{"id":19005,"date":"2026-01-01T05:00:02","date_gmt":"2026-01-01T04:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19005"},"modified":"2025-12-31T18:59:20","modified_gmt":"2025-12-31T17:59:20","slug":"antonio-machado-y-el-comunismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19005","title":{"rendered":"Antonio Machado y el comunismo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>1.<\/strong> <\/span>Hace este a\u00f1o ochenta [art\u00edculo original de 2019 -nota de la red.-], a la edad de sesenta y tres, fallec\u00eda en Colliure Antonio Machado a las pocas semanas de cruzar la frontera, <em>ligero de equipaje, casi desnudo<\/em>, compartiendo destino con tantos compatriotas, como \u00e9l hab\u00eda querido, y despu\u00e9s de haber sido y haberse sentido durante tres a\u00f1os un combatiente m\u00e1s de la Rep\u00fablica. Al d\u00eda siguiente de su muerte, Ily\u00e1 Erenburg escrib\u00eda en su cr\u00f3nica para el diario <em>Izvestiya<\/em>: \u00abno era un moralista; era un poeta, y era un espa\u00f1ol: era un combatiente\u00bb [ERENBURG, 367]. No pudiendo ir al frente por su edad (cosa que lamenta en numerosos escritos y alocuciones, y que se refleja en su poema a L\u00edster: \u00ab&#8230; s\u00ed mi pluma valiera tu pistola \/de capit\u00e1n, contento morir\u00eda\u00bb), Machado eligi\u00f3 como forma de lucha la actividad period\u00edstica y literaria. \u00abMe siento viejo y enfermo. Pero quiero combatir a vuestro lado, quiero acabar mi vida con dignidad, prosiguiendo mi labor\u00bb, dice en 1936, cuando se le propone ser evacuado a Valencia por la cercan\u00eda del frente de Madrid [KOLTSOV, 270]. De 1936 a 1939 escribe para y colabora con m\u00e1s de cincuenta revistas y peri\u00f3dicos<sup>1<\/sup>, redacta manifiestos y alocuciones a los milicianos (Koltsov y Erenburg rememoran al comandante Tag\u00fce\u00f1a ley\u00e9ndolos en las trincheras), colabora con la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura, con el Socorro Rojo Internacional, con el Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, interviene en actos p\u00fablicos y m\u00edtines:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Yo he visto subir al poeta, un claro mediod\u00eda, a un tingladillo levantado en medio de la plaza m\u00e1s grande de Valencia. Le rodeaba una inmensa muchedumbre. &#8230; Cantaba el poeta la muerte de Federico Garc\u00eda Lorca. Y quienes escuch\u00e1bamos aquella voz que tantas veces escuchamos al cobijo de su intimidad solitaria, la ve\u00edamos, por vez primera, dibujando en los aires su contorno con precisi\u00f3n exacta, con veracidad justa. No hablaba el poeta para nosotros. Hablaba desentra\u00f1ando sangrientamente de su propia voz enfurecida algo mucho m\u00e1s hondo que su vida personal invisible, la vida visible, por su palabra, de un pueblo entero.<\/p>\n<p>As\u00ed recuerda Bergam\u00edn a Machado en Valencia, en 1936 (citado en [DOMENECH]).<\/p>\n<p>En estos a\u00f1os Machado deja patente no solo su antifascismo y su adhesi\u00f3n a la causa republicana, a la causa de la democracia; va m\u00e1s all\u00e1 y declara abiertamente su simpat\u00eda por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, por el socialismo, y su respeto y admiraci\u00f3n por el PCE y su labor durante la guerra:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El Partido Comunista espa\u00f1ol (os habla un hombre que no est\u00e1 afiliado a \u00e9l y que dista mucho en teor\u00eda del puro marxismo) es una creaci\u00f3n espa\u00f1ol\u00edsima, un cris0l de las virtudes populares, entre las cuales figura nuestro don de universalidad y nuestra capacidad de amor m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fronteras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La labor de Wenceslao Roces y Jes\u00fas Hern\u00e1ndez, dos egregios comunistas a quienes debe en dos a\u00f1os \u2014dig\u00e1moslo de pasada\u2014 la instrucci\u00f3n en Espa\u00f1a m\u00e1s que a un siglo entero de sus predecesores, es actuaci\u00f3n del Quinto Regimiento [MACHADO (1983), 231].