{"id":18863,"date":"2025-12-05T05:00:25","date_gmt":"2025-12-05T04:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18863"},"modified":"2025-12-04T20:55:30","modified_gmt":"2025-12-04T19:55:30","slug":"donde-el-autor-habla-de-geronimo-y-de-hipotesis-la-inolvidable-coleccion-de-grijalbo-codirigida-por-el-y-por-francisco-fernandez-buey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18863","title":{"rendered":"Donde el autor habla de Ger\u00f3nimo y de \u00abHip\u00f3tesis\u00bb, la inolvidable colecci\u00f3n de Grijalbo codirigida por \u00e9l y por Francisco Fern\u00e1ndez Buey"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de textos de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento).\u00a0En esta ocasi\u00f3n, escritos suyos sobre la colecci\u00f3n Hip\u00f3tesis y <\/em>Ger\u00f3nimo <em>(Incluimos tambi\u00e9n un texto de Francisco Fern\u00e1ndez Buey).<\/em><\/p>\n<p><em>Los escritos ya publicados, los futuros y las cuatro entradas de presentaci\u00f3n pueden encontrarse pulsando la etiqueta \u00abCentenario Sacrist\u00e1n\u00bb \u2013<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan\">https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan<\/a>\u2013\u00a0que se encuentra adem\u00e1s debajo de cada t\u00edtulo de nuestras entradas.<\/em><\/p>\n<h3><em>Algunas informaciones<\/em><\/h3>\n<p><em><b>Publicaciones<\/b><\/em><\/p>\n<p><strong>Nuestra Bandera<\/strong><em>, n.\u00ba 268, 3er trimestre de 2025. Especial Sacrist\u00e1n en el centenario de su nacimiento (Presentaci\u00f3n en la fiesta del PCE: 27 de septiembre, 12:30, espacio Patricia Laita: Marga Sanz, Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, Eddy S\u00e1nchez, Montserrat Galcer\u00e1n y Francisco Sierra).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n,<\/em><i> <\/i><b>Seis conferencias<\/b><b><\/b><em><b>,<\/b><\/em><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025 (reimpresi\u00f3n; pr\u00f3logo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey; ep\u00edlogo de Manolo Monereo).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>Socialismo y filosof\u00eda<\/b><em><i><b>,<\/b><\/i><\/em><em> Madrid: Los libros de la Catarata, 2025 (edici\u00f3n de Gonzalo Gallardo Blanco).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>M.A.R.X. (M\u00e1ximas, aforismos, reflexiones, con algunas variables libres)<\/b><i><em>,<\/em><\/i><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025 (pr\u00f3logo de Jorge Riechmann; ep\u00edlogo de Enric Tello; edici\u00f3n y presentaci\u00f3n de SLA).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n, <\/em><b>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las ciencias sociales III<\/b><em>, Montesinos: Barcelona, 2025 (edici\u00f3n de Jos\u00e9 Sarri\u00f3n y SLA).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>Pacifismo ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/b><b><em>,<\/em><\/b><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025. Edici\u00f3n de Juan-Ram\u00f3n Capella.<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist<\/em><em>\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica I. Textos marxistas seleccionados<\/b><em> (Irrecuperable, 2025). Edici\u00f3n y pr\u00f3logo de Miguel Manzanera Salavert, ep\u00edlogo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey). <\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><strong>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica II. Los documentos del partido<\/strong><em> (Irrecuperable, 2025). Edici\u00f3n, notas y pr\u00f3logo de Miguel Manzanera Salavert.<\/em><\/p>\n<p><em>Ariel Petruccelli:<\/em><b> <\/b><b>Ecomunismo<\/b>. <strong>Defender la vida: destruir el sistema<\/strong><i><em>, <\/em><\/i><em>Buenos Aires: Ediciones IPS, 2025 (por ahora no se distribuye en Espa\u00f1a).<\/em><em> \u00ab&#8230;<\/em><em>Recoger\u00e9 unas cuantas botellas lanzadas al mar por dos de los pensadores m\u00e1s formidables que yo haya podido leer, y que significativamente se cuentan entre los menos frecuentados: Manuel Sacrist\u00e1n y Bernard Charbonneau.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><b><em>Pr\u00f3ximas actividades<\/em><\/b><\/p>\n<p><em><strong>1.\u00a0 <\/strong>Palau de la Virreina, Barcelona. REVOLUCIONES SACRIST\u00c1N. Las vigencias de Manuel Sacrist\u00e1n en su centenario (1925-2025), 19 horas, auditorio Lab. <strong>Martes 9 de diciembre<\/strong>. De Manuel Sacrist\u00e1n a Zohran Mamdani: socialismo democr\u00e1tico. Jo\u00e3o Fran\u00e7a (conexi\u00f3n en l\u00ednea) y Jordi Mir Garcia <strong>Mi\u00e9rcoles 10 de diciembre<\/strong>. Hacer pol\u00edtica de otra manera y el pacifismo revolucionario. Joana Bregolat, V\u00edctor R\u00edos y Montse Santolino. <strong>Jueves 11 de diciembre<\/strong>. La transici\u00f3n ecosocial que es urgente. Enric Tello y Eva Vilaseca<\/em>.<\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a><strong> INDICE <\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"#1\">1. Presentaci\u00f3n<\/a><\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"#2\">2. Notas<\/a><\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"#3\">3. <\/a><a href=\"#3\">Presentaci\u00f3n de <i>Ger\u00f3nimo. Historia de su vida<\/i><\/a><\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"#4\">4. Razones de su inter\u00e9s<\/a><\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"#5\">5. Anotaciones<\/a><\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"#6\">6. Una carta a Juan Grijalbo<\/a><\/strong><br \/>\n<a href=\"#100\"><strong>7. Un art\u00edculo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey<\/strong><\/a><\/p>\n<p><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>E<span style=\"font-size: 10pt;\">n octubre de 1972, Sacrist\u00e1n propuso a Ediciones Grijalbo una colecci\u00f3n de 200 vol\u00famenes con el nombre \u00abNaturaleza y sociedad 200 (NYS 200)\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Su escrito de presentaci\u00f3n est\u00e1 dividido en cuatro apartados: 1. Caracteres generales de la colecci\u00f3n. 2. Estructura general de NYS 200. 3. Precisiones varias. 4. Condiciones de trabajo y econ\u00f3micas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el primer apartado, Sacrist\u00e1n se\u00f1ala que se trataba de una colecci\u00f3n \u00abde divulgaci\u00f3n alta, para un p\u00fablico representable por el estudiante del \u00faltimo curso de Bachillerato [NE: el 6\u00ba, eran otros tiempos] y cursos comunes (primeros cursos) de Facultades o Escuelas especiales\u00bb. En cierto sentido, la colecci\u00f3n pod\u00eda ocupar \u00aben las inversiones de la editorial el lugar que ocup\u00f3 la Colecci\u00f3n 70 [NE: una antigua y muy influyente colecci\u00f3n de la editorial]\u00bb. Se diferenciaba de esta \u00faltima por no limitarse a las ciencias sociales, \u00abpor intentar aparecer en Espa\u00f1a lo m\u00e1s integralmente posible y por importantes caracter\u00edsticas tipogr\u00e1ficas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La colecci\u00f3n deseaba vincularse lo m\u00e1s posible al mundo espa\u00f1ol y latinoamericano. \u00abPero, por experiencia, no se pretende obtener esa vinculaci\u00f3n a trav\u00e9s, principalmente, de la nacionalidad de los autores (aunque este factor ser\u00e1 tenido muy en cuenta), sino, sobre todo, a trav\u00e9s de los temas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Los textos ser\u00edan de una extensi\u00f3n comprendida entre \u00abun m\u00ednimo de 150 holandesas de 2.100 matrices y un m\u00e1ximo de 250. El formato se decidir\u00e1 en dependencia de las fabricaciones de papel que puedan abaratar al m\u00e1ximo la edici\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La colecci\u00f3n estaba pensada de tal modo que, si resultaba apreciablemente rentable, se convirtiera \u00aben enciclopedia en vol\u00famenes, a la manera de la que emprendi\u00f3 Rowohlt en Alemania, pero con plan fijo y con menos exigencias para el lector (la falta de plan fijo y las muy variables exigencias puestas al lector fueron en opini\u00f3n del firmante las dos causas principales del relativo fracaso de Rowohlt)\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Cada volumen contendr\u00eda \u00abuna ficha t\u00e9cnico-publicitaria (t\u00e9cnica por un lado, susceptible de ser incluida en un fichero bibliogr\u00e1fico de tama\u00f1o standard \u2013el de las fichas de la Biblioteca de Catalunya [NE: biblioteca muy visitada por el autor y su esposa-compa\u00f1era Giulia Adinolfi]\u2013, publicitario por el dorso)\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La colecci\u00f3n aprovechar\u00eda al m\u00e1ximo textos ya publicados o pose\u00eddos por la editorial, principalmente, las obras <i>SIGMA <\/i>[por \u00e9l prologadas y parcialmente traducidas]<i>, Historia general del trabajo, Historia de la m\u00fasica, Memorial de los siglos<\/i>. Dyna \u00abno se puede aprovechar porque se dirige al mismo p\u00fablico.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">NYS 200 ten\u00eda que utilizar al m\u00e1ximo \u00abla diversidad y la coherencia de su planteamiento ideol\u00f3gico\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el apartado estructura, se hablaba de <i>20 vol\u00famenes de Ciencias formales<\/i> (l\u00f3gica formal, matem\u00e1tica, teor\u00eda general de sistemas, semi\u00f3tica general y ling\u00fc\u00edstica; solo uno de l\u00f3gica formal frente a 10 de matem\u00e1ticas), <i>60 de Ciencias de la naturaleza<\/i> (f\u00edsica-qu\u00edmica, astronom\u00eda (con astron\u00e1utica), geolog\u00eda y geograf\u00eda f\u00edsica), 35 de biolog\u00eda (general, bot\u00e1nica, zoolog\u00eda, antropolog\u00eda f\u00edsica, ecolog\u00eda general, etolog\u00eda general)), <i>10 de sociof\u00edsica<\/i> (ecolog\u00eda humana, geograf\u00eda humana), <i>80 de ciencias de la sociedad<\/i> (30 de econom\u00eda (an\u00e1lisis econ\u00f3mico formal), historia econ\u00f3mica, historia de las ideas econ\u00f3micas, econom\u00eda pol\u00edtica, sociolog\u00eda (general, etnolog\u00eda y antropolog\u00eda cultural, etolog\u00eda humana)), <i>30 de Cr\u00edtica e interpretaci\u00f3n<\/i> (<i>10 de filosof\u00eda<\/i> (vocabularios, filosof\u00eda del conocimiento y de la ciencia), <i>20 de historia<\/i> (tablas cronol\u00f3gicas, teor\u00eda de la historia, esquema de historia universal, historia de Espa\u00f1a y Latinoam\u00e9rica, historias de las artes, historia de las religiones).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el apartado \u00abprecisiones varias\u00bb, Sacrist\u00e1n comentaba que el concepto de sociof\u00edsica era propio del director de la colecci\u00f3n, no se hab\u00eda utilizado nunca. \u00abSignifica los temas en que la intervenci\u00f3n de la sociedad (principalmente de la sociedad industrial capitalista) interfiere con la naturaleza (urbanismo, contaminaci\u00f3n, etc)\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el \u00faltimo apartado dedicado a las condiciones de trabajo y econ\u00f3micas, Sacrist\u00e1n observaba que aunque el trabajo de producci\u00f3n correspond\u00eda a los servicios de la editorial, compet\u00eda al director de la colecci\u00f3n: a) la elecci\u00f3n del formato, de acuerdo con el editor, \u00aben funci\u00f3n de las partidas de papel m\u00e1s convenientes de las existentes en el mercado, o de las fabricaciones que pueda resultar rentable encargar\u00bb. b) La confecci\u00f3n de la maqueta general de la colecci\u00f3n y de la maqueta de cada volumen en particular. c) La o las correcciones que fueran necesarias sobre compaginadas. El servicio de producci\u00f3n de la editorial \u00abno podr\u00e1 dar orden de tirada a la imprenta sin un visto bueno escrito del director de la colecci\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El precio del proyecto, si se aceptaba y realizaba, era de 120.000 pesetas \u00abequivalentes a 600 ptas. por volumen, o sea, a 0,20 ptas. por ejemplar de una supuesta tirada m\u00ednima de 3.000 ejemplares\u00bb. El pago se efectuar\u00eda, una vez aceptado el proyecto, \u00abal quedar editada o ultimada para la tirada la mitad de la colecci\u00f3n, 100 vol\u00famenes\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Adem\u00e1s del precio del proyecto, el editor deb\u00eda abonar al director un \u00abprecio de producci\u00f3n de cada volumen\u00bb. Ese precio cubr\u00eda las siguientes actividades: \u00abselecci\u00f3n del volumen; obtenci\u00f3n del texto castellano o de la traducci\u00f3n, incluida la b\u00fasqueda de traductores; maqueta y portada del volumen; correcci\u00f3n o correcciones definitivas en compaginadas; ficha t\u00e9cnico-publicitaria del volumen\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Complementariamente, con fecha \u00aboctubre de 1972\u00bb, Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 una breve \u00abNota adjunta a los proyectos de colecciones NYS200, Hip\u00f3tesis y Cuadernos de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica (CIC)\u00bb: \u00abLos proyectos presentados en octubre de 1972 por m\u00ed no tienen valor econ\u00f3mico si no se aceptan por la editorial o si, aceptados por \u00e9sta, no se puede emprender su realizaci\u00f3n por causas ajenas a la voluntad de los interesados.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Pocas semanas despu\u00e9s, el 23 de noviembre de 1972, Sacrist\u00e1n escrib\u00eda al Sr. Grijalbo sobre la colecci\u00f3n \u00abNaturaleza y Sociedad 200\u00bb. En estos t\u00e9rminos: \u00abPor mi actual situaci\u00f3n de trabajo, tengo que suspender mi actividad al servicio de ese proyecto de colecci\u00f3n. Habr\u00eda que decidir si se suspende tambi\u00e9n el proyecto o si se busca alguien que pueda dirigir su realizaci\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El proyecto se suspendi\u00f3 finalmente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fueron dos m\u00e1s las iniciativas editoriales de Sacrist\u00e1n, con una observaci\u00f3n fechada el 12 de julio de 1972 sobre otra colecci\u00f3n, \u00abTeor\u00eda y realidad\u00bb:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00abConfirmo la comunicaci\u00f3n verbal probablemente ya hecha por D. Jacobo Mu\u00f1oz, en el sentido de que s\u00f3lo el nombre de \u00e9ste, y no el m\u00edo tambi\u00e9n, ha de aparecer como director de la colecci\u00f3n \u201cTeor\u00eda y realidad\u201d, ya que s\u00f3lo \u00e9l ha trabajado <i>sistem\u00e1ticamente<\/i> hasta ahora en la selecci\u00f3n y la planificaci\u00f3n de la serie.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La tercera colecci\u00f3n, luego nos referiremos a la segunda, se proyectaba sin limitaci\u00f3n previa de vol\u00famenes. Eran los \u00abCuadernos de Iniciaci\u00f3n Cient\u00edfica\u00bb (CIC), una colecci\u00f3n de divulgaci\u00f3n elemental \u00abcompuesta por cuadernos grapados sin alzar de un m\u00e1ximo de 50 p\u00e1ginas impresas\u00bb. Los textos previstos ser\u00edan an\u00f3nimos \u00abresultado de un reducido equipo de redactores\u00bb. Las notas y observaciones ir\u00edan firmadas con las siglas \u00abCIC\u00bb. La impresi\u00f3n deb\u00eda ser \u00aben columnas de pocos c\u00edceros, para facilitar la lectura en medios de transporte, doblado el cuaderno. Papel alisado barato\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En las condiciones econ\u00f3micas de la propuesta, el que fuera traductor de Plat\u00f3n y Marx apuntaba: \u00abb) El proyecto de la colecci\u00f3n y el trabajo de direcci\u00f3n de la misma son <i>no remunerados<\/i>. c) Los redactores de cuadernos cobran la holandesa de texto de 2.100 matrices <i>a la mitad<\/i>, aproximadamente, del precio corriente hoy pagado a los redactores externos de las editoriales&#8230; 300 pesetas. d) Esta regulaci\u00f3n econ\u00f3mica tiende a obtener cuadernos a un precio muy bajo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Las siglas de la colecci\u00f3n ofrec\u00edan una doble lectura complementaria no contradictoria: Cuadernos de Iniciaci\u00f3n Cient\u00edfica (y Comunista).