{"id":18970,"date":"2025-12-26T05:00:08","date_gmt":"2025-12-26T04:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18970"},"modified":"2025-12-22T14:48:02","modified_gmt":"2025-12-22T13:48:02","slug":"donde-pueden-leerse-los-materiales-que-el-autor-escribio-sobre-agnes-heller-mas-unas-notas-finales-sobre-marxismo-y-antropologia-de-gyorgy-markus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18970","title":{"rendered":"Donde pueden leerse los materiales que el autor escribi\u00f3 sobre \u00c1gnes Heller (m\u00e1s unas notas finales sobre <i>Marxismo y \u00abantropolog\u00eda\u00bb<\/i> de Gy\u00f6rgy Markus)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de textos de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). En esta ocasi\u00f3n, escritos suyos sobre \u00c1gnes Heller.<\/em><\/p>\n<p><em>Los escritos ya publicados, los futuros y las cuatro entradas de presentaci\u00f3n pueden encontrarse pulsando la etiqueta \u00abCentenario Sacrist\u00e1n\u00bb \u2013<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan\">https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan<\/a>\u2013\u00a0que se encuentra adem\u00e1s debajo de cada t\u00edtulo de nuestras entradas.<\/em><\/p>\n<p><em><b>Publicaciones recientes<\/b><\/em><\/p>\n<p><strong>Nuestra Bandera<\/strong><em>, n.\u00ba 268, 3er trimestre de 2025. Especial Sacrist\u00e1n en el centenario de su nacimiento (Presentaci\u00f3n en la fiesta del PCE: 27 de septiembre, 12:30, espacio Patricia Laita: Marga Sanz, Jos\u00e9 Sarri\u00f3n, Eddy S\u00e1nchez, Montserrat Galcer\u00e1n y Francisco Sierra).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n,<\/em><i> <\/i><b>Seis conferencias<\/b><b><\/b><em><b>,<\/b><\/em><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025 (reimpresi\u00f3n; pr\u00f3logo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey; ep\u00edlogo de Manolo Monereo).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>Socialismo y filosof\u00eda<\/b><em><i><b>,<\/b><\/i><\/em><em> Madrid: Los libros de la Catarata, 2025 (edici\u00f3n de Gonzalo Gallardo Blanco).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>M.A.R.X. (M\u00e1ximas, aforismos, reflexiones, con algunas variables libres)<\/b><i><em>,<\/em><\/i><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025 (pr\u00f3logo de Jorge Riechmann; ep\u00edlogo de Enric Tello; edici\u00f3n y presentaci\u00f3n de SLA).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n, <\/em><b>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las ciencias sociales III<\/b><em>, Montesinos: Barcelona, 2025 (edici\u00f3n de Jos\u00e9 Sarri\u00f3n y SLA).<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>Pacifismo ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/b><b><em>,<\/em><\/b><em> Barcelona: El Viejo Topo, 2025. Edici\u00f3n de Juan-Ram\u00f3n Capella.<\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist<\/em><em>\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><b>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica I. Textos marxistas seleccionados<\/b><em> (Irrecuperable, 2025). Edici\u00f3n y pr\u00f3logo de Miguel Manzanera Salavert, ep\u00edlogo de Francisco Fern\u00e1ndez Buey). <\/em><\/p>\n<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <\/em><strong>La filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica II. Los documentos del partido<\/strong><em> (Irrecuperable, 2025). Edici\u00f3n, notas y pr\u00f3logo de Miguel Manzanera Salavert.<\/em><\/p>\n<p><em>Ariel Petruccelli:<\/em><b> <\/b><b>Ecomunismo<\/b>. <strong>Defender la vida: destruir el sistema<\/strong><i><em>, <\/em><\/i><em>Buenos Aires: Ediciones IPS, 2025 (por ahora no se distribuye en Espa\u00f1a).<\/em><em> \u00ab&#8230;<\/em><em>Recoger\u00e9 unas cuantas botellas lanzadas al mar por dos de los pensadores m\u00e1s formidables que yo haya podido leer, y que significativamente se cuentan entre los menos frecuentados: Manuel Sacrist\u00e1n y Bernard Charbonneau.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a> <b>INDICE<\/b><\/p>\n<p><b><a href=\"#1\">1. Presentaci\u00f3n<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#2\">2. Pr\u00f3logo de <i>Historia y vida cotidiana<\/i><\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#3\">3. Anotaciones de lectura: <i>Alltag und Geschichte. Zur sozialistischen Gessellschaftslehre) (Historia y vida cotidiana<\/i><\/a><a href=\"#3\">)<\/a><br \/>\n<b><a href=\"#4\">4. Anotaciones de lectura:\u00a0<\/a><a href=\"#4\">Die marxische Revolutionstheorie und die Revolution des alltagsleben<\/a><\/b><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#5\">5. <i>Hipotesis para una teor\u00eda marxista de los valores<\/i><\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#6\">6. Anotaciones de lectura sobre\u00a0<i>Morale e rivoluzione. Intervista a cura de Laura Boella e Amadeo Vigorelli<\/i><\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#7\">7. La teoria di bisogni in Marx<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#8\">8. Una carta a Javier Pradera<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#9\">9. M\u00e1rkus,, Gy\u00f6rgy, <i>Marxismus und\u00a0\u00abAntropologie\u00bb. Der Begriff des menschlichen Wesens in der Philosophie von Karl Marx<\/i><\/a><i> (Marxismo y\u00a0\u00abantropolog\u00eda\u00bb. El concepto de ser humano en la filosof\u00eda de Karl Marx<\/i><\/b><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n tradujo, anot\u00f3 y prolog\u00f3 para Ediciones Grijalbo <i>Alltag und Geschichte <\/i>(1970) con el t\u00edtulo <i>Historia<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>vida<\/i><i> <\/i><i>cotidiana<\/i><i> <\/i>(Barcelona, 1972). Son seis cap\u00edtulos: 1. Valor e historia. 2. La estructura de la viuda cotidiana. 3. De los prejuicios. 4. Individuo y comunidad. \u00bfContraposici\u00f3n real o aparente? 5. Sobre los roles. 6. El lugar de la \u00e9tica en el marxismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">De \u00e9l es la contraportada del volumen:<\/span><\/p>\n<p>\u00c1gnes Heller [NE: 1929-2019] estudi\u00f3 en la facultad de filosof\u00eda de la universidad de Budapest. De 1955 a 1958 fue ayudante de Georg Luk\u00e1cs; actualmente [1971] trabaja en el Instituto de Investigaciones Sociol\u00f3gicas de la misma ciudad.<\/p>\n<p>A partir de 1950 ha publicado estudios de est\u00e9tica, filosof\u00eda y sociolog\u00eda en varias revistas. Numerosos estudios de \u00c1gnes Heller han sido traducidos al alem\u00e1n, al franc\u00e9s, al ingl\u00e9s, al italiano, al serbocroata, al checo, al polaco y al rumano. <i>Historia y vida cotidiana<\/i> es el primer libro suyo que aparece en castellano.<\/p>\n<p>\u00c1gnes Heller es miembro del consejo de redacci\u00f3n de la revista <i>Praxis<\/i>.<\/p>\n<p>Principales obra del per\u00edodo 1956-1970:<\/p>\n<p>1. <i>El problema del ego\u00edsmo racional<\/i>: an\u00e1lisis del pensamiento filos\u00f3fico de Chernichevski.<\/p>\n<p>2. <i>Rol social y prejuicio<\/i>: cr\u00edtica de la teor\u00eda de los roles y los grupos caracter\u00edstica de la sociolog\u00eda moderna.<\/p>\n<p>3. <i>La \u00e9tica de Arist\u00f3teles y el ethos antiguo<\/i>, obra en la que caracteriza la \u00e9tica de Plat\u00f3n como expresi\u00f3n del primer per\u00edodo de crisis conscientemente vivida en la historia, y la \u00e9tica de Arist\u00f3teles como el intento de superar esa filosof\u00eda de la crisis. Examina con particular detenimiento la teor\u00eda del \u00abtermino medio&#8217; de este \u00faltimo autor.<\/p>\n<p>4. <i>El hombre del Renacimiento<\/i>: obra en la que analiza el nacimiento moderno del tipo humano din\u00e1mico y del ideal plural del tipo humano. El an\u00e1lisis se presenta en una imagen de conjunto de las formas de vida del Renacimiento, de su arte, su pol\u00edtica y su filosof\u00eda. La edici\u00f3n castellana de esta obra est\u00e1 en preparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>5. <i>La vida cotidiana<\/i>: estudio destinado a manifestar la estructura de la vida cotidiana, la relaci\u00f3n entre las actividades cotidianas y las no-cotidianas, la estructura del saber, las relaciones y la personalidad cotidianas. El an\u00e1lisis desemboca en la tesis de que la vida cotidiana no es necesariamente alienada.<\/p>\n<p>6. <i>Hip\u00f3tesis para una teor\u00eda marxista de los valores<\/i>: ensayo que propone identificar los \u00abaxiomas valorativos\u00bb subyacentes a la concepci\u00f3n marxiana de la historia, edici\u00f3n castellana en preparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El principal tema de \u00c1gnes Heller es el de los valores en la historia, particularmente en la vida cotidiana. Escribe: \u00abNi un solo valor conquistado por la humanidad se pierde de modo absoluto; ha habido, hay resurrecci\u00f3n y la habr\u00e1 siempre. Yo llamar\u00eda a esto <i>la invencibilidad de la sustancia humana<\/i>, la cual no puede sucumbir sino con la humanidad misma. Mientras haya humanidad, mientras haya historia, habr\u00e1 tambi\u00e9n desarrollo axiol\u00f3gico\u00bb.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Por esas mismas fechas (18 de mayo de1972), Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 una \u00abNota sobre las obras de la Escuela de Budapest\u00bb para Grijalbo:<\/span><\/p>\n<p>Dentro de poco vamos a publicar otra obra de la se\u00f1ora Heller [tal vez <i>Hip\u00f3tesis para una teor\u00eda marxista de los valores<\/i>] y, si se acepta mi informe al respecto, un ensayo de Gy\u00f6rgy Markus [<i>Marxismo y \u00abantropolog\u00eda\u00bb<\/i>]. Esto, sumado a la edici\u00f3n de las <i>Obras Completas<\/i> de Luk\u00e1cs, a la escasez de cl\u00e1sicos marxistas (aparte de la colecci\u00f3n 70 [de Losada]) y de la escasez, tambi\u00e9n, de publicaciones marxistas que no sean de Luk\u00e1cs y sus disc\u00edpulos, puede dar a la editorial un tono de preponderante adhesi\u00f3n al marxismo de Luk\u00e1cs y sus disc\u00edpulos. Con todo el aprecio que me merecen las obras en cuesti\u00f3n, no me parece, en cambio, deseable que la editorial reciba ese sello.<\/p>\n<p>El remedio principal sera la edici\u00f3n del <i>Capital<\/i> y, luego, de m\u00e1s obras del Marx maduro. Pero este proyecto se est\u00e1 retrasando por causa de la disminuci\u00f3n de mi capacidad de trabajo y, sobre todo, de mi menor seguridad sobre ella, desde agosto del a\u00f1o pasado. Es poco probable, que pueda sistematizar el trabajo sobre <i>El Capital<\/i>, hasta septiembre. Por otra parte, la posible colaboraci\u00f3n de [Javier] P\u00e9rez Royo se tiene que estudiar con m\u00e1s detalle del que le he dedicado hasta ahora. Desgraciadamente, la obra en que \u00e9l hab\u00eda trabajado son los <i>Grundrisse<\/i> que ha empezado a publicar Siglo XXI y que quedan, por lo tanto, fuera de nuestros planes a corto y medio plazo.<\/p>\n<p>Otro remedio est\u00e1 en la colecci\u00f3n \u00abTeor\u00eda y realidad\u00bb, en el cual introduciremos, junto a textos de tipo puramente anal\u00edtico, otros de tendencia marxista (empezamos precisamente con <em>Zelen\u00fd<\/em> [<i>La estructura l\u00f3gica de <\/i>El Capital]). <i>Me propongo que los textos marxistas que aparecen en esta colecci\u00f3n representen tendencias marxistas diferentes de la luk\u00e1csiana<\/i>.<\/p>\n<p>Pero echo a faltar un cap\u00edtulo dif\u00edcil de cubrir: una publicaci\u00f3n que contrapese, por as\u00ed decirlo, la edici\u00f3n de las <i>Obras Completas<\/i> de Luk\u00e1cs. No tendr\u00eda que ser, desde luego, otra colecci\u00f3n de veintantos vol\u00famenes, pero s\u00ed que me gustar\u00eda que se tratara de unas obras completas. El problema se me plantear\u00eda as\u00ed: elegir un autor marxista contempor\u00e1neo, pero no joven, sino ya famoso, cuya obra completa no rebase los 4-6 vol\u00famenes, y tenga buenas perspectivas de difusi\u00f3n. Se me han ocurrido varios, que he ido eliminando por razones varias: Schaff, porque, salvo en sus escritos de juventud, es tambi\u00e9n muy fil\u00f3sofo-literario, como Luk\u00e1cs; Kosik, porque no me resulta dar la talla, pese a su difusi\u00f3n; Della Volpe, porque hay demasiados derechos suyos en poder otras editoriales de lengua castellana, y porque es de venta poco f\u00e1cil, etc; Rosa Luxemburg, que creo debemos publicar un d\u00eda u otro, es ya propiamente un cl\u00e1sico. La \u00fanica idea que, por el momento, se queda en pie, pero sin que haya podido precisarla del todo, es la edici\u00f3n de las obras completas de alg\u00fan marxista importante ingl\u00e9s o norteamericano. Dobb, que ser\u00eda un gran \u00e9xito, tiene el inconveniente de estar parcialmente editado ya en castellano, lo que quiere decir que habr\u00eda problemas de derechos y de venta. Lo mismo pasa con las obras de Sweezy que, adem\u00e1s, vive todav\u00eda [fallecido el 27-II-2004] y es relativamente joven [62 a\u00f1os entonces], y las de Baran, aunque estas \u00faltimas me atraen mucho, no por el hecho de que ya haya muerto [en 1964], sino porque, adem\u00e1s de un gran economista, fue un escritor variado que trat\u00f3 temas como el psicoan\u00e1lisis, la filosof\u00eda marxista, etc. Pero est\u00e1 el problema de los derechos, sobre el cual no tengo visi\u00f3n completa: dos de sus obras principales est\u00e1n ya editadas en castellano por el Fondo [de Cultura Econ\u00f3mica]. Cornforth, que no presenta estos inconvenientes, me resulta un poco demasiado tradicional, \u00abestalinista\u00bb por as\u00ed decirlo, aparte de que no estoy muy convencido de que d\u00e9 la talla \u00e8l tampoco\u2026<\/p>\n<p>Si estamos de acuerdo, seguir\u00e9 d\u00e1ndole vueltas al asunto.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Entrevistado por Esteban Lines para <i>La Vanguardia <\/i>en 1981<i> <\/i>(<u><a href=\"http:\/\/hemeroteca.lavanguardia.com\/preview\/1981\/12\/08\/pagina-39\/32933089\/pdf.html?search=Manuel%20Sacrist%C3%A1n%20Esteban%20Lines\" target=\"_top\">http:\/\/hemeroteca.lavanguardia.com\/preview\/1981\/12\/08\/pagina-39\/32933089\/pdf.html?search=Manuel%20Sacrist%C3%A1n%20Esteban%20Lines<\/a>)<\/u>, comentaba Sacrist\u00e1n: \u00abHay dos autores que me alegro mucho de haber traducido al castellano: Adorno, en ciencias sociales y Quine, en el campo de la l\u00f3gica y la teor\u00eda de la ciencia, y, quiz\u00e1 m\u00e1s tarde, Agnes Heller.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n se carte\u00f3 con Heller sobre temas editoriales (en franc\u00e9s y alem\u00e1n). Una parte de su correspondencia puede verse en BFEEUB.<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Heller, nacida en Budapest en 1929, falleci\u00f3 en 2019 en Balatonalm\u00e1di (Veszpr\u00e9m, Hungr\u00eda).<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\">En el apartado 9 de este material se incluyen las anotaciones y notas al pie de p\u00e1gina de Sacrist\u00e1n sobre un ensayo, por \u00e9l mismo traducido, de otro miembro de la escuela de Budapest: Gy\u00f6rgy Markus,<i> Marxismo y \u00abantropolog\u00eda\u00bb.<\/i><\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>2. Pr\u00f3logo de\u00a0<i>Historia y vida cotidiana<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fechado en abril de 1971. Publicado como presentaci\u00f3n de la edici\u00f3n castellana de <i>Historia y vida cotidiana<\/i> (Grijalbo, Barcelona, 1972). Fue incluido en <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, pp. 250-262.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">A\u00f1os despu\u00e9s, en \u00abComunicaci\u00f3n a las Jornadas de Ecolog\u00eda y pol\u00edtica\u00bb (1979),<i> Pacifismo, ecologismo y pol<\/i><i>\u00edtica alternativa, <\/i>p. 10, comentaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>\u00abUno de los tres intentos m\u00e1s interesantes emprendidos hasta ahora en medios marxistas para asimilar el conocimiento ecol\u00f3gico-social (entre otras cosas), la teor\u00eda de las necesidades radicales propuesta por \u00c1gnes Heller, tiene, junto a valiosos aciertos, el defecto de no admitir sin reservas la necesidad de abandonar la escatolog\u00eda. La teor\u00eda de \u00c1gnes Heller, basada en una antropolog\u00eda filos\u00f3fica que supone metaf\u00edsicamente conocer la \u00abesencia\u00bb humana, alimenta la esperanza en que, identificadas las necesidades radicales o aut\u00e9nticas y apartada la presente alienaci\u00f3n de los deseos, sea realizable la armon\u00eda final. Esa idea puede inspirar una buena ideolog\u00eda, una buena pol\u00edtica, una buena educaci\u00f3n, un buen planteamiento de la cuesti\u00f3n del \u00abhombre nuevo\u00bb o una nueva cultura (cuesti\u00f3n ineliminable del movimiento revolucionario), pero no es un buena antropolog\u00eda. Es programa, no conocimiento de lo que hay. No hay necesidades radicales, salvo en un sentido trivial. En general, la especie ha desarrollado en su evoluci\u00f3n, para bien y para mal, una plasticidad dif\u00edcilmente agotable de sus potencialidades y sus necesidades. Hemos de reconocer que nuestras capacidades y necesidades naturales son capaces de expansionarse hasta la autodestrucci\u00f3n. Hemos de ver que somos <i>biol\u00f3gicamente<\/i> la especie de la hybris, del pecado original, de la soberbia, la especie exagerada.\u00bb<\/p>\n<p><b>Pr\u00f3logo: \u00c1gnes Heller.