{"id":18460,"date":"2025-09-16T05:00:15","date_gmt":"2025-09-16T04:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18460"},"modified":"2025-09-15T16:51:58","modified_gmt":"2025-09-15T15:51:58","slug":"entrevista-a-manuel-canada-sobre-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18460","title":{"rendered":"Entrevista a Manuel Ca\u00f1ada sobre Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<b>Algunas de las ideas genuinas de Sacrist\u00e1n ya se han convertido en \u201ccoplas populares\u201d\u00a0de las que nadie recuerda el autor\u00bb<\/b><\/span><\/p>\n<p>Educador social, Manuel Ca\u00f1ada (Badajoz, 1962) fue secretario general del PCE de Extremadura desde 1992 hasta 1995 y Coordinador general de IU Extremadura entre 1995 y 2003. Desde 2003, su militancia se centra en los movimientos sociales, entre los que cabe destacar en la \u00faltima d\u00e9cada el Campamento Dignidad y la Asociaci\u00f3n 25 de Marzo.<\/p>\n<p>Autor de numerosos art\u00edculos, entre sus libros publicados cabe citar: <i>La huelga m\u00e1s larga, Otra Extremadura, La dignidad, \u00faltima trinchera.<\/i><\/p>\n<p><b>\u00bfConociste personalmente a Manuel Sacrist\u00e1n? \u00bfC\u00f3mo llegaste a su obra?<\/b><\/p>\n<p>No, yo no le conoc\u00ed. Llegu\u00e9 a su obra a trav\u00e9s de la militancia en el Partido Comunista y en Izquierda Unida. No sabr\u00eda decirte exactamente la primera vez que le\u00ed algo de \u00e9l, pero debi\u00f3 ser a finales de los ochenta o principios de los noventa, en la etapa en la que Julio Anguita fue secretario general del PCE y coordinador de IU. Es decir, que en cierto modo conoc\u00ed tard\u00edamente la obra de Sacrist\u00e1n, ya que me afili\u00e9 al PCE en enero de 1980. Creo que la gran mayor\u00eda de los militantes comunistas \u2013o al menos de los militantes \u00abde provincias\u00bb o de extracci\u00f3n obrera\u2013 no conoc\u00eda la obra de Sacrist\u00e1n, salvo quienes hab\u00edan tenido m\u00e1s responsabilidad o inter\u00e9s por los debates te\u00f3ricos. Y me temo que, a pesar del trabajo enorme de algunos batalladores como t\u00fa, as\u00ed sigue ocurriendo en gran medida.<\/p>\n<p><b>Pero tal como indicas, en los a\u00f1os de Julio Anguita&#8230;<\/b><\/p>\n<p>En ese per\u00edodo, Sacrist\u00e1n s\u00ed empieza a ser una referencia muy presente. Y creo que tiene que ver por un lado con la revisi\u00f3n cr\u00edtica que se hace de la Transici\u00f3n y del penoso papel del Partido en ese proceso, y por otro lado con la importancia creciente del polo ecol\u00f3gico. Basta recordar, como ejemplo, el protagonismo de Aedenat en esos a\u00f1os o la ILP Vivir sin nucleares, en 1991. El conocimiento de la obra de Sacrist\u00e1n me llega sobre todo a trav\u00e9s de los debates y la participaci\u00f3n en las escuelas de formaci\u00f3n del PCE y de IU. Las dos personas del n\u00facleo de direcci\u00f3n en las que el legado de Sacrist\u00e1n se hac\u00eda m\u00e1s evidente eran V\u00edctor R\u00edos y Manolo Monereo. Son los a\u00f1os de la Izquierda Unida roja, verde y violeta, como dec\u00edamos entonces. Recuerdo unas jornadas de Medio Ambiente \u2013debi\u00f3 ser el a\u00f1o 90 o 91\u2013 en las que Jorge Riechmann citaba a Sacrist\u00e1n. Tambi\u00e9n puede ser significativo este sencillo dato: en el a\u00f1o 92 hubo un relevo en la direcci\u00f3n del PCE de Extremadura; recuerdo que una de las cosas que hicimos al principio fue suscribirnos a la revista <i>Mientras Tanto<\/i>.<\/p>\n<p>En cuanto a las lecturas, creo que me hice de algunos de los tomos de <i>Panfletos y materiales<\/i> a principios de los a\u00f1os noventa. Pero muchos de los textos me parec\u00edan muy densos, muy dif\u00edciles. El libro de entrevistas y conversaciones que t\u00fa hiciste junto a Pere de la Fuente, en 1996, fue un salto magn\u00edfico, porque permit\u00eda un acceso m\u00e1s f\u00e1cil a una figura gigantesca. Sacrist\u00e1n era \u2013es\u2013 una monta\u00f1a alta, riqu\u00edsima, pero muy escarpada.<\/p>\n<p><b>Mencionabas<\/b><b> <\/b><i><b>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/b><\/i><b>, libro descatalogado a d\u00eda de hoy. Ya has dicho algo, pero d\u00e9jame insistir. \u00bfQu\u00e9 te interes\u00f3 m\u00e1s del libro? \u00bfAlguna entrevista, alguna conversaci\u00f3n en concreto?<\/b><\/p>\n<p>El libro me parece una joya, un aut\u00e9ntico acierto. En el mundillo acad\u00e9mico o cultural suele menospreciarse la entrevista, se considera un formato menor comparado con el tratado o el ensayo. En este caso, por el contrario, se muestra c\u00f3mo puede llegar a constituir un g\u00e9nero filos\u00f3fico de primer orden.<\/p>\n<p>Las conversaciones con Sacrist\u00e1n son amenas, sugerentes, irradian al mismo tiempo hondura e ingenio. Son muy representativas de ese \u00abestilo a la par cient\u00edfico y po\u00e9tico\u00bb del fil\u00f3sofo que subrayaba Ernesto Castro recientemente en la entrevista que publicasteis en Espai Marx. Sacrist\u00e1n combina la precisi\u00f3n y el rigor con una extraordinaria capacidad para vincularse al presente, para leer la coyuntura. La coyuntura entendida no como las \u00faltimas espumas de la actualidad sino como ese punto nodal donde se condensan las contradicciones, como le gustaba decir a Julio Anguita. Nuestro fil\u00f3sofo se sit\u00faa en un espacio tan dif\u00edcil como fruct\u00edfero: atento al presente, s\u00ed, pero sin enredarse en los reclamos pol\u00edtico-publicitarios, reflexionando con luces largas, estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s \u2013y la vigencia\u2013 de estas conversaciones se acrecienta con el paso del tiempo. Pueden servir como ejemplo las consideraciones que hace Sacrist\u00e1n sobre la crisis de la universidad y el movimiento estudiantil. En la entrevista, de 1976, se\u00f1ala la radicalidad y \u00abautenticidad democr\u00e1tica\u00bb que supuso la experiencia del Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB): \u00ab<i>Habr\u00eda que aprender a <\/i><i>desprenderse de sectarismos, de esp\u00edritu de capilla, a re\u00edrse ya para siempre de las disputas tontas de los estudiantes de los a\u00f1os 68 y siguientes alrededor de un adjetivo o de un adverbio<\/i><i> (&#8230;) <\/i><i>Esto habr\u00eda que aprender de aquel intento: su generosidad, su capacidad de reconocer la autoridad de la asamblea, la capacidad que sus dirigentes tuvieron de ser meros \u2013y espl\u00e9ndidos\u2013 portavoces<\/i>\u00bb. La importancia de construir movimientos sociales s\u00f3lidos, de generar una genuina cultura asamblearia y democr\u00e1tica&#8230; A muchos dirigentes actuales de la izquierda \u2013vieja o nueva\u2013 les vendr\u00eda muy bien leer o releer un poquito a Sacrist\u00e1n. Y aplicarse el cuento, claro.