{"id":18668,"date":"2025-10-26T05:00:43","date_gmt":"2025-10-26T04:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18668"},"modified":"2025-10-26T00:58:42","modified_gmt":"2025-10-25T23:58:42","slug":"respondiendo-a-la-pregunta-por-que-es-importante-leer-y-estudiar-a-sacristan-hoy-para-la-accion-y-el-pensamiento-politicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18668","title":{"rendered":"Respondiendo a la pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 es importante leer y estudiar a Sacrist\u00e1n hoy para la acci\u00f3n y el pensamiento pol\u00edticos?"},"content":{"rendered":"<p><em>Universidad Pompeu Fabra, 11 de junio de 2025, 18 h. Mesa redonda con el profesor Jordi Mir Garcia (Facultad de Humanidades, UPF).<\/em><\/p>\n<p>Buenas tardes. Algunas de las ideas que expondr\u00e9 en esta comunicaci\u00f3n las he aprendido de Francisco Fern\u00e1ndez Buey, profesor de la Facultad de Humanidades de esta universidad, autor de <i>Sobre<\/i> <i>Manuel Sacrist\u00e1n, <\/i>y maestro y amigo del profesor Jordi Mir Garcia, tambi\u00e9n del que les habla. A \u00e9l, a su memoria, me gustar\u00eda dedicar esta intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Perm\u00edtanme dos consideraciones previas. En \u00abUn breve recuerdo personal\u00bb (<i>Del pensar, del vivir, del hacer<\/i>, p. 56, es el libro que acompa\u00f1\u00f3 a los documentales \u00abIntegral Sacrist\u00e1n\u00bb del cineasta e historiador Xavier Juncosa), observaba F\u00e9lix Ovejero: \u00abLas ense\u00f1anzas de Sacrist\u00e1n, las importantes, eran de las que no se pueden recoger en las p\u00e1ginas de un libro. No eran un saber aparte, inventariable, sino un saber para estar con inteligencia y veracidad en el mundo. Para acompasar vida y pensamiento\u00bb. Efectivamente, un saber para estar con veracidad en el mundo, para acompa\u00f1ar vida y reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n, prosegu\u00eda el autor de <i>La quimera f\u00e9rtil<\/i>, \u00abera un fil\u00f3sofo en el sentido m\u00e1s cl\u00e1sico, que compart\u00eda con Arist\u00f3teles la convicci\u00f3n de que \u00abno investigamos para saber que es la virtud, sino para ser buenos, ya que en otro caso ser\u00eda completamente in\u00fatil\u00bb. A alguien as\u00ed, tradicionalmente, se le llamaba \u00absabio\u00bb.\u00bb Y el sabio no juega con las ideas, no le vale cualquier cosa, cualquier idea, porque \u00absus ideas rigen su vida y quiere llevar su vida de la mejor manera. Se piensa en serio, como le gustaba decir a Sacrist\u00e1n\u2026\u00bb<\/p>\n<p>Suscribo la sabia reflexi\u00f3n del profesor Ovejero. Sacrist\u00e1n fue un fil\u00f3sofo de la vida y la praxis que dej\u00f3 huella profunda (nunca de manera acr\u00edtica ni como profeta gu\u00eda) en varias generaciones de ciudadanos\/as no solo universitarios. Y no solo en su pensamiento te\u00f3rico y en su acci\u00f3n pol\u00edtica, sino tambi\u00e9n en su sentir, en su vivir, en su hacerse. Pensar + hacer para saber a qu\u00e9 atenerse, por decirlo con Ortega.<\/p>\n<p>La segunda consideraci\u00f3n es de Victor M\u00e9ndez Baiges, uno de sus grandes estudiosos, autor de <i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n, <\/i>un libro muy recomendable, imprescindible m\u00e1s bien. De \u00e9l tomo este cita: \u00abA veces sucede lo imprevisible. Una planta crece casi sin agua y sin luz en la pura roca. Cuando todos est\u00e1n sentados, alguien est\u00e1 de pie, o lo contrario. Todos bailan una m\u00fasica y alguien no hace caso. A veces, eso sucede\u00bb. Y esta vez sucedi\u00f3, en la pura roca. Alguien dijo NO, y no era una negaci\u00f3n f\u00e1cil, a asuntos tan determinantes como el franquismo, el capitalismo, el pseudosocialismo, el ecosuicidio,&#8230; Y lo hizo en minor\u00eda muy minoritaria, cuando muchos, much\u00edsimos, estaban en silencio, y otros, que no eran pocos, gritaban en alto y euf\u00f3ricos un S\u00cd triunfante, entusiasta.<\/p>\n<p>Cojo de nuevo el hilo de la intervenci\u00f3n. Mi respuesta a la pregunta que me ha sido formulada por los organizadores \u2013\u00ab\u00bfpor qu\u00e9 es importante leer y estudiar hoy a Sacrist\u00e1n para el pensamiento pol\u00edtico y la acci\u00f3n?\u00bb\u2013\u00a0se despliega en las siguientes consideraciones:<\/p>\n<p>1\u00ba. Porque muchos de sus problemas e inquietudes siguen siendo los nuestros: guerra nuclear, OTAN, militarismo, industria nuclear, capitalismo depredador, explotaci\u00f3n de las clases trabajadoras, imperialismo, expolio del Tecer Mundo (o del Sur global), desarrollismo, pol\u00edtica temperada de la ciencia, alianzas populares, explotaci\u00f3n de la mujer, etc. Nunca dejan indiferentes sus reflexiones, siempre hay ideas sustantivas en ellas.<\/p>\n<p>2\u00ba. Porque el lector de Unamuno, Ortega y Gaos ha sido uno de los grandes fil\u00f3sofos espa\u00f1oles del siglo XX y tambi\u00e9n una de las cimas del marxismo europeo e hispanoamericano. Sacrist\u00e1n es un cl\u00e1sico de la filosof\u00eda y de la tradici\u00f3n emancipatoria catalana, espa\u00f1ola y europea, y los cl\u00e1sicos, todos los cl\u00e1sicos, como \u00e9l mismo dijera de su admirado Gramsci (alguien digno de amor, escribi\u00f3 en una ocasi\u00f3n), <i>tienen derecho a no estar de moda nunca y a ser le\u00eddos (y rele\u00eddos) siempre. Y por todos.<\/i><\/p>\n<p>Lo que acabo de se\u00f1alar, el ser le\u00eddo o rele\u00eddo por todos, el no estar de moda nunca, es lo que afortunadamente en mi opini\u00f3n est\u00e1 ocurriendo con su obra en los encuentros, congresos, conferencias y celebraciones de este primer centenario de su nacimiento.<\/p>\n<p>Ni que decir tiene que por ah\u00ed debemos seguir transitando.