<\/b><\/p>\n<p>\u00c1gnes Heller trabaja en el Instituto Sociol\u00f3gico de Budapest, es miembro del consejo de la revista <i>Praxis <\/i>y fue de 1955 a 1958 ayudante de Luk\u00e1cs en la Universidad. Luk\u00e1cs ha prologado el estudio m\u00e1s amplio de \u00c1gnes Heller sobre el problema de la vida cotidiana, cuya edici\u00f3n en lengua castellana est\u00e1 en preparaci\u00f3n. Libros y art\u00edculos de Agn\u00e8s Heller han sido traducidos a las lenguas alemana, inglesa, francesa, italiana, serbocroata, checa, polaca y rumana. El conjunto de ensayos <i>Historia<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>vida <\/i><i>cotidiana<\/i><i> <\/i>que aqu\u00ed se presenta es el primer libro de \u00c1gnes Heller en castellano. Otras obras destacadas de la autora son: <i>El<\/i><i> <\/i><i>problema<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>ego\u00edsmo racional;<\/i><i> <\/i><i>Rol<\/i><i> <\/i><i>social<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>prejuicio;<\/i><i> <\/i><i>La<\/i><i> <\/i><i>\u00e9tica<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>Arist\u00f3teles<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>el<\/i><i> <\/i><i>ethos<\/i><i> <\/i><i>antiguo;<\/i><i> <\/i><i>El<\/i><i> <\/i><i>hombre<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>Renacimiento;<\/i><i> <\/i>la ya aludida <i>Vida<\/i><i> <\/i><i>cotidiana;<\/i><i> <\/i>y el ensayo <i>Hip\u00f3tesis<\/i><i> <\/i><i>para<\/i><i> <\/i><i>una teor\u00eda<\/i><i> <\/i><i>marxista<\/i><i> de <\/i><i>los valores<\/i><i>.<\/i><\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>Al doble inter\u00e9s que tienen para el lector marxista occidental los trabajos te\u00f3ricos que se producen en los pa\u00edses de base no-capitalista \u2013el inter\u00e9s que merezcan por su contenido y el que presenten como documentos\u2013 se a\u00f1ade otro m\u00e1s en el caso de \u00c1gnes Heller: la escritora h\u00fangara trabaja en continuidad con una precisa tradici\u00f3n marxista principalmente configurada por un \u00abcl\u00e1sico de tercera generaci\u00f3n\u00bb: Georg Luk\u00e1cs. Continuidad de una tradici\u00f3n realmente productiva, que intervenga como tal, como un motor claramente identificable, desde hace medio siglo, en la corriente general del pensamiento te\u00f3rico marxista no es cosa que se d\u00e9 en muchos lugares. Uno de ellos es Budapest. Y aqu\u00ed la idea de continuidad tiene, adem\u00e1s, un acento peculiar: en el trabajo de \u00c1gnes Heller, lo mismo que en el de Luk\u00e1cs, la continuidad individual es parte de un constante esfuerzo por dar continuidad al mundo, por impedir que la crisis del capitalismo sea una cesura hist\u00f3rica insanable.<\/p>\n<p>El lector que ha crecido desde otras ra\u00edces puede tener la impresi\u00f3n de que la voluntad de continuidad hist\u00f3rica de \u00e9sta que convendr\u00eda llamar escuela de Budapest acarree a veces cierto conservadurismo cultural, por una confianza aristocratizante en que \u00ablo mejor\u00bb apunt\u00f3 desde siempre al comunismo. El clasicismo de los moldes filos\u00f3ficos utilizados por \u00c1gnes Heller \u2013tambi\u00e9n en esto muy representativa del marxismo h\u00fangaro\u2013 se encuentra entre los agentes m\u00e1s visibles de esa impresi\u00f3n. Pero \u00e9sta no es propiamente una cuesti\u00f3n de tesis, sino de sensibilidad intelectual. Por ejemplo, en un importante art\u00edculo titulado \u00abLa teor\u00eda revolucionaria de Marx y la revoluci\u00f3n de la vida cotidiana\u00bb<sup>1<\/sup>, \u00c1gnes Heller, tras incluir entre las objetivaciones necesarias e inmediatamente espec\u00edficas<sup>2<\/sup> la pol\u00edtica, el derecho, la religi\u00f3n, la filosof\u00eda y el arte, declara categ\u00f3ricamente: \u00abNo hay duda de que ser\u00eda una utop\u00eda retr\u00f3grada el fijar una perspectiva hist\u00f3rica en la cual la vida cotidiana reabsorbiera de nuevo las objetivaciones inmediatamente espec\u00edficas\u00bb. Si se tiene en cuenta la definici\u00f3n de \u00abvida cotidiana\u00bb por \u00c1gnes Heller \u2013\u00abLa vida cotidiana es la totalidad de las actividades que caracterizan las reproducciones singulares productoras de la posibilidad permanente de la reproducci\u00f3n social\u00bb\u2013 y si, por lo que hace al m\u00e9todo, no se tiene nada importante que objetar a la distinci\u00f3n entre reproducci\u00f3n singular y reproducci\u00f3n social, se podr\u00e1 convenir en ese juicio. Pero cualquier sensibilidad un poco corrida en la realidad capitalista contempor\u00e1nea se sentir\u00e1 inc\u00f3moda por la positividad aproblem\u00e1tica con que aparecen en el texto las objetivaciones socio-culturales. La fusi\u00f3n de la publicidad con las pulsaciones del gusto y con la producci\u00f3n literaria, art\u00edstica e ideol\u00f3gica en una magma mercantil de constante y falso cambio facilita al marxismo en los pa\u00edses capitalistas una experiencia, quiz\u00e1s insustituible, que ha de hacerlo m\u00e1s reticente tambi\u00e9n respecto de la subcultura superior o acad\u00e9mica. Pero este lector de aqu\u00ed notar\u00e1 pronto que esa punta de extra\u00f1eza, aunque trasluce una diferencia de situaci\u00f3n, no manifiesta ning\u00fan abismo, ni siquiera una diferencia fija. Ser\u00eda un error entender ciertos modos de decir (sin duda m\u00e1s confiados de lo que en una sociedad capitalista parece posible) como s\u00edntomas de conformismo te\u00f3rico o pr\u00e1ctico. El mismo art\u00edculo en el que aparece la formulaci\u00f3n para nosotros demasiado confiada sobre la naturaleza de las objetivaciones socioculturales institucionalizadas afirma a rengl\u00f3n seguido que \u00abaceptar para siempre la alienaci\u00f3n de la vida cotidiana respecto de las objetivaciones directamente espec\u00edficas ser\u00eda renunciar a la teor\u00eda revolucionaria de Marx\u00bb. Por lo dem\u00e1s, el mismo planteamiento del tema actualmente m\u00e1s cultivado por \u00c1gnes Heller y al que pertenecen los textos aludidos \u2013el problema de la vida cotidiana\u2013 muestra un pensamiento perceptivo de las novedades reales y muy eficaz en el an\u00e1lisis de los fundamentos de \u00e9stas. La explicaci\u00f3n por Heller de la actualidad del tema de la vida cotidiana entre los marxistas desde la amplia investigaci\u00f3n del volumen II de la <i>Est\u00e9tica <\/i>luk\u00e1csiana, que rotur\u00f3 realmente la problem\u00e1tica, es una muestra de reflexi\u00f3n particularmente productiva.<br \/>\nPara \u00c1gnes Heller, la preocupaci\u00f3n por la cotidianidad se impone al pensamiento marxista por causa \u00abdel abrupto final, en el mundo capitalista, de la \u00e9poca optimista y llena de ilusiones que sigui\u00f3 a la derrota del fascismo, as\u00ed como por causa de que esa derrota no suscit\u00f3 una nueva Europa de izquierda\u00bb. El agotamiento de lo que Thomas Mann llam\u00f3 \u00abla \u00e9poca moralmente buena\u00bb, la \u00e9poca en la cual \u00abla lucha colectiva contra la extrema deshumanizaci\u00f3n nazi dio a los hombres comunidad, objetivo inmediato, sost\u00e9n moral\u00bb, contempla una nueva consolidaci\u00f3n del capitalismo, y este \u00ab\u00e9xito provisional y relativo de la manipulaci\u00f3n [&#8230;], conseguido al hilo de la satisfacci\u00f3n de ciertas necesidades, da una importancia central a la cr\u00edtica de la vida cotidiana y del pensamiento cotidiano\u00bb.<\/p>\n<p>No deja de ser notable que venga de Budapest una explicaci\u00f3n tan clara (por m\u00e1s que lac\u00f3nica) de un hecho fundamental del capitalismo moderno que numerosos sectores del movimiento socialista occidental no parecen haber percibido todav\u00eda o no traducen, al menos, a la pol\u00edtica, revisando dr\u00e1sticamente su confiado continuismo con \u00abla \u00e9poca moralmente buena\u00bb. Pero no menos valioso \u2013sino acaso m\u00e1s\u2013 es el que \u00c1gnes Heller se enfrente resueltamente, y con el mismo acierto, con la aparici\u00f3n de la problem\u00e1tica an\u00e1loga en los pa\u00edses de gobiernos subjetivamente socialistas. Heller empieza por registrar el hecho: \u00abEn el socialismo se agudiz\u00f3 ese mismo problema [el de la cotidianidad] en la \u00e9poca subsiguiente a la muerte de Stalin. En este caso resultaba que la mera desaparici\u00f3n del poder de Stalin, aunque era condici\u00f3n imprescindible de la producci\u00f3n de una forma de vida humanizada, no era ni mucho menos condici\u00f3n suficiente. Pues en los pa\u00edses en que se realiz\u00f3 esa liquidaci\u00f3n \u2013con mayor o menor consecuencia\u2013 qued\u00f3 a\u00fan por resolver \u2013entre otras\u2013 la cuesti\u00f3n de la funci\u00f3n configuradora de la forma de vida socialista\u00bb. En el volumen ahora presentado al lector de lengua castellana \u2013<i>Historia<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>vida<\/i><i> <\/i><i>cotidiana\u2013<\/i><i> <\/i>Heller parte precisamente de esa observaci\u00f3n para reconocer a la \u00e9tica una posici\u00f3n de importancia en el marxismo contempor\u00e1neo. V\u00e9ase, por ejemplo, lo que escribe en el ensayo \u00abEl lugar de la \u00e9tica en el marxismo\u00bb: \u00abAhora no se trata ya de crear los presupuestos de la vida humana, sino que nuestra <i>acci\u00f3n inmediata <\/i>ha de ser la producci\u00f3n de la vida verdaderamente humana. La consciencia del derecho a una vida verdaderamente humana est\u00e1 presente en los hombres del mismo modo potencial en que lo estuvo el derecho a la abolici\u00f3n de la miseria en los tiempos de la Revoluci\u00f3n de la Miseria. Lassalle hablaba de la \u201cmaldita falta de necesidades\u201d de los obreros. Lo que se hace problema ahora es la \u201cmaldita falta de necesidades\u201d en cuanto a la <i>totalidad de un regimiento humano de la vida. <\/i>La nueva consciencia de clase <i>tiene <\/i>que despertar y formular la <i>correspondiente reivindicaci\u00f3n, <\/i>para que \u00e9sta se convierta en una fuerza capaz de transformar el mundo. El despliegue y la configuraci\u00f3n de esta nueva reivindicaci\u00f3n es, empero, cosa m\u00e1s dif\u00edcil que en el caso de la antigua. La \u00e9tica llega entonces a tener una funci\u00f3n central [&#8230;]\u00bb<\/p>\n<p>En ese texto de <i>Historia y<\/i><i> <\/i><i>vida cotidiana <\/i>\u00c1gnes Heller no expresa sus reservas cr\u00edticas (autocr\u00edticas, si uno se ve inserto en la historia del movimiento socialista) a prop\u00f3sito de la articulaci\u00f3n entre transformaci\u00f3n de la base, transformaci\u00f3n de la sobreestructura y transformaci\u00f3n de la subjetividad que fue profesada, con varios acentos, por las internacionales II y III. Pero en otros lugares (por ejemplo, en el art\u00edculo in\u00e9dito antes citado) Heller se remonta a los cl\u00e1sicos para situarse (auto-)cr\u00edticamente frente a la tradici\u00f3n del \u00abprimum vivere\u00bb en<b> <\/b>sus versiones socialdem\u00f3crata o terciointernacionalista: \u00abEs un hecho indudable [&#8230;] que Marx no ha visto en la revoluci\u00f3n s\u00f3lo la cuesti\u00f3n de la toma del poder por el proletariado revolucionario, sino que consider\u00f3 eso \u2013lo que llama abolici\u00f3n negativa de la propiedad privada\u2013 como condici\u00f3n previa del proceso que llama abolici\u00f3n positiva de la propiedad privada, o sea, abolici\u00f3n de la alienaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Para Heller, las <i>Tesis sobre Feuerbach <\/i>documentan que Marx ha pensado que la transformaci\u00f3n de la vida cotidiana, de las relaciones y circunstancias de los hombres, no es anterior ni posterior a la transformaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica, sino simult\u00e1nea con ella. A la luz de esa lectura de la concepci\u00f3n revolucionaria marxiana, \u00c1gnes Heller formula del modo siguiente la cuesti\u00f3n planteada al movimiento socialista por el agotamiento de los valores que organizan la cotidianidad heredada: <i>\u00ab\u00bfPodemos ofrecer una forma de vida?<\/i><i> <\/i><i>\u00bfy qu\u00e9 forma de vida podemos ofrecer?\u00bb <\/i>La autora no quiere dar, en el art\u00edculo recordado, un programa de transformaci\u00f3n socialista de la cotidianidad. Pero su viva falta de inhibici\u00f3n doctrinal (sobre la que habr\u00e1 que insistir) la lleva, en el mismo texto, muy cerca de ello: \u00abMarx ha caracterizado el hombre particular de la sociedad de clases diciendo que todo su sentido se reduce al sentido de la \u201cposesi\u00f3n\u201d. Las nuevas comunidades han de proclamar la rebeli\u00f3n contra la \u201cposesi\u00f3n\u201d, contra la psicolog\u00eda de propietario y contra el fetichismo de las \u201ccosas\u201d. Hay que formular la diferencia entre posesi\u00f3n y goce, hacerla sensible y proclamar as\u00ed un programa para llevar una \u201cvida hermosa\u201d sin esteticismo\u00bb.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>La continuidad cultural y te\u00f3rica que enmarca el trabajo de \u00c1gnes Heller no tiene, pues, nada de conservadurismo o fijaci\u00f3n ante horizontes rebasados. Lo que s\u00ed hay, en cambio, en todo su estilo filos\u00f3fico y literario es <i>una<\/i><i> <\/i><i>d<\/i><i>o<\/i><i>s<\/i><i>i<\/i><i>s <\/i><i>de crispaci\u00f3n mucho menor<\/i><i> que la <\/i><i>de rigor hoy <\/i><i>entre <\/i><i>los marxistas <\/i><i>oc<\/i><i>cidenta<\/i><i>les<\/i><i>. <\/i>El hecho importa particularmente porque los temas de Heller \u2013empezando por el de la vida cotidiana\u2013 son sintom\u00e1ticos tambi\u00e9n de la crisis que crispa al marxismo de los pa\u00edses capitalistas. Es posible que \u00e9ste sea el lado bueno, o la contrapartida, de lo que, no del todo en broma, se puede llamar \u00abla venganza de Marx\u00bb. Las profundas dificultades con que tropieza la construcci\u00f3n del socialismo en los pa\u00edses que derrocaron un antiguo r\u00e9gimen inmaduramente capitalista \u2013el prototipo es la URSS\u2013 hacen, en efecto, pensar a menudo que en ellas se manifieste la raz\u00f3n del marxismo pre-leninista, cuyo esquema contemplaba el paso al socialismo de sociedades capitalistas con sus contradicciones b\u00e1sicas maduramente desarrolladas, no de sociedades como la t\u00e1rtara o la uzbeka de 1920. El haber cubierto ideol\u00f3gicamente con l\u00e9xico socialista la ejecuci\u00f3n, <i>seg\u00fan modelo europeo, <\/i>de una tarea de acumulaci\u00f3n que <i>en ese modelo <\/i>es propiamente burguesa puede estar, en efecto, en la base no s\u00f3lo de las deformaciones pol\u00edticas burocr\u00e1ticas, sino tambi\u00e9n de las degeneraciones doctrinales que equivalen a una reasimilaci\u00f3n de la mentalidad y la cultura burguesas (en la hip\u00f3tesis audaz de que \u00e9stas fueran superadas en alg\u00fan momento). \u00abLa venganza de Marx\u00bb es realmente terrible en este sentido. Pero la serenidad, la falta de crispaci\u00f3n de \u00c1gnes Heller \u2013de toda la escuela de Budapest\u2013 revela quiz\u00e1s (por comparaci\u00f3n con el estilo de los marxistas occidentales) algo que \u00abel vengativo Marx\u00bb deja, a pesar de todo, a las sociedades postcapitalistas burocr\u00e1ticas: la serenidad intelectual del Luk\u00e1cs maduro o de Heller tienen probablemente que ver con cierta seguridad o confianza respecto de la evoluci\u00f3n social, confianza basada en la derrota de la vieja burgues\u00eda, en la abolici\u00f3n, aunque sea meramente negativa, de la propiedad privada.<\/p>\n<p>La serenidad se aprecia en todos los planos: en el pensamiento pol\u00edtico inmediato, en el reducido de los teoremas cient\u00edficos, en el m\u00e1s general pol\u00edtico-filos\u00f3fico. Los pocos dardos lanzados (sin ira y con cordialidad) por \u00c1gnes Heller a Louis Althusser \u2013el crispado escritor cuyo agitado filosofar a hachazos mejor puede representar el desasosiego del marxismo en occidente\u2013 discurren por este \u00faltimo plano. La tesis cr\u00edtica \u2013\u00c1gnes Heller ve en la tendencia de Althusser el peligro de una reca\u00edda en el marxismo cientificista de la socialdemocracia cl\u00e1sica\u2013 es m\u00e1s sugestiva que su propia epistemolog\u00eda. Pues si se puede admitir que Althusser tiende a atribuir equ\u00edvocamente al marxismo el estatuto epistemol\u00f3gico de la teor\u00eda cient\u00edfica en sentido estricto (de lo que los l\u00f3gicos tradicionales llamaron <i>scientia<\/i><i> <\/i><i>in statu<\/i><i> <\/i><i>perfectionis<\/i>)<i>,<\/i><i> <\/i>operaci\u00f3n inoportuna que no puede evitar rasgos de escol\u00e1stica cientificista, no es menos plausible pensar que la filosof\u00eda de la ciencia de ascendencia luk\u00e1csiana tiende, inversamente, a imponer a las teor\u00edas cient\u00edficas en sentido estricto (que es un sentido muy pobre desde el punto de vista pol\u00edtico-filos\u00f3fico) los rasgos totalizadores propios del pensamiento revolucionario, lo que acarrea motivos de una escol\u00e1stica m\u00e1s tradicional que la althusseriana: la escol\u00e1stica metaf\u00edsica que impone prejuicios a la investigaci\u00f3n positiva. la escol\u00e1stica que entre marxistas se deber\u00eda llamar lysenkismo. Se puede leer en la <i>Hip\u00f3tesis<\/i><i> p<\/i><i>ara<\/i><i> <\/i><i>una teor\u00eda<\/i><i> <\/i><i>marxista<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>los<\/i><i> <\/i><i>valores<\/i>:<i> <\/i>\u00abEn cierto \u201csentido\u201d, las ciencias sociales hacen ellas mismas su verdad. por la intensidad de los contenidos axiol\u00f3gicos que acogen, por la posibilidad que tienen de descubrir, sobre la base de aquellos contenidos, las fuerzas y las posibilidades reales apoyadas en las cuales, \u201cinsert\u00e1ndose\u201d en las cuales, pueden realizar sus valores, <i>decidir <\/i>su propia verdad\u00bb.