{"id":19045,"date":"2026-01-09T05:00:07","date_gmt":"2026-01-09T04:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19045"},"modified":"2026-01-08T17:11:33","modified_gmt":"2026-01-08T16:11:33","slug":"donde-se-recoge-escritos-conferencias-anotaciones-y-propuestas-del-autor-sobre-asuntos-de-filosofia-historia-y-politica-de-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=19045","title":{"rendered":"Donde se recoge escritos, conferencias, anotaciones y propuestas del autor sobre asuntos de filosof\u00eda, historia y pol\u00edtica de la ciencia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de textos de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx a lo largo de 2025 y enero de 2026, con ocasi\u00f3n del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). Esta semana, escritos sobre filosof\u00eda, historia y pol\u00edtica de la ciencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Los escritos ya publicados, los futuros y las cuatro entradas de presentaci\u00f3n pueden encontrarse pulsando la etiqueta \u00abCentenario Sacrist\u00e1n\u00bb \u2013<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan\">https:\/\/espai-marx.net\/?tag=centenario-sacristan<\/a>\u2013\u00a0que se encuentra adem\u00e1s debajo de cada t\u00edtulo de nuestras entradas.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a> <b>INDICE<\/b><br \/>\n<a href=\"#1\"><b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/a><br \/>\n<a href=\"#2\"><b>2. Tres v\u00e9rtices<\/b><\/a><br \/>\n<a href=\"#3\"><b>3. Historia de la ciencia (1967)<\/b><\/a><br \/>\n<a href=\"#4\"><b>4. Nota de conjunto para A.R.H.<\/b><\/a><br \/>\n<b><a href=\"#5\">5. De la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#6\">6. Galileo Galilei<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#7\">7. Reflexi\u00f3n sobre una pol\u00edtica socialista de la ciencia.<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#8\">8. La funci\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#9\">9. Las centrales nucleares y el desarrollo capitalista.<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#10\">10. Sobre los problemas actuales de la pol\u00edtica de la ciencia<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#11\">11. MISCEL\u00c1NEA<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#111\">11.1. Niels Bohr, <i>Physique atomique et connaissance humaine<\/i>, Paris, 1961<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#112\">11.2. Jacques Hadamard, <i>Psicolog\u00eda de la invenci\u00f3n en el campo matem\u00e1tico<\/i>, Buenos Aires, Espasa-Calpe Argentina, 1947 [Original: 1944]<\/a>.<\/b><br \/>\n<b><a href=\"#113\">11.3. J. Robert Oppenheimer, <i>Wissenschaft und allgemeinen Denken<\/i>, Hamburg, Rowohlt, 1955.<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#114\">11.4. Frederick Suppe, <i>La estructura de las teor\u00edas cient\u00edficas<\/i>, Madrid, Editora Nacional, 1979 <\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#115\">11.5. Solapa interior de L. W. H. Hull, <i>Historia y filosof\u00eda de la ciencia<\/i>, Barcelona: Ariel, 1962<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#116\">11.6. J\u00fcrgen Habermas, <i>Technik und Wissenschaft als Ideologie<\/i> [Ciencia y t\u00e9cnica como \u00abideolog\u00eda\u00bb] FF\/M 1968 <\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#117\">11.7. Anotaciones de lectura sobre Hilary y Steven Rose, <i>Science and society.<\/i><\/a> <\/b><br \/>\n<strong><a href=\"#118\">11.8. La medicina entre el arte y la ciencia.<\/a><\/strong><br \/>\n<a href=\"#200\"><b>11.9. Marginalia<\/b><\/a><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Presentaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fue ininterrumpido el inter\u00e9s de Manuel Sacrist\u00e1n por temas de filosof\u00eda, historia y pol\u00edtica de la ciencia desde mediados de los a\u00f1os cincuenta, a partir de su estancia en el Instituto de L\u00f3gica Matem\u00e1tica y Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcnster. En sus \u00faltimos a\u00f1os, especialmente en asuntos de pol\u00edtica de ciencia. Sus aportaciones: conferencias, rese\u00f1as, art\u00edculos, comunicaciones, seminarios, tesis doctoral (presentaci\u00f3n y conclusiones), traducciones, sus libros <i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal <\/i>y <i>L\u00f3gica elemental,<\/i> su libro interrumpido sobre teor\u00eda del conocimiento (1965), anotaciones de lectura sobre cl\u00e1sicos contempor\u00e1neos, clases de metodolog\u00eda de las ciencias sociales, etc. Una buena parte de estos materiales se han editado en <i>Barbarie y resistencias<\/i> (Barcelona, El Viejo Topo, junto con escritos de Paco Fern\u00e1ndez Buey) y en <i>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales I, II y III<\/i> (Barcelona, Montesinos, 2022, 2024 y 2025; quedan pendientes los vol\u00famenes IV y V).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Los materiales que aqu\u00ed presentamos pretenden ser una muestra, solo una muestra, de sus aportaciones en este \u00e1mbito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Dos ilustraciones de su buen pensar y excelente escribir. La primera: una bella y espl\u00e9ndida anotaci\u00f3n de lectura sobre G\u00e9rard Lecler,<i> L\u2019observation de l\u2019homme<\/i>, Par\u00eds, Seueil, 1979<\/span><b><span style=\"font-size: 10pt;\">.<\/span> <\/b><\/p>\n<p>\u00abLa contraposici\u00f3n entre \u201ctheoria\u201d y \u201ctechne\u201d que hace el autor a prop\u00f3sito de las ciencias sociales ignora toda la realidad de la ciencia que existe. Transforma, con un objetivismo caracter\u00edstico de esta caricatura del marxismo que es el foucaultismo, una necesidad vital de la humanidad de hoy \u2013el no intervenir tan destructivamente\u2013 en supuestos rasgos de lo analizado. <i>No hay <\/i>theoria<i> que no se prolongue en <\/i>t\u00e9chne<i> si es buena teor\u00eda. Pero eso es una cosa, y otra que hay que manipular menos y acariciar m\u00e1s la naturaleza. Lo esencial es que la t\u00e9cnica de acariciar no puede basarse sino en la misma teor\u00eda que posibilita la t\u00e9cnica de violar y destruir <\/i>(ad 32, passim)\u00bb. [la cursiva es nuestra]<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La segunda: notas sobre un art\u00edculo de Laurent Samuel, \u00abLa ecolog\u00eda pol\u00edtica\u00bb, <i>El Pa\u00eds<\/i>, 26\/5\/1985. Un ejemplo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abUna ciencia muy seria que da origen a unos movimientos de masas, a unos nuevos comportamientos sociales y morales, as\u00ed como a unos partidos pol\u00edticos que la invocan como bandera: tal es el extra\u00f1o destino de la ecolog\u00eda. Su caso es \u00fanico entre las disciplinas cient\u00edficas. \u00bfPodemos imaginarnos manifestaciones de un movimiento astron\u00f3mico o una militancia matem\u00e1tica.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">a) La oposici\u00f3n al industrialismo desencadenado es anterior al ecologismo pol\u00edtico, como \u00e9l mismo dice.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">b) Ejemplo de movimiento astron\u00f3mico militante: la batalla del copernicanismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">c) Ejemplo de militancia matem\u00e1tica: la prohibici\u00f3n plat\u00f3nica de utilizar ciertas t\u00e9cnicas anal\u00edticas meg\u00e1ricas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Hasta la astronom\u00eda y la matem\u00e1tica dan pie a movimientos cuando afectan a la visi\u00f3n del mundo y de la vida. Mucho m\u00e1s una ciencia con componente sociol\u00f3gica evidente, como es la ecolog\u00eda humana.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>2. Tres v\u00e9rtices<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En carta de 27 de octubre de 1984 dirigida a Jos\u00e9 Mar\u00eda Ripalda, comentando una recesi\u00f3n de este de <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, el segundo volumen de <i>Panfletos y Materiales<\/i>, observaba el autor:<\/span><\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] El primero es el expresado en tu frase: \u201cLos tres v\u00e9rtices de su pensamiento \u2013ciencia, pol\u00edtica, interioridad\u2013 representan \u00e1mbitos incomunicados.\u201d<\/p>\n<p>Mi opini\u00f3n es m\u00e1s bien que yo no soy capaz de hacer con ellos un solo sistema te\u00f3rico, ni me creo ninguno de los que existen; pero creo que, incluso en esa situaci\u00f3n de insuficiencia te\u00f3rica sistem\u00e1tica, cabe trabajar la integraci\u00f3n de los tres \u00e1mbitos en el individuo que obra [\u2026]. Y tambi\u00e9n creo que es posible trabajar y presentar la articulaci\u00f3n de esa comunicaci\u00f3n de los tres \u00e1mbitos en el individuo haciendo no epist\u00e9me, pero s\u00ed historia.<\/p>\n<p>Y el segundo punto respecto del cual me gustar\u00eda a\u00f1adir algo es el relativo a la peligrosidad del conocimiento. Como no habr\u00e1s dejado de notar, lo que digo al respecto es una variaci\u00f3n sobre un tema de Kant (en<i> <\/i><em><i>Mutma\u00dflicher Anfang der Menschengeschichte<\/i><\/em> [Presunto comienzo de la historia humana]). Y lo que, a lo mejor insuficiente y torpemente he querido decir es que, del mismo modo que el conocimiento socio-cultural (\u00e9tico) es peligroso (estupendamente peligroso) para las convicciones convencionales de cada cultura, cosa que ya explica Kant, el conocimiento cient\u00edfico-natural a\u00f1ade a esa fecunda destructividad del otro (que tambi\u00e9n \u00e9l ejerce) un riesgo material que Kant no pudo adivinar por razones evidentes. La cosa \u2013que est\u00e1 debajo de lo que el ecologismo pol\u00edtico tiene de pensamiento s\u00f3lido\u2013 me parece tener consecuencias \u00e9tica y pol\u00edticas de consideraci\u00f3n. \u201cRagione per cui\u201d, como dec\u00eda Pinocchio, me gustar\u00eda estudiar el asunto m\u00e1s de lo poco que lo he trabajado hasta ahora.\u00bb<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>3. Historia de la ciencia (1967)<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">De dos conferencias que Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza, el 16 y el 17 de mayo de 1967.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La primera lleva por t\u00edtulo \u00abAlgunos problemas sociales de historia de la ciencia\u00bb; la segunda: \u00abAn\u00e1lisis hist\u00f3rico de la evoluci\u00f3n de la ciencia en relaci\u00f3n a su contorno social. Per\u00edodo: Grecia, renacimiento y revoluci\u00f3n industrial\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><b>Algunos problemas sociales de historia de la ciencia<\/b><\/p>\n<p><b>I. Planteamiento del tema.<\/b><\/p>\n<p>1. El tema tiene dos planteamientos o accesos principales:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. El estudio detallado de concretos momentos de la historia de la ciencia en los cuales cuestiones sociales hayan influido en el desarrollo cient\u00edfico o, viceversa, momentos hist\u00f3ricos en los cuales descubrimientos o problemas cient\u00edficos hayan influido manifiestamente en el desarrollo de la sociedad (de alguna sociedad).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.1. \u00c9ste es el planteamiento propio del estudio hist\u00f3rico-positivo del tema, ya desde el punto de vista de la historia de la ciencia, ya desde el de la historia<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. El estudio de la estructura general formada por las relaciones entre la ciencia y el resto de las actividades sociales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.1. Este es un planteamiento filos\u00f3fico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.2. O, propiamente, <i>los <\/i>planteamientos filos\u00f3ficos. Son posibles:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">1.2.2.1. Planteamientos especulativos: los que tomen la palabra \u00abciencia\u00bb como idea, como nombre de una actividad esencialmente inmutada desde que empez\u00f3 a manifestarse.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">1.2.2.2. Planteamientos hist\u00f3rico-filos\u00f3ficos: los que no acepten como garantizada esa inmutabilidad del concepto de ciencia.<\/p>\n<p>2. El planteamiento que se propone aqu\u00ed es el hist\u00f3rico-filos\u00f3fico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Partiendo de datos del presente hist\u00f3rico vivido.<\/p>\n<p><b>II. Los datos b\u00e1sicos de la situaci\u00f3n actual.<\/b><\/p>\n<p>1. El primer dato y el lugar com\u00fan m\u00e1s indiscutible es la importancia moderna de la ciencia en la vida social.<\/p>\n<p>2. Pero hay que precisar ese dato.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Pues la importancia indicada no es s\u00f3lo mayor, sino tambi\u00e9n cualitativamente distinta que en otras \u00e9pocas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. En este punto se percibe la inadecuaci\u00f3n de los planteamientos especulativos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Epist\u00e9me = scientia = science = ciencia<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.1.1. La distinci\u00f3n debe basarse en los criterios de teor\u00eda en sentido estricto y de t\u00e9cnica. La aplicaci\u00f3n de esos criterios arroja:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">2.2.1.1.1. Epist\u00e9me: teor\u00eda rigurosa, acr\u00edtica, poco emp\u00edrica y sin relaci\u00f3n intensa con t\u00e9cnica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">2.2.1.1.2. Scientia: ausencia de teor\u00eda rigurosa, poco emp\u00edrica, o vagamente emp\u00edrica, relaci\u00f3n \u00edntima, pero imprecisa con la t\u00e9cnica (artesan\u00eda).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">2.2.1.1.3. ciencia: teor\u00eda rigurosa, cr\u00edtica, emp\u00edrica, \u00edntima y precisamente relacionada con la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. La distinci\u00f3n, sin embargo, no debe ocultar que desde los griegos ha habido siempre algo de ciencia en el sentido moderno y contempor\u00e1neo. Esto lo ignora el culturalismo rom\u00e1ntico.<\/p>\n<p>3. Al ir precisando las diferencias aparecen dos familias de hechos diferenciales de mucha importancia para nuestro tema:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. En la relaci\u00f3n ciencia-t\u00e9cnica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. En la relaci\u00f3n ciencia-ideas generales [ideolog\u00eda]<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>4. En ambas se percibe que la diferencia con otras \u00e9pocas no es s\u00f3lo de intensidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. ad. 3.1. Ejemplos cl\u00e1sicos de ciencia inaplicada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. ad. 3.2.: En dos sentidos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.1. Mayor ideologizaci\u00f3n de la ciencia (Plat\u00f3n y la matem\u00e1tica, astronom\u00eda).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.2. Menor fuerza ideol\u00f3gica de la ciencia (Oresme y la f\u00edsica XIV).<\/p>\n<p>5. Todos esos temas arrojan hoy m\u00e1s problemas que resultados. Pero incluso como meros problemas es posible detallarlos m\u00e1s.<\/p>\n<p><b>III. Problemas sociales en la relaci\u00f3n ciencia \u2192 , y sentido contrario t\u00e9cnica.<\/b><\/p>\n<p>1. La relaci\u00f3n ciencia \u2192 t\u00e9cnica parece la m\u00e1s obvia: paso de una instancia te\u00f3rica a una instancia pr\u00e1ctica. Hasta frecuentemente se define por ella la ciencia moderna.<\/p>\n<p>2. Pero, si tan obvia es, habr\u00e1 que explicar por qu\u00e9 esa relaci\u00f3n no se ha dado consecuentemente en la Antig\u00fcedad (En la Edad Media no era posible, a causa del eclipse del concepto riguroso de teor\u00eda f\u00edsica), <i>ni siquiera para los campos que eran ciencia en sentido \u00abmoderno\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Suele darse a eso una explicaci\u00f3n sociol\u00f3gicamente plausible: que el sistema esclavista antiguo, con su consecuencia ideol\u00f3gica, el desprecio del trabajo, no facilitaba la vinculaci\u00f3n de la ciencia te\u00f3rica o pura a la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Pero esa explicaci\u00f3n deja un problema abierto: \u00bfc\u00f3mo permiti\u00f3 entonces el sistema social la formaci\u00f3n de los correspondientes conceptos te\u00f3ricos que quedaron sin aplicar, pero eran \u00abaplicables\u00bb (c\u00e1lculos de exhauci\u00f3n, mec\u00e1nica arquim\u00e9dica)?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Y a\u00fan fueron aplicados pintorescamente (sin productividad social)<\/p>\n<p>3. Explicaci\u00f3n propuesta: la pr\u00e1ctica interna de la ciencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. No puramente interna, porque requiere hombres [clase] socialmente posibilitados para realizarla (otium libertad antigua).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Pero posibilitada por la naturaleza de objeto que toma el artefacto intelectual.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.3. Esa es la base de la dialecticidad <i>propia <\/i>de los productos sobreestructurales culturales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.4. Lo cual, dicho sea de paso, plantea el problema positividad-alienaci\u00f3n, cruz del utopismo hist\u00f3rico-cultural.<\/p>\n<p>4. La relaci\u00f3n t\u00e9cnica \u2192 ciencia, menos obvia, tiene, sin embargo, importante documentaci\u00f3n: el Arist\u00f3teles bi\u00f3logo y los escultores; Galileo y los artesanos y obreros portuarios y de la construcci\u00f3n, los enciclopedistas y los talleres.<\/p>\n<p>5. La novedad esencial en este punto es el nacimiento moderno de un pensamiento cient\u00edfico t\u00e9cnico-te\u00f3rico, tecno<i>l\u00f3gico<\/i>. Derivado de o posibilitado por el car\u00e1cter cr\u00edtico de la teor\u00eda (eliminaci\u00f3n de la dignidad epistemol\u00f3gica del axioma: sistema axiom\u00e1tico como artefacto: criterio de la pr\u00e1ctica cient\u00edfica).<\/p>\n<p>6. La ra\u00edz o base social del pensamiento tecno<i>l\u00f3gico<\/i> posibilita puntos de vista nuevos [que se ver\u00e1n m\u00e1s adelante. Antes del tema IV]<\/p>\n<p><b>IV. Problemas sociales en la relaci\u00f3n ciencia \u2192 (y en sentido contrario) ideas generales (ideolog\u00eda).<\/b><\/p>\n<p>1. Aqu\u00ed tambi\u00e9n es posible hacerse las cosas m\u00e1s c\u00f3modas distinguiendo entre ideas generales \u2192 ciencia y ciencia \u2192 ideas generales.<\/p>\n<p>2. La relaci\u00f3n ideas generales (ideolog\u00eda) \u2192 ciencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Importancia de las investigaciones acerca de las \u00abbases metaf\u00edsicas\u00bb de la ciencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. El ambiente ideol\u00f3gico est\u00e1 sin duda entre las condiciones de la posibilidad de conceptos cient\u00edficos. \u00c9ste es todo un campo de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. Pero aqu\u00ed la situaci\u00f3n no es como en el caso de la t\u00e9cnica y el marco econ\u00f3mico-social, pues las ideas generales son de la misma naturaleza que la ciencia: pensamiento. \u00bfDe d\u00f3nde obtienen, pues, su \u00abfundamentalidad\u00bb respecto de la ciencia?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.4. Respuestas<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.4.1. Negativamente: de restos pre-cient\u00edficos de los contenidos de consciencia (magia, supersticiones, sistematismo especulativo filos\u00f3fico).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.4.2. Neutralmente: de la \u00abciencia f\u00f3sil\u00bb (sentido com\u00fan).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.4.3. Positivamente: de la especulaci\u00f3n y la problem\u00e1tica urgida por el marco hist\u00f3rico-social. Y de \u00e9ste en \u00faltima instancia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.4.4. Ilustraci\u00f3n con el ejemplo de la automatizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.5. Otro aspecto de esa problem\u00e1tica: los a\u00f1adidos ideol\u00f3gicos de los mismos cient\u00edficos. Schr\u00f6dinger como ejemplo.<\/p>\n<p>3. La relaci\u00f3n ciencia \u2192 ideas generales (ideolog\u00eda).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. Lo m\u00e1s caracter\u00edstico es hoy la lamentaci\u00f3n de muchos fil\u00f3sofos reaccionarios o progresistas contra el \u00abcientificismo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Esas lamentaciones suelen decir dos cosas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.1. Que la ciencia \u00abcosifica\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">3.2.1.1. Cr\u00edtica: distinci\u00f3n entre positividad y extra\u00f1aci\u00f3n en el mismo lenguaje de Hegel. Aspectos cr\u00edticos de la positividad cient\u00edfica<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.2. Que la ciencia rebasa ideol\u00f3gicamente sus l\u00edmites<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">3.2.2.1. Efectivamente, el esp\u00edritu cient\u00edfico no debe cometer la falacia naturalista. Ejemplo Einstein.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">3.2.2.2. Pero no es falacia naturalista negar que haya otras fuentes de fundamentaci\u00f3n que no sean subsumibles bajo el par experiencia-razonamiento.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">3.2.2.2.1. Intuici\u00f3n e intuicionismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.3. As\u00ed parece que hay que entender las relaciones ciencia \u2192 ideas generales en el pasado y hoy:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.1. Evitando la falacia naturalista (que en filosof\u00eda de la ciencia es fatalismo tecnol\u00f3gico).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.2. Y la supuesta irrelevancia filos\u00f3fica del hacer cient\u00edfico en beneficio de otras instancias siempre basadas en la falacia intuicionista.<\/p>\n<p><b>IV. Ciencia y sociedad.<\/b><\/p>\n<p>1. El marco de todas esas cuestiones es la historia general,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Por el obvio lugar com\u00fan de que no hay m\u00e1s que una historia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Y por la manera de desembocar los problemas. Aqu\u00ed y especialmente dos que han quedado en suspenso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.1. La especificidad de la importancia de la relaci\u00f3n t\u00e9cnica &#x2194; ciencia y de la tecno<i>log\u00eda<\/i>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.2. Los a\u00f1adidos ideol\u00f3gicos a la obra del cient\u00edfico (de anterior ejemplo Schr\u00f6dinger).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un breve examen de esos dos problemas permitir\u00e1 ver, para terminar, la importancia de la consideraci\u00f3n hist\u00f3rica general para los problemas de historia de la ciencia.<\/p>\n<p>2. Sentido hist\u00f3rico de la tecno<i>log\u00eda<\/i>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. La mayor y creciente intensidad de la relaci\u00f3n ciencia &#x2194; t\u00e9cnica, su persistencia a trav\u00e9s de cambios hist\u00f3ricos y la misma existencia de tecnolog\u00eda indican la presencia de una racionalidad en la pr\u00e1ctica del trabajo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Pero hay que llamarla impl\u00edcita, por su contraste con la pr\u00e1ctica social en su conjunto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. Aunque su reconocimiento basta para rechazar el utopismo irracionalista hoy frecuente.<\/p>\n<p>3. Sentido del a\u00f1adido ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. Muy relacionado con lo anterior:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Consiste en no \u00abcompletar\u00bb el pensamiento cient\u00edfico en la prolongaci\u00f3n socio-cultural de esa racionalidad impl\u00edcita sino en adjuntarle una escapatoria m\u00edstica al desorden irracional de la pr\u00e1ctica social global.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.3. As\u00ed aparece el tema hist\u00f3rico-social moderno (\u00abel tema de nuestro tiempo\u00bb, Ortega): la revoluci\u00f3n, el cambio del sistema social. Una sociedad que explicite esa racionalidad potencial, haciendo in\u00fatiles las escapatorias irracionales, no por imposici\u00f3n ideol\u00f3gica de racionalismo, sino por la eliminaci\u00f3n de las ra\u00edces irracionalistas mediante una pr\u00e1ctica racional global.<\/p>\n<p><b>AN\u00c1LISIS HIST\u00d3RICO DE LA EVOLUCI\u00d3N DE LA CIENCIA EN RELACI\u00d3N A SU CONTORNO SOCIAL. PER\u00cdODO: GRECIA, RENACIMIENTO Y REVOLUCI\u00d3N INDUSTRIAL. <\/b><\/p>\n<p>0. Como ayer, did\u00e1ctica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Observaci\u00f3n sobre la limitaci\u00f3n de inter\u00e9s (relativa).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Observaci\u00f3n sobre la incidencia del tema pasado sobre la gran cuesti\u00f3n de hoy: si ciencia o no.<\/p>\n<p>1. El problema de la ciencias no plenamente integradas en la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">[\u00bfEst\u00e1 integrada la l\u00f3gica formal europea en China?]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. No coincide la cosa con la divisoria \u00abOriente-Occidente\u00bb. Pues:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.1. por un lado, empirismo-practicismo egipto-mesopot\u00e1mico, como en China.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.2. Por otro, nyaya [escuela de l\u00f3gica].<\/p>\n<p>2. Para Grecia, las ideas de demostraci\u00f3n y teor\u00eda pura, arranque de la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Buen ejemplo de la cuesti\u00f3n general CS [ciencia-sociedad]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.1. Anti-idealismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.1.1.1. Sociedad agraria y geometr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.1.1.2. Ocio y noci\u00f3n de teor\u00eda pura.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.1.1.3. Los dos lados del ocio-esclavista (mec\u00e1nica, etc).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.2. Anti-economicismo y antimecanicismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.1.2.1. Sociedad agraria y esclavismo, igual Egipto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.1.2.2. La mediaci\u00f3n clasista (comercio) y pol\u00edtica y cultural (democracia).<\/p>\n<p>3. <i>Inciso Edad Media<\/i>: los organizadores no la han puesto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. \u00bfNo ha tenido ciencia la <i>cultura<\/i> feudal? <i>Trivium<\/i> y <i>quatrivium.<\/i> Son 400 a\u00f1os (800-1200). La <i>ciencia<\/i> medieval es ya burguesa: San Alberto, Roger Bacon los dial\u00e9cticos.<\/p>\n<p>4. Para Renacimiento: discusi\u00f3n de t\u00f3picos. Principalmente, experimentalismo y teor\u00eda exacta: con la discusi\u00f3n. Duhem\/ Maier.<\/p>\n<p>5. Para ciencia XVIII-XIX.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1. La cuesti\u00f3n de los cient\u00edficos <i>profesionales<\/i> y de la inversi\u00f3n en ciencia-<i>tecnolog\u00eda<\/i>, ciencia fuerza productiva.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. Las nuevas sociedades cient\u00edficas del XVIII.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.2.1.La Lunar Society de Birmingham, Matthew Boneton y James Watt.<\/p>\n<p>6. El tema base-sobreestructura.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1. A primera vista ya: cambios de \u00abparadigma\u00bb, cambios de base social.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.1. Utilidad did\u00e1ctica de fechas, an\u00e9cdotas, etc. Cil\u00f3n\/Tales, etc.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.2. No dejarse cegar por la palabra \u2018ciencia\u2019. Lo que hay es una realidad concreta en cada momento. \u00abCiencia burguesa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.3. Pero no genetismo: g\u00e9nesis no es igual a vigencia. La ignorancia (por irreflexi\u00f3n) de eso es la fuente del mal.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.4. Importancia, por lo tanto, (a) de explicar la instituci\u00f3n (\u00faltima sesi\u00f3n); (b) de calas, con lectura a ser posible, para apreciar la concreci\u00f3n cultural. (c) y otras lecturas, tambi\u00e9n, para apreciar la vigencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">+ Cuadraturas y definici\u00f3n c\u00edrculo \/ Constituci\u00f3n de Atenas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">+ Trozos Galileo y \u00d3ptica \/ Ockham, Montaigne, Moro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">+ Franklin y d&#8217;Alembert \/ Condorcet, Babeuf, Comte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">+ Einstein, Planck, Oppenheimer.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">+ Watson y Crick.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\" align=\"right\">VOLVER AL INDICE<\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>4. Nota de conjunto para A.R.H<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Nota fechada el 15 de enero de 1973. Breve escrito en el que Sacrist\u00e1n se centra en las relaciones entre ciencia, ideolog\u00eda y clases sociales. Apunta reflexiones sobre lo que hoy llamamos \u00abla ciencia como construcci\u00f3n social\u00bb y\/o \u00abla construcci\u00f3n social de la ciencia\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">No hemos podido averiguar a quien o a quienes se refieren las siglas A.R.H.<\/span><\/p>\n<p>Nueve hip\u00f3tesis:<\/p>\n<p>1\u00aa. La ciencia en <i>concreto<\/i> \u2013el fen\u00f3meno global de una determinada pr\u00e1ctica, que es lo que realmente existe\u2013 es parcialmente b\u00e1sica (es una fuerza productiva) y parcialmente sobrestructural (es un campo en el que \u00abse dirimen las luchas de clase\u00bb).<\/p>\n<p>2\u00aa. En ambos campos la ciencia est\u00e1 determinada por la base de la formaci\u00f3n en su conjunto. Entiendo por determinaci\u00f3n, fundamentaci\u00f3n real, o sea, <i>posibilitaci\u00f3n:<\/i> una base hace posible, no inevitable, la actuaci\u00f3n de una fuerza productiva o el desarrollo de un contenido sobrestructural (pol\u00edtico o ideol\u00f3gico). Lo activo no son las estructuras, sino los individuos (hoy divididos-agrupados en clases).<\/p>\n<p>3\u00aa. Por tanto, la <i>g\u00e9nesis<\/i> de la ciencia como realidad concreta es hist\u00f3rica. En este sentido es correcto usar las expresiones usadas incorrectamente por el estalinismo-zdanovismo: \u00abciencia esclavista\u00bb, \u00abciencia feudal\u00bb, \u00abciencia capitalista\u00bb, etc. Es preferible usar el adjetivo que indica el sistema social que el adjetivo que indica la clase dominante (mejor &#8216;ciencia capitalista\u2019 que &#8216;ciencia burguesa&#8217;, p e.). Porque, en mi opini\u00f3n, as\u00ed se alude mejor a la base posibilitadora de una determinada ciencia.