{"id":18774,"date":"2025-11-16T05:00:35","date_gmt":"2025-11-16T04:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18774"},"modified":"2025-11-10T23:05:12","modified_gmt":"2025-11-10T22:05:12","slug":"la-formacion-del-marxismo-en-el-joven-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18774","title":{"rendered":"La formaci\u00f3n del marxismo en el joven Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"right\"><i>Para Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, por su coraje pol\u00edtico y filos\u00f3fico.<\/i><\/p>\n<p>No hay libros de Marx (o de cualquier otro autor marxista) en la biblioteca de juventud de Manuel Sacrist\u00e1n (hasta 1950 o 1951) que reconstruy\u00f3 Albert Domingo Curto. S\u00ed sobre Hegel, Weil, Poincar\u00e9 u Ortega, por ejemplo.<\/p>\n<p>No hay referencias marxianas en los art\u00edculos que public\u00f3 en los cuatro n\u00fameros de <i>Qvadrante. Los universitarios hablan<\/i> (entre noviembre de 1946 y mayo de 1947).<\/p>\n<p>Tampoco en las voces que escribi\u00f3 a inicios de los cincuenta para el <i>Diccionario Pol\u00edtico Argos,<\/i> no editado finalmente, coordinado por Esteban Pinilla de las Heras, a excepci\u00f3n de un resumen de los acuerdos y desacuerdos joseantonianos sobre la obra de Marx (apartado I.2. de su art\u00edculo sobre Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera de 1952). Sin comentarios propios, sin referencias a Marx en la bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>Casi lo mismo puede afirmarse de sus colaboraciones en<i> Laye, <\/i>con alguna excepci\u00f3n cr\u00edtica. Por ejemplo: en una nota a pie de p\u00e1gina de \u00abNota acerca de la constituci\u00f3n de una nueva filosof\u00eda\u00bb, <i>Laye<\/i>, 22, 1953 observaba: \u00abPor lo dem\u00e1s, la teor\u00eda de la lega\u00f1a filos\u00f3fica es tambi\u00e9n refutadora del marxismo, el cual, si bien inclasificable entre las filosof\u00edas disolventes (s\u00f3lido, por el contrario, como la m\u00e1s seria de las filosof\u00edas y enemigo a muerte de la vis disolutiva filos\u00f3fica), <i>es, en <\/i><i>cambio, <\/i><i>indubitablemente lega\u00f1oso<\/i>.\u00bb [la cursiva es m\u00eda].<\/p>\n<p>No se conocen inquietudes marxistas que pudieran influirle entre sus amigos de juventud. En Josep M.\u00aa Castellet. Jes\u00fas N\u00fa\u00f1ez o Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n por ejemplo.<\/p>\n<p>Durante sus estudios de Filosof\u00eda y Derecho tampoco curs\u00f3, por razones sabidas, ninguna asignatura centrada en la obra de Marx. Tal vez hubo alguna referencia al autor de <i>El Capital <\/i>en asignaturas como <i>Filosof\u00eda de la Historia, Filosof\u00eda contempor\u00e1nea<\/i> o <i>Historia de los sistemas filos\u00f3ficos<\/i>.<\/p>\n<p>Dos de sus trabajos en los cursos de doctorado versaron sobre Kant y Husserl, no sobre Marx.<\/p>\n<p>En su proyecto de tesis doctoral (noviembre de 1954) sobre la gnoseolog\u00eda de Heidegger, Sacrist\u00e1n cit\u00f3 a Bergson, Jaspers o al propio Heidegger. No a Marx, aunque, ciertamente, alg\u00fan paso del escrito \u2013\u00ab[el irracionalismo contempor\u00e1neo] no puede limitarse, como el de otras \u00e9pocas, a proponer al esp\u00edritu una vida irracional o \u00absuprarracional\u00bb, sino que tiene que entablar <i>una verdadera y expl\u00edcita lucha contra la raz\u00f3n<\/i>, caracteriz\u00e1ndose as\u00ed propiamente como <i>antirracionalismo<\/i>\u00bb [la cursiva es m\u00eda]\u2013 hace pensar en el asalto a la raz\u00f3n luk\u00e1csiano.<\/p>\n<p>Tampoco hay referencias a autores marxistas en la conferencia que imparti\u00f3, en diciembre de 1954, en el Instituto de Estudios Hisp\u00e1nicos dentro del ciclo \u00abPanorama del porvenir\u00bb: \u00abHay una buena oportunidad para el sentido com\u00fan\u00bb.