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fue la segunda colecci\u00f3n \u2013\u00abHip\u00f3tesis\u00bb fue el nombre elegido\u2013 la \u00fanica que finalmente sali\u00f3 a la luz. Estaba codirigida por Sacrist\u00e1n y por un joven fil\u00f3sofo marxista, muy activo (y perseguido y represaliado) desde hac\u00eda a\u00f1os en el movimiento universitario antifranquista, amigo y compa\u00f1ero suyo, Francisco Fern\u00e1ndez Buey, quien, al igual que el que fuera entonces militante de base del PSUC, ha escrito \u2013tambi\u00e9n con su praxis\u2013 p\u00e1ginas luminosas y deslumbrantes en el libro blanco del comunismo democr\u00e1tico del siglo XX. Se trataba de una colecci\u00f3n de ensayos \u00abno exclusivamente de materia sociol\u00f3gica, pero s\u00ed predominantemente\u00bb. Los textos eran ensay\u00edsticos, es decir, \u00abni divulgadores ni did\u00e1cticos\u00bb, e intentar\u00edan conseguir la mayor actualidad de los temas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El ex director de <i>Nous Horiztons<\/i> daba cuenta del tipo de libro que ten\u00eda en mente con una ilustraci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Ejemplificaci\u00f3n: el primer volumen de la colecci\u00f3n [NE: no lo fue finalmente] ser\u00eda una antolog\u00eda sobre el concepto de Hip\u00f3tesis desde los griegos hasta hoy, preparada por el director de la colecci\u00f3n, pero presentada as\u00ed:<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Arist\u00f3teles &#8230; Zubiri<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 10pt;\">EL CONCEPTO DE HIP\u00d3TESIS<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 10pt;\">(ANTOLOG\u00cdA HIST\u00d3RICA)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Suger\u00eda Sacrist\u00e1n que este primer volumen no deb\u00eda aparecer s\u00f3lo. De los textos que Grijalbo ya pose\u00eda dos se prestaban para ser editados inmediatamente en la colecci\u00f3n proyectada: \u00abel ensayo de Agnes Heller<i> Hip\u00f3tesis para una teor\u00eda marxista de los valores<\/i> y el de Gy\u00f6rgy M\u00e1rkus, <i>Marxismo y \u00abantropolog\u00eda\u00bb. <\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fueron finalmente 17 los libros publicados en la colecci\u00f3n a lo largo de 1974 y 1975. Entre ellos: Agn\u00e8s Heller, <i>Hip\u00f3tesis para una teor\u00eda marxista de los valores<\/i>; Paul Mattick, <i>Cr\u00edtica de Marcuse<\/i>; Gy\u00f6rgy Markus, <i>Marxismo y \u00abantropolog\u00eda<\/i>; C. G. Hempel y otros, <i>Matem\u00e1tica, verdad, realidad<\/i>; Ch. Fourier, <i>El extrav\u00edo de la raz\u00f3n<\/i>; L. Geymonat y otros, <i>Ciencia y materialismo<\/i>; F. Bourriot, <i>El trabajo en el mundo hel\u00e9nico<\/i>; Valentino Gerratana [NE: que se carte\u00f3 con los editores], <i>Investigaciones sobre la historia del marxismo<\/i>; S. M. Barret, <i>Ger\u00f3nimo, historia de su vida<\/i>; V. Pfaff y M. Wikhill, <i>El modelo sueco de explotaci\u00f3n<\/i>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En la contraportada figuraban siempre tres textos sobre el concepto de hip\u00f3tesis (seguramente de la antolog\u00eda que el coeditor hab\u00eda preparado). Unos ejemplos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">1. \u00abYo no fantaseo hip\u00f3tesis\u00bb. Newton.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">2. \u00abLa peor hip\u00f3tesis es mejor que la falta de hip\u00f3tesis\u00bb. Engels.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">3. \u00abCurios\u00edsima exigencia \u00e9sta, presentada sin duda alguna vez, pero incumplida siempre incluso por los que la esgrimen: que hay que exponer las experiencias sin conexi\u00f3n teor\u00e9tica alguna, dejando que el lector, el disc\u00edpulo, se formen a su arbitrio la convicci\u00f3n que les plazca. Pero el mudo mirar una cosa no puede hacernos adelantar. Todo mirar se convierte, naturalmente, en un considerar; todo considerar, en un meditar; todo meditar, en un entrelazar; y as\u00ed puede decirse que ya en la simple mirada atenta que lanzamos al mundo estamos teorizando\u00bb. Goethe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">4. \u00abLa cuesti\u00f3n de si puede llegarle verdad real al pensamiento humano no es una cuesti\u00f3n de teor\u00eda, sino una cuesti\u00f3n pr\u00e1ctica. En la pr\u00e1ctica es donde el hombre tiene que probar la verdad, esto es, la realidad y la fuerza, la terrenalidad de su pensamiento\u2026 Solo se hacen hip\u00f3tesis en vista de alg\u00fan fin determinado\u00bb. K. Marx<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">5. \u00abSi no se trata de que la imaginaci\u00f3n desvar\u00ede, sino de que componga bajo la vigilancia de la raz\u00f3n, tiene que hacer algo plenamente seguro\u2026: la posibilidad del objeto mismo. Entonces es l\u00edcito, por lo que hace a la realidad del objeto, atenerse a la mera opini\u00f3n, la cual, para no ser arbitraria, ha de vincularse, como fundamento explicativo, con lo realmente dado y, por lo tanto, cierto; entonces se llama hip\u00f3tesis.\u00bb I. Kant.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">6. \u00abY, por de pronto, encontr\u00e9 a Cicer\u00f3n que Nicetas pens\u00f3 que la Tierra se mueve. Luego hall\u00e9 tambi\u00e9n en Plutarco que algunos otros fueron de esa misma opini\u00f3n. Y aunque la opini\u00f3n parec\u00eda absurda, estim\u00e9 que tambi\u00e9n a m\u00ed me era l\u00edcito examinar si no ser\u00eda posible descubrir demostraciones m\u00e1s firmes de las revoluciones de los orbes celestes sobre la base de suponer alg\u00fan movimiento de la Tierra.\u00bb Cop\u00e9rnico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Entre los traductores de los vol\u00famenes: Alejandro P\u00e9rez, Francisco Fern\u00e1ndez Buey, Joaqu\u00edn Romero Maura, Mariano Lisa, Miquel Muntaner, Gustau Mu\u00f1oz y el propio Sacrist\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>2. Notas<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Para <i>El extrav\u00edo de la raz\u00f3n<\/i>, con traducci\u00f3n y presentaci\u00f3n (excelente en nuestra opini\u00f3n) de Francisco Fern\u00e1ndez Buey, Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 una breve nota sobre Charles Fourier:<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\">Fran\u00e7ois-Marie-Charles Fourier, 1772-1835, hijo de comerciantes y comerciante \u00e9l mismo, arruinado por el levantamiento radical de 1793 en Lyon. Obras principales: <i>Th\u00e9orie des quatre mouvements<\/i><i><b>,<\/b><\/i>1808;<i> Trait\u00e9 d&#8217;association<\/i><b> <\/b><i>domestique agricole<\/i>,<i> <\/i>1822, no publicado hasta 1841, modificado y con el t\u00edtulo de<i> Th\u00e9orie de I&#8217;unit\u00e9 universelle<\/i>.<i> <\/i>La primera edici\u00f3n de sus <i>Oeuvres Compl\u00e8tes <\/i>es de 1840-1846.<\/p>\n<p>Por su conservaci\u00f3n de la propiedad privada, de la sociedad de clases y de la participaci\u00f3n del capital y el \u00abtalento\u00bb, adem\u00e1s del trabajo, en la distribuci\u00f3n del excedente econ\u00f3mico, el sistema de Fourier es en cierto sentido la extrema derecha del socialismo ut\u00f3pico. Y por su minuciosidad \u2013pedante o ir\u00f3nica en su caso, torpemente intelectualista en sus disc\u00edpulos\u2013 en la previsi\u00f3n hasta de los caracteres ps\u00edquicos que han de darse en la poblaci\u00f3n, tambi\u00e9n exactamente cifrada, de cada una de las \u00abfalanges\u00bb que ocupen sus \u00abfalansterios\u00bb, el fourierismo es el caso m\u00e1s claro de utopismo en el sentido despectivo de Gramsci, o sea, en el sentido de construcci\u00f3n intelectualista e ignorante que, en vez de poner en primer plano el principio b\u00e1sico de una nueva sociedad, se dedica a dibujar puerilmente sus imprevisibles detalles.<\/p>\n<p>Lo caracter\u00edstico de Fourier es que, con todo eso, sea al mismo tiempo el m\u00e1s radicalmente cr\u00edtico de los maestros ut\u00f3picos. Engels le ha dedicado casi durante toda su vida una atenci\u00f3n preferente: incluso lleg\u00f3 a traducir y comentar los fragmentos in\u00e9ditos de Fourier que fueron apareciendo despu\u00e9s de la edici\u00f3n de las obras completas. Tanto \u00e9l como Marx se han inspirado en pasos de Fourier y le han citado con afici\u00f3n \u2013no s\u00f3lo con respeto, como a los dem\u00e1s ut\u00f3picos\u2013 desde <i>La Ideolog\u00eda Alemana <\/i>hasta los escritos de vejez. Ya en <i>La Sagrada Familia <\/i>destacan a Babeuf y Fourier, y afirman la continuidad entre el comunismo ut\u00f3pico de ambos y el suyo propio. En <i>La Ideolog\u00eda Alemana<\/i><i><b> <\/b><\/i>atribuyen \u00abverdadero esp\u00edritu po\u00e9tico\u00bb a la exposici\u00f3n de Fourier, mientras que hablan peyorativamente de las de otros ut\u00f3picos. Y en el <i>Manifiesto Comunista,<\/i> tras criticar todos los sistemas ut\u00f3picos y mostrar la facilidad con que pueden dar \u2013y de hecho han dado, en manos de los escol\u00e1sticos sucesores de los maestros\u2013 en esquemas reaccionarios, Marx y Engels a\u00f1aden: \u00abPero los escritos de los socialistas y comunistas [ut\u00f3picos] constan tambi\u00e9n de elementos de cr\u00edtica. Atacan todos los fundamentos de la sociedad existente. Por lo tanto, han suministrado un material precioso para iluminar a los obreros. Sus proposiciones positivas sobre la sociedad futura \u2013por ejemplo, la abolici\u00f3n de la oposici\u00f3n entre la ciudad y el campo, de la familia, de la ganancia privada, del trabajo asalariado, el anuncio de la armon\u00eda social, la transformaci\u00f3n del estado en una simple administraci\u00f3n de la producci\u00f3n, todas esas proposiciones expresan simplemente la desaparici\u00f3n del antagonismo de las clases [\u2026].\u00bb<\/p>\n<p class=\"sdfootnote\">Las proposiciones primera, segunda, cuarta, quinta y sexta proceden inequ\u00edvocamente de Fourier. La tercera es m\u00e1s caracter\u00edstica de la tradici\u00f3n propiamente comunista, de Cabet y Weitling.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sobre G. M\u00e1rkus escribi\u00f3 Sacrist\u00e1n la siguiente nota:<\/span><\/p>\n<p>Gy\u00f6rgy M\u00e1rkus (nacido en 1934 en Budapest [NE: fallecido el 5 de octubre de 2016]) estudi\u00f3 y se gradu\u00f3 en la Universidad Lomonosov de Mosc\u00fa. Luego ense\u00f1\u00f3 en la Facultad de Filolog\u00eda de la Universidad Cient\u00edfica de Budapest. Actualmente [1974] trabaja en el Instituto de Filosof\u00eda de la Academia H\u00fangara de las Ciencias, en calidad de investigador. Se doctor\u00f3 en 1965 con una tesis sobre el <i>Tractatus Logico-Philosophicus<\/i> de Wittgenstein. La relaci\u00f3n de M\u00e1rkus con Luk\u00e1cs no ha sido s\u00f3lo te\u00f3rica y cient\u00edfica, sino tambi\u00e9n personal e \u00edntima. Luego de haberse ocupado durante a\u00f1os de problemas de teor\u00eda del conocimiento, M\u00e1rkus cultiva ahora preferentemente temas metodol\u00f3gicos b\u00e1sicos de la econom\u00eda de Marx y cuestiones de filosof\u00eda de la historia.<\/p>\n<p>M\u00e1rkus est\u00e1 encargado por la Academia H\u00fangara de preparar uno de los principales p\u00f3stumos de Luk\u00e1cs: la \u00abEst\u00e9tica de Heidelberg\u00bb (1912-1918).<\/p>\n<p><i>Marxismo y \u00abantropolog\u00eda\u00a0<\/i>es el primer trabajo de Gy\u00f6rgy M\u00e1rkus que se publica en castellano. Antes y despu\u00e9s de esta obra, M\u00e1rkus ha publicado otros trabajos de su \u00e9poca de especial dedicaci\u00f3n a cuestiones epistemol\u00f3gicas: <i>Sobre las concepciones epistemol\u00f3gicas del joven Marx <\/i>(traducciones alemana e italiana); <i>Lenguaje, l\u00f3gica y realidad<\/i>; <i>La percepci\u00f3n y el problema psicof\u00edsico<\/i><i>.<\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sus anotaciones de traductor al libro publicado:<\/span><\/p>\n<p><b>1. Wesen. <\/b>El t\u00e9rmino \u2018Wesen\u2019 a diferencia de los t\u00e9rminos rom\u00e1nticos \u2018esencia\u2019, \u2018essence\u2019, etc., no es de origen culto ni est\u00e1 verdaderamente tecnificado en alem\u00e1n. \u2018Wesen\u2019 se usa en la lengua com\u00fan para significar \u00abcosa\u00bb, \u00abente\u00bb, \u00abinstituci\u00f3n\u00bb, \u00abconjunto de instituciones\u00bb, \u00abconjunto de funciones\u00bb, etc. Pero es tambi\u00e9n utilizado en el alem\u00e1n culto para traducir el latino \u2018essentia\u2019. De aqu\u00ed una ambig\u00fcedad cuya resoluci\u00f3n en cada caso es tarea de la traducci\u00f3n. El autor h\u00fangaro [Gy\u00f6rgy Markus] tropieza con la dificultad al estudiar los textos de Marx importantes para su tema, los cuales, salvo la <i>Miseria de la filosof\u00eda<\/i>, son todos originariamente alemanes.<\/p>\n<p><b>2. Objetual. <\/b>\u2018Objetual\u2019 sirve aqu\u00ed para significar la coseidad, la materialidad de las cosas que son objetos. \u2018Objetivo\u2019 designar\u00e1 una propiedad de ciertos contenidos de consciencia (ejemplo: los conocimientos propiamente dichos).<\/p>\n<p><b>3. \u00abCuando existe una relaci\u00f3n, esa relaci\u00f3n existe para m\u00ed; el animal no se relaciona con nada, no tiene relaciones.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Marx utiliza aqu\u00ed una posibilidad expresiva ofrecida por la etimolog\u00eda com\u00fan de \u00abVerh\u00e4ltnis\u00bb (traducible por \u00abrelaci\u00f3n\u00bb y en otros contextos \u2013matem\u00e1ticos\u2013 por \u00abraz\u00f3n\u00bb y \u00abproporci\u00f3n\u00bb) y \u00abVerhalten\u00bb (traducible por \u00abcomportamiento\u00bb, \u00abconducta\u00bb). Una versi\u00f3n b\u00e1rbara de su texto que recogiera todos sus matices podr\u00eda ser \u00e9sta: \u00abCuando existe un portarse-respecto-de, ese portarse-respecto-de existe para m\u00ed; el animal no se-porta-respecto-de nada, no se comporta. Para el animal, su portar-se-respecto-de no existe en cuanto relaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><b>4. Epoj\u00e9. <\/b>T\u00e9rmino griego tecnificado por E. Husserl para significar el aislamiento met\u00f3dico, la separaci\u00f3n met\u00f3dica de aspectos tem\u00e1ticamente no interesantes (para la investigaci\u00f3n husserliana) de un fen\u00f3meno.<\/p>\n<p><b>5. Differentia specifica. <\/b>La teor\u00eda tradicional aristot\u00e9lica de la definici\u00f3n construye la definici\u00f3n de una especie como el producto l\u00f3gico del (el conjunto de las notas o rasgos comunes) g\u00e9nero inmediatamente superior a esa especie y la diferencia entre esa especie y las dem\u00e1s pertenecientes al mismo g\u00e9nero.<\/p>\n<p><b>6. Individuos medios. <\/b>Las categor\u00edas \u00abindividuo representativo\u00bb e \u00abindividuo medio\u00bb, as\u00ed como la de \u00abindividuo t\u00edpico\u00bb, m\u00e1s adelante usada por el autor, fueron construidas por G. Luk\u00e1cs en su teor\u00eda de la \u00e9pica, particularmente de la \u00e9poca burguesa (novela).<\/p>\n<p><b>7. \u00abA este respecto tiene el mayor inter\u00e9s los pasos \u2013<\/b><b>generalmente epistolares\u2013 en los que Marx comenta o explica los lugares del <\/b><i><b>Capital<\/b><\/i><b> que parecen determinar esa incoherencia, por ejemplo, la carta a la redacci\u00f3n de la <\/b><i><b>Otechestvennie <\/b><\/i><em><i><b>Sapiski,<\/b><\/i><\/em><b> publicada en alem<\/b><b>\u00e1<\/b><b>n en el vol. 10 de las MEW, Berl<\/b><b>\u00ed<\/b><b>n, 1962, 107-112. Pero, al menos a primera vista, tampoco esos textos dan respuesta totalmente inequ<\/b><b>\u00ed<\/b><b>voca al problema mencionado.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>En esta carta (probablemente de noviembre de 1877), Marx afirma su coincidencia con la tesis de Chernichevski de que, contra lo que dicen los \u00abeconomistas liberales\u00bb, Rusia puede no destruir la comunidad aldeana, no proletarizar su poblaci\u00f3n campesina y, \u00absin pasar por la tortura\u00bb del sistema capitalista, \u00abapropiarse de todos los frutos de \u00e9ste por el procedimiento de desarrollar los presupuestos dados\u00bb en Rusia (Todas las expresiones entrecomilladas son de Marx, no de Chernichevski, al que Marx no cita literalmente.) Luego escribe Marx: \u00abEl cap\u00edtulo &lt;de Capital I&gt; sobre la acumulaci\u00f3n originaria no se propone m\u00e1s que describir el camino por el cual ha nacido en la Europa del Oeste el orden econ\u00f3mico capitalista a partir del seno del orden econ\u00f3mico feudal\u00bb. Y, como aplicaci\u00f3n a Rusia, escribe en condicional: \u00abSi Rusia aspira a convertirse en una naci\u00f3n capitalista al modo europeo-occidental \u2013y en los \u00faltimos a\u00f1os se ha esforzado mucho en ese sentido\u2013, no lo conseguir\u00e1 sin transformar antes en proletarios buena parte de sus campesinos; y entonces, una vez absorbida por el torbellino de la econom\u00eda capitalista, tendr\u00e1 que soportar las implacables leyes de ese sistema, exactamente igual que los pueblos profanos &lt;iron\u00eda contra el misticismo eslavista del cr\u00edtico ruso al que Marx escribe&gt;. Eso es todo.