{"id":18884,"date":"2025-12-08T05:00:44","date_gmt":"2025-12-08T04:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18884"},"modified":"2025-12-07T23:57:01","modified_gmt":"2025-12-07T22:57:01","slug":"a-proposito-de-liberalismo-autoritario-de-hermann-heller","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18884","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de \u00ab\u00bfLiberalismo autoritario?\u00bb de Hermann Heller"},"content":{"rendered":"<p>En varias ocasiones me he encontrado reflexionando sobre las categor\u00edas pol\u00edticas de totalitarismo y autoritarismo, atribuyendo la definici\u00f3n de totalitarismo al sistema actual representado por el capitalismo neoliberal. Recientemente he vuelto sobre el tema y he decidido escribir algunas reflexiones al respecto, inspir\u00e1ndome en el ensayo de Claudia Atzeni titulado <em>Liberalismo autoritario. La crisis de la Uni\u00f3n Europea a partir de la reflexi\u00f3n de Hermann Heller<\/em>. La Atzeni es becaria de investigaci\u00f3n en Filosof\u00eda del Derecho y Sociolog\u00eda en la Universidad Magna Gr\u00e6cia de Catanzaro.<\/p>\n<p>A la pregunta de si podemos hablar de \u00abliberalismo autoritario\u00bb, la Atzeni, para responder, recurre al ensayo del jurista y fil\u00f3sofo del derecho alem\u00e1n Hermann Heller. De hecho, fue Heller quien, en 1933, public\u00f3 un escrito titulado \u00ab\u00bfLiberalismo autoritario?\u00bb, incluido en la recopilaci\u00f3n editada por U. Pomarici <em>Stato di diritto o dittatura? e altri scritti (1928\u20131933)<\/em>, publicada por Editoriale Scientifica, N\u00e1poles 2017.<\/p>\n<p>El ensayo de Heller tiene como tema la crisis de la Rep\u00fablica de Weimar, como se desprende claramente del inicio. El autor escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El a\u00f1o 1932 trajo a Alemania la consigna del Estado \u00abautoritario\u00bb; el gabinete de Papen elev\u00f3 esta consigna incluso a programa de gobierno, aunque luego, ese mismo a\u00f1o, cay\u00f3. Sin embargo, el gobierno de Papen no fue el inventor del programa del Estado \u00abautoritario\u00bb, sino solo un exponente de aquellas fuerzas que siguen presionando para que ese programa se lleve a cabo. Por lo tanto, durante muchos a\u00f1os m\u00e1s tendremos todas las oportunidades para debatir con quienes defienden el Estado \u00abautoritario\u00bb en el plano te\u00f3rico y pr\u00e1ctico. Un extranjero que no conozca muy bien la situaci\u00f3n alemana no sabr\u00eda decir con certeza qu\u00e9 fines pol\u00edticos concretos se persiguen con este lema. Autoridad significa poder y validez, autorizaci\u00f3n y atribuci\u00f3n de derechos. \u00bfContra qui\u00e9n o contra qu\u00e9 polemiza entonces la concepci\u00f3n del Estado \u00abautoritario\u00bb? \u00bfHa existido alguna vez un Estado que no fuera autoritario? \u00bfNo es todo Estado, en cuanto tal, una asociaci\u00f3n de poder autoritario? La falta de claridad de este lema del Estado \u00abautoritario\u00bb, aunque no sea intencionada, tiene sin duda un fundamento. El objetivo de sus defensores solo queda claro al responder a dos preguntas: \u00bfqu\u00e9 bases quieren dar los defensores de este lema a la autoridad estatal y en qu\u00e9 \u00e1mbitos de la existencia debe constituirse de forma autoritaria el Estado seg\u00fan sus intenciones? (&#8230;).<\/p>\n<p>Continuando con su an\u00e1lisis, Heller destaca la deliberada falta de una definici\u00f3n clara de Estado \u00abautoritario\u00bb. Esta falta debe buscarse en el contexto de la \u00e9poca: la crisis de la Rep\u00fablica de Weimar y la ingobernabilidad hacen que la idea de \u00abEstado autoritario\u00bb se utilice como instrumento pol\u00e9mico contra la democracia. De hecho, Heller escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La evidencia de la consigna \u2014en s\u00ed misma oscura\u2014 del Estado \u00abautoritario\u00bb se basa, por tanto, en la Alemania de la posguerra, en parte en las debilidades del r\u00e9gimen democr\u00e1tico, pero mucho m\u00e1s en el hecho de que la confusi\u00f3n desconcertante en la que se encuentra Alemania, sobre todo desde 1929, la hace particularmente sensible a cualquier acci\u00f3n de desacreditaci\u00f3n contra la autoridad democr\u00e1tica del Estado y a la fe milagrosa en la dictadura. La dificultad de formar una mayor\u00eda pol\u00edtica y un gobierno democr\u00e1tico, en s\u00ed misma nada desde\u00f1able, se ve aumentada mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo normal por el hecho de que millones de personas creen con fervor religioso en la redenci\u00f3n de todas las miserias gracias al F\u00fchrer. En la crisis de este estado de excepci\u00f3n puede tener \u00e9xito una concepci\u00f3n del Estado que, como la de Carl Schmitt, declara decisiva la excepci\u00f3n, mientras que la regla y la norma ser\u00edan insignificantes, y por ello se esfuerza desde hace quince a\u00f1os por desacreditar la autoridad democr\u00e1tica en favor de la autoridad dictatorial del Estado.<\/p>\n<p>La inestabilidad pol\u00edtica de la Alemania de los a\u00f1os treinta se atribuye al sistema democr\u00e1tico. Una crisis que determina un \u00abestado de excepci\u00f3n\u00bb, seg\u00fan la teor\u00eda de Carl Schmitt, que exige no solo el \u00abmando\u00bb del Estado \u2014resumido en la f\u00f3rmula \u00abquien decide en el estado de emergencia\u00bb\u2014, sino tambi\u00e9n la recomposici\u00f3n de la naci\u00f3n alemana. Heller atribuye el origen de esta idea al \u00abEstado de potencia\u00bb elaborado por Hegel en su <i>Filosof\u00eda del derecho<\/i>. Para comprender este pasaje hay que remitirse a lo que Heller escribe en <i>Hegel y el pensamiento nacional del Estado de potencia en Alemania<\/i>.