{"id":18868,"date":"2025-12-06T05:00:43","date_gmt":"2025-12-06T04:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18868"},"modified":"2025-12-05T18:26:41","modified_gmt":"2025-12-05T17:26:41","slug":"la-filosofia-imperfecta-de-costanzo-preve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18868","title":{"rendered":"La filosof\u00eda imperfecta de Costanzo Preve"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<div>\n<p><i>La editorial INSCHIBBOLLETH acaba de publicar el volumen IV de las Obras de Costanzo Preve (editadas por Alessandro Monchietto). El volumen contiene el ensayo \u00abLa filosofia imperfetta. Una proposta di ricostruzione del marxismo contemporaneo\u00bb (La filosof\u00eda imperfecta. Una propuesta de reconstrucci\u00f3n del marxismo contempor\u00e1neo), cuya primera edici\u00f3n sali\u00f3 a la luz en 1984 por la editorial Franco Angeli, una obra que, como he reiterado en varias ocasiones en algunos libros recientes, considero, con mucho, su contribuci\u00f3n m\u00e1s importante a la cultura marxista italiana de los \u00faltimos decenios. Al no tener en este momento tiempo para celebrar el acontecimiento como se merece, con un art\u00edculo in\u00e9dito (ya que estoy ocupado completando la exigente redacci\u00f3n de un libro a cuatro manos con Alessandro Visalli), me limito a reproponer a continuaci\u00f3n el primer cap\u00edtulo \u2014dedicado precisamente a la \u00abFilosof\u00eda imperfecta\u00bb\u2014 de mi <\/i>Ombre rosse: Saggi sull&#8217;ultimo Luk\u00e1cs e altre eresie<i>\u00a0(Meltemi 2022). Por otra parte, mientras lo rele\u00eda para decidir si val\u00eda la pena adoptar esa soluci\u00f3n, comprob\u00e9 que todav\u00eda pod\u00eda compartir su contenido palabra por palabra.<\/i><\/p>\n<p><i>P. D. En el texto original, las citas iban seguidas del n\u00famero de p\u00e1gina entre par\u00e9ntesis, pero dado que se refer\u00edan a la edici\u00f3n de 1984 y no he tenido tiempo de comprobar a qu\u00e9 p\u00e1ginas de la nueva edici\u00f3n corresponden, he preferido eliminar aqu\u00ed las referencias en cuesti\u00f3n. Tambi\u00e9n he eliminado las notas que remiten a otras partes de <\/i>Ombre rosse<i>\u00a0que no se refieren al libro de Preve.<\/i><\/p>\n<p><i><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/cop-preve.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-18876\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/cop-preve.jpg\" alt=\"\" width=\"214\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/cop-preve.jpg 536w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/cop-preve-214x300.jpg 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 214px) 100vw, 214px\" \/><\/a>La filosofia imperfetta. Una proposta di ricostruzione del marxismo contemporaneo <\/i>se articula en cinco partes dedicadas, respectivamente, 1) a los tres \u00abdiscursos\u00bb que, seg\u00fan Preve, sustancian el corpus te\u00f3rico marxista; 2) a algunas corrientes marxistas del siglo XX; 3) al pensamiento de Heidegger, se\u00f1alado como la cima m\u00e1s elevada del pensamiento burgu\u00e9s del siglo XX; 4) al concepto de utop\u00eda concreta de Ernst Bloch; 5) a la ontolog\u00eda del ser social de Gyorgy Luk\u00e1cs. Aqu\u00ed me centrar\u00e9 exclusivamente en los dos primeros y en el quinto, ya que el debate sobre la filosof\u00eda de Heidegger es irrelevante para los temas que me propongo abordar, y en cuanto a Bloch, mi opini\u00f3n sobre este autor difiere de la de Preve, por lo que prefiero argumentarla en primera persona [lo que hago en el segundo cap\u00edtulo de <i>Ombre rosse<\/i>], en lugar de pasar a una comparaci\u00f3n con el texto de Preve. Los tres discursos objeto de la primera parte son, en orden, el discurso gran narrativo, el discurso determinista-naturalista y el discurso ontol\u00f3gico-social.