{"id":18982,"date":"2025-12-28T05:00:09","date_gmt":"2025-12-28T04:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18982"},"modified":"2025-12-27T22:25:37","modified_gmt":"2025-12-27T21:25:37","slug":"siete-poemas-y-cuatro-prosas-poeticas-para-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18982","title":{"rendered":"Siete poemas y cuatro prosas po\u00e9ticas para Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"right\"><i>Para Jorge Riechmann, maestro del pensar, del hacer y del vivir<br \/>\n<\/i><i>Para Ariel Petruccelli, por su ser po\u00e9tico.<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Cuando en 1958 publiqu\u00e9 la primera exposici\u00f3n que se ha hecho aqu\u00ed del pensamiento de Gramsci, s\u00f3lo se fijaron en ella, por lo que he podido saber, los presos comunistas de la c\u00e1rcel de Burgos. Y eso estaba en uno de los libros-m\u00e1quina m\u00e1s presente en las bibliotecas espa\u00f1olas [Enciclopedia Espasa]. En cambio, estas dos semanas pasadas el ciclo sobre Gramsci en la facultad de Geograf\u00eda e Historia [Universidad de Barcelona] <i>contaba con un auditorio digno de la lectura de un buen poema: por la cantidad y vitalidad.<br \/>\n<\/i><\/span><span style=\"font-size: 10pt;\">Manuel Sacrist\u00e1n, 1977<\/span><\/p>\n<p>No hay duda del inter\u00e9s de siempre de Sacrist\u00e1n por la poes\u00eda y las (buenas) met\u00e1foras po\u00e9ticas del lenguaje filos\u00f3fico. En los casos de Her\u00e1clito, Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles, por ejemplo; tambi\u00e9n en los de Marx y Heidegger.<\/p>\n<p>En 1947, en el n\u00famero 2 de <i>Qvadrante. Los universitarios hablan<\/i>, Sacrist\u00e1n ten\u00eda entonces 21 a\u00f1os, public\u00f3 un art\u00edculo con el t\u00edtulo: \u00ab<i>Eleg\u00eda a la muerte de un perro<\/i> de Miguel de Unamuno\u00bb. Abr\u00eda con estas palabras:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Unamuno merece que se aborde el estudio de sus ideas, de sus sentimientos y vivencias, de sus cosas, desprendi\u00e9ndose previamente de la normal sistem\u00e1tica de una cr\u00edtica. Se duele Juli\u00e1n Mar\u00edas en su <i>Miguel de Unamuno <\/i>de que se llame filos\u00f3fica e ideol\u00f3gica a la poes\u00eda de Unamuno. Pero si esta protesta es justa en cuanto se refiere al conjunto de la obra po\u00e9tica unamunesca, la<i> <\/i><i>Eleg\u00eda<\/i> que examinamos hoy justifica ese marchamo de poes\u00eda conceptual, intelectual y expositiva. Es improcedente analizarla con un criterio exclusiva o preponderantemente literario, pues la an\u00e9cdota real que motiv\u00f3 la composici\u00f3n no tiene sino un ligero eco en tres versos del principio (v 6-8): Sus ojos mansos\/ no clavar\u00e1 en los m\u00edos\/ con la tristeza de faltarle el habla. Todo otro verso de la <i>Eleg\u00eda <\/i>lleva un contenido ideol\u00f3gico, filos\u00f3fico o bi\u00f3filo, como quiera decir el lector, seg\u00fan el concepto que tenga de las relaciones de Unamuno con la filosof\u00eda. Y aun en los tres versos trasladados, se da ya la expresiva nota de un perro con habla.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s, en el n\u00famero 2 de <i>Laye<\/i>, abril de 1950, p. 11, Sacrist\u00e1n publicaba una rese\u00f1a sobre <i>Nuestra eleg\u00eda<\/i>, Barcelona, 1949, de Alfonso Costafreda. Cerraba con elogio:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4. Pero nada de esto agota al r\u00edo de all\u00e1 abajo. Hay que decir al poeta que puede seguir hablando. Y no s\u00f3lo por la satisfacci\u00f3n de haber lanzado<i> el libro de poes\u00edas m\u00e1s importante de nuestro momento<\/i>, sino tambi\u00e9n y principalmente, porque todos andamos por ah\u00ed bastante secos, presintiendo ansiosos, aunque con mayor o menor disimulo (por el absurdo pudor en\u00e9rgico de los hombres) el venturoso vuelo de la lluvia madrugadora. Y he aqu\u00ed que, por las escotillas abiertas en la obra muerta de <i>Nuestra eleg\u00eda<\/i> adivinamos que el poeta Alfonso Costafreda puede enviarnos desde las nubes \u2013esas nubes que se siguen riendo de Arist\u00f3fanes\u2013 en forma ardiente, pero sencilla, m\u00e1s callada que en este poema el agua pura que nos enamore, para que en nosotros reviva la alegr\u00eda, huya el duelo y rebrote la simiente interior. [la cursiva es m\u00eda]<\/p>\n<p>Cuando en 1968 tradujo <i>Palabra y objeto<\/i> de su admirado y estudiado Willard Van Orman Quine, Sacrist\u00e1n eligi\u00f3 para ilustrar el apartado 28 del ensayo (\u00abAlgunas ambig\u00fcedades de la sintaxis\u00bb) unos versos del poeta de \u00abLos l\u00edmites\u00bb: \u00abLluvia de la ma\u00f1ana ya presiente\/ la tierra gris tu venturoso vuelo\/ y en espera de ti se ofrece al cielo delicado rosal rosa impaciente\u00bb. Con una nota a pie de p\u00e1gina: \u00abSin puntuaci\u00f3n en el texto del poeta A. Costafreda\u00bb.<\/p>\n<p>Sus textos para la secci\u00f3n \u00abEntre sol y sol\u00bb de <i>Laye<\/i> se abr\u00edan con un bello <i>motto<\/i> de Her\u00e1clito (tradujo muchos aforismos del fil\u00f3sofo de \u00c9feso): \u00abHasta en el sue\u00f1o son los hombres obreros de lo que ocurre en el mundo.\u00bb<\/p>\n<p>Recordemos sus comentarios sobre la obra po\u00e9tica de Jaime Gil de Biedma y Gabriel Ferrater, colaboradores como \u00e9l en <i>Laye,<\/i> \u00abla inolvidable\u00bb, en el decir de Josep M.\u00aa Castellet.<\/p>\n<p>Tras su regreso del Instituto de L\u00f3gica Matem\u00e1tica y de Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcnster y su destacada vinculaci\u00f3n a la tradici\u00f3n marxista-comunista, Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 un art\u00edculo, el primero de ellos, para <i>Nuestras ideas<\/i>, n.\u00ba 1, mayo-junio de 1957, con el t\u00edtulo \u00abHumanismo marxista en la <i>Ora Mar\u00edtima<\/i> de Rafael Alberti\u00bb. El humanismo del poeta comunista no endiosaba valores hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">[\u2026] no cree que el \u00abmorir a la espartana\u00bb, por ejemplo, sea un ideal humanista, ni que las pir\u00e1mides de Egipto \u2013tumbas que dejaron miles de sus muertos fuera para albergar supersticiosamente el cad\u00e1ver de un solo hombre que ni las toc\u00f3\u2013 sean una \u00abgloria humana\u00bb. Prefiere el vivir con <i>sencillez<\/i> \u2013<i>pero con plenitud para todos. <\/i>Por eso saluda el poeta a Menesteo, al mism\u00edsimo fundador mitol\u00f3gico de su C\u00e1diz, con la autenticidad del que propugna el logro de la concreta, real, nada ut\u00f3pica, nada ret\u00f3rica plenitud del hombre. Y as\u00ed lo dice: <i>Hoy para ti, no un templo, sino la misma casa\/ de todos, encalada, con patios y jardines\/ y agua dulce del pozo, sencillos, te ofrecemos.\/ Puedes mirar a C\u00e1diz desde las azoteas.