{"id":18533,"date":"2025-09-30T05:00:37","date_gmt":"2025-09-30T04:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18533"},"modified":"2025-09-29T20:07:13","modified_gmt":"2025-09-29T19:07:13","slug":"entrevista-a-guillermo-lusa-monforte-sobre-manuel-sacristan-luzon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18533","title":{"rendered":"Entrevista a Guillermo Lusa Monforte sobre Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab<b>Como todos aquellos que tuvimos la oportunidad de conocer a Manuel Sacrist\u00e1n, estoy convencido de que por encima del indudable valor de sus aportaciones te\u00f3ricas prevalecer\u00e1 el recuerdo de su actitud vital, de su postura personal ante las injusticias, de su insobornable rectitud, de su generosidad a la hora de prestar su colaboraci\u00f3n en actividades culturales y pol\u00edticas.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Profesor jubilado de la Universitat Polit\u00e8cnica de Catalunya, Guillermo Lusa Monforte ha compartido luchas y objetivos con el autor de <i>Panfletos y Materiales. <\/i>Activista antifranquista durante sus etapas estudiantil y como profesor universitario, fue miembro de la Comisi\u00f3n Negociadora estatal durante la gran huelga de PNN contra el ministerio franquista, desarrollada en la primavera de 1975. A partir de 1977 fue, durante muchos a\u00f1os, el responsable de CCOO en las universidades de Catalunya. Fue el principal introductor en la UPC de los estudios, ense\u00f1anzas e investigaciones sobre historia de la ciencia y de la ingenier\u00eda. Tambi\u00e9n fue el fundador y primer presidente de la Associaci\u00f3 Sabadell per la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p><b>Conociste personalmente a Manuel Sacrist\u00e1n. \u00bfNos explicas c\u00f3mo fueron vuestros primeros encuentros? <\/b><\/p>\n<p>Yo llegu\u00e9 a Barcelona en octubre de 1964, sancionado por el Ministerio de Educaci\u00f3n franquista por haber participado en la 2\u00aa Asamblea Libre en la Universidad de Madrid, celebrada durante el encierro que se produjo en el viejo recinto de la calle de San Bernardo en marzo de 1964, como protesta por haber sido prohibida la celebraci\u00f3n de una conferencia de Tierno Galv\u00e1n, acto que formaba parte de la Semana de Renovaci\u00f3n Universitaria organizada por la clandestina FUDE (Federaci\u00f3n Universitaria Democr\u00e1tica Espa\u00f1ola). Castigado con la p\u00e9rdida de curso (yo hac\u00eda tercer curso de Ingenier\u00eda Industrial en la Escuela de Madrid), con la p\u00e9rdida de becas y con la prohibici\u00f3n de seguir estudiando en el distrito universitario de Madrid, muy pronto los contactos de la clandestinidad me vincularon a la organizaci\u00f3n universitaria del PSUC, ya que yo hab\u00eda ingresado en el PCE durante el oto\u00f1o del curso 1963-1964. Aunque no trat\u00e9 personalmente con \u00e9l durante mi \u00e9poca estudiantil barcelonesa (1964-1967), supe entonces de la existencia de un prestigioso profesor comunista, Manuel Sacrist\u00e1n (MSL), a quien pude conocer asistiendo a alguna de sus memorables y multitudinarias conferencias p\u00fablicas a las que, en particular, asist\u00edamos los estudiantes del PSUC, para arroparle y \u2013sobre todo\u2013 para aprender de sus palabras.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, a partir de 1971, cuando yo ya era profesor de la Escuela de Ingenier\u00eda Industrial de Barcelona (ETSEIB), me integr\u00e9 en la Coordinadora de PNN (profesores no numerarios) del distrito de Barcelona, en la que particip\u00e1bamos profesores de las tres universidades entonces existentes en el distrito, la UB, la UAB y la UPC (entonces llamada UPB). En esa Coordinadora conoc\u00ed y trat\u00e9 a Giulia Adinolfi. En las discusiones pol\u00edticas que se produc\u00edan en el seno de ese grupo de profesores, tanto ella como Paco Fern\u00e1ndez Buey y yo mismo form\u00e1bamos parte del sector m\u00e1s radical e izquierdista de ese organismo unitario de direcci\u00f3n del movimiento de profesores.<\/p>\n<p>Seguramente ser\u00eda en 1974, cuando yo estaba realizando mi tesis doctoral (la primera de car\u00e1cter hist\u00f3rico que se ley\u00f3 en la UPB, \u00abLas matem\u00e1ticas y la ingenier\u00eda industrial, 1850-1975\u00bb), cuando telefone\u00e9 a Manuel Sacrist\u00e1n para concertar una entrevista con \u00e9l, entrevista que tuvo lugar casi inmediatamente. Yo quer\u00eda exponerle el objetivo de mi tesis (estudiar la evoluci\u00f3n de los contenidos y metodolog\u00eda de la ense\u00f1anza de las matem\u00e1ticas para la ingenier\u00eda industrial, a la luz de las evoluciones y de las interacciones entre ambas ramas del saber), y que me orientase respecto a algunos de mis prop\u00f3sitos. El tema que yo hab\u00eda elegido le pareci\u00f3 muy interesante, y me dio algunos consejos que con toda seguridad mejoraron mis planteamientos (as\u00ed lo reconoc\u00ed en el pre\u00e1mbulo de mi tesis).<\/p>\n<p>Volv\u00ed a tratar con Sacrist\u00e1n a finales de 1976. El director de la ETSEIB, Francesc Compta, me hab\u00eda encargado que organizase algunas actividades culturales para conmemorar el 125 aniversario de la creaci\u00f3n de la Escuela, en 1851. Constituimos una peque\u00f1a comisi\u00f3n <i>ad hoc<\/i>, en la que figuraba mi compa\u00f1ero y amigo Albert Corominas. El plato fuerte de esa conmemoraci\u00f3n lo constitu\u00eda la celebraci\u00f3n de unas <i>Jornadas de Historia y Filosof\u00eda de las Ciencias y de las T\u00e9cnicas<\/i>, que tuvieron lugar en la Escuela de Ingenier\u00eda Industrial durante los d\u00edas 3, 4 y 5 de diciembre de 1976. Sacrist\u00e1n y Jacobo Mu\u00f1oz nos ayudaron a Corominas y a m\u00ed a dise\u00f1ar el contenido de esas jornadas, y sobre todo nos proporcionaron nombres y contactos de bastantes de las personas que se convertir\u00edan en conferenciantes.<\/p>\n<p>En las Jornadas participaron historiadores (Jos\u00e9 M. L\u00f3pez Pi\u00f1ero, Ramon Garrabou, Felip Cid), ingenieros (Daniel Lacalle, Eugenio Triana, Pere Narbona), otros profesionales (el soci\u00f3logo Jes\u00fas Marcos y los cient\u00edficos Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9, Montse Pons\u00e0 y Llu\u00efsa Camon) y algunos de los j\u00f3venes fil\u00f3sofos de la ciencia m\u00e1s interesantes de aquel momento (Javier Muguerza, Jes\u00fas Moster\u00edn, Jacobo Mu\u00f1oz, Miguel \u00c1ngel Quintanilla), que presentaron a un p\u00fablico mayoritariamente estudiantil el desarrollo hist\u00f3rico de la filosof\u00eda de la ciencia, as\u00ed como sus principales problemas contempor\u00e1neos (la crisis de la filosof\u00eda anal\u00edtica de la ciencia, la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica, el impacto de la obra de Kuhn, etc.). En este contexto se produjo la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n, titulada \u00abDe la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia\u00bb, conferencia en la que yo tuve el honor de actuar de presentador.