d\u00e9cada de 1960 y el comienzo de la de 1970 han pasado a la historia como uno de los periodos m\u00e1s turbulentos socialmente que se recuerdan. Aunque las esperanzas de los activistas de la \u00e9poca de una sociedad justa e igualitaria, libre de opresi\u00f3n y guerras, no llegaron a fructificar, no debemos subestimar el impacto ideol\u00f3gico de ese periodo. Ese impacto se extendi\u00f3 a la ciencia, como ilustra la carrera de Steven Rose, un renombrado neurocient\u00edfico brit\u00e1nico que falleci\u00f3 el mes pasado a los 87 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Ciencia y socialismo<\/strong><\/p>\n<p>Rose, que naci\u00f3 en Londres en 1938 y se form\u00f3 en la Universidad de Cambridge, fue un bi\u00f3logo de prestigio internacional con una prol\u00edfica producci\u00f3n investigadora. Public\u00f3 m\u00e1s de trescientos art\u00edculos de investigaci\u00f3n y contribuy\u00f3 a fundar la nueva disciplina de la neurociencia, por ejemplo, como cofundador de la Asociaci\u00f3n Brit\u00e1nica de Neurociencia y de la Asociaci\u00f3n Europea de Neurociencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, Rose ser\u00e1 recordado sobre todo como cient\u00edfico activista de izquierdas, defensor de la responsabilidad social en la ciencia y autor de libros de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica populares, pero cr\u00edticos. Hoy en d\u00eda no existe una asociaci\u00f3n particular entre las opiniones de izquierdas y la autor\u00eda de obras de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica. Sin embargo, a mediados del siglo XX, las cosas eran muy diferentes.<\/p>\n<p>Esto se deb\u00eda en parte a que muchas figuras del <em>establishment<\/em> cient\u00edfico de la \u00e9poca ve\u00edan con escepticismo o desaprobaci\u00f3n la idea de popularizar la ciencia, debido a la preocupaci\u00f3n por la precisi\u00f3n y la posibilidad de simplificaci\u00f3n excesiva o mal uso. Aunque tambi\u00e9n hab\u00eda defensores de la comprensi\u00f3n p\u00fablica de la ciencia, la opini\u00f3n predominante entre muchos cient\u00edficos era que la popularizaci\u00f3n corr\u00eda el riesgo de diluir el rigor y la complejidad del conocimiento cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Las grandes convulsiones sociales suelen ir acompa\u00f1adas de convulsiones similares en las ideas dominantes de la sociedad. Esto es tan cierto en la ciencia como en otras esferas ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Especialmente en los inicios de la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica, los cient\u00edficos de izquierdas, rebeldes por naturaleza, sol\u00edan encontrar m\u00e1s f\u00e1cil oponerse al punto de vista censurador del <em>establishment<\/em> cient\u00edfico. Tambi\u00e9n eran m\u00e1s propensos a tener el deseo de educar a las masas y a creer que las personas sin una educaci\u00f3n cient\u00edfica formal estar\u00edan interesadas en las ideas y los descubrimientos cient\u00edficos y ser\u00edan capaces de comprenderlos.<\/p>\n<p>Cient\u00edficos como <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2021\/04\/john-desmond-jd-bernal-marxism-scientific-revolution\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">J. D. Bernal<\/a> y <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2024\/09\/haldane-scientific-socialism-genetics-politics\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">J. B. S. Haldane<\/a>, miembros del Partido Comunista, participaron en algunos de los primeros esfuerzos de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica durante la d\u00e9cada de 1930 a trav\u00e9s de art\u00edculos, libros y la nueva tecnolog\u00eda de la radio. Rose comenz\u00f3 a seguir esta tradici\u00f3n de hacer la ciencia accesible a la gente com\u00fan con su primer libro, <i>The Chemistry of Life<\/i>. Se trataba de una introducci\u00f3n a la bioqu\u00edmica escrita en un lenguaje accesible para el p\u00fablico general, publicada en 1966, cuando Rose solo ten\u00eda veintitantos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Otro