<\/p>\n<p>En \u00abcierto sentido\u00bb, eso mismo son capaces de hacer las teor\u00edas cient\u00edfico-naturales. Pero ese cierto sentido no es el naturalista en que aqu\u00ed piensa la autora, sino el sentido artificioso o artefactor en el cual <i>toda <\/i>teor\u00eda construye su objeto directo o \u00abformal\u00bb, como se dec\u00eda tradicionalmente. La fabricaci\u00f3n del objeto o de la verdad en sentido naturalista es lysenkismo. Cierto que Lysenko iba m\u00e1s lejos y pretend\u00eda realizar sus valores en el mism\u00edsimo trigo. Pero la diferencia es psiqui\u00e1trica, no epistemol\u00f3gica, pues el principio (err\u00f3neo) de filosof\u00eda de la ciencia es el mismo en ambos casos, a saber, la idea de que las caracter\u00edsticas de las teor\u00edas (en sentido fuerte o estricto) depende s\u00f3lo de los objetos materiales, y no tambi\u00e9n de la naturaleza de herramientas, de artefactos, que tienen dichas teor\u00edas y sus objetos formales.<\/p>\n<p>Hay que a\u00f1adir en seguida que \u00c1gnes Heller aporta, de todos modos, una nueva y superior consciencia epistemol\u00f3gica a la tradici\u00f3n de Budapest. Cuando las cuestiones de epistemolog\u00eda del marxismo se hacen expl\u00edcitas, Heller ense\u00f1a con claridad que la ciencia social acad\u00e9mica y el marxismo no son dos modos \u2013el malo y el bueno, respectivamente\u2013 de hacer lo mismo, de trabajar lo mismo, sino dos trabajos diferentes, o sea, que la diferencia no est\u00e1 en la diversidad de respuestas a unas mismas preguntas, sino en las preguntas mismas, orientadas por diferentes totalizaciones clasistas: \u00abel marxismo\u00bb \u2013escribe en la <i>Hip\u00f3tesis\u2013<\/i><i> <\/i>\u00abno tiene el mismo objeto de investigaci\u00f3n que la ciencia burguesa de la sociedad\u00bb. Heller conoce perfectamente el estatus l\u00f3gico de su investigaci\u00f3n: en el primer folio de la <i>Hip\u00f3tesis <\/i>se lee: \u00abesta hip\u00f3tesis no es verificable emp\u00edricamente\u00bb.<\/p>\n<p>Tan alegre declaraci\u00f3n nos devuelve el hilo soltado, la serenidad, la falta de inhibici\u00f3n y crispaci\u00f3n de este marxismo: pues esas palabras muestran que \u00c1gnes Heller no confunde planos no\u00e9ticos, sino que tiene la tranquilidad y el optimismo filos\u00f3fico suficientes para moverse por todos ellos, particularmente por los especulativos y los que rebasan las cuestiones de m\u00e9todo. En la construcci\u00f3n te\u00f3rica la comunidad se transparenta, en efecto, en la falta de inhibiciones y obsesiones metodol\u00f3gicas. As\u00ed, en las primeras p\u00e1ginas del libro aqu\u00ed presentado, \u00c1gnes Heller anuncia redondamente al lector: \u00abLo que plantean es la cuesti\u00f3n de si la historia persigue alg\u00fan fin, y cu\u00e1l es, caso de que no persiga ninguno, el origen de la apariencia de finalidad objetiva\u00bb. Ejemplo no menos contundente de la falta de inhibiciones metodol\u00f3gicas es, en la <i>Hip\u00f3tesis, <\/i>la interpretaci\u00f3n del criterio axiol\u00f3gico o valorativo que regula la concepci\u00f3n hist\u00f3rica de Marx. El mismo estilo literario refleja aqu\u00ed esa impresi\u00f3n del tranquilo y seguro hallarse culturalmente en casa propia, sentimiento pocas veces al alcance del marxismo del oeste: \u00abAfirmamos que Marx cuenta con axiomas axiol\u00f3gicos universales, de los que se derivan axiol\u00f3gicamente todos los valores y juicios de valor que acepta, con una categor\u00eda ontol\u00f3gicamente primaria (no derivable emp\u00edricamente), a saber, la categor\u00eda de riqueza\u00bb. La interpretaci\u00f3n se basa, como se puede suponer, en los <i>Grund<\/i><i>ri<\/i><i>sse <\/i>(lo que explica que la breve pol\u00e9mica de Heller con Althusser se produzca en este contexto: el silencio de Althusser sobre los planteamientos de los <i>Grundrisse <\/i>da un suelo muy firme a Heller). Como la categor\u00eda <i>riqueza <\/i>tiene una importante funci\u00f3n constructiva en ciertas conceptuaciones de \u00c1gn3s Heller que el lector encontrar\u00e1 ya terminadas en <i> H<\/i><i>i<\/i><i>sto<\/i><i>ria y <\/i><i>v<\/i><i>ida cotidia<\/i><i>n<\/i><i>a, <\/i>vale la pena reproducir la definici\u00f3n de esa categor\u00eda en la <i>Hip<\/i><i>\u00f3t<\/i><i>e<\/i><i>sis: <\/i>\u00ab\u00bbRiqueza\u00bb es el despliegue multilateral de las fuerzas esenciales de la especie<sup>3<\/sup>\u00bb.Con esa categor\u00eda propone \u00c1gnes Heller su reconstrucci\u00f3n de los axiomas valorativos de Marx: \u00abPrimer axioma axiol\u00f3gico: es valor todo lo que favorece el enriquecimiento de las fuerzas esenciales espec\u00edficas. Segundo axioma axiol\u00f3gico: el valor supremo es la posibilidad de que los individuos se apropien la riqueza espec\u00edfica\u00bb, la riqueza de la especie.<\/p>\n<p>El estilo un tanto especulativo resultante de la ausencia de inhibiciones metodol\u00f3gicas resuelve muy bien sus problemas, como se ve. Pero lo m\u00e1s universalmente valioso para todas las corrientes de pensamiento marxista no es, probablemente, ese tipo de soluci\u00f3n de corte especulativo, sino las importantes reconstrucciones de sus conceptos para ponerlos en un contexto pol\u00edtico. (Dicho sea de paso, la estimaci\u00f3n de aportaciones de \u00c1gnes Heller desde el punto de vista de su utilidad tambi\u00e9n para otras corrientes del pensamiento marxista se justifica por el mismo abierto y autoconsciente planteamiento de la autora, que ya en el primer folio, por ejemplo, de su <i>Hip\u00f3tesis para una teor\u00eda marxista de los va<\/i><i>lores<\/i><i> <\/i>escribe: \u00abEl presente trabajo desarrolla la hip\u00f3tesis de <i>una <\/i>teor\u00eda marxista de los valores. Con el art\u00edculo indeterminado quiero expresar que no considero esa hip\u00f3tesis como la \u00fanica de inter\u00e9s para trabajar la teor\u00eda marxista de los valores\u00bb).<\/p>\n<p>Baste con un ejemplo de esas reconstrucciones conceptuales de \u00c1gnes Heller: la del concepto (explicandum) de <i>alienaci\u00f3n<\/i><i> <\/i>o <i>extra\u00f1aci\u00f3n.<\/i><i> <\/i>El explicatum correspondiente dice as\u00ed en <i>Historia y vida cotidiana: <\/i>\u00abHay extra\u00f1aci\u00f3n desde que existe un abismo entre el desarrollo humano espec\u00edfico [o sea, de la especie] y las posibilidades de desarrollo de los individuos humanos, entre\u00b7 la producci\u00f3n humano-espec\u00edfica y la participaci\u00f3n consciente del individuo en ella\u00bb.<\/p>\n<p>Aparte de su utilidad te\u00f3rica general, esa reconstrucci\u00f3n o explicaci\u00f3n del concepto tiene una fecunda consecuencia para la teor\u00eda pol\u00edtica: hace inmediatamente comprensible la agravaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n en la vida cotidiana del capitalismo estatal de los grandes monopolios. La misma explicaci\u00f3n del concepto de alienaci\u00f3n se redondea en la <i>Hip\u00f3<\/i><i>t<\/i><i>esis, <\/i>alcanzando mayor profundidad y sistematicidad, con ayuda de la categor\u00eda de riqueza, ya mencionada. El siguiente texto puede representar, pese a su brevedad, el n\u00facleo de la reconstrucci\u00f3n del concepto de alienaci\u00f3n en <i>Hip\u00f3tesis:<\/i>\u00abLa alienaci\u00f3n [&#8230;] no es simplemente la discrepancia entre la esencia espec\u00edfica y la existencia individual; se trata \u2013m\u00e1s concretamente\u2013 del abismo entre la riqueza espec\u00edfica y la individual. Con el comunismo Marx no postula simplemente una sociedad en la que puedan desplegarse capacidades de los individuos, sino una sociedad en la que la riqueza del individuo sea finalidad aut\u00f3noma de todos los hombres\u00bb.<\/p>\n<p>La serenidad intelectual veros\u00edmilmente facilitada por la<i> <\/i>contrapartida de \u00abla venganza de Marx\u00bb permite a \u00c1gnes Heller la ofensiva doctrinal, confiadamente revolucionada, que anima esas reconstrucciones de las intenciones marxistas m\u00e1s radicales, de la \u00ababolici\u00f3n positiva de la propiedad privada\u00bb. Esa optimista serenidad basada en lo ya logrado confluye con el tronco del optimismo hist\u00f3rico, modesto y autocr\u00edtico, del marxismo pontifical de Georg Luk\u00e1cs. (Luk\u00e1cs ha escrito sobre \u00abel puente que he intentado trazar entre el pasado y el futuro para y a trav\u00e9s del presente\u00bb<sup>4<\/sup>). El conjunto completa la confianza revolucionaria en la dial\u00e9ctica (no lineal) continuidad hist\u00f3rica, que \u00c1gnes Heller expresa contundentemente: \u00abNi un solo valor conquistado por la humanidad se pierde de un modo absoluto; ha habido, hay resurrecci\u00f3n y la habr\u00e1 siempre. Yo llamar\u00eda a esto la <i>invencibilidad<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>sustancia<\/i><i> <\/i><i>humana,<\/i><i> <\/i>la cual no puede sucumbir sino con la humanidad misma. Mientras haya humanidad, mientras haya historia, habr\u00e1 tambi\u00e9n desarrollo axiol\u00f3gico [&#8230;]\u00bb<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Texto alem\u00e1n mecanografiado de 29 folios cuya comunicaci\u00f3n agradezco a la autora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Objetivaciones espec\u00edficas (l\u00e9xico de origen luk\u00e1csiano) son los productos de la pr\u00e1ctica que se constituyen en realidad externa a los miembros singulares de la especie. La m\u00e1s b\u00e1sica es el conjunto de productos y t\u00e9cnicas del trabajo, y todas ellas son puntos de apoyo e<i> <\/i>instrumentos del proceso hist\u00f3rico de la especie de la \u00abreproducci\u00f3n espec\u00edfica\u00bb\u00b7. \u00abPr\u00e1ctica\u00bb se debe entender en el sentido m\u00e1s especial usado por Luk\u00e1cs: como actividad que no se agota dentro del \u00e1mbito de la vida singular, sino que tiene transcendencia social, esto es, espec\u00edficamente. La hip\u00f3tesis luk\u00e1csiana adoptada por Agn\u00e8s Heller se puede resumir (muy esquem\u00e1ticamente) as\u00ed: en los estadios primitivos da la especie, las objetivaciones espec\u00edficas (el arte, por ejemplo) son s\u00f3lo conativas, est\u00e1n inmersas indiferenciadamente en la vida cotidiana, que es vida de <i>todos<\/i><i> <\/i>los miembros singulares de la<i> <\/i>especie: pues no hay en esa fase distinci\u00f3n entre las actividades reproductoras de la vida singular y las reproductoras de la especie (de los colectivos). Con la primera divisi\u00f3n clasista del trabajo se produce la separaci\u00f3n entre ambas clases de actividades reproductoras; las objetivaciones inmediatamente espec\u00edficas se separan de la vida cotidiana; y la inmensa mayor\u00eda de los miembros singulares de la especie (que no salen pr\u00e1cticamente nunca de la cotidianidad) queda alienada de las objetivaciones espec\u00edficas. El fen\u00f3meno es \u2013como todo caso de alienaci\u00f3n\u2013 bifronte: sjgnifica opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n, y posibilita \u2013en condiciones de escasez primitiva\u2013 el definitivo despegue de la especie respecto del resto del reino animal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0\u00abFuerzas esenciales de la especie\u00bb es un concepto para cuya dilucidaci\u00f3n \u00c1gnes Heller se remite expl\u00edcitamente al marxista h\u00fangaro Gy\u00f6rgy Markus, que propone como competentes \u00abesenciales\u00bb del concepto marxiano de especificidad humana las siguientes: trabajo (en el sentido m\u00e1s amplio de producci\u00f3n de objetivaciones), socialidad, universalidad, consciencia y libertad. (Cfr. el ensayo \u00abValor e historia\u00bb, primero de este volumen).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>4<\/sup>\u00a0En <i>Goethe y su \u00e9poca<\/i>, Barcelona-M\u00e9xico: Grijalbo, 1968, p. 23.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>5<\/sup>\u00a0En el ensayo \u00abValor e historia\u00bb, de <i>Historia y vida cotidiana.<\/i><\/span><\/p>\n<p><b>Notas de traductor (Sacrist\u00e1n):<\/b><\/p>\n<p>1. \u00ab\u2026 como ocurre en el caso de la extra\u00f1aci\u00f3n\u00bb (p. 24)<\/p>\n<p>\u2018Extra\u00f1aci\u00f3n\u2019 traduce \u2018Entfremdung\u2019. \u2018Alienaci\u00f3n\u2019 se reserva para \u2018Ent\u00e4usserung\u2019.<\/p>\n<p>2. \u00aby, por otra parte, que aplicamos nuestra <i>entera individualidad humana<\/i> a la resoluci\u00f3n de esa tarea. Utilicemos de nuevo una expresi\u00f3n de Georg Luk\u00e1cs: nos transformamos en \u00abhombre enteramente\u00bb.\u00bb (p. 52)<\/p>\n<p>Estas expresiones \u00abhombre entero\u00bb, \u00abhombre enteramente\u00bb, traducen, respectivamente, <i>ganzer Mensch, Mensch ganz.<\/i> El lector podr\u00eda disculpar la dureza en atenci\u00f3n a la fidelidad casi literal y a la coherencia: en la traducci\u00f3n de Luk\u00e1cs publicada por este mismo editor (<i>Est\u00e9tica<\/i>,1-4. Barcelona, 1966\/67) he utilizado esos mismos t\u00e9rminos.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>3. Anotaciones de lectura. <i>Alltag und Geschichte. Zur sozialistischen Gesellschaftslehre<\/i> (<i>Historia y vida cotidiana<\/i>).<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La edici\u00f3n alemana de Luchterhand es de 1970.<\/span><\/p>\n<p><b>I. \u00bbValor e historia\u00bb, pp. 19-37 (edici\u00f3n castellana).<\/b><\/p>\n<p>1 El tranquilo desparpajo luk\u00e1csiano del planteamiento cl\u00e1sico:<\/p>\n<p>\u00abPlanteamos aqu\u00ed la cuesti\u00f3n de si la historia presupone un fin, y cu\u00e1l es, si no lo persigue, el origen de la apariencia de una finalidad objetiva. Por \u00faltimo, la cuesti\u00f3n de si la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica y la idea de una finalidad objetiva van necesariamente juntos\u00bb (20).<\/p>\n<p>2. El arranque del cap\u00edtulo es espl\u00e9ndido en su ausencia de economicismo (19).<\/p>\n<p>3. La determinaci\u00f3n de concepto del valor, apoyada en M\u00e1rkus (<i>Marxismo y \u2018antropolog\u00eda\u2019<\/i>, Budapest, 1966), tiene dos cosas de mucho inter\u00e9s: a) muestra en M\u00e1rkus y en Heller \u2013ergo tambi\u00e9n en Luk\u00e1cs\u2013 la persistencia del m\u00e9todo de <i>Historia y consciencia de clase<\/i>; b) muestra lo admirablemente que la especulaci\u00f3n \u2018resuelve\u2019 sus problemas:<\/p>\n<p>\u00abAnte todo: \u00bfa qu\u00e9 llamamos valor? A todo lo que pertenece al ser espec\u00edfico del hombre y contribuye directa o mediatamente al despliegue de ese ser espec\u00edfico del hombre y contribuye directa o mediatamente al despliegue de ese ser espec\u00edfico. Aceptamos la concepci\u00f3n del joven Marx \u2013que se mantiene tambi\u00e9n en el Marx tard\u00edo\u2013, tal como la ha manifestado el rico an\u00e1lisis de Gy\u00f6rgy M\u00e1rkus. Seg\u00fan ese an\u00e1lisis, las componentes de la esencia humana son para Marx el trabajo (la objetivaci\u00f3n), la socialidad, la universalidad, la consciencia y la libertad. La esencia humana no es, pues, lo que siempre \u201cha estado presente\u201d en la humanidad, por no hablar ya de cada individuo, sino la realizaci\u00f3n gradual y continua de las <i>posibilidades<\/i> inmanentes a la humanidad, a la especie humana. Volvamos al problema del valor: se puede considerar valor todo aquello que, en la esfera que sea y en comparaci\u00f3n con el estado de cada momento, contribuya al enriquecimiento de aquellas componentes esenciales; y se puede considerar desvalor todo lo que directa o indirectamente rebaje o invierta el grado alcanzado en el desarrollo de una determinada componente esencial. El valor es, pues, una categor\u00eda ontol\u00f3gico-social; como tal es objetivo; no tiene objetividad natural \u2013sino s\u00f3lo presupuestos o condiciones naturales\u2013, pero s\u00ed objetividad social\u00bb (23-24).<\/p>\n<p>Esta objetividad no natural estaba ya implicada en el concepto de esencia (entelequia social); que es tambi\u00e9n de origen en <i>Historia y consciencia de clase<\/i>:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) el par conceptual apariencia-esencia expresa una realidad ontol\u00f3gico-social. El concepto de esencia no tiene sentido ni se le extirpa la finalidad, pues no hay esencialidad \u2013ni, por lo tanto, apariencia\u2013 m\u00e1s que desde el punto de vista de un posici\u00f3n dada de fines. En la naturaleza la ley es realidad ontol\u00f3gica; referidas a la naturaleza, esencia y apariencia no se pueden considerar sino como categor\u00eda epistemol\u00f3gicas.\u00bb (20)<\/p>\n<p>La \u00abespeculaci\u00f3n <i>racional<\/i>\u00bb de calidad pone de manifiesto al final el origen del concepto aristot\u00e9lico.<\/p>\n<p>4. El enorme optimismo de este marxismo continuista y filos\u00f3ficamente conservador, de esta sabidur\u00eda marxista:<\/p>\n<p>\u00abNi un s\u00f3lo valor conquistado por la humanidad se pierde de modo absoluto; ha habido, hay resurrecci\u00f3n, y la habr\u00e1 siempre&#8230;\u00bb (30).<\/p>\n<p>5. Pero, como en el caso de Luk\u00e1cs, el clasicismo o continuismo filos\u00f3fico no es precisamente conformismo pol\u00edtico. La siguiente tesis es seguramente poco c\u00f3moda para todos los Brezhnev:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) Por eso es justo medir las estructuras sociales aplic\u00e1ndoles como criterio sus propias posibilidades ontol\u00f3gicas: el criterio adecuado para estimar las formas existentes de socialismo y sus relaciones axiol\u00f3gicas internas no es el conjunto de valores sociales del capitalismo, sino el de las posibilidades de valor de socialismo\u00bb (32).