<\/p>\n<p>4\u00aa. La experiencia hist\u00f3rica muestra que hay que distinguir de la cuesti\u00f3n de la g\u00e9nesis la cuesti\u00f3n de la <i>validez<\/i>: porque productos o elementos de la ciencia esclavista, por ejemplo, siguen valiendo hoy.<\/p>\n<p>5\u00aa. Pero la distinci\u00f3n g\u00e9nesis\/ validez o vigencia no afecta a la globalidad concreta del fen\u00f3meno ciencia, sino s\u00f3lo a partes o elementos suyos.<\/p>\n<p>6\u00aa. Eso determina la g\u00e9nesis de la idea de ciencia pura, extrapolaci\u00f3n, con tendencia formalista, de la experiencia de los contenidos v\u00e1lidos m\u00e1s all\u00e1 de la formaci\u00f3n social en que tuvieron su g\u00e9nesis, o sea, extrapolaci\u00f3n, en suma, de la idea de validez. Se puede decir que esta idea de validez y la de ciencia pura, tienen su origen en la clase dominante hel\u00e9nica de los siglos VI-IV, que construy\u00f3 la noci\u00f3n de demostraci\u00f3n en sentido estricto, de prueba universalmente v\u00e1lida.<\/p>\n<p>7\u00aa. Es de suponer suponer una componente ideol\u00f3gica en la ciencia concreta \u2013en el fen\u00f3meno global de cada momento hist\u00f3rico\u2013, sin perjuicio de la posible validez de algunos de sus componentes para momentos y hasta formaciones e incluso sistemas sociales ulteriores o, en general, diferentes.<\/p>\n<p>8\u00aa. Numerosos elementos v\u00e1lidos son incorporables a ideolog\u00edas contempor\u00e1neas diferentes, o incluso antag\u00f3nicas (ejemplo de caj\u00f3n: la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica). Esos elementos, pues, realizan impl\u00edcitamente el ideal de \u00abverdad objetiva\u00bb (que es hist\u00f3ricamente relativo), <i>pero precisamente a trav\u00e9s de ideolog\u00edas, no al margen de ellas, como creen los formalistas<\/i>. El concepto de verdad objetiva es hist\u00f3ricamente relativo.<\/p>\n<p>9\u00aa. La afirmaci\u00f3n de que la objetividad o validez universal o neutralidad de elementos cient\u00edficos \u2013y m\u00e1s de la ciencia\u2013 es un dato, y no una simple idea reguladora, es ideol\u00f3gica y apolog\u00e9tica. Hay una posibilidad de que no sea directamente apolog\u00e9tica: que se afirme s\u00f3lo formalmente, de la ciencia no concretamente, tal como existe, sino como construcci\u00f3n en s\u00ed, sin valor real, como juego (ajedrez).<\/p>\n<p>Pero entonces ser\u00e1 ideol\u00f3gica y secundariamente apolog\u00e9tica la afirmaci\u00f3n de que la ciencia \u00ab<i>es <\/i>\u00bb o \u00ab<i>no es m\u00e1s que <\/i>\u00bb esa formalidad cerrada de la naturaleza de los juegos.<\/p>\n<p align=\"right\">VOLVER AL INDICE<\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a><b>5. De la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Como se se\u00f1al\u00f3, la pol\u00edtica de la ciencia fue asunto central en el \u00faltimo Sacrist\u00e1n. No eran frecuentes este tipo de reflexiones en la filosof\u00eda espa\u00f1ola de mediados de los setenta, ni siquiera entre colectivos m\u00e1s interesados por la filosof\u00eda de la ciencia. Se unen en su aproximaci\u00f3n su marxismo siempre creativo, sus profundas posiciones ecosocialistas\/ecomunistas (seg\u00fan nuestro decir actual), su \u00abintuici\u00f3n\u00bb pol\u00edtico-cultural para los nuevos grandes problemas y su deseo de intervenci\u00f3n p\u00fablica que no le abandon\u00f3 nunca .<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El 3 de noviembre de 1976, Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia con el t\u00edtulo \u00abDe la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia\u00bb, su primera intervenci\u00f3n p\u00fablica sobre este tem\u00e1tica, en la Facultad de Ingenieros Superiores de la UB, dentro de unas jornadas en las que tambi\u00e9n participaron sus amigos Jes\u00fas Moster\u00edn y Javier Muguerza. Una segunda versi\u00f3n de la conferencia fue presentada, con peque\u00f1as variaciones, el 14 de diciembre de 1977 en la Universidad de Salamanca, con el t\u00edtulo. \u00abFilosof\u00eda de la ciencia y pol\u00edtica de la ciencia hoy\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En \u00abGlosando una encrucijada: de la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia.\u00bb (<i>El legado de un maestro<\/i>, pp. 79-80), comentaba el profesor Guillermo Lusa:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abA principios del curso 1976-77, el director de la ETSEIB \u2013Francesc Compta, que hab\u00eda formado parte de mi tribunal de tesis, y que por lo tanto se hab\u00eda visto interesado por la historia de la ciencia\u2013 me propuso que organizase alg\u00fan acontecimiento cultural para conmemorar el 125 aniversario de la creaci\u00f3n de nuestra Escuela (1851-1976). Y se nos ocurri\u00f3 poner en marcha unas Jornadas de Historia y Filosof\u00eda de las Ciencias y de las T\u00e9cnicas, cuyo programa definimos con la imprescindible ayuda de Manuel Sacrist\u00e1n y de Jacobo Mu\u00f1oz. Los objetivos que persegu\u00edamos estaban expl\u00edcitamente expuestos en la presentaci\u00f3n que hicimos m\u00e1s tarde de parte de los textos correspondientes a las conferencias: \u201cCon estas Jornadas se pretend\u00eda aportar elementos de reflexi\u00f3n a los cient\u00edficos y a los t\u00e9cnicos interesados sobre el papel en la sociedad de su actividad profesional, profundizar en la situaci\u00f3n actual de las ciencias y las t\u00e9cnicas en Espa\u00f1a como fruto de su pasado y plantear una perspectiva; la posibilidad de contacto directo entre numerosos especialistas y el impacto que pudieran tener en la opini\u00f3n p\u00fablica ser\u00edan tambi\u00e9n un resultado positivo de las mismas\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En las Jornadas participaron historiadores (Jos\u00e9 M. L\u00f3pez Pi\u00f1ero, Ramon Garrabou, Felip Cid), ingenieros (Daniel Lacalle, Eugenio Triana, Pere Narbona), otros profesionales (el soci\u00f3logo Jes\u00fas Marcos y los cient\u00edficos Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9, Montse Pons\u00e0 y Llu\u00efsa Camon) y algunos de los j\u00f3venes fil\u00f3sofos de la ciencia m\u00e1s interesantes de aquel momento (Javier Muguerza, Jes\u00fas Moster\u00edn, Jacobo Mu\u00f1oz, Miguel \u00c1ngel Quintanilla), que presentaron a un p\u00fablico mayoritariamente estudiantil el desarrollo hist\u00f3rico de la filosof\u00eda de la ciencia, as\u00ed como sus principales problemas contempor\u00e1neos (la crisis de la filosof\u00eda anal\u00edtica de la ciencia, la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica, el impacto de la obra de Kuhn, etc.). En este contexto se produjo la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Se conserva en BFEEUB (Biblioteca de la Facultad de Econom\u00eda y Empresa de la UB) el guion y la grabaci\u00f3n de su intervenci\u00f3n, cuya transcripci\u00f3n presentamos.<\/span><\/p>\n<p>[&#8230;] Por casualidad, las tres intervenciones de esta tarde se integran muy bien tem\u00e1ticamente hasta el punto de que se apoyan entre la una y la otra. El caso es de mucha ventaja para m\u00ed porque me puedo apoyar, y ahora tiendo la l\u00ednea de demarcaciones, en todo lo que ha ocurrido hasta ahora, desde la irrupci\u00f3n del punto de vista hist\u00f3rico esta ma\u00f1ana por Felipe Cid, hasta las \u00faltimas cosas que han dicho Jes\u00fas Moster\u00edn y Javier Muguerza.<\/p>\n<p>De los dos \u00faltimos querr\u00eda recoger un detalle. Los dos, en un momento u otro, han aludido a que iban a trivializar, a que iban a decir alguna que otra cosa trivial, por una u otra causa. No s\u00e9 si en el caso de ellos es as\u00ed, pero a m\u00ed, que en cierto sentido creo que he bailado con la m\u00e1s fea, con lo menos te\u00f3rico y al mismo tiempo lo m\u00e1s cargado de riesgos como es la pr\u00e1ctica, me parece que el no vacilar, el ser algo triviales en estos momentos, cuando se habla de filosof\u00eda de la ciencia o de ciencia tanto en sentido te\u00f3rico como en sentido pr\u00e1ctico, tiene que ver con una cierta urgencia de los problemas que plantea esta actividad hoy.<\/p>\n<p>Que el contexto es preocupante por m\u00e1s que el viejo pudor de los fil\u00f3sofos de la ciencia, muy encarnado tanto por Moster\u00edn como por Muguerza, sobre todo por este \u00faltimo, se haya defendido con la sonrisa es cosa fuera de duda. El l\u00e9xico mismo que se ha usado hasta ahora es un poco inquietante. Se habla de crisis y yo dir\u00eda adem\u00e1s que la crisis a la que se ha referido Javier Muguerza, y que yo tomo como punto de partida para exponer el tipo de problemas que tengo que traer aqu\u00ed, o que tengo que explicar, es adem\u00e1s, me parece, solo la mitad de la historia o la mitad de la crisis, por as\u00ed decirlo. Una mitad muy interesante, no es que vaya a subestimar su gravedad. El hecho de que haya otra mitad solo aumenta la gravedad del conjunto.<\/p>\n<p>Esa mitad, la crisis de la filosof\u00eda anal\u00edtica de la ciencia, por usar la expresi\u00f3n de Muguerza, es un tema de mucho inter\u00e9s. Por de pronto, porque me parece que, en alg\u00fan sentido, s\u00ed que sobra ah\u00ed la palabra \u00abanal\u00edtica\u00bb. Esa crisis de la filosof\u00eda anal\u00edtica de la ciencia ha sido, de paso, <i>crisis de toda la filosof\u00eda de la ciencia<\/i> y, tal vez, incluso, por hablar brevemente, de algo m\u00e1s, de toda la tradici\u00f3n epistemol\u00f3gica, tecno-cient\u00edfico-filos\u00f3fica, que nace del intento de Kant. Muy probablemente.<\/p>\n<p>Las otras ocupaciones en filosof\u00eda de la ciencia o son, aunque interesantes, muy laterales, muy externas, muy trascendentes, como ha dicho no recuerdo si Moster\u00edn o Muguerza, como es el caso de los fil\u00f3sofos marxistas que han hecho algo serio, \u00fatil, en filosof\u00eda de la ciencia, o historiadores, Needham por ejemplo, o bien son completamente irrelevantes porque se basan en la ignorancia de la cuesti\u00f3n, como es lo que ocurre, en la mayor\u00eda de los casos, con la cr\u00edtica o filosof\u00eda de la ciencia de tradici\u00f3n irracionalista producida en este siglo.<\/p>\n<p>Esa filosof\u00eda de la ciencia que puede tener much\u00edsimas justificaciones sociol\u00f3gicas, culturales, para intentar tratar los problemas, tiene la gran deficiencia de no servir para nada porque est\u00e1 hablando de algo que <i>no es<\/i> la pr\u00e1ctica cient\u00edfica real. Me refiero incluso a libros tan valiosos, tan bonitos de leer, tan inolvidables, como S<i>er y tiempo<\/i> de Heidegger. Muy valiosos en s\u00ed, hasta con calidad po\u00e9tica, con innegables calidades filos\u00f3ficas, pero absolutamente in\u00fatiles para enterarse de qu\u00e9 puede significar crisis, por ejemplo, de la l\u00f3gica formal en el siglo XX, cosa a la que \u00e9l se refiere desde un abismo de ignorancia.<\/p>\n<p>En un cuadro as\u00ed, \u00abcrisis de la filosof\u00eda anal\u00edtica de la ciencia\u00bb es casi como decir \u00abcrisis de la filosof\u00eda de la ciencia en general\u00bb, <i>tout court<\/i>, sin m\u00e1s, sin adjetivarla de ning\u00fan modo [&#8230;] Ya por eso solo esa crisis, aunque sea solo la mitad de la historia, es una mitad de mucho inter\u00e9s. Pero es que adem\u00e1s, el estado actual de esa crisis, su resoluci\u00f3n, en un sentido no valorativo de resoluci\u00f3n, quiero decir, la situaci\u00f3n en que se encuentra ahora, nos devuelve, como en un ciclo, m\u00e1s o menos a la situaci\u00f3n existente antes de que empezara esa \u00faltima crisis.<\/p>\n<p>Mi impresi\u00f3n, m\u00e1s en detalle, es que la crisis del popperismo le vuelve a uno a colocar culturalmente, filos\u00f3ficamente, en la situaci\u00f3n inmediatamente anterior al momento en el cual la variaci\u00f3n de Popper sobre la tradici\u00f3n del C\u00edrculo de Viena dio esperanzas acerca de una continuaci\u00f3n sistem\u00e1tica, productiva, de la filosof\u00eda de la ciencia. Es verdad que de encontrarse otra vez como a principios de siglo [XX], en el sentido de completamente desprovistos de certezas fundamentadoras, seg\u00fan la tradici\u00f3n kantiana de la filosof\u00eda de la ciencia, es de todos modos como en una espiral. Nos encontramos en una situaci\u00f3n parecida pero, en cambio, enormemente enriquecidos con conocimientos: conocimientos formales, conocimientos anal\u00edticos de todo tipo, desde los l\u00f3gico-formales hasta filos\u00f3fico-materiales y de filosof\u00eda general incluso, pasando por cap\u00edtulos de creciente densidad como la filosof\u00eda de la inducci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Pero la verdad es que aun teniendo ese importante enriquecimiento, s\u00ed que se puede ver una situaci\u00f3n cr\u00edtica. Las personas de hoy recuerdan mucho los momentos de sabia desesperanza y de docta ignorancia de algunos neopositivistas decepcionados, como la c\u00e9lebre met\u00e1fora de la barca, del nav\u00edo que simbolizar\u00eda nuestro conocimiento. Porque carece de fundamento, va navegando y se va reconstruyendo en la misma navegaci\u00f3n, sin que se pueda esperar nunca que est\u00e9 en el puerto, o que est\u00e9 fondeando, y a\u00fan menos en un dique seco en el que ya no pudiera hundirse nunca.<\/p>\n<p>Tanto es as\u00ed, tanto reproduce esta situaci\u00f3n la inseguridad de principios de siglo [XX], que el viejo Quine, que ahora ya debe ser realmente viejo pero sigue siendo muy legible, en el \u00faltimo libro de una cierta extensi\u00f3n ha llegado a ocuparse de los problemas de fundamentaci\u00f3n de la ciencia, siempre los hab\u00eda rehuido, pero esta vez de una forma incluso un poco provocadora, negando que tenga sentido alguno disputar acerca de la racionalidad en ciencia, que lo que hay que hacer es trabajar en ella y basta, y que los mismos problemas anal\u00edticos y de fundamentaci\u00f3n se tienen que resolver sin tener el menor reparo en proceder circularmente, es decir, en utilizar la misma teor\u00eda cient\u00edfica de cuya imposible fundamentaci\u00f3n se trata.<\/p>\n<p>Esto, sea dicho de paso y puestos a ser nost\u00e1lgicos y cultivadores de la docta ignorancia, se parece tanto a las frases po\u00e9ticas de Arist\u00f3teles, cuando se le apretaba mucho acerca de la justificaci\u00f3n del conocimiento, que pod\u00eda sugerir la vanidad de toda ocupaci\u00f3n en filosof\u00eda del conocimiento si no fuera por el otro aspecto de la cuesti\u00f3n al que me he referido antes: por el importante enriquecimiento en conocimientos quiz\u00e1s, vamos seguro, no definitivamente fundamentadores, pero s\u00ed aclaratorios y potenciadores de nuestra capacidad anal\u00edtica. Por eso mismo no har\u00e1 falta decir que la crisis de la filosof\u00eda de la ciencia en absoluto elimina o hace caduca la filosof\u00eda de la ciencia y si me tengo que ocupar aqu\u00ed del paso de la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia eso no ocurrir\u00e1 en ning\u00fan sentido apocal\u00edptico. Es decir, no porque vaya a declarar ya caducada y desprovista de inter\u00e9s la filosof\u00eda de la ciencia. No, la filosof\u00eda de la ciencia sigue teniendo el valor que realmente tuvo siempre por debajo de las grandes esperanzas trascendentales de fundamentaci\u00f3n de tradici\u00f3n kantiana.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed puede ocurrir es que esta crisis, sin hacer ni mucho menos caducar la filosof\u00eda de la ciencia, la esporice, la esporice en un sentido amplio, es decir, introduzca en ella no solo motivaciones intelectuales, hist\u00f3ricas en sentido estricto, sino tambi\u00e9n sociales. Javier Muguerza se ha referido a esto y tambi\u00e9n en este punto me permito, por tanto, no defenderlo.<\/p>\n<p>De esto que digo se desprende que para m\u00ed no tiene inter\u00e9s una salida del asunto de tipo brutal-demag\u00f3gico como podr\u00eda ser la consigna \u00abel hacer filosof\u00eda de la ciencia es contemplarse el ombligo; vamos a pasar a la pol\u00edtica de la ciencia sin m\u00e1s\u00bb. Parafraseando la frase de Lakatos, tambi\u00e9n ya citada aqu\u00ed, eso ser\u00eda hacer pol\u00edtica de la ciencia a ciegas muy probablemente. Pero sobre todo ocurre que la otra mitad de la historia a la que me he referido antes no es menos cr\u00edtica. La otra mitad de la historia es que tambi\u00e9n la pol\u00edtica de la ciencia se puede considerar en crisis, y no solo la filosof\u00eda de la ciencia, entendiendo por pol\u00edtica de la ciencia el campo en el cual se reflexiona acerca de decisiones que tomar para la pr\u00e1ctica cient\u00edfica. Tambi\u00e9n se podr\u00eda distinguir entre pol\u00edtica de la ciencia, en general, y pol\u00edtica de la ciencia concreta, la existente en estas \u00faltimas d\u00e9cadas, desde que hay pol\u00edtica de la ciencia consciente y global en los Estados modernos.<\/p>\n<p>En efecto, la pol\u00edtica de la ciencia que entra en crisis, que creo que est\u00e1 en crisis, es la que conocemos del progresismo cl\u00e1sico formulado, m\u00e1s o menos coherentemente, en el siglo XIX y desarrollado con feliz euforia durante casi toda la primera mitad del siglo XX, de un modo estatal o bien del modo privado con directa vinculaci\u00f3n con los gobiernos, que son las dos variantes que suelen tener en los pa\u00edses cl\u00e1sicos de pol\u00edtica de la ciencia, los pa\u00edses adelantados digamos. Primero, la Gran Breta\u00f1a, y poco despu\u00e9s Alemania y Francia, y luego, a partir de la Primera Guerra Mundial, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>No es que sea una situaci\u00f3n completamente nueva esta que describo como crisis de la pol\u00edtica de la ciencia progresista en el sentido de crisis de insegurizaci\u00f3n acerca de las decisiones que tomar sobre la pr\u00e1ctica cient\u00edfica. No es especialmente nuevo y, en alg\u00fan nivel de todo este cambio de lo decisional en la cotidianidad, los cient\u00edficos m\u00e1s sensibles a instancias filos\u00f3ficas o a instancias pol\u00edticas est\u00e1n asintiendo a esta situaci\u00f3n cr\u00edtica, en un momento u otro, desde hace bastante tiempo, por lo menos desde poco antes de la mitad del siglo.<\/p>\n<p>Por dar algunos puntos de referencia que supongo conocidos en su totalidad o en su mayor parte de esa inseguridad, de esa situaci\u00f3n de crisis respecto de las tomas de decisi\u00f3n en la investigaci\u00f3n de cualquier tipo que fuera, lo que se llama pura o lo que se llama aplicada, pueden tener un primer ejemplo sumamente digno en las nerviosas frases de Einstein, inmediatamente despu\u00e9s de la explosi\u00f3n de las primeras bombas at\u00f3micas en Hiroshima y Nagasaki, o en sus en\u00e9rgicas declaraciones subrayando el elemento decisional en la ciencia. Por ejemplo, aquella <i>boutade<\/i>, hasta un poco mal educada, con que contest\u00f3 a un fil\u00f3sofo muy bien intencionado, de los que en su buena intenci\u00f3n mezclan constantemente ciencia con pol\u00edtica, con el riesgo consiguiente de una equ\u00edvoca pol\u00edtica de la ciencia, y que a ra\u00edz de una frase bienintencionadamente humanitaria provoc\u00f3 la tajante respuesta de Einstein: \u00abNo se puede demostrar que no haya que exterminar a la humanidad\u00bb. Eso no es ning\u00fan teorema demostrable, desde esos primeros momentos de inquietud de Einstein ante el trabajo que se estaba haciendo, o de Oppenheimer que tuvo esa vivencia junto con \u00e9l. O, todav\u00eda m\u00e1s recientemente, la iniciativa de Crick, uno de los dos cient\u00edficos de la doble h\u00e9lice, encabezando un manifiesto contra la continuaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n en lo que se empieza ya a llamar ingenier\u00eda gen\u00e9tica, es decir, el trabajo con genes para componer unidades vivas nuevas, con trozos y con cortadores de informaci\u00f3n procedentes de especies diferentes.<\/p>\n<p>No es, por tanto, un hecho nuevo ni un hecho del que hablen solo los fil\u00f3sofos. Se tiene la sensaci\u00f3n de que los gobiernos hablan muy poco de eso. Pero es verdad que est\u00e1 tambi\u00e9n en crisis la vieja fe pol\u00edtica en la ciencia, el progresismo en la pol\u00edtica de la ciencia.<\/p>\n<p>Todo esto, sin embargo, consagra la gravedad de los problemas de decisi\u00f3n, de los problemas decisionales. Tanto la crisis de la filosof\u00eda cl\u00e1sica de la ciencia al subrayar el elemento decisional en la elecci\u00f3n entre teor\u00edas por ejemplo, sobre lo cual Muguerza ha sido lo suficientemente extenso y detallado para tener que volver a insistir, cuando las mismas dudas, la misma insegurizaci\u00f3n en un terreno de lo decisional por definici\u00f3n, la pol\u00edtica, no hacen, desgraciadamente, y as\u00ed ocurrir\u00e1 en los a\u00f1os de ansiedad pol\u00edtica, m\u00e1s que subrayar la importancia de esta. Lo \u00fanico que hace en esto la crisis de la filosof\u00eda de la ciencia, no solo de la anal\u00edtica, es llevar hasta m\u00e1s dentro del producto cient\u00edfico la situaci\u00f3n cr\u00edtica en la misma pol\u00edtica de la ciencia.<\/p>\n<p>Cuando Moster\u00edn se refer\u00eda a los problemas, a los temas, a los cambios, que son inmanentes, tambi\u00e9n se puede decir internos, a la teor\u00eda cient\u00edfica, contraponi\u00e9ndolos a la tem\u00e1tica externa o la que \u00e9l llamaba transcendental, los problemas sociales, expl\u00edcitamente sociales, est\u00e1 trazando una distinci\u00f3n que, sin duda, se podr\u00e1 mantener siempre. Pero hoy ya no se puede ignorar que el elemento decisional est\u00e1 penetrando mucho m\u00e1s dram\u00e1ticamente en el campo interno de lo que se hab\u00eda podido creer hasta hace unos veinticinco o treinta a\u00f1os, los que nos separan del final de la Segunda Guerra Mundial y del gran predicamento de Popper.<\/p>\n<p>Claro que esa repercusi\u00f3n en una mayor importancia de la pol\u00edtica no es una inferencia demostrativa. No es que yo haya demostrado, ni pretenda demostrar, que la mayor presencia de lo decisional <i>en la misma<\/i> filosof\u00eda de la ciencia repercute <i>en una mayor importancia de la pol\u00edtica, de la pol\u00edtica de la ciencia para empezar<\/i>. Esto no es ninguna ilaci\u00f3n demostrativa pero s\u00ed espero que parezca, como me lo parece a m\u00ed, una argumentaci\u00f3n plausible.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de la ciencia, expl\u00edcita o no, de la que he dicho que tambi\u00e9n ella est\u00e1 en crisis, la fe progresista en que toda la acumulaci\u00f3n cient\u00edfica es buena, funcionaba \u2013funcion\u00f3 siempre, sigue funcionando hoy cuando est\u00e1 viva\u2013 sobre un trasfondo moderno en el sentido en que usan la palabra \u00abmoderno\u00bb los manuales de Historia, moderno en el sentido de Edad Moderna, desde la toma de Constantinopla, que en este caso ser\u00eda desde Galileo. El hecho caracter\u00edstico de ese fondo es la interpenetraci\u00f3n entre ciencia y t\u00e9cnica, como saben todos los presentes, cuyo s\u00edmbolo en algunos momentos, s\u00edmbolo incluso sentimental y emocional, es tambi\u00e9n el mismo Galileo, con su talento no solo para ser fil\u00f3sofo, como recordaba me parece que Moster\u00edn, sino tambi\u00e9n para ser artesano y para moverse entre artesanos.<\/p>\n<p>Ese concepto de ciencia completamente anonadado a la t\u00e9cnica creo que est\u00e1 vigente desde el punto de vista internalista o inmanente. Un ejemplo claro es el hecho de que ninguno de los que somos aficionados a cuestiones de historia y filosof\u00eda de la ciencia podamos desprendernos nunca totalmente de la aportaci\u00f3n operacionalista, que antes ha citado no s\u00e9 si Moster\u00edn o Muguerza, y desde un punto de vista externalista, desde un punto de vista externo o social o hist\u00f3rico, toda la tradici\u00f3n marxista est\u00e1 acostumbrada a entender la ciencia moderna como un complejo ciencia-t\u00e9cnica. Incluso para condenarla, incluso para condenar la ciencia moderna. En el caso, por ejemplo, de Heidegger o de otros fil\u00f3sofos irracionalistas se parte sin ninguna duda, como de un dato adquirido, del hecho de que decir ciencia y decir t\u00e9cnica es pr\u00e1cticamente lo mismo desde un punto de vista hist\u00f3rico-filos\u00f3fico que es el que estos fil\u00f3sofos suelen adoptar.<\/p>\n<p>Por razones epistemol\u00f3gicas, estar\u00eda yo tambi\u00e9n dispuesto desde luego a admitir, de un modo u otro, esta, si no identificaci\u00f3n, s\u00ed hermanamiento, de ciencia y t\u00e9cnica en los sentidos en que usamos hoy las dos palabras. No, por ejemplo, en sentido griego, ni tampoco en el sentido del romanticismo alem\u00e1n. La raz\u00f3n por la que yo tampoco sabr\u00eda prescindir de esa \u00edntima conexi\u00f3n es que, en mi opini\u00f3n, que comparto con otros fil\u00f3sofos,<i> la pr\u00e1ctica misma es una instancia epistemol\u00f3gica, es una instancia de conocimiento.<\/i><\/p>\n<p>Esto lo puede admitir todo el mundo en un sentido trivial, en el sentido de que la pr\u00e1ctica tiene que ser piedra de toque de la construcci\u00f3n cient\u00edfica. Pero es que tambi\u00e9n se puede sostener que lo es en otro sentido. Desde el punto de vista, que doy aqu\u00ed por presupuesto, de una aspiraci\u00f3n a conocer, de un deseo de conocer, perm\u00edtaseme la vaguedad, la pr\u00e1ctica es una instancia imprescindible porque es la que da <i>intimidad <\/i>al conocer. Es muy posible que lo que los fil\u00f3sofos rom\u00e1nticos han ido persiguiendo, y les ha hecho creer que ten\u00edan que renunciar al conocimiento te\u00f3rico en sentido estricto, al conocimiento cient\u00edfico, sea precisamente el hecho de que ese tipo de conocimiento, el te\u00f3rico, no suele satisfacer esa necesidad del conocimiento como contacto que se tiene solo en el conocimiento sensible o bien en algunos de los planos \u2013supongo, aqu\u00ed hablo sin mayor conocimiento directo\u2013 de las experiencias est\u00e9ticas en general y tambi\u00e9n en experiencias pr\u00e1cticas como la experiencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Reconocer esta vinculaci\u00f3n de ciencia y t\u00e9cnica es casi obligado cuando se reconoce la vinculaci\u00f3n previa entre conocimiento te\u00f3rico y conciencia pr\u00e1ctica. Esto lo digo solo para justificar mi impresi\u00f3n de que tampoco a m\u00ed me parece extinguible el complejo ciencia-t\u00e9cnica que podr\u00eda ser una salida, en mi opini\u00f3n irreal pero sobre el papel imaginable, de los problemas de la pol\u00edtica de la ciencia: separar dr\u00e1sticamente el elemento t\u00e9cnico del concepto de la ciencia moderna.<\/p>\n<p>Pero si ese concepto est\u00e1 en mi opini\u00f3n vigente, plenamente vigente, si no veo que haya posibilidad de pensar de verdad la ciencia moderna desligada de la t\u00e9cnica, en cambio, lo que tambi\u00e9n me siento obligado a reconocer, creo que lo estamos todos, es que la valoraci\u00f3n de ese hecho est\u00e1 cambiando. Un hecho como este de la compenetraci\u00f3n de ciencia y t\u00e9cnica, que siempre fue estimado positivamente por la pol\u00edtica progresista de la ciencia, est\u00e1 siendo cuestionado cada vez m\u00e1s hasta el punto de producir no solo rebeliones sino tambi\u00e9n angustias. Los psiquiatras empiezan a tener \u2013quiz\u00e1 en este pa\u00eds no, pero en otros s\u00ed\u2013 cierta clientela procedente de cient\u00edficos sumidos en cierto estado de ansiedad por el tipo de trabajo que han hecho y no consiguen compensarse. Un amigo m\u00edo norteamericano es f\u00edsico, era f\u00edsico; ahora es ch\u00f3fer de una compa\u00f1\u00eda lechera. Se las ha arreglado \u00e9l mismo sin psiquiatra pero hab\u00eda pasado una depresi\u00f3n bastante profunda por su trabajo en programas de la NASA.<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre en otros campos por lo dem\u00e1s. Otro, no ya amigo sino incluso familiar m\u00edo, me ha contado repetidas veces c\u00f3mo tiene que ir escurriendo el bulto y buscando temas de investigaci\u00f3n. Este es bi\u00f3logo y hace inmunolog\u00eda, buscando e intercambiando temas de investigaci\u00f3n para no verse cogido en alg\u00fan tema del que sospeche que le va a desequilibrar moral y ps\u00edquicamente. En gen\u00e9tica y en inmunolog\u00eda eso puede ocurrir con cierta facilidad a medida que se va agudizando el inter\u00e9s de los Estados mayores y de los gobiernos por las posibilidades militares de estos campos de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No hay ninguna duda de que circunstancias as\u00ed no tienen que tardar en afectar a la pol\u00edtica de la ciencia, es decir, al sistema de decisiones y elecciones que las personas interesadas en la vida p\u00fablica se sientan inclinados a promover, a apoyar. Sospecho, sin embargo, que el cambio de mentalidad que suponen, a mi amigo f\u00edsico o a mi pariente bi\u00f3logo por ejemplo, y, en general, el replanteamiento de una pol\u00edtica de la ciencia que no se basara en el progresismo filos\u00f3fico-burgu\u00e9s del siglo pasado, es un cambio social de tanta dimensi\u00f3n que tiendo a considerar que requiere para su producci\u00f3n una revoluci\u00f3n, una revoluci\u00f3n social en serio, no solo un cambio de poder pol\u00edtico. Quiero decir, un cambio de sociedad que incluye, naturalmente, un cambio de cultura.<\/p>\n<p>El asunto me parece importante si se tiene en cuenta que la pol\u00edtica de la ciencia de los pa\u00edses con un poder socialista no ha cambiado tan radicalmente como se podr\u00eda suponer. No entro ahora en estimar las causas de eso y tampoco esto se tiene que ver hoy como ninguna frase acusatoria. Me limito a constatar un hecho. No es una pol\u00edtica de la ciencia <i>sustancialmente<\/i> distinta que responda a las nuevas preocupaciones acerca del final de la validez de una l\u00ednea de pol\u00edtica de la ciencia basada en el progresismo industrialista creado por la burgues\u00eda del siglo pasado [XIX].<\/p>\n<p>Desde el punto de vista, que doy aqu\u00ed sin argumentar, de que un cambio de pol\u00edtica econ\u00f3mica que respondiera a esta necesidad supone una revoluci\u00f3n social, supone la eliminaci\u00f3n de valores de competitividad, del concepto de \u00e9xito, del concepto de rendimiento, que han salido ya aqu\u00ed en las intervenciones anteriores, se pod\u00eda precisar que la problem\u00e1tica de la pol\u00edtica de la ciencia es, en una perspectiva revolucionaria de tradici\u00f3n marxista, una parte del problema que en ese l\u00e9xico se llama \u2018problemas de la contradicci\u00f3n fundamental\u2019. El esquema de un cambio social en la tradici\u00f3n marxista ve esa din\u00e1mica en el choque entre el crecimiento y multiplicaci\u00f3n de lo que llama \u00abfuerzas productivas\u00bb, desde la fuerza de trabajo humana hasta otras como por ejemplo la ciencia, y las relaciones de producci\u00f3n imperantes en la sociedad (quiero decir, las relaciones de propiedad en concreto, no solo en sentido jur\u00eddico abstracto). El marxismo del siglo pasado [XIX], el marxismo progresista, tan progresista desde el punto de vista industrialista como el pensamiento burgu\u00e9s del siglo pasado y de la primera mitad de este, al entender el cambio revolucionario como fruto de la presi\u00f3n de esas fuerzas productivas en crecimiento y desarrollo contra el freno de las relaciones de producci\u00f3n, lleva impl\u00edcita una valoraci\u00f3n positiva aproblem\u00e1tica de las fuerzas productivas mismas. Entre ellas, de la ciencia moderna, de la ciencia-t\u00e9cnica por decirlo brevemente.