{"id":186,"date":"2006-04-02T00:00:00","date_gmt":"2006-04-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=186"},"modified":"2020-02-12T12:55:35","modified_gmt":"2020-02-12T11:55:35","slug":"la-militancia-en-la-organizacion-de-nuevo-tipo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=186","title":{"rendered":"La militancia en la organizaci\u00f3n de nuevo tipo"},"content":{"rendered":"<p>Los que estamos embarcados en la enorme tarea de construir una organizaci\u00f3n pol\u00edtica de nuevo tipo, que se oriente bajo la idea zapatista de hacer pol\u00edtica sin plantearse la toma del poder, que no acepte seguir las viejas reglas y calendarios de la clase pol\u00edtica, que busca acompa\u00f1ar y no vanguardizar a nuestro pueblo en sus luchas, nos enfrentamos a un problema igual de may\u00fasculo que el demostrar que se puede hacer pol\u00edtica sin aspirar o suspirar por el poder: la militancia dentro de esa organizaci\u00f3n que d\u00eda a d\u00eda se est\u00e1 construyendo, es decir, las relaciones sociales que se dan entre un grupo de compa\u00f1eras y compa\u00f1e- ros que han decidido trabajar y convivir juntos para lograr una serie de objetivos pol\u00edticos. Sin una militancia tambi\u00e9n de nuevo tipo, es imposible hablar de una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que se quiere de nuevo tipo y por lo tanto de una pr\u00e1ctica pol\u00edtica consecuente con esta caracterizaci\u00f3n. Es por eso que en este art\u00edculo de Rebeld\u00eda quiero reflexionar un poco sobre la militancia en una organizaci\u00f3n de nuevo tipo.<\/p>\n<p>Lo primero que podemos decir acerca de la militancia es que \u00e9sta tiene que ser asumida de una manera conciente y voluntaria por cada miembro de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Y aqu\u00ed conciente y voluntaria significa comprender y aceptar no s\u00f3lo los objetivos pol\u00edticos de la organizaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n, y fundamentalmente, la pr\u00e1ctica pol\u00edtica que cada militante de la organizaci\u00f3n debe de seguir. Y m\u00e1s cuando decimos que la organizaci\u00f3n que queremos construir, la queremos zapatista, es decir, una organizaci\u00f3n que basa \u00absu acci\u00f3n no s\u00f3lo de acuerdo a un an\u00e1lisis te\u00f3rico, sino tambi\u00e9n y sobre todo, de acuerdo a lo que consideramos es nuestro deber\u00bb. (SCI Marcos, El mundo: siete pensamientos en mayo de 2003).<\/p>\n<p>Cuando decimos que queremos construir una organizaci\u00f3n de nuevo tipo, es porque pensamos que las formas organizativas que a lo largo de la historia se ha dado la izquierda para transformar la realidad, ya no funcionan como tales en el momento hist\u00f3rico que vivimos. No echamos por la borda todo lo que se ha hecho ni decimos que nada funcion\u00f3, no es que las dem\u00e1s organizaciones de izquierda sean malas o no sirva lo que hacen, es simplemente que pensamos que hay que construir de otra manera para que alg\u00fan d\u00eda la mayor\u00eda pueda decidir libremente su destino, por eso queremos intentar nuevas formas organizativas, por eso estamos construyendo una organizaci\u00f3n en espec\u00edfico y no queriendo reformar la pr\u00e1ctica de las ya existentes. Igual nos equivocamos y nunca logramos lo que queremos, pero tenemos el derecho de intentarlo. Salirse de la l\u00f3gica del poder, de su tablero y de su calendario, y a la par construir teniendo en mente que se est\u00e1 sembrando para que otros sean los que cosechen, s\u00f3lo se puede hacer con humildad, paciencia hist\u00f3rica y la seguridad de que lo que estamos construyendo es correcto, aunque no se vean los frutos en el corto plazo. Seguramente el militante tendr\u00e1 que o\u00edr a lo largo de su vida muchos \u00abas\u00ed no se puede\u00bb, \u00abpor ese lado s\u00f3lo te a\u00edslas y no pesas pol\u00edticamente\u00bb, \u00abla gente no te hace caso si no les planteas algo m\u00e1s concreto\u00bb, \u00absi no tienes una propuesta acabada para qu\u00e9 te va a escuchar la gente\u00bb, \u00absin poder no cambias nada\u00bb, etc. Por eso el militante tiene que estar muy conciente de que no s\u00f3lo est\u00e1 luchando contra el actual sistema de explotaci\u00f3n y exclusi\u00f3n, sino sobre todo de que tiene que luchar con otras herramientas y bajo otras reglas que las que el poder ha impuesto. Y en tanto que esas reglas apenas las est\u00e1 construyendo, muchas veces su actividad lo har\u00e1 no s\u00f3lo enfrentarse al Poder, sino a recibir las cr\u00edticas m\u00e1s fuertes por parte de quien tambi\u00e9n est\u00e1 luchando, con viejas reglas y m\u00e9todos, contra ese mismo poder.