<\/p>\n<p>En otro lugar he explicado ampliamente el contenido de esta conferencia<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>, por lo que me voy a limitar a mencionar una de las principales aportaciones novedosas de la exposici\u00f3n que hizo MSL, que present\u00f3 por vez primera en esta conferencia en la Escuela de Ingenier\u00eda Industrial: su propuesta de replanteamiento de la <i>contradicci\u00f3n fundamental<\/i>, es decir, la que enfrenta el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producci\u00f3n. El marxismo del siglo XIX, tan progresista desde el punto de vista industrialista como el pensamiento burgu\u00e9s, al entender el cambio revolucionario como fruto de la presi\u00f3n de esas fuerzas productivas en crecimiento y desarrollo contra el freno de las relaciones de producci\u00f3n, lleva impl\u00edcita una valoraci\u00f3n positiva y aproblem\u00e1tica de las fuerzas productivas y, entre ellas, de la ciencia moderna, de la ciencia-t\u00e9cnica. Para Sacrist\u00e1n, este esquema es cuanto menos, <i>inactual<\/i>. Porque cuando Marx hablaba de fuerzas productivas no pod\u00eda ni imaginar las fuerzas productivas existentes hoy, ni las consecuencias que podr\u00edan derivarse de su utilizaci\u00f3n, tanto en lo referente al peligro b\u00e9lico de destrucci\u00f3n masiva como al deterioro del medio natural y al agotamiento energ\u00e9tico. Para reformular esta contradicci\u00f3n fundamental, Sacrist\u00e1n se pronunciaba por un <i>antiprogresismo socialista<\/i>, que ya estaba presente en el propio Marx cuando en los <i>Grundrisse<\/i> (1857) hab\u00eda hecho notar que en el capitalismo las fuerzas productivas son al mismo tiempo e inevitablemente fuerzas destructivas. Sacrist\u00e1n propone una moratoria en el crecimiento, pero despu\u00e9s de un previo cambio revolucionario social, pues las condiciones materiales de la poblaci\u00f3n se estancar\u00edan, y un tal cambio s\u00f3lo ser\u00eda posible de dos modos: o lo impone una tiran\u00eda integral (hip\u00f3tesis de Harich) o lo impone una libertad y una igualdad radicales, es decir, una sociedad verdaderamente comunitaria. En este per\u00edodo deber\u00eda existir una primac\u00eda de la igualdad sobre cualquier otro valor social: el sacrificio s\u00f3lo es sostenible socialmente si est\u00e1 garantizada una igualdad radical.<\/p>\n<p>Ni que decir tiene que el p\u00fablico qued\u00f3 impresionado por las consecuencias de las cargas de profundidad que afectaban a algunos de los presupuestos m\u00e1s s\u00f3lidos de la tradici\u00f3n marxista en la que se insertaba el pensamiento de Sacrist\u00e1n, y sobre todo \u2013t\u00e9ngase en cuenta que hab\u00eda un grupo numeroso de ingenieros y de estudiantes de ingenier\u00eda\u2013 por su propuesta de moratoria cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica. Espa\u00f1a, en su conjunto, apenas acababa de convertirse en un pa\u00eds plenamente industrializado en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1960, acababa de sufrir una desaceleraci\u00f3n y un sobresalto con la crisis petrol\u00edfera de 1973, y ahora Sacrist\u00e1n propon\u00eda detener el proceso industrializador, el <i>progreso<\/i>, en definitiva, para reflexionar sobre la situaci\u00f3n. Solo nuestra confianza en Sacrist\u00e1n, en sus profundos conocimientos, en sus prop\u00f3sitos de transformaci\u00f3n del mundo y, en definitiva, en su ejemplo moral, nos hicieron reflexionar sobre lo escuchado durante los siguientes meses, y muchos de nosotros proseguimos con \u00e9l y con su n\u00facleo m\u00e1s pr\u00f3ximo el camino pol\u00edtico que emprendi\u00f3 durante su \u00faltima etapa.<\/p>\n<p>Pocos a\u00f1os despu\u00e9s fue cuando coincid\u00ed con Manuel Sacrist\u00e1n y con Giulia Adinolfi en la creaci\u00f3n del Sindicato de Ense\u00f1anza de CCOO, en 1977-1978. Como es bien sabido, esta creaci\u00f3n vino precedida de un fuerte debate, en el seno de la vanguardia del movimiento de profesores, pero tambi\u00e9n en el interior de la organizaci\u00f3n universitaria del PSUC, acerca de la disyuntiva existente entre potenciar un sindicato aut\u00f3nomo e unitario en el sector, o apoyar la sindicaci\u00f3n en el seno de CCOO. En estos debates era mayoritaria en la direcci\u00f3n del PSUC la opini\u00f3n de apoyar la consolidaci\u00f3n de un sindicato aut\u00f3nomo, independiente de los sindicatos de clase. Por el contrario, Sacrist\u00e1n defendi\u00f3 la integraci\u00f3n de los ense\u00f1antes en las CCOO, en un texto que tuvo una fuerte influencia y que decidi\u00f3 la posici\u00f3n de los \u00faltimos indecisos: \u00abUna cuesti\u00f3n mal planteada\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>. El pronunciamiento de Sacrist\u00e1n por la afiliaci\u00f3n inmediata a CCOO fue decisivo para la creaci\u00f3n, consolidaci\u00f3n y crecimiento de las CCOO en el conjunto de los trabajadores de la ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Mi siguiente encuentro con MSL tuvo lugar en 1983. Un grupo de comunistas situados a la izquierda del PSUC, ciudadanos de Sabadell, organizamos unas jornadas de conmemoraci\u00f3n del centenario del fallecimiento de Karl Marx. Configuramos un programa muy ambicioso, en el que entre otras cosas incluimos conferencias de Sacrist\u00e1n y de Ernest Mandel. Sacrist\u00e1n entonces estaba en M\u00e9xico, y hasta all\u00ed le llamamos por tel\u00e9fono, con tiempo, para invitarle. Acept\u00f3 nuestra propuesta, y el 3 de noviembre de 1983 pronunci\u00f3 una conferencia en Sabadell que congreg\u00f3 al mayor n\u00famero de asistentes a un acto semejante en muchos a\u00f1os. La conferencia (titulada \u00abTradici\u00f3n marxista y nuevos problemas\u00bb) est\u00e1 conservada en un v\u00eddeo de no muy buena calidad (registrada originalmente en formato Beta, fue pasada a VHS y finalmente a mp4 o similar), pero a\u00fan puede verse y escucharse con provecho<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>. En esta conferencia fue cuando Sacrist\u00e1n integr\u00f3 en el patrimonio intelectual esencial del marxismo los conceptos entonces en fase eclosionante de pacifismo, feminismo y ecologismo. Sacrist\u00e1n estaba convencido de que hab\u00eda problemas no considerados o mal resueltos por el marxismo tradicional, y que nuestro deber era considerarlos y resolverlos coherentemente.