{"id":19031,"date":"2026-01-06T05:00:50","date_gmt":"2026-01-06T04:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19031"},"modified":"2026-01-06T08:39:57","modified_gmt":"2026-01-06T07:39:57","slug":"entrevista-a-vera-sacristan-adinolfi-sobre-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19031","title":{"rendered":"Entrevista a Vera Sacrist\u00e1n Adinolfi sobre Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<b>De su paso por la c\u00e1rcel Modelo, Manolo guardaba una cajita para medicinas que le regal\u00f3 un preso com\u00fan de su misma celda, y la cuidaba con much\u00edsimo cari\u00f1o.\u00bb<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Vera Sacrist\u00e1n Adinolfi es coeditora de Manuel Sacrist\u00e1n, <i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal<\/i> (C\u00edrculo de Lectores, 1990) y editora de M. Sacrist\u00e1n, <i>L\u00f3gica elemental<\/i>, Barcelona: Editorial Vicens Vices, 1996.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La entrevista fue publicada en <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>, Destino. Barcelona, 1996, pp. 261-285.<\/span><\/p>\n<p><b>Naciste en 1958. Tu padre hab\u00eda finalizado sus estudios de l\u00f3gica y epistemolog\u00eda en Alemania en 1956 y hab\u00eda contra\u00eddo matrimonio con tu madre, Giulia Adinolfi, en N\u00e1poles, en 1957. Se ha comentado que tus padres se conocieron a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n del l\u00f3gico italiano Ettore Casari, compa\u00f1ero de tu padre en M\u00fcnster. No es la \u00fanica versi\u00f3n. \u00bfPodr\u00edas precisarnos este punto?<\/b><\/p>\n<p>La historia que mis padres me contaron es que se conocieron en casa de Paco Noy y Lol\u00edn Serrano. Mi madre era hispanista y estaba aqu\u00ed con una beca. Supongo, aunque no lo s\u00e9 a ciencia cierta, que debi\u00f3 conocer a Paco Noy con motivo de sus estudios. Paco y Lol\u00edn organizaban con cierta frecuencia cenas o comidas en su casa a las que invitaban a amigos que a veces no se conoc\u00edan entre s\u00ed. Por lo visto, mi padre ten\u00eda alguna experiencia anterior de tales reuniones. El caso es que me contaron que a los dos les daba cierta pereza ir a la cena en cuesti\u00f3n y, sin embargo, all\u00ed fue donde se conocieron. A\u00f1os m\u00e1s tarde, recuerdo en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n a Paco Noy dici\u00e9ndome m\u00e1s o menos literalmente que se sent\u00eda responsable de m\u00ed porque mis padres se conocieron en su casa.<\/p>\n<p>Ettore Casari, que hab\u00eda conocido a Manolo en Alemania, fue el padrino de la boda de mis padres, que tuvo lugar el 27 de agosto de 1957 en N\u00e1poles, en la iglesia de San Gennaro al Vomero. Deb\u00eda hacer un calor considerable y aquellas no eran \u00e9pocas muy boyantes econ\u00f3micamente para ellos: Manolo sol\u00eda recordar, cuando se hablaba de su boda, el calor que pas\u00f3 metido en su \u00fanico traje: un traje de invierno de lana.<\/p>\n<p><b>Hasta vuestro asentamiento definitivo en el piso de Diagonal, no fueron pocos los lugares donde vivisteis. \u00bfQu\u00e9 razones impulsaban a tus padres a cambiar tan a menudo de domicilio? \u00bfAlguna relaci\u00f3n con su militancia pol\u00edtica?<\/b><b> <\/b><\/p>\n<p>Cuando volvieron de Barcelona de su viaje de bodas, que consisti\u00f3 en una visita a Par\u00eds durante la cual Manolo asisti\u00f3 a una reuni\u00f3n del Comit\u00e9 Central del PSUC, mis padres no ten\u00edan muebles ni enseres (eso era mucho m\u00e1s frecuente entonces de lo que lo es en este mundo consumista de ahora) y vivieron en un bajo amueblado de la Pedrera, en una residencia de la calle Ample donde muchos a\u00f1os despu\u00e9s a\u00fan los recordaban, en un piso de la calle Padilla, en una casita en Valldoreix&#8230; Lo primero que yo recuerdo es un piso de la calle Mitre, donde vivimos entre 1961-62 y 1965, mucho antes del Cintur\u00f3n de Ronda, y luego un \u00e1tico en Balmes-Cop\u00e9rnico, que nos dur\u00f3 hasta 1972.<\/p>\n<p>La caracter\u00edstica com\u00fan de todas nuestras casas era su peque\u00f1ez y la gran cantidad de libros que las invad\u00edan y que nos forzaban a mudarnos a pisos m\u00e1s espaciosos. El gran cambio se produjo cuando alquilamos el piso de la Diagonal. Mis abuelos, los padres de Manolo, nos ayudaron econ\u00f3micamente y esa fue nuestra casa definitiva. Aquella s\u00ed que era grande: finalmente hubo un cuarto de estudio para cada cual y la primera mesa de comedor de nuestra vida: recuerdo que su llegada fue un gran acontecimiento familiar.<\/p>\n<p><b>Recib<\/b><b>\u00edais muchas visitas en <\/b><b>vuestro piso de la Diagonal, el tel\u00e9fono sonaba con frecuencia. \u00bfC\u00f3mo se conciliaba el trabajo, la dedicaci\u00f3n intelectual, con visitas tan asiduas? \u00bfQui<\/b><b>\u00e9nes os visitaban<\/b><b>? <\/b><\/p>\n<p>No es cosa de exagerar, pero es verdad que se recib\u00edan muchas visitas y muchas llamadas tambi\u00e9n. Las visitas sol\u00edan ser de alumnos o ex-alumnos de Manolo, estudiantes del partido, intelectuales en general, amigos suyos, muchos de los cuales fueron cambiando con los a\u00f1os.<\/p>\n<p>Por tel\u00e9fono le sol\u00edan llamar para pedirle conferencias, art\u00edculos y charlas, y \u00e9l procuraba defenderse: muchas veces lo dejaba sonar, y si nosotras insist\u00edamos en cogerlo \u00e9l hac\u00eda como que no estaba en casa. Dec\u00eda que as\u00ed, cuando se muriera, habr\u00eda logrado dar alguna conferencia menos.<\/p>\n<p>Viviendo en Balmes, Manolo alquil\u00f3 un estudio cerca de casa, en la calle de Sant Gervasi de Cassoles. El estudio no s\u00f3lo sirvi\u00f3 para liberar espacio en casa, sino tambi\u00e9n para aislar a Manolo de las visitas y llamadas. La ubicaci\u00f3n del estudio fue un secreto que compartieron muy pocos. All\u00ed Manolo ten\u00eda el tiempo y la calma necesarios para trabajar.