<\/p>\n<p>3\u00ba. Porque el profesor expulsado en dos ocasiones de la Universidad de Barcelona por razones pol\u00edticas (\u00a1era un rojo!) es autor de dos de los textos m\u00e1s interesantes que se han escrito sobre la universidad: \u00abPor una Universidad democr\u00e1tica\u00bb, el manifiesto del SDEUB (Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la UB), y \u00abLa Universidad y la divisi\u00f3n del trabajo\u00bb (donde comenta cr\u00edticamente \u00abMisi\u00f3n de la universidad\u00bb de Ortega). En el segundo de estos dos textos observa: \u00abLa lucha contra la presente divisi\u00f3n social del trabajo es tambi\u00e9n lucha contra la universidad; \u00e9sta es, en efecto, uno de los principales centros de producci\u00f3n \u2013a veces meramente pasiva, por su mera estructura\u2013 de ideolog\u00eda hegemonizadora al servicio de la clase dominante, al servicio de la interiorizaci\u00f3n de esta divisi\u00f3n del trabajo, y la misma divisi\u00f3n t\u00e9cnica del trabajo para la que la universidad prepara est\u00e1 inevitablemente cualificada por aquella funci\u00f3n esencial\u00bb. Se trataba de superar esa universidad, no tan solo de mejorarla.<\/p>\n<p>4\u00ba. Porque visto el horror que seguimos contemplando diariamente (el genocidio de Gaza, por ejemplo, la destrucci\u00f3n de Cisjordania), el aparente pesimismo de estas palabras suyas: \u00abEl desarrollo de las fuerzas productivas, se\u00f1aladamente el de ciertas t\u00e9cnicas militares (armamento at\u00f3mico, biol\u00f3gico y qu\u00edmico), pero tambi\u00e9n, y no menos profundamente, el de t\u00e9cnicas para la vida civil (desde la producci\u00f3n de energ\u00eda en gran escala, con fuerte efecto centralizador, hasta la ingenier\u00eda gen\u00e9tica), se puede integrar perfectamente en una perspectiva pol\u00edtica que tiende a eternizar la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n, dando una vuelta m\u00e1s a la triste noria de la historia universal\u00bb, no sea propiamente pesimismo sino buen realismo descriptivo que, por supuesto, no debe conllevar, no lo conllev\u00f3 en su caso, ni a la par\u00e1lisis, ni al \u00abnada puede hacerse\u00bb, ni a un <i>carpe diem <\/i>fr\u00edvolamente entendido<i>,<\/i> ni a un c\u00f3modo y privilegiado, c\u00ednico en ocasiones, nihilismo.<\/p>\n<p>5\u00ba. Porque, para el joven lector de Simone Weil (escribi\u00f3 cinco rese\u00f1as sobre su obra), el marxista es tan poco incompatible con el personalismo filos\u00f3fico que su concepci\u00f3n del mundo pod\u00eda cifrarse en el intento \u00abde llegar a ser persona \u00e9l y los dem\u00e1s, \u00e9l con los dem\u00e1s, \u00e9l por los dem\u00e1s\u00bb. Tambi\u00e9n el marxismo era para Sacrist\u00e1n un humanismo. Lo que le separaba de cualquier otro, y principalmente del humanismo abstracto \u00abpersonalista\u00bb, era la tesis de que la persona y su libertad eran entidades necesitadas no de conservaci\u00f3n, sino de conquista.<\/p>\n<p>6\u00ba. Por su ejemplo, por sus actos, por su praxis, porque el traductor de <i>El Capital<\/i> dio clases de alfabetizaci\u00f3n y de formaci\u00f3n socialista en la iglesia de Can Serra, donde su amigo Jaume Botey era p\u00e1rroco. Por testimonios directos de personas que tambi\u00e9n participaron (Neus Porta, Paco Fern\u00e1ndez Buey,\u2026), Sacrist\u00e1n se tom\u00f3 aquella experiencia de alfabetizaci\u00f3n, no pod\u00eda ser de otro modo en su caso, con la misma seriedad, y acaso con m\u00e1s fuerza moral, con la que se preparaba una clase de doctorado sobre el sistema de l\u00f3gica de John Stuart Mill, escrib\u00eda una comunicaci\u00f3n para un congreso de filosof\u00eda, preparaba una conferencia para la Fundaci\u00f3n Mir\u00f3 o la Universidad Complutense, o elaboraba un detallado informe para la direcci\u00f3n del PSUC-PCE o para la c\u00e9lula en la que militaba.<\/p>\n<p>7\u00ba. Porque el que fuera miembro del Consejo Ejecutivo del PSUC consider\u00f3 siempre, hasta el final de sus d\u00edas, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 en su \u00faltima entrevista, la que mantuvo con <i>Mundo Obrero <\/i>en diciembre de 1984 (editada en febrero de 1985; recogida en <i>Entrevistas con Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>, Los Libros de la Catarata), que el internacionalismo era uno de los principales valores de la tradici\u00f3n, un valor poli\u00e9tico al que no se deb\u00eda renunciar nunca.<\/p>\n<p>\u00c9l no renunci\u00f3. Apost\u00f3, por ejemplo, por la Primavera de Praga, ayudando en la medida de sus fuerzas al \u00e9xito de aquella experiencia de reformismo democr\u00e1tico comunista, y denunciando su aniquilaci\u00f3n <i>manu militari<\/i> por las tropas del Pacto de Varsovia (menos las de Rumania, que no intervinieron en el atropello).<\/p>\n<p>8\u00ba. Porque en uno de los textos que escribi\u00f3 en M\u00e9xico, febrero de 1983, \u00ab\u00bfQu\u00e9 Marx se leer\u00e1 en el siglo XXI?\u00bb, se\u00f1al\u00f3 en apenas cuatro l\u00edneas la idea central de su socialismo, del ecomunismo de sus \u00faltimos a\u00f1os: \u00abEl asunto real que anda por detr\u00e1s de tanta lectura es la cuesti\u00f3n pol\u00edtica de si la naturaleza del socialismo es hacer lo mismo que el capitalismo, aunque mejor, o consiste <i>en vivir otra cosa<\/i>\u00bb. No hab\u00eda ninguna duda para \u00e9l, acaso tampoco para ustedes: era, sigue siendo, vivir otra cosa.