{"id":18939,"date":"2025-12-19T05:00:39","date_gmt":"2025-12-19T04:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18939"},"modified":"2025-12-18T14:00:12","modified_gmt":"2025-12-18T13:00:12","slug":"textos-del-autor-sobre-ulrike-meinhof-a-quien-conocio-durante-sus-anos-de-estudio-en-el-instituto-de-logica-matematica-y-de-fundamentos-de-la-ciencia-de-la-universidad-de-munster","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18939","title":{"rendered":"Textos del autor sobre Ulrike Meinhof, a quien conoci\u00f3 durante sus a\u00f1os de estudio en el Instituto de L\u00f3gica Matem\u00e1tica y de Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcnster"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de textos de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento).\u00a0En esta ocasi\u00f3n, escritos suyos sobre Ulrike Meinhof.<\/em><\/p>\n<p><em>Los escritos ya publicados, los futuros y las cuatro entradas de presentaci\u00f3n pueden encontrarse pulsando la etiqueta \u00abCentenario Sacrist\u00e1n\u00bb \u2013<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan\">https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan<\/a>\u2013\u00a0que se encuentra adem\u00e1s debajo de cada t\u00edtulo de nuestras entradas.<\/em><\/p>\n<p><em><b>Publicaciones recientes<\/b><\/em><\/p>\n<p><strong>Nuestra Bandera<\/strong><em>, n.\u00ba 268, 3er trimestre de 2025. Especial Sacrist\u00e1n en el centenario de su nacimiento (Presentaci\u00f3n en la fiesta del PCE: 27 de septiembre, 12:30, espacio Patricia Laita: Marga Sanz, Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, Eddy S\u00e1nchez, Montserrat Galcer\u00e1n y Francisco Sierra).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n,<\/em><i> <\/i><b>Seis conferencias<\/b><b><\/b><em><b>,<\/b><\/em><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025 (reimpresi\u00f3n; pr\u00f3logo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey; ep\u00edlogo de Manolo Monereo).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>Socialismo y filosof\u00eda<\/b><em><i><b>,<\/b><\/i><\/em><em> Madrid: Los libros de la Catarata, 2025 (edici\u00f3n de Gonzalo Gallardo Blanco).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>M.A.R.X. (M\u00e1ximas, aforismos, reflexiones, con algunas variables libres)<\/b><i><em>,<\/em><\/i><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025 (pr\u00f3logo de Jorge Riechmann; ep\u00edlogo de Enric Tello; edici\u00f3n y presentaci\u00f3n de SLA).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n, <\/em><b>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las ciencias sociales III<\/b><em>, Montesinos: Barcelona, 2025 (edici\u00f3n de Jos\u00e9 Sarri\u00f3n y SLA).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>Pacifismo ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/b><b><em>,<\/em><\/b><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025. Edici\u00f3n de Juan-Ram\u00f3n Capella.<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist<\/em><em>\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica I. Textos marxistas seleccionados<\/b><em> (Irrecuperable, 2025). Edici\u00f3n y pr\u00f3logo de Miguel Manzanera Salavert, ep\u00edlogo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey). <\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><strong>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica II. Los documentos del partido<\/strong><em> (Irrecuperable, 2025). Edici\u00f3n, notas y pr\u00f3logo de Miguel Manzanera Salavert.<\/em><\/p>\n<p><em>Ariel Petruccelli:<\/em><b> <\/b><b>Ecomunismo<\/b>. <strong>Defender la vida: destruir el sistema<\/strong><i><em>, <\/em><\/i><em>Buenos Aires: Ediciones IPS, 2025 (por ahora no se distribuye en Espa\u00f1a).<\/em><em> \u00ab&#8230;<\/em><em>Recoger\u00e9 unas cuantas botellas lanzadas al mar por dos de los pensadores m\u00e1s formidables que yo haya podido leer, y que significativamente se cuentan entre los menos frecuentados: Manuel Sacrist\u00e1n y Bernard Charbonneau.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a> <b>INDICE<\/b><\/p>\n<p><b><a href=\"#1\">1. Presentaci\u00f3n<\/a><br \/>\n<\/b><b><a href=\"#2\">2. Cuando empieza la vista (Julio de 1974): presentaci\u00f3n de Heinrich B\u00f6ll, <i>Garant\u00eda para Ulrike Meinhof<\/i>, 1976<\/a><br \/>\n<\/b><b><a href=\"#3\">3. Nota a la\u00a0<em>Peque\u00f1a antolog\u00eda<\/em> de Ulrike Maria Meinhof.\u00a0\u00a0<\/a><\/b><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Entrevistado para <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i> (Barcelona: Destino, 1996), se pregunt\u00f3 al profesor Vicente Romano (1935-2014) si el grupo al que pertenec\u00edan Sacrist\u00e1n y \u00e9l durante su estancia en M\u00fcnster (1954-1956 en el caso de Sacrist\u00e1n), estaba organizado en dos c\u00edrculos: \u00abuno, m\u00e1s restringido (el que discut\u00eda en los seminarios de Hans Schweins); otro, m\u00e1s amplio, al que pertenec\u00eda Ulrike Meinhof\u00bb. Sab\u00eda qu\u00e9 contactos y qu\u00e9 tipo de relaciones mantuvieron Ulrike y Sacrist\u00e1n; sab\u00eda si se siguieron relacionando tiempo despu\u00e9s. El traductor de Marx, Kant, Schopenhauer, Fichte y Bebel respondi\u00f3 en los t\u00e9rminos siguientes:<\/span><\/p>\n<p>Ulrike Meinhof era muy activa en el SDS. Tambi\u00e9n estudiaba Public\u00edstica con Hagemann, como yo. Manolo me hab\u00eda persuadido en 1955 para que emprendiese estos estudios de Teor\u00eda de la Comunicaci\u00f3n en M\u00fcnster. Argumentaba que podr\u00edan ser muy \u00fatiles a la sociedad espa\u00f1ola y las fuerzas progresistas que pretend\u00edan cambiarla a mejor. A diferencia de Emil Dovifat, director de Instituto de Public\u00edstica de la Universidad Libre de Berl\u00edn, que hab\u00eda colaborado con los nazis, Hagemann, aunque tambi\u00e9n era cat\u00f3lico como \u00e9l, hab\u00eda combatido el nazismo y gozaba de buena reputaci\u00f3n como cient\u00edfico y dem\u00f3crata.<\/p>\n<p>Ulrike estaba ya a la izquierda del SDS. Yo la recuerdo como una muchacha muy inteligente, plet\u00f3rica de vitalidad, apasionada en las discusiones y cr\u00edticas a los profesores y a la situaci\u00f3n pol\u00edtica. Tard\u00f3 muy poco en congeniar con nosotros y en participar activamente en las discusiones y reuniones m\u00e1s amplias que manten\u00edamos con los estudiantes alemanes de izquierdas, entendiendo por tales los de la Federaci\u00f3n Socialista. La relaci\u00f3n con Ulrike se hizo cada vez m\u00e1s estrecha, y as\u00ed continu\u00f3 despu\u00e9s de volver Manolo a Barcelona en 1956. Con Ettore [Casari] y conmigo se mantuvo esta relaci\u00f3n hasta que \u00e9l volvi\u00f3 a Italia poco despu\u00e9s y yo a Espa\u00f1a en el oto\u00f1o de 1959.<\/p>\n<p>Ulrike se march\u00f3 luego a Hamburgo. All\u00ed se hizo poco despu\u00e9s con la direcci\u00f3n de la prestigiosa revista <i>konkret. <\/i>Aunque nos dimos nuestras respectivas direcciones personales (ella me dej\u00f3 tres) no volvimos a entablar contactos. A m\u00ed me detuvieron en Madrid en febrero de 1960, y no eran aquellos tiempos para hacer a los amigos correr riesgos innecesarios. Tampoco creo que Manolo se escribiera mucho con ella a pesar de la gran estima que la ten\u00eda [NE: no se escribieron]. S\u00ed la le\u00edamos, es decir, s\u00ed le\u00edamos sus art\u00edculos publicados en <i>konkret<\/i>, cuando ten\u00edamos acceso a ellos, y segu\u00edamos interesados en su evoluci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Entrevistado por Antoni Munn\u00e9 y Jordi Guiu para <i>El Viejo Topo<\/i> en la semana santa de 1979 (la entrevista se public\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s en <i>mientras tanto<\/i>, n.\u00ba 63, y tambi\u00e9n en <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>;<i> <\/i>F\u00e9lix Ovejero:<i> \u00ab<\/i>una de las entrevistas m\u00e1s conmovedoras que jam\u00e1s he podido leer a pensador alguno\u00bb), coment\u00f3 Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>En Meinhof, a m\u00ed lo que me ha llamado la atenci\u00f3n es que ella no era una intelectual: era una cient\u00edfica, iba en serio, quer\u00eda conocer las cosas. Aunque acabara en la locura; cosa manifiesta que acab\u00f3 en la locura, en la insensatez, como Meinz, como los dem\u00e1s, pero eran gente que iba en serio.<\/p>\n<p>Por \u00abir en serio\u00bb entiendo no precisamente tener necesariamente ideas ciegas \u2013la ceguera nunca es seria: es hist\u00e9rica, que es distinto\u2013 ni tampoco necesariamente ideas radicales. Con las mismas f\u00f3rmulas te\u00f3ricas de Ulrike Meinhof se puede ser perfectamente un botarate. No es nada serio, no se trata de eso. Se trata de la concreci\u00f3n de su vida, del fen\u00f3meno singular. No se trata de las tesis, que pueden ser, por un lado, disparatadas y, por otro, objeto de profesi\u00f3n perfectamente inaut\u00e9ntica, a lo intelectual.<\/p>\n<p>Supongo que queda muy oscuro todo eso. T\u00fa me has hecho la pregunta de por qu\u00e9 me hab\u00eda dedicado a estos temas; yo m\u00e1s bien te he dicho por qu\u00e9 deje de escribir.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 podr\u00eda a\u00f1adir alguna cosa. En el caso de Ger\u00f3nimo, ah\u00ed van dos cosas, diferentes de las del caso de Ulrike Meinhof. En mi ocupaci\u00f3n con Ulrike Meinhof, con el grupo de Baader-Meinhof en concreto, supongo que mi motivaci\u00f3n es doble. Por un lado est\u00e1 el hecho de que yo no puedo evitar ser germanista. Yo tengo mucho amor a la cultura alemana y al pueblo alem\u00e1n, me interesa mucho todo lo alem\u00e1n; entre los rojos espa\u00f1oles, estoy en minor\u00eda, soy german\u00f3filo al mil por mil. Entre otras cosas porque si yo me recompongo: \u00bfqui\u00e9n me ha hecho a m\u00ed? A m\u00ed me han hecho los poetas castellanos y los poetas alemanes. En la formaci\u00f3n de mi mentalidad no puedo prescindir ni de Garcilaso ni de Fray Luis de Le\u00f3n, ni de San Juan de la Cruz, ni de G\u00f3ngora. Pero tampoco puedo prescindir de Goethe, por ejemplo, e incluso de cosas m\u00e1s rebuscadas de la cultura alemana, cosas m\u00e1s peque\u00f1as, Eichendorff, por ejemplo; o poetas hasta menores, y no digamos ya, sobre todo, y por encima de todo, Kant. Y Hegel, pero sobre todo Kant. Bueno, el Hegel de la <i>Fenomenolog\u00eda<\/i><i><b> <\/b><\/i>tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Una de las motivaciones era \u00e9sta: entender cosa alemana, cosa que les pasa a los alemanes. Entender cosa que les pasa a los alemanes es entender cosa que me pasa a m\u00ed, porque tengo un buen elemento de cultura alemana asimilada. No s\u00e9, si aqu\u00ed ganara [Enrique] L\u00edster y hubiera que perder la nacionalidad por disidente, supongo yo que la nacionalidad primera que se me ocurrir\u00eda pedir ser\u00e1 la austr\u00edaca. Muy probablemente lo primero que se me ocurrir\u00eda ser\u00eda ser austr\u00edaco para poder tener que ver con Mozart. Desde luego, entre la m\u00fasica espa\u00f1ola y la m\u00fasica germ\u00e1nica, mi m\u00fasica es la germ\u00e1nica, la germ\u00e1nica y la italiana. Esta motivaci\u00f3n estaba, pero sobre todo la otra, la presente, la consciente, era una motivaci\u00f3n cr\u00edtica. Intentaba entender la locura pol\u00edtica del grupo Baader-Meinhof como negativo de la locura satisfecha de los partidos comunistas occidentales. Era otra clase de locura, pero era s\u00f3lo el negativo de la misma locura, de la misma falta de sentido com\u00fan.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por otra parte, desde Barcelona, 25 de mayo de 1976, Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 a su hermana M\u00aa Dolores Sacrist\u00e1n, residente en Alemania:<\/span><\/p>\n<p>Querida Lola,<\/p>\n<p>\u00bfte ser\u00eda muy latoso ir mand\u00e1ndome lo que encuentres \u2013en quioscos igual que en librer\u00edas\u2013 sobre Ulrike Meinhof, en especial lo referente a su \u00faltima \u00e9poca? Para \u00e9pocas anteriores, tengo una buena y extensa antolog\u00eda de sus editoriales en <i>konkret<\/i> desde 1960 hasta 1969. En cambio, conozco muy poco de la siniestra fase final: pr\u00e1cticamente s\u00f3lo las informaciones de prensa (<i>Spiegel<\/i>, etc.)