{"id":18694,"date":"2025-10-30T05:00:33","date_gmt":"2025-10-30T04:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18694"},"modified":"2025-10-29T19:05:15","modified_gmt":"2025-10-29T18:05:15","slug":"del-mar-a-la-celda-testimonio-de-una-integrante-de-la-global-sumud-flotilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18694","title":{"rendered":"Del mar a la celda: testimonio de una integrante de la Global Sumud Flotilla"},"content":{"rendered":"<p><em>Lo que me ocurri\u00f3 a m\u00ed es insignificante frente al sufrimiento del pueblo palestino. Mientras yo fui detenida unos d\u00edas, hay miles de palestinas y palestinos que viven a\u00f1os \u2014incluso toda una vida\u2014 en las c\u00e1rceles de la ocupaci\u00f3n, torturados, humillados, privados de luz, de justicia y de esperanza. Mi experiencia es apenas una grieta en un muro de injusticia y dolor. El \u00e9nfasis est\u00e1, y debe estar, en Palestina: en su pueblo, en su dignidad, en su resistencia. <b>\u00a1Viva<\/b><b> <\/b><b>Palestina<\/b><b> <\/b><b>Libre<\/b><b> <\/b><b>y <\/b><b>Soberana<\/b><b> <\/b><b>desde<\/b><b> <\/b><b>el<\/b><b> <\/b><b>rio<\/b><b> <\/b><b>hasta<\/b><b> <\/b><b>el<\/b><b> <\/b><b>mar!<\/b><\/em><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>Mi\u00e9rcoles 1 de octubre<\/strong><\/p>\n<p>Esa noche, nuestro barco el <i>Adara<\/i><i> <\/i>fue interceptado por las fuerzas de ocupaci\u00f3n israel\u00edes. Eran alrededor de las nueve de la noche cuando fuimos abordados, secuestrados y llevados a Israhell sin nuestro consentimiento.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>Jueves 2 de octubre<\/strong><\/p>\n<p>Desembarcamos en el puerto de Ashdod sobre las siete de la tarde. Nos llevaron a una explanada que estaba perimetrada por rejas. Algunos est\u00e1bamos sentados con la cabeza agachada. A las personas m\u00e1s racializadas las obligaban a arrodillarse con la cabeza hacia abajo. Vi a algunos participantes de cara a la pared, enfrente de una gran bandera israel\u00ed. Hubo agresiones f\u00edsicas: patadas, golpes, aplastamientos de cabeza contra el suelo. Recuerdo c\u00f3mo una compa\u00f1era vio su guitarra destrozada al ser lanzada contra la pared. A m\u00ed me dieron dos patadas mientras permanec\u00eda sentada, y a un compa\u00f1ero lo castigaron simplemente por \u00abmirar\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s nos trasladaron a un edificio de la terminal portuaria, donde hab\u00eda m\u00e1quinas de inspecci\u00f3n como las de los aeropuertos. Tras pasar por ellas, nos llevaron a unos cub\u00edculos donde fuimos desnudadas y registradas. Luego nos condujeron a unas mesas donde revisaban y registraban todo lo que hab\u00eda en nuestras mochilas. En ese proceso, vi c\u00f3mo arrojaban a una papelera com\u00fan todas nuestras pertenencias: medicinas de pacientes con enfermedades graves, ropa, botiquines, objetos de aseo, linternas y, en mi caso, todo mi material de acupuntura.<\/p>\n<p>Se nos hizo un documento de detenci\u00f3n y de ah\u00ed nos llevaron al lugar donde los abogados de Adalah nos esperaban. A m\u00ed me toc\u00f3 la mesa n\u00famero 24<b>,<\/b><b> <\/b>no me dejaron ver a mi abogado, me\u00a0negu\u00e9 a firmar cualquiera de los tres documentos que me dieron. Fue en este lugar donde vi entrar al ministro Ben Gvir y pronunciar amenazas directas asegurando de nos tratar\u00eda como a terroristas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la burocracia, nos quitaron los cordones de los zapatos y, a algunas personas, nos vendaron los ojos antes de subirnos a una camioneta con peque\u00f1as celdas met\u00e1licas. Era ya de