{"id":18994,"date":"2025-12-30T05:00:57","date_gmt":"2025-12-30T04:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18994"},"modified":"2025-12-28T18:54:33","modified_gmt":"2025-12-28T17:54:33","slug":"entrevista-a-alfredo-apilanez-sobre-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=18994","title":{"rendered":"Entrevista a Alfredo Apil\u00e1nez sobre Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<\/span><b><span style=\"font-size: 14pt;\">Si partimos de las coordenadas actuales, el pensamiento de Sacrist\u00e1n, al menos en sus \u00faltimos a\u00f1os, se sit\u00faa m\u00e1s pr\u00f3ximo al ecologismo social de cariz libertario que al ecosocialismo heredero de la tradici\u00f3n marxista, a pesar de que esa era parad\u00f3jicamente la suya propia\u00bb.<\/span> <\/b><\/strong><\/p>\n<p>Alfredo Apil\u00e1nez Piniella (Gij\u00f3n, 1966) es economista de formaci\u00f3n y ha desarrollado su carrera profesional en el \u00e1mbito de la ense\u00f1anza como profesor de ciencias sociales. Desde hace aproximadamente veinte a\u00f1os investiga y publica sus trabajos acerca de temas econ\u00f3micos, principalmente en el \u00e1mbito financiero-monetario, y de actualidad pol\u00edtico-social, desde una perspectiva de izquierda transformadora que pugna por integrar las tradiciones marxista y anarquista. La mayor parte de sus escritos se han publicado en el blog \u00abTrampantojos y Embelecos\u00bb.<\/p>\n<p>En diciembre de 2021 public\u00f3 en Dado Ediciones su primer libro: <i>Las entra\u00f1as de la bestia. La f\u00e1brica de dinero en el capitalismo desquiciado<\/i>. En El Viejo Topo public\u00f3 en febrero de 2023 <i>Los vicios del ecologismo. El abismo entre el diagn\u00f3stico y las soluciones.<\/i> Actualmente tiene en preparaci\u00f3n un tercer libro: <i>Contra el culto al trabajo. Clase, reproducci\u00f3n social y subversi\u00f3n de la vida cotidiana<\/i> con la Editorial Milvus.<\/p>\n<p><b>Si no ando errado, no llegaste a conocer personalmente a Manuel Sacrist\u00e1n. \u00bfC\u00f3mo llegaste a su obra, a su hacer?<\/b><\/p>\n<p>No, no andas errado. Pero antes que nada, perm\u00edteme que explicite mi agradecimiento por la oportunidad que me das de poder hacer una humilde aportaci\u00f3n a este gigantesco esfuerzo que est\u00e1is haciendo t\u00fa mismo y algunos compa\u00f1eros m\u00e1s \u2013me abstengo de decir nombres para no dejarme a nadie\u2013 para rendir un merecid\u00edsimo homenaje al maestro de tantos que fue Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><b>Muchas gracias por tu generoso comentario. Es esfuerzo de muchos.<\/b><\/p>\n<p>Yendo ya a tu pregunta, te dir\u00eda que mi acercamiento a Sacrist\u00e1n fue bastante oblicuo e intermitente. El primer conocimiento que tuve de su figura fue en mis a\u00f1os de estudiante en la Universidad de Oviedo, all\u00e1 por finales de los 80. En el c\u00edrculo en el que me mov\u00eda hab\u00eda algunos estudiantes de letras \u2013Filosof\u00eda, Psicolog\u00eda, etc.\u2013 que orbitaban en torno a la figura de Gustavo Bueno, que por entonces era el <i>pope <\/i>de la intelectualidad progresista asturiana. De ah\u00ed que la primera referencia que tuviera de Sacrist\u00e1n fuera a prop\u00f3sito de la famosa \u00abpol\u00e9mica\u00bb entre los dos \u2013lo entrecomillo porque, en realidad, no hubo tal pol\u00e9mica, ante la falta de respuesta de Sacrist\u00e1n\u2013 sobre el estatus de la filosof\u00eda en el conjunto del saber y en los estudios superiores.<\/p>\n<p>Sin entrar ni mucho menos a fondo en el asunto s\u00ed que referir\u00e9 que, tras leer los dos textos, me pareci\u00f3 que Sacrist\u00e1n ten\u00eda raz\u00f3n en que la Filosof\u00eda como tal no es un saber sustantivo, sino de segundo grado o cr\u00edtico \u2013\u00abun fil\u00f3sofo es un especialista en Nada\u00bb, seg\u00fan su provocadora formulaci\u00f3n\u2013, que bebe de una rica tradici\u00f3n milenaria, pero que se encuentra actualmente supeditada a los desarrollos de las ciencias sociales y a los enormes avances de las ciencias naturales. Quiz\u00e1s \u2013si me permites la especulaci\u00f3n\u2013 la degeneraci\u00f3n sectaria y reaccionaria que ha tenido la llamada \u00abEscuela de Oviedo\u00bb, encabezada por el propio Bueno y continuada por sus ep\u00edgonos, no deja de ser una contraprueba emp\u00edrica del car\u00e1cter est\u00e9ril de la pretensi\u00f3n de Bueno de construir un gran sistema filos\u00f3fico \u2013el llamado Materialismo filos\u00f3fico y su concreci\u00f3n en la teor\u00eda del \u00abcierre categorial\u00bb\u2013\u00a0totalizador y, a su vez, de la consistencia de los argumentos de Sacrist\u00e1n contra la especializaci\u00f3n de la filosof\u00eda y su reclusi\u00f3n en una \u00abtorre de marfil\u00bb.<\/p>\n<p>El segundo \u2013y ya m\u00e1s serio y directo\u2013 acercamiento a su obra fue hacia mediados de los 90, a partir de la lectura de los variados y muy feraces textos de los vol\u00famenes de <i>Panfletos y Materiales. <\/i>Ah\u00ed fue donde descubr\u00ed realmente la fertilidad y la impresionante amplitud de la \u00abpaleta\u00bb sacristaniana. Y el \u00abenganche\u00bb \u2013si me permites la expresi\u00f3n\u2013 se consolid\u00f3 en gran parte por \u00abculpa\u00bb tuya, a partir de la aparici\u00f3n de Rebeli\u00f3n a finales de los 90 y de la publicaci\u00f3n de todos tus trabajos de edici\u00f3n, recopilaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n de su obra, en gran parte in\u00e9dita y que, por razones bien conocidas, no pudo tener una difusi\u00f3n adecuada en vida. Quiero destacar, por \u00faltimo, el extraordinario libro <i>M.A.R.X,<\/i> que editaste en El Viejo Topo en 2003. Todav\u00eda a d\u00eda de hoy sigue siendo para m\u00ed una fuente inagotable de fulgurantes destellos de una lucidez y amplitud de miras sin parang\u00f3n.<\/p>\n<p>Este fue, en resumen, si me permites el coloquialismo, mi proceso de \u00abenamoramiento\u00bb del inabarcable magisterio sacristaniano.<\/p>\n<p><b>Muchas gracias de nuevo. Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de su fallecimiento, \u00bfsigue teniendo inter\u00e9s y vigencia su pensamiento? <\/b><\/p>\n<p>Mucho me temo que, si me permites la cari\u00f1osa descortes\u00eda, se trata de una pregunta ret\u00f3rica. Solo tiene uno que fijarse en el enorme impacto que est\u00e1n teniendo todas las actividades que t\u00fa y otros compa\u00f1eros est\u00e1is organizando para conmemorar su centenario. Creo que la impresionante \u00abn\u00f3mina\u00bb de personas cualificad\u00edsimas que han contribuido al merecid\u00edsimo tributo de muy diversas formas es suficiente demostraci\u00f3n de la extraordinaria influencia y de la candente actualidad del \u00abpoliedro\u00bb Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Si me pides que diga los principales motivos de la absoluta vigencia de su pensamiento, ser\u00edan para m\u00ed \u2013muy telegr\u00e1ficamente\u2013 los siguientes:<\/p>\n<p>La necesidad de renovaci\u00f3n radical de la tradici\u00f3n de la izquierda, expresada en su famosa <i>boutade<\/i> acerca de la necesidad de \u00abvolver a empezar de cero, como si hubi\u00e9ramos perdido\u00bb y, en consonancia, de superaci\u00f3n de los \u00abismos\u00bb y de vuelta a 1848, como si no hubiera divisi\u00f3n entre marxistas y anarquistas.