{"id":18854,"date":"2025-12-03T05:00:52","date_gmt":"2025-12-03T04:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18854"},"modified":"2025-12-01T19:07:34","modified_gmt":"2025-12-01T18:07:34","slug":"la-relevancia-de-la-teoria-del-imperialismo-para-navegar-el-caos-sistemico-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18854","title":{"rendered":"La relevancia de la teor\u00eda del imperialismo para navegar el caos sist\u00e9mico global"},"content":{"rendered":"<div class=\"content\">\n<p class=\"excerpt\"><strong>Presentamos el pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n ampliada del libro <i>El imperialismo en tiempos de desorden mundial<\/i>, de Esteban Mercatante, publicada por Ediciones IPS.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/mercatante-imagen-interior-11-1de32.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-18855\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/mercatante-imagen-interior-11-1de32.jpg\" alt=\"\" width=\"202\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/mercatante-imagen-interior-11-1de32.jpg 600w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/mercatante-imagen-interior-11-1de32-202x300.jpg 202w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/a>Al publicarse originalmente este libro en 2021, habl\u00e1bamos de desorden mundial, cuando todav\u00eda no hab\u00eda tenido lugar la invasi\u00f3n de Rusia a Ucrania, que dio lugar a una guerra que contin\u00faa. Tampoco se hab\u00eda producido el nuevo cap\u00edtulo de la guerra en Medio Oriente y la aceleraci\u00f3n del genocidio que libra el Estado sionista contra el pueblo palestino. Son las expresiones m\u00e1s dram\u00e1ticas de profundos cambios en la situaci\u00f3n, que dieron lugar a una aceleraci\u00f3n de varias de las tendencias que entonces se\u00f1al\u00e1bamos.<\/p>\n<p>La necesidad de tener un mapa conceptual adecuado para navegar la sucesi\u00f3n de eventos turbulentos que se producen en la escena mundial es todav\u00eda m\u00e1s acuciante en la actualidad.<\/p>\n<p>El objetivo de este libro, que para esta segunda edici\u00f3n ampliamos incorporando nuevos escritos publicados durante estos a\u00f1os, es dar cuenta de la configuraci\u00f3n de las relaciones de poder en el sistema mundial capitalista y las principales transformaciones que estas atravesaron durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. Nuestro an\u00e1lisis inicia con la profundizaci\u00f3n de la internacionalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n capitalista que tuvo lugar desde la d\u00e9cada de 1970 y gener\u00f3 lo que dieron en llamarse cadenas globales de valor. Este es un punto de partida necesario para entender c\u00f3mo, paradojalmente, EE. UU. aline\u00f3 a los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s poderosos para imponer en todo el planeta los lineamientos de apertura econ\u00f3mica y liberalizaci\u00f3n que sentaron las bases para los desaf\u00edos a su liderazgo que afronta en la actualidad. La clausura de la crisis que puso fin al boom de posguerra tuvo entre sus requisitos la apertura de nuevos espacios de acumulaci\u00f3n de capital en las periferias, que fueron aprovechados por las grandes corporaciones para reestructurar sus actividades y aprovechar las ventajas de una mayor transnacionalizaci\u00f3n. Esto permiti\u00f3 el relanzamiento de la acumulaci\u00f3n de capital durante la d\u00e9cada de 1980. Un relanzamiento que fue caracter\u00edsticamente turbulento y que no mostr\u00f3 las tasas de crecimiento econ\u00f3mico que rigieron durante el ciclo de posguerra pero, no obstante, hizo posible que los accionistas y gerentes de las empresas montaran un ataque en gran escala contra las conquistas de las clases trabajadoras que elev\u00f3 la participaci\u00f3n de la ganancia del capital en el ingreso en detrimento de la remuneraci\u00f3n al trabajo. Como demuestran claramente Leo Panitch y Sam Gindin en <i>La construcci\u00f3n del capitalismo global<\/i>, sin el rol activo del Estado norteamericano la globalizaci\u00f3n como la conocimos no se habr\u00eda producido. Pero de esta internacionalizaci\u00f3n productiva ha surgido un nuevo centro de gravedad de la econom\u00eda mundial, que no es otro que China.<\/p>\n<p>Los n\u00facleos de an\u00e1lisis de nuestro libro en su primera edici\u00f3n eran tres: los rasgos de la econom\u00eda mundial surgida de la internacionalizaci\u00f3n productiva; la declinaci\u00f3n con ambivalencias del poder\u00edo estadounidense, y el desaf\u00edo planteado por China.<\/p>\n<p>En esta nueva edici\u00f3n, incorporamos una cuarta parte dedicada a dar cuenta de la aceleraci\u00f3n de las rivalidades y a discutir el rol de actores que ganaron relevancia en el desorden mundial, como Rusia. Incluimos tambi\u00e9n en la primera parte nuevos cap\u00edtulos, dedicados a debatir sobre el rol de lo que algunos autores llaman semiperiferias o subimperialismos.<\/p>\n<h2 class=\"spip\">La relevancia actual del concepto de imperialismo<\/h2>\n<p>A diferencia de los enfoques m\u00e1s tradicionales de las relaciones internacionales, ya sea que nos refiramos a realistas o liberales, desde la teor\u00eda marxista ponemos hincapi\u00e9 en la importancia de analizar las relaciones interestatales como parte inseparable de las determinaciones que hacen al sistema mundial capitalista como totalidad concreta. Es decir, abordando el accionar y las disputas de los Estados como una dimensi\u00f3n integral con las relaciones entre las clases, determinadas por las condiciones \u2013mundiales\u2013 de la acumulaci\u00f3n de capital y las contradicciones que la atraviesan. El aporte fundamental de la teor\u00edas del imperialismo fue este abordaje, que supera cualquier noci\u00f3n abstracta y ahist\u00f3rica de equilibrio de poderes, adem\u00e1s de evitar tomar a los Estados y sus juegos como actores aut\u00f3nomos.