<\/p>\n<p><b>Expulsado de la Universidad v<\/b><b>\u00ed<\/b><b>a no renovaci\u00f3n del contrato laboral en 1965, tu padre tuvo que ganarse la vida trabajando a destajo como traductor. Sus traducciones se cuentan por decenas, m<\/b><b>\u00e1s de 90<\/b><b>. Tal cantidad de trabajo, al que habr\u00eda que a\u00f1adir ensayos, pr\u00f3logos y numerosas y arriesgadas tareas pol\u00edticas, exigir\u00eda seguramente un horario estricto y prolongado. \u00bfRecuerdas c\u00f3mo se organizaba?<\/b><\/p>\n<p>Puedo contar con detalle c\u00f3mo trabajaba en verano, cuando yo tambi\u00e9n estaba en casa y le ve\u00eda hacerlo. Como en muchas otras cosas, era estricto con su plan de trabajo. Llevaba una libreta en la que apuntaba las holandesas que traduc\u00eda cada d\u00eda, el total acumulado y dem\u00e1s. Seg\u00fan la escasez del momento o el precio que le pagaban por holandesa traduc\u00eda entre 15 y 20 al d\u00eda. S\u00f3lo se permiti\u00f3 bajar a 10 holandesas diarias cuando tradujo a Marx para las OME&#8230;<\/p>\n<p><b>Disculpa. Las obras de Marx y Engels cuya traducci\u00f3n coordin\u00f3.<\/b><\/p>\n<p>Por la ma\u00f1ana se levantaba pronto y se pon\u00eda a la m\u00e1quina. Durante toda la ma\u00f1ana traduc\u00eda sin interrupciones importantes. En general, dejaba la correcci\u00f3n de lo que hab\u00eda traducido para la tarde, despu\u00e9s de comer y fregar los platos. A media tarde estaba libre para ir a pasear, jugar o cualquier otra cosa que quisi\u00e9ramos hacer. Ese era el plan de trabajo todo el verano, excepto los domingos, en que se daba fiesta.<\/p>\n<p>No tengo muy claro que en invierno su horario fuera el mismo: aunque, por un lado, las reuniones sol\u00edan ser por las tardes, y eso le dejaba libre las ma\u00f1anas; por otro, muchas reuniones nocturnas deb\u00edan impedirle madrugar al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>Antes de que le echaran de la universidad, en cambio, sol\u00eda trasnochar mucho trabajando, pero eso me lo han contado, no lo recuerdo yo directamente.<\/p>\n<p><b>En la entrevista que concedi<\/b><b>\u00f3<\/b><b> a la revista mexicana<\/b><i><b> Dial\u00e9ctica <\/b><\/i><b>en 1983, Sacrist\u00e1n hizo referencia a la doble vida que tuvo que llevar durante a\u00f1os. Por una parte, como dirigente del PSUC-PCE, su arriesgada militancia le obligaba a tomar fuertes medidas de seguridad; por otra parte, dada su condici\u00f3n de personaje p\u00fablico, se mov<\/b><b>\u00eda<\/b><b> abiertamente. \u00bfRecuerdas c\u00f3mo repercut\u00eda esta situaci\u00f3n en su vida cotidiana? \u00bfQu\u00e9 precauciones tomaba?<\/b><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el tema de las precauciones Manolo era muy estricto: nunca ten\u00eda una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica que no fuera absolutamente inocente, nunca anotaba nada comprometedor&#8230; Cuando viv\u00edamos en la calle Padilla, ten\u00edan convenido un sistema por el cual mi madre, que se quedaba en casa cuid\u00e1ndome (yo era entonces un beb\u00e9) avisaba a mi padre de peligro en la casa: un pa\u00f1uelo tendido en el balc\u00f3n, que deb\u00eda ser de color blanco si no pasaba nada.<\/p>\n<p>Recuerdo algunas an\u00e9cdotas curiosas que \u00e9l me cont\u00f3, relacionadas con el tema de las precauciones: la primera sucedi\u00f3 en la calle Urgell, donde \u00e9l ten\u00eda que acudir a un piso. Estaba en la esquina con Mallorca, inspeccionando la situaci\u00f3n, y result\u00f3 que otra persona andaba rondando la esquina. Manolo y el otro estuvieron mucho rato disimulando y estudi\u00e1ndose. Manolo no se decid\u00eda a dirigirse al lugar de su cita. Al final el otro se acerc\u00f3 y le pregunto: \u00ab\u00bfT\u00fa tambi\u00e9n eres un hermano?\u00bb. Era un miembro de la iglesia adventista, que todav\u00eda tiene all\u00ed su sede, hoy de forma legal.<\/p>\n<p>La otra an\u00e9cdota muestra hasta qu\u00e9 punto se preocupaba por la seguridad, suya y de los dem\u00e1s: andando por el barrio hab\u00eda tropezado por casualidad con Gregorio L\u00f3pez Raimundo, que entonces estaba ilegalmente en Barcelona. Manolo no se hab\u00eda inmutado, pero Gregorio se hab\u00eda acercado a saludarle. Volvi\u00f3 a casa indignado: le parec\u00eda insensato que alguien que se encontraba en situaci\u00f3n de clandestinidad le saludara y corriera el peligro de ser descubierto. \u00a1Qui\u00e9n pod\u00eda asegurar que, siendo Manolo un personaje p\u00fablico, no llevara en ese momento a un polic\u00eda sigui\u00e9ndole!<\/p>\n<p><b>Has comentado un par de veces que tu padre era muy estricto. \u00bfPuedes explicarlo con m\u00e1s detalle?<\/b><\/p>\n<p>Me he referido a ello al hablar de su estricto plan de trabajo, que no se saltaba nunca, o de su forma estricta de tomar precauciones. Creo que era una caracter\u00edstica de su personalidad.<\/p>\n<p>En mi recuerdo, Manolo sol\u00eda tomar decisiones radicales y se manten\u00eda en ellas. Ten\u00eda una combinaci\u00f3n de radicalidad y de fuerza de voluntad que quiz\u00e1s expresar\u00eda mejor diciendo que parec\u00eda tener siempre una gran convicci\u00f3n en sus opciones y decisiones. Eso reg\u00eda para los temas m\u00e1s serios y para los m\u00e1s nimios, indistintamente.<\/p>\n<p>En la \u00e9poca en que ten\u00eda el estudio de Sant Gervasi, hacia 1970 aproximadamente, Manolo dej\u00f3 de fumar, cosa de la cual estaba muy orgulloso. Contaba que una ma\u00f1ana, despu\u00e9s de una noche de mucha reuni\u00f3n y mucho fumar, le hab\u00eda asaltado tal ataque de tos que hab\u00eda tirado el cigarrillo que estaba fumando y decidi\u00f3 no fumar m\u00e1s. As\u00ed fue. Afirmaba que nunca m\u00e1s hab\u00eda sentido ganas de fumar.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando se detect\u00f3 su enfermedad card\u00edaca, tuvo que someterse a un r\u00e9gimen de comidas muy estricto y su actitud fue la misma: a partir del momento en que comenz\u00f3 el r\u00e9gimen, se acabaron los excesos, nunca volvi\u00f3 a ponerle sal a una comida y ni siquiera se permiti\u00f3 un extra de vez en cuando.