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con lo anterior, su cr\u00edtica de los dogmas can\u00f3nicos de la izquierda revolucionaria \u2013lo que llama el \u00abmilenarismo\u00bb, la idea de que la historia corr\u00eda a su favor y la creencia en la revoluci\u00f3n como el fin de los tiempos\u2013; el cuestionamiento asimismo de los instrumentos cl\u00e1sicos \u2013partido pol\u00edtico, sindicatos, etc.\u2013 y de las estrategias de lucha pol\u00edtico-social tradicionales, fundamentalmente estatistas. Y, en consecuencia, su defensa de las \u00abpeque\u00f1as agregaciones\u00bb, de la necesidad de transformaci\u00f3n de la vida cotidiana y de una \u00abmutaci\u00f3n\u00bb antropol\u00f3gica. Todos estos ingredientes me parecen esenciales para la lucha antagonista del presente.<\/p>\n<p>Es evidente su condici\u00f3n de pionero de la inclusi\u00f3n de los \u00abnuevos problemas\u00bb \u2013ecologismo, feminismo y pacifismo\u2013 en el tronco de la tradici\u00f3n de la izquierda transformadora y su cr\u00edtica de los resabios productivistas e ingenuamente progresistas de la tradici\u00f3n marxista ortodoxa.<\/p>\n<p><b>Creo que est\u00e1s especialmente interesado en la arista ecologista de su obra. \u00bfFue Sacrist\u00e1n un pionero del ecologismo en Espa\u00f1a?<\/b><\/p>\n<p>Y tanto que lo fue. Creo que no ando errado si afirmo que fue el primer pensador relevante de habla hispana que, sin abandonar en absoluto la tradici\u00f3n de la izquierda revolucionaria, se percat\u00f3 del car\u00e1cter perentorio de la recuperaci\u00f3n de la alianza entre \u2013utilizando sus propias palabras\u2013 \u00abel movimiento obrero y la ciencia\u00bb, en aras de incorporar al ADN de la lucha anticapitalista el car\u00e1cter acuciante de la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica. Y esa fusi\u00f3n conllevaba un replanteamiento profundo de los principios b\u00e1sicos que hab\u00edan regido la evoluci\u00f3n de la izquierda pol\u00edtica y social \u2013en concreto, de los sindicatos\u2013 durante los siglos XIX y XX.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se dio cuenta muy pronto \u2013probablemente influido en gran medida por el Informe al Club de Roma sobre los l\u00edmites del crecimiento de 1972\u2013 de que el car\u00e1cter de omn\u00edvoro biof\u00edsico del capitalismo neoliberal hab\u00eda superado la \u00abl\u00ednea de no retorno\u00bb y, por tanto, su compulsi\u00f3n a pasar por encima de sus l\u00edmites en pos de contener, ag\u00f3nicamente, su degradaci\u00f3n, abocaba a la sociedad humana a enfrentarse a su propia supervivencia: \u00abla especie de la hybris, del pecado original, de la soberbia, la especie exagerada\u00bb.<\/p>\n<p>Esto exig\u00eda, entre otras cosas, el abandono del productivismo ingenuo \u2013sustanciado en la introducci\u00f3n del concepto de \u00abfuerzas productivo-destructivas\u00bb\u2013, que hasta entonces hab\u00eda caracterizado a la tradici\u00f3n marxista, y la fusi\u00f3n del movimiento obrero con los movimientos sociales que afrontaban los nuevos problemas civilizatorios, entre ellos, y en lugar muy destacado, el desastre ecol\u00f3gico. Esta constataci\u00f3n, unida a su aguda percepci\u00f3n de la encrucijada vital en la que se hallaba la especie humana, supusieron un replanteamiento radical \u2013muy incomprendido por sus supuestos correligionarios\u2013 de los principios basales de la izquierda tradicional.<\/p>\n<p><b>\u00bfCu\u00e1l de sus escritos ecologistas destacar\u00edas especialmente?<\/b><\/p>\n<p>Dir\u00eda que el m\u00e1s importante y clarificador, en mi opini\u00f3n, es la \u00abComunicaci\u00f3n a las jornadas de ecolog\u00eda y pol\u00edtica\u00bb de Murcia de 1979. Creo que ah\u00ed es donde mejor sintetizadas est\u00e1n sus ideas profundamente renovadoras. Empezando por la primera frase: \u00abEn los p\u00e1rrafos siguientes me propongo una consideraci\u00f3n general de los problemas que la crisis ecol\u00f3gica plantea a la izquierda revolucionaria\u00bb. Se trata por tanto de un texto program\u00e1tico, en el que esboza las l\u00edneas generales de su propuesta de fusi\u00f3n entre la izquierda transformadora y los movimientos sociales \u00abamigos de la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, y de nuevo en mi humilde opini\u00f3n, en cuanto a la frescura \u2013a veces incluso un poco brutal\u2013 y la luminosidad inspiradora de sus reflexiones, el texto m\u00e1s impactante es la transcripci\u00f3n de la conferencia \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 faltan economistas en el movimiento ecologista?\u00bb. Sobre todo destacar\u00eda la parte de las preguntas finales donde Sacrist\u00e1n habla \u00aba calz\u00f3n quitado\u00bb de cu\u00e1l deber\u00eda ser la forma de lucha sociopol\u00edtica anticapitalista m\u00e1s apropiada para esta \u00e9poca de derrota y de ecocidio.<\/p>\n<p>Por supuesto que son jalones imprescindibles tambi\u00e9n su conferencia sobre la \u00abTradici\u00f3n marxista y nuevos problemas\u00bb y las siempre jugosas opiniones vertidas en sus, desgraciadamente escasas, entrevistas. Por ejemplo la que tuvo con la revista <i>Dial\u00e9ctica<\/i> en 1983.<\/p>\n<p>S\u00e9 que me dejo muchas cosas \u2013la extensa pero interesant\u00edsima conversaci\u00f3n con Wolfgang Harich, por ejemplo\u2013, pero si tuviera que elegir me quedar\u00eda como digo con las dos primeras.<\/p>\n<p><b>En tu opini\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 tipo de ecologismo era el suyo? \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan sus tesis m\u00e1s relevantes? <\/b><\/p>\n<p>Antes de entrar en materia, y si me permites la leve matizaci\u00f3n, m\u00e1s que de ecologismo, hablar\u00eda del ecosocialismo de Sacrist\u00e1n, o incluso del ecologismo social de cariz libertario. Creo que no es una cuesti\u00f3n balad\u00ed porque, como dec\u00edamos antes, Sacrist\u00e1n se distancia simult\u00e1neamente del culto al progreso, consustancial a la ortodoxia de la tradici\u00f3n \u00abobrerista\u00bb y marxista, pero tambi\u00e9n del \u00abambientalismo\u00bb, de cariz conservacionista y rom\u00e1ntico, que era el ecologismo m\u00e1s habitual en su \u00e9poca. Pensemos por ejemplo \u2013y conste que lo digo con todo el respeto\u2013 en la descomunal tarea de divulgaci\u00f3n natural realizada por F\u00e9lix Rodr\u00edguez de la Fuente en su famos\u00edsimo programa de televisi\u00f3n \u00abEl hombre y la Tierra\u00bb. A pesar de su indudable val\u00eda, que creo que todos los de mi generaci\u00f3n recordamos con mucho cari\u00f1o, se trata de una contribuci\u00f3n que carece de cr\u00edtica social y, excuso decir, de anticapitalismo. Es decir, se centra \u00fanicamente en el conservacionismo y en la apelaci\u00f3n rom\u00e1ntica a los \u00abhumanos\u00bb a mejorar su relaci\u00f3n con la naturaleza. Sacrist\u00e1n es por tanto, en mi opini\u00f3n, el primer pensador \u2013al menos en el \u00e1mbito hispano\u2013 que fusiona con seriedad y rigor sin parang\u00f3n la tradici\u00f3n revolucionaria de la izquierda con la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica. Pero tambi\u00e9n rechaza tirar al \u00abni\u00f1o con el agua sucia\u00bb. Es decir, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, con la mayor\u00eda de los economistas ecol\u00f3gicos y con muchos partidarios del Decrecimiento, Sacrist\u00e1n mantiene la vigencia del n\u00facleo del pensamiento marxiano, am\u00e9n de defender los \u00abAtisbos pol\u00edtico-ecol\u00f3gicos de Marx\u00bb, basados en la noci\u00f3n de metabolismo socionatural.