<\/p>\n<p>La definici\u00f3n m\u00e1s sucinta de discurso gran narrativo que encontramos en el texto de Preve es la siguiente: \u00abMetaf\u00edsica inmanentista de un Sujeto que marcha cantando hacia la utop\u00eda sint\u00e9tica de una sociedad \u00edntegramente transparente\u00bb. Para aclarar mejor el significado de algunos de los t\u00e9rminos que acabamos de mencionar (sujeto con may\u00fascula, utop\u00eda sint\u00e9tica, sociedad transparente), a\u00f1ado este otro pasaje: \u00abLa categor\u00eda de sujeto [tal y como se presenta en el marco de esta narraci\u00f3n, N.d.A.] es titular de una esencia que pretende contener en s\u00ed misma, de manera inmanente, una teleolog\u00eda necesaria, que sirve de soporte te\u00f3rico a una concepci\u00f3n del comunismo como utop\u00eda sint\u00e9tica, en la que lo p\u00fablico y lo privado, lo individual y lo colectivo, se fusionar\u00e1n<i>\u00bb.<\/i> Para simplificar: lo que Preve nos se\u00f1ala aqu\u00ed es el hecho de que Marx hace suya la tesis seg\u00fan la cual el proletariado estar\u00eda \u00abpor su propia naturaleza\u00bb destinado a desempe\u00f1ar el papel de destructor del modo de producci\u00f3n capitalista, as\u00ed como de protagonista de una revoluci\u00f3n social y pol\u00edtica capaz de generar un mundo en el que las contradicciones entre lo p\u00fablico y lo privado, lo individual y lo colectivo, quedar\u00edan superadas, sanadas. Una pretensi\u00f3n que el propio Marx (por no hablar de Lenin) pone sin embargo en tela de juicio, al establecer la distinci\u00f3n entre clase en s\u00ed y clase para s\u00ed, a\u00f1adiendo que la conversi\u00f3n de la primera en la segunda no est\u00e1 inscrita en ning\u00fan dispositivo del destino.<\/p>\n<p>Por el momento, dejemos entre par\u00e9ntesis la cuesti\u00f3n del comunismo como \u00absociedad transparente\u00bb, que retomaremos m\u00e1s adelante, y pasemos al discurso determinista naturalista, que parece entrelazado con el que acabamos de describir en la medida en que comparte su tendencia a una especie de \u00abantropomorfizaci\u00f3n de la historia\u00bb, en el sentido de que, a la narraci\u00f3n de la existencia de un sujeto colectivo capaz de imprimir una direcci\u00f3n precisa al proceso hist\u00f3rico, asocia la hip\u00f3tesis de que dicho proceso est\u00e1 animado por una \u00abnecesidad inmanente\u00bb. El fundamento de esta visi\u00f3n, argumenta Preve, es el concepto de <i>necesidad<\/i> elaborado por la ciencia del siglo XIX, que responde a dos requisitos fundamentales: por un lado, un nexo riguroso de causalidad entre los fen\u00f3menos analizados y, por otro, la posibilidad de anticipar y prever los resultados del proceso. Pero tambi\u00e9n en Marx, sostiene Preve, existen rastros de una mentalidad cient\u00edfico-idealista por la cual la producci\u00f3n capitalista moderna asume el rostro de una <i>entidad causalmente impersonal. <\/i>En ello se percibe la influencia del concepto de <i>historia<\/i> <i>natural<\/i>, que hace que las legalidades de tipo naturalista se extiendan en forma de v\u00ednculos espec\u00edficos necesarios a esa secci\u00f3n de la naturaleza llamada sociedad<i>.<\/i> Decir que el comunismo es el resultado inevitable, \u00abcient\u00edficamente\u00bb previsible, de la naturaleza din\u00e1mica de la producci\u00f3n capitalista moderna, argumenta Preve, \u00abno es diferente de decir que el comunismo es el paso de la prehistoria a la historia llevado a cabo por el proletariado revolucionario\u00bb<i>.