<\/p>\n<p>Aquella memorable sesi\u00f3n del 3-11-1983, en la que tuve el honor de hacer las labores de presentador, fue la \u00faltima ocasi\u00f3n en la que vi a Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><b>Much\u00edsimas gracias por tu detallada respuesta. Se ha dicho en ocasiones que el pr\u00f3logo que escribi\u00f3 para la edici\u00f3n de 1964 del <\/b><i><b>Anti-D\u00fchring<\/b><\/i><b>, por \u00e9l mismo traducido, ha sido un texto clave para la introducci\u00f3n al marxismo de muchos ciudadanos, universitarios o no. \u00bfFue tu caso? \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece a d\u00eda de hoy \u00abLa tarea de Engels en el <\/b><i><b>Anti-D\u00fchring<\/b><\/i><b>\u00bb?<\/b><\/p>\n<p>Yo no conoc\u00ed el m\u00edtico pr\u00f3logo de MSL al <i>Anti-D\u00fchring<\/i> hasta much\u00edsimos a\u00f1os despu\u00e9s. Yo ten\u00eda (y estudi\u00e9) en los a\u00f1os 1960 un ejemplar del<i> Anti-D\u00fchring<\/i> en la versi\u00f3n francesa de las \u00c9ditions Sociales. Por cierto \u2013y abro un par\u00e9ntesis que desear\u00eda no demasiado largo, pero que quiero contarlo porque es representativo de nuestras carencias te\u00f3ricas en aquellos a\u00f1os\u2013 en 1965 yo estaba comisionado por la direcci\u00f3n estudiantil del PSUC para impartir unos cursos te\u00f3ricos de marxismo a un peque\u00f1o grupo de miembros del AUE (Agrupaci\u00f3 Universit\u00e0ria d\u2019Esquerres), entidad \u00abintermedia\u00bb en la que recalaban los estudiantes progresistas pr\u00f3ximos a nuestro partido, y en la que (sobre el papel) los diversos partidos clandestinos de izquierdas expon\u00edan sus propuestas a los aspirantes a un mayor compromiso. En la pr\u00e1ctica, seg\u00fan me contaron despu\u00e9s algunos compa\u00f1eros m\u00e1s enterados que yo, aquello era una especie de escuela inici\u00e1tica que desembocaba \u00fanicamente en la entrada al PSUC. Yo fui, pues, comisionado, para exponer durante unas cuantas sesiones un cursillo acelerado de marxismo. He de decir que mi trabajo fue coronado por el \u00e9xito, pues la mayor parte de los asistentes acab\u00f3 ingresando en el partido. \u00bfCu\u00e1l era el bagaje te\u00f3rico y bibliogr\u00e1fico que sustentaba \u00abmis clases\u00bb de marxismo? El libro fundamental eran los <em>Principes fondamentaux de philosophie<\/em>, de Georges Politzer, en la versi\u00f3n de dos profesores del PCF, Guy Besse y Maurice Caveing, libro fuertemente cargado del aroma estalinista propio del a\u00f1o de edici\u00f3n (1954)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>. Los otros libros de apoyo eran los pocos que yo hab\u00eda podido ir agenci\u00e1ndome burlando la censura de la \u00e9poca: el mencionado <i>Anti-D\u00fchring<\/i> de Engels, la <i>Dial\u00e9ctique de la nature<\/i> del mismo autor (tambi\u00e9n en \u00c9ditions Sociales), <i>Le marxisme<\/i> de Henri Lefebvre (en la colecci\u00f3n \u00abQue sais-je?\u00bb), los dos tomos de las Obras Escogidas de Marx-Engels, los tres tomos de las Obras Escogidas de Lenin, y poco m\u00e1s. Cuando muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde pude leer el famoso pr\u00f3logo de Sacrist\u00e1n, qued\u00e9 impresionado por sus argumentaciones, que no s\u00e9 si hubiesen sido comprendidas del todo por el ingenuo y animoso estudiante que yo era en 1965. El pr\u00f3logo de MSL critica severamente aspectos fundamentales del libro de Engels (sin encarnizamiento), y por supuesto que hubiese sido a\u00fan m\u00e1s implacable con las pretensiones explicativas del manual de Politzer revisado por los dos profesores del PCF.<\/p>\n<p>Hoy, 60 a\u00f1os m\u00e1s tarde, con todo lo que ha llovido (y con todo con lo que hemos podido leer), estoy convencido de que las sutiles observaciones del pr\u00f3logo de MSL \u2013que t\u00fa has valorado adecuadamente en tu introducci\u00f3n a la edici\u00f3n del Club de Amigos de la UNESCO de Madrid\u2013 hubiesen podido contribuir a hacer menos tajante, m\u00e1s dubitativa, menos dogm\u00e1tica, la alegre e impetuosa presentaci\u00f3n que yo hac\u00eda de lo que yo entend\u00eda en 1965 como bases filos\u00f3ficas del marxismo.<\/p>\n<p><b>Ese mismo a\u00f1o, como recuerdas, public\u00f3 <\/b><i><b>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal.<\/b><\/i><b> \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece esta aportaci\u00f3n suya al \u00e1mbito de la l\u00f3gica y su filosof\u00eda en Espa\u00f1a?<\/b><\/p>\n<p>He de confesar que en su momento \u2013o sea en los a\u00f1os 1960\u2013 no tuve noticia de la publicaci\u00f3n de este libro (lo examin\u00e9 a\u00f1os despu\u00e9s, ya en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1980). Yo entonces estaba seducido por lo que cre\u00ed \u00abotra l\u00f3gica\u00bb, la que expon\u00eda el fil\u00f3sofo marxista mexicano Eli de Gortari en su <i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica dial\u00e9ctica, <\/i>y que m\u00e1s tarde complement\u00e9 con la <i>Logique formelle, logique dialectique<\/i> de Henri Lefebvre<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. Seguramente influido por los manuales de marxismo que he mencionado, yo consideraba entonces a la l\u00f3gica formal, aristot\u00e9lica, como un paso importante en su momento hist\u00f3rico, pero absolutamente conclusa, cerrada y superada, incapaz de abordar los problemas te\u00f3ricos abiertos tras la aparici\u00f3n del marxismo.<\/p>\n<p>No puedo, por lo tanto, responder a tu pregunta, sino aceptar la opini\u00f3n generalizada \u2013tal como lo expresa, por ejemplo, Jes\u00fas Moster\u00edn en su pr\u00f3logo a <i>L\u00f3gica elemental<\/i> de Sacrist\u00e1n editada en 1996 por la editorial Vicens Vives\u2013 de que <i>Introducci\u00f3n a la L\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal<\/i> \u00abes el primer libro de texto satisfactorio de L\u00f3gica publicado originalmente en Espa\u00f1a\u00bb. Examinado ahora ese libro, a m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de su aparici\u00f3n, pienso que es muy posible que el conocimiento y el dominio de algunos de sus cap\u00edtulos sin duda hubiesen enriquecido mis clases de C\u00e1lculo infinitesimal&#8230;<\/p>\n<p><b>Le\u00eddo desde ahora, 60 a\u00f1os m\u00e1s tarde, \u00bfqu\u00e9 opinas del manifiesto \u00abPor una universidad democr\u00e1tica\u00bb, el texto que Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 con ocasi\u00f3n de la formaci\u00f3n del SDEUB (Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad de Barcelona)? Por cierto, \u00bfestuviste en la formaci\u00f3n del sindicato?