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n de nuevo con el \u00abproblema del poder\u00bb, Sacrist\u00e1n afirma taxativamente la necesidad de un ecologismo revolucionario y, como se desprende de la siguiente cita, consecuentemente antirreformista: \u00abNo es posible conseguir mediante reformas que se convierta en amigo de la Tierra un sistema cuya din\u00e1mica esencial es la depredaci\u00f3n creciente e irreversible. Por eso lo razonablemente reformista es, tambi\u00e9n en esto, irracional\u00bb<\/p>\n<p>Es muy importante se\u00f1alar tambi\u00e9n \u2013sobre todo proviniendo, como era su caso, de la tradici\u00f3n marxista\u2013 su defensa de las peque\u00f1as agregaciones y de las comunidades de convivencia como v\u00edas de comenzar la transformaci\u00f3n social y ecol\u00f3gica desde abajo. Como creo que \u00e9l lo expres\u00f3 de forma impecable, lo mejor es darle de nuevo la palabra: \u00abCuando la gente que tenemos convicciones ecologistas propugnamos lo peque\u00f1o, por decirlo de la manera m\u00e1s \u2018cursi\u2019, las peque\u00f1as agregaciones, no estamos pensando s\u00f3lo a lo Gramsci, y eso es ya importante, que esa es ya una manera de cubrir el planeta, empezar por las mol\u00e9culas, sino que adem\u00e1s estamos pensando que hay que evitar que la din\u00e1mica de las grandes agregaciones vuelva a hacer lo que est\u00e1 haciendo hasta ahora con la individualidad. Es decir, hay adem\u00e1s una afirmaci\u00f3n positiva, que es sustancial, la de que la peque\u00f1a agregaci\u00f3n es un tipo de cultura que preferimos a la vista de lo que est\u00e1 pasando con las grandes agregaciones\u00bb.<\/p>\n<p>Creo que estas breves pinceladas permiten sostener la opini\u00f3n de que, si partimos de las coordenadas actuales, el pensamiento de Sacrist\u00e1n, al menos en sus \u00faltimos a\u00f1os, se sit\u00faa m\u00e1s pr\u00f3ximo al ecologismo social de cariz libertario que al ecosocialismo heredero de la tradici\u00f3n marxista, a pesar de que esa era, como hemos se\u00f1alado, parad\u00f3jicamente la suya propia.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece <i>mientras tanto<\/i>, la revista fundada inicialmente por \u00e9l, Giulia Adinolfi y otros amigos y compa\u00f1eros: Francisco Fern\u00e1ndez Buey, Toni Dom\u00e8nech, Miguel Candel, Mar\u00eda Jos\u00e9 Aubet, Ramon Garrabou?<\/b><\/p>\n<p>Creo que la aparici\u00f3n de <i>Mientras Tanto<\/i> es un hito decisivo en esa afirmaci\u00f3n de la necesidad de una renovaci\u00f3n profunda de la tradici\u00f3n emancipatoria que gu\u00eda toda la trayectoria de Sacrist\u00e1n \u2013y tambi\u00e9n por supuesto de su compa\u00f1ero y disc\u00edpulo Francisco Fern\u00e1ndez Buey y del resto de componentes de la revista\u2013 a lo largo de los a\u00f1os 70 y 80. De hecho, y dicho sea de paso, dir\u00eda que es bastante significativo que su creaci\u00f3n coincida casi en el tiempo con el abandono definitivo de su militancia en el PSUC. La publicaci\u00f3n de la revista -en continuidad con <i>Materiales<\/i>, el proyecto editorial previo de vida ef\u00edmera- incide, por tanto, en este aspecto b\u00e1sico de la fusi\u00f3n de la tradici\u00f3n de la izquierda revolucionaria con los nuevos movimientos que reflejan la aparici\u00f3n de \u00ablos nuevos problemas\u00bb civilizatorios. De ah\u00ed que la l\u00ednea editorial de la revista quede expresada por sus colores: rojo, verde y violeta. El rojo expresa su identificaci\u00f3n con los proyectos de emancipaci\u00f3n social y pol\u00edtica de las clases trabajadoras; el verde, su ecologismo y el violeta, su feminismo.<\/p>\n<p>Creo que la mejor prueba de ese car\u00e1cter profundamente innovador de la revista est\u00e1 en la deslumbrante \u00abCarta de la redacci\u00f3n\u00bb del primer n\u00famero escrita por Sacrist\u00e1n. Dir\u00eda que se trata, en mi opini\u00f3n, del mejor programa de acci\u00f3n revolucionaria que conozco, escrito adem\u00e1s con un lenguaje y un estilo marca de la casa, es decir, deslumbrantes. Para ofrecer solo un bot\u00f3n de muestra de su car\u00e1cter asombrosamente premonitorio, me gustar\u00eda destacar la menci\u00f3n que hace Sacrist\u00e1n a una paradoja que hoy, en plena expansi\u00f3n de la ola de la ultraderecha, se vuelve cada vez m\u00e1s lacerante. A saber, la coincidencia de una crisis profunda \u2013quiz\u00e1s terminal\u2013 de la civilizaci\u00f3n del capital con un reforzamiento de la \u00abhegemon\u00eda ideol\u00f3gico-cultural burguesa\u00bb, en medio de la par\u00e1lisis de la izquierda social y pol\u00edtica y de la p\u00e9rdida irremediable de la vieja cultura proletaria de las clases subalternas. En fin, creo que se trata de un retrato, no por \u00e1spero y amargo, menos l\u00facido, de la cat\u00e1strofe en la que casi medio siglo despu\u00e9s nos encontramos, si cabe incluso con mayor virulencia.<\/p>\n<p>De modo que vuelvo, si me permites, a darle la palabra porque creo que no se puede explicar mejor esa, cada vez m\u00e1s ardua, tarea de reconstruir una \u00abperspectiva esperanzadora\u00bb que como \u00e9l lo hace en este luminoso paso: \u00abLa tarea se puede ver de varios modos, seg\u00fan el lugar desde el cual se la emprenda: consiste, por ejemplo, en conseguir que los movimientos ecologistas, que se cuentan entre los portadores de la ciencia autocr\u00edtica de este fin de siglo, se doten de capacidad revolucionaria (\u2026). Quienes de verdad tienen la palabra son los movimientos potencialmente transformadores, desde las franjas revolucionarias del movimiento obrero tradicional hasta las nuevas comunidades amigas de la Tierra. S\u00f3lo cuando unas y otras coincidan en una nueva alianza se abrir\u00e1 una perspectiva esperanzadora\u00bb.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 tipo de pol\u00edtica socialista y ecologista de la ciencia defend\u00eda Sacrist\u00e1n? \u00bfTiene vigencia para nuestro hoy en tu opini\u00f3n? <\/b><\/p>\n<p>Dir\u00eda que, en este punto y hasta donde alcanzan mis escasos conocimientos, la posici\u00f3n de Sacrist\u00e1n es tambi\u00e9n de una gran lucidez. Su punto de partida es lo que denominaba, siguiendo a Arist\u00f3teles, el principio de <i>mesot\u00e9s<\/i>, de la cordura, de la mesura.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, cuestionaba radicalmente la confianza ilimitada en la tecnociencia como fuerza emancipadora \u2013el desarrollo de las fuerzas productivas\u2013, que era caracter\u00edstica de la mayor parte de la tradici\u00f3n de la izquierda marxista y, aunque en menor medida, tambi\u00e9n anarquista. Argumentaba a colaci\u00f3n que la \u00abbondad epistemol\u00f3gica\u00bb del conocimiento cient\u00edfico se tornaba peligrosa al aplicarse a fines destructivos (como las bombas at\u00f3micas), lo que le llev\u00f3, como dec\u00edamos antes, a reformular las fuerzas productivas como \u00abfuerzas productivo-destructivas\u00bb. Dejo r\u00e1pidamente dos botones de muestra de esos muy sensatos y ecol\u00f3gicos principios de los fundamentos de una pol\u00edtica socialista de la ciencia:<\/p>\n<p>\u00abPor el contrario, habr\u00eda que entender que un programa socialista no requiere hoy (quiz\u00e1 no lo requiri\u00f3 nunca) primordialmente desarrollar las fuerzas productivas, sino controlarlas, desarrollarlas o frenarlas selectivamente\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abNo hay antagonismo entre tecnolog\u00eda (en el sentido de t\u00e9cnicas de base cient\u00edfico-te\u00f3rica) y