{"id":18613,"date":"2025-10-15T05:00:58","date_gmt":"2025-10-15T04:00:58","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18613"},"modified":"2025-10-14T20:12:15","modified_gmt":"2025-10-14T19:12:15","slug":"la-generacion-z-212-y-las-protestas-juveniles-en-marruecos-del-ambito-digital-a-la-calle","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18613","title":{"rendered":"La generaci\u00f3n Z 212 y las protestas juveniles en Marruecos: del \u00e1mbito digital a la calle"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"yiv7747655943gmail-ydpbd7dfaccyiv7044584725ydpfd78339bpasted-link\">\n<p>Marruecos est\u00e1 viviendo actualmente \u2014oto\u00f1o de 2025\u2014 una amplia ola de protestas masivas lideradas por j\u00f3venes que ha devuelto a la arena pol\u00edtica cuestiones fundamentales sobre la justicia social, los derechos b\u00e1sicos, el deterioro de los servicios p\u00fablicos y la legitimidad pol\u00edtica del r\u00e9gimen. Este movimiento, que tom\u00f3 el nombre de \u00abGen Z 212\u00bb*, por el c\u00f3digo de marcaci\u00f3n internacional del pa\u00eds, no surgi\u00f3 de la nada, sino que fue el resultado de una larga acumulaci\u00f3n de marginaci\u00f3n, pobreza, ausencia de servicios esenciales en materia de salud y educaci\u00f3n, y la propagaci\u00f3n del desempleo y la corrupci\u00f3n. El movimiento estall\u00f3 espont\u00e1neamente tras un tr\u00e1gico incidente en el Hospital Hassan II de la ciudad de Agadir, donde varias mujeres murieron durante el parto por falta de atenci\u00f3n m\u00e9dica. Esa chispa se convirti\u00f3 en un levantamiento social que se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente a las principales ciudades, como Rabat, Casablanca, Fez, Marrakech, Taroudant, Sal\u00e9 y Oujda, y se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en la expresi\u00f3n de una crisis generalizada que viv\u00eda toda una generaci\u00f3n de j\u00f3venes marroqu\u00edes, especialmente de las clases trabajadoras y pobres.<\/p>\n<p>Lo que distingui\u00f3 a este movimiento no fue solo su amplitud y extensi\u00f3n geogr\u00e1fica, sino tambi\u00e9n su dependencia de nuevos mecanismos de organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n que comenzaron en la esfera digital y repercutieron en el terreno. Aqu\u00ed se manifiesta la relaci\u00f3n entre la experiencia marroqu\u00ed y el concepto de \u00abizquierda electr\u00f3nica y lucha electr\u00f3nica\u00bb, donde una dimensi\u00f3n social tangible se une a una dimensi\u00f3n tecnol\u00f3gica y organizativa para producir una nueva forma de acci\u00f3n pol\u00edtica. La fuerza central de este modelo es que recupera la pol\u00edtica de las viejas \u00e9lites y la devuelve a la calle y a la juventud. Afirma constantemente que la tecnolog\u00eda no es neutral, sino una herramienta de dominaci\u00f3n en manos del capitalismo y los reg\u00edmenes autoritarios, pero que al mismo tiempo puede convertirse en una herramienta de liberaci\u00f3n si se emplea de manera progresista, de izquierdas y organizada. Lo que ocurri\u00f3 en Marruecos refleja esta posibilidad: con medios sencillos, los j\u00f3venes construyeron una esfera p\u00fablica digital alternativa y libre en la que expresaron su rechazo al autoritarismo, la corrupci\u00f3n, la injusticia y la marginaci\u00f3n de su vida cotidiana. Los v\u00eddeos cortos, los memes y los debates en l\u00ednea se convirtieron en herramientas reales para la movilizaci\u00f3n pol\u00edtica, la organizaci\u00f3n y la producci\u00f3n de una conciencia cr\u00edtica masiva, lejos de los medios de comunicaci\u00f3n oficiales que trataban de difamar al movimiento y confinarlo a actos de violencia y vandalismo.