<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por otra parte, en 1980, Sacrist\u00e1n finalizaba su necrol\u00f3gica sobre Sartre \u2013\u00abEn la muerte de Jean-Paul Sartre, con un recuerdo para Heidegger\u00bb\u2013 con estas sentidas palabras:<\/span><\/p>\n<p>No se puede esperar de esa vida [la de Jean-Paul Sartre] mucha reflexi\u00f3n sobre la muerte ni mucha contemplaci\u00f3n de la muerte. De joven, en <i>El Ser y la Nada<\/i>, hab\u00eda rehuido intencionadamente el reconocer la central funci\u00f3n gnoseol\u00f3gica de la muerte en su antropolog\u00eda filos\u00f3fica. De viejo \u00abactivista\u00bb vel\u00f3, ciertamente, la muerte de otros (<i>muchos no dejaremos nunca de agradecerle infinitamente su rid\u00edcula visita a los muros de la c\u00e1rcel de Stammheim <\/i>[NE: donde estaba encarcelada Meinhof y sus compa\u00f1eros]), pero es poco veros\u00edmil que proyectara la suya.<\/p>\n<p>Heidegger muri\u00f3 a la espera del \u00abnuevo dios\u00bb o la \u00abnueva epifan\u00eda\u00bb del Ser para la humanidad. Sartre nos ha sugerido hasta el final \u2013y a\u00fan eso s\u00f3lo de paso\u2013 que su muerte acabar\u00eda una pasi\u00f3n nunca enfriada, pero siempre sabedora de su inanidad. Desde esa muerte se tiene que haber visto con un enfoque de claridad tajante la apor\u00eda del pensar subjetivista, sin verdadera Naturaleza, y el milagro tr\u00e1gico del activismo sin creencia material, del activismo que se podr\u00eda llamar \u00abtranscendental\u00bb [la cursiva es nuestra].<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">V<\/a><a href=\"#INDICE\">OLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>2. Cuando empieza la vista contra el Grupo Baader-Meinhof (julio de 1974)<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Texto fechado en julio de 1974. Es presentaci\u00f3n de Heinrich B\u00f6ll, <i>Garant\u00eda para Ulrike Meinhof<\/i>, Barcelona: Seix Barral, 1976. Incluido en <i>Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, pp. 158-177.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Albert Domingo Curto (<i>Raz\u00f3n y emancipaci\u00f3n<\/i>, p. 62) observ\u00f3: \u00abEn la diferencia cualitativa que se establece entre ese intelectual que reflexiona virtualmente \u2013por muy aguado y cr\u00edtico que sea\u2013 y ese otro que hace de su an\u00e1lisis motivo coherente e indispensable de su actuaci\u00f3n, esto es, en cuya pr\u00e1ctica cotidiana ver\u00e1 sensato comprometer o arriesgar los privilegios de su estatus y de su vida personal, ah\u00ed, en ese abismo de diferencia, ubicar\u00e1 Sacrist\u00e1n su alto concepto de compromiso. Esa asunci\u00f3n de responsabilidad, esa consciencia activa es la que determinar\u00e1 el criterio seg\u00fan el cual se podr\u00e1 considerar que hay cient\u00edficos o intelectuales que \u201cvan en serio\u201d, por seguir la expresi\u00f3n sacristaniana originariamente referida a Ulrike Meinhof, y otros que a lo sumo ejercer\u00e1n, si se da el caso, una cierta influencia acad\u00e9mica.\u00bb<\/span><\/p>\n<p>Este volumen, compuesto por Frank Gru\u0308tzbach, recoge piezas de una pol\u00e9mica en los\u00a0grandes medios de comunicaci\u00f3n y difusi\u00f3n alemanes: peri\u00f3dicos diarios, semanarios, radio, televisi\u00f3n. La controversia se sit\u00faa en la inveterada pugna entre la derecha social y los intelectuales liberales, progresistas o cr\u00edticos. No es, sin embargo, muy representativa del tipo tradicional de estas disputas, porque, como lo comprobar\u00e1 el lector, hombres de iglesia se encuentran \u2013como el desencadenador de la pol\u00e9mica, Heinrich B\u00f6ll, que es \u00e9l mismo un hombre religioso\u2013 entre los que intentan proteger a la \u00abbanda\u00bb de \u00abterroristas\u00bb Baader-Meinhof de la histeria que desencadena contra ellos la violencia del sistema y, en cambio y por ejemplo, el escritor Gu\u0308nther Grass, tambor mayor de la propaganda del Partido Socialdem\u00f3crata de Alemania (SPD), ironiza en un sentido en \u00faltima instancia opuesto. (Las intervenciones aludidas se encuentran bajo las fechas 27-I-1972 y 5-II-1972.) Pero, a pesar de complicaciones como \u00e9sa \u2013que quiz\u00e1s sean s\u00f3lo detalles de una \u00e9poca de transici\u00f3n en la recomposici\u00f3n de la tradici\u00f3n de izquierda entre los intelectuales\u2013, el volumen presenta numerosas muestras de la rotundidad con que los conservadores reaccionan contra la sensibilidad de los intelectuales liberales para con las complicaciones de la vida social. Valga como ejemplo esta afirmaci\u00f3n de un colaborador del seminario <i>Quick<\/i>: \u00abEl que, como Heinrich B\u00f6ll, o tambi\u00e9n el profesor Br\u00fcckner y sus compa\u00f1eros de ideas, muestra una consciencia tan escindida es a la larga un peligro mayor para nosotros que Ulrike Meinhof y sus pistoleros.\u00bb (2-II-1972).<\/p>\n<p>La misma preeminencia dada a Ulrike Meinhof en la pol\u00e9mica, en el t\u00edtulo del art\u00edculo de B\u00f6ll e incluso en el ambiente en el que acaba de empezar el proceso contra algunos miembros del grupo, remite al medio de intelectuales en el que se desarrolla la discusi\u00f3n, porque Ulrike Meinhof, que llega al grupo tard\u00edamente y es mayor que todos sus compa\u00f1eros (tiene 40 a\u00f1os cumplidos: Baader, el m\u00e1s joven de los ahora juzgados, tiene 32), es tambi\u00e9n la \u00fanica con un historial de intelectual destacada.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n polic\u00edaco-procesal no justifica que se subraye as\u00ed el caso de Ulrike Meinhof. El ministro federal del interior dijo en mayo de este a\u00f1o que hab\u00eda setenta presos del grupo Baader-Meinhof (Rote Arme Fraktion, Fracci\u00f3n del Ejercito Rojo, FER), detenidos entre 1972 y el atentado en que muri\u00f3 el juez Von Drenkmann en 1974, y 24 detenidos despu\u00e9s. A eso hay que a\u00f1adir los seis detenidos tras el atentado de Estocolmo (de los que se afirma que pertenecen a un grupo, el \u00ab2 de Junio\u00bb, nacido con posterioridad a la FER, pero parte del mismo movimiento). El ministro a\u00f1adi\u00f3 que la polic\u00eda buscaba a\u00fan a 27 personas consideradas \u00abpeligrosas\u00bb y a 100 consideradas \u00abseguidores\u00bb, y que estimaba en 200-300 el n\u00famero de los simpatizantes que dan apoyo a estos revolucionarios designados oficialmente con la expresi\u00f3n \u00abviolentos anarquistas de diferentes grupos, buscados con orden de detenci\u00f3n\u00bb. Tampoco es Ulrike Meinhof la \u00fanica acusada en el proceso de Stuttgart-Stannheim \u2013proceso bastante cargado, al que se prev\u00e9, muy poco precisamente, una duraci\u00f3n de uno a tres a\u00f1os y en el que, en cualquier caso, se ha de o\u00edr a casi 1.000 testigos, estimar casi 1.000 peritaciones de unos 80 peritos y dominar un sumario de unos 50.000 folios\u2013, sino que con ella comparecen Andreas Baader, Gudrun Ensslin y Jan-Carl Raspe, y habr\u00eda tenido que comparecer tambi\u00e9n Holger Meins si no hubiera muerto antes, durante la huelga de hambre del grupo en protesta por su larga prisi\u00f3n preventiva en parcial incomunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta, sin embargo, que toda la pol\u00e9mica presentada en este volumen es anterior a la detenci\u00f3n de cuatro de los cinco procesados en Stuttgart. El volumen se cierra el 23 de Febrero de 1972. En esa fecha, el \u00fanico miembro preso de lo que la prensa alemana llama el \u00abn\u00facleo duro\u00bb de la FER era Gudrun Ensslin. Baader, Meins y Raspe fueron detenidos el 1 de junio de 1972 en Frankfurt, Meinhof lo fue el 15 del mismo mes en un lugar de la Baja Sajonia, Langenhagen, entregada a la polic\u00eda por uno de esos intelectuales liberales de consciencia escindida que tanto inquietan a la derecha. Ulrike Meinhof se hab\u00eda refugiado en su casa. Ahora bien, en la situaci\u00f3n anterior a la detenci\u00f3n del \u00abn\u00facleo duro\u00bb, B\u00f6ll y otros intelectuales liberales no ten\u00edan s\u00f3lo motivos de afinidad para ver en Ulrike Meinhof la personificaci\u00f3n de toda la tragedia. Algunos, como Klaus Rainer R\u00f6hl, ex-marido de Ulrike Meinhof y antiguo editor de <i>konkret<\/i>, se debieron mover, en parte al menos, por motivos muy personales (es pat\u00e9ticamente llamativo que en sus art\u00edculos R\u00f6hl no hable nunca de \u00abgrupo Baader-Meinhof\u00bb, sino s\u00f3lo de \u00abgrupo Baader\u00bb); pero los m\u00e1s se han visto movidos por la gran representatividad de Ulrike Meinhof. Sus diez a\u00f1os largos de columnista en una de las pocas revistas de la pobre izquierda alemana que ha tenido una proyecci\u00f3n algo masiva \u2013<i>konkret\u2013<\/i>\u00a0han dado de s\u00ed una articulaci\u00f3n y formulaci\u00f3n muy completa de la evoluci\u00f3n que lleva de las primeras resistencias universitarias contra la guerra fr\u00eda hasta el proceso de Stuttgart.<\/p>\n<p>(Mucho antes de que empezara la oposici\u00f3n estudiantil a la guerra fr\u00eda, al armamento at\u00f3mico y a la guerra del Vietnam, los mutilados restos de la izquierda obrera organizada hab\u00edan luchado ininterrumpidamente \u2013aunque, la verdad sea dicha, a la desesperada y con poco resultado\u2013 por esas mismas causas, hasta que la sentencia del Tribunal Constitucional, declarando fuera de la Ley al Partido Comunista a mediados de los a\u00f1os cincuenta [NE: 1956], los lanz\u00f3 a las c\u00e1rceles y a la clandestinidad. Tendr\u00eda mucho inter\u00e9s estudiar detalladamente la actitud de los democristianos (CDU\/CSU), los liberales (FDP) y los socialdem\u00f3cratas (SPD) ante aquel proceso. Pero no es \u00e9ste el momento de hacerlo.)<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>Por su condici\u00f3n de portavoz asidua, no por los actos ilegales que se le imputan en Stuttgart, es Ulrike Meinhof tan representativa de la trayectoria de la \u00abnueva izquierda\u00bb alemana que ella convocaba en 1962. Ulrike Meinhof naci\u00f3 el 7 de octubre de 1934. Su madre, Renate Riemeck, ha sido una de las dirigentes m\u00e1s destacadas de la Uni\u00f3n Alemana por la Paz. En la fase final de la guerra fr\u00eda estilo Foster Dulles, luchar contra la cual fue el principal objetivo de la Uni\u00f3n, Ulrike Meinhof, entonces estudiante de literatura en la Universidad de Mu\u0308nster, Westfalia, form\u00f3 parte de un grupo de acci\u00f3n contra lo que entonces se llamaba La Bomba, y desempe\u00f1a su papel en el Congreso de Berl\u00edn contra el armamento at\u00f3mico. Es el a\u00f1o 1959: en oto\u00f1o se celebra la entrevista de Camp David entre Eisenhower y Jruschov, que encarrila el acuerdo sobre desarme controlado. Aquel acuerdo no sirvi\u00f3 para casi nada, como sabemos hoy, pero entonces suscit\u00f3 grandes esperanzas. Ese oto\u00f1o empez\u00f3 Ulrike Meinhof sus columnas en <i>konkret. konkret<\/i> hab\u00eda sido hasta entonces un papel muy modesto \u2013a menudo s\u00f3lo cuatro p\u00e1ginas de m\u00e1quina plana a una sola tinta\u2013 que apareci\u00f3 irregularmente y se vend\u00eda casi s\u00f3lo en las universidades. En la de Mu\u0308nster, poco, y entre las miradas hostiles de una aplastante mayor\u00eda \u00abnegra\u00bb. Entre las causas de que llegara a ser en alg\u00fan momento el principal peri\u00f3dico de la izquierda \u2013no s\u00f3lo de la nueva\u2013 hay que contar las columnas de Ulrike Meinhof.<\/p>\n<p>Los ejes de esas columnas sin durante mucho tiempo la distensi\u00f3n internacional, la lucha contra el rearme y el armamento at\u00f3mico de la Rep\u00fablica Federal de Alemania (RDA) y la lucha por la democratizaci\u00f3n del Estado, lucha sentida, en realidad, como resistencia a un proceso de restauraci\u00f3n, que m\u00e1s tarde Ulrike Meinhof entender\u00e1 como fascistizaci\u00f3n. El primer proyecto de leyes de emergencia, el del ministro Schr\u00f6der \u2013un cristianodem\u00f3crata de derecha (en cualquier pa\u00eds del sur europeo se le considerar\u00eda un fascista pobre de ideolog\u00eda)\u2013, en, en efecto, de enero de 1960. Con el paso de los a\u00f1os, esos ejes de la actividad period\u00edstica de Ulrike Meinhof se adentrar\u00e1n en terrenos nuevos y as\u00ed, por ejemplo, la campa\u00f1a por la paz se har\u00e1 con naturalidad campa\u00f1a antiimperialista. Sus columnas no perder\u00e1n su orientaci\u00f3n, aunque cambiar\u00e1n algo de tono.