libro de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica notable de Rose fue <em>The Making of Memory<\/em> (La creaci\u00f3n de la memoria), publicado en 1992. En \u00e9l se ofrec\u00eda una historia del estudio de este aspecto central de la conciencia, as\u00ed como las investigaciones cient\u00edficas m\u00e1s punteras sobre este fen\u00f3meno, incluidas las propias contribuciones de Rose a este campo de estudio. En sus p\u00e1ginas, tampoco temi\u00f3 abordar temas controvertidos como el uso de animales en la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Contra el determinismo<\/strong><\/p>\n<p>La divulgaci\u00f3n cient\u00edfica al p\u00fablico era solo una faceta de la producci\u00f3n literaria de Rose. M\u00e1s fundamental desde la perspectiva de la pol\u00edtica de izquierdas era la forma en que utilizaba sus libros para criticar las suposiciones comunes de la sociedad capitalista sobre el papel de la biolog\u00eda en el comportamiento humano y las interacciones sociales. En particular, cuestion\u00f3 lo que consideraba una interpretaci\u00f3n biol\u00f3gicamente determinista de estas cuestiones.<\/p>\n<p>Mi primer contacto con los escritos de Rose tuvo lugar durante mi tercer a\u00f1o de estudios de ciencias naturales en la Universidad de Cambridge. Llegu\u00e9 a Cambridge procedente de una familia de clase trabajadora y de colegios p\u00fablicos. Al venir de una familia apol\u00edtica, fue toda una revelaci\u00f3n participar en campa\u00f1as pol\u00edticas como el movimiento contra el apartheid en Sud\u00e1frica.<\/p>\n<p><i>Not in Our Genes<\/i> vinculaba su cr\u00edtica del determinismo biol\u00f3gico con la defensa expl\u00edcita de un tipo de sociedad muy diferente: el socialismo democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Sin embargo, yo tend\u00eda a separar mi conciencia pol\u00edtica, cada vez m\u00e1s izquierdista, de las ideas que estaba formando sobre el mundo biol\u00f3gico en mis estudios. Esta separaci\u00f3n continu\u00f3 hasta que un amigo de mi curso me sugiri\u00f3 que leyera el libro <i>Not in Our Genes<\/i> (1984).<\/p>\n<p>Este libro, escrito por Rose en colaboraci\u00f3n con el bi\u00f3logo Richard Lewontin y el psic\u00f3logo Leon Kamin, era un desaf\u00edo directo a un nuevo movimiento cient\u00edfico conocido como sociobiolog\u00eda, que estaba ganando cada vez m\u00e1s influencia en la d\u00e9cada de 1980. Impulsada por bi\u00f3logos evolutivos como Richard Dawkins en Gran Breta\u00f1a y E. O. Wilson en Estados Unidos, la sociobiolog\u00eda pretend\u00eda explicar el comportamiento humano en t\u00e9rminos de biolog\u00eda evolutiva y gen\u00e9tica. Dawkins captur\u00f3 la esencia de la sociobiolog\u00eda en su libro El gen ego\u00edsta con la afirmaci\u00f3n de que \u00absomos m\u00e1quinas de supervivencia, veh\u00edculos rob\u00f3ticos programados ciegamente para preservar las mol\u00e9culas ego\u00edstas conocidas como genes\u00bb.<\/p>\n<p>En <em>No est\u00e1 en los genes<\/em>, Rose, Lewontin y Kamin cuestionaron la visi\u00f3n sociobiol\u00f3gica de que las diferencias gen\u00e9ticas son el factor principal que explica el comportamiento humano en las sociedades capitalistas modernas y las desigualdades sociales que caracterizan a estas sociedades basadas en la clase, la raza y el g\u00e9nero. En su lugar, propusieron una visi\u00f3n m\u00e1s hol\u00edstica de las diferencias sociales y de comportamiento humano, destacando el papel crucial del entorno, los factores sociales y las experiencias vitales en la formaci\u00f3n de los individuos y las sociedades.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante para m\u00ed, que en aquel momento empezaba a cuestionar el mundo que me rodeaba, es que <i>Not in Our Genes<\/i> vinculaba su cr\u00edtica al determinismo biol\u00f3gico con la defensa expl\u00edcita de un tipo de sociedad muy diferente: el socialismo democr\u00e1tico.