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el militante se puede encontrar con que su forma pol\u00edtica de actuar la mayor\u00eda de las veces no es entendida, ni compartida, por otros luchadores. Pero eso en realidad no debe causarle muchos problemas si su conciencia y la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de su organizaci\u00f3n lo fortalecen en el trabajo diario. De hecho, las cr\u00edticas las tiene que escuchar y analizar para no caer en la soberbia de pensar que todo lo que hace es correcto y no puede aprender nada de los dem\u00e1s, lo que lo alejar\u00eda poco a poco ya no de otras organizaciones, sino del pueblo mismo con quien debe estar siempre caminando hombro con hombro.<\/p>\n<p>Pero aparte de estas razones, hay otra m\u00e1s por la que el militante tiene que estar muy claro del ca-mino que voluntariamente escogi\u00f3. La construcci\u00f3n de una organizaci\u00f3n rebelde, que busca realmente ayudar a destruir el actual sistema de explotaci\u00f3n y exclusi\u00f3n que vivimos, llevar\u00e1 a que tarde o temprano esos mismos miembros vivan no s\u00f3lo las formas m\u00e1s directas de represi\u00f3n por parte del Estado, sino muchas presiones m\u00e1s del propio sistema pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social en que dicha organizaci\u00f3n y sus militantes se mueven. A lo largo de la historia se ha demostrado que la represi\u00f3n abierta en s\u00ed no puede terminar con la rebeld\u00eda, siempre quedar\u00e1 alguna semilla y alguien dispuesto a cultivarla. No sucede lo mismo con otras armas que adquiere el sistema, tal vez menos directas, pero igual de destructivas a la larga y que, por lo menos en nuestro pa\u00eds, son las que han destruido a la mayor\u00eda de las organizaciones que buscaban cambiar de fondo las relaciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales: hablamos de c\u00f3mo el sistema pol\u00edtico se va refuncionalizando conforme el tiempo transcurre y c\u00f3mo en esa refuncionalizaci\u00f3n va aplicando m\u00e9todos de cooptaci\u00f3n frente a quienes lo combaten, logrando as\u00ed ir incorporando poco a poco a la oposici\u00f3n, primero en su pr\u00e1ctica, y despu\u00e9s en su conciencia, al sistema mismo, hasta quitarle toda posibilidad real de rebeld\u00eda y por lo tanto de transformaci\u00f3n radical de la realidad. Engullirlas pues, sin necesidad de masticarlas. \u00bfNo fue lo que logr\u00f3 el sistema pol\u00edtico mexicano, con dos representantes que ejemplifican muy bien estas mismas caras del Poder, Reyes Her\u00f3les y Guti\u00e9rrez Barrios, uno con la guerra sucia, las torturas y desapariciones, el otro con la \u00ablegalizaci\u00f3n\u00bb de varios grupos pol\u00edticos, en la d\u00e9cada de los setenta y ochenta del siglo pasado? Represi\u00f3n e incorporaci\u00f3n, igual de letales en sus objetivos contra la oposici\u00f3n al sistema.<\/p>\n<p>El camino es pues muy dif\u00edcil para el rebelde. Es por eso, precisamente por eso, que quien decida militar en una organizaci\u00f3n de nuevo tipo, rebelde, que est\u00e9 dispuesta a no jugar en el tablero del poder, tiene que estar muy conciente de que ser\u00e1, m\u00e1s que un actor pol\u00edtico, un sembrador de semillas, es decir, que los frutos de su rebeld\u00eda y de su lucha tal vez no los llegue a ver, que no hay recompensa pues, m\u00e1s que la satisfacci\u00f3n del deber cumplido. Y eso se puede decir muy bonito, pero si no se tiene plena y concientemente asumido, es sumamente dif\u00edcil cumplirlo d\u00eda a d\u00eda en el trabajo que implica construir una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que no lucha por el poder, pero s\u00ed por \u00abiniciar, seguir, acompa\u00f1ar, encontrar y abrir espacios para algo y para alguien, nosotros incluidos.