<\/p>\n<p><b>En alguna ocasi\u00f3n, refiri\u00e9ndose a temas ecol\u00f3gicos y al sentimiento que le despertaban las manifestaciones de la naturaleza habl\u00f3 de su afici\u00f3n al excursionismo. \u00bfQu\u00e9 lugares sol\u00edan frecuentar? \u00bfCultiv\u00f3 otras aficiones?<\/b><\/p>\n<p>Manolo era muy aficionado al excursionismo. De joven hab\u00eda andado mucho por el Montseny, por el que ten\u00eda un cari\u00f1o especial. Durante a\u00f1os estuvimos yendo de excursi\u00f3n en verano por la Cerdanya, especialmente por el Puigpedr\u00f3s, y en invierno por los alrededores de Barcelona: primero por Collserola, luego cruzando el Montnegre desde el Tordera en direcci\u00f3n al mar. Tambi\u00e9n esto lo hac\u00eda concienzudamente y con mucha pasi\u00f3n: siempre andaba muy bien pertrechado de mapas, alt\u00edmetros, v\u00edveres e ilustraci\u00f3n sobre lo que iba a visitar.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le gustaba mucho la bicicleta. Recorrimos todos los rincones de la plana de la Cerdanya (mejor dicho: de la mitad bajo administraci\u00f3n espa\u00f1ola, porque Manolo no tuvo pasaporte durante a\u00f1os) montados en nuestras bicis. Cuando empez\u00f3 con los problemas card\u00edacos recordaba los paseos en bicicleta con nostalgia, nostalgia de la bicicleta y nostalgia de la Cerdanya misma, que fue uno de sus amores.<\/p>\n<p>Pero Manolo ten\u00eda muchas otras aficiones: desde luego, el estudio era la principal, pero desde la m\u00fasica (La Flauta M\u00e1gica era su pasi\u00f3n) hasta el bricolaje (en el que me permit\u00eda ser su ayudante para que aprendiera), muchas eran las cosas que le interesaban y que hac\u00eda con entusiasmo.<\/p>\n<p>Otro de sus grandes amores fue siempre M\u00e9xico, m\u00e1s adelante me referir\u00e9 a ello.<\/p>\n<p><b>De acuerdo. Sol\u00edais ir los veranos a una casa que tus padres hab\u00edan alquilado en Guils, en la Cerdanya. \u00bfPor qu\u00e9 ese lugar? \u00bfQu\u00e9 recuerdos tienes de aquellos veranos?<\/b><\/p>\n<p>Muchos creen que verane\u00e1bamos en Guils de Cerdanya porque tanto Manolo como Giulia est\u00e1n enterrados en el cementerio de Guils, pero no es as\u00ed. Nuestra casa de veraneo estuvo siempre en Puigcerd\u00e0. Llegamos all\u00ed por casualidad, primero a una casa que encontramos a trav\u00e9s de un anuncio en el peri\u00f3dico, y luego a la casa de \u00abLos Sauces\u00bb, que tuvimos alquilada 26 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00cdbamos todos los veranos, desde finales de junio hasta principios de octubre (siguiendo el calendario escolar de entonces). Cada a\u00f1o el traslado era una aut\u00e9ntica migraci\u00f3n: mand\u00e1bamos por recadero gran cantidad de paquetes con libros, ropa, juguetes&#8230; Toda una casa. En Puigcerd\u00e0 llev\u00e1bamos una vida tranquila: estudiar, leer, ir a la compra, cocinar, jugar en el jard\u00edn; todo siguiendo un cierto ritual bastante inamovible.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de c\u00f3mo viv\u00edamos all\u00ed, Rosa Rossi me ha permitido traducir aqu\u00ed parte de una carta que Renzo Lapiccirella mand\u00f3 a su hija, Viola, desde Puigcerd\u00e0, en agosto de 1966:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ayer, aqu\u00ed, hubo tormenta, pero en serio. Un diluvio de agua, truenos poderosos y rel\u00e1mpagos que cortaban esa manta gris que era el cielo. Hoy, en cambio, ha triunfado el sol. Todo reluce: cielo, campos, monta\u00f1as y \u00e1rboles. Por no hablar de los p\u00e1jaros festivamente entregados, con gran dedicaci\u00f3n, a su actividad (para darnos gusto, pensamos nosotros). En suma, cosa de idilio o de redacci\u00f3n escolar, si lo prefieres. Pero, bromas aparte, \u00e9ste me sigue pareciendo un lugar un poco m\u00e1gico, donde incluso se puede llegar a pensar que quiz\u00e1s el mundo y los hombres han descubierto \u2013o est\u00e1n a punto de descubrir\u2013 una medida de s\u00ed mismos y de las cosas, un maravilloso equilibrio entre raz\u00f3n y sentimientos y, en definitiva, el sentido preciso de su propia vida y de la de los dem\u00e1s. Manolo escribe sus diez holandesas diarias, Vera est\u00e1 jugando, Giulia contin\u00faa ordenando cuidadosamente las cosas (tambi\u00e9n a trav\u00e9s de estas operaciones consigue hacer sentir su amistad y su afecto por los dem\u00e1s), Rosa espera que yo acabe de escribir para ir a Correos. Todo muy sencillo y muy corriente. Pero hay secreto. Est\u00e1 en la amistad, en el fondo com\u00fan que la alimenta y que nos permite a cada uno \u2013en condiciones m\u00e1s f\u00e1ciles o m\u00e1s dif\u00edciles\u2013 no traicionar la imagen del hombre que nos hemos hecho. [&#8230;] Un tal escribi\u00f3, una vez, que \u00abel paisaje es un estado de \u00e1nimo\u00bb: es una exageraci\u00f3n evidente, m\u00e1s que discutible por muchos motivos, pero contiene una parte de verdad suficiente. En un sentido muy particular y preciso podr\u00eda afirmar yo tambi\u00e9n que Puigcerd\u00e0 es \u00abun estado de \u00e1nimo\u00bb [&#8230;]<\/p>\n<p>Creo que algo de lo que cuenta Renzo lo sent\u00edamos todos.<\/p>\n<p>Como se ve, recib\u00edamos visitas tambi\u00e9n all\u00ed, pero la mayor\u00eda formaban parte del ritual: pasaban parte de sus vacaciones con nosotros mis abuelos italianos (los padres de Giulia), su hermana, Rosa Rossi y Renzo Lapiccirella, viejos amigos; nos visitaban los abuelos espa\u00f1oles (padres de Manolo), sus hermanos&#8230; Con la edad, los abuelos empezaron a venir menos, pero compartimos el verano con nuevos amigos: Paco Fern\u00e1ndez Buey y Neus Porta, la puntual visita de Juan-Ram\u00f3n Capella (si a mediados de agosto no hab\u00eda aparecido, empez\u00e1bamos a preguntarnos qu\u00e9 hab\u00eda sido de \u00e9l) y muchos otros.<\/p>\n<p>De alguna forma, la casa de Los Sauces era un punto de referencia, los amigos sab\u00edan que nos encontrar\u00edan all\u00ed.