<\/p>\n<p><strong>Biolog\u00eda dial\u00e9ctica<\/strong><\/p>\n<p>Una cosa es cuestionar la visi\u00f3n determinista biol\u00f3gica de que \u00abtodo est\u00e1 en los genes\u00bb. Pero, como estudiante de biolog\u00eda, estaba aprendiendo sobre los emocionantes descubrimientos que se estaban haciendo en los campos de la gen\u00e9tica, la bioqu\u00edmica y la biolog\u00eda molecular. Esos descubrimientos defin\u00edan cada vez m\u00e1s el papel de las mol\u00e9culas biol\u00f3gicas en una amplia variedad de funciones celulares y corporales, incluida la funci\u00f3n cerebral.<\/p>\n<p>De hecho, en su trabajo diario como neurocient\u00edfico, en el que utilizaba pollos como organismos experimentales, el propio Rose empleaba m\u00e9todos cient\u00edficos reduccionistas para tratar de descubrir la base molecular de la memoria, un aspecto clave de la conciencia no solo en los pollos, sino tambi\u00e9n en los seres humanos. Entonces, \u00bfc\u00f3mo se cruzaron la b\u00fasqueda de Rose de la base material de la conciencia y su postura antirreductora? Rose abord\u00f3 esta cuesti\u00f3n en otro libro de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, <em>Lifelines<\/em>.<\/p>\n<p>Publicado en 2003, Lifelines argumentaba que la vida depende de la elaborada red de interacciones que se producen dentro de las c\u00e9lulas, los organismos y los ecosistemas, y en la que el ADN solo tiene un papel. En este sentido, Rose defend\u00eda una posici\u00f3n similar a la planteada por Lewontin y Richard Levins en su libro de 1987, <em>The Dialectical Biologist<\/em>. Lewontin profundiz\u00f3 en esta idea en The Triple Helix, publicado en 2000.<\/p>\n<p>El desarrollo de herramientas y del lenguaje por parte de nuestros antepasados prehist\u00f3ricos ha transformado el cerebro humano tanto estructuralmente como en su biolog\u00eda b\u00e1sica.<\/p>\n<p>Este enfoque para comprender la vida y el lugar que ocupa la humanidad en ella ha influido sin duda en mis propios libros, <i>The Deeper Genome<\/i>, <i>Mind Shift<\/i> y <i>Consciousness<\/i>. Me llev\u00f3 a ver el genoma humano como una entidad altamente din\u00e1mica, no como un \u00abplan\u00bb est\u00e1tico, as\u00ed como la importancia de la interacci\u00f3n entre el ADN y su primo qu\u00edmico, el ARN, en la funci\u00f3n celular. En cuanto a la comprensi\u00f3n de lo que hace que la conciencia humana sea cualitativamente diferente de la de otras especies, este enfoque me llev\u00f3 a explorar c\u00f3mo el desarrollo de herramientas y lenguaje por parte de nuestros antepasados prehist\u00f3ricos ha transformado el cerebro humano tanto estructuralmente como en su biolog\u00eda b\u00e1sica.<\/p>\n<p><strong>Activismo cient\u00edfico<\/strong><\/p>\n<p>Rose estaba lejos de ser un mero te\u00f3rico del movimiento cient\u00edfico radical. Tambi\u00e9n desempe\u00f1\u00f3 un papel pionero como activista socialista al colaborar con otros cient\u00edficos de izquierdas para fundar la Sociedad Brit\u00e1nica para la Responsabilidad Social en la Ciencia (BSSRS) en 1969. Ese mismo a\u00f1o se fund\u00f3 una organizaci\u00f3n similar en Estados Unidos, Ciencia para el Pueblo (SftP).<\/p>\n<p>Esto dice mucho del ambiente efervescente de finales de la d\u00e9cada de 1960, en el que los activistas sent\u00edan que pod\u00edan construir un movimiento de izquierda entre los cient\u00edficos, un grupo de personas que no sol\u00eda asociarse con opiniones pol\u00edticas radicales. El hecho de que este esfuerzo se produjera principalmente en dos pa\u00edses considerados bastiones del establishment cient\u00edfico fue especialmente importante.