{"id":19035,"date":"2026-01-07T05:00:55","date_gmt":"2026-01-07T04:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19035"},"modified":"2026-01-07T06:39:34","modified_gmt":"2026-01-07T05:39:34","slug":"introduccion-a-la-escuela-de-salamanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19035","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n a la Escuela de Salamanca"},"content":{"rendered":"<p><i>En 1526, el pensador dominico Francisco de Vitoria obtuvo la c\u00e1<\/i><i>tedra <\/i><i>m\u00e1s importante de Teolog\u00eda de la Universidad de Salamanca. Muy pronto se form\u00f3 a su alrededor un grupo de pensadores que destac\u00f3 por sus aportaciones en los \u00e1mbitos de la filosof\u00eda, el derecho, las ciencias y la teolog\u00ed<\/i><i>a. As<\/i><i>\u00ed naci\u00f3 la Escuela de Salamanca, cuyo 500 aniversario celebramos este a\u00f1o, 2026, mediante publicaciones de divulgaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p>El nombre \u00abEscuela de Salamanca\u00bb fue acu\u00f1ado a finales del siglo XIX por el jesuita Gerhard Schneeman, historiador de las controversias en torno al libre albedr\u00edo humano.<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a><\/sup> Con este t\u00e9rmino se designa un amplio corpus intelectual elaborado por pensadores vinculados a la Universidad de Salamanca durante los siglos XVI y XVII, una instituci\u00f3n que acog\u00eda anualmente en torno a 6.500 estudiantes, cifra comparable \u2014si no superior\u2014 a la de otros grandes centros universitarios como Par\u00eds u Oxford. Estos autores, pertenecientes en su mayor\u00eda a las \u00f3rdenes dominica, agustina, franciscana y, m\u00e1s tard\u00edamente, jesuita, pusieron en di\u00e1logo la escol\u00e1stica tardo-medieval con las nuevas corrientes humanistas, desarrollando su labor en pr\u00e1cticamente todas las disciplinas y saberes de su tiempo. No se trat\u00f3 de una escuela en sentido medieval \u2014como lo hab\u00edan sido la tomista, la escotista o la nominalista, estructuradas en torno a un maestro y a un grupo de disc\u00edpulos defensores\u2014, sino de una realidad intelectual de naturaleza distinta.<\/p>\n<p>Francisco de Vitoria (1483\u20131546) es considerado el fundador de la Escuela de Salamanca. Ingres\u00f3 en la Orden de Predicadores en 1505, en su ciudad natal de Burgos, y entre 1508 y 1522 se form\u00f3 y ejerci\u00f3 la docencia en la Universidad de Par\u00eds. All\u00ed entr\u00f3 en contacto con una importante reforma acad\u00e9mica promovida por los dominicos parisinos, que sustituyeron el comentario a las <i>Sentencias<\/i> de Pedro Lombardo (1150) por el estudio de la <i>Summa theologiae<\/i> de Tom\u00e1s de Aquino (1274), un modelo teol\u00f3gico m\u00e1s sistem\u00e1tico y argumentativo, que otorgaba a la racionalidad humana un papel central. Al obtener por oposici\u00f3n la c\u00e1tedra de Teolog\u00eda en la Universidad de Salamanca en 1526, Francisco de Vitoria introdujo esta renovaci\u00f3n metodol\u00f3gica en el \u00e1mbito hisp\u00e1nico. No obstante, aun reconociendo en Tom\u00e1s de Aquino al te\u00f3logo de mayor autoridad y prestigio de su tiempo, Vitoria se reserv\u00f3 la libertad de apartarse de \u00e9l y de desarrollar una reflexi\u00f3n que, en numerosos aspectos, super\u00f3 el tomismo de su \u00e9poca. Vitoria aplic\u00f3 la sistematicidad y racionalidad tomistas para abordar los problemas hist\u00f3ricos de su tiempo, algo que no se encuentra de manera equivalente en la <i>Summa theologiae<\/i>. De este modo, Vitoria no inaugur\u00f3 una escuela en sentido medieval, sino un nuevo modo de pensar, caracterizado por la b\u00fasqueda de la verdad all\u00ed donde pudiera encontrarse y por una atenci\u00f3n consciente a los desaf\u00edos hist\u00f3ricos de su tiempo.<\/p>\n<p>Prueba de ello es que Vitoria inaugur\u00f3 el debate sobre la legitimidad de la conquista americana al reflexionar sobre la existencia de t\u00edtulos que pudieran justificar el dominio de las tierras recientemente descubiertas. En sus <i>Relectiones<\/i> <i>De Indis<\/i> y <i>De iure belli<\/i>, Vitoria fue el primero en sostener que las bulas de concesi\u00f3n utilizadas hasta entonces no constitu\u00edan un t\u00edtulo leg\u00edtimo para la adquisici\u00f3n de territorios. Del mismo modo, y distanci\u00e1ndose de Aquino en la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de sus principios, rechaz\u00f3 como fundamentos v\u00e1lidos el supuesto primado universal del emperador, la autoridad temporal del Papa, as\u00ed como cualquier forma de sometimiento o conversi\u00f3n forzosa de los pueblos ind\u00edgenas. Lejos de considerarlos pecadores o intelectualmente inferiores, afirm\u00f3 que los indios eran libres por naturaleza y leg\u00edtimos due\u00f1os de sus bienes y de sus comunidades pol\u00edticas. Una de las consecuencias m\u00e1s notables de este planteamiento fue la c\u00e9lebre Junta de Valladolid (1550\u20131551), en la que se enfrentaron Juan Gin\u00e9s de Sep\u00falveda y Bartolom\u00e9 de las Casas, junto con algunos disc\u00edpulos de Vitoria \u2014ya fallecido entonces\u2014, como Domingo de Soto y Melchor Cano.