<\/p>\n<p>Su familia m\u00e1s pr\u00f3xima (padres y dos hermanos mayores; su familia republicana tuvo que exiliarse a M\u00e9xico) no fue una familia roja, en absoluto. Sacrist\u00e1n no fue un joven que se hiciera adulto en una familia de tradici\u00f3n comunista, socialista o republicana.<\/p>\n<p>No es imposible que por curiosidad intelectual, siempre muy rica y profunda en su caso, leyera alg\u00fan ensayo marxista antes de su viaje de estudios a Alemania. Pero no hay documentaci\u00f3n confirmadora.<\/p>\n<p>Sin olvidarnos de su, desde hac\u00eda a\u00f1os, clara posici\u00f3n pol\u00edtica antifranquista, todo apunta a que sus cuatro semestres de estudio de l\u00f3gica, historia y filosof\u00eda de la l\u00f3gica en el Instituto de L\u00f3gica matem\u00e1tica y de Investigaci\u00f3n de Fundamentos de la Universidad de M\u00fcnster entre 1954 y 1956 fueron decisivos en su inter\u00e9s por la obra, praxis y vida de Marx (y Engels), por el filosofar del marxismo, y en su compromiso ininterrumpido, siempre creativo, intentando estar a la altura de las dif\u00edciles circunstancias del franquismo, con la tradici\u00f3n comunista marxista. (Con vena libertaria adem\u00e1s: \u00abAntes de entrar en el PSUC, me consideraba un marxista anarquista, un poco al estilo de Rubel\u00bb, declar\u00f3 en 1983 en una conversaci\u00f3n con J. Ibarz para <i>La Vanguardia<\/i>.)<\/p>\n<p>En M\u00fcnster forj\u00f3 amistad y compa\u00f1erismo con su compa\u00f1ero de estudios Ettore Casari, militante del PCI (v\u00e9ase su testimonio en la muy interesante entrevista con Xavier Juncosa para \u00abIntegral Sacrist\u00e1n\u00bb), y all\u00ed asisti\u00f3 tambi\u00e9n a seminarios sobre marxismo coordinados por Hans Schweins, un obrero fresador, un cuadro de Partido Comunista alem\u00e1n, organizaci\u00f3n fuertemente perseguida en aquellos a\u00f1os en la RFA, prohibida pocos meses despu\u00e9s del regreso de Sacrist\u00e1n a Barcelona.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de su propia reflexi\u00f3n, fue siempre Sacrist\u00e1n un fil\u00f3sofo con pensamiento propio, su marxismo estuvo influido por las circunstancias se\u00f1aladas: inter\u00e9s ininterrumpido, hasta el final de sus d\u00edas (su \u00faltimo escrito largo fue la presentaci\u00f3n del und\u00e9cimo <i>Cuaderno de la c\u00e1rcel<\/i>), por la obra y praxis del revolucionario sardo (influencia inicial de Casari, ratificada y ampliada poco despu\u00e9s por Giulia Adinolfi); comunismo marxista vinculado a la intervenci\u00f3n pol\u00edtica transformadora (seminarios de Hans Schweins), a la militancia pol\u00edtica (con Palmiro Togliatti como uno de sus referentes).<\/p>\n<p>El marxismo de c\u00e1tedra estaba para Sacrist\u00e1n fuera del alma de la tradici\u00f3n, \u00abque no es una tradici\u00f3n de la ciencia, sino de la militancia revolucionaria\u00bb, sin restar importancia, por supuesto, a un marxismo riguroso y bien argumentado (consecuencia de sus estudios de l\u00f3gica y epistemolog\u00eda, y de su marcado racionalismo), abierto a novedades y revisiones, nunca recibido ni transmitido, ya desde sus primeros textos, de forma talm\u00fadica y repetitiva. Un marxismo, amigo del an\u00e1lisis y del rigor, alejado siempre de formulaciones gastadas, vinculado a la praxis transformadora que nunca olvid\u00f3 la perspectiva hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>No tuvo Sacrist\u00e1n maestros directos en su aproximaci\u00f3n al marxismo. Scholz lo fue, pero en otros \u00e1mbitos. \u00c9l mismo dej\u00f3 constancia de ello en su conferencia de 1979 sobre una pol\u00edtica socialista de la ciencia.