{"id":1869,"date":"2012-04-13T00:00:00","date_gmt":"2012-04-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1869"},"modified":"2020-02-21T08:55:08","modified_gmt":"2020-02-21T07:55:08","slug":"memoria-e-historia-la-interpretacion-del-pasado-como-desafio-politico-y-el-preterito-presente-como-un-campo-en-construccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1869","title":{"rendered":"Memoria e historia: la interpretaci\u00f3n del pasado como desaf\u00edo pol\u00edtico y el pret\u00e9rito presente como un campo en construcci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\u201cDie Zukunft braucht Herkunft\u201d (\u201cEl futuro necesita un origen\u201c), Odo Marquard<\/p>\n<p>Es habitual hallar en las reflexiones sobre memoria y memoria colectiva, la notificaci\u00f3n para el lector de las diferencias entre aquellas y la historia, incluso la afirmaci\u00f3n de que se trata de conceptos antin\u00f3micos. Sin embargo creo que si bien tienen caracter\u00edsticas epistemol\u00f3gicas y est\u00e1n sometidas a procesos diferentes de socializaci\u00f3n, ambas, -memoria e historia- tiene funciones complementarias, que implican una relaci\u00f3n, de mutua interpelaci\u00f3n. Parto de la siguiente proposici\u00f3n: historia y memoria no son t\u00e9rminos opuestos ni mutuamente excluyentes, ya que la memoria puede orientar a la historia en la selecci\u00f3n de los objetos nucleares de su estudio, y, a su vez, esta tiene potencialmente la capacidad de justificar y dar cuenta de aquella, de actualizar en el sentido de demostrar la vigencia de esas preocupaciones e interrogantes con que ha sido interpelada por la memoria, constituy\u00e9ndose as\u00ed en el sustrato racional de aquella, convirti\u00e9ndola en un concepto sistem\u00e1tico que le otorga significaci\u00f3n al pasado, que permite descifrar los momentos del pasado persistentes en el presente, la simultaneidad de los asincr\u00f3nico como lo denominaba Ernst Bloch, permitiendo as\u00ed la cr\u00edtica de ese presente, su politizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Intentaremos ver en este breve ensayo de que modo se articulan memoria e historia, tratando de esbozar una respuesta a las cuestiones que nos han propuesto los organizadores de este evento: la interpretaci\u00f3n del pasado como desaf\u00edo pol\u00edtico y el pret\u00e9rito presente como un campo en construcci\u00f3n.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a> La interpretaci\u00f3n del pasado adquiere el car\u00e1cter de desaf\u00edo pol\u00edtico cuando sus conclusiones interpelan no s\u00f3lo la concepci\u00f3n oficial del mismo, sino tambi\u00e9n la acci\u00f3n pol\u00edtica del presente que pretende legitimarse en funci\u00f3n de ese pasado. El pret\u00e9rito presente puede concebirse como un campo en construcci\u00f3n cuando, como consecuencia del paso anterior, reconocemos aquellas se\u00f1ales del pasado que perviven en el presente, no s\u00f3lo como realidades sino como vestigios de una promesa incumplida, de exigencias de esperanza y de justicia frustradas y que intenta olvidarse o que ya ha sido olvidada, pero que a pesar de ello es el \u00fanico pasado reconocible, el de los derrotados, porque los vencedores se apoderaron del presente y pretenden hacerlo suyo exclusivamente, como dice el fil\u00f3sofo Reyes Mate: \u201cS\u00f3lo queda el pasado de aquellos que lucharon por una causa noble y quedaron en la cuneta.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a><\/p>\n<p>Como elemento introductorio me gustar\u00eda abrir esta reflexi\u00f3n glosando un texto de Giorgio Bassani, incluido en su hermosa Novela de Ferrara, titulado \u201cLos Finzi-Contini\u201d, donde explica un episodio que le decidi\u00f3 a revisitar sus recuerdos de esa familia y su terrible final, mediante la escritura. Bassani relata que la motivaci\u00f3n surgi\u00f3 en el regreso de un viaje de fin de semana con unos amigos por localidades pr\u00f3ximas a Roma en la primavera de 1957, en el que aprovecharon a visitar una necr\u00f3polis etrusca. La hija de sus amigos, una ni\u00f1a peque\u00f1a, preguntaba a sus padres porqu\u00e9 produc\u00edan menos tristeza las tumbas antiguas que las m\u00e1s recientes, y su padre le respond\u00eda dici\u00e9ndole que los muertos recientes estaban m\u00e1s cerca de los vivos y, por esa raz\u00f3n se los quer\u00eda m\u00e1s , y en cambio aquellos que hac\u00eda tanto tiempo que murieron era \u201c&#8230; como si no hubieran vivido nunca, como si siempre hubiesen estado muertos\u201d, y la ni\u00f1a le respond\u00eda que al recordar su padre en ese momento a los etruscos y cuando hab\u00edan vivido, le permit\u00eda quererlos \u201ccomo a los dem\u00e1s\u201d. Considerando que la ni\u00f1a acaba de dar una lecci\u00f3n a los adultos presentes, Bassani interpreta que lo que ella quer\u00eda decir era que recordarlos era como devolverlos a la vida, y eso le permit\u00eda establecer con esos seres humanos del pasado los mismos v\u00ednculos emocionales que ten\u00eda con quienes le rodeaban, identificarse con ellos, y lo que es su consecuencia, reducir el espacio temporal entre los muertos y los vivos hasta desaparecer fundidos en un mismo instante. Esa charla entre la ni\u00f1a y su padre le permite a Bassani testigo-personaje evocar a otros muertos, los miembros de la familia Finzi-Conttini, con los que \u00e9l hab\u00eda tenido una relaci\u00f3n estrecha, deportados al campo de exterminio por los nazis, que a diferencia de los etruscos no pose\u00edan ning\u00fan s\u00edmbolo material de su pasada existencia, ya que el mausoleo de la familia Finzi Conttini era un monumento vac\u00edo que no albergaba los restos de ninguno de ellos, excepto el de Alberto, el \u00fanico que no fue asesinado en el campo de exterminio, el \u00fanico que no sufri\u00f3 el destino que est\u00e1 en la ra\u00edz de la condena universal de los cr\u00edmenes de su tiempo y de la interpelaci\u00f3n de nuestro tiempo, sucesor de aquel. De su relato se desprende que la memoria est\u00e1 conformada por aquellos acontecimientos y seres del pasado cuyos avatares siguen vivos en nuestro presente, lo condicionan, lo formulan, y por lo tanto, que es lo m\u00e1s importante, lo pueden interpelar. En el relato de Bassani la ausencia de restos mortales en un mausoleo tiene el valor metaf\u00f3rico, no s\u00f3lo de la imposibilidad del duelo, sino del incumplimiento de la m\u00e1s elemental promesa vital, la culminaci\u00f3n natural de la trayectoria de una existencia, provocadas por el quiebre brutal del destino de quienes han sido v\u00edctimas de un genocidio. Una situaci\u00f3n de duelo suspendido, de la imposibilidad de su elaboraci\u00f3n tambi\u00e9n es reconocible en este texto de Hugo Gryn, superviviente de Auschwitz y patrocinador del Anne Frank Educational Trust de Gran Breta\u00f1a, quien en su reflexi\u00f3n en modo condicional nos recuerda que el nazismo con el Holocausto ha destruido una parte irrecuperable de nosotros mismos, que se ha ido para siempre con las v\u00edctimas. S\u00f3lo nos queda su memoria que es la consciencia de nuestro propio desgarro:<\/p>\n<p>\u201cLa supervivencia nos carga con la enorme responsabilidad de hablar de nuestras experiencias&#8230; Pienso en Anne Frank y en el mill\u00f3n y medio de ni\u00f1os que perecieron con ella. Pienso en la gran obra literaria y en los poderosos pensamientos que podr\u00eda habernos legado \u2013y en los hijos y nietos que podr\u00eda haber tenido. En cada conmemoraci\u00f3n lloro al pensar en mi propio hermano, Gabi, en todos esos ni\u00f1os y en todo el amor aprendizaje y risas que murieron con ellos. Pienso en los hogares que podr\u00edan haber formado, las enfermedades que podr\u00edan haber curado, los actos bondadosos que podr\u00edan haber llevado a cabo, y como la civilizaci\u00f3n se habr\u00eda vigorizado con todo ello\u201d.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\">3<\/a><\/p>\n<p>Con cada ser aniquilado por el genocidio desapareci\u00f3 un trozo del futuro, al suprimirse su infinita potencialidad de auto-desarrollo, las infinitas e incalculables promesas que sus vidas plenas hubieran concretado, y con su p\u00e9rdida sufri\u00f3 el conjunto de la sociedad a la que pertenec\u00edan, ya que al haber sido privados de su presencia que nos habr\u00eda enriquecidos como seres humanos, ha creado nuevos obst\u00e1culos a la realizaci\u00f3n de nuestra propia libertad. Aqu\u00ed se agrega, a la violaci\u00f3n del derecho de cada ser a culminar su vida plenamente, el del incumplimiento de las esperanzas y expectativas de cada uno de ellos y de la huella que podr\u00edan haber dejado en nuestra vida, y que la violencia sobre ellos ejercida ha impedido que se consumara.