\u00bb (SCI Marcos, El mundo: siete pensamientos en mayo de 2003).<\/p>\n<p>Por eso la segunda cosa que le da su esencia a la militancia es que \u00e9sta es mucho m\u00e1s que una cuesti\u00f3n individual. Si bien se parte de una convicci\u00f3n individual, la militancia tiene que entenderse, y sobre todo practicarse, como una actividad colectiva. Si realmente entendemos que el rebelde siembra las semillas para un fruto que otros recoger\u00e1n, entenderemos tambi\u00e9n que con unas cuantas semillas no basta, que hacen falta muchos sembradores para que nuestros intentos alg\u00fan d\u00eda fructifiquen. Por eso el rebelde individual es muy encomiable y una necesidad como punto de partida, pero el rebelde se tiene que organizar junto con otros rebeldes y confiar en que si uno cae, muchos m\u00e1s seguir\u00e1n. La confianza en el otro es del mismo calibre que la confianza de un futuro mejor para todos. Si en momentos dados no podemos dejar de lado lo que pensamos que es correcto y escuchar lo que otros est\u00e1n diciendo, comprendiendo que al igual que nosotros no ganan nada para s\u00ed mismos con esta lucha puesto que est\u00e1n sembrando para un futuro que no les tocar\u00e1, entonces tal vez seremos muy rebeldes, pero seguiremos llevando en la m\u00e9dula el viejo sistema que intentamos destruir, ese que est\u00e1 basado en el individualismo, en el mejor presente individual sin importar para nada el futuro colectivo; nuestras semillas estar\u00e1n marchitas pues. La militancia entonces tiene que ayudar a que el rebelde escuche, m\u00e1s que hable; consense, m\u00e1s que imponga; acompa\u00f1e, m\u00e1s que vanguardice.<\/p>\n<p>La militancia necesita entonces irse construyendo en colectivo, en un proceso que va \u00edntimamente ligado al proceso mismo de construir la organi- zaci\u00f3n que se quiere de nuevo tipo. Se llega a la organizaci\u00f3n con muy buena voluntad, pero ah\u00ed dentro, junto con los dem\u00e1s compa\u00f1eros y compa\u00f1eras hay que ir aprendiendo a ser un militante de nuevo tipo, a ir construyendo y fortaleciendo lo que llamamos el esp\u00edritu de cuerpo. Tal vez algunas ideas que ten\u00edamos choquen con la realidad organizativa, entonces hay que tener confianza en el colectivo para ver porqu\u00e9 sucede esto, en lugar de inmediatamente decir que las cosas est\u00e1n mal y que hay que cambiarlas. Una vez m\u00e1s, la confianza en los otros es fundamental para este proceso, precisamente para poder incorporar la disposici\u00f3n y el trabajo de cada uno de sus integrantes, evitando as\u00ed copiar otra de las esencias del sistema social que queremos cambiar, es decir, la estratificaci\u00f3n de las personas, que unas valgan m\u00e1s que otras. En una organizaci\u00f3n pol\u00edtica siempre existe el riesgo de que aquellos militantes que m\u00e1s tiempo tienen para el trabajo pol\u00edtico y organizativo, empiecen a decidir por los dem\u00e1s, degenerando esto en que al final unos pocos hablan y deciden y todos los dem\u00e1s que s\u00f3lo escuchan y acatan, o bien decidan salirse, o hacer una corriente interna para entonces intentar tambi\u00e9n decidir y que otros acaten, o quedarse simplemente en una actitud vegetativa que a la corta lleva a la organizaci\u00f3n a perder cualquier posibilidad de incidir en un cambio real de las cosas.<\/p>\n<p>Y es aqu\u00ed donde el planteamiento zapatista de mandar obedeciendo ayuda a que la militancia co-lectiva pueda ir respondiendo a los problemas organizativos y pol\u00edticos que se le presentan en la lucha pol\u00edtica diaria, de una manera pr\u00e1ctica y concreta pero sin caer en las viejas formas de ir conformando una direcci\u00f3n alejada de los dem\u00e1s miembros de la organizaci\u00f3n, que va acaparando para s\u00ed todas las decisiones que el colectivo tenga que tomar en un momento u otro. La diferencia entonces con otras organizaciones formadas en la pr\u00e1ctica y la teor\u00eda de la izquierda tradicional del siglo XX, no es si algunos dentro