{"id":18737,"date":"2025-11-10T05:00:59","date_gmt":"2025-11-10T04:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18737"},"modified":"2025-11-10T02:12:38","modified_gmt":"2025-11-10T01:12:38","slug":"resena-de-costanzo-preve-elogio-del-comunitarismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18737","title":{"rendered":"Rese\u00f1a de Costanzo Preve, <i>Elogio del comunitarismo<\/i>"},"content":{"rendered":"<p><b>Costanzo<\/b><b> <\/b><b>Preve,<\/b><b> <\/b><i><b>E<\/b><\/i><i><b>logio<\/b><\/i><i><b> <\/b><\/i><i><b>del<\/b><\/i><i><b> <\/b><\/i><i><b>comunitarismo<\/b><\/i><b>, <\/b><b>Controcorrente,<\/b><b> <\/b><b>N\u00e1poles<\/b><b> <\/b><b>2006,<\/b><b> <\/b><b>pp.<\/b><b> <\/b><b>266.<\/b><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/elogio-comunitarismo-preve.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-18738\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/elogio-comunitarismo-preve.jpg\" alt=\"\" width=\"189\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/elogio-comunitarismo-preve.jpg 629w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/elogio-comunitarismo-preve-189x300.jpg 189w\" sizes=\"auto, (max-width: 189px) 100vw, 189px\" \/><\/a>0. En una \u00e9poca en la que incluso las voces que se alzan contra el individualismo que caracteriza no solo a la filosof\u00eda, sino tambi\u00e9n y sobre todo a la sociedad, tienen dificultades, en el mejor de los casos, para pronunciar la palabra \u00abcomunidad\u00bb (y menos a\u00fan, evidentemente, la palabra \u00abcomunismo\u00bb), o \u2014m\u00e1s a menudo\u2014 acaban incluso denunciando los peligros del \u00abcerramiento\u00bb y la \u00abautoreferencialidad\u00bb, temiendo una a\u00fan misteriosa \u00abtercera v\u00eda\u00bb <i>que<\/i><i> <\/i><i>no<\/i><i> <\/i><i>sea<\/i><i> <\/i><i>ni<\/i><i> <\/i><i>individualista<\/i><i> <\/i><i>ni<\/i><i> <\/i><i>comunitarista,<\/i><i> <\/i>se necesita valor para escribir un <i>elogio<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>comunitarismo.<\/i><i> <\/i>Pero, \u00bfc\u00f3mo debe concebirse la comunidad? Dicho de otro modo, \u00bfqu\u00e9 tipo de \u00abcomunitarismo\u00bb hay que elogiar? Para evitar malentendidos, no se trata de una especie de retorno \u00abnost\u00e1lgico\u00bb a la idea del comunismo anterior a 1989, porque \u2014dicho con esa s\u00edntesis que no deja lugar a dudas\u2014 \u00ablo <i>primero y fundamental <\/i>que debe <i>ponerse en com\u00fan <\/i>en una sociedad es la <i>verdad <\/i>sobre esa misma sociedad, y para poner en com\u00fan la verdad sobre una sociedad es obvio que hay que poner en com\u00fan la libertad de cr\u00edtica, de expresi\u00f3n y de interpretaci\u00f3n\u00bb [p. 63], algo que el \u00abcomunismo hist\u00f3rico\u00bb no entendi\u00f3 en absoluto y no hizo. Tambi\u00e9n porque \u00absi es comunidad, no es totalitaria, y si es totalitaria, no es comunidad\u00bb, porque \u00ablo que es com\u00fan a los miembros de la comunidad es su libertad basada en su naturaleza humana com\u00fan\u00bb [p. 194]. En resumen, una comunidad solo tiene sentido y es tal si \u2014en una f\u00f3rmula\u2014 no rechaza el error (aunque lo considere un adversario al que derrotar), pero no acepta la mentira (verdadero enemigo con el que no se puede llegar aun acuerdo) [p. 64].<\/p>\n<p>1. En primer lugar, lo que <i>no <\/i>est\u00e1 en juego es el comunitarismo \u00ablocalista- provincialista\u00bb, xen\u00f3fobo y excluyente, el \u00aborganicista\u00bb, que proh\u00edbe cualquier disidencia individual anticonformista, el \u00abfascista-nacionalsocialista\u00bb y el \u00abetnicista\u00bb,que destruye por fragmentaci\u00f3n toda posible soberan\u00eda nacional. M\u00e1s bien se trata de abandonar todo \u00abprovincialismo\u00bb para pensar en el \u00abproceso hist\u00f3rico de universalizaci\u00f3n humana\u00bb[p.7], ese \u00abuniversalismo real\u00bb que se hace posible gracias a la construcci\u00f3n de un\u00abcampo dial\u00f3gico de confrontaci\u00f3n entre comunidades unidas por caracter\u00edsticas esenciales del g\u00e9nero humano, de la sociabilidad y de la racionalidad\u00bb [p. 242], pero esto puede hacerse sin partir <i>del<\/i><i> <\/i><i>\u00e1tomo<\/i>, del \u00abindividuo aislado\u00bb, ni siquiera del \u00abcuerpo org\u00e1nico\u00bb de la sociedad, sino <i>del<\/i><i> <\/i><i>individuo<\/i><i> <\/i><i>social<\/i>, es decir, del \u00abindividuo en comunidad\u00bb: el comunitarismo propuesto por Preve (que al mismo tiempo se remite y se aleja de algunas importantes lecturas \u00abneocomunitaristas\u00bb como las de Alasdair MacIntyre y Charles Margrave Taylor) es entonces el \u00fanico \u00abpunto de vista aparentemente parad\u00f3jico del individuo situado en una comunidad, aunque obviamente de forma cr\u00edtica y anticonformista\u00bb [p. 7].