<\/p>\n<p>En la primera mitad de los a\u00f1os sesenta, pese a la frecuencia de acontecimientos pol\u00edticos preocupantes, las columnas de Ulrike Meinhof se mantienen en un tono animado, tranquilo, que refleja la sensaci\u00f3n de movimiento en desarrollo, de organismo en crecimiento, que tiene por entonces la izquierda alemana estudiantil e intelectual. Ulrike Meinhof escribe hasta llamamientos tan sin problemas como \u00e9ste: \u00abAl que pregunte, \u00bfqu\u00e9 se puede hacer, qu\u00e9 se puede hacer contra las armas at\u00f3micas, contra la guerra, contra un gobierno que no negocia [el problema centroeuropeo con la URSS y la RDA], sino que s\u00f3lo se rearma?, se le dir\u00e1 d\u00f3nde puede apuntarse para la marcha de Pascua de 1963\u00bb (<i>konkret<\/i>, 4\/1963). Y eso que el a\u00f1o anterior hab\u00eda habido la crisis de Berl\u00edn, y que aquel mismo a\u00f1o se hab\u00eda presentado (en enero) a la Dieta Federal el segundo proyecto de leyes de emergencia y que en noviembre ser\u00eda asesinado el presidente Kennedy. Es verdad que tambi\u00e9n ese a\u00f1o, el 5 de agosto, se firm\u00f3 en Mosc\u00fa el tratado de prohibici\u00f3n de las pruebas at\u00f3micas. Tampoco ese tratado sirvi\u00f3 para mucho, pero todav\u00eda hoy se comprueba el alivio que supuso, especialmente para los centroeuropeos. La sensaci\u00f3n de alivio da un marco adecuado a la confianza optimista en procedimientos pol\u00edticos como las \u00abMarchas de Pascua\u00bb: la de 1963 se orient\u00f3 especialmente contra las leyes de emergencia.<\/p>\n<p>Incluso la ruptura definitiva de la socialdemocracia con la tradici\u00f3n socialista se pod\u00eda asimilar sin graves traumas cuando a\u00fan imperaba un estado de \u00e1nimo esperanzado, de movimiento progresivo que crece sin roturas (y sin que, por otra parte, la constancia del movimiento estable de la econom\u00eda capitalista \u2013del \u00abmilagro econ\u00f3mico\u00bb\u2013 facilite la defensa contra la insinuaci\u00f3n de los valores del sistema). Tras el Congreso de Karlsruhe de la SPD, Ulrike Meinhof titula una de sus columnas \u00abEl mal menor\u00bb (<i>konkret<\/i>, 12\/1964). El mal menor es la socialdemocracia. No parece dudoso que ese fuera en aquel momento el sentir de la mayor\u00eda de la gente de izquierda en las facultades y en las redacciones.<\/p>\n<p>En la primavera de 1965 ocurre algo que se puede tomar como punto cr\u00edtico en la maduraci\u00f3n de una consciencia antiimperialista en los grandes pa\u00edses del capitalismo: los bombardeos de Vietnam del Norte por decisi\u00f3n de la administraci\u00f3n Johnson. Muy poco despu\u00e9s empieza a notarse la crisis econ\u00f3mica que alcanzar\u00e1 su punto m\u00e1s bajo a finales de 1967. Los motivos cr\u00edticos de los j\u00f3venes universitarios norteamericanos encuentran en Alemania un fundamento conceptual bastante m\u00e1s s\u00f3lido que en otras universidades, a saber, las tradiciones m\u00e1s o menos intensamente marxistas de centros como el Instituto de Frankfurt o de c\u00e1tedras desempe\u00f1adas por socialistas inequ\u00edvocos, como Abendroth o Hofmann. Es un momento pol\u00edticamente dif\u00edcil para la gran burgues\u00eda alemana, porque la crisis econ\u00f3mica est\u00e1 agotando el \u00fanico prestigio de la Democracia Cristiana de Ludwig Erhand, dejando a \u00e9ste en rid\u00edculo como economista y soci\u00f3logo de la \u00absociedad formada\u00bb. El Partido Socialdem\u00f3crata salva la situaci\u00f3n, de acuerdo con su viejo papel en Alemania: en noviembre de 1966 se concluye la \u00abgran coalici\u00f3n\u00bb entre la SPD y la CDU, un pacto por el cu\u00e1l los socialdem\u00f3cratas entran en el gobierno con un canciller democristiano ([Kurt Georg] Kiesinger.) La decepci\u00f3n de la izquierda alemana ante la desaparici\u00f3n incluso del mal menor es grande. Sobre todo porque ya en febrero de 1967 ese gobierno con socialdem\u00f3cratas en vez de clausurar el tenaz esfuerzo de la derecha por conseguir rellenar la \u00ablaguna\u00bb de un derecho de emergencia, presenta a la Dieta Federal el tercer proyecto del mismo. Ulrike Meinhof tiene a\u00fan ocasi\u00f3n de comentar la decepci\u00f3n con el lenguaje de ritmo largo y discursivo natural en los tiempos de cotidianeidad sin sobresaltos, antes de que \u00e9stos se acumulen en los tensos a\u00f1os 1967\/1969. As\u00ed escribe en el n\u00ba 1 de <i>konkret <\/i>de aquel a\u00f1o, bajo el t\u00edtulo \u00abEl proceso de clarificaci\u00f3n\u00bb: \u00abLa adhesi\u00f3n de Dahrendorf [destacado jurista y soci\u00f3logo del Partido Liberal, FDP] a la gran coalici\u00f3n es [&#8230;] instructiva. Hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o escrib\u00eda a\u00fan: &#8216;La gran coalici\u00f3n termina con la lucha de partidos como instrumento de un r\u00e9gimen democr\u00e1tico [&#8230;] El precio lo paga la sociedad alemana con la vitalidad de sus instituciones democr\u00e1ticas\u2019. Una de esas instituciones es la Universidad alemana; dentro de la Universidad, el mismo Dahrendorf se hab\u00eda convertido en instituci\u00f3n; ide\u00f3logo principal de la admisi\u00f3n del conflicto [&#8230;], ha depuesto luego la actitud con la cual hab\u00eda podido ser eficaz la oposici\u00f3n y se ha puesto al servicio de los que han cortocircuitado el conflicto. La f\u00f3rmula, presentada al margen de los partidos, resulto puro formulismo, voceado no para hacer sitio a la oposici\u00f3n del trabajador industrial frente al management y al capital, a la oposici\u00f3n frente al gobierno, al parlamentarismo frente al ejecutivo; no fue m\u00e1s que una generalizaci\u00f3n aguda y sin compromiso, con la cual no se trataba de abrir trincheras en la clase de los dominantes, sino a lo sumo, de asesorarlos estil\u00edsticamente\u00bb.<\/p>\n<p>Si ya la decepci\u00f3n respecto de las opciones liberales o por el \u00abmal menor\u00bb socialdem\u00f3crata permit\u00eda prever una salida expl\u00edcitamente socialista y revolucionaria a la nueva izquierda alemana, los hechos del 67 y el 68 aumentan la probabilidad de ese desarrollo. El 2 de junio de 1967, al final de una manifestaci\u00f3n antiimperialista, la polic\u00eda berlinesa mata de un disparo a bocajarro a un estudiante que caminaba solo y sin armas de ninguna clase, Benno Ohnesorg; y el Jueves Santo de 1968 se produce el atentado contra Dutschke, uno de los portavoces m\u00e1s visibles del movimiento socialista estudiantil. El lenguaje de Ulrike Meinhof cambia, como cambi\u00f3 el estado de \u00e1nimo del movimiento: \u00abSe acab\u00f3 la broma\u00bb (<i>konkret<\/i>, 5\/1968) y hay que utilizar \u00abmedios distintos de los que han fracasado, puesto que no han podido impedir el atentado contra Rudi Dutschke\u00bb.<\/p>\n<p>El movimiento estudiantil \u2013que ya era m\u00e1s que eso, era la Oposici\u00f3n Extraparlamentaria, OEP\u2013 reaccion\u00f3 al atentado con un ataque a los peri\u00f3dicos de la cadena Springer, que ven\u00edan llevando desde hac\u00eda tiempo una campa\u00f1a de incitaci\u00f3n a la violencia contra la izquierda. Axel Springer es un buen ejemplo del financiero que se construye un poder pol\u00edtico penetrando tentacularmente con su dinero en los medios de comunicaci\u00f3n de masas. Las acciones contra la prensa de Springer se extendieron por una veintena de ciudades; en ellas hubo dos muertos y cuatro centenares de heridos; la polic\u00eda detuvo a unas ochocientas personas. Las formulaciones de Ulrike Meinhof en aquella ocasi\u00f3n articulaban seguramente el pensamiento m\u00e1s autocr\u00edtico y m\u00e1s cauto de la OEP: \u00ab[&#8230;] ahora que se han saltado las ataduras de los Buenos Modales y la Decencia, se puede y se tiene que discutir de nuevo, desde el principio, sobre la violencia y la contraviolencia. La contraviolencia, tal y como se ha practicado en estos d\u00edas de Pascua, no es adecuada para despertar simpat\u00eda, para atraer a liberales espantados al lado de la opini\u00f3n extraparlamentaria. La contraviolencia corre el peligro de convertirse en violencia, en la cual la brutalidad de la polic\u00eda dicta la ley de la acci\u00f3n, una c\u00f3lera impotente sucede a la racionalidad reflexiva y se contesta con medios paramilitares a la intervenci\u00f3n paramilitar de la polic\u00eda\u00bb (<i>konkret<\/i>, 5\/1968).<\/p>\n<p>El \u00faltimo esfuerzo (bald\u00edo) por evitar la aprobaci\u00f3n de las leyes de emergencia, la impresi\u00f3n \u2013por otra parte\u2013 de los hechos de mayo y junio en Francia, la tensi\u00f3n en el Pacto de Varsovia: todo eso contribuye, en unos a la radicalizaci\u00f3n de las t\u00e1cticas (en oto\u00f1o, Baader y Ensslin causan, seg\u00fan dicen sus condenas, los incendios de Frankfurt) y en otros, los m\u00e1s, a la radicalizaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico. \u00c9sta es la \u00e9poca en la que Ulrike Meinhof formula m\u00e1s insistentemente un pensamiento socialista. As\u00ed escribe autocr\u00edticamente tras la \u00faltima marcha contra las leyes de emergencia: \u00abHemos defendido la democracia pol\u00edtica en vez de atacar a los poderes sociales, las asociaciones de empresarios, junto con sus dependencias en el Estado y en la sociedad misma [&#8230;]. Hemos argumentado contra las leyes de emergencia, en vez de luchar contra la fuerza de las grandes compa\u00f1\u00edas. [&#8230;] No hemos realizado la defensa de la democracia como lucha por la democracia econ\u00f3mico-social, como lucha de clase por debilitar a los propietarios de la sociedad\u00bb (<i>konkret<\/i>, 6\/1968).<\/p>\n<p>Es una autocr\u00edtica emparentada con la cr\u00edtica que dirige a los partidos comunistas de Occidente (por cierto, que el de Alemania intenta renacer legalmente por entonces mediante la fundaci\u00f3n de uno nuevo, el Deutsche Kommunistiche Partei, DKP [Partido Comunista alem\u00e1n], el 28 de Septiembre de 1968): \u00abLos partidos comunistas del oeste de Europa se han quedado parados en el estadio de las reformas sociales y el parlamentarismo\u00bb (<i>konkret<\/i>, 7\/1968). Seguramente anda Ulrike Meinhof m\u00e1s cerca de los sentimientos de la OEP en aquel momento que de la dieta alimenticia de los ciudadanos de la URSS cuando llama a la pol\u00edtica jruschoviana \u00abcomunismo del gulasch\u00bb. En cualquier caso, la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por las tropas del pacto de Varsovia (21 de agosto de 1968) consolida, por un lado, la actitud cr\u00edtica respecto de los partidos de la que fue III Internacional, pero, por otro, obliga a Ulrike Meinhof \u2013como hab\u00eda obligado a Dutschke, meses antes, el previo desarrollo checo\u2013 a una profundizaci\u00f3n en los problemas del socialismo que la libera, al menos, de las versiones doctrinar\u00edas simplistas. En una de sus columnas mejor escritas escribi\u00f3 Ulrike Meinhof sobre el intento pol\u00edtico de la mayor\u00eda Dubcek del PCCh varias consideraciones anal\u00edticas de inter\u00e9s en las que coincid\u00eda con otros observadores, y una aguda valoraci\u00f3n del resultado cultural m\u00e1s decisivo del estalinismo: la despolitizaci\u00f3n de trabajadores en otro tiempo comunistas. Los hechos checos muestran, comenta Ulrike Meinhof, \u00ablo poqu\u00edsimo que hab\u00edan conseguido los intentos estalinistas de politizaci\u00f3n mediante la agitaci\u00f3n y la propaganda. La ingenuidad con la cual se hablaba antes de la invasi\u00f3n de un socialismo democr\u00e1tico de nuevo tipo, de compromiso con la Iglesia, de pol\u00edtica antiimperialista, de una nueva formulaci\u00f3n del marxismo, sin decir material y exactamente en que pensaba [&#8230;] es probablemente un producto de la despolitizaci\u00f3n masiva por obra de la pol\u00edtica estalinista\u00bb (<i>konkret,<\/i> 10\/1968).