<\/p>\n<p>A este respecto, es interesante reflexionar sobre la distinci\u00f3n que hace Heller entre \u00abpersonalismo\u00bb y \u00abtranspersonalismo\u00bb:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">&#8230; hablamos de personalismo como la concepci\u00f3n del mundo que pone todo al servicio del individuo, incluso el valor suprapersonal del Estado: aqu\u00ed la comunidad social parece poder obtener un valor derivado al legitimarse como soporte de la felicidad individual o de la dignidad que hay en ser feliz.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El individuo es el valor absoluto e incondicionalmente libre, el Estado es simplemente un valor relativo. Por el contrario, el transpersonalismo ve al individuo como condicionado por la comunidad y ve en el Estado el presupuesto hist\u00f3rico y conceptual de todo valor de la personalidad, un <em>proteron te physei<\/em>, ante el individuo y de rango superior. (&#8230;) As\u00ed pues, si para el personalismo cada individuo es una \u00abtotalidad\u00bb \u00fanica e insustituible, para el pensamiento transpersonalista existe un individuo-Estado, externo a los individuos y por encima de ellos: solo esto constituye un \u00abyo completo\u00bb, una verdadera totalidad. (&#8230;).<\/p>\n<p>Este pasaje ayuda a comprender la reconstrucci\u00f3n que Heller hace sobre el nacimiento del Estado alem\u00e1n en el plano filos\u00f3fico y el sentido del \u00abEstado de potencia\u00bb. Es evidente que la cuesti\u00f3n est\u00e1 estrechamente relacionada con el origen del romanticismo y el idealismo alemanes de finales del siglo XVIII y principios del XIX, entrelaz\u00e1ndose con las batallas pol\u00edticas que conducir\u00e1n al nacimiento del Reich alem\u00e1n en 1871. La filosof\u00eda de Hegel se inscribe en ese contexto hist\u00f3rico, proyect\u00e1ndose sobre el nacimiento del futuro Estado alem\u00e1n y proporcionando el humus para los desarrollos posteriores: la derrota en la Primera Guerra Mundial, el fin del imperio de los Hohenzollern con el nacimiento de la Rep\u00fablica de Weimar, el nazismo y la Rep\u00fablica Federal Alemana. El \u00abEstado poderoso\u00bb hacia el interior no es m\u00e1s que el \u00abpueblo\u00bb que, de dato cultural, se transforma en Estado-naci\u00f3n; hacia el exterior, el \u00abEstado poderoso\u00bb se manifiesta como dominio, como potencia imperial. Tanto la organizaci\u00f3n del Estado a trav\u00e9s de su Constituci\u00f3n como el sistema econ\u00f3mico son fundamentales para la afirmaci\u00f3n del \u00abEstado de poder\u00bb, tanto hacia el interior como hacia el exterior. En su an\u00e1lisis, Heller destaca el cambio de paradigma que se produjo en la transici\u00f3n del Estado alem\u00e1n de finales del siglo XIX a la Rep\u00fablica de Weimar, con el cambio de rumbo de los intereses conservadores y reaccionarios de la Alemania guillermina. Heller escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En el siglo XIX, el conservadurismo germano-prusiano hab\u00eda rechazado decididamente el capitalismo burgu\u00e9s-liberal porque disolv\u00eda todos los lazos tradicionales. Sin poder detener el desarrollo de esta forma econ\u00f3mica, el conservadurismo tuvo entonces la fuerza de infundir a la burgues\u00eda liberal sus propios ideales pol\u00edticos, \u00abfeudaliz\u00e1ndola\u00bb progresivamente desde el punto de vista pol\u00edtico. El producto de este singular cruce capitalista-feudal fue el nacional-liberalismo, absolutamente contradictorio ya desde su nombre. En el siglo XX se produjo el proceso inverso. El capitalismo de la gran burgues\u00eda muestra una mayor fuerza de asimilaci\u00f3n y al conservadurismo se le sustraen todas las resistencias anticapitalistas, as\u00ed como las \u00faltimas gotas de lubricante social; El presidente del antiguo partido conservador pasa a ser Hugenberg, antiguo director de Krupp y magnate de la prensa. (&#8230;) De acuerdo con este cambio sociol\u00f3gico, el Estado \u00abautoritario\u00bb es el desarrollo coherente y ulterior del nacional-liberalismo y debe considerarse propiamente como liberalismo autoritario. (&#8230;).<\/p>\n<p>Se asiste, pues, a la alianza entre el pensamiento liberal y el conservador, en funci\u00f3n de los intereses que representan, en nombre de la refundaci\u00f3n del Estado alem\u00e1n, abrumado por la crisis institucional representada por la Rep\u00fablica de Weimar y por la crisis econ\u00f3mica que ha puesto de rodillas al sistema productivo y a la sociedad alemana. De ah\u00ed surge la idea de Carl Schmitt de un Estado fuerte garante de una econom\u00eda sana. Los t\u00e9rminos de la cuesti\u00f3n se remontan al tema econ\u00f3mico: las instancias conservadoras, frente a un Estado democr\u00e1tico e incluso \u00absocial\u00bb, como atestiguan algunos art\u00edculos de la Constituci\u00f3n de Weimar (por ejemplo, la referencia a la funci\u00f3n social de la propiedad privada), se preguntan c\u00f3mo imponer pol\u00edticas econ\u00f3micas liberales en un sistema pol\u00edtico democr\u00e1tico. La idea de un Estado autoritario debe entenderse, por tanto, en el sentido de la reintroducci\u00f3n de la econom\u00eda liberal. Heller escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El Estado \u00abautoritario\u00bb se caracteriza, por tanto, por su retirada de la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n econ\u00f3mica. Sin embargo, Papen no ser\u00eda ese combatiente representativo del Estado \u00abautoritario\u00bb que es si al mismo tiempo no luchara tambi\u00e9n contra el \u00abEstado del bienestar\u00bb. Presumiblemente, esto no implica la abstenci\u00f3n del Estado de la pol\u00edtica de subvenciones a favor de los grandes bancos, los grandes industriales y los terratenientes, sino el desmantelamiento autoritario de la pol\u00edtica social\u00bb.