<\/p>\n<p>La memoria en ambos casos exhorta a tomar consciencia de la p\u00e9rdida, y de su car\u00e1cter irreparable, ya que todos nosotros no somos ni volveremos a ser los mismos que hubi\u00e9semos sido si todos los que fueron asesinados no lo hubieran sido. No s\u00f3lo por lo que plantea con justicia Gryn, o lo que t\u00e1citamente expresa Bassani en su dificultad para elaborar el duelo, en raz\u00f3n de lo que cada uno de ellos como proyecto personal, como realizaci\u00f3n aut\u00f3noma humana hubiesen devenido, sino por que su ausencia nos amputa, nos empobrece, impide nuestra propia autorrealizaci\u00f3n, por que como seres sociales que somos para ello tambi\u00e9n es necesario el otro, el pr\u00f3jimo. Somos quienes somos en funci\u00f3n de interrelaciones subjetivas y objetivas, y esa red necesaria para nuestro desarrollo personal, si hubiese conservado su integridad habr\u00eda interactuado con nosotros de forma distinta a como nos condiciona al estar perforada por tantos agujeros negros. Esto es algo que debemos asumir y es lo irreparable.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n, nos invita a cuestionar la autoridad de lo f\u00e1ctico, de lo dado, ya que es la materia del presente, de un presente incompleto, ya que es resultado y continuidad del pasado forjado por los vencedores mediante la destrucci\u00f3n de los vencidos, quienes viven en el pasado ausente que la memoria nos llama a rescatar. Pero para que ello se produzca de modo completo y contundente, la elaboraci\u00f3n de esa p\u00e9rdida irreparable, nos la puede permitir la combinaci\u00f3n de la memoria, como reminiscencia, como rememoraci\u00f3n y la historia. \u00bfC\u00f3mo? Aqu\u00ed pueden venir en nuestra ayuda las propuestas de Walter Benjamin de Theodor Adorno. Ambos coinciden en que el recuerdo de las aspiraciones de justicia frustradas y violentadas de los oprimidos es el medio para medir la distancia entre las promesas del pasado y su efectivo cumplimiento. En Adorno la forma que adopta la cr\u00edtica del presente es en forma de negaci\u00f3n como resistencia frente al poder que desea, eliminando disidencia y diferencia, dominar y subyugar a los hombres. De este modo la negaci\u00f3n, como cr\u00edtica intentar\u00e1 impedir que aparezca aquello que puede otra vez destruir las promesas de libertad y felicidad que el pasado con su progreso pretend\u00eda augurar. Por eso su imperativo moral categ\u00f3rico adopta la forma de una negaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cHitler ha impuesto a los seres humanos un nuevo imperativo categ\u00f3rico para su actual estado de ausencia de libertad: el de orientar su pensamiento y su acci\u00f3n de modo que Auschwitz no se repita, que no vuelva a ocurrir nada semejante\u201d.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\">4<\/a><\/p>\n<p>En la medida en que esa negaci\u00f3n, ese imperativo no se cumple, la utop\u00eda no se realiza y contin\u00faa la tensi\u00f3n hacia ella. Para Adorno en las experiencias frustradas del pasado se encuentra la posibilidad futura de la utop\u00eda ya que tanto aquellas como esta son la negaci\u00f3n del presente, justamente porque \u00e9ste es la vigencia, la materialidad del dominio impuesto por los vencedores. Por lo tanto una tarea que pueden encarar juntas memoria e historia es la actualizaci\u00f3n del pasado. Al mismo tiempo con la actualizaci\u00f3n del pasado, se trae al presente, haciendo que formen parte del mismo aquellas preocupaciones y aspiraciones existentes en el pasado que han sido relegadas al olvido porque no existen en la agenda de los vencedores, porque eran las aspiraciones de los vencidos, de los derrotados, de las v\u00edctimas.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\">5<\/a> Con actualizar quiero decir no solamente que aquellos elementos del pasado sean evocados en nuestro presente, sino que se hagan parte de las preocupaciones del presente, que en el presente se repita el intento, al menos el intento, de que esas aspiraciones del pasado puedan consumarse de alg\u00fan modo. No debemos olvidar que Maurice Halbwachs, el te\u00f3rico fundamental de la memoria colectiva, intent\u00f3 que el pasado, en manos de la reacci\u00f3n en forma de tradici\u00f3n, fuera separado de esta para sumarse a las filas de la resistencia.