{"id":18902,"date":"2025-12-12T05:00:50","date_gmt":"2025-12-12T04:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18902"},"modified":"2025-12-11T23:50:25","modified_gmt":"2025-12-11T22:50:25","slug":"donde-se-recogen-algunas-de-las-intervenciones-politicas-y-culturales-del-autor-que-no-fueron-incluidas-en-panfletos-y-materiales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18902","title":{"rendered":"Donde se recogen algunas de las intervenciones pol\u00edticas y culturales del autor que no fueron incluidas en <i>Panfletos y materiales<\/i>"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de textos de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento).\u00a0<\/em><em>En esta ocasi\u00f3n, textos suyos de intervenci\u00f3n no incluidos en los vol\u00famenes de <\/em>Panfletos y materiales<em>.<\/em><\/p>\n<p><em>Los escritos ya publicados, los futuros y las cuatro entradas de presentaci\u00f3n pueden encontrarse pulsando la etiqueta \u00abCentenario Sacrist\u00e1n\u00bb \u2013<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan\">https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan<\/a>\u2013\u00a0que se encuentra adem\u00e1s debajo de cada t\u00edtulo de nuestras entradas.<\/em><\/p>\n<p><em><b>Publicaciones recientes<\/b><\/em><\/p>\n<p><strong>Nuestra Bandera<\/strong><em>, n.\u00ba 268, 3er trimestre de 2025. Especial Sacrist\u00e1n en el centenario de su nacimiento (Presentaci\u00f3n en la fiesta del PCE: 27 de septiembre, 12:30, espacio Patricia Laita: Marga Sanz, Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, Eddy S\u00e1nchez, Montserrat Galcer\u00e1n y Francisco Sierra).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n,<\/em><i> <\/i><b>Seis conferencias<\/b><b><\/b><em><b>,<\/b><\/em><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025 (reimpresi\u00f3n; pr\u00f3logo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey; ep\u00edlogo de Manolo Monereo).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>Socialismo y filosof\u00eda<\/b><em><i><b>,<\/b><\/i><\/em><em> Madrid: Los libros de la Catarata, 2025 (edici\u00f3n de Gonzalo Gallardo Blanco).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>M.A.R.X. (M\u00e1ximas, aforismos, reflexiones, con algunas variables libres)<\/b><i><em>,<\/em><\/i><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025 (pr\u00f3logo de Jorge Riechmann; ep\u00edlogo de Enric Tello; edici\u00f3n y presentaci\u00f3n de SLA).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n, <\/em><b>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las ciencias sociales III<\/b><em>, Montesinos: Barcelona, 2025 (edici\u00f3n de Jos\u00e9 Sarri\u00f3n y SLA).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>Pacifismo ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/b><b><em>,<\/em><\/b><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025. Edici\u00f3n de Juan-Ram\u00f3n Capella.<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist<\/em><em>\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica I. Textos marxistas seleccionados<\/b><em> (Irrecuperable, 2025). Edici\u00f3n y pr\u00f3logo de Miguel Manzanera Salavert, ep\u00edlogo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey). <\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><strong>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica II. Los documentos del partido<\/strong><em> (Irrecuperable, 2025). Edici\u00f3n, notas y pr\u00f3logo de Miguel Manzanera Salavert.<\/em><\/p>\n<p><em>Ariel Petruccelli:<\/em><b> <\/b><b>Ecomunismo<\/b>. <strong>Defender la vida: destruir el sistema<\/strong><i><em>, <\/em><\/i><em>Buenos Aires: Ediciones IPS, 2025 (por ahora no se distribuye en Espa\u00f1a).<\/em><em> \u00ab&#8230;<\/em><em>Recoger\u00e9 unas cuantas botellas lanzadas al mar por dos de los pensadores m\u00e1s formidables que yo haya podido leer, y que significativamente se cuentan entre los menos frecuentados: Manuel Sacrist\u00e1n y Bernard Charbonneau.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a> <b>INDICE<\/b><\/p>\n<p><b><a href=\"#1\">1. Presentaci\u00f3n<\/a><\/b><br \/>\n<b>2<a href=\"#3\">. Semana por la Paz, 1963<\/a><\/b><br \/>\n<b>3<a href=\"#4\">. <\/a><a href=\"#4\">Nota de Ricardo, 1965<\/a> <\/b><br \/>\n<b>4<a href=\"#5\">. <\/a><a href=\"#5\">Respuestas a un cuestionario sobre reforma de la ense\u00f1anza, 1967<\/a><\/b><br \/>\n<b>5<a href=\"#6\">. R<\/a><a href=\"#6\">esoluci\u00f3n del\u00a0<\/a><a href=\"#6\">CNH sobre la RCEPCE de mayo de 1969<\/a><\/b><br \/>\n<b>6<a href=\"#7\">. Respuesta al Informe del Comit\u00e9 del PSUC de la Universidad de Barcelona de 23-IV-1970<\/a><\/b><br \/>\n<b>7<a href=\"#8\">. Observaciones al proyecto de introducci\u00f3n, mayo de 1972<\/a><\/b><br \/>\n<b>8<a href=\"#9\">. Apuntes de cr\u00edtica al Avant-projecte [Anteproyecto], 1974<\/a> <\/b><br \/>\n<b>9<a href=\"#10\">. La posibilidad de cambio revolucionario en las presentes sociedades capitalistas avanzadas<\/a><\/b><br \/>\n<b>10<a href=\"#11\">. Sobre la alianza de las fuerzas del trabajo y la cultura<\/a><a href=\"#11\">, <\/a><a href=\"#11\">1974<\/a><\/b><br \/>\n<b>11<a href=\"#12\">.Observaciones para una posible reedici\u00f3n del folleto \u00abPor una ense\u00f1anza democr\u00e1tica\u00bb (PUED), 1975<\/a><\/b><br \/>\n<b>12<a href=\"#13\">. Cinco c\u00e9ntimos de teor\u00eda\u00a0<\/a>(1975, 1976)<br \/>\n<\/b><b>12.1<a href=\"#131\">. La cultura popular<\/a><\/b><br \/>\n<b>12.2<a href=\"#132\">. \u00abGrandes descubrimientos en el D\u00eda del Libro\u00bb<\/a><br \/>\n<b>12.3<a href=\"#133\">. El fondo de la pol\u00edtica de selectividad<\/a><\/b><br \/>\n<b>12.4<a href=\"#134\">. Sobre los problemas del crecimiento econ\u00f3mico<\/a><br \/>\n<\/b><\/b><b><b>13<a href=\"#14\">. Una cuesti\u00f3n mal planteada, 1977<\/a><\/b><br \/>\n<b>14<a href=\"#15\">. Izquierda-derecha, 1978<\/a><\/b><br \/>\n<b>15<a href=\"#16\">. En un acto organizado por la CNT, 1980<\/a><\/b><br \/>\n<b>16<a href=\"#17\">. Sobre el 23-F, 1981<\/a><\/b><\/b><br \/>\n<b>17<a href=\"#18\">. Cultura y educaci\u00f3n, 1984<\/a><\/b><br \/>\n<b>18 <a href=\"#20\">. \u00bfRealmente fueron tan malos los telegramas de CC.OO?, 1984<\/a><\/b><br \/>\n<b>19<a href=\"#21\">. Anotaciones de lectura<\/a><\/b><br \/>\n<b>20<a href=\"#22\">. Proyecto de carta<\/a><\/b><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a><b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En la nota previa al primer volumen (<i>Sobre Marx y marxismo<\/i>) de <i>Panfletos y Materiales, <\/i>fechada el 5 de enero de 1983 en M\u00e9xico D.F., observaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>Para la edici\u00f3n en italiano de una de las pocas cosas de estos papeles que se han traducido a otras lenguas escrib\u00ed una advertencia en la que contaba al lector que aquel texto era lo que en el movimiento obrero de tradici\u00f3n marxista se llama o se llamaba un \u00abmaterial\u00bb. Un \u00abmaterial\u00bb en ese sentido es un escrito destinado a ser utilizado en el curso de una discusi\u00f3n determinada por gente a la que uno conoce, mejor o peor; o bien en una escuela de partido; en todo caso, por personas de un ambiente determinado y con las que el que escribe se comunica bastante f\u00e1cilmente, por otra de cierta afinidad. Materiales son casi todos los art\u00edculos y cursillos y casi todas las conferencias en que he trabajado durante muchos a\u00f1os; aparte de materiales no he hecho m\u00e1s que trabajos acad\u00e9micos, cuando he estado en la universidad, y panfletos. No es dif\u00edcil distinguir entre un material y un panfleto, aunque traten de lo mismo. El panfleto no se escribe para la gente de uno, a diferencia del material, sino para llamar la atenci\u00f3n de otros c\u00edrculos que se considera interesantes.<\/p>\n<p>Pero no voy a clasificar formalmente las cosas en esas categor\u00edas. Tampoco me parece bueno tirar ahora de ese hilo de lo que es un material, etc. para componer una <i>captationem benevolentiae<\/i> al disponerme a reunir estos papeles viejos y menos viejos. Doy por sentado que quien se ponga a mirarlos lo har\u00e1 movida o movido por un inter\u00e9s al menos hist\u00f3rico o documental. Lo que s\u00ed quiero es indicar brevemente c\u00f3mo me propongo editar estos papeles: el proyecto consiste en publicar cuatro partes de<i><b> <\/b><\/i><i>Panfletos y Materiales:<\/i> la primera, \u00e9sta, <i>Sobre Marx y marxismo,<\/i> otra de art\u00edculos filos\u00f3ficos [<i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, 1984]; otra de intervenciones pol\u00edticas <i>[Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, 1985]]; y otra de lecturas [<i>Lecturas, 1985<\/i>], esto es, comentarios subjetivos de obras literarias. Dentro de cada volumen los trabajos ir\u00e1n ordenados cronol\u00f3gicamente por fechas de redacci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s, en la \u00abNota previa\u00bb de <i>Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, el tercer volumen de <i>Panfletos y materiales<\/i>, comentaba:<\/span><\/p>\n<p>En la rese\u00f1a de los dos primeros vol\u00famenes de estos <i>Panfletos y Materiales <\/i>por Jos\u00e9 Mar\u00eda Ripalda (que es, dicho sea de paso, la cr\u00edtica que m\u00e1s me ha ense\u00f1ado) se censuraba, entre otras cosas, que, siendo como son una documentaci\u00f3n, los textos aparecieran ordenados por asuntos, y no de un modo simplemente cronol\u00f3gico. La censura me parece justa. Estos papeles son s\u00f3lo una documentaci\u00f3n acerca de una \u00e9poca de forcejeos pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos. Yo mismo los veo con distancia, y as\u00ed insinu\u00e9 en la nota previa al primer volumen: \u00abDoy por sentado\u00bb, escrib\u00ed all\u00ed, \u00abque quien se ponga a mirarlos (los <i>Panfletos y Materiales<\/i>) lo har\u00e1 movida o movido por un inter\u00e9s al menos hist\u00f3rico o documental.\u00bb<\/p>\n<p>El primer proyecto editorial consist\u00eda, en efecto, en publicar todos los <i>Panfletos y materiales<\/i><i><b> <\/b><\/i>en un solo volumen, ordenados por fechas de redacci\u00f3n. Pero la editora y yo tambi\u00e9n vimos en seguida que el conjunto no tendr\u00eda suficiente inter\u00e9s como para poder difundirse al precio que alcanzar\u00edan sus 1.300-1.500 p\u00e1ginas. Por eso se decidi\u00f3 editarlos en varios vol\u00famenes. Y de esa decisi\u00f3n viene el defecto criticado por Ripalda.<\/p>\n<p>Este tercer volumen es el m\u00e1s meramente documental de todos. Y encima tiene lagunas, para m\u00ed lamentables, que no he podido rellenar: las intervenciones dirigidas al Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de Espa\u00f1a y al del Partit Socialista Unificat de Catalunya, a sus respectivos Comit\u00e9s Ejecutivos y a numerosas organizaciones de base durante los a\u00f1os 1956-1970. Yo me tomaba muy en serio lo de las \u00abmedidas conspirativas\u00bb y no guardaba papeles comprometedores o que pudieran dar pistas. Esa rigidez, que me permiti\u00f3 superar sin desperfectos graves cinco registros concienzudos de la Brigada Pol\u00edtico-Social, me deja ahora sin documentaci\u00f3n que quisiera tener. V\u00e1yase lo uno por lo otro.<\/p>\n<p>Varios de estos papeles pueden resultar incomprensibles o ininterpretables porque est\u00e9n olvidadas las ocasiones que los motivaron. Por eso les he puesto algunas notas de edici\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Recogemos aqu\u00ed algunas de esas intervenciones no incluidas en el volumen III de PyM (no pretendemos ser exhaustivos), textos que pueden (y deben) ser completados con los de la documentaci\u00f3n anexa a la tesis doctoral de Miguel Manzanera: <i>La trayectoria intelectual de Manuel Sacrist\u00e1n. Teor\u00eda y pr\u00e1ctica: <\/i><a href=\"https:\/\/e-spacio.uned.es\/entities\/publication\/371ed02a-fe6f-4c68-8148-843315325293\">https:\/\/e-spacio.uned.es\/entities\/publication\/371ed02a-fe6f-4c68-8148-843315325293<\/a> [Pueden verse ahora en M. Sacrist\u00e1n. <i>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica II. Los documentos del Partido<\/i>, Irrecuperables, 2025 (pr\u00f3logo, edici\u00f3n y notas de Miguel Manzanera Salavert)], al igual que los materiales incluidos en la tesis de Giaime Pala y en su ensayo <i>Cultura clandestina. Los intelectuales del PSUC bajo el franquismo<\/i>, Granada: Comares, 2016, y en los trabajos recientes de Jordi Sancho Gal\u00e1n (<strong>\u00ab\u00bbPor una pol\u00edtica revolucionaria en el frente de la ense\u00f1anza\u00bb. La cr\u00edtica de Manuel Sacrist\u00e1n tras 1968 a trav\u00e9s de su pr\u00e1ctica pol\u00edtica en la universidad\u00bb, <\/strong><em><i>Pasado y Memoria<\/i><\/em><strong>, n.\u00ba 26, 2023, pp. 379-402, <\/strong><strong><a href=\"https:\/\/pasadoymemoria.ua.es\/article\/view\/23627\">https:\/\/pasadoymemoria.ua.es\/article\/view\/23627<\/a><\/strong><strong>). <\/strong><strong>Tambi\u00e9n en <\/strong><strong><i>El antifranquismo en la universidad. El protagonismo militante (1956-1977),<\/i><\/strong><strong> Madrid: Los Libros de la Catarata y FI\u00baM (Fundaci\u00f3n Primero de Mayo), 2024.<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><strong><a href=\"#INDICE\">VOL VER AL INDICE<\/a><\/strong><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>2. Semana por la paz<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Apartados del extenso guion de lo que iba a ser una intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n \u2013\u00abSobre la ideolog\u00eda de guerra\u00bb\u2013 en las jornadas sobre la paz, probablemente organizadas por el comit\u00e9 de estudiantes del PSUC, que iban a celebrarse a finales de marzo de 1963 en Barcelona. En nota manuscrita anexa, Sacrist\u00e1n observaba: \u00abPalabras introductorias a un coloquio en el curso de la \u2018Semana por la paz\u2019 de los estudiantes de Barcelona\u00bb. Las jornadas no llegaron a celebrarse por prohibici\u00f3n gubernativa,<\/span><\/p>\n<p><b>I.<\/b><\/p>\n<p>1. El punto de vista t\u00e9cnico-filos\u00f3fico no es muy fecundo para una empresa como esta \u00abSemana de la Paz\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Primero, porque no es la filosof\u00eda la que puede aportar verdades de hecho sobre la guerra y la paz: esto es cosa de las ciencias positivas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Segundo, porque las afirmaciones plenamente filos\u00f3ficas al respecto, se caracterizan por lo que Ortega llam\u00f3 el \u00abradicalismo filos\u00f3fico\u00bb, por el tener que partir de las ra\u00edces, de una teor\u00eda general del hombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. Y esta \u00abSemana de la paz\u00bb responde a una <i>urgencia<\/i>.<\/p>\n<p>2. Pero hay otra manera m\u00e1s modesta, y tambi\u00e9n filos\u00f3fica, de enfrentarse con el tema. Y esa manera responde tal vez m\u00e1s directamente a la urgencia: es el examen de la ideolog\u00eda b\u00e9lica y de su n\u00facleo central.<\/p>\n<p><b>II.<\/b><\/p>\n<p>1. En nuestra tradici\u00f3n, a diferencia de lo que ha ocurrido en otras como la hind\u00fa, la ideolog\u00eda favorable a la guerra ha tenido generalmente buena prensa, y la ideolog\u00eda de paz mala hasta el punto de tener que cubrirse.<\/p>\n<p>Kant, <i>La paz perpetua<\/i>, pr\u00f3logo. \u00ab<i>A la paz perpetua<\/i>. Pasemos por alto la cuesti\u00f3n de si esta inscripci\u00f3n sat\u00edrica que un misionero holand\u00e9s ten\u00eda puesta en la ense\u00f1a de su casa, debajo de un cementerio pintado, estaba dedicada a los hombres en general, o bien s\u00f3lo a los fil\u00f3sofos que sue\u00f1an ese sue\u00f1o hermoso. El autor de este librito quiere hacer constar, de todos modos, que, puesto que el pol\u00edtico pr\u00e1ctico acostumbra a despreciar al te\u00f3rico [&#8230;], es necesario que, cuando haya discrepancias entre ellos, el pol\u00edtico pr\u00e1ctico, para comportarse consecuentemente, no tema que sean peligrosas para el estado unas opiniones expresadas p\u00fablicamente y con buena intenci\u00f3n; con esta <i>clausula salvatoria<\/i> el autor de estas l\u00edneas cree salir del mejor modo del paso de toda interpretaci\u00f3n maliciosa\u00bb.<\/p>\n<p>2. El poder tradicional ha profesado con mayor o menor violencia ideolog\u00edas de guerra:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. La cultura oficial ha considerado la guerra inevitable.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Ha construido las ideas de \u00abguerra justa\u00bb, \u00abguerra santa\u00bb, \u00abcruzada\u00bb.<\/p>\n<p>3. Hoy d\u00eda, sin embargo, ha intervenido un cambio por obra del cual incluso poderes que viven de la atm\u00f3sfera de guerra, de la preparaci\u00f3n de la guerra, se ven obligados a tolerar ciertas manifestaciones de la voluntad de paz.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. Las causas m\u00e1s importantes: 1\u00aa. Aparici\u00f3n de nuevos poderes que adoptan posiciones antit\u00e9ticas de la tradicional. Por ejemplo: prohibici\u00f3n de la propaganda de guerra. + Brecht. 2\u00aa. Aumento, con la difusi\u00f3n de la cultura, de la presi\u00f3n de los millones de hombres que, como en toda \u00e9poca, desean la paz. 3\u00aa. La enorme eficacia destructora de las armas modernas.<\/p>\n<p><b>III.<\/b><\/p>\n<p>1. El desarrollo de esos temas es cosa de las ciencias positivas: econom\u00eda, sociolog\u00eda, teor\u00eda pol\u00edtica, f\u00edsica y biolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Pero esos factores est\u00e1 en todas las consciencias. Hasta los fil\u00f3sofos saben hoy que la bomba de Bikini \u2013y es una bomba anticuada\u2013 equivale ya a todas las bombas lanzadas por los aliados ante Alemania durante la II Guerra Mundial.<\/p>\n<p>2. Al lado del gran peso de esos tres factores, seguramente es decepcionante dedicarse a la modesta tarea filos\u00f3fica a que antes me he referido: el examen de alg\u00fan mito central de la ideolog\u00eda de guerra.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Pero tal vez el cumplimiento de esa modesta tarea contribuya a reforzar el 2\u00ba factor favorable a la paz: la presi\u00f3n de la despierta consciencia de los hombres sobre los poderes promotores de la guerra.<\/p>\n<p><b>IV.<\/b><\/p>\n<p>1. La filosof\u00eda ha tenido desde antiguo una gran condescendencia con la guerra.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Explicaciones:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1.1. Lo indiscutible del dato.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1.2. El conformismo del fil\u00f3sofo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.2.1. Paz en sentido sat\u00edrico de Epicteto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1.3. La inserci\u00f3n del fil\u00f3sofo en la red de los intereses de las clases sociales<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.3.1. Las dos ramas de la sof\u00edstica a este respecto.<\/p>\n<p>2. Salvedad: los textos filos\u00f3ficos cl\u00e1sicos no son en realidad unilateralmente significativos:<\/p>\n<p>Ejemplo b\u00e1sico: Her\u00e1clito, fragmento 53: \u00abLa guerra es padre de todas las cosas, rey de todas las cosas, y a los unos asign\u00f3 el lugar de dioses y a los otros de hombres, y a los unos hizo esclavos y a los otros libres\u00bb.<\/p>\n<p>[Nota edici\u00f3n: En BFEEUB pueden verse comentarios del autor a 121 fragmentos heracliteanos (por \u00e9l mismo traducidos). As\u00ed, sobre el anterior fragmento 53, observaba Sacrist\u00e1n: \u00abLa traducci\u00f3n admite matices interesantes. En todo caso, est\u00e1 claro que no se trata aqu\u00ed para nada de creaci\u00f3n, ni, por tanto, de causalidad metaf\u00edsica.\u00bb]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Sin duda clasismo. <i>Pero<\/i>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Sentido de <i> p\u00f3lemos.<\/i> Valor real de conocimiento.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Esa misma polisignificatividad para casi toda la historia de la filosof\u00eda hasta (ilegible) de nuestro siglo, incluso tal vez Nietzsche.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.1.1. El cual sin duda, clas\u00edsticamente: \u00abno os ense\u00f1o que trabaj\u00e9is, sino que domin\u00e9is\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.1.2. Pero tambi\u00e9n: \u00abNo hagamos de nuestros deseos jueces del ser\u00bb<\/p>\n<p>3. La instrumentalizaci\u00f3n de la ideolog\u00eda en el siglo XX.<\/p>\n<p><b>V<\/b><\/p>\n<p>1. Lo caracter\u00edstico de la \u00e9poca contempor\u00e1nea en cuesti\u00f3n de ideolog\u00edas es la consciencia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Ella hace que las <i>grandes<\/i> ideolog\u00edas sean instrumentales.<\/p>\n<p>2. Breve examen de Spengler:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Spengler es el protot\u00edpico ide\u00f3logo b\u00e1sico del s. XX \u2192 Nazis.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Su principio general \u00ab\u2026 existe una \u00e9tica del animal rapaz y una \u00e9tica del herb\u00edvoro\u00bb. \u00ab<i>El animal de rapi\u00f1a es la forma suprema de la vida en movimiento<\/i>. Significa el m\u00e1ximo de libertad con respecto a otras y para s\u00ed misma, el m\u00e1ximo de responsabilidad propia, de soledad, el extremo de la necesidad de afirmarse <i>luchando<\/i>, <i>venciendo<\/i>, <i>aniquilando<\/i>: Al tipo humano confi\u00e9rele un alto rango el ser un animal de rapi\u00f1a\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Sustancia: + 1\u2019\u2019. Inevitabilidad de la guerra. + 2\u2019\u2019. Car\u00e1cter positivo: virtud y vitalidad. Ejemplificaci\u00f3n en Ortega.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. Virtud. \u00abCuando miramos ahora, a redro tiempo [*], esos cuatro a\u00f1os que han huido, comenzamos a ver c\u00f3mo las peculiaridades de la guerra, aquello que primero era a nuestros ojos s\u00f3lo y puro dolor, adquiere hoy un sentido m\u00e1s humanamente positivo. El dolor es casi puramente un mal, pero verdad que sin el dolor no aparecer\u00eda en la guerra lo que es, acaso, la gloria mayor del esfuerzo humano, no existir\u00eda el hero\u00edsmo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">[(*) Unamuno. <i>El otro<\/i>: \u00abY entonces sent\u00ed que se me derret\u00eda la conciencia, el alma; que empezaba a vivir, o mejor a desvivir, hacia atr\u00e1s, <i>a redro tiempo<\/i>, como en una pel\u00edcula que se haga correr al rev\u00e9s\u00bb].<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Cr\u00edtica. \u00abCuando en la \u00e9poca de las armas termonucleares aparece un te\u00f3rico que repite la afirmaci\u00f3n de que la guerra es el campo de prueba del coraje humano, se pone de manifiesto la naturaleza arcaica del sus opiniones. Porque si la guerra ya no es cuesti\u00f3n de una lucha de tropas en combate cuerpo a cuerpo, sino una cuesti\u00f3n de supervivencia de la civilizaci\u00f3n misma, la \u00e9tica que pueda tener en cuenta ese factor debe ser juzgada como mucho m\u00e1s decisiva que aquella que insiste en las leyendas de un tard\u00edo romanticismo filos\u00f3fico\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. El secreto:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEl animal de rapi\u00f1a es enemigo de todo el mundo. No tolera en su distrito a ninguno de sus iguales \u2013aqu\u00ed est\u00e1n las ra\u00edces del concepto regio de la <i>propiedad<\/i>.\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Comentario: + Hobbes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.3.1. Civilizaci\u00f3n de la competencia imperialista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.4. Ese car\u00e1cter instrumental que cobra hoy la ideolog\u00eda de guerra permite trazar con claridad las l\u00edneas fundamentales de la lucha por la paz en la conciencia de los hombres, en la opini\u00f3n p\u00fablica, momento anal\u00edtico, por as\u00ed decirlo, en el seno de la lucha activa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.5. Se trata de destruir el mito central de la ideolog\u00eda de guerra, el mito de la utilizaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.5.1. Difundiendo los datos de la ciencia positiva, que muestran muerte y no utilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.5.2. Desenmascarando el car\u00e1cter interesado al mito, como hemos hecho. Mostrando que detr\u00e1s de \u00e9l est\u00e1 la defensa de una sociedad de locos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.5.3. Concibiendo, analizando la empresa de la paz como una <i>lucha<\/i> precisamente <i>vital<\/i>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.5.4. No hay que oponerse a la guerra como borregos, como herb\u00edvoros. No hay que hacer pacifismo in\u00fatil.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abEl precepto pacifista de la no-violencia ha producido mucha llama pero, desgraciadamente, no mucha luz. [&#8230;] Los te\u00f3ricos del pacifismo han allanado la tarea de sus propios cr\u00edticos al aceptar indiscriminadamente como equivalentes los conceptos de lucha y guerra\u00bb. + Comentario.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.6. Hay que oponerse a la guerra luchando, como lucha el oprimido contra el tirano. Fundamento y posibilidad:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.7. La moral de la guerra, del animal de rapi\u00f1a, es, como hemos visto en Spengler, propaganda de lo que \u00e9l llama \u00abel concepto regio de la propiedad\u00bb, propaganda de la sociedad tradicional.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.7.1. La ideolog\u00eda de guerra sirve hoy a los beneficiarios de ese concepto \u00abregio\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.7.2. La moral de la lucha por la paz debe ser \u2013en realidad lo es ya, incluso en esta \u00absemana\u00bb\u2013 moral de una lucha m\u00e1s dura y m\u00e1s arriesgada que la del animal de rapi\u00f1a, el cual lucha m\u00e1s c\u00f3modamente desde su regia posici\u00f3n de poder.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.7.3. La gran potencia normativa de la moral de la paz est\u00e1 en el hecho de que, si la ideolog\u00eda de guerra contiene \u00ablas ra\u00edces del concepto regio de la propiedad\u00bb, en la moral de paz est\u00e1n las ra\u00edces del concepto democr\u00e1tico de justicia regia y libertad.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>3. Nota de Ricardo, 1965.<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fechada en Barcelona, junio de 1965, es (en nuestra opini\u00f3n) una equilibrada y cr\u00edtica nota del autor sobre la crisis Claud\u00edn-Sempr\u00fan dirigida a la direcci\u00f3n del partido. Sacrist\u00e1n nunca fue un dirigente \u00abliberado\u00bb, remunerado por el Partido.<\/span><\/p>\n<p>Informado, por el material escrito que devuelvo, de las circunstancias de la expulsi\u00f3n de Ferran [Francesc Vicens], y verbalmente de las relativas a Fabra [Jordi Sol\u00e9 Tura], veo en ambos casos justificadas las medidas tomadas por el CE [Comit\u00e9 ejecutivo]. Aprovecho la ocasi\u00f3n para hacer dos observaciones que me ha sugerido el material y que quiz\u00e1s puedan ser \u00fatiles m\u00e1s all\u00e1 de los casos particulares citados.<\/p>\n<p><b>Primera<\/b><b> <\/b><b>observaci<\/b><b>\u00f3n<\/b>. Los escritos de personas expulsadas que conozco \u2013el texto de FC [Fernando Claud\u00edn] publicado en NB [<i>Nuestra Bandera<\/i>] y el informe de Ferran, as\u00ed como las informaciones verbales y las cartas\u2013 sorprenden por una desproporci\u00f3n entre el contenido inicial de las discrepancias y las consecuencias finales de su discusi\u00f3n. (Esta desproporci\u00f3n nos hizo pensar a algunos, cuando llegaron las primeras noticias graves, que se trataba de falsedades inventadas por la propaganda del gobierno). En efecto: el conflicto \u00b7empieza como una discusi\u00f3n acerca de temas concretos, principalmente la pol\u00edtica agraria y las tesis de la HGPP [Huelga General Pol\u00edtica y Pac\u00edfica] y HN [Huelga Nacional], pero al final se carga con otros temas cuyo planteamiento en las condiciones actuales es insensato \u2013el de la democracia interna\u2013 y con acusaciones relativas al modo de dirigir el P [Partido]. Por ese camino la discusi\u00f3n termina con la negaci\u00f3n pr\u00e1ctica de los estatutos por parte de las personas expulsadas.<\/p>\n<p>Esa evoluci\u00f3n es a primera vista incomprensible. Ante todo porque,<i> <\/i>aun cuando las discrepancias hubieran sido totales desde el principio, siempre habr\u00eda cabido a los interesados la posibilidad de dejar constancia de su opini\u00f3n y seguir trabajando, de acuerdo con los estatutos, seg\u00fan la pol\u00edtica establecida por el congreso. En segundo lugar \u2013y esto parece de mucha importancia\u2013 porque, tal como las plantean inicialmente, sus discrepancias no son<i> <\/i>totales: la pol\u00edtica agraria es una parte de la pol\u00edtica general del P. Y la HGPP y la HN no son <i>la<\/i> pol\u00edtica del P., sino dos conceptos en los cuales esa pol\u00edtica ha cristalizado. Se trata, desde luego, de conceptos importantes de esa pol\u00edtica, de la forma concreta de manifestarse \u00e9sta hoy. Pero no son ellos, sin m\u00e1s, toda esa pol\u00edtica. Prueba: el concepto de HGPP ha surgido bastante despu\u00e9s de la formulaci\u00f3n de ta pol\u00edtica general del P., como concreci\u00f3n de esta a la luz de ciertas experiencias recogidas en la clase obrera.<\/p>\n<p>Parece que esto deber\u00eda haber hecho m\u00e1s f\u00e1cil la aceptaci\u00f3n, estatuariamente obligada, de la l\u00ednea pol\u00edtica en cuanto al trabajo, independientemente de las reservas que aquellas personas pudieran tener.<\/p>\n<p>En cambio, desde hace algo menos de un a\u00f1o, se tienen muestras claras de que dichas personas no est\u00e1n dispuestas a aceptar las obligaciones dimanantes de los estatutos (y de la tradici\u00f3n del P. que es en substancia lo m\u00e1s importante). Este hecho da un car\u00e1cter de falsedad (no necesariamente subjetiva), de di\u00e1logo entre sordos, a las discusiones. Ante el texto de Ferran y las cartas entre \u00e9l y el CE, no es posible evitar la impresi\u00f3n de que se est\u00e1 hablando de una cosa y se est\u00e1 pensando en otra:\u00b7 se est\u00e1 hablando del campo y de la evoluci\u00f3n econ\u00f3mica, pero se est\u00e1 pensando en el P., en su naturaleza, su vida interna y el grado de su necesidad hist\u00f3rica. Parece haber en el fondo de las posiciones de las personas expulsadas una recusaci\u00f3n del P. mismo, de la naturaleza y la funci\u00f3n de los PPCC en la \u00e9poca actual.<\/p>\n<p>Es naturalmente imposible probar esa hip\u00f3tesis no conociendo m\u00e1s que unos pocos datos. Ni se pretende probar nada en esta nota, sino s\u00f3lo sugerir. Ahora bien: si la hip\u00f3tesis tiene fundamento, entonces el hecho cobra importancia, porque en el pa\u00eds existe, entre personas de diversa afiliaci\u00f3n, una tendencia en ese sentido. Dicha tendencia se apoya en una interpretaci\u00f3n superficial de la experiencia argelina y una visi\u00f3n falsa de la cubana. En esta ciudad [Barcelona] se ha presentado ya la cuesti\u00f3n abiertamente en discusiones con personas expulsadas y de otra afiliaci\u00f3n. Nuestra l\u00ednea de argumentaci\u00f3n frente a ellos es 1a siguiente: la tesis de que los PPCC \u00abest\u00e1n superados\u00bb como instrumento esencial para la consecuci\u00f3n del socialismo es falsa en general, y, en particular, es absurda aplicada a nuestro pa\u00eds; falsa en general, porque los pa\u00edses que parecen mostrar una marcha al socialismo sin PC no se encuentran en estadios de evoluci\u00f3n de las fuerzas productivas que rebasen las condiciones de la Rusia de 1917 o la China de 1950, sino, por el contrario, en estadios evolutivos sociales anteriores o, a lo sumo, an\u00e1logos; y, adem\u00e1s, porque tampoco puede afirmarse a\u00fan nada categ\u00f3rico sobre su definitivo paso al socialismo; y es absurda, en particular, aplicada a nuestro pa\u00eds, porque en la Europa Occidental no se tiene ning\u00fan elemento para pensar en desarrollos parecidos al argelino, por ejemplo.<\/p>\n<p>Seguramente ser\u00e1 bueno hacer y publicar un estudio sobre este tema con documentaci\u00f3n sobre los pa\u00edses que dan pie a la discusi\u00f3n, especialmente Argelia y Egipto (autodisoluci\u00f3n del P.). Pues lo que s\u00ed es un hecho es que la teor\u00eda pol\u00edtica marxista no se ha enfrentado a\u00fan con el problema del posible paso al socialismo \u2013<i>gracias<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>existencia<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>un<\/i><i> <\/i><i>bloque<\/i><i> <\/i><i>socialista\u2013<\/i>\u00a0de pa\u00edses evolutivamente atrasados, ex-coloniales.<\/p>\n<p><b>Segunda<\/b><b> <\/b><b>observaci<\/b><b>\u00f3n<\/b>. Esta observaci\u00f3n se refiere al problema de la relaci\u00f3n de los intelectuales con el CE. No tiene gran cosa que ver con los casos Fabra y Ferran, pues estos no pueden considerarse intelectuales t\u00edpicos: Ferran fue siempre poco comprensible para los intelectuales por su conducta adulatoria de la direcci\u00f3n; Fabra, por su parte, ten\u00eda un completo desprecio por la funci\u00f3n del intelectual, y lo hab\u00eda dicho expl\u00edcitamente. Por otro lado, como en la observaci\u00f3n anterior, tampoco en \u00e9sta se pretende probar nada sino s\u00f3lo sugerir motivos de reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por la experiencia de esta ciudad, puede decirse que la principal causa de las dificultades no est\u00e1 constituida ni por discrepancias pol\u00edticas ni por una supuesta tendencia que tuvieran los intelectuales a constituirse en un P. dentro del P., sino por su escasa condici\u00f3n de militantes. Salvo en alg\u00fan caso particular, sus violaciones de la disciplina se explican b\u00e1sicamente por su escasa militancia, su escasa noci\u00f3n, incluso, de lo que es un PC. Ejemplos verbales pueden ilustrar esto. Pero lo que m\u00e1s interesa en esta nota es intentar aclarar la parte de culpa que tiene la direcci\u00f3n misma en las dificultades. Los PPCC en general, y el nuestro en particular, no tienen, por su tradici\u00f3n, m\u00e1s que dos modos de entender la posici\u00f3n del intelectual en el P.: como dirigente profesionalizado (que es como lo vieron y lo fueron Lenin y Gramsci) o como ap\u00e9ndice muy externo, casi mero adorno. Los prototipos podr\u00edan ser el propio Lenin, intelectual dirigente profesional, caracter\u00edstico de la profesionalizaci\u00f3n subrayada por la inicial concepci\u00f3n bolchevique), y un artista como Eisenstein; o bien, entre, nosotros, Juan G\u00f3mez y Rafael Alberti. Esa manera de ver al intelectual en el P. es caracter\u00edstica del inicial P. de cuadros bolcheviques. Pero con el paso al P. de masas se produce \u2013y es necesario y bueno que se produzca\u2013 la presencia de intelectuales que no van a ser exactamente ninguna de esas dos cosas, sino militantes (no mero adorno), pero en la producci\u00f3n \u2013el trabajo intelectual de la sociedad\u2013, igual que los obreros de una f\u00e1brica. Nuestro P. no parece haber podido hasta ahora digerir sin grandes dificultades este contingente relativamente nuevo. La reacci\u00f3n del CE tiene entonces lugar en dos planos, el segundo dependiente del primero: el primero consiste en una b\u00e1sica desconfianza, muy profunda. En una declaraci\u00f3n del CE del PCE (hace a\u00f1os) se defin\u00eda al revisionismo como la actitud que quiere siempre investigar y autocriticarse. Eso no es revisionismo, eso es el esp\u00edritu y el motor subjetivo de la ciencia misma, de lo m\u00e1s valioso que puede representar el intelectual <i>como tal<\/i>. El hecho de que esos rasgos se utilizaran para caracterizar el revisionismo era s\u00edntoma de una desconfianza muy profunda respecto de la funci\u00f3n intelectual. (Otra cosa es que el revisionista y, en general, los intelectuales que militan mal y poco y estos son muy numerosos\u2013 no entiendan lo que es el P. \u2013o lo traicionen entendi\u00e9ndolo\u2013 y no sean suficientemente marxistas para entender que el esp\u00edritu cient\u00edfico se ejerce en el partido, que es un instrumento de la pr\u00e1ctica revolucionaria de la clase obrera, seg\u00fan una dial\u00e9ctica que tiene su momento dominante en lo pr\u00e1ctico, o sea, en lo pol\u00edtico o \u00absubjetivo\u00bb, y que la acci\u00f3n pr\u00e1ctico-subjetiva del P. es un elemento m\u00e1s de la realidad pol\u00edtica. Pero esto es otra cuesti\u00f3n). De ese plano pasivo, de desconfianza, el CE pasa al activo, al trato al intelectual como a un enfermo contagioso, aunque a veces bien intencionado: se le trata \u00abcon paciencia\u00bb. Nada tan err\u00f3neo y catastr\u00f3fico como \u00abel trato con paciencia\u00bb. Este trato tiene tres vicios graves; a) es fruto de la desconfianza, y el intelectual se da cuenta con mayor o menor claridad y se repliega en s\u00ed mismo con resentimiento; b) viola la disciplina del P. o, al menos, su tradici\u00f3n y su naturaleza, porque va permitiendo con manga ancha irregularidades entre los intelectuales, y al final, inevitablemente tiene que dar lugar a repentinas violencias; c) produce disimulos e insinceridades, y es as\u00ed profundamente antieducativo. (A m\u00ed personalmente me ha ocurrido una vez el tardar casi 24 horas en entender cu\u00e1l era la cosa que yo hab\u00eda hecho que parec\u00eda err\u00f3nea al CE, y en qu\u00e9 sentido, porque todos, \u00abtrat\u00e1ndome con paciencia\u00bb, rehu\u00edan el dec\u00edrmelo abiertamente).