{"id":18926,"date":"2025-12-17T05:00:02","date_gmt":"2025-12-17T04:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18926"},"modified":"2025-12-16T18:44:15","modified_gmt":"2025-12-16T17:44:15","slug":"el-ix-informe-foessa-advierte-sobre-un-proceso-inedito-de-fragmentacion-social-en-espana-en-el-que-se-contrae-la-clase-media","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18926","title":{"rendered":"El IX Informe FOESSA advierte sobre un proceso in\u00e9dito de fragmentaci\u00f3n social en Espa\u00f1a en el que se contrae la clase media"},"content":{"rendered":"<h4><span style=\"font-size: 14pt;\">C\u00e1ritas aboga por un cambio radical de paradigma civilizatorio que ponga en el centro la interdependencia, la ecodependencia y el cuidado<\/span><\/h4>\n<p><strong>Espa\u00f1a atraviesa un proceso in\u00e9dito de fragmentaci\u00f3n social: la clase media se contrae desplazando a muchas familias hacia estratos inferiores<\/strong>. Tras dos d\u00e9cadas de crisis encadenadas, las fases de recuperaci\u00f3n no han cerrado la brecha y han llevado a Espa\u00f1a a contar con una de las tasas de desigualdad m\u00e1s altas de Europa. La integraci\u00f3n social se erosiona y la exclusi\u00f3n grave permanece muy por encima de los niveles de 2007. En 2024, la exclusi\u00f3n severa se sit\u00faa un 52% por encima de 2007, lo que arroja un saldo de 4,3 millones de personas.<\/p>\n<p>As\u00ed se desprende del\u00a0<a href=\"https:\/\/bit.ly\/4oaKUGM\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">IX Informe FOESSA sobre Exclusi\u00f3n y Desarrollo Social en\u00a0Espa\u00f1a<\/a>, realizado por un equipo de 140 investigadores procedentes de 51 universidades, centros de investigaci\u00f3n, fundaciones y entidades del Tercer Sector. El estudio ha sido presentado este mi\u00e9rcoles por\u00a0<strong>Natalia Peiro<\/strong>, secretaria general de C\u00e1ritas Espa\u00f1ola, y\u00a0<strong>Ra\u00fal Flores<\/strong>, secretario t\u00e9cnico de la Fundaci\u00f3n FOESSA y coordinador del informe.<\/p>\n<p>La fuente principal de esta investigaci\u00f3n ha sido la sexta Encuesta sobre Integraci\u00f3n y Necesidades Sociales (EINSFOESSA), realizada en el primer semestre de 2024 a 12.289 hogares en todo el pa\u00eds y cuyos datos podr\u00e1n explotarse pr\u00f3ximamente a trav\u00e9s de la web de la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.foessa.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fundaci\u00f3n FOESSA<\/a>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del estudio general, se han elaborado otros 22 informes territoriales con la colaboraci\u00f3n de otras 40 personas investigadoras, que ser\u00e1n presentados entre los meses de noviembre y febrero en las 17 comunidades aut\u00f3nomas y en las ciudades de Ceuta, Melilla, Ibiza y Albacete, adem\u00e1s de la Di\u00f3cesis de Barcelona.<\/p>\n<p>Durante su intervenci\u00f3n, la secretaria general de C\u00e1ritas se\u00f1al\u00f3 que el IX Informe FOESSA \u00abllega en un momento hist\u00f3rico de profunda complejidad\u00bb. \u00abTras d\u00e9cadas de transformaciones aceleradas que han reconfigurado su estructura social, econ\u00f3mica y territorial, el pa\u00eds se encuentra en una encrucijada que define no solo su presente, sino el horizonte de posibilidades para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Aspiramos a que este estudio ayude a comprender esta realidad compleja, ofreciendo un an\u00e1lisis riguroso que permita no solo interpretar los procesos en curso, sino identificar las palancas necesarias para una transformaci\u00f3n que sit\u00fae la justicia social y el bien com\u00fan en el centro de nuestro proyecto colectivo\u00bb, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p><strong>No fallan las personas, falla el sistema<\/strong><\/p>\n<p>El IX Informe FOESSA se\u00f1ala que pese a las dificultades que afrontan a diario los hogares en exclusi\u00f3n severa,\u00a0<strong>tres de cada cuatro activan estrategias de inclusi\u00f3n,<\/strong>\u00a0es decir, buscan empleo, se forman, activan redes y ajustan gastos,\u00a0<strong>pero chocan con barreras estructurales<\/strong>, se topan con dispositivos fragmentados, con recursos escasos y muy poco personalizados. La activaci\u00f3n en estos hogares pas\u00f3 del 68% en 2021 al 77% en 2024.