noche. El trayecto, que deb\u00eda durar un par de horas, se alarg\u00f3 durante toda la madrugada. Apenas hab\u00eda ventilaci\u00f3n y el aire era irrespirable. El espacio era tan estrecho que mis rodillas tocaban la puerta. Permanecimos all\u00ed toda la noche, en lo que fue claramente un castigo psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>Viernes 3 de octubre de 2025<\/strong><\/p>\n<p>Al amanecer llegamos a la prisi\u00f3n de alta seguridad de Ketziot, en pleno desierto del Negev. Nada m\u00e1s bajar, nos metieron en una jaula. Nos iban llamando de dos en dos. En una mesa nos volv\u00edan a preguntar si quer\u00edamos firmar los papeles de deportaci\u00f3n y, despu\u00e9s, nos conduc\u00edan a una habitaci\u00f3n donde nos obligaban a quitarnos la ropa. Nos entregaron un uniforme de prisi\u00f3n: ch\u00e1ndal gris, camiseta blanca y chanclas.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">A varias compa\u00f1eras musulmanas les prohibieron mantener su <i>hijab<\/i>, el pa\u00f1uelo que cubre el cabello. Lloraban, suplicaban respeto por su fe. Nadie las escuch\u00f3. Algunas, desesperadas, se colocaron camisetas sobre la cabeza para cubrirse.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Luego pasamos por un supuesto \u00abm\u00e9dico\u00bb, que se neg\u00f3 a proporcionar medicaci\u00f3n incluso a\u00a0compa\u00f1eras con enfermedades cr\u00f3nicas.<\/p>\n<p>A m\u00ed me asignaron la celda n\u00famero 1. Med\u00eda unos 20 metros cuadrados y ten\u00eda un peque\u00f1o cub\u00edculo de un metro por uno con un lavabo y un v\u00e1ter. Todo estaba sucio, lleno de hormigas e insectos. Las paredes estaban cubiertas de inscripciones: mensajes de presos palestinos que hab\u00edan pasado por all\u00ed, con sus nombres, procedencias y a\u00f1os de reclusi\u00f3n. Pudimos leerlos gracias a una compa\u00f1era que hablaba \u00e1rabe.<\/p>\n<p>\u00c9ramos catorce mujeres en una celda para cinco. Una de ellas ten\u00eda c\u00e1ncer; otras padec\u00edan enfermedades cr\u00f3nicas. A todas se les negaron sus medicinas. A las que ten\u00edan la menstruaci\u00f3n tambi\u00e9n se les denegaron compresas. Recuerdo especialmente a una chica con un sangrado hemorr\u00e1gico: como no les proporcionaban compresas, compa\u00f1eras de celda se rompieron las mangas de sus camisetas para improvisarlas.<\/p>\n<p>Solo hab\u00eda dos literas y una cama. Las dem\u00e1s dorm\u00edamos en el suelo. Pedimos colchonetas, pero no las trajeron hasta el tercer d\u00eda. La comida estaba podrida; nos negaron agua embotellada y solo pod\u00edamos beber agua del grifo del lavabo, un l\u00edquido turbio y marr\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante la noche, nos despertaban constantemente: linternas en los ojos, empujones, insultos, portazos. A una compa\u00f1era le rompieron un dedo del pie con un portazo. Ped\u00edamos medicaci\u00f3n a gritos, pero nadie respond\u00eda.<\/p>\n<p>El tercer d\u00eda, una de las compa\u00f1eras \u2014la que sufr\u00eda una cardiopat\u00eda grave\u2014 se desmay\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a1Estuvimos gritando durante bastante tiempo \u00aburgent medical assistance!\u00bb, pidiendo ayuda\u00a0 m\u00e9dica desesperadamente. Finalmente, el m\u00e9dico apareci\u00f3 y entreg\u00f3 algunos medicamentos, aunque muchas siguieron sin recibir lo que necesitaban, incluida la compa\u00f1era con c\u00e1ncer.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>S\u00e1bado 4 de octubre<\/strong><\/p>\n<p>Ese d\u00eda, por la ma\u00f1ana, nos sacaron de la celda a gritos y empujones a las de habla hispana. Nos llevaron a otro m\u00f3dulo para comparecer ante un supuesto \u00abjuez\u00bb que deb\u00eda tomar declaraci\u00f3n sobre lo ocurrido desde la intercepci\u00f3n. Hab\u00eda una traductora presente.