<\/p>\n<p>Sobre el socialismo declara al diario <em>Ahora<\/em> en 1937 que \u00abes la gran esperanza humana ineludible en nuestros d\u00edas\u00bb [MACHADO (1983), 83], y los conceptos que emplea para caracterizarlo en su intervenci\u00f3n ante la Juventud Socialista Unificada ese mismo a\u00f1o muestran el sentido que posee para \u00e9l, y su compromiso:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El Socialismo, en cuanto supone una manera de convivencia humana, basada en el trabajo, en la igualdad de los medios concedidos a todos para realizarlo, y en la abolici\u00f3n de los privilegios de clase, es una etapa inexcusable en el camino de la justicia; veo claramente que esa es la gran experiencia humana de nuestros d\u00edas, a que todos de alg\u00fan modo debemos contribuir [MACHADO (1983), 104].<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica es la esperanza de la humanidad, y los elogios que le dedica son numerosos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La Rusia actual, la <em>Gran Rep\u00fablica de los Soviets<\/em>, va ganando, de hora en hora, la simpat\u00eda y el amor de los pueblos; porque toda ella est\u00e1 consagrada a mejorar las condiciones de la vida humana, al logro efectivo, no a la mera enunciaci\u00f3n, de un prop\u00f3sito de justicia [MACHADO (1983), 145].<\/p>\n<p>Al lado de la decadencia de los reg\u00edmenes occidentales en el periodo de entreguerras, para Machado es \u00abMosc\u00fa, el faro \u00fanico de la historia que hoy puede iluminar el camino del futuro\u00bb [MACHADO (1983), 210]. Llama la atenci\u00f3n de sus lectores sobre la importancia de la dimensi\u00f3n constructiva de la Revoluci\u00f3n (recordemos que estamos en los a\u00f1os treinta, la d\u00e9cada de la gran transformaci\u00f3n de la URSS): \u00abdesde su gran Revoluci\u00f3n, un hecho genial surgido en plena guerra entre naciones, Mosc\u00fa vive consagrado a una labor constructora, que es una empresa gigante de radio universal\u00bb [Machado (1983), 145]. Esa potencia creadora y la irradiaci\u00f3n de su influencia generan en las clases dirigentes occidentales una reacci\u00f3n defensiva:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Les aterra sobre todo \u2014reparadlo bien\u2014 que la gran Revoluci\u00f3n rusa haya pasado de su per\u00edodo demoledor al creador y constructivo, y que lo que all\u00ed se hace sea la experiencia maravillosa de una nueva forma de convivencia humana [MACHADO (1983), 210].<\/p>\n<p>La belicosidad occidental contra la URSS desde los inicios de su existencia explica<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">la imperiosa necesidad de defensa que le imponen la muchedumbre y el encono de sus enemigos; porque contra Rusia militan las fuerzas al servicio de todos los injustos privilegios del mundo. Sus gobernantes no lo olvidan. La pol\u00edtica de Lenin y Stalin se caracteriza no solo por su alcance universal, sino tambi\u00e9n por un claro sentido de lo real [MACHADO (1983), 145].<\/p>\n<p>Podr\u00edan multiplicarse los pasajes de sentido parecido acerca de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (v\u00e9ase [AUBERT]). La adhesi\u00f3n de Machado a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fue no solo pol\u00edtica, sino tambi\u00e9n humana y sentimental: llam\u00f3 la atenci\u00f3n del periodista sovi\u00e9tico Ovadij Savich \u00abel cari\u00f1o en las palabras de Machado al hablar de la URSS\u00bb [SAVICH, 220], predisposici\u00f3n que probablemente explica que, en sus \u00faltimas semanas de vida, considerase Machado exiliarse en la URSS, \u00abdonde encontrar\u00eda amplia y favorable acogida\u00bb [MACHADO(1983), 339], y donde podr\u00eda \u00abservir, de todo coraz\u00f3n, a la causa de Espa\u00f1a y sus relaciones con la URSS\u00bb [MACHADO (2009A), 387], como dice en cartas a Bergam\u00edn y a Fyodor Kelyn.<\/p>\n<p>Por su inter\u00e9s actual, debe destacarse una faceta de la labor period\u00edstica de Machado en estos a\u00f1os: su an\u00e1lisis del fascismo (el gobernante en Italia y Alemania, y el latente en Francia e Inglaterra) y de la pol\u00edtica de \u00abapaciguamiento\u00bb con el fascismo de las democracias occidentales (Francia e Inglaterra). Se trata de la serie de art\u00edculos \u00abDesde el mirador de la guerra\u00bb, aparecida<sup>2<\/sup> en el diario barcelon\u00e9s <em>La Vanguardia<\/em> durante 1938. La naturaleza de clase del fascismo y la responsabilidad en su fortalecimiento de los gobiernos y clases dominantes de las que \u00e9l llama \u00abdemocracias imperiales\u00bb son objeto de penetrantes comentarios en estos escritos. Seg\u00fan Machado, el intento de salvar \u00abel