<\/i><\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n prolog\u00f3 tiempo despu\u00e9s la obra en prosa de Heine (que tradujo) y Goethe, de los que tambi\u00e9n habl\u00f3 en sus clases de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales de los a\u00f1os setenta y ochenta. En sus textos de presentaci\u00f3n se aproxim\u00f3 a la obra po\u00e9tica de los dos cl\u00e1sicos alemanes. Un ejemplo sobre Goethe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Y un motivo permanente de su obra cr\u00edtica y autobiogr\u00e1fica es la comparaci\u00f3n de la actividad literaria \u2013ya obediente al mercado\u2013 del escritor en la sociedad burguesa con el car\u00e1cter no venal de la literatura de circunstancias que a\u00fan conoci\u00f3 Goethe en su infancia. La comparaci\u00f3n (sin idealizar, por lo dem\u00e1s, la parasitaria miseria de los poetas vagabundos) tiende siempre a elogiar la autenticidad del poema no profesional, de ocasi\u00f3n, hasta el punto de que la poes\u00eda de circunstancias se convierte para Goethe en la poes\u00eda por excelencia.<\/p>\n<p>En 1976, prolog\u00f3 la antolog\u00eda de la poes\u00eda de Heine editada por Feliu Formosa, poeta y traductor, compa\u00f1ero suyo de trabajo en Ariel:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pero incluso cuando se considera solo su poes\u00eda, salta a la vista que Heine ha sido uno de los descubridores de la crisis del arte: su manera burlesca de reconocer el fracaso de los intentos po\u00e9ticos una vez realizados, su introducci\u00f3n de un realismo cr\u00edtico en la l\u00edrica con una lengua prosaizante y hasta distanciadora son ejemplos de las manifestaciones po\u00e9ticas de su descubrimiento. Y en esto est\u00e1 la posibilidad de disfrutar leyendo versos de Heine: en que la consciencia cr\u00edtica y autocr\u00edtica es en ellos po\u00e9tica, en absoluto pedante o fabul\u00edstica. En los versos de Heine la poes\u00eda revela su crisis; a la inversa, la crisis de la poes\u00eda es, en los versos de Heine, poes\u00eda. La gratificaci\u00f3n que da su lectura es ambigua y disfrutar con ella quiz\u00e1 sea masoquista. Pero as\u00ed es la cosa.<\/p>\n<p>De la misma forma que hab\u00eda hecho con Goethe y Heine (sus pr\u00f3logos fueron recogidos en <i>Lecturas I<\/i>, Ciencia Nueva, 1967), pens\u00f3 escribir sobre la obra de Rimbaud y Maiakovski. No lleg\u00f3 a hacerlo, pero estudi\u00f3 su vida y obra. Una ilustraci\u00f3n, con un interesante comentario sobre Santiago Carrillo y las centrales nucleares:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Vladimir Maiakovski,<i> Obras escogidas<\/i>, tomo III. Teatro, cine y circo. Selecci\u00f3n, traducci\u00f3n, pr\u00f3logo y notas de Lila Guerrero. Buenos Aires, Ed. Platina, 1058.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1. <i>Yo o Vladimir Maiakovski<\/i>. Tragedia, pr\u00f3logo, dos actos y un ep\u00edlogo (1913). El futurismo de esta tragedia contiene ya una concepci\u00f3n del poeta como activista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2. Misterio Bufo. Espect\u00e1culo heroico, \u00e9pico y sat\u00edrico de nuestra \u00e9poca (1918, 1920). a. El acto III muestra que el infierno es el r\u00e9gimen, lo m\u00e1s tarde en 1920, o sea, con Lenin. b. \u00abUn maquinista (&#8230;) Hay que arrancarle a Dios esos rayos. Quit\u00e9mosle los rayos que a nosotros nos servir\u00e1n para la electrificaci\u00f3n\u00bb (p. 85). Como el lobo de Prokofiev. c. \u00ab(&#8230;) Edificios de cien pisos cubren la tierra. \u00c1giles puentes unen los edificios. Junto a las casas, debajo y en las vitrinas, monta\u00f1as de productos\u00bb (p. 93). Es del acto VI. La Tierra Prometida. <i>Puede ser buen ejemplo de lo que m\u00e1s hay que superar del leninismo: la declaraci\u00f3n de Carrillo sobre las centrales nucleares.<\/i> [la cursiva es m\u00eda]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3. Notas sueltas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">a. \u00abEl odio al arte del pasado, a esa neurastenia cultivada en verso, en la pintura, en el escenario, imposibles de justificar con la necesidad de demostrar las insignificantes vivencias de la gente del pasado me obligan a promover, en defensa del reconocimiento de nuestras ideas, no s\u00f3lo frases de enf\u00e1tico lirismo, sino una ciencia exacta que investiga las vinculaciones del arte con la vida\u00bb (p. 188). La contradicci\u00f3n mayor de M. es la formada por su posterior decisi\u00f3n revolucionaria y la insolidaridad con la mayor\u00eda de la gente real (la pasada, la del byt).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">b. \u00abLa ciudad despu\u00e9s de alimentar sus m\u00e1quinas con miles de caballos de fuerza, ha dado la posibilidad de satisfacer las necesidades materiales del mundo en jornadas de 6-7 horas de trabajo diario; esta intensidad del esfuerzo de la vida actual provoca la inmensa necesidad de un libre juego de la capacidad de conocimiento de la realidad que es el arte\u00bb (p. 189). La pseudorrealidad del adolescente tiene siempre el mismo mecanismo: un aper\u00e7u <i>le\u00eddo<\/i> y generalizado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">c. \u00abMi labor period\u00edstica se pone de manifiesto en esta comedia por sus problemas y su car\u00e1cter tendencioso. El problema es desenmascarar a la peque\u00f1a burgues\u00eda actual\u00bb (p. 94). Nota antes del estreno de La chinche. Por lo tanto, 1929. Ahora se me ocurre una interpretaci\u00f3n distinta: que Prisipkin sea la peque\u00f1a burgues\u00eda vieja y los m\u00e9dicos, etc. la nueva. O la futura.<\/p>\n<p>Recordemos tambi\u00e9n sus aproximaciones a la obra de Joan Brossa y Raimon. En su presentaci\u00f3n de <i>Poes\u00eda rasa<\/i> observaba:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pero, ademas de la definitiva copresencia de l\u00edrica y drama, hay en la obra de Brossa, y a veces hasta en sus muy parcas reflexiones expl\u00edcitas de po\u00e9tica, una confluencia de ambas artes, tambi\u00e9n relacionable, como la duda l\u00edrica, con motivos de Brecht. Lo m\u00e1s interesante a este prop\u00f3sito es una nota de<i><b> <\/b><\/i><i>El gran Fracaroli, <\/i>trabajo que Brossa ha manejado repetidamente entre 1944 y 1964. Brossa se refiere al V-Effekt brechtiano y habla a continuaci\u00f3n de \u00abpoes\u00eda dram\u00e1tica\u00bb no para significar simplemente al modo tradicional, \u00abteatro\u00bb, sino en el sentido de poes\u00eda dramatizada. Esta inversi\u00f3n de la noci\u00f3n brechtiana de \u00abepisches Theater\u00bb parece resolver la intrincaci\u00f3n de teatro y poes\u00eda, el problema formal m\u00e1s interesante de la obra de Brossa, en el sentido de una acentuaci\u00f3n de la sustantividad de la l\u00edrica (a la inversa, pues, que en la obra de Brecht).