<\/p>\n<p><strong>1. La organizaci\u00f3n digital en red de los j\u00f3venes trasciende los mecanismos tradicionales y crea un nuevo \u00e1mbito de lucha de izquierdas<\/strong><\/p>\n<p>Lo que distingue a este movimiento no son solo sus justas reivindicaciones \u2014centradas en mejorar la salud y la educaci\u00f3n, proporcionar puestos de trabajo, exigir responsabilidades por la corrupci\u00f3n y lograr la justicia social\u2014, sino, lo que es m\u00e1s importante, su forma de organizaci\u00f3n y sus herramientas electr\u00f3nicas y digitales, que encarnan precisamente las ideas de la Izquierda Electr\u00f3nica**. En gran medida, se organiz\u00f3 fuera de los marcos tradicionales de los partidos y los sindicatos, que por muchas razones ten\u00edan conexiones d\u00e9biles con las nuevas generaciones y, a los ojos de muchos j\u00f3venes, se hab\u00edan fosilizado en estructuras burocr\u00e1ticas r\u00edgidas incapaces de expresar las preocupaciones de la gente. Por el contrario, la esfera digital abri\u00f3 horizontes para una forma de organizaci\u00f3n totalmente diferente, basada en la flexibilidad, la rapidez y la apertura. Plataformas como TikTok, Instagram y Facebook se convirtieron en herramientas de movilizaci\u00f3n y aglutinaci\u00f3n, mientras que los servidores de Discord se transformaron en algo as\u00ed como \u00abcentros populares digitales\u00bb para el debate, la planificaci\u00f3n y la toma de decisiones colectiva y horizontal.<\/p>\n<p>Este nuevo patr\u00f3n organizativo representa un cambio fundamental que va m\u00e1s all\u00e1 de los conceptos de liderazgo individual o centralismo jer\u00e1rquico estricto. Ya no hay un \u00fanico l\u00edder o una pir\u00e1mide de comit\u00e9s de liderazgo que controlen los acontecimientos, sino grupos horizontales en red, cada uno de los cuales toma sus propias decisiones sobre el terreno dentro de unos objetivos generales compartidos. Esta descentralizaci\u00f3n no era un signo de debilidad, sino una fuente de fuerza, ya que dificultaba a las autoridades y a los servicios de seguridad penetrar en el movimiento o decapitarlo atacando a un \u00fanico l\u00edder. Incluso cuando se cerraron cuentas o se detuvo a activistas \u2014mujeres y hombres\u2014, el movimiento sigui\u00f3 siendo capaz de reproducirse y ampliar su espacio organizativo. Esta capacidad de supervivencia y renovaci\u00f3n refleja el verdadero esp\u00edritu de la organizaci\u00f3n y la contienda electr\u00f3nica-digital, en la que la organizaci\u00f3n no es un aparato r\u00edgido, sino una red viva capaz de expandirse y transformarse seg\u00fan las circunstancias.<\/p>\n<p>La arquitectura en red permiti\u00f3 que el movimiento se extendiera r\u00e1pida y f\u00e1cilmente por una amplia geograf\u00eda \u2014desde las grandes ciudades hasta las zonas perif\u00e9ricas\u2014 y le permiti\u00f3 eludir la represi\u00f3n sobre el terreno y la vigilancia digital. Las autoridades intentaron repetidamente cerrar cuentas, bloquear contenidos o atacar a los coordinadores, pero la naturaleza descentralizada del movimiento limit\u00f3 el impacto de esos intentos. En el momento en que se cierra una cuenta, se abre otra; en el momento en que se rompe un v\u00ednculo organizativo, surgen canales alternativos. Esta din\u00e1mica plantea a las autoridades un verdadero dilema: se enfrentan a un \u00abproceso organizativo masivo\u00bb con una nueva forma dif\u00edcil de controlar, y no a una organizaci\u00f3n tradicional que puede desmantelarse deteniendo a sus l\u00edderes.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n digital en red es una nueva forma de cultura pol\u00edtica y de organizaci\u00f3n com\u00fan entre los j\u00f3venes de hoy en d\u00eda. Los debates en los servidores de Discord no se limitaron a consignas o planes de campo, sino que se convirtieron en un espacio educativo compartido en el que los j\u00f3venes intercambiaban experiencias, discut\u00edan estrategias y tej\u00edan un lenguaje com\u00fan de lucha. En este sentido, la esfera digital fue un medio de comunicaci\u00f3n que se transform\u00f3 en una \u00abescuela colectiva de izquierda multiplataforma\u00bb que produjo una nueva conciencia pol\u00edtica que va m\u00e1s all\u00e1 de la tutela de los partidos tradicionales y el discurso intelectual de la \u00e9lite. Lo que presenciamos aqu\u00ed es el verdadero nacimiento de un nuevo espacio de izquierda que surge desde abajo, desde iniciativas propias, desde el trabajo colectivo, basado en la tecnolog\u00eda como herramienta liberadora en lugar de seguir siendo una herramienta de dominaci\u00f3n bajo el control de las corporaciones capitalistas digitales y los Estados autoritarios.