edificio burgu\u00e9s, minado en sus cimientos\u00bb es el origen de la pol\u00edtica de gobiernos que \u00abrepresentan a una clase que lleva el escudo al brazo, una plutocracia en posici\u00f3n defensiva\u00bb. Hitler y Mussolini \u00abrepresentan el momento de la suprema tensi\u00f3n defensiva de la burgues\u00eda (fascio) que se permite el lujo de la agresi\u00f3n\u00bb, pero tambi\u00e9n los \u00abplut\u00f3cratas que aun rigen las llamadas democracias\u00bb (Francia e Inglaterra) pretenden \u00abponer a salvo los intereses de una clase privilegiada\u00bb, y \u00abtienden a simpatizar, necesariamente, con los jefes francamente imperialistas de los pa\u00edses adversarios [Italia y Alemania], porque son lobos de la misma camada; dicho de otro modo, defensores de la misma causa\u00bb [MACHADO (1983), 209, 208].<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La pol\u00edtica conservadora de Inglaterra y, en cierto modo, la francesa que le es tributaria y por ella conducida a remolque, es una pol\u00edtica de clase (&#8230;). En ella decide, a \u00faltima hora, la simpat\u00eda por la posici\u00f3n socialmente defensiva, su honda fascistofilia, el poderoso atractivo que ejercen los \u00abtotalitarios\u00bb sobre las conciencias burguesas [MACHADO (1983), 221].<\/p>\n<p>Esa base de clase com\u00fan explica \u00abla complicidad del fascio anglofranc\u00e9s en el chantaje de gran estilo que hoy perpetra en el mundo el eje Roma-Berl\u00edn\u00bb [MACHADO (1983), 298]. \u00a1N\u00f3tese bien: \u00ablobos de la misma camada\u00bb, \u00abfascio anglofranc\u00e9s\u00bb, la \u00abfascistofilia\u00bb de la burgues\u00eda! Machado es audaz&#8230; La pol\u00edtica de \u00abno intervenci\u00f3n\u00bb es \u00abuna pol\u00edtica de clase por salvar los intereses sin patria de la alta banca y, todo ello, en beneficio de nuestros enemigos\u00bb [MACHADO (1983), 286]. De modo que<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">la no intervenci\u00f3n fue, desde un principio, una groser\u00edsima cobertura del convenio entre cuatro Gobiernos intervencionistas, dos de los cuales eran aut\u00e9nticos invasores de Espa\u00f1a; los otros dos, sus indirectos coadyuvantes [MACHADO (1983), 278].<\/p>\n<p>La complicidad de las burgues\u00edas dominantes en Francia e Inglaterra con el fascismo alem\u00e1n e italiano tuvo las consecuencias que Machado lleg\u00f3 a ver y sufrir en vida: el sacrificio de Checoslovaquia en el \u00abPacto de Munich\u00bb, el de Espa\u00f1a en una \u00abno intervenci\u00f3n\u00bb que supon\u00eda, <em>de facto<\/em>, manos libres a Hitler y Mussolini en Espa\u00f1a. Y tuvo consecuencias que Machado no pudo ya ver, pero que intuy\u00f3 y adelant\u00f3: la Segunda Guerra Mundial<sup>3<\/sup> (v\u00e9ase [RODR\u00cdGUEZ]).<\/p>\n<p>Ese fue el precio pagado por una pol\u00edtica que busc\u00f3 hasta el \u00faltimo momento contemporizar con el hitlerismo en Europa para volverlo contra la URSS. La lucidez a este respecto de los textos machadianos es sorprendente, y contrasta con la estolidez del intento de reescritura de la historia que se pretende hoy, con la complicidad incluso del Parlamento Europeo, equiparando fascismo y comunismo. Reescritura que tiene por objetivo velar la conexi\u00f3n \u00edntima entre el fascismo y la reacci\u00f3n <em>de clase<\/em> de amplios segmentos de las burgues\u00edas occidentales para la defensa de sus privilegios. Conexi\u00f3n que, como se ha visto, era en 1938 perfectamente clara a un observador como Machado.<\/p>\n<p>El calor de sus elogios a la URSS, su identificaci\u00f3n con la causa del socialismo, el aparato conceptual con que juzga la situaci\u00f3n pol\u00edtica de la Europa de los treinta (\u00a1tan pr\u00f3ximo al de la III Internacional!)&#8230; \u00bfC\u00f3mo explicarlos en un hombre que en 1913 dec\u00eda tener una vida \u00abhecha de resignaci\u00f3n m\u00e1s que de rebeld\u00eda\u00bb, al que \u00abrepugna la pol\u00edtica\u00bb [MACHADO (2009B), 190], que dice pertenecer \u00aba una generaci\u00f3n que se llam\u00f3 a s\u00ed misma apol\u00edtica\u00bb [MACHADO (1983), 288], que en 1938 se declara \u00abde formaci\u00f3n liberal y republicana\u00bb [MACHADO (2009b), 188 n 5]? Porque Machado no es marxista.