<\/p>\n<p>2. El punto, por lo tanto, es superar la visi\u00f3n \u00abneoliberal\u00bb del absolutismo individualista, donde el absolutismo est\u00e1 ligado al hecho de que la evidencia fenomenol\u00f3gica fundamental se encuentra en un individuo <i>sin<\/i><i> <\/i><i>relaciones<\/i>, seg\u00fan lo que ya Marx hab\u00eda captado, pero esto no significa en absoluto \u00abdisolver\u00bb a su vez la individualidad en el \u00abcuerpo de la sociedad\u00bb, porque se trata m\u00e1s bien de afirmar (<i>de<\/i><i> <\/i><i>nuevo <\/i><i>con<\/i><i> <\/i><i>Marx,<\/i><i> <\/i>como el autor ha mostrado en varias de sus obras) la <i>libre<\/i><i> <\/i><i>individualidad,<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>igual-<\/i><i>libertad,<\/i><i> <\/i>que no es m\u00e1s que una forma de nombrar el hecho de que <i>el<\/i><i> <\/i><i>individuo<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>comunidad<\/i><i> <\/i><i>no <\/i><i>deben pensarse de manera opuesta:<\/i><i> <\/i>\u00abla mejor manera que tiene un comunitarista de perder su causa es caer en la trampa dicot\u00f3mica [\u2026] que opone de manera r\u00edgida y polarizada el comunitarismo al individualismo\u00bb [p. 244]. Precisamente en este sentido<i>,<\/i><i> <\/i><i>el<\/i><i> <\/i><i>individuo <\/i><i>es social: <\/i>no es concebible una personalidad libremente realizada fuera de una comunidad (de individuos libres) y sin relaci\u00f3n alguna, as\u00ed como no es concebible una comunidad solidaria y real (por lo tanto <i>soberana)<\/i><i> <\/i>sin individuos libres y \u00abunidades m\u00ednimas\u00bb de resistencia a todo poder.<\/p>\n<p>3. Por lo tanto, no se trata ni de estar \u00aba favor\u00bb del individuo ni \u00aben contra\u00bb del individuo, sino de comprender la contradicci\u00f3n ligada al hecho de que, en nuestra tradici\u00f3n, la idea de \u00abcomunidad\u00bb (\u00abo, m\u00e1s exactamente, de comunidad pol\u00edtica democr\u00e1tica\u00bb [p. 9]) nace <i>\u00abjunto<\/i><i> <\/i>con y <i>conjuntamente<\/i><i> <\/i>con su elemento disolutivo potencial\u00bb, es decir, precisamente \u00abel individuo libre y pensante, y a menudo pensante en contra de la mayor\u00eda de los miembros de su propia comunidad\u00bb [p. 9]. El papel que Preve asigna al individuo es un papel central (el mismo que tal vez tuvo que desempe\u00f1ar su individualidad dentro de un contexto \u00abcerrado\u00bb y \u00aborg\u00e1nico\u00bb como el de la ortodoxia marxista), porque si bien es cierto que el ente natural gen\u00e9rico posee una naturaleza tal que hace \u00abimposible manipularlo hasta el punto de reducirlo a una especie de individuo puro y abstracto, un simple soporte del sistema del individualismo capitalista propietario\u00bb [p. 220], tambi\u00e9n es cierto que \u00abel hombre es un ente natural gen\u00e9rico que se constituye hist\u00f3ricamente diciendo \u00abno\u00bb y no diciendo \u00abs\u00ed\u00bb\u00bb y que \u00abquien dice no es, ante todo, el individuo\u00bb [p. 244], porque si el hombre es <i>Gattungswesen<\/i><i> <\/i><i>(<\/i>\u00abentidad natural gen\u00e9rica\u00bb), en su \u00abgenericidad\u00bbreside la potencialidad de la contestaci\u00f3n de las costumbres comunitarias. Precisamente en este sentido, el individuo se propone como unidad m\u00ednima de resistencia al poder:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Es cierto que el poder solo puede ser vencido por agrupaciones colectivas, mientras que la conciencia cr\u00edtica individual solo tiene un valor testimonial. Pero tambi\u00e9n es cierto que el testimonio individual es la premisa l\u00f3gica e hist\u00f3rica de las sucesivas agrupaciones vencedoras. Por lo tanto, el individuo nunca es solo el \u00abportavoz\u00bb de un colectivo, como sostienen de hecho las concepciones organicistas de la sociedad. El individuo, entendido como unidad m\u00ednima de resistencia al poder, es tambi\u00e9n, en \u00faltima instancia, el titular original de la libertad como creaci\u00f3n continua de visiones del mundo diferentes y opuestas, lo que no contrasta en absoluto con la concepci\u00f3n \u00abcomunitaria\u00bb de la verdad [&#8230;]. El individuo no es solo el perfil del empresario capitalista que transforma la sociedad humana en un sistema de ego\u00edsmo relacional, sino que es, sobre todo, el titular de la libertad de conciencia, as\u00ed como la unidad m\u00ednima concebible de resistencia al poder. [\u2026] El individuo no se reduce al soporte y sujeto ([\u2026] <i>hypokeimenon<\/i><i> <\/i><i>[<\/i>\u2026]) de la empresa capitalista, sino que es una unidad de racionalidad, o mejor dicho, la forma espec\u00edfica en que la racionalidad se une a la socialidad del hombre (que es <i>politik\u00f2n<\/i><i> <\/i>solo en cuanto es <i>logon<\/i><i> <\/i><i>echon)<\/i>, lo que le lleva a ser precisamente la unidad m\u00ednima de resistencia al poder [p. 245].