<\/p>\n<p>El balance de la OEP, y en general de la izquierda alemana, a finales de 1968, es bastante malo: los a\u00f1os de campa\u00f1a contra los proyectos de leyes de emergencia, a\u00f1os de lucha por una interpretaci\u00f3n democr\u00e1tica o incluso simplemente liberal de la Constituci\u00f3n, han terminado en derrota; el agotamiento del mayo franc\u00e9s y el contundente barrido electoral del sesentayochismo en Francia disipan muchas esperanzas descabelladamente alimentadas por aquellos j\u00f3venes peque\u00f1o-burgueses y burgueses que se rebelaron contra el sistema sin tener experiencia, ni siquiera consciencia, de la base clasista en la que habr\u00edan tenido que reorientarse para cambiar de bando realmente; la pol\u00edtica exterior de los pa\u00edses del Pacto de Varsovia \u2013y muchos elementos de su pol\u00edtica interior\u2013 quitan a otros esperanzas un tanto diferentes; en el seno de la OEP alemana, en su n\u00facleo mejor organizado, est\u00e1 a la vista no ya una sintom\u00e1tica descomposici\u00f3n, sino la descomposici\u00f3n misma. En noviembre la Liga de Estudiantes Socialistas (SDS) intenta terminar en Hannover su XXIII conferencia de delegados, que ya no le hab\u00eda sido posible llevar a t\u00e9rmino dos meses antes en Frankfurt. La conferencia es un caos. Alguien distribuye, por ejemplo, entre los delegados, una octavilla que se puede traducir as\u00ed:<\/p>\n<dl>\n<dd>\n<table width=\"892\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"892\">\n<p style=\"text-align: center;\">Ffffffruuuuustraci\u00f3nnnnn<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Pal Culo<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Esto es un congreso del SDS<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/dd>\n<\/dl>\n<p>Antes de terminar la conferencia se hab\u00edan marchado como la mitad de los delegados,\u00a0y tambi\u00e9n se hab\u00edan ido algunos de los portavoces de mayor influencia en los a\u00f1os y meses anteriores, como Semmler o Lef\u00e8vre. Lo que hoy hacen estos dos hombres podr\u00eda ilustrar, ahorrando palabras, las dos principales salidas de la descomposici\u00f3n de la Oposici\u00f3n Extraparlamentaria: Lef\u00e8vre ha vuelto a integrarse en el escalaf\u00f3n acad\u00e9mico, con prometedores resultados, como es natural en un hombre de sus talentos; Semmler es hoy un dirigente del Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Alemania (KPD-ML). Como queda dicho, el viejo partido comunista se reconstituy\u00f3 mediante una nueva fundaci\u00f3n en agosto (DKP); su organizaci\u00f3n juvenil, Spartakus, es una de las tendencias m\u00e1s fuertes de la izquierda marxista. Pero los resultados electorales de todas las formaciones comunistas son muy bajos. Es notable que queden incluso por debajo de los modest\u00edsimos \u2013del orden del 3-4%\u2013 obtenidos por la Uni\u00f3n Alemana por la Paz de Renate Riemeck, la madre adoptiva de Ulrike Meinhof, en los a\u00f1os de represi\u00f3n m\u00e1s dura e ilegalidad de los comunistas. Pero en los ambientes universitarios, la cat\u00e1strofe, tan poco gloriosa, del Sesenta y Ocho movi\u00f3 a renovar las formas cl\u00e1sicas de organizaci\u00f3n y lucha de la izquierda de clase.<\/p>\n<p>En este punto pierde seguramente mucha verdad la afirmaci\u00f3n, hecha antes, de que la\u00a0especial notoriedad de Ulrike Meinhof se debe a lo muy representativa que es de la nueva izquierda alemana. Por lo menos, ahora hay que reducir esa representatividad a la parte, muy minoritaria, de la vieja OEP que no se reintegr\u00f3 en el sistema, como lo hizo la mayor\u00eda, ni se decidi\u00f3 a engrosar y renovar la izquierda de clase tradicional, como lo hizo una minor\u00eda de cierta amplitud. Ulrike Meinhof sigui\u00f3 por de pronto practicando su periodismo cr\u00edtico, en el que cada vez se percibe m\u00e1s su personal aprendizaje del Sesenta y Ocho y un desarrollo consecuente del mismo, dicho sea ignorando la cuesti\u00f3n de si ese desarrollo recoge o no realidad suficiente.<\/p>\n<p>A finales de 1968 se celebr\u00f3 la vista contra Andreas Baader y Gudrun Ensslin, acusados de haber incendiado dos grandes almacenes de Frankfurt. El art\u00edculo de Ulrike Meinhof en el n\u00famero 14 de<i> konkret <\/i>de 1968 cr\u00edtica la ilusi\u00f3n de que actos como esos puedan desorganizar el aparato de producci\u00f3n y explotaci\u00f3n. Pero no se distancia sin matices de los que siete a\u00f1os m\u00e1s tarde, en estos d\u00edas, son sus compa\u00f1eros de banquillo: \u00abEl momento progresivo del incendio de unos grandes almacenes no est\u00e1 en la destrucci\u00f3n de las mercanc\u00edas; est\u00e1 en la criminalidad del hecho, en la violaci\u00f3n de la ley\u00bb. La que pocos meses antes, a ra\u00edz del atentado contra Dutschke, hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n sobre la necesidad de no practicar una contraviolencia que resultase incomprensible para los liberales no puede dejar ahora de suscribir la cr\u00edtica de los incendios por el SDS, por ejemplo. Tambi\u00e9n aqu\u00ed con una reserva: \u00abPero queda tambi\u00e9n lo que ha dicho Fritz Teufel en la conferencia de delegados del SDS: &#8216;Siempre es mejor quemar unos grandes almacenes que dirigir unos grandes almacenes&#8217;\u00bb.<\/p>\n<p>La actitud de Ulrike Meinhof respecto de los incendios de Frankfurt se compone con motivaciones var\u00edas, no siempre f\u00e1ciles de mantener ensambladas en una s\u00edntesis pol\u00edtica: hay un an\u00e1lisis pol\u00edtico-social revolucionario que tiende a borrar el acotado bienpensante que separa el \u00abcrimen pol\u00edtico\u00bb\u00a0del \u00abdelito com\u00fan\u00bb. En este punto reaparece la afinidad, si no con el intelectual medio, s\u00ed con el poeta. B\u00f6ll dir\u00e1 a la radiotelevisi\u00f3n de Hessen el 28 de enero de 1972: \u00abconsidero en cualquier caso err\u00f3nea la separaci\u00f3n tajante entre lo pol\u00edtico y lo criminal, error que, adem\u00e1s, es intelectualmente insincero. Se puede incluso decir que una persona que para conseguir sobrevivir, para no morirse de hambre, tiene que robar en una sociedad es, naturalmente, tambi\u00e9n un criminal pol\u00edtico. [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p>Por otra parte, como lo sugiere la cita de Fritz Teufel reproducida, le est\u00e1 ganando a Ulrike Meinhof la natural repulsi\u00f3n por el apartamiento de lo fundamental, tan frecuente en la cotidianeidad pol\u00edtica. La conferencia del SDS llevar\u00e1 raz\u00f3n al condenar los incendios de Frankfurt: pero no se olvide que \u00absiempre es mejor\u00bb, etc. Esta repugnancia se va extendiendo a los que s\u00f3lo hablan, aunque hablen con la radical veracidad del poeta. En el volumen colectivo <i>Revolution gegen den Staat,<\/i> editado por H. Dollinger aquel a\u00f1o, Ulrike Meinhof escribe que \u00abDecir revoluci\u00f3n exige decirlo en serio\u00bb\u00a0y que la palabra &#8216;revoluci\u00f3n&#8217; rompe tab\u00faes \u2013tab\u00faes de medios c\u00f3modos y prestigiosos, como lo son los de los intelectuales tradicionales\u2013 y \u00abcorta el camino que lleva de la mala conciencia a la resignaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Alusiones as\u00ed indican una perdida de afinidad con la matriz social de la autora, no ya s\u00f3lo con el profesional corriente, sino tambi\u00e9n con el verdadero poeta (o cient\u00edfico, o fil\u00f3sofo), veraz, pero preso de la palabra o limitado a ella. Hay que reconocer eso, y ver bajo esa luz el abandono de que la FER va siendo objeto por parte de sus antiguos simpatizantes en los medios cultos. Pero eso no es raz\u00f3n para fechar en un momento u otro de esa disociaci\u00f3n una supuesta desorganizaci\u00f3n mental de Ulrike Meinhof que explicar\u00eda el irrealismo de su pol\u00edtica y la reducci\u00f3n de su representatividad. Hasta tumores cerebrales ha aducido la prensa liberal, probablemente con la mejor intenci\u00f3n. Hay que decir que no ser\u00edan muy malignos esos tumores, si Ulrike Meinhof \u2013a diferencia de su camarada Katharina Hammerschmidt, por ejemplo, muerta de c\u00e1ncer a finales de junio, a los 30 a\u00f1os de edad, tras m\u00e1s de un a\u00f1o de p\u00e9sima asistencia m\u00e9dica (si asistencia se puede llamar a eso) en el curso de su larga prisi\u00f3n preventiva en Berl\u00edn\u2013 sigue en pie desde que abandon\u00f3 las \u00faltimas ilusiones sobre la evoluci\u00f3n del capitalismo hacia la libertad.<\/p>\n<p>Sus columnas de 1969 para <i>konkret<\/i> \u2013las \u00faltimas\u2013 muestran un pensamiento pol\u00edtico socialista mucho m\u00e1s radical, sin duda, que el que expusiera antes del Sesenta y Ocho, pero de consistencia innegable, tanto en la estimaci\u00f3n y construcci\u00f3n de los datos como en la argumentaci\u00f3n. Dos ejemplos. Uno de consideraci\u00f3n de objetivos del movimiento obrero, en este caso la codecisi\u00f3n o gesti\u00f3n paritaria de la industria: \u00abLa codecisi\u00f3n es un monstruito. La ley de consejos de empresa de 1920 era heredera directa del movimiento consejista de 1918\/1919, resto de una revoluci\u00f3n derrotada. La codecisi\u00f3n en la industria minera, en 1951, se impuso en la Dieta Federal bajo graves amenazas huelgu\u00edsticas, como f\u00f3sil de una renovaci\u00f3n democr\u00e1tica que no ha tenido lugar en los dem\u00e1s sitios. La discusi\u00f3n de 1968\/1969 sobre la codecisi\u00f3n, que tendr\u00e1 tambi\u00e9n una funci\u00f3n en la campa\u00f1a electoral en puertas, se diagnostica por parte de los empresarios como cola de la rebeli\u00f3n estudiantil aqu\u00ed y de las agitaciones en Francia. [&#8230;] La codecisi\u00f3n, igual en el marco del taller que en el de la empresa, no ha sido nunca producto de una fuerza obrera victoriosa, sino siempre de una fuerza obrera reducida a la defensiva\u00bb\u00a0(<i>konkret,<\/i> 3\/1969).<\/p>\n<p>Otro de estimaci\u00f3n de la situaci\u00f3n pol\u00edtica: Ulrike Meinhof discrepa del an\u00e1lisis optimista que, como si estuvi\u00e9ramos en 1945, ve en curso en Europa un proceso de tranquila evoluci\u00f3n democr\u00e1tica; ella advierte, por el contrario, un \u00abproceso de fascistizaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Federal y Berl\u00edn Oeste\u00bb; pero, sin embargo, eso no le impide reconocer que \u00abdesgraciadamente, todav\u00eda vale la pena hablar de la diferencia entre [el muy conservador] Schr\u00f6der y [el ex-resistente democr\u00e1tico] Heinemann\u00bb\u00a0(<i>konkret<\/i>, 7\/1969). El contexto es la elecci\u00f3n presidencial.<\/p>\n<p>A finales de 1968 Ulrike Meinhof se ha separado de su marido, el antiguo (no presente) editor de <i>konkret<\/i>, R\u00f6hl, y se ha mudado con sus hijos a Berl\u00edn. Renate Riemeck cuenta que la vio por \u00faltima vez a mediados de 1969. El 14 de mayo de 1970, la polic\u00eda la identifica entre los miembros armados de la Fracci\u00f3n Ej\u00e9rcito Rojo que liberan a Andreas Baader, y pone un precio de 10.000 DM a informes sobre su paradero que puedan dar pie a su captura. A tenor del bando de la polic\u00eda, Ulrike Meinhof habr\u00eda vivido hasta aquella ma\u00f1ana misma en la casa berlinesa alquilada a su nombre. Despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n de Baader pasa a la clandestinidad. El 15 de Junio de 1972, poco despu\u00e9s de la captura de Baader, Meins y Raspe, la polic\u00eda la detiene en una casa del profesor de Hannover Fritz Rodewald, su denunciante, en la que hab\u00eda buscado refugio. El 13 de septiembre anuncia, con otros compa\u00f1eros, la huelga de hambre en protesta por la incomunicaci\u00f3n en el curso de la cual muere Holger Meins.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n esta huelga de hambre, as\u00ed como otros rasgos de la conducta de la FER en la\u00a0c\u00e1rcel, es para parte de la prensa liberal alemana un inicio de enajenaci\u00f3n mental. <i>Der Spiegel<\/i> publica en su n\u00famero 23 de 1975 pasos de un papel de Ulrike Meinhof fechado el 21 de octubre de 1974 e incautado en 52 ejemplares por funcionarios de prisiones en celdas ocupadas por detenidos de la FER. El papel hace sospechar que la informaci\u00f3n de los miembros de la FER, o de Ulrike Meinhof en particular, est\u00e1 deformada de un modo que los lleva a sobreestimar sus posibilidades: \u00ab\u00bfen qu\u00e9 pa\u00eds extranjero no se preparan todav\u00eda manifestaciones, etc. contra la embajada RFA, consulado general, Instituto Goethe, etc., contra las filiales de las grandes compa\u00f1\u00edas RFA? \/ \u00bfqu\u00e9 peri\u00f3dico extranjero no tiene todav\u00eda la declaraci\u00f3n para la prensa? organizar para la prensa internacional una resoluci\u00f3n internacional de protesta contra el gobierno federal.\u00bb\u00a0Pero la verdad es que las c\u00e1rceles producen espejismos parecidos en presos de organizaciones revolucionarias de lo m\u00e1s cl\u00e1sico, de modo que esa circular no es raz\u00f3n suficiente para suponer especiales desvar\u00edos de los presos de la FER. M\u00e1s preocupante parece el estilo, tan poco propio de ella, de otro texto atribuido por la polic\u00eda y el mismo semanario a Ulrike Meinhof. La convulsi\u00f3n y el descuido de esta forma de decir puede deberse a una duda ya adensada casi en angustia. Pero tambi\u00e9n el escribir corriendo, apoy\u00e1ndose en la rodilla y ante quien, arriesg\u00e1ndose, espera para recoger el papel y pasarlo, puede dar el mismo resultado: \u00abS\u00f3lo la violencia ayuda donde la violencia impera y el amor al hombre no es posible m\u00e1s que en el ataque portador de muerte lleno de odio al imperialismo-fascismo\u00bb.