<\/p>\n<p>9\u00ba. Porque el que fuera excelente conocedor de la filosof\u00eda y la pol\u00edtica italianas (Gramsci, Togliatti, Labriola, Geymonat, Rossanda, Rosi), anotando un texto de Lucio Colletti, un marxista te\u00f3rico muy le\u00eddo, seguido y elogiado durante a\u00f1os que acab\u00f3 en las muy derechistas filas del berlusconismo, en For\u00e7a Italia, escribi\u00f3 lo m\u00e1s central, lo m\u00e1s b\u00e1sico, lo m\u00e1s esencial de su proyecto pol\u00edtico-filos\u00f3fico y vital (con el hermoso castellano, en este caso muy cernudiano, al que nos ten\u00eda acostumbrados). Lo expres\u00f3 as\u00ed: \u00abNo se debe <i>ser<\/i> marxista (Marx); <i>lo \u00fanico<\/i><b> <\/b>que tiene inter\u00e9s es decidir si se mueve uno, o no, <i>dentro de una tradici\u00f3n<\/i> que intenta avanzar, por la cresta, entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan.\u00bb [los \u00e9nfasis, menos el primero, son m\u00edos]<\/p>\n<p>10\u00ba. Porque un brechtiano como \u00e9l, traductor en varias ocasiones del \u00abA los por nacer\u00bb como regalo para sus compa\u00f1eros del Comit\u00e9 Central del PCE y del PSUC, se\u00f1al\u00f3 que, para \u00e9l, el mejor marxismo era el de Brecht, sin moralismo, declarando buena la sociedad en la que no hab\u00eda que ser h\u00e9roe, una sociedad que no ten\u00eda necesidad de h\u00e9roes ni de hero\u00ednas.<\/p>\n<p>11\u00ba. Porque aunque algunos estudiosos de su obra hayan sugerido que el traductor de Luk\u00e1cs, Korsch y Gramsci fue, objetivamente, un fil\u00f3sofo pol\u00edtico y, adem\u00e1s, de primera magnitud, Sacrist\u00e1n estaba muy lejos de ser lo que acad\u00e9micamente suele entenderse por ser un catedr\u00e1tico de filosof\u00eda pol\u00edtica: era su propia pr\u00e1ctica vital, su compromiso social, su ir en serio, su cercan\u00eda a los condenados de la Tierra, la que le llevaba a pensar, teorizar e intervenir sobre asuntos pol\u00edticos (lo hizo desde muy joven), y no, desde luego que no, la especializaci\u00f3n en un determinado campo de estudio (que de hecho nunca fue su campo de estudio especializado; s\u00ed lo fue, en cambio, la filosof\u00eda de la ciencia, espec\u00edficamente la filosof\u00eda de las ciencias sociales).<\/p>\n<p>12\u00ba. Porque cuando las calles de esta ciudad, Barcelona, y de tantas otras ciudades, estaban prohibidas para rojos y rojas (y para otros colectivos rebeldes e insumisos), el traductor de Marcuse, Adorno y Benjamin recorri\u00f3 durante muchos a\u00f1os sus calles con sigilo, con ojos en la espalda, tomando todas las preocupaciones del mundo, cumpliendo las normas de clandestinidad, sin dejar huellas, llegando puntual (cinco o diez minutos antes para tantear el terreno) y vigilante a citas y encuentros.<\/p>\n<p>Su militancia clandestina le hizo conocer muy bien barrios de la ciudad y protagonizar alguna arriesgada aventura. Un ejemplo:<\/p>\n<p>Durante su estancia en M\u00e9xico, el 14 de julio de 1983, \u00aben el 194 aniversario de la toma de la Bastilla\u00bb, escrib\u00eda a su hija Vera en estos t\u00e9rminos: \u00abMe parece muy bien que hay\u00e1is encontrado piso, y que lo pint\u00e9is, y que est\u00e9 en un sitio tan agradablemente barcelon\u00e9s como esa manzana [de la derecha del Ensanche barcelon\u00e9s], en la que estuvo la escuela de Comercio, y en la que una vez estuve a punto de matar a un se\u00f1or (a un cerdo, para ser m\u00e1s exacto) o de que me matara \u00e9l a m\u00ed, y que es la manzana de al lado de la de la Pensi\u00f3n Cisneros, donde yo he vivido dos veces cuando, antes de llegar a no tener nada, me encontraba en la m\u00e1s absoluta miseria. Muy divertido todo. Por lo que dices, las aberturas est\u00e1n orientadas a Poniente, es decir, a Enrique Granados, o hacia la Plaza Letamendi. En la Plaza Letamendi hay un estanquito donde una vez me met\u00ed para despistar a gentuza y, para no despertar sospechas del estanquero, sal\u00ed, casi media hora despu\u00e9s sin una peseta, pero con mucho tabaco y con una pitillera de piel de test\u00edculo de toro que le regal\u00e9 a Anna [Adinolfi, su cu\u00f1ada], la cual quiz\u00e1 se acuerde todav\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>Como han visto, una Barcelona no tur\u00edstica la suya, la Barcelona de un militante con ojos muy abiertos y con peligros en sus alrededores, la Barcelona de un comunista que sab\u00eda salir de situaciones dif\u00edciles.<\/p>\n<p>13\u00ba. Porque Sacrist\u00e1n, traductor de Joan Brossa, Ausi\u00e0s Marc y Raimon, fue miembro, en algunos casos director, de revistas que han sido esenciales en la cultura catalana y espa\u00f1ola como <i>Qvadrante,<\/i> <i>Laye, Veritat, Quaderns de cultura Catalana, Nous Horitzons, Materiales, mientras tanto, <\/i>revistas en las que sus aportaciones (art\u00edculos, rese\u00f1as, notas) se cuenta por decenas. El siguiente texto, que se public\u00f3 en <i>Nous Horitzons<\/i>, est\u00e1 dedicado a la memoria de Ernesto Guevara:<\/p>\n<p>No ha de importar mucho el cobarde sadismo complacido con el que la reacci\u00f3n de todo el mundo ha absorbido los detalles macabros del disimulo, tal vez voluntariamente zafio, del asesinato de Ernesto Guevara. Posiblemente importa s\u00f3lo como experiencia para las m\u00e1s j\u00f3venes generaciones comunistas de Europa Occidental que no hayan tenido todav\u00eda una prueba sentida del odio de clase reaccionario. Pero esta experiencia ha sido hecha, larga y constantemente, en Espa\u00f1a, desde la plaza de toros de Badajoz hasta Juli\u00e1n Grimau.<\/p>\n<p>Importa saber que el nombre de Guevara ya no se borrar\u00e1 de las historias, porque la historia futura ser\u00e1 de aquello por lo que \u00e9l ha muerto. Esto importa para los que contin\u00faen viviendo y luchando. Para \u00e9l import\u00f3 llegar hasta el final con coherencia. Los mismos periodistas reaccionarios han tributado, sin quererlo, un decisivo homenaje al h\u00e9roe revolucionario, al hacer referencia, entre los motivos para no creer en su muerte, en sus falsas palabras derrotistas que le atribuy\u00f3 la estulticia de los vendidos al imperialismo.