<sup>4<\/sup> \u00abDesde un punto de vista te\u00f3rico, yo no soy marxista, no lo he sido nunca&#8230; me falta simpat\u00eda por la idea central del marxismo\u00bb dice ante la JSU en 1937 [MACHADO (1983), 104]. No hay constancia de que Machado haya le\u00eddo nunca a Marx; su idea del \u00abdogma central del marxismo, [&#8230;] una fe materialista, una creencia en el hambre como \u00fanico y decisivo motor de la historia\u00bb [MACHADO (1983), 148], delata que la imagen que se hizo del marxismo fue la de una doctrina economicista y determinista, muy probablemente tomada de su muy admirado Unamuno (la menci\u00f3n al \u00abhambre\u00bb en la anterior cita delata la \u2014aqu\u00ed nefasta\u2014 influencia de Unamuno, cf [AUBERT]).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>2.<\/strong><\/span> Parece evidente que es la inmersi\u00f3n en los acontecimientos hist\u00f3ricos la que va haciendo m\u00e1s definida su visi\u00f3n pol\u00edtica, hasta identificarla con la causa del socialismo y del comunismo durante la guerra. Pero ello no supone una ruptura con sus ideas anteriores; se trata m\u00e1s bien \u2014como han se\u00f1alado los estudios de Tu\u00f1\u00f3n, Aubert, Valverde, Blanco Aguinaga, Caudet, entre otros\u2014 de una evoluci\u00f3n en continuidad con aquellas. No hay dos Machados diferentes, el de antes y el de la guerra (como muchos, vanamente, pretendieron durante el franquismo). Ya en 1918, pocos meses despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n rusa, le dice en carta a Unamuno:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El cainismo perdura, a pesar de Cristo; pasa del individuo a la familia, a la casta, a la clase, y hoy lo vemos extendido a las naciones&#8230; Solo los rusos \u2014\u00a1bendito pueblo!&#8217;\u2014 me parecen capaces de superarlo por un sentimiento m\u00e1s noble y universal. El tolsto\u00edsmo salvar\u00e1 a Europa, s\u00ed es que esta tiene salvaci\u00f3n [MACHADO (1964), 924].<\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s, en el pr\u00f3logo de 1919 a la 2\u00aa edici\u00f3n de <em>Soledades, galer\u00edas&#8230;<\/em>\u00a0habla del advenimiento de \u00abuna tarea com\u00fan que apasione las almas\u00bb, de la \u00abagotada burgues\u00eda\u00bb, y denuncia que<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">los defensores de una econom\u00eda social definitivamente rota seguir\u00e1n echando sus viejas cuentas, y so\u00f1ar\u00e1n con toda suerte de restauraciones; les conviene ignorar que la vida no se restaura ni se compone como los productos de la industria humana, sino que se renueva o perece [MACHADO (1964), 49].<\/p>\n<p>Y en una anotaci\u00f3n de 1922 identifica como rasgo definitorio de la coyuntura pol\u00edtica que \u00abtoda Europa occidental est\u00e1 hoy en actitud defensiva contra la Revoluci\u00f3n rusa\u00bb [MACHADO(1980), 178]. En estos pasajes aparecen ya claras las ideas del agotamiento de una clase dirigente (la burgues\u00eda), de su r\u00e9gimen social, y la intuici\u00f3n de que la esperanza de renovaci\u00f3n puede venir&#8230; de Rusia, de la Rusia revolucionaria: \u00abel tolsto\u00edsmo salvar\u00e1 a Europa\u00bb (recu\u00e9rdese que Lenin ha llamado a Tolstoi \u00abel espejo de la revoluci\u00f3n\u00bb). Machado conoce y estima la obra de Tolstoi, y ha visto en ella el comunitarismo del \u00abalma campesina\u00bb, los v\u00ednculos fraternales que pueden resistirse al orden burgu\u00e9s que los disuelve. Porque Machado, s\u00ed, es un \u00abliberal\u00bb de formaci\u00f3n y convicci\u00f3n, pero lo es por la centralidad que para \u00e9l tiene la<em> dignidad de la persona<\/em>. No es un \u00abliberal\u00bb en el sentido que ha llegado a tener hoy el t\u00e9rmino: su ontolog\u00eda del ser social no es el individualismo: <sup>5<\/sup><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El individuo es todo. \u00bfY qu\u00e9 es, entonces, la sociedad? Una mera suma de individuos. [&#8230;] Por muchas vueltas que le doy \u2014dec\u00eda Mairena\u2014 no hallo manera de sumar individuos [MACHADO (1964), 353],<\/p>\n<p>sino el comunitarismo, la \u00abfraternidad humana emancipada de los v\u00ednculos de sangre\u00bb o \u00abfraternidad gen\u00e9rica\u00bb. La proximidad aqu\u00ed de Machado al \u00abcomunismo \u00e9tico\u00bb de William Morris es muy grande. E. P. Thompson consider\u00f3 el acento puesto por Morris en el comunitarismo como \u00abuna transformaci\u00f3n de la gran tradici\u00f3n liberal de la cr\u00edtica humanista de la sociedad que hac\u00eda confluir esta en el torrente revolucionario\u00bb [THOMPSON, 16]; lo mismo puede afirmarse de Machado.