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>La misma extrema derecha alemana da una pista de inter\u00e9s acerca de los efectos pol\u00edticos de la FER: la derecha, en efecto, empez\u00f3 pronto a desinteresarse de la FER y a concentrar su atenci\u00f3n sobre la izquierda socialista cl\u00e1sica. Bajo la fecha 27-I-1972 encontrar\u00e1 el lector la siguiente advertencia del comentarista Klaus Harpprecht: \u00abEl anarquismo adolescente de los [&#8230;] rodean a Ulrike es un diversivo al lado de los peligros verdaderos, que se muestran en la fr\u00eda resoluci\u00f3n de las organizaciones espartaquistas en las universidades.\u00bb\u00a0Y el antiguo dirigente del partido neo-nazi (Partido Nacional-Dem\u00f3crata), Adolf von Thadden, ampl\u00eda ese llamamiento (4-II-1972). \u00bfPrueba suficiente de que los de la FER, ya antes de ser unos pobres locos presos, eran unos pobres locos en libertad, inofensivos no s\u00f3lo no s\u00f3lo para el sistema social, sino incluso para la visi\u00f3n de \u00e9ste por la extrema derecha? \u00bfO incluso algo peor que eso? Parte de la prensa liberal alemana ve en la FER la causante de las recientes medidas, legales o administrativas, con que el gobierno federal est\u00e1 reforzando el ejecutivo y haci\u00e9ndolo m\u00e1s expeditivo y suelto de gatillo, al mismo tiempo que reduce las posibilidades de defensa de los procesados en general y de los de la FER en particular. <i>Der Spiegel<\/i> escrib\u00eda en su n\u00ba 25 de este a\u00f1o que \u00ablos pistoleros [&#8230;] del bienestar han conseguido empujar la reacci\u00f3n de los guardianes del orden \u201chasta los l\u00edmites\u201d\u00a0(canciller Schmidt) del estado de Derecho, y en algunos puntos incluso m\u00e1s all\u00e1. \/No es un azar que bastantes funcionarios huelan de nuevo en las escuelas de polic\u00eda &#8216;el moho restaurativo de otro tiempo&#8217;, ni que dirigentes policiales como el jefe superior de Wuppertal se quejen de que &#8216;el proceso hacia la polic\u00eda amiga del ciudadano&#8217; ha sido frenado por el terrorismo, &#8216;si no ya invertido con una tendencia inversa&#8217;. No sin motivo ponen en guardia renombrados profesores de Derecho contra una regresi\u00f3n legislativa en la que parece haber dado el parlamento de Bonn\u00bb. Pero el encuestador del gran semanario liberal podr\u00eda haber hecho notar al jefe superior de Wuppertal que el agente Kurras mat\u00f3 extra\u00f1amente a Benno Ohnesorg mucho antes de que existiera la FER ni nada parecido y los juristas podr\u00edan recordar que las leyes de emergencia no se pueden imputar a la ingenuidad de la Fracci\u00f3n, alguno de cuyos miembros no tendr\u00eda m\u00e1s de diez a\u00f1os cuando el gobierno federal empez\u00f3 a presentar ese proyecto legislativo a la Dieta. No hay dudas de que las leyes limitativas de la defensa de los acusados votadas en lo que va de a\u00f1o por la Dieta Federal tienen para la conciencia jur\u00eddica liberal la m\u00e1cula de ser aut\u00e9nticamente leyes especiales, <i>leges FER.<\/i> Por ejemplo, contra el anterior procedimiento penal alem\u00e1n, ahora queda limitado el n\u00famero de defensores que puede nombrar un acusado; es posible excluir de una defensa al abogado sospechoso de complicidad con el defendido; se puede expulsar de la sala a un acusado y seguir su proceso; se admiten \u00abtestigos cruciales\u00bb\u00a0de la acusaci\u00f3n, gente que traiciona a sus coimputados y recibe en premio la impunidad suya, o una sentencia de especial lenidad; se controla, como en cualquier despotismo, la comunicaci\u00f3n entre el preso \u00abterrorista\u00bb\u00a0y su defensor; se endurece la prisi\u00f3n preventiva de dicho preso \u00abterrorista\u00bb. Tambi\u00e9n se altera el derecho penal material, introduciendo el tipo delictivo \u00abformaci\u00f3n de asociaciones terroristas\u00bb. Y la administraci\u00f3n de justicia no se ha retrasado mucho respecto del legislativo: a las pocas sesiones de juicio, ya est\u00e1n excluidas de la defensa de Andreas Baader tres abogados, o incluso de la defensa de cualquier otro de los procesados de Stuttgart-Stannheim.<\/p>\n<p>En la izquierda hubo desde el principio, como es natural, cr\u00edtica a la FER. Bajo la fecha 21-I-1972 el lector de este volumen encontrar\u00e1 la de Jurgen Seifert, un universitario <i>naturaliter<\/i> socialista: socialista de ideas y, antes que eso, de herencia, de manera de ser y de trato. Seifert se form\u00f3 tambi\u00e9n en la Universidad de Mu\u0308nster y tiene casi la misma edad que Ulrike Meinhof. \u00ab\u00c9ste grupo que se da el nombre de Fracci\u00f3n Ej\u00e9rcito Rojo\u00bb, dice severamente Seifert en su discurso de la Escuela T\u00e9cnica Superior de Hannover, \u00abintenta desde hace dos a\u00f1os \u2013por usar sus palabras\u2013 &#8216;averiguar si es correcto organizar ahora ya la lucha armada&#8217;. Si todav\u00eda es capaz de an\u00e1lisis pol\u00edtico, el grupo tiene que reconocer de una vez su fracaso\u00bb. Y <i>Junge Welt<\/i> (\u00abMundo joven\u00bb), el peri\u00f3dico central de las juventudes comunistas alemanas (FDJ), luego de acusar de aventurerismo al grupo FER, razona por una l\u00ednea leninista-estalinista s\u00f3lida y tradicional: \u00abUna antigua verdad cuenta con una nueva prueba: el que ignora las experiencias de la lucha de clases y se separa de ellas cae en las filas de la reacci\u00f3n. Los Baader-Meinhof se han extraviado en el laberinto de su teor\u00eda pseudorevolucionaria, est\u00e1n aislados en la periferia de la sociedad\u00bb. \u00abHan fracasado con su programa y se han convertido objetivamente en aliados de aqu\u00e9llos contra los que hace dos a\u00f1os bajaron a la trinchera.\u00bb\u00a0(En este volumen, 25-I-1972.) <i>Junge Welt<\/i> a\u00f1ade a esa cr\u00edtica \u2013compartida pr\u00e1cticamente por toda la izquierda alemana\u2013 una observaci\u00f3n de inter\u00e9s: \u00abPoco han ayudado, en sus a\u00f1os de existencia [como grupo], a la reflexi\u00f3n sobre las tendencias pol\u00edticas presentes en la Rep\u00fablica Federal\u00bb. Es verdad. Es verdad si est\u00e1 dicho de toda la FER, no tanto de Ulrike Meinhof, como espero que se haya visto. Y cuando se lee ingenuidades como la de Gudrun Ensslin, para la cu\u00e1l es, a estas alturas, un objetivo valioso conseguir que \u00ablos cerdos mismos se vean obligados a abolir su propia ideolog\u00eda\u00bb, (\u00a1como si a las grandes compa\u00f1\u00edas se les diera algo de &#8216;los valores espirituales de la civilizaci\u00f3n occidental&#8217; o del &#8216;estado de Derecho&#8217;!), puede pasarle a uno lo que a Federica Montseny respecto de Daniel Cohn-Bendit cuando el Congreso Anarquista de Carrara de septiembre de 1968, que se limit\u00f3 a comentar fr\u00edamente: \u00abLe sentar\u00edan bien un par de bofetadas.\u00bb<\/p>\n<p>El acierto del sentido general de estas cr\u00edticas \u2013incluso de la muy expeditiva de Montseny\u2013 parece fuera de duda. Pero sus formulaciones desembocan con facilidad en confusiones pol\u00edticas bastante generalizadas en la izquierda durante esta resaca del Sesenta y Ocho. Se podr\u00eda tomar como ejemplo, sin salirse de la antolog\u00eda que es el presente volumen, una frase m\u00e1s del discurso de Ju\u0308rgen Seifert ya citado, aquella en la que critica a la FER por creer que \u00abno se puede renunciar a una agudizaci\u00f3n de la lucha de clase ni siquiera cuando esa agudizaci\u00f3n produce fascismo abierto\u00bb. Es verdad que el fascismo aparece como soluci\u00f3n capitalista en los momentos de crisis y consiguiente agudizaci\u00f3n de la lucha de clases. Pero, por una parte, esa agudizaci\u00f3n no depende decisivamente de ning\u00fan grupo pol\u00edtico, ni peque\u00f1o ni grande. Y, por otra, como tambi\u00e9n el socialismo requiere esa agudizaci\u00f3n, no parece que haya m\u00e1s alternativa a \u00e9sta que una eterna estabilizaci\u00f3n capitalista; la cual, como no parece que pueda serlo econ\u00f3mica, habr\u00e1 de ser pol\u00edtica, con una forma u otra de represi\u00f3n, fascista policroma o fascista gris-bur\u00f3crata.<\/p>\n<p>Es probable que la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica de la Fracci\u00f3n Ej\u00e9rcito Rojo no tengan justificaci\u00f3n pol\u00edtica alguna (aunque siempre es mejor, parafraseando a Teufel, intentar echar a los mercaderes del templo que cambalachear con ellos). Tambi\u00e9n es posible que entre las causas que expliquen la obnubilaci\u00f3n pol\u00edtica de los de la FER algunas arraiguen en flojeras cient\u00edficas o morales. (Pero no es menor probable que otras arraiguen en robusteces de ambas clases: ver la carta de Mahler a B\u00f6ll, en este volumen, 31-I-1972). Pero al menos una de las causas puede impedir que algunos se queden satisfechos con la comprobaci\u00f3n, tan obvia, de que la FER no va a ninguna parte, o con la recolecci\u00f3n de \u00abpruebas nuevas de viejas verdades\u00bb. Esa causa es la citada confusi\u00f3n de la resaca del Sesenta y Ocho. La crisis que se ahonda y se alarga en las grandes sociedades capitalistas \u2013crisis econ\u00f3mica, crisis de concretas maneras de producir, crisis de instituciones, crisis pol\u00edticas en algunos estados: crisis cultural, en suma\u2013 est\u00e1 originando ya desde hace alg\u00fan tiempo medidas de defensa fascista del sistema, en las pintorescas formas del pasado, o en la sorprendente f\u00f3rmula norteamericana hecha de corrupci\u00f3n y violencia, o en la forma legalista y burocr\u00e1tica de la que puede ser ejemplo alg\u00fan aspecto de la presente evoluci\u00f3n legislativa y ejecutiva alemana. Esta situaci\u00f3n har\u00e1 necesarias grandes concentraciones antifascistas cuya definici\u00f3n pol\u00edtica global, como su contenido, tenga poco perfil. Pero de lo que no se ve ninguna necesidad es de presentar euf\u00f3ricamente una situaci\u00f3n semejante. Y, sin embargo, esto est\u00e1 ocurriendo en la izquierda con frecuencia cada vez mayor, confundiendo mucho el pensamiento. No es dif\u00edcil dar en publicaciones de izquierdas con curiosos an\u00e1lisis sociales que se suponen cr\u00edticos y afirman, por ejemplo, la neutralidad de \u00f3rganos del Estado. O con fantasiosas perspectivas de una utop\u00eda reformista que ve evolucionar lisamente la sociedad hasta el socialismo desde el capitalismo, incluso desde una forma fascista de \u00e9ste. Tesis que hasta hace relativamente poco tiempo se recib\u00edan como fruto irrelevante de la ignorancia \u2013por ejemplo, la democracia social de Andrei Zaj\u00e1rov, en la que confluir\u00edan finalmente capitalismo y socialismo\u2013 o como gastados se\u00f1uelos contrarrevolucionarios \u2013por ejemplo, la vieja frase de la \u00abtercera v\u00eda\u00bb\u2013\u00a0se oyen ahora a\u00a0gentes que el p\u00fablico tiende a relacionar con la izquierda de clase. En medio de esa confusi\u00f3n, una insania pol\u00edtica como la de Holger Meins se hace bastante comprensible, como si al negarse a comer se hubiera negado tambi\u00e9n a tragarse semejantes pur\u00e9s ideol\u00f3gicos. Muy poco antes de su muerte en prisi\u00f3n, al final de unas l\u00edneas que escribi\u00f3, Meins garrapate\u00f3 esta \u00faltima frase: <i>En medio no hay nada<\/i> (Dazwischen gibt es nichts).<\/p>\n<p><b>Notas de traductor (Sacrist\u00e1n):<\/b><\/p>\n<p><b>1. Reichsacht, p. 34<\/b><\/p>\n<p>Instituci\u00f3n penal germ\u00e1nica que equivale al apartamiento de la comunidad con p\u00e9rdida total de derechos, incluso el de la vida. El Reichsacht u Oberacht, v\u00e1lido para todo el Imperio, era pronunciado solo por el emperador.<\/p>\n<p><b>2. Hans Habe, p. 102<\/b><\/p>\n<p>Hans Habe es miembro del Pen americano y del centro de Pen para escritores en lengua alemana en el extranjero. Su libro <i>On tausend fallen<\/i> apareci\u00f3 en una edici\u00f3n de m\u00e1s de un mill\u00f3n de ejemplares en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica; otros libros suyos han conocido ediciones de cientos de miles de ejemplares en los pa\u00edses del bloque oriental. Su distinta novela <i>Die Mission<\/i> fue editada tambi\u00e9n por Aufbau-Verlag en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica alemana.<\/p>\n<p><b>3. Tiros de mortero contra B\u00f6ll, p. 131<\/b><\/p>\n<p>En el t\u00edtulo hay un juego de palabras: \u00abB\u00f6ller gegen B\u00f6ll\u00bb.<\/p>\n<p><b>4. Lo quisieran a su imagen, p. 134<\/b><\/p>\n<p>\u00abA su imagen\u00bb, en el original \u00abnach ihrem Bild\u00bb, juego de palabras con el t\u00edtulo del c\u00e9lebre diario de Springer.