<\/i> Si la teor\u00eda marxista pudiera reducirse a estas dos narrativas<i>, <\/i>que contienen los cuatro mitos del sujeto, el origen, el fin y la transparencia, sus detractores burgueses m\u00e1s sofisticados, como Max Weber y Martin Heidegger, tendr\u00edan raz\u00f3n. Sin embargo, escribe Preve, la teor\u00eda marxista no puede contenerse en este marco m\u00edtico-mesi\u00e1nico; es m\u00e1s, los elementos en cuesti\u00f3n son secundarios con respecto a la l\u00ednea fundamental del pensamiento de Marx que, siendo, por el contrario, de tipo ontol\u00f3gico-social, excluye a priori cualquier automatismo teleol\u00f3gico inscrito en la historia.<\/p>\n<p>Antes de profundizar en esta \u00faltima afirmaci\u00f3n, pasemos a la segunda parte del libro, en la que el autor parte de la siguiente pregunta: dado que los marxismos posteriores a Marx casi siempre se han inspirado en las dos narrativas que acabamos de describir, m\u00e1s que en la ontolog\u00eda social, \u00bfes posible liquidarlos a partir de una <i>interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica<\/i> de la obra del maestro? La respuesta, aclara Preve de inmediato, solo puede ser negativa, porque cien a\u00f1os de interpretaciones bloquean el camino hacia el contacto original y aut\u00e9ntico con Marx<i>. <\/i>Adem\u00e1s, hay que tener en cuenta que los \u00abmalentendidos\u00bb del texto marxista por parte de sus ex\u00e9getas no son el resultado de \u00aberrores conceptuales\u00bb, sino de \u00abim\u00e1genes del mundo\u00bb que reflejan precisas limitaciones hist\u00f3ricas: \u00abLa incorporaci\u00f3n del marxismo aut\u00e9ntico en una formaci\u00f3n ideol\u00f3gica es una forma de existencia necesaria del marxismo, al igual que cada modo de producci\u00f3n existe solo en la forma concreta de incorporaci\u00f3n en una formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social\u00bb, escribe Preve, para luego a\u00f1adir, siguiendo la ontolog\u00eda lukacsiana, que la ideolog\u00eda no se reduce al concepto de \u00abfalsa conciencia\u00bb, sino que es \u00abel instrumento social con el que los hombres luchan, de acuerdo con sus propios intereses, los conflictos que surgen del desarrollo econ\u00f3mico contradictorio. El espacio ideol\u00f3gico es un sistema de reinos en lucha y no es previsible que desaparezca en una totalidad pacificada\u00bb. Habr\u00e1 que volver sobre esta \u00faltima afirmaci\u00f3n porque, como veremos, contradice otras afirmaciones del propio Preve. Por ahora, podemos conformarnos con el concepto de que las variantes (los \u00abmalentendidos\u00bb) del marxismo deben interpretarse como expresi\u00f3n de diferentes conjuntos de intereses conflictivos, determinados hist\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>En el libro que estamos discutiendo aqu\u00ed, Preve analiza, en particular, dos de esas variantes. La primera es el marxismo de la Segunda Internacional, que tuvo su m\u00e1ximo exponente en Kautsky. Este, escribe Preve, no era un \u00abrenegado\u00bb. Al contrario, la suya era una versi\u00f3n \u00abortodoxa\u00bb de la ideolog\u00eda marxista, no en el sentido (totalmente imposible, como se ha argumentado anteriormente) de una coincidencia perfecta con el pensamiento de Marx, sino en el sentido de un punto de vista que encarnaba la visi\u00f3n de los magn\u00edficos y progresistas destinos del proletariado industrial alem\u00e1n entre finales del siglo XIX y principios del XX, una \u00abimagen del mundo\u00bb que reflejaba una composici\u00f3n de clase espec\u00edfica