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en Puigcerd\u00e0 se celebraban dos de las fiestas m\u00e1s importantes del a\u00f1o: el aniversario de la boda de mis padres (que coincid\u00eda, adem\u00e1s, con el cumplea\u00f1os de mi madre, el 27 de agosto) y el cumplea\u00f1os de Manolo, que era el 5 de setiembre. Sol\u00edamos reunirnos muchos de la familia y las celebraciones inclu\u00edan decoraciones festivas, serpentinas, confetis, desayunos y comidas especiales, regalos, etc.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n del hecho de que mis padres fueran enterrados en el cementerio de Guils de Cerdanya, un peque\u00f1o pueblo a unos cinco quil\u00f3metros de Puigcerd\u00e0, es la siguiente: Guils era el destino m\u00e1s frecuente de los paseos vespertinos de familia, casi en comitiva, en la \u00e9poca en que el camino a\u00fan no estaba asfaltado. Cuando se llegaba a lo alto del pueblo, delante de la iglesia, el paisaje era impresionante. Era el paseo preferido por Giulia; por eso nos pidi\u00f3 ser enterrada all\u00ed.<\/p>\n<p>Recuerdo haberle preguntado a Manolo si \u00e9l tambi\u00e9n quer\u00eda ser enterrado all\u00ed: me contest\u00f3 que le daba igual lo que se hiciera con \u00e9l una vez muerto.<\/p>\n<p><b>Las mil actividades en las que Sacrist\u00e1n estaba inmerso no impidieron que te acompa\u00f1ara a la escuela. Creo que guardas alg\u00fan recuerdo curioso de aquellos paseos. Si no ando errado, en uno de ellos te habl\u00f3 de la paradoja del mont\u00f3n de trigo de Zen\u00f3n. \u00bfFue as\u00ed? A\u00f1ado: Por las noches, durante un tiempo, te regalaba unos dibujos, como si fueran vi\u00f1etas de un c\u00f3mic. \u00bfLos conservas? \u00bfQu\u00e9 te explicaba en ellos?<\/b><\/p>\n<p>Recuerdo mucho a Manolo ejerciendo de padre, quiz\u00e1s sus tareas conmigo eran las m\u00e1s agradecidas: llevarme al colegio, sacarme de excursi\u00f3n los domingos o a paseo por la ciudad&#8230; Nos recuerdo juntos en casi todos los museos de la ciudad.<\/p>\n<p>Es cierto que me cont\u00f3 la paradoja del mont\u00f3n de trigo de Zen\u00f3n volviendo del colegio por el paseo de San Juan Bosco. Era oto\u00f1o, el suelo estaba cubierto de hojas ca\u00eddas de los \u00e1rboles, y Manolo empez\u00f3 a preguntarme si una hoja constitu\u00eda un mont\u00f3n de hojas. Obviamente, contest\u00e9 que no, que un mont\u00f3n de hojas se formaba con varias hojas; as\u00ed que me replic\u00f3 si bastar\u00eda con dos hojas para hacer un mont\u00f3n. Y si no bastaban dos, \u00bfcu\u00e1ntas bastaban? \u00bfTres, cuatro, diez&#8230;? \u00a1No se imagina nadie la impresi\u00f3n que eso puede producir cuando una no tiene ni diez a\u00f1os!<\/p>\n<p>En una \u00e9poca de mucha actividad, encontr\u00f3 una forma de establecer una comunicaci\u00f3n nocturna conmigo, cuando muchos d\u00edas no nos hab\u00edamos visto m\u00e1s que por la ma\u00f1ana: el correo nocturno. Entre 1963 y 1965 aproximadamente, y de forma m\u00e1s o menos espor\u00e1dica, dejaba algunas noches sobre la cabecera de mi cama un dibujo que yo encontraba por la ma\u00f1ana, en el que aparec\u00edan todos los personajes de la familia caracterizados como animales (\u00e9l se dibujaba a s\u00ed mismo como un perro) en una escena que sol\u00eda reproducir un hecho del d\u00eda que acababa de pasar: \u00abEl pato, el p\u00e1jaro y el perro cenan en un restaurante\u00bb (19-VI-64) o del d\u00eda que iba a empezar: \u00abHoy vamos andando si es pronto\u00bb (?-?-63). Tambi\u00e9n hab\u00eda mensajes educativos, por as\u00ed llamarlos: \u00abel p\u00e1jaro mirando el gran plato de verdura que se va a comer en un momento\u00bb (9-VI-64). Uno de los temas recurrentes era su preocupaci\u00f3n por la cantidad de tiempo que le tomaba su actividad pol\u00edtica y lo tarde que llegaba a casa: \u00abEl perro, que ha llegado muy tarde, se hace la cena; el p\u00e1jaro carpintero y el pato duermen\u00bb (20-I-64), \u00abSin repartir el correo, aunque sabe que eso es feo, el cartero desgraciado se ha ido a dormir muy cansado\u00bb (23-II-65), \u00abUn perro m\u00e1s bien cansado llega a casa adormilado\u00bb (14-XI-65).<\/p>\n<p><b>Hablando de regalos. El d<\/b><b>\u00eda<\/b><b> de Reyes era espectacular en vuestra casa. Y no s\u00f3lo el d\u00eda 6, tambi\u00e9n los preparativos. \u00bfPodr\u00edas explicarnos algo de ello? \u00bfPor qu\u00e9 ese entusiasmo por la festividad?<\/b><\/p>\n<p>Efectivamente, junto con los cumplea\u00f1os, la gran fiesta en nuestra casa era la de Reyes, aunque no s\u00e9 exactamente el motivo. Todos la prepar\u00e1bamos minuciosamente, llev\u00e1bamos los regalos en el mayor secreto y cumpl\u00edamos todos los rituales: escribir la carta, dejar agua, pan y sal para los camellos\u2026 Adem\u00e1s, como nunca me enga\u00f1aron sobre el origen de los regalos, nunca dejamos de celebrar la fiesta con todo su ritual, hasta el \u00faltimo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Lo mejor era la lectura, la ma\u00f1ana del 6 de enero, de la carta que los Reyes Magos me dejaban, en respuesta a las nuestras. Extracto parte de la primera, de 1964, para dar una idea:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab&#8230; el carb\u00f3n azucarado<br \/>\nse nos hab\u00eda acabado:<br \/>\nte hemos dejado verdura,<br \/>\nque es tambi\u00e9n una ricura.<br \/>\nA tu <i>mamma<\/i> regalamos<br \/>\nun librito en italiano.<br \/>\nPara Nando y sus pap\u00e1s<br \/>\ntres cosas encontrar\u00e1s &#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n estas cartas ten\u00edan vocaci\u00f3n did\u00e1ctica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab&#8230; Si no andamos confundidos,<br \/>\nsiete a\u00f1os tienes cumplidos,<br \/>\npero tu caligraf\u00eda<br \/>\nno es gran cosa todav\u00eda.