<\/p>\n<p>Un presupuesto b\u00e1sico de la indagaci\u00f3n que realizo es que imperialismo, como capitalismo, es una categor\u00eda que debemos considerar hist\u00f3ricamente. Las teor\u00edas del imperialismo desarrolladas por Lenin, Luxemburg, Bujarin y varios otros autores, en una indagaci\u00f3n que comenz\u00f3 ya a finales del siglo XIX y termin\u00f3 en la segunda d\u00e9cada del siglo XX con la publicaci\u00f3n de las contribuciones m\u00e1s \u00abcl\u00e1sicas\u00bb, se propon\u00edan dar cuenta de una transformaci\u00f3n hist\u00f3rica del modo de producci\u00f3n capitalista. La misma ten\u00eda que ver con el desarrollo de los trusts y cartels, y con la emergencia de lo que Hilferding y Lenin, siguiendo su elaboraci\u00f3n, categorizaron como capital financiero. Al mismo tiempo, se\u00f1alaban la ruptura de lo que hab\u00edan sido los equilibrios en las relaciones interestatales, bajo el dominio brit\u00e1nico, en los cuales se hab\u00eda basado la expansi\u00f3n del capitalismo a finales del siglo XIX y comienzos del XX. De igual forma, la teor\u00eda del imperialismo hoy tiene que introducir en su esquema conceptual todos los cambios en las coordenadas estrat\u00e9gicas que se dieron desde entonces. Por solo mencionar algunas: el desplazamiento del centro de poder capitalista mundial que ya se mostraba a finales de la I Guerra Mundial pero se terminar\u00e1 de consolidar definitivamente con la II Guerra Mundial, de Europa a Am\u00e9rica del Norte; la creaci\u00f3n por parte de EE. UU. de todo un sistema de gobernanza que despleg\u00f3 para cimentar su dominio y su reformulaci\u00f3n posterior al colapso de la URSS; la llamada globalizaci\u00f3n durante las \u00faltimas d\u00e9cadas; el pos 11S con el despliegue del Proyecto de Nuevo Siglo Norteamericano y su posterior empantanamiento; la ca\u00edda de Lehman y la Gran Recesi\u00f3n y, finalmente, el surgimiento de China como un actor global. El an\u00e1lisis que desarrollo a lo largo del libro plantea la importancia de la teor\u00eda del imperialismo como esquema a partir del cual abordar estas transformaciones. La actualidad de la teor\u00eda del imperialismo se plantea al menos en esta serie de dimensiones.<\/p>\n<p>\u2022 <strong>El sistema mundial capitalista se sigue caracterizando por la existencia de una jerarqu\u00eda de pa\u00edses<\/strong>. Esta no se da en la actualidad a trav\u00e9s de relaciones de subordinaci\u00f3n formal, sino que opera en el marco de un sistema de Estados que reconoce a todos los territorios, salvo algunas excepciones, la soberan\u00eda formal. Detr\u00e1s de esta, la asimetr\u00eda en capacidad econ\u00f3mica y militar determina el distinto peso de los Estados en influencia sobre el resto y en el rol que pueden jugar en los dispositivos de gobernanza mundial. Si ya de por s\u00ed las asimetr\u00edas econ\u00f3micas est\u00e1n en la base de los procesos de desarrollo desigual y polarizaci\u00f3n, esto se refuerza por el uso que hacen los pa\u00edses m\u00e1s poderosos de su peso para imponer las reglas que m\u00e1s se ajustan a sus intereses, generando condiciones que les permitan a sus capitales enriquecerse en todo el planeta a costa del resto. En ese sentido, la distinci\u00f3n entre pa\u00edses opresores y oprimidos mantiene toda su actualidad.<\/p>\n<p>\u2022 <strong>El imperialismo es un fen\u00f3meno m\u00faltiple<\/strong>. Existen una serie de potencias que compiten entre s\u00ed y disputan por esferas de poder. No hay un \u00abimperio\u00bb ni nada que se le parezca. Y si bien se pueden crear condiciones para que durante un per\u00edodo, incluso uno prolongado, converjan los intereses entre potencias y se mitiguen los conflictos, la inevitable transformaci\u00f3n de la fuerza relativa de los pa\u00edses, como resultado del desarrollo desigual, conduce m\u00e1s temprano que tarde a conflictos y reformulaci\u00f3n de alianzas.<\/p>\n<p>\u2022 <strong>Tenemos que entender al imperialismo como resultado de transformaciones estructurales del capitalismo<\/strong> y de su pleno dominio de una econom\u00eda mundial sometida a la l\u00f3gica de la valorizaci\u00f3n. No es simplemente una \u00abpol\u00edtica\u00bb de un sector de la burgues\u00eda, o de estamentos de los Estados capitalistas con inclinaciones m\u00e1s militaristas, como sosten\u00edan Kautsky y otros autores, sino que surge de las contradicciones que el capitalismo internacionaliza cuando llega a dominar todo el planeta.<\/p>\n<p>\u2022 <strong>El imperialismo es reacci\u00f3n en toda la l\u00ednea<\/strong>, el basti\u00f3n fundamental del sistema internacional de expoliaci\u00f3n. As\u00ed era definido por Lenin en <i>El imperialismo, fase superior del capitalismo<\/i>. Si en ese momento era la fuerza de avanzada para imponer las relaciones de producci\u00f3n capitalistas donde todav\u00eda no dominaban \u2013cosa que pod\u00eda hacer al mismo tiempo que se aliaba con las fuerzas sociales m\u00e1s retr\u00f3gradas y retardatarias de cualquier desarrollo capitalista si le serv\u00edan para asegurar mejor la expoliaci\u00f3n\u2013, un siglo despu\u00e9s esta afirmaci\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s cierta. Cualquier ascenso de la clase trabajadora y los sectores populares que ponga en crisis los reg\u00edmenes pol\u00edticos de cualquier pa\u00eds dependiente, y que apueste a cuestionar las relaciones de producci\u00f3n capitalistas y las restricciones que estas imponen para los pueblos, no tiene que enfrentarse solo a la clase dominante local y a las fuerzas represivas de su Estado, sino tambi\u00e9n a la intervenci\u00f3n del imperialismo a trav\u00e9s de medios militares, econ\u00f3micos y financieros, y un largo etc. Esto lo vimos por ejemplo en la Primavera \u00c1rabe.