\u00bb Por \u00faltimo, hacia el final de la carta, Marx da plasticidad a su visi\u00f3n no fatalista ni euroc\u00e9ntrica de la determinaci\u00f3n hist\u00f3rica con el c\u00e9lebre ejemplo de la plebs romana: \u00abEn varias lugares del Capital he aludido al destino de los plebeyos de la antigua Roma. Estos eran originariamente campesinos libres que cultivaban sus predios, cada cual por su cuenta y riesgo. Fueron expropiados en el curso de la historia romana. El mismo proceso que los separ\u00f3 de sus medios de producci\u00f3n y subsistencia acarre\u00f3 no s\u00f3lo la constituci\u00f3n del latifundio, sino tambi\u00e9n la de grandes capitales monetarios. Y, as\u00ed, un buen d\u00eda, hubo, por una parte, hombres libres desprovistos de todo lo que no fuera su fuerza de trabajo y, por otra, lo necesario para la explotaci\u00f3n de ese trabajo, los poseedores de las riquezas as\u00ed adquiridas. &lt;O sea, la misma situaci\u00f3n estructural econ\u00f3mica que en la acumulaci\u00f3n originaria europeo-occidental, particularmente en la brit\u00e1nica, posibilit\u00f3 el capitalismo generalizado.&gt; \u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3? Que los proletarios romanos no se convirtieron en trabajadores asalariados, sino en un populacho parasitario a\u00fan m\u00e1s despreciable que los poor whites de los estados sure\u00f1os de Norteam\u00e9rica, y que a su lado se desarroll\u00f3 no un modo de producci\u00f3n capitalista, sino un modo de producci\u00f3n basado en el trabajo esclavo\u00bb.<\/p>\n<p>A esa ejemplificaci\u00f3n del car\u00e1cter no fatal de las posibilidades abiertas por las relaciones estructurales sigue inmediatamente la conclusi\u00f3n metodol\u00f3gica de Marx, afirmaci\u00f3n del predominio de la concreci\u00f3n hist\u00f3rica: \u00abAs\u00ed, pues, unos acontecimientos de llamativa analog\u00eda, pero desarrollados en diferentes medios hist\u00f3ricos, desembocaron en resultados por completo diferentes. Si se estudia cada uno de esos procesos por s\u00ed mismo y luego se compara unos con otros, se encuentra f\u00e1cilmente la clave del fen\u00f3meno; pero nunca se conseguir\u00e1 abrir sus puertas con la ganz\u00faa de una teor\u00eda hist\u00f3rico-filos\u00f3fica general cuya mayor excelencia consiste en ser supra-hist\u00f3rica.\u00bb<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por otra parte, en carta a Francisco Fern\u00e1ndez Buey de 14 de junio de 1970, observaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] M\u00e1s de <em>hip\u00f3tesis<\/em>: acabo de leer un ensayo muy gracioso de Rosa Rossi. Consta de dos art\u00edculos (sobre Larra uno, sobre Ganivet otro), una conclusi\u00f3n y una notas y fichas bibliogr\u00e1ficas. La gracia \u2013mucha\u2013 est\u00e1 en la innovaci\u00f3n formal, o de g\u00e9nero, verdadera y simp\u00e1tica ruptura con el esquema acad\u00e9mico. Te lo bajar\u00e9 a Barcelona por si te parece bueno para la colecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s de <em>hip\u00f3tesis<\/em>: creo que ha llegado a la soluci\u00f3n de mi peque\u00f1a pesadilla, la inmutabilidad de la cubierta de la colecci\u00f3n. En vez de alterar la composici\u00f3n, propuesta que a Pujol le pareci\u00f3 mala y que ahora me lo parece a m\u00ed tambi\u00e9n, se podr\u00eda <em>cambiar el grabado<\/em> cada <em>n <\/em>n\u00fameros, igual que hemos pensando en hacer con los textos de la cubierta posterior\u2026\u00bb<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El volumen de la colecci\u00f3n en el que Sacrist\u00e1n dej\u00f3 huella m\u00e1s profunda fue la biograf\u00eda de Ger\u00f3nimo editada por S.M. Barrett: <i>Ger\u00f3nimo, historia de su vida<\/i>, el volumen 16 de la colecci\u00f3n. Lo tradujo, lo present\u00f3, lo anot\u00f3 e incluy\u00f3 una cronolog\u00eda por \u00e9l elaborada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Francisco Fern\u00e1ndez Buey, autor de <i>La barbarie de ellos y de los nuestros <\/i>y de <i>La gran perturbaci\u00f3n<\/i>, record\u00f3 el inter\u00e9s que ambos tuvieron en aquellas fechas en editar la \u00abBrev\u00edsima relaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de las Indias, colegida por el obispo don fray Bartolom\u00e9 de Las Casas o Casaus, de la orden de Santo Domingo, a\u00f1o 1552\u00bb. Desgraciadamente para ellos, tambi\u00e9n para nosotros si pensamos en sus m\u00e1s que probables presentaciones, textos complementarios y anotaciones, otra editorial se les adelant\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE <\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>3. Presentaci\u00f3n de\u00a0<i>Ger\u00f3nimo. Historia de su vida<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Habla aqu\u00ed Sacrist\u00e1n del homenaje a Las Casas en el quinto centenario de su nacimiento.<\/span><\/p>\n<p>Frederick W. Turner, cuya edici\u00f3n de la historia de Ger\u00f3nimo he seguido en esta traducci\u00f3n, empieza su ensayo sobre el jefe apache con las palabras siguientes:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Para los apologistas de los indios, los aficionados a las cosas indias en general y los anticuarios de tendencia sentimental, el estudio de los chiricahuas y de su historia y la carrera de Ger\u00f3nimo representan una verdadera piedra de toque. Muchas de esas personas preferir\u00edan concentrarse en torno a la historia y las costumbres de otras tribus, como los cheyennes, los navajos o los sioux, ninguna de las cuales fue jam\u00e1s tan agresiva como la de los chiricahuas. Pero precisamente por eso es tan interesante esta tribu.<\/p>\n<p>El mismo motivo de inter\u00e9s hemos tenido en la redacci\u00f3n de la colecci\u00f3n Hip\u00f3tesis para escoger la narraci\u00f3n autobiogr\u00e1fica de Ger\u00f3nimo como primer ofrecimiento en memoria de Las Casas en el quinto centenario de su nacimiento.<\/p>\n<p>Salvo que uno est\u00e9 muy bien predispuesto, es dif\u00edcil idealizar a los apaches al modo como lo pudieron ser los s\u00e9necas, o los mohicanos, o los hurones. Las costumbres de los apaches, y especialmente las de los chiricahuas, no pod\u00edan ser muy suaves; eran las costumbres de un pueblo de cazadores-recolectores que, por su situaci\u00f3n geogr\u00e1fica, se vio obligado a considerar la acci\u00f3n guerrera en busca de bot\u00edn tan importante para su supervivencia como la caza misma. En contacto y roce con varias otras naciones, todas m\u00e1s numerosas que la apache, en una tierra predominantemente \u00e1rida, estos hombres que aceptaron para s\u00ed mismos el nombre de \u00abapaches\u00bb (la palabra quiere decir \u00abenemigos\u00bb) desarrollaron una de la culturas m\u00e1s agresivas que se conocen. Entre las causas com\u00fanmente aceptadas de que el norte de la rep\u00fablica mexicana no tenga casi poblaci\u00f3n india primitiva destacan las mort\u00edferas expediciones de los apaches, matando personas y llev\u00e1ndose ganado o alimentos, desde los tiempos del imperio azteca hasta finales del siglo XVIII y, ya m\u00e1s huyendo que atacando, buena parte del siglo XIX. Las mismas tradiciones del n\u00f3mada \u2013que, por ejemplo, no puede entorpecer su marcha con d\u00e9biles, enfermos y ancianos por lo que suele desarrollar al respecto un juego de valores m\u00e1s bien sobrecogedor\u2013 no son como para hacer grata la estampa de estos cuatreros soberbios, cargados, adem\u00e1s, hasta hace poco con los papeles m\u00e1s siniestros en las pel\u00edculas del Oeste de antes del mal de <i>fin de si\u00e8cle<\/i>. Si a eso se a\u00f1ade la hosca moral del \u00e9xito guerrero que desarrollaron los chiricahuas, se hace dif\u00edcil excitar en su favor movimientos de \u00e1nimo acr\u00edticos.<\/p>\n<p>Pero es que no se trata de eso. Los apaches, al no facilitarnos las cosas, al impedirnos descansar en una mala conciencia nost\u00e1lgica, nos dejan solos y fr\u00edos, a los europeos, ante la pregunta de Las Casas, la pregunta por la justicia, la cual no cambia porque el indio sea el tr\u00e1gico Cuauht\u00e9moc en su melanc\u00f3lica elegancia o un apache de manos sucias y rebosando licor <i>tisu\u00edn<\/i><sup>1<\/sup>\u00a0por las orejas. Por otra parte, adem\u00e1s de ser de Las Casas, este planteamiento tienen virtud de contraponerse al amoralismo cientificista, forma hoy frecuente del progresismo. Los apaches, tan cerrados ellos, obligan al progresista a reconocerse genocida, o a reconocer que a lo mejor tiene sentido pol\u00edtico la palabra \u00abjusticia\u00bb.<\/p>\n<p>Ger\u00f3nimo mismo es muestra de la general inferioridad est\u00e9tica de los apaches respecto de otras naciones indias. Turner incurre, sin duda, en una ingenuidad cuando dice que Ger\u00f3nimo explot\u00f3 a sus explotadores y se convirti\u00f3 en un redomado capitalista. Un explotador no vive de vender unos pocos arcos y flechas hechos por sus manos, pero es verdad que Ger\u00f3nimo no alcanza la delicadeza profunda de la mayor\u00eda de los dem\u00e1s jefes indios tan famosos como \u00e9l. No era hombre de pronunciar la frase, hoy c\u00e9lebre, del jefe sioux Toro Sentado acerca de su coraz\u00f3n \u00abrojo y dulce\u00bb.<\/p>\n<p>Pero, por otra parte, y aunque digna e inocentemente, el mismo Toro Sentado, y Alce Negro, y varios otros grandes jefes y chamanes indios acabaron por participar en el Wild West Show de William F. Cody y otras empresas an\u00e1logas. Ger\u00f3nimo no. El pobre Toro Sentado andaba con ese feo golfo de Buffalo Bill en aquel verano de 1885 en que Ger\u00f3nimo urdi\u00f3 su \u00faltima campa\u00f1a guerrillera, la jornada del desespero que termin\u00f3 en el Ca\u00f1\u00f3n del Esqueleto.<\/p>\n<p>A pesar de todo, no consiguieron corromper a Ger\u00f3nimo. Lo exhibieron en ferias, una vez que hubieron decidido no ahorcarlo, como al principio pensaron; lo redujeron a peque\u00f1a industria familiar de souvenirs; lo fotografiaron publicitariamente. Pero no consiguieron que dejara de ser un luchador hasta el final, un guerrero, como probablemente se dir\u00eda \u00e9l a s\u00ed mismo. Hasta el \u00faltimo momento est\u00e1 luchando por conseguir que su pueblo pueda \u00abvolver a Arizona\u00bb. Y todav\u00eda cuando cuenta su vida a Barrett tiene detalles inolvidables de buen combatiente: Ger\u00f3nimo ha contado la matanza de prisioneros norteamericanos, bajo la direcci\u00f3n de Cochise, en la reacci\u00f3n col\u00e9rica de los chiricahuas a la estratagema traicionera de que han sido v\u00edctimas; en seguida se para, nota que puede haber cometido un error y cierra el paso en defensa de los suyos: \u00abDe todos los que intervinieron en aquel asunto, yo soy el \u00fanico que hoy vive\u00bb (p. 87).<\/p>\n<p>La lectura del texto de Ger\u00f3nimo puede suscitar en un lector espa\u00f1ol el deseo de otras informaciones complementarias. Intentar darlas sistem\u00e1ticamente en un pr\u00f3logo habr\u00eda hinchado \u00e9ste desmesuradamente, sin aumentar la seguridad de haber adivinado los temas de inter\u00e9s. Por esa raz\u00f3n he preferido otro procedimiento: redactar unas notas tem\u00e1ticas sueltas, que se pueden leer con entera independencia unas de tras; de modo que cada cual puede consultar el asunto que le interese. Est\u00e1n al final de libro.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>Nota edici\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Los apaches, que acaso aprendieron la t\u00e9cnica de los mexicanos de habla castellana o de los indios de Nuevo M\u00e9xico, hac\u00edan con el ma\u00edz una bebida fermentada que llamaban <i>tisu\u00edn<\/i> que preparaban las mujeres con ayuda de los ni\u00f1os. Ger\u00f3nimo aprendi\u00f3 a hacerlo de peque\u00f1o. Angie Debo (<i>Ger\u00f3nimo, el apache<\/i>) describe as\u00ed el proceso de elaboraci\u00f3n: \u00abPrimero dejaban el ma\u00edz toda la noche en remojo. Cavaban luego un foso largo y revest\u00edan de hierba las paredes, pon\u00edan dentro el ma\u00edz y lo cubr\u00edan con otra capa de hierba; a veces lo cubr\u00edan todo con tierra o con una manta. Despu\u00e9s de rociar de agua el ma\u00edz ma\u00f1ana y tarde durante diez d\u00edas, a lo largo de los cuales fermentaba, lo sacaban, lo machacaban en sus metales y luego lo herv\u00edan durante cuatro o cinco horas. Finalmente, lo colaban y lo pon\u00edan aparte. Al cabo de unas veinticuatro horas, cuando dejaba de burbujear, ya se pod\u00eda beber. Su contenido en alcohol era relativamente bajo, pero los apaches eran grandes bebedores\u2026\u00bb (p. 26)<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>4. Razones de su inter\u00e9s<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Entrevistado por Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9 en abril de 1979 para <i>El Viejo Topo <\/i>(<i>mientras tanto, <\/i>n\u00fam. 63<i>;<\/i> tambi\u00e9n en<i> Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>), observaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>En el caso de Ger\u00f3nimo ah\u00ed van dos cosas, diferentes de las del caso de Ulrike Meinhof. En mi ocupaci\u00f3n con Meinhof, con el grupo de Baader-Meinhof en concreto, supongo que mi motivaci\u00f3n es doble [\u2026] En cambio, en el caso de Ger\u00f3nimo se cruzan dos cosas.<\/p>\n<p>En primer lugar, una vieja pasi\u00f3n por las culturas amerindias. Cuando yo era joven estudiaba n\u00e1huatl y sab\u00eda mi gram\u00e1tica. Ten\u00eda mi peque\u00f1o diccionario, confeccionado por m\u00ed mismo, porque en los a\u00f1os cuarenta no conoc\u00eda ning\u00fan diccionario n\u00e1huatl [en castellano]. Con un vocabulario que hab\u00eda al final de una gram\u00e1tica, y traducciones alemanas e inglesas, me fui haciendo el diccionario.<\/p>\n<p>Por una parte, pues, esta vieja pasi\u00f3n y, por otra, una motivaci\u00f3n m\u00e1s positiva: la historia de la agricultura en el \u00e1mbito amerindio, lo que podr\u00edamos llamar el ecologismo de las culturas amerindias, un curioso ecologismo muy complejo cuyo estudio evita las ingenuidades de algunas franjas ecologistas \u00abtontas\u00bb europeas. Para decirlo de modo m\u00e1s brutal: se puede considerar que es pura ecolog\u00eda el temor de que el sol pueda perder su energ\u00eda y, por lo tanto, el deseo de mantener su energ\u00eda puede parecer un pensamiento muy ecol\u00f3gico, s\u00f3lo que es el pensamiento que causaba las hecatombes bestiales sacrificiales aztecas, lo m\u00e1s siniestro de su cultura, aunque ahora a una investigadora de la historia de las religiones se le haya ocurrido la gracia de que estos siniestros sacrificios solares aztecas son una muestra de elevado erotismo m\u00edstico. \u00a1Para ese elevado erotismo m\u00edstico, si quiere, que se preste ella! El hecho es que aquello eran miles de asesinatos rituales anuales por la preocupaci\u00f3n ecol\u00f3gica de mantener el sol.<\/p>\n<p>Baste este ejemplo para mostrar el punto de complicaci\u00f3n de todo aquello.<\/p>\n<p>Otro tema que me interesaba mucho era el modelo de cultivo de la agricultura maya, una agricultura que, si no origen, se puede considerar el prototipo de todas las culturas agr\u00edcolas amerindias, del que yo, en aquel momento, por eso lo estudi\u00e9 con el mayor detalle que pude, no sab\u00eda si hab\u00eda que entenderlo como una buena muestra de cultura agr\u00edcola, distinta de la nuestra y que no fuera depredadora como lo es \u00e9sta, o si en realidad era todav\u00eda m\u00e1s depredadora. Era un sistema de roturaci\u00f3n en rotaci\u00f3n, de donde viene todo el resto amerindio. Por lo menos en el norte; quiz\u00e1s en el Cono Sur no.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos descubrimientos indican eso. Lo que hace el campesino maya es roturar un trozo de bosque. Ah\u00ed planta su ma\u00edz y sus melones, sus cucurbit\u00e1ceas, durante alg\u00fan tiempo, unas cuantas cosechas. Luego, abandona aquello, pasa a otra zona de bosque y rotura otro trozo. Todo esto es muy sabio desde un punto de vista ecol\u00f3gico, porque mientas tanto, dice la presentaci\u00f3n euf\u00f3rica y apolog\u00e9tica de esta agricultura, el bosque se va reproduciendo, reponiendo. Su cultivo no es muy profundo, no trabaja el terreno muy en profundidad, y el bosque renace.