<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a> <b>4. Respuestas a un cuestionario sobre reforma de la ense\u00f1anza, 1967<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Del libro de Sergio Vilar, <i>Protagonistas de la Espa\u00f1a Democr\u00e1tica. La oposici\u00f3n a la dictadura<\/i>, Par\u00eds: Ediciones Sociales, 1969, pp. 682-702 (en la edici\u00f3n de Ayma, Barcelona, de 1976, pp. 607-626). Sacrist\u00e1n se manifest\u00f3 cr\u00edticamente respecto al resultado de la experiencia, mala en su opini\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El cuestionario, elaborado por Sergio Vilar y sus colaboradores, ten\u00eda en total nueve preguntas. Respondieron, en su totalidad o en parte, \u00c1ngel Latorre, Eloy Terr\u00f3n, El\u00edas D\u00edaz, Jos\u00e9 L. Aranguren, Heribert Barrera, Sim\u00f3n S\u00e1nchez Montero, Luis Lucio Lobato y Manuel Sacrist\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el cuestionario no se recogen las respuestas de Sacrist\u00e1n a las preguntas 4\u00aa, 6\u00aa y 7\u00aa (que eran las siguientes): 4\u00aa: En Espa\u00f1a, la educaci\u00f3n, sobre todo primaria y media, est\u00e1 en una parte importante en manos no estatales, y muy especialmente, en manos de instituciones u \u00f3rdenes religiosas. Algo de esto empieza tambi\u00e9n a apuntar en la ense\u00f1anza superior. \u00bfQu\u00e9 opina usted de este hecho? 6\u00aa: \u00bfDebe el Estado subvencionar la ense\u00f1anza privada? En caso afirmativo, \u00bfen qu\u00e9 casos y condiciones? 7\u00aa: Dada la variedad de culturas existente en Espa\u00f1a, \u00bfcree usted que la ense\u00f1anza debe reflejar esa variedad cultural? \u00bfEn qu\u00e9 forma?<b> <\/b><\/span><\/p>\n<p>I. <i><b>Es una opini\u00f3n general que el nivel de la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a no es satisfactorio desde el punto de vista social. La misma ense\u00f1anza primaria no alcanza a todos los espa\u00f1oles. S\u00f3lo recientemente se ha extendido esta ense\u00f1anza general obligatoria y gratuita hasta los 14 a\u00f1os; y todo indica que las dificultades para que esta ley sea efectiva son enormes. Las estad\u00edsticas tambi\u00e9n se\u00f1alan que el porcentaje de espa\u00f1oles que reciben cualquier tipo de ense\u00f1anza media es m\u00e1s bajo que el normal en los pa\u00edses desarrollados \u00bfqu\u00e9 opina usted de esta situaci\u00f3n?<\/b><\/i><\/p>\n<p>El vicio clasista de la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a es, en efecto, particularmente grave y tiene manifestaciones m\u00e1s extensas que en otros pa\u00edses dominados por capas sociales an\u00e1logas. Creo que eso se debe al peculiar anacronismo estructural e ideol\u00f3gico de la oligarqu\u00eda espa\u00f1ola, la cual, por su composici\u00f3n y por su tradicional alianza de clase con los titulares de un feudalismo residual utiliza a\u00fan ideolog\u00edas medievales, hasta el punto de que casi no tom\u00f3 de la propaganda fascista m\u00e1s que los temas corporativos. Era muy natural que una casta dominante de esas caracter\u00edsticas careciera de sensibilidad incluso para lo que pronto iban a ser necesidades de ella misma. Su propio Estado ha deteriorado durante decenios con toda consciencia no s\u00f3lo la ense\u00f1anza universitaria sino tambi\u00e9n y sobre todo la ense\u00f1anza media y la elemental estatales. Insisto, de todos modos, en que me parece claro que la causa b\u00e1sica de la lamentable situaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a debe buscarse sobre todo en la situaci\u00f3n social b\u00e1sica al principio indicada. Esos \u00abautosabotajes\u00bb son mera consecuencia de ella. Incluso sin la autorrepresi\u00f3n de la propia ense\u00f1anza estatal, la instrucci\u00f3n p\u00fablica ten\u00eda que deteriorarse en una situaci\u00f3n que arranc\u00f3 de la supresi\u00f3n retroactiva de los modestos conatos de reforma agraria que hab\u00eda conocido el pa\u00eds.<\/p>\n<p><b>II. <i>\u00bfQu\u00e9 medios efectivos, ve usted para superar esa inferioridad y para conseguir en el m\u00e1s corto plazo de tiempo posible, que exista una ense\u00f1anza general, gratuita y obligatoria y eficaz para todos, por lo menos hasta los 15 o 16 a\u00f1os?<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>III. <i>Es un hecho que el acceso a los grados superiores de ense\u00f1anza viene determinado de forma muy clara por el origen social de los estudiantes. Seg\u00fan los datos m\u00e1s optimistas, a lo m\u00e1s un 5% de los estudiantes en universidades y escuelas superiores proceden de familias a nivel obrero, campesinado pobre o incluso peque\u00f1as clases medias. \u00bfC\u00f3mo cree usted que se podr\u00eda superar esa situaci\u00f3n?<\/i><\/b><\/p>\n<p>Las preguntas 2 y 3 me parecen susceptibles de contestaci\u00f3n conjunta, porque la superaci\u00f3n del llamativo clasismo de la ense\u00f1anza en Espa\u00f1a (pregunta 3) ser\u00eda al mismo tiempo la consecuci\u00f3n del objetivo apuntado en la pregunta 2.<\/p>\n<p>Creo que la actual situaci\u00f3n no es superable sin un cambio de contenido de clase del poder pol\u00edtico y de la pol\u00edtica cultural en Espa\u00f1a. Incluso en los pa\u00edses socialistas la superaci\u00f3n del car\u00e1cter clasista burgu\u00e9s de la ense\u00f1anza superior ha requerido en muchos casos disposiciones <i>ad hoc<\/i> (por ejemplo: porcentajes obligados de hijos de trabajadores en el estudiantado), porque hay dos factores que perjudican a las clases trabajadoras en este punto, especialmente a las del campo. Primero: la opresi\u00f3n secular sufrida por las cases trabajadoras impide que los hijos encuentren en la familia obrera o campesina un ambiente en el cual elementos de la cultura superior sean ya parte del \u00absentido com\u00fan\u00bb y del lenguaje coloquial (\u00c9sta es la circunstancia que explotan los soci\u00f3logos reaccionarios para sostener la tesis de la inferioridad intelectual de la clase obrera). Segundo: el profesorado superior sigue siendo casi inevitablemente, durante bastante tiempo, de origen burgu\u00e9s urbano o (en menor proporci\u00f3n) rural y su estilo de expresi\u00f3n y comunicaci\u00f3n, as\u00ed como el car\u00e1cter de su capacidad de contacto interpersonal, ponen una barrera a la sensibilidad y la comunicatividad del joven procedente de clases trabajadoras (la introducci\u00f3n preponderante de criterios cient\u00edficos en la ense\u00f1anza disminuye este handicap del joven proletario urbano, pero no creo que ocurra lo mismo con el joven campesino). Mas si esos problemas se plantean incluso a una pol\u00edtica cultural socialista en el intento de superar el predominio burgu\u00e9s en la composici\u00f3n de clase del estudiantado \u00bfPuede siquiera hablarse de esa superaci\u00f3n en una sociedad como la espa\u00f1ola actual? Mi opini\u00f3n es que no.<\/p>\n<p><b>V. <i>Se ha dicho que la ense\u00f1anza privada es una de las fuentes de discriminaci\u00f3n social en nuestro pa\u00eds. \u00bfEst\u00e1 usted de acuerdo con esa opini\u00f3n? En caso afirmativo, \u00bfcree usted que habr\u00eda que buscarle remedio? \u00bfCu\u00e1les podr\u00edan ser esos remedios?<\/i><\/b><\/p>\n<p>Supongo que la primera pregunta es ret\u00f3rica, porque est\u00e1 claro que la gran importancia que tiene en Espa\u00f1a la ense\u00f1anza privada es una manifestaci\u00f3n m\u00e1s del clasismo de una capa dominante tan anacr\u00f3nica que ni siquiera es capaz de convertir su Estado en un instrumento de aut\u00e9ntica hegemon\u00eda social, sino que lo utiliza s\u00f3lo como instrumento de coacci\u00f3n. Creo que la contestaci\u00f3n vale no s\u00f3lo para los grandes colegios de la alta burgues\u00eda, sino hasta para las tristes academias instaladas en tantos entresuelos, que deforman a los chicos de la peque\u00f1a burgues\u00eda, pero los hacen, de todos modos, bachilleres, a precios inasequibles para las \u00abmujeres de faena\u00bb, como se dice en Barcelona, que lavan los suelos de esos peque\u00f1os burgueses.<\/p>\n<p>El remedio que hay que poner a eso no puede ser sino la expansi\u00f3n de la ense\u00f1anza p\u00fablica gratuita como una de las primeras funciones de un Estado no dominado por la delgada capa social que est\u00e1 interesada (m\u00e1s o menos torpemente, pero con s\u00f3lidos motivos), en la ignorancia de una gran parte de las clases trabajadoras.<\/p>\n<p><b>VIII.<i> Existen numerosas quejas sobre el estado de la investigaci\u00f3n en Espa\u00f1a \u00bfqu\u00e9 opina usted de este problema? \u00bfQu\u00e9 opina usted de la actual organizaci\u00f3n en Espa\u00f1a y especialmente del Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas? \u00bfQu\u00e9 medidas aconsejar\u00eda sobre esta cuesti\u00f3n? <\/i><\/b><\/p>\n<p>El desarrollo de la investigaci\u00f3n es un problema dif\u00edcil en todo pa\u00eds no muy adelantado a causa del atractivo que tienen las condiciones de trabajo \u2013t\u00e9cnicas y econ\u00f3micas\u2013 en pa\u00edses m\u00e1s adelantados. Pero en la Espa\u00f1a actual el problema se agrava porque a los intelectuales atra\u00eddos por otros pa\u00edses hay que sumar los eliminados por razones pol\u00edticas cuando la guerra civil y posteriormente hasta hoy mismo.<\/p>\n<p>El CSIC ampulosa hinchaz\u00f3n, escasamente eficaz de una iniciativa de la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola, puede contar en algunos secciones con bastantes investigadores competentes. Pero, dejando aparte las secciones y los institutos que son puro lastre ceremonial y burocr\u00e1tico, incluso en las que podr\u00edan ser fecundas se practica una pol\u00edtica que me perece suicida. En vez de tender -como hizo la Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios a importar conocimiento de fuera (como imprescindible en un pa\u00eds como el nuestro), prepara elementalmente a j\u00f3venes investigadores que luego pierde en favor del extranjero. La causa es que nos les ofrece plazas atractivas en el pa\u00eds. Es posible que esto, a su vez, se deba a una falta de coordinaci\u00f3n con la Universidad. De ser as\u00ed, la cosa ser\u00eda parad\u00f3jica, puesto que las autoridades de las facultades y del consejo coinciden muchas veces, de acuerdo con el principio del pluriempleo que parece el fruto m\u00e1s granado de nuestro desarrollo econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>Detallar medidas particulares acerca del CSIC no me es posible ahora. Pero me parecen ya plausibles estos principios generales de reforma: 1\u00ba Poda de las secciones meramente ceremoniales; 2\u00ba Control de las actividades del CSIC por un parlamento aut\u00e9ntico; 3\u00ba Cambio de la pol\u00edtica de la instituci\u00f3n en el sentido antes apuntado: que las becas y subvenciones a reci\u00e9n licenciados se destinen predominantemente a permitirles trabajar en pa\u00edses adelantados mientras todav\u00eda no han madurado como investigadores, para recuperarlos luego; 4\u00ba. Separaci\u00f3n administrativa clara de la Universidad y el CSIC, y eliminaci\u00f3n del pluriempleo. 5\u00ba Coordinaci\u00f3n de la pol\u00edtica de la investigaci\u00f3n del CSIC con la de investigaci\u00f3n y ense\u00f1anza de la Universidad (programas, financiaci\u00f3n personal, etc).<\/p>\n<p><b>IX. <i>Siempre que se habla de vastos proyectos sobre la reforma de la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n se acostumbra a objetar el enorme costo de esos proyectos. \u00bfQu\u00e9 opina usted sobre este punto? \u00bfQue parte del presupuesto nacional cree usted que deber\u00eda dedicarse a ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n?<\/i><\/b><\/p>\n<p>Para un universitario es dif\u00edcil opinar sobre esto <i>sine ira<\/i>. Digamos que opino que una escuadrilla de bombardeos es m\u00e1s cara que una facultad. En un pa\u00eds como Espa\u00f1a la inversi\u00f3n en la ense\u00f1anza deber\u00eda ser hoy \u2013en el orden de urgencias\u2013 inmediatamente detr\u00e1s de la necesaria para reformar la agricultura. No soy competente en Hacienda P\u00fablica. Por eso me atengo a ese criterio doblemente negativo.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>5. Resoluci\u00f3n del CNH sobre la RCEPCE de mayo de 1969<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Resoluci\u00f3n de CNH [Comit\u00e9 <i>Nous Horitzons<\/i>] sobre la RCEPCE [Resoluci\u00f3n del comit\u00e9 ejecutivo del PCE, mayo 1969]. Texto escrito por Sacrist\u00e1n en nuestra opini\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>La RCEPCE de mayo de 1969 refleja globalmente la pol\u00edtica aprobada por el \u00faltimo congreso. En esa medida el texto es correcto. Pero la formulaci\u00f3n de esa pol\u00edtica resulta rutinaria y abundante en defectos que tienen una importancia superior a la del detalle.<br \/>\n1. El apartado inicial, referente al estado de excepci\u00f3n, implica en su optimismo un desconocimiento del elemento de error que posiblemente conten\u00eda la decisi\u00f3n gubernamental; eso lleva a la resoluci\u00f3n a interpretar poco convincentemente el levantamiento anticipado del estado de excepci\u00f3n. En nuestra opini\u00f3n nada ha impuesto tanto al gobierno el levantamiento anticipado del estado de excepci\u00f3n cuanto el hecho de que no lo necesitaba. Es posible que el estado de excepci\u00f3n no haya tenido sentido m\u00e1s que para los n\u00facleos de la polic\u00eda y de los servicios secretos especiales (los \u00fanicos que cuentan) de las fuerzas armadas el sentido de un ensayo general. Y que para los dem\u00e1s elementos del r\u00e9gimen se haya tratado de un simple error. Este juicio nuestro puede perfectamente ser err\u00f3neo. Pero error muy grave teniendo en cuenta la actual situaci\u00f3n del pa\u00eds, y particularmente de las vanguardias politizadas, es plantear el problema del estado de excepci\u00f3n sin aludir siquiera a problemas as\u00ed.<\/p>\n<p>2. En la medida en que una resoluci\u00f3n del CEPCE [Comit\u00e9 ejecutivo del PCE] haya de reflejar tambi\u00e9n lo que ocurre en Barcelona, cabe decir dos cosas. Primera, que la estimaci\u00f3n seg\u00fan la cual \u00abel movimiento obrero y democr\u00e1tico se rehace r\u00e1pidamente\u00bb tiene poco que ver con la situaci\u00f3n de esta gran ciudad industrial. La <i>clase<\/i> obrera s\u00ed que ha sostenido (no reanudado) ciertas luchas. Pero el movimiento en cuanto movimiento organizado \u2013las comisiones obreras\u2013 ni se ha rehecho ni hab\u00eda sido deshecho por el estado de excepci\u00f3n, sino que lo estaba desde bastante antes, as\u00ed como la organizaci\u00f3n del PSUC, salvo la estudiantil. Segunda: los comandos barceloneses, muy minoritarios, no han estado ligados directamente a ning\u00fan movimiento de masas, sino que han sido acciones de los j\u00f3venes comunistas (principalmente estudiantes) con la colaboraci\u00f3n de estudiantes de tendencias izquierdistas. La \u00fanica relaci\u00f3n con las masas ha sido la te\u00f3ricamente mediada por el partido. Solo te\u00f3ricamente, por lo dem\u00e1s. Camaradas de Madrid nos dicen, por otra parte, que la misma tendencia se ha observado all\u00ed, a consecuencia de la deteriorizaci\u00f3n de las comisiones obreras.<\/p>\n<p>3. En el punto \u00abpor una alternativa democr\u00e1tica\u00bb que en general consideramos fiel expresi\u00f3n de la pol\u00edtica del partido, lamentamos la exhortaci\u00f3n, mal razonada y presumiblemente poco eficaz, a unos \u00abaliados\u00bb que dif\u00edcilmente se puede ella creer que van a serlo nunca (salvo llamar alianza a la presi\u00f3n final de las masas en la calle, sin negociaci\u00f3n), cuando no se han decidido todav\u00eda. Esa exhortaci\u00f3n, junto con la demag\u00f3gica amenaza que se dirige a esas \u00abfuerzas\u00bb, debe ser ya, a estas alturas, in\u00fatil para cualquier aliado consistente.<\/p>\n<p>4. En las formulaciones de la secci\u00f3n \u00abla alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura\u00bb encontramos \u2013particularmente desde el punto de vista barcelon\u00e9s\u2013 el punto m\u00e1s d\u00e9bil de toda la resoluci\u00f3n, el que m\u00e1s hace temer que en vez de manifestarse pensamiento real se est\u00e1n usando rutinariamente palabras. Es el segundo p\u00e1rrafo, donde, tras llamar a desarrollar \u00abel Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes\u00bb, se define inmediatamente ese \u00absindicato\u00bb como un no-sindicato. Este respeto casi m\u00e1gico por las palabras, el sacrificar la discusi\u00f3n de un problema real a la receta esquem\u00e1tica rutinaria para que los camaradas responsables puedan repetir algo de carrerilla cuando les formulen preguntas (o sin que se las formulen) es en nuestra opini\u00f3n el defecto m\u00e1s grave de este texto. Creemos que la politizaci\u00f3n de las vanguardias hoy en Espa\u00f1a hace no s\u00f3lo est\u00e9ril, sino tambi\u00e9n contraproducente este diplom\u00e1tico nadar y guardar la ropa que evita pensar seriamente en los problemas de una \u00e9poca tan rica en ellos que todo simple tacticismo est\u00e1 condenado al fracaso.<\/p>\n<p>5. Cosa id\u00e9ntica opinamos acerca de las formulaciones de pol\u00edtica internacional. Por una parte, creemos que contienen acertadamente muestra pol\u00edtica. Por otra parte, la dicen con tanto subterfugio, con tanto esquematismo disimulado de la realidad, que el resultado es muy poco consistente. Esas l\u00edneas pasan por alto la crisis del movimiento comunista mundial, precisamente aquello que las motiva. Ni la intenci\u00f3n de la RSCh [Rep\u00fablica Socialista de Checoslovaquia] ni la escasa capacidad que muestra la URSS de desarrollarse pol\u00edticamente tienen nada sustancial que ver con la herencia burguesa que el texto pone en primer t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>6. Un punto particular, pero que parece de gran importancia a la larga, es el que se refiere, en el contexto de la construcci\u00f3n de un partido de masas, a la correcci\u00f3n de los hechos ocurridos en las detenciones del estado de excepci\u00f3n (particularmente en Barcelona). El \u00abesfuerzo sistem\u00e1tico\u00bb de que habla la declaraci\u00f3n por conseguir un comportamiento militante en caso de detenci\u00f3n requiere un previo esfuerzo de an\u00e1lisis: uno de los hechos m\u00e1s visibles de ese triste cap\u00edtulo para todo el que tenga un poco de experiencia es que la gente se ha hundido pol\u00edticamente, moralmente. Hay que preguntarse si la causa de ello no est\u00e1 en la anterior insinceridad burocr\u00e1tica disimuladamente autoritaria de una vida pol\u00edtica hecha en la pr\u00e1ctica, casi exclusivamente, de largos discursos de los responsables siempre destinados a subrayar \u00ablo positivo\u00bb de una situaci\u00f3n extremadamente negativa en todos o casi todos los planos. El proceso de degeneraci\u00f3n que est\u00e1 en la base de estos lamentables hechos merece algo m\u00e1s que una breve y vaga alusi\u00f3n. Este cap\u00edtulo vergonzoso es una de las cosas m\u00e1s importantes (negativas, claro) que le han ocurrido al movimiento en bastante tiempo.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"7\"><\/a> <b>6. Respuesta al Informe del Comit\u00e9 del PSUC de la Universidad de Barcelona del 23-IV-1970<\/b>.<\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n firm\u00f3 este texto como R.[Ricardo, uno de sus nombres de clandestinidad] y a\u00f1adi\u00f3 en nota: \u00abPara conocimiento exclusivo del Cte. de Barcelona y del Cte. de Estudiantes.\u00bb<\/span><\/p>\n<p>1. Distingo tres cr\u00edticas dirigidas a m\u00ed en el informe del Comit\u00e9 de Estudiantes; dos expl\u00edcitas: la de idealismo y la de confusionismo y una formulada m\u00e1s ambiguamente, la de bajo (puesto que \u00abel partido debe hacer un esfuerzo para elevarlo\u00bb) esp\u00edritu de trabajo y de militancia. La primera y la tercera se basan en un par de errores (te\u00f3rico el uno y organizativo el otro) que me parece importante considerar.<\/p>\n<p>2.1. El error de teor\u00eda es el amoralismo que consiste en contraponer el materialismo a los argumentos morales: \u00abCreemos\u00bb dice el Comit\u00e9 de estudiantes, \u00abque este tipo de argumentos \u00e9ticos no tienen cabida en un an\u00e1lisis materialista\u00bb. Y a prop\u00f3sito del caso Go\u00f1i; \u00abesta postura tiene m\u00e1s en cuenta el aspecto \u00e9tico subjetivo de los copresidentes que su papel pol\u00edtico-objetivo concreto y (\u2026) por tanto est\u00e1 te\u00f1ida de idealismo\u00bb.<\/p>\n<p>Esa manera de entender el concepto de materialismo no es admisible ni siquiera desde el punto de vista general de la historia de la filosof\u00eda. No solo no es caracter\u00edstico de la tradici\u00f3n materialista el amoralismo o el inmoralismo, sino que entre las primeras escuelas de materialismo \u2013los democr\u00edteos, los epic\u00fareos, los estoicos\u2013 fueron fundamentalmente escuelas de moral. Pero la componente moral es mucho m\u00e1s importante en el materialismo marxista; la moral marxista es el muelle de la acci\u00f3n revolucionaria. El materialismo marxista y leninista es una concepci\u00f3n del mundo f\u00edsico y social que se niega a introducir factores trascendentales (religiosos) en la comprensi\u00f3n del primero y fundamenta y explica los fen\u00f3menos del segundo por la base econ\u00f3mico-social. Explica la moral, <i>no la elimina<\/i>. De lo que se trata es de saber a que posici\u00f3n de clase corresponde una decisi\u00f3n moral, no de contraponer moral a materialismo en general ni a materialismo marxista en particular.<\/p>\n<p>Se puede ser perfectamente idealista y amoral o inmoral. El pueblo lo sabe y por eso ha acu\u00f1ado el t\u00e9rmino \u00abjesuitismo\u00bb. El prototipo del \u00abjesuita\u00bb en ese sentido popular es un idealista filos\u00f3fico (un jesuita es un cat\u00f3lico) y, al mismo tiempo, un amoral o un inmoral. Generalmente, en el uso m\u00e1s com\u00fan del t\u00e9rmino, un hip\u00f3crita.<\/p>\n<p>Frente al jesuita, el comunista ha de aspirar, con Marx, a lo que \u00e9ste ha llamado incluso en sentido subjetivo, la \u00abcalidad moral\u00bb (en el <i>Speech ad the Anniversary of the People\u2019s Paper<\/i>), y recordar con Lenin, que \u00abla moral sirve a la sociedad humana para alzarse m\u00e1s alto y para deshacerse de la explotaci\u00f3n del trabajo.\u00bb (En la p. 304 del vol. 31 de la edici\u00f3n francesa de las <i>Obras<\/i>).<\/p>\n<p>2.2. El error organizativo est\u00e1 presente en el modo de entender el Comit\u00e9 de Estudiantes su responsabilidad en la universidad. De un modo general dice el informe que \u00abning\u00fan camarada debe valorar m\u00e1s su opini\u00f3n que la de la organizaci\u00f3n correspondiente en el lugar donde se desarrolla la acci\u00f3n.\u00bb Pero dados los hechos a que se refiere, el Comit\u00e9 de Estudiantes dice en realidad mucho m\u00e1s que el tenor literal de esas palabras; dice impl\u00edcitamente que cualquier militante, aunque no pertenezca a su organizaci\u00f3n, ha de cumplir \u00f3rdenes suyas, ir a la universidad cuando \u00e9l lo diga y actuar all\u00ed como \u00e9l lo mande. Se puede prever que de persistir en esa mentalidad burocr\u00e1tica-centralista, el Comit\u00e9 de Estudiantes acabar\u00e1 por no tener ayuda (pues de eso se trata) de nadie.<\/p>\n<p>3. La refutaci\u00f3n de los dos errores b\u00e1sicos del comit\u00e9 de estudiantes era necesaria por raz\u00f3n de principio; la del te\u00f3rico, particularmente, para recordar la posici\u00f3n del materialismo marxista frente a una ideolog\u00eda c\u00ednica del tipo de las que suelen producirse en las <i>\u00e9lites<\/i> gobernantes o de mando con mentalidad autoritaria, tradiciones de cultura burguesa alta, aristocratizante o clerical. Peor la refutaci\u00f3n no era necesaria para mostrar la incorrecci\u00f3n de la cr\u00edtica de idealismo. Pues el informe del comit\u00e9 de estudiantes interpreta mal mis posiciones; no solo, por lo dem\u00e1s, las que le mueven a achacarme idealismo.<\/p>\n<p>3.1. Ninguna ventaja t\u00e1ctica es en s\u00ed misma despreciable. Pero incluso la ventaja t\u00e1ctica m\u00e1s grande es perjudicial si contradice la funci\u00f3n esencial del P. y, por lo tanto, los objetivos que lo definen. Y este \u00faltimo es el caso de las dos actividades mencionadas. La funci\u00f3n esencial del Partido Comunista es promover la consciencia socialista-comunista de la clase obrera y de otros estratos trabajadores. Para eso naci\u00f3 el P. comunista y hasta cualquier forma de agrupaci\u00f3n marxista. Todo lo dem\u00e1s se tiene que subordinar a esa funci\u00f3n. Desde luego que hay mucho que corregir en la tradici\u00f3n y en el actual funcionamiento del P. Pero si se revisa tambi\u00e9n su funci\u00f3n esencial, entonces se anula pura y simplemente el leninismo y el marxismo y se cae por detr\u00e1s de la base al menos literalmente marxista de la vieja social-democracia de antes de 1914.<\/p>\n<p>El hacer recaer todas los riesgos sobre un aliado \u2013en eso consist\u00eda la utilizaci\u00f3n de la c\u00e1tedra propuesta\u2013 y el tratar como amigo no solamente como al representante de una fuerza con la que se puede coincidir, pero a cuya masa uno no se siente m\u00e1s que frente a frente para negociar, al procurador Go\u00f1i eran malas soluciones pol\u00edticas ambas contrarias a la funci\u00f3n esencial del P.; la segunda directamente por su efecto destructor, embotador o inhibidor de la consciencia y la moral comunista (Por cierto que no por consideraciones morales subjetivas sobre la personalidad de Go\u00f1i, contra lo que dice el informe del comit\u00e9 de estudiantes, sino por su significaci\u00f3n pol\u00edtica de contrincante del gobierno, no del sistema; subjetivamente Go\u00f1i podr\u00eda ser un santo, pero eso no me mover\u00eda a presidir nada con \u00e9l). La primera porque destru\u00eda la confianza (ya hoy relativa) de los aliados en la condici\u00f3n de eje y vanguardia de la lucha que ha de tener el P. A ese precio, por otra parte, no se pod\u00eda comprar nada serio, ni siquiera t\u00e1cticamente serio; no, desde luego, un progreso org\u00e1nico del movimiento estudiantil.<\/p>\n<p>No se puede oponer a lo dicho sobre el caso Go\u00f1i la tradicional objeci\u00f3n de que los bolcheviques se aliaron con el movimiento de Gapon y [Sergei] Zubatov. Aparte de que los bolcheviques cometieron tantos errores como cualquier otra secci\u00f3n del movimiento leninista luego, el hecho es que si Go\u00f1i tuviera la d\u00e9cima parte de audiencia obrera o simplemente popular, o aunque fuera exclusivamente estudiantil, que tuvo Gapon, tendr\u00eda perfecto sentido no solo desde el punto de vista t\u00e1ctico, sino tambi\u00e9n desde el punto de vista de la funci\u00f3n y los objetivos esenciales del P., y ser\u00eda compatible con la moral comunista el negociar con \u00e9l intensamente para tomar contacto con las capas populares en las que influyera. Pero no este el caso.<\/p>\n<p>Independientemente del car\u00e1cter no marxista de las consideraciones del Comit\u00e9 de Estudiantes sobre la moral, ocurre, en suma, que mi posici\u00f3n no ten\u00eda directamente nada que ver con cuestiones morales, sino con la estimaci\u00f3n de la situaci\u00f3n pol\u00edtica y, m\u00e1s en el fondo, con el problema de la naturaleza del P. La naturaleza pol\u00edtico-social del P. no es un dato asegurado por definici\u00f3n, sino que depende de su actuaci\u00f3n habitual, de su pr\u00e1ctica. As\u00ed, por ejemplo, es probablemente acertada la opini\u00f3n que he o\u00eddo a un camarada del CC del PCE seg\u00fan la cual el llamado PCF no es ya m\u00e1s que una gran organizaci\u00f3n reformista; sin duda se puede decir lo mismo, y ya hace a\u00f1os, de varios partidos llamados comunistas en la Am\u00e9rica de habla castellana y portuguesa. La reducci\u00f3n de la actividad habitual de P. al \u00abmovimiento\u00bb, con olvido pr\u00e1ctico, al menos, de los fines y de la funci\u00f3n esencial que lo determina, es la esencia de la degeneraci\u00f3n bersteiniana, como lo record\u00f3 el camarada SC [Santiago Carrillo] en su escrito hasta hoy in\u00fatil del verano de 1968, cuando la realidad nos impuso ineludiblemente la necesidad de recapacitar sobre nuestra propia degeneraci\u00f3n, al mostr\u00e1rnosla con el espejo de la degeneraci\u00f3n evidente de otros partidos llamados comunistas y de los estados europeos llamados socialistas.<\/p>\n<p>Me parece mala se\u00f1al que estas cuestiones no tengan, a lo que parece, lugar en el pensamiento de militantes j\u00f3venes como es el caso del comit\u00e9 de estudiantes.<\/p>\n<p>3.2. Lo que el informe dice acerca del concepto de libertad (<i>formal<\/i>, se sobreentiende pues era la que se discut\u00eda) confirma la anterior reflexi\u00f3n. La confusi\u00f3n inadmisible es que hayamos llegado a una situaci\u00f3n en la cual un partido comunista se cree obligado a decir m\u00e1s que eso, que las libertades formales son un instrumento. No se trata de quitarles su importancia instrumental, pero s\u00ed de evitar la aut\u00e9ntica confusi\u00f3n por la cual, como se\u00f1al\u00f3 hace a\u00f1os el camarada SC en un art\u00edculo de <i>Realidad,<\/i> afluyan determinantemente al P. intelectuales (entre los cuales hay que incluir a los estudiantes) simplemente dem\u00f3cratas en un sentido no marxista.<\/p>\n<p>3.2.1. Este es quiz\u00e1 lugar oportuno para la siguiente observaci\u00f3n incidental. La importancia que da el informe a lo que yo pudiera haber dicho sugiere una impresi\u00f3n ya causada tambi\u00e9n en la lectura del informe, por lo que que dice el punto II del mismo \u2013que el acto del 22 no se pudo realizar porque \u00abdiversos camaradas intelectuales, por distintas razones, han denegado su concurso\u00bb. Los miembros del comit\u00e9 de estudiantes deber\u00edan considerar autocr\u00edticamente la impotencia que revelan esas declaraciones. Es la primera vez que leo un documento de una organizaci\u00f3n que busca en militantes externos a ella las causas de su impotencia.<\/p>\n<p>3.3. Tambi\u00e9n entiende equivocadamente el informe del comit\u00e9 de estudiantes mi posici\u00f3n acerca de lo que puede hacer en la universidad. El comit\u00e9 de estudiantes dice que \u00abEn su opini\u00f3n (la m\u00eda, R.), en el plazo de unos meses, la tarea fundamental en este sentido en la universidad es la realizaci\u00f3n de seminarios, discusiones en c\u00edrculos, etc.\u00bb. Desde luego que ese tipo de actividad me parece importante hoy, por causa de las actuales condiciones subjetivas de la vanguardia estudiantil o, en general, joven. Pero tambi\u00e9n me parecen buenas, en general, todas las acciones que busquen un cambio real en la consciencia de la masa estudiantil. Me parecen malas las actividades que no pueden dar de s\u00ed sino un \u00abapuntarse tantos espectaculares\u00bb, solo apreciables por un activismo est\u00e9ril, o desde el punto de vista del escalaf\u00f3n burocr\u00e1tico cooptativo, pero sin efectos duraderos posibles en la subjetividad de las masas ni en la de las vanguardias. Por ejemplificar: igual me parecer\u00edan excelentes actividades de tipo asistencial-cultural (en un extremo de la gama posible) que contribuyan a infundir en la masa la idea de organizaci\u00f3n, que acciones (en el otro extremo) como la concebida y realizada (muy bien en mi opini\u00f3n, en sus dos primeras fases) contra el poder el mismo capital imperialista el 8 de mayo, a la que se refiere brevemente <i>Unidad<\/i> en su n\u00famero de mayo, pues esa acci\u00f3n tiende a conseguir efectos an\u00e1logos, de unidad y consciencia organizativa colectiva, en el caos de las vanguardias.<\/p>\n<p>Pero el acto previsto para el 22 de abril en Barcelona no pod\u00eda tener consecuencias positivas. En este punto el comit\u00e9 de estudiantes se equivoca \u2013dicho sea de paso\u2013 sorprendentemente acerca de algunos hechos: no es verdad que la concepci\u00f3n inicial del mismo fuera \u00aba base de varias ponencias bien elaboradas y de cierta extensi\u00f3n\u00bb. La primera vez que se me vino a encargar una intervenci\u00f3n en el acto previsto se trataba de la f\u00f3rmula de intervenci\u00f3n de pocos minutos, con gran n\u00famero de ponentes (me nombraron hasta cinco intelectuales m\u00e1s un estudiante, al menos), cuya funci\u00f3n, muy hipot\u00e9tica, es agitatoria. Fui yo el que, en el curso de las primeras entrevistas, propuse que se alterara ese esquema que ha probado ya suficientemente su esterilidad para la resoluci\u00f3n de los <i>presentes<\/i> problemas pol\u00edticos de la lucha universitaria en la Universidad de Barcelona.<\/p>\n<p>La impotencia organizativa que mostraban los camaradas era, por otra parte, penosa. A veces con solo unas horas de diferencia me deban orientaciones incompatibles acera de c\u00f3mo se desarrollar\u00eda el acto y en dos ocasiones se me asegur\u00f3 tranquilamente cosas que yo ya sab\u00eda que eran falsas. (Muy probablemente por falta de informaci\u00f3n de ellos, no por voluntad de enga\u00f1arme; por eso lo atribuyo a impotencia organizativa).<\/p>\n<p>Pero la discrepancia entre el comit\u00e9 de estudiantes y yo acerca de lo que habr\u00eda podido ser el acto \u2013en mi opini\u00f3n, una ulterior desmoralizaci\u00f3n de la masa estudiantil\u2013\u00a0me preocupa menos que el lenguaje hueco, resurrecci\u00f3n (asombrosa en j\u00f3venes) del falso estilo cortesano estalinista, con el que el informe atribuye a unas cuantas ponencias cortas (ocho minutos, fue la primera propuesta) y meramente instrumentales (no se trataba de Lenin, sino de sostener con citas puntos de vista t\u00e1cticos) las misiones de \u00abdifundir las ideas del leninismo\u00bb y \u00abdifundir las ideas revolucionarias\u00bb. Ya en discusi\u00f3n personal con dos estudiantes refut\u00e9 esa hueca letan\u00eda de camelo estalinista.<\/p>\n<p>4. Puesto que el texto del comit\u00e9 de estudiantes se considera a s\u00ed mismo un infome \u2013no dice ser solo una cr\u00edtica de tres intelectuales\u2013, no hay m\u00e1s remedio que asombrarse de la incapacidad de autocr\u00edtica que rebela: todo es culpa de los dem\u00e1s. Y eso en un momento en que el partido se encuentra en la universidad en un estado de degradaci\u00f3n para el que no encuentro paralelo en estos \u00faltimos quince a\u00f1os. Ha sido siempre propio del centralismo burocr\u00e1tico el que los grupos dirigentes en situaciones de fracaso ataquen con violencia. El n\u00facleo estalinista dio y sigue dando en la URSS esa lecci\u00f3n con energ\u00eda insuperable.<\/p>\n<p>Contestar a la cr\u00edtica de que uno tiene bajo esp\u00edritu de trabajo y de militancia no es f\u00e1cil sin impudicia. No voy a contestar a ella. Veremos dentro de quince a\u00f1os m\u00e1s como andan la militancia y la laboriosidad de esos cr\u00edticos.