<\/p>\n<p>Este esquema de marxismo progresista subsiste hoy [1976]. Yo dir\u00eda que es incluso mayoritario entre los marxistas, por falta de sensibilidad a la nueva problem\u00e1tica a la que antes me he referido brevemente, o por razones m\u00e1s pr\u00e1cticas, m\u00e1s del d\u00eda y m\u00e1s despreciables, por puro tacticismo, como he comentado en alguna ocasi\u00f3n. Pero resulta de hecho central el peso de la tradici\u00f3n progresista, en ese sentido concreto de progresismo, de acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y sigue vivo hoy, y no solo en la rama leninista de la tradici\u00f3n marxista, no solo, para concretar m\u00e1s, en muchos partidos comunistas, sino tambi\u00e9n en otras zonas de la tradici\u00f3n ampliamente socialista en las que quiz\u00e1 se tender\u00eda a creer que estuviera menos presente. Lo documento un momento con un texto de [Harold] Wilson, el laborista ingl\u00e9s, de una conferencia celebrada el 63 \u2013es verdad que es algo vieja, pero es la \u00fanica que los laboristas han celebrado, que yo conozca, sobre pol\u00edtica de la ciencia\u2013, en la que lleg\u00f3 a la siguiente declaraci\u00f3n, todav\u00eda euf\u00f3rica en materias de pol\u00edtica cient\u00edfica. Dice as\u00ed, es la frase conclusiva de su discurso: \u00abSi hay alguna palabra que yo estuviera dispuesto a usar para identificar el socialismo moderno esa ser\u00eda la palabra ciencia\u00bb. Y est\u00e1 hablando principalmente de ciencia de la naturaleza, no est\u00e1 hablando de ciencia social, era un congreso de ciencia y t\u00e9cnica para definir la pol\u00edtica cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica del partido laborista en Bloomsbury.<\/p>\n<p>Como se ha hecho bastante tarde y, adem\u00e1s, algunos de ustedes llevan horas aqu\u00ed, entre ellos yo, me puedo permitir suponer conocida mucha cuesti\u00f3n positiva, mucho dato sobre toda esta problem\u00e1tica y pasar a una consideraci\u00f3n cr\u00edtica del progresismo en pol\u00edtica de la ciencia en su versi\u00f3n marxista o, por lo menos ampliamente, en su versi\u00f3n socialista. Esta limitaci\u00f3n tiene dos causas: una, yo prefiero hablar dentro de una tradici\u00f3n. De las pocas cosas que he aprendido de Eugenio d\u2019Ors es aquello de que \u00abtodo lo que no es tradici\u00f3n es plagio\u00bb; prefiero moverme dentro de una concreta y m\u00eda.<\/p>\n<p>La segunda raz\u00f3n es que he quedado obligado a examinar, tambi\u00e9n cr\u00edticamente, el problema en el marco de las corrientes de pensamiento socialista porque antes he dicho que consideraba que el planteamiento mismo de un cambio tan cultural como el que supone el abandono de la vieja pol\u00edtica progresista de la ciencia, en caso de que eso llegue a realizarse, supondr\u00eda una verdadera revoluci\u00f3n. La coherencia con lo que he dicho y tambi\u00e9n mis propios instrumentos me fuerzan a ir por aqu\u00ed. En alg\u00fan momento intentar\u00e9 traducciones a otros l\u00e9xicos, y en cualquier caso estoy seguro que de alg\u00fan modo, aunque sea para rechazar algunas afirmaciones dadas, son bastante traducibles, con permiso de Kuhn y de lo que diga Javier Muguerza.<\/p>\n<p>El esquema cl\u00e1sico, marxista, de revoluci\u00f3n, m\u00e1s o menos compartido por todos los marxistas revolucionarios del siglo pasado [XIX], es por de pronto, desde la modestia intelectual de la pol\u00edtica de la ciencia, <i>inactual.<\/i> Quiero decir que aplicarlo, sin m\u00e1s, es caer en una ambig\u00fcedad. Cuando Marx dice fuerzas productivas, creo yo, no pudo ni imaginar las fuerzas productivas existentes hoy. \u00a1No pudo imaginarlas! Tengan ustedes en cuenta que un hombre que ha vivido algo m\u00e1s que Marx, Engels, ha considerado por ejemplo que, por lo que hace a la industria del armamento, el fusil Mauser de repetici\u00f3n con carga por detr\u00e1s significaba una tal eficacia que era inimaginable un arma m\u00e1s eficaz, que era inimaginable un perfeccionamiento esencial, solo se pod\u00eda pensar en un perfeccionamiento de detalle.<\/p>\n<p>Ese es, pues, un esquema, este esquema de la contradicci\u00f3n entre fuerzas productivas y relaciones de producci\u00f3n, que si se toma literalmente, si se toma como los fil\u00f3logos entienden las cosas, no puede funcionar. No es por tanto actual, tiene que ser olvidado. Se puede actualizar, creo, con el mismo l\u00e9xico incluso, pero hay que dotar de, sino otras denotaciones, por lo menos de una variante al menos del concepto de fuerza productiva. Excuso decir hasta qu\u00e9 punto me parece <i>completamente<\/i> est\u00e9ril para los problemas sociales, y concretamente revolucionarios, de este final del siglo XX, una tradici\u00f3n marxista filol\u00f3gica de respeto dogm\u00e1tico del texto.<\/p>\n<p>El concepto de fuerzas productivas, y el de productividad en general, es el que, en mi opini\u00f3n, necesita actualizaci\u00f3n. Debo decir, para no vestirme con galas ajenas, que en alg\u00fan momento, sobre todo en el marxismo alem\u00e1n de los a\u00f1os sesenta de este siglo, eso se ha intentado. Un hombre, por ejemplo, cuya vida no porque se salv\u00f3, pero cuya productividad intelectual, que promet\u00eda ser fecund\u00edsima, s\u00ed que fue liquidada por el cl\u00e1sico argumento reaccionario de pegarle un tiro en la cabeza, Rudi Dutschke, hab\u00eda intentado expl\u00edcitamente un trabajo de ampliaci\u00f3n del concepto de fuerzas productivas y lo hab\u00eda usado, tal vez todav\u00eda con un poquit\u00edn de ingenuidad, en unas discusiones, pol\u00edticas y te\u00f3ricas, de los a\u00f1os 67 y 68, hasta el atentado a su cerebro, f\u00edsicamente a su cerebro. Pero, en fin, no hay mucho construido en este campo y es un punto que creo necesitado de mucho trabajo.<\/p>\n<p>En cualquier caso, mayoritaria o minoritaria, esta reflexi\u00f3n autocr\u00edtica en la tradici\u00f3n socialista s\u00ed que ha determinado, para bien de la izquierda, un cierto antiprogresismo general, cultural, y con influencia en pol\u00edtica de la ciencia del que valdr\u00eda la pena decir algo.<\/p>\n<p>Por de pronto, reconocer de salida que este antiprogresismo socialista, y espec\u00edficamente marxista, por autocr\u00edtica, junto al progresismo inicial, claro que tiene puntos de coincidencia con autores reaccionarios, con autores expl\u00edcitamente conservadores en sentido social. Por ejemplo, algunas de las cosas que precisar\u00e9 a continuaci\u00f3n coinciden con declaraciones de Konrad Lorenz, el et\u00f3logo, que no es precisamente un hombre progresista sino m\u00e1s bien todo lo contrario. O incluso con uno de los m\u00e1s brillantes, si no el m\u00e1s brillante de todos, agitador de la derecha internacional, Daniel Bell, el soci\u00f3logo americano. Bell es el autor de <i>La revoluci\u00f3n de los managers.<\/i> Es una gran cabeza y es muy productivo de ideas importantes como esta de la revoluci\u00f3n de los managers por ejemplo.<\/p>\n<p>Y no solo con nombres importantes, como Lorenz o Bell, sino tambi\u00e9n con el lumpen de la derecha, por as\u00ed decirlo, con el oportunismo intelectual de la derecha. Por ejemplo, con Herman Kahn, el cual lo \u00fanico que mantiene fijo, incluso descontando la declaraci\u00f3n de la moneda, son sus ingresos. En todo lo dem\u00e1s cambia de opini\u00f3n cada vez que haga falta y pasa de prognosis euf\u00f3ricas a prognosis apocal\u00edpticas con solo que cambie la moda ideol\u00f3gica de las clases dominantes bajo las cuales vive. Ahora, despu\u00e9s de haber hecho euforias futuristas tremendas, Kahn es un profundo pesimista. Cuando se acabe la presente crisis econ\u00f3mica de todo el mundo capitalista supongo que le volveremos a ver con euforia y optimismo.<\/p>\n<p>En cualquier caso, este pesimismo de izquierda en cuanto a la pol\u00edtica de la ciencia, sobre el que querr\u00eda informar algo porque no est\u00e1 muy difundido en Espa\u00f1a (desde luego, no lo est\u00e1 casi nada), tiene ya algunas concepciones importantes. Para lectura, el que est\u00e9 interesado, le recomendar\u00eda particularmente un fil\u00f3sofo alem\u00e1n, de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, Wolfgang Harich, autor de un cuasi-libro. Este hombre est\u00e1 muy enfermo y ha recurrido a la f\u00f3rmula de la entrevista para poder publicar sus ideas. \u00c9l no tiene ya ni salud ni energ\u00eda para ponerse \u00e9l directamente al trabajo. Una entrevista que ha aparecido en forma de libro, bajo el t\u00edtulo entre interrogantes de \u00bf<i>Comunismo sin crecimiento?, <\/i>muy significativo del programa de pol\u00edtica econ\u00f3mica, de pol\u00edtica tecnol\u00f3gica, de pol\u00edtica de la ciencia que Harich querr\u00eda sustentar.<\/p>\n<p>Puesto que he dado la indicaci\u00f3n, debo decir para quienes se interesen espec\u00edficamente por el caso que la lectura del libro de Harich suscita enormes problemas. Por ejemplo, y solo para dar uno, el motivado por la siguiente reflexi\u00f3n: en la tradici\u00f3n emancipatoria,<b> <\/b>toda tradici\u00f3n emancipatoria, tanto la comunista de tradici\u00f3n marxista como la comunista de tradici\u00f3n bakuninista, es decir, la libertaria, la anarquista, en toda tradici\u00f3n emancipatoria se fija como elemento clave de la emancipaci\u00f3n el momento en el cual se pueda prescindir del Estado, eso que los marxistas llaman \u00abextinci\u00f3n del Estado\u00bb y los anarquistas que son de tradici\u00f3n cl\u00e1sica \u00ababolici\u00f3n del Estado\u00bb, vi\u00e9ndolo en un caso como acto de voluntad, en el otro como operaci\u00f3n material. La principal de las consecuencias de la argumentaci\u00f3n de Harich que m\u00e1s impresiona a un lector acostumbrado a este tipo de literatura es que llega a la conclusi\u00f3n de que desde el momento en que tiene que abandonar un modelo de desarrollo y crecimiento progresista y de acumulaci\u00f3n tiene que abandonar la hip\u00f3tesis de la abundancia. \u00c9l, que no quiere una ciencia que investigue para producir de la manera desmedida en que est\u00e1 ocurriendo ahora, que no quiere una tecnolog\u00eda orientada con esa problematicidad, conscientemente tiene tambi\u00e9n que renunciar a la imagen tradicional de la abundancia como ausencia de oportunidad de disputa, es decir, como ausencia del problema de distribuci\u00f3n, para decirlo hablando como los economistas. Pero entonces el Estado le resulta una constricci\u00f3n necesaria, pol\u00edtica, constricci\u00f3n entre hombres, para resolver los problemas de distribuci\u00f3n en una situaci\u00f3n sin abundancia en sentido tradicional. Con eso el esquema de tradici\u00f3n marxista se le convierte en autoritario, no en el viejo sentido en que los bakuninistas reprochaban al modelo marxista de ser un modelo autoritario porque usaban m\u00e9todos autoritarios, es decir, porque conservaban el Estado como instrumento revolucionario hasta la fase final, sino en un nuevo sentido, en el sentido que prescindir\u00eda del ideal emancipatorio, en el sentido de ideal sin pol\u00edtica, de sociedad sin Estado, tambi\u00e9n y no solo en el campo de los m\u00e9todos.<\/p>\n<p>Esto lo he dicho un poco para ejemplificar y cabr\u00eda reducirlo a sus justas proporciones. Puesto que he tenido que informar acerca de estos movimientos de pensamiento, hablo pr\u00e1cticamente solo de ellos con lo que podr\u00eda suscitar la <i>fals\u00edsima impresi\u00f3n de que fueran mayoritarios<\/i>. Son minoritarios, muy minoritarios, tal vez todav\u00eda m\u00e1s minoritarios en los pa\u00edses socialistas que en los pa\u00edses capitalistas, por la sencilla raz\u00f3n de que los gobiernos de los pa\u00edses socialistas, por una parte, al no haber conseguido todav\u00eda una productividad como la que es posible conseguir bajo el viejo sistema, ellos tienen que inventarse el sistema, el marco de esa productividad, est\u00e1n m\u00e1s lejos de problemas de saturaci\u00f3n o de problemas de escasez radical que nosotros en los pa\u00edses capitalistas. Pero por otro lado, adem\u00e1s, porque el tipo de autoridad pol\u00edtica permite introducir parches, permite introducir soluciones. Por ejemplo, en muchas ciudades sovi\u00e9ticas los autobuses llevan motor el\u00e9ctrico acompa\u00f1ado de un peque\u00f1o motor de explosi\u00f3n para momentos cr\u00edticos, con lo cual la poblaci\u00f3n va a tardar algo m\u00e1s en darse cuenta de lo que se le echa encima. O, por ejemplo tambi\u00e9n, en algunas zonas urbanas hay restricciones de circulaci\u00f3n, como tambi\u00e9n empezamos a conocerlas nosotros.<\/p>\n<p>Pero sea por estas causas, sea por otras, actitudes del tipo de la de Harich son sumamente minoritarias entre los hombres con proyecci\u00f3n pol\u00edtica, como lo es Harich, y algo menos minoritarias entre cient\u00edficos. El \u00faltimo congreso de cient\u00edficos del Este del que tengo noticias sobre este tema se dividi\u00f3, m\u00e1s o menos al cincuenta por ciento, en cuanto a posiciones progresistas o temerosas y pesimistas en materia de pol\u00edtica de la ciencia, aunque hay que a\u00f1adir que los personajes, los cient\u00edficos de los pa\u00edses del Este que m\u00e1s conocemos aqu\u00ed, en el Oeste, por ejemplo, Kapitsa, el f\u00edsico, m\u00e1s bien se inclinaron hacia una pol\u00edtica de la ciencia y de la tecnolog\u00eda de tipo restrictivo, parecida a lo que en el campo de la derecha es la propuesta de Lorenz. Hacer, como \u00e9l dice, una moratoria tecnol\u00f3gica, es decir, llegar al acuerdo de frenar el crecimiento tecnol\u00f3gico durante unos a\u00f1os hasta ver clara la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Debo decir que Harich, aunque no es un hombre muy fil\u00f3logo, aunque s\u00ed parad\u00f3jicamente dogm\u00e1tico, a pesar del tremendo atrevimiento con que aqu\u00ed ha roto con la tradici\u00f3n suya, marxista, no es nada te\u00f3logo, no es un hombre al que le guste citar mucho a los cl\u00e1sicos. Sin embargo, aduce algunas citas de cl\u00e1sicos socialistas por motivos de ret\u00f3rica, por motivos persuasorios, que tiene cierto inter\u00e9s repasar para rectificar sucesivamente la rectificaci\u00f3n que he hecho.<\/p>\n<p>Quiero decir lo siguiente: he dicho que actitudes as\u00ed, de cautela, en la pol\u00edtica de la ciencia y de la tecnolog\u00eda, son minoritarias; sin embargo, es verdad que tampoco son tan nuevas y tan sin precedentes como parece. Lo que ocurre es que las principales corrientes, las corrientes dominantes en el p\u00fablico, han ignorado un precedente durante bastante tiempo. Harich, por ejemplo, cita el siguiente texto de Engels, en una carta a Kautsky de 1881, que arroja una curiosa opini\u00f3n contra la versi\u00f3n de los manuales de historia de las ideas, por ejemplo, a prop\u00f3sito de la pugna entre los cl\u00e1sicos marxistas y el malthusianismo. Dice as\u00ed ese texto de Engels: \u00abLa posibilidad abstracta de que la humanidad llegue a ser tan numerosa que haya que poner limitaciones a su aumento es una cosa dada. Y si una vez la sociedad comunista se viera obligada a regular la producci\u00f3n de seres humanos, igual que habr\u00e1 regulado la producci\u00f3n de cosas, ella precisamente, y solo ella, ser\u00e1 la que lleve a cabo una cosa as\u00ed sin dificultades.\u00bb<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n final es, en otro contexto, la misma afirmaci\u00f3n que yo he hecho antes: un cambio as\u00ed de pol\u00edtica de la investigaci\u00f3n, y de la tecnolog\u00eda, requiere una revoluci\u00f3n, incluida una revoluci\u00f3n cultural, un cambio del juego de valores en la conciencia colectiva e individual. Pero incluso autores de filosof\u00eda y pol\u00edtica de la ciencia que estamos acostumbrados a considerar como progresistas de los m\u00e1s ingenuos, resultan serlo mucho menos a la luz de la nueva sensibilidad despertada por la crisis del progresismo en la [breve interrupci\u00f3n]<\/p>\n<p>[\u2026] para la problem\u00e1tica moderna de tipo ecol\u00f3gico, de tipo energ\u00e9tico. Dice as\u00ed: \u00abLa civilizaci\u00f3n industrial pudo todav\u00eda apoyarse en el equilibrio externo entre lo natural y lo artificial, pero hoy se cierra el anillo de la civilizaci\u00f3n. No hay manera de escaparse. La entera vida del hombre, la reconstrucci\u00f3n de sus funciones vitales elementales, y hasta la conservaci\u00f3n de su existencia, todo tiene cada vez m\u00e1s el car\u00e1cter de lo artificial. Esta revoluci\u00f3n ecol\u00f3gica culmina con la dependencia del hombre respecto de su propia creaci\u00f3n, respecto de su propio conocimiento y autoconocimiento. <i>Con ello se abre inapelablemente una amplia escala de posibilidades y variantes del anterior proceso civilizatorio que va desde el autodespliegue hasta la autoaniquilaci\u00f3n del ser humano<\/i>.\u00bb<\/p>\n<p>Cuando sali\u00f3 el libro de Radovan Richta me da la impresi\u00f3n de que el p\u00fablico fue poco sensible a matices como ese final de la frase, y m\u00e1s bien ley\u00f3 como apolog\u00eda progresista, optimista, el primer trozo del p\u00e1rrafo. En general yo dir\u00eda que es muy clara la aparici\u00f3n de una nueva conciencia que puede ser <i>humus<\/i> para una nueva pol\u00edtica de la ciencia, para un cambio de mentalidad en la cultura revolucionaria.<\/p>\n<p>Puede no tener mayor importancia, tal vez sea discutible que lo presente aqu\u00ed para quien no sepa que el autor que voy a leer, que es un laosiano o laotiano, uno de los dirigentes del Pathet Lao, es sin embargo un hombre de formaci\u00f3n europea. Si se sabe eso, no se caer\u00e1 en la sospecha de que el texto sea un texto ingenuo por primitivo. Dice as\u00ed: \u00abEl objetivo es que cada hombre, como en otro tiempo, pueda tomar un pl\u00e1tano de cualquier \u00e1rbol, pescar en todo arroyo, descansar a la sombra de cualquier matorral.\u00bb<\/p>\n<p>Lejos de m\u00ed aducir eso como prueba de nada, como es natural, pero s\u00ed que querr\u00eda darlo como s\u00edntoma. Era sumamente dif\u00edcil, sumamente improbable, que hace treinta o veinte a\u00f1os, un dirigente militar comunista, que se pasa la vida en la selva pegando tiros o recibi\u00e9ndolos, diera como objetivo progresivo, como objetivo revolucionario, un texto con el <i>pathos,<\/i> y tambi\u00e9n con la significaci\u00f3n, del que acabo de leer. Algo est\u00e1 pasando, aunque sea minoritariamente. Y este algo puede aparecer en forma espectacular y casi circense cuando el que habla en vez de ser un dirigente militar, que escribir\u00e1 quiz\u00e1 en la culata del arma, es un literato. Los literatos siempre se desmadran y entonces lo dicen a lo bruto, con bastante eficacia.<\/p>\n<p>El texto que voy a leer ahora no es de un marxista, es de un anarquista y querido amigo de muchos de nosotros, Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo, que en la serie de art\u00edculos que public\u00f3 con el t\u00edtulo de la<b> <\/b>\u00abMemocracia\u00bb en un semanario madrile\u00f1o, escrib\u00eda, publicaba, cartas a su sombra, dec\u00eda \u00e9l, y a su sombra, en una de esas cartas, le dice: \u00abYo iba a seguir aqu\u00ed contando c\u00f3mo se me ocurre ahora que se ha producido a lo largo de este siglo la inversi\u00f3n de signo del progreso que desde el \u00e1urea revolucionaria de nuestros abuelos se ha convertido hoy d\u00eda en ideal reaccionario por excelencia.\u00bb<\/p>\n<p>\u00a1Claro que hay que ser poeta y catedr\u00e1tico de lat\u00edn como es \u00e9l, las dos cosas es Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo, para escribir con esta falta de precauciones! Pero, creo que lo puedo aducir como s\u00edntoma, igual que antes he aducido el texto del dirigente del Pathet Lao. No pretendo que tenga m\u00e1s valor que el de s\u00edntoma.<\/p>\n<p>Sin embargo, un antiprogresismo de izquierda, un antiprogresismo revolucionario, m\u00e1xime cuando se trata de la cuesti\u00f3n de la pol\u00edtica de la ciencia, tiene ante s\u00ed un problema muy serio. Es much\u00edsimo m\u00e1s f\u00e1cil ser antiprogresista globalmente, sin problemas, cuando se es tradicionalista que cuando se parte de la creencia de que la habitabilidad futura del mundo depende de una revoluci\u00f3n social seg\u00fan el viejo lema franc\u00e9s de \u00absocialismo o barbarie\u00bb. Cuando se cree eso, cuando se cree que en medio debe intervenir una revoluci\u00f3n social, no solamente pol\u00edtica, entonces el problema es muy serio para un esquema tradicional revolucionario porque, por una parte, seg\u00fan el esquema tradicional al que antes me he referido, la situaci\u00f3n revolucionaria ten\u00eda que ser fruto de la contradicci\u00f3n, del choque, de las fuerzas productivas en crecimiento con las relaciones de producci\u00f3n, pero el cambio que se busca en pol\u00edtica de la ciencia, y en pol\u00edtica de desarrollo en general como precisar\u00e9 m\u00e1s adelante, ser\u00eda precisamente no aceptar como un factor positivo, indiscutible, indiscutido, ese crecimiento de las fuerzas productivas.<\/p>\n<p>La alternativa entonces, para un cambio de pol\u00edtica cient\u00edfica y pol\u00edtica de investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica desde la izquierda revolucionaria, se pone de un modo muy crudo: o esperar, mantenerse fieles al esquema heredado, al esquema anal\u00edtico, al esquema de interpretaci\u00f3n heredado, esperando que el crecimiento de las fuerzas productivas acabe produciendo un colapso \u2013es la t\u00e1ctica del \u00abtanto peor, tanto mejor\u00bb\u2013 o negarse a esa perspectiva porque uno se tome en serio la urgencia del cambio, porque se piense que el \u00abtanto peor\u00bb ya no puede ser \u00abtanto mejor\u00bb si consiste en una conflagraci\u00f3n incontrolable de ciertas fuentes de energ\u00eda o si consiste en una contaminaci\u00f3n, ya insoportable, de ciertos elementos imprescindibles para la vida.<\/p>\n<p>No estoy hablando de cosas tan lejanas. Nosotros no somos una sociedad muy informada y, adem\u00e1s, muchos de los presentes son j\u00f3venes, pero en este pa\u00eds ya ha ocurrido dos veces que una poblaci\u00f3n considerara que no pod\u00eda seguir viviendo a falta de un elemento que era el ox\u00edgeno precisamente. Eso ha pasado por dos veces en Erandio, en este pa\u00eds, no en Chicago ni en Ohio. Esto ha pasado en Erandio por dos veces y las dos veces con disparos de la polic\u00eda y una de ellas con muerto. Algunos de los aqu\u00ed presentes recordar\u00e1n, quiz\u00e1 con m\u00e1s detalle que yo, este hecho.<\/p>\n<p>Parafraseando un poco a Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo, haciendo juegos de literato, se podr\u00eda decir: parece como si el viejo dilema reforma o revoluci\u00f3n, que siempre ha obsesionado a la tradici\u00f3n emancipatoria, se estuviera convirtiendo en el dilema<i>\u00ab<\/i>progreso o revoluci\u00f3n\u00bb. Dejar que las cosas sigan progresando e ir parche\u00e1ndolas con chapuzas o tomarse en serio la urgencia de la problem\u00e1tica abierta.<\/p>\n<p>Por \u00aburgencia de la problem\u00e1tica abierta\u00bb no se debe entender m\u00e1s que lo que digo, no una insinuaci\u00f3n de la respuesta. No quiero escurrir el bulto y, por tanto, admito que yo s\u00ed que creo que la situaci\u00f3n es urgente. No porque crea que una persona de mi edad vaya a sucumbir a la contaminaci\u00f3n, no lo creo, sino porque lo que s\u00ed creo es que se est\u00e1 hipotecando las condiciones de existencia de generaciones futuras ya hoy.<\/p>\n<p>Antes de arriesgar algunas hip\u00f3tesis para una pol\u00edtica de la ciencia, que es, en sustancia, la obligaci\u00f3n por la cual he tenido que irme acarreando un fundamento de convicciones expl\u00edcitas con objeto de no ocultar a ustedes sobre qu\u00e9 base estar\u00edan formuladas esas hip\u00f3tesis, antes de formularlas, querr\u00eda resumir las opiniones m\u00edas que han podido ir impl\u00edcitas en descripciones aparentes con objeto de limpiar el conjunto de mi intervenci\u00f3n desde un punto de vista intelectual, y tambi\u00e9n moral, con objeto de que lo que ha sido intenci\u00f3n en todo eso, lo que ha sido programa, quede expl\u00edcito, y ustedes, en mayor o menor medida, lo puedan deslindar de lo que realmente ha sido informaci\u00f3n o descripci\u00f3n.<\/p>\n<p>El estado de \u00e1nimo, o como se quiera llamar, el punto de vista o la actitud desde la cual formular\u00eda unas hip\u00f3tesis pr\u00e1cticas de pol\u00edtica de la ciencia se podr\u00eda resumir as\u00ed: me parece que como he dicho ya antes, y luego casi expl\u00edcitamente o expl\u00edcitamente del todo, el hecho de la ciencia moderna no se puede ignorar tal como es, esa ciencia es ciencia-t\u00e9cnica por as\u00ed decirlo; es una ciencia operativa, dicho de otro modo. No es una ciencia ni especulativa ni tampoco puramente contemplativa.<\/p>\n<p>Se pueden tener reservas respecto de esa concreci\u00f3n del viejo ideal de ciencia, de esa concreci\u00f3n que no es ni contemplativa a la griega, ni especulativa a la germ\u00e1nica como nos ha recordado Moster\u00edn, sino operativa. Se puede tener ciertas reservas. Yo las tendr\u00eda m\u00e1s bien de tipo negativo: no siento que haya sido, y que sea, operativa porque su operatividad es lo que le ha dado la eficacia incluso cognoscitiva; <i>s\u00ed siento que no haya podido recoger el momento contemplativo<\/i>. Esto lo debo decir abiertamente porque me siento tambi\u00e9n inc\u00f3modo con la concepci\u00f3n de las hip\u00f3tesis que propondr\u00eda para una pol\u00edtica de la ciencia.<\/p>\n<p>La virulencia, la agresividad y la gravedad de las contradicciones que hoy vive esa ciencia, la ciencia moderna, la ciencia nuestra, no puede hacer olvidar en mi opini\u00f3n dos cosas: primero, que por lo menos a m\u00ed, y no conozco a nadie que sea m\u00e1s capaz, me es imposible imaginar otra ciencia, otra pr\u00e1ctica cient\u00edfica, en concreto hoy. S\u00e9 c\u00f3mo fue la griega, o como los mejores conocedores de la ciencia griega dicen que fue. S\u00e9 la importancia del elemento contemplativo casi puro en ella. Creo, con bastante convicci\u00f3n, que el intento de reproducir una cosa as\u00ed hoy fracasar\u00eda inmediatamente porque ser\u00edan mayor\u00eda los cient\u00edficos que buscar\u00edan inmediatamente recuperar la tradici\u00f3n operativa. Y tampoco se puede olvidar, bajo la impresi\u00f3n de los males sociales que estar\u00eda introduciendo la contradictoriedad de la ciencia-t\u00e9cnica moderna, los males sociales de las culturas que alimentaron otras ciencias, la contemplativa arcaica o antigua, la socialmente funcional de la Edad Media, es decir, la apolog\u00e9tica, o la especulativa del idealismo alem\u00e1n. No hace falta que haga un cuadro aqu\u00ed de horrores de las cosas que han ocurrido bajo el imperio de esa mentalidad.<\/p>\n<p>Tampoco quiero desconocer, a la inversa, el particular riesgo de la nuestra. Los horrores de la nuestra pueden ser infinitamente m\u00e1s generales e irreversibles que los de aquellas antiguas sociedades porque pueden ser pura y simplemente la aniquilaci\u00f3n. Pero, sin ignorar esta mayor gravedad de nuestra problem\u00e1tica, no creo que se deba tampoco olvidar la de otras culturas con sus correspondientes ciencias. En el supuesto, por decirlo de una manera un poco rara, de que realmente el acontecer moderno acabara imponiendo de un modo catastr\u00f3fico, o de un modo ap\u00e1tico, por depresi\u00f3n de la humanidad, el final de nuestra ciencia operativa, debo confesar que yo recordar\u00eda con mucha nostalgia, <i>con una nostalgia galileana<\/i>, aquel manejar pesos y medidas, instrumentos, aquel escribir y pintar, aquel tocar, que fue o que habr\u00eda sido nuestra ciencia. Aquel tocar, y no solo mirar como los griegos.<\/p>\n<p>Pero tampoco, por el lado contrario, se puede ignorar la crisis en cuesti\u00f3n y la gravedad del problema. De ah\u00ed me resultar\u00eda como actitud fundamental para la pol\u00edtica de la ciencia el consabido esfuerzo de s\u00edntesis montado inacabablemente sobre una revoluci\u00f3n social, incluyendo lo cultural, que extirpara las nociones de rentabilidad con que estamos acostumbrados a vivir, la vinculaci\u00f3n del prestigio y la respetabilidad a la competici\u00f3n por el \u00e9xito individual. En suma, el motor de lo que por segunda vez citar\u00e9 es, sin ninguna duda, la mentalidad griega pero esta vez la del todo el pueblo cl\u00e1sico ateniense, lo que es el pueblo griego, la soberbia, la<i> hybris<\/i>, la quintaesencia de la cultura burguesa.<\/p>\n<p>Para hacer, como los toreros, un adorno destinado al posible sector dogm\u00e1tico de cualquier p\u00fablico, documentar\u00eda esta actitud con una cita de Marx. Est\u00e1 en los <i>Grundrisse,<\/i> en un texto de los<i> Grundrisse,<\/i> en la p\u00e1gina 80, de la edici\u00f3n de 1953, y dice as\u00ed: \u00abTan rid\u00edcula como la nostalgia de aquella plenitud arcaica es la convicci\u00f3n de que haya que quedarse siempre en este completo vac\u00edo. La mentalidad burguesa no alimenta m\u00e1s all\u00e1 de su oposici\u00f3n a aquel estado de \u00e1nimo rom\u00e1ntico y, por eso, este la acompa\u00f1ar\u00e1, como justa r\u00e9plica, hasta su \u00faltimo descanso.\u00bb<\/p>\n<p>Solo una salida que, con la racionalidad adquirida, reconozca al mismo tiempo la inviabilidad de una pol\u00edtica de la ciencia simplemente progresista promete, creo yo, una perspectiva que no sea oscurantista, una perspectiva que no sea la simple nostalgia de la parcial plenitud pasada, de la que no hay que olvidar nunca que fue una plenitud ideal, admirable y conservable como ideal, pero pensada, practicada y hasta conocida solo por las clases y castas dominantes de cada modo de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si ese es el trasfondo, querr\u00eda ahora arriesgarme a unas cuantas hip\u00f3tesis concretas obligado por varias cosas.<\/p>\n<p>Un poco por temperamento. Yo era fil\u00f3sofo en sentido acad\u00e9mico y dej\u00e9 de serlo hace mucho tiempo, pensando que filosofar era otra cosa y que esa otra cosa es algo que tiene que redondearse siempre en el campo de la pr\u00e1ctica, lo cual me obliga a intentar unas hip\u00f3tesis de pol\u00edtica de la ciencia. Y luego, adem\u00e1s, por la situaci\u00f3n en que estamos en esta hora, empezando por la enorme generalidad con la que se ha visto obligado a trabajar Jes\u00fas Moster\u00edn, en el plano m\u00e1s abstracto de la tem\u00e1tica con la que nos encontramos los tres de esta tarde. En la otra punta me encuentro yo. Yo deber\u00eda entonces esforzarme por llegar a la mayor concreci\u00f3n posible desde una mesa&#8230; que no es el lugar de las concreciones m\u00e1ximas como es sabido.