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\">6<\/a><\/p>\n<p>Del mismo modo act\u00faa Walter Benjamin cuando plantea que el pasado de quienes fueron aplastados, derrotados u oprimidos y por lo tanto ausente del presente oficial, del presente del poder vencedor, no debe ser considerado como algo muerto, como una entidad desaparecida irremisiblemente, sino como una tensi\u00f3n, una pulsi\u00f3n frustrada, insatisfecha y que exige su cumplimiento, porque su realizaci\u00f3n ha sido impedida de forma violenta, y porque es la \u00fanica forma de no repetir su sufrimiento.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\">7<\/a> Para Benjamin el pasado en realidad se reduce a los restos y las ruinas de los que fueron derrotados, de sus proyectos y esperanzas, por ello se imagina al \u00c1ngel de la Historia tal como aparece en el cuadro en el que Paul Klee pinta al Angelus Novus, cono un ser que observa horrorizado como se apilan tras de s\u00ed las ruinas de los hombres a los que intenta ayudar pero no puede porque un viento violento y brutal lo arrastra hacia el futuro. Benjamin nos indica que ese viento desolador es lo que convencionalmente se denomina \u201cprogreso\u201d, y que forma parte de un presente dominado por los vencedores.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\">8<\/a><\/p>\n<p>Por ello recuperar el pasado no significa para Benjamin un movimiento en un sentido reaccionario, no se trata de reactualizar todo lo tradicional, porque una parte de ello est\u00e1 en el presente de los vencedores, y ha dejado de ser pasado para ser terrible actualidad, sino que debe significar la identificaci\u00f3n de lo que est\u00e1 pendiente de cumplimiento en el presente y que procede de esas exigencias de esperanza y justicia formuladas en el pasado por quienes han sido derrotados o destruidos por quien domina el presente. Es la forma de contribuir a detener esa marcha que parece irrefrenable, ya que la revoluci\u00f3n consistir\u00eda en la aplicaci\u00f3n de ese freno a la destrucci\u00f3n, y con ello la oportunidad de la reparaci\u00f3n del da\u00f1o infligido a los habitantes del pasado. Por ello la libertad futura se debe nutrir y se debe fundar en las esperanzas, los sue\u00f1os de libertad y justicia frustrados en el pasado (tesis XII).<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\">9<\/a><\/p>\n<p>El peligro del que nos advierte Benjamin de transformarnos en v\u00edctimas o instrumentos de la clase dominante, de tal modo que \u201c&#8230;. ni siquiera los muertos estar\u00e1n seguros si el enemigo vence\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\">10<\/a>, nos sigue convocando m\u00e1s all\u00e1 de la especificidad hist\u00f3rica de su advertencia para buscar en el pasado la defensa del presente y reivindicar a los vencidos, se\u00f1alando la vigencia de las injusticias que siguen sin ser resueltas.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\">11<\/a> Lo escribe en el momento en que el fascismo parece imbatible, en sus Tesis de Filosof\u00eda de la Historia escritas durante su fuga de los ej\u00e9rcitos nazis, una huida hacia la libertad que se ver\u00e1 truncada en Port Bou, cuando las autoridades franquistas le nieguen el paso por Espa\u00f1a y le obliguen al suicidio. La actual crisis del capitalismo neoliberal a nivel global, el renacimiento de la xenofobia y el racismo y la crisis ecol\u00f3gica equivalen a esos momentos de peligro a los que Benjamin hac\u00eda referencia.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\">12<\/a><\/p>\n<p>Se afirma que la historia s\u00f3lo se ocupa de lo que reconocemos como real en el pasado, o sea del estudio de aquellos vestigios que proyect\u00e1ndose, explicar\u00edan el presente, explicando lo que se ha realizado y desplegado. Sin embargo esa visi\u00f3n posible de la historia como medio de conocimiento, es demasiado reduccionista y limitada. La historia puede y debe ocuparse de aquellos procesos que quedaron truncados, que fueron derrotados o violentados, y que no llegaron a alcanzar su total plenitud ni a materializar la totalidad de sus aspiraciones. Pienso en este momento en la Segunda Rep\u00fablica espa\u00f1ola, \u201cun arma cargada de promesas\u201d, parafraseando a Gabriel Celaya, un continente que en su presente se\u00f1alaba m\u00faltiples futuros, todos violentamente truncados por la agresi\u00f3n fascista. El estudio hist\u00f3rico de la Segunda Rep\u00fablica no consiste solamente en el registro y narraci\u00f3n de lo f\u00e1ctico, sino en la interpretaci\u00f3n del significado que presentaron aquellos acontecimientos para quienes vivieron su experiencia y quienes defendieron su existencia, as\u00ed como de las