ecologismo, sino entre tecnolog\u00edas destructoras de las condiciones de vida de nuestra especie y tecnolog\u00edas favorables a largo plazo a \u00e9sta. Creo que as\u00ed hay que plantear las cosas, no con una mala m\u00edstica de la naturaleza\u00bb<\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1s la cuesti\u00f3n para m\u00ed m\u00e1s importante es el acento que pon\u00eda en que la clave era de nuevo el \u00abproblema del poder\u00bb, es decir, que, sin ser en absoluto un asunto sencillo, la decisi\u00f3n sobre la conservaci\u00f3n, transformaci\u00f3n o destrucci\u00f3n de partes de la \u00abmegam\u00e1quina\u00bb generada por el capital era \u2013salvo ejemplos flagrantes como el armamento, el autom\u00f3vil o la energ\u00eda nuclear\u2013 una cuesti\u00f3n de poder, es decir, de situar la prioridad, como se refleja en el siguiente paso, en la transformaci\u00f3n social radical:<\/p>\n<p>\u00abPues el problema de las t\u00e9cnicas no parece grave en absoluto. El problema del poder se plantea de un modo todav\u00eda m\u00e1s crudo al movimiento ecologista porque no es una cuesti\u00f3n de t\u00e9cnicas. Incluso en el punto m\u00e1s dif\u00edcil, el punto energ\u00e9tico, la cosa parece salvada. Yo estoy dispuesto a rectificarme, tampoco soy un ingeniero, soy un ignorante, que acad\u00e9micamente se llama fil\u00f3sofo, pero todo hace pensar que el problema no son las t\u00e9cnicas\u00bb.<\/p>\n<p><b>\u00bfNo idealiz\u00f3 Sacrist\u00e1n en exceso el papel del movimiento obrero, al que sigui\u00f3 considerando hasta el final de sus d\u00edas la vanguardia, por decirlo de modo cl\u00e1sico, de la lucha anticapitalista? <\/b><\/p>\n<p>En este punto neur\u00e1lgico te dir\u00eda que, en mi opini\u00f3n, el \u00faltimo Sacrist\u00e1n parece vacilar. Mientras que, por un lado, es consciente de la aguda crisis del trabajo asalariado, de la degradaci\u00f3n y precarizaci\u00f3n del empleo en la fase neoliberal, del conflicto insalvable ecologismo-sindicalismo y de la necesidad, en definitiva, de construir un sujeto m\u00e1s integral, no centrado solo en la clase trabajadora, por el otro, mantiene la confianza, digamos que \u00abag\u00f3nica\u00bb, en que la clase obrera es el agente principal del cambio social. Es decir, que mantuvo la creencia, a pesar de todo, en la pervivencia del car\u00e1cter preferente como sujeto transformador de la clase trabajadora, concebida como los \u00absustentadores de la especie\u00bb, \u00abaquellos que crean la vida social\u00bb. Sin embargo, la sensaci\u00f3n de vacilaci\u00f3n se incrementa al comprobar c\u00f3mo su posici\u00f3n parece oscilar entre, por un lado, la afirmaci\u00f3n de la necesidad de continuar con el trabajo y la militancia en las viejas organizaciones obreras, al menos para tratar de radicalizarlas y de aprovechar la infraestructura y la log\u00edstica de sus aparatos sociopol\u00edticos; pero, por otro lado, como hemos mencionado ya, aboga reiteradamente por potenciar las peque\u00f1as agregaciones, las comunidades de convivencia, al hilo de la necesidad de \u00abponer telar en casa\u00bb y transformar la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Creo que esa vacilaci\u00f3n es, como siempre en \u00e9l, muy aut\u00e9ntica y se debe a que, incluso en una persona tan abierta al cuestionamiento y a la autocr\u00edtica, las adherencias de la tradici\u00f3n a la que pertenec\u00eda y a su propia biograf\u00eda pol\u00edtica, eran demasiado poderosas para realizar un replanteamiento radical de esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, creo que es bastante evidente a estas alturas que las predicciones de Sacrist\u00e1n acerca de la pervivencia del \u00absujeto\u00bb tradicional, encarnado en los restos del movimiento obrero, no se verificaron: \u00abYo creo que la nueva problem\u00e1tica no cambia la vieja concepci\u00f3n del movimiento obrero revolucionario, seg\u00fan la cual el agente del cambio social est\u00e1 en las clases trabajadoras (si es que llega a haber un agente con consciencia y voluntad), principalmente en el proletariado urbano\u00bb.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s entonces \u2013por muy desgarrador que resulte para los viejos militantes\u2013 habr\u00eda que perder la esperanza hist\u00f3rica en que el \u00e1mbito laboral \u2013la lucha de clases en sentido tradicional\u2013 sea necesariamente emancipatorio y, como muestra el siguiente paso del texto cl\u00e1sico de cr\u00edtica del marxismo tradicional de Moishe Postone, darle la vuelta incluso al argumento, dado que los trabajadores dependen en realidad del crecimiento capitalista: \u00abM\u00e1s a\u00fan, ya que el trabajo est\u00e1 determinado como un medio necesario para la reproducci\u00f3n individual en la sociedad capitalista, los trabajadores asalariados siguen dependiendo del \u00abcrecimiento\u00bb del capital incluso cuando las consecuencias de su trabajo, ecol\u00f3gicas o de cualquier otra clase, funcionan en detrimento de ellos mismos o de los dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>Es decir que en esta peliaguda cuesti\u00f3n se refleja a la vez la agudeza de sus intuiciones acerca de la crisis quiz\u00e1s terminal del movimiento obrero tradicional y, simult\u00e1neamente, tambi\u00e9n el desgarro y la dificultad que conllevaba la ruptura con las viejas concepciones de la tradici\u00f3n revolucionaria a la que pertenec\u00eda.<\/p>\n<p><b>Has hablado en alguna ocasi\u00f3n de la frescura y capacidad de percepci\u00f3n de la realidad de Sacrist\u00e1n, de su \u00ablimpieza de miras\u00bb. \u00bfPuedes desarrollar esta idea, esta bella met\u00e1fora?<\/b><\/p>\n<p>Creo que lo que mencionas se desprende directamente de todo lo que estamos desarrollando.<\/p>\n<p>Como se constata fehacientemente en las consideraciones previas, Sacrist\u00e1n combina una extraordinaria capacidad para detectar los \u00abnuevos problemas\u00bb y las implicaciones tect\u00f3nicas que su asunci\u00f3n cr\u00edtica tiene para la tradici\u00f3n de la izquierda y, simult\u00e1neamente, una honestidad \u00abbrutal\u00bb \u2013si me permites de nuevo el coloquialismo\u2013 a la hora de asumir hasta el final las consecuencias derivadas de esa necesidad de \u00abvolver a empezar de nuevo, como si hubi\u00e9ramos perdido\u00bb.<\/p>\n<p>Estos dos rasgos convierten a Sacrist\u00e1n en un pionero, una <em>rara avis<\/em>, alguien adelantado a su tiempo que desbroza senderos no transitados. La prueba es que la mayor parte de sus intuiciones y reflexiones han sido extraordinariamente certeras.<\/p>\n<p>Un motivo, en mi opini\u00f3n, digamos pragm\u00e1tico, de esta frescura y capacidad de percepci\u00f3n de la realidad, en ocasiones incluso masoquista por lo que supon\u00eda de autoinmolaci\u00f3n, ser\u00eda que siempre vol\u00f3 por libre, nunca hizo carrera acad\u00e9mica ni tuvo una posici\u00f3n acomodada. Es muy probable que esta \u00abligereza de equipaje\u00bb, el hecho de no tener vinculaci\u00f3n org\u00e1nica con ning\u00fan estamento acad\u00e9mico-corporativo \u2013no tener que defender el \u00abcocido\u00bb\u2013, de ser un poco \u00abperdedor\u00bb \u2013como Gramsci, el Che, Ger\u00f3nimo o Miguel Hern\u00e1ndez\u2013, le ayudara a pensarlo todo con esa \u00ablimpieza de miras\u00bb a la que te refieres.<\/p>\n<p><b>Te has referido tambi\u00e9n a su idea<strong> de derrota de la izquierda social y pol\u00edtica y a la necesidad de volver a empezar de nuevo. \u00bfA qu\u00e9 \u00abempezar de nuevo\u00bb se estaba refiriendo Sacrist\u00e1n en tu opini\u00f3n?