<\/p>\n<p>4. La cuesti\u00f3n es que, para Preve, quien adopta una postura \u00abcontraria a la corriente dominante\u00bb con respecto al destino de la comunidad lo hace precisamente porque se siente parte de ella: el valor de no tener miedo a ser minor\u00eda es el valor de quien pretende construir una mayor\u00eda diferente, por as\u00ed decirlo, de quien \u00abresiste\u00bb al poder porque pretende permanecer dentro de la comunidad a condici\u00f3n de que esta sea m\u00e1s justa. Se podr\u00eda llegar a decir que la individualidad y la colectividad deben considerarse como las dos caras de una misma moneda: la primera cuestiona a la segunda cuando esta se ha gangrenado o se ha vuelto \u00abunidimensional\u00bb, pero la segunda es \u00abel \u00fanico lugar\u00bb en el que el individuo puede <i>actuar<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>forma<\/i><i> <\/i><i>aut\u00f3noma<\/i><i> <\/i><i>(<\/i>ya que no hay autonom\u00eda, es decir, \u00abmoral\u00bb, sin heteronom\u00eda, ni \u00e9tica sin comunidad) y <i>liberarse,<\/i><i> <\/i>es decir, \u00abejercer conjuntamente su doble naturaleza racional y social\u00bb [p. 251], en un proceso dial\u00e9ctico que nunca culmina en una \u00abfusi\u00f3n\u00bb, porque \u2014por as\u00ed decirlo\u2014 siempre existe el grosor de la moneda para garantizar el <i>\u00abespacio<\/i><i> <\/i>de la relaci\u00f3n entre el individuo y la comunidad, un lugar en el que es posible proponer una superaci\u00f3n del destino de oscilaci\u00f3n entre la omnipotencia abstracta y la impotencia concreta del individuo contempor\u00e1neo\u00bb [p. 252], es decir, el espacio de \u00ab<i>mediaci\u00f3n<\/i><i> <\/i>concreta\u00bb (en t\u00e9rminos hegelianos, la <i>Sittlichkeit<\/i><i> <\/i>con su car\u00e1cter de <i>Bestimmung<\/i>) que el individuo necesita para \u00abconectar su singularidad irreductible con la universalidad abstracta de la humanidad concebida de manera planetaria\u00bb [p. 253]. Si fu\u00e9ramos dioses o animales, no necesitar\u00edamos la <i>mediaci\u00f3n<\/i><i> <\/i>comunitaria, pero somos seres humanos, es decir, seres para los que \u2014parafraseando a Kant\u2014 la libertad sin solidaridad es ciega yla solidaridad sin libertad es vac\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En t\u00e9rminos abstractos, el individuo libre, entendido como unidad m\u00ednima de resistencia al poder, no necesita a la comunidad para relacionarse con lo universal. En concreto, sin embargo, el paso por la comunidad le resulta esencial, ya que, de lo contrario, ni siquiera podr\u00eda concebirse como individuo. De hecho, para concebirse como tal, todo individuo necesita diferenciarse de los dem\u00e1s individuos, y esto solo puede hacerlo en la proximidad comunitaria. La comunidad es, pues, el lugar donde se encuentran la libertad y la solidaridad. Una libertad sin solidaridad es una ilusi\u00f3n narcisista destinada a desaparecer cuando la fragilidad material humana obliga incluso al individuo m\u00e1s reacio a relacionarse con sus semejantes. Una solidaridad sin libertad es una coacci\u00f3n humanitaria extr\u00ednseca y, de hecho, recae en la tipolog\u00eda de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica del atomismo. La solidaridad y la libertad son ambas necesarias [pp. 253 y ss.].<\/p>\n<p>5. Preve es un autor que no se limita a discutir filos\u00f3ficamente tal valent\u00eda de tomar posici\u00f3n sin luego tomarla \u00e9l mismo, porque su punto de partida es una cr\u00edtica severa al llamado \u00abfin de las ideolog\u00edas\u00bb, algo imposible no solo porque \u00ablo que se llama \u201cideolog\u00eda\u201d no puede eliminarse del pensamiento humano\u00bb [p. 14], sino tambi\u00e9n y sobre todo porque hoy vivimos en una \u00e9poca plenamente ideologizada, en la era de la globalizaci\u00f3n entendida como \u00abprescripci\u00f3n imperativa (\u00a1globalizaos o lo pagar\u00e9is caro!)\u00bb [p. 14]. Es decir, vivimos en un mundo en el que toda soberan\u00eda del pueblo o de la naci\u00f3n es \u00abridiculizada y condenada como un residuo b\u00e1rbaro\u00bb [p. 18], siendo sustituida por una \u00absoberan\u00eda bajo tutela o, m\u00e1s exactamente, bajo condici\u00f3n\u00bb [p. 18], palabras que, si pensamos que fueron escritas en 2006, suenan como una advertencia prof\u00e9tica (desatendida). A los ataques militares (Yugoslavia, Irak, Afganist\u00e1n, Libia, quiz\u00e1s pronto Siria, etc., en obediencia a lo que Preve define como <i>hitlerizaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>enemigo)<\/i><i> <\/i>han sido sustituidos (o, mejor dicho, a\u00f1adidos) por los econ\u00f3micos, los aviones de guerra dejan el campo a la guada\u00f1a <i>del<\/i><i> <\/i><i>spread<\/i><i> <\/i><i>(<\/i>la \u00abdictadura totalitaria de la econom\u00eda gestionada por una oligarqu\u00eda pol\u00edtica que basa su poder en la impotencia atomizada de sus s\u00fabditos\u00bb [p. 39]): la ideolog\u00eda m\u00e1s sutil y peligrosa es aquella seg\u00fan la cual todas las ideolog\u00edas han desaparecido, la parcialidad m\u00e1s absoluta es aquella seg\u00fan la cual no nos enfrentamos a nada m\u00e1s que neutralidad e imparcialidad. \u00bfAcaso no se han justificado intervenciones militares cuyo inter\u00e9s econ\u00f3mico era incluso evidente con los nuevos mantras de la \u00abreligi\u00f3n de los