<\/p>\n<p>Esto es adem\u00e1s una espl\u00e9ndida aplicaci\u00f3n del principio (especulativo en teor\u00eda pura) de la [ilegible].<\/p>\n<p>6. El concepto de esencia es el fundamento justificativo del continuismo luk\u00e1csiano de Heller. Al final de este ensayo, tras negar la finalidad objetiva (= natural) de la historia, escribe:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es, pues, lo que, pese a todo eso, produce la apariencia de finalidad objetiva y hasta, a menudo, de \u00absentido\u00bb de la historia? Respuesta: el car\u00e1cter sustancial de la historia, la construcci\u00f3n de los valores sobre la base de otros valores. Desde que el hombre produjo las posibilidades de su propia esencia al alzarse, con la hominizaci\u00f3n, por encima del reino animal, no puede realizar sino precisamente esas posibilidades. En cuanto que las realiza una vez -en el respecto que sea-, no puede volver a perderlas desde el punto de vista del desarrollo hist\u00f3rico global. De este modo se constituye la apariencia de encontrarnos ante el extra\u00f1o plan de un arquitecto ante \u201cla astucia de la Raz\u00f3n\u201d. No podemos conocer la meta de la historia ni su necesidad -interpretada sin alternativa-, cuya representaci\u00f3n es secretamente id\u00e9ntica con la representaci\u00f3n teleol\u00f3gica. Pero podemos darnos cuenta de la posibilidad de un ulterior desarrollo de los valores, apoyarla y dar as\u00ed un sentido a <i>nuestra<\/i> historia.\u00bb (36-37)<\/p>\n<p><b>II. \u00abLa estructura de la vida cotidiana\u00bb, pp. 39-69.<\/b><\/p>\n<p>1. \u00abHay extra\u00f1aci\u00f3n desde que existe un abismo entre el desarrollo humano-espec\u00edfico y las posibilidades de desarrollo de los individuos humanos, entre la producci\u00f3n humano-espec\u00edfica y la participaci\u00f3n consciente del individuo en ella\u00bb (66).<\/p>\n<p>Muy buena conceptuaci\u00f3n. Da sin m\u00e1s la aparici\u00f3n en el capitalismo monopolista.<\/p>\n<p><b>III. \u00abDe los prejuicios\u00bb, pp.71-95.<\/b><\/p>\n<p>1. Muy sensata opini\u00f3n sobre la persistencia de formas mentales culturales de las sociedades de clase (no confundir con ideolog\u00eda, pues ella distingue). es posible una sociedad que no necesite prejuicios para su cohesi\u00f3n (90-91):<\/p>\n<p>\u00abPero como en una sociedad din\u00e1mica y mutable (y tal es toda sociedad construida sobre la base de un progreso indefinido de la producci\u00f3n) siempre hay fuerzas conservadoras y fuerzas din\u00e1micas, y como la posibilidad de llegar a individuo est\u00e1 dada solo a cada ente singular \u2013lo que no significa en modo alguno que todo ente singular llegue a ser individuo\u2013, es evidente que los prejuicios no se pueden eliminar totalmente del desarrollo social. Pero s\u00ed que es posible eliminar la organizaci\u00f3n de los prejuicios en sistema, su rigidez y \u2013cosa la m\u00e1s esencial\u2013 la discriminaci\u00f3n actuada por los prejuicios\u00bb.<\/p>\n<p><b>IV \u00abIndividuo y comunidad. \u00bfContraposici\u00f3n real o aparente?\u00bb, pp. 97-121<\/b><u>.<\/u><\/p>\n<p>1. Lo que va a ser tesis b\u00e1sica de m\u00e9todo es decepci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abEn el <i>Contrato social<\/i> Rousseau analiza detalladamente por qu\u00e9 el orden estatal unitario moderno no puede ser una comunidad, y en el <i>Nouvelle Helo\u00efse<\/i> se propone presentar un modelo de la nueva \u201cpeque\u00f1a comunidad\u201d. Desde luego que a la vista de la progresiva industrializaci\u00f3n, en esta \u00e9poca de las \u201csociedades industriales\u201d, el \u00fanico planteamiento que puede resultar racional es el \u00faltimo. Cuando pensamos en el futuro de la humanidad no nos podemos casi imaginar que la integraci\u00f3n total llegue a convertirse en comunidad; m\u00e1s perspectivas parece tener la imagen de una estructura social articulada en comunidades org\u00e1nicas\u00bb (98).<\/p>\n<p>Es seguramente decepci\u00f3n del internacionalismo. Ofende al internacionalismo. Pero es verdad que se puede presentar como esquema de conjunto de comunas. Luego: a) quedar en guardia sobre los posibles defectos esc\u00e9ptico conservadores de la idea de comunidad; b) prever la involuci\u00f3n o el enquistamiento de la idea de comuna.<\/p>\n<p>2. El conservadurismo esc\u00e9ptico no es reaccionario-medievalizante: reconoce los m\u00e9ritos burgueses:<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo una sociedad sin estamentos, la sociedad clasista \u201cpura\u201d, la sociedad burguesa, consigue abolir las comunidades naturales en cuanto integraciones sociales primarias, y solo en esa sociedad se puede producir, por lo tanto, una relaci\u00f3n accidental o \u201ccausal\u201d del hombre con su integraci\u00f3n social b\u00e1sica y con su clase. Y solo en esta sociedad \u2013y en paralelismo con el fen\u00f3meno reci\u00e9n descrito\u2013 puede ganar espacio el movimiento que se manifiesta en la <i>elecci\u00f3n<\/i> de nuestra integraci\u00f3n, esto es, el movimiento que nos permite invertir la situaci\u00f3n antigua: <i>no llegar a ser individuos por medio de nuestra comunidad, sino ser capaces de elegir una cosmovisi\u00f3n gracias a ser ya individuos<\/i>. El arist\u00f3crata que en la Revoluci\u00f3n francesa adopta un nombre burgu\u00e9s, el burgu\u00e9s que hace suyos los objetivos y los intereses del movimiento obrero son productos y representantes de esta nueva posibilidad. El desarrollo de esta relaci\u00f3n \u201ccausal\u201d o accidental, la disoluci\u00f3n de las comunidades naturalmente dadas es tambi\u00e9n lo que permiti\u00f3 que el individuo pudiera fundar una familia <i>sobre la base de su elecci\u00f3n individual.<\/i>\u00bb(101)<\/p>\n<p>La superaci\u00f3n socialista (comunista) de la cosa podr\u00eda describirse as\u00ed: elecci\u00f3n (libre de burgues\u00eda) de una comunidad \u00fanica (por tanto, propia: pre-capitalismo), la especie o m\u00e1s incluso.<\/p>\n<p>3. Afirmaciones especulativas sobre la sociedad burguesa, orientadas por el concepto luk\u00e1csiano de los \u00abindividuos representativos\u00bb (104-108).<\/p>\n<p>4. \u00abComo ya hemos dicho, la sociedad no puede ser comunidad en su <i>totalidad<\/i>. Pero depende de la totalidad de la sociedad \u2013incluida su estructura econ\u00f3mica\u2013 la medida en la cual sea posible la configuraci\u00f3n de comunidades de contenido axiol\u00f3gico positivo y los individuos a los que sea accesible esa posibilidad, si s\u00f3lo a los individuos representativos o (en principio al menos) a <i>todo<\/i> miembro de la sociedad.<\/p>\n<p><i>Al hablar de perspectiva socialista hipostatizamos una sociedad cuya estructura ofrece a todos esa posibilidad de principio, una sociedad construida con comunidades organizadas por individuos y productora de valores positivos<\/i>\u00bb (121).<\/p>\n<p>Por lo tanto, sociedad socialista es para ella universalizaci\u00f3n igualitaria de situaciones dadas en la sociedad burguesa. Si eso es conservadurismo (incapacidad de crear situaciones nuevas), es que la idea de comunidad se ha de abandonar. Pero no para universalizar la atomizaci\u00f3n media burguesa, sino para universalizar la comunidad, para hacer lo que Heller considera imposible: que la sociedad (universal) sea comunidad. Y claro que eso apunta a cierto humanismo (frente a idola tribus).<\/p>\n<p><b>V. \u00abEl lugar de la \u00e9tica en el marxismo\u00bb, pp. 153-166.<\/b><\/p>\n<p>1. Que todo movimiento social de importancia acaba por encontrarse ante los problemas de la \u00e9tica (153).<\/p>\n<p>2. Distinci\u00f3n, pero interrelaci\u00f3n, de \u00e9tica y moral (154).<\/p>\n<p>3. Correcta observaci\u00f3n sobre decisi\u00f3n moral y teor\u00eda \u00e9tica (154).<\/p>\n<p>4. \u00abUn movimiento no elabora una \u00e9tica, no posibilita la elaboraci\u00f3n de los aspectos \u00e9ticos de su teor\u00eda m\u00e1s que cuando sus intereses morales tienen m\u00e1s afinidad con la \u00e9tica que con la acci\u00f3n dirigida por c\u00f3digos. Pero sus intereses morales dependen en gran medida de otros factores, algunos de los cuales vamos a relacionar:<\/p>\n<p>a) No puede surgir una \u00e9tica sino en movimientos que no se consideren<i> absolutos<\/i>, sino solo factor relativo en el sistema global de otros movimientos, de la sociedad entera, o de la historia.<\/p>\n<p>b) Es posible y necesaria la elaboraci\u00f3n de una \u00e9tica en el lugar mismo en que se corta la espontaneidad o la conciencia de espontaneidad en el desarrollo de un movimiento determinado. En las \u00e9pocas en que la historia discurre lisamente y sin conmociones \u2013y en que lo mismo le ocurre al movimiento dado, dentro de ella\u2013, se desarrolla la ideolog\u00eda de la espontaneidad: esta ideolog\u00eda pasa por alto la importancia de la elecci\u00f3n humana y, consiguientemente, da lugar a un comportamiento burocr\u00e1tico. Por eso la \u00e9tica \u2013como teor\u00eda, naturalmente, del movimiento de que se trate\u2013 pasa a primer plano en las \u00e9pocas de crisis positiva, en las \u00e9pocas revolucionarias, y en las \u00e9pocas de crisis negativas, cuando se manifiestan nuevas contradicciones\u00bb (155).<\/p>\n<p>1) Al aumentar la importancia de la decisi\u00f3n individual.<\/p>\n<p>2) Seg\u00fan la autoconsciencia y la autocr\u00edtica del movimiento.<\/p>\n<p>5. Sigue una interesante interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica del marxismo con esos conceptos (157-159)<\/p>\n<p>6. Que la cuesti\u00f3n de una \u00e9tica no lleg\u00f3 a cuajar en 1917 porque no era la \u00abcuesti\u00f3n del d\u00eda\u00bb, pues no puede serlo en las \u00abrevoluciones del hambre\u00bb (158-160).<\/p>\n<p>7. Pero que hoy ha cambiado totalmente la situaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abLos tr\u00e1gicos y tremendos acontecimientos de la \u00e9poca pasada han puesto, ante todo, en claro lo que puede ocurrir al desterrar el motivo moral de la pol\u00edtica y de la econom\u00eda, cuando se separan pol\u00edtica y econom\u00eda de la tendencia a la humanizaci\u00f3n, cuando en cada plano de al realidad de impide la decisi\u00f3n individual y se suprime la individual responsabilidad\u00bb. \u00bb (159-160)<\/p>\n<p>7.1. \u00ab&#8230;Lassalle hablaba de la \u201cmaldita falta de necesidades\u201d de los obreros. Lo que se hace problema ahora es la \u201cmaldita falta de necesidades\u201d en cuanto a la totalidad de un regimiento humano de la vida\u00bb (160).<\/p>\n<p>La apariencia de abandono del punto de vista de clase se corrige a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>7.2. \u00abLa nueva consciencia de clase tiene que despertar y formular la <i>correspondiente reivindicaci\u00f3n<\/i>, para que \u00e9sta se convierta en una fuerza capaz de transformar el mundo. El despliegue y la configuraci\u00f3n de esta nueva reivindicaci\u00f3n es, empero, cosa m\u00e1s dif\u00edcil que en el caso de la antigua. La \u00e9tica llega entonces a tener una funci\u00f3n central si realmente asume su papel. Pues la situaci\u00f3n no s\u00f3lo contiene impl\u00edcitamente un momento \u00e9tico: sino que e<i>l paso de la nueva reivindicaci\u00f3n a consciencia es al mismo tiempo el paso a consciencia del valor y el comportamiento \u00e9ticos<\/i>\u00bb (160-161).<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n de lo que hay que a\u00f1adir a la ciega revoluci\u00f3n de la miseria \u2013<i>de lo que ya entonces habr\u00eda habido que a\u00f1adirle<\/i>, cosa que veo de Heller\u2013 queda sublimada en \u00e9tica por influencia de la degeneraci\u00f3n sovi\u00e9tica. Pero la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, p.e., o el problema de los transportes, no son puramente \u00e9ticos en sentido estricto.<\/p>\n<p>7.3. El final es bueno, pero en la medida en que transformamos no veo s\u00f3lo \u00e9tica. Y no hac\u00eda falta invertir a Marx si se hubiera reconocido que \u00abWert\u00bb [valor] no es econom\u00eda, que base no son s\u00f3lo relaciones de propiedad, sino tambi\u00e9n la de trabajo, y, sobre todo, que \u00abWert\u00bb no es \u00abBasis\u00bb [base, infraestructura] \u2013cosa que la Heller sabe muy bien: \u00abMarx interpreta la sociedad \u2013como todos sabemos\u2013 como pr\u00e1ctica, como unidad de ser y consciencia&#8230;\u00bb (p.161).<\/p>\n<p>8. Espl\u00e9ndida caracterizaci\u00f3n de la \u00e9tica marxista por el <i>inmanentismo<\/i>. Irreligiosidad (\u2192 cuesti\u00f3n del sentido) (161-162).<\/p>\n<p>9. El segundo punto de partida es la<i> autonom\u00eda relativa <\/i>de la acci\u00f3n (162).<\/p>\n<p>10. Lo que no postula siquiera en el terreno sociol\u00f3gico le parece viable en el \u00e9tico, gracias, evidentemente, a que \u00abGesselschaft\u00bb [sociedad] es emp\u00edrico, mientras que \u00abGattung\u00bb [g\u00e9nero, clase] es especulativo:<\/p>\n<p>\u00abPero la moral se encuentra tambi\u00e9n extra\u00f1ada cuando \u2013y en la medida en que\u2013 los intereses de la integraci\u00f3n (de la clase ante todo) se convierten en postulados morales \u201cnaturales\u201d para los individuos pertenecientes a la clase de que se trate. El movimiento comunista ha conducir al final de esa determinaci\u00f3n clasista (o por las capas sociales), a conseguir que la motivaci\u00f3n espec\u00edfica de la elecci\u00f3n se desprenda de su g\u00e9nesis actual en los intereses de clase de cada integraci\u00f3n concreta y se transforme en un crecer hasta ser <i>directamente<\/i> humanidad, ser espec\u00edfico\u00bb (164).<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL <\/a><a href=\"#INDICE\">\u00cdNDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>4. Anotaciones de letura sobre <i>Die marxische Revolutionstheorie und die Revolution des Alltagsleben <\/i>[La teor\u00eda revolucionaria de Marx y la revoluci\u00f3n de la vida cotidiana]. <\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">De la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB. El autor hablaba de este texto en su pr\u00f3logo a <i>Historia y vida cotidiana.<\/i><\/span><\/p>\n<p>1. Interesante explicaci\u00f3n del \u00e9xito del tema de la cotidianidad:<\/p>\n<p>\u00abEn el mundo capitalista dependi\u00f3 del abrupto final de la \u00e9poca optimista y llena de ilusiones que sigui\u00f3 a la derrota del fascismo, as\u00ed como del hecho de que esa derrota no hab\u00eda suscitado la nueva Europa de izquierda. A\u00fan m\u00e1s: as\u00ed terminaba tambi\u00e9n la \u201c\u00e9poca moralmente buena\u201d de la que hab\u00eda hablado Thomas Mann, la \u00e9poca en la cual la lucha colectiva contra la extrema deshumanizaci\u00f3n nazi dio a los hombres comunidad, objetivo inmediato, sost\u00e9n oral, y que tantos importantes ejemplos suscit\u00f3 de hero\u00edsmo y solidaridad\u00bb (2)<\/p>\n<p>\u00abEl \u00e9xito provisional y relativo de la manipulaci\u00f3n y la manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n conseguida al hilo de la satisfacci\u00f3n de ciertas necesidades dio a la cr\u00edtica de la vida y el pensamiento cotidiano una importancia central.\u00bb (2)<\/p>\n<p>2. Importantes conceptos fundamentales para el tema<\/p>\n<p>\u00abEs un hecho indudable \u2013y a menudo subrayado\u2013 que Marx no ha visto en la Revoluci\u00f3n solo la cuesti\u00f3n de la toma del poder por el proletariado revolucionario, sino que consider\u00f3 eso \u2013-lo que llama abolici\u00f3n negativa de la propiedad privada\u2013 como condici\u00f3n previa del proceso que llama abolici\u00f3n positiva de la propiedad privada, o sea, abolici\u00f3n de la extra\u00f1aci\u00f3n.\u00bb (3)<\/p>\n<p>3. Tras el arranque pol\u00edtico la formulaci\u00f3n te\u00f3rica m\u00e1s b\u00e1sica:<\/p>\n<p>\u00abNuestra cuesti\u00f3n es si&#8230; la vida cotidiana ha de ser necesariamente alienada; si es posible una transformaci\u00f3n radical de la vida cotidiana junto a la continuidad de su estructura b\u00e1sica.\u00bb (4)<\/p>\n<p>4. Definici\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abLa vida cotidiana es la totalidad de las actividades que caracterizan las reproducciones singulares productoras de la posibilidad permanente de la reproducci\u00f3n social.\u00bb (4)<\/p>\n<p>5. \u00abLa \u00e9poca natural fue s\u00f3lo vida cotidiana, porque el proceso de preservaci\u00f3n de la especie y de conservaci\u00f3n del individuo no se hab\u00edan separado, no se hab\u00edan separado apenas\u00bb (4\/5).<\/p>\n<p>Luego, aislamiento de las objetivaciones espec\u00edficas por alienaci\u00f3n de la propiedad privada. Consiguiente alienaci\u00f3n de la cotidianidad (particularizaci\u00f3n). Ambig\u00fcedad del fen\u00f3meno de esa separaci\u00f3n, como siempre.<\/p>\n<p>En la ortodoxia conocida del contexto brilla en un punto el conservadurismo intelectual luk\u00e1csiano, al contar la pol\u00edtica, el derecho, la religi\u00f3n, la filosof\u00eda y el arte, todos juntos, como objetivaciones necesarias. La parte buena de la separaci\u00f3n es \u00abla independizaci\u00f3n relativa de la relaci\u00f3n inmediata con la especificidad\u00bb (5) a trav\u00e9s de las objetivaciones o, propiamente, en las objetivaciones. Ser\u00eda utop\u00eda reaccionaria, afirma, la reabsorci\u00f3n de las objetivaciones en la vida cotidiana. Como la cosa me parece discutible, textual:<\/p>\n<p>\u00abNo hay duda de que ser\u00eda una utop\u00eda retr\u00f3grada al fijar una perspectiva hist\u00f3rica en la cual la vida cotidiana reabsorbiera de nuevo las objetivaciones inmediatamente espec\u00edficas.