<\/p>\n<p>En su texto de presentaci\u00f3n de la versi\u00f3n castellana de los <i>Poemas y canciones<\/i> de 1976 del cantautor valenciano, comentaba:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Poco m\u00e1s que las palabras de la presente traducci\u00f3n de las \u00abletras\u00bb de Raimon son de exclusiva responsabilidad m\u00eda. Los detalles de la edici\u00f3n reflejan el compromiso al<b> <\/b>que hemos llegado cuatro personas: Raimon, Xavier Folch (director literario de Ariel), Alfred Pic\u00f3 (director de talleres de Ariel) y yo. Criterio com\u00fan de los cuatro, ya antes de empezar la discusi\u00f3n, era que no se deb\u00eda dar una versi\u00f3n cantable de los poemas, sino una traducci\u00f3n literal que permitiera a la persona de lengua castellana cantar el<b> <\/b>texto catal\u00e1n entendi\u00e9ndolo en todos sus detalles, o que le sirviera de ca\u00f1amazo o material para hacerse su propia versi\u00f3n po\u00e9tica y cantable en castellano, al modo como el mismo Raimon se ha hecho la suya catalana de una canci\u00f3n de V\u00edctor Jara, por ejemplo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En cambio, discrep\u00e1bamos en cuanto a la manera de poner en pr\u00e1ctica ese criterio. Yo quer\u00eda suministrar una versi\u00f3n literal, palabra por palabra e interlineada. \u00c9sa me sigue pareciendo la forma radical de aplicar el criterio com\u00fan dicho. Pero mis tres compa\u00f1eros coincidieron en rechazar la presentaci\u00f3n interlineada.<\/p>\n<p>El compromiso al que llegaron, desde su minor\u00eda de uno, consist\u00eda en presentar traducciones literales. Pero no interlineadas, sino enfrentadas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Se trata de traducciones palabra por palabra, salvo en los poqu\u00edsimos casos de frases hechas, como, por ejemplo, <i>deixar ploure <\/i>(literalmente &#8216;dejar llover&#8217;, traducida por \u00abo\u00edr llover\u00bb) o, en otro plano, <i>hora foscant <\/i>(literalmente &#8216;hora oscureciente&#8217;, traducida por \u00abentre dos luces\u00ab).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Doy brevemente cuenta de una peque\u00f1a peculiaridad de la traducci\u00f3n: traduzco algunos valencianismos \u2013los que m\u00e1s<b> <\/b>se prestan a ello\u2013 por andalucismos. Por ejemplo: traduzco <i>poc <\/i>por \u00abpoco\u00bb\u00a0y <i>miqueta <\/i>por \u00abpoquito\u00bb, porque son t\u00e9rminos corrientes en Catalu\u00f1a; pero traduzco <i>poquet, <\/i>que es catal\u00e1n del Pa\u00eds Valenciano, por \u00abpoquiyo\u00bb, no por \u00abpoquito\u00bb, ni por \u00abpoquillo\u00bb. Quiero as\u00ed incitar a mis paisanos a ver de qu\u00e9 modo el valenciano es, sencillamente, un catal\u00e1n, igual que el andaluz es un castellano. Y quiz\u00e1 por causas parecidas a las que hacen que para mi o\u00eddo el castellano m\u00e1s hermoso sea el sevillano, creo que el valenciano de Raimon es un catal\u00e1n particularmente agraciado.<\/p>\n<p>Jorge Guill\u00e9n (<i>C\u00e1ntico<\/i>) fue uno de sus poetas. Hasta el punto que en un paso de su entrevista con <i>Cuadernos para el di\u00e1logo<\/i> de 1969 sobre \u00abChecoslovaquia y la construcci\u00f3n del socialismo\u00bb tuvo un lapsus:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Todos esos elementos componen tambi\u00e9n los \u00abgraves problemas del campo socialista y de la estrategia anti-imperialista\u00bb. No me hago la ilusi\u00f3n de que nadie los pueda resolver en una \u00abhora\u00bb\u00a0determinada, y menos en una hora negra. Pero si el movimiento socialista es de verdad un movimiento, no un espectacular calambre, eso no tiene por qu\u00e9 asustarle. Una de las s\u00e1tiras con m\u00e1s gracia entre las que se han hecho del movimiento comunista es aquella de Jorge Guill\u00e9n [*] que lo presenta como un pelotari pedante y cabezota al que la tenacidad \u2013muchas veces, acaso, petulante y subjetivamente necia\u2013 le permite no cansarse nunca de devolver al muro la pelota de la historia. O lo que \u00e9l cree ser la pelota de la historia. En suma, no cansarse nunca. Ni impacientarse, por lo tanto, sino saber que la impaciencia, que en un determinado momento puede ser revolucionaria, mucho m\u00e1s frecuentemente tiene una naturaleza subjetivista y reaccionaria, como el impaciente odio orteguiano y las calendas griegas de la utop\u00eda cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se refer\u00eda aqu\u00ed (*) a un paso de la s\u00e1tira \u00abColoquio espiritual del pelotari y sus demonios\u00bb. La obra fue escrita por Jos\u00e9 Bergam\u00edn. El fragmento al que hac\u00eda referencia: \u00ab<i>No puedo retener en mi mano el \u00fanico objeto de mi vida; tengo que lanzarlo siempre fuera, con todas mis fuerzas \u2013y vuelve siempre a m\u00ed\u2013. Sufro en cuerpo y alma de esta fatiga<\/i>\u00bb. (Debo el erudito comentario al profesor de lengua y literatura castellana Francisco Gallardo).<\/p>\n<p>En los compases finales de una conferencia de 1979: \u00abReflexi\u00f3n sobre una pol\u00edtica socialista de la ciencia\u00bb, cit\u00f3 unos versos de Guillevic, poeta desconocido para muchos de los oyentes, para muchos de nosotros:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nous n\u2019avons jamais dit<br \/>\nQue vivre c\u2019est facile<br \/>\n(No hemos dicho nunca que vivir sea f\u00e1cil)<br \/>\nEt que c\u2019est simple de s\u2019aimer&#8230;<br \/>\n(ni que sea sencillo amarse)<br \/>\nCe sera tellement autre chose<br \/>\n(Pero ser\u00e1 todo muy distinto)<br \/>\nAlors. Nous esp\u00e9rons<br \/>\n(Por lo tanto, nosotros tenemos esperanza)<\/p>\n<p>En su pr\u00f3logo a la traducci\u00f3n (de su disc\u00edpulo y amigo Miguel Candel) del und\u00e9cimo cuaderno, Sacrist\u00e1n incluy\u00f3 una traducci\u00f3n del poema de Pascoli \u00abPer sempre\u00bb de los <i>Canti di Castelvecchio \u00ab<\/i>He aqu\u00ed una versi\u00f3n literal de la 8.\u00aa edici\u00f3n (Bolonia, 1917), que es de suponer fuera la usada por Gramsci)\u00bb coment\u00f3.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfTe odio?!&#8230; No te amo, ya lo ves,<br \/>\nNo te amo&#8230; \u00bfTe acuerdas de aquel d\u00eda?<br \/>\nMuy lejos llevaban los pies<br \/>\na un coraz\u00f3n que pensaba en la vuelta.<br \/>\nY as\u00ed volv\u00ed&#8230; y t\u00fa no estabas.<br \/>\nHab\u00eda en la casa un eco del ayer,<br \/>\nde un largo prometer. Y conmigo<br \/>\nme llev\u00e9 de t\u00ed s\u00f3lo aquel eco:<br \/>\n\u00a1PARA SIEMPRE!<br \/>\nNo te odio. Pero el eco callado<br \/>\nde aquella infinita promesa<br \/>\nviene conmigo y mueve el coraz\u00f3n<br \/>\ncon el cortado palpitar de las horas;<br \/>\ngime en el coraz\u00f3n con el grito<br \/>\ndel p\u00e1jaro implume ca\u00eddo del nido:<br \/>\n\u00a1PARA SIEMPRE!<br \/>\nNo te amo. Mir\u00e9 sonriendo<br \/>\nla flor de tu blando rostro<br \/>\nTiene todos tus ojos, pero el rostro&#8230;<br \/>\nno es tuyo. Y bes\u00e9 la carita desconocida<br \/>\nsin sobresalto de la sangre.<br \/>\nLe dije: \u00abY a mi, \u00bfme quieres?\u00bb.<br \/>\n\u00ab\u00a1S\u00ed, mucho!\u00bb Y fij\u00f3 tus ojos en m\u00ed.<br \/>\n\u00ab\u00bfPara siempre?\u00bb le dije. Me dijo:<br \/>\n\u00a1PARA SIEMPRE!<br \/>\nRespond\u00ed: \u00abEres ni\u00f1a y no sabes<br \/>\nlo que quiere decir Para siempre\u00bb.<br \/>\nContest\u00f3: \u00ab\u00bfNo s\u00e9 lo que es?\u00bb.<br \/>\n<i> Para siempre<\/i> quiere decir <i>Morir<\/i>&#8230;<br \/>\ns\u00ed: dormirse en la noche:<br \/>\nquedarte tal como estabas<br \/>\n\u00a1PARA SIEMPRE!