<\/p>\n<p>La BSSRS y la SftP cuestionaron las ideas establecidas sobre el papel de la ciencia en la sociedad, tanto entre los cient\u00edficos como entre el p\u00fablico en general. Adem\u00e1s de criticar el uso del determinismo biol\u00f3gico para justificar el racismo, el sexismo, la homofobia y otras formas de opresi\u00f3n, los grupos tambi\u00e9n llamaron la atenci\u00f3n sobre la forma en que la ciencia contribu\u00eda a la destrucci\u00f3n del medio ambiente, los riesgos para la salud o las tecnolog\u00edas b\u00e9licas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, pusieron de relieve las desigualdades dentro del personal cient\u00edfico, como la baja condici\u00f3n de las mujeres y las minor\u00edas \u00e9tnicas en la profesi\u00f3n. En general, los cient\u00edficos radicales trataron de cuestionar la noci\u00f3n de neutralidad cient\u00edfica, argumentando que la ciencia se ve muy afectada por las influencias sociales y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos radicales trataron de cuestionar la noci\u00f3n de neutralidad cient\u00edfica, argumentando que la ciencia se ve muy afectada por las influencias sociales y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La BSSRS dej\u00f3 de existir en la d\u00e9cada de 1990. Muchos observadores consideraron que su desaparici\u00f3n era consecuencia del declive general de los movimientos radicales de los a\u00f1os sesenta y setenta a lo largo de las d\u00e9cadas siguientes. Sin embargo, Rose sigui\u00f3 desempe\u00f1ando un papel importante como activista hasta el final de su vida, a menudo en colaboraci\u00f3n con su compa\u00f1era, Hilary Rose.<\/p>\n<p>Uno de los ejes de su trabajo fue la oposici\u00f3n a la opresi\u00f3n del pueblo palestino por parte del Estado israel\u00ed. Como persona nacida en el seno de una familia jud\u00eda ortodoxa, con parientes que apoyaban el proyecto sionista, aport\u00f3 una autoridad especial a esta funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Steven y Hilary desempe\u00f1aron un papel clave como acad\u00e9micos en la fundaci\u00f3n del Comit\u00e9 Brit\u00e1nico para las Universidades de Palestina (BRICUP). Creado en respuesta al movimiento palestino de boicot, desinversi\u00f3n y sanciones, el BRICUP fue la primera organizaci\u00f3n del mundo creada espec\u00edficamente para promover el boicot a las instituciones de educaci\u00f3n superior de Israel por su complicidad en la ocupaci\u00f3n ilegal de los territorios palestinos.<\/p>\n<p><strong>Aprender de los errores<\/strong><\/p>\n<p>Rose dedic\u00f3 su vida a utilizar los m\u00e9todos de la ciencia no solo para hacer importantes descubrimientos sobre la base material de la vida \u2014incluida su manifestaci\u00f3n m\u00e1s intrigante, la conciencia\u2014, sino tambi\u00e9n para luchar por un tipo de sociedad muy diferente. Esto plantea la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo se podr\u00eda construir un nuevo movimiento cient\u00edfico radical en el futuro si se produjera una convulsi\u00f3n social comparable a la de finales de los a\u00f1os sesenta y principios de los setenta.<\/p>\n<p>En este sentido, creo que es importante analizar los \u00e9xitos, pero tambi\u00e9n algunos de los errores de los movimientos cient\u00edficos radicales del pasado. En mi opini\u00f3n, uno de esos errores fue la actitud de muchos cient\u00edficos radicales hacia la tecnolog\u00eda del ADN recombinante y, m\u00e1s tarde, hacia el Proyecto Genoma Humano.<\/p>\n<p>Como persona que se vio muy influida por los escritos de Rose cuando era estudiante universitario, me sorprendi\u00f3 m\u00e1s adelante en mi carrera conocer su oposici\u00f3n a finales de los a\u00f1os ochenta al proyecto del genoma humano. De hecho, no deber\u00eda haberme sorprendido tanto, teniendo en cuenta la oposici\u00f3n previa de la BSSRS y la SftP a la tecnolog\u00eda del ADN recombinante en los a\u00f1os setenta.<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n en ambos casos se basaba en muchos argumentos v\u00e1lidos. Quienes ped\u00edan una moratoria en el desarrollo de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica en sus primeros a\u00f1os expresaban su preocupaci\u00f3n por los aspectos de seguridad de la alteraci\u00f3n de los genomas bacterianos.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, Rose se opuso a la secuenciaci\u00f3n del genoma humano completo alegando que los genes que codifican prote\u00ednas representan menos del 2 % de nuestro genoma. Tambi\u00e9n critic\u00f3 las exageradas afirmaciones de que el proyecto proporcionar\u00eda las \u00abinstrucciones para fabricar un ser humano\u00bb y transformar\u00eda el campo de la medicina al identificar genes relacionados con enfermedades que van desde la diabetes y las cardiopat\u00edas hasta trastornos mentales como la depresi\u00f3n y la esquizofrenia.