<\/p>\n<p>En la monta\u00f1a, en la calle o en la f\u00e1brica, sirviendo una misma finalidad en condiciones diversas, los hombres que en este momento reconocen a Guevara entre sus muertos pisan toda la tierra, igualmente, seg\u00fan las palabras de Maiakovski, \u00aben Rusia, entre las nieves\u00bb, que \u00aben los delirios de la Patagonia\u00bb. Todos estos hombres llamar\u00e1n tambi\u00e9n \u00abGuevara\u00bb, de ahora en adelante, al fantasma de tantos nombres que recorre el mundo y al que un poeta nuestro, en nombre de todos, llam\u00f3: Camarada. (\u00abEn memoria de Ernesto \u00abChe\u00bb Guevara\u00bb, <i>NH<\/i> 16, 1er trimestre, 1969, p. 39).<\/p>\n<p>14\u00ba. Porque el traductor de la autobiograf\u00eda de Ger\u00f3nimo, la editada por S. M. Barret, estuvo muy metido en una buena parte de las movidas antifranquistas con los riesgos, detenciones y sanciones que fueron anexos: apoyando a los mineros asturianos, protestando por el asesinato de Juli\u00e1n Grimau, apoyando la constituci\u00f3n del SDEUB, colaborando con las publicaciones del sindicato, encerr\u00e1ndose en Montserrat en protesta por el consejo de Guerra de Burgos, apoyando y siendo parte de la lucha de los PNN,\u2026Sacrist\u00e1n no se call\u00f3, no enmudeci\u00f3, nunca form\u00f3 parte de la que se ha llamado \u00abresistencia silenciosa.\u00bb<\/p>\n<p>15\u00ba. Porque el editor de los primeros textos de Marx y Engels publicados legalmente en Espa\u00f1a tras la guerra incivil nos ense\u00f1\u00f3 que el conocimiento que buscaba Marx ten\u00eda de ser muy abarcante, contener lo que en nuestra academia llamamos econom\u00eda, sociolog\u00eda, pol\u00edtica e historia. Adem\u00e1s, el ideal de conocimiento marxiano inclu\u00eda una proyecci\u00f3n no solamente tecnol\u00f3gica, sino globalmente social, hacia la pr\u00e1ctica. Un producto intelectual con esos rasgos no pod\u00eda ser teor\u00eda cient\u00edfica positiva en sentido estricto, sino que ten\u00eda que \u00abparecerse bastante al conocimiento com\u00fan, o incluso al art\u00edstico, e integrarse en un discurso \u00e9tico, m\u00e1s precisamente pol\u00edtico\u00bb. Era principalmente saber pol\u00edtico. A lo que a\u00f1ad\u00eda: \u00abPerm\u00edtaseme repetir \u2013porque cuando uno habla de Marx siempre corre el riesgo de levantar ronchas\u2013 que eso no excluye la presencia central de contenidos estrictamente cient\u00edfico-positivos en la obra de Marx. Ellos son imprescindibles en su concepci\u00f3n y la diferencian de las otras \u00e9pocas de la tradici\u00f3n revolucionaria\u00bb.<\/p>\n<p>16\u00ba. Se impone preguntar: \u00bfno fue ese ideal de conocimiento marxiano tambi\u00e9n el ideal de conocimiento del propio Sacrist\u00e1n? Probablemente lo fuera. Entrevistado por el diario mexicano <i>Unom\u00e1sUno <\/i>en 1983, coment\u00f3: \u00abCuando sostengo que el pensamiento revolucionario tiene que superar la estructuraci\u00f3n acad\u00e9mica del conocimiento, no es que est\u00e9 por principio despreciando la estructuraci\u00f3n acad\u00e9mica del pensamiento, la cual puede ser un punto de partida imprescindible (aunque no siempre). Lo que pienso es que para ser virtualmente revolucionaria, una cultura filos\u00f3fica y pol\u00edtica ha de rebasar, en un cierto sentido, la estructuraci\u00f3n del conocimiento en la academia\u00bb. El sentido en que hab\u00eda que rebasarla consist\u00eda en una integraci\u00f3n intelectual, en una tendencia a hacer una s\u00edntesis, \u00abque es lo que yo considero el momento dial\u00e9ctico de todo pensamiento revolucionario, y por otra parte, la tendencia a una integraci\u00f3n todav\u00eda superior, que es la integraci\u00f3n con la pr\u00e1ctica.\u00bb<\/p>\n<p>17\u00ba. Porque Sacrist\u00e1n, profesor de Fundamentos de Filosof\u00eda (y posteriormente de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales), siempre tuvo muy en cuenta a los estudiantes, a los ciudadanos, a las personas a las que dirig\u00eda sus exposiciones y argumentos. As\u00ed, en una conferencia sobre la dial\u00e9ctica dictada en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona en 1973, coment\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n, perd\u00f3n? \u00bf[Henri] Lefebvre, el fil\u00f3sofo? No, no, me refiero a un matem\u00e1tico que se llama Laurent Schwartz que es de un grup\u00fasculo muy fren\u00e9tico que anda por Par\u00eds y procede del grupo Bourbaki. Pero\u2026 cuidado aqu\u00ed. Yo cometo el error pedante de hacer el detalle del oficio, pero t\u00fa cada vez me coges en la trampa porque debes ser tan pedante como yo y entonces ya me hundes hasta el fondo\u00bb.<\/p>\n<p>Quiero decir, explic\u00f3: \u00abt\u00fa llevas detr\u00e1s bastante lectura y entonces eso te hace interesarte por temas, como me hace interesarme a m\u00ed por detalles, en los que somos injustos con gran parte del auditorio que tiene, aproximadamente, treinta a\u00f1os menos que yo y algo as\u00ed como cinco o seis menos que t\u00fa y quiz\u00e1s de lecturas m\u00e1s. Entonces, hay que tener ojo\u00bb.