<\/p>\n<p>\u00abEl mito de la pasividad de las personas en situaci\u00f3n de pobreza y exclusi\u00f3n, esa idea de que viven de prestaciones sociales sin buscar soluciones o emprender acciones para su inclusi\u00f3n, es falsa. Esta realidad demuestra que no fallan las personas, falla el sistema\u00bb, asegur\u00f3 Flores.<\/p>\n<p><strong>Vivienda inaccesible y empleo precario, los grandes motores de la exclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Los principales motores de la exclusi\u00f3n social en Espa\u00f1a son la vivienda y el empleo. \u00ab<strong>La vivienda<\/strong>\u00a0es hoy el factor que\u00a0<strong>est\u00e1<\/strong>\u00a0activamente reconfigurando nuestra estructura social,\u00a0<strong>expulsando a uno de cuatro hogares de una vida digna<\/strong>, y triturando el dif\u00edcil equilibrio de las clases medias\u00bb, asegur\u00f3 Flores.<\/p>\n<p>Los datos son claros.\u00a0<strong>El 45% de la poblaci\u00f3n que vive en r\u00e9gimen de alquiler se encuentra en riesgo de pobreza y exclusi\u00f3n social<\/strong>, la cifra m\u00e1s alta de la UE. El alquiler se ha convertido en una trampa de pobreza.<\/p>\n<p>Aunque el empleo mejora macroecon\u00f3micamente, ha perdido gran parte de su capacidad protectora e integradora.\u00a0<strong>La precariedad laboral se ha convertido en la nueva normalidad, afectando a casi la mitad (47,5%) de la poblaci\u00f3n activa.\u00a0<\/strong>Se trata de 11,5 millones de personas atrapadas en diversas formas de inseguridad laboral. De hecho,\u00a0<strong>m\u00e1s de un tercio de la poblaci\u00f3n excluida moderada o severa trabaja<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Bachillerato y FP, el nuevo cortafuego contra la pobreza<\/strong><\/p>\n<p>A estos dos grandes motores se suman otros cuatro factores multiplicadores de la exclusi\u00f3n: la educaci\u00f3n, el origen familiar, la salud y las relaciones sociales. El informe demuestra que\u00a0<strong>la ESO ya no protege. El \u00abcortafuegos\u00bb contra la pobreza y la exclusi\u00f3n se ha desplazado al Bachillerato y a la FP<\/strong>. El dato es rotundo: si una persona no consigue completar estudios superiores a la ESO, su riesgo de caer en exclusi\u00f3n severa se multiplica por 2,7.<\/p>\n<p>El segundo factor multiplicador es el origen familiar.\u00a0<strong>Los hijos de personas con bajo nivel educativo tienen m\u00e1s del doble de probabilidades de caer en situaciones de pobreza<\/strong>\u00a0que los de progenitores altamente formados.<\/p>\n<p>\u00abLa conclusi\u00f3n del informe es un golpe a nuestra promesa de igualdad de oportunidades. La exclusi\u00f3n social se hereda, y es necesario actuar para compensar las desigualdades de origen porque el c\u00f3digo postal y la mochila familiar pesan m\u00e1s que la capacidad y que el esfuerzo\u00bb, indic\u00f3 el secretario t\u00e9cnico de la Fundaci\u00f3n FOESSA.<\/p>\n<p><strong>La desigualdad se mide en a\u00f1os de vida<\/strong><\/p>\n<p>El informe FOESSA introduce otro factor determinante: la salud. La desigualdad tambi\u00e9n se mide en a\u00f1os de vida. Adem\u00e1s del deterioro de la salud asociado a la malnutrici\u00f3n, el informe detecta c\u00f3mo las listas de espera y la dificultad para conseguir cita est\u00e1n minando el acceso a la sanidad.