<\/p>\n<p>\u2022 Si bien todav\u00eda en tiempos de Lenin y los primeros a\u00f1os de la III Internacional se le daba un car\u00e1cter todav\u00eda algebraico a la ubicaci\u00f3n de las burgues\u00edas de los pa\u00edses oprimidos frente al imperialismo, la experiencia de lucha contra la opresi\u00f3n imperialista en la d\u00e9cada de 1920 termin\u00f3 de mostrar que <strong>en esta \u00e9poca las burgues\u00edas de los pa\u00edses oprimidos se convirtieron en aliadas del imperialismo<\/strong> en el sostenimiento de la opresi\u00f3n, y no en un posible aliado en la lucha contra la misma. Esto no hizo m\u00e1s que reforzarse, y hoy las burgues\u00edas de los pa\u00edses dependientes est\u00e1n m\u00e1s que nunca unidas por mil lazos con el imperialismo. No tienen ning\u00fan inter\u00e9s en atacar las condiciones de dependencia.<\/p>\n<p>Se trata, obviamente, de puntos que hace tiempo vienen sometidos a debate. Dentro de lo que podr\u00edamos llamar, siguiendo a Razmig Keucheyan, el \u00abhemisferio izquierda\u00bb del arco ideol\u00f3gico, est\u00e1 lejos de haber consenso sobre la relevancia del imperialismo. Por eso, esta discusi\u00f3n sobre la actualidad del imperialismo y las formas que adopta, que desarrollo a lo largo del libro, la realizo en di\u00e1logo o pol\u00e9mica con autores que proponen diversos enfoques, m\u00e1s favorables o cr\u00edticos a la teor\u00eda del imperialismo.<\/p>\n<h3 class=\"spip\">Un salto cualitativo en el caos sist\u00e9mico global<\/h3>\n<p>Los art\u00edculos y conversaciones que se compilan en este libro fueron publicados durante m\u00e1s de una d\u00e9cada durante la cual se transform\u00f3 completamente el panorama internacional. Estas elaboraciones le van tomando el pulso a los efectos duraderos que produjo la Gran Recesi\u00f3n (2008-2010) que aceler\u00f3 la crisis del poder\u00edo estadounidense que se ven\u00eda incubando desde antes. La crisis econ\u00f3mica, que fue respondida con grandes salvatajes a los bancos, principales responsables de la misma, condujo al aumento del empleo y a la ca\u00edda de los salarios en los pa\u00edses ricos, que fueron los m\u00e1s golpeados por las turbulencias financieras. Como los costos fiscales de los salvatajes y el parate econ\u00f3mico tensionaron las l\u00edneas de falla de la construcci\u00f3n de la moneda \u00fanica europea y empujaron a varios pa\u00edses al borde de la cesaci\u00f3n de pagos, se impuso la austeridad fiscal, que produjo nuevos golpes sobre los sectores m\u00e1s d\u00e9biles. La Gran Recesi\u00f3n caus\u00f3 un profundo y duradero deterioro social que fue fermento de descontento pol\u00edtico. La activaci\u00f3n de movimientos contestatarios como los Indignados, el ascenso de Podemos, la llegada al gobierno de Grecia de Syriza en 2015 despu\u00e9s de a\u00f1os de dura lucha de clases en respuesta a los ataques del ajuste (que Tsipras continu\u00f3 aplicando), el Brexit: todas ellas fueron distintas expresiones de una creciente polarizaci\u00f3n a derecha e izquierda que pusieron en crisis a los principales partidos que gobernaron durante d\u00e9cadas. El triunfo de Donald Trump en la elecci\u00f3n de 2016 fue parte del mismo fen\u00f3meno. Ante el shock financiero global de 2008, EE. UU. coordin\u00f3 una respuesta global, activando por primera vez el G-20 para asegurar el compromiso de los Tesoros y de los Bancos Centrales en un marco m\u00e1s amplio que el G-7 \u2013un selecto club de potencias imperialistas\u2013. Se asegur\u00f3 que los est\u00edmulos fiscales fueran en l\u00ednea con la continuidad de la apertura econ\u00f3mica y financiera producida durante la avanzada neoliberal, y que no hubiera devaluaciones competitivas ni otras medidas proteccionistas. Sin embargo, desde entonces se fueron multiplicando las evidencias de los l\u00edmites a la capacidad de EE. UU. para seguir liderando los asuntos mundiales como lo hizo desde el final de la II Guerra Mundial y, sobre todo, desde el final de la Guerra Fr\u00eda, cuando qued\u00f3 como \u00fanica superpotencia. En la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica global se puso en evidencia la importancia que alcanz\u00f3 China, verdadera locomotora que aliment\u00f3 el crecimiento de los pa\u00edses exportadores de <i>commodities<\/i>. Y que, en el mundo poscrisis de 2008, se convirti\u00f3 cada vez m\u00e1s en un actor internacional, realizando inversiones a trav\u00e9s de sus empresas privadas y de propiedad estatal. En los c\u00edrculos gobernantes estadounidenses, la comprobaci\u00f3n del debilitamiento propio fue acompa\u00f1ado de una creciente percepci\u00f3n de China como una amenaza existencial. La necesidad de hacer frente a un mundo cada vez m\u00e1s esquivo a someterse a los designios estadounidenses como antes y las turbulencias pol\u00edticas alimentadas por el malestar social exacerbaron las divisiones en el propio <i>establishment<\/i>. Las divergencias sobre c\u00f3mo hacer frente al debilitamiento y reafirmar el poder de la principal potencia imperial se expresan de manera cada vez m\u00e1s polarizada.<\/p>\n<p>Los principales ingredientes del c\u00f3ctel explosivo que ha ido descomponiendo el orden global dominado por EE. UU. est\u00e1n dados por el debilitamiento de esta potencia frente a otros Estados dispuestos a desafiarla, y por la divisi\u00f3n de la dirigencia norteamericana, en la que vienen imponiendo sectores dispuestos a implementar pol\u00edticas disruptivas de las reglas impuestas por el propio EE. UU. para la gobernanza internacional. Este orden est\u00e1 sometido a fuerzas centr\u00edfugas, sin que se pueda prefigurar qu\u00e9 lo reemplazar\u00e1.