<\/p>\n<p>El bosque renace con ese sistema, supongo, sobre la base de una densidad de poblaci\u00f3n agr\u00edcola muy escasa \u2013y de una densidad de cultivo que tambi\u00e9n lo es\u2013 porque el sistema mismo no creo que sea muy conservador. Est\u00e1n carg\u00e1ndose el bosque sin parar, a menos que el bosque sea muy grande en proporci\u00f3n a la poblaci\u00f3n que tiene que ser alimentada por la agricultura. Construir eso como un idilio&#8230;<\/p>\n<p>Eso me llevaba a plantearme los problemas nuestros, los problemas de la crisis de civilizaci\u00f3n capitalista avanzada en una forma muy radical, en sus comienzos. Adem\u00e1s est\u00e1 bastante bien documentado, est\u00e1n mucho mejor documentados los mayas que la agricultura neol\u00edtica en Mesopotamia, por lo menos para alguien que no sea especialista y no lea inscripciones cuneiformes y cosas as\u00ed.<\/p>\n<p>\u00c9ste era un inter\u00e9s positivo: ver qu\u00e9 hab\u00eda pasado con todo esto y compararlo con los apaches, los cuales, propiamente, no ten\u00edan agricultura. Ten\u00edan un poco de horticultura, todo lo m\u00e1s, y a temporadas, ni siquiera de manera permanente (sus maestros, los navajos, s\u00ed que la ten\u00edan de modo permanente).<\/p>\n<p>Este, dec\u00eda, era un inter\u00e9s positivo, no era s\u00f3lo el inter\u00e9s cr\u00edtico de contemplar a un grupo humano dejado en la cuneta, en la basura de la historia y esas cosas, mientras que los intereses de tipo cr\u00edtico fueron secundarios. En alg\u00fan momento s\u00ed que me pareci\u00f3 oportuno hacer alguna peque\u00f1a cr\u00edtica, muy de alfiler, muy de detalle. Por ejemplo, defender la locura militar de Ger\u00f3nimo como una conducta en absoluto loca, sino con sentido com\u00fan por lo que ten\u00eda de [intento de] mantener la identidad apache.<\/p>\n<p>La identidad apache subsiste pero la de otras culturas amerindias, que en principio parecieron m\u00e1s razonables y no llegaron a la cat\u00e1strofe de la defensa militar a lo Ger\u00f3nimo, se ha perdido. Los nez-pers\u00e9, que eran una gran cultura, que eran muy buena gente, y que no fueron locos como Ger\u00f3nimo, desaparecieron, y su lengua tambi\u00e9n. Y los apaches, como Ger\u00f3nimo, fueron muy locos pero conservan la lengua. La conservan muy pocos individuos porque han sido muy esquilmados, porque nunca fueron etnia, una naci\u00f3n de mucha poblaci\u00f3n. Siempre fueron pocos. \u00c9sta era una nota cr\u00edtica.<\/p>\n<p>[\u2026] En la edici\u00f3n de Ger\u00f3nimo se ha notado que el editor espa\u00f1ol, yo, soy un espa\u00f1ol que sigue siendo espa\u00f1ol y no siente verg\u00fcenza de ser espa\u00f1ol en un momento en que se puso ferozmente de moda no ser espa\u00f1ol, moda que sigue existiendo. A lo sumo se admite que uno puede ser \u2013tirando a mucho\u2013 castellano, pero espa\u00f1ol, \u00a1qu\u00e9 horror! En cambio, all\u00ed se habla de Felipe II, de sus ministros y conquistadores, sin odio y como de antepasados de uno, en vez de como unos cabrones que est\u00e1n en la acera de enfrente y con los que uno no quiere saber nada. Es decir, volviendo a repetir el esquema tradicional de buenos y malos, completamente adial\u00e9ctico y farisaico que hemos heredado de la tradici\u00f3n cat\u00f3lico-integrista, repiti\u00e9ndolo al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>[&#8230;] La motivaci\u00f3n del estudio de Ger\u00f3nimo no es cr\u00edtica, es m\u00e1s positiva. Es ver c\u00f3mo ocurri\u00f3 esto y hasta qu\u00e9 punto. En los comienzos de una cultura agr\u00edcola en la que estaba esta gente, se pueden ver problemas nuestros y hasta qu\u00e9 punto hay que repensarlo todo, desde el problema de la agricultura, sobre la base del asunto metodol\u00f3gico que me parece esencial en toda esa problem\u00e1tica para nosotros; quiero decir, para gente que venga de la tradici\u00f3n del movimiento obrero marxista, la tradici\u00f3n marxista del movimiento obrero sabiendo y la del movimiento obrero anarquista sin saber. Ellos son mucho m\u00e1s felices porque saben muchas menos cosas de s\u00ed mismos; nosotros, las gentes que somos de origen marxista, sabemos muchas m\u00e1s cosas de nosotros. A pesar de todo somos infinitamente m\u00e1s autocr\u00edticos que ellos. Nosotros estamos constantemente triturando nuestra tradici\u00f3n. Ellos est\u00e1n siempre como si acabaran de nacer, felices y sin saber nada del mal que todo el mundo arrastra. Curiosamente no saben el suyo. Esto lo digo con mucho afecto para los que de verdad no lo saben; con mucho menos afecto para el intelectual anarquista que en el fondo lo sabe y lo que pasa es que lo disimula.<\/p>\n<p>El problema al que me refiero es \u00e9ste: el esquema del pensamiento esencial de la tradici\u00f3n revolucionaria \u2013sea anarquista o marxista pero de origen occidental, sobre todo la marxista\u2013 es un principio dial\u00e9ctico puro. Quiere decirse, igual Marx que Proudhon\u2026 Bueno, igual no. Marx lo hizo mucho mejor, Proudhon mucho peor, pero en cuanto al esquema son lo mismo: coinciden en que a la sociedad emancipada se llega por v\u00eda de negaci\u00f3n radical. Si hay algo que no tenga el pensamiento revolucionario es el concepto aristot\u00e9lico de <i>mesot\u00e9s<\/i>, en el que la soluci\u00f3n est\u00e1 en el t\u00e9rmino medio.<\/p>\n<p>La verdad es que lo que a mi me hizo interesarme por estudiar con el mayor detalle posible la cultura apache es que son \u2013las que han quedado en la cuneta\u2013 culturas aristot\u00e9licas, culturas de t\u00e9rmino medio. Lo que Ger\u00f3nimo, expl\u00edcitamente, y algunos otros grandes jefes indios \u2013Toro Sentado mismo, por ejemplo, y Alce Negro, y muchos otros grandes jefes indios, \u00abreflexionadores\u00bb y chamanes indios\u2013 les reprochan a los blancos es ser una cultura de la contradicci\u00f3n, una cultura, un pensamiento de tipo radical. Ellos lo que est\u00e1n diciendo no es que no haya que plantar tabaco y no tener entonces tabaco para fumar; no est\u00e1n diciendo que no haya que hacer fermentar el agave para obtener licor y emborracharse, sino que hay que hacerlo un poco, de vez en cuando, que hay que coger el tabaco, plantarlo o no plantarlo, hacer la cosecha; de la mitad del tabaco que se encuentre ir fumando racionalmente y dejar en el suelo una parte por si se acaba la cosecha y as\u00ed volver a hacerlo.<\/p>\n<p>No est\u00e1n diciendo: no voy a fumar, no hay que tener vicios. Est\u00e1n diciendo que hay que tener vicios con mesura, est\u00e1n hablando con mesura, est\u00e1n hablando como Arist\u00f3teles o como la vieja cultura griega. En cambio, en la tradici\u00f3n revolucionaria, igual la marxista que la anarquista, lo que tendemos a pensar es que a la sociedad emancipada llegaremos por negaci\u00f3n radical seg\u00fan el esquema hegeliano (aunque sospecho que no s\u00f3lo hegeliano, sino muy presente en toda la cultura moderna, en la cultura iniciada por los burgueses).<\/p>\n<p>Eso es lo que me hizo estudiar con detalle, apasionarme por los apaches, que estaban mucho m\u00e1s atrasados que los aztecas. Sin comparaci\u00f3n. Los aztecas son yanquis al lado de los apaches. Ellos representan muy bien las culturas del t\u00e9rmino medio en forma muy documentable. No s\u00f3lo los apaches, pero ellos m\u00e1s que nadie.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, estaba estudiando a Ger\u00f3nimo por otras razones, porque estaba en el \u00e1rea del castellano. Ger\u00f3nimo hablaba castellano, aunque estuviera ya bajo dominio yanqui. Por eso se mezclaban m\u00e1s temas que me lo hac\u00edan muy comprensible. Ger\u00f3nimo sab\u00eda decir \u00abbuenas noches\u00bb, \u00abadi\u00f3s\u00bb, y estas cosas me lo hac\u00edan m\u00e1s comprensible porque \u00e9l mismo sab\u00eda algo de la cultura castellana. Pero en el fondo vale de todos los indios \u2013salvo los de las grandes culturas: aztecas, incas\u2013 que son gentes que viven el problema con el esquema aristot\u00e9lico.<\/p>\n<p>Esto es un tremendo problema porque en la tradici\u00f3n europea el esquema metodol\u00f3gico del t\u00e9rmino medio es el esquema conservador. A m\u00ed me parece que si uno es sincero, cuando se es verdirrojo, por as\u00ed decirlo, como lo soy yo, cuando uno cree que los problemas ecol\u00f3gicos y de renovaci\u00f3n cultural son esenciales y que la bandera tiene que ser verdirroja, que no puede ser s\u00f3lo roja tal como est\u00e1n las cosas, tiene que admitir que los problemas que tenemos en la tradici\u00f3n emancipatoria han llegado a este grado de radicalidad metodol\u00f3gica.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a> <b>5. Anotaciones<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Una selecci\u00f3n de las anotaciones de Sacrist\u00e1n a la autobiograf\u00eda de Ger\u00f3nimo editada por S.M. Barrett:<\/span><\/p>\n<p><b>NOTA 9. CHOQUES DE CULTURAS, ETNOCIDIO, GENOCIDIO<\/b><\/p>\n<table width=\"\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"1266\">Para cada tribu de hombres que cre\u00f3 Usen, hizo tambi\u00e9n un hogar. Y en la tierra creada para cada tribu en particular, puso lo que hab\u00eda de ser lo mejor para el bienestar de aquella tribu.Cuando Usen cre\u00f3 los apaches, cre\u00f3 tambi\u00e9n sus hogares en el Oeste. Les dio el cereal, los frutos y la caza que necesitaban para comer. Hizo que crecieran hierbas varias y muchas para restablecer su salud cuando los atacara la enfermedad. Les ense\u00f1\u00f3 a encontrar esas hierbas y a preparar medicinas con ellas. Les dio un clima agradable, y a mano ten\u00edan todo lo que necesitan para vestirse y cobijarse.<\/p>\n<p>As\u00ed fue en los principios: los apaches y sus hogares, cada cosa creada para la otra por Usen mismo. Cuando se les quita de esos lugares enferman y mueren. \u00bfCu\u00e1ndo tiempo pasar\u00e1 hasta que se diga: ya no hay apaches?<\/p>\n<p align=\"right\">S. M. Barrett (ed), <i>Ger\u00f3nimo. Historia de su vida<\/i>, p. 35<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>\u00abAs\u00ed fue en los principios\u00bb, dice Ger\u00f3nimo: \u00ablos apaches y sus hogares, cada cosa creada para la otra por Usen mismo. Cuando se los quita de esos lugares enferman y mueren. \u00bfCu\u00e1nto tiempo pasar\u00e1 hasta que se diga: ya no hay apaches?\u00bb. Las palabras de Ger\u00f3nimo sugieren una visi\u00f3n hoy ya difundida de la cuesti\u00f3n del etnocidio y del genocidio: el primero ser\u00eda seguro y el segundo probable ya por el mero choque entre culturas, sin mala voluntad de los dominadores, por as\u00ed decirlo. La pasi\u00f3n teoricista \u2013una mala pasi\u00f3n que hace estragos bizantinos en el pensamiento social europeo\u2013 ha edificado sobre esa idea y, al mismo tiempo, le ha dado cimientos, con el trabajo de etn\u00f3logos y antrop\u00f3logos. La construcci\u00f3n te\u00f3rica m\u00e1s conocida sobre este punto es quiz\u00e1 la tesis de las sociedades \u00abfr\u00edas\u00bb y las sociedades \u00abcalientes\u00bb de L\u00e9vi-Strauss. Esa tesis gu\u00eda un an\u00e1lisis que abunda en sugestiones fecundas y probablemente tambi\u00e9n en verdades. Pero hay que evitar entenderlo y usarlo de un modo que haga perder de vista otros hechos a veces m\u00e1s importantes. Sociedades calientes ser\u00edan las instaladas en el cambio, por as\u00ed decirlo: las sociedades con historia, como lo son las del Oriente pr\u00f3ximo y medio (con su prolongaci\u00f3n mediterr\u00e1nea) desde el neol\u00edtico. Fr\u00edas ser\u00edan otras sociedades que no cuentan con el cambio social sino que viven sobre el supuesto de la inmutabilidad. Si una sociedad fr\u00eda choca con una caliente, la ruina de la primera es segura. Y es probable que a la muerte cultural (etnocidio) siga la f\u00edsica (genocidio).<\/p>\n<p>A eso se suele replicar con pruebas de adaptaciones r\u00e1pidas y beneficiosas de poblaciones cuyas culturas han chocado con la europea, m\u00e1s concretamente, con culturas capitalistas en varios estadios. Prescindiendo de opiniones que me resultan inadmisibles e incluso sublevantes \u2013como la que cuenta entre esas adaptaciones ben\u00e9ficas el deprimente etnocidio de los hawayanos, prostituidos en la industria del turismo\u2013, hay que reconocer que los indios norteamericanos, y los apaches entre ellos, por \u00abfr\u00edas\u00bb que fueran sus sociedades, hab\u00edan asimilado cambios b\u00e1sicos antes de la llegada de los europeos (introducci\u00f3n de la agricultura como ocupaci\u00f3n secundaria, y hasta primaria entre los pueblos, los comanches, los quiovas, etc.) y se asimilaron r\u00e1pidamente fuerzas productivas o instrumentos de producci\u00f3n tomados de la cultura invasora con la que chocaron: \u00bfqui\u00e9n se imagina a un sioux sin caballo, o a Ger\u00f3nimo y Naiche sin los caballitos de la c\u00e9lebre fotograf\u00eda de C. S. Fly (hasta con estribos montaban los apaches)? Pues bien: los utes y los soshonis, los primeros indios norteamericanos que lo conocieron, no recibieron el caballo hasta 1680, siglo y medio antes del nacimiento de Ger\u00f3nimo, que parece haber venido al mundo con un poney apache entre las rodillas, aunque no hab\u00eda perdido nada de las cualidades de potentes andarines propias de los apaches. Pero es que los chiricahuas mismos no recibieron el caballo hasta principios del siglo XIX, o, a lo m\u00e1s, a finales del XVIII, es decir, en la madurez del abuelo de Ger\u00f3nimo. En la cultura de Ger\u00f3nimo \u2013que ya de muchacho caza conejos con maza a caballo y, de guerrero, galopa escondiendo el cuerpo por debajo de las crines del caballito\u2013 este animal, fuerza de trabajo o <i>instrumentum semivocale<\/i>, es innegablemente \u00abconnatural\u00bb al apache, es un enriquecimiento del mundo apache en su choque con la cultura blanca euroamericana. Lo mismo se puede decir de las armas de fuego, que son tambi\u00e9n, inequ\u00edvocamente, instrumentos de producci\u00f3n para un pueblo de cazadores. Y lo mismo, incluso, de cosas m\u00e1s complicadas, como la medicina. Cuando Cochise ve a su suegro y jefe, Mangas Coloradas, herido casi de muerte, lo lleva a galope a un buen cirujano mexicano, en vez de disponer en el campamento el premioso rito de los chamanes. Y no es que Cochise haya abandonado la visi\u00f3n chamanista de la medicina. El hecho de que amenace al cirujano y al resto de los vecinos del pueblo de Janos con arrasar la poblaci\u00f3n si Mangas muere prueba que Cochise sigue pensando de acuerdo con esas concepciones de su tradici\u00f3n. Parece razonable pensar que Cochise ha percibido como un hecho (acaso todav\u00eda no integrado en su mundo mental) la mayor eficacia de la cirug\u00eda blanca. Ahora bien: asimilar algo, por de pronto, como mero hecho no debe ser necesariamente etnocida, porque, de serlo, tambi\u00e9n lo ser\u00eda cualquier novedad percibida como obra de la naturaleza.<\/p>\n<p>Es conveniente, pues, no tomar al pie de la letra la contraposici\u00f3n de culturas fr\u00edas y culturas calientes (ahist\u00f3ricas e hist\u00f3ricas) ni presuponer que la <i>indudable gravedad de los choques culturales<\/i> conlleva fatalmente un etnocidio: probablemente no haya culturas de todo ahist\u00f3ricas, y tampoco es veros\u00edmil que todo cambio al\u00f3geno de una cultura sea mortal para ella (ni para sus individuos) en el sentido de implicar la p\u00e9rdida de la consciencia de continuidad.