<\/p>\n<p>El sentido pol\u00edtico del razonamiento que animaba el debate en la Alemania de aquellos a\u00f1os era, por lo tanto, el de un Estado fuerte, capaz de favorecer el funcionamiento normal de un modelo econ\u00f3mico fundamentalmente liberal. Citando de nuevo a Heller:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Con estos ejemplos deber\u00eda quedar suficientemente caracterizado el contenido aproximado del liberalismo autoritario: retirada del Estado \u00abautoritario\u00bb de la pol\u00edtica social, desestatizaci\u00f3n de la econom\u00eda y estatizaci\u00f3n dictatorial de las funciones pol\u00edtico-espirituales. Este Estado debe ser \u00abautoritario\u00bb y fuerte porque, seg\u00fan la garant\u00eda totalmente digna de cr\u00e9dito de Schmitt, solo \u00e9l es capaz de disolver los \u00abexcesivos\u00bb v\u00ednculos entre el Estado y la econom\u00eda.<\/p>\n<p>El propio Heller se pregunta c\u00f3mo se puede hacer aceptar un enfoque similar al 90 % de los alemanes, que habr\u00edan visto reducidos derechos como la educaci\u00f3n p\u00fablica, las mutuas, en esencia, el bienestar social. No hay que olvidar que el Estado social naci\u00f3 en la Alemania de Bismarck como instrumento no solo de lucha pol\u00edtica contra el naciente movimiento socialdem\u00f3crata, sino tambi\u00e9n de cohesi\u00f3n nacional. Nos encontramos ante un profundo cambio de paradigma, que lleva a von Papen a pensar que el Estado liberal autoritario puede incluso tener un car\u00e1cter \u00absocial\u00bb. Citando fielmente a Heller:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Seg\u00fan el se\u00f1or von Papen, el Estado \u00abautoritario\u00bb es obviamente social, pero Papen define como social al Estado \u00abque defiende el trabajo como una obligaci\u00f3n, como la felicidad espiritual de su pueblo\u00bb. El deseo de trabajar de millones de hombres alemanes, el derecho al trabajo garantizado de forma autoritaria, deber\u00eda haber hecho impronunciables estas palabras.<\/p>\n<p>Es interesante destacar el contexto hist\u00f3rico en el que se publica el ensayo \u00abLiberalismo autoritario\u00bb. Aparece por primera vez en <em>Die neue Rundschau<\/em> (La nueva revista) en 1933, a\u00f1o en el que Hitler es encargado de formar el Gobierno: a\u00fan no se est\u00e1 ante la construcci\u00f3n del futuro Estado totalitario nazi. Heller, sin embargo, ya hab\u00eda estudiado el sistema pol\u00edtico de la Italia fascista. En 1928 hab\u00eda estado en Italia y hab\u00eda analizado el r\u00e9gimen; no en vano, en la recopilaci\u00f3n de escritos editada por Pomarici se incluye su ensayo de 1929, publicado en <em>Das Reichshammer<\/em>, titulado \u00ab\u00bfQu\u00e9 nos ofrece una dictadura? Fascismo y realidad\u00bb. En ese ensayo, Heller denuncia la violencia fascista, recordando los asesinatos de personajes conocidos: don Minzoni, Amendola, Matteotti. Para Heller, tanto el fascismo como el bolchevismo, a pesar de las debidas diferencias nacionales y sociales, son producto del mismo esp\u00edritu pol\u00edtico. La violencia como instrumento para la conquista del poder se inspira en el sindicalista revolucionario Sorel, que hab\u00eda influido tanto en Mussolini como en Lenin. Para Heller, la violencia pol\u00edtica fascista condujo a la eliminaci\u00f3n de toda oposici\u00f3n, mediante la construcci\u00f3n de un sistema de control de todo el tejido social y econ\u00f3mico. Esto se lleva a cabo mediante medidas como la Carta del Trabajo de 1927, premisa de la transformaci\u00f3n corporativa del Estado mon\u00e1rquico. Como declar\u00f3 Mussolini: \u00abQuien dice trabajo, dice burgues\u00eda productiva y clases trabajadoras de las ciudades y del campo. Sin privilegios para los primeros, sin privilegios para los segundos, pero protegiendo todos los intereses que armonizan con los de la producci\u00f3n y la naci\u00f3n\u00bb (del discurso pronunciado por Mussolini en el Parlamento el 16 de noviembre de 1922). \u00bfEs el Estado corporativo fascista, en cierto modo, precursor del Estado nazi? No lo creo. El r\u00e9gimen fascista es autoritario, pero no totalitario: el Duce debe compartir el poder con la monarqu\u00eda y con la Iglesia cat\u00f3lica, e incluso la formaci\u00f3n del \u00abhombre nuevo\u00bb fascista se comparte con la Iglesia, tal y como se establece en los Pactos de Letr\u00e1n, dada la importancia de la educaci\u00f3n de los j\u00f3venes italianos de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Volviendo a Heller, la idea de <i>liberalismo autoritario<\/i> es, para el fil\u00f3sofo del derecho alem\u00e1n, una cr\u00edtica a los elementos conservadores de la Alemania de Weimar, que pretend\u00edan eliminar los logros sociales de las clases subalternas consagrados en la propia Constituci\u00f3n. El Estado corporativo fascista, con las intervenciones legislativas de los a\u00f1os treinta, presta atenci\u00f3n a las cuestiones sociales. La invocaci\u00f3n de von Papen de un sistema autoritario era funcional a la cancelaci\u00f3n de tales conquistas. El liberalismo autoritario representa, por tanto, un ataque a la democracia y a la Constituci\u00f3n de Weimar, consideradas responsables de la ingobernabilidad del pa\u00eds. Debe entenderse como un intento de restauraci\u00f3n ideol\u00f3gica e institucional de las relaciones de clase que entraron en crisis con el fin del Reich alem\u00e1n y la derrota en la Primera Guerra Mundial. Con el nacimiento de la Rep\u00fablica de Weimar, se hab\u00eda roto el pacto que, en la \u00e9poca imperial, manten\u00eda unidos a conservadores y liberales. Al mismo tiempo, tambi\u00e9n se rompi\u00f3 el pacto fundacional de la Rep\u00fablica de Weimar. Sobre este punto, son interesantes los siguientes ensayos de Heller: \u00abEl genio y el funcionario de la pol\u00edtica\u00bb; \u00abLibertad y forma en la Constituci\u00f3n del Reich\u00bb; \u00abLos funcionarios de carrera en la democracia alemana\u00bb; \u00abLa nueva organizaci\u00f3n del Reich en relaci\u00f3n con sus L\u00e4nder\u00bb; \u00ab\u00bfHa procedido el Reich de acuerdo con la Constituci\u00f3n?\u00bb; \u00abObjetivos y l\u00edmites de una reforma de la Constituci\u00f3n alemana\u00bb; ensayos contenidos en el volumen editado por Ulderico Pomarici.