{"id":18688,"date":"2025-11-02T05:00:51","date_gmt":"2025-11-02T04:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18688"},"modified":"2025-10-27T20:50:11","modified_gmt":"2025-10-27T19:50:11","slug":"desde-un-punto-de-vista-leninista-critico-y-documentado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18688","title":{"rendered":"Desde un punto de vista leninista, cr\u00edtico y documentado"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Rese\u00f1a de Grupo Viulme, <i>Lenin. 100 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte<\/i>, Sant Cugat: Editorial Arpegio, 2024, 311 p\u00e1ginas.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_18689\" aria-describedby=\"caption-attachment-18689\" style=\"width: 213px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Grupo_VIULME_Lenin_100_anos_despues_de_su_muerte.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-18689\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Grupo_VIULME_Lenin_100_anos_despues_de_su_muerte.jpg\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Grupo_VIULME_Lenin_100_anos_despues_de_su_muerte.jpg 654w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Grupo_VIULME_Lenin_100_anos_despues_de_su_muerte-213x300.jpg 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 213px) 100vw, 213px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-18689\" class=\"wp-caption-text\">xr:d:DAF7F-6Zt0A:2,j:280765891209938848,t:24012715<\/figcaption><\/figure>\n<p>No es f\u00e1cil conseguirlo pero los autores lo han conseguido: han escrito un libro que se lee muy bien (no es un pesado, interminable e ilegible \u00abtocho\u00bb pol\u00edtico) que puede interesar tantos a personas muy informadas como a lectores\/as no muy puestos en asuntos leninistas.<\/p>\n<p>Los autores, el Grupo Viulme, dedican su estudio sobre la vida y la obra del revolucionario ruso \u00abA quienes siguen confiando en la Humanidad. A quienes siguen creyendo en la Igualdad. A quienes siguen remando hacia el Futuro\u00bb. Para todos ellos est\u00e1 pensado este ensayo documentado, militante y muy bien ilustrado (todas las fotograf\u00edas y reproducciones incorporadas son de inter\u00e9s) que en sus primeras l\u00edneas explicita su perspectiva: \u00abuna gran parte de la obra de Lenin sigue vigente cien a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte. Sus an\u00e1lisis del capitalismo son, en su mayor\u00eda, perfectamente v\u00e1lidos en la actualidad, por el simple hecho de que el sistema hegem\u00f3nico en el tercio \u2018occidental\u2019 del mundo no ha cambiado en lo sustancial\u00bb. Las sociedades occidentales, prosiguen, \u00abno pueden detener al monstruo que las impulsa. Las cuentas de resultados exigen un incremento constante y voraz, siendo as\u00ed que la estabilidad en las ganancias se considera equivalente a p\u00e9rdidas, desencadenando despidos, rebajas de salarios y la exigencia abusiva de incrementos de productividad\u00bb. Nada ha cambiado, concluyen, aunque por otra parte, como sabemos, mucho ha cambiado. Entre los cambios: la creciente y suicida peligrosidad de la relaci\u00f3n de la sociedad del capital con la Naturaleza.<\/p>\n<p>Los autores, as\u00ed lo se\u00f1alan tambi\u00e9n, ha intentado huir (lo consiguen casi siempre) de todo paneg\u00edrico o planteamiento hagiogr\u00e1fico de la gran figura hist\u00f3rica de Lenin, que consideran con raz\u00f3n fuera de lugar, si bien tampoco ocultan su \u00abproximidad ideol\u00f3gica con el leninismo, ocultaci\u00f3n que, adem\u00e1s de in\u00fatil, habr\u00eda sido un artificio rayano en la hipocres\u00eda\u00bb. No hay que olvidar, observan, \u00ab<i>que el leninismo fue uno de los movimientos pol\u00edticos triunfantes m\u00e1s destacados de la historia de la humanidad,<\/i> independientemente de lo que ocurriera tras su muerte, en 1924.