<\/p>\n<p>Para el traslado nos metieron en una furgoneta blindada sin ventanas la calefacci\u00f3n al m\u00e1ximo, pese a que est\u00e1bamos en pleno desierto y el calor fuera ya era intenso.<\/p>\n<p>Los ch\u00e1ndales que nos hab\u00edan dado estaban forrados, dise\u00f1ados para invierno, y dentro del autob\u00fas el aire era irrespirable. Pedimos que bajaran la calefacci\u00f3n, pero nos ignoraron completamente.<\/p>\n<p>Esa misma tarde nos volvieron a sacar de la celda, tambi\u00e9n a empujones, para ver al c\u00f3nsul espa\u00f1ol. All\u00ed le informamos que inici\u00e1bamos una huelga de hambre.<\/p>\n<p>La visita dur\u00f3 menos de cinco minutos: un pelot\u00f3n antidisturbios irrumpi\u00f3 de repente y, a punta de metralleta, nos ordenaron que el encuentro hab\u00eda terminado.<\/p>\n<p>Sacaron al c\u00f3nsul del brazo y dijeron que la reuni\u00f3n se daba por finalizada porque hab\u00edamos cantado <i>Free<\/i><i> <\/i><i>Palestine<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>Domingo 5 de octubre<\/strong><\/p>\n<p>Por la ma\u00f1ana, nos permitieron ducharnos por primera vez desde nuestra llegada y salir al patio durante apenas diez minutos. En el patio hab\u00eda un p\u00f3ster gigante con la imagen de Gaza destruida y con unas letras que pon\u00edan: Nueva Gaza. Debajo hab\u00eda una bandera muy grande de Israel.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hab\u00eda una pantalla donde hab\u00eda un video del 7 de octubre, el volumen estaba a tope.<\/p>\n<p>Por la tarde volvimos a ver al c\u00f3nsul. La visita apenas dur\u00f3 diez minutos. Por la noche nos trasladaron a la celda n\u00famero 13, que estaba vac\u00eda y sin colchonetas. Tras insistir y negociar con las guardias, conseguimos que tres de nosotras fu\u00e9ramos a buscar colchonetas a la celda 1.<\/p>\n<p>En la tercera ida y vuelta, cuando regres\u00e1bamos con colchonetas, presenci\u00e9 una agresi\u00f3n: una compa\u00f1era estaba fuera de la celda, agarrada a los barrotes de la barandilla, mientras varias guardias le daban patadas en los gl\u00fateos y la espalda. Instintivamente solt\u00e9 las colchonetas y me lanc\u00e9 para cubrirla con mi cuerpo, intentando protegerla. En ese momento nos golpearon, nos tiraron al suelo, nos arrastraron del pelo y nos pusieron boca abajo. Todo ocurri\u00f3 muy r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Recuerdo que mi compa\u00f1era y yo les ped\u00edamos que nos dejaran entrar por nuestro propio pie en la celda, que no nos arrastraran. Finalmente lo hicimos as\u00ed: entramos por nuestro propio\u00a0pie mientras las dem\u00e1s compa\u00f1eras, desde dentro, presenciaban toda la escena pues la puerta de la celda estaba abierta. Cerraron la celda de un portazo y se marcharon.<\/p>\n<p>Media hora despu\u00e9s, lleg\u00f3 un pelot\u00f3n antidisturbios, acompa\u00f1ados tambi\u00e9n por perros. Nos arrinconaron a todas contra una esquina de la celda y nos sacaron a la compa\u00f1era y a m\u00ed a punta de metralleta, nos esposaron de manos y pies y nos condujeron a empujones, pellizcos y golpes, hasta una celda de aislamiento.<\/p>\n<p>Alrededor de medianoche vinieron a buscarme. Me llevaron frente a un grupo de polic\u00edas que me comunicaron formalmente que estaba detenida y que pod\u00eda permanecer en silencio. Me subieron a una furgoneta y me trasladaron a una comisar\u00eda en la ciudad de Beer Sheva a unos 45 minutos de Ketziot. All\u00ed me obligaron a desnudarme y someterme a un registro completo, me tomaron\u00a0las huellas digitales y fotograf\u00edas, y me encerraron en una celda donde pas\u00e9 toda la noche.