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de la ciencia para nosotros, hoy, es fundamentalmente pol\u00edtica de la investigaci\u00f3n. Como pol\u00edtica de la investigaci\u00f3n, a m\u00ed siempre me ha resultado conveniente para cualquier reflexi\u00f3n situarla en relaci\u00f3n con la pol\u00edtica educativa, con la cual forma parte de la pol\u00edtica cultural general, y con la pol\u00edtica econ\u00f3mica, con la cual forma parte de la pol\u00edtica sin m\u00e1s, sin adjetivos. Los problemas cl\u00e1sicos, los problemas con los que siempre se ha encontrado alguien que hiciera un poco conscientemente pol\u00edtica de la ciencia, se podr\u00edan describir as\u00ed: el problema de la relaci\u00f3n entre ciencia y libertad, o pol\u00edtica de la ciencia y libertad, el de la relaci\u00f3n entre ciencia e igualdad, o pol\u00edtica de la ciencia e igualdad; libertad, igualdad, en el sentido social e individual.<\/p>\n<p>Por lo que hace a la libertad, una parte de esta problem\u00e1tica, pol\u00edtica de la ciencia-igualdad, es la problem\u00e1tica pol\u00edtica de la ciencia y pol\u00edtica de ense\u00f1anza. Insistir\u00e9 un poco m\u00e1s en ello, pero ahora querr\u00eda dejar el esquema lo m\u00e1s claro posible. Y, por \u00faltimo, claro est\u00e1, el punto pol\u00edtica de la ciencia-pol\u00edtica econ\u00f3mica que se traduce generalmente en pol\u00edtica de asignaci\u00f3n de recursos que dicen los economistas, aunque no sea ese ni mucho menos el \u00fanico campo de asignaci\u00f3n de pol\u00edtica de recursos, que es solo un aspecto, porque hay, como es natural tambi\u00e9n, retroalimentaci\u00f3n en todo ese sistema. Tambi\u00e9n la pol\u00edtica de la ciencia va a influir luego en los recursos asignables, en la masa de recursos asignables.<\/p>\n<p>Y a\u00f1adir\u00eda que por la crisis sobre cuyo fondo estamos, crisis de la pol\u00edtica de la ciencia, crisis de la filosof\u00eda de la ciencia, con un curioso parentesco en cuyo fondo se adivina un riesgo de desicionismo irracional, que es lo que habr\u00eda que evitar, por esta crisis convendr\u00eda quiz\u00e1 a\u00f1adir que la problem\u00e1tica cl\u00e1sica que he esquematizado de la pol\u00edtica de la ciencia, se engloba en una problem\u00e1tica que, aun teniendo dentro toda esa complejidad, cada vez nos estamos acostumbrando m\u00e1s a ver como una cosa \u00fanica, como un todo: la pol\u00edtica de desarrollo. Siento mucho que la palabra est\u00e9 tan degradada por el uso demag\u00f3gico que se ha hecho de ella en Espa\u00f1a durante tantos a\u00f1os, pero me parece que, de todos modos, sigue siendo la palabra cl\u00e1sica de los comunistas y si fu\u00e9ramos a abandonar todo t\u00e9rmino que los demagogos nos hayan estropeado, est\u00e1bamos listos, \u00a1\u00edbamos a ser el pa\u00eds m\u00e1s lac\u00f3nico del mundo!<\/p>\n<p>Yo arriesgar\u00eda sin una pretensi\u00f3n de mucho futuro sino para una etapa ya en mientes, aunque necesitada de un previo cambio revolucionario social como he dicho varias veces, una l\u00ednea de pol\u00edtica cient\u00edfica, particularmente para un pa\u00eds como este que a\u00fan va a tardar en llegar a cuarenta millones de habitantes, a la que llamar\u00eda un poco en serio, un poco en broma, revolucionaria-conservadora, revolucionaria de la sociedad, conservadora de muchas otras cosas, invirtiendo con esto la l\u00ednea pol\u00edtica tradicional de los conservadores (Habr\u00e1n observado ustedes que los conservadores son los que nunca conservan nada m\u00e1s que las relaciones de producci\u00f3n. Ellos no conservan bosques, no conservan un espacio libre, no conservan un r\u00edo limpio, ellos no conservan nada m\u00e1s que el registro de la propiedad, ese s\u00ed, ese o la ordenanza).<\/p>\n<p>Pues bien, frente a eso ser\u00eda una l\u00ednea socialmente revolucionaria. En todo lo dem\u00e1s, conservadora, provisionalmente. No tengo ning\u00fan reparo en decir que esto coincide pr\u00e1cticamente con alguna propuesta procedente de la derecha. Por ejemplo, la de Lorenz, que ha pedido una moratoria en el crecimiento. Me parece que ante personas que estuvieran menos acostumbradas a pensar en problem\u00e1tica cient\u00edfica y t\u00e9cnica, aqu\u00ed necesitar\u00edan una gran explicaci\u00f3n. Me parece que con los aqu\u00ed presentes, no. El que est\u00e9n de acuerdo o en desacuerdo con esta l\u00ednea general de pol\u00edtica de la ciencia no depende de que yo la explique o no, porque entienden perfectamente de que se trata: la diferencia del cambio entre la propuesta de una moratoria tecnol\u00f3gica, hecho desde la derecha, y la que a m\u00ed me parecer\u00eda razonable, estriba en que a m\u00ed solo me parece razonable una l\u00ednea de pol\u00edtica cient\u00edfica conservadora en el supuesto de una previa revoluci\u00f3n social, en el supuesto de una previa revoluci\u00f3n de las relaciones de propiedad y las relaciones de producci\u00f3n, sin lo cual no me parece l\u00f3gicamente posible conseguir un consenso acerca de algo que, en definitiva, ya iba a suponer, sin ninguna duda, una etapa muy dura para la cultura en la que hemos nacido todos, incluso los que tengamos ideas m\u00e1s rojas que el sol poniente.<\/p>\n<p>Es igual, todos hemos nacido en esta, todos somos hijos de esta cultura. Para todos nosotros ser\u00e1 bastante atroz admitir que aquello que fueron el horror de las descripciones de la inmediata postguerra, a lo mejor es algo que vamos a tener que proponer y no porque no haya energ\u00eda suficiente, sino porque a lo mejor, razonablemente, hemos llegado a la conclusi\u00f3n de que, a\u00fan habi\u00e9ndola, hay que proponer que deje de haberla por ejemplo.<\/p>\n<p>No lo digo con ninguna certeza, lo digo solo a t\u00edtulo de hip\u00f3tesis. Un cambio as\u00ed no es viable m\u00e1s que de dos maneras: o bien lo impone una tiran\u00eda integral, que es la hip\u00f3tesis de Harich que me niego a suscribir como acto de voluntad, o bien la impone una libertad y una igualdad radicales, quiere decirse, una sociedad verdaderamente comunitaria.<\/p>\n<p>Supuesto esto, y subrayado el car\u00e1cter de provisionalidad y urgencia de esta l\u00ednea pol\u00edtica, de pol\u00edtica de la ciencia quiero decir, que tendr\u00eda que ser practicada sin suponerla eterna, sin hacer ninguna suposici\u00f3n acerca de su duraci\u00f3n, sometida a constante revisi\u00f3n, creo que se podr\u00eda hacer todav\u00eda algunas precisiones m\u00e1s acerca de c\u00f3mo se podr\u00eda construir esta pol\u00edtica de la ciencia.<\/p>\n<p><i>Creo que en ella deber\u00eda haber un primado de la igualdad sobre cualquier otro valor social.<\/i> Quiero decir que solo podr\u00eda estar justificado y tener verdadera adhesi\u00f3n comunitaria \u2013entiendo por comunitaria la versi\u00f3n revolucionaria de eso que se suele llamar democracia; no es lo mismo pero vamos, para hacer una traducci\u00f3n a cualquier otro lenguaje\u2013, la \u00fanica manera pues de conseguir un apoyo colectivo de la comunidad a una pr\u00e1ctica restrictiva, tan dolorosamente restrictiva como podr\u00eda ser, por ejemplo, la referente a algunos cap\u00edtulos de investigaci\u00f3n cient\u00edfica que fueran desaconsejables por muy diversas razones, desde los riesgos ecol\u00f3gicos hasta porque fueran excesivamente intensivas en energ\u00eda o por cualesquiera otras razones, incluso morales, en una situaci\u00f3n que ser\u00eda de revoluci\u00f3n cultural, para que eso se pueda pedir como sacrificio, hay que garantizar una radical igualdad de situaci\u00f3n para los que van a estar sometidos a una coartaci\u00f3n as\u00ed por la colectividad.<\/p>\n<p>En esta pol\u00edtica de la ciencia, habr\u00eda que reconocer el tipo de correcci\u00f3n de la libertad del cient\u00edfico que tendr\u00eda que sufrir, el instrumentado en la forma m\u00e1s liberal y libertaria posible. En realidad, es posible que no hiciera falta mayor coacci\u00f3n de la libertad del investigador que la misma que conocemos hoy; esto es, la coacci\u00f3n de su libertad a trav\u00e9s de la asignaci\u00f3n de recursos, a trav\u00e9s de la negativa de recursos o del favorecimiento econ\u00f3mico de tales pruebas de investigaciones en perjuicio de otras. Es posible, no lo s\u00e9. Pero, en cualquier caso, el control de esa coerci\u00f3n, fuera solo econ\u00f3mica, fuera solo distributiva o fuera incluso pol\u00edtico-cultural, tendr\u00eda que ser, para ser tolerable, una coerci\u00f3n controlada por la colectividad con presencia del individuo mismo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed saldr\u00eda un problema que Moster\u00edn ha tocado, o quiz\u00e1 lo ha tocado Muguerza, no estoy seguro, de si en esta cuesti\u00f3n, en esta coartaci\u00f3n de la libertad a trav\u00e9s del mecanismo de asignaci\u00f3n de recursos, habr\u00eda que dar un voto privilegiado al cient\u00edfico o no. Creo que una pregunta como esta es el l\u00edmite de concreci\u00f3n al que no me voy a atrever a llegar con objeto de no construir ut\u00f3picamente en el vac\u00edo; de ah\u00ed para arriba, en el terreno de la concreci\u00f3n, s\u00ed. Formulo esta pregunta solo para dejar ejemplificada la cuesti\u00f3n de que en este punto no resuelvo nada, no opino nada, ni siquiera me meto en la problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Un problema de esta pol\u00edtica de la ciencia, un problema en mi opini\u00f3n fundamental, ser\u00eda la preservaci\u00f3n del car\u00e1cter pr\u00e1ctico, del car\u00e1cter operativo de la ciencia moderna, que es lo que le ha dado tambi\u00e9n su potencia anal\u00edtica, cognoscitiva. Habr\u00eda que preservar a toda costa la esencialidad de la noci\u00f3n de pr\u00e1ctica cient\u00edfica, pero, en un camino viable para esto, en una pol\u00edtica de la ciencia en una sociedad revolucionada, ser\u00eda forjar la politizaci\u00f3n del concepto de pr\u00e1ctica. Politizaci\u00f3n no en el sentido de infusi\u00f3n de ideas determinadas sino en el sentido de <i>orientaci\u00f3n a la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica<\/i>, convirtiendo, por ejemplo, en campos privilegiados a ciertas investigaciones sociol\u00f3gicas, los problemas tan vitales de la ciudad y el campo, de la sanidad, conseguir un porcentaje muy alto de la poblaci\u00f3n de cient\u00edficos orientado hacia esta problem\u00e1tica que, por una parte, es urgente para una sociedad como la nuestra, y que, por otra parte, es, sin ninguna duda, mucho menos cara en un sentido global, es decir, tiene mucho menos costes sociales que otras que, tambi\u00e9n es verdad, pueden tener tambi\u00e9n mucho mayor beneficio social.<\/p>\n<p>Esto supondr\u00eda una cierta acentuaci\u00f3n privilegiada de la investigaci\u00f3n en ciencias sociales, por ejemplo, y por rechazo de las consecuencias de eso en la asignaci\u00f3n de recursos, as\u00ed como por la propia inspiraci\u00f3n de esta l\u00ednea de pol\u00edtica de la ciencia, seguramente significar\u00eda un prescindir en gran parte de la investigaci\u00f3n en tecnolog\u00eda pesada y un favorecimiento de la investigaci\u00f3n en tecnolog\u00edas, por un lado, ligeras o m\u00e1s limpias, como se quiera decir, y, por otro lado, m\u00e1s locales; esto es, investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica que, por sus menores costes en sentido burgu\u00e9s tradicional de la econom\u00eda pol\u00edtica y tambi\u00e9n en sentido social, estuviera tambi\u00e9n justificada aunque su \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n posible fuera reducido. Fuera, por ejemplo, solo la comarca de un determinado cultivo en caso de investigaci\u00f3n agron\u00f3mica.<\/p>\n<p>Debo decir que esta l\u00ednea de pol\u00edtica de la ciencia suscita ya m\u00e1s acuerdos de lo que parece. No s\u00e9 qu\u00e9 estar\u00e1 ocurriendo en China en estos momentos despu\u00e9s de los \u00faltimos cambios pol\u00edticos, que han ido acompa\u00f1ados de la cl\u00e1sica ret\u00f3rica farisaica tradicional en la pol\u00edtica por la cual los derrotados no son los derrotados sino v\u00edboras b\u00edblicas y todo lo dem\u00e1s. No s\u00e9 qu\u00e9 estar\u00e1 ocurriendo ahora, dec\u00eda, pero todo hac\u00eda suponer hace algunos a\u00f1os que la pol\u00edtica de la ciencia que estaban llevando a cabo con algunas excepciones \u2013en algunos lugares invert\u00edan en tecnolog\u00eda pesada, sucia, por ejemplo en cuestiones at\u00f3micas, por ejemplo en algunas ramas de la industria qu\u00edmica\u2013, desde el punto de vista cultural marcaban unas l\u00edneas en las que la l\u00ednea principal, que ahora es pospuesta, se hab\u00eda inspirado. De ah\u00ed viene, de ese tipo de l\u00ednea de pol\u00edtica cultural.<\/p>\n<p>Pero es que, adem\u00e1s, la tendencia a una pol\u00edtica cultural de educaci\u00f3n y de la ciencia conscientemente an\u00e1loga, se encuentra en el otro extremo, en el m\u00e1s impensable del arco iris socialista. Se encuentra, por ejemplo, en los sindicatos socialdem\u00f3cratas alemanes. En el sindicato de Educaci\u00f3n y Ciencia [GEW] de la Federaci\u00f3n sindical alemana, que es un sindicato en sustancia y mayoritariamente reformista, ha ocurrido que bien porque el problema se imponga ya a mucha gente por poco sensible que sea a cuestiones fundamentales, bien porque en el sindicato de ense\u00f1anza de la Alemania Occidental se haya colado alg\u00fan rojillo, el hecho es que en el informe de ese sindicato para el per\u00edodo 71-74, que conozco gracias a que me lo ha localizado un amigo que est\u00e1 aqu\u00ed, se lee en el punto 15 lo siguiente: \u00abLa planificaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n tiene que definir sus centros de gravedad y sus prioridades de tal modo que se tengan en cuenta las necesidades sociales b\u00e1sicas. Hay que considerar tareas comunitarias de la regulaci\u00f3n necesitadas de reforzada ayuda en el marco de la financiaci\u00f3n estatal, las investigaciones que contribuyan a configurar un futuro humano de la sociedad. Entre ellas se cuentan \u00e1mbitos de la ciencia social, particularmente de la ciencia del trabajo, de la medicina del trabajo y de los accidentes, de la polemolog\u00eda y la prospectiva, de la investigaci\u00f3n ecol\u00f3gica territorial y human\u00edstica, as\u00ed como de los estudios sobre la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n profesional.\u00bb<\/p>\n<p>Y este es el \u00fanico punto sobre pol\u00edtica de investigaci\u00f3n. Es decir, que lo dice, que ya es bastante categ\u00f3rico, y tiene adem\u00e1s la doble fuerza de que es lo \u00fanico que el programa del sindicato dice sobre pol\u00edtica de investigaci\u00f3n. De modo que seguro que todos ustedes, a partir de ahora, me pueden reprochar haber seguido un modelo chino o haber seguido un modelo socialdem\u00f3crata, como quieran. En cualquier caso, la problem\u00e1tica es de todos y si algo ense\u00f1a es a prescindir de dogmatismos filol\u00f3gicos, precisamente para salvar lo \u00fanico que no se puede perder en la tradici\u00f3n emancipatoria, a saber, el contenido aut\u00e9nticamente revolucionario, no reformista, no simplemente progresista.<\/p>\n<p>Muchas gracias por su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"right\">VOLVER AL INDICE<\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a> <b>6. Galileo Galilei<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fechado el 12 de enero de 1977. Un texto que Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 para estudiantes preuniversitarios con la siguiente observaci\u00f3n manuscrita: \u00abFicha para la proyecci\u00f3n del Galileo de Cavani a estudiantes de BUP. Pedida por Juliana.\u00bb Juliana Joaniquet fue compa\u00f1era suya de militancia en el PSUC. Pueden verse sus declaraciones para <i>Integral Sacrist\u00e1n<\/i> de Xavier Juncosa.<\/span><\/p>\n<p>No es nuevo que un cient\u00edfico destacado sea objeto de una pel\u00edcula, pero tampoco es cosa frecuente. Tiene que tratarse de personajes que, adem\u00e1s de impresionar a la inteligencia por la importancia de sus trabajos, muevan la imaginaci\u00f3n y el sentimiento por las consecuencias de sus aportaciones o por las circunstancias de su vida, o por ambas cosas a la vez. Eva Curie<sup>1<\/sup> o Roberto Koch son ejemplos caracter\u00edsticos. Eva Curie por ser una de las pocas mujeres que han podido destacar como grandes cient\u00edficos en una sociedad dominada por los hombres. Koch por la impresi\u00f3n que produjo su aportaci\u00f3n a la lucha contra una de las plagas m\u00e1s temidas en su \u00e9poca: la tuberculosis.<\/p>\n<p>A medida que el trabajo cient\u00edfico se va haciendo m\u00e1s colectivo, por su riqueza de aspectos y su complicaci\u00f3n, van cambiando los criterios que dan inter\u00e9s literario, dram\u00e1tico o cinematogr\u00e1fico a una aventura cient\u00edfica. Pero en la \u00e9poca de Galileo, la \u00e9poca en la que precisamente empez\u00f3 a florecer el individualismo en todos los terrenos \u2013desde la econom\u00eda hasta el arte, la religi\u00f3n y la ciencia\u2013, los dos puntos de vista de la importancia de la aportaci\u00f3n <i>personal<\/i> y del dramatismo de la<i> biograf\u00eda<\/i> alcanzaban una vigencia que no hab\u00edan tenido nunca hasta entonces en la historia. No conocemos los nombres de casi ning\u00fan constructor de las catedrales e iglesias medievales, ni los nombres de los que construyeron el admirable sistema de la geometr\u00eda griega que hemos recibido bajo los s\u00edmbolos, m\u00e1s que nombres, \u00abPit\u00e1goras\u00bb y \u00abEuclides\u00bb. En cambio, conocemos la biograf\u00eda del menos afortunado de los disc\u00edpulos de Galileo, de Newton o de Einstein.<\/p>\n<p>Galileo es inolvidable desde los dos puntos de vista indicados.<\/p>\n<p>Galileo ha aportado logros de mucha consideraci\u00f3n en varios campos del conocimiento de la naturaleza. Ha promovido con un \u00e9xito desconocido hasta entonces la penetraci\u00f3n de la matem\u00e1tica en la investigaci\u00f3n de la naturaleza, la matematizaci\u00f3n de la cosmolog\u00eda. En la mec\u00e1nica ha formulado (1604) la ley de la ca\u00edda libre de los graves esencialmente tal como la conocemos hoy. Con la idea de gravedad Galileo desarraigaba dos ilusiones casi m\u00edticas de la concepci\u00f3n del mundo antigua y medieval: que haya un lugar natural para cada cuerpo (al que el cuerpo tiende a volver, y por eso cae) y que, consiguientemente, haya un movimiento natural (aquel por el cual cada cuerpo se mueve hacia su m\u00edstico &#8216;lugar natural&#8217;) y un movimiento violento (aquel por el cual se le fuerza a alejarse de dicho lugar). Ya desde 1591 (lo m\u00e1s tarde) afirmaba Galileo la posibilidad del vac\u00edo, precisamente para poder justificar sus ideas sobre la gravedad; y tambi\u00e9n con esta tesis se opon\u00eda a otra creencia m\u00edtica a\u00fan dominante en su tiempo: la creencia en que \u00abla naturaleza siente horror del vac\u00edo\u00bb<sup>3<\/sup>, por lo que \u00e9ste es imposible. La idea de inercia, fundamento de la din\u00e1mica moderna, es otra de las aportaciones de Galileo.<\/p>\n<p>En astronom\u00eda, Galileo, que desde 1564 era copernicano (es decir, estaba convencido de que es la Tierra la que se mueve alrededor del Sol, y no al rev\u00e9s, contra la creencia profesada por las autoridades eclesi\u00e1sticas de la \u00e9poca), consigue observar en 1604 una estrella de las llamadas \u00abnuevas\u00bb (novae), lo que le confirma contra el prejuicio antiguo de la inmutabilidad del Cielo de las estrellas. En 1609 Galileo construye la lente de aproximaci\u00f3n o anteojo astron\u00f3mico de cuyo comercio en Holanda y en Venecia ha tenido noticia. En este como en muchos otros puntos de la obra de Galileo se manifiesta la importancia que tuvo para el nacimiento de la ciencia moderna la aparici\u00f3n de una vida econ\u00f3mica y una cultura mercantiles, en las que una incipiente acumulaci\u00f3n de capitales en dinero permit\u00eda potenciar las industrias artesanales. Los sabios de dos siglos antes no habr\u00edan podido contar con un arte como el de los \u00f3pticos holandeses o el de los vidrieros venecianos (uno y otro imprescindibles para la obra de Galileo), pero, sobre todo, no habr\u00edan imaginado que la actividad industrial tuviera algo que ver con la ciencia pura, y hasta se habr\u00edan sentido humillados si alguien lo hubiera sugerido. Galileo, que vive en los comienzos de la cultura burguesa, siente ya que las artes industriales est\u00e1n \u00edntimamente relacionadas con la investigaci\u00f3n de la naturaleza, se interesa por ellas y hasta se ejercita en ellas, como lo muestra, por ejemplo, su construcci\u00f3n del anteojo.<\/p>\n<p>Con \u00e9l consigue Galileo descubrimientos que socavan irreparablemente la astronom\u00eda medieval: descubre que la Luna tiene monta\u00f1as; que la Tierra difunde luz como cualquier planeta (corroboraci\u00f3n de la astronom\u00eda copernicana); que hay muchas m\u00e1s estrellas que las catalogadas hasta entonces: que los cometas son astros, no meteoros (y, por lo tanto, que el viejo Cielo inm\u00f3vil est\u00e1 bastante animado); que J\u00fapiter tiene sat\u00e9lites (lo que elimina lo que parec\u00eda ser una anomal\u00eda del sistema copernicano, a saber, el hecho de que la Luna gire alrededor de la Tierra, y no alrededor del Sol); que Venus tiene fases; que desde a Tierra se ve siempre la misma cara de la Luna. Desde el punto de vista filos\u00f3fico, para la concepci\u00f3n general del cosmos, el descubrimiento m\u00e1s sensacional de Galileo fue que el Sol presenta manchas variables (1610, 1612). Esto era la puntilla para la idea del Emp\u00edreo inmutable. As\u00ed lo vio Galileo: \u00abCreo que estas novedades ser\u00e1n el funeral, o m\u00e1s bien el final y el juicio \u00faltimo, de la falsa filosof\u00eda; han aparecido ya signos en la Luna y el Sol. Y espero o\u00edr sobre este punto grandes cosas (&#8230;) para mantener la inmutabilidad de los Cielos; no se ya c\u00f3mo podr\u00e1 salvarla y mantenerla.\u00bb<\/p>\n<p>Ya esa lista de descubrimientos \u2013que es s\u00f3lo parcial\u2013 bastar\u00eda para explicar la celebridad de Galileo, y el que su memoria pueda disputar metros de cinta cinematogr\u00e1fica a otros temas. Pero la importancia de Galileo no se aprecia del todo si no se contempla dos puntos m\u00e1s.<\/p>\n<p>Uno es su fecunda aportaci\u00f3n a la constituci\u00f3n de la idea moderna de ciencia, la condici\u00f3n que tiene la obra de Galileo de ser paradigma de la ciencia moderna. Esta se caracteriza por unos rasgos aparentemente contradictorios, en realidad muy unidos: es emp\u00edrica y experimental, pero, al mismo tiempo, muy te\u00f3rica, incluso idealizadora y matematizadora. Por otro lado, su tendencia idealizadora no le impide ser una energ\u00eda pr\u00e1ctica, principalmente industrial: una fuerza productiva. Una teor\u00eda de la moderna ciencia de la naturaleza es un artificio intelectual abstracto, ideal, matematizado en muchos casos, que no refleja la naturaleza ni tiene, muchas veces, el menor parecido con ella; pero con esa teor\u00eda es posible (mientras que era imposible con la ciencia medieval) hacer experimentos exactos, prever hechos delicados y complicados, fabricar m\u00e1quinas y, con ellas, productos, etc. Todo eso est\u00e1 presente en la pr\u00e1ctica cient\u00edfica de Galileo, visitador asiduo de talleres artesanos y convencido, al mismo tiempo, de que \u00abel libro de la naturaleza est\u00e1 escrito con caracteres matem\u00e1ticos.\u00bb<\/p>\n<p>La otra raz\u00f3n por la cual Galileo Galileo es inolvidable es que encarna dram\u00e1ticamente la noci\u00f3n de verdad caracter\u00edstica de la ciencia en sentido moderno: verdad objetiva, independiente de consideraciones subjetivas, que puede, por lo tanto, entrar en conflicto con el poder social, pero que, por otra parte, no necesita de adhesi\u00f3n moral.<\/p>\n<p>Galileo no ha tenido ning\u00fan deseo de ser rebelde. M\u00e1s bien \u2013como piensa Bertolt Brecht en el drama que le ha dedicado\u2013 ha pecado de acomodaticio, al modo de tantos cient\u00edficos modernos. Hasta bien entrado en su edad hab\u00eda vivido como un tranquilo profesional de \u00e9xito. Hab\u00eda sido profesor en Pisa, su ciudad natal, por nombramiento del Gran Duque de Toscana; luego hab\u00eda ense\u00f1ado en Padua, llamado por el senado de Venecia; por \u00faltimo. el Gran Duque le hab\u00eda recuperado para la universidad de Florencia.<\/p>\n<p>Galileo hab\u00eda tenido un primer roce con la Inquisici\u00f3n, cosa nada rara en la \u00e9poca. Peor augurio fue el que se tratara de la misma autoridad con que hab\u00eda chocado Giordano Bruno antes de morir en la hoguera el a\u00f1o 1600 (cuando Galileo ten\u00eda 36 a\u00f1os): el cardenal San Roberto Belarmino. La Inquisici\u00f3n intim\u00f3 a Galileo a que no hablara del heliocentrismo m\u00e1s que como de una simple hip\u00f3tesis irreal calcul\u00edstica, s\u00f3lo \u00fatil para facilitar c\u00e1lculos, pero sin valor descriptivo de la naturaleza; como realidad hab\u00eda que proclamar que el Sol se mueve alrededor de la Tierra. Por decreto de 24 de febrero de 1616 la Iglesia declaraba \u00ababsurda y falsa en filosof\u00eda, y por lo menos err\u00f3nea en la fe\u00bb la tesis de que la Tierra se mueve alrededor del Sol.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de la obra de Galileo<i> Di\u00e1logo sobre los dos m\u00e1ximos sistemas del mundo<\/i> (Florencia, 1632), en la que Galileo discute el heliocentrismo copernicano y el geocentrismo tradicional, hizo cristalizar las sospechas del Santo Oficio, que proces\u00f3 al sabio y le conden\u00f3 a retractaci\u00f3n y a severas penas que le fueron conmutadas por la de destierro (22 de junio de 1633). En el momento de su abjuraci\u00f3n Galileo ten\u00eda setenta a\u00f1os y era ciego.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la abjuraci\u00f3n de Galileo se ha visto como caracter\u00edstica del cient\u00edfico moderno, el cual, se dice, ha ido disociando cada vez m\u00e1s conciencia moral de su conciencia te\u00f3rica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abYo, Galileo Galilei, hijo del difunto Vincenzo Galileo de Florencia, a los setenta a\u00f1os de mi edad, constituido personalmente en juicio y arrodillado ante vos, eminent\u00edsimos y reverend\u00edsimos cardenales, Inquisidores generales en toda la Rep\u00fablica Cristiana contra la her\u00e9tica maldad; teniendo ante mis ojos los sacrosantos Evangelios, los cuales toco con mis propias manos, juro que siempre he cre\u00eddo, creo ahora y con la ayuda de Dios, creer\u00e9 en el futuro todo aquello que sostiene, predica y ense\u00f1a la Santa Cat\u00f3lica y Apost\u00f3lica Iglesia. Pero como por este Santo Oficio, luego de haberme sido jur\u00eddicamente intimado con precepto del mismo que deb\u00eda abandonar totalmente la falsa opini\u00f3n de que el Sol es el centro del mundo y no se mueve y que la Tierra no es el centro del mundo y se mueve, y que no sostuviera, defendiera ni ense\u00f1ara de ninguna manera, ni de viva voz ni por escrito, dicha falsa doctrina, y tras haberme notificado que dicha doctrina es contraria a la Sagrada Escritura, he escrito y dado a la estampa un libro en el cual trato la misma doctrina ya condenada y aporto razones con mucha eficacia en favor de ella, sin aportar ninguna soluci\u00f3n, he sido juzgado como vehemente sospechoso de herej\u00eda, es decir, de haber sostenido y cre\u00eddo que el Sol es el centro del mundo e inm\u00f3vil, y que la Tierra no es el centro del mundo y se mueve.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por tanto, queriendo yo quitar de la mente de Vuestras Eminencias y de todo fiel cristiano esa vehemente sospecha, justamente concebida sobre m\u00ed, con coraz\u00f3n sincero y fe no fingida abjuro y maldigo y detesto dichos errores y herej\u00edas, y en general cualquier otro error, herej\u00eda o secta contra a la Santa Iglesia; y juro que en el futuro no dir\u00e9 nunca m\u00e1s ni afirmar\u00e9 de viva voz o por escrito cosas tales por las cuales se puede tener de m\u00ed semejante sospecha; y si conociera alg\u00fan hereje o sospechoso de herej\u00eda lo denunciar\u00e9 a este Santo Oficio, o al Inquisidor u Ordinario del lugar en que me encuentre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Yo, Galileo Galilei, antedicho, he abjurado, jurado, prometido y me he obligado como queda dicho; y en fe de la verdad, con mi propia mano he firmado la presente c\u00e9dula de abjuraci\u00f3n y la he recitado palabra por palabra en Roma, en el convento de la Minerva, este d\u00eda 22 de junio de 1633.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Yo, Galileo Galilei, he abjurado como queda dicho, de mi propia mano.\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfEs inevitable que la conciencia cient\u00edfica se escinda de la conciencia moral en el cient\u00edfico? El invento de que, despu\u00e9s de abjurar negando el movimiento de la Tierra, Galileo habr\u00eda murmurado \u00abY sin embargo se mueve\u00bb \u00bfno ha nacido del malestar moral de alg\u00fan disc\u00edpulo de Galileo?\u00bb.<\/p>\n<p align=\"right\">VOLVER AL INDICE<\/p>\n<h3><a name=\"7\"><\/a> <b>7. Reflexi\u00f3n sobre una pol\u00edtica socialista de la ciencia<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Al final del curso acad\u00e9mico 1978-1979, el 17 de mayo de 1979, dentro de unas jornadas sobre filosof\u00eda espa\u00f1ola organizadas por la Facultad de Filosof\u00eda de la UB en las que tambi\u00e9n participaron Emilio Lled\u00f3, Gustavo Bueno y Jos\u00e9 M\u00aa Valverde, Sacrist\u00e1n dict\u00f3 una conferencia sobre una pol\u00edtica socialista de la ciencia que entronca directamente con sus reflexiones y observaciones sobre el papel de la tecnociencia contempor\u00e1nea en nuestra sociedad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El profesor Manuel Cruz, maestro de ceremonias, finaliz\u00f3 su presentaci\u00f3n con estas palabras: \u00abEn fin, de este enunciado de datos he procurado expurgar todo tipo de elogio, no porque el profesor Sacrist\u00e1n no se lo merezca, que las personas que lo conocen constantemente hacen elogios de \u00e9l, sino porque tengo alguna reserva respecto a la oportunidad de enunciarlos yo, aqu\u00ed y ahora. En cualquier caso, espero, conf\u00edo, que solo estos datos sirvan para hacerse una idea, por si alguien no la tuviera, de la talla intelectual y moral de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb .<\/span><\/p>\n<p>A falta de hacer una propuesta de ley prohibiendo las biograf\u00edas antes de que se muera el interesado, agradecer\u00e9 la presentaci\u00f3n por lo que tiene de cordialidad colegial.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de eso, paso en seguida a dos observaciones previas a mi asunto de hoy, el de reflexiones sobre una pol\u00edtica de la ciencia socialista, solo una de las cuales puede valer como <i>captatio benevolentiae,<\/i> que dec\u00edan los antiguos, solo una de las cuales puede servir para pedir disculpas.