<\/p>\n<p>Podemos decir que la organizaci\u00f3n digital en red creada por los j\u00f3venes marroqu\u00edes es la expresi\u00f3n pr\u00e1ctica de la propuesta de la Izquierda Electr\u00f3nica de que la esfera digital se ha convertido en un importante escenario de la lucha de clases en la actualidad. Al igual que las f\u00e1bricas, las granjas y las oficinas son los principales escenarios de confrontaci\u00f3n entre el capital y el trabajo, Internet se ha convertido en la nueva \u00abf\u00e1brica\u00bb complementaria para producir conciencia y organizar la resistencia. La diferencia es que esta nueva f\u00e1brica no es un lugar material rodeado de muros, sino un espacio abierto y m\u00f3vil en el que los c\u00edrculos de debate se expanden y las iniciativas surgen con gran facilidad, lo que le confiere un car\u00e1cter global e internacional, ya que rompe las fronteras nacionales y crea posibilidades de comunicaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n entre movimientos geogr\u00e1ficamente distantes pero similares en esencia.<\/p>\n<p>Si comparamos el movimiento marroqu\u00ed con otras experiencias de la regi\u00f3n, encontramos que tiene un car\u00e1cter distintivo. En T\u00fanez, por ejemplo, las plataformas digitales se utilizaron para la movilizaci\u00f3n desde 2011, pero de forma inicial. En el L\u00edbano, en 2019, WhatsApp y Telegram se convirtieron en herramientas fundamentales para organizar manifestaciones. En Marruecos, sin embargo, en 2025 fuimos testigos de la entrada de toda una generaci\u00f3n que solo conoce la pol\u00edtica a trav\u00e9s de la digitalizaci\u00f3n y ve la esfera digital como una extensi\u00f3n natural de su vida. Esto es lo que hace que el movimiento \u00abGen Z 212\u00bb sea el primer levantamiento casi totalmente digital en el mundo \u00e1rabe, y confirma que el futuro de la lucha de la izquierda no ser\u00e1 posible sin absorber estas transformaciones y utilizarlas de manera eficaz, construyendo internacionales digitales de izquierda y alternativas tecnol\u00f3gicas progresistas que trasciendan las fronteras nacionales y coordinen y vinculen experiencias en todo el mundo.<\/p>\n<p><strong>2. Las reivindicaciones planteadas reflejan el n\u00facleo vivo de la izquierda: la justicia social y las necesidades de las masas<\/strong><\/p>\n<p>Lo que llama la atenci\u00f3n de la experiencia de la juventud marroqu\u00ed es que las reivindicaciones que plantearon en la calle y en Internet, a pesar de su sencillez directa, tienen un contenido profundamente izquierdista, aunque la mayor\u00eda de ellos no pertenezcan a ninguna organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Estos j\u00f3venes se dieron cuenta, conscientemente o a trav\u00e9s de una intuici\u00f3n pol\u00edtica colectiva, de que la fuerza de cualquier movimiento emancipador reside en la construcci\u00f3n de un terreno com\u00fan. No se dejaron absorber por las disputas y escaramuzas ideol\u00f3gicas de las \u00e9lites. Aunque esos debates son importantes para el desarrollo intelectual de la izquierda, durante d\u00e9cadas han agotado y fragmentado las fuerzas de izquierda entre escuelas rivales y detalles te\u00f3ricos. Estos j\u00f3venes superaron ese cansancio intelectual y reorientaron el rumbo hacia lo que realmente preocupa a las masas trabajadoras pobres, partiendo de la realidad sobre el terreno hacia la teor\u00eda, y no al rev\u00e9s. Aqu\u00ed, la izquierda no se mide por qui\u00e9n levanta consignas marxistas o simplemente escribe o repite pol\u00edticas socialistas en teor\u00eda, sino por qui\u00e9n contribuye pr\u00e1ctica y te\u00f3ricamente, sobre el terreno, a mejorar la vida de los trabajadores pobres en materia de salud, educaci\u00f3n, trabajo, dignidad, derechos y justicia, influyendo en el camino de su lucha diaria, aunque sea con pasos limitados y graduales.