<\/p>\n<p>Desde el momento en que llegu\u00e9 ped\u00ed llamar al c\u00f3nsul y a los abogados de Adalah, pero se me neg\u00f3. A la 1:30 de la madrugada apareci\u00f3 un abogado de oficio. Me explic\u00f3 que la polic\u00eda no ten\u00eda intenci\u00f3n de avisar ni al c\u00f3nsul ni a mis abogados, pero que \u00e9l lo intentar\u00eda por la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Le cont\u00e9 lo sucedido durante el incidente con las guardias. Me respondi\u00f3 que cuando se marchara, me har\u00edan un interrogatorio y decidir\u00edan si me devolv\u00edan a Ketziot o me llevaban ante un juez. Nada de eso ocurri\u00f3 durante la noche. Permanec\u00ed encerrada, sin informaci\u00f3n, sin contacto y completamente incomunicada.<\/p>\n<p>Debo aclarar que cada vez que me trasladaban de una celda a otra, me obligaban a desnudarme, revisar todo mi cuerpo y el cabello de forma humillante y violenta, me colocaban cuatro grilletes en los pies, cuatro en las manos y una cadena pesada que los un\u00eda, al estilo Guant\u00e1namo \u2013los grilletes estaban tan apretados que paraban la circulaci\u00f3n, hac\u00edan da\u00f1o al andar y dejaban marcas profundas en la piel. Los guardias siempre me empujaban o tiraban de mi para que me tropezara.<\/p>\n<p>Entre las ocho de la ma\u00f1ana y el mediod\u00eda, estuve encerrada en una celda con dos mujeres m\u00e1s: una filipina y otra de origen africano. Esta \u00faltima llevaba cinco d\u00edas all\u00ed desde su \u00faltimo juicio, desesperada, lloraba, pidiendo una manta o una chaqueta. Nadie la atend\u00eda. El aire acondicionado estaba al m\u00ednimo, hac\u00eda un fr\u00edo insoportable. Me tuve que masajear brazos y piernas constantemente para estimular la circulaci\u00f3n y no entumecerme.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"justify\">La celda med\u00eda tres por tres metros, con un peque\u00f1o cub\u00edculo que ten\u00eda un inodoro \u2013no hab\u00eda papel higi\u00e9nico\u2013 y un lavabo del que no sal\u00eda agua. A lo largo de tres paredes hab\u00eda un banco de hormig\u00f3n de unos cuarenta cent\u00edmetros de profundidad.<\/p>\n<p>A mediod\u00eda, me subieron a la sala de juicio. Me empujaron, insultaron y golpearon mientras me conduc\u00edan hasta all\u00ed. Nada m\u00e1s entrar, varios hombres sentados en los bancos del fondo comenzaron a gritarme: \u00ab\u00a1Terrorista! \u00a1Que te ejecuten! \u00a1Te queremos muerta!\u00bb<\/p>\n<p>All\u00ed estaba el abogado que hab\u00eda venido la noche anterior y la traductora que hab\u00eda visto en la prisi\u00f3n de Ketziot. Sentado junto a mi abogado hab\u00eda un hombre con camisa blanca, aparentemente una figura de poder pol\u00edtico o institucional. Mi abogado manten\u00eda la cabeza gacha, visiblemente asustado. Aquel hombre lo intimidaba abiertamente.<\/p>\n<p>Cuando mi abogado intent\u00f3 acercarse a hablar conmigo, ese hombre se interpuso, impidi\u00e9ndolo, y me amenaz\u00f3 de muerte directamente. El juicio comenz\u00f3. La acusaci\u00f3n present\u00f3 los cargos, y la traductora no pudo asistirme adecuadamente porque el mismo hombre se lo prohibi\u00f3. El ambiente era de miedo extremo y presi\u00f3n constante. Cuando fue el turno de mi abogado, el hombre de la camisa blanca se coloc\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l, impidi\u00e9ndole hablar y ejerciendo una intimidaci\u00f3n evidente, todo ante la mirada pasiva de la jueza.