tendencias que despuntaban en su evoluci\u00f3n y que se\u00f1alaban recorridos posibles. Todo ello se\u00f1ala, justamente por la forma en que el r\u00e9gimen republicano lleg\u00f3 a su fin, la imposibilidad de culminar las trasformaciones que auguraba, y por lo tanto las carencias y vac\u00edos que dej\u00f3 su supresi\u00f3n violenta con la victoria franquista en la guerra civil, dependiendo de ello el significado que el proyecto republicano mantiene en la actualidad en la medida en que existentes \u00e1reas y aspectos de la sociedad espa\u00f1ola donde siguen not\u00e1ndose los efectos de la interrupci\u00f3n violenta de dicho proyecto, las carencias que esta acarre\u00f3.<\/p>\n<p>Por ello lo ausente, lo que no existe en el presente, lo que no responde y se subleva ante la autoridad de lo f\u00e1ctico, tambi\u00e9n es motivo de la indagaci\u00f3n hist\u00f3rica, entre otras cosas para evitar lo que Adorno denominaba como cosificaci\u00f3n (alienaci\u00f3n), o sea la p\u00e9rdida de la noci\u00f3n de nuestras propias ra\u00edces hist\u00f3ricas, la p\u00e9rdida de la noci\u00f3n de que somos un devenir formado por la dial\u00e9ctica entre lo que ha sido y lo que pudo ser, noci\u00f3n que adem\u00e1s nos advierte que el futuro es contingente y, por lo tanto, lo que no ha sido puede volver a ser, o que el pasado podr\u00eda haber sido distinto, y por lo tanto de la posibilidad de hacer la cr\u00edtica del presente.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\">13<\/a><\/p>\n<p>Pero no deben confundirse estas consideraciones con una reivindicaci\u00f3n del contrafactualismo, del \u00bfqu\u00e9 hubiera sucedido si\u2026? como anunciaba un libro publicado hace un par de a\u00f1os, proponiendo una ucron\u00eda como una alternativa de contingencias, una especie de juego de adivinaci\u00f3n, pero que no se vincula al presente del historiador, como ciudadano y como profesional. En este caso estamos planteando que el historiador, a partir del est\u00edmulo que le ofrece la memoria, la rememoraci\u00f3n, puede analizar la vigencia actual de los presupuestos y las propuestas hist\u00f3ricas derrotadas en el pasado, para que, en lugar de aquella pregunta, se pueda hacer una afirmaci\u00f3n, una vez que el m\u00e9todo historiogr\u00e1fico haya acabado su di\u00e1logo con la memoria, sobre la necesidad de actualizar el pasado derrotado, de restituir la dignidad de las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>La memoria, y su forma m\u00e1s elaborada, la rememoraci\u00f3n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\">14<\/a>, es tambi\u00e9n la de la actualizaci\u00f3n de los significados, en el sentido de traerlos al presente, de actualizar el presente, demostrando que \u00e9ste no s\u00f3lo est\u00e1 formado de la sustancia, de la materia de los vencedores, sino de la presencia- ausente de los derrotados. Por ejemplo, para Halbwachs\u201c&#8230; ninguna memoria es una vivencia, todo lo contrario, ella es una reconstrucci\u00f3n racional del pasado realizada desde elementos y mecanismos presentes en la actualidad en la consciencia del grupo\u201d y que \u201c&#8230; recordar para un individuo es reconstruir su pasado desde los marcos sociales presentes en su grupo\u201d.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\">15<\/a> En virtud de esa condici\u00f3n la rememoraci\u00f3n puede realizar un juicio moral en ese conflicto entre presente dominante y presente- ausente, porque la memoria, como bien afirma Benjamin, es el veh\u00edculo de esa tradici\u00f3n derrotada, que es el legado que los protagonistas pasan a las generaciones posteriores. Sin embargo la ex\u00e9gesis de esas valoraciones entra de pleno en la tarea del historiador, y de ella puede derivar el an\u00e1lisis de la correspondencia entre significados y contexto, entre ideolog\u00eda y realidad, y por lo tanto la pertinencia de la propia \u201ceconom\u00eda moral\u201d y sus fundamentos, que alienta detr\u00e1s de las experiencias colectivas que se han enfrentado y han sufrido el embate de las fuerzas reaccionarias.