y el ascenso pol\u00edtico de la socialdemocracia que la representaba. La visi\u00f3n kautskiana del capitalismo, argumenta Preve, estaba incorporada en el discurso determinista naturalista (evoluci\u00f3n autom\u00e1tica de un organismo complejo destinado al \u00abcolapso\u00bb), mientras que la del proletariado estaba incorporada en el gran discurso narrativo (crecimiento acumulativo de la conciencia pol\u00edtica de un sujeto asociado al crecimiento de la gran industria moderna). Por eso le resultaba ajeno el concepto leninista de \u00abeslab\u00f3n d\u00e9bil\u00bb, que, como reconoci\u00f3 Gramsci<sup>1<\/sup>, era la verdadera \u00abherej\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>La segunda variante es la del operaismo italiano. Aunque rinde homenaje a los an\u00e1lisis de los Quaderni Rossi (y de Rainero Panzieri en particular) sobre la evoluci\u00f3n de la organizaci\u00f3n capitalista del trabajo y la composici\u00f3n de clase en las grandes empresas italianas de los a\u00f1os sesenta, Preve se\u00f1ala c\u00f3mo de ese an\u00e1lisis se deriv\u00f3 un concepto de composici\u00f3n de clase que fue elegido como \u00ab\u00fanica forma de manifestaci\u00f3n concretamente emp\u00edrica de la propia clase obrera\u00bb<i>.<\/i> En otras palabras, en la narrativa obrerista, la composici\u00f3n abstra\u00edda del <em>obrero masa<\/em> se convert\u00eda en sin\u00f3nimo de la clase como tal (e incluso de la clase en s\u00ed, en la medida en que se eliminaba la propia distinci\u00f3n marxista entre clase en s\u00ed y clase para s\u00ed<sup>2<\/sup>), con el resultado de que este relato entr\u00f3 en crisis tan pronto como entr\u00f3 en crisis la composici\u00f3n de clase concreta en la que se basaba. Preve escribi\u00f3 en 1984, por lo que no tuvo tiempo de evaluar las sucesivas metamorfosis conceptuales (del obrero social a los trabajadores del conocimiento) que el posopera\u00edsmo ide\u00f3 para adaptar una realidad radicalmente cambiada al paradigma original, pero s\u00ed tuvo tiempo de captar dos tendencias te\u00f3ricas espec\u00edficas de la corriente \u00abnegriana\u00bb del posopera\u00edsmo, a partir de las cuales, por un lado, se fantasea con el \u00abdevenir comunista\u00bb del capitalismo, en la medida en que el comunismo se reduce al horizonte \u00abdel consumo de bienes y servicios ya desprovistos del \u201cvalor\u201d (trabajo) disfrutado por un \u00fanico sujeto colectivo [&#8230;] estos bienes y servicios son producidos por m\u00e1quinas autom\u00e1ticas, mientras que el sujeto disfrutador se ve sometido a la automaticidad maqu\u00ednica posmoderna de los flujos deseantes<sup>3<\/sup>; por otro lado, la lucha de clases se presenta como un enfrentamiento entre poder y potencia, el primero identificado con el dominio capitalista, que intenta reimponer la infamia del trabajo productivo [&#8230;] cuando ya solo quedar\u00eda consumir gratis los productos sin valor de las m\u00e1quinas, la segunda consistente en \u00abla fuerza vital que emana metaf\u00edsicamente de los nuevos sujetos sociales (j\u00f3venes, mujeres, etc.)\u00bb.