<\/p>\n<p>De la vinculaci\u00f3n de su marxismo a la acci\u00f3n comunista transformadora, enriquecido por investigaciones te\u00f3ricas tan rigurosas como las desarrolladas en \u00abEl trabajo cient\u00edfico y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb, basta recordar la decisi\u00f3n, nada f\u00e1cil para una persona con \u00abadicci\u00f3n\u00bb a la l\u00f3gica (carta a Antoni Dom\u00e8nech, agosto de 1983) y a la ense\u00f1anza como \u00e9l, que tom\u00f3 a sus 30 a\u00f1os, en la primavera de 1956, al finalizar de sus estudios en el Instituto alem\u00e1n: renunciar, sin tener nada asegurado a su vuelta a Barcelona, a una plaza de profesor que le ofreci\u00f3 el Instituto y pasar ser miembro activo del duramente perseguido partido de los comunistas catalanes, PSUC-PCE. (Recordemos que tres a\u00f1os antes el franquismo segu\u00eda asesinando a luchadores comunistas, anarquistas y catalanistas en el Camp de la Bota de Barcelona; militar en el PSUC-PCE en aquellos a\u00f1os no era, desde luego que no, un asunto sin implicaciones sustantivas en el vivir y convivir).<\/p>\n<p>Una de sus primeras acciones pol\u00edticas fue la distribuci\u00f3n, en minor\u00eda de uno, del material del Partido (<i>Treballs<\/i>, <i>Mundos Obreros<\/i>, etc) que logr\u00f3 pasar clandestinamente a su vuelta a Espa\u00f1a entre los trabajadores de las f\u00e1bricas de Poble Nou, uno de los barrios obreros de la Barcelona industrial en aquel entonces. La raz\u00f3n de su acci\u00f3n: evitar que las publicaciones perdiesen actualidad. Su primer responsable pol\u00edtico, Miguel N\u00fa\u00f1ez, se subi\u00f3 por las paredes cuando pudo contactar con \u00e9l (y Giulia Adinolfi) y supo lo sucedido.<\/p>\n<p>Es buena ilustraci\u00f3n tambi\u00e9n de su pronta aproximaci\u00f3n a los sentimientos y estar-en-el-mundo de la clase obrera militante espa\u00f1ola de mitad de siglo, la informaci\u00f3n facilitada por Esteban Pinilla de las Heras en su imprescindible <i>En menos de la libertad<\/i> (p. 398): \u00abManolo Sacrist\u00e1n me cont\u00f3 en 1956 que hab\u00eda visto llorar a obreras de la f\u00e1brica de \u201cLa Espa\u00f1a industrial\u201d\u00a0(que entonces estaba en Sants) cuando se les explicaba que el llamado informe secreto de Kruschev al XX Congreso del PCUS (febrero de 1956) no era una invenci\u00f3n de la propaganda capitalista, sino un hecho que hab\u00eda tenido realmente lugar, y que algunas de las coas que all\u00ed se dec\u00edan contra la persona de Stalin eran aut\u00e9nticas.\u00bb No es conjetura arriesgada se\u00f1alar que Sacrist\u00e1n ser\u00eda probablemente uno de los cuadros del Partido que explicar\u00eda la barbarie del estalinismo a los trabajadores del partido.<\/p>\n<p>Sobre la fuerza de su compromiso, unas reflexiones suyas de la nota autobiogr\u00e1fica de finales de los sesenta: \u00ab2. La vida que empez\u00f3 a continuaci\u00f3n [tras ingresar en el PSUC-PCE en la primavera de 1956] tiene varios elementos que obstaculizaban no ya el estudio de la l\u00f3gica, sino el intento general de mantenerme al menos al corriente en filosof\u00eda. <i>Los elementos predominantes de aquella vida<\/i> <i>eran las clases y las gestiones<\/i> [acci\u00f3n pol\u00edtica]. Poco estudio. 3. Una excepci\u00f3n: la tesis [<i>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Hiedegger<\/i>]. Fue producto \u2013como la posterior memoria pedag\u00f3gica [para las oposiciones de 1962]\u2013 de unas vacaciones en sentido estricto: pocas [<i>no nulas<\/i>] gestiones, pero con el proyecto de volver.