\u00bb [la cursiva es m\u00eda].<\/p>\n<p>Un apunte de presentaci\u00f3n (nota 4, p. xvii): \u00abEl Grupo VIULME es un equipo abierto compuesto por personas que estuvieron implicadas en la lucha antifranquista y que mantienen inc\u00f3lume su compromiso con la democracia y el progreso\u00bb. No se nos dan m\u00e1s detalles, pero se siente, se palpa desde las primeras p\u00e1ginas, ese compromiso poli\u00e9tico y esa militancia antifranquista. No habita en ellos el olvido ni la revisi\u00f3n interesada.<\/p>\n<p>Forman <i>Lenin. 100 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte <\/i>un pre\u00e1mbulo, diecis\u00e9is cap\u00edtulos (1. Los a\u00f1os de formaci\u00f3n. 2. San Petersburgo. 3. Siberia. 4. Un peri\u00f3dico y un partido. 5. Los primeros intentos revolucionarios. 6. Los a\u00f1os intermedios. 7. De nuevo en acci\u00f3n. El reagrupamiento. 8. El imperialismo. 9. La guerra y el derrocamiento del zar. 10. El tren sellado\u00bb (con magn\u00edfica narraci\u00f3n). 11. Octubre 1917: la toma del poder. 12. El Instituto Smolni. 13. La paz y \u00abel socialismo en un solo pa\u00eds\u00bb. 14. La Guerra de Prolongaci\u00f3n (\u2018civil\u2019). 15. La NEP. 16. La muerte de Lenin y su legado), el ep\u00edlogo: \u00abTestamento pol\u00edtico\u00bb (aunque, propiamente hablando y m\u00e1s all\u00e1 del decir de la tradici\u00f3n y tal como los autores se\u00f1alan, no hay un \u00abtestamento pol\u00edtico\u00bb de Lenin), dos anexos (1. Los congresos anteriores a 1925; 2. La constituci\u00f3n de enero de 1918) y la bibliograf\u00eda. En las p\u00e1ginas 116-118 se incluye un anexo con una \u00absucinta relaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica sobre el imperialismo\u00bb y, posteriormente, p\u00e1gina 222-225, otro dedicado a \u00abAlgunas de las m\u00e1s destacadas injerencias de los Estados Unidos de Am\u00e9rica (USA) en los asuntos internos de otros pa\u00edses (siglos XX y XXI).\u00bb.<\/p>\n<p>Los cap\u00edtulos, incluido el pre\u00e1mbulo, est\u00e1n ilustrados con mapas y fotograf\u00edas. \u00abHemos incluido abundantes ilustraciones (algunas en color), ya que creemos que ayudan al lector a retener mejor el fondo del discurso, incluida la personalidad de los protagonistas y sus ideas, los hechos acaecidos, los lugares donde acaecieron o, incluso, la \u00e9poca a la que se alude, tanto en la parte biogr\u00e1fica como en la de las disquisiciones al hilo.\u00bb<\/p>\n<p>Este libro, observan, adem\u00e1s de conmemorar el primer centenario de la muerte de Lenin discurre por dos v\u00edas paralelas: una, la escueta descripci\u00f3n biogr\u00e1fica del personaje, y otra, importante sin duda, \u00ablas disquisiciones sobre la vigencia actual de su pensamiento y acciones\u00bb. El m\u00e9todo que han empleado es el de exponer la biograf\u00eda como texto habitual y las disquisiciones (propias o ajenas) intercaladas en asuntos y tem\u00e1ticas que han considerado adecuados enmarcadas en un recuadro. Tres ejemplos de estas disquisiciones a\u00f1adidas:<\/p>\n<p>Uno de los conceptos m\u00e1s difundidos del marxismo, se\u00f1alan, es el de la \u00abdictadura del proletariado\u00bb, que Lenin adopt\u00f3, desarroll\u00f3 