<\/p>\n<p>El Estado nacional alem\u00e1n, creado en 1871 por Bismarck, se basaba en un sistema constitucional muy articulado, que permit\u00eda a las monarqu\u00edas que compon\u00edan el Imperio considerarse todav\u00eda Estados aut\u00f3nomos. Sin embargo, el mismo sistema, reproducido con el nacimiento de la Rep\u00fablica de Weimar, no era capaz de garantizar la estabilidad institucional que exig\u00eda la sociedad alemana de la \u00e9poca. La inestabilidad pol\u00edtica se vio agravada por el contexto econ\u00f3mico nacional e internacional: por un lado, la necesidad de pagar las deudas de guerra y, por otro, la crisis de 1929. Las pol\u00edticas econ\u00f3micas adoptadas por los gobiernos alemanes, r\u00edgidamente liberales y orientadas a la reducci\u00f3n del gasto p\u00fablico, acabaron aumentando los costes sociales y convirtieron a la sociedad en un polvor\u00edn a punto de estallar. El auge del nazismo y la posterior Segunda Guerra Mundial fueron la explosi\u00f3n de ese polvor\u00edn. Para Heller era evidente que la \u00absalida por la derecha\u00bb de la crisis institucional y econ\u00f3mica no pod\u00eda sino seguir un camino similar al de Italia. De hecho, sus cr\u00edticas al r\u00e9gimen fascista eran radicales. La soluci\u00f3n liberal-autoritaria en Alemania conducir\u00eda, como ya estaba ocurriendo, al auge del nazismo. No solo las clases altas votaron a Hitler, sino tambi\u00e9n la burgues\u00eda y una parte del propio proletariado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Atzeni, la crisis de la Uni\u00f3n Europea se remonta a la interpretaci\u00f3n que Heller hizo de la crisis de Weimar. De hecho, la UE nace de la misma l\u00f3gica del liberalismo autoritario, es decir, de las acciones pol\u00edticas llevadas a cabo por los gobiernos de los Estados miembros con el fin de derribar los logros sociales afirmados por las constituciones nacidas de la lucha contra el nazifascismo. Desde esta perspectiva, la Uni\u00f3n Europea se configura como una reacci\u00f3n a los \u00abtreinta gloriosos\u00bb de la socialdemocracia.<\/p>\n<p>Atzeni recurre, en apoyo de esta tesis, a las propias modalidades del nacimiento de la Uni\u00f3n, en la que se impuso el modelo funcionalista: la cesi\u00f3n progresiva de partes de la soberan\u00eda nacional con el fin de superar momentos de crisis. El nacimiento de la CECA viene dictado por la necesidad de superar una de las causas del conflicto franco-alem\u00e1n: el uso del carb\u00f3n alem\u00e1n y del hierro franc\u00e9s. Desde la CECA, pasando por EURATOM, el MEC, el SME, hasta la Uni\u00f3n Europea, la introducci\u00f3n del euro y, hoy en d\u00eda, la pol\u00edtica de rearme, la integraci\u00f3n europea ha sido un proceso por funciones, extremadamente flexible, capaz de mantener unidos los intereses de las clases hegem\u00f3nicas de los distintos Estados nacionales para obtener mejores resultados econ\u00f3micos, eliminando las externalidades que impiden el funcionamiento eficiente del mercado.<\/p>\n<p>La libre circulaci\u00f3n de los factores de producci\u00f3n \u2013mano de obra, capital, conocimiento\u2013 y la homogeneizaci\u00f3n de los sistemas jur\u00eddicos de los Estados miembros dentro de un marco normativo establecido por la UE permiten que el mercado funcione de manera eficiente, con la esperanza de que crisis como la de 1929 no vuelvan a producirse. De ah\u00ed la deslocalizaci\u00f3n hacia los pa\u00edses del antiguo bloque sovi\u00e9tico, las restricciones presupuestarias, la \u00abdesnacionalizaci\u00f3n\u00bb de la moneda (por utilizar la expresi\u00f3n de von Hayek), las privatizaciones que han llevado al desmantelamiento progresivo del estado del bienestar y la retirada del Estado nacional de las actividades empresariales, dejando todo en manos del mercado, que no debe dejarse \u00absolo\u00bb porque se autorregule de forma natural, sino que debe ordenarse mediante la intervenci\u00f3n del legislador.<\/p>\n<p>Atzeni, como dec\u00eda, inspir\u00e1ndose en Heller, encuentra analog\u00edas entre el contexto de la crisis de Weimar y el proceso de integraci\u00f3n europea. A este respecto, realiza un an\u00e1lisis hist\u00f3rico con el fin de rastrear el origen de la filosof\u00eda pol\u00edtica que inspir\u00f3 los tratados que llevaron al nacimiento de la UE. La crisis econ\u00f3mica que condujo al fin de la Rep\u00fablica de Weimar se debi\u00f3 a la crisis de 1929, la Gran Depresi\u00f3n. Las pol\u00edticas adoptadas por los gobiernos alemanes de la \u00e9poca \u2013en realidad, no solo los alemanes\u2013 se inspiraron en una aplicaci\u00f3n servil del liberalismo cl\u00e1sico. La alternativa la representaban, respectivamente, la econom\u00eda planificada de la URSS, el sistema nacionalsocialista basado en el rearme y las pol\u00edticas keynesianas en los Estados Unidos. El ordoliberalismo se presenta como una \u00abtercera v\u00eda\u00bb entre el liberalismo cl\u00e1sico y la econom\u00eda planificada.<\/p>\n<p>Para los te\u00f3ricos ordoliberales, tanto la URSS como la Alemania nazi y el propio New Deal de F. D. Roosevelt son econom\u00edas planificadas que contrastan con los principios de libertad de la persona bien reflejados en la idea de \u00abhumanismo liberal\u00bb de R\u00f6pke. Llegados a este punto, que la econom\u00eda nazi pudiera haberse inspirado en el ordoliberalismo me deja, como m\u00ednimo, perplejo. En cuanto a las pol\u00edticas econ\u00f3micas del gobierno nazi, el economista marxista Michail Kalecki analiz\u00f3 puntualmente algunos de los aspectos fundamentales, relacionando el modelo econ\u00f3mico nazi con las intervenciones de la pol\u00edtica econ\u00f3mica keynesiana, hablando de \u00abkeynesianismo de guerra\u00bb. Al reflexionar sobre el papel desempe\u00f1ado por el ministro de Econom\u00eda del gobierno nazi entre 1934 y 1937, Hjalmar Schacht, un arist\u00f3crata