<\/p>\n<p><b>5. Fabeyer, p. 303<\/b><\/p>\n<p>Bruno Fabeyer hiri\u00f3 gravemente a un empleado de correos en 1965 y dispar\u00f3 contra un polic\u00eda en 1966. Pudo mantenerse escondido durante 14 meses. Antes de su detenci\u00f3n, fue perseguido por gran n\u00famero de polic\u00edas durante semanas en los bosques de Eifel.<\/p>\n<p><b>6. <i>Bambule<\/i>, p. 303<\/b><\/p>\n<p>La obra para televisi\u00f3n <i>Bambule<\/i>, de Ulrike Meinhof, se desarrolla entre pupilos de correccional. La Televisi\u00f3n alemana ha renunciado hasta ahora a la transmisi\u00f3n de la pieza, porque no quiere mostrar a su p\u00fablico la obra \u00abde una persona buscada por la polic\u00eda\u00bb. <i>Bambule<\/i> ha aparecido en forma de libro, publicado por la editorial Wagenbach, Berl\u00edn.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La siguiente nota editorial de 1980 sobre el profesor Peter Br\u00fcckner, al que Sacrist\u00e1n alud\u00eda en la r presentaci\u00f3n, es representativa de su ininterrumpida preocupaci\u00f3n por las limitaciones de las libertades de expresi\u00f3n en el \u00abmundo democr\u00e1tico occidental\u00bb, por su llamamiento a la acci\u00f3n pol\u00edtica, a la solidaridad activa y por su \u00abaviso para navegantes\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La nota apareci\u00f3 en el n\u00fam. 3 de <i>mientras tanto<\/i>, marzo-abril de 1980, pp. 16-18. Sobre Peter Br\u00fcckner y Siegfried Buback, v\u00e9ase Jutta Ditfurth, <i>Ulrike Meinhof. La biografia,<\/i> Barcelona: Tigre de paper, 2017, traducci\u00f3n (excelente) de Daniel Escribano.<\/span><\/p>\n<p>El profesor Peter Br\u00fcckner, ordinario (lo que aqu\u00ed llamamos \u00abcatedr\u00e1tico\u00bb) de psicolog\u00eda social en la Universidad T\u00e9cnica de Hannover, en la Baja Sajonia, Rep\u00fablica Federal de Alemania, fue suspendido de empleo, con reducci\u00f3n del sueldo, en octubre de 1977. Ciertamente, su caso no es sino uno m\u00e1s entre los muchos de persecuci\u00f3n de personas de pensamiento socialmente de izquierdas (aunque, como el mismo Br\u00fcckner, no pertenezcan a ning\u00fan partido) en un pa\u00eds tan admirable por muchos conceptos, pero tambi\u00e9n tan ejemplarmente demostrativo de que la democracia burguesa es una eficaz forma de dictadura de clase, como la R.F.A.(*) El privilegio de informaci\u00f3n del que suelen beneficiarse los intelectuales, incluso los perseguidos, nos permite se\u00f1alar este caso con alg\u00fan detalle e invitar a trav\u00e9s de \u00e9l a la solidaridad con las v\u00edctimas de la legislaci\u00f3n alemana-occidental, contra los \u00abradicales\u00bb, esto es, contra los disidentes del capitalismo, sobre los cuales rara vez llama la atenci\u00f3n la gran prensa que se pretende liberal.<\/p>\n<p>Peter Br\u00fcckner, autor de un conocido estudio sobre \u00abla psicolog\u00eda social del capitalismo\u00bb (<i>Zur Sozialpsychologie des Kapitalismus,<\/i><i><b> <\/b><\/i>Frankfurt am Main, 1972) public\u00f3 con 48 coeditores m\u00e1s (44 de ellos docentes universitarios, 13 del mismo Land que \u00e9l, la Baja Sajonia) una documentaci\u00f3n acerca de la necrol\u00f3gica del asesinado fiscal general de la Rep\u00fablica, Siegfried Buback, que firmara pseud\u00f3nimamente un estudiante con el gentilicio \u00abMescalero\u00bb, evidentemente tomado de la moda juvenil de los \u00abindios metropolitanos\u00bb. Ya el escrito de \u00abMescalero\u00bb se declaraba expl\u00edcitamente contrario al terror en general y al asesinato en particular. Pero \u00abMescalero\u00bb confesaba no poder evitar cierta \u00abAlegr\u00eda vergonzante\u00bb (<i>klammheimliche Freude<\/i>) por la muerte del fiscal Buback, verdadera personificaci\u00f3n del terrorismo de estado, sobre el cual, una a\u00f1o antes de que lo asesinaran, el redactor que signa esta nota hab\u00eda escrito lo siguiente con ocasi\u00f3n del suicidio o asesinato de Ulrike Meinhof. \u00abEl fiscal general de la Rep\u00fablica Federal, Siegfried Buback, considera que incluso las \u00faltimas disposiciones restrictivas de la libertad del ejercicio de los abogados defensores, agravadoras del derecho penal material y hasta limitadoras de la libertad de prensa, son una sana reacci\u00f3n contra un periodo en el cual \u201cse inhibi\u00f3 la funci\u00f3n del estado en la garant\u00eda de la paz interior\u201d (Obs\u00e9rvese que ese per\u00edodo que a Buback le parece de libertinaje no reconoci\u00f3 a los comunistas m\u00e1s domicilio que las c\u00e1rceles). Por eso opina el fiscal general que \u201clegislar m\u00e1s duramente la detenci\u00f3n es una de las medidas que se pueden entender como una especie de rectificaci\u00f3n de las anteriores liberalidades que iban demasiado lejos\u201d\u00bb (Pr\u00f3logo a Ulrike Meinhof, <i>Peque\u00f1a antolog\u00eda,<\/i><i><b> <\/b><\/i>Barcelona, Anagrama, 1976, p\u00e1g 13).<\/p>\n<p>Peter Br\u00fcckner y sus 48 coeditores reunieron la necrolog\u00eda de Buback firmada por \u00abMescalero\u00bb y otros textos interesantes para el caso en el volumen \u00abUna necrolog\u00eda de Buback. Documentaci\u00f3n\u00bb (<i>Buback. Ein Nachruf. Eine Dokumentation<\/i>).<b> <\/b>Br\u00fcckner dio adem\u00e1s una entrevista radiada sobre el terrorismo (junio de 1977) y public\u00f3, ya con intenci\u00f3n de defenderse, un folleto titulado \u00abEl asunto Mescalero\u00bb (<i>Die Mescalero Aff\u00e4re,<\/i><i><b> <\/b><\/i>Hannover, 1977).<\/p>\n<p>Las reacciones de las varias instancias judiciales y estatales (los coeditores viven en <i>L\u00e4nder<\/i> diferentes) fueron variadas. La m\u00e1s autorizada fue la del Land Baja Sajonia, cuyo ministro de la ciencia, el conocido Eduard Pestel, exigi\u00f3 de los 13 profesores de su territorio coeditores de la documentaci\u00f3n un reconocimiento escrito y firmado de sumisi\u00f3n que equival\u00eda a una declaraci\u00f3n de culpa y arrepentimiento. Peter Br\u00fcckner se neg\u00f3 a firmar y fue suspendido de empleo, al mismo tiempo que se le prohib\u00eda la entrada al recinto universitario con un razonamiento que vale la pena reproducir para edificaci\u00f3n de las direcciones obreras entusiastas de las libertades europeo-occidentales: \u00abSu suspensi\u00f3n provisional tiene por objeto, entre otras cosas, quitarle a usted la posibilidad de influir en los estudiantes de la Universidad T\u00e9cnica de Hannover, pues eso no se puede admitir a la vista de su hostil actitud para con nuestro estado. Ese objetivo se conseguir\u00eda solo parcialmente si pudiera usted hacer acto de presencia en la U.T.H. aun sin ejercer actividad docente. Por esa raz\u00f3n procedo a prohibirle a usted la entrada en la Universidad.\u00bb (Carta de E. Pestel a P. Br\u00fcckner del 28 de octubre de 1977)<\/p>\n<p>El camino de recursos emprendido por la defensa de Br\u00fcckner ha culminado felizmente a finales de febrero de 1980 con la sentencia del Tribunal Federal (que es el Tribunal Supremo), la cual decide en \u00faltima instancia que los editores de la Documentaci\u00f3n no han cometido ning\u00fan delito. Pero esto no ha cesado la injusticia, a causa de la legislaci\u00f3n contra las personas de izquierda. Es claro que, como consecuencia de esa sentencia (m\u00e1s exactamente de la de un tribunal intermedio, ahora confirmada por el Supremo), el Tribunal Disciplinario (administrativo) de la Baja Sajonia ha tenido que anular la decisi\u00f3n del ministro Pestel; pero ha dejado parad\u00f3jicamente en pie la suspensi\u00f3n de empleo, alegando que, aunque los <i>hechos <\/i>no dan pie a ella, acaso la justifique la <i>personalidad<\/i><i><b> <\/b><\/i>de Br\u00fcckner. Este razonamiento inquisitorial, inveros\u00edmil despu\u00e9s del siglo XVIII, se presenta as\u00ed: \u00abEn cuanto a la cuesti\u00f3n de si el recurrente se tiene que considerar, por lo que hace a su entera personalidad, como un enemigo de la Constituci\u00f3n, es problema de decisi\u00f3n sobre el cual -en un caso como este, en el que, como se ha mostrado, no se ha podido hallar violaciones suficientemente evidentes del deber de lealtad a la Constituci\u00f3n- se tiene que dejar a la sentencia que recaiga en el proceso principal (administrativo), durante el cual el recurrente en persona habr\u00e1 de ser o\u00eddo por el Tribunal Disciplinario.\u00bb (Resoluci\u00f3n del Tribunal Disciplinario de la Baja Sajonia del 15 de febrero de 1980)<\/p>\n<p>El Comit\u00e9 alem\u00e1n federal por los derechos fundamentales y la democracia ha publicado una declaraci\u00f3n sobre el caso que se puede obtener traducida pidi\u00e9ndola a <i>mientras tanto.<\/i><\/p>\n<p>La forma de solidaridad m\u00e1s eficaz en el caso Br\u00fcckner consiste en adherirse a esa declaraci\u00f3n firm\u00e1ndola. De ese modo o de otro, las adhesiones o los testimonios de solidaridad con el profesor Br\u00fcckner se deben enviar al Komitee f\u00fcr Grundrechte und Demokratie c\/o Klaus Vack An der Gasse 1 6121 Sensbachtal RFA.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>Nota<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">(*) En L\u00f3pez Arnal y De la Fuente, 1996: 440, su amigo y disc\u00edpulo Antoni Dom\u00e8nech comentaba: \u00abMe parece que sus dos a\u00f1os en M\u00fcnster [1954-1956] tuvieron una gran importancia&#8230; La estancia de Manolo en M\u00fcnster coincidi\u00f3 adem\u00e1s con un momento pol\u00edticamente muy delicado en la historia de la Rep\u00fablica Federal de Alemania: coincidi\u00f3 con la declaraci\u00f3n de inconstitucionalidad y con la puesta fuera de la ley del KPD (el Partido Comunista de Alemania). Manolo mismo me cont\u00f3 alguna vez como ayud\u00f3 a \u201climpiar\u201d aprisa y corriendo un local de los obreros del KPD en M\u00fcnster antes del registro policial. <i>Creo que su experiencia con la democracia autoritaria de Adenauer le libr\u00f3 tempranamente del papanatismo provinciano con que tantos espa\u00f1oles de su generaci\u00f3n se rindieron incondicionalmente, no bien cruzada la frontera, al tipo de orden pol\u00edtico restaurado en Europa Occidental tras la guerra mundial.<\/i>\u00bb (el \u00e9nfasis es nuestro). El Tribunal Federal de Defensa de la Constituci\u00f3n prohibi\u00f3 el KPD en agosto de 1956; la causa dur\u00f3 cinco a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El propio Sacrist\u00e1n hab\u00eda sugerido a\u00f1os antes de su estancia en la Universidad de M\u00fcnster, en el que fuera su primer viaje Alemania, una definici\u00f3n de Europa muy idealizada y literaria (\u00abHeidelberg, agosto de 1950. Notas de un cursillista de verano\u00bb, <i>Laye <\/i>8-9, 1950, pp. 9 y 11): \u00abColonia, lunes 21.- Est\u00e1 lleno el \u201cCollegium\u201d de Colonia. Los estudiantes espa\u00f1oles se repartan por pensiones. A dos, nos invita un estudiante al que sobran dos camas. Su padre, que est\u00e1 de viaje, es catedr\u00e1tico de German\u00edstica. Antes de acostarme ojeo en su compa\u00f1\u00eda la biblioteca y encuentro, entre otras muchas cosas interesantes, la edici\u00f3n Hoepli de Dante y <em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em>\u00a0en espa\u00f1ol, en la edici\u00f3n Espasa-Calpe. (Ahora ya tengo una definici\u00f3n provisional de cara al futuro: Europa es la posibilidad de seguir encontrando en una casa del paralelo 51 el mismo libro que te has dejado en la mesilla del paralelo 41).\u00bb<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>3. Nota a la\u00a0<i>Peque\u00f1a antolog\u00eda <\/i>de Ulrike Maria Meinhof<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Este texto de presentaci\u00f3n de su breve Antolog\u00eda de Meinhof est\u00e1 fechado en Barcelona, el 8 de junio de 1976.<\/span><\/p>\n<p>Con esta reducida y apresurada antolog\u00eda no se pretende mucho m\u00e1s que facilitar el recuerdo de una v\u00edctima en verdad nada t\u00edpica, pero s\u00ed muy caracter\u00edstica, de esta sociedad, intentando ayudar a la comprensi\u00f3n de lo que hizo, documentando brevemente el desarrollo de sus motivaciones y de su pensamiento hasta la etapa final de su vida.