derechos humanos y la democracia\u00bb [p. 32]? \u00bfSe puede realmente pensar que todo esto no tiene una <i>repercusi\u00f3n<\/i><i> <\/i>ideol\u00f3gica, que es inmune a ella a diferencia de cualquier otra religi\u00f3n del pasado? La llamada \u00abinevitabilidad de la econom\u00eda\u00bb no es m\u00e1s que la \u00abforma vulgar y secularizada del antiguo y mucho m\u00e1s noble \u00abdestino\u00bb\u00bb [p. 37], sino que es una forma de religi\u00f3n mucho m\u00e1s penetrante y eficaz que las que la precedieron, como ha recordado Preve en otra ocasi\u00f3n con palabras que vale la pena citar de nuevo por el car\u00e1cter \u00abprof\u00e9tico\u00bb que parecen animarlas (son palabras de una carta extra\u00edda de una correspondencia entre Preve y Norberto Bobbio de 1992):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El laicismo no es m\u00e1s que una secularizaci\u00f3n m\u00e1s rigurosa y menos fundamentalista de la tradici\u00f3n moral religiosa, que transfiere de manera m\u00e1s rigurosa las caracter\u00edsticas de la religi\u00f3n al modo de producci\u00f3n capitalista espiritualizado. El modo de producci\u00f3n capitalista, al atomizar al individuo y, por lo tanto, hacerlo disponible para la \u00abllamada\u00bb de un Ser cuya g\u00e9nesis ya no se puede descifrar, es mucho m\u00e1s <i>religioso<\/i><i> <\/i>que el modo de producci\u00f3n feudal. Sin embargo, su religiosidad se manifiesta de una manera menos organicista- comunitaria, porque se interioriza en la individualidad alienada como <i>creencia <\/i>en la insuperabilidad del destino del modo de producci\u00f3n capitalista y en la fatalidad de las leyes de su reproducci\u00f3n. A su vez, esta fe se manifiesta en el doble aspecto del <i>monetarismo<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i>el <i>moralismo,<\/i><i> <\/i>que secularizan respectivamente las dos antiguas modalidades religiosas cl\u00e1sicas de la Necesidad y la Libertad. a) Monetarismo-Necesidad: las limitaciones de la econom\u00eda nos obligan, lo queramos o no (gobierno Amato, sacrificios dolorosos, etc.); b) Moralismo-Libertad: sin embargo, siempre hay algo que podemos hacer, como reformas morales (no a los ladrones, no a la corrupci\u00f3n, etc.) y pol\u00edticas (reforma electoral, etc.)<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p>6. La cuesti\u00f3n del comunitarismo y la cr\u00edtica a la \u00abcomunidad global\u00bb contempor\u00e1nea de tipo capitalista ofrecen el punto de partida para tematizar toda esa labor de replanteamiento de la (historia de la) filosof\u00eda que el autor ha ido sistematizando a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os (y que ha comenzado a despertar el inter\u00e9s de algunos investigadores), culminando en una importante historia de la\u00a0filosof\u00eda<sup>2<\/sup>, y que tiene como punto de partida la idea fundamental de que \u00abla filosof\u00eda griega nace de un hecho hist\u00f3rico y social\u00bb, es decir, \u00abde la amenaza de insensatez total de la vida individual y asociada que resultaba de la disoluci\u00f3n de las formas de vida comunitarias anteriores\u00bb, que se manten\u00edan unidas \u00abpor el mito y las ceremonias religiosas familiares y tribales\u00bb, disoluci\u00f3n relacionada con la \u00abformaci\u00f3n correlativa de una nueva sociedad m\u00e1s\u00a0\u00abindividualista\u00bb, en la que la comunidad anterior se ve\u00eda fracturada y debilitada por el nuevo poder disolutivo del dinero\u00bb [p.83]. Dicho de otro modo, solo poni\u00e9ndose las \u00abgafas\u00bb de la deducci\u00f3n social de las categor\u00edas y dot\u00e1ndolas de las \u00ablentes focales\u00bb de la necesidad de restablecer una unidad comunitaria amenazada por la disoluci\u00f3n mercantilista es posible releer la filosof\u00eda antigua y la filosof\u00eda como tal. Aunque este no es el lugar para reconstruir de manera anal\u00edtica o sintetizar las diferentes interpretaciones que Preve ha avanzado sobre el pensamiento de los principales pensadores (desde la antig\u00fcedad hasta la contemporaneidad), conviene al menos dar las coordenadas esenciales de una \u00abreescritura\u00bb similar, teniendo en cuenta el n\u00facleo central del texto aqu\u00ed presentado y, en particular, en referencia a la antig\u00fcedad [pp. 88-108]<sup>3.