<\/p>\n<p>Ese principio de dignidad de iguales hace a Machado <em>confiar en el pueblo<\/em> y ver en el trabajador a un h\u00e9roe l\u00edrico:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Los sembradores del trigo;<\/em><br \/>\n<em>los que viven de coger<\/em><br \/>\n<em>la aceituna;<\/em><br \/>\n<em>los que esperan la fortuna<\/em><br \/>\n<em>de comer;<\/em><br \/>\n<em>los que hoga\u00f1o,<\/em><br \/>\n<em>como anta\u00f1o,<\/em><br \/>\n<em>tienen toda su moneda<\/em><br \/>\n<em>en la rueda,<\/em><br \/>\n<em>traidora rueda del a\u00f1o<\/em><br \/>\n[MACHADO (1964), 1853];<\/p>\n<p>le hace ver en el sencillo artesano a un artista de pleno derecho, en el folklore una fuente de saber genuino y en el saber popular una fuente de filosof\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El pueblo sabe m\u00e1s, y sobre todo, mejor que nosotros. El hombre que sabe hacer algo de un modo perfecto \u2014un zapato, un sombrero, una guitarra, un ladrillo\u2014 no es nunca un trabajador inconsciente, que ajusta su labor a viejas f\u00f3rmulas y recetas, sino un artista que pone toda su alma en cada momento de su trabajo. A este hombre no es f\u00e1cil enga\u00f1arle con cosas mal sabidas o hechas a desgana [MACHADO (1964), 387].<\/p>\n<p>Hemos de acudir a nuestro <em>folklore<\/em>, o saber vivo en el alma del pueblo, m\u00e1s que a nuestra <em>tradici\u00f3n filos\u00f3fica<\/em>, que pudiera despistarnos. [&#8230;] Nuestro punto de arranque, s\u00ed alguna vez nos decidimos a filosofar, est\u00e1 en el folklore metaf\u00edsico de nuestra tierra [MACHADO (1964), 462].<\/p>\n<p>Las consideraciones machadianas sobre el valor del saber popular y su relaci\u00f3n con el saber \u00abculto\u00bb le acercan a Gramsci, cuyas reflexiones sobre el mismo tema son coincidentes y contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p>Machado ve la convivencia humana fundada en dos pilares, \u00abdos grandes inventos\u00bb [MACHADO (1964), 398]: la raz\u00f3n y la \u00abcomuni\u00f3n cordial\u00bb, la fraternidad. Esta \u00abcomuni\u00f3n cordial entre los hombres\u00bb es para Machado \u00abla norma comunista\u00bb [MACHADO (2009b), 387]. Que la fraternidad pueda emanciparse del v\u00ednculo sangu\u00edneo y tener un radio de alcance gen\u00e9rico \u00e9l lo ve garantizado por la ense\u00f1anza fundamental del cristianismo.<sup>6<\/sup> En el texto <em>Sobre una l\u00edrica <\/em><em>comunista que pudiera venir de Rusia<\/em> (1934) argumenta que el cristianismo popular ruso es \u00abinterpretaci\u00f3n exacta del sentido fraterno del cristianismo\u00bb, y ve en el significado de la Revoluci\u00f3n rusa el proyecto de realizaci\u00f3n de la comunidad fraterna por medio de la fusi\u00f3n de aquel componente con el marxismo:<sup>7 <\/sup>\u00abse presiente una reacu\u00f1aci\u00f3n cordial del marxismo por el alma rusa\u00bb[MACHADO (1964), 861].<\/p>\n<p>Machado se adelanta con este pensamiento a posteriores interpretaciones de la Revoluci\u00f3n Bolchevique que han visto lo caracter\u00edstico \u2014y muchas veces incomprendido\u2014 de ella precisamente en la singular civilizaci\u00f3n que result\u00f3 de la comuni\u00f3n entre la cultura campesina rusa y el socialismo (as\u00ed [KARA-MURZA], [FERN\u00c1NDEZ]). Porque, en efecto, Machado es un cr\u00edtico de la cultura \u00abcin\u00e9tica\u00bb de la civilizaci\u00f3n industrial, a quien \u00abagrada m\u00e1s el campo que la ciudad\u00bb [MACHADO(2009B), 191], y que ve en la \u00abgran sinfon\u00eda campesina\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">ritmos que no se acuerdan con el fluir de su propia sangre, y que son, en general, m\u00e1s lentos. Es la calma, la poca prisa del campo, donde domina el elemento planetario, de gran ense\u00f1anza para el poeta [MACHADO (1964), 438].<\/p>\n<p>Machado es el Esenin espa\u00f1ol, en este respecto. Hay, sin embargo, en la metaf\u00edsica de Machado, en su filosof\u00eda general, un rasgo esencial que lo separa de la cosmovisi\u00f3n monista que aquellos autores (cf [FERN\u00c1NDEZ]) destacan en el caso ruso.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>3.