<\/p>\n<p>Todas las conversaciones incluidas en <i>Acerca<\/i> rezuman lucidez. Pero entre ellas hay cuatro que me interesan especialmente. La primera a destacar es de 1977 y se encabezaba con un t\u00edtulo muy ilustrativo: \u00abGramsci es un cl\u00e1sico, no una moda\u00bb. Sacrist\u00e1n esclarece la frivolidad te\u00f3rica y el oportunismo que represent\u00f3 el eurocomunismo. La defensa de Gramsci como un pensador revolucionario choca con los usos oportunistas que se han hecho de su legado, con el que realiz\u00f3 en aquel momento Carrillo o con la interpretaci\u00f3n m\u00e1s reciente por parte de algunos de los dirigentes de la nueva izquierda. Lecturas de Gramsci que disuelven la potencia del pensador sardo; por ejemplo, reducen la compleja noci\u00f3n de hegemon\u00eda a un atajo electoral cuya fortaleza principal \u2013por no decir exclusiva\u2013 residir\u00eda en la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica, en la habilidad para enunciar y colmatar significantes vac\u00edos.<\/p>\n<p>Otra entrevista memorable es la que realiza para la revista mejicana <i>Dial\u00e9ctica<\/i>, en 1983.<\/p>\n<p><b>Entre las mejores en mi opini\u00f3n. Coincidimos.<\/b><\/p>\n<p>En ella est\u00e1 maduro el Sacrist\u00e1n ecologista, que ha reformulado su visi\u00f3n del marxismo \u00abpara pensar problemas nuevos de la civilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea\u00bb y al tiempo aquilata su singular visi\u00f3n de la dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me parece muy relevante la conversaci\u00f3n con Carlos Piera para <i>Mundo Obrero<\/i> en 1985. El t\u00edtulo apuntaba a cu\u00e1l hab\u00eda sido el desenlace de la transici\u00f3n pol\u00edtica en Espa\u00f1a: \u00abEl PSOE ha traicionado a la izquierda\u00bb. El tiempo vendr\u00eda a corroborar la caracterizaci\u00f3n que, ya entonces de modo premonitorio, hac\u00eda Sacrist\u00e1n respecto de la pol\u00edtica de Felipe Gonz\u00e1lez y compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Pero la entrevista m\u00e1s deslumbrante es, sin duda, la que le hicieron Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9 para <em>El Viejo Topo<\/em> en 1979, que no ser\u00eda editada hasta quince a\u00f1os m\u00e1s tarde. Ah\u00ed se expresa la l\u00facida amargura de Sacrist\u00e1n, la conciencia de la derrota hist\u00f3rica del movimiento comunista y de la necesidad de un nuevo comienzo, la pesadumbre ante lo que denomina \u00abla locura satisfecha de los partidos comunistas occidentales\u00bb, sometidos a un proceso de progresiva socialdemocratizaci\u00f3n y la decepci\u00f3n ante el proceso de la Transici\u00f3n. Sacrist\u00e1n explicita las razones de su inhibici\u00f3n, de su silencio. La entrevista sobrecoge por su sinceridad, por la combinaci\u00f3n de duelo y clarividencia. El retrato implacable de la figura del intelectual como \u00abun payaso siniestro\u00bb, cuya funci\u00f3n no es otra que la de reproducir el dominio de la clase dominante, nos revela la talla moral y pol\u00edtica de Sacrist\u00e1n, su capacidad autocr\u00edtica, su generosidad y su lealtad a las clases subalternas. En ese desgarrador testimonio va de la mano de Benjamin, a la b\u00fasqueda de \u00abtodo lo que hab\u00eda quedado liquidado en la cuneta de la marcha hist\u00f3rica\u00bb. El inter\u00e9s por el jefe indio Ger\u00f3nimo o por Ulrike Meinhof adquiere aqu\u00ed su pleno sentido. \u00abIr en serio\u00bb es la divisa de Sacrist\u00e1n. No hay otro camino para quienes aspiran a una transformaci\u00f3n radical y socialista del mundo. La entrevista es estremecedora, creo que somos muchos los que nos conmovimos al leerla y a los que nos ha marcado profundamente.<\/p>\n<p><b>Yo tambi\u00e9n soy ejemplo de ello.<\/b><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, destacar\u00eda tambi\u00e9n las sustanciosas conversaciones con personas vinculadas a la vida y obra de Sacrist\u00e1n. La entrevista a su hija, Vera, con perlas como los hilarantes poemas que su padre le regalaba el d\u00eda de Reyes, los testimonio certeros y afectuosos de Vicente Romano, de Serradell o de Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde, y las reflexiones de algunos de sus disc\u00edpulos como Paco Fern\u00e1ndez Buey, Juan Ram\u00f3n Capella, Toni Dom\u00e8nech, Miguel Candel, Mar\u00eda Rosa Borr\u00e1s o Quim Sempere son todas ellas aportaciones muy recomendables. Sin duda es un libro que deber\u00eda ser reeditado.<\/p>\n<p><b>Pero no ser<\/b><b>\u00e1 reeditado, querido Manuel.<\/b><b> <\/b><b>En <\/b><i><b>Panfletos y materiales<\/b><\/i><b>, en <\/b><em><b>Sobre Marx y marxismo<\/b><\/em><b>,<\/b><b> el primero de <\/b><b>los cuatro vol<\/b><b>\u00famenes<\/b><b>, se incluy\u00f3 el pr\u00f3logo a su traducci\u00f3n del <\/b><i><b>Anti-D\u00fchring<\/b><\/i><b>. \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece a d\u00eda de hoy un texto que en opini\u00f3n de algunos compa\u00f1eros fue decisivo en su formaci\u00f3n, en su concepci\u00f3n del marxismo?<\/b><\/p>\n<p>Lo primero que llama la atenci\u00f3n en este magn\u00edfico texto es la frescura, la irreverencia con la que Sacrist\u00e1n lee e invita a leer a Engels o a Marx. Sacrist\u00e1n critica la \u00abinveterada beater\u00eda\u00bb y urge a \u00abliberar al marxismo de la dogm\u00e1tica y clerical lectura de sus cl\u00e1sicos\u00bb. El escrito est\u00e1 fechado el 1\u00ba de mayo de 1964, en plena dictadura. Es de suponer la incomodidad que sentir\u00edan entonces algunos dirigentes o militantes, que estaban desarrollando su actividad en la clandestinidad, una condici\u00f3n <i>a priori<\/i> tan poco proclive a sutilezas.