<\/p>\n<p>5. Pero vale la pena considerar algo m\u00e1s el autoritarismo que se desprende de esa petulante incapacidad de autocr\u00edtica. Como otro documento de la direcci\u00f3n local al que acaso de responder, tambi\u00e9n este informe del comit\u00e9 de estudiantes esgrime al final el argumento de la disciplina (con la exageraci\u00f3n adem\u00e1s criticada en el punto 2.2.). Dir\u00e9 tambi\u00e9n aqu\u00ed brevemente, lo que pienso al respecto: en la fase cr\u00edtica en que se encuentra el movimiento comunista (y nuestro partido dentro de \u00e9l), ese camino es solo garant\u00eda de liquidaci\u00f3n a largo plazo, pues propone soluciones incompatibles con la situaci\u00f3n de la consciencia socialista en los pa\u00edses de capitalismo avanzado en estas \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX. Las masas \u2013sobre todo las que componen y compondr\u00e1n \u00ablas fuerzas de la cultura\u00bb\u2013 no admiten ya (a causa, en \u00faltima instancia, del importante desarrollo organizativo de los instrumentos de producci\u00f3n) ese modo de entender la organizaci\u00f3n y la direcci\u00f3n pol\u00edticas. Sobre todo ese viejo estilo -agotado con el estalinismo para los pa\u00edses de capitalismo avanzado- repugna ya precisamente a las <i>minor\u00edas revolucionarias<\/i>. (La crispaci\u00f3n hiperestalinista de algunos grup\u00fasculos no es argumento en contra: pese a las apariencias, lo que buscan con su histeria es reproducir una vinculaci\u00f3n comunitaria, o sea, todo lo contrario del autoritarismo burocr\u00e1tico).<\/p>\n<p>La \u00fanica gu\u00eda posible para atravesar sin perjuicio del movimiento social-comunista este per\u00edodo de crisis constituye en comportarse exactamente al rev\u00e9s de como lo implica el informe del comit\u00e9 de estudiantes: afirmando s\u00f3lidamente la funci\u00f3n esencial del partido, sus objetivos socialistas-comunistas y la moral comunista y aceptando, en cambio, la posible caducidad de muchos aspectos t\u00e1cticos y organizativos. <i>Revisar la t\u00e1ctica y el instrumento org\u00e1nico de su aplicaci\u00f3n, no la naturaleza comunista, marxista-leninista del partido<\/i>.<\/p>\n<p>6. Comunico a mi c\u00e9lula \u2013de la que forma parte otro de los criticados\u2013 el informe del comit\u00e9 de estudiantes, as\u00ed como mi presente respuesta. Y doy, por supuesto, que esta \u00faltima se dar\u00e1 a leer a todos los miembros del comit\u00e9 de estudiantes, puesto que la cr\u00edtica a la que respondo me llega en nombre de todos ellos. Si se ha dado a leer a toda la organizaci\u00f3n estudiantil, espero que lo mismo se haga con la respuesta. Incluso me parecer\u00eda correcto, si no se ha hecho a\u00fan, darla efectivamente a leer (con la respuesta) a toda la organizaci\u00f3n estudiantil.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"8\"><\/a> <b>7. Observaciones al Proyecto de Introducci\u00f3n (Mayo de 1972)<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Firmado como R[icardo]. Comentario al \u00abProyecto de Introducci\u00f3n\u00bb (PSUC, 1972). Palabras manuscritas del autor en la primera p\u00e1gina de su escrito: \u00abRedactado por gusto y para no comunicar ni difundir. Motivo principal de este escribir gratuito: la ira.\u00bb<\/span><\/p>\n<p>1. La introducci\u00f3n est\u00e1 planteada hist\u00f3ricamente. Dada la complicaci\u00f3n, la confusi\u00f3n incluso, con que se presentan hoy las cuestiones fundamentales del socialismo, ser\u00eda preferible una introducci\u00f3n <i>de principio <\/i>sobre la naturaleza del Partido Comunista y sobre sus objetivos \u00faltimos: un planteamiento de futuro, no se pasado. Una introducci\u00f3n as\u00ed deber\u00eda contener tesis sobre dos series de problemas o cuestiones:<\/p>\n<p>a) <i>La naturaleza del Partido Comunista como tal y en general<\/i>, reproduciendo las ideas b\u00e1sicas del <i>Manifiesto<\/i> de 1847\/48 a prop\u00f3sito del comunismo (Como es sabido, Marx y Engels dicen all\u00ed, entre otras cosas m\u00e1s importantes, una que tiene, en cambio, especial inter\u00e9s para estimar este proyecto de Introducci\u00f3n, a saber: que los proletarios no tienen patria; en cambio, el arranque del presente borrador de Introducci\u00f3n acarrea un desarrollo enteramente limitado a Espa\u00f1a y Catalu\u00f1a. No es que haya que teorizar expl\u00edcitamente sobre la naturaleza ap\u00e1trida e internacional del proletariado y, por lo tanto, del Partido Comunista. Pero s\u00ed que conviene atenerse, en una Introducci\u00f3n, a los principios generales del comunismo y a una exposici\u00f3n muy breve de su g\u00e9nesis hist\u00f3rica, sin aludir a ninguna \u00abpatria\u00bb en particular. A lo sumo, si el desarrollo lo exige, se puede aludir a la nacionalidad como simple hecho, como un rasgo m\u00e1s \u2013muy secundario\u2013 entre los que componen la realidad proletaria, su perspectiva o futuro y el intento de formulaci\u00f3n de esa perspectiva por el Partido Comunista).<\/p>\n<p>b) <i>Los problemas nuevos, post-leninianos, planteados por la supervivencia y el crecimiento del imperialismo<\/i>, como son las nuevas formas de colonialismo, la utilizaci\u00f3n del militarismo o armamentismo como un elemento motor importante del sistema econ\u00f3mico, la utilizaci\u00f3n privilegiada de los efectos multiplicadores de otras industrias amenazadoras para la supervivencia de la especie (autom\u00f3vil, fabricaci\u00f3n masiva de materiales no reminarizables por la naturaleza, etc).<\/p>\n<p>La definici\u00f3n de objetivos \u00faltimos del Partido Comunista que incluyan la soluci\u00f3n de estos problemas nuevos, de aparici\u00f3n posterior a la muerte de Lenin, no conocidos tampoco por Stalin y apenas rozados en algunos escritos de Mao Tse-tung, es una tarea muy dif\u00edcil. Est\u00e1 amenazada el peligro de caer en una cr\u00edtica rom\u00e1ntica, reaccionaria, del capitalismo monopolista, por el riesgo de asimilar acr\u00edticamente concepciones anarquistas y por el de provocar roces en el seno del movimiento comunista mundial. Para ilustrar el tipo de dificultad m\u00e1s grave de la tarea pueden ser \u00fatiles dos alusiones:<\/p>\n<p>1\u00aa) la construcci\u00f3n del socialismo en la URSS y en todos los pa\u00edses cuya burgues\u00eda fue derrotada por el Ej\u00e9rcito Rojo o el Ej\u00e9rcito de la URSS, as\u00ed como en las atrasados China y Cuba, sigue en gran parte en su planificaci\u00f3n el camino que en las sociedades capitalistas adelantadas est\u00e1 llevando a un callej\u00f3n sin salida no ya s\u00f3lo desde el punto de vista econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n en los terrenos de la civilizaci\u00f3n o modos de vida, y en el de la ecolog\u00eda, o asentamiento de la especie humana en la tierra. Esto no se refiere s\u00f3lo al pesadismo sovi\u00e9tico tradicional, sino tambi\u00e9n a la elecci\u00f3n de los multiplicadores econ\u00f3micos ya utilizados por las econom\u00edas imperialistas, con la consiguiente decisi\u00f3n impl\u00edcita acerca de los modos de vida. Por ejemplo, el 15-III-1972 <i>Tele\/Express<\/i> reproduc\u00eda una entrevista concedida al <i>New York Times<\/i> por el Dr. Agnelli, presidente de la FIAT, en la que este enemigo principal de la clase obrera en el estado italiano valoraba la intervenci\u00f3n de su sociedad en la econom\u00eda sovi\u00e9tica. Entre otras cosas, dec\u00eda: \u00abNo hemos tenido ning\u00fan inter\u00e9s econ\u00f3mico en este negocio [la instalaci\u00f3n del monstruoso centro de producci\u00f3n de autom\u00f3viles para propiedad personal (\u00bfo no se la puede llamar ya privada?) de Togliattigrad], \u00abpero hemos obtenido beneficios de otras muchas clases\u00bb. En efecto, el principal beneficio obtenido por lo que Agnelli representa es el haber remachado la coincidencia de la din\u00e1mica econ\u00f3mica sovi\u00e9tica con la capitalista-imperialista. La dificultad ilustrada por este ejemplo tiene incluso alcance te\u00f3rico, porque probablemente obliga a reinterpretar, revisar o negar la opini\u00f3n de Marx (expresa en su defensa de Ricardo contra la cr\u00edtica rom\u00e1ntica del capitalismo) sobre la funci\u00f3n de \u00abla producci\u00f3n por la producci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>2\u00aa) La v\u00eda de esa reinterpretaci\u00f3n arranca, posiblemente, de lo dicho por los dirigentes cl\u00e1sicos del movimiento \u2013Marx, Engels, Lenin y Stalin\u2013 acerca de la subjetividad comunista; pero tambi\u00e9n tendr\u00e1 que partir del reconocimiento del fracaso de la revoluci\u00f3n cultural en la URSS, al no pasar de ser un fen\u00f3meno, aunque de gran amplitud, s\u00f3lo cuantitativo, no productor de una cultura nueva (de unas costumbres nuevas en su sistema o conjunto), y con la inseguridad y los muchos puntos dudosos de los hechos conocidos de lo que en China se ha llamado, tal vez con demasiada ambici\u00f3n, \u00abprimera revoluci\u00f3n cultural\u00bb. En suma: la inevitable reconsideraci\u00f3n de este punto de los problemas de la teor\u00eda ante ciertos nuevos fen\u00f3menos sociales obliga a preguntarse si no llevaba algo de raz\u00f3n el extremismo de izquierda comunista de los a\u00f1os 20 y 30, y a replantearse las cuestiones que \u00e9l suscit\u00f3.<\/p>\n<p>Probablemente no se puede pedir que el Partido enuncie ya hoy un conjunto completo de tesis positivas sobre la renovaci\u00f3n, recomposici\u00f3n de su sustancia comunista (punto 1a) ni sobre la aplicaci\u00f3n de esa sustancia a los nuevos problemas (punto 1b). Pero le es posible enunciar estos, al menos, como problemas, y declarar su intenci\u00f3n de contribuir a su soluci\u00f3n hist\u00f3rica en un sentido radicalmente comunista. Esta reacci\u00f3n m\u00ednima ante la degradaci\u00f3n de la calidad revolucionaria del movimiento y ante los nuevos problemas planteados por lo que se podr\u00eda llamar estabilizaci\u00f3n catastr\u00f3fica del imperialismo es, adem\u00e1s de posible, necesaria para regenerar la consciencia revolucionaria de clase en los militantes y para que el Partido Comunista siga si\u00e9ndolo, siga siendo capaz de atraer y organizar las vanguardias revolucionarias de la clase obrera y de las capas trabajadoras en proceso de proletarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>El presente proyecto de Introducci\u00f3n, fundamentalmente orientado a justificar hist\u00f3ricamente una pol\u00edtica, una t\u00e1ctica cuya vigencia puede no prolongarse por mucho tiempo, no responde a la necesidad fundamental descrita. Resulta, por lo tanto, rechazado en su conjunto. Pero para el probable caso de que la comisi\u00f3n redactora sea de otra opini\u00f3n y de que el \u00f3rgano competente apruebe el texto en su d\u00eda, conviene colaborar en su posible mejoramiento de detalle. Esta es la finalidad de las siguientes observaciones 2-15.<\/p>\n<p>2. (P\u00e1g. 1). El p\u00e1rrafo<\/p>\n<p>\u00abSobre una base objectiva diferencial hist\u00f2ricament formada \u2013un territori, un particular desenvolupament econ\u00f2mic, una llengua i una cultura comunes, una psicologia de poble\u2013 la burgesia, com a classe dirigent de la societat catalana, va promoure el moviment nacional i va anar configurant aix\u00ed Catalunya com a naci\u00f3 moderna\u00bb [Sobre una base objetiva diferencial hist\u00f3ricamente formada -un territorio, un particular desarrollo econ\u00f3mico, una lengua y una cultura comunes, una psicolog\u00eda de pueblo- la burgues\u00eda, como clase dirigente de la sociedad catalana, promovi\u00f3 el movimiento nacional y fue configurando as\u00ed Catalu\u00f1a como naci\u00f3n moderna],<\/p>\n<p>aunque es correcto, y pese al adjetivo \u00abmoderna\u00bb, puede dar a lectores susceptibles la impresi\u00f3n de que se afirma que no ha habido naci\u00f3n catalana hasta el siglo XIX.<\/p>\n<p>3. (p\u00e1g. 2). Texto: \u00abLa Rep\u00fablica i la Generalitat no van liquidar les causes estructurals d\u2019endarreriment que arrosegava el pais; no van completar la revoluci\u00f3 democr\u00e0tica-burgesa. En aquells moments una revoluci\u00f3 social no m\u00e9s podia fer-se ja sota la direcci\u00f3 del proletariat i, l\u00f2gicament, no s\u2019ha hagu\u00e9s aturat en la fase democr\u00e0tica-burgesa\u00bb [La Rep\u00fablica y la Generalitat no liquidaron las causas estructurales de atraso que arrastraba el pa\u00eds; no completaron la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica-burguesa. En aquellos momentos una revoluci\u00f3n social s\u00f3lo pod\u00eda hacerse ya bajo la direcci\u00f3n del proletariado y, l\u00f3gicamente, no se hubiera detenido en la fase democr\u00e1tica-burguesa].<\/p>\n<p>Si eso se afirma, y con raz\u00f3n, para 1931\/1934, \u00bfqu\u00e9 decir para hoy d\u00eda? Este p\u00e1rrafo muestra la inverosimilitud de ciertas formulaciones de la pol\u00edtica de alianzas del Partido.<\/p>\n<p>4. (p\u00e1g 3) Texto: \u00abLa lluita entre les forces del progr\u00e8s i les de la reacci\u00f3, degut a l\u2019agudesa de la lluita de classes i al car\u00e0cter fan\u00e0ticament ultramont\u00e0 de la dreta espanyola, va desembocar en l\u2019aixecament feixista i la guerra civil. La reacci\u00f3 espanyola, ajudada pel feixisme germano-itali\u00e0 i la no-intervenci\u00f3 de les pot\u00e8ncies capitalistes occidentals\u2026\u00bb [La lucha entre las fuerzas del progreso y las de la reacci\u00f3n, debido a la agudeza de la lucha de clases y al car\u00e1cter fan\u00e1ticamente ultramontano de la derecha espa\u00f1ola, desemboc\u00f3 en el levantamiento fascista y la guerra civil. La reacci\u00f3n espa\u00f1ola, ayudada por el fascismo germano-italiano y la no intervenci\u00f3n de las potencias capitalistas occidentales\u2026].<\/p>\n<p>Hoy no es menos profunda la lucha de clases, ni menos aguda potencialmente. Las potencias capitalistas occidentales son m\u00e1s coherentemente y organizadamente imperialistas que en 1936. La derecha espa\u00f1ola, hoy ya en gran parte directamente subordinada al sistema de intereses internacionales del imperialismo, se encuentran en la situaci\u00f3n de la derecha sudvietnamita. Habr\u00eda que sacar las correspondientes consecuencias del texto sobre 1931-1939. Pero sin duda no es \u00e9sa la intenci\u00f3n de la Introducci\u00f3n ni la del Programa<\/p>\n<p>5. (p\u00e1g. 3). Texto: \u00abTot aquest proc\u00e9s [MSL: de opresi\u00f3n de las clases trabajadoras y populares] nom\u00e9s \u00e9s possible en tan gran escala per la supressi\u00f3 total de les llibertats pol\u00edtiques que deixa tots els sectors socials del pa\u00eds, llevat l\u2019oligarquia, sense instruments legals d\u2019autodefensa\u00bb. [Todo este proceso no es m\u00e1s posible en tan gran escala por la supresi\u00f3n total de las libertades pol\u00edticas que deja todos los sectores sociales del pa\u00eds, salvo la oligarqu\u00eda, sin instrumentos legales de autodefensa].<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u00abinstruments legals d\u2019autodefensa\u00bb, cuyo centro de gravedad es \u00ablegals\u00bb, alude a lo que se suele llamar \u00abestado de derecho\u00bb, o sea, a algo que los marxistas sabemos que no existe en ninguna parte. La afirmaci\u00f3n es globalmente falsa. La verdad aqu\u00ed deformada sonar\u00eda m\u00e1s o menos as\u00ed: \u00abTodo ese proceso s\u00f3lo es posible en tan gran escala por la correlaci\u00f3n militar de fuerzas, que impide a las clases oprimidas conquistar y sostener su libertad pol\u00edtica por el \u00fanico procedimiento positivo: privando de libertad pol\u00edtica a la oligarqu\u00eda y destruyendo los instrumentos de su poder, de su capacidad de privar a las clases trabajadoras de \u00abinstruments legals d\u2019autodefensa\u00bb. Esos instrumentos de poder son se\u00f1aladamente el llamado ej\u00e9rcito espa\u00f1ol y sus fuerzas auxiliares (Cuerpo General de Polic\u00eda, Guardia Civil, Polic\u00eda Armada).<\/p>\n<p>6. (p\u00e1g. 3) Texto: \u00abAix\u00ed s\u2019anava configurant una nova correlaci\u00f3 de forces de clase i es posaven les bases per a superar les velles cristal.litzacions ideol\u00f2gico-socials entre \u00abrepublicans\u00bb i \u00abnacionals\u00bb, establint la lluita sobre la seva aut\u00e8ntica base de classe: l\u2019oligarquia d\u2019un cant\u00f3, el poble de l\u2019altre.\u00bb [As\u00ed se iba configurando una nueva correlaci\u00f3n de fuerzas de clase y se pon\u00edan las bases para superar las viejas cristalizaciones ideol\u00f3gico-sociales entre \u00abrepublicanos\u00bb y \u00abnacionales\u00bb, estableciendo la lucha sobre su aut\u00e9ntica base de clase: el oligarqu\u00eda en un rinc\u00f3n, el pueblo en el otro].<\/p>\n<p>Haber visto esto fue en su tiempo el principal m\u00e9rito del Partido a partir del cambio que se suele identificar con el V Congreso (del PCE). Probablemente valdr\u00eda la pena profundizar, analizar y poner al d\u00eda este punto de importancia central, que justificar\u00eda por s\u00ed solo m\u00e1s de quince a\u00f1os de lucha de los comunistas espa\u00f1oles. Pero profundizarlo y ponerlo al d\u00eda no ser\u00eda inventar nuevas palabras para seguier diciendo exactamente lo mismo que en 1955-1956.<\/p>\n<p>7. (p\u00e1g. 4) El Plan de Estabilizaci\u00f3n, \u00bfno es de 1958\/59? El texto lo fecha en 1957. Seguro que no.<br \/>\n8. (p\u00e1g. 4) El sistema de convenios colectivos se describe aqu\u00ed como una<\/p>\n<p>\u00abmodernitzaci\u00f3 de les estructures administratives i dels m\u00e8todes de control i d\u2019organitzaci\u00f3 del treball. La fixaci\u00f3 estatal del nivel de salaris \u00e9s substituida pel sistema dels convenis col.lectius.\u00bb [modernizaci\u00f3n de las estructuras administrativas y de los m\u00e9todos de control y organizaci\u00f3n del trabajo. La fijaci\u00f3n estatal del nivel de salarios es sustituida por el sistema de los convenios colectivos].<\/p>\n<p>Esto es m\u00e1s verdadero, probablemente, que la afirmaci\u00f3n frecuente en otros documentos del Partido, de que la ley de convenios colectivos fue puramente una conquista de la clase obrera. Pero, de todos, modos, la contrataci\u00f3n colectiva ha sido y sigue siendo favorable, por las luchas que provoca o permite, a la formaci\u00f3n de la consciencia de clase del proletariado espa\u00f1ol. Salvo pocas excepciones, las grandes luchas obreras se siguen produciendo todav\u00eda con ocasi\u00f3n de la contrataci\u00f3n colectiva. Quiz\u00e1s habr\u00eda que completar este punto.<\/p>\n<p>9 (p\u00e1g. 7). Texto: \u00abLes llibertats pol\u00edtiques s\u00f3n avui una exig\u00e8ncia general de tots els pobles d\u2019Espanya i la seva conquesta obriria la possibilitat que el poble tingu\u00e8s acc\u00e8s a la vida pol\u00edtica i express\u00e9s lliurament la seva voluntat\u00bb [Las libertades pol\u00edticas son hoy una exigencia general de todos los pueblos de Espa\u00f1a y su conquista abrir\u00eda la posibilidad de que el pueblo tuviera acceso a la vida pol\u00edtica y expresase libremente su voluntad].<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n es una evidencia sin inter\u00e9s o es una falsedad. Si se subraya la palabra \u00abconquesta\u00bb, es una evidencia, porque est\u00e1 claro que un pueblo que conquista sus libertades accede a la pol\u00edtica y expresa su voluntad. Pero si se quiere aludir ambiguamente al valor de nuestras libertades pol\u00edticas <i>concedidas<\/i> por una alianza de notables pertenecientes a la oligarqu\u00eda y con la aquiescencia o la protecci\u00f3n incluso del generalato espa\u00f1ol, entonces la afirmaci\u00f3n es falsa, porque no hay libertades otorgadas. Son los privilegios los que se otorgan. Las libertades s\u00f3lo se pueden conquistar. No resulta f\u00e1cil recordar ning\u00fan caso de libertad otorgada en toda la historia occidental desde los griegos. Privilegios otorgados, s\u00ed, abundantemente. Pero los privilegios se otorgan a individuos o a grupos reducidos. No a una clase, ni menos a la que da de s\u00ed el plustrabajo.<\/p>\n<p>10. (p\u00e1g. 7). La afirmaci\u00f3n verdadera de que sigue existiendo la peque\u00f1a producci\u00f3n no se puede fundamentar s\u00f3lo en el ritmo lento o muy irregular de concentraci\u00f3n capitalista. Hay que recordar tambi\u00e9n que en las sociedades m\u00e1s adelantadas del capitalismo monopolista de Estado nace, se disipa y se recompone constantemente una media y peque\u00f1a burgues\u00eda dedicada a la peque\u00f1a producci\u00f3n auxiliar, con independencia<i> s\u00f3lo<\/i> aparente respecto de la oligarqu\u00eda, pero que, precisamente por eso, es un soporte pol\u00edtico-social de \u00e9sta. En la misma Espa\u00f1a, los accionistas (sean pocos o muchos) y los directivos y los funcionarios de Seida o Siata, por ejemplo, y de docenas de empresas a\u00fan mucho menores, seguir\u00e1n incondicionalmente a la direcci\u00f3n de Seat. En realidad, no quedar\u00eda para acogerse a la protecci\u00f3n de la pol\u00edtica de alianzas del Partido m\u00e1s que la peque\u00f1a burgues\u00eda <i>realmente condenada a desaparecer.<\/i> La rentabilidad de esa alianza no es como entusiasmar a nadie.<\/p>\n<p>11. (p\u00e1g. 7). Quiz\u00e1s sea este momento, el de la redacci\u00f3n de un programa, el oportuno para terminar con la impropia expresi\u00f3n \u00abfuerzas de la cultura\u00bb para designar a los intelectuales (a los intelectuales trabajadores de tipo moderno o a los intelectuales parasitarios o parcialmente parasitarios de tipo tradicional). La impropiedad de esta expresi\u00f3n da\u00f1a a la acertada idea pol\u00edtica que quiere expresar, porque la formula con nociones burguesas. La cultura no es cosa propia de los intelectuales, sino producci\u00f3n de todo el pueblo. La naturaleza anticultural del capitalismo, a la que se han referido los cl\u00e1sicos del comunismo desde Marx y los ut\u00f3picos antes que \u00e9l, consiste en que el capitalismo va destruyendo la posibilidad de la producci\u00f3n de cultura por los pueblos al modo tradicional (industrializaci\u00f3n, inurbanizaci\u00f3n y, finalmente, desintegraci\u00f3n cultural de lo que fueron ciudades y son ya s\u00f3lo concentraciones demogr\u00e1ficas), sin permitir la continuaci\u00f3n de esas capacidades productivas culturales en una cultura de base industrial, a causa de que el pueblo que habr\u00eda de producirla se mantiene en una situaci\u00f3n de sometimiento y ceguera respecto de la vida industrial en la que es insertado mec\u00e1nicamente, mantenido a trav\u00e9s de una coactividad objetiva que no le permite filtrar la experiencia de la vida m\u00e1s que en forma de odio, iron\u00eda, sarcasmo, cinismo, pesimismo, ni, por tanto, arraigar en principios organizadores de la forma de vida, que es el fundamento de la cultura. Por eso en las condiciones de la divisi\u00f3n capitalista del trabajo acaba por llamarse \u00abcultura\u00bb solo a lo que hist\u00f3ricamente fue una parte de cada cultura nacional, una subcultura: la cultura acad\u00e9mica o cient\u00edfica, tambi\u00e9n llamada \u00absuperior\u00bb. En la divisi\u00f3n capitalista del trabajo esta subcultura \u00absuperior\u00bb es de consumo exclusivo de la clase dominante y de producci\u00f3n reservada a una determinada capa, la de los intelectuales. Si no se quiere hablar como un ide\u00f3logo burgu\u00e9s \u2013y poco democr\u00e1tico\u2013, no hay que decir \u00abalianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura\u00bb, sino algo as\u00ed como \u00abalianza de los trabajadores manuales y los trabajadores intelectuales\u00bb, si se trata de esa alianza o \u00abalianza de los trabajadores manuales, los trabajadores intelectuales y la capa acad\u00e9mica\u00bb, si es esto otro lo que se quiere decir (como resulta evidente por la pol\u00edtica de alianzas del partido que incluye en este momento a capas aun mucho m\u00e1s esencialmente burguesas).<\/p>\n<p>Todo este terreno es muy espinoso, y lo \u00fanico resolutorio ser\u00eda iniciar un estudio (seguramente largo) de los cambios en curso en la composici\u00f3n de la fuerza de trabajo. La relativa abundancia de estudios as\u00ed ya realizados en otros sociedades (incluso por algunos Partidos Comunistas, como el ingl\u00e9s, el franc\u00e9s y el italiano) podr\u00eda facilitar la tarea.<\/p>\n<p>12-12b (P\u00e1g. 8) Implican que en un momento dado la alianza antiolig\u00e1rquica propuesta por el Partido se rompe, y se produce un choque de clases que probablemente impedir\u00e1 el paso al <i>poder<\/i> socialista (no al socialismo) por v\u00eda gradual. Eso se desprende del texto mismo: por lo tanto, parece ingenuo no decirlo redondamente. Tambi\u00e9n parece ingenuamente maquiav\u00e9lico el invitar a \u00abla propiedad burguesa no-monopolista\u00bb a entrar en una alianza que originar\u00e1 en su \u00abdesarrollo\u00bb una \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb constitutiva de \u00abla primera fase de la construcci\u00f3n del socialismo\u00bb. Una propuesta as\u00ed s\u00f3lo se puede hacer con \u00e9xito cuando ya se tiene el poder, como Lenin cuando la NEP o como los comunistas chinos una vez instalados en Pek\u00edn. Pero mientras la clase obrera no tenga el poder pol\u00edtico, a la \u00abpropiedad burguesa no-monopolista\u00bb le interesa mucho m\u00e1s fabricar disciplinadamente tornillos para ventanillas de Dodge y quitarse el sombrero en presencia de los representantes de cualquier gran banco, a cambio de seguir gozando de privilegiadas comodidades nada despreciables de orden econ\u00f3mico y cultural.<\/p>\n<p>13. (p\u00e1g. 8). Texto: \u00abEls comunistes considerem que la naci\u00f3 catalana est\u00e0 constituida per tots els que viuen i treballen a Catalunya\u00bb. [Los comunistas consideramos que la naci\u00f3n catalana est\u00e1 constituida por todos los que viven y trabajan en Catalu\u00f1a].<\/p>\n<p>Esta definici\u00f3n de la naci\u00f3n catalana, compartida con otros partidos y que declara impl\u00edcitamente de nacionalidad bajo-sajona a los obreros de Toledo o de Ripoll que trabajen en Volkswagen, es arbitrariamente falsa. La definici\u00f3n es farisaicamente imperialista en cualquier caso.<\/p>\n<p>Cuando la usan el FNC [Front Nacional de Catalunya] o el PSAN [Partit Socialista d\u2019Alliberament Nacional], sirve para preparar doctrinalmente la opresi\u00f3n de las minor\u00edas nacionales de habla castellana y\/o francesa en un futuro estado catal\u00e1n en el que, evidentemente, los andaluces, adem\u00e1s de echar la plusval\u00eda, echar\u00edan los h\u00edgados para decir \u2018setze jutges mengen fetge d\u2019un penjat&#8217; [\u00abdiecis\u00e9is jueces comen h\u00edgado de un colgado\u00bb; una expresi\u00f3n que presenta dificultades de pronunciaci\u00f3n para personas que no usan normalmente el catal\u00e1n]. Por su parte, el PC conf\u00eda en que la declaraci\u00f3n de la nacionalidad catalana de las important\u00edsimas minor\u00edas proletarias inmigrantes de habla castellana impida un voto plebiscitario catal\u00e1n independentista.<\/p>\n<p>Los comunistas no podemos aceptar la cerrada alternativa imperialista (de imperialismo tradicional espa\u00f1ol o de nuevo imperialista catal\u00e1n) impl\u00edcita por esa definici\u00f3n de untuosa apariencia generosa y humanista. Esas son astucias entre representantes de \u00abpatrias\u00bb y \u00abpatriotismos\u00bb, y los proletarios y los que nos adherimos al proletariado no tenemos patria. Tenemos nacionalidad como elemento de la formaci\u00f3n de la personalidad individual, de un modo m\u00e1s acusado en unos, menos en otros, los cuales pueden cambiar (relativamente) de nacionalidad o bien conseguir una consciencia casi a-nacional adem\u00e1s de ap\u00e1trida.<\/p>\n<p>14. (p\u00e1g. 9). La \u00abunitat dels pobles d\u2019Espanya en una rep\u00fablica federal\u00bb [La unidad de los pueblos de Espa\u00f1a en una Rep\u00fablica Federal] es una tesis que se deber\u00eda restringir al per\u00edodo hist\u00f3rico durante el cual subsisten a\u00fan un estado espa\u00f1ol y un estado franc\u00e9s. Espa\u00f1a y Francia no son naciones en sentido primario, como es evidente. Pero tampoco son exclusivamente estados, como fingen creer los catalanistas. Son unas formaciones para-nacionales, menos intensamente unificadas que el conglomerado de nacionalidades que ha dado lugar a la super-naci\u00f3n germ\u00e1nica, por ejemplo, pero que, de todos modos, han originado, con el paso de los siglos, ciertos rasgos \u00abnacionales de segundo orden\u00bb, por as\u00ed decirlo, en millones de individuos de nacionalidades b\u00e1sicas diferentes. Desde un punto de vista marxista, se debe dar la opci\u00f3n primaria de organizaci\u00f3n pol\u00edtica \u2013mientras las sociedades sigan siendo pol\u00edticas\u2013 a las nacionalidades b\u00e1sicas o primarias. Sobre todo en casos como el espa\u00f1ol o el franc\u00e9s. Sajones, bajo-sajones, renanos, hessenianos, b\u00e1varos, pomeranios, silesios, prusianos, etc. est\u00e1n muy unificados. Gallegos, andaluces y catalanes, no.<\/p>\n<p>15 (p\u00e1g. 9). El punto 5\u00ba del gobierno provisional fija la mayor\u00eda de edad pol\u00edtica en los 18 a\u00f1os. Es posible que teniendo en cuenta la evoluci\u00f3n psicol\u00f3gico-social y pol\u00edtica de las generaciones j\u00f3venes, fuera mejor fijarla en los 15\/16 a\u00f1os. O impedir hoy que los estudiantes de 5\u00ba de bachillerato, cuya edad es \u00e9sa, se dejen descalabrar por los grises en solidaridad con los trabajadores de SEAT o con los combatientes del FNL del Vietnam del Sur. Las cosas como son, por aquello de \u00abno mas deberes sin derechos\u2026\u00bb<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"9\"><\/a> <b>8. Apuntes de cr\u00edtica al Avant-Projecte [Anteproyecto], 1974.<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Anotaciones cr\u00edticas sobre el Proyecto de Manifiesto-Programa del PSUC. Sacrist\u00e1n, que ya no era miembro del comit\u00e9 ejecutivo del Partido de los comunistas catalanes, segu\u00eda siendo militante de la organizaci\u00f3n. Lo fue hasta finales de los setenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Firmado como Bosc, otro de sus \u00abnombres de guerra\u00bb, de clandestinidad. Texto fechado el 27-II-1974.<\/span><\/p>\n<p>Esquema<\/p>\n<p><b>I. El punto de vista de estos apuntes.<\/b><\/p>\n<p><b>A. Errores te\u00f3ricos que equivalen a un abandono del marxismo.<\/b><\/p>\n<p>1. La concepci\u00f3n del estado.<\/p>\n<p>2. La naturaleza de la fase intermedia y la estrategia consiguiente.<\/p>\n<p>3. Otros errores idealistas y populistas, o, en general, de abandono del marxismo.<\/p>\n<p><b>B. Errores hist\u00f3ricos que determinan una estrategia equivocada.<\/b><\/p>\n<p>1. Eurocentrismo mecanicista.<\/p>\n<p>2. El error hist\u00f3rico b\u00e1sico sobre la \u00e9poca presente.<\/p>\n<p>3. El error hist\u00f3rico de perspectiva.<\/p>\n<p><b>II. Apuntes de correcci\u00f3n del avant-projecte<\/b>.<br \/>\n<b>I. El punto de vista de estos apuntes.<\/b><\/p>\n<p>Estos apuntes cr\u00edticos parten de un desacuerdo b\u00e1sico sobre la pol\u00edtica sobre la pol\u00edtica hoy seguida por el Partido. Estando de acuerdo con algunas de sus caracter\u00edsticas \u2013principalmente con la necesidad de una alianza\u2013, discrepo de la naturaleza de las necesidades mismas. En este primer punto preciso los desacuerdos b\u00e1sicos. Antes he de justificar brevemente el que, a pesar de ello, intervenga en la discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>La redacci\u00f3n de un programa me parece un momento adecuado para exponer todas las discrepancias, incluso las m\u00e1s profundas. Siempre pueden tener alguna influencia, por ligera que sea, en el resultado final. En segundo lugar, el Partido sigue siendo por su composici\u00f3n el principal partido de la clase obrera en Catalu\u00f1a y, por lo tanto, la lucha socialista que tiene m\u00e1s sentido es la que se produce dentro de \u00e9l.<\/p>\n<p>Esas dos razones justifican el que intervenga en esta discusi\u00f3n, aunque sea sobre la base o desde el punto de vista de una discrepancia profunda.<\/p>\n<p>Mi discrepancia se explica por lo que considero importantes errores de abandono del marxismo, errores hist\u00f3ricos que determinan una estrategia err\u00f3nea y confusi\u00f3n acerca de la misma pol\u00edtica err\u00f3nea. Con m\u00e1s detalle:<\/p>\n<p>A. <b>Errores te\u00f3ricos que equivalen a un abandono del marxismo.<\/b><\/p>\n<p>1. <b>La concepci\u00f3n del Estado<\/b>.<\/p>\n<p>La l\u00ednea pol\u00edtica trazada en el Avant-Projecte [Anteproyecto], como todas la pol\u00edtica de los a\u00f1os anteriores, implica una concepci\u00f3n falsa y no marxista del estado: se considera a \u00e9ste como una instituci\u00f3n cuya destrucci\u00f3n no es imprescindible para el cambio social. En el folio 22 hay un buen ejemplo de ello. Pero la idea est\u00e1 presente en todas partes. La actitud respecto del ej\u00e9rcito \u2013presente de modo muy claro, por ejemplo, en la p\u00e1g. 24\u2013 es la prueba m\u00e1s visible del error. Quien no afirma que el ej\u00e9rcito, como principal instrumento del Estado, se tiene que destruir, junto con el resto del aparato estatal, para empezar los cambios revolucionarios, por m\u00ednimos que sean, ha dejado de ser marxista. Ahora bien: no es justo abandonar este principal tesis marxista sin decirlo claramente. Si el Partido ha dejado de ser marxista, como sin duda ha dejado de serlo en sus papeles, lo debe decir abiertamente.<\/p>\n<p>La tesis de que el estado ha dejado ser ser ahora en Espa\u00f1a y en el resto de los pa\u00edses adelantados el estado de toda la burgues\u00eda no es m\u00e1s que una consecuencia revisionista muy vulgar del error b\u00e1sico. Claro que el estado espa\u00f1ol actual no es el estado de toda la burgues\u00eda. Pero eso se debe, simplemente, a que ning\u00fan estado es nunca el estado de toda la clase social a la que representa. El estado burgu\u00e9s no ha sido nunca el estado de toda la burgues\u00eda, sino el gestor de los intereses generales de la burgues\u00eda como clase. Esos intereses generales se resumen en la reproducci\u00f3n o conservaci\u00f3n y en la reproducci\u00f3n ampliada de los relaciones capitalistas de producci\u00f3n. Y precisamente la reproducci\u00f3n ampliada de estas relaciones capitalistas exige con toda naturalidad e inevitabilidad el sacrificio diario de una parte de la burgues\u00eda. Esto es as\u00ed desde la \u00abGloriosa\u00bb revoluci\u00f3n inglesa, desde la revoluci\u00f3n francesa (Gironda y Monta\u00f1a, etc) e incluso esencial a toda formaci\u00f3n pol\u00edtica, no ya estatal, de una clase. Los comunistas, por ejemplo, nos deber\u00edamos caracterizar por defender los intereses generales del proletariado, no los de cada secci\u00f3n del mismo, etc.<\/p>\n<p>Esa tesis tiene como motor de su falsedad el oportunismo (aparte de la ignorancia y de la falta de rigor de pensamiento) que intenta hacer veros\u00edmil una alianza de clases que ser\u00eda imposible sin previa desnaturalizaci\u00f3n del Partido y su transformaci\u00f3n en un partido populista. Esto es lo que el Partido hace al abandonar tesis marxistas b\u00e1sicas, como las referencias a la naturaleza del estado y a la naturaleza de su destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.<b> La naturaleza de la fase intermedia y la estrategia consiguiente.<\/b><\/p>\n<p>Es seguro que la construcci\u00f3n del socialismo requiere etapas intermedias. Y tambi\u00e9n que esas etapas se tiene que recorrer por medio de alianzas de clase. Pero lo que es falso es que lo alianza correspondiente y la direcci\u00f3n de marcha hacia al socialismo se pueden mantener sin un poder socialista indestructible, al que llamamos dictadura del proletariado. No hay ning\u00fan ejemplo hist\u00f3rico de que la alianza hacia el socialismo y sus objetivos intermedios, por modestos que fueron, se hayan podido conseguir sin dictadura proletaria. En la URSS, en todos los pa\u00edses del este de Europa, en China, Corea del Norte, Vietnam, Cuba, hay una alianza objetiva (y muy mal hecha, por lo com\u00fan) de clases que construyen elementos de socialismo. Pero siempre bajo el poder socialista, bajo estado socialista (que quiere decir: bajo ej\u00e9rcito, polic\u00eda, etc, socialistas), y previa destrucci\u00f3n del aparato estatal anterior. Conocemos algunos lugares en que la alianza es intent\u00f3 sin tener el poder: Espa\u00f1a, Indonesia, Chile. No creo que hagan falta comentarios. No se trata de que la v\u00eda marxista haya fracasado algunas veces, como sof\u00edsticamente arguy\u00f3 al CE del PSUC, con ideas puramente populistas, en su declaraci\u00f3n sobre Chile. Se trata de que la v\u00eda marxista ha triunfado algunas veces, y la populista no ha triunfado nunca ni triunfar\u00e1 nunca, porque da la casualidad de que el marxismo no es un error.<\/p>\n<p>Consiguientemente, lo que en el Avant-Projecte \u2013y en otros lugares\u2013 se llama \u00abdemocracia pol\u00edtica y social\u00bb, o \u00abdemocracia pol\u00edtica y econ\u00f3mica\u00bb, o \u00abdemocracia pol\u00edtico-econ\u00f3mica\u00bb, o \u00abdemocracia pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social\u00bb, etc, o es una forma rica y adelantada de dictadura del proletariado, o es una tesis antimarxista que desconoce la naturaleza de la fase intermedia. Para el marxismo, la fase de los objetivos intermedios se llama, precisamente, dictadura del proletariado.