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan m\u00e1s conveniente es para el europeo que no quiera cegarse de progresismo el librarse de la tentaci\u00f3n tambi\u00e9n falseadora: la de despreciar el tema del choque cultural y no ver en \u00e9l m\u00e1s que una moda decadentista, rom\u00e1ntica y testimonial. Numerosos indios tras cuyas palabras no se agazapaba ning\u00fan inter\u00e9s clasista europeo han expresado su sentimiento de muerte por las consecuencias del choque cultural. Los grandes jefes sioux \u2013Toro Sentado\u2013, comanches \u2013Diez Osos\u2013, poncas \u2013Satanta\u2013, nez-perc\u00e9s \u2013Joseph\u2013, y el mismo Ger\u00f3nimo, a pesar de que \u00e9l no era muy dado a la meditaci\u00f3n, han expresado ese sentimiento con palabras tan hermosas que llevan en s\u00ed la prueba de su veracidad. No se dir\u00e1, espero, que cultivaran un neorromanticismo testimonial de intelectuales de la decadencia imperialista. Ni se atribuir\u00e1 ese neorromanticismo al admirable funcionario de Felipe II que fue el gobernador Juan L\u00f3pez de Velasco. En su <i>Geograf\u00eda y descripci\u00f3n universal de las Indias<\/i>, que abarca hasta 1574, este Juan L\u00f3pez al que los historiadores anglosajones llaman Velasco percibe cosas de Am\u00e9rica bastante mejor que las administraciones estadounidenses anteriores a Franklin D. Roosevelt; entre otras, que, aunque la conquista, lo excesivo de las cargas que soportan y algunas de sus mismas costumbres (alusi\u00f3n al canibalismo) han reducido la poblaci\u00f3n india de M\u00e9xico hasta 1500, sin embargo, no hay que temer la extinci\u00f3n de ella, porque ya en 1574 est\u00e1 aumentando. Por lo que hace a la presente discusi\u00f3n, la <i>Geograf\u00eda <\/i>de L\u00f3pez de Velasco interesa desde dos puntos de vista: por un lado, revela directa e ingenuamente la gravedad del ataque cultural (que no \u00abchoque\u00bb). Ejemplo: \u00ab[&#8230;] y a todos los frailes y religiosos que han querido pasar a las Indias, se les da todo lo que han menester, hasta llegar a ellas, a costa de la Hacienda Real, y se ha procurado siempre para que mejor se pueda ense\u00f1ar a los indios, reducirlos a pueblos y ense\u00f1arles la lengua castellana en las escuelas, colegios de ni\u00f1os y seminarios de doctrina que se han hecho y se va haciendo cada d\u00eda por orden del Rey para ense\u00f1ar en ellos a los hijos de los indios principales, con fin de que aqu\u00e9llos ense\u00f1en a los otros, y que a ejemplo suyo vengan los dem\u00e1s de buena gana a la doctrina y polic\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>Pero, por otra parte, Juan L\u00f3pez sabe \u2013e indica que muchos otros saben ya, en el siglo XVI\u2013 de los malos efectos de la transculturaci\u00f3n, al menos en el marco y en las cuestiones que tolera su propia limitaci\u00f3n ideol\u00f3gica, su \u00abcampana de bronce\u00bb; el que, como otras leyes de Indias, las disposiciones al efecto fueran a menudo papel mojado no perjudica a mi afirmaci\u00f3n. Dice L\u00f3pez de Velasco en la p\u00e1gina 18, col. a, de la edici\u00f3n de su texto por Jim\u00e9nez de la Espada en la BAE (vol. 248): \u00ab[&#8230;] desde el principio se prohibi\u00f3 particular y generalmente que los indios no se saquen de sus tierras para traerlos a Espa\u00f1a, ni llevarlos de tierras y partes calientes a fr\u00edas, ni al contrario, porque siempre se ha admitido que reciben dello mucho detrimento y da\u00f1o en la salud [&#8230;].\u00bb<\/p>\n<p>Lo mismo dice Barrett en su nota al texto de Ger\u00f3nimo aqu\u00ed comentado.<\/p>\n<p>Por lo que hace a los apaches, Turner insiste en la gravedad que tuvo para ellos ese elemento f\u00edsico elemental de la transculturaci\u00f3n, el cambio de tierras; Turner recuerda a este prop\u00f3sito el rito chiricahua, practicado casi inmediatamente despu\u00e9s del nacimiento de un ni\u00f1o, que consist\u00eda en colocar al reci\u00e9n nacido en alg\u00fan \u00e1rbol o arbusto del lugar mismo en que hab\u00eda nacido, para vincularlo a ese preciso trozo de tierra (ver nota 11). Pero, por otra parte, tampoco hay que olvidar que los apaches no llevaban en Arizona m\u00e1s que desde el 1300 aproximadamente, y aun con una interrupci\u00f3n (ver nota 10). \u00bfC\u00f3mo, entonces, si la vinculaci\u00f3n a la tierra, sin m\u00e1s precisiones, era para ellos cosa de vida o muerte, resistieron el abandono de las anteriores estaciones de su largu\u00edsima migraci\u00f3n y hasta las olvidaron completamente, sin conservar siquiera un rastro de ellas en sus sagas, como, en cambio, lo conservaron los aztecas?<\/p>\n<p>Por concluir en alg\u00fan momento esta nota acerca de una cuesti\u00f3n inacabable sugiero algo que me parece obligado inferir de la insuficiencia contrapuesta de las visiones de los progresistas y tradicionalistas en esta cuesti\u00f3n: lo m\u00e1s probable es que no se d\u00e9 pr\u00e1cticamente nunca un choque cultural sin la compa\u00f1\u00eda de un verdadero <i>ataque<\/i> cultural (incluida la fundamental agresi\u00f3n econ\u00f3mica) y, a menudo, la de una agresi\u00f3n genocida. Al menos en la historia americana. Por eso quiz\u00e1s es contraproducente para la comprensi\u00f3n de los hechos separar lo etnocida de lo genocida, los \u00abchoques culturales\u00bb supuestamente inocentes de las campa\u00f1as de exterminio. (Ver las notas 10, 17, 18,19, 20.)<\/p>\n<p><b>NOTA 19. GENOCIDIO CONSEGUIDO O FRUSTRADO<\/b><\/p>\n<table width=\"\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"9\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"1274\">Reson\u00f3 el orgulloso grito de guerra de los apaches por el campo ensangrentado y cubierto por los cuerpos de los mexicanos [\u2026] No pod\u00eda resucitar a los que hab\u00eda amado, ni tampoco a los dem\u00e1s apaches muertos, pero pod\u00eda regocijarme con esa venganza. Los apaches hab\u00edan vengado la carnicer\u00eda de Kaskiyeh.<\/p>\n<p align=\"right\">S. M. Barrett (ed), <i>Ger\u00f3nimo. Historia de su vida<\/i>, p. 57<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Como conclusi\u00f3n de la nota 9, sobre el llamado choque de culturas, puse mi convicci\u00f3n de que ninguno de esos encuentros con consecuencias etnocidas graves ha sido inocente, pura fatalidad. Creo que los conquistadores y colonizadores latinos de Am\u00e9rica \u2013castellanos, portugueses, franceses\u2013 exterminaron en conjunto menos que los anglos no, como es natural, por mayor bondad, sino por el tipo de sistema econ\u00f3mico-social que llevaban, el cual hab\u00eda configurado, con sus costumbres econ\u00f3micas, su mentalidad de agricultores, ganaderos o, en general, explotadores del sector primario con muchos elementos semifeudales (castellanos, portugueses) y de mercaderes puros (parte de ellos y, sobre todo, los franceses en el norte). Si los anglos pudieron luego desplazarlos tan f\u00e1cilmente, sobre todo a los franceses, fue porque encarnaban un sistema de producci\u00f3n algo m\u00e1s maduramente capitalista, que permit\u00eda un poblamiento colonial mucho m\u00e1s denso.<\/p>\n<p>Pero la presencia de un elemento exterminador est\u00e1 presente en ambas culturas colonizadoras. Los m\u00e1s salvables de este juicio \u2013aunque nadie con absoluci\u00f3n\u2013 son los mercaderes franceses, que tuvieron a veces incluso cosas de tan buen gusto como admirar e idealizar tribus indias de las m\u00e1s nobles, que, por lo dem\u00e1s, no sucumbieron hasta la llegada del capitalismo de los anglos, m\u00e1s destructor. Los nez-perc\u00e9 pueden ejemplificar pat\u00e9ticamente el caso.<\/p>\n<p>Por lo que hace a nuestros padres, ellos exterminaron a los suaves indios del Caribe, por m\u00e1s ret\u00f3rica que le echen al asunto los de la Leyenda Rosa, y redujeron a los indios californianos y a tantos otros, a una degradaci\u00f3n equiparable a la prostituci\u00f3n de los hawayanos por los estadounidenses. Luego, su modo de producci\u00f3n arcaizante (desde el punto de vista europeo) permiti\u00f3 el ejercicio de mociones ps\u00edquicas menos homicidas, su colonizaci\u00f3n fue compatible con una recuperaci\u00f3n biol\u00f3gica del indio. Para esta fase, cuyo comienzo se pod\u00eda fechar simb\u00f3licamente en Nueva Espa\u00f1a con la reacci\u00f3n al asesinato de Cuauht\u00e9moc y la consolidaci\u00f3n del virreinato, tiene inter\u00e9s preguntarse por los efectos destructores no s\u00f3lo del exterminio intencionado, que los tiene sin m\u00e1s, claro, sino tambi\u00e9n de los del choque cultural. La concentraci\u00f3n urbanizadora practicada por los espa\u00f1oles, empez\u00f3 llena de requisitos jur\u00eddicos, como es sabido, y as\u00ed sigui\u00f3 hasta el siglo XVII. A finales del XVI (1599) Juan de Torquemada hab\u00eda prometido a los indios, en nombre de la Corona, incluso la conservaci\u00f3n o restituci\u00f3n de sus territorios, aunque enunciaba unas condiciones que hacen de ese intento el verdadero invento del posterior sistema estadounidense de reservas, en lo poco bueno y en lo mucho malo. En cualquier caso, los indios del norte de M\u00e9xico que se sintieron afectados por esa pol\u00edtica \u2013acaso, entre ellos, los apaches meridionales\u2013 se echaron en masa al monte, aumentando la poblaci\u00f3n \u00abchichimeca\u00bb, es decir, n\u00f3mada y belicosa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que contar como parte del proceso genocida causado culturalmente las muchas muertes de indios \u2013entre ellos apaches\u2013 por destierro. No he le\u00eddo en ning\u00fan sitio que queden apaches de los llevados a Yucat\u00e1n. Es verdad que su traslado no fue masivo y que los individuos as\u00ed trasplantados pudieron fundirse con los mayas del pa\u00eds. Pero, a juzgar por lo que los apaches soportaron en Florida, ni siquiera esa fusi\u00f3n, de haberse producido, pudo ser muy grata. Nada m\u00e1s llegar a la caliente humedad de Florida, tan opuesta a la sequedad de la meseta del Colorado, murieron unos cien apaches. Los m\u00e9dicos diagnosticaron tisis. El gobierno norteamericano, bajo la presi\u00f3n de los memorables amigos de los apaches (ver nota 25), tuvo compasi\u00f3n de los hijos de esos muertos y los hizo ingresar en la escuela para indios de Carlisle, en Pennsylvania, principalmente destinada a indios del este y de las praderas, aunque con cierta presencia comanche que, cuando menos, recordar\u00eda a los ni\u00f1os apaches algo propio: las viejas guerras tribales. Pero poco despu\u00e9s de llegar hab\u00edan muerto cincuenta ni\u00f1os apaches.<\/p>\n<p>Esas tragedias causadas culturalmente ocurrieron sobre un fondo genocida consciente y voluntariamente dispuesto. No se trata s\u00f3lo de asesinatos masivos m\u00e1s o menos excepcionales, como el perpetrado por la mafia blanca del Tucson Ring contra los apaches aravaipas cuyo jefe era Eskiminzin. Estos apaches, convencidos desde hac\u00eda a\u00f1os \u2013a diferencia de los chiricahuas\u2013 de la inevitabilidad de someterse al poder y a las formas de vida de los blancos, y preparados para ello por el legado cultural de los pueblos, sufrieron en pocos minutos 108 muertos<sup>1<\/sup>, en su mayor\u00eda de mujeres y ni\u00f1os que dorm\u00edan, durante un asalto nocturno en la reserva de Camp Grant, encontr\u00e1ndose bajo la protecci\u00f3n del gobierno de los Estados Unidos (abril de 1871). Pero no se trata de esas an\u00e9cdotas macabras. O se trata tambi\u00e9n de ellas, pero s\u00f3lo como indicios extremos de una pol\u00edtica general de exterminio que es c\u00f3modo esconder bajo el r\u00f3tulo de \u00abchoque de culturas\u00bb.<\/p>\n<p>Esa pol\u00edtica se refer\u00eda a todos los indios norteamericanos, naturalmente, no s\u00f3lo a los apaches, y es realmente la principal diferencia entre la suerte sufrida por ellos y la que embisti\u00f3 a los meso y suramericanos. En contrapartida, tambi\u00e9n es verdad que la maduraci\u00f3n posterior del gran capitalismo que en sus comienzos necesit\u00f3 su exterminio casi total, pone ahora a los supervivientes, pocos, en condiciones de lucha mejores que las que tienen los indios de m\u00e1s al sur \u2013muchos\u2013, a los que la vieja cultura epifeudal y mercantil no pudo proponerse exterminar. Algunos ejemplos pueden concretar la cuesti\u00f3n:<\/p>\n<p>El general William T. Sherman, al que el ej\u00e9rcito norteamericano considera recuerdo tan glorioso que ha dado su nombre a un c\u00e9lebre carro de combate, fue uno de los primeros civilizados en comprender ciertas exigencias de su cultura, y escrib\u00eda en 1862 \u2013a\u00f1o de un importante alzamiento de los sioux\u2013 a un hermano suyo senador: \u00abHemos de actuar contra los sioux con vengativa seriedad, hasta su mismo exterminio, de hombres, mujeres y ni\u00f1os. Ninguna otra cosa llegar\u00e1 a las ra\u00edces de este caso [&#8230;]. Cuantos m\u00e1s podamos matar este a\u00f1o, menos tendremos que matar el a\u00f1o que viene, pues cuanto m\u00e1s veo a estos indios, m\u00e1s me convenzo de que hay que matarlos a todos o<i> mantenerlos como una especie de pobres<\/i>.\u00bb<\/p>\n<p>La \u00faltima oraci\u00f3n, la que he puesto en cursiva, dice casi expl\u00edcitamente por qu\u00e9 ni franceses, ni portugueses ni espa\u00f1oles pudieron formular semejante genocidio premeditado: hace falta la imaginaci\u00f3n de un sujeto de la Edad de Bronce o de la Edad del Capital para llegar a esa consciencia. Turner, a quien debo esa cita, trae tambi\u00e9n esta otra, del gobernador sudista de Arizona John R. Baylor. Es de unas instrucciones al comandante de los Arizona Guards, en el mismo a\u00f1o de 1862: \u00abS\u00e9 por el teniente J. J. Jackson que los indios han estado en su puesto con objeto de hacer un tratado. El Congreso de los Estados Confederados ha aprobado una ley que dispone el exterminio de todos los indios hostiles. Por lo tanto, utilizar\u00e1 usted todos los modos para persuadir a los apaches o a cualquier tribu de que acudan con objeto de hacer la paz, y cuando los tenga reunidos a todos, matar\u00e1 a todos los indios adultos y tomar\u00e1 a los ni\u00f1os prisioneros y los vender\u00e1 para cubrir el gasto de matar a los indios. Compre whisky y las dem\u00e1s cosas que puedan ser necesarias para los indios y yo har\u00e9 librar \u00f3rdenes de pago para cubrir la suma gastada. No deje nada por hacer para asegurar el \u00e9xito y tenga dispuesto alrededor un n\u00famero de hombres suficiente para que no se escape ni un indio.\u00bb<\/p>\n<p>Por otra parte, entre las t\u00e1cticas de los generales, tanto de Sherman cuanto de Sheridan, estaba el exterminio a conciencia de los bisontes. As\u00ed se aprecia en la agria respuesta del mando militar a un grupo de blancos que lamentaban la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Por no pasar por alto una cosa que afecta a Ger\u00f3nimo mismo, indicar\u00e9 que el exterminio estaba destinado a \u00e9l de modo personal\u00edsimo: el presidente Cleveland ten\u00eda dispuesto que Ger\u00f3nimo fuera ahorcado en cuanto que se le capturara. Lo evit\u00f3 el grupo de amigos blancos de los apaches (ver nota 25).<\/p>\n<p>Pero el dato decisivo para juzgar de la importancia de una voluntad resueltamente genocida, evitando su disimulo por el complicado problema del choque entre culturas, es la ley norteamericana de 3 de marzo de 1871, que declaraba innecesario negociar con los indios para ocupar su territorio. Esa ley era el final del pudor de los estados civilizados, el final de la ficci\u00f3n que, desde Hern\u00e1n Cort\u00e9s hasta la guerra civil norteamericana, hab\u00eda permitido a los blancos afirmarse sucesores jur\u00eddicos de las soberan\u00edas amerindias. El complemento de esa medida tard\u00f3 algo en llegar: es el Allotment Act de 1887: esta ley parcelaba las reservas seg\u00fan la l\u00f3gica de la econom\u00eda capitalista, suprim\u00eda o her\u00eda gravemente el colectivismo de los indios y daba a \u00e9stos la c\u00e9lebre igualdad de oportunidades individuales, o sea, los proletarizaba a todos, y permit\u00eda a los propietarios y empresarios agrarios blancos comprar el territorio que se llam\u00f3 \u00abexcedente\u00bb, las tierras que quedaban de las reservas despu\u00e9s de asignar una parcela individual a cada indio. Esta ley se basaba casi expl\u00edcitamente en el supuesto de un pr\u00f3ximo genocidio total, de la muerte de todo indio. Genocidio, no etnocidio. Y es verdad que, como las grandes guerras indias se hab\u00edan desarrollado entre 1850 y 1870 (las campa\u00f1as de Victorio y Ger\u00f3nimo en los a\u00f1os 80 son, en realidad, numantinadas), la poblaci\u00f3n india hab\u00eda bajado su m\u00ednimo en la \u00e9poca en que los civilizados promulgaron sus leyes genocidas de 1871 y 1877<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>Pero medio siglo despu\u00e9s, entre 1920 y 1925, los ge\u00f3grafos y soci\u00f3logos liberales norteamericanos empiezan a agitar el tema, a mostrar que los indios no se extinguen, sino que incluso est\u00e1n aumentando (El mismo fen\u00f3meno hab\u00eda ocurrido en el \u00e1rea de la conquista hisp\u00e1nica tras el final de las grandes guerras, como lo se\u00f1al\u00f3 en 1574, con menos m\u00e1quinas de calcular, el sensible funcionario de Felipe II Juan L\u00f3pez de Velasco). En 1934 el presidente Franklin D. Roosevelt promueve el Indian Reorganization Act, que anula el Allotment Act de 1887, congela la parcelaci\u00f3n de las reservas, instaura al autogobierno indio en ellas (tribal councils), moviliza cr\u00e9ditos, etc.