<\/p>\n<p>Manolo Sacrist\u00e1n subraya que \u00abla inmadurez del pensamiento dial\u00e9ctico de Engels, al menos en lo que hace referencia a la relaci\u00f3n entre concepci\u00f3n comunista del mundo y ciencia positiva de la naturaleza, se encuentra sin duda tambi\u00e9n en Marx\u00bb. A los cl\u00e1sicos, viene a decirnos, hay que leerlos con rigor, sin idolatr\u00eda. La dial\u00e9ctica es mucho m\u00e1s que una letan\u00eda de \u00ableyes generales del movimiento\u00bb y no puede aplicarse alegremente a cualquier \u00e1mbito (el ejemplo-abreojos del grano de cebada de Engels, interpretado \u00abseg\u00fan la forma sacramental hegeliana de negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u00bb). Los cl\u00e1sicos del marxismo \u00abson cl\u00e1sicos de una concepci\u00f3n del mundo, no de una teor\u00eda cient\u00edfico-positiva especial\u00bb. Sacrist\u00e1n nos ense\u00f1a a leer con una mirada limpia, con ojos cr\u00edticos, sin anteojeras. Ser militante es cosa bien distinta a ser un <em>hooligan<\/em>. Pensar con la propia cabeza es la forma m\u00e1s honesta de contribuir a la causa colectiva. Creo que esa es la mejor, la m\u00e1s indeleble lecci\u00f3n de este escrito.<\/p>\n<p>El pr\u00f3logo es una doble refutaci\u00f3n, una respuesta a dos concepciones del marxismo que Sacrist\u00e1n consideraba erradas. Por un lado es una impugnaci\u00f3n al \u00abutopismo\u00bb, al idealismo: \u00abEl fundamento del socialismo moderno no es la voluntad moralista, sino el conocimiento de la realidad\u00bb. Y al mismo tiempo es una cr\u00edtica a la soberbia del cientificismo, a \u00abla falacia de la falsa exactitud\u00bb, como dir\u00e1 a\u00f1os m\u00e1s tarde refiri\u00e9ndose a las lecturas m\u00e1s mecanicistas de Althusser. El marxismo no es un bienintencionado discurso moral ni tampoco una ciencia, es \u2013como dir\u00e1 a\u00f1os m\u00e1s tarde\u2013 \u00abun intento de vertebrar racionalmente, con la mayor cantidad posible de conocimiento y an\u00e1lisis cient\u00edfico, un movimiento emancipatorio\u00bb. Esta doble refutaci\u00f3n supone en el campo filos\u00f3fico una cr\u00edtica tanto del existencialismo como del positivismo. Y en el \u00e1mbito m\u00e1s directamente pol\u00edtico representa, al mismo tiempo, una censura del subjetivismo y del economicismo o del estructuralismo m\u00e1s chato. Pienso que Sacrist\u00e1n, a lo largo de su trayectoria, se ha mantenido muy fiel a esa doble impugnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A Rafael Chirbes le gustaba recordar una frase del pintor Juan Gris que afirmaba, refiri\u00e9ndose al nacimiento del cubismo, que \u00abtodo sistema de est\u00e9tica deber\u00eda ir fechado\u00bb. A veces \u2013en casa del herrero, cuchillo de palo\u2013 los te\u00f3ricos marxistas leen los escritos de la tradici\u00f3n como si fuesen intemporales, como si hubiesen sido escritos por sus autores en una burbuja aislada de su tiempo hist\u00f3rico, o a lo sumo acompa\u00f1ados de otros libros o autores tambi\u00e9n levitantes de la realidad que les rodea. En el tel\u00f3n de fondo hist\u00f3rico de este texto de Sacrist\u00e1n, escrito \u2013recordemos\u2013 en 1964, se encuentra entre otros acontecimientos, la ruptura chino-sovi\u00e9tica. A un lado, en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el Diamat, el materialismo dial\u00e9ctico, momificado como doctrina oficial; al otro, el Gran Salto Adelante, la pulsi\u00f3n de un atajo subjetivo que desembocar\u00eda dos a\u00f1os m\u00e1s tarde en la revoluci\u00f3n cultural. Pienso que no es descabellado aventurar que la lectura que hace Sacrist\u00e1n del texto de Engels est\u00e1 influida y pretende influir en los debates que se est\u00e1n produciendo en ese momento en el movimiento comunista respecto de aquel cisma.<\/p>\n<p><b>Muy bien visto, nunca hab\u00eda pensado en ello.<\/b><\/p>\n<p>Las reflexiones de Sacrist\u00e1n sobre la noci\u00f3n de concepci\u00f3n del mundo y en particular sobre la concepci\u00f3n comunista del mundo son tambi\u00e9n de mucho inter\u00e9s. Para \u00e9l es necesario repensar la dial\u00e9ctica, que es uno de los pilares fundamentales sobre los que se asienta la concepci\u00f3n comunista. Aunque el marxismo intente \u00abllevar y mantener el socialismo a una altura cient\u00edfica\u00bb el conocimiento pleno de la realidad se escapa siempre, \u00ablos todos concretos y complejos no aparecen en el universo del discurso de la ciencia positiva\u00bb. Pienso que Sacrist\u00e1n apunta aqu\u00ed algo que ser\u00e1 una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s originales de su pensamiento, una noci\u00f3n de la dial\u00e9ctica como met\u00f3dica o estilo de pensamiento, como saber praxeol\u00f3gico, en palabras de Fern\u00e1ndez Buey.<\/p>\n<p>El marxismo es \u2013o deber\u00eda ser\u2013 una praxis creadora, no un catecismo, ni un conjunto de elucubraciones producidas al margen del movimiento real. El texto de Manuel Sacrist\u00e1n es coet\u00e1neo a un per\u00edodo de despliegue del movimiento obrero en toda Espa\u00f1a, a una etapa de excepcional creatividad y audacia. La huelga minera de Asturias en 1962 hab\u00eda abierto las puertas al terremoto de las Comisiones Obreras, que se constituir\u00e1n en 1964 como movimiento organizado y que, para sorpresa del r\u00e9gimen, de tirios y troyanos, vencer\u00e1 en las elecciones de enlaces sindicales en 1966. El PSUC y el PCE se encuentran en un momento de expansi\u00f3n organizativa y de producci\u00f3n de hegemon\u00eda. Los comunistas, como se\u00f1alan Carme Molinero y Pere Ys\u00e0s, se convertir\u00e1n \u00aben el referente de la oposici\u00f3n a la dictadura durante el ventenio que va de la mitad de los cincuenta a la mitad de los setenta\u00bb. Ese es el marco donde se inscribe, del que se nutre y al que a su vez alimenta, este hermoso escrito. Un texto que se adentra y nos adentra en un marxismo vivo, cr\u00edtico, antidogm\u00e1tico.<\/p>\n<p><b>La arista ecologista irrumpi\u00f3 en Sacrist\u00e1n a principios de los a\u00f1os setenta. \u00bfQu\u00e9 tipo de ecosocialismo o ecomunismo fue el suyo?