\u00bb (5)<\/p>\n<p>Al pie de la letra, yo he escrito lo contrario en el pr\u00f3logo a Brossa. Puede ser que se trate de una cuesti\u00f3n de grado. Lo que yo negaba era la existencia de vida pol\u00edtica (\u00abhero\u00edsmo\u00bb) en la buena vida del futuro, no en general objetivaciones aut\u00f3nomas.<\/p>\n<p>5. Pero a\u00f1ade que aceptar para siempre la alienaci\u00f3n de la vida cotidiana respecto delas objetivaciones directamente espec\u00edficas es renunciar a la teor\u00eda revolucionaria de Marx (6).<\/p>\n<p>6. Pero la vida cotidiana, dice, no se puede alzar en su totalidad a la esfera de las actividades y las objetivaciones directamente espec\u00edficas. A m\u00ed me carga esto de que el defecar no sea una actividad directamente espec\u00edfica (6).<\/p>\n<p>7. Hay cierto aristocratismo, aunque teoriza razonablemente:<\/p>\n<p>\u00abCreo que la esencia de la alienaci\u00f3n de la vida cotidiana no se encuentra, en principio, en el pensamiento cotidiano y en las formas de la actividad cotidiana, sino <i>en el modo de la relaci\u00f3n singular con esas formas de actividad<\/i> y depende de que el singular sea o no capaz de jerarquizar, sintetizar en unidad aut\u00f3nomamente esas formas. Esta capacidad depende en realidad de la relaci\u00f3n del singular con lo no-cotidiano, o sea, con las varias objetivaciones espec\u00edficas.\u00bb (7)<\/p>\n<p>Si se tiene en cuenta la precisi\u00f3n de \u00abno-cotidiano\u00bb, resulta m\u00e1s compatible con mi pensamiento.<\/p>\n<p>8. La distinci\u00f3n particularidad-individualidad (8). Varias p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>\u00abLlamamos individuo al singular para el cual su propia vida es conscientemente objeto, porque \u00e9l es conscientemente un ente espec\u00edfico\u00bb (9).<\/p>\n<p>9. La vida cotidiana del individuo se describe mediante la goethiana Lebensf\u00fchrung (12).<\/p>\n<p>10. En el tema \u00abIndividuo y visi\u00f3n del mundo\u00bb, Heller precisa este \u00faltima noci\u00f3n de un modo interesant\u00edsimo. Vale la pena traducir con detalle:<\/p>\n<p>\u00bbEl factor ideol\u00f3gico mediante el cual el individuo practica su selecci\u00f3n en la estructura consuetudinaria de las actividades de la vida cotidiana no es sino la concepci\u00f3n del mundo (Weltanschauung).<\/p>\n<p>Pues la concepci\u00f3n del mundo no es simplemente ideolog\u00eda; la concepci\u00f3n del mundo es una ideolog\u00eda individual: es la imagen del mundo \u2013construida, en \u00faltima instancia., con conceptos filos\u00f3ficos, \u00e9ticos\u2013 mediante la cual el singular ordena su propia actividad individual en la totalidad de la pr\u00e1ctica.\u00bb (14).<\/p>\n<p>En el sentido un tanto aristocratizante de \u2018Praxis\u2019 de los luk\u00e1csianos.<\/p>\n<p>11. Espontaneidad de la vida cotidiana del singular particular (15).<\/p>\n<p>12. El objetivo:<\/p>\n<p>\u00abhemos de formular no la abolici\u00f3n de la vida cotidiana, sino la producci\u00f3n de una vida cotidiana no alienada. Y no se trata simplemente de formularla, sino tambi\u00e9n de realizarla dentro de las posibilidades dadas.\u00bb (18)<\/p>\n<p>13. La transformaci\u00f3n de la vida cotidiana, de las relaciones\/circunstancias de los hombres, no es anterior ni posterior a la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Es simult\u00e1nea. Las tesis sobre Feuerbach interpretadas en este sentido (18).<\/p>\n<p>14. Movimiento estudiantil y descontento con la vida cotidiana (19).<\/p>\n<p>15. La cuesti\u00f3n planteada por ese descontento al movimiento socialista:<\/p>\n<p>\u00abLa cuesti\u00f3n es \u2013entre otras, desde luego\u2013: <i>\u00bfpodemos ofrecer una forma de vida? y \u00bfqu\u00e9 forma de vida podemos ofrecer?<\/i> Y esto es igualmente importante en el capitalismo, donde el objetivo es derrocar el sistema social, que en el socialismo, donde se trata de reforma\u00bb. (20)<\/p>\n<p>A\u00f1ade que no es tarea de este art\u00edculo dar un programa, pero se pone a decir cosas: a) las figuras ideales (20); b) la sexualidad (24); c) la emancipaci\u00f3n del trabajo (25) con conclusi\u00f3n muy del Marx del <i>Capital<\/i>:<\/p>\n<p>\u00abEl problema central de la humanizaci\u00f3n de la vida se sit\u00faa, incluso cuando se trata del trabajo, fuera del proceso del trabajo mismo, a saber, en la \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb de hecho, no falsificada, en la democracia del taller, la opini\u00f3n p\u00fablica, que se configura en los lugares de trabajo, etc\u00bb (26).<\/p>\n<p>16. Un poco de progreso:<\/p>\n<p>\u00abSi Marx ha caracterizado al hombre particular de la sociedad de clases diciendo que todo su sentido se reduce al sentido de la \u201cposesi\u00f3n\u201d, entonces las nuevas comunidades han de proclamar la rebeli\u00f3n contra la \u201cposesi\u00f3n\u201d, contra la psicolog\u00eda propietaria y contra el fetichismo de las \u201ccosas\u201d. Hay que formular la diferencia entre posesi\u00f3n y goce, hacerla sensible y proclamar aqu\u00ed un programa para llevar una \u201cvida hermosa\u201d sin esteticismo.\u00bb (27)<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a> <b>5. <i>Hip\u00f3tesis para una teor\u00eda marxista de los valores<\/i><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n tradujo y anot\u00f3 para la colecci\u00f3n Hip\u00f3tesis de Grijalbo (que codirig\u00eda con Francisco Fern\u00e1ndez Buey) <i>Hip\u00f3tesis para una teor\u00eda marxista de los valores<\/i>. Fue el primer libro de la colecci\u00f3n, una colecci\u00f3n imprescindible para muchos j\u00f3venes de aquellos a\u00f1os que en su contraportada inclu\u00eda citas de cl\u00e1sicos sobre la noci\u00f3n de hip\u00f3tesis (Sacrist\u00e1n pens\u00f3 en alg\u00fan momento editar una antolog\u00eda comentada de textos filos\u00f3ficos sobre la noci\u00f3n). Tres ejemplos:<\/span><\/p>\n<p>1. \u00abLa cuesti\u00f3n de si puede llegarle verdad real al pensamiento humano no es una cuesti\u00f3n de teor\u00eda, sino una cuesti\u00f3n pr\u00e1ctica. En la pr\u00e1ctica es donde el hombre tiene que probar la verdad, esto es, la realidad y la fuerza, la terrenalidad de su pensamiento\u2026 Solo se hacen hip\u00f3tesis en vista de alg\u00fan fin determinado\u00bb. Marx<\/p>\n<p>2. \u00abY, por de pronto, encontr\u00e9 en Cicer\u00f3n que Nicetas pens\u00f3 que la Tierra se mueve. Luego hall\u00e9 tambi\u00e9n en Plutarco que algunos otros fueron de esa misma opini\u00f3n. Y aunque la opini\u00f3n parec\u00eda absurda, estim\u00e9 que tambi\u00e9n a m\u00ed me era l\u00edcito examinar si no ser\u00eda posible descubrir demostraciones m\u00e1s firmes de las revoluciones de los orbes celestes sobre la base de suponer alg\u00fan movimiento de la Tierra\u00bb. Cop\u00e9rnico<\/p>\n<p>3. \u00abSi no se trata de que la imaginaci\u00f3n desvar\u00ede, sino de que componga bajo la vigilancia de esa raz\u00f3n, tiene que haber algo plenamente seguro\u2026: la posibilidad del objeto mismo. Entonces es l\u00edcito, por lo que hace a la realidad del objeto, atenerse a la mera opini\u00f3n, la cual, para no ser arbitraria, ha de vincularse, como fundamento explicativo, con lo realmente dado y, por lo tanto, cierto; entonces se llama hip\u00f3tesis.\u00bb Kant<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Sus notas de traductor:<\/b><\/span><\/p>\n<p>I. AH: \u00abEs aut\u00e9ntico (en el sentido del franc\u00e9s <i>authenticit\u00e9<\/i>) el ser humano que \u201cse ofrece a la propia mirada\u2026\u201d\u00bb, p. 76<\/p>\n<p>La autora desea con esa precisi\u00f3n apartar de la imaginaci\u00f3n del lector (mayoritariamente procedente del \u00e1rea cultural germ\u00e1nica y eslava) el juego de conceptos tecnificados por Martin Heidegger: <i><b>\u00ab<\/b><\/i><i>echt\u00bb <\/i>(aut\u00e9ntico)\/ \u00ab<i>unecht\u00bb<\/i> (inaut\u00e9ntico), \u00ab<i>eigentlich\u00bb<\/i> (propio)\/ <i><b>\u00ab<\/b><\/i><i>uneigentlich\u00bb<\/i><i><b> <\/b><\/i>(impropio)\u00bb.<\/p>\n<p>II. AH: \u00abAs\u00ed caracteriza la divisi\u00f3n del trabajo espont\u00e1nea (social)\u00bb, p. 82.<\/p>\n<p>El l\u00e9xico de Marx es en este punto sistem\u00e1tico casi sin excepci\u00f3n: \u00abdivisi\u00f3n espont\u00e1nea (<i>naturw\u00fcchsig<\/i>) del trabajo\u00bb es la divisi\u00f3n social del trabajo constituida por las fuerzas sociales inconscientes en las luchas de clases. La divisi\u00f3n t\u00e9cnico-social del trabajo en las comunidades anteriores a la divisi\u00f3n en clases, al estado, es, en su l\u00e9xico, \u00abdivisi\u00f3n natural (<i>nat\u00fcrlich<\/i>) del trabajo\u00bb. El mismo adjetivo \u00abnatural\u00bb (nat\u00fcrlich) se usa p. e. en los <i>Grundrisse<\/i><i><b> <\/b><\/i>para designar la divisi\u00f3n del trabajo en la sociedad comunista no primitiva, sino postsocialista.<\/p>\n<p>III. AH: \u00abComo hemos visto, la concepci\u00f3n de Marx es que la base se manifiesta en la sobrestructura, la cual, por lo tanto, es \u201cmomento\u201d is\u00f3ntico de la totalidad social\u00bb, pp. 85-86.<\/p>\n<p>Construyo este neologismo para significar \u00abtan ente como\u00bb (la sobrestructura [es] tan ente como la base [la part\u00edcula \u2018es\u2019 resulta, naturalmente, redundante en esta ejemplificaci\u00f3n]), porque ninguna lengua no-formalizada es tan desvinculada axiol\u00f3gicamente como para disponer de un t\u00e9rmino para ese concepto (con perd\u00f3n del espl\u00e9ndido \u00abera hermosa para india y <i>ten\u00eda mucho ser<\/i>\u00bb de Bernal D\u00edaz). La misma autora utiliza aqu\u00ed impropiamente \u2018gleichwertig\u2019 (= equivalente).<\/p>\n<p>IV. AH: \u00abFrente a \u2018progreso\u2019, tambi\u00e9n \u2018desarrollo\u2019 podr\u00eda tener ese significado, pero el hecho es que \u2018desarrollo\u2019 se emplea a menudo en el sentido de \u2018progreso\u2019\u00bb, p. 105<\/p>\n<p>El l\u00e9xico filos\u00f3fico inspirado en la lengua alemana y, naturalmente, el l\u00e9xico filos\u00f3fico alem\u00e1n utilizado en este libro por la autora, cuenta en este punto, como en muchos otros, con t\u00e9rminos de ra\u00edz latina y t\u00e9rminos de ra\u00edz germ\u00e1nica. Para \u00abevoluci\u00f3n\u00bb en el sentido de la biolog\u00eda se suele usar el t\u00e9rmino germ\u00e1nico <i><b>\u00ab<\/b><\/i><i>Entwicklung<\/i><i><b>\u00bb<\/b><\/i>, que es el utilizado tambi\u00e9n para \u00abdesarrollo\u00bb. El latinismo<i><b> \u00ab<\/b><\/i><i>Evolution<\/i>\u00bb y sus adjetivos y adverbio quedan as\u00ed disponibles <i>en el l\u00e9xico de los autores marxistas<\/i> para la contraposici\u00f3n evoluci\u00f3n-revoluci\u00f3n. Ser\u00eda muy conveniente traducir \u00ab<i>Entwicklung\u00bb<\/i> por \u00abevoluci\u00f3n\u00bb. Pero para el lector marxista de lengua castellana el texto resultante ser\u00eda equ\u00edvoco, o, por lo menos, de lectura molesta, por la necesidad en que dicho lector se ver\u00eda de reprimir la habitual connotaci\u00f3n de \u00abevoluci\u00f3n\u00bb, la alusi\u00f3n a la disputa entre el marxismo de la Segunda Internacional y el de lo que fue la Tercera. Este peligro de equ\u00edvoco me ha hecho pasar por los inconvenientes de \u00abdesarrollo\u00bb, tan pobre en connotaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>V. AH: \u00abLas teor\u00edas gradualistas de la evoluci\u00f3n o desarrollo entienden la historia&#8230;\u00bb, p. 109.<\/p>\n<p>Este giro obedece al deseo de mantener el t\u00e9rmino hist\u00f3rico-biol\u00f3gico \u2018evoluci\u00f3n\u2019 exento de connotaciones referentes a la discusi\u00f3n marxista sobre evoluci\u00f3n y revoluci\u00f3n. As\u00ed podr\u00e1 hablarse de evolucionistas gradualistas y de evolucionistas dial\u00e9cticos.<\/p>\n<p><b>Anotaciones de lectura: <\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n cita por la versi\u00f3n alemana:<i> Hipothese zu einer marxistischen Werttheorie<\/i>, 226 folios a m\u00e1quina, fotocopia. Nosotros lo hacemos por su traducci\u00f3n castellana:<\/span><\/p>\n<p><b>0. En las Vorbemerkungen [Observaciones previas]:<\/b><\/p>\n<p>\u00abSe trata, adem\u00e1s, de una hip\u00f3tesis no verificable emp\u00edricamente\u00bb (1) y \u00abA continuaci\u00f3n hay que observar que el presente trabajo busca la hip\u00f3tesis que fundamenta una teor\u00eda marxista de los valores. la limitaci\u00f3n por el indeterminado quiere expresar que no considera que la hip\u00f3tesis aqu\u00ed ofrecida sea la \u00fanica de inter\u00e9s para la construcci\u00f3n de la teor\u00eda marxista de los valores\u00bb (1)<\/p>\n<p>Esto es muy simp\u00e1tico, pero hay que saber qu\u00e9 quiere decir entonces \u2018teor\u00eda\u2019. Normalmente, una teor\u00eda es el desarrollo de unas hip\u00f3tesis no sustituibles por otras de diferente fuerza deductiva. Si \u2013como yo tambi\u00e9n creo\u2013 la afirmaci\u00f3n de Heller es correcta, hay que admitir que el marxismo es una teor\u00eda en ese sentido.<\/p>\n<p>En general, el hecho del evidente pluralismo marxista no admite m\u00e1s que dos interpretaciones: o el marxismo se reduce a las pocas teor\u00edas comunes, o es una cultura, no una teor\u00eda, una consciencia colectiva, etc. (mi tesis).<\/p>\n<p>Heller misma resuelve la cuesti\u00f3n por puntos de vista tem\u00e1ticos, lo que equivale a ver la \u00abteor\u00eda\u00bb como un saber que engloba las varias teor\u00edas en sentido fuerte: como <i>la<\/i> f\u00edsica o <i>la<\/i> qu\u00edmica (pero como el marxismo no contiene s\u00f3lo las teor\u00edas del valor, su posici\u00f3n o estatuto abarca m\u00e1s que la f\u00edsica, etc. \u2013entre otras cosas, abarca tambi\u00e9n la f\u00edsica, etc).<\/p>\n<p><b>I. \u00abLos tres dilemas de la categor\u00eda valor\u00bb, pp. 6-18 (edic. cast.)<\/b><\/p>\n<p>1. Si el valor es una categor\u00eda primaria o derivable (10, e.a.). Si es categor\u00eda social o no (10). El de validez (19) (sus modos). El de la posible Wertfreiheit (22). Interesante cr\u00edtica de Weber (23 e.a.; 16 edici\u00f3n castellana):<\/p>\n<p>\u00abLa aspiraci\u00f3n a la verdad nace (&#8230;) de la esencia de la ciencia y de la filosof\u00eda como objetivaciones de la especie. Pero el c\u00f3mo de la interpretaci\u00f3n de la verdad por Weber contiene una preferencia valorativa peculiar (no de validez general). Weber desea, en efecto, eliminar el planteamiento de la cuesti\u00f3n motivado por el desarrollo de los conflictos sociales, lo cual se puede interpretar como \u201cverdad\u201d al menos con el mismo derecho\u00bb.<\/p>\n<p>2. Afirma que Marx ha mostrado que no puede haber \u00abciencia social (filosof\u00eda)\u00bb Wertfrei (axiol\u00f3gicamente desvinculada) y que no ser\u00eda deseable (25 e.a., 17 e.c.).<\/p>\n<p><b>II. \u00abEl valor como una de las categor\u00edas primarias de la pr\u00e1ctica social\u00bb, pp. 19-32.<\/b><\/p>\n<p>1. Repaso de las soluciones marxistas post-marxianas a los tres dilemas.<\/p>\n<p>2. Cr\u00edtica de Engels (27 ss). Por el causalismo de la relaci\u00f3n base-sobreestructura y la categor\u00eda de interacci\u00f3n (hegeliana).<\/p>\n<p>3. Se apoya en M\u00e1rkus para determinar la riqueza espec\u00edfica y concluye que la fundamentaci\u00f3n emp\u00edrica de esa noci\u00f3n no es completa (47).<\/p>\n<p>Avances (\u2018Reichtum\u2019) de los <i>Grundrisse<\/i>. La pol\u00e9mica con Althusser \u2013nombrado hasta ahora dos veces, una elogiosamente, otra como sectario cientificista\u2013 tiene, de la mano de los <i>Grundrisse<\/i> y de la categor\u00eda Reichtum [riqueza], momentos excelentes (51).<\/p>\n<p>Y aporta tantas cintas complementarias de los <i>Manuscritos<\/i>&#8230; y del <i>Capital I<\/i>.<\/p>\n<p><b>III. \u00abEl valor y el precio social de la vida\u00bb, pp. 33-44.<\/b><\/p>\n<p>1. \u00ab\u00bfY qu\u00e9 es el valor? Un modo \u2013ya veremos cu\u00e1l\u2013 de preferencia consciente.\u00ab (54, 33).<\/p>\n<p>Preferencia limitada a dos casos: a) socialidad, relaci\u00f3n con normas (57); b) tendencialmente generalizadora (57).<\/p>\n<p>2. \u00abLa cuesti\u00f3n de si la categor\u00eda primaria es la valoraci\u00f3n o el valor se puede resolver del modo siguiente: el pretender asentar una prioridad entre valor y valoraci\u00f3n no tiene m\u00e1s sentido que la afirmaci\u00f3n de la prioridad del huevo o la de la gallina. El hecho de que prefiramos un valor y lo que prefiramos son dos polos de <i>un solo proceso<\/i>. No hay valor sin valoraci\u00f3n ni valoraci\u00f3n sin valor. Valoraci\u00f3n y valor se originan al mismo tiempo y son siempre correlaciones. Hay, sin duda, y hasta crecientemente, preferencias concretas, actos de preferir que son axiol\u00f3gicamente indiferentes. Pero esto no altera en nada el car\u00e1cter correlativo de la preferencia valorativa y el ser valor\u00bb (61; 36).<\/p>\n<p>Vale la pena estudiar esta muestra de falacia filos\u00f3fica:<\/p>\n<p>1\u00ba, la declaraci\u00f3n metodol\u00f3gica absolutista, tan destructora de problemas como la neopositivista, aunque nada reductivista. El paralelo con el problema del huevo y la gallina s\u00f3lo ser\u00eda acertado si el plano real en el que se dan valor y valoraci\u00f3n fuera fundamentalmente \u00faltimo. Pero en este caso es obvio que est\u00e1n por debajo la etolog\u00eda animal, la fisiolog\u00eda misma, la evoluci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>2\u00ba: Una vez negado el problema, viene la petulante afirmaci\u00f3n \u00abdial\u00e9ctica\u00bb integradora.