<\/p>\n<p>El dato m\u00e1s grave es que\u00a0<strong>el 6% de las familias m\u00e1s vulnerables que ten\u00edan una enfermedad grave no recibi\u00f3 atenci\u00f3n m\u00e9dica el a\u00f1o pasado. El doble que en el conjunto de la sociedad<\/strong>. La salud mental tambi\u00e9n se resiente. Los diagn\u00f3sticos de depresi\u00f3n, ansiedad o trastorno adaptativo alcanzan al 6% de la sociedad, pero superan el 12% entre quienes viven en exclusi\u00f3n severa. \u00abEl informe pone sobre la mesa que cuando el sistema p\u00fablico se atasca, y retrasa la detecci\u00f3n precoz de enfermedades, o no cubre completamente puntos fundamentales como la salud mental, la \u00fanica alternativa es el pago, convirtiendo un derecho fundamental en un privilegio\u00bb, apostill\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Crece el aislamiento entre personas en exclusi\u00f3n severa<\/strong><\/p>\n<p>La herida m\u00e1s profunda de todas es la ausencia de una red de relaciones. Aunque a nivel general, en Espa\u00f1a, la soledad absoluta (no tener a nadie a quien acudir) es minoritaria e incluso ha bajado -del 6,2% de hogares en 2007 al 4,7% en 2024-, las personas en exclusi\u00f3n severa sufren una fractura aterradora.<\/p>\n<p><strong>El nivel de aislamiento de las personas en exclusi\u00f3n severa se ha quintuplicado, pasando del 3,2% en 2018 al 16,6% en 2024<\/strong>. \u00abEl informe nos alerta sobre c\u00f3mo nuestro \u2018escudo comunitario\u2019, se est\u00e1 debilitando justo donde m\u00e1s se necesita. Donde se tejen v\u00ednculos, la exclusi\u00f3n se vuelve reversible; donde se rompen, la dependencia se acelera. Reconstruir esos lazos exige reconocer lo relacional como estrat\u00e9gico: las pol\u00edticas deben medir y fortalecer el capital social (familia, vecindad, asociaciones) con acciones preventivas y comunitarias\u00bb, indic\u00f3 Flores.<\/p>\n<p><strong>La exclusi\u00f3n grave crece en los hogares encabezados por mujeres<\/strong><\/p>\n<p>El primer grupo que sufre especialmente esta fractura social son las mujeres. La exclusi\u00f3n sigue creciendo y penalizando a los hogares encabezados por mujeres, pasando del 17% de exclusi\u00f3n en 2007 al 21% en 2024, y especialmente en las familias monoparentales que han pasado del 12% en 2007 al 29% en 2024. De hecho,\u00a0<strong>del total de hogares excluidos graves, casi la mitad est\u00e1n encabezados por mujeres (el 42%, m\u00e1s de 15 puntos porcentuales desde 2007).<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEn general, las mujeres asumen una doble e invisible carga: la parcialidad, la precariedad laboral y la brecha salarial fuera de casa, as\u00ed como el trabajo de cuidados dentro. La falta de corresponsabilidad real es un acelerador directo de la pobreza femenina\u00bb, se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p><strong>La situaci\u00f3n administrativa irregular, un multiplicador de la exclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La exclusi\u00f3n no es un problema que Espa\u00f1a haya importado. El 69%, la gran mayor\u00eda, de las personas en exclusi\u00f3n son espa\u00f1olas. \u00abLo que vemos no es un problema inherente al origen, sino el resultado de barreras estructurales y pol\u00edticas fallidas\u00bb, apostill\u00f3.<\/p>\n<p>Sin embargo, los datos muestran una brecha persistente y preocupante: casi la mitad (47,4%) de la poblaci\u00f3n de origen inmigrante est\u00e1 en exclusi\u00f3n, una tasa que casi triplica la de la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona (15,3%).<\/p>\n<p>De hecho, un multiplicador directo de esta exclusi\u00f3n es la situaci\u00f3n administrativa.\u00a0<strong>El 68% de las personas extracomunitarias en situaci\u00f3n irregular sufre exclusi\u00f3n, frente al 43% de quienes tienen permiso.<\/strong>\u00a0Es una evidencia que esta irregularidad est\u00e1 repuntando, agravada por la lentitud de los tr\u00e1mites que deja a miles de personas en un limbo, el 62% de quienes no tienen papeles afirma estar intentando regularizarse.