<\/b><\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n la concepci\u00f3n de Sacrist\u00e1n tiene poco que ver con el capisayo eco-socialista con el que se suelen engalanar formaciones pol\u00edticas declaradamente socialdem\u00f3cratas y menos a\u00fan con las quimeras del capitalismo verde. El ecologismo de nuestro filosofo es de ra\u00edz y naturaleza anticapitalistas. \u00ab<i>No es posible<\/i><i> conseguir mediante reformas que se convierta en amigo de la Tierra un sistema cuya din\u00e1mica esencial es la depredaci\u00f3n creciente e irreversible<\/i>\u00bb, escribe en 1979, en un texto crucial, la Comunicaci\u00f3n a las Jornadas de Ecolog\u00eda y Pol\u00edtica.<\/p>\n<p><b>Las que se celebraron en Murcia en mayo de 1979 y a las que \u00e9l no pudo acudir.<\/b><\/p>\n<p>Exacto. Las cavilaciones \u00absocio-f\u00edsicas\u00bb de Sacrist\u00e1n parten de una cr\u00edtica profunda a la noci\u00f3n de progreso y al \u00abdesarrollismo desaforado\u00bb, ideas que contaminaron \u2013y siguen contaminando en gran medida\u2013 al movimiento obrero y a la izquierda. Para \u00e9l la crisis ecol\u00f3gica est\u00e1 ligada \u00edntimamente a la crisis de civilizaci\u00f3n. La cuesti\u00f3n decisiva, como expondr\u00e1 en otro escrito fundamental a\u00f1os m\u00e1s tarde \u2013\u00bfQ<i>u\u00e9 Marx se leer\u00e1 en el siglo XXI?\u2013<\/i>\u00a0es \u00ab<i>si la naturaleza del socialismo es hacer lo mismo que el capitalismo, aunque mejor, o consiste en vivir otra cosa<\/i>\u00bb. El comunismo presupone otra forma de vida, otro modo de producci\u00f3n, otro orden social y pol\u00edtico, arraigado en valores radicalmente distintos a los del capitalismo. La sobriedad, la superaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n del trabajo y del consumo, la democracia de base o la armon\u00eda con la naturaleza habr\u00e1n de ser algunos de esos principios rectores. En definitiva, el eco-comunismo de Sacrist\u00e1n es una renovaci\u00f3n profunda del proyecto revolucionario.<\/p>\n<p>Pienso que en la arista ecologista de Sacrist\u00e1n habr\u00eda que destacar tres elementos distintivos: el entronque en Marx, la necesidad de construir el sujeto de la revoluci\u00f3n ecol\u00f3gico-social y la transformaci\u00f3n de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>\u00abToda fuerza productiva es al mismo tiempo una fuerza destructiva\u00bb. Esa es la idea original, fundadora, del ecologismo en Sacrist\u00e1n. Una idea que ha sido \u00abse\u00f1alada en\u00e9rgicamente por Marx, pero escasamente atendida en la tradici\u00f3n del movimiento\u00bb. Los peligros del desastre ecol\u00f3gico dimanan de la prevalencia del valor de cambio sobre el valor de uso, de la dictadura de las mercanc\u00edas, de la tensi\u00f3n dial\u00e9ctica entre creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n, inherente al desarrollo capitalista. Sacrist\u00e1n apuntar\u00e1 de forma emblem\u00e1tica al cap\u00edtulo XIII del libro primero de <i>El Capital,<\/i> donde Marx desvela c\u00f3mo \u00abel modo capitalista de explotaci\u00f3n de la agricultura no s\u00f3lo depreda al trabajador sino tambi\u00e9n a la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>El segundo elemento caracter\u00edstico en la visi\u00f3n de Sacrist\u00e1n es la insistencia en la necesidad de construir el sujeto de la revoluci\u00f3n ecol\u00f3gico-social. Esta idea ser\u00e1 una obsesi\u00f3n, una constante presente en todas las conferencias, entrevistas o textos. El fil\u00f3sofo defiende que \u00abhay que hacer un puente entre los movimientos alternativos y el grueso del movimiento obrero\u00bb. S\u00f3lo si se pone en pie esa nueva alianza se abrir\u00e1 una perspectiva esperanzadora. Resulta deprimente constatar, m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, c\u00f3mo el sindicalismo mayoritario es incapaz de trascender el corporativismo y, por ejemplo, llega a defender con u\u00f1as y dientes la pr\u00f3rroga de la vida \u00fatil de las centrales nucleares; y c\u00f3mo, al otro lado, otra parte no menos sustancial del movimiento ecologista no es capaz de ver m\u00e1s all\u00e1 del derecho al paisaje o de la respuesta localista a las agresiones ambientales. El presentimiento de colapso ecol\u00f3gico, la certera intuici\u00f3n de habitar \u00abel tiempo del todo se acaba\u00bb (Marina Garc\u00e9s) urge a la puesta en pie de esa gran alianza revolucionaria de la que hablara Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el tercer elemento distintivo ser\u00eda la apelaci\u00f3n a la transformaci\u00f3n de la vida cotidiana. \u00abLos cambios necesarios requieren una conversi\u00f3n, un cambio en el individuo\u00bb, afirma Sacrist\u00e1n, en una formulaci\u00f3n que respira el aire de las tradiciones religiosas. La idea de austeridad adquiere en ese planteamiento un peso propio. Austeridad no como sin\u00f3nimo de recortes o \u00abrepresi\u00f3n del consumo popular\u00bb, que es el sentido que han impuesto los poderes \u2013los planes \u00abaustericidas\u00bb de la Troika, por ejemplo\u2013, sino como lo formulara Enrico Berlinguer en 1975: \u00abLa austeridad puede ser una decisi\u00f3n con un contenido de clase elevado y concreto, puede y debe ser una de las maneras a trav\u00e9s de las cuales el movimiento obrero se haga portador de otro modo de vivir social\u00bb.<\/p>\n<p><b>Extremadura, como Catalu\u00f1a, es una comunidad con nucleares donde la lucha antinuclear ha estado y est\u00e1 muy presente. \u00bfHan podido influir sus escritos, sus argumentos contrarios a la industria nuclear?