<\/p>\n<p>En algunos de los textos que componen este libro, apelamos a la categor\u00eda de caos sist\u00e9mico, vinculada a la escuela del sistema-mundo. Immanuel Wallerstein y Giovanni Arrighi trabajan con este concepto. En el caso de Wallerstein, se lo utiliza en el marco de lo que identifica como una crisis estructural del sistema-mundo capitalista. Arrighi, en cambio, se enfoca en lo que identifica como sucesiones hegem\u00f3nicas dentro del sistema-mundo capitalista. Lo que ambos autores comparten es la idea de que los per\u00edodos de crisis sist\u00e9mica, en los que se van descomponiendo determinadas estructuras de dominio mundiales, est\u00e1n marcados por turbulencias en todos los \u00f3rdenes. Wallerstein sostiene que<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La caracter\u00edstica primordial de una crisis estructural es el caos. Caos no equivale a una situaci\u00f3n hecha de acontecimientos totalmente fortuitos. Es una situaci\u00f3n de fluctuaciones r\u00e1pidas y constantes que afectan a todos los par\u00e1metros del sistema hist\u00f3rico, lo que incluye no solo a la econom\u00eda mundial, el sistema interestatal y las corrientes cultural-ideol\u00f3gicas, sino tambi\u00e9n la disponibilidad de recursos vitales, la naturaleza adversa de las condiciones clim\u00e1ticas y la presencia de pandemias<span class=\"spip_note_ref\"><sup>1<\/sup><\/span>.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, la crisis de un sistema es un momento de bifurcaci\u00f3n: se plantean, como reemplazo del sistema en decadencia, dos o m\u00e1s posibilidades que lo pueden sustituir.<\/p>\n<p>La corriente del sistema-mundo ha sido correctamente criticada por el \u00e9nfasis en las estructuras, en detrimento de los sujetos. Sin embargo, resulta sugerente c\u00f3mo, en los momentos de crisis sist\u00e9mica y caos, seg\u00fan esta corriente se abren posibilidades para la acci\u00f3n transformadora de los sujetos que en situaciones de estabilidad sist\u00e9mica consideran clausuradas. En la crisis estructural:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">&#8230; la \u00fanica certeza es que el sistema existente, la econom\u00eda-mundo capitalista, no puede sobrevivir. Lo que se hace imposible saber es cu\u00e1l ser\u00e1 el sistema sucesor. [&#8230;] La \u00fanica caracter\u00edstica esperanzadora de una crisis sist\u00e9mica es el grado en que acrecienta la viabilidad de la agencia, de lo que llamamos \u00ablibre albedr\u00edo\u00bb. En un sistema hist\u00f3rico que funciona con normalidad, incluso los grandes esfuerzos sociales tienen efectos limitados a causa de la eficacia de las presiones para retornar al equilibrio. Pero cuando el sistema est\u00e1 lejos de una situaci\u00f3n de equilibrio, cada peque\u00f1o elemento que se a\u00f1ade provoca grandes efectos, y la totalidad de nuestros elementos, que se producen cada nanosegundo en cada nanoespacio, puede (puede, no debe) marcar la diferencia para inclinar la balanza de la decisi\u00f3n \u00abcolectiva\u00bb en la bifurcaci\u00f3n<span class=\"spip_note_ref\"><sup>2<\/sup><\/span>.<\/p>\n<p>Se trata, en el mejor de los casos, de una correcci\u00f3n parcial de la inclinaci\u00f3n del enfoque del sistema-mundo a desplazar a un segundo plano los aspectos subjetivos, por la cual ha sido correctamente criticada. No obstante, esta idea del caos sist\u00e9mico como momento de turbulencias aceleradas que el orden imperante no puede procesar y donde se ampl\u00edan las posibilidades para intervenci\u00f3n de las clases subalternas, permite enriquecer el abordaje de per\u00edodos de crisis generalizada como el actual. Con la peculiaridad de que en esta crisis no est\u00e1 claro qu\u00e9 tipo de ordenamiento podr\u00eda sustituir al actual, y los aspirantes a sucesores, como China, exhiben todav\u00eda profundas debilidades.<\/p>\n<p>El rasgo central de este caos sist\u00e9mico tiene que ver con la crisis de la capacidad de liderazgo del imperialismo norteamericano. Este aparece hace tiempo como un dato dif\u00edcil de discutir, especialmente despu\u00e9s de la crisis de 2008.<\/p>\n<h3 class=\"spip\">Declive y agresividad del imperialismo estadounidense<\/h3>\n<p>El imperialismo estadounidense tiene menos poder que en el momento en el que se hablaba de una \u00fanica superpotencia despu\u00e9s de la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el momento de la unipolaridad. No obstante, en t\u00e9rminos de poder duro, considerando la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica, la financiera y la militar, saca todav\u00eda considerable ventaja al resto de los pa\u00edses que le siguen. Tony Norfield, con quien conversamos en una entrevista incorporada en este libro, produce un \u00edndice de poder que considera tama\u00f1o de la econom\u00eda (PBI), desarrollo de las finanzas, uso internacional de la moneda nacional, inversiones extranjeras y poder militar. Realizando la comparaci\u00f3n de este conjunto de esferas, EE. UU. est\u00e1 muy por delante de China, el pa\u00eds que lo secunda. Le sigue, bastante cerca, Gran Breta\u00f1a; Jap\u00f3n, Francia y Alemania disputan los lugares cuarto a sexto, y despu\u00e9s vienen los Pa\u00edses Bajos y el resto. Este \u00edndice es acotado en las dimensiones que selecciona; si agregamos otras m\u00e9tricas como el nivel desarrollo tecnol\u00f3gico puede mejorar la posici\u00f3n de EE. UU. y China que son los que m\u00e1s invierten en investigaci\u00f3n. Pero no cambiar\u00edan en lo sustancial las relaciones de poder. O sea que EE. UU. registra un retroceso absoluto y relativo de su poder respecto del momento en que gozaba de una superioridad abrumadora, pero sigue aventajando al resto.