<\/p>\n<p><strong>La discriminaci\u00f3n \u00e9tnica se ha duplicado desde 2018 y alimenta la exclusi\u00f3n, especialmente entre poblaci\u00f3n africana<\/strong>. \u00abHist\u00f3ricamente, nuestras pol\u00edticas migratorias se han centrado en el control y la gesti\u00f3n laboral, relegando la integraci\u00f3n social a un segundo plano. Esta falta de una pol\u00edtica p\u00fablica de integraci\u00f3n ambiciosa y transversal desde el primer momento es una asignatura pendiente que genera y perpet\u00faa la exclusi\u00f3n\u00bb, se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p><strong>La infancia y la juventud, los grandes perdedores<\/strong><\/p>\n<p>Los grandes perdedores del modelo socioecon\u00f3mico actual son los j\u00f3venes y los ni\u00f1os<strong>. Un tercio de toda la exclusi\u00f3n severa en Espa\u00f1a corresponde a menores de edad<\/strong>, cuya tasa de pobreza se sit\u00faa en el 29%, la m\u00e1s alta de todos los grupos de edad y de las mayores de Europa. A ellos se suma buena parte de la juventud que vive una situaci\u00f3n de bloqueo vital:\u00a0<strong>2,5 millones de j\u00f3venes est\u00e1n atrapados en una precariedad estructural,<\/strong>\u00a0enfrentando tasas de temporalidad, parcialidad involuntaria y salarios bajos que duplican la media espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>La desigualdad salarial se enquista, golpeando especialmente a la juventud, que\u00a0<strong>accede a su primer empleo\u00a0<\/strong>en peores condiciones y\u00a0<strong>con salarios entre un 15% y un 30% inferiores a las generaciones anteriores<\/strong>, rompiendo el equilibrio intergeneracional. Este \u00abefecto cicatriz\u00bb que persiste sobre los salarios y la trayectoria laboral, genera p\u00e9rdidas salariales acumuladas significativas a lo largo de la carrera profesional.<\/p>\n<p>\u00abEsta no es una \u2018crisis juvenil\u2019, es una crisis de sociedad que nos hipoteca a todos: fractura la cohesi\u00f3n social, amenaza la sostenibilidad del Estado de Bienestar (pensiones, natalidad) y deteriora nuestra salud democr\u00e1tica\u00bb, precis\u00f3 el coordinador del estudio.<\/p>\n<p><strong>Un modelo que genera desigualdad y fractura<\/strong><\/p>\n<p>El informe se\u00f1ala que todos estos problemas son s\u00edntomas de un modelo de sociedad que genera estructuralmente desigualdad, precariedad y fractura. \u00abLlegamos a la paradoja central que define nuestro tiempo como una sociedad del desasosiego. Coexiste esa bonanza econ\u00f3mica aparente con malestares estructurales profundos: vidas bloqueadas, soledad, angustia ecol\u00f3gica, desesperanza<strong>. Vivimos en una sociedad ecol\u00f3gicamente vulnerable, an\u00edmicamente desasosegada y socialmente desgarrada<\/strong>\u00bb, apunt\u00f3 Flores.<\/p>\n<p><strong>Ecol\u00f3gicamente insostenible<\/strong><\/p>\n<p>El actual modelo socioecon\u00f3mico vive de espaldas a los l\u00edmites del planeta. La huella ecol\u00f3gica de Espa\u00f1a triplica la capacidad de su territorio. Esto quiere decir que\u00a0<strong>si todo el mundo viviera como lo hace la poblaci\u00f3n en Espa\u00f1a, necesitar\u00edamos el equivalente a 2,5 planetas<\/strong>.<\/p>\n<p>La crisis social (pobreza, exclusi\u00f3n) y la crisis ecol\u00f3gica (cambio clim\u00e1tico, extinci\u00f3n masiva) son dos problem\u00e1ticas interconectadas en las que emerge la desigualdad como un fen\u00f3meno transversal. Los hogares con mayores ingresos consumen hasta 3 veces m\u00e1s energ\u00eda residencial y hasta 4 veces m\u00e1s en transporte privado que los de menores ingresos, generando emisiones igualmente desproporcionadas. El resultado es una paradoja en la que conviven \u00ab\u00e9lites clim\u00e1ticas\u00bb con consumos sobredimensionados, con 1,8 millones de hogares en vulnerabilidad energ\u00e9tica que no pueden mantener su vivienda en condiciones t\u00e9rmicas adecuadas.