<\/p>\n<p>Y adem\u00e1s, a\u00f1adi\u00f3 finalmente, se arrepent\u00eda mucho de hab\u00e9rselo criticado a \u00e9l porque, \u00abera a m\u00ed a quien ten\u00eda que haber criticado el haber dicho el detalle. Es el vicio del ejemplo que es un vicio, muchas veces, de pura erudici\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>18\u00ba. Porque al joven militante comunista (llevaba muy poco tiempo en el Partido), le pareci\u00f3 normal, natural: \u00ablo que tocaba hacer\u00bb, repartir en solitario, \u00a1a mediados de los a\u00f1os cincuenta, en plena y dura dictadura franquista!, <i>Treballs <\/i>y<i> Mundo Obreros<\/i> a los trabajadores de las f\u00e1bricas de Poble Nou de Barcelona para que no perdiera actualidad el material clandestino que se hab\u00eda arriesgado a traer de Par\u00eds, poco despu\u00e9s de haber pedido su entrada en el PSUC-PCE renunciando a una plaza de profesor contratado en el Instituto de l\u00f3gica y Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcnster donde hab\u00eda estudiado cuatro cursos de posgrado, regresando a Barcelona, v\u00eda Par\u00eds, en busca de un trabajo de profesor no titular, muy mal retribuido y sin ninguna seguridad, como pudo comprobar unos a\u00f1os despu\u00e9s,, en la Facultad de Filosof\u00eda de la Universidad de Barcelona.<\/p>\n<p>19\u00ba. Porque fueron muchos a\u00f1os de militancia, unos 23, en el duramente perseguido partido pol\u00edtico de los comunistas catalanes y espa\u00f1oles, 15 de esos a\u00f1os en la direcci\u00f3n, y fueron muchas y singulares las reflexiones que fue escribiendo sobre la lucha pol\u00edtica de la organizaci\u00f3n en la que militaba, materiales que conocemos gracias al trabajo de investigaci\u00f3n de, entre otros, por Miguel Manzanera, Giaime Pala, Jos\u00e9 Sarri\u00f3n y Jordi Sancho.<\/p>\n<p>Sin ninguna desconsideraci\u00f3n hacia otras aportaciones, tengo para m\u00ed, t\u00f3menlo como una conjetura a comprobar, que el conjunto de todos esos materiales (cartas a la direcci\u00f3n, informes, art\u00edculos, notas, sugerencias), parcialmente publicados, est\u00e1 entre lo m\u00e1s interesante que se escribi\u00f3 a lo largo de toda la lucha antifranquista.<\/p>\n<p>20\u00ba. Porque el autor de \u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb supo caracterizar muy bien el marxismo pol\u00edtico, comprometido, no meramente acad\u00e9mico, que siempre defendi\u00f3. En estos t\u00e9rminos: \u00abEl marxismo es un <i>intento<\/i> de vertebrar <i>racionalmente<\/i>, con la mayor cantidad posible de <i>conocimiento<\/i> <i>y an\u00e1lisis cient\u00edfico<\/i>, un movimiento <i>emancipatorio<\/i>\u00bb. [los \u00e9nfasis son m\u00edos]<\/p>\n<p>Una anotaci\u00f3n de lectura de finales de los setenta transita por el mismo sendero: \u00abPor eso es esencial saber que el marxismo no es teor\u00eda, sino<i> intento<\/i> de programa (sobre un deseo: <i>la sociedad sin clases, sin explotaci\u00f3n<\/i>), que se <i>intenta<\/i> fundamentar en cr\u00edtica (Manuel Ballestero) y en conocimiento cient\u00edfico.\u00bb<\/p>\n<p>Sin que ese marxismo pol\u00edtico tuviera, por otra parte, ning\u00fan temor ante la autocr\u00edtica, ante la autocr\u00edtica no aparente. As\u00ed, el que fuera traductor de <i>Historia y consciencia de clase <\/i>y muchos otros ensayos del fil\u00f3sofo h\u00fangaro escrib\u00eda en una ocasi\u00f3n: \u00abEn Luk\u00e1cs, como en cualquier comunista inteligente, cr\u00edtica del estalinismo es autocr\u00edtica, porque no es sensato creerse insolidario de treinta a\u00f1os del propio pasado pol\u00edtico, aunque uno tuviera s\u00f3lo veinte\u00bb.<\/p>\n<p>21\u00ba. Porque el que fuera catedr\u00e1tico tard\u00edo de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales (lo fue a partir del verano de 1984, con injusticias previas en su nombramiento) sigui\u00f3 pensando, organizado y luchando hasta el final de sus d\u00edas: en la acci\u00f3n pacifista-antimilitarista, en el ecologismo pol\u00edtico, en la lucha antinuclear (CANC), apoyando al movimiento feminista, defendiendo (no acr\u00edticamente) CC.OO&#8230; En esas luchas se generaron un buen n\u00famero de excelentes art\u00edculos, art\u00edculos o conferencias de \u00abrabiosa actualidad\u00bb para aquel entonces\u2026 e incluso para nuestro hoy.<\/p>\n<p>Entre esos trabajos: \u00abLa OTAN hacia dentro\u00bb, \u00abDe la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia\u00bb, \u00abComunicaci\u00f3n a las Jornadas de Econom\u00eda y pol\u00edtica\u00bb, \u00abEl fundamentalismo y los movimientos por la paz\u00bb, \u00abLa salvaci\u00f3n del alma y la l\u00f3gica\u00bb, etc. Muchos de ellos est\u00e1n recogidos en <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa, <\/i> el libro que edit\u00f3 Juan-Ram\u00f3n Capella en 1987 y que sido reeditado recientemente por El Viejo Topo.<\/p>\n<p>En algunos de estos art\u00edculos parece manifestarte una sorprendente arista de \u00abaugur\u00bb, de certero oteador de \u00abescenarios de futuro\u00bb. Se\u00f1alaba por ejemplo en su art\u00edculo antiot\u00e1nico: \u00abTal vez lo m\u00e1s importante que ocurra si el consenso de unos y otros pol\u00edticos nos integra definitivamente en la OTAN [as\u00ed fue] no sea la integraci\u00f3n misma, sino la imposici\u00f3n a los espa\u00f1oles del sentimiento de impotencia, de su nulidad pol\u00edtica, de su necesidad de obedecer y hasta de volver su cerebro y su raz\u00f3n del rev\u00e9s. Ocurre, en efecto, que la situaci\u00f3n de partida presenta, con m\u00e1s claridad que en ning\u00fan otro pa\u00eds de Occidente, un dato que el gobierno y sus aliados en este punto, hasta la extrema derecha, tienen que eliminar: la mayor\u00eda de los espa\u00f1oles es contraria a la permanencia de Espa\u00f1a en la OTAN, y el gobierno est\u00e1 comprometido a celebrar un refer\u00e9ndum sobre la cuesti\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Para mantener, en esas circunstancias, la permanencia en la Alianza atl\u00e1ntica, prosegu\u00eda, \u00abno hay m\u00e1s que dos caminos: o un acto desp\u00f3tico claro, o la violentaci\u00f3n de unos cuantos millones de conciencias por procedimientos tortuosos, por \u00ablavado de cerebro\u00bb.