y aplic\u00f3, partiendo de Marx y Engels, cuya formaci\u00f3n expon\u00eda que \u00abla clase obrera necesita una dictadura para dominar la resistencia de las clases explotadoras -los capitalistas y terratenientes-, llevar tras de s\u00ed a los campesinos y crear una sociedad nueva, la sociedad socialista\u00bb. VIULME ilustra su afirmaci\u00f3n con la carta de Marx a Joseph Weydemeyer de 5 de marzo de 1852 y con un pasaje de la <i>Cr\u00edtica al programa de Gotha<\/i>. A continuaci\u00f3n hablan de las consideraciones de Lenin y Ted Grant y de los levellers, y observan: \u00abPero volviendo a la cuesti\u00f3n terminol\u00f3gica, consideramos que el marxismo actual (siglo XXI), deber\u00eda prescindir del vocablo \u00abdictadura\u00bb que, en efecto, tiene hoy un sentido muy inconveniente, y nos atrever\u00edamos a proponer el uso del concepto <i>democracia coercitiva<\/i>, es decir, un poder de la mayor\u00eda, respetuoso con la disidencia pero vigilante y firme ante la previsible reacci\u00f3n violenta de esa disidencia. A buen entendedor\u2026\u00bb (p. 9). Aunque la alternativa terminol\u00f3gica que sugieren, en mi opini\u00f3n, tambi\u00e9n tiene problemas, es adecuada su cr\u00edtica al uso del t\u00e9rmino \u2018dictadura\u2019.<\/p>\n<p>En \u00abSiberia\u00bb, el tercer cap\u00edtulo del libro los autores explican los desacuerdos de Lenin con los que propon\u00edan prescindir de la lucha pol\u00edtica (los calific\u00f3 de \u00abeconomicistas\u00bb o \u00abeconomistas\u00bb), acus\u00e1ndoles de debilitar al partido y de ceder la iniciativa a la burgues\u00eda, diluyendo el cr\u00e1cter revolucionario de la organizaci\u00f3n. A ello a\u00f1aden en recuadro: \u00abNo es posible ignorar hasta qu\u00e9 punto la situaci\u00f3n que denunciaba Lenin en los a\u00f1os del cambio del siglo XIX al XX, sigue estando de plena actualidad. Los \u2018economiscistas\u2019 de las primeras d\u00e9cadas del siglo actual (XXI) siguen campando por sus respectos, siguen contemporizando con el poder del capital (grandes y peque\u00f1as corporaciones nacionales e internacionales, bancos, aseguradoras, farmac\u00e9uticas, financieras,\u2026), siguen colaborando para perpetuar el <i>status quo<\/i> del injusto reparto de la riqueza, sigue \u2018mirando hacia otro lado\u2019 ante la debacle del cambio clim\u00e1tico. Nada se ha modificado en cuanto a la existencia y labor de zapa de los \u2018economicistas\u2019, Raz\u00f3n ten\u00eda Lenin,y la sigue teniendo, al calificarles de \u2018primeros oportunistas\u2019.\u00bb<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo 11, \u00abOctubre 1917: la toma del poder\u00bb, observan en recuadro que \u00abel pensamiento de Lenin era radical, en tanto que iba a la ra\u00edz de las cosas, sin quedarse enredado en la superficie, pero estaba \u2018radicalmente\u2019 alejado del dogmatismo, ya que no se aten\u00eda a ning\u00fan credo que no estuviera matizado por las circunstancias concretas, por la correlaci\u00f3n de fuerzas o por las prioridades que cada circunstancia exig\u00eda\u00bb (147). Frente a ello, l\u00edneas m\u00e1s abajo, comentan: \u00abEn definitiva, la pol\u00edtica actual, carente en general del sentido de la firmeza ideol\u00f3gica (a veces incluso, carente de ideolog\u00eda y solo guiada por el af\u00e1n de poder) es pasto de corruptelas, de injerencias espurias, de sobornos vergonzantes, cohecho, ambiciones desmedidas, malversaci\u00f3n, y toda suerte de vicios inconfesables, precisamente por no atenerse a la \u00abradicalidad\u00bb de las ideas, Lenin, de nuevo, nos demuestra c\u00f3mo deber\u00edan comportarse los poderes p\u00fablicos, ajenos a toda ambici\u00f3n personal, y de votos del servicio a la comunidad a la que representan.