<\/p>\n<p>No obstante, desde comienzos del milenio, la capacidad de liderazgo de EE. UU. se viene deteriorando mucho m\u00e1s de lo que muestran estos indicadores de poder material. El empantanamiento en Medio Oriente, la crisis iniciada en 2008 con la quiebra de bancos de inversi\u00f3n en EE. UU. y la creciente divisi\u00f3n entre los estratos gobernantes sobre la pol\u00edtica dom\u00e9stica y exterior, agudizada desde el primer gobierno de Donald Trump, le costaron caro en t\u00e9rminos de la capacidad de construcci\u00f3n de alianzas e imponer alineamientos. En el momento inmediatamente posterior a la crisis de 2008 se impuso una respuesta coordinada frente a lo que amenazaba con ser la principal fuerza centr\u00edfuga para la integraci\u00f3n econ\u00f3mica desde mediados del siglo XX, bajo el liderazgo de EE. UU. Activando por primera vez el G-20, los secretarios de Estado y Tesoro estadounidenses articularon con sus pares de este grupo de pa\u00edses para asegurar el compromiso con la apertura econ\u00f3mica y evitar que lo que amenaza en convertirse en una depresi\u00f3n disparara iniciativas proteccionistas. Para algunos autores, esto fue una demostraci\u00f3n de que no hab\u00eda una crisis significativa del liderazgo estadounidense<span class=\"spip_note_ref\"><sup>3<\/sup><\/span>. Pero la devaluaci\u00f3n de su poder se fue haciendo manifiesta durante los gobiernos de Obama. Sus dos mandatos estuvieron signados por los esfuerzos de salir por el pantano de Irak y Afganist\u00e1n, por los chispazos que se produjeron con la UE por los coletazos de 2008 cuando emergieron las crisis de deuda que amenazaron con la ruptura de la Eurozona y por el intento de reorientar la pol\u00edtica exterior con prioridad en Asia para poner l\u00edmites a China. Fueron a\u00f1os de notables transformaciones en el panorama internacional, \u00edntimamente asociadas a los profundos y duraderos efectos econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos que tuvo la crisis en los pa\u00edses afectados<span class=\"spip_note_ref\"><sup>4<\/sup><\/span>. El desigual reparto de los costos de la crisis aliment\u00f3 descontentos y lucha de clases, y llev\u00f3 a la emergencia de nuevos fen\u00f3menos pol\u00edticos que hicieron mella en la posici\u00f3n de los partidos que fueron dominantes durante los a\u00f1os de neoliberalismo. De ah\u00ed surgir\u00edan el Brexit, o el propio Trump, as\u00ed como el fallido experimento de Syriza que triunf\u00f3 en Grecia en 2015 prometiendo el fin de la austeridad para continuar ejecut\u00e1ndola.<\/p>\n<p>La dificultad de responder a desaf\u00edos en varios frentes con un poder menguado, en un contexto de tensiones pol\u00edticas internas exacerbadas<span class=\"spip_note_ref\"><sup>5<\/sup><\/span>, agrav\u00f3 las divisiones en los estratos dominantes sobre las estrategias a seguir. Esto explica los giros abruptos que presenciamos con Obama, Trump, Biden y nuevamente Trump, tanto en la agenda dom\u00e9stica como exterior. Los sucesivos giros bruscos que se impusieron tras cada sucesi\u00f3n presidencial han resentido la confianza de los aliados de EE. UU. Las pol\u00edticas de Trump resultaron especialmente da\u00f1inas, dado que tanto en su primer mandato como en la actualidad pretendi\u00f3 desentenderse del rol hist\u00f3rico de EE. UU. como garante del supuesto \u00aborden basado en reglas\u00bb, un invento de esta potencia para ordenar el mundo capitalista desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Que EE. UU. se vea en la necesidad de subvertir aspectos centrales del orden trabajosamente forjado y sostenido por d\u00e9cadas es un claro indicador y acelerador del caos sist\u00e9mico.<\/p>\n<h3 class=\"spip\">Desaf\u00edo desde el Este<\/h3>\n<p>Un aspecto de continuidad a lo largo de las \u00faltimas presidencias estadounidenses fue el aumento de la agresividad con la se pararon ante China. Un punto de consenso mayoritario en los dos partidos que dominan la pol\u00edtica del pa\u00eds es la percepci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular como amenaza existencial para el dominio estadounidense. De ah\u00ed se desprende la necesidad de salirle al cruce utilizando todos los recursos en el terreno econ\u00f3mico y geopol\u00edtico y, de manera preparatoria, militar. Obama, Trump y Biden dieron prioridad a la construcci\u00f3n o reforzamiento de las alianzas de seguridad con pa\u00edses del Pac\u00edfico para rodear al gigante asi\u00e1tico. Otro aspecto notablemente compartido por Biden y Trump fue el recurso a restricciones comerciales para bloquear el acceso de China a tecnolog\u00edas estrat\u00e9gicas como los semiconductores.<\/p>\n<p>Las iniciativas desplegadas por el imperialismo estadounidense no lograron truncar el ascenso de China a pesar de la energ\u00eda puesta en ello. Esto no significa que en el gigante asi\u00e1tico no se presenten dificultades. Por el contrario, hay en el horizonte m\u00faltiples nubarrones, que se manifiestan en distintos niveles. Quiz\u00e1 la cuesti\u00f3n m\u00e1s amenazante tenga que ver con el envejecimiento poblacional, que ocurre de manera prematura, cuando todav\u00eda el pa\u00eds tiene niveles de desarrollo, medidos en t\u00e9rminos de ingreso per c\u00e1pita, modestos en comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses. En el plano econ\u00f3mico, se conjugan distintos problemas que el PCCh viene gestionando hace tiempo para tratar de evitar que estallen explosivamente. Se conjugan un mercado inmobiliario recalentado; la saturaci\u00f3n de la inversi\u00f3n en infraestructura y el exceso de capacidad industrial. Este \u00faltimo impacta globalmente ya que las empresas chinas buscan inundar todos los mercados de todos los pa\u00edses con sus mercanc\u00edas baratas, algo que viene ocurriendo de manera m\u00e1s marcada en los \u00faltimos a\u00f1os y que, con la \u00abguerra comercial\u00bb de Trump, podr\u00eda profundizarse. Tambi\u00e9n en t\u00e9rminos sociales y pol\u00edticos, el r\u00e9gimen cada vez m\u00e1s represivo liderado por Xi Jinping no alcanza para evitar que se acumulen los descontentos, que amenazan con estallar imprevistamente \u2013como ocurri\u00f3 por ejemplo a\u00f1os atr\u00e1s contra la pol\u00edtica de \u00abCOVID cero\u00bb\u2013. Pero aun arrastrando estas dificultades, el lugar de China en el mundo contin\u00faa consolid\u00e1ndose, a despecho de los intentos de EE. UU. por frenarla.