<\/p>\n<p>Sin olvidar, por supuesto, sus palabras de la entrevista de 1979 con Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Entre otras cosas porque si yo me recompongo: \u00bfqui\u00e9n me ha hecho a m\u00ed?. <i>A m\u00ed me han hecho los poetas castellanos y los poetas alemanes. En la formaci\u00f3n de mi mentalidad no puedo prescindir ni de Garcilaso ni de Fray Luis de Le\u00f3n, ni de San Juan de la Cruz, ni de G\u00f3ngora. Pero tampoco puedo prescindir de Goethe<\/i>, por ejemplo, e incluso de cosas m\u00e1s rebuscadas de la cultura alemana, cosas m\u00e1s peque\u00f1as, Eichendorff, por ejemplo; o poetas hasta menores, y no digamos ya, sobre todo, y por encima de todo, Kant. Y Hegel, pero sobre todo Kant. Bueno, y el Hegel de la <i>Fenomenolog\u00eda<\/i><i><b> <\/b><\/i>tambi\u00e9n. [la cursiva es m\u00eda]<\/p>\n<p>Hubiera tenido que a\u00f1adir Francisco de Aldana.<\/p>\n<p>Est\u00e1n tambi\u00e9n sus traducciones de Brecht, para familiares y para sus camaradas del comit\u00e9 central del PCE. \u00abA los por nacer\u00bb es ejemplo destacado (Su amigo y disc\u00edpulo Antoni Dom\u00e8nech lo tradujo a\u00f1os despu\u00e9s).<\/p>\n<p>Tampoco sus \u00abregalos po\u00e9ticos\u00bb para la fiesta familiar del D\u00eda de Reyes (V\u00e9ase entrevista con Vera Sacrist\u00e1n en <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>).<\/p>\n<p>Empero, la finalidad de esta nota es recordar algunos poemas (tambi\u00e9n textos de prosa po\u00e9tica) a \u00e9l dedicados o en \u00e9l inspirados. Dos son de Joan Brossa (las traducciones son m\u00edas), uno de Miguel Su\u00e1rez, otro es de Jos\u00e9 M\u00aa Valverde, otro m\u00e1s de Carlos Piera y los dos \u00faltimos de Jorge Riechmann. Los textos de prosa po\u00e9tica son de Miguel Candel, Jorge Riechmann y Francisco Fern\u00e1ndez Buey.<\/p>\n<p>Los poemas de Joan Brossa:<\/p>\n<p><b>Tramesa <\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><i>A Manuel Sacrist\u00e1n entre un pou i un sac <\/i><br \/>\n<i> de pedres<\/i>&#8230;<br \/>\nNo em sembla adequat.<br \/>\n<i>A Manuel Sacrist\u00e1n ben cordialment&#8230;<\/i><br \/>\n\u00c9s un t\u00f2pic.<br \/>\n<i>A Manuel Sacrist\u00e1n amb tot l\u2019afecte&#8230;<\/i><br \/>\nUn altre t\u00f2pic.<br \/>\n<i>A Manuel Sacrist\u00e1n, del seu amic&#8230;<\/i><br \/>\nNo. Escriur\u00e9:<br \/>\n<i>A Manuel Sacrist\u00e1n.<\/i><br \/>\nJoan Brossa, <i>Askatasuna<\/i>, p. 349.<\/p>\n<p>(Remesa: <i>A Manuel Sacrist\u00e1n entre un pozo y un saco \/ de piedras<\/i>&#8230; \/No me parece adecuado \/<i>A Manuel Sacrist\u00e1n muy cordialmente<\/i>\/ Es un t\u00f3pico\/ <i>A Manuel Sacrist\u00e1n con todo el cari\u00f1o<\/i>\/ Otro t\u00f3pico \/ <i>A Manuel Sacrist\u00e1n, de su amigo.<\/i>..\/ No. Escribir\u00e9: \/<i>A Manuel Sacrist\u00e1n <\/i>).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>Las cavernes de l\u2019ordre<\/b><br \/>\n<i>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A Manuel Sacrist\u00e1n<\/i><br \/>\nCap m\u00e9s mirall que el sutge del torrent,<br \/>\ncap altre pensament que les butxaques,<br \/>\ncap m\u00e9s ra\u00f3 que demostrar les taques<br \/>\nde qui no aprova al punt l\u2019or i l\u2019argent.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La tempestat fan creure que \u00e9s bon vent<br \/>\ni que una llum autora de les vaques<br \/>\ncoincideix amb pols i fullaraques<br \/>\nmou la llibertat i el pensament.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Compleixen anys i eterna \u00e9s la mentida;<br \/>\nv\u00e9nen i enquadren l\u2019obra del criat<br \/>\no forcen la grandor de la florida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Odien l\u00b4home si no \u00e9s ramat<br \/>\nnom\u00e9s els interessa doblegat<br \/>\npel pes d\u00b4una estructura malpararida.<br \/>\nJoan Brossa, <i>Rua de Llibres (1964-1970)<\/i>. Ed. al cuidado d\u00b4Alfred Sargatal. Dentro del libro <i>Flor de fletxa <\/i>(1969-1970). p 571<\/p>\n<p>(<b>Las cavernas del orden<\/b>: Ning\u00fan otro espejo que el holl\u00edn del torrente,\/ ning\u00fan otro pensamiento que los bolsillos,\/ ninguna otra raz\u00f3n que demostrar las manchas\/ de quien no aprueba al punto el oro y la plata.\/ La tempestad hacen creer que es buen viento\/ y que la luz creadora de las vacas\/ coincide con polvos y hojarascas \/y mueve la libertad y el pensamiento.\/ Cumplen a\u00f1os y eterna es la mentira;\/ vienen y encuadran la obra del siervo\/ o fuerzan la grandeza del florecimiento.\/ Odian al hombre si no es ganado\/ nada m\u00e1s les interesa doblegado\/ por el peso de una estructura indeseable).<\/p>\n<p>\u00abDial\u00e9ctica hist\u00f3rica\u00bb es el poema de Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde, del <i>A\u00f1os inciertos, <\/i>1970. Sacrist\u00e1n es sin duda el amigo marxista del poema.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Este amigo marxista se preocupa<br \/>\nmucho porque su ni\u00f1a tiene tos<br \/>\nTranscendental, severo, descendiendo<br \/>\nde su esfera de planes y de ideas<br \/>\nesconde su ternura y analiza<br \/>\na la ni\u00f1a y su tos, como si fuese<br \/>\nun caso de dial\u00e9ctica en la historia.<br \/>\nY es verdad: esa tos suena a otras toses<br \/>\nde mis ni\u00f1as y me entra por el pecho<br \/>\nClaro, no ser\u00e1 nada. Crecer\u00e1;<br \/>\ntendr\u00e1 tambi\u00e9n sus ni\u00f1as, con sus toses<br \/>\ny su amor, y un marido que, tal vez,<br \/>\nluchar\u00e1 por la historia y su esperanza<br \/>\n\u00bfY hasta cu\u00e1ndo, despu\u00e9s?\u00bfHasta el gran salto<br \/>\nhacia la libertad, sin tos, sin deudas,<br \/>\nsin negritos hambrientos en el mapa,<br \/>\ny \u00aba cada cual, conforme necesite\u00bb<br \/>\ny cultura y reposo? \u00bfY nada m\u00e1s?<br \/>\nEste amigo marxista, tierno padre,<br \/>\n\u00bfno ha de querer la clara alienaci\u00f3n<br \/>\nde amar y ser amado aun tras la muerte?<\/p>\n<p>\u00abPalabras provisionales en la muerte de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb es un poema de Miguel Su\u00e1rez. Se public\u00f3 inicialmente en <i>mientras tanto, <\/i>n\u00ba 63, en el d\u00e9cimo aniversario del fallecimiento de Sacrist\u00e1n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Mellada hoz del feliz huerto<br \/>\nde Aranjuez.<br \/>\nColombas. Almohac\u00edn. Hebreo<br \/>\nel cuidado.<br \/>\nVocal rota en alabastro.<br \/>\nRojo coraz\u00f3n. Miel. Bisonte:<br \/>\nY debajo arcilla. Las dos manos<br \/>\nde arcilla.<br \/>\nM\u00e1quina extranjera<br \/>\nprecisa como un aguacero<br \/>\nBodeg\u00f3n y no p\u00farpura.<br \/>\nLodo de cuatro a\u00f1os en el regato<br \/>\nde Fray Luis.<br \/>\nAmoroso canto<br \/>\nbajo los puentes hacia Lisboa<br \/>\nPregunta al inquisidor.<br \/>\nDesfiladero pirenaico.<br \/>\nPor una vez la rebeli\u00f3n de Asturias<br \/>\nhacia el aire de las bocaminas.<br \/>\nPor otra la Enciclopedia ilustrada<br \/>\ncon su abecedario de monstruos.<br \/>\nOro de Mosc\u00fa.<br \/>\nAlfombra de Aladino.<br \/>\nInforme de Bartolom\u00e9 de las Casas.<br \/>\nQue tu meeting resuene por nuestras costas<br \/>\nlibres y florecientes<br \/>\nSeque las l\u00e1grimas de plata<br \/>\nde las v\u00edrgenes andaluzas.<br \/>\nY furtivo aceite no viaje m\u00e1s<br \/>\npor nuestros bosques de encinas.<br \/>\nAmando en todas tus lenguas<br \/>\nCantiga. Betzolari. Paraules.