<\/strong><\/span> Porque, en efecto, debemos hablar de una \u00abfilosof\u00eda\u00bb en su caso. Antonio Machado se ha licenciado en filosof\u00eda, ha escuchado en Par\u00eds los cursos de Bergson y nos ha dejado \u2014aunque en forma fragmentaria y afor\u00edstica\u2014 reflexiones de gran profundidad en materia gnoseol\u00f3gica y ontol\u00f3gica que hay que leer tambi\u00e9n <em>ad litteram<\/em>, y no solo metaf\u00f3ricamente referidas a su poes\u00eda (como casi siempre lo han sido). Tenemos a un Machado poeta, a uno fil\u00f3sofo y al periodista pol\u00edtico que hemos visto al principio de este escrito, y los tres son la misma persona en esencia. \u00abTodo poeta debe crearse una metaf\u00edsica\u00bb, \u00abtodo poeta supone una metaf\u00edsica\u00bb [MACHADO (1980), 148; MACHADO (1964), 322|, no se cansa de insistir. Y esa metaf\u00edsica, en el caso suyo, es una ontolog\u00eda pluralista ya desde 1915, que reconoce la \u00abesencial heterogeneidad del ser\u00bb, que \u00abel ser no es uno\u00bb [MACHADO (1980), 128], principio ontol\u00f3gico que, en distintas ocasiones, pone como fundamento tanto de la \u00abcomuni\u00f3n cordial\u00bb o de la relaci\u00f3n amorosa<sup>8<\/sup> (\u00abla sed metaf\u00edsica de lo esencialmente otro es el gran incentivo del amor\u00bb [MACHADO (1964), 300]) como de la raz\u00f3n 0 de su po\u00e9tica [MACHADO (1964), 398, 856, 859]. No es posible aqu\u00ed entrar en este interesante tema machadiano. Pero baste se\u00f1alar que es esa ontolog\u00eda la que le permite a un tiempo reivindicar un modo \u00absentimental\u00bb [MACHADO (1964), 324] de\u00a0 apropiaci\u00f3n de la realidad y escapar a la tentaci\u00f3n m\u00edstica e irracionalista presente en todo monismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Es cierto que la inteligencia no puede alcanzar la \u00faltima realidad; mas no es cierto que haya otro medio de llegar a ella [MACHADO (1980), 120].<\/p>\n<p>La cr\u00edtica machadiana al conceptismo y a la racionalidad anal\u00edtica no es una descalificaci\u00f3n de la raz\u00f3n, como la mayor\u00eda de analistas ha querido ver (S\u00e1nchez Barbudo, Frutos). Es una cr\u00edtica a su insuficiencia en el movimiento total del esp\u00edritu, a la ignorancia de las condiciones de validez de los resultados del entendimiento, a su hipertrofia. Y el \u00abpensar po\u00e9tico, heterogeneizante, inventor o descubridor de lo real\u00bb [MACHADO (1964), 430] no ignora ni reemplaza al entendimiento, sino que remonta sobre su base:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Pensar: borrar primero y dibujar despu\u00e9s,<\/em><br \/>\n<em>Y quien borrar no sabe camina a cuatro pies<\/em> [MACHADO (1980), 121].<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es el marxiano <em>ascenso de lo abstracto a lo concreto<\/em> [MARX]|; se trata pues, ni m\u00e1s ni menos, que del <em>pensamiento dial\u00e9ctico<\/em>, redescubierto y reformulado por Machado. Por eso \u00e9l ha podido defender una po\u00e9tica de la intuici\u00f3n y el sentimiento, y ser toda su vida un cr\u00edtico del subjetivismo y el irracionalismo, sensible a las consecuencias pol\u00edticas de este que \u00e9l conoci\u00f3 (\u00ablas baratas filosof\u00edas de la vida, del vivir ac\u00e9falo, que son todas ellas filosof\u00edas del crimen y de la muerte\u00bb, dice en 1937 [MACHADO (1983), 166]).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p>\u00abEl poeta m\u00e1s grande que ha producido la burgues\u00eda espa\u00f1ola\u00bb (Alberti); \u00able plus illustre et le plus aim\u00e9 des poetes espagnols et lun des plus admirables Iyriques de tous les pays et de tous les temps\u00bb (Aragon); \u00abel m\u00e1s digno representante de los poetas, de los artistas que est\u00e1n al lado de Espa\u00f1a y su pueblo, honra y orgullo de la poes\u00eda espa\u00f1ola, fiel a su pueblo\u00bb (L\u00edster); \u00abel poeta m\u00e1s humilde que he encontrado en mi vida\u00bb (Erenburg)&#8230; Machado poeta, Machado pensador, Machado escritor pol\u00edtico: tres dimensiones de una personalidad desde el inicio identificada con el pueblo, en la que el cincel de la historia va tallando el contorno de un compromiso pol\u00edtico que, en la dura prueba de la guerra, es bien definido y coherente con su trayectoria intelectual y personal. Ejemplo de modestia y de dignidad, lo fue tambi\u00e9n de intelectual combatiente al servicio del pueblo y de su gobierno. La evoluci\u00f3n pol\u00edtica de Machado le condujo a simpatizar con el socialismo y con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Esa evoluci\u00f3n no fue una an\u00e9cdota de \u00faltima hora en la trayectoria de Machado, sino coherente con los principios en los que crey\u00f3 y que inspiraron desde bien temprano su pensamiento y su obra po\u00e9tica.