<\/p>\n<p>Durante la segunda d\u00e9cada de este milenio, Pek\u00edn empez\u00f3 a abandonar los lineamientos que guiaron la pol\u00edtica exterior de China desde los a\u00f1os de Deng Xiaoping, resumida en el enunciado \u00aboculta tu fuerza, espera el momento oportuno\u00bb acu\u00f1ado por Jiang Zemin, el sucesor de Deng. China deb\u00eda enfocarse en el desarrollo econ\u00f3mico y no manifestar prematuramente pretensiones de tener peso en la arena internacional. Durante el \u00faltimo mandato de Hu Jintao, este lineamiento todav\u00eda se conserv\u00f3, pero ligeramente modificado, como \u00abseguir ocultando capacidades y esperando el momento oportuno, pero adoptar una postura m\u00e1s proactiva y hacer m\u00e1s\u00bb. Desde 2013, con la llegada de Xi Jinping a la presidencia, el giro ser\u00eda m\u00e1s pronunciado. Xi introdujo el concepto de \u00abnuevo tipo de grandes relaciones de poder\u00bb<span class=\"spip_note_ref\"><sup>6<\/sup><\/span>.<\/p>\n<p>Esta reformulaci\u00f3n fue una respuesta a la mayor hostilidad recibida de EE. UU., pero tambi\u00e9n se dio como resultado de la nueva evaluaci\u00f3n del balance de poder realizada por los l\u00edderes del PCCh en el mundo postcrisis de 2008. Desde la perspectiva de China, la crisis confirm\u00f3 las fallas del capitalismo de tipo occidental y las fortalezas del \u00absocialismo con caracter\u00edsticas chinas\u00bb, forma eufem\u00edstica bajo la cual se englobaron las reformas procapitalistas en China. El notable desempe\u00f1o econ\u00f3mico de China en t\u00e9rminos de crecimiento, que ya impresionaba antes de la Gran Recesi\u00f3n pero se volvi\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s contrastante con el panorama de estancamiento imperante entonces en los pa\u00edses ricos, fue visto como confirmaci\u00f3n de un esquema en el que se implant\u00f3 el capitalismo, pero preservando la propiedad estatal mayoritaria de firmas estrat\u00e9gicas y limitando la desregulaci\u00f3n de sectores como las finanzas. Esto dej\u00f3 en manos estatales numerosas palancas para intervenir activamente en la programaci\u00f3n econ\u00f3mica. La crisis tambi\u00e9n motiv\u00f3 cambios en la mirada de China sobre sus relaciones internacionales, porque rest\u00f3 dinamismo a la exportaci\u00f3n de manufacturas. Despu\u00e9s del desplome inicial a fines de 2008, volvieron a crecer a partir de 2010, aunque el ritmo de crecimiento de las mismas no alcanz\u00f3 los niveles previos a la crisis. La inversi\u00f3n en infraestructuras y el desarrollo inmobiliario se volvieron cada vez m\u00e1s importantes. Pero esto tampoco pod\u00eda ser suficiente para sostener un crecimiento de casi 10\u00a0% anual, por eso, tambi\u00e9n empezaron a crecer aceleradamente los capitales exportados por China a otros pa\u00edses. As\u00ed, el capital proveniente de China se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s un competidor del de EE. UU., Europa o Jap\u00f3n. La noci\u00f3n de fracaso del modelo capitalista dominante, la menor dependencia de las exportaciones y la creciente competencia por espacios de acumulaci\u00f3n en el mundo estimularon a los l\u00edderes del PCCh a proyectar m\u00e1s abiertamente una visi\u00f3n de la gobernanza global alternativa a la impulsada por EE. UU.<\/p>\n<p>El giro de la postura de China ante el mundo se completar\u00e1 con el concepto de \u00abluchar por el logro\u00bb, que expresa el deseo de \u00abun nuevo tipo de relaciones internacionales basadas en el respeto mutuo, la equidad y la justicia, y la cooperaci\u00f3n y el ganar-ganar\u00bb<span class=\"spip_note_ref\"><sup>7<\/sup><\/span>, y de \u00abcomunidad de destino de la humanidad\u00bb<span class=\"spip_note_ref\"><sup>8<\/sup><\/span>, que busca acentuar la idea de que el liderazgo de China se propone jugar un rol positivo y constructivo en los asuntos globales.<\/p>\n<p>La consideraci\u00f3n sobre los motivos por los cuales China se volvi\u00f3 m\u00e1s asertiva no puede soslayar tampoco las tensiones que inevitablemente genera en cualquier sociedad un desarrollo tan acelerado como el que atraves\u00f3 este pa\u00eds. Esto tiene efectos potencialmente desestabilizadores, que pueden ser su principal tal\u00f3n de Aquiles y que la agudizaci\u00f3n de las rivalidades internacionales puede hacer recrudecer. El partido hoy aparece s\u00f3lidamente alineado tras el liderazgo de Xi, pero cualquier dificultad severa podr\u00eda dejarlo expuesto, m\u00e1s a\u00fan despu\u00e9s de avanzar en la mayor concentraci\u00f3n de poder desde Mao tras haber impuesto una extensi\u00f3n de su per\u00edodo al frente del gobierno de la RPCh m\u00e1s all\u00e1 de los 10 a\u00f1os<span class=\"spip_note_ref\"><sup>9<\/sup><\/span>. Hay una suerte de \u00abbonapartizaci\u00f3n\u00bb del r\u00e9gimen del PCCh que busca apuntalar la estabilidad del r\u00e9gimen ante las m\u00faltiples amenazas en el horizonte. Pero que, como observa Ralf Ruckus, podr\u00eda resultar contraproducente a mediano plazo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El control m\u00e1s estricto y el r\u00e9gimen autoritario, centrado en el c\u00edrculo \u00edntimo de Xi Jinping, han vuelto al r\u00e9gimen m\u00e1s inflexible. \u00bfPodr\u00e1 a\u00fan gestionar el malestar social combinando represi\u00f3n, concesiones y cooptaci\u00f3n? Un autoritarismo severo dificulta la cooptaci\u00f3n, y la desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica y la crisis podr\u00edan reducir el margen para las concesiones econ\u00f3micas. Sin embargo, la represi\u00f3n por s\u00ed sola rara vez logra una soluci\u00f3n e incluso podr\u00eda exacerbar el malestar social<span class=\"spip_note_ref\"><sup>10<\/sup><\/span>.<\/p>\n<p>Las tensiones internas y el bonapartismo son otro factor que empuja hacia escalar la rivalidad con EE. UU. La disputa opera como v\u00e1lvula de escape y sirve al PCCh para poner freno a cualquier atisbo de cuestionamiento interno y para canalizar los descontentos estimulando el nacionalismo.