<\/p>\n<p>La ley Roosevelt ha tenido buenos efectos, sobre todo al principio de su vigencia, pero no ha impedido la implantaci\u00f3n del poder, estatal y federalmente apoyado por los blancos, de jefes indios m\u00e1s o menos envilecidos por el sistema econ\u00f3mico-social vigente. El comportamiento de los consejos oficiales sioux cuando la acci\u00f3n de Wounded Knee, hace un par de a\u00f1os, es un buen ejemplo de lo que son esos \u00f3rganos de autogobierno.<\/p>\n<p>Cuando se quiere hacer una balance del intento de genocidio de que han sido objeto los indios norteamericanos se puede decir que ese intento se ha frustrado, tambi\u00e9n por lo que hace a los apaches, pero al mismo tiempo hay que recordar a aquellos para los que no se frustr\u00f3.<\/p>\n<p>Los que consiguieron sobrevivir no est\u00e1n desapareciendo. No llegan (1970) a ser ni la mitad de los que presumiblemente eran al llegar los europeos, pero est\u00e1n multiplic\u00e1ndose m\u00e1s deprisa que el resto de la poblaci\u00f3n estadounidense, incluidos los negros, los \u00absoldados-b\u00fafalos\u00bb, que dec\u00edan los indios.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, los indios por los que aqu\u00ed m\u00e1s nos interesamos son los que mejor conservan en los Estados Unidos sus lenguas, sus culturas, sus religiones incluso, bajo nombres cristianos que apenas disfrazan los viejos ritos. Y su ejemplo indica que tal vez no sea siempre verdad eso que, de viejo, afirmaba el mismo Ger\u00f3nimo, a saber, que no hay que dar batallas que se sabe perdidas. Es dudoso que hoy hubiera una consciencia apache si las bandas de Victorio y de Ger\u00f3nimo no hubieran arrostrado el calvario de diez a\u00f1os de derrotas admirables, ahora va a hacer un siglo.<\/p>\n<p>Unas cifras sobre los apaches: en 1970 se cont\u00f3 a unos pocos y sueltos individuos apaches lipanes y quiovas, 1.000 apaches jicarillas, 8.000 apaches occidentales y 1.100 apaches chiricahuas y mescaleros.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Algunas otras fuentes elevan la cifra a 140.<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Fue el 21 de abril de 1877, en ciudad mexicana de Ca\u00f1ada Alamosa, cuando Ger\u00f3nimo fue capturado por \u00fanica vez en su vida. Con una estratagema: \u00abNosotros quisimos que quer\u00edan parlamentar y cabalgamos al encuentro de los oficiales\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\"><b>Nota 24. \u00abVOLVER A ARIZONA\u00bb<\/b><\/p>\n<table width=\"\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"1284\">Para m\u00ed no hay clima ni tierra que sean como los de Arizona. En aquella tierra que el Omnipotente cre\u00f3 par los apaches podr\u00edamos tener mucho suelo cultivado, mucha hierba, mucho bosque y muchos minerales. Es mi tierra, mi hogar, la tierra de mis padres, la tierra a la que pido que se me permita volver. Quiero pasar all\u00ed los \u00faltimos d\u00edas de mi vida, y que me entierren en sus monta\u00f1as. Si se hace as\u00ed, podr\u00e9 morir en paz, sintiendo que mi pueblo, puesto en su hogar natal, alimentar\u00e1 en n\u00famero en vez de disminuir como ahora, y que nuestro nombre no se extinguir\u00e1. S\u00e9 que si pusieran a mi pueblo en aquella regi\u00f3n monta\u00f1osa que rodea las fuentes del r\u00edo Gila vivir\u00e1 en paz y se portar\u00eda seg\u00fan la voluntad del presidente. Prosperar\u00eda y ser\u00eda feliz labrando la tierra y aprendiendo la civilizaci\u00f3n de los hombres blancos, a los que ahora respeta. Si consiguiera ver eso, creo que podr\u00eda olvidar todas las injusticias que he sufrido y morir como muere un anciano satisfecho y feliz. Pero en todo esto no podemos hacer nada por nosotros mismos; tenemos que esperar hasta que se decidan a actuar los que tienen autoridad. Si no puede ser durante mi vida \u2013si he de morir en cautiverio\u2013 espero que el resto de la tribu apache pueda conseguir, cuando yo me haya ido, el \u00fanico privilegio que pide: volver a Arizona.<\/p>\n<p align=\"right\">S. M. Barrett (ed), <i>Ger\u00f3nimo. Historia de su vida<\/i>, pp. 127-128<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>No se puede excluir que el patetismo con buenas alas de esta frase final de Ger\u00f3nimo sea un acierto ret\u00f3rico de Barrett. Pero el sentimiento sobrio y en\u00e9rgico me parece m\u00e1s propio de los chiricahuas, de Gojley\u00e9 y su int\u00e9rprete Asa.<\/p>\n<p>La tenacidad que revela esa protesta es muy caracter\u00edstica del temple de Ger\u00f3nimo. Otros indios destacados se inclinaron ante lo que parec\u00eda irremediable: el jefe ponca Oso Erecto, preso en un calabozo de Fort Omaha, dijo al general Crook en la \u00e9poca en que \u00e9ste empezaba a abrir los ojos: \u00abYo cre\u00eda que el omnipotente nos segu\u00eda queriendo vivos pero ahora veo que err\u00e9. Dios quiere dar la tierra [los poncas eran buenos y viejos agricultores] a los blancos, y por eso es necesario que nos extingamos. Ser\u00e1 mejor as\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p>O bien se entregaban a la escapatoria m\u00edstica, opi\u00e1ndose con visiones de un m\u00e1s all\u00e1 trascendente a todo. Alce Negro, uno de los \u00faltimos visionarios sioux, es un ejemplo de esta comprensible evasi\u00f3n: \u00abMir\u00e9 a mi alrededor y vi que lo que hac\u00edamos era como una sombra proyectada en la tierra por la lejana visi\u00f3n celestial, llena de esplendor y caridad. Supe que lo real era lo distante y que aqu\u00ed estaba s\u00f3lo su mortecino sue\u00f1o remedado\u00bb.<\/p>\n<p>Y, narrando otra celebraci\u00f3n m\u00edstica dirigida por \u00e9l: \u00abMe pidieron que condujera la danza a la ma\u00f1ana siguiente, a causa de mi visi\u00f3n y de la potencia que sab\u00edan que yo ten\u00eda. Nos colocamos en l\u00ednea recta, orientados hacia poniente, y rec\u00e9: Padre, Gran Esp\u00edritu, cont\u00e9mplame. Mi naci\u00f3n se desespera. T\u00fa me has ense\u00f1ado la nueva tierra que prometiste. Haz que mi pueblo tambi\u00e9n la vea. Tras la oraci\u00f3n permanecimos con las manos derechas levantadas hacia poniente, y lloramos y en aquel preciso instante, durante el llanto, antes de que se iniciase la danza, algunos se desmayaron. Mientras danz\u00e1bamos me acometi\u00f3 la misma rara sensaci\u00f3n de otras veces, como si mis pies se hubieran levantado de la tierra y me columpiase.\u00bb<\/p>\n<p>Es notable el contraste entre esas autodefensas y el sobrio temple de Ger\u00f3nimo. El chiricahua no tiene visiones, ni deliquios (aunque escucha con escepticismo cort\u00e9s las visiones de otros), y sabe de sus antepasados que el buen sentir chiricahua se expresa en el hacer. Tanto en su narraci\u00f3n cuanto en sus actos en Florida y en Oklahoma, Ger\u00f3nimo busca tenazmente un objetivo que le parece alcanzable: que los apaches vuelvan a Arizona. \u00c9l, Ger\u00f3nimo, quiz\u00e1 ya no. Parece incluso insinuar eso como precio que est\u00e1 dispuesto a pagar. Pero si sabe que su pueblo ha de volver, el mismo morir\u00e1, seg\u00fan dice, como muere un anciano satisfecho.<\/p>\n<p>Ahora que el gran guerrero no nos oye, confesar\u00e9 al lector mi impresi\u00f3n de que quiz\u00e1 no vali\u00f3 la pena. Arizona es hoy [NE: en 1974 o 1975], ciertamente, el estado m\u00e1s indio de los USA: alberga a m\u00e1s de 90.000 indios de 14 tribus \u2013entre ellas los apaches\u2013 distribuidos en 19 reservas. En cabeza van los correosos navajos, 80.000 personas, unas 50.000 de las cuales viven en las reservas. M\u00e1s atr\u00e1s van los apaches y los pueblos hopis. Hay tambi\u00e9n p\u00e1pagos y pimas. Los civilizados manipuladores de los pobres p\u00e1pagos, los que hicieron de ellos auxiliares terribles, pero tristes, en la caza del apache, les han pagado muy mal: los soci\u00f3logos dicen que el papago de Arizona (1\/2 de todos los p\u00e1pagos) forma la comunidad m\u00e1s pobre de Norteam\u00e9rica, con una renta familiar que no rebasa el 6% de la renta familiar percibida por los anglos. Los negros son pocos en Arizona: el 3% de la poblaci\u00f3n total del Estado. Esta poblaci\u00f3n total es de 1.770.900 personas. Por \u00faltimo, 450.000 habitantes, algo m\u00e1s de la cuarta parte del total, son personas de apellidos \u00abcastillas\u00bb que se declaran espont\u00e1neamente mexicanos y en los que tiene verbalmente buen futuro el movimiento dirigido por [C\u00e9sar] Ch\u00e1vez.<\/p>\n<p>Arizona es estado desde 1912. Poco despu\u00e9s de su proclamaci\u00f3n, indios, mestizos y tambi\u00e9n bastantes blancos estuvieron a punto de hacer algo interesante para todo el mundo: los mineros del cobre de Arizona se organizaron en una de las pocas uniones revolucionarias que ha dado de s\u00ed el proletariado norteamericano, los Industrial Workers of the World que tanto impresionaron a Lenin y a Gramsci. Pero en el mismo 1917 esos \u00abagitadores\u00bb fueron deportados por el sector m\u00e1s din\u00e1mico del capitalismo mundial, como suele decirse, sin atender, por esta vez, a cuestiones \u00e9tnicas. Por lo dem\u00e1s, el capitalismo de los civilizados, Midas al rev\u00e9s, ha encontrado modo de transformar en heces hasta la \u00e1rida pureza de la meseta del Colorado: en el subsuelo de Arizona hay cobre, petr\u00f3leo, metano y, por si fuera poco, uranio. Y tampoco han sido las \u00fanicas desgracias que estropean la vuelta a Arizona. Por ejemplo, las viviendas prehist\u00f3ricas de caracter\u00edstica tierra rojiza que se encontraban en el NE de Arizona y constitu\u00edan el Monumento Nacional de Chelly, formalmente propiedad de los indios, saltaron por los aires al romper la barrera del sonido, por encima de ellas, unos aviones de la fuerza a\u00e9rea estadounidense. Bien es verdad que el gobierno federal ha indemnizado a los indios con un mill\u00f3n y medio de d\u00f3lares entre 1956 y 1958 por los primeros estropicios de ese tipo.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>6. Una carta a Juan Grijalbo<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Una carta de Sacrist\u00e1n dirigida a Juan Grijalbo. Escrita en Puigcerd\u00e0, 6 de septiembre de 1973.<\/span><\/p>\n<p>Amigo Grijalbo,<\/p>\n<p>ayer me lleg\u00f3 su postal de Leningrado, que le agradezco. Le supongo ya en Barcelona, por lo que le mando estas pocas l\u00edneas acerca de asuntos pendientes.<\/p>\n<p align=\"center\">*<\/p>\n<p>Desgraciadamente \u2013porque sospecho que a usted le hac\u00eda gracia\u2013 yo tambi\u00e9n juzgo negativamente el libro de S. Marlowe<i> The Man with no Shadow<\/i><sup>1<\/sup>. Lo ver\u00e1 usted por el informe que mand\u00e9 a Ignasi Vidal. No me parece verdadera ni apreciable fantapol\u00edtica, sino algo bastante m\u00e1s turbio. Justo es decir que si el autor puede realizar esa operaci\u00f3n que considero turbia es porque sabe de verdad cosas de Espa\u00f1a. En fin, usted ver\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Vidal me mand\u00f3 la carta de la se\u00f1ora Kirchem del 23 de agosto<sup>2<\/sup>. Antes que nada tiene uno que echar dos vueltas de llave a la c\u00e1mara de las palabrotas, para no enzarzarse en un campeonato de tacos dirigidos a la seriedad alemana en los negocios \u00a1Que b\u00e1rbaros! \u00bfCu\u00e1ntas veces nos han cambiado de interlocutor responsable?<\/p>\n<p>En la carta se habla de un proyecto de contrato adjunto. Ya me dir\u00e1 usted c\u00f3mo lleva las cosas. \u00bfSe da cuenta esa se\u00f1ora de que sus vol\u00famenes no son como los nuestros?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Le he entregado a Paco Fern\u00e1ndez Buey todos los trastos de matar en el asunto de \u00abHip\u00f3tesis\u00bb<sup>3<\/sup>. Como yo me tem\u00eda, es la capacidad del impresor la que falla, y no nuestro trabajo de edici\u00f3n y redacci\u00f3n. Quiz\u00e1s no importe mucho el retraso. Sobre todo dado que el curso universitario no empezar\u00e1 aqu\u00ed hasta enero [NE: un cambio de calendario horario propuesto por el ministro franquista Julio Rodr\u00edguez Mart\u00ednez], y los estudiantes barceloneses y madrile\u00f1os dar\u00e1n probablemente de un 30 a un 40 por ciento de los compradores europeos&#8230;<\/p>\n<p>Me preocupa que Paco Fern\u00e1ndez no deber\u00eda comprometerse a llevar la colecci\u00f3n con el mismo modo de remuneraci\u00f3n \u00aba destajo\u00bb \u2013por libro\u2013 al que yo soy tan aficionado. Creo que deber\u00eda cobrar un tanto al mes, como Jacobo Mu\u00f1oz. Por eso les propondr\u00eda \u2013a usted y a \u00e9l\u2013 que las 9.000 pesetas de que hab\u00edamos hablado, en vez de ser por libro, fueran por mes. Puesto que se trata de editar 15 vol\u00famenes al a\u00f1o<sup>4<\/sup>, eso le \u00bbahorra\u00bb a usted 27.000 ptas. sobre mi presupuesto, pero le da a \u00e9l una mayor seguridad, cosa que vale algo y que, aunque no de mi gusto cuando se trata de m\u00ed, me parece importante ofrecer a otros. \u00c9l est\u00e1 de acuerdo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Pronto pasar\u00e9 a verle por Barcelona. Mientras tanto, h\u00e1game el favor de saludar a su esposa de mi parte y reciba un amistoso abrazo, Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas edici\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Sacrist\u00e1n escribi\u00f3, efectivamente, un informe editorial muy negativo sobre el texto de Stephen Marlowe, editado en versi\u00f3n inglesa en 1974. La novela, afortunadamente, no lleg\u00f3 a ser traducida al castellano. Puede verse su informe en <i>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales II<\/i>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Es la persona con la que Juan Grijalbo negociaba los derechos de edici\u00f3n de las obras de Luk\u00e1cs.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0Fue, como se indic\u00f3, el codirector de la colecci\u00f3n. Sacrist\u00e1n y \u00e9l siguieron figurando como codirectores hasta el \u00faltimo n\u00famero de la colecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>4<\/sup>\u00a0La colecci\u00f3n no alcanz\u00f3 nunca esa periodicidad. El ultimo volumen, el 17, <i>El modelo sueco de explotaci\u00f3n<\/i> de Victor Pfaff y Mona Wikh\u00e4ll, traducido por Gustau Mu\u00f1oz y redactado por Sacrist\u00e1n, apareci\u00f3 en 1976.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"100\"><\/a> <b>7. Un art\u00edculo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey: \u00abEl choque cultural a la luz de la filosof\u00eda pol\u00edtica\u00bb<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Este escrito del disc\u00edpulo, amigo y compa\u00f1ero de Manuel Sacrist\u00e1n, necesitado de comprobaci\u00f3n en algunos puntos seg\u00fan su propia indicaci\u00f3n, puede consultarse entre la documentaci\u00f3n de FFB depositada en la Biblioteca Central de la Universidad Pompeu Fabra, en el apartado \u00abMateriales para la preparaci\u00f3n del curso de doctorado 1991\/1992. Programa de filosof\u00eda jur\u00eddica, moral y pol\u00edtica. Departamento de Sociolog\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona Abril 1991\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Una nota posterior de FFB se\u00f1alaba: No olvidar la nota de presentaci\u00f3n al texto de MSL en el 63 de <i>mientras tanto.<\/i> Es esta nota:<\/span><\/p>\n<p><b>Presentaci\u00f3n de \u00abTres notas sobre choque de culturas y genocidio\u00bb (<i>mientras tanto<\/i> 63, oto\u00f1o 1995, p. 103<\/b><\/p>\n<p>Las notas que siguen han sido extra\u00eddas de <i>Ger\u00f3nimo. Historia de su vida<\/i> recogida por S. M. Barrett, nuevamente editada por F. W. Turner II, traducida y anotada por Manuel Sacrist\u00e1n, Barcelona, Ediciones Grijalbo, Colecci\u00f3n Hip\u00f3tesis, 1975.<\/p>\n<p>Desde 1973, Sacrist\u00e1n se interes\u00f3 vivamente por problemas etnol\u00f3gicos, antropol\u00f3gicos y ecol\u00f3gicos. La traducci\u00f3n y anotaci\u00f3n de la historia de la vida del indio Ger\u00f3nimo, el m\u00e1s conocido de los apaches chiricahuas, es uno de los frutos intelectuales de aquel inter\u00e9s. Se puede decir que las lecturas etnol\u00f3gicas y ecol\u00f3gicas de aquellos a\u00f1os suscitaron una inflexi\u00f3n en el marxismo de Sacrist\u00e1n, que desde 1968 se ven\u00eda caracterizando por poner en primer plano lo que el fil\u00f3sofo llamaba \u00abproblemas posleninistas\u00bb y por su cr\u00edtica al cientificismo.<\/p>\n<p>En la presentaci\u00f3n que escribi\u00f3 en 1975, Sacrist\u00e1n motiv\u00f3 la publicaci\u00f3n de la narraci\u00f3n autobiogr\u00e1fica de Ger\u00f3nimo como un \u00abprimer ofrecimiento en memoria de Las Casas en el quinto centenario de su nacimiento.