\u00bb Era muy posible que la primera soluci\u00f3n, \u00abla que adoptar\u00edan con gusto los franquistas\u00bb, fuera menos corrosiva de la sustancia \u00e9tico-pol\u00edtica del pa\u00eds que la segunda. Pero esta era seguramente la que los sedicentes socialistas ten\u00edan m\u00e1s a mano. \u00abCon ella el gobierno empezar\u00eda \u2013si no ha empezado ya\u2013 a desintegrar moralmente a los militantes de su propio partido (ya m\u00e1s predispuestos que otros de la izquierda al indiferentismo, por su costumbre de estar en una misma organizaci\u00f3n con gentes de concepciones muy distintas y hasta opuestas), y de ah\u00ed la gangrena se extender\u00eda, a trav\u00e9s de la potente estela de arribistas que arrastra el PSOE, hasta sectores populares extensos\u00bb.<\/p>\n<p>Conclu\u00eda (con buenas razones): \u00abHacia dentro es la OTAN para Espa\u00f1a tan temible como hacia fuera y m\u00e1s corruptora.\u00bb<\/p>\n<p>22\u00ba. Porque la verdad le importaba, tambi\u00e9n en la lucha pol\u00edtica. La verdad era siempre revolucionaria, dec\u00eda con Gramsci (y con Francisco Fern\u00e1ndez Buey). Una de las revistas clandestinas del PSUC se llam\u00f3 <i>Veritat<\/i>, seguramente por iniciativa suya. Su pensar y sentir sobre la verdad lo expres\u00f3 del moso siguiente en la entrevista que en 1979 le hicieron Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9, una entrevista que no tiene desperdicio y que les recomiendo sin temor a equivocarme (se public\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1995, en <i>mientras tanto <\/i>y en <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>): \u00abA m\u00ed me gusta intentar saber c\u00f3mo son las cosas. A m\u00ed el criterio de verdad de la tradici\u00f3n del sentido com\u00fan y de la filosof\u00eda [Arist\u00f3teles] me importa. Yo no estoy dispuesto a sustituir las palabras verdadero y falso por las palabras v\u00e1lido\/no v\u00e1lido, coherente\/incoherente, consistente\/inconsistente; no. Para m\u00ed, las palabras buenas son verdadero y falso, como en la lengua popular, como en la tradici\u00f3n de la ciencia, igual en Perogrullo y en nombre del pueblo que en Arist\u00f3teles. Los del v\u00e1lido\/no v\u00e1lido son los intelectuales, los t\u00edos que no van en serio\u00bb.<\/p>\n<p>23\u00ba. Porque es m\u00e1s que significativo que uno de sus primeros escritos, tras su vuelta del Instituto de L\u00f3gica de M\u00fcnster, fuera un material de formaci\u00f3n, escrito al alim\u00f3n por Pilar Fibla y su esposa Giulia Adinolfi, que llevaba por t\u00edtulo \u00abPara leer el <i>Manifiesto Comunista<\/i>\u00bb, un texto que merece ser le\u00eddo con atenci\u00f3n 66 a\u00f1os despu\u00e9s de su elaboraci\u00f3n y que no es sino un excelente material did\u00e1ctico, de formaci\u00f3n no dogm\u00e1tica, que ayuda a la lectura profunda y cr\u00edtica del cl\u00e1sico de los j\u00f3venes Marx y Engels.<\/p>\n<p>24\u00ba. Porque fue pionero en el \u00e1mbito del ecologismo y algunas de las cosas que han dicho a\u00f1os despu\u00e9s John B. Foster y Kohei Saito estaba anunciado en su conferencia de 1983 \u00abAlgunos atisbos pol\u00edtico-ecol\u00f3gicos en Marx\u00bb, y en otras intervenciones afines. A tal efecto, no dejen de leer: Ariel Petruccelli, <i>Ecomunismo. Defender la vida: destruir el sistema.<\/i><\/p>\n<p>25\u00ba. Porque siempre apoy\u00f3 la cultura catalana escrita en catal\u00e1n (pr\u00f3logos a Joan Brossa, Raimon, Bertrand Russell, edici\u00f3n catalana de <i>El Capital, Nous Horitzons, <\/i>I Congreso de Cultura Catalana,&#8230;) sin que ello implicara menosprecio alguno por la cultura catalana escrita en castellano: Eliseo Bayo, Gil de Biedma, Alfonso Costafreda, Castellet,&#8230;.<\/p>\n<p>26\u00ba. Porque al ser expulsado de la Facultad de Econ\u00f3micas en 1965, durante el rectorado de Garc\u00eda Valdecasas, agradeci\u00f3 a Mario Bunge, al gran fil\u00f3sofo argentino, su inter\u00e9s y su apoyo, pero renunci\u00f3 a la posibilidad de una beca que el autor de <i>Teor\u00eda y realidad,<\/i> a quien tradujo, quer\u00eda conseguirle para una universidad alemana. La raz\u00f3n de su negativa: no quer\u00eda exiliarse, quer\u00eda seguir aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, activo en la lucha antifascista.<\/p>\n<p>27\u00ba. Porque hizo todo lo posible, y fue mucho, para aclarar nociones centrales de la tradici\u00f3n marx-engelsiana como dial\u00e9ctica y apunt\u00f3 otras nociones nuevas como praxeolog\u00eda, fuerzas productivo-destructivas, comunismo sin crecimiento, federalizaci\u00f3n de comunidades.<\/p>\n<p>28\u00ba. Porque para Sacrist\u00e1n, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 en varias ocasiones (por ejemplo, en \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb), la pr\u00e1ctica (no solo tecnol\u00f3gica, sino social) era la <i>consumaci\u00f3n<\/i> del conocimiento, no s\u00f3lo su aplicaci\u00f3n y su verificaci\u00f3n. El conocimiento acabado, consumado, era realizaci\u00f3n del principio de concreci\u00f3n por la pr\u00e1ctica. Ese conocimiento no era \u00abacabado\u00bb en el sentido de un reposo definitivo, pero s\u00ed lo es en el sentido de que cada operaci\u00f3n \u00edntegra de conocimiento ten\u00eda de culminar en la captaci\u00f3n de la \u00abtotalidad concreta\u00bb, \u00aben el sentido de la pr\u00e1ctica\u00bb, en vez de considerarse culminada, seg\u00fan la ideolog\u00eda de arcaica tradici\u00f3n esclavista, en la contemplaci\u00f3n de las m\u00e1ximas abstracciones trascendentales, es decir, en la teor\u00eda pura, en las ideas plat\u00f3nicas, por ejemplo.