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\">16<\/a> Entre memoria e historia se puede establecer una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica, de cr\u00edtica y de acompa\u00f1amiento simult\u00e1neo de dos espacios de conocimiento que no son tan distintos pero que tampoco son id\u00e9nticos, en la medida en que la primera debe conservar la presencia de lo que ya no existe, y la otra buscar y confirmar lo que ya no existe en los vestigios que ese pasado vencido ha dejado. La memoria aporta la dimensi\u00f3n moral que la historia, con sus pretensiones de objetividad no se puede permitir, pero que en virtud de la vida buena a conseguir, de la vida buena a reparar, con ella tambi\u00e9n se debe medir, reuni\u00e9ndose as\u00ed sentimiento con inteligencia, raz\u00f3n pr\u00e1ctica con raz\u00f3n pura, otro motivo para que memoria e historia caminen juntas en recorridos epist\u00e9micos paralelos, no contrapuestos, como Theodor Adorno nos advierte \u201cM\u00e1s le convendr\u00eda a la filosof\u00eda buscar en la contraposici\u00f3n de entendimiento y sentimiento la unidad de ambos\u201d y \u201c\u2026\u00bfqu\u00e9 ser\u00eda del arte como historiograf\u00eda si se quitara de encima la memoria del sufrimiento acumulado?\u201d.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\">17<\/a> No habr\u00eda por lo tanto una diferencia insuperable entre memoria e historia, ya que, desde esa perspectiva constituyen un continuo de conocimiento y reflexi\u00f3n articulado por la rememoraci\u00f3n, que establece un v\u00ednculo epist\u00e9mico entre ambas, ya que \u00e9ste parte de la primera para parecerse a la segunda, en cuanto la rememoraci\u00f3n pretende no s\u00f3lo evocarlos sino establecer conexiones y relaciones causales entre los recuerdos, es lo que Benjamin llamaba souvenance.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\">18<\/a><\/p>\n<p>Por lo tanto, y en el caso de Argentina que es el que aqu\u00ed nos concita, la memoria reciente, la que evoca a la generaci\u00f3n de 1970, recuerda no s\u00f3lo a sus miembros sino tambi\u00e9n y fundamentalmente rememora sus esperanzas y expectativas, sus sue\u00f1os de utop\u00eda igualitaria y emancipadora, que intentaban revertir las condiciones de desigualdad social, de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n pol\u00edtica y social derivadas de la naturaleza capitalista de la Argentina de la \u00e9poca, del momento en que se formularon. Desde los organismos de derechos humanos y especialmente de las Madres de Plaza de Mayo, que acu\u00f1aron la feliz met\u00e1fora de considerarse \u201cparidas por sus hijos\u201d se irgui\u00f3 la voz de una memoria que constantemente reivindica las aspiraciones de los desaparecidos y sus compa\u00f1eros a la construcci\u00f3n de una sociedad libertaria, justa, igualitaria, fraterna, socialista, para sustituir a la Argentina de la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, de la prepotencia de las elites y del exterminio f\u00edsico y cultural de los disidentes. La historiograf\u00eda que puede demostrar ahora que esas propuestas de cambio revolucionario estaban fundadas en las caracter\u00edsticas pol\u00edticas y sociales de la Argentina de ese momento, tambi\u00e9n tiene la oportunidad de evidenciar que muchos de esos rasgos injustos de la sociedad argentina eran y son producto de sucesivas supervivencias de \u00e9pocas anteriores, desnudando la din\u00e1mica socialmente agresiva que hab\u00eda presidido la g\u00e9nesis de la Argentina moderna, que alcanz\u00f3 su mayor cota de criminalidad y barbarie con la dictadura instaurada en 1976. No es casual que junto a la rememoraci\u00f3n de las d\u00e9cadas de 1960 y 1970, se haya actualizado en Argentina la recuperaci\u00f3n de otros acontecimientos largamente olvidados, se trata de la memoria de los llamados \u201cpueblos originarios\u201d, al menos de los pueblos y culturas que estaban en ese trozo de Am\u00e9rica desde mucho antes de que llegaran los primeros europeos, v\u00edctimas del primer genocidio practicado por el Estado argentino en la forma de la conquista de la regi\u00f3n pampeano-patag\u00f3nica a finales del siglo XIX, y en el Chaco en la primera d\u00e9cada del siglo XX. La actualizaci\u00f3n de los \u00faltimos sufrimientos promovi\u00f3, posiblemente por la enorme magnitud del crimen cometido por la dictadura militar, la reflexi\u00f3n sobre sus or\u00edgenes y antecedentes, conduciendo a la recuperaci\u00f3n de la memoria de los agravios sufridos por diferentes grupos sociales pol\u00edticos y culturales a lo largo de la historia de la Argentina moderna. Los intentos de revisar el callejero de la ciudad de Buenos Aires para suprimir cualquier homenaje a los responsables de la masacre de los pueblos originarios, comenzando por el