<\/sup><\/p>\n<p>7. En este sentido, por ejemplo, <i>el<\/i><i> <\/i><i>apeiron<\/i><i> <\/i>de Anaximandro es la met\u00e1fora cosmol\u00f3gica y judicial (<i>diken<\/i><i> <\/i><i>didonai<\/i>) de la infinitud y la indeterminaci\u00f3n de las riquezas\u00a0monetarias que deben combatirse por todos los medios para impedir la ruina com\u00fan (<i>phtor\u00e0<\/i>) que se producir\u00eda infaliblemente seg\u00fan el orden (<i>taxis<\/i>) del tiempo (<i>chronos<\/i>) sin la intervenci\u00f3n de la medida justa (<i>dike<\/i>; <i>metron<\/i>) seg\u00fan el c\u00e1lculo racional social (<i>logos<\/i>); el <i>to<\/i><i> <\/i><i>on <\/i>de Parm\u00e9nides (a diferencia de lo que cree el \u00abhier\u00e1tico\u00bb Emanuele Severino) es la de la eternidad atemporal y la permanencia del tiempo inalterado e inalterable de la perfecta legislaci\u00f3n pitag\u00f3rica (bien redonda y perfecta, una esfera completamente llena), cuya formulaci\u00f3n <i>m\u00e1s geom\u00e9trica <\/i>la convierte en una verdad no discutible y no modificable (<i>episteme <\/i>que se eleva m\u00e1s all\u00e1 y por encima de toda <i>doxa)<\/i>: el Ser (la Categor\u00eda Filos\u00f3fica por excelencia) es entonces la metaforizaci\u00f3n de la permanencia simb\u00f3lica de las normas y costumbres sociales comunitarias en riesgo de perderse y as\u00ed elevadas a verdaderas e inmutables eternas (la estabilidad permanente de la buena legislaci\u00f3n comunitaria capaz de exorcizar el \u00abdevenir\u00bb de la disoluci\u00f3n individualista tra\u00edda por la riqueza monetaria); por el contrario, la Nada es la aniquilaci\u00f3n de las relaciones comunitarias, de la estructura misma de la comunidad, la p\u00e9rdida de todo sentido y significado de la existencia, la destrucci\u00f3n de la humanidad contenida en las relaciones sociales.<\/p>\n<p>8. Desde esta perspectiva, el pitagorismo se entiende como la afirmaci\u00f3n de que el <i>katechein<\/i>, el impedimento de la disoluci\u00f3n social derivada de la acumulaci\u00f3n de riquezas y del enfrentamiento fratricida entre ricos y pobres, se determina como c\u00e1lculo num\u00e9rico de las proporciones del <i>metron<\/i>, de tal manera que el n\u00famero es \u00abel fundamento de la relaci\u00f3n matem\u00e1tica entre magnitudes ante todo sociales con vistas a la obtenci\u00f3n del equilibrio, la armon\u00eda y la concordia dentro de <i>la<\/i><i> <\/i>polis\u00bb [p. 89]; la <i>obra<\/i><i> <\/i><i>Sobre <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>naturaleza<\/i><i> <\/i>de Her\u00e1clito debe leerse a su vez como un poema sobre el gobierno de <i>la polis<\/i>, como el intento de oponer lo com\u00fan entendido democr\u00e1ticamente (<i>koinon;<\/i><i> <\/i><i>isonom\u00eda) <\/i>al particular del derecho consuetudinario nobiliario y de disciplinar y frenar el <i>polemos <\/i>mediante la referencia a la naturaleza como modelo y a la ley divina, capaz de capturar incluso al sol si este se hubiera \u00absobrepasado los l\u00edmites\u00bb y de castigar la injusticia; la dial\u00e9ctica socr\u00e1tica (<i>logos<\/i><i> <\/i><i>sokratik\u00f2s)<\/i><i> <\/i>debe verse como una duplicaci\u00f3n en el \u00abcielo\u00bb de la filosof\u00eda del <i>logos<\/i><i> <\/i>democr\u00e1tico derivada <i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>isonom\u00eda<\/i><i> <\/i>ateniense y <i>de la isegoria, <\/i>del derecho a la palabra de todos los ciudadanos de la asamblea (<i>ecclesia)<\/i>, es decir, como una duplicaci\u00f3n racional de la inspiraci\u00f3n filos\u00f3fica de la constituci\u00f3n democr\u00e1tica de Cl\u00edstenes (equilibrio y armon\u00eda a trav\u00e9s de la mezcla y la concordia), que se\u00f1ala el paso gradual de la simple \u00abverdad sapiencial\u00bb (<i>sophia)<\/i><i> <\/i>a la verificaci\u00f3n dial\u00f3gica, pol\u00e9mica y comunitaria de la verdad (<i>philo-sophia;<\/i><i> <\/i><i>dia-logos)<\/i>; Protagoras no se convertir\u00e1 en un \u00abesc\u00e9ptico relativista\u00bb, sino en el <i>fundador<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>humanismo, <\/i>ya que habr\u00eda hecho <i>del Hombre en General (anthropos; <\/i>por lo tanto, no de cada \u00e1tomo individual, sino de la Naturaleza Humana com\u00fan a <i>cada<\/i><i> <\/i><i>sujeto)<\/i><i> <\/i>la <i>medida<\/i><i> <\/i><i>universal<\/i><i> <\/i><i>(metron)<\/i><i> <\/i>de todas las \u00abcosas\u00bb (<i>panta<\/i><i> <\/i><i>chremata)<\/i>, es decir, las riquezas monetarias y las mercanc\u00edas (el mundo cremat\u00edstico de los \u00abbienes materiales\u00bb, caracterizado por la desmesura y la ilimitaci\u00f3n); el idealismo plat\u00f3nico produce la visi\u00f3n \u00abbimundana\u00bb como resultado extremo (por ello \u00abviciado\u00bb por una inaceptable propensi\u00f3n a la eugenesia antidemocr\u00e1tica) de la necesidad de salvaguardar la \u00abmedida ideal\u00bb de las las relaciones econ\u00f3micas y sociales entre los ciudadanos, haciendo del Bien (<i>agathon<\/i>) aquello que es \u00abbueno para\u00bb (apto para: <i>to<\/i><i> <\/i><i>agathon<\/i>) impedir la desmesura y la consiguiente disoluci\u00f3n de <i>la<\/i><i> <\/i><i>koinonia<\/i>, en cuanto absolutamente y eternamente permanente (<i>ousia<\/i>) y capaz as\u00ed de servir de modelo (<i>paradeigma<\/i>) de la educaci\u00f3n (<i>paideia)<\/i><i> <\/i>con vistas al conocimiento veritativo (<i>episteme)<\/i>, en una correspondencia perfecta e ideal (\u00abhiperur\u00e1nica\u00bb) entre el microcosmos y el macrocosmos, as\u00ed como entre el alma (<i>psyche)<\/i><i> <\/i>y la ciudad-estado (<i>polis)<\/i>.