<\/p>\n<p>Es una antolog\u00eda desequilibrada, adem\u00e1s de breve: no contiene ning\u00fan art\u00edculo anterior a 1960, ni de los a\u00f1os 1961, 1963, 1965. Y s\u00f3lo presenta un art\u00edculo de cada uno de los a\u00f1os 1960, 1962, 1964 y 1966. En cambio, da cuatro de 1967 y ocho de 1968. Ese desequilibrio obedece a una hip\u00f3tesis que no se debe callar al lector: la de que la fase en la que se decide la actitud final de Ulrike Meinhof comprende esos dos a\u00f1os 1967 y 1968. Los argumentos de los a\u00f1os anteriores sirven sobre todo para documentar el largo arrastrarse de los problemas pol\u00edticos y sociales de los que arranc\u00f3 la actividad organizativa y public\u00edstica de Ulrike Meinhof: tambi\u00e9n documentan as\u00ed, indirectamente, la derrota de los esfuerzos democr\u00e1ticos por evitar la involuci\u00f3n pol\u00edtica de Alemania tras las esperanzas suscitadas por la derrota del nazismo. Desde 1959 propaga Ulrike Meinhof la necesidad de resistir contra las leyes de emergencia; pero trece a\u00f1os m\u00e1s tarde, en la c\u00e1rcel, con esas leyes represivas ya promulgadas (y por la socialdemocracia, no s\u00f3lo por la derecha tradicional), tendr\u00eda que escribir contra algo mucho peor, m\u00e1s claramente neofascista: los decretos contra los radicales de 1972, obra de un gobierno de coalici\u00f3n del Partido Socialdem\u00f3crata y el Partido&#8230; Liberal.<\/p>\n<p>Aunque la motivaci\u00f3n de esta antolog\u00eda sea s\u00f3lo contribuir a un recuerdo de Ulrike Meinhof, sin embargo, ya esa intenci\u00f3n requiere unas cuantas rectificaciones de errores difundidos por la prensa a ra\u00edz de su muerte.<\/p>\n<p>No se trata de hacer ninguna apolog\u00eda, aunque un homenaje a esta v\u00edctima, como a cualquier otra, estar\u00eda justificado. Pero impide limitarse a ello (y precisamente por fidelidad del recuerdo) la importancia que los problemas entre los que ha vivido Ulrike Meinhof tienen para una pol\u00edtica revolucionaria. Seguramente por eso la persona que m\u00e1s conoci\u00f3 a Ulrike Meinhof \u2013su madre adoptiva, Renate Riemeck\u2013 crey\u00f3 necesario referirse cr\u00edticamente a ella en dos ocasiones, la m\u00e1s reciente ya posterior a su muerte. S\u00f3lo la debilidad y el aislamiento de la izquierda alemana explican que la admirable Renate Riemeck \u2013animadora y dirigente de la \u00fanica resistencia algo popular a la restauraci\u00f3n conservadora en la Rep\u00fablica Federal durante lo peor de la guerra fr\u00eda\u2013 sea poco conocida por los dem\u00f3cratas europeos. Renate Riemeck registraba en 1972 la consunci\u00f3n de la onda agitatoria iniciada en Alemania en 1967 y reforzada por los hechos de mayo de 1968 en Francia (\u00abLa agitaci\u00f3n se ha apagado porque las ideas confusas no hacen un programa pol\u00edtico y los conceptos nebulosos no tienen fuerza coordinadora\u00bb) y, sobre ese fondo, describ\u00eda as\u00ed la pen\u00faltima \u00e9poca de su ahijada, la fase de clandestinidad: \u00abUlrike Meinhof se ha quedado sin tierra bajo los pies. Su visi\u00f3n del futuro corresponde al nivel de consciencia de los adolescentes que pueden saltarse el presente y despreciar tranquila e inocentemente el pasado. Ulrike habr\u00eda debido saber de qu\u00e9 hablaba. Para reanimar su viejo amor por el vagabundo Knulp de Hermann Hesse no necesitaba disfrazarse ella misma de vagabunda redentora. No estaba ya en los diecisiete a\u00f1os, y sab\u00eda que s\u00f3lo se consigue consciencia revolucionar\u00eda cuando se ponen fundamentos racionales y objetivos claros\u00bb.<\/p>\n<p>Renate Riemeck tiene tanta raz\u00f3n en ese juicio como en este otro que es, adem\u00e1s, un presentimiento (y hasta un epitafio), desgraciadamente acertado, del final de la historia, escrito con cuatro a\u00f1os de anticipaci\u00f3n: \u00abAhora est\u00e1 (Ulrike Meinhof) f\u00e9rreamente atenazada por el destino del grupo. No le abandonar\u00e1, sino que preferir\u00e1 morir antes que hacer algo que le parezca traici\u00f3n. Ulrike Meinhof: la ira contra los males del mundo la empuj\u00f3 a huir de la realidad\u00bb.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>En la prensa semanal han aparecido errores tontos (aunque a veces malintencionados) ante los que no vale la pena detenerse. Baste con recordar de paso que es falso que el padre de Ulrike Meinhof muriera a consecuencia de una depresi\u00f3n profunda (que hubiera traumatizado a Ulrike cuando ten\u00eda cinco a\u00f1os): muri\u00f3 de una grave enfermedad org\u00e1nica, como su madre; que es poca seria la insinuaci\u00f3n de que en sus \u00faltimos tiempos Ulrike estuviera mentalmente alterada por causa de un tumor cerebral, pues el tumor de que se trata le fue operado no recientemente, sino en 1962, y el lector tiene en esta antolog\u00eda muestras de su razonamiento y su percepci\u00f3n de la realidad en los a\u00f1os siguientes; y que tambi\u00e9n es inconsistente la pretensi\u00f3n de algunos periodistas de explicar la conducta de Ulrike Meinhof por supuestas complicaciones pasionales de su relaci\u00f3n con Andreas Baader, un destacado miembro de la Fracci\u00f3n Ej\u00e9rcito Rojo (FER): entrando por un momento en el mundo mental de esos periodistas, se puede indicar que acompa\u00f1ante asiduo de Ulrike Meinhof en sus \u00faltimos tiempos de libertad no fue Baader, sino Mu\u0308ller, sobre el cual m\u00e1s vale no razonar, sino s\u00f3lo mirar y pasar, porque traicion\u00f3 al grupo y actu\u00f3 de delator ante la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Pero al lado de esas falsedades, que se encuentran sobre todo en prensa de entretenimiento, est\u00e1n las destinadas a p\u00fablicos m\u00e1s interesados por cuestiones pol\u00edticas. De ellas vale la pena mencionar dos:<\/p>\n<p>-El soci\u00f3logo Helmut Schelsky ha afirmado que la FER se propon\u00eda implantar una \u00abtiran\u00eda prof\u00e9tica\u00bb en cuya preparaci\u00f3n Ulrike Meinhof desempe\u00f1aba el papel de \u00absacerdotisa de la violencia\u00bb. Seguramente la lectura de las pocas p\u00e1ginas de esta antolog\u00eda bastar\u00e1 para mostrar la implausibilidad de esa interpretaci\u00f3n de Schelsky, la incoherencia entre la figura que \u00e9l dibuja y las ra\u00edces filos\u00f3ficas de Ulrike Meinhof. (Otros pensamos, dicho sea de paso, que los catedr\u00e1ticos reaccionarios son levitas de una hierocracia parasitaria de letratenientes).<\/p>\n<p>&#8211; La otra falsedad principal de este tipo es la deformaci\u00f3n ideol\u00f3gica del pensamiento pol\u00edtico de Ulrike Meinhof y de toda la FER. El error que consiste en enmarcar la actitud de Ulrike Meinhof en el Sesentayochismo no necesita refutaci\u00f3n: lo subsanan las simples fechas (lo que no quita que el Sesenta y Ocho haya tenido, efectivamente, mucha influencia en el pensamiento pol\u00edtico ya maduro de Ulrike Meinhof).<\/p>\n<p>M\u00e1s sutil es la costumbre que tienen muchos publicistas y las instancias policiales de llamar \u00abanarquista\u00bb a un grupo que se considera a s\u00ed mismo fracci\u00f3n de un ej\u00e9rcito rojo. Me parece que esa impropiedad revela el prejuicio de que la FER es un grupo de inconsecuentes sin pensamiento serio, y tambi\u00e9n la tendencia a ensombrecer la palabra \u00abanarquismo\u00bb haci\u00e9ndola sin\u00f3nimo de \u00abexplosiones\u00bb y \u00abmuerte\u00bb (las \u00f3rdenes de captura dictadas contra el grupo hablan de \u00abdelincuentes violentos anarquistas\u00bb). Dos p\u00e1jaros de un tipo. Pero sobre este punto los presos de Stuttgart-Stannheim (cuando, ya muerto Holger Meins, eran todav\u00eda cuatro: Andreas Baader, Gudrun Ensslin, Ulrike Meinhof, Jon Carl Raspe) tuvieron ocasi\u00f3n de expresarse con precisi\u00f3n en la entrevista por escrito que les solicit\u00f3 el semanario liberal <i>Der Spiegel<\/i> en enero de 1975. Es sumamente probable que la redactora de las respuestas fuera Ulrike Meinhof:<\/p>\n<p>PREGUNTA: \u00bfC\u00f3mo se consideran ustedes a s\u00ed mismos? \u00bfSe consideran anarquistas o marxistas?<\/p>\n<p>RESPUESTA: Marxistas. Pero el concepto de anarquismo de los servicios estatales (\u2026) es un intento de aprovechar para el estado imperialista la vieja disputa entre el marxismo revolucionario y el anarquismo revolucionario. (\u2026) M\u00e1s, de acuerdo con esa falsa comprensi\u00f3n del marxismo, Lenin era anarquista y su obra <em>Estado y Revoluci\u00f3n<\/em> ser\u00eda un libro anarquista (\u2026)<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>No he recogido entre los puntos merecedores de rectificaci\u00f3n el frecuente reproche despectivo, dirigido a los miembros de la FER, de que se trata de un grupo de \u00abdesesperados\u00bb o, como se dice en varias lenguas europeas, con un t\u00e9rmino castellano\u00a0corrompido, \u00abdesperados\u00bb. (Por cierto que, aunque alguna vez se recuerda que los castellanos hemos suministrado al l\u00e9xico pol\u00edtico el t\u00e9rmino \u00abliberal\u00bb, no se suele recordar que tambi\u00e9n hemos ofrecido el complemento: \u00abdesesperado\u00bb.) No lo he hecho porque esta cuesti\u00f3n es m\u00e1s larga de tratar. No es raro que unos marxistas o unos dem\u00f3cratas radicales se desesperen de vez en cuando en la Rep\u00fablica Federal Alemana (o en la Democr\u00e1tica, por lo dem\u00e1s). El fiscal general de la Rep\u00fablica Federal, Siegfried Buback, considera que incluso las \u00faltimas disposiciones restrictivas de la libertad de ejercicio de los abogados defensores, agravadoras del derecho penal material y hasta limitadoras de la libertad de prensa, son una sana reacci\u00f3n contra un per\u00edodo en el cual \u00abse inhibi\u00f3 la funci\u00f3n del Estado en la garant\u00eda de la paz interior.\u00bb (Obs\u00e9rvese que ese per\u00edodo que a Buback le parece de libertinaje no reconoci\u00f3 a los comunistas m\u00e1s domicilio que las c\u00e1rceles.) Por eso opina el fiscal general que \u00ablegislar m\u00e1s duramente la detenci\u00f3n es una de las medidas que se pueden entender como una especie de rectificaci\u00f3n de las anteriores liberalidades, que iban demasiado lejos\u00bb. Se puede admitir que en un pa\u00eds cuyo fiscal general, habiendo vivido el pasado reciente que sabemos, opina cosas as\u00ed, debe haber bastantes \u00abdesperados\u00bb. De todo eso sabemos aqu\u00ed lo suficiente, por otra parte, para no arrojar la primera piedra a nadie. Los entonces cuatro de Stuttgart lo sab\u00edan tambi\u00e9n, y se expresan al respecto en la entrevista antes citada: \u00abDesde 1918\/1919 la burgues\u00eda imperialista, su Estado, tiene la iniciativa de las luchas de clases en Alemania, y est\u00e1 a la ofensiva contra el pueblo, hasta el aplastamiento completo de las organizaciones del proletariado bajo el fascismo, de modo que la derrota del viejo fascismo no se produjo por una lucha armada aqu\u00ed, sino por el ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico y los aliados occidentales. (\u2026) Aqu\u00ed no ha habido resistencia antifascista armada, como la hubo en Francia, Italia, Yugoslavia, Grecia, Espa\u00f1a e incluso Holanda. Los aliados occidentales destruyeron inmediatamente, en el 45, los conatos que hab\u00eda. Eso significa, para nosotros y para la izquierda legal, que aqu\u00ed no hay nada con qu\u00e9 enlazar, nada ya dado organizativamente o en la consciencia del proletariado, ni siquiera tradiciones democr\u00e1ticas republicanas.\u00bb<\/p>\n<p>Lo que a muchos observadores parece ceguera de \u00abdesperados\u00bb tiene, pues, su explicaci\u00f3n. Y probablemente tiene, adem\u00e1s, sentido y una sensatez considerable. Renate Riemeck, con la penetraci\u00f3n que le da su superior conocimiento de Ulrike Meinhof, ha observado que \u00e9sta, bastante mayor que los estudiantes del 68 y formada mucho antes y m\u00e1s s\u00f3lidamente que ellos, tuvo siempre reservas respecto del movimiento principalmente universitario (en Alemania, exclusivamente universitario-intelectual) al que se suele aludir con aquella fecha, pero que, por otra parte, no se resign\u00f3 nunca \u2013como, en cambio, se han resignado tantos estudiantes de los de entonces\u2013 al enfriamiento de aquella chispa, sino que se entreg\u00f3 luego a \u00abuna especie de desesperaci\u00f3n tozudamente no resignada que la condujo a juicios err\u00f3neos\u00bb. En Ulrike Meinhof no han dejado nunca de vivir las esperanzas que el Sesenta y Ocho dio a mucha gente que se afanaba desde mucho antes. La vena sesentayochista de Ulrike Meinhof ha sido tan aut\u00e9ntica como lo era todo en ella. Esa autenticidad \u2013en esto no me parece acertada Renate Riemeck\u2013 no es nada adolescente. Y a prop\u00f3sito de la \u00abespecie de desesperaci\u00f3n\u00bb tozuda que la ha llevado a errores, cosa innegable, habr\u00eda que a\u00f1adir que no s\u00f3lo a errores, sin embargo. El paso siguiente de la entrevista de enero de 1975 (cuya redacci\u00f3n ya he dicho que atribuyo a Ulrike) ser\u00e1 todo lo inquietante que se quiera, pero no resulta evidente que sea un error: \u00abHoy la pol\u00edtica revolucionaria tiene que ser a la vez pol\u00edtica y militar. Eso se desprende ya de la estructura del imperialismo, del hecho de que el imperialismo ha de asegurarse su poder \u2013hacia dentro y hacia fuera, en las metr\u00f3polis y en el Tercer Mundo\u2013 de un modo primariamente militar, mediante alianzas militares, intervenciones militares, programas de antiguerrilla y de \u201cseguridad interior\u201d, que son desarrollo de un aparato de violencia. A la vista del potencial de violencia del imperialismo, no hay pol\u00edtica revolucionaria sin soluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n de la violencia en cada fase de la organizaci\u00f3n revolucionaria\u00bb.