\u00bb En efecto, hab\u00edamos previsto que la <i>Brev\u00edsima relaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de las Indias<\/i>, con una introducci\u00f3n de Manolo, fuera el numero 20 de la colecci\u00f3n Hip\u00f3tesis. En 1975 Sacrist\u00e1n se hab\u00eda puesto a trabajar ya en su edici\u00f3n de la Brev\u00edsima, pero la colecci\u00f3n Hip\u00f3tesis se interrumpi\u00f3 aquel mismo a\u00f1o y nuestro homenaje a Las Casas se frustr\u00f3. Sacrist\u00e1n pretend\u00eda entonces recuperar el punto de vista lascasiano en el an\u00e1lisis del choque entre culturas. Y nos dej\u00f3 un avance de su preocupaci\u00f3n en la presentaci\u00f3n de la historia de Ger\u00f3nimo:<\/p>\n<p>Los apaches, al no facilitarnos las cosas, al impedirnos descansar en una mala conciencia nost\u00e1lgica, nos dejan solos y fr\u00edos, a los europeos, ante la pregunta de Las Casas, la pregunta por la justicia, la cual no cambia porque el indio sea el tr\u00e1gico Cuauht\u00e9moc en su melanc\u00f3lica elegancia o un apache de manos sucias y rebosando licor tisuin por las orejas. Por otra parte, adem\u00e1s de ser de Las Casas, este planteamiento tiene la virtud de contraponerse al amoralismo cientificista, forma hoy frecuente del progresismo. Los apaches, tan cerrados ellos, obligan al progresista a reconocerse genocida, o a reconocer que a lo mejor tiene sentido pol\u00edtico la palabra justicia.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>Cuestiones generales y de m\u00e9todo + res\u00famenes comentados de Leslie Bethell, ed, <i>Historia de Am\u00e9rica Latina<\/i>, H. D. Disselhoff, <i>El imperio de los incas y las primitivas culturas indias de los pa\u00edses andinos<\/i> (1972), Julio Rey Pastor, <i>La ciencia y la t\u00e9cnica en el descubrimiento de Am\u00e9rica<\/i>, 1951. Sobre la controversia de 1550\/1551 entre Gin\u00e9s de Sep\u00falveda y Bartolom\u00e9 de las Casas en Valladolid, <i>El punto de vista de los vencidos y otros materiales manuscritos.<\/i><\/p>\n<p><b>Cuestiones generales y de m\u00e9todo.<\/b><br \/>\nEl americanista del King\u2019s College de Cambridge, Anthony Pagden en su libro <i>The fall of natural man. The American Indian and the origins of comparative ethnology<\/i> (1982, 1987), ha indicado muy bien, en la Introducci\u00f3n, los defectos de la historiograf\u00eda espa\u00f1ola en este tema. Despu\u00e9s de se\u00f1alar que el anacronismo (la incapacidad para ver que las palabras cambian de sentido y que los problemas que hoy nos interesan no son exactamente los que interesaban a los cronistas de los indios y a los fil\u00f3sofos y te\u00f3logos de Salamanca y Valladolid que discutieron en el siglo XVI sobre la naturaleza de los indios y sobre la justificaci\u00f3n del dominio por parte de la Corona de Castilla) ha producido muchas disputas hist\u00f3ricamente irrelevantes o pol\u00edticamente tendenciosas (cita al respecto las obras de \u00c1ngel Losada, Teodoro Andr\u00e9s Marcos y Venancio Diego Carro), Padgen llama la atenci\u00f3n acerca de las exigencias ideol\u00f3gicas del r\u00e9gimen de Franco y c\u00f3mo \u00e9stas han condicionado tales discusiones (por ejemplo, en el caso de Carro: <i>La teolog\u00eda y los te\u00f3logos-juristas espa\u00f1oles ante la conquista de Am\u00e9rica<\/i> (1951), donde se mantiene el car\u00e1cter \u00abinsuperable\u00bb de las doctrinas de los grandes te\u00f3logos-juristas espa\u00f1oles del XVI y que \u00absu triunfo significar\u00eda el triunfo de Cristo y de la paz entre las naciones\u00bb.<\/p>\n<p>Pero a continuaci\u00f3n a\u00f1ade, tambi\u00e9n con buen acuerdo, que al final del per\u00edodo franquista los nuevos historiadores, por reacci\u00f3n, se han interesado particularmente por los siglos XVIII y XIX, siglos que los \u00abfranquistas prefer\u00edan ignorar por la imposici\u00f3n en ellos del liberalismo y de la democracia o porque significaron el final del poder\u00edo del Imperio espa\u00f1ol; el resultado de esto [Pagden escrib\u00eda en 1986] es que se ha desatendido el reexamen del descubrimiento de Am\u00e9rica y sus consecuencias en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>\/\/Habr\u00eda que comprobar hasta qu\u00e9 punto esto ha empezado a cambiar con motivo de las celebraciones ministeriales para los estudios dedicados a temas relacionados con el Descubrimiento\/\/<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p><b>El punto de vista de MSL sobre el choque de culturas<\/b><\/p>\n<p>En las notas que puso a la versi\u00f3n castellana de <i>Ger\u00f3nimo. Historia de su vida<\/i> (recogida por S. M. Barrett y nuevamente editada por F. W. Turner III) publicada por \u00e9l mismo en Barcelona, Grijalbo, col. Hip\u00f3tesis, 1975, MSL aborda el tema del choque cultural y su relaci\u00f3n con el etnocidio y el genocidio. Por aquel entonces \u00e9ste era un asunto que interesaba mucho a MSL. Ten\u00eda previsto, por una parte, editar en la misma colecci\u00f3n la <i>Brev\u00edsima relaci\u00f3n<\/i> de Bartolom\u00e9 de Las Casas; se volvi\u00f3 hacia temas etnol\u00f3gicos e hist\u00f3ricos para tratarlos en el marco de la pol\u00e9mica con el progresismo y el estructuralismo marxista; y se mostraba cada vez m\u00e1s preocupado por el ascenso del nacionalismo burgu\u00e9s en Catalu\u00f1a y por las concesiones constantes al mismo en el \u00e1mbito socialista\/comunista. De las tres preocupaciones hay pocos restos en lo editado por \u00e9l mismo con el t\u00edtulo de <i>Panfletos y materiales<\/i> a partir de 1983<sup>2<\/sup>. Tampoco se ha hecho hasta ahora referencia a estos temas en las publicaciones sobre MSL posteriores a su muerte (en agosto de 1985). Algo he sugerido al respecto, sin embargo, en mi ensayo \u00abSu aventura no fue de \u00ednsulas sino encrucijadas\u00bb, <i>mt<\/i>, 30-31, mayo de 1987, poniendo en relaci\u00f3n precisamente las notas dedicadas a Ger\u00f3nimo con algunos pasos de sus cr\u00edticas de esos mismos a\u00f1os al programa del PSUC<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>No es mi intenci\u00f3n ahora volver sobre lo que dije en aquel ensayo. Pretendo, en cambio, sistematizar lo escrito por MSL sobre el choque de culturas para proponer un punto de partida que me parece metodol\u00f3gicamente fecundo, lleno de sugerencias que vale la pena desarrollar, tanto en el plano historiogr\u00e1fico como para entender algunos problemas del presente.<\/p>\n<p>Problema: \u00bfson el etnocidio y el genocidio consecuencias inevitables del choque entre culturas? MSL arranca de un comentario del indio Ger\u00f3nimo que sugiere una visi\u00f3n muy difundida en los a\u00f1os 70, a saber: que aun sin mala voluntad de los dominadores el etnocidio (la muerte cultural) es <i>seguro<\/i> en todo choque cultural y el genocidio (el exterminio f\u00edsico) <i>probable<\/i>.<\/p>\n<p><b>Discusi\u00f3n con el estructuralismo y con el marxismo estructuralista<\/b><\/p>\n<p>MSL discute a continuaci\u00f3n el punto de vista de etn\u00f3logos y antrop\u00f3logos de orientaci\u00f3n estructuralista, a los que atribuye una \u00abpasi\u00f3n teoricista\u00bb (especulativa) que \u00abhace estragos bizantinos en el pensamiento social europeo\u00bb (p. 161 de la edici\u00f3n citada: Barcelona, 1975, en lo sucesivo G.). Objeto particular de la cr\u00edtica es la construcci\u00f3n te\u00f3rica de L\u00e9vi-Strauss que se resume en la tesis de la oposici\u00f3n entre sociedades \u00abfr\u00edas\u00bb y sociedades \u00abcalientes\u00bb.<\/p>\n<p>MSL no niega que tal oposici\u00f3n haya dejado de producir sugestiones profundas y ciertas verdades en el an\u00e1lisis de situaciones concretas. Lo que discute es que esa tesis hace perder de vista otros hechos que a veces son m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>La tesis a discutir dice: sociedades <i>calientes<\/i> son las instaladas en el cambio = sociedades con historia (como las del Oriente pr\u00f3ximo y medio o mediterr\u00e1neas); sociedades <i>fr\u00edas<\/i> ser\u00edan aquellas que no cuentan con el cambio social, que se caracterizan por la inmutabilidad. Si una sociedad fr\u00eda choca con una caliente \u2013viene a decir la tesis\u2013 la ruina de la primera es segura. Y es probable que a la muerte cultural siga la f\u00edsica (el genocidio).<\/p>\n<p>La argumentaci\u00f3n de MSL en su discusi\u00f3n de esta tesis es, en mi opini\u00f3n, prudente. Empieza aludiendo a una primera r\u00e9plica seg\u00fan la cual hay pruebas de adaptaciones r\u00e1pidas y beneficiosas, de poblaciones cuyas culturas han chocado con la europea y m\u00e1s concretamente con culturas capitalistas en varios estadios. Tales pruebas se basan mayormente en ejemplos tomados del cruce entre las varias culturas amerindias anteriores a 1492 y las varias culturas europeas de los siglos XVI y XVII. MSL asume esta r\u00e9plica, aunque llamando la atenci\u00f3n sobre el car\u00e1cter sublevante e inadmisible de la opini\u00f3n que considera entre tales adaptaciones ben\u00e9ficas o favorables \u00abel deprimente etnocidio de los hawaianos prostituidos en la industria del turismo\u00bb (G. 162).<\/p>\n<p>Y al asumir la r\u00e9plica aduce como ejemplos el de los indios apaches (entre otros indios norteamericanos), los cuales, por \u00abfr\u00edas\u00bb que fueran sus sociedades, se hab\u00edan asimilado cambios b\u00e1sicos antes de la llegada de los europeos: introducci\u00f3n de la agricultura como ocupaci\u00f3n secundaria, y hasta primaria, por ejemplo, entre los comanches y los quiovas. Por otra parte, hay que reconocer tambi\u00e9n que se asimilaron r\u00e1pidamente fuerzas productivas a instrumentos de producci\u00f3n tomados de la cultura invasora con la que chocaron. El ejemplo m\u00e1s interesante en este sentido es el del caballo: \u00abLos utes y los soshonis, los primeros indios norteamericanos que conocieron [el caballo] no lo recibieron hasta 1680, siglo y medio antes del nacimiento de Ger\u00f3nimo, que parece haber venido al mundo con un poney apache entre las rodillas, etc.\u00bb<\/p>\n<p>Otros dos ejemplos que pueden aducirse en el mismo sentido son el de las armas de fuego y la medicina europea. \u00abLas armas de fuego son inequ\u00edvocamente instrumentos de producci\u00f3n para un pueblo de cazadores.\u00bb (163). En cuanto a la medicina MSL aduce un ejemplo igualmente interesante: el del indio Cochise, que al ver a su suegro y jefe, Mangas Coloradas, herido casi de muerte lo lleva a galope a un buen cirujano mexicano \u00aben vez de disponer en el campamento el premioso rito de los chamanes.\u00bb<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s interesa es la argumentaci\u00f3n. Cochise amenaza al cirujano y al resto de los vecinos de Janos con arrasar la poblaci\u00f3n si Mangas muere. Lo cual prueba \u2013escribe MSL\u2013 que Cochise sigue pensando de acuerdo con las concepciones de su tradici\u00f3n, en cambio parece razonable pensar que Cochise ha percibido como un hecho \u2013\u00abacaso todav\u00eda no integrado en su mundo mental\u00bb\u2013 la mayor eficacia de la cirug\u00eda blanca. De donde MSL hace seguir esta conclusi\u00f3n: \u00abAsimilar algo, por de pronto, como mero hecho no debe ser necesariamente etnocida, porque, de serlo, tambi\u00e9n lo ser\u00eda cualquier novedad percibida como obra de la naturaleza.\u00bb (G. 163)<\/p>\n<p>\/\/ Una de las cosas que habr\u00e1 que estudiar es si hay correlaci\u00f3n entre adaptaci\u00f3n a las fuerzas e instrumentos de producci\u00f3n de la cultura invasora y resistencia al genocidio, pues los trabajos de etn\u00f3logos y antrop\u00f3logos que han estudiado la evoluci\u00f3n de las culturas amerindias, Le\u00f3n-Portilla, Wachtel y otros, as\u00ed lo sugirieron. Cf. el caso de los araucanos chilenos.\/\/<\/p>\n<p>Los casos, pues, de asimilaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n de <i>la otra cultura <\/i>obligan la relativizaci\u00f3n de la tesis \u00abteoricista\u00bb:<\/p>\n<p>&#8211; no tomar al pie de la letra la contraposici\u00f3n entre culturas fr\u00edas y culturas calientes (en el sentido de \u00abahist\u00f3ricas\u00bb e \u00abhist\u00f3ricas\u00bb) ni presuponer que la indudable gravedad de los choques culturales conlleva fatalmente un etnocidio.<\/p>\n<p>La tesis de MSL formulada en t\u00e9rminos positivos dice as\u00ed: probablemente no haya culturas del todo ahist\u00f3ricas y no es veros\u00edmil que todo cambio al\u00f3geno de una cultura sea mortal para ella (o para sus individuos) \u00aben el sentido de implicar la p\u00e9rdida de la consciencia de continuidad.\u00bb<\/p>\n<p><b>Discusi\u00f3n con el progresismo etnocentrista<\/b><\/p>\n<p>Relativizar no quiere decir ignorar la importancia del problema. Por eso el segundo motivo de la cr\u00edtica de MSL es el progresismo eurocentrista que desprecia el tema del choque cultural y solo ve en \u00e9l \u00abuna moda decadentista, rom\u00e1ntica y testimonial\u00bb. En este punto MSL trae a colaci\u00f3n \u00abel sentimiento de muerte por las consecuencias del choque cultural expresado por numerosos indios\u00bb. El hecho de que MSL introduzca este punto de vista diciendo que no se puede atribuir a las palabras hermosas y veraces de tantos indios \u00abun neorromanticismo testimonial de intelectuales de la decadencia imperialista\u00bb pone de manifiesto dos cosas: 1) que da importancia central al asunto en su formulaci\u00f3n cl\u00e1sica; 2) que trata de recuperar y replantear un tema generalmente abordado por una tradici\u00f3n intelectual muy distinta de la suya.<\/p>\n<p>\/\/Este es, por cierto, un rasgo t\u00edpico del pensamiento de MSL: revolver, con criterio racional y cient\u00edfico y con <i>pathos<\/i> mesurado, los grandes temas de la tradici\u00f3n conservadora, liberal e incluso reaccionaria. Luz nueva a la llama de siempre\/\/.<\/p>\n<p>Una menci\u00f3n de la <i>Geograf\u00eda y descripci\u00f3n universal de las Indias<\/i> escrita por Juan L\u00f3pez de Velasco, y que abarca hasta 1574 le sirve a MSL para dejar apuntados dos temas m\u00e1s: la diferencia entre ataque cultural y <i>choque<\/i> (correspondiente a lo que hoy se ha llamado \u00abencuentro\u00bb y \u00abencontronazo\u00bb para criticar las conmemoraciones del V Centenario del 1492) y el car\u00e1cter pernicioso de la transculturaci\u00f3n forzosa.<\/p>\n<p>La nota termina con una inferencia sacada de la insuficiencia de las visiones progresistas y tradicionalistas sobre el choque cultural:<\/p>\n<p>&#8211; lo m\u00e1s probable es que no se d\u00e9 pr\u00e1cticamente nunca un choque cultural sin la compa\u00f1\u00eda de un verdadero <i>ataque<\/i> cultural (incluida la fundamental agresi\u00f3n econ\u00f3mica) y, a menudo, la de una agresi\u00f3n genocida. \/\/Al menos en la historia americana, que es la que se est\u00e1 tratando\/\/.<\/p>\n<p>&#8211; para la comprensi\u00f3n de los hechos es contraproducente separar lo etnocida de lo genocida, los \u00abchoques culturales\u00bb supuestamente inocentes de las campa\u00f1as de exterminio. (G. 165)<\/p>\n<p>\/\/Tambi\u00e9n es notable la forma de argumentar: se empieza con unas palabras de Ger\u00f3nimo, referidas al caso americano, que sugieren la correlaci\u00f3n entre choque cultural y etnocidio o genocidio; se rebaten las dos principales exageraciones del momento, y se vuelve a una formulaci\u00f3n de lo dicho por Ger\u00f3nimo pero sugiriendo a continuaci\u00f3n el inquietante asunto de que no es conveniente separar los choques culturales supuestamente inocentes de las campa\u00f1as de exterminio. Un asunto que ser\u00eda desarrollado en algunas de las notas siguientes.