<br \/>\nibero bolchevique.<br \/>\nQue estricta y piadosa sea para cualquier hombre<br \/>\nla tierra, toda.<\/p>\n<p>Carlos Piera \u2013no es el C. Piera de la entrevista para <i>Mundo Obrero <\/i>de febrero de 1985\u2013\u00a0ha hablado del magisterio que sobre \u00e9l ejercieron Chomsky y Sacrist\u00e1n. El gran fil\u00f3sofo y ling\u00fcista es autor del poema \u00abA un amigo cuya labor qued\u00f3 en nada (M.S.L.)\u00bb. <i>Antolog\u00eda para un papagayo, <\/i>Madrid, Hiperi\u00f3n 1985.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 280px;\"><i>a<\/i><i> harder thing than Triumph<br \/>\n<\/i><i>W.B.Yeats <\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La habitaci\u00f3n que alumbra<br \/>\nla l\u00e1mpara a tu lado<br \/>\nbrevemente vac\u00eda<br \/>\nmientras tiran tu casa<br \/>\nmostrar\u00e1 tus recuerdos.<br \/>\nNi esa mirada dejan<br \/>\nque llegue a tus acciones.<br \/>\nMaterial de derribo,<br \/>\ntu dignidad no es tu silencio ahora<br \/>\nsino el silencio de antes que trajo este silencio.<\/p>\n<p>Miguel Candel escribi\u00f3 \u00abLa largueza del pensamiento\u00bb (<i>mientras tanto<\/i>, 24, 1985, pp. 7-8) un d\u00eda despu\u00e9s del fallecimiento de Sacrist\u00e1n (\u00abA Manolo Sacrist\u00e1n, <i>in memoriam<\/i>\u00bb). Un conmovedor (y l\u00facido) texto de prosa po\u00e9tica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Su drama fue el m\u00e1s colectivo de todos los dramas moral-intelectuales de la generaci\u00f3n de posguerra. Nunca nadie, entre los pensadores que he conocido, ha pensado tanto para los dem\u00e1s, hasta el extremo de hacer creer a muchos que ten\u00edamos buenas ideas propias, cuando en realidad est\u00e1bamos transcribiendo con otras \u2013peores\u2013 palabras algo que le hab\u00edamos o\u00eddo decir a \u00e9l en una reuni\u00f3n o hab\u00edamos le\u00eddo en un panfleto clandestino salido de su m\u00e1quina de escribir fichada por la Brigada Pol\u00edtico-Social. (S\u00f3lo la polic\u00eda franquista, que conoc\u00eda bien su estilo, era capaz de leerlo sin olvidar a continuaci\u00f3n la an\u00f3nima firma y repetir como propios sus conceptos.)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Quiz\u00e1 en el fondo era eso lo que \u00e9l pretend\u00eda, por una inaudita deformaci\u00f3n profesional de escritor clandestino: que nadie pudiera responsabilizarle de la difusi\u00f3n de sus ideas. Modestia infinita o infinita soberbia. Da igual, desde un punto de vista rigurosamente dial\u00e9ctico, que era en realidad el suyo, tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s abjuraba de la dial\u00e9ctica manualesca. Lo que sin duda no era es soberbio a secas, en el vulgar sentido en que lo son los que creen haber dado a luz una ide\u00edlla y corren como descosidos a inscribirla en el registro civil de paridas, plagios y paparruchas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por eso no ha dejado ninguna gran obra, ning\u00fan gran \u00ablibro\u00bb, con la excepci\u00f3n de su tesis doctoral sobre Heidegger y su manual de introducci\u00f3n a la l\u00f3gica formal (ambas, obras pioneras en Espa\u00f1a, como casi todo lo suyo). Por eso y porque, mientras otros publicaban con la vista puesta en el <i>curriculum<\/i> y las oposiciones, \u00e9l publicaba, sin pie de imprenta y con el membrete de la hoz y el martillo, con la vista puesta en la tercera revoluci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por eso y porque, mientras otros trepaban en el escalaf\u00f3n acad\u00e9mico, editorial o period\u00edstico, \u00e9l era expulsado por dos veces de la universidad en diez a\u00f1os y deb\u00eda ganarse la vida traduciendo a destajo, pese a tener familia acomodada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Decenios de silencio sobre el fluir e influir de su pensamiento, antes y despu\u00e9s del 75. Pensamiento inc\u00f3modo para todos (para \u00e9l mismo, sobre todo). Pensamiento que ahora, una vez seca la fuente, muchos tratar\u00e1n de llevar a su molino. Los pseudocomunistas que le obligaron a elegir entre su fidelidad al PCE y su fidelidad al comunismo. Los anticomunistas que siempre han extrapolado y generalizado sus cr\u00edticas al estalinismo. Los oportunistas especializados en instrumentar una idea cuando su autor no puede ya desautorizarlos. Buitres de todos los plumajes que en estos momentos se congregan graznando paneg\u00edricos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los buitres contra los que prevengo empezaron a describir sus c\u00edrculos hace ya un par de a\u00f1os y medio: en la revista <i>L\u2019Aven\u00e7<\/i>, con la firma de un antiguo militante de Bandera Roja, hoy pro-PSOE, se avalaba la inclusi\u00f3n de Manolo Sacrist\u00e1n en la n\u00f3mina de los fautores de ese invento trasnochado (por la noche de la crisis) llamado \u00abeurocomunismo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por lo que a m\u00ed respecta, quisiera dejar bien clara, no ya mi falta de voluntad, sino mi incapacidad para sumarme a la bandada necrof\u00edlica. Le debo a Manolo mis convicciones pol\u00edticas actuales, convicciones que, sin embargo y parad\u00f3jicamente, nunca fueron exactamente las suyas, aun sobre la base com\u00fan fundamental del marxismo. Mi relaci\u00f3n con \u00e9l ser\u00e1 para siempre (nada m\u00e1s definitivo que lo que ya no es) la de amistad personal pura y simple (la m\u00e1s s\u00f3lida, seg\u00fan creo).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ocurre que Manolo era capaz de dar ideas tanto cuando afirmaba como cuando negaba. Y lo cierto es que negaba m\u00e1s que afirmaba. Ten\u00eda fama de pesimista. En una ocasi\u00f3n dijo que la vida no es una novela, sino una tragedia, pues siempre acaba con la muerte del protagonista. De ah\u00ed podr\u00edamos sacar, los ingenuos optimistas neohegelianos como el que escribe, la conclusi\u00f3n-objeci\u00f3n de que el verdadero protagonista de la vida no es el individuo, y qui\u00e9n sabe si ni siquiera la especie\u2026 Aunque, para cubrirnos de su inmediato y furibundo reproche, a\u00f1adir\u00edamos en seguida que, en todo caso, lo m\u00e1s prudente es actuar como si lo fuera. A\u00f1adir\u00edamos tambi\u00e9n que, en nuestra hip\u00f3tesis, carece de sentido decir que no hubiera sido ning\u00fan consuelo para los dinosaurios saber que su extinci\u00f3n facilitar\u00eda la aparici\u00f3n posterior del hombre. Tampoco es ning\u00fan consuelo decir que la muerte de Manolo no es la muerte de su obra. No es ning\u00fan consuelo, pero es verdad.<\/p>\n<p>Jorge Riechmann abr\u00eda su poemario <i>Cuaderno de Berl\u00edn<\/i> con una triple dedicatoria que incluye a Sacrist\u00e1n:<\/p>\n<p>Dedicado a mi abuela Paz<br \/>\nque, mientras sigue hil\u00e1ndose la hebra adelgazada de su vida,<br \/>\nzurce calcetines y teje mantas de lana<br \/>\n\u2013invicta en la tensi\u00f3n de la humana dignidad\u2013<br \/>\npara los muchos nietos.<br \/>\nA Manuel Sacrist\u00e1n,<br \/>\nmaestro.<br \/>\nA Cornelia.