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n de Vitoria situaba en un lugar central y natural la dignidad y la libertad humanas, concebidas como independientes de la fe cristiana. La conquista, la guerra y la soberan\u00eda fueron tratados por Vitoria como problemas principalmente jur\u00eddicos, m\u00e1s que teol\u00f3gicos, de manera que sus criterios resultaban aplicables tambi\u00e9n a los no cristianos. De este modo, la doctrina jur\u00eddica de Vitoria, continuada por otros miembros de la Escuela de Salamanca hasta figuras como Luis de Molina (1535\u20131600) y Francisco Su\u00e1rez (1548\u20131617), otorg\u00f3 una nueva importancia a los derechos naturales del hombre \u2014la vida, la libertad, la propiedad y la dignidad. Estos derechos corresponden a todos los que comparten la naturaleza humana independientemente de su religi\u00f3n o \u00e1rea geogr\u00e1fica y, dado que el hombre vive en sociedad, se extienden tambi\u00e9n a las comunidades, abarcando el derecho a la propiedad del territorio, a la justicia, a la soberan\u00eda e incluso al tiranicidio, independientemente de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Una consecuencia significativa de todo ello fue la distinci\u00f3n entre dos dimensiones o potestades: una civil o natural y otra sobrenatural, diferenciaci\u00f3n que no se hab\u00eda planteado con tanta claridad durante gran parte de la Edad Media. En consecuencia, el rey no posee jurisdicci\u00f3n sobre las almas \u2014lo que excluye la posibilidad de justificar una guerra por motivos religiosos\u2014, y el papa carece de poder temporal \u2014lo que tambi\u00e9n impide legitimar guerras de conquista en nombre de la fe. M\u00e1s all\u00e1 de los debates acerca del continente americano, esta cuesti\u00f3n gener\u00f3 una aguda controversia entre el jesuita Francisco Su\u00e1rez, quien defendi\u00f3 la soberan\u00eda popular en su obra <i>Defensio Fidei Catholicae adversus Anglicanae sectae errores<\/i><i> <\/i>(1613), y la corona inglesa, que pretend\u00eda mantener la teor\u00eda del poder por designio divino y la sumisi\u00f3n de los s\u00fabditos a Dios a trav\u00e9s del monarca.<\/p>\n<p>Francisco de Vitoria fue el primero en desarrollar una teor\u00eda moderna sobre el <i>ius gentium<\/i> o derecho de gentes, extrapolando las ideas sobre el poder soberano al \u00e1mbito internacional y concluyendo que este \u00e1mbito tambi\u00e9n deb\u00eda regirse por normas justas. Para Vitoria, el bien com\u00fan del orbe posee una categor\u00eda superior al bien particular de cada estado, lo que implicaba que las relaciones entre naciones deb\u00edan fundamentarse no en la fuerza, sino en el derecho y la justicia. De este modo, quedaban declaradas injustas las guerras de conquista, de pillaje, para la conversi\u00f3n forzosa de infieles o paganos, o emprendidas por mera gloria o ambici\u00f3n territorial.<\/p>\n<p>La Escuela de Salamanca se consolid\u00f3 como un verdadero centro cultural de referencia para la Europa del siglo XVI, en el que la circulaci\u00f3n de los textos de los maestros salmantinos fue fundamental para iniciar una nueva reflexi\u00f3n sobre el papel del hombre en el mundo y sobre los derechos naturales. Junto a Vitoria, otros te\u00f3logos y juristas de la escuela contribuyeron significativamente a esta renovaci\u00f3n: Luis de Molina, Francisco Su\u00e1rez, Juan de Mariana, Fray Luis de Le\u00f3n, Melchor Cano, entre muchos otros, sobre los que se hablar\u00e1 durante este nuevo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Imagen: <u><a href=\"https:\/\/www.galeriadelascoleccionesreales.es\/obra-de-arte\/tribulaciones-de-la-vida-humana\/7bcc4aa6-338f-4620-a9e2-a6a6cc007993\">https:\/\/www.galeriadelascoleccionesreales.es\/obra-de-arte\/tribulaciones-de-la-vida-humana\/7bcc4aa6-338f-4620-a9e2-a6a6cc007993<\/a><\/u><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> V\u00e9ase M. Mart\u00edn-G\u00f3mez, \u00abSobre el uso y origen del concepto Escuela de Salamanca\u00bb, en <i>Scripta<\/i><i> <\/i><i>Theologica<\/i> 55\/1 (2023) pp. 8-14.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1526, el pensador dominico Francisco de Vitoria obtuvo la c\u00e1tedra m\u00e1s importante de Teolog\u00eda de la Universidad de Salamanca.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19036,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[2291],"class_list":["post-19035","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-quinto-centenario-de-la-escuela-de-salamanca"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19035","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19035"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19040,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19035\/revisions\/19040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19036"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}