<\/p>\n<p>En el folio 22 (tambi\u00e9n en el 24, por ejemplo, etc) hay una formulaci\u00f3n condensada de este error de idealismo, que pone la carreta delante de los bueyes: \u00abEl Partit enten que en la marxa cap al socialisme cal passar objectivament per una etapa intermitja que ha de facilitar a la classe obrera d\u2019erirgir-se en classe capdaventera i hegem\u00f2nica de l\u2019amplia alian\u00e7a de forces socialistes. Aquesta etapa \u00e9s la anomenen <i>democr\u00e0cia pol\u00edtica i social.<\/i>\u00bb<i> <\/i>[El Partido entiende que en la marcha hacia el socialismo hay que pasar objetivamente por una etapa intermedia que debe facilitar a la clase obrera erigirse en clase de avanzada y hegem\u00f3nica de la amplia alianza de fuerzas socialistas. Esta etapa es la llamada <i>democracia pol\u00edtica y social<\/i>].<\/p>\n<p>La formulaci\u00f3n verdadera (la marxista) ser\u00eda exactamente la contraria, a saber: \u00abLa clase obrera ha de erigirse en clase de avanzada y hegem\u00f3nica para hacer posible, bajo su dictadura, la marcha de una amplia alianza de fuerzas socialistas a trav\u00e9s de una etapa intermedia objetivamente necesaria entre el capitalismo y socialismo. En los pa\u00edses en los que el trabajo ha alcanzado, una productividad suficiente, esa etapa puede tomar la forma de una democracia pol\u00edtica y social\u00bb.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><b>Otros errores idealistas y populistas, o, en general de abandono del marxismo.<\/b>Abundan en el avant-projecte. As\u00ed, la relaci\u00f3n entre los derechos o libertades y el poder popular del punto 3\u00ba de la Asamblea de Catalu\u00f1a, punto al que el Partido se adhiere. No son los derechos codificados los que garantizan el poder del pueblo, sino el poder del pueblo el que puede consolidar derechos, etc.<\/li>\n<\/ol>\n<p>La \u00abrevoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica\u00bb es una manera tecnocr\u00e1tica burguesa de definir la transformaci\u00f3n de la fuerza de trabajo y su productividad.<\/p>\n<p>Etc. Todo eso es de un abandono tan radical del marxismo que sonroja. No vale la pena insistir en ello.<\/p>\n<p>B. <b>Errores hist\u00f3ricos que determinan una estrategia equivocada.<\/b><\/p>\n<p>1. <b>Eurocentrismo mecanicista<\/b>. Pocas palabras sobre este punto: todos los an\u00e1lisis hist\u00f3ricos del partido est\u00e1n basados, como los de los mencheviques rusos, en la cl\u00e1sica generalizaci\u00f3n de un modelo franc\u00e9s de un modelo franc\u00e9s (a\u00fan m\u00e1s: parisiense) idealizado. Por ejemplo: no es<i> <\/i>verdadera la correlaci\u00f3n general estricta naci\u00f3n-burgues\u00eda. Eso no vale m\u00e1s que para e caso de Par\u00eds en los siglos XVII-XIX. No hay naci\u00f3n inglesa, por ejemplo, sino supranacionalidad brit\u00e1nica (Inglaterra, Gales, Escocia, Irlanda). A la clase capitalista inglesa le ha bastado con un mercado estatal, no nacional. Otras veces, en cambio, la peque\u00f1a nobleza es la que ha construido naci\u00f3n y estado nacional (Hungr\u00eda, Polonia). Otras veces no tenemos la suerte (relativa a esta cuesti\u00f3n). Los espa\u00f1oles y los centroeuropeos tenemos la suerte (relativa a esta cuesti\u00f3n) de haber vivido siglos bajo la dinast\u00eda m\u00e1s \u00abimperial\u00bb, esto es, menos destructora de nacionalidades, de todo Occidente, o sea, los Habsburgo. Esta es <i>una<\/i> de las causas de que est\u00e9n vivas las naciones h\u00fangara, checa, eslovaca, croata, serbia, albanesa, catalana, euskera, gallega, etc., mientras est\u00e1n muertas tantos otras de la Europa borb\u00f3nica, etc. Pero tampoco vale la pena insistir en esto. Lo que si vale la pena es no hacer mala historia, historia de la ciudad de Par\u00eds o del trono de Luis XIV como si fuera historia del mundo.<\/p>\n<p>2. <b>El error hist\u00f3rico b\u00e1sico sobre la \u00e9poca presente<\/b>.<\/p>\n<p>El Partido entiendo la historia del momento en que vivimos como si este fuera todav\u00eda una prolongaci\u00f3n de la fase de esperanzas democr\u00e1ticas antifascistas del final de la II Guerra Mundial. Pero esa fase pas\u00f3 hace mucho tiempo. Fue sustituida, primero, por la guerra fr\u00eda, y, luego, por el entendimiento entre los gobiernos de Washington y Mosc\u00fa (\u00bfY Pek\u00edn?, o sea, entre la gran burgues\u00eda capitalista norteamericana, la casta dominante rusa (\u00bfy la casta dominante china?).<\/p>\n<p>La identidad del modo de desarrollo civilizatorio entre la sociedad capitalista norteamericana y los rusos (importadores de t\u00e9cnicas capitalistas con todas sus consecuencias econ\u00f3mico-sociales) no<i> <\/i>excluye, naturalmente, pugnas entre unos y otros. Pero s\u00ed que excluye todo optimismo acerca de un desarrollo hist\u00f3rico espont\u00e1neo<i> \u2013en la pol\u00edtica internacional\u2013 <\/i>en el sentido de la democratizaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica. Ahora bien: la idea de la pol\u00edtica de alianzas del Partido descansa plenamente en una interpretaci\u00f3n optimista de los primeros conatos oportunistas de los rusos cuando el XX Congreso. Por eso considera \u00absincr\u00f3nico\u00bb el autoritarismo, por ejemplo (folio 28: \u00abEl Pacte per la llibertat\u2026 nom\u00e9s es proposa d\u2019acabar amb el poder feixiste totalitari i incompartit de la dita oligarquia, que aquest poder ha esdevingut un anacornisme i un obstacle per a tots.\u00bb [El Pacto por la libertad\u2026 s\u00f3lo se propone acabar con el poder fascista totalitario e incompartido de dicha oligarqu\u00eda, que este poder se ha convertido en un anacornismo y un obst\u00e1culo para todos]).<\/p>\n<p>Esto es un grave error. Supuesto el modelo civilizatorio de yanquis y rusos, cifrado en las magnitudes macroecon\u00f3micas tradicionales, el poder olig\u00e1rquico espa\u00f1ol ha resultado la soluci\u00f3n m\u00e1s progresiva imaginable. <i>La falta de un abandono revolucionario de ese modelo es uno de nuestros grandes defectos<\/i>, pero se aludir\u00e1 m\u00e1s adelante. Por ahora basta con se\u00f1alar el error hist\u00f3rico que subyace a nuestra pol\u00edtica: lo anacr\u00f3nico hoy empieza a ser la democracia burguesa. Por lo dem\u00e1s, el mismo avant-projecte lo reconoce \u2013por lo visto, sin darse cuenta\u2013 cuando habla del vaciamiento de democracia sufrido hoy d\u00eda por los parlamentos de las ex-democracias burgueses.<\/p>\n<p>3. <b>El error hist\u00f3rico de perspectiva<\/b> nos viene ya de la III Internacional, que lo hered\u00f3 de la II: es el creer que lo \u00abmoderno\u00bb es lo bueno, que necesitamos un \u00abdesarrollo moderno\u00bb (folio 26) y dem\u00e1s infiltraciones de progresismo burgu\u00e9s de las que ya padecieron los leninistas rusos en sus intentos de importar \u00abracionalizaciones\u00bb tayloristas y fordistas y que los rusos actuales aplican en serio importando, con las t\u00e9cnicas, los usos y costumbres que les suministran la Fiat, la Mannesmann, Thyssen, Rockefeller y el mismo Krupp.<\/p>\n<p>Se est\u00e1 acabando la modernidad. Parafraseando a un viejo fil\u00f3sofo comunista [Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones,<\/i> 1966], \u00abnadie se va a hacer antifranquista por comprarse un 850 m\u00e1s f\u00e1cilmente\u00bb, porque m\u00e1s f\u00e1cilmente que ahora, no s\u00e9 c\u00f3mo.<\/p>\n<p>C.<b> Utop\u00eda del pactismo<\/b>. La confusi\u00f3n con que se presenta la iea del \u00abpacto para la libertad\u00bb lo hace a veces incluso rid\u00edculo: por una parte, se convoca al pacto a la peque\u00f1a burgues\u00eda perjudicada por el proceso acelerado de concentraci\u00f3n de capitales bajo el frentismo (dicho sea de paso: \u00bfqu\u00e9 mayor \u00abprogresos moderno\u00bb que \u00e9se?). Por otra, se convoca tambi\u00e9n a \u00abun sector dels empresaris m\u00e9s lligats al desenrotllament del capitalisme modern\u00bb [un sector de los empresarios m\u00e1s ligados al desarrollo del capitalismo moderno], o sea, a los beneficiarios de la ruina de los anteriores. Pero, entonces, resulta que ya no tenemos enemigo alguno. \u00a1Ay se\u00f1or!<\/p>\n<p>Esa grotesca contradicci\u00f3n se basa en la doble ilusi\u00f3n de que la peque\u00f1a burgues\u00eda puede aliarse con el proletariado contra la gran burgues\u00eda<i> sin que el proletariado la obligue de hecho al pacto<\/i> (dictadura del proletariado) y que la gran burgues\u00eda pueda aliarse con el proletariado para mejorar un poco la plusval\u00eda relativa con el riesgo enorme de verse cercenar la absoluta. Ni que se chuparan el dedo.<\/p>\n<p><b>II. Apuntes de correcci\u00f3n del Avant-projecte<\/b><\/p>\n<p>1. Numerosos elementos del texto mejoran en relaci\u00f3n con estadios anteriores. Globalmente no hay m\u00e1s que dos partes que preferir\u00eda ver suprimidas o muy alteradas.<\/p>\n<p>2. La parte titulada \u00abFormaci\u00f3 de la naci\u00f3 catalana moderna\u00bb, me parece pesada e in\u00fatil. Yo creo que para el que no sabe de antemano la historia, no sirve para nada, por lo inevitablemente resumida que es. Y, para el que la sabe, resulta muy pobre. Me parecer\u00eda mejor limitarse a hablar de la burgues\u00eda catalana desde el franquismo.<\/p>\n<p>3. La parte titulada \u00abCanvis en la naturalesa del poder de l\u2019Estat\u00bb [Cambios en la naturaleza del poder del Estado] contiene el grave abandono de la noci\u00f3n marxista de Estado, a su vez causado, me parece, por un inocente ignorancia de que todo estado es parcial incluso respecto de su clase y por una voluntad, nada inocente, sino gravemente oportunista, de hacer pasar como posible una alianza imposible sin dictadura proletaria.<\/p>\n<p>4. En lo dem\u00e1s, hay mucho que corregir en mi opini\u00f3n pero tambi\u00e9n mucho que elogiar. Por ejemplo, la secci\u00f3n sobre \u00abalianza de las fuerzas del trabajo y la cultura\u00bb salvo el t\u00edtulo, est\u00e1 escrita con una claridad y facilidad de lenguaje ejemplares.<\/p>\n<p>5. <b>Propuestas de correcci\u00f3n<\/b>:<\/p>\n<p>Fol. 1. Dice 1948-45. En general, muchas erratas.<\/p>\n<p>Fol. 4. En vez de \u00abpa\u00efsos econ\u00f2micament m\u00e9s avan\u00e7ats [pa\u00edses econ\u00f3micos m\u00e1s avanzados]\u00bb, pondr\u00eda \u00abalta burgues\u00eda de los pa\u00edses m\u00e1s poderosas\u00bb.<\/p>\n<p>Fol. 5. En vez de \u00abvan buidant-se del seu contingut democr\u00e0tic [van vaci\u00e1ndose de su contenido democr\u00e1tico]\u00bb pondr\u00eda \u00abvan perdiendo incluso el contenido representativo indirecto que tuvieron\u00bb.<\/p>\n<p>Fol. 5. En vez de \u00abuns quants governs [unos cuantos gobiernos]\u00bb pondr\u00eda \u00ablas grandes burgues\u00edas administrativas por unos cuantos gobiernos\u00bb,<\/p>\n<p>En varios folios, sustituir\u00eda \u00abrevoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica\u00bb por frases varias como, crecimiento de las fuerzas productivas, fuerzas productivas ya existentes, productividad del trabajo, etc.<\/p>\n<p>Fol. 21. Si de verdad se es hisp\u00e1nico, no hay que olvidar a Portugal.<\/p>\n<p>Fol. 21. No se puede ocultar que toda plusval\u00eda es explotaci\u00f3n, tambi\u00e9n la obtenida por la peque\u00f1a burgues\u00eda. Hay que decirlo. Creer que se consigue aliados d\u00e1ndoles coba, en vez de teniendo fuerza, es no saber negociar.<\/p>\n<p>Fol. 22 y muchos otros. Repito mi viaje de objeci\u00f3n a \u00abfuerzas de cultura\u00bb. Eso no requiere decir nada real, salvo, si acaso, cultura superior acad\u00e9mica. Es pura ideolog\u00eda burguesa, y hasta arcaica. Hay que acabar de una vez con eso.<\/p>\n<p>Fol. 22. Es falso que los campesinos y los profesionales est\u00e9n hoy interesados por el socialismo. Huyen de \u00e9l a toda velocidad (ingenieros, m\u00e9dicos en Cuba). Hay que hacerles ver <i>con propaganda socialista<\/i> que no tienen otra salida.<\/p>\n<p>Fol. 29. Contradicci\u00f3n, que no se puede salvar a pesar del esfuerzo, entre un objetivo pol\u00edtico \u2013la unidad antifranquista\u2013 y una movilizaci\u00f3n basada en los intereses particulares.<\/p>\n<p>Fol. 29. La HGPP tiene que estar ya en el r\u00f3tulo, no s\u00f3lo la HN.<\/p>\n<p>Fol. 29. Sobre el plazo largo y el plazo corto. Es verdad que las masas se suelen mover conscientemente por el plaza corto. Pero ocurre que no siempre hay soluciones peque\u00f1as. As\u00ed ocurre hoy en muchos campos. En este caso, el tacticismo plazo corto hace que las masas, justamente desenga\u00f1ados de tanta lucha por reivindicaciones m\u00ednimas irresolubles salvo por v\u00eda individualista que s\u00f3lo beneficia a un bajo porcentaje (hallar una plaza escolar, una cama de hospital, un piso), den en el apoliticismo, luego en el anarquismo, finalmente en carne de ca\u00f1\u00f3n del fascismo.<\/p>\n<p>Fol 29. Habr\u00eda que dejar de escribir ofensas el sentido com\u00fan como \u00ablegalidad de hecho\u00bb, \u00abocupaci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb y otras fuerzas de personas que no son capaces ni de hablar con un m\u00ednimo respeto a los significados de las palabras.<\/p>\n<p>Fol 30. Es falsa la afirmaci\u00f3n dogm\u00e1tica de que las masas ven soluciones democr\u00e1ticas no socialistas. O bien ven soluciones reformistas dentro del actual esquema pol\u00edtico liberalizado; o bien ven dentro del actual esquema pol\u00edtico liberalizado; o bien ven soluciones socialistas. <i>Nadie conoce hoy dem\u00f3cratas no socialistas o socializantes<\/i>. Por eso basta la demagogia burguesa se finge a menudo socialista.<\/p>\n<p>Fol. 31. Se deber\u00eda sustituir la palabra \u00abcapitalizar\u00bb resultados pol\u00edticos, l\u00e9xico burgu\u00e9s procedente de la nueva hegemon\u00eda de los estudiantes \u2013intelectuales a medio camino y no trabajadores\u2013 en \u00f3rganos de direcci\u00f3n del Partido.<\/p>\n<p>Fol. 32. El p\u00e1rrafo sobre el no dejarse \u00abdesbordar\u00bb es muy equ\u00edvoco.<\/p>\n<p>Fol. 33. No existe nacionalismo castellano. Existe chovinismo espa\u00f1ol. A menos de suponer Castilla = Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Fol. 34. Cuando se dice que el internacionalismo proletario no niega la existencia de las naciones, habr\u00eda tal vez que a\u00f1adir que todo lo contrario, porque si se les negara u oprimiera no ser\u00eda internacionalismo, sino cosmopolitismo capitalista.<\/p>\n<p>Folios finales: A pesar del excelente desarrollo sobre intelectuales, la subsistencia de la mala idea de \u00abfuerzas de la cultura\u00bb estropea mucho la cosa, fundiendo a tenderos con aparejadores, por ejemplo.<\/p>\n<p>Estos apuntes son muy precipitados por las condiciones de lucha de estos d\u00edas. Al mismo tiempo que pido autocr\u00edticamente disculpas por ello, critico tambi\u00e9n el no haber recibido el texto m\u00e1s que hace cinco d\u00edas, en un momento de luchas muy intensas y dif\u00edciles en el sector en que me encuentro.<\/p>\n<p>Otro defecto importante de estos apuntes es que no presentan ninguna formulaci\u00f3n general alternativa. Esto se debe a que tal alternativa no tendr\u00eda, por el momento, ninguna utilidad interna para el partido. Hace falta que los \u00f3rganos dirigentes de \u00e9ste se hayan desenga\u00f1ado bastante m\u00e1s de la utop\u00eda antimarxista que cultivan para que pueda empezar a ser \u00fatil proponer alternativas.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"10\"><\/a> <b>9. La posibilidad de cambio revolucionario en las presentes sociedades capitalistas avanzadas<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sin fecha y con probable relaci\u00f3n con el Proyecto de Manifiesto-Programa (\u00abProyecto de programa sobre el punto 7 de los discutidos\u00bb), el siguiente texto (BFEEUB) lleva por t\u00edtulo \u00abLa posibilidad de cambio revolucionario en las presentes sociedades capitalistas avanzadas (= part\u00edcipes activas, en mayor o menor grado, del capitalismo monopolista de Estado, o imperialismo).<\/span><\/p>\n<p>1. Impresiones generales sin an\u00e1lisis de clase preciso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. La integraci\u00f3n en estas sociedades \u00bfes por adhesi\u00f3n activa a sus valores, o por adhesi\u00f3n m\u00e1s bien pasiva?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Caracter\u00edsticas de casos de integraci\u00f3n activa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. Caracter\u00edsticas de casos de integraci\u00f3n pasiva.<\/p>\n<p>2. Discusi\u00f3n de las hip\u00f3tesis sobre integraci\u00f3n del proletariado (en el sentido de clase obrera industrial m\u00e1s trabajadores agr\u00edcolas sin medios de producci\u00f3n, principalmente sin nada de tierra).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. La hip\u00f3tesis de la extinci\u00f3n o la disminuci\u00f3n decisiva del proletariado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Abandono de las ideas del socialismo o el comunismo y de la dictadura del proletariado en partidos obreros y en sindicatos de clase.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. Situaci\u00f3n en el sindicalismo norteamericano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.4. Situaci\u00f3n en los sindicalismos ingl\u00e9s, alem\u00e1n y n\u00f3rdico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.5. Situaci\u00f3n en el sindicalismo de las sociedades capitalistas no atrasadas del \u00e1rea europea latina (Italia y Francia). El caso espa\u00f1ol y su peculiaridad.<\/p>\n<p>3. Discusi\u00f3n de las hip\u00f3tesis sobre reforzamiento del proletariado por la ampliaci\u00f3n y el potenciamiento cualitativo del conjunto de las clases y\/o capas trabajadoras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. El profesional liberal como artesano y el trabajador intelectual como figura tendente al status del obrero.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.1. Los profesionales del trabajo intelectual industrial.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Los profesionales del trabajo intelectual agr\u00edcola.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.3. Los profesionales de los servicios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.1. Los funcionarios centrales y locales del estado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.2. Los profesionales de la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.3. Los profesionales de la sanidad estatal.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.4. Los profesionales de los servicios privados.<\/p>\n<p>4. Manifestaciones de crisis civilizatoria o cultural en el capitalismo monopolista de estado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Variaci\u00f3n seg\u00fan cada sociedad concreta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. Para rasgos generales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.1. Crisis del sistema educativo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.2. Crisis del sistema sanitario.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.3. Crisis de la vida urbana.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.2.3.1. Con el presupuesto de la crisis de la vida rural.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.3. Relaci\u00f3n entre la crisis de civilizaci\u00f3n y las corrientemente consideradas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.3.1. An\u00e1lisis econ\u00f3mico estricto y an\u00e1lisis dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.3.2. La base econ\u00f3mica de la crisis civilizatoria.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.3.3. Causaci\u00f3n de los fen\u00f3menos de crisis civilizatoria: mediaciones con la contradicci\u00f3n b\u00e1sica.<\/p>\n<p>5. Hip\u00f3tesis conclusivas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1. Acrecentada importancia de elementos revolucionario-culturales en la formaci\u00f3n de la clase revolucionaria y su consciencia (clase o bloque revolucionario \u00aben y para s\u00ed\u00bb).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. Diferencia de la situaci\u00f3n respecto de las sociedades capitalistas m\u00e1s atrasadas y de las sociedades colonizadas o de historia no-europea.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.3. Perspectivas de las sociedades en que ha sido abolida la propiedad privada tradicional de la mayor parte de los medios de producci\u00f3n (los llamados \u00abpa\u00edses socialistas\u00bb).<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"11\"><\/a> <b>10. Sobre la alianza de las fuerzas del trabajo y la cultura, 1974<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Documento sin firma, atribuible a Sacrist\u00e1n en nuestra opini\u00f3n. Comenta cr\u00edticamente uno de los puntos centrales del proyecto de manifiesto-programa del PSUC.<\/span><\/p>\n<p>En la pol\u00edtica comunista cuyas l\u00edneas maestras \u2013de orden t\u00e1ctico y estrat\u00e9gico\u2013 vertebra el Proyecto de Manifiesto-Programa del PSUC, la tesis de la \u00abalianza de las fuerzas de trabajo y de la cultura\u00bb, asume, en su calidad de versi\u00f3n \u00aba la altura de los tiempos\u00bb de la m\u00e1s antigua de la \u00abalianza de obreros y campesinos\u00bb, un papel verdaderamente central (al igual, como es bien sabido, que en los correspondientes documentos del PCE). Porque lo que en definitiva se asigna a dicha \u00abalianza\u00bb \u2013en cuanto condici\u00f3n de posibilidad y encarnaci\u00f3n de un nuevo \u00abbloque hist\u00f3rico\u00bb\u2013 es un papel decisivo, por el protagonismo social de las fuerzas que la integran en el \u00abproceso de transformaci\u00f3n socialista\u00bb. Parece, pues, obligado considerar con alg\u00fan detenimiento tanto la formulaci\u00f3n verbal de esta tesis como sus contenidos de fondo. Y sus implicaciones.<\/p>\n<p>1. La formulaci\u00f3n de la citada alianza estrat\u00e9gica par la conquista del poder y la construcci\u00f3n del socialismo se ha expresado \u2013y se expresa usualmente\u2013 por recurso a un r\u00f3tulo verbal que encubre lo sustancialmente acertado de la idea pol\u00edtica expresada mediante palabras que expresan las ideas dominantes \u2013que son, como es bien sabido, y ser\u00e1n mientras existan clases dominantes y clases dominadas las ideas de la clase dominante. Una de estas ideas es la de que existan \u00abfuerzas de la cultura\u00bb separadas o distintas de las \u00abfuerzas del trabajo\u00bb. Esta es una idea aristocr\u00e1tica nacida en las primeras sociedades de clases (en nuestra historia, la sociedad griega cl\u00e1sica), las cuales identificaban la cultura con el ocio, sobre la base de la una realidad social (el aprovechamiento clasista del plustrabajo), pero idealiz\u00e1ndola con un resultado apolog\u00e9tico de la clase dominante, ociosa, y de toda formaci\u00f3n social clasista. En realidad, no hay cultura separada del trabajo, y s\u00f3lo por influencia de la tradici\u00f3n clasista cabe imaginar una cosa as\u00ed. Lo que hay es que en las sociedades de clase, una determinada zona de la cultura \u2013a saber, la llamada \u00abcultura superior\u00bb o \u00abacad\u00e9mica\u00bb (que incluye, por ejemplo, la ciencia, lo te\u00f3rico puro en general, las artes individualistas creadas por la burgues\u00eda \u2013la pintura de cuadro vendible a particulares, etc.\u2013), aunque directamente posibilitada por el plustrabajo, se reserva a unas capas que al principio de la edad burguesa eran m\u00e1s o menos parasitarias. Capas protegidas, pues, por mecenas que les regalaban algunas porciones de plusval\u00eda y que luego entraron en relaciones directamente mercantiles (venta directa de sus productos en el mercado, con valorizaci\u00f3n explotadora de mucho plustrabajo proletario) y, finalmente, entran en un proceso de asalarizaci\u00f3n con funcionarizaci\u00f3n o proletarizaci\u00f3n incipiente.<\/p>\n<p>Pero la cultura en su conjunto no es la cultura acad\u00e9mica o superior, sino el registro, la elaboraci\u00f3n por la consciencia de los modos de vida determinados por el proceso concreto del trabajo (usos y costumbres en general, configuraci\u00f3n del descanso, de la recuperaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, etc.). De otro modo, no se podr\u00eda hablar de culturas prehist\u00f3ricas, como se habla justificadamente, ni de cultura comunista, por ejemplo.<\/p>\n<p>El problema pol\u00edtico es c\u00f3mo expresar con conceptos cient\u00edficos y marxistas el alcance de esta alianza estrat\u00e9gica. Alianza cuyos l\u00edmites no quedan establecidos claramente en el documento que comentamos, pero de la que a la vista de su objetivo (la toma del poder y la construcci\u00f3n del socialismo) habr\u00eda que concluir que comprende a los proletarios industriales y braceros, los trabajadores campesinos, los trabajadores intelectuales (que son los intelectuales asalariados que intervienen <i>directamente<\/i> en el proceso de la producci\u00f3n \u2013trabajadores intelectuales de la industria y de la agricultura\u2013 o en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo \u2013intelectuales de los servicios, sanidad y ense\u00f1anza, principalmente\u2013, luego las dos ramas de intelectuales tradicionales, de origen pre-burgu\u00e9s, aunque aburguesados (artistas principalmente), o de origen propiamente burgu\u00e9s (profesionales liberales). De aqu\u00ed que la expresi\u00f3n \u00abfuerzas de la cultura\u00bb, que da cuerpo a un concepto idealista burgu\u00e9s, deba dejar paso a otra m\u00e1s ajustada a la naturaleza de la cosa. La expresi\u00f3n, por ejemplo: \u00ablos trabajadores intelectuales, los profesionales (liberales) y los (dem\u00e1s) intelectuales de tipo tradicional\u00bb. Con Ia consiguiente reformulaci\u00f3n de la \u00abalianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura\u00bb en t\u00e9rminos de \u00abalianza de las fuerzas del trabajo manual e intelectual\u00bb o \u00abalianza de trabajadores intelectuales y manuales\u00bb.<\/p>\n<p>2. La importancia misma de esta alianza \u2013suficientemente reconocida, como ya se ha dicho, en el documento\u2013 requerir\u00eda, sin embargo, mayor atenci\u00f3n a los procesos b\u00e1sicos que la han hecho posible y que le dan plausibilidad pol\u00edtica revolucionaria. La existencia de un proceso tendencial a la asalarizaci\u00f3n y p\u00e9rdida de su anterior <i>status<\/i> privilegiado por parte de los trabajadores cient\u00edficos e intelectuales en general, determina \u2013seg\u00fan un an\u00e1lisis com\u00fanmente aceptado\u2013 su potencial acercamiento a los intereses hist\u00f3ricos de la clase obrera. La gran industria, por otra parte, exige una cualificaci\u00f3n t\u00e9cnica e intelectual de los trabajadores cada vez m\u00e1s elevada. A ello hay que unir Ia liberaci\u00f3n creciente de mano de obra juvenil, por el maquinismo generalizado, y la reivindicaci\u00f3n del derecho a la formaci\u00f3n (a la \u00abcultura\u00bb, si se quiere) por las clases populares. El resultado est\u00e1 siendo, es ya, la aparici\u00f3n de un mercado de fuerza de trabajo cualificada cada vez mas amplio, como consecuencia, claro es, del enorme aumento de la poblaci\u00f3n universitaria que el proceso que hemos tipificado brevemente ha hecho posible y a\u00fan necesario.<\/p>\n<p>De forma simult\u00e1nea, el desarrollo de la base productiva hace que la demanda de titulados universitarios \u2013trabajadores intelectuales\u2013 experimente un cambio cualitativo. En etapas anteriores del desarrollo de las fuerzas productivas, se trataba fundamentalmente de una demanda basada en la necesidad de personal cualificado llamado a cumplir funciones de direcci\u00f3n y control en el proceso de trabajo, o bien de \u00e9lites en situaci\u00f3n de cumplir funciones privilegiadas en la sobreestructura jur\u00eddica, pol\u00edtica o ideol\u00f3gica. Actualmente, a\u00fan manteni\u00e9ndose este tipo de demanda, lo que define cualitativamente la demanda de trabajadores intelectuales cualificados viene expresado \u2013como insinu\u00e1bamos antes\u2013 por la elevada necesidad cuantitativa de fuerza de trabajo intelectual que participe <i>directamente<\/i> en la producci\u00f3n, no en la mera direcci\u00f3n y control del proceso de trabajo, que cumpla funciones directa o indirectamente productivas en los aparatos de Estado y no de direcci\u00f3n, mando o privilegios. Los efectos de la combinaci\u00f3n de este tipo de demanda con el gran incremento de la oferta de titulados universitarios y dem\u00e1s trabajadores intelectuales cualificados son claros: aparece un aut\u00e9ntico mercado de este tipo de fuerza de trabajo; el licenciado universitario, como trabajador intelectual, se ve sometido a un proceso creciente de asalarizaci\u00f3n y de sujeci\u00f3n, por tanto, a las leyes generales del mercado de fuerza de trabajo en el capitalismo&#8230;entre ellas, el paro y el subempleo. De esta forma, el t\u00edtulo universitario deja de tener, para el licenciado, una repercusi\u00f3n inmediata cara a una situaci\u00f3n privilegiada en la producci\u00f3n o en la sobreestructura pol\u00edtica o ideol\u00f3gica, perdiendo as\u00ed su funci\u00f3n de proporcionar privilegio econ\u00f3mico-social, prestigio, adscripci\u00f3n a la clase dominante y perpetuaci\u00f3n, en consecuencia, de la divisi\u00f3n social clasista del trabajo.<\/p>\n<p>Es indudable, desde luego, que este proceso abre la posibilidad de incidencia, en los trabajadores cient\u00edficos e intelectuales en general, de las fuerzas revolucionarias con vistas a la incorporaci\u00f3n de los mismos a la lucha. Y es indudable tambi\u00e9n que esto \u2013y no otra cosa\u2013 es lo que crea las condiciones para la concreci\u00f3n de la \u00abalianza de trabajadores intelectuales y manuales\u00bb en estos (muy amplios) sectores. Pero no hay que olvidar que se trata de un proceso tendencial. Un proceso todo menos culminado (fundamentalmente en lo relativo a su traducci\u00f3n a la consciencia subjetiva de numerosos trabajadores intelectuales), por lo que no hay que pensar en una transformaci\u00f3n de la noche a la ma\u00f1ana de los trabajadores cient\u00edficos e intelectuales en proletarios con consciencia de clase incluida.<\/p>\n<p>Si a eso se une el dato \u2013no menos evidente\u2013 del enorme desarrollo alcanzado en nuestros d\u00edas por el aparato represivo y los aparatos ideol\u00f3gicos de estado, que cumplen predominantemente un papel de elaboraci\u00f3n, reproducci\u00f3n e inculcaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la ideolog\u00eda y sistema de valores dominantes, o lo que es igual, de elaboraci\u00f3n de <i>consensus<\/i>, en cuanto dominio interiorizado, se comprender\u00e1 la necesidad de insistir una y otra vez en la lucha contra la dominaci\u00f3n a todos los niveles. Y tambi\u00e9n, obviamente, en cuantos afectan a las condiciones objetivas y subjetivas llamadas a hacer posible la consecuci\u00f3n de la alianza que nos ocupa.<\/p>\n<p>Todo ello y, fundamentalmente, el fortalecimiento del estado en su sentido m\u00e1s amplio (hegemon\u00eda acordada de coerci\u00f3n), que hace que tengamos que hab\u00e9rnoslas con un estado cada vez m\u00e1s abarcador y diversificado, que no resulta posible cambiar de un solo golpe, obliga asimismo a plantear \u2013tambi\u00e9n una y otra vez: y en la falta de un planteamiento suficientemente en\u00e9rgico de este punto hay que cifrar uno de los huecos principales del documento que comentamos\u2013 <u>l<\/u><i>a necesidad de ganar la hegemon\u00eda, ahora m\u00e1s que nunca<\/i>. Incluso antes de que se produzca el punto de ruptura que supone el cambio en la naturaleza de clase del estado.<\/p>\n<p>Pues bien, el t\u00e9rmino \u00abrevoluci\u00f3n de la mayor\u00eda\u00bb&#8217; (como proceso y punto de realizaci\u00f3n de esta ruptura) s\u00f3lo es v\u00e1lido, de acuerdo con un an\u00e1lisis medianamente marxista del problema, en el contexto de ese nuevo bloque hist\u00f3rico que debe ser reformulado como como <i>alianza de fuerzas pol\u00edticas y sociales antimonopol\u00edsticas<\/i> \u2013que no otra cosa es, ni puede ser, la \u00abalianza de las fuerzas del trabajo e intelectual\u00bb&#8217;\u2013 <i>bajo la hegemon\u00eda de la clase obrera<\/i>. Que dichas fuerzas, con independencia de su consciencia actual, sean objetivamente mayoritarias, no nos debe llevar a utilizar el t\u00e9rmino \u00abrevoluci\u00f3n de la mayor\u00eda\u00bb, como definidor del nuevo bloque hist\u00f3rico, sino que, por el contrario,es este concepto el que define y da su pleno sentido a aqu\u00e9l. Y con \u00absentido\u00bb, aqu\u00ed no se apunta, claro es, sino a su <i>contenido de clase<\/i>. S\u00f3lo as\u00ed ese bloque hist\u00f3rico ser\u00e1 lo que Gramsci entend\u00eda como tal: la cohesi\u00f3n de un bloque revolucionario capaz de transformar totalizadoramente una formaci\u00f3n social dada.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#11\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"12\"><\/a> <b>11. Observaciones para una posible reedici\u00f3n del folleto \u00abPor una ense\u00f1anza democr\u00e1tica\u00bb (PUED), 1975<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Juan-Ram\u00f3n Capella fech\u00f3 este escrito entre interrogantes en 1975, advirtiendo que se trataba de un documento para la discusi\u00f3n interna en el PSUC.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El objetivo de las observaciones est\u00e1 explicitado por el propio Sacrist\u00e1n en el punto 2 del apartado I: \u00abLa presente intervenci\u00f3n tiene ante todo el sentido de favorecer una segunda edici\u00f3n corregida y tal vez un poco aumentada\u00bb. El texto circul\u00f3 internamente, entre la militancia del PSUC.<\/span><\/p>\n<p><b>I. <\/b>1. El folleto PUED (Por una ense\u00f1anza democr\u00e1tica), principalmente debido a la iniciativa e incluso, en parte principal al trabajo del CE [Comit\u00e9 ejecutivo], es, pese a su brevedad, un texto importante que ha tenido ya una considerable difusi\u00f3n muchas veces requerida por ense\u00f1antes ajenos al P. Tambi\u00e9n es muy buscado por maestros nacionales militantes. Sin disponer de datos acerca de su difusi\u00f3n por v\u00eda regular, lo que s\u00ed se puede afirmar es que todas las entregas recibidas hasta ahora se les han ido de las manos a los profesores universitarios del P. por peticiones de simpatizantes, neutros y hasta antipatizantes, por as\u00ed decirlo. Es de suponer que esta facilidad de difusi\u00f3n responde a oportunidad del folleto e ir\u00e1 seguida por alguna influencia de su contenido.<\/p>\n<p>El folleto tiene, visto en s\u00ed mismo, la importancia de formular por vez primera en textos oficiales del P., aciertos de comprensi\u00f3n b\u00e1sica del problema de la ense\u00f1anza y, posibilita por esa comprensi\u00f3n, una perspectiva general del planteamiento del problema, sin excluir el punto de vista de las objetivos m\u00e1s elevados de un P.C. Ya en la <i>Introducci\u00f3n<\/i> <b>e<\/b>l folleto afirma el hecho \u2013sin duda hoy percibido por todo el mundo, pero no dicho expl\u00edcitamente por el P. hasta aqu\u00ed\u2013 de que \u00abla ense\u00f1anza es hoy un punto de ruptura importante de la estabilidad del r\u00e9gimen pol\u00edtico-social\u00bb, o sea, no s\u00f3lo del sistema de gobierno (p\u00e1g. 1). Y en la p\u00e1gina 15 caracteriza de un modo esencial la LGE \u2013lejos de las anteriores vacilaciones ante su significado\u2013 por los rasgos de \u00abclasismo, demagogia, autoritarismo y malthusianismo\u00bb. Por a\u00f1adir un ejemplo m\u00e1s, el folleto se hace finalmente eco de que maestros y profesores son \u00abtrabajadores de la ense\u00f1anza\u00bb (p\u00e1g. 14) no entidades indefinidas, como \u00abfuerzas de la cultura\u00bb o cosas por el estilo.<\/p>\n<p>Los aciertos del folleto, por lo dem\u00e1s, no se dan solo en ese plano fundamental: tambi\u00e9n el conjunto de los 18 \u00abprincipios generales de la reforma democr\u00e1tica de la ense\u00f1anza\u00bb son notablemente completos y centrales, y las propuestas de lucha inmediata que les siguen parecen tambi\u00e9n muy logradas.<\/p>\n<p>2. Aunque sea s\u00f3lo a t\u00edtulo de ejemplo, parece que eso basta para desear que el folleto siga teniendo difusi\u00f3n y que, de agotarse la edici\u00f3n existente, se proceda a otra que lo mejore. La presente intervenci\u00f3n tiene ante todo el sentido de favorecer una segunda edici\u00f3n corregida y tal vez un poco aumentada.