\u00bb<\/p>\n<p>Hay muestras claras de ese marxismo documentado, no cegado, abierto a la cr\u00edtica, nunca grosero intelectualmente, sin cl\u00e1sicos divinizados, pensado con y para otros, desde sus primeros trabajos marxistas. As\u00ed, en \u00abPara leer el <i>Manifiesto del partido Comunista<\/i>\u00bb, un escrito suyo de 1957 que cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de Pilar Fibla y Giulia Adinolfi, se\u00f1alaba: \u00abFAMILIA\u2013MORAL\u2013CULTURA<b>. <\/b>Lo que la sociedad comunista tiene que hacer con las relaciones familiares, morales y culturales en general es desfetichizar las relaciones correspondientes, es decir, liberarlas de todo car\u00e1cter no-personal, no humano (en el matrimonio, por ejemplo, o en la esclavitud econ\u00f3mica de los hijos respecto de los padres), y hacerles libres y puramente humanos\u00bb. A lo que a\u00f1ad\u00eda cr\u00edticamente: \u00abEl <i>Manifiesto<\/i> <i>es muy oscuro sobre este punto<\/i>, en particular, probablemente por el deseo de ser aceptable por los anarquistas,<i> y en parte tambi\u00e9n por falta de elaboraci\u00f3n del problema<\/i>. As\u00ed, por ejemplo, el <i>Manifiesto<\/i> <i>presenta al proletariado desligado del pasado cultural,<\/i> como si no tuviera nada que ver con las conquistas conseguidas por la humanidad bajo la dominio de otras clases (pi\u00e9nsese, por ejemplo, la ciencia). Este es hoy un punto de discusi\u00f3n importante.\u00bb [las cursivas de los pasajes cr\u00edticos son m\u00edas].<\/p>\n<p>Escrito en oto\u00f1o de 1956, \u00abHumanismo marxista en la <i>Ora mar\u00edtima <\/i>de Rafael Alberti\u00bb es el primer texto que public\u00f3 en una revista te\u00f3rica del PCE o del PSUC. Una historia paralela a la publicaci\u00f3n del art\u00edculo ilustra tambi\u00e9n sobre el coraje y consistencia poli\u00e9tica del reciente militante comunista.<\/p>\n<p>El texto, que apareci\u00f3 en el n\u00famero 1 de <i>Nuestras ideas, <\/i>mayo-junio 1957<i>, <\/i>pp. 85-90,<i> <\/i>abr\u00eda con estas palabras: \u00ab\u201cCultivo de las letras humanas\u201d \u2013es decir, de la historia en general\u2013 dice el Diccionario de la Academia que es \u201chumanismo\u201d. Pero \u201chumanismo\u201d quiere decir tambi\u00e9n cultivo de la humanidad del hombre vivo, presente. Y porque el pasado es parte de la ra\u00edz del hombre vivo y presente, tambi\u00e9n el \u201ccultivo de las letras humanas\u201d puede ser humanismo en un sentido serio\u00bb. Cuando el cultivo de lo humano se hac\u00eda sobre la base de los principios de Marx, observaba el que fuera cr\u00edtico literario, teatral y musical en <i>Laye<\/i>, hablamos de humanismo marxista.<\/p>\n<p><i>Nuestras ideas<\/i> estaba dirigida por Fernando Claud\u00edn, en colaboraci\u00f3n con Manuel Azc\u00e1rate Diz. El art\u00edculo de Sacrist\u00e1n apareci\u00f3 en el apartado \u00abCr\u00edtica\u00bb con la firma \u00abV. F.\u00bb La polic\u00eda franquista encontr\u00f3 meses antes en el piso clandestino de un dirigente del Partido, en una de sus redadas anticomunistas, una copia del art\u00edculo con la firma \u00abV\u00edctor Ferrater\u00bb, firma que Sacrist\u00e1n nunca utiliz\u00f3. La polic\u00eda pens\u00f3, sin exceso de reflexi\u00f3n, que Gabriel Ferrater, a quien detuvieron, era el autor del texto (por el \u00abFerrater\u00bb). El hermano del poeta, Joan Ferrater, le explic\u00f3 lo ocurrido y Sacrist\u00e1n, sin consultar al partido como hubiera sido prudente, se present\u00f3 en las dependencias policiales de V\u00eda Laietana, el mayor centro de tortura y represi\u00f3n del franquismo en Barcelona, declarando que era \u00e9l, y no Gabriel Ferrater, el autor del texto. El poeta qued\u00f3 libre y Sacrist\u00e1n, sobre el que se vertieron descalificaciones injuriosas poco despu\u00e9s, qued\u00f3 fichado por la polic\u00eda barcelonesa, aunque no fue detenido.