<\/b><\/p>\n<p>No directamente, al menos en los a\u00f1os setenta y ochenta. La lucha contra la central nuclear de Valdecaballeros ser\u00e1 la principal movilizaci\u00f3n durante la transici\u00f3n en Extremadura. El punto m\u00e1s alto del movimiento tendr\u00e1 lugar el 1 de septiembre de 1979, cuando m\u00e1s de 30.000 personas se manifiesten en Villanueva de la Serena, a pesar de que la convocatoria hab\u00eda sido prohibida por el Gobierno Civil. Una parte importante de los asistentes llegaron por caminos y veredas, puesto que el gobierno hab\u00eda bloqueado el acceso por carretera. El movimiento contra la nuclear de Valdecababalleros consigui\u00f3 unir al incipiente movimiento ecologista y a toda la izquierda social y pol\u00edtica. Pero quiz\u00e1s el hecho m\u00e1s relevante fue la enorme implicaci\u00f3n del peque\u00f1o campesinado, de los colonos del Plan Badajoz, que desde mediados de los a\u00f1os setenta se hab\u00edan convertido, junto al movimiento obrero, en la punta de lanza de las luchas populares. La influencia intelectual mayor en este pulso vendr\u00e1 de la mano del economista Jos\u00e9 Manuel Naredo, una de las tres figuras fundacionales para la ecolog\u00eda pol\u00edtica, junto a Joan Mart\u00ednez Alier y Sacrist\u00e1n, como resalta Jorge Riechmann. El libro <i>Extremadura saqueada,<\/i> en el que participar\u00e1n Naredo y algunos de los dirigentes de la movilizaci\u00f3n, constituir\u00e1 una herramienta de formaci\u00f3n y generaci\u00f3n de conciencia muy importante en esos a\u00f1os.<\/p>\n<p>A partir de la d\u00e9cada de los noventa s\u00ed creo que es mucho m\u00e1s perceptible la influencia de Sacrist\u00e1n no s\u00f3lo en el movimiento antinuclear, sino en el conjunto del movimiento ecologista, tanto en Extremadura como en todo el pa\u00eds. Creo que la huella del fil\u00f3sofo es mucho m\u00e1s evidente en las \u00faltimas d\u00e9cadas, en dirigentes y cuadros del movimiento como Ladislao Mart\u00ednez, Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, Luis Gonz\u00e1lez Reyes o Yayo Herrero, y tambi\u00e9n en la propia orientaci\u00f3n de Ecologistas en Acci\u00f3n. Pienso que el ecologismo social que todos ellos representan bebe, entre otras fuentes, del manantial Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Las ideas transformadoras se expanden de un modo diferente a como se transmite el saber acad\u00e9mico, con sus departamentos, seminarios, h\u00e9roes intelectuales e influencias de escuelas. Son las luchas populares las que utilizan una u otra herramienta o caja de herramientas y, como ocurre con la copla de Manuel Machado, \u00abhasta el que pueblo las canta\/las coplas, coplas no son,\/ y cuando las canta el pueblo, \/ ya nadie sabe el autor\u00bb. Creo que algunas de las ideas genuinas de Sacrist\u00e1n ya se han convertido en \u00abcoplas populares\u00bb de las que nadie recuerda el autor. Por ejemplo, hemos aprendido que las luchas ecologistas se ganan cuando se consigue la implicaci\u00f3n del conjunto de la poblaci\u00f3n, cuando se trabaja con inteligencia unitaria, cuando el ecologismo se hace pueblo. Las victorias del movimiento en Extremadura (el cierre de la central de Valdecaballeros, el rechazo de la refiner\u00eda en Villafranca o del macrovertedero en Salvatierra) se han producido cuando se pone en pie una alianza social s\u00f3lida, en la que se implican las clases populares. La conciencia creciente en Extremadura de que somos tierra de sacrificio y de que estamos sufriendo la tercera colonizaci\u00f3n energ\u00e9tica (tras la hidroel\u00e9ctrica y la nuclear), ahora con latifundios de placas solares y minas; o la certeza de que las grandes corporaciones como Iberdrola, vestidas ahora con ropaje ecol\u00f3gico e infladas sin pudor con dinero p\u00fablico, manejan a su antojo a los gobiernos estatal y auton\u00f3mico; ese poso de conciencia cr\u00edtica tambi\u00e9n se alimenta aunque sea por caminos imperceptibles o insospechados del manantial Sacrist\u00e1n: \u00abNing\u00fan gigantismo (tampoco por cierto, el de descomunales estaciones de energ\u00eda solar) es sometible a la voluntad de la comunidad, sino que reclama una concentraci\u00f3n de poder desp\u00f3tico\u00bb.<\/p>\n<p><b>Much<\/b><b>os compa<\/b><b>\u00f1eros, muchos<\/b><b> <\/b><b>lectores suyos<\/b><b> han dado gran importancia a un escrito breve que public\u00f3 inicialmente en el diario <\/b><i><b>Liberaci\u00f3n<\/b><\/i><b>: \u00abLa OTAN hacia dentro\u00bb. <\/b><b>(Puede verse ahora en <\/b><i><b>Pacifismo, ecologismo y pol<\/b><\/i><i><b>\u00edtica alternativa<\/b><\/i><b>). <\/b><b>Dicen que dio en la diana. \u00bfEs esa tu opini\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, lo comparto plenamente. Hay que recordar que Sacrist\u00e1n escribe este art\u00edculo en diciembre de 1984, quince meses antes del refer\u00e9ndum, cuando el PSOE no hab\u00eda cambiado todav\u00eda su posici\u00f3n oficial contraria a la pertenencia de Espa\u00f1a a la alianza militar, aunque ya hab\u00eda empezado a \u00abmagrear\u00bb a la sociedad a trav\u00e9s de su intelectuales org\u00e1nicos, cont\u00e1ndonos las ben\u00e9ficas y pac\u00edficas consecuencias que nos acarrear\u00eda el ingreso. El texto es una muestra m\u00e1s de la capacidad prospectiva de Sacrist\u00e1n, de su inteligencia para vislumbrar en este caso las consecuencias que tendr\u00eda a medio y largo plazo la traici\u00f3n de Felipe Gonz\u00e1lez y su partido.<\/p>\n<p>La frase final del escrito condensa la tesis principal: \u00abHacia dentro es la OTAN para Espa\u00f1a tan temible como hacia fuera y m\u00e1s corruptora\u00bb. S\u00f3lo hay que reparar en lo que vino despu\u00e9s \u2013aunque ahora prolifere la amnesia y parezca de mal gusto recordarlo\u2013 para darse cuenta de hasta qu\u00e9 punto el augurio de Sacrist\u00e1n era acertado. Los a\u00f1os de gobierno del PSOE, el felipismo, representaron en lo fundamental una etapa de intensa corrupci\u00f3n econ\u00f3mica, ideol\u00f3gica y moral. Envuelta en la capa de la modernizaci\u00f3n supuso la puesta en marcha y el desarrollo de las pol\u00edticas neoliberales que hab\u00edan iniciado en sus pa\u00edses Reagan y Thatcher. Solchaga, la \u00ab<em>beautiful people<\/em>\u00bb y la cultura del pelotazo, el IBEX 35 y la Espa\u00f1a de los negocios, el inicio de la privatizaci\u00f3n de empresas p\u00fablicas, las ETT y la desregulaci\u00f3n laboral, los GAL, la implicaci\u00f3n en las guerras del Golfo o Yugoslavia, y c\u00f3mo no, la rev\u00e1lida de la corrupci\u00f3n estructural heredada del franquismo. Filesa, Ibercorp, Rold\u00e1n y tantos otros episodios ven\u00edan a demostrar la podredumbre y al tiempo la solidez de un bloque de poder politico-economico, blindado por el bipartidismo. El 15M le puso nombre a todo aquel entramado: r\u00e9gimen del 78.