<br \/>\nTrabaja tus buenos ratos,<br \/>\nmejora tus garabatos;<br \/>\nsi no, tu letra ser\u00e1<br \/>\ncomo la de tu pap\u00e1,<br \/>\nfamoso en el mundo entero<br \/>\npor grande garabatero&#8230;\u00bb (1965)<\/p>\n<p>Con los a\u00f1os, se ampliaron los temas de que hablaban Melchor, Gaspar y Baltasar en sus cartas. En 1969 Manolo pon\u00eda el siguiente discurso en boca de Baltasar:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab&#8230; por venir del Tercer Mundo, mi saber es m\u00e1s profundo. \u00dalceras, agotamientos, nervios, rostros macilentos, no se podr\u00e1n mejorar si no es hundiendo en el mar el gobierno americano atado con el rusiano. Pues lo que al hombre hizo da\u00f1o durante el pasado a\u00f1o es, por un lado, el fascismo del bestial imperialismo y, por el otro, el despecho del socialismo mal hecho. Ha sido un per\u00edodo aciago, por lo cual el est\u00f3mago de la persona decente con espasmo se resiente. Pero no hay que atormentarse, sino m\u00e1s bien reforzarse para llegar al momento del sacrificio cruento del abundante ganado al banquete destinado que ser\u00e1 celebraci\u00f3n de la gran liberaci\u00f3n. Para esa fiesta preclara doy esta minuta rara (por venir del Tercer Mundo, mi est\u00f3mago es m\u00e1s profundo):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MINUTA<br \/>\nH\u00edgado de johnson al franquillo picado,<br \/>\nsalteado con manteca de nixon.<br \/>\nChuletas de breznev con ulbrichts asados<br \/>\nMacedonia de generales de ambos hemisferios<br \/>\nVinos:<br \/>\nSangre de banquero<br \/>\nLinfa de fabricante<br \/>\nL\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo de comerciante<br \/>\nBebidas no alcoh\u00f3licas:<br \/>\nZumo de bur\u00f3crata siberiano\u00bb<\/p>\n<p>Y los pobres Reyes Magos acabaron absorbidos por la General Mitos Inc. de Oklahoma. En 1970 escrib\u00edan:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab&#8230; Dicen nuestros gerentes de Oklahoma: \u201cHay que cumplimentar, coma por coma, al precio del mercado m\u00e1s subido, lo que encarga el cliente en su pedido. Nunca jam\u00e1s se entregar\u00e1 un objeto que no se encuentre a un precio sujeto\u201d. Y aunque a nuestros gerentes les da grima nuestra usanza oriental de hablar en rima (dicen que puede confundir las cuentas de la secci\u00f3n de promoci\u00f3n de ventas), sin embargo, para que comprendamos la lecci\u00f3n que aprender necesitamos, nos repiten un pareado extra\u00f1o, jam\u00e1s o\u00eddo en el Oriente anta\u00f1o:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cDeja el objeto sin precio<br \/>\npara el subversivo necio\u201d.<br \/>\nDeben tener raz\u00f3n nuestros gerentes, pues bien les obedecen hoy las gentes\u00bb.<\/p>\n<p>Pero los Reyes Magos no se dejaron convencer, y a partir de entonces apareci\u00f3 tambi\u00e9n en correo clandestino de los Reyes Magos. Dec\u00eda en 1971:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab\u00bfCu\u00e1l es de verdad el tema,<br \/>\nel importante problema<br \/>\nque en nuestros largos viajes<br \/>\npensamos con nuestros pajes?<br \/>\nLa cuesti\u00f3n es la siguiente,<br \/>\naunque lo ignore la gente.<br \/>\nAndando por esos mundos<br \/>\nvemos sus males profundos.<br \/>\nYa en nuestra m\u00e1s propia cosa<br \/>\nes la situaci\u00f3n penosa:<br \/>\nde juguetes largas listas<br \/>\nhacen los capitalistas,<br \/>\nmientras m\u00e1s de un ni\u00f1o obrero<br \/>\nno tiene abrigo en enero.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 decir de los adultos?<br \/>\nNo siempre arrancan indultos.<br \/>\nSigue asolando la Tierra<br \/>\nel imperialismo en guerra.<br \/>\nDolores y enfermedades<br \/>\nhay en todas las edades.<br \/>\nPero aun es m\u00e1s complicado<br \/>\neste mundo endiablado,<br \/>\npues eso es s\u00f3lo una parte<br \/>\nde lo que habr\u00e1 que explicarte.<br \/>\nSurge la complicaci\u00f3n<br \/>\npor la siguiente raz\u00f3n:<br \/>\nque tambi\u00e9n tendr\u00eda el planeta<br \/>\nalegr\u00eda muy completa:<br \/>\nel sol, las nubes, el mar,<br \/>\njugar, re\u00edr, estudiar,<br \/>\nandar, subir la monta\u00f1a,<br \/>\ntrepar las rocas con ma\u00f1a,<br \/>\ndescansar, comer, beber,<br \/>\no\u00edr, mirar, conocer,<br \/>\ny a\u00fan alguna cosa m\u00e1s<br \/>\nque despu\u00e9s aprender\u00e1s.<br \/>\nYa en s\u00ed misma es la alegr\u00eda<br \/>\nlo que m\u00e1s importar\u00eda,<br \/>\npero incluso es importante<br \/>\npara seguir adelante:<br \/>\nsin un fondo de alegr\u00eda<br \/>\nninguno se mover\u00eda;<br \/>\ns\u00f3lo el alegre consciente<br \/>\npuede ayudar a la gente.<br \/>\nM\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 quiere decir eso?<br \/>\nPues que, si arroja su peso,<br \/>\n(con peso pinta a la gente<br \/>\nChumy Ch\u00famez el sapiente)<br \/>\ncada cual es muy capaz<br \/>\nde alegr\u00eda, juego y paz.<br \/>\nPero antes de proseguir<br \/>\nhay que saber distinguir:<br \/>\nno es oro cuanto reluce,<br \/>\nni todo a alegr\u00eda conduce.<br \/>\nEl hombre capitalista<br \/>\nno es alegre, es escapista:<br \/>\ntoda su falsa alegr\u00eda<br \/>\nse basa en la polic\u00eda;<br \/>\nella protege los lujos<br \/>\ncon m\u00e1s o menos tapujos.<br \/>\nEl hombre capitalista<br \/>\nalarga siempre la lista.<br \/>\nCuando ve del mal la noche<br \/>\nhuye a comprarse otro coche;<br \/>\nen cuanto tiene un disgusto<br \/>\no se lleva un nuevo susto<br \/>\ncorre escapado a la tienda<br \/>\na comprar lo que le venda<br \/>\notro burgu\u00e9s comerciante.<br \/>\nY as\u00ed siguen adelante.<br \/>\nLo contrario es la alegr\u00eda<br \/>\nde esa febril vesania.<br \/>\n\u00a1Acabemos de una vez<br \/>\ncon tan criminal memez!<br \/>\nPero estamos en un mismo<br \/>\ny circular silogismo:<br \/>\nNUNCA HABRA BUENA ALEGR\u00cdA<br \/>\nMIENTRAS HAYA BURGUES\u00cdA,<br \/>\nMAS NADIE ECHARA EL BURGU\u00c9S<br \/>\nSI ANTES ALEGRE NO ES.<br \/>\nEsa es la gran paradoja,<br \/>\npeliaguda cuerda floja<br \/>\nsin cuya superaci\u00f3n<br \/>\nnunca habr\u00e1 revoluci\u00f3n.<br \/>\nTal es el real problema<br \/>\ne important\u00edsimo tema<br \/>\nque en nuestros largos viajes<br \/>\npensamos con nuestros pajes.\u00bb<\/p>\n<p><b>No est\u00e1 nada mal. Los primeros a\u00f1os setenta no fueron nada f\u00e1ciles. Tu padre pas\u00f3 malos momentos, creo que sufri<\/b><b>\u00f3 una depresi\u00f3n.