<\/p>\n<p>Las demandas que formularon giran en torno a la mejora de la educaci\u00f3n p\u00fablica, la garant\u00eda de una asistencia sanitaria gratuita y eficaz, la creaci\u00f3n de puestos de trabajo que garanticen la dignidad humana, la lucha contra la corrupci\u00f3n y el logro de la justicia social en la distribuci\u00f3n de los recursos. Estas demandas representan el n\u00facleo vivo del pensamiento de izquierda porque sit\u00faan en el centro la injusticia, la lucha de clases y las necesidades cotidianas de la gente, desde donde se deriva la acci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>3. La represi\u00f3n sobre el terreno y la represi\u00f3n digital revelan los mecanismos de control modernos, pero tambi\u00e9n refuerzan la conciencia de la resistencia digital<\/strong><\/p>\n<p>El movimiento juvenil en Marruecos no fue una mera ola de protestas pac\u00edficas que se enfrent\u00f3 al discurso pol\u00edtico o a las promesas de reforma; desde el primer momento se trat\u00f3 como una amenaza existencial para el r\u00e9gimen, lo que se reflej\u00f3 en la dura represi\u00f3n sobre el terreno a la que se enfrentaron los j\u00f3venes. Las fuerzas de seguridad utilizaron munici\u00f3n real en algunas zonas \u2014especialmente en Lqli\u00e2a, cerca de Agadir, donde cayeron m\u00e1rtires por las balas de la gendarmer\u00eda\u2014 junto con gases lacrim\u00f3genos, palizas con porras, persecuciones nocturnas y la detenci\u00f3n de cientos de personas, en su mayor\u00eda menores de edad. Esta represi\u00f3n no fue una reacci\u00f3n descontrolada, sino una pol\u00edtica calculada destinada a aterrorizar a toda una generaci\u00f3n y quebrantar su voluntad antes de que su conciencia organizativa pudiera echar ra\u00edces. La represi\u00f3n sobre el terreno se acompa\u00f1\u00f3 de un m\u00e9todo sistem\u00e1tico de aislamiento de las zonas conflictivas mediante controles de seguridad, acordonamiento de barrios populares y bloqueo de carreteras para impedir que los manifestantes se desplazaran entre ciudades. Se recurri\u00f3 a detenciones masivas para vaciar las calles. Lo m\u00e1s importante es que las autoridades se centraron en los j\u00f3venes y los menores, ya que eran la columna vertebral del movimiento, lo que revelaba su conciencia de que el verdadero peligro proviene de esta nueva generaci\u00f3n que no teme a la calle y posee herramientas de organizaci\u00f3n digital resistentes a la contenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta cara cruda de la represi\u00f3n sobre el terreno coincidi\u00f3 con una cara digital m\u00e1s suave. La detenci\u00f3n digital y el asesinato digital son mecanismos paralelos que se dirigen a la esfera online del movimiento. Se eliminaron cuentas, se bloquearon contenidos y se restringi\u00f3 el acceso a los debates en grupo en un intento de separar la calle de la esfera digital que la alimentaba. As\u00ed, vimos a las autoridades practicar una \u00abdoble represi\u00f3n\u00bb: en la calle con porras y balas, y en la red mediante algoritmos y la limitaci\u00f3n de las plataformas.<\/p>\n<p>Pero lo que las autoridades no esperaban es que esta represi\u00f3n, en lugar de detener el movimiento, reforzara la conciencia de la resistencia tanto digital como sobre el terreno. En la calle, los j\u00f3venes inventaron nuevas formas de reuni\u00f3n: manifestaciones nocturnas m\u00f3viles, confianza en peque\u00f1os grupos en lugar de grandes marchas y uso de los barrios como espacios para protestas localizadas. Esta t\u00e1ctica dificult\u00f3 a la polic\u00eda aplastar el movimiento de un solo golpe y abri\u00f3 posibilidades para la organizaci\u00f3n local de base. En la esfera digital, el debate pas\u00f3 r\u00e1pidamente de las cuentas bloqueadas a otras alternativas y a plataformas m\u00e1s seguras, con un uso generalizado de VPN y cifrado.