<\/p>\n<p><b>II. 1<\/b>. El excelente efecto y la importancia del folleto no deben sin embargo, ocultar ni peque\u00f1os defectos de correcci\u00f3n m\u00e1s o menos f\u00e1cil que se enumeran luego ni, sobre todo, su debilidad principal: pese a ser materialmente fruto de muy pocos redactores, el folleto descansa o presenta una mezcla de compromiso de las tendencias marxistas y derechistas presentes en todo el P. La presencia de acentuaciones e incluso formulaciones incorrectas m\u00e1s o menos graves es de peso. Entre los principales temas afectados por un cierto utopismo derechista cabe destacar por su importancia:<\/p>\n<p><b>a) EL ANALISIS.<\/b><\/p>\n<p><b>a\u00b4) De la capa de los ense\u00f1antes: <\/b>El folleto la considera unitaria y hasta construye una hip\u00f3stasis metaf\u00edsica del ense\u00f1ante, o trabaja con ella<b>&#8211;<\/b>\u00abEl ense\u00f1ante recibe una remuneraci\u00f3n insuficiente (&#8230;)\u00bb (Este ejemplo es de la p\u00e1g. 31). Debajo de esta metaf\u00edsica est\u00e1 el utopismo derechista que no analiza sobre la base de relaciones de clase, sino mediante el prejuicio peque\u00f1o-burgu\u00e9s de que todo el mundo est\u00e1 por<b> <\/b><i>\u00abla\u00bb<\/i> libertad. Pero, como lo indica muy instructivamente la c. Dolores en su intervenci\u00f3n de clausura del VIII Congreso del PCE, no se trata de que todos los intelectuales \u2013y, entre ellos, todos los ense\u00f1antes\u2013 se hayan puesto de repente al lado de la clase obrera o de la democracia, sino de que la vieja capa intelectual se est\u00e1 dividiendo. En el caso del folleto, por ejemplo, as\u00ed: un catedr\u00e1tico de facultad universitaria tiene un coeficiente 5,5 para el sueldo base, unas dedicaciones variables \u2013pero siempre altas\u2013, y un incentivo mensual de cuerpo de 16.500 ptas.; un maestro nacional tiene (por ley, pero no percibido) un coeficiente salarial de 3,6, carece de dedicaciones y cuenta con un incentivo de cuerpo de 2.400 ptas, mensuales. Un catedr\u00e1tico universitario est\u00e1 considerablemente sobrepagado; un maestro nacional est\u00e1 seriamente sobreexplotado.<\/p>\n<p><b>b&#8217;) De la LGE. <\/b>A pesar de su buena definici\u00f3n, antes recordada, el folleto conserva en muchos momentos huellas de un temor a la eficacia demag\u00f3gica de la LGE que s\u00f3lo se puede explicar por aceptaci\u00f3n inconsciente de ideolog\u00eda burguesa. La LGE no ha <b>e<\/b>nga\u00f1ado nunca a ning\u00fan marxista: estaba m\u00e1s clara que el agua desde que sali\u00f3, y la definici\u00f3n que ahora, en 1973, da el folleto, vacilando otras veces, estaba impresa en <i>Realidad <\/i>hace a\u00f1os. Pues el folleto vacila. En la p\u00e1gina 2, por ejemplo, dice que \u00abLa LGE como maniobra integradora es un fracaso\u00bb. La LGE no fue nunca una maniobra integradora, sino represiva y malthusiana: lo integrador, lo demag\u00f3gico, fue la propaganda que el gobierno hizo de ella.<\/p>\n<p><b>c\u2019)<\/b><b> De la relaci\u00f3n entre la lucha por objetivos bajos y la lucha por objetivos elevados. <\/b>La relaci\u00f3n, por ejemplo, entre \u00abmejoras reales\u00bb de la ense\u00f1anza en un barrio, una facultad, etc., y los objetivos elevados de revoluci\u00f3n cultural est\u00e1 probablemente bien vista por el folleto. Pero la formulaci\u00f3n hace que no lo parezca. Falta, sobre todo, en su formulaci\u00f3n, precisar que las mejoras alcanzables dentro del sistema no anulan nunca las contradicciones b\u00e1sicas de la ense\u00f1anza en esa mismo barrio, en esa misma facultad, etc., que la \u00fanica \u00abmejora real\u00bb que saca de la contradicci\u00f3n es la transformaci\u00f3n social cualitativa de la ense\u00f1anza (en el marco de la de la sociedad). Este punto es muy importante, porque su mala formulaci\u00f3n acarrea la deformaci\u00f3n de la conciencia revolucionaria de los militantes que leen el folleto. Este les dice, por ejemplo \u00ablos trabajadores de la ense\u00f1anza y los estudiantes de cada barrio o localidad pueden desarrollar luchas para la soluci\u00f3n de sus problemas\u00bb (p\u00e1g. 30). La palabra \u00absoluci\u00f3n\u00bb aplicada a lo que se puede conseguir con reivindicaciones legales y modestas es deformadora de la consciencia revolucionaria; lo mismo, y acaso m\u00e1s gravemente, lo es ah\u00ed la palabra \u00absus\u00bb, que es germen, en ese contexto, de individualismo y de absentismo pol\u00edtico. Estas consideraciones pueden parecer demasiado te\u00f3ricas; pero entonces habr\u00e1 que llamar m\u00e1s en general la atenci\u00f3n acerca de las cuatro verdades b\u00e1sicas y ya s\u00f3lidas del an\u00e1lisis o la interpretaci\u00f3n pol\u00edtica del lenguaje y de sus efectos en la vida subconsciente de los individuos.<\/p>\n<p>Otras veces la posible buena comprensi\u00f3n de las relaciones entre luchas por objetivos bajos y luchas por objetivos altos queda estropeada por manifestaciones de derechismo que no son simplemente ling\u00fc\u00edsticos y subconscientes, sino abiertas. As\u00ed, por ejemplo, en vez de invitar a reivindicar sin m\u00e1s la ense\u00f1anza gratuita, el folleto aconseja pedir el \u00abcumplimiento de algunos aspectos de la LGE (gratuidad,&#8230;)\u00bb (p\u00e1g. 30). Eso es simple vicio legalista: se trata de lanzar la consigna de gratuidad, porque es ya posible hacerlo; si luego viene un demagogo y dice: \u00abEso ya lo estatuye la ley\u00bb, los trabajadores tienen que ser invitados por un P<i><b>C<\/b><\/i> a contestar \u00abPues m\u00e1s a mi favor, y que se vea\u00bb, en vez de a balar quejumbrosamente \u00abPor eso lo pedimos, se\u00f1or delegado\u00bb. No digamos ya los militantes, que deber\u00edan ser siempre, en textos as\u00ed, los lectores en que primero se pensara.<\/p>\n<p><b>d\u2019) De los hechos. <\/b>El legalismo paternalista de derechas, que siempre subestima la conciencia revolucionaria de los trabajadores y, sobre todo, su capacidad de adquirirla, da lugar a un an\u00e1lisis de los hechos a veces completamente falso (ejemplo: la estimaci\u00f3n de las convocatorias del SEM y su funci\u00f3n en la huelga de los maestros nacionales); por lo dem\u00e1s, este a\u00f1o <b>s<\/b>e ha visto perfectamente en Barcelona que militantes que han trabajado con esas convicciones legalistas y subestimadoras de la capacidad revolucionaria del movimiento no han tenido ni tienen pr\u00e1cticamente audiencia, mientras que cc. que han procedido del modo que en el folleto se llama repetidamente \u00abte\u00f3rico y abstracto\u00bb, \u00abminoritario\u00bb, han conseguido influencia y proyecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otras veces la ceguera ante los hechos es, por el contrario, de un excesivo optimismo, aunque la base de este optimismo sea la misma que la de aquel pesimismo, porque se trata siempre de pesimismo respecto de la acci\u00f3n o la idea revolucionaria y optimismo respecto de los efectos de alguna combinaci\u00f3n legalista en semi-colaboraci\u00f3n con alguna instancia del poder. As\u00ed, la afirmaci\u00f3n de que las concesiones del gobierno a los maestros nacionales propietarios no frenaron la lucha es, desgracidamente, falsa: de hecho la liquid\u00f3 en seis d\u00edas: de la noche del 30 de enero, en que la Televisi\u00f3n dio la noticia de la concesi\u00f3n pecuniaria, hasta la tarde del 6 de febrero, en que los \u00faltimos maestros nacionales en huelga \u2013ya una minor\u00eda\u2013 votaron la vuelta al trabajo, abandonando \u2013cosa natural en esta fase del movimiento\u2013 a las dem\u00e1s categor\u00edas (A\u00f1\u00e1dase que los d\u00edas 3 y 4 de febrero no eran lectivos).<\/p>\n<p><b>b) EL PRACTICISMO Y EL TACTICISMO UT<\/b><b>\u00d3<\/b><b>PICO.<\/b><\/p>\n<p>a\u2019) El folleto, sobre todo en sus p\u00e1ginas finales, habla repetidamente contra el trabajo te\u00f3rico abstracto, contra el voluntarismo, contra la palabrer\u00eda revolucionaria, como si \u00e9sos fueron hoy los principales vicios del P. y no, precisamente, los contrarios a \u00e9sos. Pero ocurre que no s\u00f3lo hay voluntarismo izquierdista, sino tambi\u00e9n derechista, practicista y tacticista. Despu\u00e9s de subrayar mucho la necesidad de practicar un cuidadoso realismo en la presentaci\u00f3n de las reivindicaciones m\u00e1s modestas, despu\u00e9s de insistir en que el hacer teor\u00eda no sirve m\u00e1s que para que minor\u00edas se encierren en s\u00ed mismas, porque eso no es cosa de las masas, el folleto declara: \u00abHoy es esencial desarrollar la participaci\u00f3n de estudiantes, ense\u00f1antes y padres de alumnos en la Asamblea de Catalunya y sus tareas (&#8230;)\u00bb (p\u00e1g. 35). Ahora bien: si temas como la incapacidad del capitalismo para resolver el problema de la ense\u00f1anza, o como el de la presencia, ya hoy, en el modo de funcionar el trabajo moderno, de condiciones para pensar otra divisi\u00f3n del trabajo en la que la jornada de trabajo fuera mucho m\u00e1s corta, los servicios sanitarios y educativos, los transportes, etc., infinitamente superiores, las ciudades incomparablemente m\u00e1s sanas, si temas as\u00ed no pueden captar el inter\u00e9s de las masas porque son \u00abte\u00f3ricos y abstractos\u00bb, es del todo imposible a que \u00e9stas se interesen por un detalle de t\u00e9cnica pol\u00edtica, verdaderamente de especialistas hoy por hoy, como es la Asamblea de Catalu\u00f1a o las mesas de cualquier forma geom\u00e9trica. Eso s\u00ed que es abstracto, creer que as\u00ed se hace un movimiento, con detallitos de t\u00e1ctica. Lo malo es que es abstracto s\u00f3lo, ni siquiera \u00abte\u00f3rico y abstracto\u00bb, sino \u00abderechista y abstracto\u00bb. Es la utop\u00eda tacticista eterna de <b>l<\/b>a derecha obrera.<\/p>\n<p>b\u2019)<b> <\/b>El vicio de tacticismo y practicismo es hoy particularmente peligroso en el terreno de la ense\u00f1anza. O, corrigiendo: lo es en todos, pero en el de la ense\u00f1anza tiene una curiosa explicitaci\u00f3n hoy d\u00eda. El folleto condena seriamente por dos veces la discusi\u00f3n \u00abte\u00f3rica abstracta\u00bb, pero, como es natural, no plantea ni huele siquiera ninguno de los dos grandes problemas que \u2013\u00abprimero\u00bb te\u00f3ricos, dentro de nada pr\u00e1cticos o pr\u00e1cticos ya en algunos lugares del mundo\u2013 se nos van a echar encima en los pr\u00f3ximos tiempos: el movimiento por una salida individualista religiosa al problema de la ense\u00f1anza y el problema de la visible disminuci\u00f3n de la rentabilidad de la inversi\u00f3n en ciencia en los pa\u00edses capitalistas. Sin respuesta a estos dos problemas, uno no tiene hoy derecho a decir que es un P marxista. Entre los PP del P se est\u00e1 trabajando sobre los dos problemas. (Para que se aprecie su realidad: bajo la inspiraci\u00f3n de consejeros eclesi\u00e1sticos, el Per\u00fa, Mal\u00ed y otros pa\u00edses atrasados est\u00e1n iniciando una reforma de la escuela en la l\u00ednea de Freire e Illich. Varios grup\u00fasculos franceses e italianos publican ya en ese sentido: eso quiere decir que el curso que viene tendremos el tema entre los izquierdistas barceloneses m\u00e1s enterados de lo que se lleva en materia de hacer la pu\u00f1eta al PC. Ya este a\u00f1o, en Barcelona mismo, la librer\u00eda de las comunidades cristianas de base difunde todo el Freire editado legalmente y ofrece, con bastante valent\u00eda, Freire ilegal a ciclostil, a 100 ptas., el ejemplar. Se han agotado 6 ediciones del ilegal: eso supone un m\u00ednimo de 24.000 ense\u00f1antes propietarios del texto. \u00bfY cu\u00e1ntos lectores ya? Las masas no son tan analfabetas como se cree el utopismo de derechas. Sobre todo cuando son masas de ense\u00f1antes. Los pp. del P han podido hacer algo frente a eso: una campa\u00f1a de conferencias en Mallorca, Valencia, Santiago y Barcelona, y una sesi\u00f3n en el Colegio de Doctores y Licenciados en Ciencias y Letras con ocasi\u00f3n de la publicaci\u00f3n de un art\u00edculo en el Bolet\u00edn (legal, legal) del Colegio, en el cual se rozaba el tema).<\/p>\n<p><b>III. 1. <\/b>Tal vez no sea f\u00e1cil mejorar el folleto en \u00e9sa su principal debilidad, o sea, eligiendo el paso del derechismo en \u00e9l y, con eso, las tendenciales contradicciones que tiene (porque tambi\u00e9n ha intervenido en su redacci\u00f3n la tendencia marxista). Puede no ser f\u00e1cil porque ese derechismo es una realidad en el P, y no un vicio personal de individuos, sino resultado de la falta de teor\u00eda y de una inveterada pr\u00e1ctica tan generosa (a menudo) cuando tacticista (casi siempre). Pero, de todos modos, como el sentido del folleto en la vida del P y en la proyecci\u00f3n del mismo y su pol\u00edtica es positivo en \u00faltima instancia, hay que repetir que la importante es mejorarlo y reeditarlo.<\/p>\n<p><b>2. <\/b>Hay algunos defectos nada imposibles de corregir, aunque no lo son s\u00f3lo del folleto. Se trata de lugares comunes de mala teor\u00eda que hemos recibido del pasado. Por ejemplo, la vieja tesis sobre el \u00abatraso\u00bb espa\u00f1ol: \u00abdebido al desarrollo tard\u00edo e inconsecuente de la revoluci\u00f3n burguesa en Espa\u00f1a y al compromiso de la burgues\u00eda capitalista con la aristocracia feudal, la oligarqu\u00eda dominante espa\u00f1ola no ha tenido nunca, en los dos \u00faltimos siglos, concepciones modernas burguesas sobre la ense\u00f1anza\u00bb (p. 6). Eso no puede ser nunca la explicaci\u00f3n del atraso de la educaci\u00f3n en Espa\u00f1a. Pod\u00eda perfectamente haber ocurrido aqu\u00ed lo que el \u00abatraso alem\u00e1n\u00bb \u2013ahora en serio\u2013 provoc\u00f3, seg\u00fan Marx, en Alemania, a saber, que \u00e9ste fuera el pa\u00eds de punta en la educaci\u00f3n y en la ciencia. Por lo dem\u00e1s, esto vale para todo el campo social: tambi\u00e9n la burgues\u00eda alemana se desarroll\u00f3 tard\u00eda e inconsecuentemente, y tambi\u00e9n pact\u00f3 con los terratenientes, y ah\u00ed est\u00e1 ella, m\u00e1s moderna que Dios, y creando la universidad moderna cuando ni siquiera ten\u00eda vigor el primer gran movimiento burgu\u00e9s, la constituci\u00f3n en naci\u00f3n. No hay por qu\u00e9 insistir en este punto: se trata de un t\u00f3pico<b> <\/b>antidial\u00e9ctico que hay que extirpar de una vez, en este tema de la ense\u00f1nza igual que en cualquier otro. Se explica que cayera en el error el joven Engels, al pensar que Alemania no tendr\u00eda gran industria sino a trav\u00e9s de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa. Pero hoy se deber\u00eda ya saber que las cosas pueden funcionar de otro modo, y no como en Francia (\u00fanico pa\u00eds en que se basa el lugar com\u00fan aqu\u00ed criticado).<\/p>\n<p>Otro de estos defectos corregibles, pero quiz\u00e1s no pronto, es el uso de la incorrecci\u00f3n \u00abalianza de las fuerzas del trabajo y la cultura\u00bb, muestra de la penetraci\u00f3n de las ideas de la clase dominante en el P de la dominada, por la ecuaci\u00f3n: cultura = subcultura superior burguesa.<\/p>\n<p>Otra es el pseudo-concepto de \u00abrevoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica\u00bb. Y as\u00ed alguna otra cosa m\u00e1s.<\/p>\n<p><b>3. <\/b>Otros defectos, tambi\u00e9n propios de todo el pensamiento mayoritario del P, creo que probablemente van a ser de correcci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida: la idea de que la reforma ha de ser \u00abantifeudal\u00bb (p\u00e1g 36) (p\u00e1g 16), la misma idea de que se trata de \u00bbreforma\u00bb (por todo el folleto hay que eliminar la palabreja simb\u00f3lica del derechismo), la ingenua tonter\u00eda \u00ablegalidad de hecho\u00bb, verdaderamente impropia, como solecismo, en un escrito oficial de<i> ense\u00f1antes&#8230;<\/i><\/p>\n<p><b>4. <\/b>Por \u00faltimo, hay que corregir meros descuidos:<\/p>\n<p>-\u00bbel medio escolar goza de autonom\u00eda\u00bb (p. 5) se debe corregir por \u00abel medio escolar goza de cierta autonom\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; el \u00abPau Vila\u00bb citado en la p\u00e1g. 6 era Pere Vila, porque Pau, que recordemos, era s\u00f3lo el ge\u00f3grafo, no el pedagogo; habr\u00e1 que comprobar.<\/p>\n<p>&#8211; \u00abla demanda de mano de obra fuese pr\u00e1cticamente inexistente\u00bb (p\u00e1g. 7) se deber\u00eda corregir por \u00abla demanda de fuerza de trabajo calificada fuese muy baja\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; \u00abde todos los que no vayan al bachillerato, es decir, de las tres cuartas partes de los ni\u00f1os espa\u00f1oles de 14 a\u00f1os\u00bb (p\u00e1g.12). Seguramente mucho m\u00e1s de los 3\/4. Tambi\u00e9n los 9\/10. Hay que buscar las cifras.<\/p>\n<p><b>IV. <\/b>M\u00e1s delicado ser\u00e1, sin duda, el retoque, que consideramos necesario, de los 18 principios de la \u00abreforma\u00bb, porque se trata de cuestiones m\u00e1s espec\u00edficas, en las que la discusi\u00f3n requiere m\u00e1s conocimiento t\u00e9cnico y puede caer mas f\u00e1cilmente en bizantinismos de especialistas.<\/p>\n<p>El principio 2, el de estabilidad se debe disminuir en su estatalismo, a tenor de lo que dice el principio 8 y del principio 17.<\/p>\n<p>El principio 4, el de laicidad, contiene la expresi\u00f3n \u00absociedad pluralista\u00bb que es antimarxista. Habr\u00eda que corregir por \u00abcultura pluralista\u00bb o suprimir la desgraciada expresi\u00f3n. En el mismo punto, lo de \u00abcriterios exclusivamente racionales\u00bb se debe redactar m\u00e1s sensatamente. Por ejemplo: criterios de la mayor racionalidad alcanzable.<\/p>\n<p>El principio 9, el de la escuela \u00fanica, no debe caer en el vicio de homogeneizaci\u00f3n, \u00fanico punto de raz\u00f3n del curioso reformismo anarquista de derechas del Per\u00fa, y del mismo Freire.<\/p>\n<p>El principio 15, el de la estabilidad del ense\u00f1ante en el trabajo, debe incluir el reconocimiento del derecho del ense\u00f1ado a recusar ense\u00f1antes.<\/p>\n<p>El principio 16, el del \u00abcuerpo \u00fanico de ense\u00f1antes\u00bb se tiene que volver a discutir, porque, a pesar de su sentido democr\u00e1tico radical, acertad\u00edsimo, contiene la palabra \u00abcuerpo\u00bb, lo cual implica la concepci\u00f3n de todos los ense\u00f1antes como funcionarios, contra algunas alusiones del mismo folleto y contra otros abundantes textos del P y de movimientos y organismos de masas (ejemplos: Coordinadora Nacional de PNN de Granada, 1972; las Coordinadoras Nacionales I, II y II de PNN de 1973; la Hoja de PNN de ense\u00f1anza media de 12 de marzo de 1973; la Declaraci\u00f3n del Decano del Ilustre Colegio de Doctores y Licenciados en Ciencias y Letras de Barcelona, de 2 de marzo de 1973; la Asamblea de PNN de la Universidad de La Laguna del mismo 2 de marzo de 1973; la Asamblea de PNN de Barcelona (central) del 20 de febrero de 1973, la Hoja Informativa n\u00ba 1, de los PNN de Filosof\u00eda y Letras de Barcelona (Central), de 10 de marzo de 1973; el borrador de los PNN de Ciencias Econ\u00f3micas, Informaci\u00f3n, Derecho y Letras de Barcelona (Aut\u00f3noma) del 28 y 30 de mayo de 1973; la declaraci\u00f3n de la Asamblea de PNN de la ETSIIB de 24 de mayo de 1973; el proyecto de comunicado de una conferencia permanente de ense\u00f1antes de todas las categor\u00edas; la propuesta de bases de discusi\u00f3n de la primera conferencia de los profesores comunistas de las Universidades espa\u00f1olas, de mayo de 1973 (23); etc.) todos los cuales se pronuncian contra el principio administrativo y por la concepci\u00f3n laboral de la relaci\u00f3n ense\u00f1ante-centro. Se podr\u00eda sustituir \u00abcuerpo \u00fanico de ense\u00f1antes\u00bb por \u00abstatus \u00fanico de los ense\u00f1antes\u00bb o \u00abstatus \u00fanico de ense\u00f1ante\u00bb.<\/p>\n<p><b>V. <\/b>Los numerosos puntos en que el folleto parece necesitado de mejora no hacen in\u00fatil ni demasiado complicado el trabajo. El CE prest\u00f3 un servicio al P cuando decidi\u00f3 la elaboraci\u00f3n de este texto. Por lo dem\u00e1s, \u00e9l mismo se presenta modestamente como \u00abpunto de partida para una investigaci\u00f3n&#8230;\u00bb, aunque luego \u2013por la contradicci\u00f3n entre las varias tendencias que se combinan en inestable compromiso en \u00e9l\u2013 se ponga a condenar teor\u00edas e investigaciones. Esa investigaci\u00f3n posterior se ha realizado en poca medida, pero algo se ha hecho: est\u00e1 el proyecto de comunicado de la conferencia permanente de ense\u00f1antes, las bases de discusi\u00f3n de los pp comunistas, los ciclos de conferencias y seminarios dados en prolongaci\u00f3n de los problemas que previamente hab\u00eda resuelto o estudiado nuestra prensa. Es verdad que esas actividades, generalmente de profesores s\u00f3lo, se ha organizado m\u00e1s por ellos mismos e incluso, parad\u00f3jicamente, con el concurso de estudiantes de otros grupos, que con participaci\u00f3n de otros sectores del P. Eso puede explicar una anomal\u00eda de la reuni\u00f3n en la que se presenta este informe, a saber, que, al anunciarla en julio, se dijo que los materiales a discutir incluir\u00edan, adem\u00e1s del presente folleto, unos editoriales de M.O. (24): y los citados documentos en los que han intervenido muy activamente los profesores del P. Al celebrarse la reuni\u00f3n, su orden del d\u00eda, seguramente por falta de tiempo, ignora todo eso. Es de temer que, por este procedimiento, unos est\u00e9n siempre en el \u00abpunto de partida para una investigaci\u00f3n\u00bb y otros pierdan miserablemente el tiempo que acaso usaran m\u00e1s seria y responsablemente \u00abinvestigando\u00bb y \u00abtrabajando\u00bb.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Los fragmentos del documento \u00abPer un ensenyament democr\u00e0tic (documento elaborado por los ense\u00f1antes del PSUC)\u00bb que cita Sacrist\u00e1n en su escrito:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El documento del PSUC tiene el siguiente \u00edndice:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">1. Introducci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">2. La ense\u00f1anza como mecanismo social.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">3. Antecedentes hist\u00f3ricos de la Ley General de Educaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">4. La ley General de Educaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">5. Principios generales para una reforma democr\u00e1tica de la ense\u00f1anza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">6. Objetivos actuales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">7. La lucha de masas por una ense\u00f1anza democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">8. Los movimientos de ense\u00f1antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">9. Los movimientos de estudiantes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">10. Significaci\u00f3n pol\u00edtico-social de la lucha en torno a la ense\u00f1anza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En total, 35 p\u00e1ginas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>A. Del apartado I del papel de Sacrist\u00e1n:<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>1. Introducci\u00f3n, p\u00e1g.1. El papel de la ense\u00f1anza.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLas luchas que desde hace a\u00f1os se producen entre los estudiantes universitarios, su extensi\u00f3n a los estudiantes de bachillerato, la aparici\u00f3n de luchas reivindicativas entre los ense\u00f1antes y particularmente la movilizaci\u00f3n sin precedentes de los maestros en una huelga que se extiende por todo el pa\u00eds y que representa una explosi\u00f3n del malestar acumulado durante treinta a\u00f1os de vejaci\u00f3n sistem\u00e1tica, las acciones en los barrios y entre la poblaci\u00f3n en general, en el contexto de la aplicaci\u00f3n de las LGE y de los decretos que la acompa\u00f1an, son una prueba indiscutible de que <i>la ense\u00f1anza es hoy un punto de ruptura importante de la estabilidad del r\u00e9gimen pol\u00edtico-social imperante en el pa\u00eds\u00bb.<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>2. Valoraci\u00f3n de la LGE. p. 15<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abEn suma, puede decirse que la Ley General de Educaci\u00f3n obedece a la necesidad de la oligarqu\u00eda de adaptar el sistema educativo al r\u00e1pido crecimiento industrial de la \u00faltima d\u00e9cada, pero que se mantiene en el marco clasista que impone la clase dominante y que choca con los retrasos estructurales de la econom\u00eda del pa\u00eds, as\u00ed como con la rigidez del sistema pol\u00edtico dictatorial y con los intereses creados en el sector privado de la ense\u00f1anza. De este conjunto de condicionamientos se desprenden sus caracter\u00edsticas esenciales<b>: <\/b><u><b>c<\/b><\/u><i>lasismo, demagogia, autoritarismo y malthusianismo\u00bb<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>3. Trabajadores de la ense\u00f1anza, p. 14:<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLa situaci\u00f3n laboral de maestros, licenciados y profesores es tan angustiosa o m\u00e1s que antes: retrasos en el pago, inestabilidad laboral, control pol\u00edtico en el sector estatal; crisis y bajos salarios en el sector privado. El paro de maestros y licenciados, en consecuencia, aumenta mientras faltan por escolarizar centenares de miles de ni\u00f1os. Esta es la situaci\u00f3n que espera, por otra parte, a promociones enteras de estudiantes de carreras universitarias o de grado medio que tienen como salida normal la ense\u00f1anza. En torno a este problema pueden converger estudiantes y trabajadores de la ense\u00f1anza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En su intento de impedir la aglutinaci\u00f3n de un frente \u00fanico de trabajadores de la ense\u00f1anza, el r\u00e9gimen acent\u00faa las grandes diferencias ya existentes entre los diversos sectores e intenta sobornar a los m\u00e1s privilegiados mediante aumentos discriminatorios e irritantes de los \u00abincentivos al cuerpo\u00bb..\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>4. Principios de la reforma democr\u00e1tica, pp. 16-26: <\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">1. Direcci\u00f3n democr\u00e1tica de la pol\u00edtica educativa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">2. La ense\u00f1anza es concebida, como un servicio p\u00fablico fundamental, cuya responsabilidad corresponde al Estado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">3. La ense\u00f1anza ser\u00e1 totalmente gratuita a todos los niveles.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">4. La ense\u00f1anza ser\u00e1 laica y sus contenidos corresponder\u00e1n a criterios exclusivamente racionales y cient\u00edficos. Estar\u00e1 garantizada la libertad de c\u00e1tedra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">5. Obligatoriedad del catal\u00e1n e inclusi\u00f3n a los estudios de las realidades culturales, sociales e hist\u00f3ricas de Catalunya. Respecto a las minor\u00edas \u00e9tnicas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">6. Coeducaci\u00f3n y equiparaci\u00f3n de la mujer con el hombre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">7. Elevaci\u00f3n del l\u00edmite de escolaridad obligatoria. Escolarizaci\u00f3n total.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">8. Extensi\u00f3n y mejoramiento de la ense\u00f1anza preescolar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">9. Escuela \u00fanica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">10. El derecho a la capacitaci\u00f3n profesional es un aspecto fundamental del derecho a la educaci\u00f3n..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">11. La ense\u00f1anza superior ser\u00e1 una ense\u00f1anza superior de masas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">12. La ense\u00f1anza ha de ser concebida como formaci\u00f3n permanente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">13. Un sistema educativo progresivo ha de ser, desde el punto de vista acad\u00e9mico, global y abierto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">14. El Estado democr\u00e1tico desarrollar\u00e1 una pol\u00edtica de impulso de la<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">investigaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">15. Revalorizaci\u00f3n material y moral de la funci\u00f3n del ense\u00f1ante de todos los niveles y aut\u00e9ntica pol\u00edtica de formaci\u00f3n del profesorado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">16. Cuerpo \u00fanico de ense\u00f1antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">17. Cogesti\u00f3n democr\u00e1tica de los centros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">18. Los ni\u00f1os minusv\u00e1lidos y subnormales tienen el mismo derecho que los otros ni\u00f1os a la educaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>B. Del apartado II del papel de Sacrist\u00e1n.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>1. Remuneraci\u00f3n insuficiente, p. 31.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abPor otra parte, el trabajador de la ense\u00f1anza es un asalariado o un funcionario y, como tal, tiene sus propias reivindicaciones, igual que los otros trabajadores. El ense\u00f1ante recibe una remuneraci\u00f3n insuficiente y, a menudo, irregular; se ve condenado a la pluriocupaci\u00f3n; no encuentra las condiciones materiales ni pedag\u00f3gicas para ejercer su funci\u00f3n&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>2. De la LGE, p. 2.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abEn los sectores donde ha habido luchas \u2013como la Universidad y los institutos de ense\u00f1anza media\u2013 la aplicaci\u00f3n de la ley no ha impedido un incremento de la represi\u00f3n, como lo prueba las medidas contra la Universidad, la exigencia de certificados de buena conducta que ya ha provocado la expulsi\u00f3n de centenares de profesores de instituto, la existencia de listas negras de profesores y estudiantes, la destituci\u00f3n del equipo de D\u00edez-Hochleitner y el nombramiento de un nuevo equipo ministerial y de las nuevas autoridades de clara significaci\u00f3n ultra. En este sentido, la<i> Ley General de Educaci\u00f3n como maniobra integradora es un fracaso<\/i>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>3. Luchas para la soluci\u00f3n de sus problemas y la exigencia del cumplimiento de la LGE, p. 30.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLas masas trabajadoras han de ponerse en movimiento \u2013tal como lo hacen ahora\u2013 en lucha para la resoluci\u00f3n de todos los problemas, empezando por los m\u00e1s inmediatos. Los problemas de la ense\u00f1anza son importantes en todos los sitios, pero se agudizan sobre todo en los barrios y localidades m\u00e1s pobres, donde se acent\u00faan las malas condiciones y la falta de escolarizaci\u00f3n. A trav\u00e9s de las organizaciones legales existentes de todo tipo, de nuevas formas de organizaci\u00f3n paralegales abiertas, el pueblo, y con \u00e9l,<b> <\/b><i>los trabajadores de la ense\u00f1anza y los estudiantes de cada barrio o localidad pueden desarrollar luchas para la soluci\u00f3n de sus problemas<\/i><b>. <\/b>La exigencia de que se cumplan algunos de los aspectos de la LGE (gratuidad, condiciones en que se imparte la ense\u00f1anza, etc) pueden ser uno de los primeros factores de movilizaci\u00f3n&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>4. Sobre el legalismo, p. 31<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abPara unir a las masas es indispensable la utilizaci\u00f3n de las posibilidades legales: Asociaciones de Catedr\u00e1ticos y Agregados de Instituto,&#8230; El aprovechamiento correcto de las posibilidades legales ofrecidas por las asambleas del SEM, a pesar de sus dirigentes fascistas, constituyen un magn\u00edfico ejemplo de como ha podido aglutinarse por vez primera los maestros en vast\u00edsimas luchas con muchos ciudadanos espa\u00f1oles y plantear abiertamente sus reivindicaciones con una envergadura y una repercusi\u00f3n jam\u00e1s conseguida hasta ahora; la hulega general ha estado organizada desde las propias asambleas. Las elecciones para enlaces sindicales, en el sector privado, ha de merecer tambi\u00e9n la atenci\u00f3n de las fuerzas democr\u00e1ticas, de cara a su lucha en torno de los convenios en particular\u2026\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>5. La Asamblea de Catalunya, p. 35<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abEs necesario extender y profundizar este convencimiento y llevar con fuerza nuestra pol\u00edtica de alternativa democr\u00e1tica, de pacto por la libertad, a los movimientos de ense\u00f1antes y de estudiantes, al pueblo que se levanta en defensa de sus derechos<b>. <\/b><i>Hoy es esencial desarrollar la participaci\u00f3n de estudiantes, ense\u00f1antes y padres de alumnos en la Asamblea de Catalunya y sus tareas, <\/i>y llevar la problem\u00e1tica a la educaci\u00f3n; es esencial hacer ver que la destrucci\u00f3n de la dictadura es la condici\u00f3n primera para ir a la soluci\u00f3n de la problem\u00e1tica educativa. La convergencia de estudiantes, trabajadores y ense\u00f1antes y otros sectores del pueblo en torno a las cuestiones educativas puede favorecer la aparici\u00f3n y consolidaci\u00f3n de Asambleas Democr\u00e1ticas en los barrios, localidades y comarcas, y de \u00f3rganos de coordinaci\u00f3n que hagan suya la alternativa democr\u00e1tica\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>C. Apartado III del papel de Sacrist\u00e1n.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>1. La revoluci\u00f3n burguesa en Espa\u00f1a (p. 6)<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abDebido al desarrollo tard\u00edo e inconsecuente de la revoluci\u00f3n burguesa a Espa\u00f1a y al compromiso de la burgues\u00eda capitalista con la aristocracia feudal, la oligarqu\u00eda dominante espa\u00f1ola no ha tenido nunca, en los dos \u00faltimos siglos, concepciones burguesas modernas sobre la ense\u00f1anza. Por esta raz\u00f3n, as\u00ed como por el retraso econ\u00f3mico general del pa\u00eds, el sistema educativo arrastra d\u00e9cadas de retraso en comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses capitalistas. Mientras que en 1900, el analfabetismo era ya pr\u00e1cticamente inexistente en algunos pa\u00edses del centro-norte de Europa, en Espa\u00f1a era todav\u00eda del 45,27%\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>2. La alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura, p. 35<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLa convergencia que hoy se produce en torno a las cuestiones educativas entre estudiantes, ense\u00f1antes y trabajadores es una concreci\u00f3n particular de una convergencia m\u00e1s general entre todos los trabajadores manuales e intelectuales, del campo y de la ciudad,<i> la alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura,<\/i><b> <\/b>que es la alianza de las fuerzas interesadas en las conquistas de la democracia, la destrucci\u00f3n del r\u00e9gimen de capitalistas y terratenientes\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>3. Reforma antifeudal, p. 36.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abNada m\u00e1s la conquista de la democracia pol\u00edtica y el establecimiento de una<b> <\/b><i>democracia antifeudal<\/i> y antimonopolista camino del socialismo podr\u00eda suprimir los<b> <\/b>obst\u00e1culos clasistas que gravitan catastr\u00f3ficamente sobre la educaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds y permitir\u00e1n establecer los fundamentos reales de una profunda transformaci\u00f3n democr\u00e1tica, moderna y progresiva de la ense\u00f1anza\u00bb (p.36)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>4. La revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica, p. 15.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abUna tarea general para las fuerzas democr\u00e1ticas ser\u00e1 la transformaci\u00f3n revolucionaria de un sistema de ense\u00f1anza arcaico, clasista y regresivo, supeditado a los intereses de la oligarqu\u00eda parasitaria y presidido por un lastre de ideolog\u00eda reaccionaria, en un sistema de ense\u00f1anza al servicio del pueblo, presidido por una orientaci\u00f3n democr\u00e1tica y progresista, y que est\u00e9 en correspondencia con el desarrollo de la ciencia y la t\u00e9cnica modernas, de cara a las transformaciones aceleradas que<b> <\/b><i>la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica<\/i><b> <\/b>supone en las fuerzas productivas\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>D. Apartado IV del papel de Sacrist\u00e1n.