<\/strong><\/b><\/p>\n<p>Como ya hemos tambi\u00e9n esbozado, Sacrist\u00e1n percibi\u00f3 con nitidez el impacto devastador de la contrarrevoluci\u00f3n neoliberal sobre las organizaciones tradicionales del movimiento obrero, la destrucci\u00f3n de la cultura obrera que ello implicaba y la progresiva retirada de la izquierda institucional \u2013incluido el Partido Comunista en el que \u00e9l hab\u00eda militado\u2013 hacia posiciones no ya reformistas sino incluso \u2013en el caso del PSOE, por ejemplo\u2013 socialliberales. La transici\u00f3n posfranquista hacia el \u00abR\u00e9gimen del 78\u00bb es un buen ejemplo: Pactos de la Moncloa, refer\u00e9ndum de la OTAN, reconversi\u00f3n industrial, reformas laborales, etc.<\/p>\n<p>Creo que merece la pena mostrar, si me permites, esa degeneraci\u00f3n sin paliativos de lo que en otra \u00e9poca se conoci\u00f3 como izquierda revolucionaria en sus propias palabras, siempre tan descarnadas y al mismo tiempo luminosas, y cuya palpitante actualidad no deja de impresionar: \u00abHay que empezar por una autoafirmaci\u00f3n moral. Saber que en medio de esta espantosa derrota material, de todos modos, lo que ofrecen quienes est\u00e1n rigiendo el cambio social en estos momentos, no es m\u00e1s que la exacerbaci\u00f3n de los horrores que estamos viendo, la exacerbaci\u00f3n del hambre en el tercer mundo, del desarrollo de tecnolog\u00edas destructoras del planeta, etc, sin olvidar el punto del etc\u00e9tera que m\u00e1s importa, a saber, la amenaza de guerra. <em>Los \u00fanicos valores positivos siguen estando donde estaban, en esa izquierda social por derrotada que est\u00e9. Desde esos valores hay que volver a empezar otra vez como si hubi\u00e9ramos perdido, que de hecho lo hemos perdido<\/em>, disculparme la brutalidad de viejo con la que he decidido hablar esta noche aunque sea brevemente, como hemos perdido lo que empez\u00f3 en 1848. El lado positivo de todo esto ser\u00eda que si hay que empezar como en 1847, entonces habr\u00eda que empezar como si no estuvi\u00e9ramos divididos en las distintas corrientes del movimiento de renovaci\u00f3n social, como si todos fu\u00e9ramos socialistas, comunistas y anarquistas, sin prejuicios entre nosotros, volviendo a empezar de nuevo, a replantearnos c\u00f3mo son las cosas, en qu\u00e9 puede consistir ahora el cambio, y sobre todo al servicio de qu\u00e9 valores, admitiendo de una vez que lo que hay en medio lo hemos perdido\u00bb.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n apunta por tanto a la necesidad perentoria de fusi\u00f3n de las dos tradiciones hist\u00f3ricas del movimiento obrero y, como ya ha quedado dicho, quiz\u00e1s su mayor contribuci\u00f3n sea la apelaci\u00f3n a la urgencia de la integraci\u00f3n de la izquierda tradicional con los nuevos movimientos sociales \u2013ecologismo, feminismo y pacifismo\u2013. De hecho, en otro lugar se refiere a la necesidad de superar las \u00abdisputas de escuela\u00bb y los distintos -ismos \u2013con la excepci\u00f3n, eso s\u00ed, del m\u00e1s importante: el comunismo\u2013 para enfrentar limpiamente y sin lastres ideol\u00f3gicos los acuciantes problemas de este mundo grande y terrible.<\/p>\n<p>Y todo esto lo afirma no solo frente a la traici\u00f3n reaccionaria o a la deriva reformista de muchos antiguos revolucionarios, sino tambi\u00e9n respecto a la actitud de dar la espalda al mundo de muchos intelectuales que dejan de luchar y se acomodan en la melancol\u00eda de la derrota, situaci\u00f3n por desgracia cada vez tambi\u00e9n m\u00e1s frecuente en estos tiempos desencantados. Creo que \u2013si no te parece que estoy abusando de las referencias\u2013 lo mejor tambi\u00e9n ser\u00eda darle la palabra.<\/p>\n<p><b>No abusas de referencias, d\u00e9mosle la palabra:<\/b><\/p>\n<p>\u00abLos cambios de pesimismo, que es muy frecuente encontrar tanto en Madrid como en Barcelona entre intelectuales procedentes de la izquierda marxista, pueden verbalizarse de muchos modos. El que m\u00e1s interesante me resulta es el de aquellos que teniendo a sus espaldas bastantes a\u00f1os de pelea ideol\u00f3gica por lo menos y, muchas veces, incluso de pol\u00edtica org\u00e1nica, un buen d\u00eda deciden que el mundo no presenta ya ninguna esperanza, que lo \u00fanico que se puede hacer es prepararse a bien morir para cuando estallen los primeros cohetes, y que entonces a lo que hay que dedicarse es no ya a teor\u00eda sociol\u00f3gica ni a problemas m\u00e1s concretos, como por ejemplo el de la energ\u00eda o el de la contaminaci\u00f3n, sino que m\u00e1s vale leer simplemente poes\u00eda, algo de filosof\u00eda, lo m\u00e1s especulativa posible, y esperar el final\u00bb.<\/p>\n<p>Imposible expresar mejor esa confianza ag\u00f3nica en la necesidad de \u2013parafraseando otro de sus famosos lemas\u2013 seguir dando la batalla, aunque \u00edntimamente se vea perdida.<\/p>\n<p><strong><b>Has hablado de ello, pero me permito insistir. No hay duda de que Sacrist\u00e1n fue un pensador comunista-marxista. \u00bfFue tambi\u00e9n, y sin contradicci\u00f3n, un pensador anarquista? Si es as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 tipo de anarquismo defend\u00eda?<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Creo que hemos ido esbozando esa arista anteriormente, pero sin duda merece la pena, dada su trascendencia y originalidad, seguir afil\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Este es otro punto en el que la evoluci\u00f3n de Sacrist\u00e1n resulta totalmente extraordinaria, ya que se trata de un pensador que proviene de la tradici\u00f3n marxista y que evoluciona \u2013como muestran los diversos atisbos que hemos ido se\u00f1alando\u2013 hacia posiciones cercanas, no ya al anarquismo, sino incluso al comunismo libertario.<\/p>\n<p>Miguel Manzanera Salavert \u2013uno de los mayores expertos en la obra y la trayectoria vital de Sacrist\u00e1n\u2013 hace un excelente resumen de esa evoluci\u00f3n tan ins\u00f3lita: \u00abDespu\u00e9s de haber sido dirigente del PSUC, Sacrist\u00e1n abandon\u00f3 su puesto en la direcci\u00f3n en 1969 acus\u00e1ndola de oportunista y reconoci\u00f3 lo justo de la cr\u00edtica anarquista al poder pol\u00edtico, descubriendo el car\u00e1cter dogm\u00e1tico e ideol\u00f3gico que hab\u00eda tomado el materialismo hist\u00f3rico en su uso por el Estado sovi\u00e9tico \u2013idea que comparti\u00f3 con Luk\u00e1cs\u2013\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es muy ilustrativa en este punto la candente cuesti\u00f3n que Sacrist\u00e1n plantea en el ya mencionado debate final de la conferencia \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 faltan economistas en el movimiento ecologista?