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>AUBERT, P.: \u00abAntonio Machado entre l\u2019utopie et l&#8217;\u00e9pop\u00e9e: une vision id\u00e9aliste de la r\u00e9volution, de la Russie et du marxisme\u00bb. <em>M\u00e9langes de la Casa de Vel\u00e1zquez<\/em>, 26-3 (1990) 5-51.<br \/>\nBEIERWALTES, W.: <em>Denken des Einen. Studie zur neuplatonischen Philosophie und ihrer Entwicklungsgeschichte<\/em>.<br \/>\nKlostermann, Fkf\/M, 1985.<br \/>\nCARLEY, M. J.: 1939.<em> The Alliance that Never Was<\/em>. Ivan Dee, Chicago, 1999.<br \/>\nCARLEY, M. J.: \u00abFiasco: The Anglo-Franco-Soviet Alliance that Never Was and the Unpublished British White Paper, 1939-1940\u00bb. <em>The International History Review<\/em>, 41 (2019) 701-728.<br \/>\nDOM\u00c9NECH, J.: \u00abVariaciones en torno a los escritos dispersos de Antonio Machado\u00bb. <em>Abel Mart\u00edn. Revista de estudios sobre Antonio Machado<\/em>, junio 2009, 1-15 (orig.: Cat\u00e1logo de la exposici\u00f3n <em>Antonio Machado. Laberinto de espejos<\/em>. Junta de Andaluc\u00eda\/Centro Andaluz de las Letras, M\u00e1laga, 2009, pp. 325-39). http: \/\/wwmnmw.abelmartin.com\/critica\/<br \/>\ndomenech2.html<br \/>\nERENBURG, I.: <em>ISpanskie reportazhy 1931-1939 [Reportajes espa\u00f1oles 1931-1939]<\/em>. Novosti, Mosc\u00fa, 1984.<br \/>\nFERN\u00c1NDEZ ORTIZ, A.: La revoluci\u00f3n de \u00ablos otros\u00bb. <em>El Viejo Topo<\/em>, Barcelona, 2018.<br \/>\nFEUERBACH, L.: <em>\u00dcber Spiritualismus und Materialismus, besonders in Beziehung auf die Willensfreiheit<\/em>. Pp 53-186 de: L. Feuerbach, <em>Gesammelte Werke, Bd 11: Kleinere Schriften IV (1851-1866)<\/em>. Akademie-Verlag, Berl\u00edn, 1982.<br \/>\nGRAMSCI, A.: <em>Antolog\u00eda<\/em> (M. Sacrist\u00e1n ed.). Siglo XXI eds., M\u00e9xico, 1970.<br \/>\nKARA-MURZA, S.: <em>Sovetskaya civilizaciya [La civilizaci\u00f3n sovi\u00e9tica]<\/em>. Algoritm, Mosc\u00fa, 2002.<br \/>\nKOLTSOV, M.: <em>Diario de la guerra de Espa\u00f1a<\/em>. Akal, Madrid, 1978.<br \/>\nHurto. Bandara. 245 CULTURA<br \/>\nLACROIX-RIZ, A.: <em>Le choix de la d\u00e9faite: les \u00e9lites fran\u00e7aises dans les ann\u00e9es 1930<\/em>. Armand Colin, Par\u00eds, 2010.<br \/>\nMACHADO, A.: <em>Obras. Poes\u00eda y prosa<\/em> (A. de Albornoz, G. de Torre, eds.). Losada, Buenos Aires, 1964.<br \/>\nMACHADO, A.: <em>Los complementarios<\/em> (M. Alvar ed.). C\u00e1tedra, Madrid, 1980.<br \/>\nMACHADO, A.: <em>La guerra. Escritos: 1936-1939<\/em> (J. Rodr\u00edguez Pu\u00e9rtolas, G. P\u00e9rez Herrero, comps.). Emiliano Escolar editor, Madrid, 1983.<br \/>\nMACHADO, A.: <em>Epistolario<\/em> (J. Domenech ed.). Octaedro, Barcelona, 2009a.<br \/>\nMACHADO, A.: <em>Escritos dispersos (1893-1936)<\/em> (J. Domenech ed.). Octaedro, Barcelona, 2009b.<br \/>\nMARX, C.: \u00abEl m\u00e9todo de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb. Introducci\u00f3n de 1857 a la <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, editado con los <em>Grundrisse der Kritik der politischen \u00d6konomie<\/em>.<br \/>\nRODR\u00cdGUEZ PU\u00c9RTOLAS, J.: \u00abProsas de guerra de Antonio Machado: una visi\u00f3n de Europa\u00bb. Pp. 391-402 de: P Aubert (ed.), <em>Antonio Machado hoy (1939-1989)<\/em>. Casa de Vel\u00e1zquez, Madrid, 1994.<br \/>\nSAVICH, O.: <em>Dva goda v Ispanii 1937-1939 [Dos a\u00f1os en Espa\u00f1a 1937-1939]<\/em>. Sovetskij pisatel\u2019, Mosc\u00fa, 1981.<br \/>\nTHOMPSON, E. P.:: <em>The communism of William Morris<\/em>. The William Morris Society, London, 1965.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Entre ellos, <em>Milicia Popular-Diario del 5.\u00b0 Regimiento, Verdad-Diario de Unificaci\u00f3n de los Partidos Comunista y Socialista, Hora de Espa\u00f1a, Ahora-Diario de la juventud, Ayuda-Semanario de la solidaridad, Servicio Espa\u00f1ol de Informaci\u00f3n, Frente Rojo, La Vanguardia, El Mercantil Valenciano, Nuestro Ej\u00e9rcito<\/em> y otros; suman m\u00e1s de ciento dos los escritos de estos a\u00f1os [DOMENECH]. Tambi\u00e9n escribe, lector, para la revista que tienes entre tus manos: en el n\u00famero 3 (1938) de la reci\u00e9n fundada <em>Nuestra Bandera<\/em> aparece su art\u00edculo \u00abTorrijos y sus compa\u00f1eros\u00bb.