\u00bb<\/p>\n<p>Los lectores no deber\u00edan pasar por alto las curiosas y excelentes notas al pie de p\u00e1gina que nos regala el Grupo VIULME. Unos ejemplos:<\/p>\n<p>1. \u00abDurante un tiempo, Lenin utiliz\u00f3 el nombre supuesto de Nicolai; de ah\u00ed la inicial N (H en el alfabeto ruso). La \u00abA\u00bb con la que termina el nombre Lenin se debe a que en ruso hay declinaciones, con escaso o nulo uso de las proposiciones. Entre la juventud sovi\u00e9tica, se sol\u00eda aludir a Ilenin como \u00abVlaimilich\u00bb contracci\u00f3n de Vladimir Ilich muy en boga, al menos, hasta los a\u00f1os 1960-1970\u00bb.<\/p>\n<p>2. \u00abLa sem\u00e1ntica del momento era muy distinta a la actual, y las palabras han cambiado su significado, por tanto, los comunistas de finales del siglo XIX y principios del XX nunca habr\u00edan aceptado ser \u00absocial-dem\u00f3cratas\u00bb en el sentido actual del siglo XXI\u00bb.<\/p>\n<p>3. \u00abEste conflicto b\u00e9lico [la llamada Guerra civil rusa [1917\/1918-1921]] solo puede considerarse en parte como una guerra civil ya que hubo una destacada intervenci\u00f3n internacional y, de hecho, fue la continuaci\u00f3n de la Guerra europea, con ligeros cambios en las alianzas. Por tanto, en estas p\u00e1ginas se va a calificar de Guerra de Prolongaci\u00f3n, dado que los objetivos no eran muy distintos a los de la Gran Guerra\u00bb (56).<\/p>\n<p>4. \u00abLo curioso fue que algunos mencheviques, a la cabeza de los cuales estaba Martov, que se hab\u00edan negado a utilizar el tren facilitado por los alemanes en el que viaj\u00f3 Lenin hacia Petrogrado, se avinieron a repetir la operaci\u00f3n y aceptaron el mismo acuerdo para regresar a Rusia. Este hecho, menos conocido que el de Lenin, desment\u00eda la germanofilia de los bolcheviques y pon\u00eda de relieve la estrategia de Berl\u00edn de infiltrar posibles opositores al Gobierno provisional, en tanto que pudieran colaborar a cerrar el frente b\u00e9lico del este.\u00bb<\/p>\n<p>No hay olvido por parte del Grupo Viulme, como suele ocurrir en otras aproximaciones biogr\u00e1ficas, de la figura de Anna, la hermana mayor de Lenin. Anna, observan, adem\u00e1s de Nadia Krupskaia, \u00abfue la m\u00e1s estrecha colaboradora de Vlaimilich, en el marco de su familia \u00edntima. Se conservan numerosas cartas intercambiadas por los dos hermanos, muchas veces en tono de consejeros mutuos. Para Lenin, su hermana Anna era el v\u00ednculo que le un\u00eda a la familia, pero tambi\u00e9n a su <i>alter ego<\/i> m\u00e1s humano e \u00edntimo de sus preocupaciones sociales por el pueblo ruso\u00bb (95).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay oportunas referencias a nuestra actualidad pol\u00edtica desde una perspectiva hist\u00f3rica. Esta por ejemplo hace referencia a la guerra de Ucrania: \u00abA finales de 2022 (cuando escribimos estas l\u00edneas), no deja de ser curioso recordar la cr\u00edtica de Lenin a los ucranianos que propugnaban la uni\u00f3n nacional con el consiguiente debilitamiento de los v\u00ednculos entre sus trabajadores y los rusos. \u00abSi los proletarios rusos y ucranianos act\u00faan unidos, la libertad de Ucrania es posible; sin esa uni\u00f3n no se puede hablar siquiera de tal libertad\u00bb (1914), palabras que han estado muchos a\u00f1os grabadas en el pedestal del monumento dedicado a Lenin, en la ciudad de Kiev.