\u00bb: la \u00abcuesti\u00f3n de la eficacia\u00bb, en relaci\u00f3n con las dos principales estrategias de lucha del marxismo y del anarquismo, y la necesidad del cambio molecular, de empezar desde abajo, precisamente en la l\u00ednea de los nuevos movimientos pos 68: \u00abEn la tradici\u00f3n marxista, a la que me parece que pertenecemos los dos, era corriente al menos en ambientes de discusi\u00f3n, as\u00ed como suele decirse de marxismo vulgar, a\u00f1adir a un discurso como el tuyo, \u00aby la prueba es que el anarquismo nunca consigui\u00f3 nada\u00bb. Lo que pasa es que a estas alturas habr\u00eda que a\u00f1adir \u00aby la contraprueba es que nosotros tampoco\u00bb. Tampoco la tradici\u00f3n marxista ha conseguido nada, nada en ese sentido trascendental, de mutaci\u00f3n total, porque claro que en otros campos s\u00ed, anarquistas y marxistas han conseguido cosas; sin ninguna duda, la situaci\u00f3n de las clases trabajadoras en el mundo industrial no ser\u00eda ni siquiera higi\u00e9nicamente la que es sin esa tradici\u00f3n. Pero lo sustancial, el cambio de mundo que se esperaba, ese igual no se ha producido cuidando la eficacia que descuid\u00e1ndola. Quiero decir que, si se me permite la frase un poco provocativa, la eficacia ha sido tan ineficaz como la ineficacia. Ha habido cambios t\u00e9cnicos en la detentaci\u00f3n del poder y nada m\u00e1s, con gran desesperaci\u00f3n de los m\u00e1s clarividentes protagonistas del cambio. Ser\u00eda hora de decir de una vez que Lenin muri\u00f3 deprimido, convencido de haberlo hecho mal y que todo hab\u00eda fracasado\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la defensa que hace de las \u00abpeque\u00f1as agregaciones\u00bb, la desconfianza hacia las grandes organizaciones \u2013recordemos una vez m\u00e1s que lleg\u00f3 a ser miembro del comit\u00e9 ejecutivo del PSUC durante la dictadura\u2013, as\u00ed como la insistencia en la necesidad de la transformaci\u00f3n de la vida cotidiana y de las costumbres y h\u00e1bitos individuales, son todos ellos rasgos que, en mi opini\u00f3n, son ingredientes suficientes para situarle muy pr\u00f3ximo a lo que en la tradici\u00f3n de la izquierda social se denomina comunismo libertario.<\/p>\n<p>Sin embargo, es obvio que no ignora la cuesti\u00f3n clave: el problema del poder \u2013o el de la necesidad de organizaci\u00f3n, de coordinaci\u00f3n y tambi\u00e9n de internacionalismo\u2013 y la dificultad de fusionar las \u00abpeque\u00f1as mol\u00e9culas\u00bb con la lucha global contra las cat\u00e1strofes planetarias que provoca el omn\u00edvoro biof\u00edsico capitalista.<\/p>\n<p><strong><b>Cuando Sacrist\u00e1n hablaba de trasformar \u00abla vida cotidiana\u00bb, \u00bfa qu\u00e9 se estaba refiriendo? \u00bfDe qu\u00e9 \u00abvida cotidiana\u00bb hablaba? \u00bfQu\u00e9 camino se\u00f1alaba para esa transformaci\u00f3n?<\/b><\/strong><\/p>\n<p>Creo que, para evitar excesivas reiteraciones, me puedo limitar a se\u00f1alar de nuevo esa necesidad, en la que insist\u00eda tanto, de \u00abponer telar en casa\u00bb, es decir, de desarrollar h\u00e1bitos y estilos de vida \u00abcomunistas\u00bb, que de alguna manera prefiguren \u2013con todas las limitaciones que impone el acerbo entorno circundante\u2013 la nueva sociedad.<\/p>\n<p>Incluso la acuciante necesidad del cambio molecular y de la transformaci\u00f3n radical de los h\u00e1bitos personales la llega a comparar, provocadoramente, con las conversiones religiosas: \u00abTodos estos problemas tienen un denominador com\u00fan que es la transformaci\u00f3n de la vida cotidiana y de la consciencia de la vida cotidiana. Un sujeto que no sea ni opresor de la mujer, ni violento culturalmente, ni destructor de la naturaleza, no nos enga\u00f1emos, es un individuo que tiene que haber sufrido un cambio importante. Si les parece para llamarles la atenci\u00f3n, aunque sea un poco provocador, tiene que ser un individuo que haya experimentado lo que en las tradiciones religiosas se llamaba una conversi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Por ejemplo, y en relaci\u00f3n con la necesidad de la coherencia en la conducta individual, insiste en que, a pesar de la impopularidad de la recomendaci\u00f3n \u2013dirigida a una clase obrera que acaba de llegar al pseudobienestar consumista\u2013 hay que decirle claramente a las clases populares que el coche es un artefacto \u00abno comunista\u00bb. \u00abEs un terreno en el que no hay m\u00e1s remedio que expresarse en t\u00e9rminos que les pueden parecer un poco ut\u00f3picos, pero que hay que tener la decisi\u00f3n de no ponerse colorado por ello: mientras la gente siga pensando que tener un autom\u00f3vil es fundamental, esa gente es incapaz de construir una sociedad comunista, una sociedad no opresora, una sociedad pac\u00edfica y una sociedad no destructora de la naturaleza. \u00bfPor qu\u00e9? Porque se trata de bienes esencialmente no comunistas, como dir\u00eda Harich\u00bb<\/p>\n<p><strong>Sacrist\u00e1n us\u00f3 en alguna ocasi\u00f3n, como recuerdas, la expresi\u00f3n \u00abir en serio\u00bb. \u00bfDe qu\u00e9 seriedad hablaba? \u00bfEn qu\u00e9 consist\u00eda ese \u00abir en serio\u00bb?<\/strong><\/p>\n<p>En este caso creo que, si no ando errado, se refer\u00eda a esa necesidad de ir hasta el fondo de las cosas y a lo que Toni Dom\u00e8nech, en un art\u00edculo magn\u00edfico, denomin\u00f3 el antifiliste\u00edsmo de Sacrist\u00e1n. Es decir, su ausencia absoluta de componendas o de cinismo digamos pragm\u00e1tico a la hora de ir hasta el final, hasta la verdad de las cosas, incluso a costa de realizar un harakiri, es decir, una apertura en canal de las propias posiciones pasadas. Es lo que yo interpreto del final de la cita en la que habla de los intelectuales-filisteos como aquellos t\u00edos \u00abque no van en serio\u00bb. Y tambi\u00e9n en su afirmaci\u00f3n de que Ulrike Meinhof \u2013cuya evoluci\u00f3n desde posiciones de izquierda radical hacia la \u00abinsania\u00bb terrorista describi\u00f3 con una cercan\u00eda y comprensi\u00f3n desgarradoras\u2013 \u00abno era una intelectual: era una cient\u00edfica, iba en serio, quer\u00eda conocer de verdad las cosas\u00bb.<\/p>\n<p>Creo que su <i>boutade <\/i>acerca de la fatuidad del intelectual apoltronado<i> <\/i>encaja muy bien con el resto de piezas del poliedro Sacrist\u00e1n y tambi\u00e9n con su propia biograf\u00eda, de casi proscrito podr\u00edamos decir, y de estar siempre al margen de las capillitas y de los que tienen que guardar un prestigio, hacer carrera o cuidar el \u00abcocido\u00bb, si me permites que abuse del coloquialismo.<\/p>\n<p><b><strong>\u00bfY qu\u00e9 opini\u00f3n te merece su obra de traducci\u00f3n?<\/strong><\/b><\/p>\n<p>La verdad es que no me siento cualificado en absoluto para hacer una valoraci\u00f3n global de su ingente tarea de traductor que infinidad de personas realmente conocedoras hab\u00e9is glosado como de una calidad y minuciosidad insuperables. Pero s\u00ed que me parece posible se\u00f1alar dos cuestiones digamos colaterales.<\/p>\n<p>En primer lugar, el extraordinario m\u00e9rito y la muestra de honestidad intelectual que reflejan esa enorme calidad de todo su trabajo, teniendo en cuenta que fue una tarea no elegida, a la que se tuvo que dedicar a ra\u00edz de la represi\u00f3n sufrida durante la dictadura y por la imposibilidad de continuar con una carrera acad\u00e9mica normal. Que a pesar de ese profundo sinsabor y de tener que hacerlo con seguridad a rega\u00f1adientes, se entregara en cuerpo y alma a la ardua tarea de la traducci\u00f3n en varias lenguas y a la divulgaci\u00f3n del pensamiento de infinidad de autores interesant\u00edsimos y desconocidos por estos lares, no deja de ser otra prueba m\u00e1s de su acrisolada fibra moral.<\/p>\n<p>Y, aunque solo sea como an\u00e9cdota personal, a\u00f1adir\u00eda tambi\u00e9n que no existe mejor traducci\u00f3n del primer volumen del <i>Capital<\/i> de Marx que la suya para Grijalbo: es sencillamente deslumbrante.