<\/b><\/p>\n<p>El manifiesto \u00abPor una universidad democr\u00e1tica\u00bb se convirti\u00f3 en el programa b\u00e1sico del movimiento estudiantil de los a\u00f1os 1960 e incluso del movimiento de PNN de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1970. Como formulaste esta misma pregunta a Albert Corominas en la entrevista que publicaste hace unas semanas, no puedo sino corroborar lo que all\u00ed dec\u00eda mi compa\u00f1ero. El manifiesto por supuesto que es beligerante con la universidad falangista y nacionalcat\u00f3lica dise\u00f1ada en la Ley de Ordenaci\u00f3n Universitaria de 1943, pero esta universidad estaba dando sus \u00faltimas boqueadas en la segunda mitad de los a\u00f1os 1960, por lo que Sacrist\u00e1n elige como antagonista de nuestra deseada universidad democr\u00e1tica a la universidad tecnocr\u00e1tica, especializada, \u00abuna instituci\u00f3n de puro rendimiento t\u00e9cnico, indigna del nombre de Universidad, al perder todo horizonte cultural, moral, ideal y pol\u00edtico\u00bb. Esta universidad a\u00fan tardar\u00eda unos a\u00f1os en ser hegem\u00f3nica, de hecho \u2013y esto es una opini\u00f3n personal m\u00eda\u2013 la universidad tecnocr\u00e1tica que Sacrist\u00e1n combate en 1966 se parece mucho a la dise\u00f1ada en 1983 por la LRU del PSOE, por m\u00e1s que su pre\u00e1mbulo parezca sintonizar con los anhelos del movimiento universitario de los a\u00f1os 1960. Esta frustraci\u00f3n, producto del desenlace de la Transici\u00f3n pol\u00edtica, es la que sigue dotando de actualidad al viejo texto de 1966.<\/p>\n<p>En cuanto a la segunda parte de tu pregunta, yo no estuve presente en el acto fundacional del SDEUB en marzo de 1966, pero s\u00ed que estuve muy activo aquellos d\u00edas. Como ya te he dicho, yo llegu\u00e9 a Barcelona sancionado de la Universidad de Madrid, y me matricul\u00e9 del tercer curso (que de hecho era el 5\u00ba de la carrera, de los siete de los que constaba nuestro plan de estudios) en la Escuela de Ingenier\u00eda Industrial. La promoci\u00f3n a la que yo me incorpor\u00e9 llevaba cohesion\u00e1ndose durante algunos a\u00f1os, por lo que las cosas ya estaban claras en cuanto a las afinidades pol\u00edticas de los estudiantes. Yo me relacion\u00e9 sobre todo, adem\u00e1s de con los camaradas de la numerosa c\u00e9lula del PSUC en la Escuela de Ingenier\u00eda, con los estudiantes progresistas, que formaban parte del \u00abInteruniversitario\u00bb (el \u00abInter\u00bb), movimiento en cierto modo hom\u00f3logo de la FUDE madrile\u00f1a en la que yo hab\u00eda militado. No conoc\u00eda por tanto a la totalidad de mis condisc\u00edpulos (ni ellos me conoc\u00edan demasiado a m\u00ed), por lo que no opt\u00e9 a la condici\u00f3n de delegado estudiantil. Digo esto porque los asistentes a la reuni\u00f3n constituyente del SDEUB eran exclusivamente los delegados que hab\u00edan sido elegidos unas semanas antes, en unas elecciones organizadas por los estudiantes antifranquistas al margen de las que (con muy escaso \u00e9xito) convocaron las oficiales APEs (Asociaciones Profesionales de Estudiantes), inventadas por el r\u00e9gimen tras el desmoronamiento del SEU (Sindicato Espa\u00f1ol Universitario, falangista, de afiliaci\u00f3n obligatoria). Sin embargo, a pesar de mi ausencia del hist\u00f3rico c\u00f3nclave, tuve una actividad intensa durante los d\u00edas del encierro. Como todo el Comit\u00e9 de Estudiantes del PSUC estaba sitiado dentro del convento de los capuchinos, uno de sus integrantes (Pau Verri\u00e9) se fug\u00f3 del convento, y puso en marcha un Comit\u00e9 interino, que deb\u00eda suplir la ausencia del Comit\u00e9 titular. Yo form\u00e9 parte de ese Comit\u00e9 interino, que solamente se reuni\u00f3 en una ocasi\u00f3n (que yo recuerde), para planificar las movilizaciones del estudiantado en apoyo de los encerrados. El encierro acab\u00f3 muy pronto (con las implicaciones bien conocidas de sanciones), y mi labor como dirigente estudiantil fue por lo tanto muy ef\u00edmera.<\/p>\n<p><b>El a\u00f1o anterior, 1965, Sacrist\u00e1n fue expulsado de la Facultad de Pol\u00edticas, Econ\u00f3micas y Empresariales de la UB. \u00bfQu\u00e9 recuerdas de todo aquello?<\/b><\/p>\n<p>En todas las plataformas reivindicativas estudiantiles formuladas a partir de 1965, y despu\u00e9s en las del profesorado no numerario en los primeros a\u00f1os 1970, figur\u00f3 la reivindicaci\u00f3n de la anulaci\u00f3n de la sanci\u00f3n contra Sacrist\u00e1n (aunque formalmente se trataba de una no renovaci\u00f3n del contrato, estaba bien claro que se trataba de una represalia pol\u00edtica). Cuando a ra\u00edz del acto constituyente de 1966 fueron sancionados unos cuantos profesores no numerarios que hab\u00edan apoyado a los estudiantes, nuestras reivindicaciones tambi\u00e9n incluyeron la anulaci\u00f3n de estas sanciones, junto con la de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Sobre la cuesti\u00f3n de la expulsi\u00f3n de Sacrist\u00e1n tambi\u00e9n recuerdo las vicisitudes por las que atraves\u00f3 el profesor que se prest\u00f3 a sustituirle (el te\u00f3logo tomista Francisco Canals), pero creo que esto ya lo ha contado Albert Corominas, y a ello me remito.<\/p>\n<p><b>Como en tu caso, Sacrist\u00e1n form\u00f3 parte del movimiento de los PNNs, de los profesores no numerarios. \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merecen sus aportaciones en esta larga lucha?