<\/p>\n<p>El juicio termin\u00f3 y me devolvieron al mismo calabozo donde estaban las dos mujeres de antes. Pasaron muchas horas. Finalmente, me sacaron de all\u00ed y me trasladaron en la a la prisi\u00f3n de Oaly Kidar, un centro destinado principalmente a hombres palestinos acusados de entrar\u00a0\u00abirregularmente\u00bb. All\u00ed hab\u00eda una peque\u00f1a celda reservada para mujeres que esperaban ser trasladadas a una prisi\u00f3n femenina. El trato fue extremadamente cruel. Los polic\u00edas mostraban violencia, desprecio y sadismo. Una vez m\u00e1s me obligaron a desnudarme, ponerme en cuclillas, ser fotografiada y cacheada con brutalidad. Me llevaron a empujones por los pasillos, mientras los guardias gritaban que yo hab\u00eda llegado con la flotilla \u00abpara ayudar a Ham\u00e1s\u00bb, para que todos los presos escucharan. No me permitieron llamar al c\u00f3nsul o a los abogados de Adalah.<\/p>\n<p>En la celda hab\u00eda tres literas, todo estaba sucio, las literas estaban oxidadas y hab\u00eda cucarachas e insectos que sal\u00edan de dentro de las literas. Hab\u00eda una peque\u00f1a ventana con barrotes que por fuera ten\u00eda una plancha met\u00e1lica que imped\u00eda ver la luz del d\u00eda. Durante los cinco d\u00edas que permanec\u00ed all\u00ed no vi la luz natural ni se me permiti\u00f3 salir al patio. No recib\u00ed toalla, ni cepillo, ni pasta de dientes hasta el cuarto d\u00eda. Desde el d\u00eda uno de octubre hasta que llegue a Espa\u00f1a, lleve la misma ropa. No se me proporcionaron mudas limpias en ning\u00fan momento. En la celda hab\u00eda dos mujeres israel\u00edes: una estaba detenida por vender marihuana y la otra por robar tarjetas de cr\u00e9dito y falsificar pasaportes.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>Mi\u00e9rcoles 8 de octubre<\/strong><\/p>\n<p>Ese d\u00eda me llamaron muy temprano por la ma\u00f1ana. Me dijeron que ten\u00eda juicio a las doce, pero me sacaron de la celda alrededor de las seis y media. Me trasladaron en la misma furgoneta con celdas al juzgado de Beer Sheva. Me metieron otra vez en el calabozo, esta vez sola, hasta que me subieron al juicio.<\/p>\n<p>Antes de subir a la sala de juicio, uno de los polic\u00edas se me acerc\u00f3 y me amenaz\u00f3, dici\u00e9ndome que si hablaba con las c\u00e1maras lo pagar\u00eda caro. Yo no entend\u00eda a qu\u00e9 se refer\u00eda; no sab\u00eda de qu\u00e9 hablaba. Cuando entr\u00e9 en la sala no vi las c\u00e1maras. Estaba confundida y asustada, buscando a alguien conocido. Solo reconoc\u00ed al c\u00f3nsul, y fue entonces, en voz baja, cuando dije:\u00a0\u00abMe est\u00e1n amenazando de muerte\u00bb. Fue la frase que qued\u00f3 registrada en el v\u00eddeo que despu\u00e9s se difundi\u00f3 por todas las televisiones del mundo.<\/p>\n<p>All\u00ed estaban, por primera vez, mis abogados de Adalah, no los conoc\u00eda, era la primera vez que los ve\u00eda, porque hasta ese momento no me hab\u00edan permitido comunicarme con ellos. Cuando reconoc\u00ed que eran de Adalah, le tom\u00e9 la mano a la abogada y le cont\u00e9, casi sin poder contenerme, todo lo que estaba viviendo: las amenazas de muerte, el hombre que intimidaba a los abogados, la ausencia de traductora oficial, el primer juicio sin garant\u00edas y la negativa a permitirme hablar con ellos o con el c\u00f3nsul.