<\/p>\n<p>La otra m\u00e1s bien puede indisponer al auditorio, pero no tengo m\u00e1s remedio que hacerla porque tampoco puedo eliminar las circunstancias que la motivan, y es que cuando llega mayo, uno, particularmente, si no tiene un mecanismo ps\u00edquico muy fuerte, muy sano, est\u00e1 harto de hablar: ha hablado en clase, ha hablado en conferencias&#8230; Realmente uno tiene cada vez m\u00e1s la sensaci\u00f3n de ser un charlat\u00e1n y tiene pocas ganas de hablar. Tengo muy pocas. Y eso puede hacer que la impresi\u00f3n que alguno saque es que estoy perezoso y hasta molesto, y ser\u00e1 verdad con toda seguridad, circunstancia que me ha movido a intentar hacer una exposici\u00f3n muy esquem\u00e1tica, con objeto de que dure poco, y que, a ser posible, haya luego una conversaci\u00f3n m\u00e1s animada que la simple exposici\u00f3n de siempre, como recordar\u00e1n los que ya eran estudiantes cuando hubo aquella buena se\u00f1al de que el ambiente universitario empez\u00f3 a rechazar la clase magistral, que luego ha olvidado.<\/p>\n<p>La segunda observaci\u00f3n, que esa s\u00ed tiene la intenci\u00f3n de buscar complicidad con los dem\u00e1s, se debe a mi deseo de dedicar un par de minutos a subrayar que un tema como este es un tema filos\u00f3fico, que esto es filosof\u00eda de todos modos, a pesar de que la redacci\u00f3n del texto, hecha con un poco de precipitaci\u00f3n, no lo sugiera a primera vista. Esto es un asunto altamente filos\u00f3fico. Primero porque es un asunto de vida cotidiana, es un problema de vida cotidiana este de la pol\u00edtica de la ciencia. No es un problema encasillable en ninguna especialidad cient\u00edfica. Los problemas cuya resoluci\u00f3n solo se puede conseguir en la pr\u00e1ctica de la vida cotidiana son, por regla general, problemas siempre con muchas implicaciones metaf\u00edsicas y valorativas, salvo en sus aspectos m\u00e1s modestamente t\u00e9cnicos, no resolubles por v\u00eda positiva, positiva en el sentido en que se dice eso de las ciencias que ponen sus objetos y sus primeros conceptos y proposiciones.<\/p>\n<p>En realidad, estas cuestiones que solo se pueden resolver en la vida cotidiana dejan ver muy claramente que, contra la ilusi\u00f3n de una respetable tradici\u00f3n filos\u00f3fica entre la que cuento a uno de los pocos que considero que han sido maestros m\u00edos, que me han ense\u00f1ado algo, Scholz, el metaf\u00edsico y l\u00f3gico protestante de Westfalia de la primera mitad de siglo, contra lo que ellos han esperado, no existe la posibilidad de una metaf\u00edsica como ciencia rigurosa. Se empieza intentando hacer metaf\u00edsica como ciencia rigurosa y al final resulta una modesta l\u00f3gica en el \u00faltimo cap\u00edtulo. Metaf\u00edsica de verdad no es ciencia rigurosa, es filosof\u00eda en el sentido m\u00e1s tradicional y amplio de la palabra.<\/p>\n<p>Con esa observaci\u00f3n no pretendo, como es obvio, hacer anticientificismo sino todo lo contrario. Lo que supongo es que intentar hacer metaf\u00edsica como ciencia rigurosa es no saber qu\u00e9 es ciencia y, consiguientemente, practicar tambi\u00e9n mala metaf\u00edsica.<\/p>\n<p>Este es el primer motivo por el cual un problema como el de la pol\u00edtica de la ciencia, realmente resoluble solo en la pr\u00e1ctica de la vida, es, en mi opini\u00f3n, eminentemente filos\u00f3fico, y la segunda raz\u00f3n, m\u00e1s acad\u00e9mica, m\u00e1s para estas cuatro paredes, es que todo planteamiento metacient\u00edfico que trate sobre la ciencia ha sido siempre distrito filos\u00f3fico muy cultivado por los fil\u00f3sofos.<\/p>\n<p>Hechas estas dos observaciones, para entrar en el centro del asunto, me resulta \u00fatil recordar brevemente c\u00f3mo han sido tratados filos\u00f3ficamente estas cuestiones indirectamente cient\u00edficas o reflexivamente cient\u00edficas, no de ciencia en sentido directo sino de ciencia en sentido reflejo, de metaciencia en definitiva. Si me interesa hacer cinco minutos de historia es porque pienso que es la manera m\u00e1s pr\u00e1ctica para indicar luego o subrayar un matiz peculiarmente contempor\u00e1neo nuestro que no est\u00e1 en la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Globalmente creo que el filosofar sobre problemas de la ciencia ha solido discurrir por una de dos v\u00edas, cuando no por dos a la vez, seg\u00fan dos planteamientos. Un planteamiento que reflexiona sobre la relaci\u00f3n entre la ciencia y la cultura en general, entre el conocer cient\u00edfico y el <i>comprender global <\/i>el mundo y la vida, o, cuando el t\u00e9rmino de comparaci\u00f3n con la vida no est\u00e1 visto positivamente sino condenatoriamente, la relaci\u00f3n entre ciencia y alienaci\u00f3n. Puesto que supongo que estamos en mayor\u00eda entre gente del gremio de filosof\u00eda, para justificar que este es un viej\u00edsimo planteamiento de temas secundariamente o reflexivamente cient\u00edficos en filosof\u00eda, recordar\u00e9 el fragmento 40 de Her\u00e1clito en la edici\u00f3n de Diels. El fragmento que dice: \u00abEl haber aprendido muchas cosas no ense\u00f1a a tener entendimiento\u00bb. Creo que es quiz\u00e1s la formulaci\u00f3n m\u00e1s antigua de la contraposici\u00f3n entre la noci\u00f3n que un fil\u00f3sofo tiene de lo que es conocimiento cient\u00edfico y la noci\u00f3n que \u00e9l tiene del \u00absaber a qu\u00e9 atenerse\u00bb que habr\u00eda que tener, por parafrasear la conocida frase de Ortega, la concepci\u00f3n que \u00e9l tiene del saber qu\u00e9 har\u00eda falta para vivir, para vivir bien.<\/p>\n<p>Si no se traduce, la impresi\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s clara, porque tal vez algunos recuerden que las expresiones que usa Her\u00e1clito son, por un lado, para eso de \u00abhaber aprendido muchas cosas\u00bb, <i>polimathie<\/i>, es decir, \u00ablas muchas ense\u00f1anzas\u00bb, de donde viene para nosotros modernos la palabra \u00abmatem\u00e1ticas\u00bb, y la otra, la que usa en contraposici\u00f3n, es la palabra <i>nous<\/i>.<\/p>\n<p>Tan viejo, pues, es este planteamiento, este que consiste en estudiar la relaci\u00f3n entre ciencia y cultura, o ciencia y comprensi\u00f3n, o, si se ve negativamente, ciencia y alienaci\u00f3n. Tal vez el cl\u00e1sico en que estos temas -este segundo aspecto, el condenatorio- est\u00e9n m\u00e1s claros, entre cl\u00e1sicos que todav\u00eda leemos con frecuencia, es Goethe en su cr\u00edtica de la <i>\u00d3ptica<\/i> de Newton. Lo que \u00e9l est\u00e1 criticando, aunque llegue a grand\u00edsimos disparates en su cr\u00edtica, es algo que en la tradici\u00f3n filos\u00f3fica siempre se ha tomado en serio. Si uno no se atiene al detalle de la absurda recusaci\u00f3n por Goethe de resultados experimentales de Newton, lo que hay debajo de su oposici\u00f3n o de su malestar es el temor de que esa forma de entender la realidad no permita nunca entender cualidades globales, cualidades de conjuntos, cualidades de estructuras, sino, siempre y solo, meterse ciegamente por entre hendiduras de la realidad con procedimientos solo anal\u00edticos, solo reductivos, sin ninguna capacidad sint\u00e9tica.<\/p>\n<p>Hoy sabemos que el temor estaba injustificado y que, en realidad, la herencia de Newton ha sido m\u00e1s fecunda <i>incluso<\/i> para concepciones globales y estructurales de la realidad que las protestas de Goethe, pero, as\u00ed y todo, el motivo es un motivo de importancia sobre el que vale la pena llamar la atenci\u00f3n para no perderse en el detalle de las peque\u00f1as ignorancias del escritor Goethe.<\/p>\n<p>Claro que tambi\u00e9n este mismo planteamiento de la relaci\u00f3n ciencia-cultura, ciencia-comprensi\u00f3n del mundo, se puede documentar en la tradici\u00f3n filos\u00f3fica visto con los acentos cambiados. Por ejemplo, con el entusiasmo cientificista del positivismo del siglo XIX, o con el cientificismo m\u00e1s pesimista desde un punto de vista gnoseol\u00f3gico, del positivismo del siglo XX, lo que se suele llamar neopositivismo. Recordar\u00e9is seguramente el texto de Carnap de principios de los a\u00f1os treinta que se titulaba program\u00e1tica, y muy significativamente, <i>La superaci\u00f3n de la metaf\u00edsica mediante el an\u00e1lisis l\u00f3gico del lenguaje<\/i>.<\/p>\n<p>Todo este tipo de planteamiento de cuestiones metacient\u00edficas seg\u00fan el eje de la contraposici\u00f3n ciencia-cultura, o de la comparaci\u00f3n ciencia-cultura, ciencia-comprensi\u00f3n del mundo, ciencia-alienaci\u00f3n, lo podr\u00edamos llamar para abreviar <i>planteamiento o problem\u00e1tica epistemol\u00f3gica del asunto<\/i>.<\/p>\n<p>Hay otro, distinto, que tiene un complicado precedente en el idealismo alem\u00e1n y tal vez un poco antes, creo yo que s\u00ed, en Leibniz principalmente, una manera de ver la relaci\u00f3n entre lo cient\u00edfico y lo metaf\u00edsico o lo filos\u00f3fico <i>en<\/i><b> <\/b><i>t\u00e9rminos mucho m\u00e1s ontol\u00f3gicos<\/i>, que es como propondr\u00eda llamar a este segundo planteamiento, a este segundo enfoque.<\/p>\n<p>En el caso de un idealismo absoluto, a\u00fan m\u00e1s quiz\u00e1s en el de un idealismo subjetivo, la cosa estar\u00eda muy clara: ver la ciencia como <i>constituyente<\/i> del mundo, entendido el mundo como mundo de la representaci\u00f3n. Pero puesto que ya he confesado antes que prefer\u00eda hacer un esquema, y lo m\u00e1s breve posible, no querr\u00eda detenerme en esto, que adem\u00e1s ser\u00eda mucho m\u00e1s arqueol\u00f3gico que otra cosa, sino que prefiero dedicar un poco m\u00e1s de rato a los planteamientos pesimistas de marco ontol\u00f3gico y, precisamente, cogiendo un ejemplo muy destacado que es de nuestro siglo y que, adem\u00e1s, est\u00e1 a punto de resucitar como moda, que es el caso de Heidegger, el pensamiento de Heidegger sobre la ciencia o sobre la ciencia-t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>Repaso brevemente para aquellos que hayan sido poco aficionados a su lectura. Si estuvi\u00e9ramos en los a\u00f1os cincuenta o principios de los sesenta no habr\u00eda nada que resumir porque todos los de filosof\u00eda llevar\u00edan a Heidegger de memoria, en la punta de los dedos, pero como supongo que este no es el caso&#8230; Para Heidegger, digo, la ciencia es la derivaci\u00f3n \u00faltima de lo que llama metaf\u00edsica y entiende como un destino del Ser. Ser\u00eda el tipo de ser \u2013dicho desde un punto de vista critico y de sentido com\u00fan, dir\u00edamos \u00abel tipo de concepci\u00f3n del Ser\u00bb\u2013 para el cual el ente se caracteriza por la seguridad con que est\u00e1 a disposici\u00f3n del sujeto. Este ser\u00eda para Heidegger el sentido de todos los criterios cl\u00e1sicos del pensamiento metodol\u00f3gico-cient\u00edfico, desde el experimento hasta la cr\u00edtica. Est\u00e1 claro que ah\u00ed hay una acentuaci\u00f3n enorme del aspecto t\u00e9cnico de la ciencia. Es obvio que ideas como la de seguridad es en parte gnoseol\u00f3gica, refleja la vieja idea de certeza, pero en parte es tambi\u00e9n tecnol\u00f3gica. Si hubiera querido decir solo \u00abseguridad gnoseol\u00f3gica\u00bb habr\u00eda dicho \u00abcerteza\u00bb, no habr\u00eda dicho precisamente \u00abseguridad\u00bb, y el hecho de que es lo tecnol\u00f3gico lo que est\u00e1 presente a su vista queda a\u00fan m\u00e1s claro con la otra noci\u00f3n, la noci\u00f3n de <i>disponibilidad. <\/i><\/p>\n<p>En efecto, ese destino, que es la metaf\u00edsica que culmina en la ciencia moderna y en la l\u00f3gica moderna, significa para Heidegger que la ciencia, ese destino que es la ciencia, se funda en la esencia de la t\u00e9cnica, como dice \u00e9l, y esa esencia consiste en una provocaci\u00f3n y explotaci\u00f3n del ser, del ente, propiamente del ente, no del Ser, aunque, resumiendo a Heidegger no valga la pena prestar mucha atenci\u00f3n a esas distinciones, para \u00e9l eran muy importantes y seguramente le habr\u00eda escandalizado que yo haya usado hace un momento Ser en vez de ente, distinci\u00f3n para \u00e9l capital.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n, o la consecuencia de esa concepci\u00f3n de lo que es ciencia seg\u00fan \u00e9l, algo caracterizado por servir al destino de disponibilidad segura del ente basado en la esencia de la t\u00e9cnica que es provocaci\u00f3n y explotaci\u00f3n del ente, una consecuencia inmediata de eso es, por ejemplo, su pintoresca pero interesante frase seg\u00fan la cual: \u00abMucho antes de que estallara la bomba at\u00f3mica el ente hab\u00eda sido ya destruido\u00bb, a saber, por este destino del Ser que culmina en la ciencia.<\/p>\n<p>Estos puntos del pensamiento de Heidegger que he citado recogen todo su pensamiento porque, con cierta intenci\u00f3n, he cogido un texto que es de 1929, <i>\u00bfQu\u00e9 es la metaf\u00edsica?,<\/i> el primero, el que se refiere al destino del Ser, y el \u00faltimo que he citado es, en cambio, de 1954, del volumen <i>Conferencias y art\u00edculos<\/i>. Eso cubre pr\u00e1cticamente toda su vida de escritor filos\u00f3fico y, por tanto, se trata de una convicci\u00f3n que se han mantenido siempre en \u00e9l. Sin embargo, es muy importante notar, para deslizarnos definitivamente hacia el aspecto m\u00e1s pr\u00e1ctico de nuestro asunto, que incluso \u00e9l, tal vez el fil\u00f3sofo en el que pueden encontrarse acentos m\u00e1s negativos, cr\u00edticos y pesimistas en este planteamiento ontol\u00f3gico de las cuestiones metacient\u00edficas, incluso \u00e9l, dec\u00eda, termina su reflexi\u00f3n con un intento de<b> <\/b><i>armonizaci\u00f3n<\/i>, de s\u00edntesis. En un texto no muy le\u00eddo, pero que est\u00e1 traducido, aunque fue de los \u00faltimos en traducirse,<b> <\/b><i>El amigo del hogar <\/i>[<i>Hebel &#8211; der Hausfreund<\/i>], un comentario a una obra de (Johann Peter) Hebel, un ilustrado alem\u00e1n de finales del XVIII, este amigo del hogar, que ser\u00eda la propuesta final de Heidegger en su valoraci\u00f3n de la ciencia, representar\u00eda el camino de salvaci\u00f3n y ser\u00eda, leo literalmente, <i>\u00abaquel que se inclina de igual modo y con igual fuerza al edificio del mundo construido por la t\u00e9cnica y al mundo como casa de un habitar m\u00e1s esencial\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p>Es muy caracter\u00edstico, e importante para nuestro asunto, que el filosofar m\u00e1s anticient\u00edfico en sus valoraciones no suele concluir, salvo en casos muy secundarios y de escasa influencia, con un abandono de la ciencia sino con un intento de salvaci\u00f3n muy curioso, casi como una salvaci\u00f3n al cuadrado. Si record\u00e1is la vieja idea griega, nunca perdida del todo, de que la ciencia es la salvaci\u00f3n de los fen\u00f3menos, esto es una especie de salvaci\u00f3n al cuadrado que intenta salvar al final la salvaci\u00f3n de los fen\u00f3menos.<\/p>\n<p>Lo mismo se puede decir, por ejemplo, saltando a la d\u00e9cada de los setenta, de las \u00faltimas cosas de Roszak, el fil\u00f3sofo de la contracultura, el de <i>El nacimiento de una contracultura<\/i>, que en las \u00faltimas cosas que a m\u00ed me han llegado, que son de hace un par de a\u00f1os, dos y medio, propone una nueva versi\u00f3n de su gnosticismo, tambi\u00e9n basada en un eje central de salvaci\u00f3n del pensamiento cient\u00edfico, de recogida del pensamiento cient\u00edfico, de un modo much\u00edsimo m\u00e1s inequ\u00edvoco de lo que hac\u00eda en la primera etapa de sus publicaciones.<\/p>\n<p>Baste esto sobre la descripci\u00f3n de los dos planteamientos de cuestiones filos\u00f3ficas-metacient\u00edficas, el que he llamado \u00abepistemol\u00f3gico\u00bb y este que llamo \u00abontol\u00f3gico\u00bb y que se refiere ya al Ser mismo, ya se trate del Ser o de los entes como habr\u00eda dicho un fil\u00f3sofo idealista, o Heidegger por lo dem\u00e1s, ya se trate, aunque no lo he mencionado, del ser social.<\/p>\n<p>Querr\u00eda ahora estimar un poco, brevemente, la situaci\u00f3n de estos dos planteamientos hoy, sin hacer historia ya. El planteamiento que he llamado \u00abepistemol\u00f3gico\u00bb, el referente al valor del conocimiento cient\u00edfico en comparaci\u00f3n con el del necesario para la vida cotidiana, incluyendo en ella las m\u00e1s refinadas aspiraciones, como es natural, es, en mi opini\u00f3n, una cuesti\u00f3n que filos\u00f3ficamente estar\u00e1 siempre viva por la propia definici\u00f3n y autoconciencia del pensamiento cient\u00edfico, que se sabe siempre inseguro y siempre limitado. Por otra parte, en cambio, pienso que aunque es una cuesti\u00f3n de las que no se extinguir\u00e1n nunca, esas que Kant catalogaba como inextinguibles, aunque esta no recuerdo que la catalogara (indirectamente s\u00ed, por lo dem\u00e1s), pero aunque sea una cuesti\u00f3n en mi opini\u00f3n inagotable, que siempre ser\u00e1 objeto de filosofar vivo, sin embargo creo que hoy tiene importancia relativa.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? Porque lo que se discute en este planteamiento epistemol\u00f3gico, en el filosofar metacient\u00edfico, es en \u00faltima instancia el valor del conocimiento cient\u00edfico. En el campo que no he mencionado siquiera para abreviar, cuando el ser de referencia es el ser social, aqu\u00ed surgen cuestiones como las de ciencia e ideolog\u00eda, etc. Pues bien, en mi opini\u00f3n, esas cuestiones, sin dejar de ser importantes, lo ser\u00e1n siempre, creo que pierden hoy peso en relaci\u00f3n con las otras, las del planteamiento ontol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Para ir deprisa me parece oportuno recordaros aquella frase de Ortega, en uno de sus \u00faltimos escritos, en un escrito p\u00f3stumo, en la que despu\u00e9s de examinar el cientificismo de algunos fil\u00f3sofos, y hasta cient\u00edficos, de la primera mitad del siglo, principalmente f\u00edsicos, concluye diciendo que de la F\u00edsica han fracasado mil cosas, a saber, el fisicalismo; a saber, la metaf\u00edsica fisicista, etc. y entonces hace punto y dice, con su ret\u00f3rica generalmente graciosa, en este caso me parece que lo es: \u00abLo \u00fanico que no ha fracasado de la F\u00edsica es la F\u00edsica\u00bb, y no el especular prolong\u00e1ndola, no el hacer generalizaciones sobre la base del conocimiento f\u00edsico.<\/p>\n<p>Pues bien, yo tambi\u00e9n creo que eso es verdad, pero ocurre que en este final de siglo estamos finalmente percibiendo que lo peligroso, lo inquietante, lo problem\u00e1tico de la ciencia es <i>precisamente su bondad epistemol\u00f3gica<\/i>. Dicho retorciendo la frase de Ortega: <i>lo malo de la F\u00edsica es que sea buena<\/i>, en cierto sentido un poco provocador que uso ahora. Lo que hace problem\u00e1tico lo que hacen hoy los f\u00edsicos es la calidad epistemol\u00f3gica de lo que hacen. Si los f\u00edsicos at\u00f3micos se hubieran equivocado todos, si fueran unos ide\u00f3logos pervertidos que no supieran pensar bien, no tendr\u00edamos hoy la preocupaci\u00f3n que tenemos con la energ\u00eda nuclear. Si los genetistas hubieran estado dando palos de ciego y hubieran estado obnubilados por prejuicios ideol\u00f3gicos, no estar\u00edan haciendo hoy las barbaridades de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica. Y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p>Esto hace que, en mi opini\u00f3n, el planteamiento epistemol\u00f3gico, la discusi\u00f3n de cuestiones sobre ciencia e ideolog\u00eda, sobre si los cient\u00edficos son ide\u00f3logos o hacen ciencia pura o no, a\u00fan siendo, como reconozco, una cuesti\u00f3n filos\u00f3fica eterna, por usar adjetivos fuertes kantianos, sin embargo, me parece de importancia secundaria en este momento frente al otro, frente a la importancia de los problemas implicados en la metaciencia ontol\u00f3gica, por as\u00ed decir, en la que se refiere al Ser.<\/p>\n<p>No es casual, ni arbitrario ni injustificado ni inmerecido, que se produzca una nueva moda heideggeriana, porque en much\u00edsimas de sus expresiones, por ejemplo, esa de que la esencia de la ciencia es la explotaci\u00f3n y provocaci\u00f3n del ente, tienen a primera vista, al menos, una respetabil\u00edsima justificaci\u00f3n cuando se considera la situaci\u00f3n material en que nos encontramos, los riesgos que doy por conocidos y que no voy a ponerme a contar ahora aqu\u00ed, de determinadas ramas de investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica e incluso pura, como en el caso de la gen\u00e9tica en curso en estos momentos.<\/p>\n<p>Sin embargo, incluso cuando m\u00e1s afortunado puede ser po\u00e9ticamente, ret\u00f3ricamente, un dicho heideggeriano, o en general, de cr\u00edtica rom\u00e1ntica a la ciencia, tiene sus peligros, porque suele ser bueno de intenci\u00f3n, por as\u00ed decirlo, y malo de concepto. Por ejemplo, aunque sea una cosa desagradable de decir, vale la pena precisar que, tal como se presenta en la vida real, el problema de las ciencias hoy, en este marco ontol\u00f3gico de su peligrosidad, no consiste en que desprecien a la naturaleza, en que practiquen agresi\u00f3n a una naturaleza que ser\u00eda \u00abbuena en s\u00ed misma\u00bb. No. La realidad es que su peligrosidad estriba en que significan una nueva agresi\u00f3n a la especie, potenciando la agresi\u00f3n que la naturaleza ha ejercido <i>siempre<\/i> contra la especie. Quiero decir que un neutr\u00f3n, por ejemplo, no es un ser cultural, un neutr\u00f3n es un ente natural. Y as\u00ed en muchas otras cosas.<\/p>\n<p>Se hace c\u00f3modo el trabajo de los defensores de los intereses de las grandes compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas cuando se les contrapone un pensamiento ecol\u00f3gico rom\u00e1ntico-paradis\u00edaco. Tan err\u00f3neo es el romanticismo rosa como el romanticismo negro. La naturaleza no es el para\u00edso. Seguramente es una madre pero una madre bastante s\u00e1dica, todo hay que decirlo, como es conocimiento arcaico de la especie. Eso no quita, naturalmente, que para el hombre ella es, como es obvio, es perogrullada de lo m\u00e1s trivial, necesidad ineludible y para el hombre urbano, para el hombre civilizado, adem\u00e1s, <i>necesidad cultural<\/i>. Esto sea dicho en honor del hombre urbano y del hombre civilizado, que desde Te\u00f3crito de Siracusa es el que ha inventado a la naturaleza como necesidad cultural, no ya solo como necesidad f\u00edsica.<\/p>\n<p>Lo que ocurre es que hay que mirar con los dos ojos cu\u00e1l es la relaci\u00f3n as\u00ed, er\u00f3tica, de amor, que tenemos a la naturaleza los que la tenemos, no s\u00e9, excursionistas, ecologistas, etc. Creo que hay que mirarla con los dos ojos y darse cuenta de que es conceptualmente flojo si la ves solo como paradis\u00edaca y rosada. La relaci\u00f3n es mucho m\u00e1s <i>profundamente religiosa<\/i>, y hay que decirlo as\u00ed aunque se sea ateo, porque es religiosa en el sentido de que est\u00e1 mezclando siempre el atractivo er\u00f3tico con el terror, la atracci\u00f3n con lo tremendo. Eso cualquiera que sea alpinista me parece que estar\u00e1 de acuerdo sin mayor discusi\u00f3n. Los que no lo sean pueden aceptarlo como, por lo menos, experiencia de una parte de la humanidad, a saber, los alpinistas, y los marinos probablemente tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Esta precisi\u00f3n de concepto, que es filosof\u00eda de la menos acad\u00e9mica imaginable \u2013ya lo confieso modestamente\u2013 es, sin embargo, importante como cuesti\u00f3n de m\u00e9todo para no desviar y hacer pueriles y d\u00e9biles los razonamientos de tipo naturista y ecologista.<\/p>\n<p>Esta complicaci\u00f3n, aunque sea tan f\u00e1cil de exponer, se confirma a mansalva en el curso de la historia, y con un breve repaso de los hechos que suelen utilizarse para alimentar la conciencia ecol\u00f3gica, de tan deseable desarrollo en nuestros tiempos. Cualquier versi\u00f3n rosa del pasado de la humanidad, o por lo menos una gran mayor\u00eda de ellas, pinchan hueso, se equivocan. Cuando, por ejemplo, en un giro de pensamiento y de sentimiento que a m\u00ed me es muy simp\u00e1tico y que yo mismo, en parte, he cultivado y cultivo, se presenta a las poblaciones amerindias como ejemplos de culturas ecol\u00f3gicamente intachables se suele cometer un error. Se puede presentar como ecol\u00f3gicamente intachable, por ejemplo, la cultura apache, que eran cuatro gatos y sumamente primitivos y, adem\u00e1s, pod\u00edan permitirse el lujo de ser ecol\u00f3gicamente intachables gracias a que eran socialmente temibles. No necesitaban depredar naturaleza porque depredaban a todo ser humano a su alcance. Pero, en cambio, cuando se saca a colaci\u00f3n, por ejemplo, a los sioux en particular, que suelen ser ejemplo muy aducido, o a los indios de las praderas en general, se comete un grave error. Es verdad que el hombre blanco ha destruido, ha hecho la barbaridad ecol\u00f3gica de la destrucci\u00f3n del bisonte cuando ya all\u00ed hab\u00eda un cierto equilibrio reconstituido, pero el bisonte era la especie dominante en la pradera porque los indios de las praderas hab\u00edan hecho la barbaridad ecol\u00f3gica de destruir el bosque americano para dar pasto natural al bisonte.<\/p>\n<p>Es decir, que la historia de la contradictoriedad de esa terrible dial\u00e9ctica hombre-naturaleza, vista desde la conciencia ecologista moderna, es mucho m\u00e1s complicada de lo que a veces fil\u00f3sofos naturistas, con muy buena intenci\u00f3n, piensan dando flanco a f\u00e1ciles destrucciones por parte de todos los lacayos de las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas y de otras grandes industrias pesadas.<\/p>\n<p>Visto m\u00e1s de cerca, como sab\u00e9is todos sobre todo si veis la televisi\u00f3n, el mismo origen tiene la Meseta Ib\u00e9rica. La Meseta Ib\u00e9rica no es una meseta originaria, es un encinar originario liquidado por la cultura campesina y pastoril que es tan id\u00edlica desde nuestro punto de vista. Si es que no me equivoco al extenderme en este punto con objeto de contribuir al reforzamiento cr\u00edtico y autocr\u00edtico de la conciencia filos\u00f3fica naturista y ecologista, se puede incluso aducir ejemplos horribles de pensamiento ecologista m\u00e1s siniestro, o tan siniestro como el que m\u00e1s, que es, por ejemplo, el terrible \u00abecologismo\u00bb, entre comillas. por el cual los aztecas se cre\u00edan obligados a mantener la fuerza del Sol sacrificando cada a\u00f1o miles de vidas humanas, adem\u00e1s de innumerables vidas de animales, etc.<\/p>\n<p>Dicho para resumir la idea que quer\u00eda defender aqu\u00ed: los problemas metacient\u00edficos de enmarque ontol\u00f3gico son de enorme complicaci\u00f3n, al menos anal\u00edtica. Aunque quiero dejar esto dicho para no crear ambig\u00fcedad acerca de mi propia posici\u00f3n: esto no quiere decir que en el siglo y la civilizaci\u00f3n en que estamos las medidas pr\u00e1cticas no sean inequ\u00edvocas. Esa complicaci\u00f3n lo es de concepto; en la pr\u00e1ctica, hoy, ning\u00fan radicalismo naturista es excesivo tal como estamos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber repasado lo que hay de filosof\u00eda en todo este asunto, y sus dos enfoques filos\u00f3ficos, querr\u00eda reflexionar un poco sobre el matiz nuevo que tenemos, al que antes me he referido. La novedad es, respecto de toda anterior reflexi\u00f3n filos\u00f3fica metacient\u00edfica, este hecho muy preocupante de que lo problem\u00e1tico de la ciencia no sea hoy lo que se contrapone a su calidad epistemol\u00f3gica sino que en cierta medida van juntos, al menos en cierta medida. Esa contradicci\u00f3n, que me parece insuperable de modo ingenuo, es decir, que me parece insuperable mediante la b\u00fasqueda de una s\u00edntesis m\u00e1s o menos rica, m\u00e1s o menos pobre (del tipo, por ejemplo, de si se cambia el poder pol\u00edtico esos problemas desaparecen), esta contradicci\u00f3n digo, que solo me parece resoluble en forma arm\u00f3nica intentado construir marcos en los que ambos polos de la contradicci\u00f3n puedan dirimirse sin desastre, es algo que tiene que constituir, en mi opini\u00f3n, el centro de toda filosof\u00eda de la ciencia correcta hoy, y eso quiere decir, sin m\u00e1s, que en el centro de toda filosof\u00eda de la ciencia correcta hoy tiene que haber una proyecto de pol\u00edtica de la ciencia. <i>Quod erat demostrandum<\/i>.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista cultural, este dato nuevo se podr\u00eda decir de muchos otros modos y, como me parece sano que gente que no suele expresarse as\u00ed empiece al menos a no tener repugnancia por hacerlo, querr\u00eda mencionar una manera cl\u00e1sica de dar nombre a esta peculiaridad nueva de la problem\u00e1tica metacient\u00edfica que hoy vemos. Se podr\u00eda decir, por ejemplo, que la ciencia moderna, sobre todo la natural, pero tambi\u00e9n, en parte, la social, como nos lo muestran ciertas cat\u00e1strofes pol\u00edticas de todos conocidas, verdaderas hecatombes, que las ciencias modernas, digo, revelan lo que se podr\u00eda llamar una<b> <\/b><i>excesividad biol\u00f3gica de la especie humana<\/i>, una capacidad no simplemente social sino verdaderamente org\u00e1nica, como la de los dinosaurios, de excederse en su relaci\u00f3n con la naturaleza hasta el punto de autodestruirse. Hay una vieja nomenclatura para eso que es toda <i>la tradici\u00f3n mitol\u00f3gica del pecado original<\/i>, dicho sea de una vez el palabro que quer\u00eda decir.<\/p>\n<p>Creo que con un lenguaje m\u00e1s o menos po\u00e9tico, m\u00e1s o menos metaf\u00f3rico, conceptos as\u00ed deber\u00edan poder ser de nuevo conceptos manejables por pensamiento y actitudes de izquierda revolucionaria. Por supuesto que a quien le guste m\u00e1s J\u00fapiter que Jehov\u00e1 puede decir <i>hybris<\/i><b>,<\/b> pero en todo caso no se va a salir nunca de un l\u00e9xico metaf\u00edsico-religioso en la descripci\u00f3n, al menos primaria, de estas circunstancias nuevas.<\/p>\n<p>He dicho tantas veces la palabra \u00abnueva\u00bb, que siempre me repugna porque me hace pensar en la Pepsi y en la Coca-Cola, que ser\u00e1 cosa de limitar su peso en este contexto. Es verdad que del todo nuevo no lo es. Desde hace mucho tiempo se hab\u00eda sabido, y ya que estoy aludiendo repetidamente a la tradici\u00f3n de pensamiento de izquierda revolucionaria, est\u00e1 en Marx, est\u00e1 incluso en <i>El capital<\/i>, que las fuerzas productivas conocidas bajo el capitalismo son, al mismo tiempo e inseparablemente, fuerzas destructivas. Novedad absoluta no la hay pues. Pero s\u00ed me permitir\u00eda arriesgar la hip\u00f3tesis de que un matiz de novedad s\u00ed lo hay, y es que ahora seguramente est\u00e1 mucho m\u00e1s fundada que en 1867 la hip\u00f3tesis de que antes de que se produzca una revoluci\u00f3n social en un sentido profundo de la palabra \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb, por eso digo social, se pueda producir el desastre f\u00edsico. De lo que ya no hay, creo yo, ninguna garant\u00eda suficiente \u2013garant\u00eda nunca la hubo, pero ahora ni siquiera psicol\u00f3gica\u2013 es de que el proceso social se pueda adelantar al socio-f\u00edsico de la destrucci\u00f3n de nuestro marco vital por las fuerzas productivas en curso.