<\/p>\n<p>Volvamos a las tres narrativas del marxismo identificadas por Preve. Como se ha visto, Preve descarta las dos primeras \u2014la gran narrativa y la determinista naturalista\u2014 y se\u00f1ala m\u00e1s bien en el discurso ontol\u00f3gico-social el eje central de la contribuci\u00f3n que Marx ha dado a la esperanza de una posible liberaci\u00f3n de la humanidad del yugo del modo de producci\u00f3n capitalista. El discurso ontol\u00f3gico-social, seg\u00fan Preve, se puede definir as\u00ed: \u00abLa proposici\u00f3n ontol\u00f3gico-social se basa en la existencia de una sola ciencia, la historia, caracterizada por la procesualidad y la especificidad\u00bb. Y a\u00fan m\u00e1s: \u00aben el momento en que Marx convierte la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida humana en el problema central, aparece la doble determinaci\u00f3n de una base natural insuprimible y de una transformaci\u00f3n social ininterrumpida de esta\u00bb<i>. <\/i>El materialismo hist\u00f3rico no es la b\u00fasqueda de supuestas leyes deterministas, porque el conocimiento tipificado del pasado, es decir, la reconstrucci\u00f3n de los nexos causales que determinaron su desarrollo, solo puede tener lugar <i>post<\/i> <i>festum.<\/i> Ninguna necesidad inmanente, ninguna teleolog\u00eda est\u00e1n en juego en el proceso hist\u00f3rico, porque la teleolog\u00eda y la causalidad est\u00e1n presentes \u00fanica y exclusivamente en la categor\u00eda del <i>trabajo<\/i>, que proporciona el modelo de toda acci\u00f3n finalista del hombre y, al mismo tiempo, constituye esa <i>praxis <\/i>fundamental que desencadena los procesos causales que transforman la naturaleza y la sociedad. Preve extrae as\u00ed del \u00faltimo Luk\u00e1cs la idea del trabajo como fundamento categ\u00f3rico de la ontolog\u00eda social, que no es filosof\u00eda de la historia, \u00absino un conjunto de posibilidades ontol\u00f3gicas concretas e indisolublemente ligadas a los diversos modos de producci\u00f3n\u00bb<i>.<\/i> Luk\u00e1cs excluye toda forma de teleolog\u00eda tanto en los procesos naturales como en los sociales: la historia no tiene \u00abel diablo en el cuerpo\u00bb, es simplemente el producto de las decisiones alternativas que los seres humanos toman para alcanzar un fin determinado, y la actividad laboral es el modelo de esta praxis hecha de decisiones alternativas y es, en consecuencia, el modelo de toda acci\u00f3n humana. La teleolog\u00eda reside \u00fanicamente en estas decisiones alternativas, mientras que la causalidad nace del hecho de que estas generan secuencias causales necesarias \u00abque a su vez dan lugar a umbrales espec\u00edficos de irreversibilidad hist\u00f3rica<i>\u00bb. <\/i>Ni siquiera el sujeto de las decisiones es capaz de controlar la \u00abdirecci\u00f3n\u00bb de las secuencias causales que pone en marcha (por eso las \u00ableyes\u00bb del proceso solo pueden reconstruirse <i>post festum<\/i>). De hecho, las leyes econ\u00f3micas no son m\u00e1s que \u00abla suma impersonalizada de las alternativas individuales\u00bb<i> <\/i>(los hombres \u00abno saben lo que hacen, pero lo hacen\u00bb, repite Luk\u00e1cs obsesivamente siguiendo los pasos de Marx).<\/p>\n<p>Para resumir y simplificar lo anterior: para Luk\u00e1cs, y para Preve, que adopta su punto de vista: 1) el trabajo, como actividad humana destinada a modificar la naturaleza con el fin de realizar un producto que ya existe como idea en su mente antes de materializarse, es el modelo de todo proceso teleol\u00f3gico, o mejor dicho, es la \u00fanica v\u00eda a trav\u00e9s de la cual el factor teleol\u00f3gico penetra en el mundo real, ya que ni la historia natural ni la humana incorporan una teleolog\u00eda inmanente; 2) el trabajo, entendido no solo como intercambio org\u00e1nico entre el hombre y la naturaleza, sino tambi\u00e9n y sobre todo como la suma de decisiones dirigidas a influir en la conciencia de otros hombres para que act\u00faen por s\u00ed mismos, \u00abespont\u00e1neamente\u00bb<sup>4<\/sup>, los actos laborales deseados por el sujeto de la posici\u00f3n, genera cadenas causales que producen efectos necesarios