<\/b><\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n no particip\u00f3 en ninguna de las reuniones de la coordinadora de distrito en las que yo estuve presente, ya que en esa \u00e9poca no formaba parte del profesorado universitario (hab\u00eda sido excluido en 1965); s\u00ed que asist\u00eda, por el contrario, Giulia Adinolfi, de modo que puede suponerse que Sacrist\u00e1n estaba al tanto de lo que all\u00ed se debat\u00eda y se propon\u00eda. Pero s\u00ed que MSL nos ha dejado un par de trabajos valiosos acerca de los problemas y de las inquietudes de este colectivo. El primero es, sin duda, el documento \u00abPrimera Conferencia de los profesores comunistas de las universidades espa\u00f1olas\u00bb (editado por el PSUC, fechado en mayo de 1973)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>. Fruto del debate colectivo que se suscit\u00f3 en una reuni\u00f3n en Montserrat, el texto fue redactado por MSL, y en \u00e9l se analiza c\u00f3mo se traslada al \u00e1mbito universitario la contradicci\u00f3n fundamental que se daba en el capitalismo imperialista del \u00faltimo cuarto del siglo XX entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>El otro documento valioso dedicado por MSL a las reivindicaciones de los PNN fue su pr\u00f3logo al libro <i>La agon\u00eda de la universidad franquista<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>, titulado \u00abSobre el sentido de la reivindicaci\u00f3n laboral de los PNN de universidad\u00bb. En su escrito, MSL se asombra de que a pesar de ser la universidad \u00abun medio burgu\u00e9s y peque\u00f1o-burgu\u00e9s, afectado por problemas sustancialmente burgueses, la hegemon\u00eda (en sentido gramsciano) corresponde a universitarios de izquierda, incluso mayoritariamente socialistas\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>. Sacrist\u00e1n se descubre ante el hecho de que este sector hegem\u00f3nico en el movimiento universitario haya sido capaz de proponer unos objetivos intermedios planteables con verosimilitud en el seno del aparato de ense\u00f1anza capitalista, pero que inclu\u00edan elementos que rebasaban ese horizonte capitalista: la reivindicaci\u00f3n de contrataci\u00f3n laboral, la concepci\u00f3n de la posici\u00f3n del ense\u00f1ante en el aparato de la ense\u00f1anza como trabajador asalariado. Lo que Sacrist\u00e1n no pod\u00eda prever en marzo de 1976 \u2013y tampoco nosotros, los que form\u00e1bamos parte de esa vanguardia hegem\u00f3nica del movimiento universitario\u2013 es que unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s, tras varias e intermitentes huelgas y movilizaciones efectuadas durante los primeros a\u00f1os de la transici\u00f3n pol\u00edtica, la socialdemocracia gobernante desde 1982 iba a proceder a la liquidaci\u00f3n de las aspiraciones de una universidad diferente, portadas por el movimiento de PNN<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>. Una derrota m\u00e1s de la izquierda rupturista durante la transici\u00f3n.<\/p>\n<p><b>En el art\u00edculo que escribi\u00f3 sobre la situaci\u00f3n de la filosof\u00eda hasta 1958, en el apartado dedicado al marxismo, Sacrist\u00e1n habl\u00f3 de tres autores: Gramsci, Mao Tse-tung y John Desmond Bernal. \u00bfDe d\u00f3nde el inter\u00e9s de Sacrist\u00e1n por este gran cristal\u00f3grafo irland\u00e9s?<\/b><\/p>\n<p>Cuando yo le\u00ed el art\u00edculo \u00abLa filosof\u00eda desde la terminaci\u00f3n de la Segunda Guerra mundial hasta 1958\u00bb (debi\u00f3 de ser alrededor del verano de 1984), hac\u00eda muchos a\u00f1os que John D. Bernal estaba encaramado en un pedestal al cual yo le hab\u00eda subido tras leer su <i>Historia social de la ciencia<\/i> (que fue en marzo de 1969), por lo que no me extra\u00f1\u00f3 que MSL incluyese a este eminente cristal\u00f3grafo en su reducida n\u00f3mina de los fil\u00f3sofos m\u00e1s interesantes del mundo que estaban activos en esa primera d\u00e9cada de postguerra mundial. El libro de Bernal \u2013por cierto, vertido al castellano por Juan Ram\u00f3n Capella, disc\u00edpulo de Sacrist\u00e1n\u2013 constituy\u00f3 en su momento el m\u00e1s eficaz despertador de inter\u00e9s hacia la historia de la ciencia. La mayor parte del grupo de estudiosos dispersos por la piel de toro que a finales de los a\u00f1os 1970 constituir\u00edamos la Sociedad Espa\u00f1ola de Historia de las Ciencias y de las T\u00e9cnicas hab\u00edamos sido \u00abenvenenados\u00bb por el libro de Bernal, que nos presentaba la pr\u00e1ctica de las actividades cient\u00edficas y t\u00e9cnicas a lo largo de la historia en conexi\u00f3n y mutua influencia con las otras actividades sociales humanas (productivas, art\u00edsticas, culturales, pol\u00edticas, religiosas\u2026). Un p\u00e1rrafo del prefacio del libro de Bernal resume su punto de partida: \u00abEn los \u00faltimos treinta a\u00f1os, y debido en gran parte a la influencia del pensamiento marxista, se ha abierto paso la idea de que no s\u00f3lo los medios empleados por los cient\u00edficos naturales sino incluso las mismas l\u00edneas directrices de su enfoque te\u00f3rico est\u00e1n condicionadas por los acontecimientos y las presiones de la sociedad\u00bb. \u00bfDe d\u00f3nde le ven\u00edan a Bernal estas ideas? John D. Bernal era uno de los cient\u00edficos brit\u00e1nicos que en 1931 hab\u00edan quedado impresionados ante la intervenci\u00f3n de la delegaci\u00f3n sovi\u00e9tica presente en el II Congreso Internacional de Historia de la Ciencia y la Tecnolog\u00eda (celebrado en Londres). Los miembros de esa delegaci\u00f3n, encabezada por Nicolai Bujarin, presentaron una serie de ponencias inspiradas por esa concepci\u00f3n social de la actividad cient\u00edfica<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>, la m\u00e1s impactante de las cuales fue la de Boris Hessen, \u00abThe social and economic roots of Newton\u2019s Principia\u00bb. Una de las consecuencias del congreso de Londres fue la consolidaci\u00f3n de un nutrido grupo de cient\u00edficos marxistas que desarrollaron una importante obra en la misma l\u00ednea que Bernal<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En definitiva, no me extra\u00f1a que Sacrist\u00e1n dedicase tanta atenci\u00f3n a John D. Bernal. En mi conversaci\u00f3n con Sacrist\u00e1n de 1974, cuando yo elaboraba mi tesis doctoral, y sin saber yo entonces el aprecio que Sacrist\u00e1n hab\u00eda manifestado por el cristal\u00f3grafo irland\u00e9s unos a\u00f1os antes, mencion\u00e9 a Bernal como uno de los inspiradores de mis premisas de partida, cosa que supongo simplificar\u00eda de entrada nuestra conversaci\u00f3n posterior.