<\/p>\n<p>Esto hace necesario, o deber\u00eda hacerlo, que mucha gente situara en primer plano de sus reflexiones, sobre todo en una facultad de Filosof\u00eda, y a\u00fan m\u00e1s en las facultades de ciencias de la Naturaleza, la preocupaci\u00f3n acerca de c\u00f3mo intervenir en este proceso cuyo decurso objetivo nos deja ahora con tan pocas esperanzas. Pero es verdad que cualquier intervenci\u00f3n requiere un tremendo cambio, un tremendo cambio de vida material y vida mental, de h\u00e1bitos mentales, incluso de los valores. Los padres de la mayor\u00eda de los aqu\u00ed presentes se han divertido mucho, todav\u00eda hasta los a\u00f1os cincuenta, con un viejo chiste que ven\u00eda desde los a\u00f1os treinta y que debi\u00f3 estar inventado por alg\u00fan agente de relaciones p\u00fablicas de la Ford, y que consist\u00eda en que un grupo de obreros de Ford, o de una f\u00e1brica de autom\u00f3viles americana, iba a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y visitaba aquello que los latinos llam\u00e1bamos ZIS (y que se deb\u00eda llamar de otra manera), la marca de los camiones sovi\u00e9ticos de los a\u00f1os treinta, de esos que estuvieron aqu\u00ed durante la guerra civil. Al asomarse al patio interior de la f\u00e1brica ve\u00edan unos cuantos coches y estos obreros americanos preguntaban: \u00ab\u00bfY qui\u00e9n es el propietario de la f\u00e1brica?\u00bb, y los obreros sovi\u00e9ticos dec\u00edan con mucha satisfacci\u00f3n: \u00ab\u00a1Nosotros!\u00bb. Se asomaban a la ventana y dec\u00edan: \u00ab\u00bfY qui\u00e9nes son los propietarios de los coches?\u00bb, y los obreros sovi\u00e9ticos dec\u00edan: \u00abLos gerentes\u00bb. Entonces se hac\u00eda la devoluci\u00f3n de visita y los obreros sovi\u00e9ticos preguntaban: \u00ab\u00bfDe qui\u00e9n es la f\u00e1brica?\u00bb, y dec\u00edan los obreros americanos: \u00abDel Sr. Ford\u00bb. \u00ab\u00bfY de qui\u00e9n son los coches\u00bb (de los que hab\u00eda centenares abajo)?, y los obreros americanos respond\u00edan \u00abNuestros\u00bb.<\/p>\n<p>Este chiste, que documentaba desde un punto de vista de modo de vida americano la autoconciencia de su superioridad, probablemente hoy [1979] no hay gerente de relaciones p\u00fablicas de Ford que se atreva a contarlo por lo menos en las ciudades de alta contaminaci\u00f3n, lo que puede servir para ejemplificar hasta qu\u00e9 punto deber\u00edamos cambiar h\u00e1bitos o se tienen que cambiar h\u00e1bitos de valoraci\u00f3n. Pero un cambio as\u00ed, que es obviamente un cambio de eso que un economista de un pa\u00eds capitalista llamar\u00eda \u00abreducci\u00f3n del nivel de vida\u00bb, parece claro que en un pa\u00eds capitalista, y de otro modo tambi\u00e9n en uno de los pa\u00edses del Este, solo se puede conseguir hoy d\u00eda por v\u00eda de represi\u00f3n, que se empieza por lo dem\u00e1s a manifestar. Tanto en los pa\u00edses capitalistas como en los pa\u00edses del Este, el problema y la demanda, as\u00ed objetiva, de una mayor represi\u00f3n con muchas contradictoriedades se est\u00e1 produciendo.<\/p>\n<p>En el Este se ve poco, pero todo parece indicar que tendr\u00e1 que acabar por verse un refuerzo de la represi\u00f3n porque las poblaciones, cada vez m\u00e1s sometidas a la influencia de un modelo capitalista del cual ellos no conocen los aspectos negativos sino solo la fachada de ne\u00f3n y de anuncios luminosos, por as\u00ed decirlo, presionan cada vez m\u00e1s a sus gobiernos en el sentido de una reestructuraci\u00f3n del consumo copiada de los grandes pa\u00edses capitalistas, y los gobiernos de esos pa\u00edses que, en algunos casos, tienen muy poca base popular, muy poco consentimiento en la poblaci\u00f3n, tienen sin ninguna duda un camino f\u00e1cil que es ceder a eso. Pero si no pueden, no les queda m\u00e1s que otro camino: reforzar la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cosa an\u00e1loga estamos viendo en nuestros pa\u00edses, y de modo muy preocupante en el pol\u00edticamente m\u00e1s culto de todos los pa\u00edses capitalistas que es la Gran Breta\u00f1a, donde parece que vayamos a asistir al primer gran desmantelamiento organizado, si es que puede el nuevo gobierno conservador, del Estado asistencial como respuesta a la crisis y a los problemas que tienden a una disminuci\u00f3n de los consumos. Pero eso ni siquiera en Inglaterra, a pesar de la admirable capacidad de tolerancia interpersonal de los ingleses, puede ir muy lejos si no es tambi\u00e9n con un aumento de la represi\u00f3n. Y en el programa de la se\u00f1ora Thatcher observad que van juntos disminuci\u00f3n de los impuestos, que quiere decir disminuci\u00f3n de las prestaciones sociales, del consumo social, y reforzamiento de la ley y el orden dicho eufem\u00edsticamente.<\/p>\n<p>Obviamente podr\u00eda terminar el esquema aqu\u00ed, no por mala intenci\u00f3n de terminar con gran pesimismo y poniendo a todo el mundo de mal humor. Me gustar\u00eda acabar de otro modo, pero creo que esa es la situaci\u00f3n en la cual tendr\u00eda que empezar a instrumentarse una pol\u00edtica cient\u00edfica de intenci\u00f3n socialista cl\u00e1sica, quiere decir, al mismo tiempo, <i>comunitaria y no autoritaria<\/i>. Podr\u00eda terminar aqu\u00ed, pero solo para dejar constancia de que, de todos modos, no creo que el asunto sea suicidarse o pasar de todo, querr\u00eda apuntar algunas reflexiones sobre qu\u00e9 podr\u00edan ser hoy, si eso fuera posible realizable hoy, que s\u00e9 que no lo es, las l\u00edneas de una pol\u00edtica de la ciencia socialista que, por lo tanto, pudiera servir para ser incorporada por un movimiento de opini\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay un paso previo que dar, en mi opini\u00f3n, que rompe mucho con esquemas socialistas tradicionales, pero que hay que decir. El primer paso es adoptar una pol\u00edtica demogr\u00e1fica restrictiva, sobre todo en los pa\u00edses capitalistas avanzados. Tradicionalmente a esto se le llama \u00abmalthusianismo\u00bb y como resulta que Marx y Engels escribieron muy despectivamente contra Malthus, pues no es decente entre rojos de todos los matices decir semejante cosa. Pero esta es una de las que querr\u00eda someter a reflexi\u00f3n, a poder ser a discusi\u00f3n, pero, por lo menos, a consideraci\u00f3n. Ah\u00ed hay que cambiar <i>radicalmente<\/i> la tradici\u00f3n comunista: <i>no se puede ser poblacionista.<\/i> Tal como est\u00e1n las cosas hay que admitir, como primer paso, el de la rectificaci\u00f3n demogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>De todas maneras es primero solo en cierto sentido. Sigo pensando, no lo he dicho porque me parec\u00eda obvio, sigo pensando que el marco imprescindible de cualquier programa de pol\u00edtica de la ciencia socialista es, naturalmente, un cambio de la naturaleza de clase del poder estatal. Una vez ocurrido eso, es decir, una revoluci\u00f3n <i>real,<\/i> que entiendo, lamento tener que hablar tan r\u00e1pidamente de estas cosas, al modo cl\u00e1sico, es decir, no como ocupaci\u00f3n gradual, por resbalamiento, de sectores de poder del Estado capitalista, sino como destrucci\u00f3n del Estado capitalista (Por no dejar la frase en el aire: esto, en cambio, creo que s\u00ed que debe pensarse de un modo <i>no<\/i><b> <\/b>del todo cl\u00e1sico, en el sentido de que pienso que la destrucci\u00f3n del estado capitalista hoy, implica, necesariamente, desarrollo de peque\u00f1as comunidades. Pero no quiero extenderme m\u00e1s, ya llevo casi una hora, a pesar de que quer\u00eda ser much\u00edsimo m\u00e1s breve).<\/p>\n<p>Hecho este prologuillo demogr\u00e1fico, creo que el primer principio orientador de una pol\u00edtica de la ciencia para esa otra sociedad, para esa comunidad o federaci\u00f3n de comunidades, deber\u00eda ser una rectificaci\u00f3n de los modos dial\u00e9cticos cl\u00e1sicos de pensar, hegelianos, solo por negaci\u00f3n, para pensar de un modo que incluyera una dialecticidad distinta con elementos de positividad. Esto es demasiado largo de discutir para hacerlo ahora, pero se puede, en cambio, ejemplificar en la pr\u00e1ctica: una dialecticidad que tenga como primera virtud pr\u00e1ctica la de Arist\u00f3teles (ya veis que hoy estoy muy reaccionario y arqueol\u00f3gico), es decir, el principio del <i>mesothes<\/i>, de la cordura, de la mesura, dimanante del hecho de que las contradicciones en las que estamos no las veo como resolubles al modo hegeliano, sino al modo como se apunta en el libro primero de <i>El capital<\/i><b>,<\/b> es decir, mediante la creaci\u00f3n del marco en el cual puedan dirimirse sin cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>De todos modos, todo esto se puede decir de un modo mucho m\u00e1s emp\u00edrico-anal\u00edtico y mucho menos filos\u00f3fico-cl\u00e1sico. La raz\u00f3n por la cual el principio inspirador de una pol\u00edtica de la ciencia para las nuevas comunidades deber\u00eda ser el de la mesura y la cordura y no el que esperara una soluci\u00f3n en blanco y negro por el juego de factores objetivos es que eso ser\u00eda pr\u00e1cticamente irrealizable o recusable. Recusable si se tratara de apostar por el desarrollo desencadenado de las fuerzas productivas tal como lo conocemos, recusable porque nos llevar\u00eda a la cat\u00e1strofe; irrealizable si optara por el negro de una prohibici\u00f3n de la investigaci\u00f3n sin m\u00e1s. No deseable, pero adem\u00e1s irrealizable, a tenor de la experiencia hist\u00f3rica que nos muestra que la mayor\u00eda de nosotros se apuntar\u00eda entonces por esp\u00edritu de libertad a lo que ya en otra ocasi\u00f3n, en estas infinitas charlataner\u00edas que se hacen, he llamado <i>la nostalgia galileana:<\/i> en un mundo en el que nos aseguraran cierta garant\u00eda contra desmanes de las fuerzas productivas a cambio de una prohibici\u00f3n de la investigaci\u00f3n de lo desconocido, probablemente todos nos sublevar\u00edamos&#8230; o, por lo menos, <i>todos los fil\u00f3sofos que merecieran el nombre.<\/i><\/p>\n<p>Debo decir que para una \u00e9tica revolucionaria de la mesura y de la cordura, la tradici\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s denostada, m\u00e1s condenada y menos le\u00edda, est\u00e1 muy bien armada. Aquel pobre hombre al que siempre nos presentan como un g\u00e1nster que estaf\u00f3 a Inglaterra, y que era un bruto que se crey\u00f3 que la inducci\u00f3n serv\u00eda para todo y que adem\u00e1s quer\u00eda dominar a la naturaleza como un s\u00e1dico, es decir, Bacon, en <i>La Nueva Atlantis<\/i>, ha explicado que hay dos clases de experimentos,<b> <\/b><i>los fruct\u00edferos, <\/i>que no importan mucho una vez que se supera las necesidades elementales, y<b> <\/b><i>los luc\u00edferos<\/i>, con un gracioso filos\u00f3fico-teol\u00f3gico chiste sat\u00e1nico, que esos s\u00ed son los que importan porque traen luz como la palabra lo indica, aunque no sirvan para nada, aunque no sean fruct\u00edferos. Y en la misma utop\u00eda de <i>La Nueva Atlantis<\/i> dice que todo programa de investigaci\u00f3n, dicho en t\u00e9rminos modernos,<i>\u00abser\u00e1 controlado por todos los sabios ya que toda investigaci\u00f3n puede ser para mal\u00bb<\/i>. Esto est\u00e1 dicho en el nacimiento mismo de ese destino del que Heidegger dice que es ciego, cosificador. Esto es el pobre Bacon tan denostado y calumniado. De modo que en la tradici\u00f3n cient\u00edfica de verdad, no tal como la presentan los metaf\u00edsicos que nunca se acercan a los cient\u00edficos, hab\u00eda instrumentos de sobra para pensar bien.<\/p>\n<p>Dicho esto como principio general, el de una dial\u00e9ctica de la negatividad y de la positividad que redunde en una \u00e9tica revolucionaria de la mesura, de la cordura, que d\u00e9 de s\u00ed, por tanto, una pol\u00edtica de la ciencia cuerda en la que, naturalmente, la pasi\u00f3n estar\u00e1 en el esfuerzo que har\u00e1 falta para mantener esa tensi\u00f3n cuerda, dicho esto, dec\u00eda, querr\u00eda arriesgar unos cuantos principios concretos de esos que me parece que ser\u00edan asumibles o por lo menos discutibles ya hoy:<\/p>\n<p>Primero, hacer una pol\u00edtica de la ciencia que admitiera la preeminencia de la educaci\u00f3n sobre la investigaci\u00f3n durante un cierto largo per\u00edodo orientado a evitar las malas reacciones, por ineducaci\u00f3n de la humanidad, a las consecuencias inevitables, que ya se ven venir, de reducci\u00f3n del consumo en los pa\u00edses de capitalismo adelantado y de socialismo adelantado&#8230; o de bueno, \u00abde all\u00ed adelantados\u00bb. Esto, dicho con las palabras que suelen usar los de mi facultad [Econ\u00f3micas], quiere decir practicar como base general de la pol\u00edtica de la ciencia una asignaci\u00f3n de recursos que prime a la educaci\u00f3n sobre la investigaci\u00f3n. <i>Solo primar, no anular la investigaci\u00f3n<\/i>. Eso ya no ser\u00eda una l\u00ednea cuerda, como es obvio, pero s\u00ed primarla con objeto de conseguir una sociedad capaz de tener y vivir y de alimentarse de valores que no sean necesariamente un motor de explosi\u00f3n para cada miembro de la familia.<\/p>\n<p>Un corolario de esto: la acentuaci\u00f3n de la funci\u00f3n educativa de la ense\u00f1anza superior<b>.<\/b> Es decir, responder a eso que se llama \u00abmasificaci\u00f3n\u00bb, aceptando que nuestras facultades se han convertido, o se tienen que convertir, o bien en la porquer\u00eda que ya son o bien en centros que, sobre todo, se dispongan a educar una nueva sociedad. Educar en un sentido liberal. No voy a entrar ahora en cr\u00edticas de la Pedagog\u00eda; los que me conocen saben que si hay algo en lo que no creo absolutamente nada es en la Did\u00e1ctica y en la Pedagog\u00eda. Por lo tanto, no estoy diciendo educar en un sentido activista, sino en dar posibilidades de educarse.<\/p>\n<p>Esta medida que he dicho, con su primer corolario, redunda inmediatamente en un descenso del consumo a trav\u00e9s de una disminuci\u00f3n de la productividad, por lo menos en una primera fase, porque esto significa menos producci\u00f3n de profesionales y m\u00e1s producci\u00f3n de \u00abhombres cultos\u00bb que dec\u00eda Ortega. Por consiguiente, menos producci\u00f3n de bienes consumibles por lo menos a la corta. Es decir, mientras la divisi\u00f3n del trabajo fuera la que es hoy. Pero bueno, no se puede hablar de todo, esto es como las cerezas.<\/p>\n<p>El tercer principio, o el segundo si es que el universitario se ve solo como corolario, la tercera l\u00ednea de orientaci\u00f3n de pol\u00edtica de la ciencia ser\u00eda primar en las asignaciones la investigaci\u00f3n b\u00e1sica respecto de la aplicada. Esto est\u00e1 literalmente en contra de lo que intentan hacer ahora los gobiernos de la Europa capitalista para salir de la crisis. Los que le\u00e1is <i>El Pa\u00eds<\/i> ver\u00edais anteayer [15\/V\/1979] todo un programa para hacer literalmente lo contrario: reducir las asignaciones orientadas a investigaci\u00f3n b\u00e1sica y primar la investigaci\u00f3n aplicada. En mi opini\u00f3n, todo lo contrario es lo que hay que hacer, con una repercusi\u00f3n negativa inmediata sobre el consumo. Esto est\u00e1 claro tambi\u00e9n; todas estas medidas van disminuyendo el <i>out-put <\/i>consumible, el producto final consumible.<\/p>\n<p>Tercera l\u00ednea de orientaci\u00f3n: en el trabajo de los colectivos cient\u00edficos, <i>primar los aspectos contemplativos respecto de los aspectos instrumentales:<\/i> pagar muchos m\u00e1s f\u00edsicos te\u00f3ricos que ingenieros f\u00edsicos por de pronto, y as\u00ed sucesivamente. Efecto sobre el consumo: el mismo, como pod\u00e9is ver.<\/p>\n<p>Otra l\u00ednea m\u00e1s:<b> <\/b>primar la investigaci\u00f3n de tipo descriptivo, <i>de conocimiento directo descriptivo, no te\u00f3rico<\/i>. Esas disciplinas generalmente tan despreciadas, Geograf\u00eda descriptiva, Bot\u00e1nica descriptiva, son <i>buen saber<\/i> para la \u00e9poca que se nos acerca, son muy bien saber. Tal vez, en algunos casos, mejor que el saber te\u00f3rico, te\u00f3rico en el sentido operativo, en el sentido operacional. Estas son tan buen saber para el futuro que nos espera que ni siquiera se pueda decir que ya en la primera fase tuvieran un efecto depresivo del producto final. Por ejemplo, bot\u00e1nicos descriptivos y ge\u00f3grafos descriptivos, trabajando fuerte, pueden dar pie a nuevas producciones compatibles con el entorno natural que hoy despreciamos o no conocemos, porque se est\u00e1 centrado en un tipo de producci\u00f3n basado m\u00e1s bien en tecnolog\u00edas que llevan detr\u00e1s ciencias te\u00f3ricas muy operativas (la F\u00edsica, la Qu\u00edmica, etc).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el \u00faltimo hilo de pol\u00edtica de la ciencia que me parece importante ser\u00eda primar tambi\u00e9n la investigaci\u00f3n de <i>tecnolog\u00edas ligeras, <\/i>de tecnolog\u00edas ligeras que fueran intensivas en fuerza de trabajo y poco intensivas en capital. Esto repercutir\u00eda no en una depresi\u00f3n del producto final, pero s\u00ed en un aumento de la jornada de trabajo que, sin embargo, quedar\u00eda muy paliado si se eliminara la producci\u00f3n nociva, la producci\u00f3n in\u00fatil, y, sobre todo, si se hubiera cumplido el primer punto de todos, es decir, la sustituci\u00f3n del poder de una clase dominante por un poder igualitarista, que, al menos incoativamente, estuviera intentando una superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n clasista del trabajo y de la misma sociedad de clases, que es el problema que siempre se mantiene en pie por debajo de cualquier otro y con el que quiero terminar, agradeci\u00e9ndoos que hay\u00e1is soportado este calor y tambi\u00e9n las varias provocaciones de mi esquema. Gracias.<\/p>\n<p><b>Coloquio<\/b><\/p>\n<p><b>No qued\u00f3 registrada la primera pregunta. Sacrist\u00e1n la incorpora en su respuesta.<\/b><\/p>\n<p>La repito yo y as\u00ed, adem\u00e1s, quedo seguro de haberla entendido. Dice: si este planteamiento de filosof\u00eda de la ciencia, con su prolongaci\u00f3n de pol\u00edtica de la ciencia que he hecho, no requerir\u00eda recuperar la vieja tradici\u00f3n de la Teodicea, sustituyendo las tendencias escatol\u00f3gicas, milenaristas, del pensamiento de izquierda revolucionaria por una reasimilaci\u00f3n del problema del mal, de la justificaci\u00f3n de la divinidad, etc. El problema de Leibniz y de Voltaire&#8230;<\/p>\n<p>Las dos palabras vienen de la tradici\u00f3n religiosa y teol\u00f3gica:<i> escatolog\u00eda<\/i> se refiere a lo que viene al final, las ultimidades. Lo mismo <i>milenarismo<\/i>. Milenarismo, aunque tiene un origen hist\u00f3rico no teol\u00f3gico, se refiere a lo que se llama \u00abel miedo del a\u00f1o mil\u00bb, el miedo de la humanidad europea medieval de que el a\u00f1o mil terminara el mundo y volviera el Mes\u00edas a juzgar. Es decir, que tiene mucha relaci\u00f3n con la idea de escatolog\u00eda, de final. Por eso se reprocha a veces al pensamiento revolucionario de izquierda ser escatol\u00f3gico en el sentido de creer que una vez hecha la revoluci\u00f3n ya se acaban los problemas; no el mundo, pero s\u00ed los problemas.<\/p>\n<p>Contra lo cual, por cierto, en la tradici\u00f3n de izquierda siempre hubo gente que supo decir las cosas bien. Ahora en esta \u00e9poca es muy bueno citar repetidamente a uno de los poetas comunistas menos le\u00eddos y mejores de la primera mitad del siglo [XX], Guillevic, del que no s\u00e9 qu\u00e9 se puede leer por aqu\u00ed. Tenemos un gran experto en poes\u00eda en la sala. Si \u00e9l quiere informar, luego nos lo puede decir. Guillevic tiene unos versos muy bonitos que dicen:<\/p>\n<p><b> <\/b>Nous n\u2019avons jamais dit<br \/>\nque vivre c\u2019est facile<br \/>\n(No hemos dicho nunca que vivir sea f\u00e1cil)<br \/>\nEt que c\u2019est simple de s\u2019aimer&#8230;<br \/>\n(ni que sea sencillo amarse)<br \/>\nCe sera tellement autre chose<br \/>\n(pero ser\u00e1 todo muy distinto)<br \/>\nAlors, nous esp\u00e9rons<br \/>\n(Por lo tanto, esperamos)<\/p>\n<p>Guillevic era del PCF, pero no es casual que el poeta importante, c\u00e9lebre y casi oficial del Partido fuera Louis Aragon con su progresismo, y no Guillevic con su <i>esperancismo<\/i>, por as\u00ed decirlo. Pero de todos modos en la tradici\u00f3n estaba. A\u00fan as\u00ed y todo es com\u00fan reprochar al pensamiento revolucionario de izquierda esta tendencia milenarista o escatol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Entonces, habr\u00eda que recoger m\u00e1s bien la reflexi\u00f3n de la Teodicea. Teodicea quiere decir literalmente \u00abjustificaci\u00f3n de Dios\u00bb, a saber, justificaci\u00f3n de Dios del mal que hay en el mundo y que tiene que haber ocurrido o haber nacido con permiso suyo, por as\u00ed decirlo, salvo en los catecismos m\u00e1s rosas que se recuerdan en los que a veces se exclu\u00eda la creaci\u00f3n de mal, como recordar\u00e9is los m\u00e1s aficionados a estas cosas si es lo que los hay, que espero que s\u00ed. Leibniz tiene escrita una c\u00e9lebre obra titulada as\u00ed, <i>Teodicea.<\/i><\/p>\n<p>Creo que el pensamiento central de la Teodicea, a saber, el pensamiento del mal, claro que hay que recogerlo, del mal como un hecho natural, no ya solo como hecho social; en cambio, el detalle de la Teodicea, su programa, la justificaci\u00f3n de la presencia del mal no interesa a ninguna tradici\u00f3n de izquierda. En esto podemos ser m\u00e1s emp\u00edricos. No hay por qu\u00e9 justificarlo. Est\u00e1 ah\u00ed, es un hecho.<\/p>\n<p><b>La misma persona que ha preguntado antes: se\u00f1ala que no lo dec\u00eda en sentido teol\u00f3gico, sino ontol\u00f3gico.<\/b><\/p>\n<p>En sentido ontol\u00f3gico desde luego. Dicho sea de paso, en general, todo el pensamiento de izquierda probablemente deber\u00eda hacerse mucho m\u00e1s <i>naturalista <\/i>de lo que fue. Seguramente recordar\u00e9is que Russell encontraba como principal defecto de la obra de Marx su escasa atenci\u00f3n a las ciencias de la naturaleza. El reproche es, en parte, injusto. En parte se debe a que Russell, aunque fue muy longevo, no pod\u00eda leerlo todo y, desde luego, a Marx no lo ley\u00f3 y se le nota, se le nota bastante en las cr\u00edticas a Marx que no lo ha le\u00eddo. Pero, de todas maneras, tiene su punto acertado.<\/p>\n<p>Lo que Russell desconoce es que eso era casi programa de trabajo de Marx. Los que recuerden las primeras p\u00e1ginas de <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i>, tal vez tengan presente lo que dice all\u00ed: la base de todo es la Naturaleza, lo que pasa es que no me voy a ocupar de ella porque tengo otras cosas que hacer. Punto y aparte, y se pone a tratar de otra cosa, pero despu\u00e9s de haber dejado dicho al principio que el estudio m\u00e1s fundamental es el cosmol\u00f3gico incluso para la especie, est\u00e1 hablando de la especie.<\/p>\n<p>Bien es verdad es que eso poco se ha rellenado en su tradici\u00f3n. Lo mismo vale para los anarquistas dicho sea de paso. En los comienzos, eran mucho m\u00e1s sensibles a los temas cosmol\u00f3gicos. Si alguien ha repasado bibliotecas anarquistas del siglo pasado, notar\u00e1 la eficacia, el entusiasmo, <i>admirables<\/i> con que difundieron <i>buena ciencia de divulgaci\u00f3n<\/i>. Los anarquistas, no los neoanarquistas m\u00e1s frecuentes ahora, o por lo menos m\u00e1s visibles, sino los de finales del XIX, han hecho un trabajo de educaci\u00f3n cient\u00edfica del proletariado de la \u00e9poca admirable. Difundiendo, por ejemplo, la Astronom\u00eda de Reclus, de Flammarion, a los grandes materialistas del XVIII y XIX. Luego, tanto entre anarquistas como entre marxistas, eso ha perdido vigor. No he estudiado nunca por qu\u00e9 y, seguramente, se cruzan innumerables causas. Pero ha sido as\u00ed.<\/p>\n<p>Generalizando, pues, la pregunta la contesto afirmativamente e incluso en forma m\u00e1s general no solo por lo que hace al problema del mal, caracter\u00edstico de la Teodicea, sino por lo que hace a todo pensamiento cosmol\u00f3gico.<\/p>\n<p><b>La siguiente pregunta tampoco qued\u00f3 registrada. Sacrist\u00e1n da cuenta de ella en su respuesta.<\/b><\/p>\n<p>Bermudo dice que en la primera parte he dado la impresi\u00f3n de considerar que la peligrosidad de la ciencia moderna es un hecho natural, no hist\u00f3rico, y que por eso se pod\u00eda esperar una pol\u00edtica de la ciencia m\u00e1s negativa de la que he propuesto. Segundo, que mi valoraci\u00f3n de la educaci\u00f3n respecto de la investigaci\u00f3n sugiere, en cambio, una estimaci\u00f3n hist\u00f3rica de la peligrosidad de la ciencia moderna que da por supuesto que una mayor educaci\u00f3n de la sociedad obviar\u00eda, limitar\u00eda o dominar\u00eda esa peligrosidad.<\/p>\n<p>A esto contesto que lo siento mucho, y que tiene que haber sido defecto de mi exposici\u00f3n. Iba muy obsesionado por ser breve y confieso que con una actitud injusta porque no ten\u00eda ganas de hablar, pero no creo que la peligrosidad de la ciencia sea natural, m\u00e1s que en un sentido trivial, en el sentido en que los tontos son m\u00e1s felices. Quien no sabe es m\u00e1s feliz, que es un sentido trivial que no viene a cuento. No, ser\u00eda el sentido seg\u00fan el cual desde que se comieron la manzana Ad\u00e1n y Eva pues ya est\u00e1, todo conocimiento\u2026 que es el que recoge el mito, efectivamente.<\/p>\n<p>No, yo no pienso que sea natural, salvo en el sentido de fundamento. Lo nuevo, precisamente he dicho, solo que tal vez no lo he subrayado adecuadamente, lo nuevo es que hoy la peligrosidad de la ciencia no es su ideologismo, sus defectos, sino su calidad y esto es una novedad hist\u00f3rica. La geometr\u00eda eucl\u00eddea no tiene la menor peligrosidad ontol\u00f3gica. Seg\u00fan Heidegger mucha porque ya estaba todo contenido en ella, pero en mi opini\u00f3n no. En la de cualquier modesto hombre que no tenga ninguna relaci\u00f3n particular del Ser, como la ten\u00eda Heidegger, en la geometr\u00eda eucl\u00eddea no hab\u00eda peligrosidad ontol\u00f3gica, \u00f3ntica, como dir\u00eda Heidegger. En cambio, s\u00ed que la hay en la f\u00edsica at\u00f3mica, en la teor\u00eda nuclear, en la qu\u00edmica del silicio&#8230; A la qu\u00edmica del silicio debemos nada menos la maldici\u00f3n de todos los pl\u00e1sticos que est\u00e1n convirtiendo el mundo en un basurero.<\/p>\n<p>No, claro que pienso que es hist\u00f3rica, \u00a1qu\u00e9 duda cabe! Y precisamente el ejemplo me va bien para redondear un poco sobre lo que he dicho.<\/p>\n<p>En una de las l\u00edneas de la pol\u00edtica de la ciencia que yo suger\u00eda est\u00e1 el primar la investigaci\u00f3n contemplativa. Es la griega, la<i> episteme <\/i>griega. La idea griega de ciencia es mucho m\u00e1s contemplativa que la nuestra, como sabemos todos, y por eso no es casual que haya cogido el ejemplo geom\u00e9trico griego como prototipo de ciencia contemplativa a pesar de su origen agrimensor, etc.<\/p>\n<p>No pienso tampoco, y habr\u00e1 sido otro defecto de exposici\u00f3n, que mi l\u00ednea pol\u00edtica de primar la educaci\u00f3n sobre la investigaci\u00f3n signifique bloquear la investigaci\u00f3n. No. Yo creo que no hay que bloquearla sino que hay que bloquear <i>ciertas investigaciones<\/i>. Y en esto, la verdad, es que estoy en buena compa\u00f1\u00eda. Quiero decir: he mencionado, he estado pensando en dos ejemplos porque me son muy c\u00f3modos, eso est\u00e1 claro. Estaba barriendo para mi casa, el de la f\u00edsica nuclear y el de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, porque respecto de los dos son los cient\u00edficos mismos, y de lo m\u00e1s destacados, los que han pedido moratoria.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s hab\u00eda&#8230;? En cuanto a la constante \u00abeducaci\u00f3n y peligrosidad\u00bb. Por supuesto que garant\u00edas no hay nunca y que la educaci\u00f3n vaya a ser una triaca segura contra el veneno impl\u00edcito en las fuerzas productivas del capitalismo m\u00e1s moderno no se puede garantizar en absoluto. En cierto sentido, casi al contrario. Los analfabetos no han hecho nada malo en ese plano y cuando los muy sabios se arrepienten y se convierten&#8230; no s\u00e9, Einstein, Oppenheimer, Crick,&#8230; pues es cuando ya son supersabios, ya tienen el Nobel, y ya son, adem\u00e1s de los f\u00edsicos o bi\u00f3logos m\u00e1s importantes, fil\u00f3sofos de primera. De modo que cabr\u00eda decir pues que quiz\u00e1 la cultura media es la m\u00e1s peligrosa. Ni el analfabeto ni el gran sabio nos hacen da\u00f1o, pero los del medio&#8230;<\/p>\n<p>Por tanto, mi esperanza sobre eso no es ni mucho menos ciega. Solo pienso que en el marco general de una sociedad con un poder tendente al igualitarismo radical, quiero decir, a la superaci\u00f3n de las clases, que se pudiera, supongamos \u2013esta es la hip\u00f3tesis\u2013 permitir una reducci\u00f3n del producto final, pero as\u00ed, lisa y llanamente, y adem\u00e1s una reestructuraci\u00f3n tal del producto final que la reducci\u00f3n del <i>pan final<\/i> fuera mucho menos que la reducci\u00f3n del insecticida final, entonces se podr\u00eda, seguramente, contar con una estructuraci\u00f3n presupuestaria que primara la educaci\u00f3n y que fuera muy selectiva en la investigaci\u00f3n, pero no bloque\u00e1ndola y, desde luego,<b> <\/b><i>no bloque\u00e1ndola ideol\u00f3gicamente<\/i>, sino siempre por razones de pr\u00e1ctica social. No diciendo \u2018esto es malo o es pecado\u2019 sino diciendo \u2018esto no queremos subvencionarlo por esto y por lo otro\u2019.<\/p>\n<p><b>Se le pregunta por la posibilidad de realizaci\u00f3n del programa dise\u00f1ado y sobre el papel del movimiento obrero en toda esta tem\u00e1tica.