<\/p>\n<p><b><strong>En tu conferencia en la librer\u00eda An\u00f2nims de Granollers del pasado 24 de septiembre apuntaste unas \u00ableves cr\u00edticas a los planteamientos de Sacrist\u00e1n\u00bb. \u00bfNos haces un resumen?<\/strong><\/b><\/p>\n<p>En primer lugar, quiero darte las gracias por mencionar mi modesta contribuci\u00f3n a este inmenso oc\u00e9ano en el que se ha convertido la conmemoraci\u00f3n del centenario del maestro. Y, para ser justos, debo hacer constar asimismo un encarecido agradecimiento al compa\u00f1ero Llu\u00eds Guix, el <i>alma mater <\/i>del extraordinario proyecto de divulgaci\u00f3n pol\u00edtico-cultural \u2013siempre a la izquierda y desde abajo\u2013 que se desarrolla bajo su sabia direcci\u00f3n en el An\u00f2nims de Granollers. Animo por tanto a todos los compa\u00f1eros que no lo conozcan a visitarlo. Encontrar\u00e1n calidez a raudales y una programaci\u00f3n de charlas y de encuentros siempre muy interesante.<\/p>\n<p><b>Me sumo a tus palabras. An\u00f2nims siempre ha apoyado causas justas. Tambi\u00e9n cuando hemos recordado la obra y figura de Francisco Fern\u00e1ndez Buey.<\/b><\/p>\n<p>Yendo a tu pregunta, es cierto que en la charla hac\u00eda una referencia a dos aristas cr\u00edticas de los planteamientos de Sacrist\u00e1n que en mi opini\u00f3n, con el tiempo, no resultaron certeros. Aunque tambi\u00e9n he de hacer constar que, como dijo alguien, incluso cuando se equivocaba levemente las aportaciones segu\u00edan siendo muy enjundiosas y sus errores muy ilustrativos de la dificultad intr\u00ednseca de los asuntos, lo cual muestra que eran cuestiones complejas y que en su \u00e9poca estaban a\u00fan en muy en ciernes.<\/p>\n<p>La primera ya la hemos mencionado <i>in extenso<\/i> \u2013se refer\u00eda a la digamos ag\u00f3nica confianza que muestra en el papel del movimiento obrero como agente revolucionario\u2013 as\u00ed que para no aburrir en demas\u00eda al paciente lector creo que no es necesario reiterarlo.<\/p>\n<p>En segundo lugar, creo que su esperanza en el desarrollo de un ecologismo revolucionario tampoco se ha verificado y quiz\u00e1s se deba en parte a que los mimbres no eran suficientemente s\u00f3lidos. A pesar de las esperanzas de Sacrist\u00e1n de una aproximaci\u00f3n simbi\u00f3tica entre econom\u00eda ecol\u00f3gica, ciencias naturales y ecologismo revolucionario, el car\u00e1cter reformista y antimarxista de la econom\u00eda ecol\u00f3gica y de la mayor\u00eda de los cient\u00edficos naturales con competencias ambientales ha frustrado, en mi opini\u00f3n, esa alianza.<\/p>\n<p>La econom\u00eda ecol\u00f3gica se ha desarrollado \u2013a diferencia del planteamiento enriquecedor de Sacrist\u00e1n, ponderando los atisbos ecol\u00f3gicos de Marx y rectificando sus residuos productivistas\u2013 en oposici\u00f3n o ignorando el marxismo. Esa animadversi\u00f3n ya estaba en ciernes en tiempos de Sacrist\u00e1n en la obra por ejemplo de Georgescu-Roegen. Y el movimiento del decrecimiento, incluso el ecosocialista o libertario, ha dado lugar en la mayor\u00eda de los casos a posiciones reformistas y a propuestas inconsistentes, como por ejemplo su propuesta estrella: la renta b\u00e1sica universal.<\/p>\n<p>Por otro lado, el marxismo ecol\u00f3gico de Bellamy Foster, Saito o Malm sigue en general con la visi\u00f3n leninista de la estrategia estatista, de la confianza est\u00e9ril en las transformaciones \u00abdesde arriba\u00bb y el olvido del cambio molecular, \u00abdesde abajo\u00bb, de la transformaci\u00f3n radical de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Dir\u00eda en conclusi\u00f3n que Sacrist\u00e1n ten\u00eda una percepci\u00f3n demasiado favorable de las fuentes nutricias y de las potencialidades del movimiento ecologista, que se ha mostrado demasiado remiso a reconocer la prioridad de la degeneraci\u00f3n end\u00f3gena de la acumulaci\u00f3n capitalista \u2013descrita magistralmente por Marx\u2013 como causa primordial del ecocidio.<\/p>\n<p><b><strong>\u00bfFue Sacrist\u00e1n un pensador pacifista en tu opini\u00f3n?<\/strong><\/b><\/p>\n<p>Hasta donde alcanzo modestamente a conocer es indudable que s\u00ed, si equiparamos el pacifismo con la \u00abno violencia\u00bb, es decir, con la adopci\u00f3n de m\u00e9todos de lucha anticapitalista que eviten la violencia digamos de ra\u00edz. Pero creo tambi\u00e9n que se distancia claramente de un pacifismo de tipo contemplativo, pasivo, como el que se puede asociar con ciertas formas, ahora tan de moda, de espiritualidad oriental. En este sentido, es muy significativa su opini\u00f3n favorable sobre Gandhi \u2013el ap\u00f3stol de la resistencia pac\u00edfica\u2013 y la provocadora comparaci\u00f3n que hace con la estrategia leninista: \u00abPor decirlo un tanto provocativamente; no se ve que la III Internacional (ni la IV, para el caso) se haya acercado a sus objetivos doctrinales m\u00e1s que el gandhismo a los suyos\u00bb.<\/p>\n<p>Es decir, Sacrist\u00e1n se distancia, en tiempos de reflujo revolucionario, de la teor\u00eda cl\u00e1sica de la revoluci\u00f3n como asalto al poder del estado, principalmente por medios armados, que bebe de la tradici\u00f3n bolchevique: \u00abPor una parte, los cl\u00e1sicos marxistas est\u00e1n convencidos de la inevitabilidad de la violencia interna a un Estado, es decir, de la inevitabilidad de la guerra civil, dig\u00e1moslo en forma gen\u00e9rica, y tambi\u00e9n de la inevitabilidad de la guerra entre Estados\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n creo que est\u00e1 muy relacionado su pacifismo con la importancia que otorga a las transformaciones capilares, de la vida cotidiana, a las peque\u00f1as agregaciones y al cambio cultural.<\/p>\n<p>Asimismo es imprescindible destacar su denuncia del \u00abpeligro at\u00f3mico\u00bb \u2013en la l\u00ednea de la idea de \u00abexterminismo\u00bb del historiador marxista E.P. Thompson\u2013 que sigue tan candente \u2013sino m\u00e1s incluso\u2013 que en su \u00e9poca de la destrucci\u00f3n mutua asegurada.<\/p>\n<p>Pero como digo no se trata en absoluto de un pacifismo contemplativo, e incluso aboga por ciertas formas de lo que en el anarquismo cl\u00e1sico se conoc\u00eda como acci\u00f3n directa o \u00abpropaganda por el hecho\u00bb, anticipando premonitoriamente las t\u00e1cticas de movimientos ecologistas actuales como las <i>Sublevaciones de la Tierra<\/i> o <i>Extinction Rebellion<\/i>: \u00abLas cuales pueden ir desde protestas civiles propias incluso de asociaciones de consumidores, por ejemplo, contra las autopistas, contra las tarifas de las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas, hasta acciones ocasionalmente m\u00e1s en\u00e9rgicas, como intentos no violentos de sabotaje, de bloqueo no violento de instalaciones o de su funcionamiento\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n he recordado, a colaci\u00f3n de tu pregunta, que, aparte de lo que coment\u00e9 al principio, una de las primeras veces que tuve noticia de Sacrist\u00e1n fue leyendo un art\u00edculo suyo en <i>El Pa\u00eds<\/i> contra la \u00abtraici\u00f3n\u00bb flagrante que estaba perpetrando el PSOE de Felipe Gonz\u00e1lez con su viraje belicista y atlantista en la campa\u00f1a del refer\u00e9ndum de la OTAN de 1986 \u2013que Sacrist\u00e1n ya no lleg\u00f3 a ver\u2013. Creo que este dato es otra prueba fehaciente del acendrado pacifismo cr\u00edtico y nada ingenuo de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y como ya se puede suponer, su pacifismo no tiene nada que ver con la aceptaci\u00f3n obediente de las v\u00edas legales de la democracia formal, es decir, con la opci\u00f3n t\u00edpicamente reformista, que entiende por \u00abviolencia\u00bb, por ejemplo, el simple hecho de okupar una vivienda de un fondo buitre: \u00abPero en la tradici\u00f3n marxista tuvo mucha importancia el hecho de que el abandono de una tesis belicista o de la violencia fue generalmente acompa\u00f1ado por una aptitud ideol\u00f3gica reformista\u00bb.