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n siempre manifestaba su inter\u00e9s por la historia de la ciencia, y sol\u00eda mostrar como de pasada sus extensos conocimientos en ese campo. En la citada conferencia de 1976 insist\u00eda en el car\u00e1cter hist\u00f3rico del concepto de <i>ciencia<\/i>. No es lo mismo la <i>episteme<\/i> de los griegos que la <i>scientia<\/i> medieval, distintas a su vez de la <i>science<\/i> del siglo XVIII y la <i>Wissenschaft<\/i> rom\u00e1ntica, todo ello bien diferente de la ciencia en sentido moderno (a partir de Galileo)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><b>Desde 1976 fueron muchas sus intervenciones en los \u00e1mbitos del ecologismo pol\u00edtico y de la pol\u00edtica de la ciencia. \u00bfCu\u00e1les fueron sus aportaciones m\u00e1s importantes en estos \u00e1mbitos en tu opini\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>Ya he mencionado en una pregunta anterior que en la famosa conferencia de 1976 en la Escuela de Ingenier\u00eda Industrial fue la primera vez en la que pude contemplar a Sacrist\u00e1n como ecologista pol\u00edtico. Aunque desde la d\u00e9cada anterior ya conoc\u00edamos las protestas y reivindicaciones de los primeros ecologistas (sobre todo, de los estudiantes norteamericanos), las mir\u00e1bamos con cierta desconfianza, pues pens\u00e1bamos que se trataba de una operaci\u00f3n tramada por el enemigo para desviarnos de los verdaderos problemas, los que afectaban a la lucha de clases en cada pa\u00eds, y a escala planetaria. Pero nuestra confianza en Sacrist\u00e1n, en sus prop\u00f3sitos de transformaci\u00f3n del mundo y, en definitiva, en su ejemplo moral, nos hicieron reflexionar durante los siguientes meses, de modo que desechamos nuestros prejuicios hacia el ecologismo, y seguimos con mucha atenci\u00f3n el camino pol\u00edtico que Sacrist\u00e1n emprendi\u00f3 durante su \u00faltima etapa. La adscripci\u00f3n de Sacrist\u00e1n al ecologismo pol\u00edtico \u2013creo que lo he comentado ya en una pregunta anterior\u2013 fue una consecuencia natural de su atrevida reformulaci\u00f3n de la contradicci\u00f3n fundamental del marxismo, la que enfrentaba hasta ese momento a las intachables fuerzas productivas, en constante avance, con las obstruccionistas relaciones de producci\u00f3n. Sacrist\u00e1n nos har\u00eda ver que las cosas no eran tan sencillas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en esta misma conferencia fue cuando, tras analizar la crisis de la filosof\u00eda anal\u00edtica de la ciencia (\u00abla \u00fanica filosof\u00eda de la ciencia pertinente\u00bb) puesta de manifiesto en el \u00abColoquio Internacional de Filosof\u00eda de la Ciencia\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>, se adentr\u00f3 Sacrist\u00e1n en el campo de la pol\u00edtica de la ciencia, definida por \u00e9l como \u00abel campo en el cual se reflexiona sobre las decisiones que se han de tomar acerca de la pr\u00e1ctica cient\u00edfica\u00bb. Pero tambi\u00e9n la pol\u00edtica de la ciencia del progresismo cl\u00e1sico, formulado en el siglo XIX y desarrollado \u00abcon feliz euforia\u00bb durante casi toda la primera mitad del siglo XX, estaba en crisis; la crisis de la funci\u00f3n emancipadora de la ciencia, <i>\u00e0 la Condorcet<\/i>, de la confianza en un progreso indefinido, promovido simplemente por el avance de la ciencia.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de la ciencia que propone Sacrist\u00e1n es sobre todo pol\u00edtica de investigaci\u00f3n, muy vinculada a la pol\u00edtica educativa, a la cultural, a la econ\u00f3mica y a la pol\u00edtica, sin adjetivos. Los problemas cl\u00e1sicos a los que se ha enfrentado la pol\u00edtica de la ciencia est\u00e1n en relaci\u00f3n con la igualdad, la libertad, la asignaci\u00f3n de recursos y, en definitiva, con la pol\u00edtica de desarrollo. En relaci\u00f3n a estas coordenadas es como califica Sacrist\u00e1n a su propuesta de revolucionaria-conservadora, revolucionaria de la sociedad, conservadora de otras muchas cosas. La moratoria que propone Sacrist\u00e1n al desarrollismo desenfrenado no reposar\u00eda en la coacci\u00f3n a la libertad de cient\u00edficos y t\u00e9cnicos, sino en la pol\u00edtica de asignaci\u00f3n de recursos. De este modo se podr\u00eda favorecer la investigaci\u00f3n en tecnolog\u00edas ligeras o m\u00e1s limpias, en detrimento de las m\u00e1s pesadas.<\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 insist\u00eda tanto Sacrist\u00e1n en aquello de que \u00ablo malo de la ciencia actual es que es demasiado buena\u00bb? <\/b><\/p>\n<p>Me vas a perdonar que en muchas de tus preguntas yo recurra a referirme a la famosa conferencia de 1976, \u00abDe la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia\u00bb, pero es que yo creo que en esa conferencia est\u00e1 el meollo del salto cualitativo que dio Sacrist\u00e1n en sus fundamentos te\u00f3ricos, y que tanto contribuyeron a la puesta al d\u00eda del marxismo durante el \u00faltimo cuarto del siglo XX. Despu\u00e9s de poner de manifiesto el car\u00e1cter hist\u00f3rico del concepto de ciencia (v\u00e9ase pregunta n\u00fam. 7), pasa a caracterizar la ciencia contempor\u00e1nea: lo m\u00e1s caracter\u00edstico de la ciencia moderna es la interpenetraci\u00f3n entre ciencia y t\u00e9cnica, el nacimiento y consolidaci\u00f3n de un pensamiento cient\u00edfico t\u00e9cnico-te\u00f3rico, tecnol\u00f3gico. Y es precisamente esta compenetraci\u00f3n entre la ciencia y la t\u00e9cnica \u2013que siempre ha sido vista positivamente por la pol\u00edtica progresista de la ciencia\u2013 la que est\u00e1 produciendo angustias y rechazos, singularmente en el seno de la comunidad cient\u00edfica. Pero esta crisis no procede de que haya habido conflictos ciencia-t\u00e9cnica, o de una teor\u00eda ineficaz. Precisamente est\u00e1 causada por la enorme eficacia de la teor\u00eda. El recelo hacia la ciencia no procede de sus fracasos, sino de sus \u00e9xitos.<\/p>\n<p><b>Como recuerdas, en 1983 Sacrist\u00e1n public\u00f3 un art\u00edculo con el t\u00edtulo \u00ab\u00bfQu\u00e9 Marx se leer\u00e1 en el siglo XXI?\u00bb. \u00bfQu\u00e9 Sacrist\u00e1n leeremos, si seguimos leyendo, en lo que queda del siglo XXI?