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n alertaba sobre lo que podr\u00eda ocasionar aquella \u00abviolentaci\u00f3n de unos cuantos millones de conciencias por procedimientos tortuosos, por \u00ablavado de cerebro\u00bb. En su opini\u00f3n, aquel enga\u00f1o manifiesto s\u00f3lo pod\u00eda \u00abacabar por corromper pol\u00edticamente a muchos y sumir a otros tantos en la inhibici\u00f3n\u00bb. La falsedad y el chantaje, el sentimiento de impotencia inoculado a la sociedad supondr\u00eda \u00abdesintegrar moralmente a los militantes de su propio partido y de ah\u00ed la gangrena se extender\u00eda a trav\u00e9s de la potente estela de arribistas que arrastra el PSOE, hasta sectores populares extensos\u00bb.<\/p>\n<p>La potente estela de arribistas, dec\u00eda Sacrist\u00e1n. Viendo lo que ocurre en nuestros d\u00edas, la proliferaci\u00f3n de \u00e1balos, cerdanes y montoros, la complicidad de todos los gobiernos europeos en el rearme y el genocidio en Palestina, y la irrupci\u00f3n de la extrema derecha, es inevitable preguntarse si esa expresi\u00f3n y los temores de Sacrist\u00e1n nos remiten s\u00f3lo al pasado.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 fue Sacrist\u00e1n desde tu punto de vista: pacifista o antimilitarista?<\/b><\/p>\n<p>No conozco en profundidad su posici\u00f3n ni los matices del debate que hubo en <i>m<\/i><i>ientras <\/i><i>t<\/i><i>anto <\/i>pero, hasta donde s\u00e9, considero que fue las dos cosas, pacifista y antimilitarista. Su vinculaci\u00f3n al movimiento anti-OTAN, su participaci\u00f3n en las campa\u00f1as por la desnuclearizaci\u00f3n y el desarme de Europa junto a Thompson, su apoyo a los primeros objetores de conciencia en Espa\u00f1a o la llamada a estudiar las estrategias gandhianas de desobediencia civil me parece que abonar\u00edan esa afirmaci\u00f3n. Ahora bien, como indicaba Juan Ram\u00f3n Capella, el suyo era un pacifismo \u00abproblem\u00e1tico\u00bb, no fundamentalista. En la conferencia que pronuncia en Sabadell en 1983, \u00abTradici\u00f3n marxista y nuevos problemas\u00bb, \u00e9l mismo da testimonio de la dificultad para cerrar algunos debates al respecto. En el guion de la conferencia escribe: \u00abProblemas particularmente arduos para una sincera lucha por la paz para marxistas radicales o revolucionarios\u00bb.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n mencionaba en aquella conferencia el ejemplo de El Salvador, hoy podr\u00edamos hablar de Palestina. Gandhi, nos recordaba Paco Fern\u00e1ndez Buey, no dej\u00f3 de observar que \u00abser honesto es todav\u00eda m\u00e1s importante que ser pac\u00edfico\u00bb. Me pregunto parafraseando a este otro gran fil\u00f3sofo marxista: \u00bfse puede ser hoy honesto negando el derecho del pueblo palestino a la resistencia, a defenderse del genocidio que quiere borrarlos del mapa utilizando todos los medios a su alcance?<\/p>\n<p><b>A prop\u00f3sito de Paco Fern\u00e1ndez Buey. \u00bfQu\u00e9 papel ha jugado su disc\u00edpulo y amigo en la difusi\u00f3n y conocimiento de la obra de Sacrist\u00e1n?<\/b><\/p>\n<p>Enorme, impagable. Jorge Riechmann dec\u00eda que el \u00abmarxismo abierto y autocr\u00edtico de Sacrist\u00e1n tuvo en Paco a su mejor disc\u00edpulo\u00bb. Pero Fern\u00e1ndez Buey, adem\u00e1s de disc\u00edpulo, es como Sacrist\u00e1n, otro maestro de verdad, el otro gran referente filos\u00f3fico del marxismo en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Su obra tiene una \u00edntima conexi\u00f3n con la de Sacrist\u00e1n, tanto en las tem\u00e1ticas preferentes como en su orientaci\u00f3n. El <i>Marx <\/i><i>(<\/i><i>sin ismos<\/i><i>)<\/i> de Fern\u00e1ndez Buey forma parte de la misma constelaci\u00f3n que \u00abel marxismo laico, para adultos\u00bb de Sacrist\u00e1n. La pol\u00edtica entendida como \u00e9tica de la colectividad formulada por el primero, casa con la cr\u00edtica a la politiquer\u00eda que hace el segundo. El inter\u00e9s de Paco por el indio metropolitano y Bartolom\u00e9 de las Casas est\u00e1 emparentado con el apego a las culturas amerindias de Manolo Sacrist\u00e1n. En los dos hay un af\u00e1n y una capacidad para aprehender los matices; en los dos hay tambi\u00e9n una preocupaci\u00f3n casi obsesiva por el m\u00e9todo, por unir ciencia y conciencia. Los dos comparten afinidades electivas (Gramsci, Luk\u00e1cs, Simone Weil o Brecht, entre otros) y tambi\u00e9n la brega incansable por abrir y ensanchar el di\u00e1logo con otras tradiciones emancipatorias.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Buey difundi\u00f3 la obra de su maestro con sus escritos y conferencias, pero tambi\u00e9n con su activa implicaci\u00f3n en las luchas sociales y pol\u00edticas. Como lo hacen los aut\u00e9nticos fil\u00f3sofos, con integridad moral, con el ejemplo de su vida. Defendiendo en la pr\u00e1ctica otra forma de hacer pol\u00edtica, ya fuera dentro del PSUC o en la IU de Julio Anguita, o bien en el terreno de \u00ablo prepol\u00edtico\u00bb, como le gustaba decir: batallando en un abanico muy amplio de movimientos sociales, que abarcar\u00eda desde la formaci\u00f3n del sindicato de estudiantes universitarios de Barcelona, el SDEUB, en su juventud a la participaci\u00f3n en el movimiento anti-globalizaci\u00f3n o el 15M al final de su vida.<\/p>\n<p>\u00abPara Manolo Sacrist\u00e1n lo de ser marxista era secundario. Manolo quer\u00eda considerarse fundamentalmente comunista. Yo tambi\u00e9n\u00bb.<b> <\/b>Esta frase de Paco Fern\u00e1ndez Buey, en la entrevista que le hizo Jaume Botey, define muy bien no s\u00f3lo la coincidencia de caminos o el afecto al maestro y amigo, sino adem\u00e1s la lealtad que ambos profesaban a \u00abla tradici\u00f3n cultural aut\u00f3noma de los de abajo\u00bb.<\/p>\n<p><b>\u00bfNo es sorprendente que un fil\u00f3sofo como Sacrist\u00e1n, un gran fil\u00f3sofo sin duda, fuera miembro del Comit\u00e9 Ejecutivo del PSUC? Si no ando errado, no hay muchos casos como el suyo.