<\/p>\n<p>3\u00ba: Y como, para colmo, tiene definida la preferencia valorativa como preferencia consciente, ha de reconocer que hay preferencias no-valorativas, \u00abprevias\u00bb, en este sentido, a cualquier valor. Frente a ellas hace una declaraci\u00f3n meramente dogm\u00e1tica que es tan tautol\u00f3gica: viene a decir que cuando hay referencia valorativa hay tambi\u00e9n valor.<\/p>\n<p>La mala metodolog\u00eda justifica a Engels.<\/p>\n<p>3. La moral se debe a la extra\u00f1aci\u00f3n (66, 38). Aspecto positivo de \u00e9sta. Porque, en suma, la alienaci\u00f3n da distancia. As\u00ed nace el individuo (66, 39).<\/p>\n<p><b>IV \u00abLas categor\u00edas de orientaci\u00f3n axiol\u00f3gica\u00bb, pp. 45-54.<\/b><\/p>\n<p>1. \u00abA consecuencia de la alienaci\u00f3n, de la discrepancia entre existencia y esencia, entre riqueza gen\u00e9rica y riqueza individual, los valores morales (los v\u00e1lidos para todos los individuos de la sociedad alienada) tienen a menudo forma <i>imperativa<\/i>, mientras que las relaciones dirigidas por las dem\u00e1s categor\u00edas orientadoras suelen ser <i>optativas<\/i> (El hombre orientado por su particularidad tiene ya \u00abpor s\u00ed mismo\u00bb a lo agradable y lo \u00fatil; es el bien lo que hay que imponerle como deber.) En una sociedad comunista, en la que la discrepancia en cuesti\u00f3n estar\u00eda abolida-superada, en la que todo hombre tendr\u00eda la posibilidad de la riqueza en el sentido marxiano de esta palabra, una sociedad en la cual el ser humano podr\u00eda constituir una actitud consciente respecto de la genericidad humana, elegir valores gen\u00e9ricos para-s\u00ed, al mismo tiempo y con ello, realizar su personalidad y levantar sus mismos datos particulares al plano de la genericidad, se destruir\u00eda <i>la contraposici\u00f3n entre el car\u00e1cter imperativo de los valores morales y el car\u00e1cter optativo de los dem\u00e1s.<\/i>\u00bb (86; 48\/49)<\/p>\n<p>La versi\u00f3n no es cavern\u00edcola integracionista a primera vista \u2013puesto que hace optativa la vigencia de los valores morales en el comunismo\u2013, pero quiz\u00e1s lo sea en el fondo, si piensa que todo el mundo reconocer\u00e1 \u00abnaturalmente\u00bb los valores vigentes.<\/p>\n<p><b>V. \u00abValores puros y valores morales\u00bb, pp. 59-70.<\/b><\/p>\n<p>1. \u00abLas categor\u00edas axiol\u00f3gicas puras no est\u00e1n aisladas absolutamente de los bienes.\u00bb (60)<\/p>\n<p>Otro ejemplo magn\u00edfico del real pensar filosofante y \u00abdial\u00e9ctico\u00bb: se empieza por hablar de dos conceptos como si fueran cosas en un mismo plano \u00f3ntico \u2013lo que efectivamente los har\u00eda muy separados\u2013. Luego, como no son cosas del mismo plano \u00f3ntico, es f\u00e1cil mostrar su interacci\u00f3n \u00abdial\u00e9ctica\u00bb.<\/p>\n<p>2. \u00abAs\u00ed, pues, las propiedades morales son tipos de reacci\u00f3n orientados por objetivaciones y normas ideales\u00bb (62).<\/p>\n<p>Aunque la tesis me parece sensata, la argumentaci\u00f3n que la sostiene \u2013mediante la negaci\u00f3n de que las propiedades morales sean verdaderamente propiedades\u2013 se basa en una concepci\u00f3n dogm\u00e1tico-tradicional del <i>accidents proprium<\/i>.<\/p>\n<p>3. Me parece que es la \u00abrevisi\u00f3n-puente\u00bb de Luk\u00e1cs lo que explica el constante conservadurismo del uso ling\u00fc\u00edstico.<\/p>\n<p><b>VIII. \u00abAn\u00e1lisis del concepto de \u2018bienes\u2019. Sobre el contenido axiol\u00f3gico de las objetivaciones gen\u00e9ricas para s\u00ed\u00bb, pp. 78-103.<\/b><\/p>\n<p>1. Lista de valores marxistas, con gran revoluci\u00f3n metodol\u00f3gica. La lista de valores era: producci\u00f3n (sin olvidar su aspecto Wertfrei, como cualquier otro valor objetivado), la comunidad, la personalidad, lo \u00e9tico, las objetivaciones espec\u00edficas en s\u00ed (la base es el enriquecimiento de la especie y del individuo).<\/p>\n<p>2. Despu\u00e9s de un recuerdo de su excelente concepci\u00f3n del <i>\u00fcberbau<\/i> [supraestructura] y de la relaci\u00f3n de fundamento, afirma (contra Stalin) que la ciencia de la naturaleza es sobreestructura cada vez menos ideol\u00f3gica. Luego muestra la valoraci\u00f3n en ella (muy correctamente) y escribe:<\/p>\n<p>\u00abEl hecho de que en una sociedad dada se prefiera sobre todo las investigaciones cient\u00edfico-naturales necesarias para la fabricaci\u00f3n de la bomba de hidr\u00f3geno \u201cmuestra\u201d o <i>manifiesta<\/i> de la sociedad en cuesti\u00f3n no menos que el tipo de obras de arte o de teor\u00edas filos\u00f3ficas que produzca. Y eso se puede afirmar incluso para el caso en que esas investigaciones no \u201creflejen\u201d en el sentido de Stalin la sociedad que las realiza\u00bb (87).<\/p>\n<p>3. La tesis de Heller sobre la relaci\u00f3n base-sobreestructura, que toma la idea marxiana de <i>manifestaci\u00f3n<\/i> de la primera en la segunda, y tambi\u00e9n a veces la de fundamento, ignora, sin embargo, la causalidad,<i> biol\u00f3gica en su ra\u00edz<\/i>, de la vida social: el animal y su vitalidad.<\/p>\n<p>4. \u00abEn el caso de las ciencias de la naturaleza, verdadero es sin\u00f3nimo de adecuado al objeto, porque la cosa de las ciencias de la naturaleza no tiene vinculaci\u00f3n axiol\u00f3gica.<\/p>\n<p>El problema de la verdad a que se refieren estas ciencias se resuelve del modo correspondiente a la \u00e9poca, esto es, la ciencia de la naturaleza percibe la cosa propuesta, sus propiedades, sus procesos, etc., del modo cognoscitivo posible en este per\u00edodo. Pero cuando el problema de la verdad a que se refiere la investigaci\u00f3n es un problema social, aparece un criterio d\u00faplice de la verdad, a saber, primero, el del conflicto social que dirime y de la intensidad con que lo hace, y segundo, el de la adecuaci\u00f3n al objeto. En este caso de las ciencias sociales y la filosof\u00eda la verdad es un conocimiento que nace de la consumaci\u00f3n de un conflicto social dado o que promueve su consumaci\u00f3n. El valor veritativo es, pues, en este caso funci\u00f3n: a) del contenido del conflicto o del punto de vista que ayuda a dirimir o articular; y b) de que sea o no capaz de explicitar las conexiones y las posibilidades sociales que hacen dirimible el conflicto, que promueven (u obstaculizan) su resoluci\u00f3n, y de que la alternativa social explicitada y analizada sobre la base de ese valor se realice o no se realice (y de un modo o de otro modo).\u00bb (93-94).<\/p>\n<p>Evidentemente entiende por ciencia social el saber social revolucionario. Se ve claro por lo que sigue, que es una de las formulaciones m\u00e1s expl\u00edcitas del hecho de que los luk\u00e1csianos (a la inversa de los althusserianos) trasmiten la naturaleza del pensar marxista a la ciencia social <i>stricto sensu<\/i> (<i>in status perfectionis<\/i>), mientras los althusserianos hacen lo inverso:<\/p>\n<p>\u00abEn cierto sentido, las ciencias de la sociedad \u201chacen\u201d ellas mismas su verdad, por la intensidad de los contenidos axiol\u00f3gicos que asumen y tambi\u00e9n por la posibilidad que tienen de descubrir \u2013en coherencia con aquellos contenidos axiol\u00f3gicos\u2013 las fuerzas y las potencialidades sociales apoy\u00e1ndose en las cuales, \u201cinsert\u00e1ndose\u201d en las cuales estas ciencias pueden realizar sus valores,<i> decidir<\/i> acerca de su propia verdad\u00bb (94).<\/p>\n<p>5. El mismo uso de \u2018teor\u00eda\u2019 que Althusser, un uso finalmente imposible: reconoce la posibilidad de investigaciones sociales <i>wertfrei<\/i>. Y a\u00f1ade:<\/p>\n<p>\u00ab<i>Pero la ciencia de la sociedad en el sentido de Marx no es puramente investigaci\u00f3n de hechos singulares<\/i>, ni el descubrimiento de dos o m\u00e1s correlaciones, sino la teor\u00eda de la totalidad de la sociedad: los hechos son interpretados y se tienen que interpretar <i>dentro de<\/i> esa totalidad\u00bb (95).<\/p>\n<p>6. La argumentaci\u00f3n m\u00e1s importante y digna de discusi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abEn la medida en que una de esas investigaciones particulares y axiol\u00f3gicamente desvinculadas se presenta con la pretensi\u00f3n de ser ciencia social (afirmando que la investigaci\u00f3n de los hechos es la investigaci\u00f3n social \u201caut\u00e9ntica\u201d, \u201ccient\u00edfica\u201d), esa pretensi\u00f3n contiene ya, sin m\u00e1s, una decisi\u00f3n axiol\u00f3gica, a saber, la de concebir como dada la sociedad existente y sus correlaciones&#8230;\u00bb (95).<\/p>\n<p>Claro que hay un valor previo: el de exactitud, que no tiene por qu\u00e9 ser el m\u00e1s valioso. Ni tiene por qu\u00e9 basarse en una idea absoluta de conocimiento (\u00abWissensachaft\u00bb), que es el vicio luk\u00e1csiano.<\/p>\n<p>7. \u00ab(&#8230;) el marxismo no necesita ninguna filosof\u00eda de estirpe burguesa, o sea, ninguna filosof\u00eda metaf\u00edsica\u00bb (98).<\/p>\n<p>Esto s\u00ed.<\/p>\n<p><b>IX. \u00abValor e historia\u00bb, pp.104-124.<\/b><\/p>\n<p>1. El fondo del optimismo cultural luk\u00e1csiano.<\/p>\n<p>2. Muy buena y breve exposici\u00f3n de la incoherencia marxiana entre necesidad del comunismo y alternativas. Engels y Lenin como superadores del mecanicismo. Rosa Luxemburg como cultivadora de la incoherencia (112-113).<\/p>\n<p>3. Que la contradicci\u00f3n b\u00e1sica del capitalismo no se ha dado<i> como<\/i> Marx la vio (114).<\/p>\n<p>4. Y estupenda declaraci\u00f3n final de fe: todo tiene sentido s\u00f3lo si se mantiene la perspectiva del comunismo.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>6. Anotaciones de lectura sobre\u00a0<\/b><i><b>Morale e rivoluzione. Intervista a cura di Laura Boella e Amadeo Vigorelli, Roma, Avelli,\u00a0<\/b><\/i><b>1979<\/b><\/h3>\n<p>1. \u00abLeszek Kolakowski fue desde el primer momento muy esc\u00e9ptico con mi hegelismo. Siempre encontraba, con contraargumentos ir\u00f3nicos, los puntos d\u00e9biles de mi posici\u00f3n. Yo los defend\u00eda, naturalmente (en mis conversaciones con \u00e9l en Varsovia, en mayo de 1957). Pero, a mi regreso, al repasar sus contraargumentos, hall\u00e9 que mi hegelismo era en \u00faltima instancia inconsecuente, que llevaba a contradicciones l\u00f3gicas que solo pod\u00eda salvar emocionalmente. Con eso termin\u00f3 para m\u00ed la comprensi\u00f3n hegeliana de Marx. Eso no quiere decir, naturalmente, que desde entonces rechace todos los planteamientos de Hegel, pero s\u00ed que ya no puedo aceptar su pensamiento nuclear, el concepto de la necesidad hist\u00f3rica que se impone a trav\u00e9s del azar. Luego tuve mis debates contra la concepci\u00f3n determinista de la historia (a a la que critiqu\u00e9 por cuasi-teleol\u00f3gica) para emprender el camino al joven Marx, tendencia tambi\u00e9n muy t\u00edpica del momento.\u00bb (11-12)<\/p>\n<p>Su recusaci\u00f3n de Hegel la mueve en un sentido contrario al de Althusser. De la vaciedad del pensamiento ideol\u00f3gico y de la especulaci\u00f3n. Mi posici\u00f3n en todo esto no tiene m\u00e1s remedio que ser muy radical: recusaci\u00f3n de los intelectuales en el marco de la discusi\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p>2. Formulaci\u00f3n muy \u00fatil, por lo breve, del nervio de su concepci\u00f3n social:<\/p>\n<p>\u00abEn mi opini\u00f3n, la revoluci\u00f3n de las formas de vida se desarrolla en el plano de la <i>civil society<\/i>, pero tampoco la <i>civil society<\/i> puede contar solo de instituciones comunitarias. Una sociedad moderna no puede funcionar sin relaciones de mediaci\u00f3n, sin instituciones representativas. Por no citar sino el hecho m\u00e1s sencillo: la condici\u00f3n previa de una comunidad es que sus miembros se conozcan los unos a los otros y est\u00e1n vinculados entre ellos en m\u00e1s de una relaci\u00f3n (ya sea econ\u00f3mica, pol\u00edtica, art\u00edstica, religiosa, etc). Cuando mayor es una integraci\u00f3n (un partido, por ejemplo, o tambi\u00e9n el estado), tanto menos puede y tiene que llega a ser una comunidad. En cambio, los \u00f3rganos de la autogesti\u00f3n (colectivos de producci\u00f3n, de legalidad) pueden configurarse como comunidades, y as\u00ed tambi\u00e9n lo pueden todas las instituciones de la vida cotidiana. Dentro de esas comunidades se forman los hombres capaces de un discurso en el plano social. Una democracia pol\u00edtico-pluralista, con todas sus instituciones, no puede estar segura contra la burocratizaci\u00f3n y la alienaci\u00f3n, y aun solo relativamente, si toda la poblaci\u00f3n pasa desde su infancia por la ecuela de las discusiones y decisiones comunitarias.\u00bb (31-32)<\/p>\n<p>3. \u00abEn este sentido no he dejado nunca ser rigurosamente marxista: si no se conquista una nueva base, las chapuzas en la sobreestructura sirven para muy poco. El sistema pol\u00edtico \u00f3ptimo para el nacimiento de una base as\u00ed es el estado de derecho pluralista-democr\u00e1tico. Llenar ese marco con nuevo contenido significa transformar la base, el \u201csistema de necesidades\u201d (relaciones de propiedad, forma de tr\u00e1fico, formas de vida). Mi oposici\u00f3n a Marx consiste en que no veo la \u201cfuerza motora\u201d en el desarrollo de las fuerzas productivas. Sin duda es verdad que las fuerzas productivas transforman a la estructura social (en caso de que se desarrollen), pero en absoluto lo hacen necesariamente en el sentido del socialismo. Jam\u00e1s llegar\u00e1 aquel supuesto punto en el cual el desarrollo de las fuerzas productivas \u201cmuta\u201d en una revoluci\u00f3n social. El tiempo no es ni \u201cinmaduro\u201d ni \u201cperdido\u201d, sino que est\u00e1 permanentemente<i> aqu\u00ed.<\/i> Nuestras necesidades \u2013y entre ellas, ante todo, las radicales\u2013 son las fuerzas materiales capaces de transformar nuestra sociedad.\u00bb (33-34)<\/p>\n<p>Estoy completamente de acuerdo en la cr\u00edtica del esquema de las fuerzas productivas. En cambio, la sustituci\u00f3n de esas fuerzas por las necesidades me parece, incluso prescindiendo del fundamento metaf\u00edsico de la doctrina, tautol\u00f3gico y anulador de la diferencia entre lo objetivo y lo subjetivo. Me parece mejor abandonar por completo la problem\u00e1tica o rectificar el pensamiento marxista por ampliaci\u00f3n. Es veros\u00edmil que el tiempo de la transformaci\u00f3n marxiana se haya \u00abperdido\u00bb, en el sentido de que el esquema marxiano es anacr\u00f3nico m\u00e1s que falso. Falso no era si se entend\u00eda sobre la base de la idea de fundamentaci\u00f3n o posibilidad.<\/p>\n<p>4. El desarrollo sobre Marx y Freud ilustra muy bien acerca de su concepci\u00f3n de filosof\u00eda e, indirectamente, de ciencia. Esta \u00faltima es contradictoria, porque, mietras que por una parte afirma de boquilla no admitir m\u00e1s criterios de ciencia que los normales, por otra profesa la distinci\u00f3n ciencias naturales-ciencias sociales en un plano \u00abmetodol\u00f3gico\u00bb (epistemol\u00f3gico). \u00abLas filosof\u00eda de Marx y Freud \u2013una filosof\u00eda de la historia y una filosof\u00eda de la naturaleza\u2013 son incompatibles entre s\u00ed.\u00bb (44) En cambio, es muy acertada su visi\u00f3n de Freud y Marx como fil\u00f3sofos con ciencia.<\/p>\n<p>5. \u00abS\u00ed:<i> o bien<\/i> desdoblo el g\u00e9nero en Ello y Superyo, entre los cuales intenta afirmarse el infortunado Yo,<i> o bien<\/i> afirmo una esencia gen\u00e9rica unitaria de la socialidad, el trabajo, la consciencia, la libertad y la universalidad.<i> O bien<\/i> acepto la desaz\u00f3n en la cultura como <i>condition humaine o bien<\/i> la entiendo como consecuencia de la alienaci\u00f3n que es superable y tiene que ser superada. <i>O bien<\/i> admito que el trabajo, la producci\u00f3n y la creatividad son sublimaciones er\u00f3ticas, <i>o bien<\/i> entiendo la er\u00f3tica misma como consecuencia de la hominizaci\u00f3n, cosa fin en s\u00ec misma y creatividad. <i>O bien<\/i> afirmo como fuerzas m\u00edticas el deseo de la muerte o de matar, <i>o bien<\/i> los entiendo como consecuencia de relaciones sociales que han amputado a los hombres, injertando en su <i>segunda<\/i> naturaleza \u2013la social\u2013 la agresividad y la autoagresi\u00f3n. <i>O bien <\/i>afirmo la reinhibici\u00f3n mediante censura como condici\u00f3n previa de la vida social, <i>o bien<\/i> creemos en una evoluci\u00f3n m\u00faltiple de <i>toda<\/i>s las capacidades humanas mediante la sociedad y gracias a ella. <i>O bien<\/i> antropolog\u00eda pesimista <i>o bien<\/i> antropolog\u00eda optimista. Y la empiria no nos ayuda aqu\u00ed absolutamente nada, como siempre en las cuestiones filos\u00f3ficas b\u00e1sicas en general. Pues ambas teor\u00edas son emp\u00edricamente verificables. Solo sobre la base de nuestros valores y de nuestras actitudes b\u00e1sicas existenciales podemos elegir ente ambas. Yo, por mi parte, he escogido a Marx.\u00bb (45-46)<\/p>\n<p>Hace muy bien en decir que ha escogido a Marx, y no el marxismo, porque solo un marxismo metaf\u00edsico y con una determinada metaf\u00edsica \u2013una determinada \u00abantropolog\u00eda filos\u00f3fica\u00bb\u2013 da pie a todas esas afirmaciones, que son muy interesantes y respetables como \u00abantropolog\u00eda filos\u00f3fica\u00bb \u2013esto es, como metaf\u00edsica\u2013 de \u00c1gnes Heller, pero no se pueden considerar marxismo sin m\u00e1s. En el otro extremo de la gama estar\u00eda mi marxismo, el cual, por cierto, no tiene que entrar en discusi\u00f3n con ninguna de las tesis freudianas mencionadas (que a m\u00ed me tienen sin cuidado por mediocremente metaf\u00edsicas e inveros\u00edmiles en algunos casos). Lo que un marxismo nuclear estudia es la posibilidad y las consecuencias sociales de la energ\u00eda de la especie (aunque fuera la freudiana) en sociedad, en sociedades determinadas, al menos como modelos. Y lo hace desde el punto de vista de unos fines, deseos o \u00abnecesidades\u00bb que \u00c1gnes Heller pone en cambio como \u00abGattungswesen\u00bb.