liberal-conservador, antiguo presidente del Banco Central de la Rep\u00fablica de Weimar y bien introducido en el mundo financiero estadounidense, se observa que, como ministro de Econom\u00eda de la Alemania nazi, cancel\u00f3 la deuda externa, nacionaliz\u00f3 las grandes empresas, financi\u00f3 el desarrollo mediante la emisi\u00f3n de bonos colocados \u00fanicamente en el mercado interno e inici\u00f3 una poderosa intervenci\u00f3n de obras p\u00fablicas. En cuanto al comercio exterior, introdujo una moneda paralela al marco oficial, que serv\u00eda para comprar mercanc\u00edas de otros pa\u00edses, pero con la obligaci\u00f3n de que estos \u00faltimos utilizaran ese dinero solo para comprar productos alemanes. Favoreci\u00f3 las pol\u00edticas de rearme de Alemania. No me parece que intervenciones de pol\u00edtica econ\u00f3mica y financiera como las enumeradas puedan relacionarse de alguna manera con lo teorizado por el ordoliberalismo. Las pol\u00edticas econ\u00f3micas de Schacht, uno de los tres jerarcas nazis no condenados en el proceso de Nuremberg y que sigui\u00f3 desempe\u00f1ando un papel importante tambi\u00e9n en la Alemania liberal-democr\u00e1tica, se remontan a la idea de Carl Schmitt, menos a lo teorizado por la Escuela de Friburgo (R\u00f6pke, Eucken, M\u00fcller-Armack, B\u00f6hm, Gro\u00dfmann-Doerth) . A menos que, en lo que respecta a las pol\u00edticas de nacionalizaci\u00f3n, nos limitemos a considerar como \u00fanicos exponentes del ordoliberalismo a R\u00f6pke y M\u00fcller-Armack, que apoyaron la nacionalizaci\u00f3n de las industrias estrat\u00e9gicas; en este caso, resulta dif\u00edcil imaginar a ambos como filonazis.<\/p>\n<p>Esto para poner de relieve la complejidad del pensamiento ordoliberal. En el an\u00e1lisis del origen del ordoliberalismo, Atzeni, con el fin de aclarar tambi\u00e9n las relaciones entre el ordoliberalismo y el pensamiento de von Hayek, destaca las diferencias entre la Escuela Econ\u00f3mica de Viena, es decir, la econom\u00eda marginalista, y la Escuela Econ\u00f3mica de Friburgo. En cuanto a las diferencias entre las dos \u00abescuelas\u00bb, resumiendo al m\u00e1ximo: para el marginalismo, el mercado se autorregula de forma natural a trav\u00e9s de las elecciones individuales y el grado de satisfacci\u00f3n que cada uno alcanza; para el ordoliberalismo, el mercado, si se deja libre, degenera, provocando crisis y concentraciones oligopol\u00edsticas. De ah\u00ed la necesidad de un Estado que <i>ordene<\/i> el mercado mediante la intervenci\u00f3n legislativa. Sobre este punto me vienen a la mente algunas reflexiones del difunto Salvatore Biasco. Al ordoliberalismo se deben atribuir las diversas autoridades de supervisi\u00f3n y regulaci\u00f3n, que se han convertido en aut\u00e9nticas fuentes de derecho. En las \u00abConsideraciones finales\u00bb de su excelente trabajo, Atzeni sostiene que ha alcanzado el objetivo que se hab\u00eda fijado, es decir, demostrar c\u00f3mo el modelo representado por la Uni\u00f3n Europea se basa en la idea del autoritarismo liberal del que hablaba Hermann Heller. As\u00ed lo demuestran los instrumentos adoptados por la gobernanza para hacer frente a la crisis: gobernanza, troika, soft law. Por lo tanto, la autora, a la pregunta de si hoy en d\u00eda vale la pena hablar de liberalismo autoritario, responde afirmativamente, en un sentido que trasciende los l\u00edmites temporales de la crisis. El concepto de liberalismo autoritario nos permite comprender, de hecho, que la crisis no representa una fase m\u00e1s del proceso de integraci\u00f3n. \u00abCreo que tanto el derecho como la jurisprudencia de la crisis han producido cambios institucionales, en algunos casos constitucionalizaci\u00f3n, sin alterar la estructura sustantiva de la Uni\u00f3n (&#8230;)\u00bb. A\u00f1ado: las crisis, precisamente porque la Uni\u00f3n Europea naci\u00f3 por \u00abfunciones\u00bb, se han convertido en el instrumento utilizado por la eurocracia, de acuerdo con las clases hegem\u00f3nicas nacionales, para imponer el modelo econ\u00f3mico neoliberal a trav\u00e9s de acciones autoritarias respaldadas por una econom\u00eda reducida a ideolog\u00eda t\u00e9cnica. Si bien la estructura de la Uni\u00f3n ha permanecido inalterada, no puede decirse lo mismo de la Constituci\u00f3n italiana, como lo demuestran ampliamente las modificaciones introducidas en el art\u00edculo 81 de la Constituci\u00f3n y la modificaci\u00f3n del t\u00edtulo V de la misma, debida no solo al surgimiento de instancias localistas representadas por la Liga, sino tambi\u00e9n a la idea de una Uni\u00f3n Europea de las Regiones, como lo demuestran, en este caso, la introducci\u00f3n de una especie de \u00abtercera c\u00e1mara\u00bb de las Regiones en la sede de la UE y los impulsos hacia la autonom\u00eda regional adoptados en aquellos Estados que se caracterizaban por una fuerte centralizaci\u00f3n, como por ejemplo Francia.<\/p>\n<p>Como dir\u00e9 m\u00e1s adelante, \u00fatil para una reflexi\u00f3n sobre el autoritarismo y el totalitarismo, considero que el contexto actual y el proceso de integraci\u00f3n europea, si bien inicialmente se inspiraron en la econom\u00eda social de mercado \u2013mencionada en los propios tratados constitutivos\u2013, posteriormente, con la afirmaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico nacido de la s\u00edntesis entre el marginalismo de la Escuela Econ\u00f3mica de Viena y la Escuela Monetarista de Chicago, han terminado alej\u00e1ndose, m\u00e1s all\u00e1 de las proclamas contenidas en los tratados. De hecho, la UE no se aleja del modelo de capitalismo angloamericano que se impuso con Reagan y Thatcher. Las pol\u00edticas inspiradas en la econom\u00eda social de mercado influyeron en la Alemania de los a\u00f1os 50 y 60. En aquellos a\u00f1os, varios exponentes ordoliberales ocupaban puestos destacados en la reci\u00e9n creada Rep\u00fablica Federal. La influencia