<\/p>\n<p>\u00abEsta crisis clim\u00e1tica y ecol\u00f3gica no es un problema aparte; es una \u00abmetacrisis\u00bb, una crisis sist\u00e9mica y universal que atraviesa y agrava todas las dem\u00e1s dimensiones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas que hemos analizado. Abordarlas por separado o con las l\u00f3gicas actuales resulta contradictorio e ineficaz\u00bb, precis\u00f3.<\/p>\n<p><strong>An\u00edmicamente desasosegada<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan el IX Informe FOESSA, la mezcla de precariedad vital, desigualdad creciente y la crisis ecol\u00f3gica alimenta una \u00absociedad del miedo\u00bb. Parad\u00f3jicamente, la conciencia cada vez mayor de los riesgos globales (sociales, clim\u00e1ticos) no se est\u00e1 traduciendo en acci\u00f3n colectiva transformadora, sino en un repliegue individualista, en un \u00abs\u00e1lvese quien pueda\u00bb que resulta ineficaz y peligroso. Este repliegue se manifiesta en una baja confianza generalizada hacia las instituciones y la propia democracia, percibida como ineficaz.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s grave es que esta desconfianza y este miedo se instrumentalizan pol\u00edticamente. Se construyen identidades excluyentes y \u00abenemigos simb\u00f3licos\u00bb para desviar la atenci\u00f3n de las causas estructurales. \u00abA menudo, se se\u00f1ala a la poblaci\u00f3n migrante, proyectando sobre ella miedos e inseguridades, a pesar de que los datos de este informe, como hemos repetido, demuestran que la exclusi\u00f3n no tiene su origen ni causa en la inmigraci\u00f3n, aunque s\u00ed algunas de sus peores consecuencias\u00bb, advirti\u00f3 el coordinador del estudio.<\/p>\n<p>El auge del individualismo se refleja tambi\u00e9n en un cambio paulatino de valores: si hace d\u00e9cadas se priorizaba la igualdad, ahora se antepone a menudo la libertad personal a la igualdad social. Y sobre este individualismo imperante cabalga el persistente\u00a0<strong>mito de la meritocracia<\/strong>, la idea del \u00abhombre hecho a s\u00ed mismo\u00bb, a pesar de que la evidencia demuestra que el origen familiar, la herencia y el capital social son decisivos.<\/p>\n<p>Para los autores del IX Informe FOESSA este relato no es inocente, ya\u00a0<strong>que legitima la desigualdad, las individualiza y oculta las barreras estructurales<\/strong>. \u00abPremia el yo y desintegra el nosotros que fragua la cohesi\u00f3n social, lo que obstaculiza la adopci\u00f3n de pol\u00edticas redistributivas y predistributivas m\u00e1s audaces que realmente compensen las desigualdades de origen\u00bb, apunt\u00f3 Flores.<\/p>\n<p><strong>Socialmente desgarrada<\/strong><\/p>\n<p>El resultado humano de este modelo socioecon\u00f3mico son vidas precarizadas y bloqueadas: j\u00f3venes sin poder emanciparse y familias angustiadas por la vivienda y el empleo precario.<\/p>\n<p>\u00abVivimos una sociedad fragmentada, donde el individualismo rompe la red comunitaria y nos a\u00edsla. Una sociedad herida que se manifiesta con desesperanza, especialmente en las nuevas generaciones, como angustia ecol\u00f3gica. Cuando la conciencia del riesgo no genera acci\u00f3n colectiva, sino repliegue, la esperanza se quiebra, dejando una profunda cicatriz emocional\u00bb, alert\u00f3 el coordinador del estudio.<\/p>\n<p><strong>Esta sociedad insatisfecha y advertida se niega a caer en la indigencia material y moral.<\/strong>\u00a0A pesar del ruido, la polarizaci\u00f3n y el miedo, el informe tambi\u00e9n detecta capacidad de resistencia. \u00abLas vemos en los movimientos sociales, en las redes comunitarias que persisten, en la acci\u00f3n cotidiana de miles de personas. Existe una voluntad de transformar la realidad, una negativa a resignarse que necesita expandirse\u00bb, explic\u00f3 Flores.