<\/p>\n<p>6. Otra vez un claro caso de contraposici\u00f3n con mi l\u00ednea filos\u00f3fica:<\/p>\n<p>\u00abEn 1956, en la discusi\u00f3n del c\u00edrculo Pet\u00f6fi sobre la filosof\u00eda, se formul\u00f3 la consigna de que, para volver a probar la relevancia del marxismo, nos enfrent\u00e1ramos con los llamados \u201cproblemas fundamentales de la filosof\u00eda\u201d. En los tiempos en los que la pr\u00e1ctica pol\u00edtica fue para todos nosotros lo decisivo, percibimos muy bien lo mucho que nos faltaba fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica, lo \u201cciega\u201d que era nuestra acci\u00f3n.\u00bb (48)<\/p>\n<p>Los intelectuales se mueven todos igual. Esto es lo mismo que el Althusser del pr\u00f3logo al <i>Pour Marx.<\/i> Y tambi\u00e9n contiene la hinchaz\u00f3n del marxismo que yo tambi\u00e9n profes\u00e9. Hoy creo que la \u00abconcepci\u00f3n\u00bb del mundo: (1\u00ba) no tiene por qu\u00e9 incluir una ontolog\u00eda general, sino que puede ser s\u00f3lo social, (2\u00ba) no es el marxismo, sino el comunismo, (3\u00ba) no tiene que ser sistem\u00e1tica como las metaf\u00edsicas cl\u00e1sicas, sino \u00e9tica y principal, como las religiones.<\/p>\n<p>7. \u00abEstos movimientos me mostraron la necesidad de distinguir entre intereses y necesidades; de este modo, empezada toda la teor\u00eda de la necesidad de gracias a los movimientos de 1968\u00bb (49)<\/p>\n<p>As\u00ed de s\u00f3lida es ella.<\/p>\n<p>8. \u00abLuk\u00e1cs ha hablado en cierta ocasi\u00f3n del cambio de funci\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico. Tambi\u00e9n sus ideas han experimentado varias veces cambios de funci\u00f3n y aun experimentar\u00e1n otros. Es ya un t\u00f3pico cient\u00edfico la cantidad de funciones que ha tenido en los movimientos socialistas de 50 a\u00f1os <i>Historia y consciencia de clase<\/i>, y lo diferentes que han sido esas funciones. Pero tal vez sea menos conocido que tambi\u00e9n la teor\u00eda del realismo cambi\u00f3 de funci\u00f3n varias veces. Se formul\u00f3, primero, contra el movimiento de Cultura Proletaria, como defensa de la recepci\u00f3n democr\u00e1tica del arte contra un sectarismo extremadamente aristocr\u00e1tico, elitista. Luego se formul\u00f3 como basti\u00f3n de la tradici\u00f3n cultural contra el \u201cromanticismo revolucionario\u201d estalinista. M\u00e1s tarde a\u00fan se convirti\u00f3 en una ideolog\u00eda conservadora de la recusaci\u00f3n total del arte moderno.\u00bb (54)<\/p>\n<p>Este hecho sugiere varias cosas: primera, mi vieja insistencia en la laxitud de la relaci\u00f3n teor\u00eda-pr\u00e1ctica, est\u00e9tica-po\u00e9tica. Luego, la inanidad de la especulaci\u00f3n y el inter\u00e9s consiguiente de conseguir proposiciones verdaderas cient\u00edficas, no especulativas.<\/p>\n<p>9. \u00abHe rechazado la idea de que la soluci\u00f3n de nuestros problemas pueda venir pura y simplemente de la transformaci\u00f3n del estado y de las instituciones pol\u00edticas. En este sentido sigo siendo rigurosamente marxista: sin una nueva base, el simple cambio de fachada de la sobreestructura ayuda muy poco. El estado de derecho democr\u00e1tico pluralista representa el sistema pol\u00edtico \u00f3ptimo para realizar esta nueva base. Llenar de contenido nuevo este \u00e1mbito significa transformar la base, el \u201csistema de las necesidades\u201d (las relaciones de producci\u00f3n, las formas de relaci\u00f3n y las formas de propiedad). Mi oposici\u00f3n a Marx est\u00e1 en el hecho de que yo no identifico la \u201cfuerza motora\u201d con el desarrollo de las fuerzas productivas. Es verdad que estas \u00faltimas transforman la estructura social (cuando se desarrollan), pero no necesariamente en la direcci\u00f3n del socialismo. No se llegar\u00e1 nunca al c\u00e9lebre punto en el cual el desarrollo de las fuerzas productivas \u201cmuta\u201d en una revoluci\u00f3n social. Es in\u00fatil decir que la ocasi\u00f3n ha llegado \u201cdemasiado pronto\u201d o \u201cse ha perdido\u201d: est\u00e1 siempre <i>presente.<\/i> Nuestras necesidades \u2013y, en particular las necesidades radicales\u2013 son las fuerzas materiales que pueden transformar la sociedad.\u00bb (56)<\/p>\n<p>No solo es tan arbitrario como J.M.A., sino que, adem\u00e1s, es hip\u00f3crita por superficialidad, ya que las \u00abnecesidades radicales\u00bb ser\u00edan muy dif\u00edciles de separar de la fuerza productiva principal.<\/p>\n<p>10. \u00abLa comunicaci\u00f3n racional [concepto que relaciona con la comunicaci\u00f3n sin dominio de Habermas] no pasa de poner a los individuos en una situaci\u00f3n en la cual se ven obligados a pensar en su particularidad; las comunidades de vida ponen a los seres humanos en situaciones en las cuales est\u00e1n obligados a actuar trascendiendo su particularidad. Las instituciones del pensar unos con otros y para otros y las del actuar unos con otros y para otros pueden llevar a una suspensi\u00f3n de la condici\u00f3n el ansia de dominio. La bondad humana no transforma la sociedad, pero las contrainstituciones transforman a los seres humanos y a la sociedad, las dos cosas.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la implicaci\u00f3n moral del marxismo no significa en modo alguno que la transformaci\u00f3n \u00e9tica individual pueda conducir a una transformaci\u00f3n social, pero, por otra parte, niega la tesis de Lenin de que tenemos que hacer el socialismo con los seres humanos que hemos heredado del capitalismo. Aqu\u00ed coincido con Marx, el cual pensaba que los seres humanos se transforman a s\u00ed mismos en el proceso de la revoluci\u00f3n. Pero la revoluci\u00f3n no es ning\u00fan <i>coup d\u2019\u00e9tat<\/i>. En un <i>coup d\u2019\u00e9tat<\/i> no se transforma nadie, sino que solo se redistribuyen los roles del poder\u00bb. (58-59)<\/p>\n<p>La raz\u00f3n pr\u00e1ctica, pol\u00edtica de esta tesis, as\u00ed como su verdad antropol\u00f3gica probable, no puede hacer olvidar la parte de raz\u00f3n de Lenin. Recogiendo la experiencia que mueve a \u00c1gnes Heller, admitiendo que hay que empezar por contrainstituciones, es obvia la tesis \u00ableninista\u00bb de que hay que empezar las contrainstituciones con los seres humanos que heredamos del capitalismo. La actitud de Lenin tiene una cara solidaria que \u00c1gnes Heller no aprecia.<\/p>\n<p>11. Sobre cientificidad del marxismo:<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) el que se haya falsado tesis cient\u00edficas de Marx no es ninguna refutaci\u00f3n de la <i>racionalidad<\/i> de su ciencia, sino una confirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero eso significa, profundizando algo m\u00e1s, que, si bien no ha entrado en crisis la cientificidad de Karl Marx, s\u00ed que verdaderamente ha entrado en ella la cientificidad del marxismo en el sentido de que el marxismo, en algunas de sus variedades, entendi\u00f3 la ciencia de Karl Marx no como una ciencia, sino como un dogma, y as\u00ed la presento. La \u201ccientificidad\u201d del marxismo ha perdido su racionalidad no por ser una ciencia falsada en algunos aspectos, sino porque se excluy\u00f3 de la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica, manejando la ciencia de Karl Marx como mera ideolog\u00eda. Los marxismos \u2013en plural\u2013 solo pueden <i>hacerse cient\u00edficos<\/i> (y en este sentido, volver a ser racionales, si no se condenan otras concepciones o teor\u00edas por \u201crevisionistas\u201d, \u201csectarias\u201d, \u201cburguesas\u201d, etc. sino que argumentan racionalmente contra ellas, intentan falsarlas. Y las teor\u00edas cient\u00edficas no pueden ser teor\u00edas marxistas \u2013de nuevo en plural\u2013 m\u00e1s que si aplican la filosof\u00eda de Karl Marx en su construcci\u00f3n de teor\u00edas como punto de vista, valor y concepci\u00f3n del mundo, constituy\u00e9ndose en receptores de esa filosof\u00eda.\u00bb (78)<\/p>\n<p><i>Demasi\u00e9<\/i> al final, aunque el arranque es bueno. No dice, por otra parte, lo esencial, que es esto: si el marxismo es una ciencia (yo prefiero: una investigaci\u00f3n) (por su lado te\u00f3rico, claro), entonces por fuerza tiene que constar de investigaciones parciales: teor\u00edas, hip\u00f3tesis, etc., sucesivamente falsadas. Su unidad es la de un campo de objetos, definido por una finalidad no te\u00f3rica, a diferencia de las ciencias corrientes. Y la concepci\u00f3n del mundo, la filosof\u00eda, es propia, en puridad, de esos fines, no del marxismo como conocimiento. Otra cosa es que los marxistas sean los comunistas que m\u00e1s han hecho en la explicitaci\u00f3n de la concepci\u00f3n del mundo, de la religi\u00f3n comunista.<\/p>\n<p>12. Sigue con lo mismo:<\/p>\n<p>\u00abPositivismo significa proclamaci\u00f3n de los axiomas de la falta de valores o del decisionismo en la elecci\u00f3n misma de los valores; y ambas cosas excluyen <i>ab ovo<\/i> [desde el huevo, Horacio] la discusi\u00f3n de los valores. En el marxismo hay varias especies de teor\u00edas positivistas, Una de ellas pretende aplicar a la sociedad el procedimiento de las ciencias naturales. Y en ese g\u00e9nero hay subespecies muy primitivas, como la metaf\u00edsica del Diamat, y sutiles, como la teor\u00eda de Colletti. La otra especie no quiere saber nada del fil\u00f3sofo Marx, trata <i>El Capital<\/i> como una obra estrictamente cient\u00edfica, dogmatiza e irracionaliza a Marx con este procedimiento desde Bernstein hasta Althusser.\u00bb (78-79)<\/p>\n<p>Hace al positivismo un poco tonto, y al no distinguir entre discusi\u00f3n y demostraci\u00f3n o prueba. Por otra parte, es imprecisa sobre ciencias de la naturaleza-ciencias del esp\u00edritu, al no distinguir entre las operaciones met\u00f3dicas y su contexto.<\/p>\n<p>13. \u00abLa implicaci\u00f3n \u00e9tica del marxismo no quiere decir de ninguna manera, que la transformaci\u00f3n \u00e9tico-individual pueda conducir a una transformaci\u00f3n social, pero, al mismo tiempo, niega la tesis de Lenin seg\u00fan la cual hemos de construir el socialismo con los hombres que hemos heredado del capitalismo. En este punto estoy de acuerdo con la idea de Marx de que los hombres se cambian a s\u00ed mismos en el proceso revolucionario. De todos modos, revoluci\u00f3n no quiere decir <i>golpe de estado<\/i> que no cambia nada, sino que se limita a distribuir de otro modo los roles de poder [1]. Pienso en un proceso de larga duraci\u00f3n, en una revoluci\u00f3n de las instituciones, de las formas de vida, de la convivencia humana, en una revoluci\u00f3n social total que solo se puede concebir como transformaci\u00f3n de los hombres dominados por la avidez y por el dominio. S\u00ed, en esto estoy de acuerdo tambi\u00e9n con Kant, el cual dijo una vez que hay que crear instituciones tales que en su interior hasta la estirpe del diablo se har\u00eda moral\u00bb (81)<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 cambian las elecciones?<\/p>\n<p>14. En los fols 84-85 est\u00e1 su programa de contracultura de comunidades (que supongo son contrainstituciones) y democracia de los productores (autogesti\u00f3n), sin abandono de las instancias representativas indirectas.<\/p>\n<p>15. \u00abEl movimiento nihilista y, luego, el de Eser, han influido en las discusiones de la \u00e9poca\u2026\u00bb (89).<\/p>\n<p>Se trata de los S-R, claro. El nuevo marxismo es quiz\u00e1 m\u00e1s temible que el tartarinesco.<\/p>\n<p>16. Una declaraci\u00f3n, para m\u00ed muy interesante (<i>et pour cause<\/i>), en la que yo veo su aceptaci\u00f3n alegr\u00edsima del mundo capitalista. Exactamente igual que la de los jerarcas del eurocomunismo en cuanto que les han dejado ir por la calle tranquilamente:<\/p>\n<p>\u00abEs para m\u00ed una gran alegr\u00eda ense\u00f1ar de nuevo en la Universidad al cabo de 20 a\u00f1os. Ahora \u201cdescubro\u201d hechos sencill\u00edsimos de la vida: que un viaje al extranjero no tiene m\u00e1s condiciones que las financieras, que es posible llevar en el bolsillo o mandar por correo manuscritos, que se puede responder a una pregunta ingenua abiertamente, sin cavilar si el que pregunta es un <i>agent provocateur<\/i> de la polic\u00eda. Pero la Europa oriental sigue en m\u00ed, la llevo conmigo, y por eso estoy obligada a repensar constantemente las antinomias de los te\u00f3ricos de la Europa oriental, junto con sus perspectivas.<\/p>\n<p>El que, viviendo en la Europa oriental, quiere ser un te\u00f3rico con un compromiso pol\u00edtico tiene tres alternativas: abandonar la teor\u00eda, abandonar la pol\u00edtica activa, o aceptar ua situaci\u00f3n privilegiada. Yo personalmente rechazo para empezar la tercera alternativa; solo se puede elegir una conducta que sea generalizable, aunque solo lo sea en principio. De modo que quedan las dos primeras. El que tiene que traducir el d\u00eda entero (y eso por escoger el oficio m\u00e1s c\u00f3modo de una persona de oposici\u00f3n) para poder vivir, puede a\u00fan intervenir en todas las acciones pol\u00edticas, pero no puede ya hacer teor\u00eda.\u00bb (97\/98)<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"7\"><\/a> <b>7. <i>La teoria dei bisogni in Marx, <\/i>Milano, Feltrinelli editore, 1974<\/b><\/h3>\n<p>1. Traducci\u00f3n sospechosa. Probablemente varios errores.<\/p>\n<p>2. \u00abBernstein observ\u00f3 agudamente la actitud \u2018valorativa\u2019 de Marx e intent\u00f3 separarla del an\u00e1lisis econ\u00f3mico de la sociedad capitalista, cuando los dos aspectos son inseparables. Sin premisas de valor, Marx ser\u00eda un cr\u00edtico inmanente del capitalismo y sin una investigaci\u00f3n inmanente del capitalismo ser\u00eda un anticapitalista rom\u00e1ntico.\u00bb (41-42)<\/p>\n<p>La estupenda frase final indica la buena orientaci\u00f3n del trabajo. El punto m\u00e1s flojo es la absurda creencia de que el \u2018descubrimiento\u2019 del valor de uso de Marx no es una cuesti\u00f3n de econom\u00eda (pero entonces no ser\u00eda descubrimiento alguno. Cfr. Rosdolsky).<\/p>\n<p>3. \u00abEs interesante observar que Marx atribuye a las \u2018necesidades sociales\u2019 puramente materiales un car\u00e1cter de <i>estabilidad cuantitativa relativa<\/i> (seg\u00fan \u00e9l su cantidad aumentar\u00eda solo paralelamente al aumento de la poblaci\u00f3n). La parte de estos valores sociales que sirve para la \u2018satisfacci\u00f3n colectiva de las necesidades\u2019 aumentar\u00e1 r\u00e1pidamente en el futuro (Para la satisfacci\u00f3n de esas necesidades ser\u00e1 necesairo un porcentaje cada vez mayor del \u2018rendimiento integral del trabajo\u2019). Esta parte aumenta desde el principio notablemente respecto de la sociedad actual y aumentar\u00e1 en la medida en que se vaya desarrollando la nueva sociedad.\u00bb (79)<\/p>\n<p>Tanto la cita recogida como la previa al texto (que se tiene que detraer del rendimiento integral del trabajo \u00ablo destinado a la satisfacci\u00f3n colectiva de las necesidades, como escuelas, instituciones sanitarias, etc.\u00bb son citas de la <i>Cr\u00edtica al Programa de Gotha<\/i>.<\/p>\n<p>4. \u00abComo en otros an\u00e1lisis de problemas hist\u00f3ricos concretos, tambi\u00e9n aqu\u00ed Marx substituye el concepto de \u2018necesidad\u2019 por el de \u2018alternativa\u2019.\u00bb (83)<\/p>\n<p>La flojera epistemol\u00f3gica le impide contentarse con registrar que Marx conoce la estructura implicativa de las \u00ableyes\u00bb cient\u00edficas. (Se trata de los borradores de la carta a Vera Sassulich).<\/p>\n<p>5. \u00abEl capitalismo, naturalmente, no se hunde por s\u00ed mismo: lo derriba el proletariado. Pero ese derribo es necesario a causa de las disfunciones de la estructura econ\u00f3mica.\u00bb (86)<\/p>\n<p>Es su versi\u00f3n de la concepci\u00f3n marxiana en dial\u00e9ctica objetiva.<\/p>\n<p>6. \u00abLos pasos del <i>Capital<\/i> muestran claramente que Marx ha \u2018objetivado\u2019 el deber de acuerdo con el modo hegeliano, en la necesidad social, o, mejor, en la necesidad econ\u00f3mica, apartando as\u00ed precisamente su car\u00e1cter de \u2018deber\u2019. Ls generalizaci\u00f3n de la teor\u00eda hegeliana de la contradicci\u00f3n para hacer de ella una ley social es, sin duda, solo una<i> consecuencia<\/i> de eso. El hecho de que la oposici\u00f3n entre fuerzas productivas y relaciones de producci\u00f3n (con estas \u00faltimas destruidas siempre por el desarrollo de las primeras) aparezca en t<i>oda <\/i>sociedad es la demostraci\u00f3n hist\u00f3rica de la necesidad del hundimiento del capitalismo. A\u00f1adamos que Marx es en esto extremadamente consecuente, mucho m\u00e1s que Engels, para el cual queda siempre tambi\u00e9n otra posibilidad, a saber, la ruina de las fuerzas productivas (Nota: Como el <i>Manifiesto<\/i> es un trabajo com\u00fan, no es posible apelar a \u00e9l en este punto)\u00bb (87)<\/p>\n<p>La nota me parece inadmisible. El <i>Manifiesto<\/i> es sobre todo de Marx, en cualquier caso Marx lo ha visto, y en <i>K I<\/i> hay un ejemplo concreto de \u00abalternativa\u00bb. Como ella misma dice, a saber, el proletariado parasitario romano.