<\/b><\/p>\n<p>Como todos aquellos que tuvimos la oportunidad de conocer a Manuel Sacrist\u00e1n, estoy convencido de que por encima del indudable valor de sus aportaciones te\u00f3ricas prevalecer\u00e1 el recuerdo de su actitud vital, de su postura personal ante las injusticias, de su insobornable rectitud, de su generosidad a la hora de prestar su colaboraci\u00f3n en actividades culturales y pol\u00edticas. Como dec\u00eda de \u00e9l nuestro a\u00f1orado amigo Paco Fern\u00e1ndez Buey, \u00abadmir\u00e1bamos que en su obra trat\u00f3 siempre de complementar conocimiento cient\u00edfico y pasi\u00f3n \u00e9tico-pol\u00edtica, con esp\u00edritu did\u00e1ctico o pedag\u00f3gico, con la intenci\u00f3n de servir a los otros, a los an\u00f3nimos, a los de abajo\u00bb. En cuanto a sus obras que m\u00e1s releer\u00e9, ya he mencionado en una respuesta anterior que el manifiesto \u00abPor una universidad democr\u00e1tica\u00bb sigue teniendo much\u00edsimos elementos vigentes en nuestro siglo XXI, y por lo tanto seguir\u00e1 siendo estudiado con provecho durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os por los universitarios con inquietudes. Adem\u00e1s, por mis peculiaridades profesionales y de aficiones, siempre releer\u00e9 con inter\u00e9s su conferencia pionera de 1976 (\u00abDe la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia\u00bb), que en s\u00ed y en sus prolongaciones naturales se pronunciaba por una actualizaci\u00f3n de la contradicci\u00f3n fundamental del marxismo, introduciendo una reconsideraci\u00f3n cr\u00edtica relativa a las fuerzas productivas-destructivas. Ello le llevaba a examinar con detalle la deseable pol\u00edtica de la ciencia, de la que he tratado en otra de tus preguntas.<\/p>\n<p><b>Creo que vas siguiendo los actos del centenario. \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merecen las cosas que se van organizando y editando?<\/b><\/p>\n<p>Por supuesto que voy siguiendo los actos del centenario, sobre todo gracias a la labor tit\u00e1nica que est\u00e1s desarrollando, con env\u00edos \u00a1diarios! de mensajes que contienen informaci\u00f3n y materiales interesant\u00edsimos. La inmensidad de la informaci\u00f3n que est\u00e1s enviando hace muy dif\u00edcil absorber en el acto todos los art\u00edculos, muchos de los cuales voy acumulando para cuando, finalizado el a\u00f1o 2025, llegue inevitablemente un menor trasiego de materiales.<\/p>\n<p>Por otro lado, a pesar de que en alguna parte del cuestionario afirmas que MSL es desconocido o poco conocido, el mapa definido por las noticias que nos vas enviando acerca de actos de reconocimiento efectuados en toda Espa\u00f1a contradice o relativiza tu opini\u00f3n. Gracias a las semillas que un grupo de estudiosos de su obra hab\u00e9is ido sembrando durante estos \u00faltimos a\u00f1os, Manuel Sacrist\u00e1n es hoy el pensador marxista espa\u00f1ol m\u00e1s conocido y reconocido, sobre todo por quienes compartimos los puntos de vista y las aspiraciones \u00e9ticas y pol\u00edticas de quien fue nuestro admirado maestro.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 ha significado Sacrist\u00e1n para ti, en tu vida como ciudadano, como intelectual, como profesor?<\/b><\/p>\n<p>Creo que ya he mencionado mi impresi\u00f3n, tras mi llegada a Barcelona en el oto\u00f1o de 1964, que me caus\u00f3 el hecho de que existiese en la Universidad de Barcelona un profesor que se declaraba marxista, que era miembro del PSUC, y que se atrev\u00eda a pronunciar en los diversos centros universitarios barceloneses unas conferencias que atra\u00edan al conjunto de estudiantes antifranquistas. Hasta ese momento yo s\u00f3lo hab\u00eda tenido contacto con el profesorado de la Escuela de Ingenier\u00eda de Bilbao y con los de la Universidad de Madrid. A\u00fan faltaban unos meses para las sonadas manifestaciones en la Universidad de Madrid, tras las cuales fueron sancionados los profesores Aranguren, Garc\u00eda Calvo, Aguilar Navarro, Tierno Galv\u00e1n y otros (febrero de 1965). Por lo tanto, en 1964, para m\u00ed el profesorado universitario era un mero colaborador de la dictadura franquista o, en el mejor de los casos (como el de las Escuelas de Ingenier\u00eda), eran personajes \u00abapol\u00edticos\u00bb (en la peor de las acepciones) que no quer\u00edan implicarse ni en las luchas y ni siquiera en los anhelos por la democracia. Por ello, descubrir que hab\u00eda por lo menos un profesor \u00abque era de los nuestros\u00bb me llen\u00f3 de admiraci\u00f3n y satisfacci\u00f3n. Despu\u00e9s, cuando pude asistir a algunas de sus conferencias, confirm\u00e9 esa primera admiraci\u00f3n de entrada al ser consciente del valor te\u00f3rico de sus ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>En un plano m\u00e1s personal, agradec\u00ed su amabilidad y sus consejos cuando le consult\u00e9 algunos aspectos de mi tesis doctoral en estado de realizaci\u00f3n (1974), y sobre todo su generosidad para participar en dos de los acontecimientos de cuya organizaci\u00f3n me siento m\u00e1s orgulloso, las Jornadas de Historia y filosof\u00eda de las ciencias y de las t\u00e9cnicas (1976) y el ciclo de conferencias del Centenario Marx (1983). En ambos eventos, las conferencias de Sacrist\u00e1n (que tuve el honor de presentar) constituyeron puntos de inflexi\u00f3n en la trayectoria del pensamiento marxista en nuestro pa\u00eds, trayectoria que luego ser\u00eda robustecida por otras aportaciones del propio Sacrist\u00e1n y de otros activistas intelectuales adscritos al marxismo.<\/p>\n<p>Respondiendo a tu pregunta concreta, Sacrist\u00e1n ha sido para m\u00ed un modelo de profesor, de intelectual y de ciudadano. He procurado ser riguroso como \u00e9l, accesible y amable para con mis alumnos, como \u00e9l, y ser coherente entre mis pronunciamientos y adscripciones pol\u00edticas y mi trayectoria personal, como \u00e9l lo hizo en su corta pero fecunda vida intelectual y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Como ya ha sido se\u00f1alado en diversas ocasiones, la trayectoria vital de Sacrist\u00e1n no fue la m\u00e1s adecuada para que pudiese desarrollar sistem\u00e1tica y sosegadamente su corpus te\u00f3rico. La inestabilidad laboral de su carrera acad\u00e9mica, las much\u00edsimas horas invertidas en sus (valios\u00edsimos) trabajos de traducci\u00f3n, hicieron muy dif\u00edcil la redacci\u00f3n sistem\u00e1tica de las valiosas ideas que iba desgranando en sus conferencias. Solamente a partir de 1983, con el comienzo de la edici\u00f3n de sus <i>Panfletos y materiales<\/i> por parte de Icaria, se pudo ir conociendo el conjunto de su obra dispersa. No debe extra\u00f1ar, por lo tanto, que quienes pudimos conocer a Manuel Sacrist\u00e1n durante las d\u00e9cadas de los a\u00f1os 1960, 1970 y 1980 recordemos y valoremos mucho m\u00e1s a la persona que a su obra. Suerte tienen ahora las nuevas generaciones de estudiosos y de ciudadanos con inquietudes de disponer de esas ediciones que se han ido normalizando de las obras de MSL, y adem\u00e1s, en particular, de la ingente obra de investigaci\u00f3n y de difusi\u00f3n que un grupo de compa\u00f1eros, t\u00fa entre ellos, est\u00e1is haciendo del pensamiento vivo de Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\"><sup>1<\/sup><\/a> LUSA, Guillermo (2007) \u00abGlosando una encrucijada: de la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia\u00bb. En: L\u00d3PEZ ARNAL, Salvador y V\u00c1ZQUEZ \u00c1LVAREZ, I\u00f1aki (eds.) <i>El legado de un maestro. Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>, Fundaci\u00f3n de Investigaciones Marxistas, pp. 77-86.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\"><sup>2<\/sup><\/a> El art\u00edculo apareci\u00f3 por primera vez en la <i>Gaceta del derecho social<\/i>, Madrid, n\u00fam. 72 (mayo 1977). Est\u00e1 recogido en L\u00d3PEZ ARNAL, Salvador (editor) (1997) <i>Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa<\/i>, Barcelona, EUB, p. 95-98.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\"><sup>3<\/sup><\/a> La grabaci\u00f3n de esta conferencia forma parte del DVD n\u00fam. 4 del audio de Xavier Juncosa, <i>Integral Sacrist\u00e1n<\/i>, Barcelona, El Viejo Topo, 2006. El esquema y la transcripci\u00f3n est\u00e1n incluidos en un archivo digital titulado <i>Conferencias<\/i>, editado por Salvador L\u00f3pez Arnal para <i>Rebeli\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\"><sup>4<\/sup><\/a> El ejemplar de marras que yo utilizaba \u2013y que todav\u00eda conservo\u2013 hab\u00eda pertenecido a Enrique M\u00fagica Herzog, entonces miembro del PCE, que se lo hab\u00eda regalado a mi hermano Fernando en 1962, cuando intentaba convencerle (lo consigui\u00f3) para que ingresase en el PCE.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\"><sup>5<\/sup><\/a> Yo ten\u00eda la edici\u00f3n del libro de Gortari del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, de 1959. El libro de Lefebvre me lo agenci\u00e9 en 1971, durante un viaje a Par\u00eds. No estoy seguro de haber entendido muy bien ninguno de estos dos libros&#8230;<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote6\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\"><sup>6<\/sup><\/a> Este documento est\u00e1 incluido en el libro editado por Salvador L\u00f3pez Arnal que recoge la obra de MSL en el \u00e1mbito educativo, que hemos citado en la nota n\u00fam. 2 (p. 152-165).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote7\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\"><sup>7<\/sup><\/a> Los autores del libro eran j\u00f3venes periodistas, agrupados bajo el nombre de Equipo L\u00edmite (integrado por Georgina Cisquella, Jos\u00e9 Luis Erviti, Maite Goicoechea, Jos\u00e9 L. G\u00f3mez Mompart y Jos\u00e9 A. Sorolla). El libro fue editado por la editorial Laia en 1976. Este pre\u00e1mbulo tambi\u00e9n est\u00e1 incluido en el libro mencionado en la nota n\u00fam. 2 (p. 88-94).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote8\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\"><sup>8<\/sup><\/a> Aqu\u00ed con la palabra \u00absocialistas\u00bb Sacrist\u00e1n quiere referirse a universitarios anticapitalistas, partidarios de la instauraci\u00f3n de un sistema social alternativo al capitalismo. No puede referirse a miembros del PSOE porque nadie de nuestra generaci\u00f3n hab\u00eda visto en nuestras universidades a nadie de esa afiliaci\u00f3n antes de 1975&#8230;<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote9\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\"><sup>9<\/sup><\/a> El 14 de enero de 1983, cuando se estaba elaborando la LRU, durante la entrevista que mantuvimos una delegaci\u00f3n del profesorado barcelon\u00e9s con Alfredo P\u00e9rez Rubalcaba, antiguo compa\u00f1ero nuestro en la Coordinadora Estatal de PNN, en ese momento reconvertido en el hombre fuerte del ministerio de Educaci\u00f3n regido por Maravall (secretario de Estado para Universidad e Investigaci\u00f3n), Rubalcaba nos dijo que no se hab\u00edan atrevido a declarar la extinci\u00f3n del funcionariado universitario para implantar el r\u00e9gimen laboral. Entonces se inventaron aquello del \u00abfuncionariado de nuevo cu\u00f1o\u00bb, horcas caudinas por las que hubimos de pasar casi todos.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote10\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\"><sup>10<\/sup><\/a> Las ponencias de la delegaci\u00f3n sovi\u00e9tica conformaron un libro titulado <i>Science at the crossroads<\/i>, editado en Londres el mismo a\u00f1o 1931. Este congreso est\u00e1 analizado en HUERGA MELC\u00d3N, Pablo (2004) \u00abEl Congreso de Londres de 1931\u00bb, <i>Llull<\/i>, vol. 27, p. 679-703.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote11\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\"><sup>11 <\/sup><\/a>Joseph Needham, J. S. Haldane, Lancelot Hogben, Benjamin Farrington, Samuel Lilley\u2026<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote12\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\"><sup>12 <\/sup><\/a>Estas distinciones entre los diversos momentos hist\u00f3ricos en que se incardina el concepto de ciencia aparecen, por ejemplo, en el brillante ensayo (pero dens\u00edsimo y dif\u00edcil\u2026) \u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb. Sacrist\u00e1n enumera las tres tradiciones que alimentan la filosof\u00eda de la ciencia impl\u00edcita en el trabajo cient\u00edfico de Marx: la <i>science<\/i> (a la que MSL, para abreviar, designa con el nombre de ciencia normal de su \u00e9poca, <i>\u00e0 la Kuhn<\/i>), la noci\u00f3n hegeliana de <i>Wissenschaft<\/i> (noci\u00f3n de origen plat\u00f3nico que engloba el conocimiento de las esencias, de la metaf\u00edsica) y la noci\u00f3n de ciencia como cr\u00edtica (<i>Kritik<\/i>), desarrollada por los j\u00f3venes hegelianos en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1830.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote13\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\"><sup>13<\/sup><\/a> Celebrado en Londres en julio de 1965, en el que participaron, entre otros, Kuhn, Feyerabend, Lakatos, Popper, Toulmin y Pearce Williams.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abComo todos aquellos que tuvimos la oportunidad de conocer a Manuel Sacrist\u00e1n, estoy convencido de que por encima del indudable<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18534,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,8,10],"tags":[2198],"class_list":["post-18533","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-filosofia","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18533"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18535,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18533\/revisions\/18535"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}