<\/b><b> \u00bfQu\u00e9 recuerdas de aquello? Tengo entendido que un m\u00e9dico de Puigcerd\u00e0 intervino con muy buen tino en aquella situaci\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p>Las cartas de Reyes dejan constancia de la depresi\u00f3n que Manolo pas\u00f3. La de 1972, muy breve, acaba as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abPor no tener energ\u00eda<br \/>\npara una larga eleg\u00eda,<br \/>\nte decimos simplemente<br \/>\nqu\u00e9 necesita la gente:<br \/>\n\u00a1Abajo la depresi\u00f3n!<br \/>\n\u00a1Viva la revoluci\u00f3n!\u00bb<\/p>\n<p>Si no recuerdo mal, al final del verano del 71 Manolo se encontr\u00f3 mal de vuelta de un viaje en coche. Parec\u00eda un simple mareo, pero no se le pasaba. Fue nuestro m\u00e9dico de Puigcerd\u00e0, efectivamente, el que detect\u00f3 los s\u00edntomas de una depresi\u00f3n y aconsej\u00f3 que le visitara un especialista.<\/p>\n<p>Durante un par de a\u00f1os Manolo pas\u00f3 momentos de abandono absoluto: eran empresas herc\u00faleas lograr que se levantara de la cama o de un sill\u00f3n, o que comiera algo. Adem\u00e1s, por entonces fue nuestra \u00faltima mudanza, la que nos llev\u00f3 a la casa de la Diagonal. A\u00fan no me explico c\u00f3mo pudo Giulia soportarlo todo a la vez.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil decir con certeza cu\u00e1les fueron las causas de la depresi\u00f3n de Manolo. Desde luego, no se trat\u00f3 de una reacci\u00f3n a un hecho concreto, sino el c\u00famulo de una larga historia. Manolo a veces contaba c\u00f3mo tom\u00f3 la decisi\u00f3n, una noche en Alemania, de rechazar un puesto que le hab\u00edan ofrecido y volver a Espa\u00f1a. El compromiso pol\u00edtico no hab\u00eda pesado poco en aquella decisi\u00f3n. Yo siempre he pensado que no pod\u00eda ser f\u00e1cil renunciar a hacer carrera acad\u00e9mica, a pasarse la vida estudiando (que era lo que m\u00e1s le divert\u00eda), para dedicar una parte importante de la vida a \u00abconspirar\u00bb, como \u00e9l dec\u00eda; sin preguntarse despu\u00e9s si hab\u00eda valido la pena. Para principios de los setenta, Manolo ya andaba muy decepcionado de c\u00f3mo iban las cosas en el mundo, en el pa\u00eds y en el partido.<\/p>\n<p>Probablemente otros conocen mejor que yo las circunstancias de la depresi\u00f3n de Manolo. Habr\u00e1 que preguntar a gentes como Nolasc Acar\u00edn que, aunque no era su m\u00e9dico, es probable que se preocupara por \u00e9l en aquel momento.<\/p>\n<p>Su m\u00e9dico se llamaba Montserrat, y deb\u00eda ser un individuo muy competente; Manolo siempre hablaba de \u00e9l con mucho respeto.<\/p>\n<p><b>En el mismo edificio donde viv\u00edais, ten\u00edan un piso tus abuelos paternos. \u00bfQu\u00e9 tipo de personas eran? \u00bfQu\u00e9 relaciones manten\u00eda tu padre con ellos? Tu abuela paterna muri\u00f3 en 1975. \u00bfC\u00f3mo reaccion\u00f3 Sacrist<\/b><b>\u00e1n<\/b><b> ante la p\u00e9rdida? <\/b><b> <\/b><\/p>\n<p>Efectivamente, los padres de Manolo viv\u00edan en la misma escalera que nosotros; mejor dicho, nosotros viv\u00edamos en la misma escalera que ellos, tres pisos m\u00e1s arriba.<\/p>\n<p>Mi abuelo, Manuel Sacrist\u00e1n Sami\u00f1\u00e1n, era de origen ceut\u00ed, sus padres regentaban la cantina del casino militar de Ceuta. Ten\u00eda un car\u00e1cter muy andaluz: era despreocupado, guas\u00f3n y muy desprendido. Pol\u00edticamente, como \u00e9l mismo dec\u00eda, era \u00abpancista\u00bb, aunque sus hermanos, durante la Rep\u00fablica y la Guerra Civil, fueron gente comprometida, concretamente con la UGT, hasta el punto que uno de ellos tuvo que exiliarse, acab\u00f3 en M\u00e9xico y all\u00ed sigue toda su familia.<\/p>\n<p>Mi abuela, Emilia Luz\u00f3n de las Heras, era de origen castellano y hab\u00eda heredado de su familia de artesanos guarnicioneros su car\u00e1cter previsor, responsable, creyente y de resignaci\u00f3n. Nada que ver con la despreocupaci\u00f3n de mi abuelo.<\/p>\n<p>Manolo ten\u00eda debilidad por su madre y ella le adoraba: cualquier cosa que \u00e9l dijera o hiciera iba a misa. La verdad es que, dado el gran sentido familiar que mi abuela ten\u00eda, cualquiera de nosotros era un dechado de virtudes, pero su hijo mayor m\u00e1s. Mi abuela Emilia muri\u00f3 el 18 de marzo de 1975, y para Manolo fue un golpe terrible. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s segu\u00eda recordando que \u00e9l mismo le puso una inyecci\u00f3n del sedante que el m\u00e9dico recet\u00f3 y del que ella ya no volvi\u00f3 a despertar en todos aquellos d\u00edas. Le impresionaba, adem\u00e1s, la tenacidad con que mi abuela, no siendo tampoco tan anciana, hab\u00eda afirmado en los \u00faltimos tiempos que s\u00f3lo aspiraba en esta vida a celebrar sus bodas de oro y c\u00f3mo esa hab\u00eda sido, en efecto, una de las \u00faltimas cosas que hizo.<\/p>\n<p>Durante la enfermedad de mi madre, el padre de Manolo se comport\u00f3 con ella de forma admirable; eso los acerc\u00f3 m\u00e1s a los dos: a partir de entonces, Manolo visitaba a su padre cada d\u00eda, a veces com\u00edan juntos y compart\u00edan la afici\u00f3n de mirar juntos los \u00abpartiditos\u00bb cada domingo ante el televisor de mi abuelo, que manten\u00edan todo el tiempo sin voz, mientras contemplaban la pantalla pr\u00e1cticamente en silencio, con alg\u00fan raro comentario espor\u00e1dico.<\/p>\n<p>En resumen, yo creo que Manolo ten\u00eda mucho cari\u00f1o a sus padres y ellos, a su vez, no s\u00f3lo le quer\u00edan sino que le ten\u00edan un grand\u00edsimo respeto; les parec\u00eda que era un \u00absabio\u00bb que hab\u00eda tenido muy mala suerte en la vida y hac\u00edan todo lo que pod\u00edan por ayudarle.<\/p>\n<p><b>En febrero de 1980 muri\u00f3 tu madre, Giulia Adinolfi Sellitti (<\/b><a href=\"https:\/\/giuliaadinolfi.caladona.org\/\">https:\/\/giuliaadinolfi.caladona.org\/<\/a><b>). \u00bfC\u00f3mo afront\u00f3 tu padre la p\u00e9rdida?