<\/p>\n<p>Un texto representativo de las posiciones pol\u00edtico-filos\u00f3ficas del joven Sacrist\u00e1n lo encontramos en el apartado dedicado al marxismo en su art\u00edculo \u00abLa filosof\u00eda desde la terminaci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial hasta 1958\u00bb. Apareci\u00f3 en un suplemento de la Enciclopedia Espasa de 1961. Algunas de las ideas de aquel joven marxista-comunista:<\/p>\n<p>1. El marxismo, observaba, no era una filosof\u00eda en el sentido cl\u00e1sico y acad\u00e9mico del t\u00e9rmino, tesis que mantuvo hasta el final de sus d\u00edas. \u00abYa en el \u201cjoven Marx\u201d se encuentran dos ideas concluyentes al respecto: primera, la idea de la historicidad de la filosof\u00eda, en el sentido radical de su posible \u201csuperaci\u00f3n\u201d en un determinado estadio hist\u00f3rico de la cultura que la har\u00eda superflua; segunda, la comprensi\u00f3n de la filosof\u00eda como un factor m\u00e1s \u2013aunque de especial significaci\u00f3n\u2013 en el proceso de luchas e innovaciones que puede llevar a ese estadio hist\u00f3rico\u00bb.<\/p>\n<p>2. Del concepto marxista de filosof\u00eda se desprend\u00edan dos campos tem\u00e1ticos principales: \u00abla cr\u00edtica interpretativa de la ciencia y de la pr\u00e1ctica social, y la utilizaci\u00f3n de sus resultados para la formulaci6n te\u00f3rica de un programa para la fundaci\u00f3n de una sociedad y una cultura\u00bb. Precisamente a\u00f1ad\u00eda, en l\u00ednea con lo se\u00f1alado en un art\u00edculo enciclop\u00e9dico suyo de 1968 sobre \u00abCorrientes principales del pensamiento filos\u00f3fico\u00bb, \u00abpodr\u00eda definirse el marxismo como la formulaci\u00f3n consciente de ese esfuerzo creador\u00bb.<\/p>\n<p>3. El marxismo de la posguerra se enfrentaba con el problema de superar anticuadas concepciones de la dialecticidad real como las supuestas \u00abcuatro leyes\u00bb de la dial\u00e9ctica. Para el joven Sacrist\u00e1n, mientras los problemas de la dial\u00e9ctica de la naturaleza eran el punto cr\u00edtico del marxismo en la posguerra, y el tema m\u00e1s sujeto a discusi\u00f3n de fundamentos, \u00aben el campo de las ciencias sociales y humanas la influencia del materialismo hist\u00f3rico\u00bb se hab\u00eda extendido considerablemente durante este periodo. (No olvidemos que sus aportaciones sobre dial\u00e9ctica est\u00e1n entre lo m\u00e1s singular de su marxismo).<\/p>\n<p>4. Desde los primeros a\u00f1os de la posguerra, recordaba, se hab\u00eda iniciado una pol\u00e9mica en la que se reprochaba al marxismo ser infiel a su expl\u00edcita afirmaci\u00f3n de humanismo. Las cr\u00edticas esgrimidas pod\u00edan resumirse as\u00ed: \u00ab1\u00ba, el marxismo no puede ser un humanismo porque determina econ\u00f3micamente al hombre; 2\u00ba, el marxismo no se comporta como un humanismo porque admite la violencia\u00bb. Los argumentos marxistas contra esas cr\u00edticas, desinformadas y mal intencionadas, los expon\u00eda Sacrist\u00e1n del modo siguiente: \u00ab1\u00ba, el marxismo no postula la determinaci\u00f3n de la humanidad por factores econ\u00f3micos, sino que la descubre y aspira a terminar con ella; 2\u00ba, el marxismo no propugna la introducci\u00f3n de la violencia en la sociedad, sino que comprueba su existencia en ella en forma de instituciones coactivas de conservaci\u00f3n de la estructura social dada, as\u00ed como en formas espirituales, como la inculcaci\u00f3n a los ni\u00f1os de las ideas morales, etc., representativas del orden social establecido\u00bb.<\/p>\n<p>5. La pol\u00e9mica ten\u00eda en el fondo una oposici\u00f3n entre los conceptos de libertad tradicional y la marxista: \u00abmientras que el concepto tradicional de libertad se define negativamente \u2013\u201clibre arbitrio de <i>indiferencia\u201d <\/i>o \u201cnulidad\u201d de la angustia existencial\u2013, en la teor\u00eda marxista, libertad equivale a \u201cdesarrollo real de las capacidades del hombre\u201d.