e irreversibles, as\u00ed como imprevisibles para quienes los ponen en pr\u00e1ctica, y es por eso que las \u00ableyes\u00bb del proceso hist\u00f3rico solo son comprensibles a posteriori; 3) de 1) y 2) se deduce que la realidad social no debe entenderse como el producto de una necesidad de tipo causal naturalista, sino como un conjunto de <i>posibilidades<\/i> generadas por la combinaci\u00f3n de las decisiones humanas y las cadenas causales generadas por ellas; 4) estas posibilidades nunca podr\u00e1n realizarse sin la intervenci\u00f3n de la posici\u00f3n teleol\u00f3gica humano-social; lo que significa: 5) que la transformaci\u00f3n revolucionaria del presente no es el resultado de automatismos \u00abobjetivos\u00bb, sino que solo puede producirse gracias a la conversi\u00f3n de la proyectividad laboral en proyectividad pol\u00edtica consciente (cuyo resultado no es necesario\/previsible, sino que pertenece a su vez al orden de lo posible).<\/p>\n<p>Sin embargo, Preve no es del todo coherente en su asunci\u00f3n de la lecci\u00f3n te\u00f3rica del \u00faltimo Luk\u00e1cs. Personalmente, creo que esto se debe al hecho de que, en la \u00e9poca en que se public\u00f3 el libro que estamos discutiendo, el autor todav\u00eda estaba comprometido pol\u00edticamente \u2014aunque desde posiciones cr\u00edticas\u2014 con una izquierda radical que hab\u00eda heredado de los movimientos de los a\u00f1os setenta una actitud de rechazo total y aprior\u00edstico de la experiencia del socialismo real. Probablemente por eso Preve sit\u00faa a Luk\u00e1cs <i>por defecto<\/i> en el campo de un \u00abmarxismo occidental\u00bb opuesto a un \u00abmarxismo oriental\u00bb<sup>5<\/sup> identificado con el Diamat estalinista. No en vano, aunque concede un cr\u00e9dito limitado al mao\u00edsmo, Preve asimila la China posmao\u00edsta a la URSS como pa\u00eds en el que se habr\u00eda restaurado el capitalismo, aline\u00e1ndose con un arraigado prejuicio ideol\u00f3gico de car\u00e1cter euroc\u00e9ntrico que se remonta a los propios Marx y Engels<sup>6<\/sup>. T\u00edpico en este sentido es el encogimiento de hombros con el que descarta la sugerencia te\u00f3rica de una autora como Rita di Leo<sup>7<\/sup>, que tuvo el m\u00e9rito de afrontar el reto del socialismo real intentando analizar c\u00f3mo funciona concretamente un modelo de sociedad caracterizado por el dominio del factor pol\u00edtico sobre el factor econ\u00f3mico. Esta actitud le ha impedido tener en cuenta el hecho de que Luk\u00e1cs, aunque expl\u00edcitamente cr\u00edtico con el estalinismo, nunca hab\u00eda abandonado la esperanza en la posibilidad de reformar los sistemas de socialismo real (por lo que es de suponer que habr\u00eda acogido con gran inter\u00e9s el experimento de la China posmao\u00edsta). Y probablemente tambi\u00e9n le indujo a interpretar de una manera universalista, t\u00edpica de la filosof\u00eda occidental, dos temas como la ideolog\u00eda jur\u00eddica y la cuesti\u00f3n de la alienaci\u00f3n, que Luk\u00e1cs aborda de una manera mucho m\u00e1s problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Parto de la cuesti\u00f3n del derecho. Preve parte de la constataci\u00f3n de que, para Luk\u00e1cs, \u00abla reproducci\u00f3n social es un conjunto de complejos relativamente aut\u00f3nomos (lenguaje, econom\u00eda, derecho, sexualidad, guerra, arte, etc.) que cambian con el tiempo, al igual que cambia la ubicaci\u00f3n de cada uno de ellos en la jerarqu\u00eda reproductiva del conjunto social<i>\u00bb.