<\/b><\/p>\n<p>Pienso que es sorprendente s\u00f3lo hasta cierto punto. Ha habido grandes intelectuales como Gramsci, Rosa Luxemburgo o Luk\u00e1cs implicados en las luchas del movimiento comunista y en la primera l\u00ednea org\u00e1nica. En los a\u00f1os sesenta y setenta, el PSUC consigui\u00f3 ser un foco de imantaci\u00f3n para el mundo intelectual y la figura de Sacrist\u00e1n tiene mucho que ver con ello. Basta con reparar en la composici\u00f3n de la primera c\u00e9lula comunista que se constituy\u00f3 en la universidad de Barcelona en el a\u00f1o acad\u00e9mico 1956-1957, bajo la supervisi\u00f3n de Sacrist\u00e1n, que estaba integrada por Octavi Pellissa, Joaqu\u00edn Jord\u00e0, Luis Goytisolo y Salvador Giner. Vienen a la cabeza muchos nombres de intelectuales vinculados en ese per\u00edodo al PSUC que han tenido una gran influencia: Fontana, V\u00e1zquez Montalb\u00e1n, Alfonso Carlos Com\u00edn, Francesc Vicens, Sol\u00e9 Barber\u00e0, Sol\u00e9 Tura&#8230; Sacrist\u00e1n, como muchos de los mencionados, es un intelectual org\u00e1nico, gramsciano. Un tipo de intelectual que, como recordaba recientemente Giaime Pala, \u00abse adhiere a un proyecto de clase y que ayuda a la clase a darle conciencia de s\u00ed, homogeneidad pol\u00edtica, seguridad, fortaleza cultural, consistencia te\u00f3rica\u00bb. Sacrist\u00e1n fue un fil\u00f3sofo de la praxis, un intelectual al servicio de las clases populares y de los movimientos sociales emancipatorios. <i> <\/i><\/p>\n<p>Lo que creo que s\u00ed es sorprendente es el extraordinario trabajo de Sacrist\u00e1n, su contribuci\u00f3n a poner en pie una formidable herramienta de producci\u00f3n hegem\u00f3nica como fue el PSUC de aquel per\u00edodo. Pienso que la excepcionalidad de Sacrist\u00e1n reside en sus certeros an\u00e1lisis \u2013por ejemplo, en la previsi\u00f3n sobre las fatales consecuencias que acarrear\u00eda la invasi\u00f3n de Checoslovaquia\u2013, en su noci\u00f3n de comunismo sin m\u00edstica ni presuntuosidad cient\u00edfica o en la insistencia sobre la necesidad de crear una nueva cultura. Pero ser\u00e1 justamente todo eso y su forma de entender la hegemon\u00eda, el trabajo y la lucha con otros, lo que acabar\u00e1 llev\u00e1ndole primero a la dimisi\u00f3n de los \u00f3rganos de direcci\u00f3n y despu\u00e9s, a finales de los a\u00f1os setenta, al abandono de la militancia partidaria.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed es bastante ins\u00f3lito es su concepci\u00f3n de la militancia y tambi\u00e9n lo fue, por qu\u00e9 no decirlo, su forma de abandonar el partido, tan ajena al festival de los arrepentidos, que fue \u2013y sigue siendo\u2013 lo habitual. No iba de vaca sagrada; al rev\u00e9s, manten\u00eda la vara alta frente a los letratenientes y el corporativismo acad\u00e9mico, \u00abhu\u00eda del medro como de la peste\u00bb (Antoni Dom\u00e8nech) y \u00abno pod\u00eda soportar el oportunismo\u00bb (Fern\u00e1ndez Buey). Pero, sobre todo, fue muy cr\u00edtico con el politicismo y el burocratismo de la direcci\u00f3n del PSUC. Me parece muy elocuente la carta que dirige a Serradell, cuando dimite del comit\u00e9 ejecutivo del partido, en 1969: \u00ab<i>Se trata de los h\u00e1bitos adquiridos en el modo de dirigir. La direcci\u00f3n por ese n\u00facleo es un dominio mec\u00e1nico, superficial y ret\u00f3rico sobre hombres, nunca producci\u00f3n colectiva de pensamiento pol\u00edtico concreto, para el detalle de la lucha. Esa falsedad reduce la vida del partido al manejo de unas pocas palancas burocr\u00e1ticas<\/i>\u00bb. Politicismo, burocracia y ostracismo deber\u00edan rimar mal con comunismo. A pesar de todo, como recordaba Quim Sempere, Sacrist\u00e1n \u00abno hizo nunca de su ruptura, cada vez m\u00e1s profunda con el comunismo oficial, ning\u00fan motivo de vedetismo\u00bb. A\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de su maestro, Paco Fern\u00e1ndez Buey declaraba: \u00abSacrist\u00e1n ha sido uno de los poqu\u00edsimos pensadores valiosos de este pa\u00eds que sigui\u00f3 llam\u00e1ndose comunista hasta la muerte, a pesar de sus diferencias con el partido comunista. Y eso, en los tiempos que corren, se paga\u00bb.<\/p>\n<p><b>\u00bfTe sigue inspirando su figura, su obra, en tu militancia, en tu lucha?<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, creo que para muchos de quienes somos militantes de la izquierda revolucionaria o de los movimientos sociales, Sacrist\u00e1n es una figura de referencia inexcusable. Su pensamiento y su praxis es una fuente constante de inspiraci\u00f3n, una invitaci\u00f3n al estudio, al compromiso riguroso, a luchar en serio.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n, como t\u00fa has subrayado en diversas ocasiones, es un pensador poli\u00e9drico, que ha brillado en muchos campos y ha generado una riqu\u00edsima obra. Es un manantial que no se agota y del que pueden brotar m\u00faltiples ense\u00f1anzas y lecturas posibles. A m\u00ed lo primero que me atrae de su obra es el estilo, la impronta. Sacrist\u00e1n habla y escribe con una claridad y precisi\u00f3n asombrosas. Su met\u00f3dica, su ejercicio de la dial\u00e9ctica, la forma de combinar coyuntura y estructura, el saber de Perogrullo y el pensamiento filos\u00f3fico, te atrapan.<\/p>\n<p>Comparto plenamente tambi\u00e9n un af\u00e1n que \u00e9l persigue, el de intentar zafarse del activismo, pero sin levitar nunca de la realidad. El intelectual comunista, le dec\u00eda Sacrist\u00e1n a la direcci\u00f3n del PSUC, debe ser productor, no productivista. Paulo Freire, en su <i>Pedagog\u00eda del oprimido<\/i>, llamaba a superar tanto el activismo ciego como el verbalismo inoperante. Ese equilibrio fue tambi\u00e9n una obsesi\u00f3n para \u00e9l. Y creo que deber\u00eda serlo para cualquier militante. Praxis no es practiconer\u00eda ni pragmatismo rampl\u00f3n. La praxis creativa supone estudio individual y colectivo, entrar y salir, \u00abcompromiso activo, pero no \u00fanicamente activista, v\u00ednculo profundo pero abierto\u00bb, como se\u00f1ala Marina Garc\u00e9s recordando la respuesta de Joaquim Jord\u00e0, cuando le preguntaron c\u00f3mo hab\u00eda conseguido resistir tantos a\u00f1os haciendo cosas sin venderse, ni autodestruirse ni abandonar.