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de la validez de muchas cr\u00edticas, la oposici\u00f3n de numerosos activistas cient\u00edficos a la ingenier\u00eda gen\u00e9tica y al Proyecto Genoma Humano se consolid\u00f3 r\u00e1pidamente en lo que podr\u00eda considerarse una postura pol\u00edtica hostil a la ciencia y la tecnolog\u00eda. Esta postura subestimaba los aspectos pr\u00e1cticos positivos de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pasaba por alto el hecho de que, en lugar de reforzar el determinismo biol\u00f3gico, el Proyecto Genoma Humano ha tendido a socavarlo. Los resultados de esta investigaci\u00f3n han revelado la complejidad de nuestros genomas y su interacci\u00f3n con los entornos celular, corporal y externo.<\/p>\n<p>En lugar de reforzar el determinismo biol\u00f3gico, el Proyecto Genoma Humano ha tendido a socavarlo.<\/p>\n<p>Las diferencias de opini\u00f3n sobre esta cuesti\u00f3n pueden tener consecuencias pr\u00e1cticas en los intentos pasados, presentes y futuros de construir una izquierda cient\u00edfica. Mark Ptashne fue un pionero de la biolog\u00eda molecular en Estados Unidos que tambi\u00e9n fue un activista de izquierda y dio conferencias en Vietnam como acto de solidaridad durante la invasi\u00f3n estadounidense, por ejemplo. Sin embargo, seg\u00fan sus propias palabras, Ptashne \u00abrompi\u00f3 con la izquierda por el ADN recombinante\u00bb. Dec\u00edan que deb\u00edamos oponernos a los experimentos porque eran peligrosos&#8230; pero no era cierto\u00bb. Los futuros intentos de construir una izquierda cient\u00edfica deben basarse en pruebas cient\u00edficas, no en principios ideol\u00f3gicos excesivamente r\u00edgidos que acaban distorsionando o incluso ignorando dichas pruebas.<\/p>\n<p><strong>De pie sobre los hombros<\/strong><\/p>\n<p>Estos comentarios no pretenden en absoluto socavar el legado general de Rose, sino todo lo contrario. Tanto en la teor\u00eda como en la pr\u00e1ctica, desempe\u00f1\u00f3 un papel importante como cient\u00edfico radical. Cualquier izquierda cient\u00edfica futura debe celebrar los logros de organizaciones como la BSSRS y SftP, al tiempo que desarrolla una evaluaci\u00f3n cr\u00edtica de su enfoque que nos permita ir m\u00e1s all\u00e1 de dichos logros.<\/p>\n<p>Eso podr\u00eda ayudarnos a construir un movimiento cient\u00edfico radical que desempe\u00f1e un papel importante en la construcci\u00f3n de un tipo de sociedad muy diferente, en la que la ciencia sirva a los intereses de la mayor\u00eda, y no solo de unos pocos. En este sentido, Steven Rose seguir\u00e1 siendo una figura inspiradora.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">John Parrington es profesor asociado de farmacolog\u00eda molecular y celular y tutor de medicina en la Universidad de Oxford. Entre sus libros se encuentra <cite>Mindshift: How Culture Transformed the Human Brain<\/cite> (Cambio de mentalidad: c\u00f3mo la cultura transform\u00f3 el cerebro humano).<\/span><\/p>\n<p>Fuente: <em>Jacobin<\/em>, 16 de agosto de 2025, (<a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2025\/08\/steven-rose-science-socialism-obituary\">https:\/\/jacobin.com\/2025\/08\/steven-rose-science-socialism-obituary<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Steven Rose, fallecido el mes pasado, fue una figura destacada en el campo de la neurociencia y un brillante divulgador<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18408,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,1553],"tags":[],"class_list":["post-18407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-socialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18407"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18410,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18407\/revisions\/18410"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}