<\/b><\/p>\n<p>Sobre si esas l\u00edneas de pol\u00edtica de la ciencia son realizables hoy, creo que no. Ni en el Este ni el Oeste. Creo que no es posible convencer a las multinacionales como es obvio. Incluso despu\u00e9s de lo que ha ocurrido en Harrisburg siguen en sus trece. Cuando alg\u00fan pol\u00edtico burgu\u00e9s tiene suficiente sensibilidad para ponerse en discrepancia, queda reducido a minor\u00eda y eliminado, y por consiguiente sobre eso no hago ninguna ilusi\u00f3n. Es obvio. Recordar\u00e1s que siempre he dicho que la condici\u00f3n <i>sine qua non<\/i> era una revoluci\u00f3n de tipo social, no pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En cuanto al movimiento obrero: la situaci\u00f3n me parece tan desesperada, tan urgente, que creo que no hay que plantearse la cuesti\u00f3n de si es posible o no, sino intentarlo. Sobre el papel ser\u00eda posible, en la pr\u00e1ctica sumamente dif\u00edcil. En Barcelona, la gente del Comit\u00e9 Antinuclear de Catalunya (CANC), miembro del cual soy y aprovecho la ocasi\u00f3n para hacer propaganda y que os hag\u00e1is socios, y gentes muy bienintencionadas de partidos pol\u00edticos de izquierda y de sindicatos de clase, que han intentado, est\u00e1n intentando llevar esto a ambientes obreros han cosechado experiencias tremendas, de rechazos violentos, etc., en un lenguaje para soportar el cual hay que echar un poco de gelatina, sabes, porque son frases como esta dicha en Hospitalet, con mucha raz\u00f3n, por un veterano militante obrero que ha hecho muchos a\u00f1os de c\u00e1rcel adem\u00e1s, y que nos dijo: \u00abBueno, ahora que los obreros pod\u00edamos comprarnos coche, ven\u00eds los te\u00f3ricos y dec\u00eds que el coche es malo\u00bb. Es una frase absolutamente llena de realidad y sumamente respetable. Eso no se puede tirar por la borda, es una cosa muy seria la frase. Sin embargo, en los \u00faltimos tiempos empieza a ver cierta experiencia m\u00e1s positiva. De CC.OO, por ejemplo, nos llamaron al CANC para que hici\u00e9ramos (aunque todav\u00eda no se ha concretado mucho, ya veremos en que acaba, no hay que fiarse demasiado) medio ejemplar, medio n\u00famero de su peri\u00f3dico sobre el asunto, argumentando sobre las cuestiones puestos de trabajo-centrales nucleares, reducci\u00f3n de consumo-puestos de trabajo, etc.<\/p>\n<p>Pero vamos, creo que la respuesta sensata y honrada es decirte: no s\u00e9 si es posible, pero no hay m\u00e1s remedio que intentarlo porque no hay otro camino y esa es la parte de la sociedad que, en primer lugar, es relativamente m\u00e1s numerosa, o de las m\u00e1s numerosas, proletariado industrial m\u00e1s trabajadores agr\u00edcolas y, en segundo lugar, la que sustenta la sociedad.<\/p>\n<p>El problema del Tercer Mundo es que he sido muy breve. Yo me he quedado tranquilo porque lo he dicho en un inciso, pero evidentemente ni se ha o\u00eddo. Cuando he hablado de malthusianismo, de control demogr\u00e1fico, etc. he dicho \u00abprincipalmente en los pa\u00edses capitalistas adelantados\u00bb, pero no he dicho m\u00e1s que esta frase y he seguido. En el Tercer Mundo me parece que es un problema que hay que hacer por estudio de casos, como dicen los soci\u00f3logos. Por ejemplo, es monstruoso la pol\u00edtica malthusiana llevada por agencias sedicentemente desinteresadas norteamericanas en Am\u00e9rica del Sur, en general en las poblaciones amerindias, porque lo que hay que hacer con quechuas, con apaches, es protegerles, darles posibilidades, porque son demasiado pocos. En estos momentos, por ejemplo, apaches chiricahuas hay 1.000. Quiz\u00e1 en los \u00faltimos dos a\u00f1os, unos pocos m\u00e1s, pero nada m\u00e1s que 1.000, en todo el continente. Decirles a esos que no tengan hijos, o darles la p\u00edldora, o hacerles operaciones como les han hecho los americanos es monstruoso. En cambio, no s\u00e9 yo si es el mismo caso en la India. Si en la India no tiene sentido ya practicar, aconsejar, ilustrar, en ese tema. Pero, por lo que hace al consumo, ni hablar, claro.<\/p>\n<p>Ahora bien, en absoluto se trata de decir que haya de disminuir el consumo per c\u00e1pita en el Tercer Mundo. De ninguna manera, tiene que aumentar. Lo que ocurre es que tiene que aumentar de otro modo, no como est\u00e1n haciendo. Si para ganar tiempo me permit\u00eds ir por el culpable lado de la an\u00e9cdota impresionante en vez de la teorizaci\u00f3n, adem\u00e1s estoy sin papeles y sin datos&#8230; Nestl\u00e9 est\u00e1 repartiendo en el \u00c1frica Central leche en polvo consiguiendo liquidar la capacidad de amamantar de las negras, hacer mucho menos resistentes a epidemias a los ni\u00f1os, provocar desastres intestinales, y cuando alguien ha protestado se ha producido una tal reacci\u00f3n, no solo de Nestl\u00e9 sino de todas las multinacionales de la alimentaci\u00f3n, que ya no se habla m\u00e1s de aquello. Y se sigue repartiendo. La mujer negra va perdiendo su leche, que como es obvio es lo mejor que le puede dar al cr\u00edo, para comprar el botecito de la casa Nestl\u00e9 mezclarlo con agua sucia de la que ella tiene y matar al ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Aumentar el consumo de leche en polvo Nestl\u00e9, no, desde luego que no. Ni en el Tercer Mundo tampoco.<\/p>\n<p>De modo que la cosa es muy complicada, no se puede simplemente decir: \u00abNo, no, en el Tercer Mundo es bueno que hagan centrales nucleares\u00bb. No, no es bueno, ni f\u00e1bricas de leche en polvo. No es nada bueno, hay que verlo en cada caso.<\/p>\n<p>En resumen: lo que he dicho se aplicaba a los pa\u00edses capitalistas y del Este adelantados, sin m\u00e1s, sin matices. En cambio, para el Tercer Mundo, con matices, seg\u00fan cada caso. Igual lo demogr\u00e1fico que el producto final. Desde luego, el principio de reducci\u00f3n social all\u00ed es incluso m\u00e1s urgente que aqu\u00ed. Lo que ocurre en algunas rep\u00fablicas africanas, en algunos estados africanos, con el aumento global de los indicadores macroecon\u00f3micos, es monstruoso: solo quieren decir que el viejo se\u00f1or feudal tiene diecisiete Cadillacs y con eso, claro, el aumento de consumo de Cadillacs per c\u00e1pita en su poblado de cincuenta habitantes es impresionante, pero no quiere decir mucho m\u00e1s que eso.<\/p>\n<p><b>Se le pide su opini\u00f3n sobre las posiciones defendidas por Wolfgang Harich en aquellos a\u00f1os.<\/b><\/p>\n<p>La dictadura pedag\u00f3gica de izquierda de Harich, creo que el propio Harich, en los d\u00edas que ha estado en Barcelona, la ha corregido ya un poco. Ha a\u00f1adido a su principio autoritario, ese de que implantar\u00eda por decreto y por polic\u00eda la prohibici\u00f3n de los consumos y las producciones antiecol\u00f3gicas como \u00e9l llama \u00abhostiles a la Naturaleza\u00bb, ha a\u00f1adido ya en el Centre de Treball i de Documentaci\u00f3 (CTD) de aqu\u00ed, del que tambi\u00e9n soy socio y aprovecho para hacer propaganda y os invito a haceros socios (propaganda no es publicidad, estaremos de acuerdo), ha a\u00f1adido que ese autoritarismo deb\u00eda contar con la compensaci\u00f3n de una descentralizaci\u00f3n de todo poder que no fuera el ecol\u00f3gico, por as\u00ed decirlo, el de control ecol\u00f3gico. Por ejemplo, dec\u00eda \u00e9l, hay que conseguir que en el \u00e1mbito local, municipal, incluso m\u00e1s peque\u00f1o, se resuelva infinidad de problemas, pero hay que mantener una fort\u00edsima autoridad dictatorial para los problemas de los oc\u00e9anos, para impedir que siga adelante la contaminaci\u00f3n de los oc\u00e9anos. Ese es el punto de vista, todav\u00eda no publicado por \u00e9l, pero que expuso aqu\u00ed en el CTD y que ya es una cierta correcci\u00f3n.<\/p>\n<p>De todos modos he de decir que yo no creo ni en eso. A m\u00ed me parece que son demasiados los problemas que han llegado ya a estallido. Est\u00e1n los problemas ecol\u00f3gicos que, desde el punto de vista de filosof\u00eda de la ciencia que era nuestro asunto hoy, son los m\u00e1s urgentes, pero est\u00e1n tambi\u00e9n los problemas sociales, ahora ya en una forma u otra, a punto de estallar en un sentido l\u00f3gico. Lo que me separa siempre de un simp\u00e1tico peque\u00f1o partido de extrema izquierda es que dice que los problemas ya est\u00e1n a punto de estallar, pero se cree que van a estallar materialmente. Yo no me lo creo, yo solo creo que est\u00e1n a punto de estallar l\u00f3gicamente. Ya no tienen soluci\u00f3n estructural. De eso a que vayan a estallar ma\u00f1ana&#8230; Ellos se lo creen, yo no.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"8\"><\/a> <b>8. La funci\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Los departamentos de Filosof\u00eda e Historia del entonces Instituto Nacional de Bachillerato Bosc\u00e1n de Barcelona organizaron en enero y febrero de 1981 un ciclo de conferencias y actividades para alumnos de COU con el t\u00edtulo \u00abEl mundo actual (debates, cine, m\u00fasica, teatro)\u00bb. El historiador Bernat Muniesa intervino en primar lugar con una conferencia sobre la \u00abProblem\u00e1tica general del mundo actual\u00bb. Se proyect\u00f3 despu\u00e9s <i>Orfeo<\/i> de Jean Cocteau y Sacrist\u00e1n intervino a continuaci\u00f3n con una conferencia sobre la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea. Sigui\u00f3 el ciclo con un concierto de m\u00fasica contempor\u00e1nea, una conferencia de J. F. Ivars sobre \u00abAlgunos aspectos de la Est\u00e9tica actual\u00bb, y una lectura de <i>La cantante calva<\/i> de Ionesco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Los organizadores \u2013entre ellos, la entonces directora del Bosc\u00e1n y disc\u00edpula de Sacrist\u00e1n, Maria Rosa Borr\u00e0s\u2013, repartieron un dossier, al que hace referencia el autor en su intervenci\u00f3n, que constaba de una cronolog\u00eda de los a\u00f1os 45-80 dividida en cinco apartados: \u00abLa postguerra\u00bb, 1945-50; \u00abLa guerra fr\u00eda\u00bb, 1950-56; \u00abLa coexistencia pac\u00edfica\u00bb, 1956-70; un cuarto punto no titulado: 1971-80, y \u00ab\u00bfHacia una nueva guerra fr\u00eda?, 1980 y siguientes. Tambi\u00e9n una breve antolog\u00eda de textos: Leslie Sklair, <i>El conocimiento organizado<\/i>, p. 80; M. Foucault,<i> Microf\u00edsica del poder,<\/i> p. 99; H. Skolinowski, <i>Racionalidad evolutiva, <\/i>pp. 15-16; Gouldner, <i>El futuro de los intelectuales y el ascenso de la nueva clase,<\/i> pp. 48-49 y p. 37. El dossier se cerraba con una p\u00e1gina dedicada a <i>Orfeo<\/i><\/span>.<\/p>\n<p>Este dossier que ha preparado el Instituto, y que para mi gusto est\u00e1 muy bien, nos puede servir para empezar a tratar el tema que traemos. En \u00e9l hay una serie de datos, entre otros muchos que se refieren a otras cosas, que tienen que ver muy directamente con la funci\u00f3n y la posici\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea. Para empezar, si ten\u00e9is el dossier a la vista, el primer dato que aparece, el de las bombas at\u00f3micas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, claramente tiene que ver, y de un modo muy directo, con la peculiaridad de la ciencia contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Pero no es dif\u00edcil encontrar en el mismo dossier datos contrapuestos. El primero con el que tropezamos, el de las bombas at\u00f3micas, no nos hace realmente muy felices sobre la funci\u00f3n de la ciencia en el mundo contempor\u00e1neo. En la p\u00e1gina siguiente, en cambio, bajo \u00abel a\u00f1o 1957\u00bb, se presenta la aparici\u00f3n del primer sat\u00e9lite artificial, el primer Sputnik, un dato ante el que ya cabe m\u00e1s reflexi\u00f3n, m\u00e1s duda, acerca de si hay que reaccionar encantados o asustados. Bajo la fecha de 1959, aparece el lanzamiento del segundo Lunik, es decir, el primer sat\u00e9lite que orbit\u00f3 la Luna. Pero al a\u00f1o siguiente aparece la indicaci\u00f3n de la primera explosi\u00f3n nuclear experimental francesa y, ese mismo a\u00f1o, el comienzo de las comunicaciones v\u00eda sat\u00e9lite.<\/p>\n<p>No dir\u00e9 que algunos de esos datos sean totalmente euforizantes y muy buenos, ya hablaremos de eso, pero por lo menos se presentan e imponen la duda. Bajo la fecha de 1969 hab\u00e9is registrado la llegada a la Luna de los primeros seres humanos. Luego la cronolog\u00eda es un poco menos detallada, y as\u00ed, el primer dato que se me ocurre del dossier que hab\u00e9is preparado, el primer dato de importancia para lo que tenemos que hablar esta ma\u00f1ana aqu\u00ed, es un dato que aparece bajo la fecha de 1978 que es el accidente de la central nuclear de Harrisburg, de la isla de las Tres Millas. No he marcado ninguno m\u00e1s, aunque se podr\u00edan marcar otros. En cualquier caso, un peque\u00f1o repaso al dossier que ha preparado el Instituto mismo, muestra que para el tema que nos ocupa, este de la funci\u00f3n y de la colocaci\u00f3n de la ciencia en las sociedades modernas, particularmente en la contempor\u00e1nea nuestra, uno puede hacer una buena cosecha de datos contrapuestos.<\/p>\n<p>Ante el primero de ellos, el primero que hemos registrado, el de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, y las cifras de muertos que el mismo dossier registra respecto a la II Guerra Mundial en general. En cuanto a las v\u00edctimas espec\u00edficas de las dos bombas nucleares, todav\u00eda siguen sufriendo hoy en muchos casos, ya sea de un modo directo, porque sobreviven con tumores o enfermedades, o bien de \u00f3rganos determinados o bien de tipo gen\u00e9tico, ya sea sufrimiento indirecto, como a menudo se trasparenta y se documenta en las declaraciones de descendientes de los muertos de Hiroshima y Nagasaki, esas dos bombas fueron un juego de ni\u00f1os al lado de lo que podr\u00eda ser hoy, no ya solo por una diferencia cuantitativa sino incluso por diferencias de cualidad. Las bombas hoy comunes no son del tipo de la de Hiroshima y Nagasaki. Son ya estructuralmente muy distintas, son bombas de hidr\u00f3geno, como se dice normalmente, y, adem\u00e1s, como sin duda sab\u00e9is, en ese arsenal se dispone ya de otro tipo de proyectil, la bomba llamada de neutrones, que tiene algunas peculiaridades que, en cierto sentido, la hacen m\u00e1s temible, en el sentido de que los estrategas y los Estados Mayores que pueden decidir acerca de su utilizaci\u00f3n tal vez tengan menos inhibiciones para hacerlo por el hecho de que es una bomba que ataca solo a los seres vivos y no destruye, en cambio, por ejemplo, las instalaciones industriales o, en general, de importancia econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Ante las dimensiones as\u00ed, m\u00e1s bien horribles, diab\u00f3licas habr\u00eda dicho un hombre de otras culturas anteriores, que tienen las cifras que se refieren a la II Guerra Mundial en general, y por tanto previsiblemente ampliadas a una tercera, y a distintos elementos tecnol\u00f3gicos de esa guerra, en particular el nuclear, pero no solo \u00e9l, tambi\u00e9n, por ejemplo, el armamento biol\u00f3gico, puede uno pensar, y hay quien tiene en nuestra sociedad esa reacci\u00f3n, que esa peculiar maldad es espec\u00edfica de la sociedad presente, de que se debe a causas culturales y morales. Algo as\u00ed, para decirlo deprisa, como si los seres humanos, las personas de ahora, fu\u00e9ramos m\u00e1s perversas que las de otras \u00e9pocas.<\/p>\n<p>No se trata, no querr\u00eda entrar en discusi\u00f3n acerca de eso. Supongo que es sumamente dif\u00edcil como en toda cuesti\u00f3n no positiva, como en toda cuesti\u00f3n m\u00e1s o menos metaf\u00edsica, intentar precisar un concepto claro de qu\u00e9 es progreso moral. No har\u00e1 falta que entremos en ello. Basta con hacer una reflexi\u00f3n dubitativa, a saber: que con independencia de que la gente sea mejor o peor, lo que s\u00ed es evidente es que incluso con la misma voluntad guerrera de una persona del siglo XIII, si en vez de disponer de ballesta, dispone de armamento nuclear y de los instrumentos de muerte que le suministra la ciencia moderna, sin ser m\u00e1s perverso, claro que va a causar m\u00e1s muertes una guerra entre esas personas. Por consiguiente, una primera constataci\u00f3n, la m\u00e1s negra de todas, la m\u00e1s triste o entristecedora, ser\u00eda esta: los particulares desastres del siglo XX \u2013quiero decir, desastres causados directamente por los seres humanos\u2013, la particularidad de su dimensi\u00f3n sin precedentes respecto de los de otras \u00e9pocas, con independencia de que puedan deberse a variaciones en la moralidad p\u00fablica, de lo que no hay ninguna duda es de que se deben, no tanto o independientemente de que se deban a m\u00e1s maldad, desde luego a m\u00e1s ciencia.<\/p>\n<p>Esta es una primera constataci\u00f3n, no la \u00fanica. Tal vez es un poco innatural empezar una reflexi\u00f3n acerca de la funci\u00f3n de la ciencia en nuestra cultura, en nuestra sociedad, por esta constataci\u00f3n tan negra, pero, por otra parte, siempre es bueno empezar por aquello que m\u00e1s puede preocuparnos.<\/p>\n<p>Por otra parte, ese lado negativo de la contraposici\u00f3n, de la contrariedad de estos datos que est\u00e1 en vuestro dossier, se puede a\u00fan ampliar con campos de fen\u00f3menos que no son id\u00e9nticos al b\u00e9lico, al catastr\u00f3fico directo, pero que est\u00e1n emparentados con \u00e9l. Por ejemplo, fen\u00f3menos como el de la contaminaci\u00f3n y el de la insalubridad ps\u00edquica de la vida en las grandes aglomeraciones modernas, o, por ejemplo, el del progresivo agotamiento o disminuci\u00f3n inquietante de materias primas y fuentes de energ\u00eda no renovables.<\/p>\n<p>\u00bfY el lado positivo? \u00bfQu\u00e9 decir de datos por los menos susceptibles del beneficio de la duda como los que hemos registrado antes, los avances en el conocimiento del sistema planetario y, en general, astron\u00f3micos, posibilitados por la ciencia-t\u00e9cnica moderna? Quiz\u00e1 de los m\u00e1s interesantes, y que simplemente a\u00f1ado porque no est\u00e1n registrados y con raz\u00f3n en el dossier, son datos de \u00faltima hora, pueda ser la incipiente penetraci\u00f3n de t\u00e9cnicas de ordenadores, los microprocesadores, en la producci\u00f3n y en los servicios, los cuales potencian hasta extremos antes no supuestos las posibilidades de automatizaci\u00f3n del trabajo humano y, por consiguiente, en la presentaci\u00f3n que de ellos suelen hacer sus descubridores y sus aplicadores contienen una cierta promesa de liberaci\u00f3n material de la humanidad, en el sentido de disminuci\u00f3n importante del tiempo de trabajo necesario para la supervivencia y para el bienestar.<\/p>\n<p>Tendremos, sin duda, que profundizar luego un poco m\u00e1s en esta contraposici\u00f3n entre datos que hablan un idioma y datos que hablan otro idioma, entre datos como la bomba at\u00f3mica o la contaminaci\u00f3n, y datos como las posibles virtudes de la introducci\u00f3n de microprocesadores en la producci\u00f3n y en los servicios, u otras investigaciones prometedoras de resultados positivos.<\/p>\n<p>Pero antes de profundizar un poco en esa contraposici\u00f3n, en esa presencia de datos contradictorios, valdr\u00eda la pena dejar sentadas algunas cosas elementales, aunque sea a t\u00edtulo de repetici\u00f3n de cosas que muy veros\u00edmilmente sab\u00e9is todos o la mayor\u00eda. Y la principal de esas cosas elementales es tener presente la peculiaridad m\u00e1s caracter\u00edstica de la ciencia moderna, entendiendo por ciencia moderna tambi\u00e9n la contempor\u00e1nea, es decir, la acumulaci\u00f3n m\u00e1s o menos entrecortada de momentos de transformaci\u00f3n revolucionaria en los conceptos que se ha ido produciendo en el \u00e1rea de la cultura greco-europea desde el siglo XVII.<\/p>\n<p>Esa caracter\u00edstica a la que me refiero es la relaci\u00f3n de la ciencia moderna y contempor\u00e1nea con la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n de la sociedad, lo cual es muy visible en la existencia de una tecnolog\u00eda. Se podr\u00eda decir, para expresar brevemente el asunto al que me refiero, que la caracter\u00edstica de la ciencia moderna y contempor\u00e1nea es el haber dado lugar a una tecnolog\u00eda. No es que no haya habido t\u00e9cnica, como es natural, antes de la ciencia moderna; claro que s\u00ed y, a veces, de extremada calidad e incluso, en algunos \u00e9pocas, con una influencia directa en el nacimiento de la misma ciencia. Hoy est\u00e1 bastante fuera de duda que la perfecci\u00f3n t\u00e9cnica de algunas ramas artesanales de los siglos XIV y XV \u2013por ejemplo, en la pulimentaci\u00f3n de vidrios y en algunas otras ramas\u2013 han sido de una importancia decisiva para el nacimiento de la ciencia moderna. Pero, en general, con muy pocas excepciones, alguna de las cuales valdr\u00e1 la pena recordar, la t\u00e9cnica antigua, la t\u00e9cnica anterior a nuestra \u00e9poca, ha sido una t\u00e9cnica desligada de la ciencia te\u00f3rica de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>La principal excepci\u00f3n, y no cuajada, fue m\u00e1s una promesa que una excepci\u00f3n realizada, fue el per\u00edodo alejandrino, el per\u00edodo helen\u00edstico, en el cual m\u00e1s de un f\u00edsico, astr\u00f3nomo o matem\u00e1tico \u2013Arqu\u00edmedes y Her\u00f3n de Siracusa\u2013 estuvieron a un paso de producir una t\u00e9cnica sobre base te\u00f3rica. Pero con excepciones as\u00ed, muy fugaces, porque, como sab\u00e9is, todo ese mundo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico alejandrino, helen\u00edstico, no tuvo una duraci\u00f3n de m\u00e1s de 300 a\u00f1os y se sumi\u00f3 en la crisis final del mundo imperial romano. Con esas peque\u00f1as excepciones que adem\u00e1s fueron muy fugaces, se puede decir que la existencia de una tecnolog\u00eda, es decir, de una teorizaci\u00f3n del hacer t\u00e9cnico, de un injerto de la t\u00e9cnica, de la pr\u00e1ctica, en la teor\u00eda, en el saber te\u00f3rico, es la caracter\u00edstica fundamental de la ciencia moderna.<\/p>\n<p>Otro hecho, este m\u00e1s te\u00f3rico, m\u00e1s ideol\u00f3gico si quer\u00e9is, pero que tambi\u00e9n sirve para visualizar el cambio respecto de la ciencia antigua y la moderna en este plano, es el cambio de la idea de teor\u00eda. <i>Teor\u00eda<\/i>, en el origen de la palabra en la cultura griega, es un t\u00e9rmino que est\u00e1 relacionado con la idea de <i>ver,<\/i> con la idea de<b> <\/b><i>contemplar,<\/i> es decir, con una clara lejan\u00eda de la pr\u00e1ctica. Una teor\u00eda en sentido cl\u00e1sico, griego o medieval,<i> es un acto o una pieza de contemplaci\u00f3n desinteresada<\/i> y desligada de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Es una noci\u00f3n que, dicho sea de paso, se mantiene bastante en el habla com\u00fan. Es un dicho com\u00fan, o es una actitud com\u00fan, el rechazar reflexiones que parezcan abstractas diciendo que \u00ab\u00a1Uy!, eso es te\u00f3rico, eso es teor\u00eda\u00bb. Ese sentido alejado de la pr\u00e1ctica, puramente contemplativo, desinteresado de la vida cotidiana, es caracter\u00edstico de la noci\u00f3n inicial de teor\u00eda. En cambio, una teor\u00eda de una ciencia moderna se caracteriza principalmente por su susceptibilidad operativa, por su capacidad de dar pie a prolongaciones pr\u00e1cticas, a prolongaciones t\u00e9cnicas, hasta el punto de que cuando se discute la calidad cient\u00edfica de algunas ciencias \u2013eso ocurre muy a menudo en ciencias sociales, que es el campo que m\u00e1s conozco o menos desconozco\u2013, cuando se discute, por ejemplo, el car\u00e1cter cient\u00edfico de la econom\u00eda o la sociolog\u00eda, la cuesti\u00f3n concreta casi siempre en discusi\u00f3n es si las teor\u00edas de esas ciencias son operativas, si sirven para hacer algo, y se contraponen a la evidente operatividad de las teor\u00edas f\u00edsicas o qu\u00edmicas.<\/p>\n<p>Esa diferencia entre lo que los griegos, por decirlo brevemente y de acuerdo con la vieja costumbre europea de referirse siempre a los griegos que son de buena ayuda, llamaban <i>episteme<\/i>, ciencia en sentido griego, y ciencia en sentido moderno, tiene en la realidad, al margen de estas consideraciones hist\u00f3ricas que he hecho, la consecuencia de que nuestra ciencia no es simplemente, digamos, saber, digamos, conocimiento, sino que es una fuerza activa en la producci\u00f3n de la vida social y en su reproducci\u00f3n, en la producci\u00f3n de alimentos, en la producci\u00f3n de objetos de uso. En fin, no hace falta que insista en esto porque est\u00e1 en el conocimiento de todos.<\/p>\n<p>Decir que la ciencia moderna se caracteriza por ser una fuerza productiva, a diferencia de la ciencia antigua, debe incluir que es tambi\u00e9n una fuerza destructiva, como acabamos de verlo en el breve repaso hecho a vuestro dossier, y que es una fuerza en la producci\u00f3n y tambi\u00e9n en la reproducci\u00f3n se debe tomar en muchos sentidos: reproducci\u00f3n social, en el sentido de reproducci\u00f3n del aparato econ\u00f3mico, del aparato productivo, y tambi\u00e9n reproducci\u00f3n incluso en sentido biol\u00f3gico, con consecuencias que empiezan a ser problem\u00e1ticas. Por ejemplo, lo que se suele llamar la bomba demogr\u00e1fica, es decir, la enorme multiplicaci\u00f3n de la especie humana, que ahora ya plantea problemas ecol\u00f3gicos serios en el planeta, es directamente una consecuencia de la ciencia moderna, la cual a trav\u00e9s sobre todo de la disminuci\u00f3n de la mortalidad infantil en muchas \u00e1reas del planeta ha m\u00e1s que compensado los desastres y los sufrimientos de las poblaciones atrasadas, de las poblaciones m\u00e1s desvalidas. Es la ciencia nuestra la que permite que mientras, por ejemplo, en la zona de hambre del Sahel en \u00c1frica y en zonas correspondientes de Asia y Am\u00e9rica Latina, una gran parte de la humanidad muera en edad temprana y entre grandes sufrimientos, que puede imaginar quien haya visto fotograf\u00edas de las dos \u00faltimas sequ\u00edas del Sahel con los cuerpos exang\u00fces, tirados por el suelo, mientras permite eso, al mismo tiempo, permite que las poblaciones que m\u00e1s o menos reciben instrumentos cient\u00edficos adecuados disminuyan tan dr\u00e1sticamente la mortalidad infantil y aumenten tanto la expectativa de vida que se produzca esta especie de pl\u00e9tora demogr\u00e1fica irregular en algunas zonas del planeta, en otras no, a la que estamos asistiendo.<\/p>\n<p>Esta caracter\u00edstica de la ciencia moderna de ser no solo conocimiento sino tambi\u00e9n fuerza productiva, reproductiva y destructora, hace que ella tenga una relaci\u00f3n muy peculiar con el poder, con el poder pol\u00edtico y con el poder econ\u00f3mico. Cuando digo poder no estoy pensando solo en gobernantes; o estoy pensando en gobernantes en un sentido moderno, que lo son tanto, y a veces m\u00e1s, los gerentes y managers de las grandes compa\u00f1\u00edas transnacionales que los ministros y presidentes de Rep\u00fablica o Reyes. Entre un pa\u00eds peque\u00f1o como Portugal o mediano como Espa\u00f1a, el poder de sus gobernantes en materia de pol\u00edtica cient\u00edfica y el poder de la direcci\u00f3n conjunta o del conjunto de la direcci\u00f3n de Ciba, Bayer y Merck no hay comparaci\u00f3n. Es m\u00e1s potente el conjunto de los estados mayores de Ciba, Bayer y Merck que todo el Estado espa\u00f1ol, o no digamos ya que del Estado portugu\u00e9s, en materia de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, de pol\u00edtica de investigaci\u00f3n. Y no hablemos ya si, saliendo del campo farmacol\u00f3gico, pasamos al m\u00e1s grande de todos, al de las grandes compa\u00f1\u00edas transnacionales con actividades diferenciadas que son, principalmente, las que se suele llamar \u00ablas siete hermanas del petr\u00f3leo\u00bb, las cuales no son ya del petr\u00f3leo, sino que est\u00e1n en todos los campos, con patentes que abarcan desde el petr\u00f3leo y sus derivados hasta la misma gen\u00e9tica, hasta la biolog\u00eda, hasta la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, pasando por la qu\u00edmica, la f\u00edsica, los ordenadores, etc. Pues bien, digo que el hecho de ser la ciencia moderna una fuerza productiva, reproductiva y destructora de gran eficacia hace que su relaci\u00f3n con el poder sea distinta que la del conocimiento antiguo, cient\u00edfico o no.<\/p>\n<p>Sin ninguna duda, como lo recuerda un trozo de Foucault que hab\u00e9is puesto en el dossier, y por eso me refiero a \u00e9l, el conocimiento, el saber, ha tenido siempre una relaci\u00f3n importante con el poder, relaci\u00f3n complicada, rec\u00edproca, m\u00e1s bien una red de relaciones. Pero hay una peculiaridad en el caso de la ciencia moderna. Por regla general, el antiguo sabio, el sacerdote, el cham\u00e1n o el sabio medieval, el fil\u00f3sofo, ha tenido con el poder una relaci\u00f3n que le convert\u00eda, si era un sabio conformista \u2013algunos no lo eran, pero la mayor\u00eda s\u00ed lo era\u2013, en un factor de integraci\u00f3n social, de simple integraci\u00f3n social, de homogeneizaci\u00f3n moral, ideal, de pensamiento, sin que \u00e9l mismo tuviera una eficacia sobre los mecanismos de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n b\u00e1sicos.<\/p>\n<p>Un fil\u00f3sofo medieval puede influir mucho en la conciencia p\u00fablica favorable al Papa o favorable al Emperador. Guillermo de Ockham y los ockhamistas, sin ninguna duda, han tenido una influencia importante en la configuraci\u00f3n de un estado de \u00e1nimo antipapal, pero el camino de la vida econ\u00f3mica, el proceso econ\u00f3mico-social de la Europa de los siglos XIII, XIV y XV no ha sido influenciado de una manera importante ni por fil\u00f3sofos nominalistas ni por fil\u00f3sofos realistas ni por fil\u00f3sofos conceptualistas. Por ninguno. Su relaci\u00f3n con el poder ha sido, m\u00e1s bien, muy pol\u00edtica, muy cultural. En cambio, la relaci\u00f3n de la ciencia moderna, del cient\u00edfico moderno con el poder es mucho m\u00e1s b\u00e1sica. No solo influye en los estados de conciencia, influye tambi\u00e9n en la vida material de los gobernados. Es una relaci\u00f3n, por lo tanto, muy directa, con la efectividad material del poder, del poder econ\u00f3mico o pol\u00edtico, o de esa mezcla que hoy en d\u00eda es el poder.<\/p>\n<p>Esto se traduce en la disputa anual o cada varios a\u00f1os, seg\u00fan los programas de investigaci\u00f3n, en todos los grandes Estados acerca de la asignaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos a la investigaci\u00f3n y desarrollo. O se traduce, por ejemplo, en nuestro pa\u00eds, en la extremada facilidad con que los t\u00e9cnicos nucleares consiguen la elevaci\u00f3n peri\u00f3dica y casi constante de las tarifas el\u00e9ctricas, una de las cuales se ha producido muy recientemente, con lo cual la poblaci\u00f3n paga, por decisi\u00f3n del poder, la investigaci\u00f3n y desarrollo en esa tarea.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n otro rasgo muy caracter\u00edstico de esa relaci\u00f3n con el poder de nuestra ciencia contempor\u00e1nea es la inmensidad de la asignaci\u00f3n de recursos a investigaci\u00f3n y desarrollo armament\u00edstico. El \u00faltimo informe al Club de Roma, que es sobre ense\u00f1anza, cifra en m\u00e1s del 50% de la inversi\u00f3n total en investigaci\u00f3n la cuota que se lleva la investigaci\u00f3n militar en todo el mundo, muy por encima de la dedicada a alimentaci\u00f3n que no rebasa el 17%.