<\/p>\n<p>7. \u00abEl funcionamiento de la econom\u00eda al modo de las leyes de la naturaleza pertenece, en efecto, a la <i>producci\u00f3n de mercanc\u00edas y solo a ella<\/i>, como expresi\u00f3n del fetichismo de las mercanc\u00edas. La superaci\u00f3n positiva de la propiedad privada no puede, pues, de ninguna manera proceder en forma de \u2018necesidad natural\u2019; la esencia de este proceso es la superaci\u00f3n del fetichismo y la liquidaci\u00f3n revolucionaria del fen\u00f3meno de la socialidad como cuasi-ley de la naturaleza. Aun teniendo aspectos econ\u00f3micos, la transici\u00f3n no puede ser un proyecto puramente econ\u00f3mico, sino que tiene que ser ina revoluci\u00f3n social total, y solo as\u00ed es pensable.\u00bb (89).<\/p>\n<p>Buena intenci\u00f3n, pero olvida Vorchapters.<\/p>\n<p>8. \u00abLas dos soluciones, por distintas, que sean, presuponen un cambio en la estructura de las necesidades tal que estimule en los individuos la necesidad de mayor tiempo libre y de la \u00abactividad libre\u00bb en \u00e9l, m\u00e1s que de mayor aumento de la producci\u00f3n de bienes y riquezas materiales (pues no existe ning\u00fan nivel de producci\u00f3n que no se pueda superar, en perjuicio del tiempo libre). En ambas concepciones se encuentra la convicci\u00f3n profunda de que en la sociedad de los \u00abproductores asociados\u00bb lo que limita las necesidades son otras necesidades (cualitativamente distintas).\u00bb<\/p>\n<p>(1) Que el trabajo es una necesidad natural o un deber social.<\/p>\n<p>La mala traducci\u00f3n me ha hecho equivocarme: las dos soluciones son: la tesis de la hegemon\u00eda del trabajo intelectual, <i>ut supra<\/i>, y la tesis de que la producci\u00f3n no es la fuente \u00fanica de la riqueza de la sociedad.<\/p>\n<p>9. \u00ab(\u2026) para Marx en el comunismo no cesar\u00e1 toda filosof\u00eda, sino solo la que contrapone lo particular a lo que es conforme al g\u00e9nero, la esencia al fen\u00f3meno, o sea, la filosof\u00eda que se funda sobre valores que se realizan. M\u00e1s bien parece cesar la <i>ciencia social<\/i>. No habr\u00e1 ya, en efecto, ning\u00fan fetichismo; en la sociedad esencia y fen\u00f3menos se equivaldr\u00e1n, raz\u00f3n por la cual la ciencia social que existe en virtud del contraste entre esencia y fen\u00f3meno (contra este que causa su misma g\u00e9nesis), ser\u00e1 para Marx efectivamente superflua\u00bb (141)<\/p>\n<p>La verdad es que eso supone que no hay m\u00e1s ignorancia que la causada por fetichismo. Por eso, supongo, prev\u00e9 la extinci\u00f3n de la ciencia<i> social<\/i> nada m\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"8\"><\/a> <b>8. Carta a Javier Pradera<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En carta de 11 de septiembre de 1972 dirigida a Javier Pradera (pueden verse tambi\u00e9n sus declaraciones para el <i>Integral Sacrist\u00e1n <\/i>de Xavier Juncosa), comentaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>Querido Javier,<\/p>\n<p>acabo de recibir tu carta del 8. Claro que me <i>gustar\u00eda<\/i> seguir traduciendo para Alianza cosas como Hempel, y Toulmin.<i> Interesarme<\/i>, desgraciadamente, no. Cuando termine este verano -en sustancia, dentro de 9 d\u00edas- habr\u00e9 traducido cuatro libros: un bonito ensayo de un disc\u00edpulo de Luk\u00e1cs, G. M\u00e1rkus [<i>Marxismo y \u00abantropolog\u00eda\u00bb<\/i>], para Grijalbo; un trivial ensayo de otra luk\u00e1csiana, A. Heller [<i>Hip\u00f3tesis para una teor\u00eda marxista de los valores<\/i>], tambi\u00e9n para Grijalbo (es lo que estoy acabando ahora); el precioso libro de Quine [<i>Filosof\u00eda de la l\u00f3gica<\/i>]; y una mierda incalificable para Grijalbo: <i>El var\u00f3n domado<\/i>, de Esther Vilar, que he traducido por petici\u00f3n personal suya, como favor, y firmando la traducci\u00f3n con una alusi\u00f3n c\u00ednica que \u00e9l no pesca (he firmado \u00abM\u00e1ximo Estrella\u00bb). Pues bien: M\u00e1rkus y la Heller me han reportado por jornada de trabajo (= 5 horas, incluida correcci\u00f3n) un poco m\u00e1s del triple que el Quine. La <i>mierda<\/i> de la Vilar, exactamente cuatro veces m\u00e1s. Sabes que no me interesa tener dinero, sino reducir el horario de trabajo. Si fuera consecuente, deber\u00eda traducir s\u00f3lo <i>mierdas<\/i>. Por otra parte, me sent\u00ed culpable por el hecho de que mi comentario del primer precio ofrecido por Alianza para la traducci\u00f3n del Quine provocara sin m\u00e1s un aumento. No tengo car\u00e1cter para que eso se repita. En resoluci\u00f3n, creo que podr\u00edamos llegar a un compromiso, por ejemplo, traducir un mes al a\u00f1o para ti \u2013quiero decir, para Alianza o Siglo XXI\u2013, al primer precio que proponga Ortega u Orfila, sobre tema epistemol\u00f3gico, a poder ser (incluida la l\u00f3gica formal), o sobre tema marxista (lo digo pensando en Siglo XXI). \u00bfQu\u00e9 te parece?<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>No me mandes el dinero a ning\u00fan sitio por ahora. Si por fuerza tienes que cogerlo (por alguna raz\u00f3n contable), falsif\u00edcame la firma y gu\u00e1rdalo hasta dentro de un par de semanas que estar\u00e9 en Barcelona. No tengo cuenta corriente en Barcelona sino una cartilla de ahorros cuyo n\u00famero no me s\u00e9. Te escribir\u00e9 al respecto desde Barcelona.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>RECUERDA QUE, SALVO GRAVE OFENSA DE LOS CORRECTORES DE ALIANZA, QUERR\u00cdA DAR EL VISTO BUENO A LAS COMPAGINADAS ANTES DE TIRAR EL QUINE. DEVOLVER\u00c9 EN POQU\u00cdSIMAS D\u00cdAS.<\/p>\n<p>Un abrazo (o los que hagan falta)<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Recordemos que, matizando una de las consideraciones de anterior carta de 1972, nueves a\u00f1os despu\u00e9s, en entrevista con <i>La Vanguardia<\/i><i> <\/i>de diciembre de 1981<i>, <\/i>Sacrist\u00e1n comentaba:<\/span><\/p>\n<p>\u00abHay dos autores que me alegro mucho de haber traducido al castellano: Adorno, en ciencias sociales y Quine, en el campo de la l\u00f3gica y la teor\u00eda de la ciencia, y, quiz\u00e1 m\u00e1s tarde, Agn\u00e8s Heller\u00bb.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"9\"><\/a> <b>9. M\u00e1rkus, Gy\u00f6rgy, <\/b><i><b>Marxismus und \u00abAntropologie\u00bb. Der Begriff des menschlichen Wesens in der Philosophie von Karl Marx <\/b><\/i><b>(Marxismo y \u00abAntropolog\u00eda\u00bb. El concepto de ser humano en la filosof\u00eda de Karl Marx). Traducido del h\u00fangaro al alem\u00e1n por A. V\u00e9rtes-Meller y F. Brody. Texto mecanografiado de 175 holandesas<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Se public\u00f3 en el n\u00famero 4 de la colecci\u00f3n Hip\u00f3tesis que codirig\u00eda con Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Sacrist\u00e1n fue su traductor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Markus, tambi\u00e9n disc\u00edpulo de Luk\u00e1cs, naci\u00f3 en Budapest en 1934. Falleci\u00f3 en 2016 en su ciudad natal.<\/span><\/p>\n<p><b>Anotaciones de lectura:<\/b><\/p>\n<p>1. En la Introducci\u00f3n, 4, ya cita <i>El Capital<\/i> en apoyo de su tesis de que las nociones de los Manuscritos se mantienen: <i>Das Kapital<\/i>, Band III, Teil II, 2\u00ba edici\u00f3n, Hamburg, 1904, p. 355. Y, en general:<\/p>\n<p>\u00abPrecisamente a causa de la continuidad de pensamiento entre las obras juveniles de Marx y sus obras maduras y vejez \u2013y en parte tambi\u00e9n para documentar esa continuidad\u2013, aduciremos, que en cada caso en el que Marx haya desarrollado las ideas de los <i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos<\/i>, los lugares correspondientes de las obras posteriores, sobre todo de las dedicadas a la econom\u00eda pol\u00edtica.\u00bb<\/p>\n<p>2. Una larga cita muestra que la problem\u00e1tica de la escuela de Budapest es la teleolog\u00eda, y que intenta resolverlo mediante un concepto ontol\u00f3gico-pr\u00e1ctico del ser humano, de la historia-momentos revolucionarios. Est\u00e1 en esta nota lo principal.<\/p>\n<p>3. Que para Marx la pregunta por la esencia del hombre es sobre la historia. Por lo que solo se puede contestar desde un punto de vista social. La autoproducci\u00f3n del hombre, el \u00abrasgo esencial, su progreso, es solo socialmente significativo\u00bb (p. 117).<\/p>\n<p>As\u00ed justifica el punto de vista social del planteamiento del tema de la esencia del hombre, contra quienes (Popper) lo atribuyen a hipostatizaci\u00f3n de la sociedad con consecuencias totalitarias.<\/p>\n<p>4. Adem\u00e1s de documentar inapelablemente la falsedad de la tesis de Althusser, el texto de Marx (pp. 122-123) es \u00fatil para explicar los pa\u00edses llamados socialistas.<\/p>\n<p>Interesante nota incidental sobre divisi\u00f3n del trabajo (126-132). En DI, Mph y K el tema de de la superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n naturw\u00fcchsig del trabajo va con la superaci\u00f3n de la especializaci\u00f3n. Marx se basa, piensa M\u00e1rkus, en la idea de que el progreso t\u00e9cnico reduce todo trabajo complicado a trabajo simple (K I, 385-387, 452-454; III).<\/p>\n<p>5. pp. 164-165. Esta determinaci\u00f3n tiene el defecto \u2013como interpretaci\u00f3n del marxismo\u2013 de ignorar el \u00absentido\u00bb dado por muchos marxistas a la historia pre-socialista. Pero claro que \u00e9l puede dessolidarizarse de esos marxistas.<\/p>\n<p><b>Notas de traductor:<\/b><\/p>\n<p>1. El t\u00e9rmino <b>\u2018Wesen\u2019<\/b>, a diferencia de los t\u00e9rminos rom\u00e1nticos \u2018esencia\u2019, \u2018essence\u2019, etc., no es de origen culto ni est\u00e1 verdaderamente tecnificado en alem\u00e1n. \u2018Wesen\u2019 se usa en la lengua com\u00fan para significar \u2018cosa\u2019, \u2018ente\u2019, \u2018instituci\u00f3n\u2019, \u2018conjunto de instituciones\u2019, \u2018conjunto de funciones\u2019, etc. Pero es tambi\u00e9n utilizado en el alem\u00e1n culto pata traducir el latino \u2018essentia\u2019. De aqu\u00ed una ambig\u00fcedad cuya resoluci\u00f3n en cada caso es tarea de la traducci\u00f3n. El autor h\u00fangaro tropieza con la dificultad al estudiar los textos de Marx importantes para su tema, los cuales, salvo la <i>Miseria de la filosof\u00eda<\/i>, son todos originariamente alemanes.<\/p>\n<p>2. <b>\u2018Objetual\u2019<\/b> sirve aqu\u00ed para significar la coseidad, la materialidad de las cosas que son objetos. \u2018Objetivo\u2019 designar\u00e1 una propiedad de ciertos contenidos de consciencia (ejemplo: los conocimientos propiamente dichos).<\/p>\n<p>3. Karl Marx: \u00abCuando existe una relaci\u00f3n, esa relaci\u00f3n existe para m\u00ed; el nimal no se relaciona con nada, no tiene relaciones*. Para el animal su relaci\u00f3n con otros entes no existe en cuanto relaci\u00f3n*\u00bb.<\/p>\n<p>Marx utiliza aqu\u00ed una posibilidad expresiva por la etimolog\u00eda com\u00fan de \u2018Verh\u00e4ltnis\u00bb (traducible por \u2018relaci\u00f3n\u2019 y, en otros contextos \u2013matem\u00e1ticos\u2013 por \u2018raz\u00f3n\u2019 y \u2018proporci\u00f3n\u2019) y \u2018Verhalten\u2019 (traducible por \u2018comportamiento\u2019, \u2018conducta\u2019). Una versi\u00f3n b\u00e1rbara de su texto que recogiera todos sus matices podr\u00eda ser esta: \u00abCuando existe un portarse-respecto-de, ese portarse-respecto-de existe para m\u00ed; el animal no se-porta-respecto-de nada, no se comporta. Para el animal, su portar-se-respecto-de no existe en cuanto relaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>4. <b>Epoj\u00e9<\/b>. T\u00e9rmino griego tecnificado por E. Husserl para significar el aislamiento met\u00f3dico, la separaci\u00f3n met\u00f3dica de aspectos tem\u00e1ticamente no interesantes (para la investigaci\u00f3n husserliana) de un fen\u00f3meno.<\/p>\n<p><b>5. Differentia specifica.<\/b><\/p>\n<p>La teor\u00eda tradicional aristot\u00e9lica de la definici\u00f3n construye la definici\u00f3n de una especie como el producto l\u00f3gico de (el conjunto de las notas o rasgos comunes al) g\u00e9nero inmediatamente superior a esa especie, y la diferencia entre esa especie y las dem\u00e1s pertenecientes al mismo g\u00e9nero.<\/p>\n<p>6. Las categor\u00edas <b>\u00abindividuo representativo\u00bb <\/b>e \u00abindividuo medio\u00bb, as\u00ed como la de \u00abindividuo t\u00edpico\u00bb, m\u00e1s adelante usada por el autor [M\u00e1rkus], fueron construidas por G. Luk\u00e1cs en su teor\u00eda de la \u00e9pica, particularmente de la \u00e9poca burguesa (novela).<\/p>\n<p>7. En esta carta (probablemente de noviembre de 1867) [la carta de Marx a la redacci\u00f3n de la revista <i>Anales de la Patria<\/i>], Marx afirma su coincidencia con la tesis de Chernich\u00e9vski de que, contra lo que dicen \u00ablos economistas liberales\u00bb, Rusia puede no destruir la comunidad aldeana, no proletarizar su poblaci\u00f3n campesina y \u00absin pasar por las torturas\u00bb del sistema capitalista, \u00abapropiarse de todos los frutos de este por el procedimiento de desarrollar los presupuestos hist\u00f3ricos dados\u00bb en Rusia. (Todas las expresiones entrecomilladas son de Marx, no de Chernich\u00e9vski, al que Marx no cita literalmente). Luego escribe Marx: \u00abEl cap\u00edtulo &lt;de <i>El Capital I<\/i>&gt; sobre la acumulaci\u00f3n originaria no se propone m\u00e1s que describir el camino por el cual ha nacido en la Europa del Oeste el orden econ\u00f3mico capitalista a partir del seno del orden econ\u00f3mico feudal.\u00bb Y, como aplicaci\u00f3n a Rusia, escribe en condicional: \u00abSi Rusia aspira a convertirse en una naci\u00f3n capitalista a partir del modo europeo-occidental \u2013y en los \u00faltimos a\u00f1os se ha esforzado mucho en ese sentido\u2013, no lo conseguir\u00e1 sin transformar antes en proletarios buena parte de sus campesinos; y entonces, una vez absorbida por el torbellino de la econom\u00eda capitalista, tendr\u00e1 que soportar la implacables leyes de ese sistema, exactamente igual que los pueblos profanos &lt;iron\u00eda contra el misticismo esclavista del cr\u00edtico ruso al que Marx escribe&gt;. Eso es todo\u00bb. Por \u00faltimo, hacia el final de la carta, Marx da plasticidad a su visi\u00f3n no fatalista ni euroc\u00e9ntrica de la determinaci\u00f3n hist\u00f3rica con el c\u00e9lebre ejemplo de la <i>plebs<\/i> romana: \u00abEn varios lugares del <i>Capital<\/i> he aludido al destino de los plebeyos de la antigua Roma. Estos eran originariamente campesinos libres que cultivaban sus predios, cada cual por su cuenta y riesgo. Fueron expropiados en el curso de la historia romana. El mismo proceso que los separ\u00f3 de sus medios de producci\u00f3n y subsistencia acarre\u00f3 no solo la constituci\u00f3n de latifundio, sino tambi\u00e9n la de grandes capitales monetarios. Y, as\u00ed, un buen d\u00eda, hubo, por una parte, hombres libres desprovistos de todo lo que no fuera su fuerza de trabajo y, por otra, lo necesario para la explotaci\u00f3n de ese trabajo, los poseedores de las riquezas as\u00ed adquiridas. &lt;O sea, la misma situaci\u00f3n <i>estructural<\/i> econ\u00f3mica en que en la acumulaci\u00f3n originaria europea occidental, particularmente en la brit\u00e1nica, posibilit\u00f3 el capitalismo generalizado.&gt; \u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3? Que los proletarios romanos no se convirtieron en trabajadores asalariados, sino en un <i>populacho<\/i> parasitario a\u00fan m\u00e1s despreciable que los <i>poor whites<\/i> de los estados sure\u00f1os de Norteam\u00e9rica, y que a su lado se desarroll\u00f3 no un modo de producci\u00f3n capitalista, sino un modo de producci\u00f3n basado en el trabajo esclavo.<\/p>\n<p>A esa ejemplificaci\u00f3n del car\u00e1cter no fatal de las posibilidades abiertas por las relaciones estructurales sigue inmediatamente la conclusi\u00f3n metodol\u00f3gica de Marx, afirmaci\u00f3n del predominio de la concreci\u00f3n hist\u00f3rica: \u00abAs\u00ed, pues, unos acontecimientos de llamativa analog\u00eda, pero desarrollados en diferentes medios hist\u00f3ricos, desembocaron en resultados que por completo diferentes,. Si se estudia cada uno de estos procesos por s\u00ed mismo y luego se compara unos con otros, se encuentra f\u00e1cilmente la clave del fen\u00f3meno; pero nunca se conseguir\u00e1 abrir sus puertas con la ganz\u00faa de una teor\u00eda hist\u00f3rico-filos\u00f3fica general cuya mayor excelencia consiste en ser supra-hist\u00f3rica.\u00bb<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Desarrollando esta \u00faltima nota sobre la carta de Marx, puede verse: sobre el Marx tard\u00edo: M. Sacrist\u00e1n, <i>Escritos sobre<\/i> El Capital<i> (y textos afines)<\/i>, Barcelona: El Viejo Topo, 2004.<\/span><\/p>\n<p>Imagen de portada: Esquina izquierda: Gy\u00f6rgy M\u00e1rkus; Agnes Heller; Ferenc Feh\u00e9r -su marido-; de pie: Maria Markus; con amigos no identificados. Fuente: <a href=\"https:\/\/thesiseleven.com\/2022\/02\/02\/article-where-are-we-home-revisited\/\">https:\/\/thesiseleven.com\/2022\/02\/02\/article-where-are-we-home-revisited\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de textos<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18971,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,10],"tags":[2198],"class_list":["post-18970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18970"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18973,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18970\/revisions\/18973"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18971"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}