\u00bb Pero en diciembre de 2013, prosiguen, \u00abpr\u00f3ximo el asalto al poder en Ucrania, al estilo de la \u00abnoche de los cuchillos largos\u00bb, los golpistas pro-nazis de la plaza de Maid\u00e1n echaron por tierra ese monumento y lo destrozaron parcialmente a base de golpes y martillazos. Un fot\u00f3grafo capt\u00f3 el momento sin reparar, quiz\u00e1, en los dos r\u00f3tulos monitorios al fondo: \u00abPro Credit Bank\u00bb y \u00abZarina\u00bb. Lo que qued\u00f3 del monumento fue a parar a un almac\u00e9n abandonado, pero pocos meses antes del centenario de la Revoluci\u00f3n rusa, el a\u00f1o 2017, hubo quien se percat\u00f3 de la efem\u00e9rides y acab\u00f3 destruyendo completamente la estatua, que hab\u00eda sido erigida en 1939\u00bb.<\/p>\n<p>Excelente apartado tambi\u00e9n el dedicado a las cr\u00edticas de Rosa Luxemburg a la paz de Brest-Litovsk (185-188). Exactamente la misma valoraci\u00f3n merecen las p\u00e1ginas dedicadas a una \u00abBreve descripci\u00f3n militar de la Guerra de Prolongaci\u00f3n\u00bb (209-220).<\/p>\n<p>El ep\u00edlogo del libro lleva por t\u00edtulo entrecomillado \u00abTestamento pol\u00edtico\u00bb. El grupo VIUME acierta al se\u00f1alar que, impedido y en cama, Lenin inici\u00f3 el dictado (entre el 23 y el 31 de diciembre de 1922) de una serie de reflexiones (que reproducen en su totalidad, pp. 266-281) bajo el t\u00edtulo de Carta al Congreso (dirigidas, pues, a los delegados al XIII Congreso del Partido Comunista) concebidas como aportaciones a los debates congresuales. El Congreso se celebr\u00f3 en mayo de 1924, cuando Lenin ya hab\u00eda fallecido. Solo posteriormente, se\u00f1alan, se calific\u00f3 estas reflexiones como \u00abTestamento pol\u00edtico\u00bb, a pesar de que, observan, \u00absu contenido est\u00e1 muy lejos de poder considerarse como un escrito de tal \u00edndole.\u00bb<\/p>\n<p>Antes de los anexos, los autores cierran su ensayo con la carta que Lenin dirigi\u00f3 el 5 de marzo de 1923 \u00abAl camarada Stalin\u00bb (rigurosamente secreta, personal, con copias a los camaradas Kam\u00e9nev y Zinoviev): \u00abEstimado camarada Stalin. Ha tenido usted la groser\u00eda de llamar a mi mujer por tel\u00e9fono e insolentarse. A pesar de que ella le haya hecho saber que estaba dispuesta a olvidar todo lo que hab\u00eda dicho, todo lo sucecido ha llegado a conocimiento de Zinoviev y de Kam\u00e9nev (que lo han sabido por usted). No tengo intenci\u00f3n de olvidar tan f\u00e1cilmente lo que se ha hecho contra mi persona, y no tengo necesidad de decirle que lo que se ha hecho contra mi mujer lo considero hecho tambi\u00e9n contra mi persona. Por tanto, le ruego reflexionar y hacerme saber si est\u00e1 dispuesto a retirar sus palabras y a excusarse o si prefiere romper las relaciones entre nosotros. Con estima.\u00bb<\/p>\n<p>Una observaciones finales:<\/p>\n<p>Hubiera sido muy \u00fatil para los lectores un \u00edndice nominal.<\/p>\n<p>El Grupo Viulme habla en ocasiones del \u00abm\u00e9todo leninista\u00bb. Tal vez \u2018m\u00e9todo\u2019 no sea la palabra-concepto m\u00e1s ajustado.<\/p>\n<p>En la p\u00e1gina 46, preguntan: \u00ab\u00bfC\u00f3mo es que se ha abandonado el debate en \u00ablas calles\u00bb para circunscribirlo a las vetustas salas de los parlamentos (el de los diputados o los auton\u00f3micos)? \u00bfPor qu\u00e9 se disolvi\u00f3 en 1977 la Assemblea de Catalunya (no confundir con la nacionalista Assemblea Catalana), enga\u00f1\u00e1ndonos con una inoperante Assemblea de parlamentaris que se sab\u00eda que nacer\u00eda muerta?