<\/b><\/p>\n<p>La enfermedad y la muerte de mi madre es la experiencia que m\u00e1s ha marcado mi vida, no s\u00f3lo por el drama que para m\u00ed constituy\u00f3 su final, sino sobre todo por lo que aprend\u00ed del comportamiento de ambos.<\/p>\n<p>Giulia demostr\u00f3 una lucidez y una serenidad impresionantes, combinando la lucha contra la enfermedad con la aceptaci\u00f3n de los hechos tal como eran. La reacci\u00f3n de Manolo fue un ejemplo de solidaridad total: siguiendo su estilo, ley\u00f3 montones de art\u00edculos m\u00e9dicos que se hizo mandar por el hermano de Giulia (especialista en inmunolog\u00eda gen\u00e9tica), acompa\u00f1aba a Giulia a todas partes (en particular a las sesiones de terapia) y se convirti\u00f3 en un experto enfermero en los \u00faltimos meses. Creo que aprendi\u00f3 de Giulia a comportarse en aquella situaci\u00f3n, de forma que no se hundi\u00f3 depresivamente ni durante su enfermedad ni despu\u00e9s de su muerte. Al contrario, recuerdo que los \u00faltimos meses de vida de mi madre, cuando ya estaba inmovilizada en la cama, parad\u00f3jicamente, charl\u00e1bamos y re\u00edamos constantemente, a la vez que nos cuid\u00e1bamos mutuamente los tres (y no s\u00f3lo nosotros a Giulia).<\/p>\n<p>[Elena Grau Biosca, Violeta Ib\u00e1\u00f1ez Royo, Isabel Ribera Domene (eds), <i>Giulia Adinolfi. Entre mujeres<\/i>, Barcelona: Icaria, 2025]<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de mi madre, Manolo, a pesar de sentirse de luto, como \u00e9l dec\u00eda (y como demostr\u00f3 vistiendo de negro durante una larga temporada), tuvo una reacci\u00f3n menos depresiva de lo que era frecuente en \u00e9l. Supongo que, en parte, su preocupaci\u00f3n por m\u00ed debi\u00f3 ser una de las causas.<\/p>\n<p>Al cabo de poco tiempo fue invitado a M\u00e9xico. Como he dicho, M\u00e9xico hab\u00eda sido siempre una de sus pasiones: alguna vez me dijo que incluso hab\u00eda empezado a aprender n\u00e1huatl de joven. Pas\u00f3 en M\u00e9xico algo m\u00e1s de un a\u00f1o, dio un curso en la Universidad Aut\u00f3noma, visit\u00f3 todos los lugares que conoc\u00eda por sus lecturas, volvi\u00f3 a ver a su familia exiliada y, lo m\u00e1s importante, se volvi\u00f3 a casar. Creo que fue una \u00e9poca feliz para \u00e9l.<\/p>\n<p><b>E<\/b><b>res<\/b><b> licenciada y doctora en Matem\u00e1ticas. Es conocido el inter\u00e9s de tu padre por la disciplina y por la filosof\u00eda de las ciencias formales. \u00bfTe orient\u00f3, te influy<\/b><b>\u00f3 en <\/b><b>tus estudios? \u00bfControlaba \u00e9l, en alguna medida, tus decisiones?<\/b><\/p>\n<p>Me parece evidente que mi padre tuvo mucha influencia sobre mis gustos en el tema de los estudios (y en muchos otros, creo). Su est\u00edmulo debi\u00f3 avivar mi inter\u00e9s por las matem\u00e1ticas, que recuerdo muy temprano: cuando estudiaba primero de bachillerato ya ten\u00eda claro que las matem\u00e1ticas eran mi asignatura preferida.<\/p>\n<p>Sin embargo, la intervenci\u00f3n directa de mi padre, de mis padres, en mis decisiones era siempre poco menos que nula. Siempre se preocuparon por saber c\u00f3mo me iban las cosas, pero nunca me aconsejaron que estudiara esto o aquello. La \u00fanica intervenci\u00f3n directa que recuerdo de mi padre en mis estudios ocurri\u00f3 cuando yo estudiaba primaria en la Scuola Italiana de Barcelona: en verano, me estuvo dando clases de lengua castellana, preocupado por mi desconocimiento y mis faltas de ortograf\u00eda. Mientras estudi\u00e9 en la facultad, se interes\u00f3 siempre por saber c\u00f3mo me iba y, m\u00e1s concretamente, por saber qu\u00e9 me explicaban, especialmente cuando estudi\u00e9 asignaturas de l\u00f3gica, pero nunca emiti\u00f3 ni tan siquiera una opini\u00f3n sobre lo que me ense\u00f1aban o sobre lo que deb\u00eda yo leer o hacer.<\/p>\n<p>Lo que, en cambio, siempre le obsesion\u00f3 era que estudiara e hiciera las cosas a fondo. Repet\u00eda con frecuencia refranes como \u00abla letra con sangre entra, y la labor con dolor\u00bb o \u00abprimero es la obligaci\u00f3n y luego la diversi\u00f3n\u00bb. Mi madre ten\u00eda una versi\u00f3n italiana: \u00abchi bella vuol apparire, gran dolor deve soffrire\u00bb.<\/p>\n<p><b>Fuiste militante de las Juventudes Comunistas de Catalu\u00f1a a mediados de los setenta. \u00bfDiscut\u00edas con \u00e9l sobre temas pol\u00edticos? \u00bfIntentaba convencerte de sus posiciones? <\/b><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en este tema la influencia de mi padre debi\u00f3 ser importante, pero si en el tema de los estudios procur\u00f3 no intervenir demasiado, en \u00e9ste fue todav\u00eda m\u00e1s prudente: jam\u00e1s me dijo si le parec\u00eda bien o mal lo que hac\u00eda, ni me pregunt\u00f3 exactamente qu\u00e9 hac\u00eda (eso tambi\u00e9n ten\u00eda que ver con las medidas de seguridad de entonces, no s\u00f3lo con su discreci\u00f3n como padre).<\/p>\n<p>Habl\u00e1bamos de pol\u00edtica como de cualquier otra cosa, pero desde el punto de vista de quien comenta las noticias del peri\u00f3dico, no de quien hace una discusi\u00f3n pol\u00edtica de partido. Eso s\u00ed, algunas veces le ped\u00ed ayuda para algo \u2013un seminario, un art\u00edculo\u2013 y siempre me la dio con creces.<\/p>\n<p>Yo no supe que \u00e9l hab\u00eda abandonado su actividad hasta m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p><b>Se expuls\u00f3 a Sacrist\u00e1n de la Facultad de Econ\u00f3micas de la UB en 1965. M\u00e1s tarde, volvi\u00f3 brevemente (curso 72-73), y de nuevo no se le renov\u00f3 el contrato. Posteriormente no se le concedi\u00f3 el nombramiento de catedr\u00e1tico extraordinario hasta muy entrado 1984. \u00bfC\u00f3mo vivi\u00f3 esas circunstancias? \u00bfQu\u00e9 pensaba de su tard<\/b><b>\u00edo nombramiento como catedr\u00e1tico<\/b><b>?