<\/p>\n<p>La represi\u00f3n sobre el terreno revel\u00f3 los l\u00edmites del sistema autoritario, ya que ya no se enfrentaba solo a una multitud enfurecida, sino a una generaci\u00f3n digital capaz de adaptarse. Con cada intento de represi\u00f3n, los j\u00f3venes reproduc\u00edan su organizaci\u00f3n de forma m\u00e1s flexible y desarrollaban la conciencia de que la lucha con el Estado no es parcial, sino integral, y se dirige tanto al cuerpo en la calle como a la conciencia en la red. Aqu\u00ed aparece la esencia de lo que la Izquierda Electr\u00f3nica denomina la \u00ablucha de clases digital\u00bb, donde las herramientas modernas de represi\u00f3n se enfrentan a las cl\u00e1sicas.<\/p>\n<p>Ha quedado claro que el control de la calle no puede separarse del control de la esfera digital, y que cuando el Estado dispara balas contra los cuerpos, simult\u00e1neamente bloquea cuentas. Pero la resistencia tambi\u00e9n se desarrolla en ambos vectores: en la calle, ampliando las t\u00e1cticas populares sobre el terreno, y en la red, inventando herramientas de protecci\u00f3n y formas alternativas de organizaci\u00f3n. Esta interacci\u00f3n entre el terreno y lo digital abre un horizonte real para que la Izquierda Electr\u00f3nica desarrolle un proyecto internacionalista para liberar tanto a la humanidad como a la tecnolog\u00eda. La capacidad de trascender la represi\u00f3n digital refleja una creciente conciencia pol\u00edtica de la necesidad de controlar las herramientas y construir tecnolog\u00edas alternativas progresistas de izquierda, en lugar de dejarlas totalmente en manos de empresas capitalistas monopol\u00edsticas y Estados autoritarios.<\/p>\n<p><b>4. Transformar la energ\u00eda espont\u00e1nea de los j\u00f3venes en un proyecto emancipador radical y organizado<\/b><\/p>\n<p>A pesar de la fuerza de este modelo, los retos siguen siendo importantes. La ausencia de una coordinaci\u00f3n central puede convertirse en una debilidad si no se cristaliza una visi\u00f3n estrat\u00e9gica a largo plazo. M\u00e1s importante a\u00fan, las demandas parciales deben vincularse a un horizonte emancipador integral para que el movimiento no se quede en el \u00e1mbito de las meras reformas. Aqu\u00ed surge la necesidad de organizar una izquierda electr\u00f3nica con base real como una corriente intelectual y organizativa que trabaje para convertir la energ\u00eda espont\u00e1nea en un proyecto pol\u00edtico emancipador que una la lucha digital y la lucha sobre el terreno, vincule las demandas inmediatas a una visi\u00f3n socialista radical y se base en un terreno com\u00fan amplio e inclusivo que construya amplias alianzas para lograr un cambio transformador.<\/p>\n<p>Este movimiento juvenil y de masas refleja claramente el esp\u00edritu de una izquierda abierta que rechaza el autoaislamiento dentro de los c\u00edrculos de \u00e9lite y trabaja para abrir m\u00faltiples foros de debate y acci\u00f3n conjunta. En los espacios de debate digital no hab\u00eda ni un guardi\u00e1n ideol\u00f3gico ni una jerarqu\u00eda excesiva, sino discusiones libres, m\u00faltiples voces y libertad para proponer ideas. Lo que se consolid\u00f3, se mantuvo y se tradujo en acci\u00f3n pol\u00edtica fueron aquellos puntos que afectaban a la vida de las personas. Aqu\u00ed se hace realidad el verdadero significado de la democracia participativa de base: la organizaci\u00f3n colectiva se convierte en una herramienta para unificar los esfuerzos en torno a lo que sirve a las masas, no a lo que complace a los intelectuales de \u00e9lite. Esta orientaci\u00f3n abre una oportunidad hist\u00f3rica para que la izquierda se renueve, con la condici\u00f3n de que abandone la tendencia a monopolizar el pensamiento y la cultura de la divisi\u00f3n que la ha paralizado durante tanto tiempo.