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>1. Los 18 principios de la reforma democr\u00e1tica.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Texto 4, apartado A.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"13\"><\/a> <b>12. Cinco c\u00e9ntimos de teor\u00eda<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><i>Jove Gu\u00e0rdia<\/i> fue el \u00f3rgano de expresi\u00f3n de la Juventud Comunista de Catalu\u00f1a. Sacrist\u00e1n colabor\u00f3 en una secci\u00f3n de la publicaci\u00f3n \u2013\u00abCinco c\u00e9ntimos de teor\u00eda\u00bb\u2013 en algunos n\u00fameros de 1975 y 1976. Tambi\u00e9n fue entrevistado por la revista en 1978 sobre la Primavera de Praga. Public\u00f3 los art\u00edculos con pseud\u00f3nimo.<\/span><\/p>\n<h4><a name=\"131\"><\/a> <b>12.1. La cultura popular.<\/b><\/h4>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Apareci\u00f3 en <i>Jove Gu\u00e0rdia<\/i>, a\u00f1o V, nueva \u00e9poca, mayo 1975, p. 8. Firmado como G. J.<\/span><\/p>\n<p>Una cultura es el conjunto de normas y valores de una manera de vivir, o sea, un conjunto de reglas de la conducta econ\u00f3mica (de los modos de trabajar, consumir y poseer), social (comportamiento familiar, de grupo, estatal, cuando hay estado), en las ideas, en el conocimiento, en el arte, en el tiempo ocioso, etc., y un conjunto de valores correspondiente. As\u00ed que una tribu de cazadores del Amazonas, por ejemplo, sin lengua escrita, sin objetos de metal, etc., pero con sus costumbres observadas por todos los miembros, no s\u00f3lo no es un grupo de incultos, sino que es un grupo de seres humanos con una cultura probablemente mucho m\u00e1s s\u00f3lida, m\u00e1s organizada e integrada que la nuestra en una gran ciudad industrial capitalista.<\/p>\n<p>Cuando a la palabra \u00abcultura\u00bb, en vez de usarla en ese sentido b\u00e1sico y principal (que es el sentido que le dan los cient\u00edficos que estudian el tema, los antrop\u00f3logos y los etn\u00f3logos), se le tienen que a\u00f1adir adjetivos y hay que hablar de \u00abcultura popular\u00bb y \u00abcultura superior\u00bb, por ejemplo, entonces es que la sociedad de que se trate est\u00e1 dividida en clases sociales. Por eso est\u00e1 justificado y no es ning\u00fan vicio de sectarismo afirmar que hoy, en nuestra sociedad, existe una cultura burguesa, la del bloque de clases dominantes, con matices varios que son lo que se llaman subculturas, culturas parciales: por ejemplo, la subcultura de la peque\u00f1a burgues\u00eda comercial.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 es cultura popular? Probablemente no es nada, del mismo modo que nunca se sabe muy bien qu\u00e9 quiere decir \u00abel pueblo\u00bb, aparte de ser una palabra muy c\u00f3moda para los reformistas y los nacionalistas. A lo sumo, \u00abcultura popular\u00bb puede querer decir una combinaci\u00f3n de elementos de subculturas proletarias, campesinas, peque\u00f1o-burguesas urbanas y marginales (o sea, minoritarias) de la ciudad y del campo.<\/p>\n<p>Pero no hay que idealizar precipitadamente las subculturas proletarias. Porque, adem\u00e1s de tener en el trabajo socializado, la cooperaci\u00f3n, la solidaridad, el igualitarismo, etc., semillas posibles de culturas comunistas, las formas de vida obreras tienen tambi\u00e9n, y b\u00e1sicamente, el poso del ser explotado y el ser oprimido, y ese poso da rasgos culturales, rasgos de formas de vida que no podr\u00edan sobrevivir en una sociedad comunista\u00bb. Por ejemplo, \u00ablas costumbres debidas a las malas condiciones de vida material, o la ignorancia forzada de muchas cosas, y, sobre todo, lo atomizado, desorganizado o contradictorio que es en el ambiente industrial lo que se sabe y lo que se siente\u00bb. Remont\u00e1ndose dos o m\u00e1s generaciones en sus familias, los obreros industriales y de los servicios urbanos b\u00e1sicos proced\u00edan de ambientes artesanos o de ambientes campesinos que ten\u00edan s\u00f3lidas subculturas bien organizadas. El capitalismo las hab\u00eda deshecho, pero, \u00abpor otra parte, no puede tampoco permitir que se constituya una nueva cultura del trabajo industrial moderno porque esa cultura tendr\u00eda que ser la forma de vida colectivista de la solidaridad, la forma de vida del socialismo y el comunismo.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h4><a name=\"132\"><\/a> <b>12.2. Grandes descubrimientos en el D\u00eda del Libro<\/b><\/h4>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En <i>JG<\/i>, a\u00f1o V, n.\u00ba 4, junio de 1975, p. 6, firmado tambi\u00e9n como G.J.<\/span><\/p>\n<p><i>El var\u00f3n domado<\/i><b> <\/b>se titula el libro m\u00e1s vendido en el \u00faltimo d\u00eda del libro. Su autora, Esther Vilar, descubre que la mujer no sufre ninguna opresi\u00f3n ni discriminaci\u00f3n en nuestra sociedad, sino que, al contrario, explota al hombre, para lo cual tiene montado todo un sistema de doma o amaestramiento de los caballeros desde que son ni\u00f1os. El var\u00f3n amaestrado se cree que domina y es dominado y explotado por la mujer.<\/p>\n<p>Los otros dos grandes \u00e9xitos y descubrimientos cient\u00edficos de esta primavera son del antiguo sacerdote y rector universitario Ivan Illich. Este ha descubierto que sobran escuelas y hospitales, y nos lo ha contado personalmente por los mismos d\u00edas en que en Barcelona mor\u00edan dos ni\u00f1as por falta de parvularios y varios enfermos quir\u00fargicos por falta de servicios suficientes de la seguridad social y sanitarios en general.<\/p>\n<p>El libro de Esther Vilar es gran negocio, hecho con una clientela general. Los libros de Ilich son mucho m\u00e1s modestos como negocio, porque los compra una clientela especializada, principalmente de profesionales de la ense\u00f1anza y la sanidad. Tambi\u00e9n tienen m\u00e1s pretensiones intelectuales. Lo que no quiere decir que tengan m\u00e1s verdades que los de Esther Vilar, pues tambi\u00e9n ella dice las suyas. Sin duda es frecuente en las varias capas de la burgues\u00eda el parasitismo de las mujeres (como lo era el de ciertas esclavas de grandes ricos antiguos). Eso es tan verdad como que la escuela tiene entre sus funciones la de integrar a los ni\u00f1os en la sociedad seg\u00fan las necesidades de buen funcionamiento de \u00e9sta, o sea, seg\u00fan el inter\u00e9s de las clases dominantes. O tan verdad como que la organizaci\u00f3n mercantil y autoritaria de la sanidad promueve tiran\u00edas y dependencias, aparte de explotaci\u00f3n, e incluso que causa enfermedades espec\u00edficas. Esas son verdades importantes que los comunistas no pueden ignorar ni olvidar, como las ignoran los progresistas. Cada una de esas verdades apunta a una cuesti\u00f3n importante que habr\u00eda que estudiar con detalle. Pero en esta hoja s\u00f3lo se va a intentar decir algo sobre el elemento pol\u00edtico e ideol\u00f3gico com\u00fan a los \u00e9xitos editoriales e intelectuales de esta primavera.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s claro que tienen en com\u00fan esos descubrimientos de que en nuestra sociedad la mujer domina al hombre y sobran escuelas y camas de hospital es su funci\u00f3n de ayuda al sistema capitalista en un momento de crisis econ\u00f3mica y cultural. En el caso de Esther Vilar y<b> <\/b><i>El Var\u00f3n domado,<\/i> la ayuda al sistema es indirecta, por debilitaci\u00f3n del contrario, sembrando escepticismo sobre el movimiento de liberaci\u00f3n de la mujer. En el caso de Ilich es una ayuda directa y a lo bruto, a pesar de su elaborado estilo literario, cargado de met\u00e1foras brillantes: se trata de negar la existencia de problemas que el capitalismo moderno ( a diferencia del antiguo, que hablaba como habla Illich) asegur\u00f3 poder resolver cuando Illich no hab\u00eda descubierto a\u00fan que no existen. Ahora que este autor (que, como muchos otros, se cree, sin serlo, cr\u00edtico del sistema) le ha hecho ese descubrimiento, el sistema se aviene a declarar que son problemas insolubles porque no hay que solucionarlos: no existen. Entre una y otra actitud est\u00e1 el final de lo que se llam\u00f3 \u00abmilagro econ\u00f3mico\u00bb del capitalismo en la postguerra de 1945, y la crisis material e ideol\u00f3gica del desarrollismo.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s profundo que tienen en com\u00fan esos descubrimientos es su naturaleza reformista: llegados a la comprobaci\u00f3n de que ni la sociedad capitalista m\u00e1s moderna resuelve los problema de la discriminaci\u00f3n de la mujer, de la educaci\u00f3n y de la sanidad, por ejemplo (o de la relaci\u00f3n ciudad-campo), se propone una suavizaci\u00f3n de los problemas, en vez de dejar y hacer que las contradicciones se agudicen hasta estallar revolucionariamente. Pues ninguno de los descubridores propone soluciones radicales: ni Esther Vilar quiere lanzarse a la liberaci\u00f3n del hombre (que ser\u00eda la liberaci\u00f3n del trabajo asalariado, de la fuerza de trabajo-mercanc\u00eda), ni Ivan Illich propone la supresi\u00f3n de las escuelas p\u00fablicas, los hospitales, etc. Vilar aconseja m\u00e1s bien que cada mujer se resuelva sus asuntos, e Ilich tiene bastante con que la instrucci\u00f3n no sea general, obligatoria y p\u00fablica.<\/p>\n<p>Puesto que los descubrimientos de Illich son los que realmente est\u00e1n pensando en serio, y no s\u00f3lo para hacer negocio, vale la pena observar que Illich desemboca en esas propuestas moderadas \u2013a pesar de todo el radicalismo verbal en sus argumentaciones y an\u00e1lisis\u2013 en el mismo momento en que, por ejemplo, la FIAT amenaza al estado italiano con negarse a pagar parte de los impuestos destinada a la educaci\u00f3n y tomar ella misma en sus manos la ense\u00f1anza de \u00absus\u00bb aprendices, obreros, t\u00e9cnicos y administrativos; y los grandes mandarines de la medicina amenazan a los sindicatos con boicotear la seguridad social; y la gran burgues\u00eda imperialista norteamericana limita su inversi\u00f3n en ciencia y en lo que sus te\u00f3ricos llaman \u00abcapital humano\u00bb. La oportunidad de este falso radicalismo da que pensar sobre la profundidad del largo \u00abmi\u00e9rcoles de ceniza\u00bb del sistema que estamos viviendo.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En la solapa de su traducci\u00f3n de <i>El var<\/i><i>\u00f3n domado<\/i>, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>Ester Vilar naci\u00f3 en Buenos Aires en 1935, de padres emigrados de Alemania. Ha vagabundeado por media Am\u00e9rica, Africa y Europa, de secretaria, obrera industrial, vendedora, int\u00e9rprete.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En la nota introductoria de la traducci\u00f3n, observaba:<\/span><\/p>\n<p>Dos advertencias del traductor.<\/p>\n<p>1\u00aa. El alem\u00e1n dispone de un t\u00e9rmino simple (\u2018<i>Mensch\u2019)<\/i> para el concepto de &#8216;ser humano&#8217;, y de otro (&#8216;<i>Mann&#8217;<\/i>) para el concepto de \u00abser humano var\u00f3n\u00bb. Las lenguas latinas tienen que contentarse con el derivado de &#8216;homo&#8217;, que, tr\u00e1tase de &#8216;uomo&#8217;, &#8216;homme&#8217;, &#8216;hombre&#8217;, etc. dice \u00e9l solo, seg\u00fan los casos, \u00abMensch\u00bb o \u00abMann\u00bb. Avergonc\u00e9monos. Y resolvamos el problema usando oscilantemente \u2013pero sin posibilidad de confusi\u00f3n\u2013 &#8216;hombre&#8217;, &#8216;var\u00f3n&#8217;, &#8216;ser humano&#8217;, e incluso (creo que s\u00f3lo una vez) &#8216;Homo sapiens&#8217;. &#8216;Mujer&#8217; no tiene problema. Porque, aun cuando los alemanes disponen, tambi\u00e9n en este caso, de un matiz para nosotros desconocido \u2013&#8217;<i>Weib&#8217;<\/i>, neutro, la mujer en cuanto hembra de la especie <i>Homo sapiens,<\/i> y &#8216;<i>Frau&#8217;<\/i>, femenino, la mujer en cuanto compa\u00f1era del (hoy degradado) &#8216;<i>Herr&#8217;<\/i>, se\u00f1or\u2013, en este caso el matiz es feudalizante y son ellos los que se tienen que avergonzar.<\/p>\n<p>2\u00aa. \u00abDer dressierte Mann\u00bb significa literalmente \u00abel var\u00f3n amaestrado\u00bb.<\/p>\n<p>Con el galicismo \u00abdressieren\u00bb los alemanes designan la actividad de amaestrar animales, salvajes o dom\u00e9sticos, principalmente para el circo; pero tambi\u00e9n el corriente amaestramiento de los perros, por ejemplo, para que realicen actividades o adopten posturas m\u00e1s o menos caricaturescamente humanas. Por lo tanto, \u00abel var\u00f3n amaestrado\u00bb habr\u00eda sido traducci\u00f3n m\u00e1s literal del t\u00edtulo alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Pero el sustantivo correspondiente al verbo &#8216;dressieren&#8217; \u2013&#8217;Dressur&#8217;\u2013 significa, en general, el arte del <i>domador<\/i> y su efecto. En castellano decimos domador, no amaestrador. Consiguientemente, \u2018Dressur\u2019 se debe traducir por \u2018doma\u2019. Ocurre, adem\u00e1s, que el arte del domador incluye, junto con el primario y b\u00e1sico dominar, tambi\u00e9n el amaestrar. Por donde \u00abamaestramiento\u00bb se puede considerar incluido en la comprehensi\u00f3n de \u00abdoma\u00bb<\/p>\n<p>Por \u00faltimo \u2013en enunciaci\u00f3n y en importancia\u2013: siendo el de traducir un oficio hecho principalmente de represi\u00f3n, y siendo particularmente represiva la traducci\u00f3n de este libro, me ha parecido peligroso para m\u00ed imponerme la represi\u00f3n ulterior de renunciar a retorcer \u2013por lo dem\u00e1s, con completa fidelidad a la autora\u2013 la habitual traducci\u00f3n castellana del t\u00edtulo de la comedia de Shakespeare (<i>La fierecilla domada<\/i>). Eso sin olvidar el viejo y cruel romance castellano del mismo tema luego dramatizado por Shakespeare. Etc\u00e9tera.<\/p>\n<p><i>El var\u00f3n domado<\/i> quiere decir, pues, \u00abel var\u00f3n domado con amaestramiento\u00bb. Y en la traducci\u00f3n se usa `doma\u00b4 connotando conscientemente tambi\u00e9n \u00abamaestramiento.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En carta del 11 de setiembre de 1972, dirigida a Javier Pradera, por aquel entonces editor de Alianza, Sacrist\u00e1n vert\u00eda alg\u00fan juicio cr\u00edtico sobre el libro de Vilar y sobre el oficio de traductor y la b\u00fasqueda de tiempo.<\/span><\/p>\n<p>Querido Javier:<\/p>\n<p>acabo de recibir tu carta del 8. Claro que me <i>gustar\u00eda<\/i> seguir traduciendo para Alianza cosas como Hempel y Toulmin<i>. Interesarme<\/i>, desgraciadamente, no. Cuando termine este verano \u2013en sustancia, dentro de 9 d\u00edas\u2013 habr\u00e9 traducido cuatro libros: un bonito ensayo de un disc\u00edpulo de Luk\u00e1cs, G. Mark\u00fas, para Grijalbo; un trivial ensayo de otra luk\u00e1csiana, A. Heller, tambi\u00e9n para Grijalbo (es lo que estoy acabando ahora); el precioso librito de Quine; y una mierda incalificable para Grijalbo: <i>El var\u00f3n domado,<\/i> de Esther Vilar, que he traducido por petici\u00f3n personal suya, como favor, y firmando la traducci\u00f3n con una alusi\u00f3n c\u00ednica que \u00e9l no pesca (he firmado \u00abM\u00e1ximo Estrella\u00bb). Pues bien: M\u00e1rkus y la Heller me han reportado por jornada de trabajo (= 5 horas, incluida correcci\u00f3n) un poco m\u00e1s del triple que el Quine. La mierda de la Vilar, exactamente cuatro veces m\u00e1s. Sabes que no me interesa tener dinero, sino reducir el horario de trabajo. Si fuera consecuente, deber\u00eda traducir s\u00f3lo mierdas. Por otra parte, me sent\u00ed culpable por el hecho de que mi comentario al primer precio ofrecido por Alianza para la traducci\u00f3n del Quine provocara sin m\u00e1s un aumento. No tengo car\u00e1cter para que eso se repita. En resoluci\u00f3n, creo que podr\u00edamos llegar a un compromiso, por ejemplo, traducir un mes al a\u00f1o para ti \u2013quiero decir, para Alianza, o Siglo XXI\u2013, al primer precio que propongan Ortega u Orfila, y sobre tema epistemol\u00f3gico, a poder ser (incluida la l\u00f3gica formal), o sobre tema marxista (lo digo pensando en Siglo XXI). \u00bfQu\u00e9 te parece?<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>No me mandes el dinero a ning\u00fan sitio por ahora. Si por fuerza tienes que cogerlo (por alguna raz\u00f3n contable), falsif\u00edcame la firma y gu\u00e1rdalo hasta dentro de un par de semanas que estar\u00e9 en Barcelona. No tengo cuenta corriente en Barcelona sino una cartilla de ahorros cuyo n\u00famero no me s\u00e9. Te escribir\u00e9 al respecto desde Barcelona.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>Recuerda que, salvo grave ofensa de los correctores de Alianza, querr\u00eda dar el visto bueno a las compaginadas antes de tirar el Quine. Devolver\u00e9 en poqu\u00edsimos d\u00edas.<\/p>\n<p>Un abrazo (o los que hagan falta)<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Tambi\u00e9n en carta de 20 de julio de 1972, anterior a la de Pradera, dirigida a D. I. Vidal de Ediciones Grijalbo, Sacrist\u00e1n hac\u00eda referencia, entre otros asuntos, a su traducci\u00f3n del libro de Vilar:<\/span><\/p>\n<p>Estimado se\u00f1or Vidal:<\/p>\n<p>he recibido los env\u00edos a que se refieren sus memoranda de los d\u00edas 13 y 14 de julio. He empezado a traducir <i>Der dressierte Mann <\/i>[El var\u00f3n domado] \u2013que su suegro me recomend\u00f3\u2013 como urgente. En cuanto que haya le\u00eddo los libros para informar le mandar\u00e9 notas al respecto.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>De acuerdo con el Sr. Grijalbo entregu\u00e9 el \u00faltimo d\u00eda de mi estancia en Barcelona a D. Feliu Formosa&#8230; el original alem\u00e1n de los dos tomos de Luk\u00e1cs sobre <i>El realismo ruso en la literatura universal<\/i>. Trat\u00e1ndose de un texto muy extenso, supongo que Formosa entregar\u00e1 la traducci\u00f3n fragmentadamente. El Sr. Formosa no tiene instrucciones acerca de portadas, portadillas, etc. ni tampoco le dijo que entregara dos copias con el original, porque hasta ahora no lo hab\u00eda hecho. De las cuestiones de maqueta nos ocuparemos el Sr. Borr\u00e1s y yo cuando Formosa tenga lista la primera mitad de la traducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Formosa cobr\u00f3 su \u00faltimo trabajo para Ediciones Grijalbo a 100 ptas. la holandesa (de 2.100 pulsaciones mecanogr\u00e1ficas de media, como de costumbre).Yo creo que ahora se le deber\u00eda subir algo la tarifa, como lo ha hecho recientemente el Sr. Grijalbo con varios de nosotros, en atenci\u00f3n a la elevaci\u00f3n del coste de la vida. Disculpe usted que aluda a esta cuesti\u00f3n que no es de mi incumbencia. As\u00ed quedo m\u00e1s tranquilo.<\/p>\n<p>Le ruego que me tenga al corriente de los pagos que se realicen al Juzgado n\u00ba 13 por causa de mi multa, con objeto de proceder yo en consecuencia.<\/p>\n<p>Cordialmente, Manuel Sacrist\u00e1n \u00abLos Sauces\u00bb.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h4><a name=\"133\"><\/a> <b>12.3. El fondo de la pol\u00edtica de selectividad<\/b><\/h4>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Publicado en<i> Jove Gu\u00e0rdia<\/i>, a\u00f1o V, n\u00ba. 6, octubre 1975, pp. 6-7.<\/span><\/p>\n<p>La ley de selectividad no es ninguna especialidad espa\u00f1ola. Las restricciones al acceso a los estudios superiores \u2013en forma de <i>numerus clausus<\/i> o en otras formas, como la de la ley espa\u00f1ola\u2013 son bastante universales. En la Conferencia de Ministros de Educaci\u00f3n europeos convocada por la UNESCO y celebrada en Bucarest en diciembre de 1973 s\u00f3lo un gobierno (el italiano) declar\u00f3 que no implantar\u00eda restricciones al estudio universitario. En la reuni\u00f3n estaban representados todos los gobiernos europeos, menos los de Portugal y Albania. Tampoco en cuesti\u00f3n de cantidad es el caso espa\u00f1ol el m\u00e1s acusado. El gobierno alem\u00e1n occidental, por ejemplo, ha calculado que entre 1975 y 1978 las universidades alemanas federales rechazaron 130.000 solicitudes de ingreso. La restricci\u00f3n o selectividad es, pues, un hecho muy generalizado. El mismo representante italiano en Bucarest reconoci\u00f3 que su gobierno no implantaba la selectividad porque no pod\u00eda impon\u00e9rsela al pueblo, o sea, por la gran fuerza de las organizaciones proletarias y democr\u00e1ticas italianas, pero anunciaba al mismo tiempo que adoptar\u00eda otros procedimientos (por ejemplo, el dar t\u00edtulos de dos calidades) para conseguir de todos modos alguna restricci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en Espa\u00f1a la reacci\u00f3n contra la restricci\u00f3n del acceso a los estudios superiores ha sido amplia y popular, no reducida a minor\u00edas de izquierda pol\u00edtica o educadas, como en otros paises. lncluso lleg\u00f3 a algo m\u00e1s de cincuenta procuradores de las pseudocortes fascistas. Por eso el Ministerio de Educaci\u00f3n y Ciencia espa\u00f1ol ha tenido que hacer propaganda abundante en favor de su pol\u00edtica de selectividad. Esta propaganda maneja sobre todo tres argumentos, dados oficialmente en la nota del servicio de prensa del Ministerio del 3 de mayo de 1974: que la selectividad es la \u00fanica manera de asegurar la calidad de la ense\u00f1anza; que s\u00f3lo ella posibilita la igualdad de oportunidades entre los j\u00f3venes; y que s\u00f3lo ella permite adecuar el producto de la ense\u00f1anza superior \u2013los titulados universitarios\u2013 a la demanda de fuerza de trabajo intelectual.<\/p>\n<p>El argumento de la calidad s\u00f3lo vale si es imposible dotar mejor de profesores y de medios did\u00e1cticos la ense\u00f1anza superior; el de la igualdad es falso, porque pasa por alto el condicionamiento social de los j\u00f3venes antes de la edad universitaria; y el de los puestos de trabajo para los titulados superiores remite otra vez, como el primero, a la base econ\u00f3mica de la sociedad espa\u00f1ola tal como ha sido constituida bajo el r\u00e9gimen durante casi cuarenta a\u00f1os. Si hay un exceso relativo de universitarios en Espa\u00f1a (un exceso en relaci\u00f3n con las posibilidades de trabajo), ese exceso dejar\u00e1 en muy mal lugar al r\u00e9gimen que ha dominado el pa\u00eds, porque resulta que ese exceso relativo se dar\u00e1 con una proporci\u00f3n de graduados universitarios en la poblaci\u00f3n inferior incluso a la de Grecia:<\/p>\n<p>Universitarios por cada 168.000 habitantes: Italia: 1.289; Grecia: 856; Espa\u00f1a: 653; Francia 1.211; Uruguay: 646.<\/p>\n<p>Otro ejemplo: la facultad espa\u00f1ola en la que antes se ha implantado la selectividad \u2013en una forma r\u00edgida de <i>numerus clausus\u2013<\/i>\u00a0es la de Medicina. Pues bien, en vez de la proporci\u00f3n de un m\u00e9dico por cada 500 habitantes, que es la proporci\u00f3n dada como m\u00ednimo por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, Espa\u00f1a cuenta con un m\u00e9dico por cada 833 habitantes, y, si se prescinde de la medicina privada, y se tiene s\u00f3lo en cuenta la medicina social, un m\u00e9dico por cada 1.200 habitantes.<\/p>\n<p>Pero estas circunstancias espa\u00f1olas son s\u00f3lo el agravante fascista de un problema general y profundo. La verdadera ra\u00edz de las restricciones a los estudios universitarios en todos los pa\u00edses avanzados es una profunda crisis de cambio social que no se pueda resolver dentro de los sistemas econ\u00f3micos existentes, dentro de las divisiones del trabajo tradicionales, aunque sean democr\u00e1ticas y progresistas incluso. La productividad del trabajo, el desarrollo de las fuerzas productivas en general, han alcanzado en las sociedades adelantadas un grado tal que se hace innecesario el trabajo manual, productivo en jornada completa de numerosos j\u00f3venes en edades a las que antes el trabajo pleno era imprescindible. Esto permitir\u00eda la dedicaci\u00f3n de una parte mucho mayor de la vitalidad de la sociedad a actividades culturales, de relaci\u00f3n y de disfrute de la vida. Pero el aprovechamiento en ese sentido del desarrollo de los fuerzas productivas chocar\u00eda con los sistemas sociales existentes: primero porque estar\u00eda en contra de la necesidad capitalista de una ampliaci\u00f3n constante de la escala a la que se valoriza y acumula el capital (lo que Marx llam\u00f3 reproducci\u00f3n ampliada); segundo, porque, al producir gran n\u00famero de hombres mejor equipados intelectualmente, reducir\u00eda los sentimientos de sumisi\u00f3n jer\u00e1rquica a las clases dominantes.<\/p>\n<p>Durante algunos a\u00f1os, desde 1955 hasta 1968 aproximadamente, los que mandan en estas viejas sociedades no vieron el peligro en que les pon\u00eda el gran aumento de la poblaci\u00f3n universitaria. Al contrario: encandilados por lo que se ha llamado \u00abrevoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica\u00bb, cre\u00edan que iban a tener una gran necesidad de trabajadores intelectuales, que la inversi\u00f3n en instrucci\u00f3n iba a ser la m\u00e1s rentable y no les iba a dificultar \u2013sino al contrario, favorecer\u2013 la acumulaci\u00f3n de capital a ritmos crecientes.<\/p>\n<p>Pero desde 1967-1968 las clases dominantes de los pa\u00edses adelantados recuperan, a la luz de la crisis que entonces comienza, su tradicional sabidur\u00eda, comprueban que la inversi\u00f3n en instrucci\u00f3n y ciencia fundamental no es en cualquier caso ni a cualquier escala beneficiosa para la valoraci\u00f3n del capital y redescubren la vieja verdad de que es mejor para los dominantes que<i> <\/i>el pueblo no sepa leer. Entonces empiezan a cerrar de nuevo el grifo universitario: es la \u00e9poca de decadencia de la Ley General de Educaci\u00f3n en Espa\u00f1a, de la reimplantaci\u00f3n generalizada del numerus clausus en Alemania, de la ley Fontanet en Francia, con sus dos bachilleratos, etc.<\/p>\n<p>Las ra\u00edces de estos hechos est\u00e1n tan profundamente metidas en el modo de producci\u00f3n que aparecen incluso \u2013aunque con grandes diferencias\u2013 en los pa\u00edses del Pacto de Varsovia. Por primera vez desde que existen esos estados, sus gobiernos aparecen preocupados por un \u00abexceso\u00bb de universitarios. El gobierno de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, por ejemplo, expres\u00f3 en 1974 su temor de que la RDA se convirtiera en \u00abun pobre pa\u00eds de profesores\u00bb sin trabajo.<\/p>\n<p>Eso parece indicar que, como en algunos otros campos, tambi\u00e9n en \u00e9ste de la ense\u00f1anza y de la ciencia est\u00e1n apareciendo \u2013en los pa\u00edses adelantados\u2013 situaciones problem\u00e1ticas cuya soluci\u00f3n s\u00f3lo puede ser comunista, ni siquiera socialista, o sea, soluciones no basadas en el principio \u00aba cada cual seg\u00fan su trabajo\u00bb (que quiere decir seg\u00fan el valor de su fuerza de trabajo), principio que implica, por ejemplo, que un f\u00edsico trabaje s\u00f3lo de f\u00edsico y cobre much\u00edsimo m\u00e1s que una ciudadana dedicada a la limpieza de locales. S\u00f3lo el principio comunista de igualdad puede evitar que la riqueza social empe\u00f1ada en la educaci\u00f3n por la educaci\u00f3n, por la calidad de la vida del sujeto, y su libertad, no sea un despilfarro. Pero una sociedad comunista no parece nada pr\u00f3xima.<\/p>\n<p>Esta profundidad, esa radicalidad del problema de la selectividad, en el que est\u00e1 madurando mucho antes que en otros campos la crisis de la divisi\u00f3n capitalista del trabajo, hace verdaderamente complicada la lucha contra las restricciones al estudio superior. Pero tambi\u00e9n es la raz\u00f3n de su importancia. Para que las luchas contra las restricciones educativas tengan suficiente sentido y empuje duradero hay que tener presente ese radical horizonte del problema.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h4><a name=\"134\"><\/a> <b>12.4. Sobre los problemas del crecimiento econ\u00f3mico<\/b><\/h4>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En <i>Jove Gu\u00e0rdia<\/i>, a\u00f1o V, nueva \u00e9poca, n.\u00ba 9 y 10, abril y mayo de 1976.<\/span><\/p>\n<p><b>I. La problem\u00e1tica.<\/b><\/p>\n<p>La problem\u00e1tica del tipo de crecimiento econ\u00f3mico ha ca\u00eddo a la luz por una serie de dificultades que se pueden agrupar as\u00ed: problemas de exceso de poblaci\u00f3n; problemas de agotamiento o escasez de materias primas; problemas de degradaci\u00f3n del ambiente en que se vive y, en general, de la calidad de la vida; crisis de servicios sociales (ense\u00f1anza, medicina, transportes y otras prestaciones urbanas y rurales), etc.<\/p>\n<p>Han sido autores burgueses los que han dado la voz de alarma sobre estos problemas. Aunque en el pasado comunista hab\u00eda una tradici\u00f3n de comunismo asc\u00e9tico, o comunismo con escasez (la tradici\u00f3n de Babeuf y la \u00abconspiraci\u00f3n de los iguales\u00bb, de finales del siglo XVIII y principios del XIX), sin embargo, esos precedentes estaban olvidados. La mayor\u00eda de los marxistas, y, en general, comunistas de este siglo entend\u00eda, y sigue pensando, que el comunismo necesita como condici\u00f3n previa una gran abundancia de bienes, fruto de un gran desarrollo de las fuerzas productivas; adem\u00e1s, que el comunismo posibilitar\u00e1 un crecimiento todav\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido de las fuerzas productivas y de la riqueza.<\/p>\n<p>Todo eso ha hecho que en varios partidos comunistas, y tambi\u00e9n en partidos socialistas y en grupos anarquistas, hubiera primero una reacci\u00f3n contraria a las advertencias de autores burgueses sobre los excedentes demogr\u00e1ficos, el agotamiento de ciertas materias primas, la contaminaci\u00f3n, etc. En la conferencia de Bucarest, todos los gobiernos de Europa Oriental, junto con el Vaticano, estuvieron contra la regulaci\u00f3n de los nacimientos. Consideraban que una pol\u00edtica de limitaci\u00f3n demogr\u00e1fica no puede ser m\u00e1s que una continuaci\u00f3n de los cr\u00edmenes de exterminio que los servicios secretos yanquis cometen constantemente en Am\u00e9rica del Sur, esterilizando a las mujeres indias (cuando en Am\u00e9rica el exceso demogr\u00e1fico no es nunca de indios, sino, si acaso, de blancos).<\/p>\n<p>Algunos partidos comunistas del mundo capitalista, como, por ejemplo, el franc\u00e9s, siguen todav\u00eda mayoritariamente ligados a esa manera de ver las cosas: consideran que las propuestas de disminuir el crecimiento econ\u00f3mico, o incluso reducirlo a cero, son solo un intento de escapatoria capitalista a la imposibilidad en que se ve el sistema de superar su amplia crisis econ\u00f3mica y social. Otros, aunque tambi\u00e9n con mayor\u00eda productivista, o desarrollista, o progresista (todos los nombres que se les podr\u00edan dar), tienen ya importantes minor\u00edas cr\u00edticas respecto del crecimiento econ\u00f3mico de base industrial que empez\u00f3 con los comienzos del capitalismo. As\u00ed, por ejemplo, en el seno del comunismo alem\u00e1n (del Este), aunque hay una mayor\u00eda progresista, se ha originado una corriente de cr\u00edtica del progresismo industrial a partir del libro de Wolfgang Harich <i>\u00bfComunismo sin crecimiento?<\/i>. En la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, un grupo de cient\u00edficos muy destacados \u2013entre ellos el cient\u00edfico ruso tal vez m\u00e1s considerado hoy en el mundo, Piotr Kapitsa\u2013\u00a0ha celebrado y publicado una mesa redonda sobre el problema, con bastante choque de opiniones. El partido comunista de Espa\u00f1a, en su reciente Manifiesto Programa, se refiere, \u00e9l tambi\u00e9n, a la \u00abexplotaci\u00f3n rapaz que los monopolios llevan a cabo de los recursos naturales, patrimonio colectivo de las generaciones presentes y futuras\u00bb, explotaci\u00f3n rapaz que \u00abest\u00e1 poniendo en peligro las bases mismas de la vida, est\u00e1 conduciendo a una contaminaci\u00f3n creciente de la atm\u00f3sfera, de los r\u00edos y de los mares, el deterioro global del medio humano\u00bb. Ya antes que todas esas instancias, los marxistas h\u00fangaros, Agn\u00e8s Heller y Gy\u00f6rgy M\u00e1rkus, hab\u00edan emprendido la tarea de definir de un modo nuevo las cl\u00e1sicas ideas marxistas de desarrollo de las fuerzas productivas, riqueza social, etc.<\/p>\n<p><b>II. La posici\u00f3n productivista.<\/b><\/p>\n<p>Al repasar las posiciones de los varios partidos comunistas ante los problemas del crecimiento econ\u00f3mico sobre la base de la tecnolog\u00eda industrial moderna, parece natural fijarse primero en la actividad m\u00e1s tradicional entre los marxistas: la actividad favorable al crecimiento de las fuerzas productivas tal como estas existen, sin m\u00e1s averiguaciones. Es verdad que, como los problemas del medio ambiente y de las materias primas no se pueden ya pasar por alto en los pa\u00edses industrializados, cada vez es menos frecuente que esta postura productivista se afirme sin ninguna reserva. Pero, en lo esencial, los partidos comunistas que la adoptan b\u00e1sicamente tienden a comprender las advertencias contra la agravaci\u00f3n de los problemas ecol\u00f3gicos por el actual crecimiento econ\u00f3mico como una propaganda del capitalismo para suavizar los fen\u00f3menos de exceso de producci\u00f3n (\u00abexceso respecto de la capacidad econ\u00f3mica de consumo de pueblo; crisis <i>capitalista <\/i>de sobreproducci\u00f3n\u00bb) y para aumentar los beneficios empresariales de una manera tradicional, o sea, disminuyendo el consumo de la clase obrera y de las capas populares. As\u00ed, por ejemplo, se lee en el libro de George Marchais, secretario general del PCF, <i>Le d\u00e9fi d\u00e9mocratique<\/i> (p. 27) lo siguiente referido a la sorpresa de que sean los viejos propagandistas burgueses del progreso econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico los que ahora lo hacen responsable de \u00abtodos los males, tr\u00e1tese de la contaminaci\u00f3n o del peligro de exterminio at\u00f3mico: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 enigma! \u00a1Los tecn\u00f3cratas, los ap\u00f3stoles de la productividad a cualquier precio o de la rentabilidad capitalista, se convierten ahora repentinamente en adversarios de la expansi\u00f3n y en predicadores del ascetismo! En realidad, esas hermosas proclamaciones no tienen m\u00e1s objetivo que el de preparar el terreno para nuevas restricciones del consumo popular, para abrir nuevas fuentes de beneficio para el gran capital.\u00bb<\/p>\n<p>El citado libro de Marchais es de hace tres a\u00f1os [1973]. Desde entonces se han acumulado en su propio pa\u00eds datos econ\u00f3micos y sociales que parecen darle la raz\u00f3n. Por ejemplo, las agitaciones de los campesinos peque\u00f1os y medianos del Sur y de otras partes de Francia se originan en una situaci\u00f3n de \u00absobreproducci\u00f3n\u00bb (capitalista) catastr\u00f3fica. Basta tener en cuenta que en la sola campa\u00f1a 1975-76 el estado franc\u00e9s ha destruido aplast\u00e1ndola con excavadoras una \u00absobreproducci\u00f3n\u00bb de 250.000.000 (doscientos cincuenta millones, s\u00ed) de kilos de manzanas de mesa o que la sociedad francesa destruye anualmente de varios modos, 1.000.000.000 (s\u00ed: mil millones) de kilos de cereales. Y Francia es solo uno de los pa\u00edses del Mercado Com\u00fan, todos los cuales reciben de la comunidad premios econ\u00f3micos por esas monstruosidades recomendadas por los profesores burgueses de econom\u00eda e impuesta por acuerdo de los gobiernos. Esas pr\u00e1cticas que en otros tiempos (antes de la II Guerra Mundial) afectaban casi solo a mercanc\u00edas m\u00e1s o menos ex\u00f3ticas y superfluas (como el caf\u00e9) se realizan ahora con el mismo pan, seg\u00fan se ve. Si ya entonces se entend\u00edan como resultado de la contradicci\u00f3n entre las fuerzas productivas en crecimiento y las relaciones capitalistas de producci\u00f3n, m\u00e1s resueltamente a\u00fan habr\u00e1 que entender hoy la generalizaci\u00f3n de dichas pr\u00e1cticas. Y la decisi\u00f3n de frenar el crecimiento econ\u00f3mico en nombre de la ecolog\u00eda o de lo que sea, deber\u00e1 entenderse como un intento conservador, cuando no reaccionario, de suavizar aquella contradicci\u00f3n e impedir que estalle y determine una crisis general y revolucionaria del capitalismo.