\u00bb. No es Asamblea de Catalu\u00f1a, sino Asamblea Nacional de Catalu\u00f1a (ANC). Jordi Pujol conoce muy bien la respuesta a su interrogante. No s\u00f3lo \u00e9l.<\/p>\n<p>Observan a continuaci\u00f3n que \u00abla diferencia entre toda esta serie de capitulaciones y la l\u00ednea leninisita es que los bolcheviques alcanzaron en 15 a\u00f1os una de las m\u00e1s grandes victorias de la historia moderna, mientras que la izquierda espa\u00f1ola (excluyendo, por supuesto, a la social-democracia), es cada vez m\u00e1s marginal, en la quinta d\u00e9cada posterior a la muerte del dictador\u00bb. Los autores son muy generosos al llamar social-democracia al social-liberalismo realmente existente.<\/p>\n<p>No hay hagiograf\u00eda como dec\u00edamos. Pero en alg\u00fan momento, son pocos, los autores se aproximan, transitan por senderos pr\u00f3ximos. As\u00ed, en la nota 7, p. 42, observan: \u00abHay que decir que, dada su inteligencia, capacidad de trabajo y concentraci\u00f3n, su bagaje y ductilidad intelectual, su tenacidad dial\u00e9ctica y su prestigio, en general sab\u00eda ganarse a la mayor\u00eda, pero no era ins\u00f3lito, ni muchos menos, que en ocasiones se quedara en minor\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>En la p\u00e1gina 59, se sostiene que \u00abtanto en el contenido de <i>Dos t\u00e1cticas<\/i> como los acontecimientos de 1917 est\u00e1n de plena actualidad un siglo despu\u00e9s. Las franjas pol\u00edticas son las mismas y sus interrelaciones permanecen casi intactas\u00bb. Toman pie en su argumentaci\u00f3n en un art\u00edculo de Jos\u00e9 Manuel Naredo. Pero no habr\u00eda que olvidar que el art\u00edculo de Naredo, como se indica en la bibliograf\u00eda, es un escrito publicado en <i>Cuadernos del Ruedo Ib\u00e9rico<\/i> en 1975. \u00bfDe verdad que los acontecimientos de 1917 siguen estando de actualidad un siglo despu\u00e9s en nuestro pa\u00eds?<\/p>\n<p>Algunas comparaciones hist\u00f3ricas hubieran exigido mayor prudencia Por ejemplo, hablando de Piotr Arkadievich Stolipin (1862-1911), que los autores presentan como \u00abmon\u00e1rquico convencido, inteligente, violento y profundamente reaccionario\u00bb, se\u00f1alan en recuadro despu\u00e9s de criticar las alabanzas de Solzenitsin y Moorehead: \u00abLa figura de Stolipin, salvando todas las diferencias ideol\u00f3gicas, es el paradigma de pol\u00edtico fracasado, como lo fue ochenta a\u00f1os m\u00e1s tarde el inepto dirigente del Partido Comunista de la URSS, Mij\u00e1il Gorbachov, que no consigui\u00f3 ninguno de sus objetivos (ni la Perestroika ni la Glasnot), y propici\u00f3 la irrupci\u00f3n de uno de los gangsters m\u00e1s repulsivos de la Historia de Rusia, Boris Yeltsin, padre pol\u00edtico, por cierto, de Vladimir Putin.\u00bb (68). Gorbachov no se merece esa comparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Son varias (76-77, por ejemplo) las referencias del grupo VIULME al procesismo y al movimiento nacional-secesionista catal\u00e1n. M\u00e1s all\u00e1 de sus comentarios cr\u00edticos sobre la heterogeneidad ideol\u00f3gica de la alianza que \u00abpend\u00eda de un fino y fr\u00e1gil hilo pol\u00edtico calificado de independentismo\u00bb, se manifiestan con deseable claridad, y en contra de la opini\u00f3n de una buena parte de la izquierda espa\u00f1ola, cuando hablan de la CUP: \u00ab\u2026 que se mostraba