<\/p>\n<p>Fue la primera vez que tuve un juicio real, con representaci\u00f3n legal y un m\u00ednimo de garant\u00edas. Tambi\u00e9n fue el primer momento en el que pude saber de qu\u00e9 se me acusaba exactamente: seg\u00fan ellos, yo hab\u00eda provocado un altercado en el puerto de Ashdod, me hab\u00eda mostrado agresiva y hab\u00eda creado una situaci\u00f3n violenta. Tambi\u00e9n me acusaban de haber atacado a una guardia dentro de la celda y de haberla mordido. Ped\u00ed a mis abogados que solicitaran las grabaciones de las c\u00e1maras de seguridad, porque sab\u00eda que exist\u00edan y demostrar\u00edan lo ocurrido. Ni en el puerto de Ashdod se produjo ning\u00fan altercado, ni dentro de la celda ocurri\u00f3 lo que dec\u00edan.<\/p>\n<p>El juicio termin\u00f3 con la decisi\u00f3n de mantenerme detenida unos d\u00edas m\u00e1s, hasta el viernes, cuando se celebrar\u00eda una nueva audiencia. El juez orden\u00f3 que se presentaran las grabaciones de las c\u00e1maras. Mis abogados pidieron que me dejaran en libertad o, al menos, que me trasladaran a la prisi\u00f3n donde estaban las dem\u00e1s mujeres de la flotilla, pero no lo permitieron. Pas\u00e9 muchas horas en los calabozos del juzgado, hasta bien entrada la tarde.<\/p>\n<p>Hacia las cinco o seis de la tarde me llevaron de vuelta a la c\u00e1rcel de Oaly Kidar.<\/p>\n<p>Al llegar, repitieron el mismo proceso de humillaci\u00f3n. Antes de devolverme a la celda con las otras dos mujeres, me mantuvieron durante varias horas en una jaula met\u00e1lica que estaba frente a las celdas de los hombres. La jaula era estrech\u00edsima, no tendr\u00eda m\u00e1s de setenta cent\u00edmetros de profundidad y un metro y medio de largo por dos metros de alto con un banco met\u00e1lico roto. Me colocaron all\u00ed, expuesta a la vista de todos los presos y de los guardias, que al pasar se burlaban, me gritaban, me insultaban y algunos escup\u00edan. Algunos dec\u00edan: \u00ab\u00bfEres la otra Greta? \u00bfVienes a ayudar a Ham\u00e1s?\u00bb.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>Viernes 10 de octubre<\/strong><\/p>\n<p>De madrugada, hacia las dos de la ma\u00f1ana, vinieron a buscarme. Repitieron todo el protocolo: desnudarme, registrarme, colocarme los grilletes en manos y pies, y me llevaron en la misma furgoneta con celdas hasta la comisar\u00eda de Beer Sheva.<\/p>\n<p>All\u00ed me interrogaron de nuevo, esta vez con un inspector distinto, y un traductor por tel\u00e9fono. El inspector me pidi\u00f3 que relatara otra vez lo sucedido. Cuando termin\u00e9, me mostr\u00f3 un v\u00eddeo: era la grabaci\u00f3n del incidente en la c\u00e1rcel. Desde el primer momento not\u00e9 que el v\u00eddeo estaba cortado justo en las partes m\u00e1s importantes. Las im\u00e1genes omit\u00edan la agresi\u00f3n, los golpes, los tirones de pelo, las patadas. Tampoco se mostraba la llegada del pelot\u00f3n antidisturbios. Todo lo que probaba la agresi\u00f3n hab\u00eda sido eliminado. Solo se ve\u00eda un c\u00edrculo de polic\u00edas rode\u00e1ndonos, se intu\u00eda que nosotras est\u00e1bamos en el centro en el suelo.<\/p>\n<p>El inspector me pidi\u00f3 que firmara la declaraci\u00f3n, pero me negu\u00e9 porque estaba redactada en hebreo. Poco despu\u00e9s me llevaron de vuelta a Oaley Kidar No dorm\u00ed en toda la noche. A las seis y media de la ma\u00f1ana vinieron de nuevo a buscarme para llevarme al juzgado de Beer Sheva, el juicio era a las doce. Antes de subir a la sala, los polic\u00edas volvieron a advertirme: \u00abNo hables a las c\u00e1maras.\u00bb<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9, estaban presentes mis abogados de Adalah y el c\u00f3nsul. Me informaron que la fiscal\u00eda propon\u00eda un acuerdo: si me declaraba culpable, quedar\u00eda libre de inmediato y no tendr\u00eda que volver a prisi\u00f3n. La condici\u00f3n era reconocer que hab\u00eda mordido a una funcionaria y pagar una multa de 10.000 shekels. Les dije que no aceptaba. Que no era verdad. Les cont\u00e9 que la noche anterior hab\u00eda visto el v\u00eddeo en la comisar\u00eda y que no mostraba nada. Les ped\u00ed que exigieran que el juez lo viera entero.