<\/p>\n<p>9. Continuando con el resumen de su reconstrucci\u00f3n de la historia de la filosof\u00eda, Preve nos explica que el discurso aristot\u00e9lico sobre la sustancia (<i>hypokeimenon<\/i>) puede interpretarse como un intento, ante el deterioro de los lazos comunitarios y la disoluci\u00f3n de <i>la<\/i><i> <\/i><i>polis <\/i>paralela a la difusi\u00f3n del \u00abimperialismo\u00bb alejandrino, de metaforizar filos\u00f3ficamente la conexi\u00f3n social comunitaria, es decir, \u00ablo que est\u00e1 debajo\u00bb y \u00absustenta\u00bb la pluralidad de los individuos, identificada en el principio normativo com\u00fan de las potencialidades inmanentes (<i>dynamei on y <\/i>no <i>kat\u00e0 to dynat\u00f2n, <\/i>contingencia y casualidad aleatorias) a la naturaleza humana (el hombre como <i>zoon<\/i><i> <\/i><i>politik\u00f2n<\/i><i> <\/i>en cuanto <i>logon<\/i><i> <\/i><i>echon)<\/i>, bajo el lema del justo medio (<i>messotes)<\/i><i> <\/i>y con vistas a la buena vida com\u00fan (<i>eu<\/i><i> <\/i><i>zen)<\/i>; el P\u00f3rtico estoico intenta restablecer ideal y materialmente una nueva comunidad en lugar de la perdida a trav\u00e9s de una \u00abhuida hacia adelante en lo grande, es decir, en la comunidad ideal y ecum\u00e9nica del mundo entero (<i>kosmopolis)<\/i>\u00bb [p. 106], mientras que el Jard\u00edn epic\u00fareo intenta responder al mismo problema de la disoluci\u00f3n de la sensatez racional de la comunidad pol\u00edtica anterior de manera \u00abamistosa\u00bb, es decir, a trav\u00e9s de una huida controlada \u00abhacia atr\u00e1s\u00bb a una comunidad m\u00e1s peque\u00f1a y con vistas a la consecuci\u00f3n del <i>placer,<\/i><i> <\/i>lo que permite como mucho la desviaci\u00f3n creativa individual (<i>clinamen;<\/i><i> <\/i><i>parekklisis),<\/i><i> <\/i>pero no la instituci\u00f3n de una comunidad buena y justa.<\/p>\n<p>10. Estos son solo algunos ejemplos del camino emprendido por Preve, que, como se ha dicho, llega (sin escatimar cr\u00edticas <i>filos\u00f3ficas <\/i>a Marx y a su utopismo impregnado de positivismo) a trav\u00e9s de la era moderna hasta la contemporaneidad [pp. 109-179] y que tiene uno de sus momentos m\u00e1s interesantes en la afirmaci\u00f3n de que todo el empirismo moderno (Locke, Hume, Hobbes) al demoler la idea de sustancialidad, causalidad y naturalidad comunitaria, destruye \u00abla met\u00e1fora naturalista de una transposici\u00f3n ideal de un referente social (y comunitario)\u00bb [p. 136] y la posibilidad de que el intercambio econ\u00f3mico se base en (<i>sea causado por) <\/i>una soberan\u00eda pol\u00edtica preexistente (naturalista y contractual), dando paso a una red horizontal de relaciones individuales que es la trama del mercantilismo.<\/p>\n<p>11. M\u00e1s all\u00e1 de esto, la riqueza de este texto previano tambi\u00e9n permite plantear adecuadamente la cuesti\u00f3n del pluralismo: el pluralismo cultural implica, como se lee a menudo, tambi\u00e9n el pluralismo \u00e9tico, sin duda, pero \u00bfqu\u00e9 significa realmente <i>pluralismo<\/i><i> <\/i>y, sobre todo, qu\u00e9 significa <i>\u00e9tico<\/i>? Como destaca Preve, \u00ab\u00e9tica\u00bb significa <i>costumbre <\/i><i>comunitaria,<\/i><i> <\/i>es decir, que no se refiere tanto ni ante todo a lo que hace cada individuo, es decir, al comportamiento individual relacionado con la voluntad, los deseos, los gustos, etc. personales, sino m\u00e1s bien y en primer lugar\u00a0el conjunto de actos y comportamientos aceptados y aceptables por la comunidad (ya sea conceder y solicitar un pr\u00e9stamo al 10%, apostar por t\u00edtulos derivados, consumir fren\u00e9ticamente, etc.). Una costumbre, una \u00e9tica, es un sistema coherente y ordenado, o al menos y sobre todo es un todo org\u00e1nico, no algo ef\u00edmero y ligado a la arbitrariedad individual (que, por otra parte, como ya capt\u00f3 Marx y reiter\u00f3 Taylor, sigue siendo un <i>producto social: <\/i>est\u00e1 insertada en una determinada costumbre comunitaria): precisamente en este sentido no puede existir \u00abun v\u00ednculo social relativista\u00bb [p. 49] que no se base en alguna escala de valores compartidos (expl\u00edcita o impl\u00edcitamente), aunque sean, parad\u00f3jicamente, los de la necesidad de poner fin a todo v\u00ednculo social compartido y de borrar todo espacio comunitario.<\/p>\n<p>12. Por lo tanto, cuando se habla de pluralismo \u00e9tico, se acaba dejando en segundo plano que lo que hoy parece problem\u00e1tico es la ausencia de una \u00e9tica en sentido pleno, encontr\u00e1ndonos ante acciones individuales que parecen cada vez m\u00e1s inconexas entre s\u00ed y, a su vez, desconectadas de cualquier comunidad: en este sentido, no es en absoluto casual que, paralelamente a la afirmaci\u00f3n del pluralismo \u00e9tico, podamos encontrar la de la inexistencia de la \u00e9tica, la muerte de la \u00e9tica, etc., es decir, el fin del principio fundamental (porque no fundamenta una \u00e9tica espec\u00edfica, sino la \u00e9tica como tal, la hace posible) seg\u00fan el cual \u00abno todo lo que es posible es l\u00edcito\u00bb, \u00abno todo lo que es posible es por ello mismo un