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Recopilados en [MACHADO (1983)]. Originales accesibles en <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/hemeroteca\/20110421\/54138238155\/antonio-machado-el-poeta-republicano.html\">https:\/\/www.lavanguardia.com\/hemeroteca\/20110415\/54138238155\/antonio-machado-el-poeta-republicano.html<\/a><\/p>\n<p><sup>3<\/sup> El lector interesado en un an\u00e1lisis del per\u00edodo inmediato al estallido de la Segunda Guerra Mundial no puede dejar de leer los trabajos de Annie Lacroix-Riz (<a href=\"http:\/\/www.historiographie.info\/index.html\">http:\/\/www.historiographie.info\/index.html<\/a>) y de Michael Jabara Carley citados al final de este trabajo.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> Tampoco los bolcheviques eran marxistas para el joven Gramsci (en \u00abRevoluci\u00f3n contra <em>El capital<\/em>\u00bb, 1918): los bolcheviques \u00abafirman con el testimonio de la acci\u00f3n cumplida, de las conquistas realizadas, que los c\u00e1nones del materialismo hist\u00f3rico no son tan f\u00e9rreos como podr\u00eda creerse y como se ha cre\u00eddo. (&#8230;) Si los bolcheviques reniegan de algunas afirmaciones de <em>El capital<\/em>, no reniegan, en cambio, de su pensamiento inmanente, vivificador. No son \u201cmarxistas\u201d, y eso es todo\u00bb [GRAMSCI, 34].<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> el <em>solus ipse<\/em>, como dice repetidamente, la \u00abfe metaf\u00edsica propia de la sociedad individualista, que vive hoy con el escudo al brazo enfrente de la Rusia sovi\u00e9tica\u00bb [MACHADO (1964), 861].<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> Machado ha sido siempre un cristiano en este sentido, aunque tambi\u00e9n ha sido desde siempre anticlerical, y ha identificado a la Iglesia cat\u00f3lica y su poder como una de las dos causas del atraso de Espa\u00f1a (la otra: la aristocracia caciquil [MACHADO (2009B), 184, 191]).<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Dos elementos \u2014\u00abmarxismo\u00bb y \u00abalma rusa\u00bb\u2014 que, en el pasado, \u00e9l ha considerado poco compatibles, aunque ahora corrige su apreciaci\u00f3n primera: \u00abes posible que el marxismo no sea un elemento tan heterog\u00e9neo con el esp\u00edritu ruso como algunos pensamos\u00bb [MACHADO (1964), 860]. Su curiosa contraposici\u00f3n de Lenin y Marx en este escrito (\u00abcu\u00e1nto supera el coraz\u00f3n del eslavo a la inteligencia del alem\u00e1n\u00bb), muy en la l\u00ednea del Gramsci de 1918 arriba citado, sigue siendo<br \/>\ndeudora de su distorsionada idea de \u00abmarxismo\u00bb.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> Alain Badiou, pensador comunista, ha llegado a ideas parecidas a las de Machado sobre el amor y el pluralismo ontol\u00f3gico en <em>\u00c9loge de l&#8217;amour<\/em> (Flammarion, Paris 2009) y <em>L\u2019\u00e9tre et l&#8217;\u00e9v\u00e9nement<\/em> (Seuil, Paris 1988). En esta l\u00ednea, a ambos les precede Feuerbach [FEUERBACH, 172-4]. Esta idea de amor feuerbachiana-machadiana est\u00e1 en directa oposici\u00f3n al monismo de la concepci\u00f3n del amor plotiniana, que hace residir su esencia en la tendencia al uno (a la \u00abunificaci\u00f3n\u00bb, <em>henosis<\/em>) [BEIERWALTES, 16-20].<\/p>\n<p>Fuente: <em>Nuestra Bandera<\/em>, n\u00ba 245, diciembre de 2019<br \/>\nImagen de portada: Sesi\u00f3n de clausura de la Conferencia Nacional de las Juventudes Socialistas Unificadas, celebrada en el Ayuntamiento de Valencia en 1937. Antonio Machado en la \u00faltima fila, segundo por la derecha. Fotograf\u00eda: Luis Vidal. Publicada en\u00a0<em>Cr\u00f3nica<\/em>, 376 (24 de enero de 1937), portada. Fuente: <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/antonio_machado\/album_fotografico\/imagen\/66_antonio_machado_conferencia_nacional_juventudes_socialistas\/\">https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/antonio_machado\/album_fotografico\/imagen\/66_antonio_machado_conferencia_nacional_juventudes_socialistas\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. 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