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n tradicional entre los partidos comunistas tiene, pues, argumentos importantes a su favor. A ellos hay que a\u00f1adir, adem\u00e1s, el de la actitud filos\u00f3fica o moral de esos partidos, que tienen mucha tradici\u00f3n en el marxismo. Tomando las cosas al pie de la letra, esta posici\u00f3n productivista es la que parece continuar m\u00e1s fielmente la inspiraci\u00f3n moral del comunismo marxista. Por decirlo con palabras del mismo Marchais en el lugar citado: \u00abNosotros, por nuestra parte, estamos por una sociedad de la abundancia y no por la austeridad. Nosotros no contraponemos el placer de vivir a la virtud. Nosotros queremos que todo el mundo disponga de bienes materiales suficientes, variados, agradables y de amplias posibilidades de acceso a la cultura. Creemos que el hombre es capaz de construir una sociedad as\u00ed no destruyendo a la naturaleza, sino domin\u00e1ndola, dom\u00e1ndola, transform\u00e1ndola para hacerla m\u00e1s hermosa. Tenemos confianza en el porvenir. Por lo dem\u00e1s, ya hoy existen los medios t\u00e9cnicos para resolver los problema de contaminaci\u00f3n o para hacer frente el previsible agotamiento de algunos recursos\u00bb.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de esos razonamientos, que pueden servir como lema de toda la posici\u00f3n productivista, dice as\u00ed: \u00abLa cuesti\u00f3n verdadera no es \u00bfcrecimiento o detenci\u00f3n del crecimiento?, sino \u00bfqu\u00e9 crecimiento? \u00bfC\u00f3mo? \u00bfPara qui\u00e9n?.\u00bb (Marchais, p. 28).<\/p>\n<p>Es una conclusi\u00f3n s\u00f3lida y, a primera vista, parece la \u00fanica que coincide exactamente con los principios y la tradici\u00f3n del marxismo. Sin embargo, aunque no tenga mucho inter\u00e9s la cuesti\u00f3n libresca de si los cl\u00e1sicos del marxismo han sido o no tan favorables sin m\u00e1s reserva al crecimiento econ\u00f3mico como tal, al examinar los puntos d\u00e9biles de esta posici\u00f3n productivista tambi\u00e9n se podr\u00e1 estudiar si tiene o no derecho a presentarse como herencia directa y<i> completa <\/i>de Marx.\u00bb<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#13\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"14\"><\/a> <b>13. Una cuesti\u00f3n mal planteada, 1977<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Aparecio\u0301 por vez primera en la <i>Gaceta del derecho social, <\/i>Madrid n\u00ba 72, an\u0303o 6, mayo de 1977, p. 13, y, en traduccio\u0301n catalana, en <i>Documents de treball, dossiert obert<\/i>, Sindicat d&#8217;Ensenyament de CC.OO. de Barcelona, 1977.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El contexto de la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n: en los primeros an\u0303os de la transicio\u0301n, cuando CC.OO. estaba organiza\u0301ndose como sindicato de trabajadores a partir del movimiento socio-poli\u0301tico antifranquista que habi\u0301a vertebrado gran parte de la resistencia obrera y popular al franquismo, se discuti\u0301a sobre la conveniencia o no de organizar a los trabajadores no-manuales (ensen\u0303antes, personal sanitario, ingenieros, te\u0301cnicos, etc.) en el seno de la organizacio\u0301n o bien mantener sindicatos \u00abunitarios\u00bb en los correspondientes sectores profesionales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En el a\u0301mbito de la ensen\u0303anza, Jordi Olivares, el que fuera secretario general de la federacio\u0301n de ensen\u0303anza de CC.OO. de Catalu\u00f1a, habl\u00f3 en una informada intervencio\u0301n \u2013\u00abManuel Sacrista\u0301n y la fundacio\u0301n de CC.OO. en la ensen\u0303anza\u00bb\u2013 sobre las posiciones en debate. Nicola\u0301s Sartorius, entonces un destacado dirigente del PCE, no era el \u00fanico por supuesto, era partidario de la existencia de organizaciones unitarias de sector, permitiendo la doble militancia sindical.<\/span><\/p>\n<p>Cuando se contrapone los sindicatos de trabajadores de la ensen\u0303anza de las centrales sindicales aute\u0301nticas (entre ellas, la CS de CC. OO.) a la unidad sindical, suponiendo representada e\u0301sta por los sindicatos llamados \u00abunitarios\u00bb que esta\u0301n en vi\u0301as de formacio\u0301n, se confunde los movimientos unitarios de los trabajadores de la ensen\u0303anza, que no han sido nunca un sindicato, con un intento organizativo que nace como fruto de un caso ti\u0301pico de \u00abcorrea de transmisio\u0301n\u00bb y sera\u0301, por lo tanto, lo que se quiera, menos unitario.<\/p>\n<p>Esa confusio\u0301n entre movimiento y sindicatos se debe a que se plantea mal un problema importante. Se plantea mal, primero, porque suponer que en Espan\u0303a se pueda evitar desde el principio la pluralidad sindical es pasar por alto la incidencia de la poli\u0301tica mundial, los intereses de las grandes potencias imperialistas (principalmente, USA y la Repu\u0301blica Federal Alemana) en Espan\u0303a; y pasar por alto, tambie\u0301n, la circunstancia de que el fascismo espan\u0303ol no ha sido derrotado, sino que termina por muerte natural, dejando tranquilamente su herencia a un heredero intacto que es encarnacio\u0301n poli\u0301tica de la misma clase dominante. Y se plantea mal, en segundo lugar, porque, dada esta situacio\u0301n, los nonatos sindicatos supuestamente \u00bbunitarios\u00bb no van a ser unitarios (para empezar, ya existen los de las centrales)<sup>1<\/sup>, sino auto\u0301nomos respecto de las centrales obreras, o sea, estamentales y corporativos, un factor de divisio\u0301n ma\u0301s del mundo del trabajo.<\/p>\n<p>De eso se trata en realidad: <i>para plantear bien el problema de la unidad sindical hay que partir del conjunto del mundo del trabajo.<\/i><\/p>\n<p><b>El destino de los sindicatos auto\u0301nomos.<\/b><\/p>\n<p>Los sindicatos auto\u0301nomos son, por el contrario (aunque a veces contra la voluntad de sus promotores), la cristalizacio\u0301n de una tendencia a reducir la actividad reivindicativa a la promocio\u0301n de capas privilegiadas de trabajadores: en ningu\u0301n pai\u0301s ni e\u0301poca nacen sindicatos auto\u0301nomos de peones, sino siempre y so\u0301lo de trabajadores intelectuales y de aristocracia trabajadora en general, principalmente de los servicios (catedra\u0301ticos, alto funcionarios de carrera, piloto de aviacio\u0301n, jefes de estacio\u0301n de los ferrocarriles, etc.). Cuando un sindicato auto\u0301nomo tiene e\u0301xito, su resultado consiste en obtener para sus miembros una tajada mayor de la plusvali\u0301a arrancada a otras capas de trabajadores. Por eso varios de esos sindicatos auto\u0301nomos desempen\u0303an en Europa una funcio\u0301n de flanqueo de las fuerzas poli\u0301ticas conservadoras e incluso reaccionarias. De no seguir esa tendencia objetiva a la ampliacio\u0301n y la consolidacio\u0301n de las desigualdades y la jerarqui\u0301a de los salarios y las dema\u0301s relaciones de trabajo, el sindicato auto\u0301nomo estamental se desintegra, porque le falta razo\u0301n de ser.<\/p>\n<p>Puede producir sorpresa y tristeza ver a modestos trabajadores de la ensen\u0303anza afanarse, desorientados, por construir sindicatos auto\u0301nomos. Pero este especta\u0301culo es so\u0301lo una de tantas consecuencias de la ignorancia o el olvido de que la vida de la sociedad capitalista discurre a trave\u0301s de lucha de clases.<\/p>\n<p><b>El camino de la unidad<\/b><\/p>\n<p>La vocacio\u0301n unitaria esta\u0301 inscrita en la historia de CC.OO. y presente en su pra\u0301ctica. La unidad a que aspiran las CC.OO. es la unidad de las clases trabajadoras en torno a las clase obrera y en una perspectiva socialista. Esa li\u0301nea unitaria requiere la adopcio\u0301n de <i>posiciones igualitarias y antijera\u0301rquicas <\/i>que son incompatibles con organizaciones auto\u0301nomas corporativas. En el plano de la organizacio\u0301n, requiere partir de las organizaciones sindicales de base obrera, que representan la organizacio\u0301n de clase del trabajo a escala social.<\/p>\n<p>El camino de la unidad sindical tiene que empezar por el robustecimiento de las centrales obreras, cuya presente debilidad es una de las consecuencias de que en Espan\u0303a no se haya derrotado al fascismo. Luego, ese camino seguira\u0301 por la progresiva aproximacio\u0301n e integracio\u0301n de las tradiciones representadas por las grandes centrales.<\/p>\n<p>Para avanzar por el camino de la unidad las centrales sindicales tienen que someterse lo ma\u0301s continuamente posible a la iniciativa y la cri\u0301tica de todos los trabajadores. El medio adecuado para ello es familiar y esencial al espi\u0301ritu de CC.OO.: es <i>la asamblea.<\/i> El camino hacia la unidad sindical esta\u0301 en <i>la diale\u0301ctica entre las centrales de clase y las asambleas, <\/i>no en la constitucio\u0301n de aparatos corporativistas a la sombra de la autoridad acade\u0301mica y de otros poderes.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Nota edici\u00f3n<\/span><\/strong><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Uno de los varios sindicatos unitarios creados despue\u0301s de la muerte de Franco se autodenominaba asi\u0301, \u00abSindicato Unitario\u00bb<b>. <\/b>Paradoja de paradojas, llegaron a existir dos sindicatos \u00abunitarios\u00bb, cada uno vinculado respectivamente al PTE y a la ORT. Despue\u0301s del acuerdo entre estas fuerzas poli\u0301ticas, ambas organizaciones sindicales siguieron sendero ide\u0301ntico que el de sus correspondientes partidos.<\/span><\/p>\n<h3><a name=\"15\"><\/a> <b>14. Izquierda-derecha<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Gui\u00f3n de una conferencia no fechada, probablemente de 1978, en la que que Sacrist\u00e1n describe la situaci\u00f3n de la izquierda espa\u00f1ola en los primeros a\u00f1os de la transici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Desconocemos el lugar de su intervenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Sin despreciar la distinci\u00f3n izquierda-derecha<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.1. Cuyo desprecio es muy significativo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Creo que hoy, con lo que ha pasado en partidos obreros, es m\u00e1s vital y esencial otra: conformidad al sistema o inconformidad con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. Voy a proceder seg\u00fan ella, adscribi\u00e9ndome a la inconformidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.3.1. Puedo resaltar sin ning\u00fan inter\u00e9s para realistas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. En Espa\u00f1a son conformes al sistema en lo que fue izquierda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.1. PSOE y PCE totalmente, salvo en zonas de base PCE.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.2. Algunos verdes, confusamente,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.1.2.1. Por antipoliticismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. No lo son<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Sectores del PCE y CC.OO..<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. C.N.T.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.3. Grupos de otros sindicatos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.4. Otros comunistas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.5. Varios verdes.<\/p>\n<p>3. Crisis del comunismo cl\u00e1sico lassalleano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. Tras la crisis de la socialdemocracia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Explicaci\u00f3n sociol\u00f3gica: la desintegraci\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.3. Explicaci\u00f3n pol\u00edtica: la aceleraci\u00f3n por torpeza y m\u00edmesis.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.1. La ilusi\u00f3n democr\u00e1tica de <i>parvenus.<\/i><\/p>\n<p>4. Crisis o inviabilidad de la l\u00ednea blanquista-leninista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Las razones militares de Engels.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. El bismarckismo-keynesianismo-estado del bienestar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.1. Aunque la derecha diga cosas parecidas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.2. Porque nunca se conquist\u00f3 el estado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.2.2.1. Ni en el Oeste ni en el Este (\u00abCocineras\u00bb).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.3. La \u00faltima consecuencia de la disgregaci\u00f3n social: moralidad lumpen o <i>parvenu<\/i> en la clase obrera.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.3.1. Fatalidad de la derrota del leninismo en Occidente: primero por demasiada consistencia social, luego por total falta de ella (Gramsci)..<\/p>\n<p>5. Inviabilidad de un Partido Verde en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1 Falta de base social (las B\u00fcrgerinitiativen [Iniciativas ciudadanas])<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. Vida de las organizaciones obreras sindicales<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.2.1. Aunque en peligro,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.2.2. A\u00fan cuenta con equipos intelectuales que en Alemania est\u00e1n en el comienzo de <i>Die Gr\u00fcnen <\/i>[Los Verdes].<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.3. Sin embargo, mucha importancia.<\/p>\n<p>6. Necesidad de revisi\u00f3n doctrinal.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1. Comunismo de la abundancia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.2. Naturaleza de las necesidades.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.3. Concepto de libertad<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.4. Revisi\u00f3n relativa: hay tradici\u00f3n para los 3 puntos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.4.1. Babeuf<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.4.2. El viejo Engels.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.4.3. La teor\u00eda de la alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p>7. Necesidad de revisi\u00f3n estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.1. Rechazo de la democracia indirecta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.2. Puesto que falta la econom\u00eda moral, desarrollo de nuevo sector p\u00fablico voluntario que busque basarse en las clases trabajadoras dentro y fuera de la f\u00e1brica o tajo.<\/p>\n<p>8. Necesidad de hacerse con programas precisos, sobre<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">8.1. Producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">8.2. Hombre-naturaleza.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">8.3. La paz: los ej\u00e9rcitos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">8.4. La mujer.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">8.5. Las minor\u00edas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">8.6. La forma pol\u00edtica: federalismo y autogesti\u00f3n.<\/p>\n<p>9. T\u00e1cticas m\u00ednimas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">9.1. Apoyo selectivo a la obstaculizaci\u00f3n de la tiran\u00eda tecnocr\u00e1tica de la democracia indirecta por la vieja izquierda obrera,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">9.1.1. Facilitada por ellos: Ingrao.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">9.2. Lucha cultural contra la identificaci\u00f3n con la agresi\u00f3n el agresor: Alberoni. Etc.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"16\"><\/a> <b>15. En un acto organizado por la CNT<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El 19 de julio de 1980, Sacrist\u00e1n particip\u00f3 en un acto organizado por la CNT para conmemorar la Revoluci\u00f3n espa\u00f1ola. El gui\u00f3n de su intervenci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p>0. Una coincidencia de casualidades me trae a una tarea para la que no estoy capacitado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">0.1. Contar las casualidades.<\/p>\n<p>1. No estoy capacitado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Ni por la experiencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Ni por el estudio.<\/p>\n<p>2. Para acabarlo de arreglar, el asunto me parece hoy mucho m\u00e1s dif\u00edcil de tratar que hace algunos a\u00f1os, cuando era m\u00e1s ingenuo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Hace quince a\u00f1os me habr\u00eda servido un esquema tradicional del militante comunista: el esquema guerra civil-guerra mundial-revoluci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>3. Pero hoy no es posible ni esa nostalgia. La modesta experiencia de 1936-1980 parece imponer un mayor pesimismo de la inteligencia, incluso para el supuesto de que se hubiera cumplido aquel proyecto.<\/p>\n<p>4. Porque desde la experiencia de hoy, todas las revoluciones del siglo XX \u2013incluidas la mexicana y las del Tercer Mundo\u2013 parecen haber sido simples v\u00edas a la industrializaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Bahro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. \u00abNo lo saben, pero lo hacen\u00bb.<\/p>\n<p>5. Con resultados muy poco afines al proyecto revolucionario.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1. Y muy diferentes del punto de partida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. Lo que me lleva de nuevo a apelar a una experiencia tan modesta como la m\u00eda.<\/p>\n<p>6. El mundo del movimiento obrero de 1936 era otro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1. Desde luego materialmente, incluido armas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.1. Las excursiones de los ni\u00f1os madrile\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.2. Pero tambi\u00e9n en la moral \u00absocialista\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.2.1. Por el efecto de la derrota.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.2.2. Por el neocapitalismo.<\/p>\n<p>7. El efecto de la derrota: retroceso de la conciencia de clase: mi taxista de la primavera de 1957.<\/p>\n<p>8. El neocapitalismo y las jornadas bestiales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">8.1. Primero la sobreexplotaci\u00f3n forzada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">8.2. Luego voluntaria, \u00abconsumidor racional\u00bb de <i>K II<\/i>.<\/p>\n<p>9. Moraleja:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">9.1. La frase de Luk\u00e1cs sobre 1848.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">9.2. En todo caso, la recomposici\u00f3n de la conciencia de clase revolucionaria.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"17\"><\/a> <b>16. Sobre el 23-F<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Pocos d\u00edas despu\u00e9s de la intentona golpista de febrero de 1981, se convoc\u00f3 en el CTD (Centre de Treball i Documentaci\u00f3) un debate sobre la situaci\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola en el que particip\u00f3 Sacrist\u00e1n y otros miembros de <i>mientras tanto<\/i>. Se dan aqu\u00ed la transcripci\u00f3n de la intervenci\u00f3n inicial del autor, as\u00ed como sus comentarios durante el coloquio:<\/span><\/p>\n<p>He asistido ya a varias discusiones sobre el golpe del 23 de febrero y he de decir que todas son bastante deprimentes. La que tuvimos el s\u00e1bado por la ma\u00f1ana, en un c\u00edrculo de amigos que hacemos una revista [<i>mientras tanto<\/i>], fue calificada con mucho acierto, m\u00e1s que sentido del humor aunque tiene bastante, por uno de nuestros amigos, por V\u00edctor R\u00edos, como una coordinadora de angustias. Y, efectivamente, eso es lo que ocurre en estas reuniones sobre el golpe. En ellas solemos intervenir gente sin partido y algunos de partido. La gente sin partido, por regla general, solemos ponernos anal\u00edticos. Como en realidad ya recibimos nuestro merecido hace a\u00f1os, a saber, ya sufrimos bastante trauma el d\u00eda que salimos de nuestros partidos al cabo de m\u00e1s o menos decenios de estar en ellos, parece que hayamos desarrollado una cierta capacidad estoica de ir analizando lo mal que vamos desde siempre. Los que representan partidos en esas reuniones suelen intentar echar al asunto un poco de euforia que resulta tan incre\u00edble que al p\u00fablico todav\u00eda le detiene m\u00e1s que el an\u00e1lisis pesimista de los sin partido.<\/p>\n<p>Sospecho que esta reuni\u00f3n de esta noche va a ser igual de deprimente que todas, raz\u00f3n por la cual tengo cierto resentimiento contra el CTD, y contra m\u00ed mismo, por habernos convocado aqu\u00ed a sufrir durante un par de horas m\u00e1s de las varias que vamos sufriendo en estas reuniones.<\/p>\n<p>Dir\u00e9is, \u00bfpor qu\u00e9 has venido, por qu\u00e9 he venido con esa convicci\u00f3n? Por modestia, porque tengo la esperanza de ver si me equivoco y llevan raz\u00f3n la comisi\u00f3n directiva del Centre de Treball cuando piensa que lo que hay que hacer es insistir mucho, hacer varias sesiones, seguir hablando de esto. A lo mejor es verdad, a lo mejor estas \u00abcoordinadoras de angustias\u00bb refuerzan una cierta voluntad de resistencia. Vamos a ver.<\/p>\n<p>En todo caso, he venido a decir muy pocas palabras de entrada. Si hay discusi\u00f3n ya veremos si resulta m\u00e1s deprimente o m\u00e1s euf\u00f3rica. Y algunas de las pocas palabras que quer\u00eda decir, adem\u00e1s, est\u00e1n ya dichas. Sobre todo las palabras de partida: el golpe llegue o no a ser lo que Pep Subir\u00f3s [entonces secretario general de la OIC, Organizaci\u00f3n de Izquierda Comunista] acaba de llamar golpe blando logrado, por lo menos es evidente que refuerza la<i> derechizaci\u00f3n <\/i>del pa\u00eds. Como est\u00e1 a la vista de todo el mundo, no pienso haceros gastar un minuto m\u00e1s en ello.<\/p>\n<p>Vale la pena recordar que en medio de esa derechizaci\u00f3n, los partidos de la izquierda parlamentaria se echan resueltamente a la derecha. No lo digo por inter\u00e9s en criticarlos que a estas alturas es ya materia demasiado digerida. \u00a1Para qu\u00e9 vamos a ponernos ahora a criticar recientes tomas de posici\u00f3n! No vale la pena. M\u00e1s inter\u00e9s tiene darse cuenta de la honrada convicci\u00f3n con que lo hacen. Por lo menos las declaraciones que he le\u00eddo hasta ahora me dejan poca duda \u2013ya me dir\u00e9is si pens\u00e1is que me equivoco\u2013 acerca de que no se trata de oportunismo en un sentido trivial, sino de oportunismo en un sentido muy profundo, es decir, est\u00e1n completamente convencidos de que hacen lo que tienen que hacer al capitular integralmente, al presentar una capitulaci\u00f3n total, no ya solo acerca de lo que se ve \u2013que lo que se ve es fundamentalmente el problema de las autonom\u00edas y el problema de los derechos individuales\u2013, sino, recordarlo, sobre aquello de lo cual ya ni se habla, a saber, que los partidos de la izquierda parlamentaria eran partidos del cambio social, eran partidos en cuya tradici\u00f3n y en cuya ideolog\u00eda estaba inscrito el cambio social al que, normalmente, en \u00e9pocas con menos pudor y con menos desastre, llam\u00e1bamos \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb. Pero no voy a seguir poni\u00e9ndome <i>camp<\/i>. Despu\u00e9s de haber usado la palabra \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb por una vez, basta.<\/p>\n<p>La gran convicci\u00f3n con que se echan a la derecha tiene mucho que ver, creo yo, no solo con la situaci\u00f3n nacional, nacional espa\u00f1ola, estatal quiero decir, sino tambi\u00e9n con la situaci\u00f3n internacional, con el mundo de los Estados. Cuando uno dice, o cuando un dirigente de esos partidos, en este caso Santiago Carrillo [entonces secretario general del PCE] (como no lo menciono con ningunas ganas de ofender sino simplemente de mencionar, no tengo por qu\u00e9 ocultar el nombre), cuando insiste en que no hay m\u00e1s pol\u00edtica que la que \u00e9l hace, hay que reconocer que est\u00e1 diciendo una cosa que, sea toda la verdad o parte de ella, es por lo menos demasiado impresionante, porque ninguno de nosotros sabr\u00edamos oponer \u2013esto es verdad, como \u00e9l insiste mucho\u2013 una pol\u00edtica pr\u00e1ctica, para realizar ma\u00f1ana, con implicaciones parlamentarias y en el \u00e1mbito de poderes centrales o territoriales, o que los englobara todos, distinta de la que hace. El problema es entonces qu\u00e9 ocurre con la tradici\u00f3n del cambio social, con la tradici\u00f3n revolucionaria de la izquierda social, que es el asunto al que me quer\u00eda referir en estos pocos minutos en que voy a usar la palabra.<\/p>\n<p>La verdad es que la primera impresi\u00f3n que uno tiene es que en estos momentos el cambio social est\u00e1 en manos de las fuerzas objetivas y subjetivas que dominan la crisis. Quiere decirse: empieza a dar la sensaci\u00f3n, incluso a escala mundial y no solo espa\u00f1ola, que quien est\u00e1 dominando el cambio social que se avecina son las viejas clases dominantes, en una recomposici\u00f3n interesante, en la que los ej\u00e9rcitos tienen mucha m\u00e1s importancia que antes, como lo sugiere la nueva pol\u00edtica norteamericana por ejemplo, o el hecho recientemente revelado de que. contra lo que se cre\u00eda tambi\u00e9n, el ej\u00e9rcito federal alem\u00e1n tiene entre sus activos un despliegue nuclear ya hoy a pesar de que oficialmente todav\u00eda es un ej\u00e9rcito desnuclearizado, etc.<\/p>\n<p>Con esta novedad de que la recomposici\u00f3n de las clases dominantes el factor militar juega un papel directo pol\u00edtico que tal vez no jugaba hasta ahora, se puede decir que es el viejo conjunto de clases dominantes el que est\u00e1 gestionando el cambio social que viene a trav\u00e9s de la recomposici\u00f3n del capital fijo, de la divisi\u00f3n internacional del trabajo, de cosas como la gran ofensiva nuclear que estamos viviendo otra vez despu\u00e9s de unos a\u00f1os en que estuvo en sordina para hacer frente a la resistencia popular, de las otras revoluciones tecnol\u00f3gicas, del paso de industrias ligeras a la periferia imperial, en fin, de todas estas cosas que no es cuesti\u00f3n de intentar detallar ahora sino que ser\u00eda m\u00e1s propio de un an\u00e1lisis econ\u00f3mico con detalle que yo no puedo hacer, digo que da la impresi\u00f3n de que el cambio social est\u00e1 integralmente en manos de estas fuerzas, fuerzas en sentido objetivo, esas nuevas caracter\u00edsticas de recomposici\u00f3n de la divisi\u00f3n internacional del trabajo, y fuerzas en sentido subjetivo, es decir, las viejas clases dominantes con un nuevo ascenso de los ej\u00e9rcitos en ellas.<\/p>\n<p>Entonces, en mi opini\u00f3n, de esa perspectiva tan desfavorable hay que arrancar, de ese ambiente internacional y espa\u00f1ol hostil a las motivaciones de la izquierda social. Por lo tanto, hay que arrancar partiendo de la convicci\u00f3n de que lo que nos espera es una larga traves\u00eda en el desierto. Seguramente me ayuda en eso la edad: ya no tengo pelos en la lengua y estar\u00eda dispuesto a decir <i>que empieza a ser razonable pensar que la gente de la izquierda social de mi generaci\u00f3n no vamos a ver ya un cambio positivo<\/i>. Hasta ese punto creo que vale la pena convencerse al menos subjetivamente para estar preparados. Creo que la gente de mi edad, de aqu\u00ed hasta su muerte, vamos a estar en esta situaci\u00f3n de derrota, con mayores o menores cambios, y que es la gente m\u00e1s joven la que acaso pueda pensar en otra cosa. Pero para que la gente m\u00e1s joven pueda pensar en otra cosa me parece absolutamente necesario admitir, como dijo Luk\u00e1cs, poco antes de morir por cierto, que hay que partir de como si estuvi\u00e9ramos en 1845 o 1846, y eso quiere decir muchas cosas negativas y tambi\u00e9n positivas.<\/p>\n<p>Hay que empezar por una autoafirmaci\u00f3n moral. Saber que en medio de esta espantosa derrota material, de todos modos, lo que ofrecen quienes est\u00e1n rigiendo el cambio social en estos momentos no es m\u00e1s que la exacerbaci\u00f3n de los horrores que estamos viendo, la exacerbaci\u00f3n del hambre en el Tercer Mundo, del desarrollo de tecnolog\u00edas destructoras del planeta, etc, sin olvidar el punto del etc\u00e9tera que m\u00e1s importa, a saber, la amenaza de guerra [nuclear, en territorio europeo].<\/p>\n<p>Los \u00fanicos valores positivos siguen estando donde estaban, en esa izquierda social por derrotada que est\u00e9. Desde esos valores hay que volver a empezar otra vez como si hubi\u00e9ramos perdido, que de hecho la hemos perdido \u2013disculparme la brutalidad de viejo con la que he decidido hablar esta noche aunque sea brevemente\u2013, como hemos perdido lo que empez\u00f3 en 1848. Si se tiene en cuenta que el \u00fanico lugar donde hay en estos momentos en Europa un movimiento obrero importante es Polonia [Solidarnosc], est\u00e1 dicho todo. El \u00fanico movimiento obrero importante del continente en estos momentos es un movimiento que se levanta contra las versiones t\u00f3picas, triviales, de lo que empez\u00f3 en 1848 como una esperanza. <i>Reconocer este hecho con los dos ojos es darse cuenta de d\u00f3nde hay que empezar<\/i>.<\/p>\n<p>El lado positivo de todo esto ser\u00eda que si hay que empezar como en 1847, entonces habr\u00eda que empezar como si no estuvi\u00e9ramos divididos en las distintas corrientes del movimiento de renovaci\u00f3n social, como si todos fu\u00e9ramos socialistas, comunistas y anarquistas, sin prejuicios entre nosotros, volviendo a empezar de nuevo, a replantearnos c\u00f3mo son las cosas, en qu\u00e9 puede consistir ahora el cambio, y, sobre todo, al servicio de qu\u00e9 valores, admitiendo de una vez que lo que hay en medio lo hemos perdido.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed me saldr\u00eda, si me permit\u00eds dar un \u00faltimo salto de un minuto a la actualidad inmediata, una receta, efectivamente, aunque sea vergonzoso usar la palabra \u00abreceta\u00bb, pero es as\u00ed, me saldr\u00eda la receta siguiente: qu\u00e9 podemos hacer ahora y aqu\u00ed en un plano que no sea solo sea el fundamental al que me acabo de referir de la reafirmaci\u00f3n moral y cultural (la palabra \u00abcultural\u00bb la ha usado varias veces, con intenci\u00f3n que comparto, Pep Subir\u00f3s), qu\u00e9 podemos hacer adem\u00e1s, dec\u00eda: creo que lo primero que podemos hacer es pedir urgentemente a los partidos de la izquierda social extraparlamentaria que se fusionen, que se dejen de historias, de que si unos son trotskistas y otros son lo que sean, y que intenten incluso la fusi\u00f3n tambi\u00e9n con las juventudes libertarias, que se acabe la historia de los grup\u00fasculos y volvamos a empezar desde antes del 48, a ver qu\u00e9 conseguimos hacer. Y si eso no pasa, entonces habr\u00e1 que decir que la \u00fanica posibilidad pol\u00edtica de apoyo, de refuerzo, de la lucha cultural y moral, ser\u00eda hacer <i>entrismo<\/i>, por decirlo con la vieja palabra trotskista, volver otra vez todos a las grandes organizaciones de masas, con un sano escepticismo, <i>pero con mucha pasi\u00f3n<\/i>, para intentar desde ellas alg\u00fan cambio.<\/p>\n<p>Lo fundamental de todos modos, repito, es saber, para no entrar en desesperaciones fuera de lugar, que, como digo, aunque el cambio previsible est\u00e9 en manos de las clases dominantes existentes hasta ahora, ellas no ofrecen ning\u00fan nuevo valor, los valores serios para una convivencia social, humana, moral, siguen estando en la izquierda.<\/p>\n<p>De ese arranque de rearme moral creo que hay que partir sin que ello quiera decir que desprecie la receta que he dicho antes, de urgir a las fuerzas que existen en la izquierda social a que se fusionen, a que den pie, a que intenten apoyar org\u00e1nicamente el renacimiento del movimiento.\u00bb<\/p>\n<p><b>Coloquio:<\/b><\/p>\n<p><i>En la discusi\u00f3n que se abri\u00f3 tras las intervenciones iniciales, Ignasi \u00c1lvarez Dorronsoro, entonces dirigente del Moviment Comunista de Catalunya (MCC), intervino para reflexionar sobre lo tratado y para se\u00f1alar a Sacrist\u00e1n que la tarea era de todos, no solo de las fuerzas o partidos pol\u00edticos, sino de intelectuales como \u00e9l y de grupos como los que pod\u00eda representar el colectivo de mientras tanto. <\/i><i>La respuesta de Sacrist\u00e1n fue la siguiente:<\/i><\/p>\n<p>Muy lejos de m\u00ed el meterme a maestro Ciruela. Quiero decir, yo no comparto el capricho, muy frecuente entre intelectuales, de considerar que lo bueno es no estar en un partido. Todo lo contrario, siempre he considerado que es una desgracia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me parecen muy impertinentes y no aprecio nada la gente que se levanta desde fuera de los partidos a darles consejos.<\/p>\n<p>En cambio&#8230; Perd\u00f3n, todav\u00eda m\u00e1s reconocimientos. Creo que llevas mucha raz\u00f3n cuando dices que la fusi\u00f3n del PTE [Partido del Trabajo de Espa\u00f1a] y ORT [Organizaci\u00f3n Revolucionaria deTrabajadores] ha sido para restar en vez de para sumar. Sin duda. Lo que yo quer\u00eda decir, expres\u00e1ndolo como un deseo y sin la petulancia y la impertinencia de que sea un consejo, era una receta.<\/p>\n<p>Algo para tener a la vista y que se podr\u00eda hacer es que probablemente una de las tareas m\u00e1s fecundas de los partidos extraparlamentarios en estos momentos \u2013extraparlamentarios o tambi\u00e9n sectores que sean verdaderamente revolucionarios de partidos parlamentarios, lo mismo me da, en este momento no quiero hacer ninguna divisi\u00f3n sectaria\u2013, creo que una de las tareas m\u00e1s importantes ser\u00eda preparar el terreno para un tipo de unidad que partiera de la base de una gran seguridad cultural, o moral, como lo quer\u00e1is decir, a trav\u00e9s de la cual se superara el sentimiento de inferioridad, al que tambi\u00e9n se refer\u00eda Pep Subir\u00f3s, el sentimiento de inferioridad producido por la larga derrota a la que t\u00fa tambi\u00e9n te has referido, que recuperando entonces una moral alta sobre la base de una recuperaci\u00f3n, de una nueva toma de conciencia, de la calidad cultural y de la propuesta de futuro que subyace desde siempre en la izquierda social, buscara una nueva forma de uni\u00f3n, no una fusi\u00f3n entre partidos, con las caracter\u00edsticas tradicionales.<\/p>\n<p>Es muy posible que vosotros, los del MC, en alguna \u00e9poca por lo menos, no s\u00e9 si ahora, hay\u00e1is estado, visto desde fuera, particularmente bien situados para eso, porque no os ataban ninguna de las grandes tradiciones que pueden determinar patriotismos de partido en el resto de la izquierda marxista. Las franjas revolucionarias del PSUC o del PCE est\u00e1n m\u00e1s o menos vinculados psicol\u00f3gicamente por la herencia de la III Internacional, los camaradas de LCR por la tendencia de la IV. Vosotros ten\u00edas una posici\u00f3n ligeramente protagonista, y por eso no te negar\u00e9 que al verte aqu\u00ed me ha parecido m\u00e1s seguro todav\u00eda lo que iba a decir del asunto, pero no con ning\u00fan \u00e1nimo de impertinente consejo sino como reconocimiento o expresi\u00f3n de la convicci\u00f3n de que algo nuevo hay que hacer, si me permit\u00eds hablar as\u00ed de vagamente.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"18\"><\/a> <b>17. Cultura y educaci\u00f3n, 1984<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La Diputaci\u00f3n de Barcelona organiz\u00f3 a finales de 1984 las primeras jornadas de <i>Interacci\u00f3 <\/i>sobre cultura y educaci\u00f3n<i>.<\/i> En la sesi\u00f3n inaugural, intervinieron Sacrist\u00e1n y Jos\u00e9 M\u00aa Valverde. Se presenta aqu\u00ed la intervenci\u00f3n del primero. No se ha podido incorporar el coloquio que, seg\u00fan contaron asistentes y cr\u00f3nicas period\u00edsticas de la \u00e9poca, tuvo enorme inter\u00e9s y fue sabrosamente pol\u00e9mico. Existe un v\u00eddeo, que no hemos podido localizar, de las intervenciones iniciales de ambos.<\/span><\/p>\n<p>(&#8230;) que el conjunto del programa anuncia asuntos que me parecen sustanciosos, hasta urgentes, y en todo caso merecedores de atenci\u00f3n y de dedicaci\u00f3n: subculturas urbanas, divisi\u00f3n de los roles sexuales, tecnolog\u00edas alternativas, toxicoman\u00eda juvenil, ecolog\u00eda, antropolog\u00eda, bibliotecas, energ\u00edas alternativas, educaci\u00f3n permanente, escuela, documentaci\u00f3n, son todos asuntos de importancia real. Pero, por otra parte, no puedo evitar una cierta impresi\u00f3n de oscuridad de conceptos, incluso de futilidad. Algunas formulaciones, si se me permite la expresi\u00f3n, me parecen <i>camer\u00edsticas<\/i>. Y no me refiero s\u00f3lo a cosas como el hecho de que el programa incluya la astrolog\u00eda, sino tambi\u00e9n a motivos m\u00e1s b\u00e1sicos y, para empezar, el mismo uso del t\u00e9rmino \u00absociocultura\u00bb y sus derivados, \u00absociocultural\u00bb, etc.