deber \u00e9tico o algo \u00e9ticamente permitido\u00bb, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>13. En resumen, se afirma que habr\u00eda muchas \u00e9ticas diferentes e igualmente (m\u00e1s o menos) justificadas precisamente cuando no hay ninguna: esto ocurre, en el fondo, porque \u2014parafraseando el discurso heideggeriano sobre la desaparici\u00f3n del Ser conectado a la percepci\u00f3n de su ausencia\u2014 precisamente cuando desaparece la \u00e9tica se comprende su posibilidad (y su necesidad), se comprende tambi\u00e9n que su posibilidad es una posibilidad intr\u00ednsecamente plural (por otra parte<i>, <\/i>posibilidad <i>es pluralidad, <\/i>decir la posibilidad es decir las posibilidades), sin haber llegado con ello a articular una verdadera \u00e9tica, una costumbre comunitaria determinada (que no sea en forma de lo <em>anti<\/em>-comunitario). Por eso, el recurso y la referencia al pluralismo se convierten a menudo en una forma de dar vida a una simple relativizaci\u00f3n que, en lugar de asumir las diversas especificidades, las borra, y es bastante significativo que todo esto pueda suceder en una \u00e9poca en la que el dinero ocupa el centro de las relaciones y las pr\u00e1cticas sociales, es decir, en la que, como Simmel capt\u00f3 con gran agudeza \u2014el triunfo del \u00abmedio de los medios\u00bb significa la creaci\u00f3n de un espacio neutro (el \u00abpuerto franco\u00bb que antes representaba la Iglesia y su oferta de <i>asilo) <\/i>que, al presentarse como equidistante de cualquier otro espacio, borra tambi\u00e9n sus peculiaridades: \u00abla filosof\u00eda espont\u00e1nea del capitalismo es el relativismo, por el simple hecho de que todo es relativo, porque todo est\u00e1 en relaci\u00f3n exclusiva con el poder adquisitivo de bienes y servicios a los que cada uno puede acceder en funci\u00f3n de sus ingresos monetarios\u00bb [p. 78]. Voltaire capt\u00f3 la \u00abtolerancia neutral\u00bb del mercado ( ejemplificada precisamente por el dinero,\u00a0indiferente con respecto a su \u00abportador\u00bb y, por lo tanto, \u00absuperportador\u00bb de cualquier diferencia, ya que permite el acceso a la mercanc\u00eda a cualquier persona sin distinci\u00f3n) desde los albores de la era moderna industrial-financiera-capitalista: \u00abEntrad en la Bolsa de Londres, un lugar m\u00e1s respetable que muchos tribunales: all\u00ed ver\u00e9is reunidos a los diputados de todas las naciones por el bien de los hombres. All\u00ed,el jud\u00edo,el musulm\u00e1n y el cristiano negocian como si fueran de la misma religi\u00f3n, y solo llaman infieles a los que se declaran en quiebra\u00bb;\u00aben la Bolsa de \u00c1msterdam, Londres, Surato Basora, el jud\u00edo, el musulm\u00e1n, el chino deicola, el brahm\u00e1n, el cristiano griego, el cristiano romano, el cristiano protestante y el cristiano cu\u00e1quero comercian juntos; ninguno de ellos levantar\u00e1 el pu\u00f1al contra otro para ganar almas para su propia religi\u00f3n\u00bb<sup>4<\/sup>. En resumen, todos vamos a la \u00abPiazza Affari\u00bb (o <i>al <\/i><i>hipermercado)<\/i><i> <\/i>y ya no a la iglesia, ya no a la plaza, ya no a la mezquita, ya no en peregrinaci\u00f3n, ya no a investigar, etc., es decir, vamos a ese espacio intermedio que est\u00e1 \u00abvac\u00edo\u00bb y que, precisamente por eso, borra toda especificidad (pudiendo llenarse de manera ilimitada con dinero acumulado sin cesar).<\/p>\n<p>14. Al fin y al cabo, como ya hab\u00eda dejado claro Plat\u00f3n, incluso una comunidad de bandidos necesita justicia, una \u00e9tica compartida, incluso aquellos que llevan una vida desordenada y al margen de la \u00abnormalidad\u00bb creen en el valor de determinadas normas espec\u00edficas del grupo (pensemos en los motociclistas \u00abrebeldes\u00bb por definici\u00f3n, pero con un fuerte esp\u00edritu de grupo y sentido de las reglas, en <i>los <\/i><i>hackers<\/i><i> <\/i>que poseen a todos los efectos una \u00abnetiqueta\u00bb5<sup>,<\/sup> en las asociaciones de tipo mafioso que se nutren de un profundo sentido de pertenencia y respeto por los comportamientos compartidos, etc.). Que quede claro que esto no pretende en modo alguno profesar un \u00abrelativismo\u00bb extremo, sino que, por el contrario, pretende subrayar que incluso en las formas m\u00e1s distorsionadas o simplemente \u00abno convencionales\u00bb con respecto a la \u00e9tica \u00abcom\u00fan\u00bb existe un impulso propulsor subyacente que es el de la comunidad, el de la \u00e9tica. Por supuesto, la tarea de la filosof\u00eda y, m\u00e1s a\u00fan, de la acci\u00f3n es concebir cada comunidad como si fuera una comunidad universal, recordando, sin embargo, que la acci\u00f3n siempre est\u00e1 situada, es decir, debe tener en cuenta la situaci\u00f3n y las circunstancias que se le presentan: por eso, el primer paso debe ser tomar conciencia de la enorme paradoja en la que vivimos. Un primer paso <i>individual,<\/i><i> <\/i>\u00abporque desde siempre la comprensi\u00f3n es siempre y solo individual\u00bb, pero que abre las puertas al segundo paso fundamental, es decir, \u00abla modificaci\u00f3n pr\u00e1ctica\u00bb, que \u00abes siempre y solo colegiada y colectiva, y por lo tanto comunitaria\u00bb [p. 37] y que es la \u00fanica que permite romper esa peligrosa dicotom\u00eda se\u00f1alada por Luk\u00e1cs entre <i>la<\/i><i> <\/i><i>omnipotencia<\/i><i> <\/i><i>abstracta<\/i><i> <\/i>del individuo y su <i>impotencia<\/i><i> <\/i><i>concreta.