<\/p>\n<p><strong>Hacia un cambio de paradigma<\/strong><\/p>\n<p>El informe constata que continuar con los modelos y pol\u00edticas actuales, es decir, seguir haciendo lo mismo de siempre, conduce al colapso social y ecol\u00f3gico. A lo largo de sus m\u00e1s de 700 p\u00e1ginas, el informe re\u00fane m\u00e1s de 85 propuestas concretas con capacidad para traducirse en pol\u00edticas sociales, planes o programas de intervenci\u00f3n diferenciados por \u00e1mbitos y procesos de exclusi\u00f3n \u2014empleo, vivienda, garant\u00eda de ingresos, educaci\u00f3n, salud, alimentaci\u00f3n, familia y cuidados, lucha contra la discriminaci\u00f3n, igualdad de g\u00e9nero, transici\u00f3n energ\u00e9tica, entre otros\u2014.<\/p>\n<p>Aunque la puesta en marcha de estas pol\u00edticas resulta urgente, el informe advierte de que siguen siendo insuficientes para corregir las desigualdades estructurales y prevenir nuevas formas de exclusi\u00f3n, como las de car\u00e1cter tecnol\u00f3gico o ambiental.<\/p>\n<p>\u00abNecesitamos\u00a0<strong>un cambio radical de paradigma civilizatorio, un nuevo pacto social basado en valores diferentes que ponga en el centro la interdependencia, la ecodependencia y el cuidado<\/strong>. No somos individuos aislados y autosuficientes. Dependemos los unos de los otros y dependemos de la naturaleza\u00bb, insisti\u00f3 el coordinador del IX Informe FOESSA.<\/p>\n<p>Esto supone tambi\u00e9n\u00a0<strong>girar la mirada del mero bienestar<\/strong>, a menudo reducido al consumo material individual<strong>, hacia un concepto m\u00e1s profundo y colectivo: el \u00abbiencuidar\u00bb<\/strong>. \u00abCuidarnos mutuamente y cuidar nuestro entorno, es decir, avanzar hacia \u00abuna democracia del cuidado\u00bb, apostill\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abEn definitiva, este informe nos sit\u00faa ante una encrucijada. Podemos seguir por el camino actual, el del individualismo, la desigualdad y la insostenibilidad, que nos lleva a una sociedad del miedo. O podemos elegir un cambio de rumbo valiente, construir un nuevo imaginario social basado en el cuidado mutuo, la justicia y la responsabilidad compartida. Ese es el camino que, desde FOESSA y C\u00e1ritas, creemos posible y necesario\u00bb, concluy\u00f3 Flores.<\/p>\n<p><strong>Sobre la Fundaci\u00f3n FOESSA<\/strong><\/p>\n<p>La\u00a0<a href=\"https:\/\/www.foessa.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fundaci\u00f3n FOESSA<\/a>\u00a0(Fomento de Estudios Sociales y de Sociolog\u00eda Aplicada) fue creada por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.caritas.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">C\u00e1ritas Espa\u00f1ola<\/a>\u00a0en 1965 con el objetivo de servir a la sociedad a trav\u00e9s de la realizaci\u00f3n de estudios de investigaci\u00f3n sobre la realidad social, cultural y econ\u00f3mica de Espa\u00f1a. A lo largo de estas seis d\u00e9cadas se han presentado nueve macrodiagn\u00f3sticos: 1966, 1970, 1975, 1980-83, 1994, 2008, 2014, 2019 y 2025.<\/p>\n<p>Fuente: Fundaci\u00f3n Hugo Z\u00e1rate, 8 de noviembre de 2025 (<a href=\"https:\/\/fundacionhugozarate.com\/el-ix-informe-foessa-advierte-sobre-un-proceso-inedito-de-fragmentacion-social-en-espana-en-el-que-se-contrae-la-clase-media\/\">https:\/\/fundacionhugozarate.com\/el-ix-informe-foessa-advierte-sobre-un-proceso-inedito-de-fragmentacion-social-en-espana-en-el-que-se-contrae-la-clase-media\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1ritas aboga por un cambio radical de paradigma civilizatorio que ponga en el centro la interdependencia, la ecodependencia y el<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18927,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-18926","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-condiciones-de-vida"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18926","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18926"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18926\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18928,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18926\/revisions\/18928"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18927"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}