<\/p>\n<p>Finalmente, tras largas negociaciones, se alcanz\u00f3 un acuerdo: reconocer un supuesto ara\u00f1azo, pagar una multa de 4.000 shekels (unos 2.600 euros) y quedar en libertad. Los \u00faltimos dos minutos de audiencia se me concedieron para que pudiera relatar con mis propias palabras lo ocurrido durante el incidente, tambi\u00e9n aproveche y expliqu\u00e9 las condiciones en las que nos manten\u00edan en<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"justify\">Ketziot y Oaly Kidar: la falta de higiene, el agua contaminada, las humillaciones, las agresiones y los constantes abusos, todo qued\u00f3 recogido en el acta judicial, dejando constancia oficial de lo que sucedi\u00f3.<\/p>\n<p>El juez declar\u00f3 que quedaba libre, sin ning\u00fan registro criminal, y que la multa correspond\u00eda \u00fanicamente a los d\u00edas de prisi\u00f3n, no a la presunta agresi\u00f3n. Se acord\u00f3 que el pago deb\u00eda hacerse ese mismo d\u00eda, ya que al siguiente era <i>Sabbath<\/i>. La Global Sumud Flotilla pag\u00f3 la multa el mismo viernes.<\/p>\n<p><em>Con el tiempo he comprendido que aquel juicio no fue realmente por una agresi\u00f3n \u2014porque nunca pudieron demostrarla\u2014, sino por una necesidad pol\u00edtica<b>.<\/b><b> <\/b>Desde el primer momento, cuando Ben Gvir<b> <\/b>anunci\u00f3 que nos tratar\u00edan como terroristas, ya estaba decidida la narrativa: necesitaban un ejemplo, una pieza que mostrar a su electorado para justificar la represi\u00f3n y reforzar su discurso de fuerza.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi detenci\u00f3n y mi proceso judicial fueron parte de esa escenograf\u00eda. Ser espa\u00f1ola tambi\u00e9n pes\u00f3: Espa\u00f1a fue de los primeros gobiernos de occidente en reconocer oficialmente al Estado palestino y en impulsar sanciones contra el gobierno israel\u00ed. Convertirme en un caso visible serv\u00eda, en parte, para enviar un mensaje pol\u00edtico de castigo y advertencia<b>.<\/b><\/em><\/p>\n<p>Tras el juicio me devolvieron a Oaly Kidar. All\u00ed me volvieron a meter en la jaula del pasillo, enfrente de las celdas de los hombres. Cada vez que pasaba un guardia me insultaba y denigraba. Ya entrada la noche, me llevaron a una furgoneta policial y me metieron en una jaula peque\u00f1a entre el conductor y la parte trasera. Detr\u00e1s iban cuatro polic\u00edas j\u00f3venes (dos mujeres y dos<\/p>\n<p>hombres). Pusieron la m\u00fasica a tope. Yo me encontraba mal. Tras dos horas y media llegamos a Tel Aviv, cerca del aeropuerto, a un edificio de inmigraci\u00f3n. Casi no me ten\u00eda en pie,llevaba<\/p>\n<p>puestos los grilletes estilo Guant\u00e1namo durante todo el d\u00eda y no hab\u00eda bebido ni una gota de agua en 24 horas. Subimos a una oficina y un se\u00f1or, que dijo ser el jefe de inmigraci\u00f3n, no me dej\u00f3 llamar ni al abogado ni al c\u00f3nsul. Me pregunt\u00f3 qu\u00e9 llev\u00e1bamos en los barcos; contest\u00e9<\/p>\n<p>que medicinas, comida y comida para beb\u00e9s. \u00c9l dijo que no era verdad. Me acus\u00f3 de ser de Ham\u00e1s y amenaz\u00f3 con dejarme hasta dos meses en la c\u00e1rcel por \u00abentrada ilegal\u00bb.<\/p>\n<p>Me llevaron a otra c\u00e1rcel. Se re\u00edan de m\u00ed, me gritaban, me hicieron desnudarme, me cachearon otra vez, me tiraron del pelo y me pellizcaron. Finalmente me vio un enfermero: la tensi\u00f3n estaba alt\u00edsima (150 la baja y 197 la alta). Me llevaron a una celda, all\u00ed estaban seis mujeres de la segunda flotilla. Sab\u00edan que quedaba una espa\u00f1ola de la flotilla anterior y estaban dispuestas a quedarse hasta que me soltaran.