del general Julio A. Roca, una reivindicaci\u00f3n similar en el terreno de los s\u00edmbolos a la supresi\u00f3n de los retratos de los genocidas Videla y Bignone del Colegio Militar, se une a la defensa y reivindicaci\u00f3n de los derechos territoriales de los pueblos araucanos o del norte de la Argentina, trascendiendo el marco de la actualizaci\u00f3n simb\u00f3lica hacia la reparaci\u00f3n efectiva de la deuda hist\u00f3rica con esos pueblos. Por lo tanto aqu\u00ed claramente la historia actuar\u00eda como aliada de la memoria (de la rememoraci\u00f3n) y permitir\u00eda fundamentar la exigencia de que la reparaci\u00f3n de la injusticia no se acaba con el juicio y castigo a los responsables directos de los cr\u00edmenes cometidos por la dictadura, sino en la revisi\u00f3n y remoci\u00f3n de las estructuras sociales y pol\u00edticas que favorecieron la instauraci\u00f3n de la dictadura genocida en 1976, ya que esa dictadura fue instaurada no s\u00f3lo en defensa sino en promoci\u00f3n de un modelo de acumulaci\u00f3n que acentuar\u00eda a\u00fan m\u00e1s los rasgos injustos, violentos y opresivos de la sociedad a favor de los intereses de clase dominantes, los que eran antag\u00f3nicos con los proyectos revolucionarios aplastados sangrientamente. Quisiera acabar con el recuerdo de un texto de Bertolt Brecht de hace casi setenta a\u00f1os, al final de su obra \u201cLa resistible ascensi\u00f3n de Arturo Ui\u201d, en que se\u00f1alaba con su peculiar estilo el marco te\u00f3rico general que todav\u00eda nos ayuda a interpelar al presente y medir hasta donde las sombras del pasado cubren nuestra actualidad:<\/p>\n<p>\u201cHab\u00e9is aprendido que una cosa es ver<\/p>\n<p>Y otra mirar, y una hacer y otra hablar por hablar.<\/p>\n<p>\u00a1Recordad que ese Ui estuvo a punto de vencer<\/p>\n<p>Y que los pueblos lo pudieron derrotar!<\/p>\n<p>Pero que nadie cante victoria sin saber<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 el vientre en que naci\u00f3 a\u00fan puede engendrar!\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\">19<\/a><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a>\u0002 Este texto fue le\u00eddo en las \u201cJORNADAS DE MEMORIA HIST\u00d3RICA<strong> : <\/strong>MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA EN LA CONSTITUCI\u00d3N DE LA MEMORIA HIST\u00d3RICA\u201d organizadas por PLATAFORMA ARGENTINA CONTRA LA IMPUNIDAD \u2013 BARCELONA, y celebradas en los d\u00edas 25y 26 de marzo de 2010.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a>\u0002 Manuel Mate Rup\u00e9rez, Medianoche en la historia : comentarios a la tesis de Walter Benjamin &#8216;Sobre el concepto de iron\u00eda&#8217; (Editorial Trotta, S.A., 2006), 234.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a>\u0002 Alejandro Andreassi, <strong>\u201c<\/strong>No els oblidarem, l&#8217;holocaust a Internet\u201d, L&#8217; Aven\u00e7, N\u00ba 237, 1999.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a>\u0002 Theodor Adorno, Dialectique n\u00e9gative (Paris: \u00c9ditions Payot &amp; Rivages, 2001), p. 351<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a>\u0002 Marta Tafalla, Theodor W. Adorno. Una filosof\u00eda de la memoria (Barcelona: Herder, 2003), pp. 245-246.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a>\u0002 Mate Rup\u00e9rez, Medianoche en la historia, 117.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a>\u0002 Ibid., 122.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a>\u0002 Tambi\u00e9n para Adorno, criticando la filosof\u00eda de la historia de Hegel, que la consideraba como el despliegue y justificaci\u00f3n de la Raz\u00f3n encarnada en el Esp\u00edritu universal, afirma que ese despliegue debe ser considerado como la cat\u00e1strofe permanente, ver Marta Tafalla, Theodor W. Adorno: Una Filosof\u00eda De La Memoria (Barcelona: Herder, 2003), 218.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a>\u0002 \u201cLa clase que lucha, que est\u00e1 sometida, es el sujeto mismo del conocimiento hist\u00f3rico. En Marx aparece como la \u00faltima que ha sido esclavizada, como la clase vengadora que lleva hasta el final la obra de liberaci\u00f3n en nombre de generaciones vencidas. Esta consciencia, que por breve tiempo cobra otra vez vigencia en el espartaquismo, le ha resultado desde siempre chabacana a la socialdemocracia. En el curso de tres decenios ha conseguido apagar casi el nombre de un Blanqui cuyo timbre de bronce hab\u00eda conmovido al siglo precedente. Se ha complacido en cambio en asignar a la clase obrera el papel de redentora de generaciones futuras. Con ello ha cortado los nervios de su fuerza mejor. La clase desaprendi\u00f3 en esta escuela tanto el odio como la voluntad de sacrificio. Puesto que ambos se alimentan de la imagen de los antecesores esclavizados y no del ideal de los descendientes liberados\u201d, Walter Benjamin, Ensayos escogidos (Coyoac\u00e1n: Ediciones Coyoac\u00e1n, 2006), p. 72.