<\/p>\n<p>29\u00ba. Porque supo explicar que la principal conversi\u00f3n, as\u00ed escrib\u00eda en 1979, que los acontecimientos ecol\u00f3gicos propon\u00edan al pensamiento revolucionario consist\u00eda en abandonar la espera del juicio Final, el utopismo, la escatolog\u00eda, deshacerse de milenarismo. Milenarismo era creer que la Revoluci\u00f3n Social era la plenitud de los tiempos, un evento a partir del cual quedar\u00edan resueltas todas las tensiones entre las personas y entre \u00e9stas y la naturaleza, porque podr\u00e1n obrar entonces sin obst\u00e1culo las leyes objetivas del Ser, buenas en s\u00ed mismas, pero hasta ahora deformadas por la pecaminosidad de la sociedad injusta.<\/p>\n<p>Esa actitud escatol\u00f3gica se encontraba, en su opini\u00f3n, en todas las corrientes de la izquierda revolucionaria. Sin embargo, a\u00f1ad\u00eda, \u00abcomo esta reflexi\u00f3n es inevitablemente autocr\u00edtica (si no personalmente, s\u00ed en lo colectivo), conviene que cada cual se refiera a su propia tradici\u00f3n e intente continuarla y mejorarla con sus propios instrumentos\u00bb.<\/p>\n<p>En el marxismo, la utop\u00eda escatol\u00f3gica se basaba en la comprensi\u00f3n de la dial\u00e9ctica real como proceso en el que se terminan todas las tensiones o contradicciones. Pero desde su punto de vista, \u00ablo que hemos aprendido sobre el planeta Tierra confirma la necesidad (que siempre existi\u00f3) de evitar esa visi\u00f3n quili\u00e1stica de un futuro para\u00edso armonioso\u00bb. Siempre existir\u00e1n contradicciones entre las potencialidades de la especie humana y su condicionamiento natural. La dial\u00e9ctica era abierta. En el cultivo de los cl\u00e1sicos del marxismo conven\u00eda \u00abatender a los lugares en que ellos mismos ven la dial\u00e9ctica como proceso no consumable.\u00bb, uno de sus programas de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>30\u00ba. Porque apost\u00f3 por la conversi\u00f3n del sujeto de la emancipaci\u00f3n, por un nuevo tipo de ser humano, por una buena y nueva forma de vida: \u00abAl final de este repaso tengo inter\u00e9s en indicar un denominador com\u00fan de una razonable y <i>vital<\/i> respuesta socialista a los problemas nuevos y que tal vez pueda parecerles un poco demasiado filos\u00f3fica y poco cient\u00edfica, pero que, en cambio, me parece muy arraigada en la tradici\u00f3n marxista. <i>Todos estos problemas tienen un denominador com\u00fan que es la transformaci\u00f3n de la vida cotidiana y de la consciencia de la vida cotidiana.\u00bb <\/i><\/p>\n<p>Un sujeto que no fuera ni opresor de la mujer, ni violento culturalmente, ni destructor de la naturaleza, era un individuo que ten\u00eda que haber sufrido un cambio importante. \u00abSi les parece, para llamarles la atenci\u00f3n, aunque sea un poco provocador, tiene que ser un individuo que haya experimentado lo que en las tradiciones religiosas se llamaba <i>una conversi\u00f3n\u2026\u00bb.<\/i><\/p>\n<p>Mientras la gente siguiera pensando que tener un autom\u00f3vil era fundamental, \u00abesa gente es incapaz de construir una sociedad comunista, una sociedad no opresora, una sociedad pac\u00edfica y una sociedad no destructora de la naturaleza. \u00bfPor qu\u00e9? Porque se trata de bienes <i>esencialmente<\/i> no comunistas, como dir\u00eda Harich&#8230; Luego, los cambios necesarios requieren, pues, una conversi\u00f3n, un cambio del individuo.\u00bb<\/p>\n<p>31\u00ba. Porque nos obsequi\u00f3 con una verdadera joya pol\u00edtico-filos\u00f3fica que crece con el tiempo: sus notas a la biograf\u00eda de Ger\u00f3nimo editada por S. M. Barrett, donde su inter\u00e9s por la tradici\u00f3n de Las Casas y su deslumbrante erudici\u00f3n van de parejo con la comprensi\u00f3n de aquellas gentes, de aquellos pueblos perseguidos, machacados, aniquilados. Con notas como esta que les leo parcialmente: \u00ab\u2026 Cuando se quiere hacer una balance del intento de genocidio de que han sido objeto los indios norteamericanos se puede decir que ese intento se ha frustrado, tambi\u00e9n por lo que hace a los apaches, pero al mismo tiempo hay que recordar a aquellos para los que no se frustr\u00f3. Los que consiguieron sobrevivir no est\u00e1n desapareciendo. No llegan (1970) a ser ni la mitad de los que presumiblemente eran al llegar los europeos, pero est\u00e1n multiplic\u00e1ndose m\u00e1s deprisa que el resto de la poblaci\u00f3n estadounidense, incluidos los negros, los \u00absoldados-b\u00fafalos\u00bb, que dec\u00edan los indios. Por \u00faltimo, los indios por los que aqu\u00ed m\u00e1s nos interesamos son los que mejor conservan en los Estados Unidos sus lenguas, sus culturas, sus religiones incluso, bajo nombres cristianos que apenas disfrazan los viejos ritos. <i>Y su ejemplo indica que tal vez no sea siempre verdad eso que, de viejo, afirmaba el mismo Ger\u00f3nimo, a saber, que no hay que dar batallas que se sabe perdidas.<\/i> Es dudoso que hoy hubiera una consciencia apache si las bandas de Victorio y de Ger\u00f3nimo no hubieran arrostrado el calvario de diez a\u00f1os de derrotas admirables, ahora va a hacer un siglo&#8230;\u00bb [el \u00e9nfasis es m\u00edo]<\/p>\n<p>32\u00ba. Porque defendi\u00f3 y explic\u00f3 detalladamente, y con la mayor claridad, posible una noci\u00f3n de dial\u00e9ctica, alejada de falsas creencias sobre m\u00e9todos, l\u00f3gicas y ciencias \u00abalternativas\u00bb, que acaso haya sido una de las m\u00e1s interesantes aportaciones que ha generado la tradici\u00f3n marxista espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>33\u00ba. Porque con voz clara, en\u00e9rgica y convincente se\u00f1al\u00f3 que el estalinismo hab\u00eda sido una<b> <\/b><i>tiran\u00eda<\/i> sobre la poblaci\u00f3n sovi\u00e9tica, una tiran\u00eda <i>asesina<\/i> sobre el proletariado sovi\u00e9tico y conservar la nostalgia de eso era est\u00fapido y criminal.