de la econom\u00eda social de mercado \u2013como se empezar\u00e1 a llamar al ordoliberalismo en ese periodo\u2013 tambi\u00e9n afectar\u00e1 al propio SPD, que, con el Congreso de Bad Godesberg, renunciar\u00e1 al marxismo para abrazar ese modelo econ\u00f3mico. En Italia, tanto los gobiernos centristas como los de centroizquierda se inspiran en la econom\u00eda social de mercado: en los a\u00f1os 45- 50, mediante el saneamiento de las cuentas p\u00fablicas, en los a\u00f1os 60 con la nacionalizaci\u00f3n de sectores industriales estrat\u00e9gicos, como defend\u00eda R\u00f6pke en <i>M\u00e1s all\u00e1 de la oferta y la demanda<\/i>, y a trav\u00e9s del Plan Case, financiado no con d\u00e9ficit, sino con la contribuci\u00f3n de los posibles beneficiarios de esas intervenciones. En este sentido, hay que tener siempre presente las estrechas relaciones entre De Gasperei, Luigi Einaudi y el propio Fanfani con los exponentes ordoliberales.<\/p>\n<p>La Escuela de Friburgo y la Escuela de Viena, como dec\u00eda \u2013a riesgo de simplificar en exceso\u2013, se diferencian porque la primera considera que el mercado libre produce crisis y concentraciones oligopol\u00edsticas y monopol\u00edsticas, por lo que es necesaria la intervenci\u00f3n del legislador para que pueda funcionar correctamente. De ah\u00ed la moneda como factor de estabilizaci\u00f3n. La Escuela de Viena, a partir de Carl Menger, considera que el mercado se autorregula a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n entre individuos que persiguen la m\u00e1xima satisfacci\u00f3n individual. Este es el objetivo del intercambio, como escribe claramente Menger: \u00abEn resumen, llegamos a la siguiente conclusi\u00f3n: el principio que lleva a los hombres al intercambio no es otro que el que los gu\u00eda en su actividad econ\u00f3mica, es decir, la aspiraci\u00f3n a satisfacer sus necesidades de la manera m\u00e1s completa posible (&#8230;)\u00bb (p. 189, <i>Principi fondamentali di economia<\/i>, ed. Rubbettino). Para los fines de la econom\u00eda del yo razonamiento, son interesantes las relaciones entre la Escuela Econ\u00f3mica de Viena y los Estados Unidos. Con la llegada del nazismo, los exponentes de dicha Escuela, gracias al apoyo de la Fundaci\u00f3n Rockefeller, abandonaron Viena y se refugiaron en los Estados Unidos, volviendo a estar en auge a partir de los a\u00f1os 70 del siglo pasado. No niego que entre las dos Escuelas de pensamiento haya habido contactos y, por lo tanto, influencias rec\u00edprocas. En particular, las relaciones se refirieron a la relaci\u00f3n entre los te\u00f3ricos del ordoliberalismo y von Hayek, que ense\u00f1\u00f3 en la Universidad de Friburgo, y con la fundaci\u00f3n de la Sociedad Mont Pelerin, el enfrentamiento, al menos hasta 1957, cuando se consum\u00f3 la ruptura entre Von Hayek y los exponentes ordoliberales. Como escribe Raffaele Mele en su preciso y puntual ensayo sobre las relaciones entre las dos escuelas de pensamiento: \u00abEn apoyo de la hip\u00f3tesis de una diversidad de enfoques no solo metodol\u00f3gicos, sino tambi\u00e9n ideol\u00f3gicos, sobre el problema de la refundaci\u00f3n del liberalismo, existe toda una serie de an\u00e9cdotas que dan testimonio de las controvertidas relaciones entre los exponentes de las dos escuelas. Seg\u00fan un testimonio de R\u00f6pke, las divergencias te\u00f3ricas entre Mises y Eucken se habr\u00edan convertido en un verdadero enfrentamiento intelectual en la reuni\u00f3n de la Sociedad Mont Pelerin de 1949 en Seelisberg, Suiza, a la que Hayek invit\u00f3 a participar a los ordoliberales Rustow, Eucken y R\u00f6pke. El punto de desacuerdo entre Mises y Eucken se refer\u00eda al papel que deb\u00edan desempe\u00f1ar el Estado y el derecho en la reconstrucci\u00f3n del orden liberal. Para Mises, la causa de todos los males modernos se llamaba \u00abintervencionismo\u00bb. Para Eucken, en cambio, la recuperaci\u00f3n de un orden liberal en Europa no pod\u00eda prescindir del problema del poder econ\u00f3mico privado que se genera en un mercado desvinculado, es decir, en condiciones de producir autopoieticamente sus propias reglas de funcionamiento. A\u00fan m\u00e1s radical era el desacuerdo que separaba al ordoliberal Rustow de las perspectivas de los neoliberales austriacos, descritos como defensores fuera de tiempo del laissez-faire, \u00abpaleoliberales\u00bb dignos de ser expuestos en un \u00abmuseo\u00bb. De hecho, Rustow, cuya reflexi\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica se centr\u00f3 principalmente en la necesidad de criticar los supuestos teol\u00f3gicos y naturalistas de las doctrinas del liberalismo econ\u00f3mico, se preguntaba c\u00f3mo era posible que los liberales cr\u00edticos que \u00abno hab\u00edan cre\u00eddo en Mois\u00e9s y los profetas \u2013Smith y Ricardo\u2013 creyeran ahora en el se\u00f1or Mises\u00bb. Como se\u00f1ala Mele, ambas escuelas de pensamiento parten de la cr\u00edtica a la Escuela Hist\u00f3rica de Econom\u00eda, que ten\u00eda en Schmoller a su m\u00e1ximo exponente, y a la Escuela Hist\u00f3rica del Derecho de von Savigny, para luego diferenciarse sustancialmente precisamente en temas como el Estado y el mercado. La adhesi\u00f3n de algunos exponentes ordoliberales al neoliberalismo de ultramar, en los a\u00f1os sesenta, es la se\u00f1al de la victoria del modelo econ\u00f3mico angloamericano, representado por la s\u00edntesis entre el marginalismo vien\u00e9s y el monetarismo de la Escuela de Chicago, es decir, von Hayek y Milton Friedman. La hegemon\u00eda del pensamiento econ\u00f3mico angloamericano marca tambi\u00e9n, como destaca J. Alber en <em>Capitalismo contra capitalismo<\/em>, el triunfo del capitalismo angloamericano sobre el franco-renano.