<\/p>\n<p>Me parece primordial, y m\u00e1s en estos tiempos, la reivindicaci\u00f3n de la \u00e9tica y la cr\u00edtica de la politiquer\u00eda que hace Sacrist\u00e1n. Sin honestidad y sin \u00abvoluntad de modestia\u00bb \u2013virtudes tan estimadas en la tradici\u00f3n obrera\u2013 es imposible construir pr\u00e1cticas pol\u00edticas de izquierda.<\/p>\n<p>El marxismo heterodoxo de Sacrist\u00e1n es hoy uno de los veneros en los que puede fundarse la renovaci\u00f3n del proyecto revolucionario. Un marxismo leal a la tradici\u00f3n comunista, pero al mismo tiempo sin miedo a mezclarse, abierto al di\u00e1logo con otras tradiciones emancipatorias, como el anarquismo o la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Sacrist\u00e1n contribuy\u00f3 a que muchos nos cur\u00e1semos \u2013espero que para mucho tiempo\u2013 de lo que represent\u00f3 el eurocomunismo, una forma de nueva socialdemocracia que, con distintos ropajes, tiende a reproducirse con facilidad asombrosa, especialmente entre quienes viven la pol\u00edtica como electoralismo permanente y olvidan la centralidad de la lucha de clases.<\/p>\n<p>Renovar el proyecto revolucionario y poner en pie nuevas formas de hacer pol\u00edtica, de democracia de base; unir ecologismo, feminismo y movimiento obrero. Esos son algunos de los caminos que sugiere la trayectoria intelectual y pol\u00edtica de Sacrist\u00e1n con los que me siento m\u00e1s identificado. Pero me gustar\u00eda subrayar otra idea fundamental, que estuvo muy presente en toda la vida del fil\u00f3sofo, y que considero especialmente urgente hoy: la necesidad de una cultura de resistencia.<\/p>\n<p>En la carta que env\u00eda Sacrist\u00e1n el 24 de agosto de 1985, tres d\u00edas antes de su muerte, a F\u00e9lix Novales, que se encuentra preso en Soria, lo expresa de forma conmovedora: \u00ab<i>Una cosa es la realidad y otra la mierda, que es s\u00f3lo una parte de la realidad, compuesta, precisamente, por los que aceptan la realidad moralmente, no s\u00f3lo intelectualmente<\/i>\u00bb. Sacrist\u00e1n sal\u00eda al paso de la apelaci\u00f3n al \u00abrealismo pol\u00edtico\u00bb, tan habitual en la izquierda durante la transici\u00f3n y en las d\u00e9cadas siguientes. El historiador Juan Andrade nos recuerda el apego de Sacrist\u00e1n a tres personajes, Antonio Gramsci, Ger\u00f3nimo y Ulrike Meinhof, sobre los que escribi\u00f3 en esos a\u00f1os. En su empat\u00eda con ellos se revelaba la l\u00facida conciencia de la derrota, pero al mismo tiempo la afirmaci\u00f3n indoblegable de resistencia. Sacrist\u00e1n, se\u00f1ala Andrade, \u00abpens\u00f3 y milit\u00f3 en la transici\u00f3n, pero lo hizo m\u00e1s all\u00e1 de un proceso de cuyas tentaciones de asimilaci\u00f3n logr\u00f3 zafarse. Lo hizo a costa de transitar por caminos perif\u00e9ricos, que, con el tiempo, se revelaron de mayor recorrido\u00bb.<\/p>\n<p>Una cosa es la realidad y otra la mierda. No doblar la rodilla frente a la realpolitik. No adaptarse al \u00abesto es lo que hay\u00bb con el que todos los d\u00edas nos salmodian los poderosos. No sacrificar los principios en los altares del oportunismo o en el mercado de las prebendas. Construir con otros, con paciencia y con generosidad, poner en pie otra vez la esperanza, el horizonte de la revoluci\u00f3n. Esa es la tarea.<\/p>\n<p><b>Es<\/b><b>tamos recordando el primer centenario de su nacimiento. \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merecen los actos que se est\u00e1n organizando?<\/b><\/p>\n<p>En primer lugar me gustar\u00eda reconocer el extraordinario esfuerzo que est\u00e1is haciendo personas como Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, Miguel Manzanera, V\u00edctor R\u00edos o t\u00fa mismo. Una entrega en la recuperaci\u00f3n y divulgaci\u00f3n del legado de Sacrist\u00e1n que, en tu caso, es constante e incansable desde hace d\u00e9cadas. La implicaci\u00f3n de Espai Marx y de la Fundaci\u00f3n de Investigaciones Marxistas me parecen tambi\u00e9n dignas de elogio.<\/p>\n<p>Dicho esto, creo que habr\u00eda que darle vueltas a la necesidad de extender esa recuperaci\u00f3n de Sacrist\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de los espacios acad\u00e9micos o partidarios. \u00abNo hay institucionalizaci\u00f3n que no suponga tambi\u00e9n unos l\u00edmites a la iniciativa\u00bb, recordaba Carlos Piera, en su aportaci\u00f3n a <i>El legado de un maestro<\/i> en 2005, cuando se cumpl\u00eda el veinte aniversario del fallecimiento del fil\u00f3sofo. Sacrist\u00e1n fue un pensador revolucionario, disidente, al\u00e9rgico a la casta acad\u00e9mica y a los profesionales en la reapropiaci\u00f3n \u2013a posteriori\u2013 de insumisos. \u00c9l se burlaba del Marx de los acad\u00e9micos, \u00abel Marx tema-de-oposiciones\u00bb. Sacrist\u00e1n es tambi\u00e9n un bocado muy jugoso y resulta muy tentador convertirlo en mercanc\u00eda cultural o en herramienta de sublimaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 llegue el d\u00eda en el que se hable del legado de Sacrist\u00e1n en jornadas del movimiento ecologista, en los clubes de lectura de las bibliotecas p\u00fablicas, en las reuniones de los estudiantes universitarios o en las asambleas del movimiento obrero.<\/p>\n<p><b>\u00bfQuieres a\u00f1adir algo m\u00e1s?<\/b><\/p>\n<p>Darte las gracias, Salvador. Por tu tes\u00f3n y por tu generosidad.<\/p>\n<p><b>Gracias a ti, querido y admirado amigo y compa\u00f1ero. <\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abAlgunas de las ideas genuinas de Sacrist\u00e1n ya se han convertido en \u201ccoplas populares\u201d\u00a0de las que nadie recuerda el autor\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18461,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[2198],"class_list":["post-18460","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18460","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18460"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18464,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18460\/revisions\/18464"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}