<\/p>\n<p>De <i>C\u00e1ntico de la erosi\u00f3n<\/i>, este texto de prosa po\u00e9tica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"center\"><b>DEL MUNDO, TAL COMO ES \u2013ESCRIBE ADORNO\u2013, NADIE PUEDE ATERRARSE SUFICIENTEMENTE<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Este mundo, tal como es, reduce a cada ser humano al cad\u00e1ver anticipado de su mejor posibilidad; y despu\u00e9s mutila ese cad\u00e1ver con b\u00e1rbara sa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nobleza ser\u00eda no reconocerse a s\u00ed mismo derecho de queja \u2013solamente de acci\u00f3n (de rebeli\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Vivimos en el universo abrumador de la mentira. El pu\u00f1ado de verdades que nos alumbran apenas merecen tal nombre: no son sino verdades en futuro, verdades ma\u00f1ana, hoy a\u00fan no encarnadas. Y de no andar con tiento y proteger cuidadosamente el exiguo candil todav\u00eda las apagar\u00e1, cicl\u00f3nico en la noche cerrada, el reg\u00fceldo del c\u00edclope.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pena de muerte para aquel que no dice la verdad. De muerte en vida, ejecutada sin dilaci\u00f3n por la misma vida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Mas no s\u00e9 decir \u00abverdad\u00bb sin que se haga presente el \u00e1ureo \u00e1lamo carnal de la amiga.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Echar ra\u00edces. En Miguel Hern\u00e1ndez, en Jos\u00e9 Bergam\u00edn. Y una habitaci\u00f3n blanca por si llamase a la puerta Juan de Yepes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La historia humana es la historia del sufrimiento \u2013conseja indescifrable o ves\u00e1nica si no prestamos atenci\u00f3n al entrecortado acezar de la tragedia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEn la fidelidad, aprendemos a no consolarnos jam\u00e1s\u00bb. Ser\u00eda cinismo lo contrario. Frente a lo irreparable no puede la nuestra ser palabra de cinismo, sino de desconsuelo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfHace falta aducir motivos para la rebeli\u00f3n? Acaso solamente uno: la negativa a ser criminales o c\u00f3mplices de los cr\u00edmenes que bajo la mudez de todos los cielos se perpetran, creyendo en la belleza reconocible a trav\u00e9s del cieno y en los estremecimientos pen\u00faltimos de las flacas carnes humanas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">De Manuel Sacrist\u00e1n tambi\u00e9n recordaremos: \u00ab\u00bfser\u00e1 que la luz del rayo es la \u00fanica que ilumina para el hombre los caminos del porvenir?\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Melancol\u00eda, lujo emocional que uno s\u00f3lo puede permitirse muy de tarde en tarde. Se contrarresta con grandes bocados de esperanza.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Contra cada m\u00e1scara para adecentar la mutilaci\u00f3n, la hipnosis, la barbarie: la noche llena de estrellas de Van Gogh y nuestra desesperada esperanza.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No se vive impunemente. No se ama impunemente. No se contempla la belleza impunemente.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ternura de los tejados de pizarra en un pueblo abandonado de la Sierra Pobre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La m\u00fasica ser\u00e1.<\/p>\n<p>Otro texto de prosa po\u00e9tico de Jorge Riechmann dedicado a Sacrist\u00e1n. De<i> Desandar lo andado:<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"center\"><b>DESCANSAR O SER LIBRES<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">para Manuel Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Cuando la monta\u00f1a herida se repliega a su calavera de cuarzo, contin\u00faa latiendo el coraz\u00f3n. Cuando la noche desjarretada intenta contar sus incontables sacos, s\u00f3lo una peque\u00f1a parte de los cuales contiene grano comestible, y apenas sabe qu\u00e9 hacer con las manos torpes como cuerdas, ah\u00ed sigue la impert\u00e9rrita almendrita roja desprovista de la ciencia del bien y del mal. Ciudadano coraz\u00f3n: hay que elegir entre descansar o ser libres. Eso lo dijo Tuc\u00eddides, pero a la exuberancia juvenil de tu ventr\u00edculo le suena como una confidencia de la aorta. Ciudadano coraz\u00f3n: en el helado conf\u00edn donde te mueves, escarcha retr\u00e1ctil, descoyuntada leyenda, \u00bfest\u00e1s de veras listo para recibir el vi\u00e1tico de tu amarga inmensidad?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Tambi\u00e9n estas \u00abCoplas de abandono\u00bb de los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abTodo cuanto se edifica y perdura ha exigido de antemano, para ser, un total abandono.\u00bb Andr\u00e9 Breton<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab\u00bfC\u00f3mo te vas a encontrar\/ si no te quieres perder?\/ Hay que perderse primero\/ para encontrarse despu\u00e9s.\u00bb Jos\u00e9 Bergam\u00edn<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>1<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Calles de Magerit<br \/>\nque en un momento dado<br \/>\nse vuelven transparentes.<br \/>\n\u00bfPor d\u00f3nde estoy andando?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>2<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">(rotura de ca\u00f1er\u00edas)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Bajo cada acera<br \/>\nuna vena de agua<br \/>\npromete una fuente.<br \/>\nLa vida ser\u00eda<br \/>\ntan f\u00e1cil, tan f\u00e1cil&#8230;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>3<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">(atardecer en el Buen Retiro)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Podr\u00edamos dormir<br \/>\nen un nido vac\u00edo de cig\u00fce\u00f1as.<br \/>\nEl parque en esta tarde<br \/>\ncasi tiene el tama\u00f1o<br \/>\nde un abrazo que vuelve&#8230;<br \/>\nEs as\u00ed que vivimos<br \/>\nen la m\u00e1s extrema misteriosa<br \/>\nlatitud del gozo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>4<\/b><br \/>\nComo la salvia soy<br \/>\nfr\u00e1gil e invulnerable,<br \/>\ncomo el espliego.<br \/>\nHombre de humo, de humus:<br \/>\nel alma es un aroma.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>5<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">(evocaci\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Fiesta de la memoria.<br \/>\nMaestro fue de veras:<br \/>\nnos ense\u00f1\u00f3 a ense\u00f1arnos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>6<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">(apuntes de una conferencia de Tom\u00e1s Poll\u00e1n)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Digo que existe<br \/>\nlo inconmensurable.<br \/>\nDigo que hay agon\u00edas<br \/>\nque rompen las balanzas.<br \/>\nQue ninguna moneda<br \/>\nes de curso legal.<br \/>\nHoy me importa olvidar c\u00f3mo se suman<br \/>\no restan cantidades a la vida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>7<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">(ba\u00f1o en el Turia)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">R\u00edo que desencubres<br \/>\nmi cuerpo de agua verde,<br \/>\nlas arterias cuajadas<br \/>\nde algas diminutas:<br \/>\nrefrescas el misterio<br \/>\nde toda encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>8<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">(escuela de verano del Zambuch)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Una canci\u00f3n de vigilia<br \/>\npara la torre tr\u00e9mula del ojo.