<\/p>\n<p>Con \u00ablimpieza de miras\u00bb, como dec\u00edamos antes, sin idealismos, \u00bfha influido realmente el pensamiento de Sacrist\u00e1n en luchas de los movimientos emancipatorios de estos \u00faltimos a\u00f1os?<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, mucho menos de lo que deber\u00eda. De hecho creo que es un autor bastante desconocido para los colectivos sobre todo de la izquierda social y de los, ya no tan nuevos, movimientos. Y es una verdadera l\u00e1stima ya que, como estamos viendo de forma palpable, su pensamiento es premonitorio en muchas cuestiones de candente actualidad y por tanto ser\u00eda muy \u00fatil su conocimiento por todos aquellos que creen que otro mundo es posible.<\/p>\n<p>En cuanto a las causas de esa falta de conocimiento de su obra, y por mor de brevedad, podr\u00eda esbozar telegr\u00e1ficamente algunas que pienso que son relevantes:<\/p>\n<p>Incumplimiento del pron\u00f3stico de Sacrist\u00e1n de la fusi\u00f3n del movimiento obrero con los nuevos movimientos sociales, e incluso acentuaci\u00f3n del \u00abdi\u00e1logo sordos\u00bb entre las dos tendencias.<\/p>\n<p>Incumplimiento de su previsi\u00f3n de la evoluci\u00f3n hacia un ecologismo revolucionario. Alergia, ya mencionada, al marxismo de la econom\u00eda ecol\u00f3gica y de la econom\u00eda feminista. Evoluci\u00f3n del feminismo <i>mainstream<\/i> hacia el abandono de las cuestiones materiales por un cultivo primordial de asuntos de tipo identitario relacionados con el g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Inexistencia del movimiento por la paz, a pesar del belicismo y del imperialismo rampantes que vivimos en la actualidad.<\/p>\n<p>Incomprensi\u00f3n de su internacionalismo en medio del marasmo identitario y nacionalista, que ha cooptado a buena parte de la izquierda y de los movimientos sociales.<\/p>\n<p>En fin, que ese di\u00e1logo de sordos que sigue existiendo entre las organizaciones que a\u00fan creen en la necesidad de una revoluci\u00f3n social y, por otro lado, los movimientos de \u00abun solo asunto\u00bb \u2013en la feliz expresi\u00f3n de Paco Fern\u00e1ndez Buey\u2013 no es el caldo de cultivo m\u00e1s adecuado para el arraigo de las ense\u00f1anzas de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y a beneficio de inventario, tambi\u00e9n mencionar\u00eda los prejuicios \u2013creo que totalmente infundados\u2013 que todav\u00eda existen respecto a su presunto autoritarismo en su etapa como dirigente comunista.<\/p>\n<p><strong>S\u00e9<\/strong><b><strong> que vas siguiendo las publicaciones, conferencias y encuentros que se est\u00e1n celebrando con ocasi\u00f3n del primer centenario de su nacimiento. \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merecen?<\/strong><\/b><\/p>\n<p>Pues, como te dec\u00eda al principio, la verdad es que estoy muy impresionado con la tremenda tarea que est\u00e1is haciendo. Me parece que ya se puede afirmar sin asomo de duda que es el mayor acto de reconocimiento intelectual, desarrollado adem\u00e1s al margen del \u00e1mbito institucional o formalmente acad\u00e9mico, del que al menos yo tengo noticia. Esta formidable tarea de divulgaci\u00f3n de todo tipo de materiales, algunos in\u00e9ditos, adem\u00e1s muy bien estructurados por temas, que est\u00e1is haciendo me parece por tanto de una val\u00eda extraordinaria. Excuso decir asimismo la impresionante n\u00f3mina de colaboradores y de testimonios que recuperan su memoria y analizan desde todas las aristas posibles sus fecund\u00edsimas contribuciones en m\u00faltiples campos. Dir\u00eda que ese es el mayor m\u00e9rito de los que hab\u00e9is organizado la efem\u00e9ride: visibilizar la gigantesca ola de admiraci\u00f3n y la descomunal influencia de un pensador no convencional, es decir, de alguien que desarroll\u00f3, por razones harto conocidas, la mayor parte de su obra fuera de los circuitos acad\u00e9micos. Ese masivo \u00abafloramiento\u00bb es la mejor prueba fehaciente del profundo poso que ha dejado su huella en infinidad de personas y colectivos. En fin que, como digo, no salgo de mi asombro. Sin duda adem\u00e1s es de justicia po\u00e9tica que un autor que por sus circunstancias vitales no pudo desarrollar una obra sistem\u00e1tica haya alcanzado cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de su fallecimiento este nivel de reconocimiento tan abrumador.<\/p>\n<p>Solo espero, en definitiva, que todo este enorme esfuerzo pueda tener alg\u00fan tipo de continuidad y que sirva para que las nuevas generaciones tengan cumplido conocimiento de las valios\u00edsimas aportaciones sacristanianas a los enormes problemas que aquejan a este mundo grande y terrible.<\/p>\n<p><b><strong>\u00bfQuieres a\u00f1adir algo m\u00e1s?<\/strong><\/b><\/p>\n<p>\u00danicamente, porque antes se me pas\u00f3 mencionarla, me gustar\u00eda, aunque sospecho que estoy abusando demasiado de tu paciencia y de la de los lectores, a\u00f1adir una \u00faltima cita que refleja de una manera insuperable el car\u00e1cter premonitorio de sus intuiciones y que sirve adem\u00e1s como perfecto colof\u00f3n de esa profesi\u00f3n de fe libertaria a la que me he referido anteriormente: \u00abLa necesidad de esas medidas ecologistas en gran escala \u2013necesidad que se har\u00e1 sentir un d\u00eda u otro, si antes no producimos una cat\u00e1strofe para nuestra especie\u2013 va a sugerir (est\u00e1 sugiriendo ya) la instauraci\u00f3n imperial de un gran poder mundial m\u00e1s o menos totalitario y autoritario. La \u00fanica respuesta de izquierda a ese grave riesgo consiste en construir una alternativa a la vez plausible cient\u00edficamente e inspirada en motivos comunistas primigenios, es decir, l\u00f3gicamente anteriores a la divisi\u00f3n entre marxistas y anarquistas: motivos de comunismo libertario\u00bb. Ojal\u00e1 que as\u00ed sea.<\/p>\n<p>Y, por \u00faltimo, solo me queda agradecerte de nuevo encarecidamente la oportunidad que me has dado de aportar mi humilde granito de arena a esta gigantesca pir\u00e1mide de admiraci\u00f3n y de reconocimiento que est\u00e1is levantando a prop\u00f3sito de la conmemoraci\u00f3n de su centenario.<\/p>\n<p><b>El agradecido soy yo, somos nosotros, querido Alfredo. Gracias por tus muy interesantes observaciones y reflexiones. <\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSi partimos de las coordenadas actuales, el pensamiento de Sacrist\u00e1n, al menos en sus \u00faltimos a\u00f1os, se sit\u00faa m\u00e1s pr\u00f3ximo<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":18995,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[2198],"class_list":["post-18994","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18994"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18994\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18996,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18994\/revisions\/18996"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18995"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}