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a>\u0002 Walter Benjamin, Ensayos escogidos, p. 66.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a>\u0002 Mate Rup\u00e9rez, Medianoche en la historia, 234.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a>\u0002 Su pertinencia en el momento en que se escriben estas l\u00edneas viene refrendado indirectamente por las propias consideraciones de Reyes Mate, quien, como excelente glosador de Benjamin, en su libro, Medianoche en la historia&#8230; , compara obviamente lo escrito por Benjamin con la situaci\u00f3n en el momento en que \u00e9l escribe, 2006, en el final del per\u00edodo de euforia previo a la crisis, sin dejar de reconocer la posibilidad estructural del peligro (proliferaci\u00f3n del armamento nuclear, da\u00f1os irreversibles a la naturaleza, etc,) afirma que en ese momento la coyuntura muestra una cara amable y escribe \u201d&#8230;. vivimos lejos de la situaci\u00f3n extrema que le toc\u00f3 a Benjamin y como tenemos a mano razones para el optimismo (la buena marcha de la econom\u00eda, la desaparici\u00f3n de las grandes tensiones sociales, [\u2026] unos derechos humanos plenamente compartidos), no hay raz\u00f3n para echar mano de ese \u00faltimo clavo ardiente de la esperanza como es saber que en le pasado se superaron situaciones m\u00e1s desesperadas\u201d, p. 117; ya que esos rasgos a la luz de lo acontecido a partir de 2008, tienen una lectura completamente inversa.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a>\u0002 Tafalla, Theodor W. Adorno, 228.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a>\u0002 Utilizo aqu\u00ed el concepto de rememoraci\u00f3n brindado por Daniel Brauer, quien considera que no se limita a evocar los recuerdos sino a contextualizarlos y a otorgar sentido a dichos recuerdos, ver La Comprensi\u00f3n Del Pasado: Escritos Sobre Filosof\u00eda De La Historia (Barcelona: Herder, 2005), pp. 19-20.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a>\u0002 Maurice Halbwachs, Los marcos sociales de la memoria (Anthropos, 2004), 368 y 372.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a>\u0002 No debemos olvidar que ese concepto es una herramienta de primer orden en el an\u00e1lisis que hace un historiador de la talla de Edward Palmer Thompson para reconstruir y explicar la formaci\u00f3n de las clase brit\u00e1nica no s\u00f3lo desde la perspectiva social y material, sino cultural.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a>\u0002 Theodor Adorno, Minima Moralia: Reflexiones Desde La Vida Da\u00f1ada (Madrid: Taurus, 1987), 199; y Teor\u00eda est\u00e9tica (Akal, 2004), 343.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a>\u0002 Daniel Brauer, \u201cRememoraci\u00f3n y verdad en la narraci\u00f3n historiogr\u00e1fica\u201d, en Manuel Cruz, ed., La comprensi\u00f3n del pasado. Escritos sobre filosof\u00eda de la historia (Barcelona: Herder, 2005), p. 20.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a>\u0002 Bertolt Brecht, La evitable ascensi\u00f3n de Arturo Ui ; Las visiones de Simone Machard (Alianza Editorial, S.A., 1996), 126.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La interpretaci\u00f3n del pasado adquiere el car\u00e1cter de desaf\u00edo pol\u00edtico cuando sus conclusiones interpelan no s\u00f3lo la concepci\u00f3n oficial del mismo, sino tambi\u00e9n la acci\u00f3n pol\u00edtica delpresente que pretende legitimarse en funci\u00f3n de ese pasado.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":1870,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,21],"tags":[],"class_list":["post-1869","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-historia-general"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1869"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1869\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1870"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}