<\/p>\n<p>Las mujeres y los hombres j\u00f3venes enviaron un mensaje claro: no esperaremos soluciones impuestas desde arriba, ni nos distraer\u00e1n disputas est\u00e9riles. Construiremos nuestro trabajo en torno a cuestiones que importan a la vida cotidiana de las personas. Esta conciencia dial\u00e9ctica pr\u00e1ctica da fuerza al movimiento y le permite extenderse y expandirse. A los trabajadores manuales y mentales no les preocupa principalmente si el texto can\u00f3nico es de Marx, Lenin, Trotsky, Mao u otros \u2014a pesar de su gran papel hist\u00f3rico en el pensamiento humano\u2014, sino encontrar un hospital debidamente equipado, una escuela respetable, una oportunidad de trabajo, igualdad y dignidad en la vida cotidiana, lejos de la corrupci\u00f3n y el autoritarismo. Estos son los puntos comunes que formaron el punto de encuentro, y pueden convertirse en la base para que la izquierda construya un proyecto emancipador radical que trascienda la situaci\u00f3n actual y recupere su papel como herramienta de cambio hacia la liberaci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p><strong>5. De la red a la calle&#8230; horizontes de una izquierda renovada<\/strong><\/p>\n<p>Es importante destacar que la Izquierda Electr\u00f3nica no se presenta como un sustituto de las fuerzas hist\u00f3ricas de la izquierda ni de las experiencias organizativas que han acumulado enormes luchas en todos los \u00e1mbitos a lo largo de d\u00e9cadas. M\u00e1s bien, las contin\u00faa, desarrolla y complementa, a\u00f1adiendo una nueva dimensi\u00f3n a las herramientas pol\u00edticas, organizativas e intelectuales utilizadas por la izquierda en su larga y compleja batalla contra el capitalismo y el autoritarismo. Lo que la distingue es que responde a una nueva realidad configurada por la revoluci\u00f3n digital, en la que las herramientas de lucha se han ampliado para incluir la esfera digital, las plataformas y las redes que controlan la conciencia de masas y dirigen la trayectoria del debate p\u00fablico.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no niega el papel de los partidos de izquierda, los sindicatos y los movimientos sociales existentes, sino que les pide que innoven y se renueven, que integren la dimensi\u00f3n digital en sus estrategias organizativas y pol\u00edticas, y que superen la rigidez burocr\u00e1tica y el cierre ideol\u00f3gico. El reto al que se enfrenta hoy la izquierda no es solo hacer frente al capitalismo tradicional y a los reg\u00edmenes autoritarios, sino tambi\u00e9n al capitalismo digital, que ha reproducido el control de clase en formas m\u00e1s suaves y ocultas, a trav\u00e9s de los datos, los algoritmos y la vigilancia digital omnipresente.<\/p>\n<p>Lo que los j\u00f3venes crearon en Marruecos es un llamamiento expl\u00edcito y urgente a todas las fuerzas de la izquierda. La organizaci\u00f3n pol\u00edtica ya no es una opci\u00f3n \u00fanica, sino que debe ser multiplataforma, abierta, flexible y transparente, y manejar con inteligencia las herramientas de la era digital. Esta visi\u00f3n complementaria no significa abandonar las estructuras cl\u00e1sicas que han acumulado una historia de lucha de clases, sino reconstruirlas de forma horizontal y flexible para estar m\u00e1s cerca de las masas y ser capaces de responder r\u00e1pidamente, especialmente con las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes. La experiencia de la juventud marroqu\u00ed es un ejemplo vivo a trav\u00e9s de la innovaci\u00f3n de formaciones digitales en red eficaces, pero esto no elimina la urgente necesidad de marcos pol\u00edticos, organizativos y sindicales capaces de proteger estas energ\u00edas, guiar las protestas y convertirlas en logros duraderos.<\/p>\n<p>Esto requiere lograr una integraci\u00f3n dial\u00e9ctica entre lo antiguo y lo nuevo: entre la lucha sobre el terreno y el impulso digital; entre la experiencia hist\u00f3rica de la izquierda y la audacia y flexibilidad que aporta la generaci\u00f3n digital. Esta dial\u00e9ctica entre continuidad y renovaci\u00f3n puede otorgar a la izquierda actual la posibilidad de resurgir, tanto a nivel local en el Sur Global como a nivel mundial en general. Por lo tanto, la Izquierda Electr\u00f3nica es un llamamiento a renovar todo el proyecto de la izquierda \u2014desarrollando y actualizando sus herramientas organizativas, pol\u00edticas, intelectuales, digitales y t\u00e9cnicas, entre otras\u2014 junto con el trabajo conjunto y las alianzas basadas