<br \/>\nUna canci\u00f3n sola<br \/>\nque sola se amiste con la soledad.<br \/>\nHasta que llegue el alba,<br \/>\narroparse en el fr\u00edo<br \/>\ny cantar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>9<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">(hayedo de Montejo)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Diosa de mil brazos,<br \/>\nun soplo te derriba.<br \/>\nQue tu templo mortal<br \/>\nacoja a mi esperanza.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>10<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">(catedral de Sig\u00fcenza)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un coraz\u00f3n de quietud<br \/>\nen ciudad de galgos vientos.<br \/>\nSecreto centro dormido<br \/>\ndonde me dejo y me pierdo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>11<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">(en la lecci\u00f3n de poes\u00eda)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfLi-<br \/>\nteratolog\u00eda<br \/>\no liberatura?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>12<\/b><br \/>\nUn verso de Baudelaire paga el rescate<br \/>\nUn verso de Blake abre la puerta<br \/>\nNo s\u00e9 lo que hay detr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>13<\/b><br \/>\nHabla y habla y habla y habla,<br \/>\nque al cabo s\u00f3lo resuena<br \/>\nqueda<br \/>\nla voz que calla.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>14<\/b><br \/>\nDistancia de repente desbordada.<br \/>\nComo una encina at\u00f3nita,<br \/>\ncontemplaba a la espiga de la muerte<br \/>\nabrazando a los hombres.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>15<\/b><br \/>\nSi es abandono el coraz\u00f3n del tiempo<br \/>\nqui\u00e9n traz\u00f3 el luto<br \/>\nque inflama la espalda del amor,<br \/>\nroe la palabra centinela del d\u00eda.<br \/>\nTiembla la mano,<br \/>\nno arriesga una promesa. Y sin embargo<br \/>\nno deja de esperar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>16<\/b><br \/>\nFestival de briznas,<br \/>\nsoplo preso en susurro,<br \/>\nbrasa de \u00e9xodo.<br \/>\nNos ama lo m\u00e1s fr\u00e1gil,<br \/>\nlo inasible.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>17<\/b><br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 confiar, obrar?<br \/>\nPienso en la llama de una vela,<br \/>\nla apago con un soplo,<br \/>\nconf\u00edo, act\u00fao, r\u00edo.<\/p>\n<p>Un segundo poema de Riechmann. De <i>La estaci\u00f3n vac\u00eda<\/i>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>NADA DE NADA<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: right;\">Conozco una y s\u00f3lo una br\u00fajula infalible en \u00e9tica y pol\u00edtica (que, en el nivel que m\u00e1s importa, son la misma cosa): <i>del lado de las v\u00edctimas o contra ella<\/i>s. No pretendo que sea f\u00e1cil ajustar la conducta personal a ese criterio de emancipaci\u00f3n: digo solamente que es certero y no marra nunca. Lo he aprendido de gente como Manuel Sacrist\u00e1n, que m\u00e1s que decirlo lo mostraron. DEJEMOS EL PESIMISMO PARA TIEMPOS MEJORES, reza la pintada en la pared que evoca Eduardo Galeano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No tenemos nada.<br \/>\nNada de nada.<br \/>\nPero no es<br \/>\nni mucho menos<br \/>\nla nada:<br \/>\nes nada<br \/>\nde nada<br \/>\nvale decir<br \/>\nuna chispa<br \/>\nuna preposici\u00f3n coja<br \/>\nun sigilo instant\u00e1neo<br \/>\nuna part\u00edcula nada elemental<br \/>\nuna escama de j\u00fabilo<br \/>\nuna lumbre peque\u00f1a<br \/>\nuna chispa<br \/>\nque pasa<br \/>\nde unos labios a otros.<br \/>\nNo tenemos algo<br \/>\nde nada<br \/>\nsino nada de nada.<br \/>\nNo tenemos nada.<\/p>\n<p>\u00abUn maestro que visitaba talleres de imprenta\u00bb fue la contribuci\u00f3n de Francisco Fern\u00e1ndez Buey para <i>Del pensar, del vivir, del hacer,<\/i> el libro que acompa\u00f1\u00f3 a los documentales de Xavier Juncosa, <i>Integral Sacrist\u00e1n, <\/i>Barcelona: El Viejo Topo, 2005. En mi opini\u00f3n, uno de sus textos m\u00e1s hermosos sobre el que fuera su maestro, su amigo y su compa\u00f1ero de lucha en mil combates.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hay maestros en la escuela, maestros en el taller, maestros en la producci\u00f3n art\u00edstica y maestros en la universidad. En la Espa\u00f1a de la II Rep\u00fablica hubo excelentes maestros de escuela, muchos de ellos asesinados o desterrados por la Dictadura. Manolo Sacrist\u00e1n nos recordaba esto siempre que ven\u00eda al caso para decirnos a continuaci\u00f3n que para lograr una sociedad civilmente democr\u00e1tica hab\u00eda que volver a dignificar esta profesi\u00f3n. Eran tiempos en los que cuando se hablaba de los maestros de escuela se empleaba la min\u00fascula; la may\u00fascula o las letras capitales se reservaban para los Maestros del Pensar, para los Maestros de la Universidad, a los que por lo general se consideraba maestros en un sentido superlativo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Manolo Sacrist\u00e1n usaba mucho la palabra \u00abmaestro\u00bb en el amistoso sentido coloquial que en un tiempo tuvo para el castellano y que se ha ido perdiendo. La usaba sobre todo para dirigirse a personas pr\u00f3ximas, a las que quer\u00eda, en el momento del encuentro. Nadie se siente maestro cuando le llaman <i>maestro<\/i> en este sentido; simplemente se siente reconocido, pr\u00f3ximo. Esta forma de abordar al otro o de iniciar una conversaci\u00f3n amistosa ya no era habitual en la Barcelona de entonces. Luego he o\u00eddo pronunciar la palabra en contextos as\u00ed, todav\u00eda, en algunos ambientes andaluces. Sin duda, \u00abmaestro\u00bb, en este sentido afectivo que digo, era una de las palabras preferidas de Manolo Sacrist\u00e1n, seguramente una herencia familiar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pero luego estaban los maestros <i>propiamente dichos<\/i>, como se sol\u00eda decir entonces. Manolo Sacrist\u00e1n sol\u00eda alabar al maestro de escuela, a cuya dignificaci\u00f3n dedic\u00f3 much\u00edsimas horas, sobre todo a mediados de la d\u00e9cada de los setenta, poco antes de la muerte de Franco. Una de las varias cosas interesantes que \u00e9l hizo en esos a\u00f1os, no siempre bien recordada, fue precisamente dar forma a la plataforma reivindicativa que las maestras (porque muchas, la mayor\u00eda, de los <i>maestros<\/i> <i>propiamente dichos<\/i> eran mujeres) rojas de la Barcelona de entonces estaban elaborando, con la vista puesta en lo que ten\u00eda que haber sido la Huelga General de la Ense\u00f1anza. De entre las llamadas fuerzas de la cultura o \u00abcultifuerzas\u00bb, como \u00e9l sol\u00eda decir con humor, Manolo Sacrist\u00e1n apreciaba sobre todo el papel de las maestras y maestros porque estaba convencido de que, desgraciadamente, el franquismo les estaba convirtiendo en los parias del trabajo intelectual. Pocas veces he visto desplegar a Manolo Sacrist\u00e1n tanta pasi\u00f3n como en esos a\u00f1os en que, fuera de la universidad, se entreg\u00f3 a construir lo que llam\u00e1bamos <i>frente de la ense\u00f1anza.