<\/p>\n<p>De lo expuesto, me parece evidente que, para responder a la pregunta planteada en su momento por Heller \u2013si el liberalismo puede ser tambi\u00e9n autoritario\u2013, yo a\u00f1adir\u00eda tambi\u00e9n totalitario, es necesario reflexionar sobre ambas categor\u00edas. Para ello, hay que partir de quienes, a diferentes t\u00edtulos, han escrito y razonado sobre ambos conceptos. Cuando se habla de totalitarismo, hay que hacer referencia a las definiciones de Hannah Arendt, Carl J. Friedrich y Zbigniew K. Brzezinski. Las teor\u00edas de los tres difieren en varios aspectos. A este respecto, me he remitido a lo que Stoppino recoge en el <i>Dizionario di Politica<\/i> en las entradas \u00abAutoritarismo\u00bb y \u00abTotalitarismo\u00bb. Resumo las definiciones que, a pesar de las diferencias sustanciales, han prevalecido a lo largo de la historia. Para Arendt, el totalitarismo se presenta como una nueva forma de dominio pol\u00edtico. No se limita a ejercer el poder, sino que pretende destruir el conjunto de instituciones pol\u00edticas que contribuyen a formar el tejido de las relaciones privadas del hombre. En esencia, el totalitarismo pretende aislar al hombre para poder condicionarlo y dominarlo mejor. El totalitarismo pretende transformar la naturaleza humana. Para ello, utiliza la ideolog\u00eda y el terror. \u00bfEsta definici\u00f3n de totalitarismo se ajusta al sistema neoliberal sobre el que se ha construido la Uni\u00f3n Europea? Pues bien, si excluimos los dem\u00e1s instrumentos identificados por Arendt para definir un sistema como totalitario \u2013es decir, la existencia de un partido pol\u00edtico \u00fanico, la adhesi\u00f3n al principio del l\u00edder (<i>F\u00fchrerprinzip<\/i>), la organizaci\u00f3n de las masas en cuerpos sociales intermedios destinados a disciplinarlas\u2013, resulta dif\u00edcil hablar de la Uni\u00f3n Europea como un sistema totalitario. Si, en cambio, nos limitamos a aplicar el aspecto ideol\u00f3gico representado por el sistema econ\u00f3mico neoliberal, la multiplicaci\u00f3n de organismos institucionales que se superponen a las instituciones de los Estados que la componen (como, por ejemplo, las autoridades de supervisi\u00f3n), los controles ejercidos por organismos tecnocr\u00e1ticos de la UE o por el propio BCE, adem\u00e1s del \u00abterror\u00bb ejercido por los mercados \u2013spread, deuda p\u00fablica, incumplimiento de las restricciones presupuestarias, etc.\u2013, podemos definir a la Uni\u00f3n Europea como un sistema totalitario. Sin embargo, todo esto no es suficiente. Los an\u00e1lisis de Arendt deben considerarse en combinaci\u00f3n con lo que sosten\u00eda otro excelente jurista y fil\u00f3sofo del derecho, Franz Neumann, contempor\u00e1neo de Hermann Heller.<\/p>\n<p>Arendt y Neumann no fueron los \u00fanicos en analizar el totalitarismo: entre ellos hay que citar a Brzezinski, Barrington Moore jr., J. Linz, R. Aron, G. Sartori, etc. Entre los autores citados surgen diferencias y puntos en com\u00fan. Lo que destaca es que los an\u00e1lisis realizados por cada uno de ellos no son aplicables <i>tout court<\/i> al sistema neoliberal representado por la Uni\u00f3n Europea, a menos que se extrapulen algunas definiciones de autoritarismo y totalitarismo.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda, algunos de los aspectos del totalitarismo destacados por Arendt deben leerse en combinaci\u00f3n con lo se\u00f1alado por Neumann, concretamente cuando analiza las relaciones existentes entre psicolog\u00eda y pol\u00edtica: <i>Angustia y pol\u00edtica<\/i>, \u00abCambios en la funci\u00f3n de la ley en la sociedad burguesa\u00bb y \u00abNotas sobre las teor\u00edas de la dictadura\u00bb. Es obvio que cuando Neumann escrib\u00eda nos encontr\u00e1bamos en plena modernidad, algo muy diferente al contexto actual, caracterizado por ser un sistema posmoderno marcado por el \u00abpensamiento d\u00e9bil\u00bb; por lo que sus an\u00e1lisis deben contextualizarse, pero lo que se desprende es que los giros totalitarios-autoritarios est\u00e1n presentes tanto en el pasado como en el contexto actual, que parece caracterizarse por la m\u00e1xima libertad individual y la democracia.<\/p>\n<p>Como escribe Neumann: \u00abLa sociedad moderna produce la desintegraci\u00f3n no solo [la posmodernidad acent\u00faa a\u00fan m\u00e1s la desintegraci\u00f3n] de las funciones sociales, sino del propio hombre, que mantiene sus actividades divididas en compartimentos estancos: el amor, el trabajo, el entretenimiento, la cultura, que se mantienen unidos mediante un mecanismo que nunca se ha comprendido ni parece comprensible (&#8230;)\u00bb. En los p\u00e1rrafos siguientes, Neumann analiza la relaci\u00f3n entre la angustia, la alienaci\u00f3n y la pol\u00edtica, y c\u00f3mo esta relaci\u00f3n influye en las decisiones pol\u00edticas. En la posmodernidad, el tema es c\u00f3mo gestionar el riesgo, una gesti\u00f3n que afecta tanto a las clases sociales subalternas como a las dominantes. En el an\u00e1lisis que Neumann hace de las diversas teor\u00edas de la dictadura, queda claro que tanto en la antig\u00fcedad como en la modernidad (en Esparta, en la Roma de Diocleciano y en la Ginebra de Calvino) el surgimiento de reg\u00edmenes totalitarios que utilizaban el terror y una regulaci\u00f3n asfixiante fue uno de los instrumentos \u00fatiles para que las clases sociales dominantes reafirmaran su dominio.<\/p>\n<p>Es en las crisis cuando se adoptan soluciones de este tipo. Ocurri\u00f3 en la antig\u00fcedad, en los a\u00f1os 20 y 30 del siglo XX (en casi todos los Estados europeos de la \u00e9poca hab\u00eda reg\u00edmenes autoritarios o totalitarios) y ocurri\u00f3 a partir de los a\u00f1os 90 del siglo pasado, cuando la soluci\u00f3n de las clases hegem\u00f3nicas europe\u00edstas se encontr\u00f3 en la construcci\u00f3n de una UE basada en un sistema tecnocr\u00e1tico capaz de producir leyes funcionales para la globalizaci\u00f3n y, en el plano institucional, a trav\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de organismos capaces de superponerse a los ya existentes pero funcionales al nuevo rumbo, sobre todo libres del control democr\u00e1tico. Por lo tanto, si Neumann \u2013aunque con las debidas salvedades\u2013 ayuda a comprender el totalitarismo de la UE posmoderna a trav\u00e9s del aspecto institucional y legislativo, la idea de crear un hombre nuevo va de la mano con lo que destacaba Arendt.