<\/p>\n<p>Si bien la interdependencia profunda que al d\u00eda de hoy sigue existiendo entre los dos principales polos del sistema capitalista mundial act\u00faa como un elemento en cierta forma moderador para el choque entre EE. UU. y China, lo cierto es que operan razones de fondo que continuamente empujan la relaci\u00f3n entre ambos pa\u00edses a un terreno cada vez m\u00e1s peligroso. La posibilidad de un enfrentamiento militar, que hace algunos a\u00f1os parec\u00eda todav\u00eda muy remota, aparece cada vez m\u00e1s como un escenario que podr\u00eda tener lugar en un futuro no demasiado lejano.<\/p>\n<p>Desde Am\u00e9rica Latina, es importante debatir claramente la naturaleza del enfrentamiento planteado entre China y EE. UU. Como argumentamos en este libro, el choque es una disputa por qui\u00e9n definir\u00e1 las condiciones del orden global. La naturaleza capitalista \u2013e imperialista\u2013 del sistema mundial no est\u00e1 puesta en cuesti\u00f3n. Nuestro continente no es ajeno a esta rivalidad, sino que se ha convertido en uno de los terrenos donde se despliega. China avanz\u00f3 desde comienzos de milenio como un actor econ\u00f3mico muy importante para los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. Es el principal socio econ\u00f3mico extrarregional en materia comercial, por los commodities agr\u00edcolas y minerales que compra y por los productos manufacturados que despacha. Tambi\u00e9n adquiri\u00f3 un rol como inversor a trav\u00e9s del ingreso de sus empresas en diversas \u00e1reas de las econom\u00edas latinoamericanas. Se ha convertido en un financista destacado para obras de infraestructura, otra v\u00eda para que las empresas chinas pudieran ganar participaci\u00f3n en negocios de la regi\u00f3n. Finalmente, su rol como prestamista de los Estados es muy destacado. Esto se ha concretado con iniciativas como los swaps (canje) de monedas, que persiguen dos objetivos: dar asistencia financiera a pa\u00edses que tienen sus cuentas externas en rojo, y expandir la presencia internacional del renminbi, la moneda de China. Esta presencia de China en la regi\u00f3n es una preocupaci\u00f3n para EE. UU., que no tolera esta incursi\u00f3n en lo que considera su patio trasero. Desde el primer gobierno de Trump en adelante, el imperialismo estadounidense busc\u00f3 recuperar la iniciativa y fortalecer a los gobiernos m\u00e1s afines. Con Trump 2.0, la prioridad pasa por asegurar el fortalecimiento de los gobiernos m\u00e1s expresamente alineados con su facci\u00f3n MAGA, como es el caso de Javier Milei. En la lucha contra la opresi\u00f3n nacional por parte del imperialismo, nos parece importante advertir contra las tentaciones \u00abcampistas\u00bb que pueden llevar a posicionarse junta China porque enfrenta a EEUU<span class=\"spip_note_ref\"><sup>11<\/sup><\/span>. No nos parece prudente depositar demasiadas expectativas en el papel de China como apoyo para cualquier b\u00fasqueda de autonom\u00eda regional. La lucha contra el imperialismo no va a encontrar a China en nuestro \u00abcampo\u00bb, ni sus disputas con el imperialismo norteamericano y sus aliados deber\u00edan llevarnos a estar en el \u00abcampo\u00bb de China.<\/p>\n<h3 class=\"spip\">Militarismo y movilizaciones antiimperialistas<\/h3>\n<p>Desde que publicamos este libro han surgido dos focos de conflicto b\u00e9lico que, por la cantidad de actores involucrados y el impacto internacional, plantean un salto en calidad respecto del panorama precedente. Como planteamos al principio, nos referimos a la invasi\u00f3n de Rusia a Ucrania, y a la respuesta de Israel a los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023, que lo llevaron a buscar la pulverizaci\u00f3n de Gaza, as\u00ed como a los ataques a Yemen, El L\u00edbano e Ir\u00e1n.<\/p>\n<p>El Instituto Internacional de Investigaci\u00f3n para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en ingl\u00e9s) detecta una tendencia generalizada al incremento del gasto militar. M\u00e1s de 100 pa\u00edses de todo el mundo aumentaron su gasto militar en 2024. Pero son los pa\u00edses que m\u00e1s gastan los que lideraron este aumento. El gasto militar como proporci\u00f3n del producto bruto interior (PIB) aument\u00f3 a 2,5 % en 2024<span class=\"spip_note_ref\"><sup>12<\/sup><\/span>. Un cambio notable ha sido el aumento del gasto militar en la UE. En marzo de 2025, el parlamento alem\u00e1n (Bundestag) aprob\u00f3 un aumento sin l\u00edmites del presupuesto para la \u00abpreparaci\u00f3n para la guerra\u00bb. Ya en 2024, por primera vez desde la reunificaci\u00f3n, Alemania se convirti\u00f3 en el mayor inversor militar de Europa occidental. Con el retorno de Trump al gobierno en EE. UU., despu\u00e9s de la experiencia de ninguneo de la OTAN durante su primer mandato, se aceler\u00f3 el gasto militar en las potencias europeas para prevenir una posible deserci\u00f3n de la protecci\u00f3n militar norteamericana.<\/p>\n<p>La aceleraci\u00f3n del caos sist\u00e9mico y la militarizaci\u00f3n van de la mano, y en la actualidad esto no es la excepci\u00f3n. Ante los estertores del orden dominante, las potencias decadentes y las que aspiran a sucederlas utilizan lo m\u00e1s moderno de las fuerzas productivas para renovar su arsenal de destrucci\u00f3n militar.<\/p>\n<p>Ante estos aprestos militares de las viejas y nuevas potencias que buscan disputar por la primac\u00eda en el sistema imperialista, observamos la emergencia de la movilizaci\u00f3n antiimperialista de la juventud y de sectores de la clase trabajadora. El rechazo al genocidio que lleva adelante Israel en Gaza se expres\u00f3, ya desde 2023 pero mucho m\u00e1s en el \u00faltimo a\u00f1o, en el surgimiento de un activismo de masas que con diversa intensidad se manifiesta en Medio Oriente, Europa, y EE. UU., y tiene expresiones algo m\u00e1s incipientes en otras latitudes. Esto dio impulso a novedosas iniciativas internacionalistas para romper el aislamiento de Gaza. En algunos pa\u00edses, como Italia, intervino fuerte el movimiento obrero. La profundidad del fen\u00f3meno, que en los pa\u00edses imperialistas llev\u00f3 a choques en instituciones como las Universidades con los sectores que defienden el sost\u00e9n imperialista al sionismo, invita a comparaciones con los movimientos antiguerra de la d\u00e9cada de 1960.