en puntos de encuentro esenciales. Tambi\u00e9n subraya la necesidad de reforzar el papel de liderazgo de los j\u00f3venes dentro de las organizaciones de izquierda, garantizando la renovaci\u00f3n intelectual y organizativa y abriendo un espacio para que sus energ\u00edas creativas y siempre renovadas est\u00e9n en el centro de la toma de decisiones y del trabajo militante. Y refuerza la relaci\u00f3n de la izquierda con las vidas de los trabajadores pobres y las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes en una \u00e9poca de hegemon\u00eda capitalista y autoritarismo. El futuro pertenece a la izquierda que entiende que el \u00e1mbito de la lucha de clases hoy en d\u00eda se extiende desde las profundidades de la calle hasta el punto m\u00e1s lejano de la esfera digital. El movimiento Gen Z 212 ha demostrado que la relaci\u00f3n entre las fuerzas de izquierda y las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes solo puede desarrollarse y arraigarse integrando la lucha sobre el terreno con herramientas de organizaci\u00f3n digital y nuevas formas de organizaci\u00f3n y discurso pol\u00edtico. Es una lecci\u00f3n no solo para los queridos compa\u00f1eros de la izquierda y las fuerzas progresistas de Marruecos, sino para la izquierda global en su conjunto.<\/p>\n<p>________________________________________<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Generaci\u00f3n Z: la generaci\u00f3n nacida entre mediados de la d\u00e9cada de 1990 y la segunda d\u00e9cada del siglo XXI; criada en un entorno digital, utiliza la tecnolog\u00eda y las redes sociales como parte esencial de su vida cotidiana y fusiona el mundo f\u00edsico y el virtual, lo que la hace m\u00e1s capaz de movilizarse y organizarse a trav\u00e9s de la esfera digital.<\/li>\n<li>** \u00abLa izquierda electr\u00f3nica\u00bb es una corriente de izquierda moderna que busca desarrollar las herramientas, el discurso y los mecanismos organizativos de la izquierda tradicional mediante el empleo de la tecnolog\u00eda digital y la esfera en red en la organizaci\u00f3n, el debate y la movilizaci\u00f3n. No se presenta como un sustituto de las fuerzas hist\u00f3ricas de la izquierda, sino que las complementa y desarrolla, abogando por la integraci\u00f3n de las plataformas digitales y la democracia participativa con la lucha sobre el terreno, con el fin de vincular las cuestiones te\u00f3ricas con las necesidades cotidianas de las masas trabajadoras pobres.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Toda nuestra solidaridad con las mujeres j\u00f3venes, los hombres j\u00f3venes y las masas trabajadoras de Marruecos que se enfrentan a la represi\u00f3n y la marginaci\u00f3n con conciencia y valent\u00eda, y que luchan por una vida digna y una justicia social genuina. Y toda nuestra solidaridad con las fuerzas izquierdistas, progresistas, sindicales y de derechos humanos marroqu\u00edes que est\u00e1n del lado del pueblo, defendiendo sus derechos, su libertad de organizaci\u00f3n y expresi\u00f3n, y los valores de justicia e igualdad.<\/p>\n<p>Fuente:. Z, 5 de octubre de 2025 (<a href=\"https:\/\/znetwork.org\/znetarticle\/gen-z-212-and-youth-protests-in-morocco-from-the-digital-sphere-to-the-street\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/znetwork.org\/znetarticle\/gen-z-212-and-youth-protests-in-morocco-from-the-digital-sphere-to-the-street\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marruecos est\u00e1 viviendo actualmente \u2014oto\u00f1o de 2025\u2014 una amplia ola de protestas masivas lideradas por j\u00f3venes que ha devuelto a<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18614,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2281],"tags":[],"class_list":["post-18613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marruecos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18613"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18615,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18613\/revisions\/18615"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}