<\/p>\n<p>A m\u00ed me parece que sociocultura es un t\u00e9rmino m\u00e1s o menos t\u00e9cnico que usan los antrop\u00f3logos con muchas diferencias de matiz, pero coincidiendo todas las escuelas al menos en que con el t\u00e9rmino no se designa ninguna actividad profesional ni particular espec\u00edfica, sino un conjunto de relaciones, hechos, contenidos mentales, a veces incluso los elementos de la aplicaci\u00f3n material \u2013en otras escuelas no\u2013, pero, en ning\u00fan caso, una actividad especializada como, en cambio, se presenta en el caso de los profesionales de este curso o a los que se dirige este curso.<\/p>\n<p>Muchas veces, adem\u00e1s, en el programa el t\u00e9rmino me parece redundante. Hay un ejemplo muy destacado. Es el tema rotulado: \u00abMitos, fiestas populares y acci\u00f3n sociocultural\u00bb. Si algo hay exquisitamente sociocultural son los mitos y las fiestas populares. No s\u00e9 qu\u00e9 puede a\u00f1adirles la presencia de una acci\u00f3n sociocultural no contenida en ellas. Y lo de la redundancia sugiere una preocupante punta \u00e9tica, que tambi\u00e9n estaba mencionada en el r\u00f3tulo con que yo conoc\u00ed la sesi\u00f3n, cuando se hablaba de un marco \u00e9tico. Si es redundante conceptualmente, \u00bfno ser\u00e1 tambi\u00e9n pol\u00edtica y moralmente parasitaria esa actividad supuestamente especializada llamada \u00absociocultural\u00bb?<\/p>\n<p>Much\u00edsimas cosas de la vida cultural contempor\u00e1nea, tal vez tambi\u00e9n de otras \u00e9pocas, son, en mi modesta opini\u00f3n, inequ\u00edvocamente parasitarias. Desde esa especie de juergas rituales que organizan los gremios intelectuales y que solemos llamar \u00abcongresos\u00bb, hasta incluso actividades mucho m\u00e1s modestas de profesiones en s\u00ed mismas muy sacrificadas, por ejemplo, los maestros de ense\u00f1anza b\u00e1sica, pero que de vez en cuando son solicitados por espect\u00e1culos de ese tipo m\u00e1s o menos parasitario o, por lo menos, de muy poca fecundidad. El <i>Punt Diari, <\/i>un peri\u00f3dico de Gerona, del mi\u00e9rcoles 29 de agosto, tra\u00eda una informaci\u00f3n acerca de la Escuela de Verano de l\u00b4Alt Empord\u00e0, la cual celebraba el d\u00eda de la vendimia, que merece ser le\u00edda como ilustraci\u00f3n de ese tipo de actividad nana, f\u00fatil. No s\u00e9 si todo el mundo presente comprende el catal\u00e1n o no. \u00bfHay qui\u00e9n no lo comprenda? Entonces lo traduciremos. Dice as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abLa fiesta de la vendimia fue la actividad m\u00e1s destacable de la escuela de Verano ayer en el Alt Empord\u00e0. Una escuela de verano que ha conseguido m\u00e1s \u00e9xito que nunca. Basta decir que ayer por la tarde todav\u00eda hab\u00eda nuevas inscripciones.Por el momento, se han inscrito 221 maestros en esta escuela, lo que representa, seg\u00fan se\u00f1ala [un se\u00f1or], aproximadamente un 42% de todos los maestros de la comarca y \u00e9sta es la Escuela de Verano de Catalunya que tiene m\u00e1s \u00e9xito en cuanto a porcentaje de participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n que se planteaba ayer a los once d\u00edas de vivir aqu\u00ed en la escuela de l\u00b4Alt Empord\u00e0 era c\u00f3mo se hace un vaso de vino. \u00c9ste tema formaba parte de lo que se llama \u00abfiesta de la vendimia\u00bb y coincide con unas fechas en que las vi\u00f1as est\u00e1n a punto para la vendimia, precisamente, en una comarca que es tierra de vinos. Los maestros aprendieron primero a hacer un vaso y a manipular el barro. Despu\u00e9s con racimos negros hicieron el vino. El sistema era rudimentario: aplastaron el vino en palanganas grandes, despu\u00e9s filtraban el zumo y lo pon\u00edan en botellas. \u00abEste ser\u00e1 el vino nuevo\u00bb, dec\u00edan los maestros\u00bb. &lt;MSL: \u00a1Pobres!.&gt;<\/p>\n<p>Eso, como es natural, no era vino ni era nada, absolutamente nada. Era s\u00f3lo una forma de gastar cierto presupuesto. Todos son beneficiarios, o<b> <\/b><i>somos<\/i> beneficiarios, de esa in\u00fatil inversi\u00f3n que tiende siempre a convertirnos en par\u00e1sitos aunque sea involuntariamente. Es muy verdad que el despilfarro parasitario es un<b> <\/b>rasgo general de nuestra sociedad, desde el consumismo inducido, que sufrimos muy constantemente, llegando sobre todo a los gastos militares, absolutamente injustificados desde el punto de vista de sentido com\u00fan, pero incluso por no criticar a los dem\u00e1s, sino por criticarnos a nosotros mismos, por lo que hace a la investigaci\u00f3n in\u00fatil.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n in\u00fatil, que consume tambi\u00e9n inversiones importantes, es sobre todo cara, desde luego, en ciencias de la naturaleza. El m\u00e1s peque\u00f1o trabajito de un se\u00f1or que tiene que doctorarse en f\u00edsica cuesta seguramente el impuesto sobre la renta de 100 a 200 ciudadanos. Pero incluso en nuestro propio campo, no el de las caras ciencias naturales sino en sociolog\u00eda y en filosof\u00eda, es un fen\u00f3meno de todos los d\u00edas. He estado mirando, recientemente, unos cuantos t\u00edtulos de tesis doctorales presentadas en las universidades norteamericanas el a\u00f1o pasado y \u00e9ste, y les voy a ilustrar el evidente parasitismo de muchos de esos trabajos,no de todos por supuesto, con algunos ejemplos. La Universidad de Nueva York publica el a\u00f1o pasado una tesis titulada \u00abEstructuras de amistad entre j\u00f3venes mujeres solteras solas de Nueva York\u00bb; la Universidad de Pensilvania, tambi\u00e9n el a\u00f1o pasado, publica una tesis titulada: \u00abClubs de fotograf\u00eda y fotograf\u00eda art\u00edstica. Distinci\u00f3n entre el arte y la actividad aficionada\u00bb; la Universidad de Saint-Louis publica un estudio, una tesis doctoral, titulada \u00abInvestigaci\u00f3n fenomenol\u00f3gica de la relaci\u00f3n entre el m\u00e9dico y la viuda\u00bb; la Universidad del Estado de Oregon, este mismo a\u00f1o 84, ha publicado, aprobado y publicado, la tesis titulada: \u00abEstudios de una Liga de baloncesto de norteamericanos de ascendencia japonesa y de la asimilaci\u00f3n de sus miembros en el tronco principal de la sociedad norteamericana\u00bb; la Universidad de Oklahoma tambi\u00e9n se luce con la siguiente tesis: \u00abEl Estado de \u00e1nimo de las esposas de catedr\u00e1ticos jubilados o a punto de jubilaci\u00f3n\u00bb. Pero creo que el ejemplo m\u00e1s bonito que he encontrado es esta tesis de la Universidad de Temple del a\u00f1o pasado. Dice: \u00abLa satisfacci\u00f3n marital de las esposas de entrenadores de f\u00fatbol como funci\u00f3n &lt;MSL: \u00ab\u00a1Es incre\u00edble!\u00bb&gt; del desgaste, la tensi\u00f3n y el compromiso de sus maridos entrenadores\u00bb.<\/p>\n<p>Es muy posible que el riesgo de parasitismo de los profesionales de la acci\u00f3n sociocultural sea mucho m\u00e1s ingenuo y quiz\u00e1 rid\u00edculo, que grave, perverso y peligroso, como el que ocurre en ciencias f\u00edsicas o en los gastos militares. Esta bobada de la fabricaci\u00f3n de vinos en la Escuela de l\u00b4Alt Empord\u00e0 sugiere eso. Hay ah\u00ed un peque\u00f1o gasto, no demasiado excesivo, y m\u00e1s bobo que otra cosa. Pero habr\u00eda que decir que una perversi\u00f3n peque\u00f1a<i> <\/i>sigue siendo perversi\u00f3n. Y que, adem\u00e1s, la promoci\u00f3n sociocultural o la posibilidad de que la promoci\u00f3n sociocultural fomente ese parasitismo general puede tener una perversidad propia: fomentar cierto conformismo mediante una alegr\u00eda tonturrona, cultivada en ese tipo de fiestas de la vendimia, en actividades que en otro tiempo hac\u00eda los Coros y Danzas de la Secci\u00f3n Femenina de Falange. Y eso puede constituir una especie de educaci\u00f3n para esclavos o, por lo menos, para siervos, para personas que ni siquiera lleguen a percibir donde est\u00e1n los muelles del servilismo en la sociedad moderna y donde est\u00e1n las palancas sino de una liberaci\u00f3n por lo menos de una constituci\u00f3n de m\u00e1s libertad en el futuro.<\/p>\n<p>Ese tipo de sociedad, seguramente, va a requerir, para poder orientarse en ella, que es lo elemental para conseguir un poco de libertad, una dotaci\u00f3n de conocimientos en las poblaciones bastante elevada sino han de quedar en una situaci\u00f3n servil o de puro instrumento de quienes de verdad tengan esos conocimientos. Por eso me parece que lo m\u00e1s sensato que podr\u00edan hacer profesionales de la actividad socio-cultural ser\u00eda promover lo m\u00e1s posible el dominio democr\u00e1tico, el dominio popular, de esas informaciones. Lo cual, en mi opini\u00f3n, requiere un primer paso que es la potenciaci\u00f3n de la escuela cl\u00e1sica, de la escuela fundamental. Al decir esto tengo conciencia de que me opongo a un par de corrientes bastante dominantes, bastante de moda. Una, la corriente antiescolar, teorizada principalmente por Ivan Illich, y otro, el cultivo de la espontaneidad o de la llamada \u00abcreatividad\u00bb en contra de la escuela fundamental, de la escuela que instruye.<\/p>\n<p>Respecto de la primera hay que decir, sin perjuicio de que en un posible coloquio se pueda discutir m\u00e1s, que la l\u00ednea general de pensamiento antiescolar de Illich, cualesquiera que sean las intenciones del autor, me parecen redundar a la larga, si se realizaran, en una potenciaci\u00f3n no de la peque\u00f1a comunidad sino de las grandes empresas que dominan las tecnolog\u00edas extensivas de la educaci\u00f3n. La sustituci\u00f3n, por ejemplo, de la escuela local, de la escuela de pueblo, de la escuela de barrio, por una red de informaci\u00f3n telef\u00f3nica, con cintas magn\u00e9ticas, etc. pone la instrucci\u00f3n, seg\u00fan la l\u00ednea de Illich y aunque \u00e9l no lo quiera, en mano de las grandes compa\u00f1\u00edas y la retira a los viejos del barrio, por as\u00ed decirlo, o del pueblo.<\/p>\n<p>\u00c9sta es una l\u00ednea de pensamiento que pretendiendo innovar de una manera revolucionaria, en ruptura con la l\u00ednea de desarrollo de la civilizaci\u00f3n que conocemos, m\u00e1s bien lo que hace es potenciarla. Lo mismo ocurre, en mi opini\u00f3n, con las generalizaciones de este pensamiento de Illich para toda la sociedad, cuando, por ejemplo, A. Gorz reclama la eliminaci\u00f3n de instancias sociales y pol\u00edticas intermedias para basarse estrictamente en una comunidad reducida a la que atribuye la producci\u00f3n de lo superfluo, est\u00e1 admitiendo, t\u00e1cita o expl\u00edcitamente, que la producci\u00f3n de lo necesario va a ser objeto no de entidades intermedias, como el municipio o como colectividad abarcable con los ojos o con la imaginaci\u00f3n, sino que va a ser producto de las grandes compa\u00f1\u00edas transnacionales, si los peque\u00f1os s\u00f3lo podemos hacer lo superfluo, si el Estado y la instituci\u00f3n pol\u00edtica [&#8230;] el alma de Pit\u00e1goras consideraran que los ni\u00f1os votaran la cruz, cometiendo claramente una doble trampa: una trampa intelectual porque se ocult\u00f3 a los ni\u00f1os que el signo de la suma, como cualquier otro signo, es un dibujo convencional, apoyado simplemente por siglos de tradici\u00f3n y no por ninguna espontaneidad de ning\u00fan viviente actual, y trampa moral porque se les hizo creer que eleg\u00edan algo, cuando en realidad estaba bien predeterminado lo que ten\u00edan que ir a elegir.<\/p>\n<p>De modo pues que lo primero que yo har\u00eda si fuera un profesional de la sociocultura ser\u00eda dedicar dinero a la escuela, para conseguir m\u00e1s conocimiento cient\u00edfico, t\u00e9cnico e hist\u00f3rico en la poblaci\u00f3n, para conseguir, sobre todo, instrucci\u00f3n que es, me parece, la \u00fanica base posible de la educaci\u00f3n y de un humanismo consistente<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>Existe una posibilidad de humanismo y de calidad de vida humana consistente, sin necesidad de instrucci\u00f3n. Eso es verdad. Pero tampoco es una actividad sociocultural como esa del vaso de vino. La otra posibilidad es la pura contemplaci\u00f3n, el marginarse y contemplar, lo cual es absolutamente digno, pero tiene poco que ver con esas tontunas del vaso del vino y de las danzas y coros.<\/p>\n<p>Voy a dejarlo aqu\u00ed por si acaso hay que discutirlo que haya tiempo para ello. As\u00ed que gracias por su atenci\u00f3n por el momento.<\/p>\n<p>En<i> EL PAIS <\/i>, de 11 de setiembre de 1984, Marta Clos escribi\u00f3 una breve nota sobre las intervenciones de Valverde y Sacrist\u00e1n<i>.<\/i> Seleccionamos algunos fragmentos de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abCon m\u00e1s de 700 inscripciones, frente a las 300 que ten\u00edan previstas, la organizaci\u00f3n, empez\u00f3 ayer a las nueve de la ma\u00f1ana la primera edici\u00f3n de la <i>Escola d\u00b4Estiu d\u00b4Acci\u00f3 Sociocultural Interacci\u00f3-84<\/i><b>.<\/b> Contrariamente a lo que se esperaba, se mantienen los 100 cursos previstos que, a lo largo de esta semana, se celebrar\u00e1n en los Hogares Mundet de Barcelona. El debate y la controversia empezaron ayer con el curso general y que corri\u00f3 a cargo de Manuel Sacrist\u00e1n y Jos\u00e9 M\u00aa Valverde, bajo el t\u00edtulo <i>Cultura y educaci\u00f3n <\/i>. Manuel Sacrist\u00e1n empez\u00f3 su parlamento con un repaso al programa que ofrece <i>Interacci\u00f3 84<\/i><b> <\/b>y a la definici\u00f3n del t\u00e9rmino sociocultural<i>, <\/i>que es \u00abcontradictoria porque no se designa una actividad especializada, sino a un conjunto de hechos muy diversos, y por el contrario define el curso, que va dirigido a profesionales\u00bb<b>. <\/b>Sacrist\u00e1n se refiri\u00f3 a la redundancia que supone este concepto \u00abmoral y pol\u00edticamente\u00bb y por tanto al peligro de que se convierta en \u00abparasitario\u00bb, como \u00abesas juergas intelectuales que llaman congresos\u00bb. Sacrist\u00e1n critic\u00f3 duramente el \u00abdespilfarro o parasitarismo\u00bb como robo general de nuestra sociedad, desde el consumismo, los gastos militares \u00abinjustificados desde el punto de vista del sentido com\u00fan\u00bb hasta la investigaci\u00f3n \u00abin\u00fatil\u00bb que se realiza en la mayor\u00eda de universidades.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n afirm\u00f3 que esto puede constituir una especie de educaci\u00f3n para esclavos o siervos que \u00abni siquiera saben d\u00f3nde est\u00e1n los bueyes del servilismo en nuestra edad moderna y d\u00f3nde las palancas para conseguir si no la liberaci\u00f3n, por lo menos m\u00e1s libertad en el futuro\u00bb. Manuel Sacrist\u00e1n aludi\u00f3 a la nueva sociedad a la que nos dirigimos protagonizada por el desarrollo de unas tecnolog\u00edas \u00abcon mucho poder\u00bb, por lo que, para poder orientarse en ella y por tanto vivir sin ser siervos, consider\u00f3 necesario adaptar unos conocimientos bastante elevados.<\/p>\n<p>En este sentido, Sacrist\u00e1n aconsej\u00f3 a los profesionales de la actividad <i>sociocultural <\/i>que \u00ablo m\u00e1s sensato que pueden hacer\u00bb es promover lo m\u00e1s posible el dominio democr\u00e1tico y popular de esta informaci\u00f3n, lo que requiere un primer paso \u00abLa potenciaci\u00f3n de la escuela fundamental, la cl\u00e1sica, la que instruye\u00bb, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Termin\u00f3 diciendo que es necesario el dinero para la escuela, a fin de conseguir la instrucci\u00f3n, que es la base de la educaci\u00f3n y de un humanismo consistente \u00abHay otras posibilidades de educarse sin una instrucci\u00f3n como la vida contemplativa, pero tienen muy poco que ver con la actividad sociocultural\u00bb, dijo.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 M\u00aa Valverde tom\u00f3 la palabra ratificando lodo lo que hab\u00eda se\u00f1alado Manuel Sacrist\u00e1n e insisti\u00f3 una vez m\u00e1s en la necesidad de invertir en las escuelas. Se mostr\u00f3 contrario a las teor\u00edas alternativas en educaci\u00f3n. Valverde agreg\u00f3 que a la educaci\u00f3n se le ha dado \u00abdemasiada locura, demasiada expresividad, hay que invertir el dinero para que la gente sepa leer una frase y la entienda. Actualmente falla el entrenamiento verbal, auditivo, no tenemos entrenamiento musical del lenguaje, por consiguiente, no entendemos lo que leemos\u00bb.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 M\u00aa Valverde critic\u00f3 duramente los nuevos m\u00e9todos de educaci\u00f3n en los que se ha desprestigiado y abandonado el uso de la memoria \u00aby no hay forma de aprender si no se usa la memoria\u00bb.<\/p>\n<p align=\"right\"><b><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a> <\/b><\/p>\n<h3><a name=\"20\"><\/a> <b>18. \u00bfRealmente fueron tan malos los telegramas de CC.OO?<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Nota publicada en <i>mientras tanto<\/i>, n\u00fam. 21, diciembre 1984, p\u00e1gs. 16-19 (fechada en noviembre). Eran a\u00f1os en los que <i>El Pa\u00eds<\/i> de Juan Luis Cebri\u00e1n hac\u00eda todo lo que estaba en sus manos (y era mucho) para desacreditar y mofarse de la direcci\u00f3n de CCOO de Marcelino Camacho. El periodista Rodolfo Serrano fue vanguardia en la ofensiva.<\/span><\/p>\n<p>El llamado \u00abdiario independiente\u00bb hab\u00eda reproducido con el titular \u00abTelegramas de apoyo a Camacho\u00bb setenta y un telegramas enviados por diversas organizaciones de CC OO. Los textos eran del siguiente tenor: \u00abEl sindicato del Textil-Piel de la regi\u00f3n de Cantabria de CC OO repudia vuestra manipulaci\u00f3n informativa y apoya la decisi\u00f3n mayoritaria del Consejo Confederal en contra de la firma del AES. Torrelavega\u00bb o \u00abEL PAIS persigue crear confusi\u00f3n y desacreditar a CC.OO.\u00bb o \u00abComit\u00e9 trabajadores Cespa, Alcal\u00e1, muestra firme repulsa noticia dada por diario EL PAIS referente falsa dimisi\u00f3n de nuestro secretario general, Marcelino Camacho. Exigimos aclaraci\u00f3n apoyando pol\u00edtica sindical. Confederaci\u00f3n CC OO rechaza AES. Alcal\u00e1 de Henares\u00bb.<\/p>\n<p>La retirada de CC.OO. de las negociaciones del Acuerdo Econ\u00f3mico y Social (AES) \u2013en el curso de las cuales el sindicato hab\u00eda sido tratado despectivamente, hasta el punto de no convocarlo a las reuniones decisivas\u2013 ofreci\u00f3 al gobierno una oportunidad para organizar una campa\u00f1a bastante amplia contra ese sindicato, dentro de una guerra que ya ven\u00eda de antes. La lucha se encon\u00f3 cuando entr\u00f3 en liza un periodista que inform\u00f3 de CC.OO. con bastante hostilidad. El diario <i>El Pa\u00eds <\/i> anunci\u00f3 entonces en cuerpo grande y en primera p\u00e1gina una importante pugna interna de CC.OO. en torno al posible apartamiento de Camacho de las funciones de direcci\u00f3n del sindicato. Setenta y una organizaciones de CC.OO. replicaron con telegramas a <i>El Pa\u00eds <\/i> el cual los public\u00f3 todos, por lo liberal que es y porque debi\u00f3 de parecerle que la repetici\u00f3n de la mon\u00f3tona cantinela setenta veces ridiculizar\u00eda y perjudicar\u00eda al sindicato.<\/p>\n<p>\u00bfDe verdad es tan horrible que muchas organizaciones de CC.OO. enviaran un telegrama de protesta pr\u00e1cticamente id\u00e9ntico? <i>El Pa\u00eds <\/i>pens\u00f3 que s\u00ed. \u00abLos telegramas\u00bb, dec\u00eda un editorial del 20 de octubre, \u00aben su identidad pros\u00f3dica, ortogr\u00e1fica y sint\u00e1ctica, demuestran la capacidad de consigna y disciplina que ese sindicato todav\u00eda mantiene\u00bb. La elegancia del comentario era inteligente: enfrentado a la burda uniformidad de esos ignorantes bur\u00f3cratas obreros, el peri\u00f3dico no responde destempladamente, ni siquiera cuenta alg\u00fan pertinente chiste de Guareschi; s\u00f3lo se refiere, con un gui\u00f1o graciosamente acad\u00e9mico a la \u00abidentidad pros\u00f3dica, ortogr\u00e1fica y sint\u00e1ctica\u00bb; la discreci\u00f3n potencia el desprecio hasta un sarcasmo que s\u00f3lo el gran esfuerzo autodidacta de los m\u00e1s destacados l\u00edderes de CC.OO conseguir\u00e1 barruntar.<\/p>\n<p><i>El Pa\u00eds, <\/i>no se limitaba a ese <i>pianissimo.<\/i> De entrada hab\u00eda soplado fuerte en las trompetas: la reacci\u00f3n de CC.OO, dice el editorial, \u00abser\u00eda c\u00f3mica si no fuera tambi\u00e9n triste, parece el fruto de viejos reflejos hist\u00f3ricos que confunden lo personal con lo pol\u00edtico y se traduce en un cierre de filas que niega la reflexi\u00f3n cr\u00edtica para doblegarse ante el poder\u00bb. Pero si la cr\u00edtica del esquematismo disciplinario de los telegramas est\u00e1 justificada en su literalidad (por lo que ser\u00eda una perversi\u00f3n pol\u00edtica discrepar de lo que dice), la en\u00e9rgica obertura es mucho menos convincente. No hay duda de que el movimiento obrero espa\u00f1ol y el de otros pa\u00edses ha confundido muchas veces lo personal con lo pol\u00edtico y ha cerrado filas rehuyendo la reflexi\u00f3n cr\u00edtica. Esto vale tanto para los partidos pol\u00edticos cuanto para las organizaciones sindicales. Mas lo de doblegarse ante las exigencias del poder se aplica menos a CC.OO y al PCE, que a UGT y al PSOE, por ejemplo. El poder (o lo que parece serlo, pero, si no lo es, es encubridor del otro) cambia redondamente su programa econ\u00f3mico, su pol\u00edtica interior y su pol\u00edtica internacional, y su partido ni rechista casi. \u00abEl AES\u00bb ha dicho con raz\u00f3n Camacho, \u00abHa sido el certificado de defunci\u00f3n del programa socialista\u00bb. Y ni en UGT ni en el PSOE ha pasado nada digno de menci\u00f3n; se ha doblegado ante el poder pr\u00e1cticamente todo el mundo. En cambio, cuando todav\u00eda eran un partido, los comunistas, tan pobres en pluralismo pros\u00f3dico, ten\u00edan a veces la verg\u00fcenza de escindirse en circunstancias parecidas, en vez de doblegarse ante el poder.<\/p>\n<p>El incidente tiene otra cara. La cr\u00edtica m\u00e1s importante que el editorial de <i>El Pa\u00eds<\/i> del 20 de octubre hac\u00eda a Comisiones Obreras es la inconsistencia. \u00abComo en un mal viaje\u00bb escrib\u00eda el editorialista, \u00ablos vencedores del congreso (de CC.OO) han resultado derrotados a la hora de poner en pr\u00e1ctica la politica aprobada\u00bb. Marcelino Camacho tiene raz\u00f3n al advertir al presidente del gobierno que una pol\u00edtica de concesiones a los patronos contra la clase obrera (incluida una represi\u00f3n a veces sangrienta de los movimientos de \u00e9sta) puede abrirle camino al fascismo. Pero a la direcci\u00f3n de CC.OO se le podr\u00eda recordar, casi en el mismo tono, algo que, aunque menos grave, se parece un poco a eso: una pol\u00edtica de pactismo politicista fundada en que \u00abhab\u00eda que posponer la soluci\u00f3n de las tensiones sociales a la construcci\u00f3n de la democracia\u00bb, pol\u00edtica que se sirvi\u00f3 con mentiras o ingenuidades tan grandes como la de decir a los trabajadores que una patronal que se negaba a pagarles un salario decente (que es lo menos) iba a permitirles intervenir en la pol\u00edtica empresarial (que es lo m\u00e1s) \u2013y ese cuento se cont\u00f3 a los obreros para justificar los pactos de la Moncloa\u2013 dif\u00edcilmente puede conseguir que se tome en serio el reciente intento de Camacho de recuperar la vieja originalidad de CC.OO., cuando dice \u00abEstamos creando un tipo de sindicalismo nuevo, que entronca con el car\u00e1cter sociopol\u00edtico del sindicato\u00bb. Comisiones Obreras fue un movimiento sociopol\u00edtico; todav\u00eda hoy es una fuerza anticapitalista considerable, quiz\u00e1 la principal que queda en Espa\u00f1a; pero arrastra ya el lastre de dos pactos sociales desorientadores de los trabajadores y el estigma de ser un sindicato subvencionado oficialmente. La entusiasta inserci\u00f3n de CC.OO en la \u00abtransici\u00f3n\u00bb, prefiguraba ya un conformismo que, al chocar con la tradici\u00f3n del sindicato, ten\u00eda que dar lugar a incoherencias .<\/p>\n<p>\u00bfSe lo tiene, entonces, merecido todo la direcci\u00f3n de CC.OO.? Mucho s\u00ed tiene merecido, pero quiz\u00e1s no todo. No, en particular, el desenfado insultante del ministro de Trabajo que se permite llamar \u00abdesequilibrado\u00bb a Camacho. El comentario del ministro Almunia a la declaraci\u00f3n del presidente de la patronal tras la firma del AES es una regodeo en la sorna y la arrogancia. Cuenta la prensa del 3 de noviembre \u00abEl titular de Trabajo, hablando de unas declaraciones de Jos\u00e9 Mar\u00eda Cuevas, presidente de la patronal CEOE, en las que afirmaba que \u00e9l no hab\u00eda asumido ning\u00fan compromiso sobre inversi\u00f3n y empleo, coment\u00f3 que \u00abel se\u00f1or Cuevas no tiene una empresa propia, y ser\u00eda absurdo hacerle responsable de las actuaciones de todos los empresarios\u00bb. Es tan evidente que lo que Cuevas negaba es que la patronal se haya comprometido a invertir y a crear empleo, que el comentario de Almunia s\u00f3lo se puede entender como un sarcasmo para burlarse de los trabajadores. A continuaci\u00f3n, Almunia dedicaba a los entendidos unas palabras que corroboraban lo dicho por Cuevas en nombre de la patronal \u00abPero lo cierto es que las condiciones han mejorado tras la firma del AES <i>y es de esperar <\/i>(cursiva m\u00eda) que la inversi\u00f3n privada sea mayor\u00bb.<\/p>\n<p>Si la cultura pol\u00edtica que hay del otro lado es la s\u00edntesis de falsedad y prepotencia que constituye la agudeza del ministro, habr\u00e1 que pensar que la r\u00edgida pobreza de los telegramas de CC.OO. no ha sido lo m\u00e1s feo de este asunto\u00bb.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"21\"><\/a> <b>19. Anotaciones de lectura. D\u00edez Alegr\u00eda, Manuel,<i> Ej\u00e9rcito y sociedad<\/i>, Madrid, Alianza Editorial, 1972<\/b><\/h3>\n<p><b>Defensa y sociedad (5-III-1968). Un enfoque actual del problema externo de los ej\u00e9rcitos.<\/b><\/p>\n<p>1. \u00ab\u2026 Un profundo antimilitarismo que contrapone las sociedades industrial y militar como dos distintos tipos.\u00bb (9)<\/p>\n<p>Este no ha o\u00eddo hablar del \u00abcomplejo militar-industrial\u00bb a pesar de que a lo mejor conoci\u00f3 a Eisenhower en USA.<\/p>\n<p>2. Distinci\u00f3n con la polic\u00eda, porque el fin potencial y propio del ej\u00e9rcito es emplear las armas contra fuerzas comparables y de origen perceptiblemente ex\u00f3geno (14\/15).<\/p>\n<p>El armamento de la polic\u00eda puede ser mucho m\u00e1s d\u00e9bil que el del ej\u00e9rcito, porque el adversario es moral y sensiblemente inerme. Ello coloca a la polic\u00eda m\u00e1s en la mano de la Administraci\u00f3n (15).<\/p>\n<p>3. Gibney, Frank B. y Feldman, George J., <i>The Reluctant Space-Farers, A Signet Book<\/i>, NY, 1966, parece explicar la pol\u00edtica sovi\u00e9tica de distensi\u00f3n como medio de combatir la tendencia a la disgregaci\u00f3n del bloque comunista (31).<\/p>\n<p>4. Explica el fracaso del desarme general controlado por la falta de \u00abdesarme moral\u00bb de las grandes potencias, que ambicionan la hegemon\u00eda, y por los poderosos intereses vinculados a la industria del armamento, que se oponen a la distensi\u00f3n y a una paz con garant\u00edas (36).<\/p>\n<p>5. Parece indiscutible que en este asunto (tratado contra la proliferaci\u00f3n de armas nucleares) preside el ego\u00edsmo de los dos polos de poder que desean mantener en sus manos todas las posibilidades de disuasi\u00f3n y ejercer, por lo tanto, una hegemon\u00eda mundial conjunta, que los hechos vienen poniendo repetidamente de manifiesto, y con la cual se conformar\u00edan, ante la imposibilidad de asegurar una supremac\u00eda propia \u00fanica sin recurrir a la guerra nuclear total (37).<\/p>\n<p>6. \u00ab\u2026 el ej\u00e9rcito debe mantener el orden en pa\u00edses en que los provincialismos y la oposici\u00f3n pueden adquirir car\u00e1cter agudo que arrastre a las fuerzas de polic\u00eda\u00bb (47)<\/p>\n<p>Aunque incoherente con otras tendencias del texto, esto es inequ\u00edvoco y concluyente.<\/p>\n<p>7. \u00abPero esta apoliticidad del elemento armado, dogma indiscutible para la ideolog\u00eda militar, no puede considerarse como absoluta en todos las circunstancias. Precisamente en nuestros tiempos y como consecuencia de los procesos de Nuremberg, ese principio, aunque farisaicamente se pretende ignorarlo, ha entrado en cierto modo de revisi\u00f3n.\u00bb (52)<\/p>\n<p>As\u00ed que en la guerra civil espa\u00f1lola, en la RF [Revoluci\u00f3n francesa], o en la RR [Revoluci\u00f3n rusa], el ej\u00e9rcito fue apol\u00edtico\u2026<\/p>\n<p>8. \u00abEs decir, y ello no es nuevo, que pueden existir casos, enormemente restringidos, ciertamente, en que las fuerzas armadas pueden, sin afiliarse a ninguna corriente de opini\u00f3n determinada, pero haci\u00e9ndose eco del sentimiento general del pa\u00eds, recoger de la calle los atributos del poder para impedir con ello la p\u00e9rdida de la Naci\u00f3n, al perderse sus <i>esencias<\/i> fundamentales.<\/p>\n<p>Pero ese caso singular\u00edsimo de que acabamos de hablar no puede incluirse en el marco de un peligro cierto que los ej\u00e9rcitos pueden representar en muchos pa\u00edses: el peligro del intervencionismo militar, es decir, la influencia mayor o menor de las fuerzas armadas pueden venir a ejercer en la gobernaci\u00f3n del Estado.\u00bb (50\/52)<\/p>\n<p>El \u00abpor una parte\/ por otra\u00bb de la filosof\u00eda militar. Pero uno de los tipos de intervencionismo, subespecie del tipo que compara con los grupos de presi\u00f3n, es sumamente ambiguo para el r\u00e9gimen:<\/p>\n<p>\u00abSe fijar\u00edan impl\u00edcitamente una serie de principios que se consideran intangibles y las fuerzas armadas intervendr\u00edan, en forma m\u00e1s o menos discreta, cuando creyendo que la acci\u00f3n del gobierno alcanzaba a alguno de ellos\u00bb (54)<\/p>\n<p>Pero no habla del pueblo. Este es subversivo. Si es \u00e9l el que lesiona los principios \u2013<i>las esencias<\/i>, \u00bfQu\u00e9 otra cosa son?\u2013 garrotazo \u00absingular\u00edsimo\u00bb, \u00bfno?<\/p>\n<p>9. Se emplea frecuentemente el argumento de que la suma dedicada por los Estados a su defensa ser\u00eda m\u00e1s \u00fatil empleada en escuelas, hospitales, viviendas de tipo social o necesidades del mismo orden, pero la realidad es que estas son obligaciones que deben ser cumplidas en cualquier caso, pero que carecen del vigor y dinamismo necesario a la mente humana para avanzar en lo desconocido sin considerar los riesgos que ello lleva consigo (Pasteur, Koch, Bogd\u00e1nov).<\/p>\n<p>10. \u00ab\u2026 el ej\u00e9rcito se ver\u00e1 llamado a colaborar con <i>ellas<\/i> en los casos de graves perturbaciones de orden p\u00fablico que caben dentro de la denominaci\u00f3n general de lucha subversiva.\u00bb (65)<\/p>\n<p>Ellas son las fuerzas armadas de la polic\u00eda.<\/p>\n<p>11. El problema de la seguridad europea a los 25 a\u00f1os de la II G.M. (22-VI.1971).<\/p>\n<p>Es de pol\u00edtica internacional, y se le ve ideol\u00f3gica y pol\u00edticamente muy distinto que cuando habla en Espa\u00f1a (Esta es una conferencia en Wilton Park). Cinismo m\u00e1s\u2026 progresista.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"22\"><\/a> <b>20. Proyecto de carta<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Carta dirigida al Sindicato de Trabajadores de la Educaci\u00f3n y la Ciencia de la Rep\u00fablica Socialista de Cuba. Fechada en mayo de 1971. Sacrist\u00e1n pudo ser el redactor de la misma.<\/span><\/p>\n<p>Queridos compa\u00f1eros:<\/p>\n<p>(1) Firmamos esta carta trabajadores intelectuales de la educaci\u00f3n y de la industria editorial, obreros de las industrias metal\u00fargicas, qu\u00edmica, textil y de la construcci\u00f3n, trabajadores empleados en varios servicios y estudiantes de las distintas facultades y escuelas de la Universidad de Barcelona, junto con algunos compa\u00f1eros de otras ciudades espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>(2) La Rep\u00fablica Socialista de Cuba, la primea y dif\u00edcil brecha abierta en el sistema imperialista en el hemisferio americano, ha sido recientemente acusada de oscurantismo por un grupo de intelectuales de tipo tradicional, europeos o americanos instalados en la Europa capitalista. Nosotros afirmamos que en la segunda mitad del siglo XX es un forma de oscurantismo en la organizaci\u00f3n de la cultura el mantenerse en el estatuto social de titulares de la cultura superior burguesa que el primer ministro del gobierno revolucionario cubano ha comparado acertadamente con el de los hechiceros arcaicos. Ese estatuto est\u00e1 hoy reconstruido de un modo esencialmente capitalista: a trav\u00e9s de la propiedad privada sobre la producci\u00f3n cultural y sus medios \u2013estatuto relativamente reciente, no a partir de 1830, una vez firmemente consolidado el estado burgu\u00e9s moderno\u2013, la casta de los literatos tradicionales se alimenta de una renta parasitaria mediada por los beneficios de los editores capitalistas. El producto cultual es propiamente obra colectiva. Mientras estos letratenientes no comprendan y abandonen el oscurantismo que es la existencia de su casta, no ser\u00e1n capaces de colaborar realmente en el esfuerzo que tambi\u00e9n los dem\u00e1s intelectuales \u2013los trabajadores intelectuales en la producci\u00f3n y los servicios necesarios, los intelectuales no parasitarios\u2013 han de realizar para que se termine su propio privilegio en la divisi\u00f3n social clasista del trabajo mediante la abolici\u00f3n de esta misma.<\/p>\n<p>(3) Los letratenientes no pueden ser considerados parte integrante de una cultura socialista. Pues, como acertadamente dec\u00eds en la declaraci\u00f3n de vuestro congreso, \u00abla cultura de una sociedad colectivista es un actividad de las masas, no el monopolio de una \u00e9lite, el adorno de unos pocos escogidos o la patente de corso de los desarraigados\u00bb.<\/p>\n<p>(4) Nosotros nos adherimos a la l\u00ednea de pol\u00edtica cultural que ha fijado vuestro primer congreso, LA L\u00cdNEA DE MASAS EN LA EDUCACI\u00d3N, LA CIENCIA Y LA CULTURA y os deseamos que su aplicaci\u00f3n os evite en la mayor medida posible los riesgos de burocratismo presentes en las instituciones del per\u00edodo revolucionario de transici\u00f3n. Creemos que la pol\u00edtica educativa, cient\u00edfica y cultural formulada por vuestro Congreso es adecuada para luchar contra el oscurantismo en Cuba y abrir el camino a una sociedad sin clases.<\/p>\n<p>(5) La urgencia de esta toma de posici\u00f3n nuestra nos impide por el momento examinar cr\u00edticamente algunos puntos de vuestro programa y algunas recientes actuaciones de la pol\u00edtica cultural cubana de la que algunos disentimos y que a todos nos interesa discutir. En todo caso, esa discusi\u00f3n no se har\u00e1 desde la prensa fascista ni capitalista en general. Pero lo esencial para nosotros es repetir con vuestra declaraci\u00f3n: \u00abRechazamos las pretensiones de la mafia de intelectuales burgueses pseudoizquierdistas de convertirse en la conciencia cr\u00edtica de la sociedad. La conciencia cr\u00edtica de la sociedades, el pueblo mismo, y, en primer t\u00e9rmino, la clase obrera, preparada por su experiencia hist\u00f3rica y por la ideolog\u00eda revolucionaria para comprender y juzgar con m\u00e1s lucidez que ning\u00fan otro sector social los actos de la revoluci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Recibid nuestro saludo y nuestra solidaridad.<\/p>\n<p align=\"right\">Barcelona, mayo de 1971<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de textos<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18904,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10,1548],"tags":[2198],"class_list":["post-18902","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","category-politica","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18902","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18902"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18902\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18908,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18902\/revisions\/18908"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18904"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18902"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18902"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18902"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}