<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Otros maestros por los que sent\u00eda especial predilecci\u00f3n eran los maestros de los oficios, los maestros de taller, aquel tipo de trabajadores que hab\u00edan deslumbrado a Marx en Par\u00eds y cuya manera de comunicarse y convivir le hicieron comunista, seg\u00fan dijo \u00e9l mismo. Manolo Sacrist\u00e1n apreciaba mucho los saberes de este tipo de maestros del trabajo manual, sobre todo el de impresores y linotipistas, no s\u00f3lo porque algunos de ellos hubieran estado en el origen del movimiento obrero organizado, que as\u00ed fue, sino tambi\u00e9n por el v\u00ednculo entre buen hacer y bien pensar que ve\u00eda en ellos. Cuando trabajaba en asuntos editoriales le gustaba ir a las imprentas y seguir y discutir personalmente con los impresores el proceso t\u00e9cnico de producci\u00f3n de los libros o revistas. Y esto, por lo que pude observar en varias ocasiones, no s\u00f3lo por aquello de la supervisi\u00f3n de la obra bien hecha, sino por placer: por el estar con ellos, por el olor de las viejas imprentas, por la conversaci\u00f3n con los obreros, por la convicci\u00f3n de que tambi\u00e9n el trabajo intelectual es trabajo en la producci\u00f3n, por aprender t\u00e9cnicas nuevas, por el v\u00ednculo que esto tiene con la producci\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">De todos los maestros, los que menos gustaban a Manolo Sacrist\u00e1n eran los Maestros Universitarios del Pensar y S\u00f3lo del Pensar, los maestros-mandarines para cuya actividad la ideolog\u00eda dominante reserva may\u00fasculas y capitales. Claro que se dir\u00e1: \u00abPero \u00e9l mismo era un Maestro Universitario, un Fil\u00f3sofo que hizo escuela\u00bb. Y lo era, desde luego. \u00bfAcaso no le reconocemos como introductor de la l\u00f3gica formal, marxista insigne y profesor universitario apreciad\u00edsimo para varias generaciones de estudiantes? S\u00f3lo que Manolo Sacrist\u00e1n no se parec\u00eda en casi nada a los fil\u00f3sofos acad\u00e9micos contempor\u00e1neos y en nada a los mandarines del pensar de la \u00e9poca. Esto puede parecer raro, y hasta contradictorio, as\u00ed que exige una explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Manolo Sacrist\u00e1n no era un fil\u00f3sofo <i>licenciado<\/i> ni un intelectual tradicional. Era un maestro de la estirpe socr\u00e1tica, de los que enlazan con el machadiano Juan de Mairena. Hablaba muy bien, hasta el punto de fascinar a los auditorios con su m\u00e9todo, su rigor, su precisi\u00f3n y su conocimiento de la lengua. Por no hablaba por hablar. Escrib\u00eda estupendamente, en uno de los mejores castellanos que yo haya tenido ocasi\u00f3n de leer en aquellos a\u00f1os. Pero no escrib\u00eda por escribir. Hablaba y escrib\u00eda con rigor, claridad y precisi\u00f3n siempre <i>para otros<\/i>, siempre para servir, siempre para ser \u00fatil a aquellos que, como dir\u00eda el conde Arnaldo, con \u00e9l iban (o iban a \u00e9l). Y como con \u00e9l entonces iban muchos (o iban muchos a \u00e9l para pedirle consejo o conocimiento), escribi\u00f3 y habl\u00f3 de muchas cosas. Estoy seguro de que, como los grandes maestros, por su compromiso social y pol\u00edtico, escribi\u00f3 y, sobre todo habl\u00f3, de m\u00e1s cosas de las que le hubiera gustado hablar o escribir.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por eso mismo han podido considerar maestro a Manolo Sacrist\u00e1n gentes muy distintas y de muy variada procedencia: sindicalistas y obreros que estaban saliendo del analfabetismo, maestros de profesi\u00f3n y profesores de instituto, docentes universitarios y fil\u00f3sofos acad\u00e9micos, cient\u00edficos sociales y cient\u00edficos naturales, activistas del comunismo y activistas del ecologismo y del movimiento por la paz. Para unos, que quer\u00edan salir del analfabetismo para escribir una carta a la familia o leer un peri\u00f3dico, habr\u00e1 sido un maestro en sentido estricto de la palabra. Para otros, que buscaban orientaci\u00f3n en la lucha antifranquista o en la crisis del comunismo, habr\u00e1 sido un abridor de ojos. Para quienes buscaban un m\u00e9todo cient\u00edfico o un programa cient\u00edfico habr\u00e1 sido, sobre todo, un profesor innovador y original.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Lo m\u00e1s notable, lo que hizo de Manolo Sacrist\u00e1n un maestro diferente para tantas personas con intereses y preocupaciones diferentes, es la capacidad que ten\u00eda para comunicar y explicar sus ideas (y las de los dem\u00e1s) en ambientes tan distintos. Sab\u00eda pasar de la verdad cient\u00edfica a la verdad de Pero Grullo con una facilidad pasmosa. He visto a maestros universitarios perder la color o irse por las et\u00e9reas nubes ante preguntas y solicitudes de maestros de escuela, y no digamos ante maestros de oficios o ante trabajadores que empiezan a leer y quieren saber qu\u00e9 es eso de la plusval\u00eda o eso de la ca\u00edda de la tasa de beneficio o eso de las externalidades. Y he visto a Manolo Sacrist\u00e1n en situaciones tan distintas como la de explicar un teorema de l\u00f3gica, el principio de relatividad del movimiento local en Galileo, por qu\u00e9 los ateos no deben cargarse con la tarea de demostrar la existencia de Dios, por qu\u00e9 fallan los c\u00e1lculos estad\u00edsticos sobre la probabilidad de la fusi\u00f3n del n\u00facleo en una central nuclear o c\u00f3mo leer un peri\u00f3dico y por qu\u00e9 un partido laico no debe impedir la entrada \u00e9l de militantes cristianos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En muchos de esos casos el oyente ten\u00eda que hacer un esfuerzo para entender o para desprenderse de prejuicios establecidos. En todos, fuera el oyente estudiante de l\u00f3gica, activista pol\u00edtico, maestro de escuela o afiliado al curso de alfabetizaci\u00f3n en L\u2019Hospitalet, hab\u00eda entendido o hab\u00eda empezado a entender la explicaci\u00f3n. Cosa que s\u00f3lo consigue un maestro <i>de verdad<\/i>. Y en ese sentido digo que Manolo Sacrist\u00e1n era un maestro <i>diferente<\/i>.<\/p>\n<p>Tal vez haya m\u00e1s literatura po\u00e9tica sobre Sacrist\u00e1n. No tengo certeza total sobre este punto.<\/p>\n<p>Buen momento este a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento para nuevos poemas, para m\u00e1s prosa po\u00e9tica.<\/p>\n<p>Por mi parte lo he intentado. He pensado incluso en un poema visual \u00aba la Brossa\u00bb. Sin resultados satisfactorios, sin nada interesante que ofrecer. Sabr\u00e1n disculparme.<\/p>\n<p>\u00bfSe animan ustedes?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Jorge Riechmann, maestro del pensar, del hacer y del vivir Para Ariel Petruccelli, por su ser po\u00e9tico. 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