\u00bb (Sacrist\u00e1n escribir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s un interesante art\u00edculo sobre la libertad para el seminario de Arr\u00e0s de 1963 del PCE).<\/p>\n<p>6. El entonces profesor de Fundamentos de Filosof\u00eda en la UB consider\u00f3 a continuaci\u00f3n<b> <\/b>tres pensadores marxistas: \u00abJ. D. Bernal se mueve inequ\u00edvocamente sobre la tradici\u00f3n empirista y cientifista de la cultura inglesa; Gramsci recoge en su marxismo la constante human\u00edstica e historicista de la cultura italiana desde el Renacimiento y Vico, y Mao Tse-tung representa en el marxismo contempor\u00e1neo el proverbial sentido de lo concreto y de la mesura, caracter\u00edstico de la tradici\u00f3n cultural y filos\u00f3fica china.\u00bb<\/p>\n<p>7. Sobre John D. Bernal, sobre el que volver\u00eda en varias ocasiones, se\u00f1alaba: \u00abSi en su punto de partida cr\u00edtico-epistemol\u00f3gico la posici\u00f3n de Bernal tiene mucho de com\u00fan con la \u201cprudencia\u201d de los neopositivistas, en su desarrollo es, en cambio, la ant\u00edtesis del inhibicionismo filos\u00f3fico de aquellos: lo que Bernal llama la \u201cfobosof\u00eda\u201d, esto es, el temor o la aversi\u00f3n a implantar la racionalidad no s\u00f3lo en los laboratorios cient\u00edficos, sino tambi\u00e9n en toda la vida\u00bb, una pretensi\u00f3n que tambi\u00e9n Sacrist\u00e1n hizo muy suya. Bernal, como tambi\u00e9n se\u00f1alar\u00eda cr\u00edticamente Einstein, ve\u00eda en la inhibici\u00f3n filos\u00f3fica neopositivista y en el irracionalismo (vitalismo, existencialismo, misticismo de cient\u00edficos o filosof\u00eda a la Wittgenstein de la sentencia 7\u00aa) que era coet\u00e1neo con aqu\u00e9lla, un fen\u00f3meno de desintegraci\u00f3n cultural. \u00abEl cient\u00edfico que se niega a filosofar sucumbe a esas influencias irracionalistas del \u201cambiente espiritual de nuestro tiempo\u201d, y, al<i> <\/i>final, acaba por establecer la \u201calianza imp\u00eda\u201d con las fuerzas que tradicionalmente se opusieron a una concepci\u00f3n cient\u00edfica del mundo, o bien se sume en la desesperaci\u00f3n intelectual. En cambio, \u201cpara quienes entienden y ven nacer una nueva civilizaci\u00f3n de las ruinas de la vieja, el presente es una \u00e9poca de lucha y esperanza\u201d.\u00bb (En 1960 Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 un art\u00edculo con el t\u00edtulo \u00abTres notas sobre la alianza imp\u00eda\u00bb que public\u00f3 en la revista te\u00f3rica del PSUC, <i>Horitzons <\/i>(despu\u00e9s <i>Nous Horitzons<\/i>), en el que desarrollaba las \u00faltimas consideraciones de este apartado).<\/p>\n<p>8. Su reflexi\u00f3n sobre Gramsci, alguien digno de amor escribi\u00f3 en una ocasi\u00f3n: \u00abPlante\u00e1ndonos la pregunta \u201c\u00bfqu\u00e9 es el hombre?\u201d queremos saber (filos\u00f3ficamente), no su estructura biol\u00f3gica, pues, si de eso se tratara, esperar\u00edamos a tener resultados de la ciencia natural correspondiente, sino esto otro: \u201c\u00bfQu\u00e9 puede llegar a ser el hombre? Esto es, si el hombre puede dominar su propio destino, si puede \u00abhacerse\u00bb, si puede crearse una vida.\u201d Todas las filosof\u00edas hab\u00edan fracasado hasta ahora en el tratamiento de esa pregunta porque hab\u00edan considerado al hombre reducido a su individualidad. Pero, seg\u00fan Gramsci, la humanidad que se presenta en el individuo comporta tres tipos de elementos: primero, el individuo mismo; segundo, \u201clos otros\u201d; tercero, \u201cla naturaleza\u201d. El segundo y el tercer elemento son complejos\u00bb.