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>Creo que estas columnas de<i> konkret,<\/i> la revista cuya principal animadora fue Ulrike Meinhof, se deber\u00edan completar con una selecci\u00f3n de escritos de la c\u00e1rcel. Pero lo que hoy [1976] se puede recoger es todav\u00eda demasiado poco y demasiado fragmentario.<\/p>\n<p>Las pocas notas informativas puestas a algunos art\u00edculos de Ulrike Meinhof son todas de la presente antolog\u00eda en castellano.<\/p>\n<p><b>Notas del traductor<\/b><\/p>\n<p><b>1. \u00a1Emergencia, emergencia!, p. 19.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret,<\/i> 18, 1960. En enero de ese a\u00f1o el ministro democristiano del Interior present\u00f3 su proyecto de leyes de emergencia.<\/p>\n<p><b>2. \u00ab\u2026 plan L\u00fccke, discurso de Speidel, reforma del servicio militar y proyectos de ley en los cajones ministeriales contra la prensa, el parlamento y los partidos.\u00bb, p. 20.<\/b><\/p>\n<p>El memorial sobre el ej\u00e9rcito, el plan L\u00fccke (ministro democristiano) y el discurso del general Speidel tend\u00edan a olvidar las limitaciones puestas inicialmente al ej\u00e9rcito federal.<\/p>\n<p><b>3. \u00abLiga socialista de los estudiantes alemanes\u2026\u00bb, p. 28.<\/b><\/p>\n<p>Sozialisticher Deutscher Studentbund (SDS), la organizaci\u00f3n estudiantil universitaria del Partido Socialdem\u00f3crata, muy activa en 1967-1968 y expulsada del partido.<\/p>\n<p><b>4. Erich Kuby, p. 28.<\/b><\/p>\n<p>Escritor y periodista de izquierda, autor de uno de los primeros libros cr\u00edticos de la restauraci\u00f3n capitalista en Alemania, del \u00abmilagro econ\u00f3mico\u00bb: <i>Das M\u00e4dchen Rosemarie<\/i>, reportaje novelado sobre el asesinato de una prostituta implicada en intrigas de espionaje econ\u00f3mico e industrial (Rosemarie Nitribitt).<\/p>\n<p><b>5. \u00abPor cierto que la l\u00ednea de pol\u00edtica interior de la SPD es perfectamente conciliable con su reciente oportunismo.\u00bb, p. 33.<\/b><\/p>\n<p>Se refiere al abandono, en pol\u00edtica internacional, de la l\u00ednea contraria al rearme y, en particular, a las armas at\u00f3micas que los socialdem\u00f3cratas alemanes practicaron desde 1945 hasta el congreso de Karlsruhe, oficialmente. Y algo menos tiempo en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p><b>6. MLF, p. 34.<\/b><\/p>\n<p>La Multilateral Force (MLF) fue la soluci\u00f3n arbitrada por el gobierno norteamericano para posibilitar que las tropas alemanas occidentales pudieran intervenir en la guerra at\u00f3mica, respetando al mismo tiempo formalmente los acuerdos internacionales subsiguientes a la II Guerra Mundial.<\/p>\n<p><b>7. Lucha salarial, p. 37.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret,<\/i> 1966, n.\u00ba 2. El art\u00edculo est\u00e1 escrito con ocasi\u00f3n de una campa\u00f1a de la asociaci\u00f3n patronal contra el sindicato metal\u00fargico, que reivindicaba la reducci\u00f3n del tiempo de trabajo en una hora y cuarenta y cinco minutos.<\/p>\n<p><b>8. La amenaza de Nordhoff, p. 38.<\/b><\/p>\n<p>Director general de Volkswagen durante muchos en la II postguerra. Bajo su gesti\u00f3n se reprivatiz\u00f3 la empresa como modelo de lo que entonces se llamaba \u00abcapitalismo popular\u00bb.<\/p>\n<p><b>9. Casa Springer, p. 38.<\/b><\/p>\n<p>Alex Springer es propietario de un importante imperio period\u00edstico que practica una pol\u00edtica conservadora. El peri\u00f3dico de m\u00e1s defusi\u00f3n en Alemania (la <i>Bild-Zeitung<\/i>) pertenece a esa cadena.<\/p>\n<p><b>10. Der Arbeitgeber, p. 41.<\/b><\/p>\n<p>Organo del instituto patronal de econom\u00eda. \u00abDer Arbeitgeber\u00bb quiere decir el patrono.<\/p>\n<p><b>11. Tercer proyecto de let, p. 43.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret,<\/i> 1967, n.\u00ba 4. El tercer proyecto de ley de emergencia fue presentado a la Dieta Federal por el ministro L\u00fccke en febrero de 1967. La socialdemocracia (SPD) estaba ya integrada en el gobierno de coalici\u00f3n con la democracia cristiana (CDU, a la que pertenece L\u00fccke), pero no hab\u00eda mantenido su inicial oposici\u00f3n a esa legislaci\u00f3n, sino que se hab\u00eda limitado a suavizar la ley.<\/p>\n<p><b>12. \u2026 acciones del tipo de la del <i>Spiegel<\/i>\u2026, p. 45.<\/b><\/p>\n<p>Se refiere a una operaci\u00f3n montada por el ministro cristianosocial Strauss contra el seminario liberal hamburgu\u00e9s, <i>Der Spiegel<\/i>. El gobierno construy\u00f3 una acusaci\u00f3n de alta traici\u00f3n, procedi\u00f3 a ocupar la redacci\u00f3n de la revista e hizo detener en Espa\u00f1a a uno de sus jefes de redacci\u00f3n. Se produjo una protesta importante y, por otra parte, la magistratura no cedi\u00f3 suficientemente a la presi\u00f3n gubernamental, con lo que la causa no sigui\u00f3 adelante.<\/p>\n<p><b>13\u2026 y el <\/b><i><b>Stern<\/b><\/i><b> solo no puede salvar al <\/b><i><b>Stern<\/b><\/i><b>, p. 46<\/b>.<\/p>\n<p>El <i>Stern<\/i> es el \u00fanico seminario popular alem\u00e1n que tiene una tirada y una difusi\u00f3n importante y mantiene posiciones con una ligera tendencia de izquierda. Un periodista de <i>Stern <\/i>fue el que consigui\u00f3 no hace mucho descubrir los planes de conspiraci\u00f3n del general Spinola en Portugal.<\/p>\n<p><b>14. Napalm y Pudding, p. 49.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret,<\/i> 1967, n.\u00ba 5. Escrito con ocasi\u00f3n de la visita del vicepresidente de los USA, Humphrey, a Berl\u00edn, en el curso de la cual unos estudiantes le bombardearon con bolsa de pl\u00e1stico llenas de natillas.<\/p>\n<p><b>15. El ala obrera, p. 61.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret<\/i>, 1967, n.\u00ba 12. Escrito cuando se acercaba el momento m\u00e1s bajo de la crisis econ\u00f3mica de 1967, la primera que cambi\u00f3 realmente las expectativas optimistas de la \u00e9poca del \u00abmilagro econ\u00f3mico\u00bb.<\/p>\n<p><b>16. Ruhr, p. 61.<\/b><\/p>\n<p>La cuenta minera y sider\u00fargica del r\u00edo Ruhr es la \u00fanica zona de la Alemania Federal en la que la presi\u00f3n nazi (1933-1945) y cristianodem\u00f3crata (1945-1968) no ha exterminado al Partido Comunista de Alemania (KPD, DKP).<\/p>\n<p><b>17. Contraviolencia, p. 67.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret<\/i>, 1968, n.\u00ba 2. El art\u00edculo est\u00e1 escrito durante la discusi\u00f3n interna del movimiento estudiantil y sus ramificaciones (el conjunto de la Oposici\u00f3n Extra-Parlamentaria, APO) acerca de la utilizaci\u00f3n de la contraviolencia para defenderse de la polic\u00eda y de la presi\u00f3n de las autoridades acad\u00e9micas.<\/p>\n<p><b>18. <i>Die Zeit,<\/i> p. 69.<\/b><\/p>\n<p><i>Die Zeit<\/i> (<i>El tiempo<\/i>, o sea, <i>The Times<\/i>) es un importante peri\u00f3dico conservador de Hamburgo, con difusi\u00f3n en toda Alemania.<\/p>\n<p><b>19. \u00abDebajo de la toga mil a\u00f1os nos ahogan\u00bb, p. 69.<\/b><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n libre de una pancarta que desplegaban los estudiantes en el Auditorium maximum de Hamburgo en la fiesta de matriculaci\u00f3n, m\u00e1s o menos equivalente a la inauguraci\u00f3n de curso en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><b>20. AStA, p. 70.<\/b><\/p>\n<p>Allgemeiner Stundenten-Auschuss, Comisi\u00f3n estudiantil general. Es un cuerpo estudiantil elegido que existe en cada Universidad alemana. Se ocupa principalmente de actividades asistenciales y culturales. En la gran crisis de 1967-1968 el absentismo electoral de los estudiantes, regla general hasta entonces, pas\u00f3 de un curso a otro a una intensa participaci\u00f3n. Los AStA se politizaron mucho, algunos de ellos (los de las universdades mayores) en sentiso socialista.<\/p>\n<p><b>21. Benno Ohnesorg, p. 71.<\/b><\/p>\n<p>Estudiante muerto de un tiro en la cabeza por un polic\u00eda (identificado y absuelto) al final de una manifestaci\u00f3n por los presos pol\u00edticos de Persia, con ocasi\u00f3n de la visita del Shah.<\/p>\n<p><b>22. De la protesta a la resistencia, p. 75.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret,<\/i> 1968, n.\u00ba 5. Escrito con ocasi\u00f3n del atentado contra el dirigente estudiantil socialista Rudi Dutschke el jueves santo de 1968.<\/p>\n<p><b>23. Estado de emergencia. Lucha de clases, p. 81.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret,<\/i> 1968, n.\u00ba 6. Escrito con ocasi\u00f3n de la \u00faltima gran manifestaci\u00f3n contra el proyecto de leyes de emergencia.<\/p>\n<p><b>24. El visado obligatorio, p. 87.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret,<\/i> 1968, n.\u00ba 7. Escrito con ocasi\u00f3n de la implantaci\u00f3n de visado obligatorio para los viajeros alemanes occidentales hacia Berl\u00edn.<\/p>\n<p><b>25. Pues precisamente por eso, porque la pretensi\u00f3n de representaci\u00f3n \u00fanica tiene una base material muy estrecha -pues una voz m\u00e1s a su favor en la ONU no aumentar\u00eda el bloque norteamericano m\u00e1s que en un voto irrelevante\u2026, p. 89.<\/b><\/p>\n<p>Al no estar resuelto el pleito estatal entre las dos Alemanias, no se pod\u00eda resolver la cuesti\u00f3n de su presencia en la ONU.<\/p>\n<p><b>26. Doctrina Hallstein, p. 89.<\/b><\/p>\n<p>Pol\u00edtico alem\u00e1n muy influyente en la Comunidad Europea y la Alianza Atl\u00e1ntica, democristiano, muy vinculado al canciller Adenauer. Dio su nombre a la doctrina de la representatividad \u00fanica de la Rep\u00fablica Federal. Segun esa pol\u00edtica, la BDR [Bundesrepublik Deutschland, Rep\u00fablica Federal de Alemania] romp\u00eda sus relaciones diplom\u00e1ticas con todo pa\u00eds (en la pr\u00e1ctica, eso se limitaba a los del Tercer Mundo) que las estableciera con la DDR.<\/p>\n<p><b>27. Hay que elaborar el shock, p. 93.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret,<\/i> 1968, n.\u00ba 10. Escrito con ocasi\u00f3n de la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia.<\/p>\n<p><b>28. El incendio de unos grandes almacenes, p. 97.<\/b><\/p>\n<p><i>konkret<\/i>, 1968, n.\u00ba 14. Escrito con ocasi\u00f3n del proceso por incendio de unos almacenes de Frankfurt por Gudrun Ensslin y Andreas Baader, dos de los cinco inicialmente coimputados de Stuttgart.<\/p>\n<p><b>29. Fritz Teufel, pp. 102-103.<\/b><\/p>\n<p>Fritz Teufel, actualmente [1976; fallecido en 2010] detenido y en espera de juicio, fue en la segunda mitad de los a\u00f1os sesenta un miembro destacado del movimiento estudiantil. Personalidad de pensamiento muy productivo y aut\u00e9ntico, era miembro de la organizaci\u00f3n marxista SDS y, al mismo tiempo, muy fecundo para el movimiento anarquista. En el momento de su detenci\u00f3n pertenec\u00eda, probablemente, al \u00abMovimiento 2 de junio\u00bb. Teufel fue protagonista, en los a\u00f1os de la agitaci\u00f3n estudiantil, de un incidente que no se ha olvidado. En un momento de la vista contra \u00e9l y Langhans, se orden\u00f3 a ambos imputados que se pusieran en pie por alguna causa ceremonial. Al principio se negaron. Al cabo de varias exhortaciones y castigos cedieron y se levantaron. Teufel coment\u00f3 su condescendencia diciendo: \u00abBueno, si tan \u00fatil ha de ser para esclarecer la verdad&#8230;\u00bb. Ulrike Meinhof se refiere probablemente a esas palabras cuando habla de \u00abformulaciones muy buenas\u00bb de Firtz Teufel.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de textos<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18940,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[2198],"class_list":["post-18939","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18939"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18939\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18943,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18939\/revisions\/18943"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18940"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}