<\/p>\n<p>Estos procesos de cuestionamiento al imperialismo se dan en un contexto de mayor lucha de clases en todo el mundo, que desmiente la noci\u00f3n de que todo va hacia la derecha. Tenemos en ello un importante punto de apoyo para profundizar el desarrollo de una fuerza internacionalista revolucionaria, que dispute la configuraci\u00f3n que puede surgir de este caos sist\u00e9mico mundial. Para convertir el desorden mundial en una oportunidad para que la clase trabajadora pueda disputar el poder a los capitalistas y forjar un orden sin explotadores ni explotados en todo el mundo.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><br \/>\n<sup>1<\/sup>\u00a0Immanuel Wallerstein, \u00abCrisis estructural en el sistema-mundo. D\u00f3nde estamos y a d\u00f3nde nos dirigimos\u00bb, <i>Monthly Review. Selecciones en castellano<\/i> N.\u00b0 12, noviembre 2011.<\/p>\n<\/div>\n<p><sup>2<\/sup>\u00a0\u00cddem.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup>\u00a0Entre quienes m\u00e1s enf\u00e1ticamente defendieron esta postura tenemos a los ya citados Leo Panitch y Sam Gindin, autores de <i>La construcci\u00f3n del capitalismo global<\/i>. Este libro incorpora di\u00e1logos con los autores donde debatimos estos temas.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup>\u00a0Esteban Mercatante, \u00abPostales de un mundo convulsionado por la crisis\u00bb, semanario <i>Ideas de Izquierda<\/i>, 03\/06\/2018, consultado el 02\/10\/2025 en <a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario. com\/Postales-de-un-mundo-convulsionado-por-la-crisis\">https:\/\/www.laizquierdadiario. com\/Postales-de-un-mundo-convulsionado-por-la-crisis<\/a>.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup>\u00a0Estas llegan a un nivel que para algunos estudiosos puede calificarse como de preguerra civil. Ver \u00abLeandro Morgenfeld: \u2018En el declive de Estados Unidos se percibe una pre-guerra civil\u2019\u00bb, <i>La Izquierda Diario<\/i>, 27\/09\/2025, consultado el 02\/10\/2025 en <a href=\"https:\/\/www. laizquierdadiario.com\/Leandro-Morgenfeld-En-el-declive-de-Estados-Unidos-se-percibe-una- pre-guerra-civil\">https:\/\/www. laizquierdadiario.com\/Leandro-Morgenfeld-En-el-declive-de-Estados-Unidos-se-percibeuna- pre-guerra-civil<\/a>.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup>\u00a0Qi Hao, \u00abChina Debates the \u2018New Type of Great Power Relations\u2019\u00bb, <i>The Chinese Journal of International Politics<\/i>, vol. 8, N.\u00b0 4, invierno 2015.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup>\u00a0Yan Xuetong. \u00abFrom Keeping a Low Profile to Striving for Achievement\u00bb, <i>The Chinese Journal of International Politics<\/i> vol. 7, N.\u00b0 2, verano 2014.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup>\u00a0Xi Jinping. (2017). Informe presentado ante el XIX Congreso Nacional del PCCh. Xinhua, 3 de noviembre.<\/p>\n<p><sup>9<\/sup>\u00a0Esteban Mercatante, \u00abLa China de Xi Jinping: triunfalismo y nubarrones de tormenta\u00bb, semanario <i>Ideas de Izquierda<\/i>, 14\/11\/2021, consultado el 02\/10\/2025 en https:\/\/www. laizquierdadiario.com\/La-China-de-Xi-Jinping-triunfalismo-y-nubarrones-de-tormenta.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup>\u00a0Ralf Ruckus, <i>The Communist Road to Capitalism. How Social Unrest and Containment Have Pushed China\u2019s (R)evolution since 1949<\/i>, Oakland, PM Press, 2021, p. 153.<\/p>\n<p><sup>11<\/sup>\u00a0Al respecto ver Esteban Mercatante, \u00abAm\u00e9rica Latina en la disputa entre China y EE. UU.\u00bb, semanario <i>Ideas de Izquierda<\/i>, 22\/06\/2025, consultado el 02\/10\/2025 en <a class=\"spip_url spip_out auto\" href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/America-Latina-en-la-disputa-entre-China-y-EE-UU\" rel=\"nofollow external\">www.laizquierdadiario.com\/America-Latina-en-la-disputa-entre-China-y-EE-UU<\/a>.<\/p>\n<p><sup>12<\/sup>\u00a0Xiao Liang, Nan Tian, Diego Lopes da Silva, Lorenzo Scarazzato, Zubaida A. Karim y Jade Guiberteau Ricard, \u00abTendencias en el gasto militar\u00bb, <i>SIPRI<\/i>, abril 2025, consultado el 02\/10\/2025 en <a class=\"spip_url spip_out auto\" href=\"https:\/\/www.sipri.org\/publications\/2025\/sipri-fact-sheets\/trendsworld-\" rel=\"nofollow external\">https:\/\/www.sipri.org\/publications\/2025\/sipri-fact-sheets\/trendsworld-<\/a> military-expenditure-2024.<\/p>\n<p>Fuente: <em>La Izquierda Diario<\/em>, 23 de noviembre de 2025 (<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-relevancia-de-la-teoria-del-imperialismo-para-navegar-el-caos-sistemico-global\">https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/La-relevancia-de-la-teoria-del-imperialismo-para-navegar-el-caos-sistemico-global<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentamos el pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n ampliada del libro El imperialismo en tiempos de desorden mundial, de Esteban Mercatante,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12880,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1555],"tags":[],"class_list":["post-18854","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18854","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18854"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18854\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18858,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18854\/revisions\/18858"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12880"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}