como una \u2018izquierda nacionalista\u2019, es decir, como un ox\u00edmoron de dif\u00edcil s\u00edntesis\u00bb (91). Por si hubiera alguna duda: \u00abPocas veces se ha visto tan n\u00edtida la diferencia entre el nacionalismo esencialmente retr\u00f3grado y reaccionario, y el internacionalismo solidario y progresista. Una diferencia tambi\u00e9n perceptible en tiempos de paz como los actuales, aunque hoy el nacionalismo se oculte bajo la piel de cordero\u00bb (123). No est\u00e1 claro que el nacionalismo se oculte con esas pieles y, desde luego, no son nuestros tiempos, tiempos de paz.<\/p>\n<p>En nota al pie de la p\u00e1gina 80, comentan: \u00abDe esta y otras etapas de connivencia de los tres, se ha inferido un tri\u00e1ngulo amoroso en el que Kr\u00fapskaia habr\u00eda consentido, aunque no parecen existir datos o pruebas fehacientes que lo corroboren. No obstante, las biograf\u00edas sovi\u00e9ticas oficiales de Lenin siempre han procurado minimizar la figura de Armand o, incluso, eliminarla, lo cual, m\u00e1s que servir a los fines que se propon\u00edan, abundan en la idea de que Armand y Lenin fueron realmente amantes, m\u00e1s o menos declarados, al menos en la intimidad.\u00bb Fueron amantes, existen datos y pruebas fehacientes. V\u00e9ase, por ejemplo, la biograf\u00eda de R. C. Elwood sobre Inessa Armand, publicada por el Viejo Topo en 2018.<\/p>\n<p>Hay conjeturas pol\u00edticas arriesgadas en algunas de sus formulaciones sobre la actualidad. Esta por ejemplo: \u00abEn todo caso, el menchevismo y el bolchevismo, como expresi\u00f3n de dos l\u00edneas pol\u00edticas a veces antag\u00f3nicas y a veces cooperativas, est\u00e1n, en general, de plena actualidad. L\u00e1stima que hoy no contemos con un Lenin del siglo XXI\u00bb (144). Y l\u00edneas m\u00e1s arriba: \u00ab\u2026 mientras que, excepcionalmente, siguen existiendo partidos comunistas (a veces con nombres \u2018clandestinos\u2019, como Izquierda Unida, en Espa\u00f1a o quiz\u00e1 \u00abLos comunes\u00bb, en Catalu\u00f1a), que mantienen una l\u00ednea pol\u00edtica m\u00e1s asimilable a un bolchevismo, resignado, pero bolchevismo, al fin y al cabo.\u00bb (144) No creo que los Comunes se sientan muy felices con esa caracterizaci\u00f3n. Su mundo no es ese.<\/p>\n<p>Los autores no citan en la bibliograf\u00eda, no se puede citar todo ciertamente, el estudio que Francisco Fern\u00e1ndez Buey dedic\u00f3 en 1977 al revolucionario ruso: <i>Conocer Lenin y su obra<\/i>, reeditado por El Viejo Topo en 2023, ni los dos art\u00edculos que Manuel Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 sobre la filosof\u00eda de Lenin (V\u00e9ase \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb y \u00abLenin y la filosof\u00eda\u00bb en el primer volumen, <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, de sus \u00abPanfletos y Materiales\u00bb).<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: una excelente aproximaci\u00f3n a la vida y obra de revolucionario ruso que merece lectura, estudio y discusi\u00f3n en seminarios. \u00a1Recomi\u00e9ndenlo! Son muchas las reediciones y novedades publicadas, no todas ellas de inter\u00e9s, en el primer centenario del fallecimiento del autor de <i>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/i>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de Grupo Viulme, Lenin. 100 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, Sant Cugat: Editorial Arpegio, 2024, 311 p\u00e1ginas. 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