<\/p>\n<p>El individuo no entraba en relaci\u00f3n con los otros seres humanos y con la naturaleza mec\u00e1nicamente, \u00absino \u201corg\u00e1nicamente\u201d (con los otros) y \u201cno simplemente (con la naturaleza) por ser el mismo naturaleza, sino activamente, por medio del trabajo y de la t\u00e9cnica\u201d (incluyendo en este \u00faltimo concepto tambi\u00e9n los \u201cinstrumentos mentales\u201d, esto es, la ciencia y la filosof\u00eda)\u00bb.<\/p>\n<p>9. Una \u00faltima precisi\u00f3n, a\u00f1ad\u00eda Sacrist\u00e1n, llevaba a Gramsci \u00aba sentar una categor\u00eda \u2013\u201canudamiento\u201d\u2013 que hoy, <i>post factum, <\/i>constituye seguramente una de las respuestas doctrinales marxistas m\u00e1s precisas a la anal\u00edtica existencial\u00bb. \u00abCentro de anudamiento\u00bb es, efectivamente, una categor\u00eda central tambi\u00e9n destacada por \u00e9l en otras aproximaciones a Gramsci, especialmente, en su libro interrumpido <i>El orden y el tiempo <\/i>editado por Albert Domingo Curto<i>.<\/i><\/p>\n<p>En este punto, conclu\u00eda Sacrist\u00e1n su comentario, pod\u00eda considerarse ultimada la elaboraci\u00f3n gramsciana del concepto de \u00abnaturaleza humana\u00bb de Marx: \u00abQue la \u201cnaturaleza humana\u201d es \u201cel complejo de las relaciones sociales\u201d [como ha dicho Marx], es la respuesta m\u00e1s satisfactoria, ya que incluye la idea de devenir&#8230; Puede tambi\u00e9n decirse que la naturaleza del hombre es la \u201chistoria\u201d.\u00bb<\/p>\n<p>10. Sobre Mao Tse-tung: desde un punto de vista estrictamente t\u00e9cnico-filos\u00f3fico, observaba, la obra de dirigente chino era de menor entidad que la de Gramsci, por ejemplo. Pero, por ser el marxismo una filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica, la obra del pol\u00edtico y te\u00f3rico chino era sumamente relevante para el desarrollo del marxismo en el siglo XX (No hubiera opuesto objeciones Domenico Losurdo a su comentario). \u00abLa noci\u00f3n gramsciana de filosof\u00eda, inspirada por la obra material de Lenin en Rusia, se centra en la tesis de que la construcci\u00f3n de una sociedad y una cultura es hecho \u201cmucho m\u00e1s filos\u00f3fico\u201d\u00a0que el descubrimiento de alguna irrelevante \u201coriginalidad\u201d. De acuerdo con ello, la obra de Mao Tse-tung contendr\u00eda la experiencia filos\u00f3fica m\u00e1s importante del marxismo al filo de la segunda mitad del siglo XX.\u00bb (No fueron muchas reflexiones complementarias de Sacrist\u00e1n sobre el dirigente chino en escritos posteriores).<\/p>\n<p>Ese marxismo, este comunismo abierto y comprometido, es el que har\u00e1 que Sacrist\u00e1n forme parte a\u00f1os despu\u00e9s de una arriesgada manifestaci\u00f3n barcelonesa en respuesta del asesinato de Juli\u00e1n Grimau; el que le permiti\u00f3 elaborar un texto tan decisivo para la formaci\u00f3n de varias generaciones de universitarios y militantes obreros como \u00abLa tarea de Engels en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i>\u00bb; el que explica su apoyo a la Primavera de Praga y al reformismo democr\u00e1tico comunista de Dub\u010dek, condenando duramente la invasi\u00f3n de Checoslovaquia, y, en fin, el que subyace a la necesidad, a la urgencia, de un giro decisivo en la tradici\u00f3n tras la irrupci\u00f3n de la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica, los l\u00edmites del crecimiento, y la necesidad de un comunismo alejado de la abundancia, del consumismo despilfarrador, ideas estas \u00faltimas que pueden parecer actualmente sentido com\u00fan cr\u00edtico compartido por muchos, pero que en el momento que las formul\u00f3 estaban muy lejos de serlo. No fueron pocas las cr\u00edticas que se formulaton contra sus innecesarias y peque\u00f1o-burguesas preocupaciones ecologistas.