de la organizaci\u00f3n toman o no decisiones que involucran a todo el colectivo, sino la manera en que estas decisiones se toman. En la organizaci\u00f3n de nuevo tipo que se quiere construir, las decisiones no las toman individuos con base en sus intereses o creencias personales, sino con base en los criterios colectivos que la misma organizaci\u00f3n va desarrollando, en un proceso continuo de consultas y elaboraci\u00f3n de consensos entre la mayor\u00eda de los miembros de la misma. Aqu\u00ed no se relegan las decisiones de los militantes en una direcci\u00f3n, sino que se van adquiriendo responsabilidades que conllevan compromisos colectivos y por lo tanto los militantes que en determinadas ocasiones tienen que decidir algo, lo \u00fanico que est\u00e1n haciendo es operativizar los acuerdos colectivos, es decir, est\u00e1n mandando obedeciendo. Y como este mandar obedeciendo tiene l\u00edmites y contrapesos colectivos claros y establecidos, no se puede hablar de una direcci\u00f3n tradicional, sino de una serie de niveles organizativos que ayudan a que la organizaci\u00f3n se construya y haga su trabajo pol\u00edtico de la manera m\u00e1s colectiva posible.<\/p>\n<p>Por eso mismo tambi\u00e9n, la militancia tiene mucho de disciplina, no s\u00f3lo la individual, exigirnos cada vez m\u00e1s para ser mejores, sino tambi\u00e9n la co-lectiva. S\u00ed, ya s\u00e9 que a muchos rebeldes les da tirria cuando oyen la palabra disciplina, por todas las connotaciones que tiene con el Poder al cual estamos desafiando. Pero aqu\u00ed hablamos de la disciplina militante en una organizaci\u00f3n de nuevo tipo, es de-cir, de una disciplina que es tambi\u00e9n colectiva y se basa simple y sencillamente en una pre- si\u00f3n colectiva para cumplir con los acuerdos tambi\u00e9n colectivos. Y no estoy hablando de estatutos, san- ciones, comisio- nes de honor y justicia y herra- mientas por el estilo que nos recuerdan a las organizaciones pol\u00edticas en las cuales no queremos participar, por eso estamos intentando construir una que sea de nuevo tipo, sino en una que al igual que la militancia, nace del individuo de forma voluntaria y conciente, pero se realiza desde el colectivo. Si yo digo que voy a hacer algo, tengo que aceptar que los dem\u00e1s me digan que estoy mal si no lo estoy haciendo, pues lo mismo har\u00e9 yo con cualquiera que no est\u00e9 cumpliendo con su palabra. Cuando entro a la organizaci\u00f3n acepto sus principios pol\u00edticos y \u00e9ticos, su pr\u00e1ctica, la forma en que se est\u00e1 construyendo, la forma en que trabaja con nuestro pueblo para construir la rebeld\u00eda y la resistencia y entonces, al ser parte de todo ese proceso, entiendo tambi\u00e9n, y por lo tanto practico, una disciplina militante, que no implica la opresi\u00f3n sobre el otro, sino simplemente la obligaci\u00f3n de cumplir con nuestra palabra dada, confiando en que el colectivo lo \u00fanico que har\u00e1 ser\u00e1 exigirnos ese cumplimiento. La militancia pues conlleva disciplina organizativa, es decir colectiva, no solamente buenos deseos individuales. Por eso mismo, quien no respeta los acuerdos colectivos, quien est\u00e1 m\u00e1s dispuesto a hablar que a escuchar, a vanguardizar que a acompa\u00f1ar, puede sentirse un rebelde, pero no es un militante de una organizaci\u00f3n de nuevo tipo y es ah\u00ed donde la disciplina militante del colectivo le tiene que ayudar a ver si de verdad quiere seguir construyendo junto con los dem\u00e1s o seguir su camino propio.<\/p>\n<p>La militancia entonces, al igual que la construcci\u00f3n de la organizaci\u00f3n, tiene que verse como un proceso, como algo que se va adquiriendo de manera personal y colectiva, que se asume de manera conciente y voluntaria, que nos fortalece como organizaci\u00f3n y nos ayuda a irnos convirtiendo nosotros mismos en mejores seres humanos. Es pues, una tarea de enorme complejidad, pero adem\u00e1s es la \u00fanica posibilidad para que la construcci\u00f3n de una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que se quiere de nuevo tipo, realmente lo sea. Y es tambi\u00e9n, por cierto, un proyecto de