<\/b><\/p>\n<p>Mi recuerdo es que vivimos aquello con cierta \u00abnormalidad\u00bb, como si ya estuvi\u00e9ramos todos acostumbrados a las faenas que le hac\u00eda el r\u00e9gimen. Claro que la expectativa de que le nombraran catedr\u00e1tico nos alegraba a todos, pero como le dijo a un periodista que le pregunt\u00f3: \u00abprefiero estar con los corderos que con los cabritos\u00bb.<\/p>\n<p>Del curso 72-73, en cambio, no puede decirse que fuera muy \u00abnormal\u00bb. Por de pronto, Manolo fue detenido aquel invierno ya no recuerdo si dos o tres veces. Por cierto que se vanagloriaba de llevar sus detenciones con mucha serenidad. Dec\u00eda que era incluso capaz de dormir de pie en la celda de Jefatura donde le reten\u00edan mientras no le interrogaban. De su paso por la Modelo guardaba una cajita para medicinas que le regal\u00f3 un preso com\u00fan de su misma celda, y la cuidaba con much\u00edsimo cari\u00f1o.<\/p>\n<p>A pesar de todo, \u00e9l intentaba mantener el ritmo de sus clases. Incluso tuvo que pasarlas de su horario habitual a las ocho de la ma\u00f1ana, porque dec\u00eda que a su hora normal siempre hab\u00eda asambleas y no pod\u00eda dar clase. Al cabo de poco tiempo de dar clase a las ocho volvi\u00f3 diciendo: \u00abahora ya no sufro las asambleas, ahora vienen a mis clases los que van a hacer pintadas de madrugada\u00bb.<\/p>\n<p><b>Rosa Rossi ha explicado que, poco despu\u00e9s de la muerte de Giulia, tu padre estuvo leyendo y reflexionando sobre \u00abel tema de la muerte\u00bb. \u00bfSabes si ha quedado alg\u00fan ensayo, alg\u00fan material de este estudio? \u00bfImparti\u00f3 alguna conferencia sobre el tema?<\/b><\/p>\n<p>Efectivamente, recuerdo que acumul\u00f3 libros sobre el tema y que me hizo algunos comentarios sobre lo que le\u00eda, pero no s\u00e9 gran cosa m\u00e1s. Es posible que Rosa, Nolasc, Juan Ram\u00f3n u otros sepan algo m\u00e1s.<\/p>\n<p>De aquella \u00e9poca, o un poco antes, s\u00f3lo recuerdo que intervino en una mesa redonda organizada por la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola contra el C\u00e1ncer, junto con Jordi Estap\u00e9 (que era el m\u00e9dico de mi madre), de la que volvi\u00f3 impresionado por la lucidez y el coraje de alguna de las enfermeras que all\u00ed hablaron.<\/p>\n<p><b>Poco despu\u00e9s de la muerte de tus padres, se cre\u00f3 la Fundaci\u00f3n Giulia Adinolfi-Manuel Sacrist\u00e1n. Este 1995 har\u00e1 diez a\u00f1os del fallecimiento de Sacrist<\/b><b>\u00e1n<\/b><b>. \u00bfQu\u00e9 actividades piensa llevar a cabo la fundaci\u00f3n?<\/b><b> <\/b><\/p>\n<p>La Fundaci\u00f3n impulsar\u00e1 actividades de conmemoraci\u00f3n. Probablemente algunas se vehiculen a trav\u00e9s de las universidades de Barcelona: conferencias y mesas redondas. Ahora mismo estamos concretando los detalles. Pretendemos, adem\u00e1s, hacer coincidir los actos con algunas publicaciones: un texto de l\u00f3gica in\u00e9dito (escrito para una enciclopedia que no lleg\u00f3 a publicarse); un manuscrito inacabado sobre Gramsci (este trabajo tuvo probablemente que ver con la depresi\u00f3n de Manolo: lo estaba escribiendo entonces, lo interrumpi\u00f3 y quiso tirarlo; Jacobo Mu\u00f1oz lo salv\u00f3); la tesis doctoral sobre Heidegger, cuya edici\u00f3n hace a\u00f1os que se agot\u00f3; y alguna publicaci\u00f3n m\u00e1s como una antolog\u00eda de textos y otra de entrevistas. Aparecer \u00e1 tambi\u00e9n un n\u00famero monogr\u00e1fico de la revista <i>Mientras Tanto<\/i>, que Giulia y Manolo fundaron y la Fundaci\u00f3n sigue editando.<\/p>\n<p><b>En la bibliograf\u00eda que Juan-Ram\u00f3n Capella public\u00f3 en el n\u00famero 30-31 de <\/b><i><b>m<\/b><\/i><i><b>ientras tanto <\/b><\/i><b>de 1987<\/b><b>, se da cuenta de \u00abpapeles\u00bb in\u00e9ditos. \u00bfSe ha pensado en la edici\u00f3n de esos papeles? Se ha comentado tambi\u00e9n que antes de morir estaba trabajando en torno a alg\u00fan ensayo sobre el tema de la dial\u00e9ctica. \u00bfEs as\u00ed? <\/b><\/p>\n<p>Los textos que hemos hallado m\u00e1s o menos completos son los que he mencionado antes. Ahora bien, est\u00e1 pendiente el trabajo de estudiar los cuadernos de Manolo para ver si en ellos se encuentra material publicable o no.<\/p>\n<p>Es cierto que estaba trabajando sobre el tema de la dial\u00e9ctica, dando un curso de doctorado, etc. Nunca me dijo, sin embargo, que estuviera preparando un ensayo, lo cual no quiere decir que no se encuentre entre sus apuntes material suficientemente elaborado como para ello.<\/p>\n<p>La Fundaci\u00f3n deber\u00e1 impulsar la catalogaci\u00f3n del material que tenemos y su estudio.<\/p>\n<p><b>Perm<\/b><b>\u00edt<\/b><b>eme finalizar haciendo referencia a tu nombre. Se ha dicho que la elecci\u00f3n de Vera no es una mera cuesti\u00f3n est\u00e9tica. Es un homenaje a la verdad, un foco esencial que dirigi\u00f3 la trayectoria intelectual, pol\u00edtica y vital de tus padres. \u00bfEs as\u00ed? \u00bfHay alg\u00fan otro homenaje escondido?<\/b><\/p>\n<p>Vera es un nombre relativamente frecuente en Italia: significa &#8216;verdadera&#8217;. Desde luego, no es una mera cuesti\u00f3n est\u00e9tica. Varios amigos de Manolo han sido testigos de su inter\u00e9s por el significado de los nombre que pretend\u00edan poner a sus hijos y hasta qu\u00e9 punto eso le parec\u00eda importante.<\/p>\n<p>As\u00ed que no hay homenajes escondidos ni criterios meramente est\u00e9ticos, sino m\u00e1s bien voluntad de significado.<\/p>\n<p><b>Gracias, muchas gracias.<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDe su paso por la c\u00e1rcel Modelo, Manolo guardaba una cajita para medicinas que le regal\u00f3 un preso com\u00fan de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19032,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[2198],"class_list":["post-19031","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19031"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19039,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19031\/revisions\/19039"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19032"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}