\/\/<\/p>\n<p>Un paso que da el tono del punto de vista de MSL en estos asuntos, y que vale la pena retener m\u00e1s en general; refiri\u00e9ndose a la perversi\u00f3n consistente en coleccionar cueros cabelludos (<i>scalps<\/i>) se detiene MSL en la discusi\u00f3n hist\u00f3rica acerca de d\u00f3nde empez\u00f3 la terrible costumbre. Descubre en los historiadores blancos la \u00abmala conciencia\u00bb que \u00abpor reacci\u00f3n a tantas pel\u00edculas del oeste\u00bb les lleva a la creencia en que la escalpaci\u00f3n ha sido inventada por los civilizados y luego copiada por los indios. Admite que tal fuera as\u00ed en el caso de los apaches, pero acaba considerando eso un error: los espa\u00f1oles aprendieron la costumbre veros\u00edmilmente de los totonacas y de los mexicas y en un par de siglos le dieron valor contable y represivo. En ese contexto escribe sobre la versi\u00f3n bienintencionada de los historiadores blancos con mala conciencia: \u00abEn la d\u00e9cada de 1830 el estado de Chihuahua puso precio a los apaches y otros \u201cchichimecas\u201d: doscientos cincuenta pesos por indio muerto, ciento cincuenta por india o ni\u00f1o o ni\u00f1a. Para percibir ese precio hab\u00eda que presentar la cabellera del indio a la oficina de recaudaci\u00f3n de rentas, siguiendo una tradici\u00f3n del virreinato. S\u00f3lo entonces, seg\u00fan parece, los apaches empezaron a practicar sistem\u00e1ticamente la scalpaci\u00f3n, aunque no para cobrarse precio por ella, pues aun no se hab\u00edan civilizado tanto como para tener una administraci\u00f3n de rentas, sino por gloria. Vanagloria, sin duda. Pero, al menos, seg\u00fan doctrina castellana, aunque esta tercera v\u00eda de la vanagloria tampoco es eterna ni verdadera, con todo, es muy mejor que aquella otra mortal, perecedera y monetaria.\u00bb<\/p>\n<p>\/\/Es el tipo de broma anticapitalista y antimercantilista que hac\u00eda de MSL un comunista at\u00edpico.\/\/<\/p>\n<p>El desarrollo, que exime a los espa\u00f1oles del dudoso privilegio de ser los inventores de la scalpaci\u00f3n, dice que el lugar de origen de esas costumbres parece ser la zona del sureste norteamericano m\u00e1s en contacto con M\u00e9xico, \u00abzona en la que floreci\u00f3 la agricultura y, con ella, todas las dem\u00e1s amenidades cainitas, empezando por las clases, el estado y su religi\u00f3n oficial.\u00bb (G. 180)<\/p>\n<p><b>Genocidio conseguido o frustrado.<\/b><\/p>\n<p>En la nota 19 [G. 181-186] MSL recoge el hilo suelto resultante de la discusi\u00f3n con progresistas y tradicionalistas sobre el cruce cultural donde lo hab\u00eda dejado en la nota 9, a saber: <i>que ninguno de los encuentros con consecuencias etnocidas graves ha sido inocente, pura fatalidad<\/i>. Y en ese punto avanza una creencia que estaba latente en las notas anteriores: que <i>los conquistadores y colonizadores latinos de Am\u00e9rica<\/i> (castellanos, portugueses, franceses) <i>exterminaron en conjunto menos que los anglos no por mayor bondad sino por el tipo de sistema econ\u00f3mico-social que llevaban<\/i>, el cual hab\u00eda configurado, con sus costumbres econ\u00f3micas, su mentalidad de agricultores, ganaderos o no, en general explotadores del sector primario con muchos elementos semifeudales (castellanos, portugueses) y de mercaderes puros (parte de ellos, y sobre todo, los franceses en el norte) (G. 181).<\/p>\n<p>\/\/Esta tesis o, por mejor decir, esta \u00abcreencia\u00bb de MSL liga bien con otras creencias suyas de esa misma \u00e9poca:<\/p>\n<p>a) en el car\u00e1cter mayormente destructivo de la cultura burguesa del capitalismo;<\/p>\n<p>b) en el car\u00e1cter corrosivo y desestructurador de las burgues\u00edas mercantil, industrial y bancaria de los pueblos hisp\u00e1nicos por comparaci\u00f3n con la aristocracia;<\/p>\n<p>c) en la perversi\u00f3n del desarrollismo opusde\u00edsta y tecnocr\u00e1tico de los a\u00f1os 60 por comparaci\u00f3n con lo que hab\u00eda en los a\u00f1os anteriores;<\/p>\n<p>d) en los efectos m\u00e1s peligrosos de la mejor ciencia en comparaci\u00f3n con la otra;<\/p>\n<p>e) en que la alianza del proletariado con la llamada burgues\u00eda din\u00e1mica y el culto a la modernidad significaban la liquidaci\u00f3n de una pol\u00edtica cultural alternativa aut\u00f3noma etc.\/\/<\/p>\n<p>He aqu\u00ed la argumentaci\u00f3n en este caso:<\/p>\n<p>1\u00ba. <i>La presencia de un elemento exterminador<\/i> est\u00e1 presente en ambas culturas colonizadoras (en este sentido los m\u00e1s salvables habr\u00edan sido los mercaderes franceses).<\/p>\n<p>2\u00ba. Contra la Leyenda Rosa, denuncia del car\u00e1cter exterminador de los antepasados hisp\u00e1nicos en el Caribe. Pero: \u00abluego su modo de producci\u00f3n arcaizante (desde el punto de vista europeo) permiti\u00f3 el ejercicio de nociones ps\u00edquicas menos homicidas, su colonizaci\u00f3n fue compatible con una recuperaci\u00f3n biol\u00f3gica del indio.\u00bb (G. 181)<\/p>\n<p>Ya en otro paso de la nota 10 MSL hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n sobre la recuperaci\u00f3n demogr\u00e1fica a partir de 1574 \/\/Comprobar\u00b7 Ahora, para el caso de Nueva Espa\u00f1a, fecha esta \u00abrecuperaci\u00f3n\u00bb simb\u00f3licamente con la reacci\u00f3n al asesinato de Cuauht\u00e9moc y la consolidaci\u00f3n del virreinato. \/\/Comprobar\/\/.<\/p>\n<p>3\u00ba. M\u00e1s all\u00e1 del exterminio intencionado hay que preguntarse por los efectos destructores del choque cultural:<\/p>\n<p>&#8211; La concentraci\u00f3n urbanizadora practicada por los espa\u00f1oles (precursores del sistema de reservas), que oblig\u00f3 a los indios del norte de M\u00e9xico a echarse en masa al monte.<\/p>\n<p>&#8211; el destierro de tribus.<\/p>\n<p>4\u00ba. pero a partir de ah\u00ed el discurso se desplaza hacia el enjuiciamiento de la \u00abpol\u00edtica general de exterminio que es c\u00f3modo esconder bajo el r\u00f3tulo de choque de culturas\u00bb practicada por el gobierno norteamericano con los indios (G. 182 y ss), para dar luego otro dato:<\/p>\n<p>5\u00ba. En contrapartida tambi\u00e9n es verdad que la maduraci\u00f3n posterior del gran capitalismo que en sus comienzos necesit\u00f3 su exterminio casi total pone ahora a los supervivientes, pocos, en condiciones de lucha mejores que las que tienen los indios de m\u00e1s al sur \u2013muchos\u2013, a los que la vieja cultura epifeudal y mercantil no pudo proponerse exterminar. Y siguen ejemplos.<\/p>\n<p>\/\/ Parece, por tanto, que el centro de la argumentaci\u00f3n es este: <i>el relativamente mayor desarrollo capitalista de los EE.UU. hace posible una pol\u00edtica general de exterminio de los indios que el car\u00e1cter epifeudal de las culturas castellanas, portuguesa y francesa no pod\u00eda permitir<\/i>.\/\/<\/p>\n<p>6\u00ba. MSL ve la confirmaci\u00f3n de tal creencia en la ley norteamericana del 3 de marzo de 1871, que declaraba innecesario negociar con los indios para ocupar su territorio (G. 184). \u00abEste es el dato decisivo para juzgar la importancia de una voluntad resueltamente genocida, evitando su disimulo, por el complicado problema del choque entre culturas\u00bb. Y m\u00e1s adelante: \u00abEsa ley era el final del pudor de los estados civilizados, el final de la ficci\u00f3n que, desde Hern\u00e1n Cort\u00e9s hasta la guerra civil norteamericana, hab\u00eda permitido a los blancos afirmarse sucesores jur\u00eddicos de las soberan\u00edas amerindias\u00bb.<\/p>\n<p>Complemento de la Ley 3\/III\/1871, el Allotment Act de 1887, que parcelaba las reservas seg\u00fan la l\u00f3gica de la econom\u00eda capitalista, suprim\u00eda o her\u00eda gravemente al colectivismo de los indios y dada a \u00e9stos la c\u00e9lebre igualdad de oportunidades individuales, o sea, los proletarizaba a todos, y permit\u00eda a los propietarios y empresarios agrarios blancos comprar el territorio que se llam\u00f3 \u00abexcedente\u00bb, las tierras que quedaban de las reservas despu\u00e9s de asignar una parcela individual a cada indio.<\/p>\n<p>Estas son leyes genocidas, que se basaban en el supuesto de un pr\u00f3ximo genocidio total.<\/p>\n<p>7\u00ba. Pero la conclusi\u00f3n de eso, seg\u00fan MSL, es que tambi\u00e9n en este caso se ha tratado de un genocidio frustrado. En Norteam\u00e9rica ocurri\u00f3 lo mismo que ya contaba Lope de Velasco en 1574, \u00abcon menos m\u00e1quinas de calcular\u00bb: despu\u00e9s de las guerras los indios no se extinguieron sino que incluso est\u00e1n aumentando. No llegan a ser (en 1970) ni la mitad de los que presumiblemente eran al llegar los europeos, pero est\u00e1n multiplic\u00e1ndose m\u00e1s deprisa que el resto de la poblaci\u00f3n estadounidense.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>Es notable la oposici\u00f3n al fatalismo y el pesimismo hist\u00f3rico incluso en un momento particularmente malo como lo era para MSL 1974\/1975. Se empieza negando la tesis fatalista de los antrop\u00f3logos acerca de las culturas fr\u00edas y calientes y el etnocidio m\u00e1s all\u00e1 de las voluntades de las gentes en el cruce cultural y, tras haber remarcado el lado m\u00e1s negro de la historia del cruce cultural, el ataque genocida en Am\u00e9rica, se termina calificando el genocidio de <i>frustrado<\/i> y subrayando el dato de que, a pesar de todo eso, el indice de crecimiento de la poblaci\u00f3n india, como vio L\u00f3pez Velasco, vuelve a crecer por encima de los \u00edndices de crecimiento de los que practicaron pol\u00edticos genocidas.<\/p>\n<p>Esta forma de pensar la historia \u2013ni optimista ni pesimista\u2013 fue una constante en MSL. Ser\u00eda interesante comparar el tipo de argumentaci\u00f3n con el que, de joven, discut\u00eda el tema de Salinas en <i>La bomba incre\u00edble<\/i> (en <i>Laye<\/i>, 21, 1952: \u00abTres libros en la estacada\u00bb<sup>4<\/sup>\u00a0[<i>Lecturas<\/i>, Barcelona: Icaria, 1985, pp. 17-28] con esta otra argumentaci\u00f3n sobre el cruce cultural en los notas a Ger\u00f3nimo. La comparaci\u00f3n sugiere la permanencia de una misma convicci\u00f3n b\u00e1sica. A pesar de los a\u00f1os transcurridos (y del dato, sin duda importante, que fue el poso marxista de la formaci\u00f3n entre 1956 y 1975) hay el mismo desprecio por el pesimismo y por el optimismo hist\u00f3rico. Un posible desarrollo de esto tendr\u00eda que tener en cuenta:<\/p>\n<p>1\u00ba. La existencia de <i>dos<\/i> Marx ante el asunto del choque cultural: el de la exaltaci\u00f3n (moderada y relativa) de la colonizaci\u00f3n brit\u00e1nica en la India y el interesado por enlazar la comuna aldeana rusa con el socialismo moderno.<\/p>\n<p>2\u00ba. Las dos versiones m\u00e1s interesantes del optimismo y del pesimismo hist\u00f3ricos son tal vez la goethiana y la leopardiana; MSL se sinti\u00f3 siempre muy atra\u00eddo por la goethiana y en ciertos momentos de su obra, por ejemplo, en el ensayo sobre Russell hay declaraciones expl\u00edcitas en favor de un optimismo hist\u00f3rico de cu\u00f1o goethiano (y tambi\u00e9n marxiano, claro est\u00e1); que yo sepa, ni siquiera en la fase \u00abprof\u00e9tica\u00bb (en expresi\u00f3n de GA), que es precisamente \u00e9sta en la que escrib\u00eda las notas sobre Ger\u00f3nimo, se volvi\u00f3 MSL hacia Leopardi (s\u00ed hacia Unamuno, por ejemplo).<\/p>\n<p>3\u00ba. Habr\u00eda que matizar que lo que interesaba a MSL no era el \u00abolimpismo\u00bb ni la \u00abcr\u00edtica de la ciencia\u00bb (aunque defendiera la \u00abveracidad\u00bb del Goethe poeta contra las puyas de Brecht y aunque viera en el contexto de la cr\u00edtica de la ciencia newtoniana algunos aciertos sueltos para la epistemolog\u00eda, en relaci\u00f3n con la definici\u00f3n de \u00abhip\u00f3tesis\u00bb, por ejemplo). La atracci\u00f3n por Goethe tiene que ver precisamente con sus convicciones clasicistas sobre la dial\u00e9ctica hist\u00f3rica: es el realismo clasicista, ni optimista ni pesimista, de la visi\u00f3n goethiana que hay en <i>Fausto <\/i>lo que cuenta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>4\u00ba. La l\u00ednea de pensamiento de MSL fue siempre: pintar la pizarra bien de negro para que luego pueda resaltar mejor el blanco de la tiza con el que hay que corregir la negrura del pasado (o del presente)<sup>5<\/sup>. Este punto de vista implica dar una gran importancia a la pr\u00e1ctica, a la acci\u00f3n, a la intervenci\u00f3n sobre la realidad; supone, por tanto, una concepci\u00f3n que rechaza por igual el \u00abolimpismo\u00bb derivado del optimismo progresista en su mejor formulaci\u00f3n y \u00abla retirada del mundo\u00bb o la \u00abelecci\u00f3n de la soledad\u00bb derivada del pesimismo l\u00facido y antiprogresista. MSL vio ambas cosas como dos <i>tentaciones<\/i>: pero tambi\u00e9n como dos tentaciones en una forma radical: la ciencia, no la literatura, en un caso; el suicidio, no la soledad sin m\u00e1s, en otro.<\/p>\n<p>5\u00ba. La l\u00ednea de pensamiento m\u00e1s adecuada para un tratamiento de esto es John Berger sobre Leopardi (en el volumen recogiendo cosas de JB publicado por Alianza Forma hace unos meses). Habr\u00eda que trabajar en esa l\u00ednea.<\/p>\n<p>Nota manuscrita anexa: <b>Sobre la recuperaci\u00f3n demogr\u00e1fica.<\/b><\/p>\n<p>MSL basa su juicio en la <i>Geograf\u00eda y descripci\u00f3n universal de las Indias<\/i> de Juan L\u00f3pez de Velasco (1574), quien, efectivamente, llama la atenci\u00f3n acerca de que en esta fecha se est\u00e1 produciendo ya una \u00abrecuperaci\u00f3n\u00bb. Teniendo en cuenta otros datos posteriores, sobre todo para el caso de M\u00e9xico y Per\u00fa, se podr\u00eda conjeturar un cambio de tendencia, en el sentido de \u00abuna recuperaci\u00f3n biol\u00f3gica del indio\u00bb. La demograf\u00eda hist\u00f3rica actual sigue discutiendo la cosa. No hay duda sobre el derrumbamiento de la poblaci\u00f3n india subsiguiente a las invasiones europeas. Hasta 1560 esto es un hecho comprobado, con independencia de que se siga discutiendo acerca del n\u00famero de indios que hab\u00eda en el Caribe, M\u00e9xico y Per\u00fa en el momento de la invasi\u00f3n espa\u00f1ola. Tambi\u00e9n se admite que fue principalmente este descubrimiento demogr\u00e1fico, denunciado ante la Corona de Castilla desde 1540 aproximadamente, lo que constituye uno de los motivos de preocupaci\u00f3n para la convocatoria de Valladolid en 1550 y la elaboraci\u00f3n de medidas legales favorables a los indios.<\/p>\n<p>Pero los datos aportados hasta ahora no dejan claro si hay que hablar de \u00abrecuperaci\u00f3n\u00bb demogr\u00e1fica o, como hace Watchel comentando las estimaciones recientes, de un descenso de la poblaci\u00f3n india que habr\u00eda sido \u2018muy exagerado\u2019 hasta 1560 y \u2018m\u00e1s peque\u00f1o\u2019 desde esta \u00faltima fecha.<\/p>\n<p>Los datos m\u00e1s probables para la cuenta mexicana son: 1519: 24 millones; 1532: 16,5; 1548: 6,3; 1568: 2,6; 1580: 1,9<\/p>\n<p>El descenso total en los Andes, la ca\u00edda de la tasa de poblaci\u00f3n, parece haber sido menos pronunciada, pero la tendencia muy parecida: 1530: 10 millones; 1560: 2,5 millones; 1590: 1,5.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas edici\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0FFB hace referencia a las conmemoraciones oficiales de 1992 celebradas en Espa\u00f1a en el quingent\u00e9simo aniversario del \u00abDescubrimiento\u00bb, con gobierno del PSIE (Felipe Gonz\u00e1lez).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Cuatro vol\u00famenes inicialmente: <i>Sobre Marx y marxismo, Papeles de filosof\u00eda, Intervenciones pol\u00edticas <\/i>y <i>Lecturas<\/i>. Tras su fallecimiento, Juan-Ram\u00f3n Capella edit\u00f3 en 1987<i> Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa.<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0Por ejemplo, \u00abObservaciones al Proyecto de Introducci\u00f3n\u00bb, mayo de 1972. Firmado como R[icardo], era un comentario a un documento del PSUC de 1972. Palabras manuscritas de Sacrist\u00e1n en su escrito: \u00abRedactado por gusto y para no comunicar ni difundir. Motivo principal de este escribir gratuito: la ira.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>4<\/sup>\u00a0Los otros dos libros: <i>1984<\/i> de Orwell y <i>La monta\u00f1a m\u00e1gica<\/i> de Mann.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>5<\/sup>\u00a0V\u00e9ase Francisco Fern\u00e1ndez Buey, \u00abUn maestro al que gustaba visitar talleres de imprenta.\u00bb <i>Del pensar, del vivir, del hacer<\/i>. Barcelona: El Viejo Topo, 2006, pp. 50-52.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Publicado en <i>Nuestra Bandera<\/i>, n.\u00ba 268, tercer trimestre de 2025, pp. 177-88.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><b><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de textos<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18874,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[2198],"class_list":["post-18863","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18863"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18863\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18872,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18863\/revisions\/18872"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18874"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}