<\/p>\n<p>Es bien sabido que autoritarismo y totalitarismo no son lo mismo; sin embargo, si analizamos las dos categor\u00edas a la luz de los cambios de las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, ya no parecen alternativas. Le\u00eddas en conjunto, ayudan a comprender el contexto actual. Como escribe Mario Stoppino en el <i>Dizionario di Politica<\/i>, en la entrada \u00abAutoritarismo\u00bb: \u00abEn la tipolog\u00eda de los sistemas pol\u00edticos, se suelen llamar autoritarios a los reg\u00edmenes que privilegian el momento del mando y menosprecian de forma m\u00e1s o menos radical el del consenso, concentrando el poder pol\u00edtico en un hombre o en un solo \u00f3rgano y devaluando las instituciones representativas; de ah\u00ed la reducci\u00f3n al m\u00ednimo de la oposici\u00f3n y la autonom\u00eda de los subsistemas pol\u00edticos y la aniquilaci\u00f3n o el vaciamiento sustancial de los procedimientos e instituciones destinados a transmitir la autoridad pol\u00edtica de abajo hacia arriba (&#8230;)\u00bb.<\/p>\n<p>Pues bien, partiendo de esta definici\u00f3n, se puede afirmar que el autoritarismo se refiere al nivel institucional, apoyado y legitimado ideol\u00f3gicamente por el neoliberalismo, que, al impregnar todos los aspectos de la vida del individuo, pretende construir un hombre nuevo. De ah\u00ed la definici\u00f3n de totalitarismo referida al sistema neoliberal. Citando a Neumann, un ejemplo adecuado de sistema totalitario pero al mismo tiempo autoritario era la Ginebra de Calvino. La teolog\u00eda calvinista proporcionaba la justificaci\u00f3n ideol\u00f3gica a un sistema autoritario seg\u00fan la definici\u00f3n dada por Stoppino en su lema sobre el autoritarismo.<\/p>\n<p>Algunos podr\u00edan objetar que faltan algunas caracter\u00edsticas: sin duda es as\u00ed. La cuesti\u00f3n es que todo debe contextualizarse. Solo a trav\u00e9s de una operaci\u00f3n de este tipo \u2013Atzeni lo hace muy bien en las conclusiones de su ensayo, destacando los elementos que contribuyen a definir a la UE como un sistema liberal-autoritario\u2013 es posible comprender c\u00f3mo la UE es tambi\u00e9n un sistema totalitario, porque pretende crear un hombre nuevo.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, la UE se presenta como un sistema autoritario y totalitario no porque aplique de forma servil el modelo econ\u00f3mico ordoliberal, sino por todo lo contrario: a trav\u00e9s de la intervenci\u00f3n legislativa, de hecho, pretende eliminar las externalidades que impiden el funcionamiento natural del mercado. El sentido de la funci\u00f3n del derecho del que habla Neumann reside precisamente en la acci\u00f3n del legislador, que act\u00faa para eliminar esas externalidades, produciendo as\u00ed un orden institucional autoritario. La creaci\u00f3n de un \u00abhombre nuevo\u00bb, en el sentido de Arendt, deriva, en cambio, de la intervenci\u00f3n disciplinaria en el plano del \u1f14\u03b8\u03bf\u03c2, destinada a reconducir al individuo a la \u00fanica dimensi\u00f3n del mercado.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda m\u00ednima<\/strong><\/p>\n<p>C. Atzeni. <em>Liberalismo autoritario. La crisi dell\u2019Unione Europa a partire dalle riflessioni di Hermann Heller<\/em>. Macchi Editore<\/p>\n<p>H. Heller. <em>Stato di Diritto o Dittatura? E altri scritti ( 1928 \u2013 1933)<\/em> a cura Di Ulderico Pomarici. Editoriale scientifca.<\/p>\n<p>H. Heller. <em>Hegel e il pensiero nazionale dello stato di potenza in Germania<\/em>. Ed. il Formichiere<\/p>\n<p>H. Arendt . <em>Le origini del totalitarismo<\/em>. Edizioni di Comunit\u00e0<\/p>\n<p>F. Neumann. <em>Lo stato democratico e lo stato autoritario<\/em>. ed. Il Mulino<\/p>\n<p>C. Schmitt. <em>Le categorie del politico<\/em>. ed. il Mulino<\/p>\n<p>J.J. Linz. <em>Democrazia e autoritarismo<\/em>. ed. il Mulino<\/p>\n<p>P. Monsurr\u00e0. <em>Introduzione alla Scuola austriaca di Economia<\/em>. Leonardo Facco Editore<\/p>\n<p>Eigen von Bohm \u2013 Bawerk. <em>La conclusione del sistema marxiano<\/em>. INS Libri<\/p>\n<p>F. von Hayek. La denozializzazione della moneta. ed. Rubbettino.<\/p>\n<p>D. Antiseri (a cura di) <em>Epistemologia dell\u2019economia nel \u201c marginalismo\u201d austriaco<\/em>. ed. Ru<\/p>\n<p>W. Ropke. <em>Democrazia ed Economia<\/em>. ed. Il Mulino<\/p>\n<p>W. Ropke. <em>Al di l\u00e0 della domanda e dell\u2019offert<\/em>a. Ed. Rubbettino.<\/p>\n<p>F. Mele \u00abL\u2019ordoliberalismo e il liberalismo austriaco di fronte al pensiero giuridico moderno. Un contributo giusfilosofoico\u00bb. <em>i-lex. Scienze Giuridiche, Scienze Cognitive e Intelligenza artificiale<\/em> Rivista quadrimestrale on-line: <u><a href=\"http:\/\/www.i-lex.it\/\">www.i-lex.it<\/a><\/u> Maggio 2014, numero 21<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En varias ocasiones me he encontrado reflexionando sobre las categor\u00edas pol\u00edticas de totalitarismo y autoritarismo, atribuyendo la definici\u00f3n de totalitarismo<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18885,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,8,17,1548],"tags":[],"class_list":["post-18884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-filosofia","category-historia","category-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18884"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18884\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18888,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18884\/revisions\/18888"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}