<\/i> De ah\u00ed se deduce que ninguno de esos complejos puede encajarse en una jerarqu\u00eda fija que atribuye a la econom\u00eda el papel de estructura y a todos los dem\u00e1s el de ideolog\u00edas superestructurales. Esto vale, obviamente, tambi\u00e9n para el derecho. Preve aprovecha este pasaje para forzar una supuesta valorizaci\u00f3n lukacsiana del \u00abpotencial emancipador contenido en la formalidad y la abstracci\u00f3n del derecho burgu\u00e9s\u00bb <i>. <\/i>Ahora bien, esto contradice claramente la cr\u00edtica radical que Luk\u00e1cs dirige a la visi\u00f3n abstracta de la historia como progreso hacia niveles cada vez m\u00e1s elevados de civilizaci\u00f3n. Por otra parte, el propio Preve reconoce que tambi\u00e9n Marx desconf\u00eda de esos discursos de tipo \u00e9tico en los que identifica una variante de la concepci\u00f3n jur\u00eddica de la sociedad , concepci\u00f3n que rechaza en la medida en que est\u00e1 convencido de que la superaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n no deriva de una supuesta \u00abjusticia socialista\u00bb, sino de la superaci\u00f3n de la propia forma jur\u00eddica en cuanto consustancial a la forma econ\u00f3mica (para Marx, el derecho es por definici\u00f3n derecho burgu\u00e9s y no \u00abderecho humano\u00bb). Sin embargo, Preve se distancia igualmente de Marx y, en general, de lo que define como \u00abel desprecio de los derechos humanos t\u00edpico de las legislaciones del socialismo real\u00bb.<\/p>\n<p>Dado que esto suena como una concesi\u00f3n a las sugerencias eurocomunistas de aquellos a\u00f1os, me parece poder afirmar que en ning\u00fan pasaje de la <i>Ontolog\u00eda<\/i> de Luk\u00e1cs es posible encontrar algo que justifique tal distanciamiento, hasta el punto de que Preve lo busca en la parte final de la <i>Ontolog\u00eda<\/i>, donde Luk\u00e1cs aborda los temas de la alienaci\u00f3n y la transici\u00f3n al socialismo. La alienaci\u00f3n, argumenta Preve, se genera por el hecho de que, si bien el desarrollo de las fuerzas productivas presupone el desarrollo de las capacidades humanas, este \u00faltimo \u00abno produce obligatoriamente el desarrollo de la personalidad humana\u00bb<i>. <\/i>A continuaci\u00f3n, se envuelve en una serie de contradicciones que complican a\u00fan m\u00e1s la ya compleja trama de pistas que el propio Luk\u00e1cs recorre con dificultad. \u00bfQu\u00e9 se entiende por desarrollo de la personalidad humana? Dado que Preve afirma que \u00abla universalizaci\u00f3n solo es posible sobre la base del capitalismo\u00bb; dado que la universalizaci\u00f3n se concibe como un efecto secundario de la abstracci\u00f3n y que \u00abla posibilidad de una relaci\u00f3n no alienada entre la individualidad particular y el g\u00e9nero humano est\u00e1 ontol\u00f3gicamente permitida por el mismo proyecto de abstracci\u00f3n causado por la relaci\u00f3n capitalista de producci\u00f3n\u00bb; dado que [en relaci\u00f3n con los derechos humanos, nota del autor] \u00abel comunismo est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 y no a este lado del umbral ontol\u00f3gico irreversible producido por el derecho burgu\u00e9s formal y abstracto\u00bb; dado que el comunismo tambi\u00e9n se considera un momento \u00abde la lucha de la personalidad individual por la conquista de la genericidad en s\u00ed misma\u00bb; dado todo esto, es evidente que estamos aqu\u00ed peligrosamente cerca de retroceder a los mitos del discurso gran narrativo que Preve nos invita a abandonar en la primera parte de su obra. Es cierto que intenta salvar la cabra y las coles aferr\u00e1ndose al concepto de <i>posibilidad<\/i> (el capitalismo hace posible, no necesario, el paso a una relaci\u00f3n no