<\/i><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><sup>1 <\/sup>C. Preve, <i>Le<\/i><i> <\/i><i>contraddizioni<\/i><i> <\/i><i>di<\/i><i> <\/i><i>Norberto<\/i><i> <\/i><i>Bobbio.<\/i><i> <\/i><i>Per<\/i><i> <\/i><i>una<\/i><i> <\/i><i>critica<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>bobbianesimo<\/i><i> <\/i><i>cerimoniale<\/i>, C.R.T., Pistoia 2004, pp. 127 y ss.<br \/>\n<sup>2<\/sup> La obra (en preparaci\u00f3n para Petite Plaisance, Pistoia, con el t\u00edtulo <i>Storia<\/i><i> <\/i><i>alternativa<\/i><i> <\/i><i>della<\/i><i> <\/i><i>filosofia.<\/i><i> <\/i><i>Per<\/i><i> <\/i><i>una <\/i><i>nuova<\/i><i> <\/i><i>ontologia<\/i><i> <\/i><i>dell\u2019essere<\/i><i> <\/i><i>sociale)<\/i>, a pesar de su indiscutible originalidad, se remite a interpretaciones como las contenidas en J.-P. Vernant, <i>Mito<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>pensiero<\/i><i> <\/i><i>presso<\/i><i> <\/i><i>i<\/i><i> <\/i><i>Greci<\/i><i> <\/i><i>(<\/i>1965), trad. it. de M. Romano, B. Bravo, Einaudi, Tur\u00edn 1978; A. Capizzi, <i>Eraclito<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>sua<\/i><i> <\/i><i>leggenda:<\/i><i> <\/i><i>proposta<\/i><i> <\/i><i>di<\/i><i> <\/i><i>una<\/i><i> <\/i><i>diversa<\/i><i> <\/i><i>lettura<\/i><i> <\/i><i>dei<\/i><i> <\/i><i>frammenti,<\/i><i> <\/i>Edizioni dell\u2019Ateneo, Roma 1979; Id., <i>La<\/i><i> <\/i><i>repubblica<\/i><i> <\/i><i>cosmica:<\/i><i> <\/i><i>appunti<\/i><i> <\/i><i>per<\/i><i> <\/i><i>una<\/i><i> <\/i><i>storia<\/i><i> <\/i><i>non<\/i><i> <\/i><i>peripatetica<\/i><i> <\/i><i>della<\/i><i> <\/i><i>nascita <\/i><i>della<\/i><i> <\/i><i>filosofia<\/i><i> <\/i><i>in<\/i><i> <\/i><i>Grecia,<\/i><i> <\/i>Edizioni dell\u2019Ateneo, Roma 1982; R. Mondolfo, <i>L\u2019infinito<\/i><i> <\/i><i>nel<\/i><i> <\/i><i>pensiero<\/i><i> <\/i><i>dei<\/i><i> <\/i><i>greci,<\/i><i> <\/i>Le Monnier, Florencia 1934; Id., <i>La<\/i><i> <\/i><i>comprensione<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>soggetto<\/i><i> <\/i><i>umano<\/i><i> <\/i><i>nell\u2019antichit\u00e0<\/i><i> <\/i><i>classica,<\/i><i> <\/i>La Nuova Italia, Florencia 1958; Id., <i>Polis,<\/i><i> <\/i><i>lavoro<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>tecnica,<\/i><i> <\/i>introducci\u00f3n y edici\u00f3n de M. V. Ferriolo, con un ensayo de A. Aymard, Feltrinelli, Mil\u00e1n 1979; Id., <i>L\u2019infinito<\/i><i> <\/i><i>nel<\/i><i> <\/i><i>pensiero<\/i><i> <\/i><i>dell\u2019antichit\u00e0<\/i><i> <\/i><i>classica,<\/i><i> <\/i>presentaci\u00f3n de G. Reale, Bompiani, Mil\u00e1n 2012; R. Mondolfo, E. Zeller, <i>La<\/i><i> <\/i><i>filosofia<\/i><i> <\/i><i>dei<\/i><i> <\/i><i>greci<\/i><i> <\/i><i>nel<\/i><i> <\/i><i>suo<\/i><i> <\/i><i>sviluppo<\/i><i> <\/i><i>storico,<\/i><i> <\/i>La Nuova Italia, Florencia 1950-1951; G. Thomson, Los <i>primeros<\/i><i> <\/i><i>fil\u00f3sofos.<\/i><i> <\/i><i>Estudios<\/i><i> <\/i><i>sobre<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>sociedad<\/i><i> <\/i><i>griega<\/i><i> <\/i><i>antigua<\/i><i> <\/i><i>(<\/i>1955), trad. it. a cargo de P. Innocenti, Vallecchi, Florencia 1973.<br \/>\n<sup>3<\/sup> V\u00e9ase tambi\u00e9n, al menos, C. Preve, <i>Storia<\/i><i> <\/i><i>della<\/i><i> <\/i><i>Dialettica<\/i>, Petite Plaisance, Pistoia 2006, pp.<br \/>\n21-60; Id., <i>Storia<\/i><i> <\/i><i>dell\u2019etica,<\/i><i> <\/i>Petite Plaisance, Pistoia 2007, pp. 30-55; Id., <i>Storia<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>Materialismo,<\/i><i> <\/i>Petite Plaisance, Pistoia 2007, pp. 73-107; Id., <i>Il marxismo e<\/i><i> <\/i><i>la tradizione culturale europea, <\/i>Petite Plaisance, Pistoia 2009, pp. 55-64.<br \/>\n<sup>4<\/sup> Voltaire, <i>Lettere inglesi <\/i>(1734), trad. al italiano por P. Alatri, Editori Riuniti, Roma 1971, pp. 47 y ss.; \u00cddem, <em>Dizionario filosofico<\/em><i>\u00a0<\/i>(1764), trad. it. a cargo de M. Bonfantini, Einaudi, Tur\u00edn 2006, entrada <i>Tolerancia<\/i>.<br \/>\n<sup>5<\/sup> V\u00e9ase, por ejemplo, P. Himanen, <i>L\u2019etica hacker e lo spirito dell\u2019et\u00e0 dell\u2019informazione <\/i>(2001), trad. it. de F. Zucchella, prefacio de L. Torvalds, ep\u00edlogo de M. Castells, Feltrinelli, Mil\u00e1n 2003.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Lessico di etica pubblica<\/em>, 3 (2012), n. 1 \u2013 ISSN 2039-2206<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Costanzo Preve, Elogio del comunitarismo, Controcorrente, N\u00e1poles 2006, pp. 266. 0. 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