<\/p>\n<p>34\u00ba. Por las cosas que expres\u00f3 en la que fue su \u00faltima carta, fechada el 24 de agosto de 1985, tres d\u00edas antes de su fallecimiento. Escrib\u00eda al entonces preso F\u00e9lix Novales:<\/p>\n<p>\u00abApreciado amigo,<\/p>\n<p>Me parece que, a pesar de las diferencias, ninguna historia de errores, irrealismos y sectarismos es excepcional en la izquierda espa\u00f1ola. El que est\u00e9 libre de todas esas cosas, que tire la primera piedra. Estoy seguro de que no habr\u00e1 pedrea.<\/p>\n<p>Si t\u00fa eres un extra\u00f1o producto de los 70, otros lo somos de los 40 y te puedo asegurar que no fuimos mucho m\u00e1s realistas. Pero sin que con eso quiera justificar la falta de sentido de la realidad, creo que de las dos cosas tristes con las que empiezas tu carta \u2013la falta de realismo de los unos y el enlodado de los otros\u2013 es m\u00e1s triste la segunda que la primera. Y tiene menos arreglo: porque se puede conseguir comprensi\u00f3n de la realidad sin necesidad de demasiados esfuerzos ni cambiar de pensamiento; pero me parece dif\u00edcil que el que aprende a disfrutar revolc\u00e1ndose en el lodo tenga un renacer posible. Una cosa es la realidad y otra la mierda, que es s\u00f3lo una parte de la realidad, compuesta, precisamente, por los que aceptan la realidad moralmente, no s\u00f3lo intelectualmente (Por cierto, que, a prop\u00f3sito de eso, no me parece afortunada tu frase \u00abreconciliarse con la realidad\u00bb: yo creo que basta con reconocerla: no hay por qu\u00e9 reconciliarse con tres millones de parados aqu\u00ed y ocho millones de hambrientos en en Sahel, por ejemplo. Pero yo s\u00e9 que no piensas que haya que reconciliarse con eso).\u00bb<\/p>\n<p>35\u00ba. Tambi\u00e9n por su modestia, nunca falsa molestia, una de las virtudes que deber\u00edan acompa\u00f1ar siempre al verdadero intelectual comprometido. En carta de 30 de junio de 1985, escrib\u00eda a su amigo Eloy Fern\u00e1ndez Clemente, director de la revista aragonesa <i>Andal\u00e1n<\/i>:<\/p>\n<p>\u00abQuerido amigo,<\/p>\n<p>estoy cascado, pero no chocheo. Con esa precisi\u00f3n podr\u00e1s inferir que no me olvido de los amigos (al menos, todav\u00eda, y si el estar cascado no da un \u00absalto cualitativo\u00bb, tampoco los olvidar\u00e9 en el futuro).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n he de protestar de que llames \u00abmagn\u00edficos\u00bb a los dos tomos aparecidos de <i>Panfletos y Materiales<\/i>. Me parece que ellos revelan bastante bien el desastre que en muchos de nosotros produjo el franquismo (en m\u00ed desde luego): son escritos de ocasi\u00f3n, sin tiempo suficiente para la reflexi\u00f3n ni para la documentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En cambio, te agradezco mucho lo que dices de una posible utilidad m\u00eda en otras \u00e9pocas. Supongo que tambi\u00e9n eso es falso, pero el hombre es d\u00e9bil y acepta algunas falsedades\u2026 Mandar\u00e9 uno de estos d\u00edas una carta internacional a Lola Albiac: se trata de componer una cadena universitaria mundial en pro del desame nuclear. Espero que ella te enganche a la cadena, Mientras tanto, un saludo afectuoso. Manolo\u00bb<\/p>\n<p>36\u00ba. Porque sin actuar como profeta gu\u00eda, s\u00ed como profeta ejemplar, uni\u00f3 en sus alrededores a compa\u00f1eros, disc\u00edpulos, personas que han sido decisivas en la cultura, en la historia de la izquierda catalana y espa\u00f1ola de estos \u00faltimos a\u00f1os: Paco Fern\u00e1ndez Buey, Antoni Dom\u00e8nech, Juan-Ram\u00f3n Capella, Joaquim Sempere, Miguel Candel, V\u00edctor R\u00edos, Jordi Guiu, F\u00e9lix Ovejero, Manolo Monereo, M. Jos\u00e9 Aubet, Albert Domingo Curto, etc.<\/p>\n<p>37\u00ba. Porque fue un conferenciante sin igual \u2013para universitarios, para trabajadores, para ciudadanos en general\u2013 que ayud\u00f3 a la formaci\u00f3n de varias generaciones ciudadanas. Sus conferencias era aut\u00e9nticas concentraciones de masas, verdaderos acontecimientos pol\u00edtico-cuturales, que han dejado huella profunda y han dado pie a art\u00edculos tan esenciales para nuestra cultura emancipatoria como \u00ab<i>Studium generale<\/i> para todos los d\u00edas de la semana\u00bb, \u00abReflexi\u00f3n sobre un pol\u00edtica socialista de la ciencia\u00bb o \u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb.<\/p>\n<p>Concluyo agradeciendo su inter\u00e9s y dej\u00e1ndome mucha tinta en el tintero, muchas razones que apoyan el inter\u00e9s actual de la lectura de su obra (y la importancia de su praxis):<\/p>\n<p>Porque pensando sobre el Marx que leer\u00edamos en el siglo XXI el que fuera miembro del CANC (Comit\u00e9 Antinuclear de Catalu\u00f1a) y de los Comit\u00e9s anti-OTAN se\u00f1al\u00f3 que una palabra tan <em><i>camp <\/i><\/em>como \u00abrevolucionario\u00bb fuera tal vez la que describ\u00eda m\u00e1s adecuadamente la personalidad de Marx y el asunto central de su obra y de su pr\u00e1ctica, y acaso nosotros podemos conjeturar hoy, en el primer centenario de su nacimiento, que esa misma palabra es la que mejor le describe a \u00e9l y a su obra, praxis y vida. V\u00edctor R\u00edos as\u00ed lo hizo en la inauguraci\u00f3n de las Jornadas sobre su obra de hace 20 a\u00f1os. Y, en mi opini\u00f3n, dio en la diana, en el centro de la diana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Universidad Pompeu Fabra, 11 de junio de 2025, 18 h. 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