alienada entre particularidad y generalidad, el desarrollo de las fuerzas productivas hace posible, no necesario, el desarrollo de la personalidad humana, etc.), pero esto no basta para disipar la sospecha de que aqu\u00ed reaparece la visi\u00f3n de un proceso lineal e irresistible hacia el para\u00edso del comunismo realizado como reino de una personalidad humana universal y pacificada, es decir, hacia el fin de la historia. Un feliz desenlace que ser\u00eda posible gracias a la corriente principal de la historia (burguesa y occidental), y no a las desviaciones del \u00abb\u00e1rbaro\u00bb comunismo oriental. Ir\u00f3nicamente, esta visi\u00f3n coincide con el inicio de un proceso de decadencia del comunismo occidental, que, poco despu\u00e9s, se reintegrar\u00eda plenamente en el r\u00e9gimen neoliberal.<\/p>\n<p><b>Notas<\/b><\/p>\n<p><sup>1<\/sup>\u00a0Me refiero a la famosa frase de Gramsci seg\u00fan la cual los bolcheviques hab\u00edan hecho una revoluci\u00f3n \u00abcontra el <i>Capital\u00bb, <\/i>en el sentido de que su empresa hab\u00eda subvertido la idea marxista, compartida por el ortodoxo Kautsky, seg\u00fan la cual la revoluci\u00f3n solo pod\u00eda tener lugar en los puntos altos del desarrollo capitalista.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup>\u00a0Quien formul\u00f3 esta tesis fue Mario Tronti en <i>Operai e capitale <\/i>(Einaudi, Tur\u00edn, 1966). En una entrevista reciente, el fil\u00f3sofo se lamentaba de que, a pesar de haber renegado de esa tesis poco despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n del libro, su imagen ha quedado para siempre ligada a esa obra \u00abjuvenil\u00bb.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup>\u00a0M\u00e1s que en Marx, de quien valora casi exclusivamente el \u00abFragmento sobre las m\u00e1quinas\u00bb de los <i>Grundrisse,<\/i> la ret\u00f3rica posopera\u00edsta se basa en las teor\u00edas de autores como Michel Foucault y Gilles Deleuze.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup>\u00a0Cabe se\u00f1alar que esta formulaci\u00f3n se parece mucho a la definici\u00f3n de poder en las obras de Max Weber.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup>\u00a0Para la comparaci\u00f3n entre el marxismo occidental y el marxismo oriental, v\u00e9anse las obras de Domenico Losurdo. V\u00e9ase, en particular, <em>Il marxismo occidentale. Come nacque, come mor\u00ec, come pu\u00f2 rinascere<\/em>, Laterza, Roma-Bari 2017.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup>\u00a0En intervenciones anteriores he analizado cr\u00edticamente el eurocentrismo de Marx y Engels a partir de la antolog\u00eda <em>India Cina Russia<\/em> (a cargo de Bruno Maffi), il Saggiatore, Mil\u00e1n 1960.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup>\u00a0V\u00e9ase la trilog\u00eda de Rita di Leo: <em>L&#8217;esperimento profano<\/em>, Ediesse, Roma 2012; <i>Cento anni dopo: 1917-2017<\/i>, Ediesse 2017; <i>L&#8217;et\u00e0 della moneta, <\/i>il Mulino, Bolonia 2018.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Socialismo del secolo XXI<\/em>, 22 de noviembre de 2025 (<a href=\"https:\/\/socialismodelsecoloxxi.blogspot.com\/2025\/11\/la-filofia-imperfetta-di-costanzo-preve.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">https:\/\/socialismodelsecoloxxi.blogspot.com\/2025\/11\/la-filofia-imperfetta-di-costanzo-preve.html<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La editorial INSCHIBBOLLETH acaba de publicar el volumen IV de las Obras de Costanzo Preve (editadas por Alessandro Monchietto). 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