vida, algo que no se puede ir separando entre horas de chamba militante y horas de vida civil, ni un uniforme que se cuelga al salir de la chamba para usarse de nuevo al d\u00eda siguiente; no, cuando la militancia es verdadera, es permanente, las 24 horas, y al igual que sus sacrificios, nos trae tambi\u00e9n muchas recompensas, ni m\u00e1s ni menos que el irnos transformando en mejores seres humanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los que estamos embarcados en la enorme tarea de construir una organizaci\u00f3n pol\u00edtica de nuevo tipo, que se oriente bajo la idea zapatista de hacer pol\u00edtica sin plantearse la toma del poder, que no acepte seguir las viejas reglas y calendarios de la clase pol\u00edtica, que busca acompa\u00f1ar y no vanguardizar a nuestro pueblo en sus luchas, nos enfrentamos a un problema igual de may\u00fasculo que el demostrar que se puede hacer pol\u00edtica sin aspirar o suspirar por el poder: la militancia dentro de esa organizaci\u00f3n que d\u00eda a d\u00eda se est\u00e1 construyendo, es decir, las relaciones sociales que se dan entre un grupo de compa\u00f1eras y compa\u00f1e- ros que han decidido trabajar y convivir juntos para lograr una serie de objetivos pol\u00edticos. Sin una militancia tambi\u00e9n de nuevo tipo, es imposible hablar de una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que se quiere de nuevo tipo y por lo tanto de una pr\u00e1ctica pol\u00edtica consecuente con esta caracterizaci\u00f3n. Es por eso que en este art\u00edculo de Rebeld\u00eda quiero reflexionar un poco sobre la militancia en una organizaci\u00f3n de nuevo tipo.<\/p>\n<p>Lo primero que podemos decir acerca de la militancia es que \u00e9sta tiene que ser asumida de una manera conciente y voluntaria por cada miembro de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Y aqu\u00ed conciente y voluntaria significa comprender y aceptar no s\u00f3lo los objetivos pol\u00edticos de la organizaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n, y fundamentalmente, la pr\u00e1ctica pol\u00edtica que cada militante de la organizaci\u00f3n debe de seguir. 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Engullirlas pues, sin necesidad de masticarlas. \u00bfNo fue lo que logr\u00f3 el sistema pol\u00edtico mexicano, con dos representantes que ejemplifican muy bien estas mismas caras del Poder, Reyes Her\u00f3les y Guti\u00e9rrez Barrios, uno con la guerra sucia, las torturas y desapariciones, el otro con la &quot;legalizaci\u00f3n&quot; de varios grupos pol\u00edticos, en la d\u00e9cada de los setenta y ochenta del siglo pasado? Represi\u00f3n e incorporaci\u00f3n, igual de letales en sus objetivos contra la oposici\u00f3n al sistema.<\/p>\n<p>El camino es pues muy dif\u00edcil para el rebelde. Es por eso, precisamente por eso, que quien decida militar en una organizaci\u00f3n de nuevo tipo, rebelde, que est\u00e9 dispuesta a no jugar en el tablero del poder, tiene que estar muy conciente de que ser\u00e1, m\u00e1s que un actor pol\u00edtico, un sembrador de semillas, es decir, que los frutos de su rebeld\u00eda y de su lucha tal vez no los llegue a ver, que no hay recompensa pues, m\u00e1s que la satisfacci\u00f3n del deber cumplido. Y eso se puede decir muy bonito, pero si no se tiene plena y concientemente asumido, es sumamente dif\u00edcil cumplirlo d\u00eda a d\u00eda en el trabajo que implica construir una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que no lucha por el poder, pero s\u00ed por &quot;iniciar, seguir, acompa\u00f1ar, encontrar y abrir espacios para algo y para alguien, nosotros incluidos.&quot; (SCI Marcos, El mundo: siete pensamientos en mayo de 2003).<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-186","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/186","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=186"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/186\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=186"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=186"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=186"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}