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>S\u00e1bado d\u00eda 11<\/strong><\/p>\n<p>Ese s\u00e1bado lo pasamos entero dentro de la celda. No nos dejaron salir ni un momento al patio. Yo segu\u00eda en huelga de hambre, muy debilitada y con la tensi\u00f3n alta. Las compa\u00f1eras empezaron a llamar a la puerta para pedir salir; aparecieron varios guardias, como un\u00a0pelot\u00f3n, entraron gritando y empujaron a una de mis compa\u00f1eras. Pusieron bridas a todas (manos a la espalda) con much\u00edsima fuerza. A m\u00ed no me las pusieron porque me vieron tirada en el suelo, casi sin energ\u00eda. Estuvieron horas con las bridas. Yo me levant\u00e9 como pude y les masajeaba las mu\u00f1ecas para aliviar la presi\u00f3n. Toqu\u00e9 la puerta varias veces pidiendo ayuda porque una se desvanec\u00eda, no hicieron ni caso.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>Domingo d\u00eda 12<\/strong><\/p>\n<p>Por la ma\u00f1ana nos despertaron: nos \u00edbamos. Nos devolvieron los pasaportes, nos metieron en autobuses y nos llevaron a la frontera con Jordania. Cambiamos de autob\u00fas: \u00a1\u00a1por fin libres y fuera de Israhell!! El trayecto dur\u00f3 unos 20 minutos. Nos llevaron a un edificio cerca de la frontera, donde ya estaban c\u00f3nsules y representantes de distintos pa\u00edses.<\/p>\n<p>La c\u00f3nsul espa\u00f1ola junto a tres funcionarios estaba all\u00ed. Nos trataron con mucha humanidad y cari\u00f1o. \u00c9ramos cuatro de la segunda flotilla, y yo. Me vio un enfermero: tensi\u00f3n muy alta y az\u00facar muy bajo. Nos llevaron a comer y descansar y nos dejaron sus tel\u00e9fonos para que pudi\u00e9ramos llamar a nuestros familiares. M\u00e1s tarde nos trasladaron a Amm\u00e1n, por la noche tomamos el vuelo de regreso a Espa\u00f1a. El lunes d\u00eda 13 de octubre aterrizamos en Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Este relato no es solo un relato de lo vivido, sino tambi\u00e9n un agradecimiento profundo a la Global Sumud Flotilla por haber hecho posible una acci\u00f3n que record\u00f3 al mundo que la solidaridad internacional es un acto de resistencia y que la libertad de Palestina es una causa de toda la humanidad. Haber formado parte de la Global Sumud Flotilla ha sido un honor y una experiencia que me acompa\u00f1ar\u00e1 siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>Me siento profundamente agradecida por haber compartido este viaje con tantas compa\u00f1eras y compa\u00f1eros comprometidos con la justicia y la dignidad del pueblo palestino.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n con los miles, quiz\u00e1 millones de personas en todo el mundo que se movilizaron tras nuestra detenci\u00f3n: familiares, amistades, colectivos y voces an\u00f3nimas que pusieron presi\u00f3n, exigieron nuestra liberaci\u00f3n y no dejaron que el silencio nos cubriera. Agradezco igualmente a las compa\u00f1eras y compa\u00f1eros de la flotilla, que tras regresar siguieron presionando para que me liberaran y me esperaron para regresar juntas a casa. En todas ellas y ellos reconozco la fuerza de la solidaridad que atraviesa fronteras y mantiene viva la esperanza de una Palestina Libre.<\/em><\/p>\n<p><em>Palma de Mallorca 25 de octubre de 2025<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que me ocurri\u00f3 a m\u00ed es insignificante frente al sufrimiento del pueblo palestino. 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