<\/p>\n<p>Sin olvidar otros nombres (Claud\u00edn, S\u00e1nchez V\u00e1zquez) y otras aportaciones militantes (muchas de ellas an\u00f3nimas, de trabajadores\/as con militancia heroica), la singularidad del pensamiento y acci\u00f3n del joven Sacrist\u00e1n fueron esenciales para la reconstrucci\u00f3n de una tradici\u00f3n, la marxista-comunista, que hab\u00eda sido en gran parte aniquilada y trasterrada tras la guerra civil. Recordemos que el primer libro con textos de Marx y Engels publicado legalmente en Espa\u00f1a durante el franquismo, en 1960 (aunque finalizado un a\u00f1o antes), fue traducido y prologado por \u00e9l con el t\u00edtulo <i>Revoluci\u00f3n en Espa\u00f1a. <\/i><\/p>\n<p>Admitiendo los l\u00edmites de la influencia de Sacrist\u00e1n en su propia organizaci\u00f3n y en el \u00e1mbito del marxismo espa\u00f1ol en general (su labor fue decisiva sobre todo en Barcelona y en ciudades obreras pr\u00f3ximas), fue una suerte que uno de los nudos b\u00e1sicos de la recuperaci\u00f3n de la tradici\u00f3n en nuestro pa\u00eds (hablo de Espa\u00f1a) le tuviera a \u00e9l como uno de los protagonistas principales.<\/p>\n<p>En 1963, el traductor de Labriola y Luk\u00e1cs dict\u00f3 una conferencia con el t\u00edtulo \u00ab<i>Studium generale<\/i> para todos los d\u00edas de la semana\u00bb. Sus palabras finales resumen el car\u00e1cter del comunismo marxista por \u00e9l defendido: \u00ab[\u2026] la \u00fanica manera de ser de verdad un intelectual y un hombre\u00bb, dir\u00e1, \u00abde lo que Goethe llam\u00f3 la armon\u00eda, de la existencia humana sin amputaciones sociales, es una manera militante; consiste en luchar siempre, pr\u00e1cticamente, realmente, contra la actual irracionalidad de la divisi\u00f3n del trabajo, y luego, el que a\u00fan est\u00e9 vivo, contra el nuevo punto d\u00e9bil que presenta entonces esa vieja mutilaci\u00f3n de los hombres. Y as\u00ed sucesivamente, a lo largo de una de las muchas as\u00edntotas que parecen ser la descripci\u00f3n m\u00e1s adecuada de la vida humana. Lo dem\u00e1s es utop\u00eda, cuando no es inter\u00e9s. Esto, en cambio, es un <i>Studium generale<\/i> y hasta un vivir general para todos los d\u00edas de la semana.\u00bb<\/p>\n<p>As\u00ed fue su vida durante a\u00f1os, la vida de un comunista que influy\u00f3 decisivamente en la lucha antifranquista y en la historia del marxismo y que nos ense\u00f1\u00f3 en una rese\u00f1a suya de 1966 a un ensayo del Garaudy marxista sobre Lenin que \u00abera necesario de una vez dejar vivir a los cl\u00e1sicos. Y no se ha de ense\u00f1ar a citarlos, sino a leerlos\u00bb. Tambi\u00e9n en su caso.<\/p>\n<p>PS. A lo largo de 30 a\u00f1os, fueron numerosos y frecuentes los matices, las nuevas aportaciones y perspectivas, y los an\u00e1lisis enriquecedores con los que el autor de <i>Sobre Marx y marxismo<\/i> sigui\u00f3 abonando la tradici\u00f3n de la filosof\u00eda de la praxis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, por su coraje pol\u00edtico y filos\u00f3fico. No hay libros de Marx (o de cualquier otro autor marxista)<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16830,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10,1552],"tags":[],"class_list":["post-18774","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","category-marxismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18774"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18774\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18775,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18774\/revisions\/18775"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16830"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}