<\/p>\n<p>Esta naturaleza o este rasgo tan importante y tan preocupante para bien o para mal de la ciencia moderna, profundizando ahora un poco en la contraposici\u00f3n del principio de la que dije que volver\u00edamos a profundizar, hace que la tal contraposici\u00f3n no sea solo entre unos datos o factores positivos y otros negativos, la cosa es un poco m\u00e1s complicada. Antes usaba dos ejemplos, uno de los cuales parec\u00eda absolutamente malo, la bomba nuclear, y otro absolutamente bueno, el posible ahorro de fuerza de trabajo, de tiempo de trabajo humano, por la introducci\u00f3n de los microprocesadores y la automatizaci\u00f3n. Pero la verdad es que las cosas son m\u00e1s complicadas si se miran de cerca, que la funci\u00f3n de los productos cient\u00edficos en nuestra sociedad es contradictoria muy a menudo en ella misma. Se puede decir que hay productos de la tecnociencia, o ciencia tecnol\u00f3gica moderna, absolutamente malos desde un punto de vista de valoraci\u00f3n de ser humano medio que es en el que me pongo.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que la cuesti\u00f3n de valores nunca es demostrable. Como dec\u00eda Einstein: \u00abNo se puede demostrar que no haya que exterminar a la humanidad\u00bb. Eso es una cuesti\u00f3n, en \u00faltima instancia, de decisi\u00f3n. O se est\u00e1 a favor o se est\u00e1 en contra. En esa adopci\u00f3n de valores, estoy adoptando los que supongo mayoritarios en la media de la humanidad, valores no demostrables, regidos por el instinto de conservaci\u00f3n, por la solidaridad con el pr\u00f3jimo y por la aspiraci\u00f3n a bienestar, en un sentido amplio de bienestar que no signifique necesariamente acumulaci\u00f3n de objetos materiales.<\/p>\n<p>Pues bien, digo que es m\u00e1s complicado, que la contraposici\u00f3n entre bien y mal aqu\u00ed, desde el punto de vista de la valoraci\u00f3n humana media, es bastante m\u00e1s complicada, porque si bien hay productos tecnocient\u00edficos de los que, desde ese punto de vista, se puede decir que son absolutamente malos, como la bomba, en cambio, es muy dif\u00edcil encontrar productos absolutamente buenos. La mayor\u00eda de ellos llevan la contradicci\u00f3n en s\u00ed, en mayor o menor medida. Los microprocesadores y la automatizaci\u00f3n, a los que me he referido antes, seguramente \u2013es muy posible, no me atrevo a decir seguramente\u2013, probablemente llevan en su contradicci\u00f3n un factor negativo peque\u00f1o, el que podr\u00eda determinar el enorme paro que desencadenar\u00edan si se usaran sin criterios de racionalidad social. Si suponemos en un pa\u00eds como el nuestro, en el cual la producci\u00f3n se divide y se redistribuye como en los tiempos cl\u00e1sicos del capitalismo de un modo absolutamente no planificado, habr\u00eda que imaginarse lo que supondr\u00eda que las grandes empresas espa\u00f1olas consiguieran introducir microprocesadores y automatizar de la noche a la ma\u00f1ana. Significar\u00eda la puntilla en el camino del paro y del hambre en el que se encuentra una parte no despreciable, porque roza los dos millones, de la poblaci\u00f3n activa espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>En otros casos, la contradictoriedad entre lo bueno y lo malo, desde esa valoraci\u00f3n humana media, es incluso m\u00e1s preocupante. Cojamos el caso de lo que se suele llamar \u00abrevoluci\u00f3n verde\u00bb, que en sus primeros a\u00f1os determin\u00f3 un enorme aumento del producto final agr\u00edcola y, por consiguiente, de la alimentaci\u00f3n. La revoluci\u00f3n verde es una t\u00e9cnica inventada o reunida en M\u00e9xico por un equipo de agr\u00f3nomos norteamericanos que consiste, en primer lugar, en trabajar el suelo muy en profundidad, es decir, arar en profundidad; en segundo lugar, en utilizar productos qu\u00edmicos para la escarda, es decir, para quitar las malas hierbas (en vez de hacerlo a mano como en las viejas poblaciones campesinas, hacerlo mediante profusi\u00f3n de herbicidas); en tercer lugar, defenderse de las plagas, de los insectos, tambi\u00e9n por medios qu\u00edmicos, con insecticidas y, en cuarto lugar, en el orden en que se me ha ocurrido, pero no le deis importancia a ese orden, en trabajar con unas pocas semillas muy seleccionadas de alto rendimiento.<\/p>\n<p>As\u00ed, efectivamente, se consigui\u00f3 en algunos pa\u00edses producciones enormes. Seguramente conoc\u00e9is todos el hecho de que contra la idea que se ten\u00eda tradicionalmente de la relaci\u00f3n entre industrializaci\u00f3n y agricultura \u2013se cre\u00eda que un pa\u00eds muy industrial no tendr\u00eda buena agricultura, se tomaba como referencia el ejemplo ingl\u00e9s del siglo XIX, el cual, efectivamente, perdi\u00f3 su agricultura con la industrializaci\u00f3n\u2013, hoy en d\u00eda, en cambio, los dos pa\u00edses m\u00e1s potentes en exportaci\u00f3n agr\u00edcola, Canad\u00e1 y Estados Unidos, son dos pa\u00edses altamente industrializados, y uno de ellos, Estados Unidos, el que m\u00e1s. Ese \u00e9xito se ha debido a la revoluci\u00f3n verde, a estas t\u00e9cnicas de selecci\u00f3n y mutaci\u00f3n de semillas y todo lo dem\u00e1s que he dicho.<\/p>\n<p>Pues bien, esto que durante los a\u00f1os cincuenta y sesenta todo el mundo admiti\u00f3 como una bendici\u00f3n hoy empieza a arrojar resultados preocupantes. Algunos de ellos son muy conocidos, como el de los insecticidas. Todos sab\u00e9is que el DDT est\u00e1 casi prohibido, por lo menos en los pa\u00edses un poco civilizados se intenta no usar DDT porque es un t\u00f3xico que se acumula y que no se consigue descomponer en los organismos, de tal modo que ocurren cosas bastante escalofriantes en las cadenas tr\u00f3ficas que dicen los bi\u00f3logos, es decir, en las cadenas de alimentaci\u00f3n de una especie sobre otra se va condensando y aumentando la presencia del DDT de tal modo que lo que la planta y el primer herb\u00edvoro tolera, cuando llega a mam\u00edferos de cierto desarrollo \u2013por ejemplo, en la mar, ballenas, y en la tierra, seres humanos\u2013, la concentraci\u00f3n de DDT, dec\u00eda, llega a dosis t\u00f3xicas claramente, t\u00f3xicas sobre el individuo o sobre su descendencia.<\/p>\n<p>Este es el primer aspecto en el que la revoluci\u00f3n verde revel\u00f3 su lado negativo, su contradictoriedad, su peligrosidad: los insecticidas. Pero luego vinieron los herbicidas. Los herbicidas est\u00e1n resultando un factor de producci\u00f3n de malas hierbas cada vez m\u00e1s resistentes y sobre todo de fen\u00f3menos t\u00f3xicos concomitantes muy graves. Baste con decir que los herbicidas que usan nuestros campesinos incluidos en la revoluci\u00f3n verde, y ya en Catalu\u00f1a se puede decir que todos (Catalu\u00f1a es un pa\u00eds bastante adelantado desde el punto de vista occidental y, por consiguiente, uno de los primeros, junto con las grandes fincas andaluzas explotadas cient\u00edficamente, a los que llegan en la pen\u00ednsula estas cosas; se puede decir que desembarcan por Catalu\u00f1a y Andaluc\u00eda las novedades agr\u00edcolas en la pen\u00ednsula), baste con decir, dec\u00eda, que lo que est\u00e1n usando los campesinos como herbicidas es exactamente los mismos productos utilizados por el ej\u00e9rcito norteamericano para terminar con los bosques vietnamitas: son los defoliantes, literalmente, usados por los EE.UU. en el Vietnam, y, si record\u00e1is la cat\u00e1strofe de la ciudad italiana de Seveso hace dos o tres a\u00f1os con la dioxina, uno de los herbicidas m\u00e1s frecuentes utilizado en dosis m\u00e1s bajas, pero sobre cuyos efectos acumulativos no sabemos nada, que hizo evacuar todo el pueblo y que mantiene todav\u00eda t\u00f3xica la tierra haci\u00e9ndola todav\u00eda inhabitable sin que se sepa qu\u00e9 consecuencias va a tener en las generaciones sucesivas.<\/p>\n<p>Incluso, por sacar un ejemplo que est\u00e1 muy de actualidad, aunque no s\u00e9 si estoy rebasando el tiempo habitual, la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, esta capacidad de intervenir en la dotaci\u00f3n gen\u00e9tica de los seres vivos que ha trascendido recientemente a la prensa diaria, que seguramente la habr\u00e9is visto por la producci\u00f3n hace poco de tres ratones cl\u00f3nicos. Esta posibilidad de intervenir en el equipo gen\u00e9tico de los seres vivos es de una contradictoriedad extrema. Los que iniciaron t\u00e9cnicas as\u00ed, o los que la hicieron posible, los descubridores de la estructura de la mol\u00e9cula del \u00e1cido desoxirribonucleico, es decir, Watson y Crick, ellos mismos premios N\u00f3bel por este descubrimiento, firmaron en 1974 un llamamiento pidiendo una moratoria en ingenier\u00eda gen\u00e9tica, es decir, pidiendo a sus colegas que durante cinco a\u00f1os no investigaran en ese campo, aterrados por las posibilidades que abr\u00eda. Ese campo abre la posibilidad de introducir, por ejemplo, parte del equipo gen\u00e9tico de una bacteria que sea el responsable de su acci\u00f3n pat\u00f3gena en el equipo gen\u00e9tico de moscas o de otros insectos de gran difusi\u00f3n, o de mosquitos, convirti\u00e9ndolos a estos en vectores permanentes, hereditarios, de la enfermedad por ejemplo, o cosas parecidas. En un plano m\u00e1s fantasioso, como es natural, permite, permitir\u00eda intervenir te\u00f3ricamente, esto no est\u00e1 ni en perspectiva pr\u00e1ctica, es una cosa de la que no se conoce el camino que habr\u00eda que hacer, pero en teor\u00eda debe haber un camino desde los descubrimientos actuales hasta la intervenci\u00f3n en la dotaci\u00f3n gen\u00e9tica humana. Por ejemplo, para privar a individuos de su capacidad de rebelarse, de su capacidad de estar en desacuerdo.<\/p>\n<p>Repito para no hacer tenebrismo que estar\u00eda fuera de lugar: hay que mirar las cosas con los dos ojos, viendo su peligro y tambi\u00e9n la situaci\u00f3n real. Repito que de esto no existe ninguna posibilidad pr\u00e1ctica en este momento [1981]. Existe solo la posibilidad te\u00f3rica, que ya es bastante dicho sea de paso. Esta investigaci\u00f3n cargada de peligros es, por otra parte, la que en estos momentos tiene m\u00e1s posibilidades de poder decir algo serio acerca del c\u00e1ncer, lo que es una buena muestra de la preocupante contradictoriedad de estas producciones cient\u00edficas tan eficaces. Ah\u00ed hay una rama de investigaci\u00f3n que a la vez que puede llevarnos a un verdadero infierno desp\u00f3tico y totalitario tambi\u00e9n puede curar el c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Para acabar de describir estas caracter\u00edsticas de nuestra ciencia, de la ciencia en cuyo ambiente vivimos, habr\u00eda que hacer una observaci\u00f3n para evitar optimismos, esta vez un poco ingenuos. Es frecuente encontrar, sobre todo en fan\u00e1ticos pol\u00edticos, religiosos o morales, gente que dice: la ciencia no es buena ni mala, todo depende del uso que se hace, y una sociedad que fuera m\u00e1s justa, o que fuera justa y racional, podr\u00eda permitirse el lujo de toda esta investigaci\u00f3n sin peligro alguno. Puede que eso sea verdad, yo no estoy en absoluto dispuesto a negar que una sociedad racional ser\u00eda capaz de manejar eso minimizando o evitando el riesgo, pero quiero hacer observar que, de todas maneras, aunque es verdad que el mal o el bien sean resultado de la aplicaci\u00f3n, parece fuera de duda que la <i>posibilidad<\/i><b> <\/b>de ese mal y ese bien est\u00e1n dadas ya en la ciencia misma, e incluso en la ciencia m\u00e1s te\u00f3rica.<\/p>\n<p>Sin ninguna duda, la realizaci\u00f3n del mal es fruto de una determinada sociedad, pero si esa misma sociedad, con la misma maldad, no dispusiera de la posibilidad de hacernos volar a todos, no nos har\u00eda volar, y, sin embargo, es la ciencia la que ha permitido que hoy d\u00eda el almac\u00e9n nuclear que tienen las grandes potencias equivalga a 3.000 kilos de trinitotolueno (TNT) para cada uno de nosotros. Si se tiene en cuenta que bastan gramos de TNT para matarnos a cada uno de nosotros, los 3.000 kilos aproximadamente ya ni siquiera se sabe para qu\u00e9 sirven. Esa posibilidad est\u00e1 dada en la misma teor\u00eda, en la misma ciencia, y eso hay que verlo con los dos ojos.<\/p>\n<p>Hab\u00eda pensado, en el esquema que me he hecho, tratar aqu\u00ed una cuesti\u00f3n relacionada con esta. Otra reacci\u00f3n, no la de los optimistas a que me he referido, los fan\u00e1ticos pol\u00edticos o religiosos occidentales, sino otra reacci\u00f3n tambi\u00e9n fan\u00e1tica que habr\u00eda que discutir, pero no me atrevo porque ya llevo bastante rato, la podemos discutir luego en el coloquio si acaso, si sale, si a alguien le interesa, es la reacci\u00f3n de quienes dicen: entonces toda esta cultura cient\u00edfica que hemos hecho es ella misma perversa y lo que hay que hacer es pasar a las formas de vida social y moral de los antiguos pueblos orientales, ellos son los que tienen la buena ciencia y la buena filosof\u00eda. Esto es tambi\u00e9n una reacci\u00f3n ingenua que olvida, entre otras cosas, que no es tan verdad que la vida social se pueda cambiar a voluntad de quien quiere. Pero, sobre todo, olvida el hecho de que esos pueblos orientales tuvieron otras ciencias. Algunos de ellos, como los chinos, ciencias de gran valor emp\u00edrico; otros, como los hind\u00faes, ciencias de gran valor formal, matem\u00e1tico, y que esas ciencias estuvieron socialmente controladas y dominadas en un momento en que la ciencia europea tambi\u00e9n estaba bien controlada, social y moralmente. Ha sido despu\u00e9s cuando las cosas han estallado, y ese despu\u00e9s, que es hoy, hace que en esos pa\u00edses orientales la ciencia existente<i> sea esta, no otra<\/i>. A lo sumo, sobrevive alguna t\u00e9cnica de la otra ciencia. Por ejemplo, con mayor o menor \u00e9xito, la acupuntura. Pero sobrevive como t\u00e9cnica. Cuando se salva como teor\u00eda es gracias a que llegan individuos de la ciencia de origen grecoeuropeo y explican por qu\u00e9 funciona, por ejemplo, con la teor\u00eda de las endorfinas, o con alguna otra teor\u00eda occidental que es la practicada por los orientales hasta el punto que decir hoy ciencia occidental no tiene realmente sentido. La f\u00edsica que hoy practican los chinos o los hind\u00faes es la misma que se practica en Washington o en Barcelona. No es otra.<\/p>\n<p>A m\u00ed me parece \u2013esta es la hip\u00f3tesis que os propondr\u00eda\u2013 que la situaci\u00f3n de contradictoriedad a que me he referido, en la ciencia que hoy existe, no es<i> superable,<\/i> como se dec\u00eda en la filosof\u00eda hegeliana. Quiero decir: que no existe la posibilidad de ir m\u00e1s all\u00e1 de ella por exageraci\u00f3n, podr\u00edamos decir.<\/p>\n<p>La verdad es que tengo que confesar con gran verg\u00fcenza que no me s\u00e9 los programas de bachillerato actuales y, por lo tanto, no s\u00e9 si se estudia a Hegel, por ejemplo, si los aqu\u00ed presentes han le\u00eddo alguna cosa sobre Hegel. A lo que me refer\u00eda con lo de la filosof\u00eda de Hegel es a una concepci\u00f3n de los hechos hist\u00f3ricos y sociales seg\u00fan la cual la contradictoriedad de estos hechos no se puede salvar mediante una soluci\u00f3n de t\u00e9rmino medio, sino que se salva mediante la exacerbaci\u00f3n de uno de los dos extremos, eso es lo que en el hegelismo cl\u00e1sico se llama \u00abla ley de la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Pero ahora caigo en que podemos decirlo de una manera que vaya mejor incluso para no aficionados a la historia de la filosof\u00eda. Hay un poeta, compa\u00f1ero de estudios de Hegel adem\u00e1s, H\u00f6lderlin, que ahora empieza a ser traducido mucho a otras lenguas, ahora ya no es solo legible en alem\u00e1n \u2013en castellano, que yo sepa, existen dos buen\u00edsimas traducciones de parte de su obra\u2013, el cual expresa la misma idea de Hegel en un par de versos que dicen: \u00ab<i>De donde nace el peligro\/ <\/i><i>nace la salvaci\u00f3n tambi\u00e9n<\/i>.\u00bb<i> <\/i>Esta es la misma idea hegeliana, la idea de que el choque, el riesgo de una contradicci\u00f3n, se salva, se supera, mediante la exacerbaci\u00f3n. Como dice H\u00f6lderlin, la salvaci\u00f3n del peligro tiene que nacer de la misma fuente de la que nace.<\/p>\n<p>En nuestra misma ciudad, en la Universidad de Barcelona, tenemos un partidario ferviente de esta soluci\u00f3n para el problema de la contradictoriedad de la ciencia moderna que es el profesor de l\u00f3gica de la Facultad de Letras, Jes\u00fas Moster\u00edn, que en su \u00faltimo libro, un libro muy bonito y muy recomendable para todos los aficionados a cuestiones de filosof\u00eda formal, titulado <i>Racionalidad y pr\u00e1ctica humana<\/i> que est\u00e1 editado en la colecci\u00f3n de libros de Alianza, reconoce la situaci\u00f3n muy preocupante de crisis social, econ\u00f3mica, de la sociedad en que vivimos, reconoce la importancia de la ciencia en esa crisis, y entonces explica que esa crisis se debe a que vivimos en una sociedad de<i> racionalidad incompleta<\/i>, una sociedad que trabaja cient\u00edficamente en algunos campos, en la f\u00edsica, por ejemplo, o en la biolog\u00eda, pero, en cambio, no trabaja cient\u00edfica, racionalmente, en otros campos, por ejemplo, en la sociedad o en la econom\u00eda. Entonces la soluci\u00f3n, dice \u00e9l, es implantar el pensamiento cient\u00edfico en todos los aspectos de la vida; es decir, exacerbar una de las ramas, hacer, como dice el poeta H\u00f6lderlin, que la salvaci\u00f3n del peligro nazca de la misma fuente de la que naci\u00f3 el peligro.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 decir de esto? A m\u00ed me parece, dicho sea a t\u00edtulo de opini\u00f3n personal, de hip\u00f3tesis personal, que aunque esa posici\u00f3n es correcta descriptivamente, describe una realidad, a saber: que el pensamiento racional, no ya solo cient\u00edfico \u2013me interesa hacer la distinci\u00f3n: raz\u00f3n es m\u00e1s que ciencia, es mucho m\u00e1s amplio que ciencia\u2013, aunque el pensamiento racional se ha aplicado intensamente en forma de ciencia en algunos aspectos de la vida moderna, es verdad que, en cambio, no se ha aplicado en absoluto en otros. Cuando se piensa en c\u00f3mo se ordena la producci\u00f3n de bienes materiales en nuestra sociedad es evidente que no se ordena por reflexiones racionales sino que se ordena por el inter\u00e9s primario de cada individuo que est\u00e1 en disposici\u00f3n de influir en la producci\u00f3n, que no somos todos desde luego.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n, por lo tanto, me parece bien. El dejar la capacidad, el poder de decisi\u00f3n a los t\u00e9cnicos en todos los problemas t\u00e9cnicos, en todos los problemas que tienen que ver con la t\u00e9cnica, que es la conclusi\u00f3n de Moster\u00edn, eso en cambio no me parece justificado. Me parece bastante ingenuo porque ignora que los t\u00e9cnicos y cient\u00edficos son grupos sociales como cualesquiera otros; quiere decirse, que tambi\u00e9n est\u00e1n sujetos, no digo que siempre, pero en un t\u00e9rmino medio estad\u00edstico, a reaccionar seg\u00fan sus intereses de grupo. Cuando se dice: lo que hay que hacer es entregar de una vez el poder a los t\u00e9cnicos y dejarse de romanticismos pol\u00edticos, se est\u00e1 suponiendo que los t\u00e9cnicos son seres sobrehumanos, los cuales van a actuar siempre de acuerdo con el beneficio de la gente, como llega a decir Moster\u00edn con gran ingenuidad: \u00abEl t\u00e9cnico es un individuo que decide seg\u00fan el inter\u00e9s de la gente\u00bb. Pues eso es m\u00e1s bien sospechoso, no estoy muy seguro de eso. T\u00e9cnicos los hay en estos momentos, en la proporci\u00f3n de m\u00e1s del 50 %, en la producci\u00f3n de armamento, nuclear o no, y no me parece que la producci\u00f3n de armamento est\u00e9 en el inter\u00e9s de la gente. Por consiguiente, dudo mucho que esos t\u00e9cnicos de la industria armament\u00edstica est\u00e9n trabajando en el inter\u00e9s de la gente. Est\u00e1n trabajando, dicho sea sin ning\u00fan \u00e1nimo acusador, en la inercia de sus propios intereses de grupo. Los t\u00e9cnicos y cient\u00edficos son un grupo social como cualquier otro.<\/p>\n<p>Esa soluci\u00f3n ignora, adem\u00e1s, que muchos problemas, los fundamentales, no son t\u00e9cnicos sino que son morales y pol\u00edticos, pol\u00edticos en el sentido general de organizaci\u00f3n de la convivencia, de organizaci\u00f3n de la convivencia social. Por eso no me parece que una contradictoriedad como la que presenta nuestra sociedad hoy, y dentro de ella, y sobre todo, la ciencia, la pol\u00edtica cient\u00edfica, sea salvable por esta v\u00eda de la exacerbaci\u00f3n de uno de los contrarios. M\u00e1s bien me parece que, aunque esto pueda desesperar a inteligencias muy simples, a personas que gusten de zanjar intelectualmente en blanco o negro, estamos ante una problem\u00e1tica que no puede ser objeto m\u00e1s que de tratamiento razonable, de tratamiento equilibrado. Esto no quiere decir de tratamiento tibio. Seguramente para conseguir un tratamiento equilibrado de estas contradicciones hacen falta grandes cambios morales y sociales, seguramente no basta con el simple buen sentido com\u00fan de la sociedad en que vivimos. Si me permit\u00eds un ejemplo un poquit\u00edn mal\u00e9volo, quiz\u00e1 un poquit\u00edn malintencionado, para mostrar hasta qu\u00e9 punto el buen sentido com\u00fan contempor\u00e1neo est\u00e1 cogido en esta contradictoriedad sin conseguir manejarla, me referir\u00e9 a una cosa aparentemente inocua: el n\u00famero relativamente abundante de personas contrarias a la energ\u00eda nuclear que lleva el cartel \u00abNuclear: no, gracias\u00bb en su autom\u00f3vil y se desplaza en ese autom\u00f3vil \u00e9l solo cada vez, cuatro veces al d\u00eda, a su lugar de trabajo, consumiendo petr\u00f3leo, aumentando la demanda energ\u00e9tica innecesariamente, contaminando por otros medios y, por lo tanto, facilitando la tarea a los promotores de las centrales nucleares claramente.<\/p>\n<p>Es muy complicado por lo tanto. Cuando digo que hace falta seguramente una metodolog\u00eda muy equilibrada, no en blanco y negro, no estoy queriendo decir pues, que basta con ponerse en el centro. No. Seguramente hacen falta cambios sociales importantes. Uno, del todo revolucionario: no orientar la producci\u00f3n seg\u00fan el principio del rendimiento m\u00e1ximo para la clase propietaria de los instrumentos de producci\u00f3n sino seg\u00fan criterios de equilibrio, muy distintos pero no menos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que piense que, aunque haya una manera de salvar esta idea de H\u00f6lderlin o de Hegel seg\u00fan la cual \u00abDe donde nace el peligro\/ nace la salvaci\u00f3n tambi\u00e9n\u00bb, habr\u00eda que referirlo no a la tecnolog\u00eda solo sino a la raz\u00f3n en general. Es verdad, estoy dispuesto a admitirlo: la contradictoriedad en que estamos solo se puede salvar mediante un uso mayor de la raz\u00f3n, <i>pero de la raz\u00f3n en su totalidad<\/i>, no precisamente de la raz\u00f3n tecnol\u00f3gica sola. La tecnolog\u00eda, la raz\u00f3n tecnol\u00f3gica, t\u00e9cnico-cient\u00edfica, no tiene nada qu\u00e9 decir sobre valores. Un cient\u00edfico, un f\u00edsico, cuando est\u00e1 trabajando como f\u00edsico se entiende, cuando est\u00e1 haciendo f\u00edsica, no tiene nada qu\u00e9 opinar acerca de la bondad o maldad de las conductas pr\u00e1cticas, pero nuestra raz\u00f3n de seres humanos completos s\u00ed que tiene que ver con los fines. En ese sentido s\u00ed que estar\u00eda yo dispuesto a afirmar que tanto la contradictoriedad de la ciencia moderna y contempor\u00e1nea, cuanto otras contradictoriedades de nuestra sociedad, solo se pueden salvar consiguiendo una racionalidad completa en vez de incompleta, pero entendiendo, repito, por racionalidad no solo la racionalidad tecnol\u00f3gica sino, fundamentalmente, una racionalidad social que busque una reorganizaci\u00f3n social de acuerdo con criterios de equilibrio, de homeostasis que dicen, o de homeostas\u00eda, y no con criterios de maximizaci\u00f3n del beneficio privado de los propietarios de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Siento que el l\u00edmite que me hab\u00edan puesto lo he cubierto todo. Quer\u00eda haber hecho solo tres cuartos de hora, pero he hecho la hora entera. Por m\u00ed, lo dejamos as\u00ed.<\/p>\n<p><b>C o l o q u i o<\/b><\/p>\n<p><b>Para disolver esta contradictoriedad de la ciencia moderna, el estudiante que interviene ha entendido que Sacrist\u00e1n defend\u00eda la necesidad de cambios morales y sociales. Situ\u00e1ndose en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica, le pregunta: \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda el sistema social defendido por usted? M\u00e1s a\u00fan, <\/b><b>\u00bf<\/b><b>qu\u00e9 pod\u00edan hacer las clases populares para conquistarlo en la medida que ello fuera posible?<\/b><\/p>\n<p>Siento mucho que esta sea la primera pregunta porque a lo mejor, porque envejezco, soy bastante pesimista y es desagradable empezar dando una respuesta pesimista. No sabr\u00eda decir nada muy euforizante la verdad.<\/p>\n<p>Me parece que estamos viviendo, tanto la humanidad de los pa\u00edses capitalistas como la de los pa\u00edses del Este, como la de los pa\u00edses del Tercer Mundo, una \u00e9poca de bastante retroceso de la fuerza popular. En los pa\u00edses que se suele llamar \u00abcapitalistas\u00bb hay un claro descenso de las esperanzas de cambio por parte de los sectores populares que durante los a\u00f1os sesenta estuvieron muy ilusionados con esa posibilidad, esto es visible. En los pa\u00edses del Este nada hace suponer que haya una voluntad o una consciencia transformadora en los puntos decisivos de la crisis que m\u00e1s nos ocupan. Por ejemplo, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica tiene un programa nuclear ligeramente inferior, pero solo por razones econ\u00f3micas, al de los principales pa\u00edses capitalistas y, adem\u00e1s, todo hace suponer, aunque esto no me atrevo a asegurarlo, que incluso con menores medidas de seguridad, con menores defensas para la poblaci\u00f3n. Se sabe que el \u00fanico accidente nuclear de mayores dimensiones que el accidente de Harrisburg fue un accidente en el C\u00e1ucaso en los a\u00f1os cincuenta, que no fue un accidente de un reactor pero fue un accidente muy parecido a este que se ha producido en Francia, en La Hague, un accidente en una central de reprocesamiento donde almacenan los residuos radioactivos de los reactores nucleares.<\/p>\n<p>Para acabarlo de arreglar, tambi\u00e9n me parece que estamos en una \u00e9poca de reflujo, de muy pocas esperanzas en lo que solemos llamar el Tercer Mundo. El primero que se dio cuenta de que all\u00ed las cosas tambi\u00e9n iban mal fue [Ren\u00e9] Dumont, un agr\u00f3nomo franc\u00e9s que public\u00f3 un libro c\u00e9lebre titulado <i>\u00c1frica Negra ha empezado mal<\/i>,<i> <\/i>d\u00e1ndose cuenta de que reproduc\u00edan tambi\u00e9n lo peor de nuestro camino.<\/p>\n<p>Si dejando aparte las minor\u00edas que en los a\u00f1os sesenta estaban todav\u00eda llenas de esperanzas, tambi\u00e9n valen esos a\u00f1os para todos los pa\u00edses como \u00e9poca de esperanza. En el mundo capitalista fueron los grandes movimientos sociales que ten\u00edan componentes socialistas y libertarias, una recuperaci\u00f3n de lo mejor de la tradici\u00f3n libertaria en aquel momento, y bien injertada adem\u00e1s en la tradici\u00f3n socialista, hasta el punto de que los periodistas se hac\u00edan un l\u00edo y no sab\u00edan si tal o cual estudiante u obrero detenido era anarquista o comunista. Lleg\u00f3 a existir una verdadera esperanza difusa, quiz\u00e1 con poca precisi\u00f3n ideol\u00f3gica, pero exist\u00eda.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses del Este hubo fen\u00f3menos, como el checo, en que tambi\u00e9n era muy notable, y en el Tercer Mundo, el sesenta mismo fue el a\u00f1o del asesinato de Lumumba, acontecimiento con el quiz\u00e1 se podr\u00eda fechar la involuci\u00f3n. Lumumba fue el dirigente de la independencia del Congo. Inmediatamente despu\u00e9s de la independencia fue asesinado por un complot que hoy se sabe que mont\u00f3, hoy ya lo dice todo el mundo, la Agencia Americana de Informaci\u00f3n, la CIA, con la ayuda de mercenarios belgas, pero con direcci\u00f3n norteamericana.<\/p>\n<p>Si pasando de esas minor\u00edas, que en los a\u00f1os sesenta encarnaron una gran esperanza, se va al grueso de la poblaci\u00f3n, creo que tambi\u00e9n est\u00e1 justificado el pesimismo. La mayor\u00eda de las poblaciones incluso se muestran muy poco sensibles, tanto a la reivindicaci\u00f3n de su libertad cuanto a la amenaza que se cierne sobre ellos por los instrumentos tecnol\u00f3gicos que manejan los poderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos. En todo los planos se da la falta de reivindicaci\u00f3n de libertad. Basta con ir a un hospital donde la gente se deja operar sin preguntar qu\u00e9 tiene, literalmente, o, en otro plano, salir a la calle y preguntar a cualquiera, hacer una peque\u00f1a encuesta por la calle: \u00ab\u00bfusted qu\u00e9 piensa de las centrales nucleares?\u00bb Se puede apostar, doble contra sencillo, que en el noventa y tantos por ciento de los casos o bien os van a despedir con cajas destempladas o a deciros que no les importa y que eso es cosa de otros, que ellos no se ocupan de eso, que ellos se ocupan del fin de semana, el seiscientos y sus sustitutos, y algunas pocas cosas m\u00e1s.<\/p>\n<p>De modo que yo no tengo m\u00e1s remedio que reconocer que soy muy pesimista sobre la pregunta que se ha formulado. Ni veo que est\u00e9n claras las posibilidades pol\u00edticas en sentido cl\u00e1sico ni veo que haya una clara reserva cr\u00edtica en las poblaciones por ahora. Tambi\u00e9n he de decir que ya tengo edad suficiente para haber vivido \u00e9pocas muy distintas y que, por tanto, ya comprendo que esta no es una \u00e9poca definitiva.<\/p>\n<p>Pero entonces, para no escurrir el bulto, dir\u00eda que a m\u00ed lo que se me ocurre es que esta es una \u00e9poca en la que la acci\u00f3n principal consiste en lo que podr\u00edamos llamar, lo que Gramsci llamaba, \u00abacci\u00f3n capilar\u00bb. No grandes proyectos espectaculares de fundar partidos o empresas, sino meterse, como vasos capilares, en todas partes y en todas partes ir contando las cosas, dando informaci\u00f3n e intentando presionar sobre <i>la racionalidad que importa<\/i>, la racionalidad de los valores, es decir, la racionalidad moral y social.<\/p>\n<p>Esa acci\u00f3n capilar es la que hoy d\u00eda, aunque parezca m\u00ednima, me parece la m\u00e1s importante. Si uno est\u00e1 en un instituto, en el instituto; si est\u00e1 en un sindicato, en el sindicato, y si est\u00e1 en un partido pol\u00edtico, en el partido pol\u00edtico, y, si no, donde est\u00e9. Por ahora. Supongo que m\u00e1s adelante habr\u00e1 una toma de conciencia que permita organizaciones m\u00e1s colectivas.<\/p>\n<p><b>Se le pregunta a continuaci\u00f3n por las bases de la \u00e9tica oriental que mencion\u00f3 en su conferencia.<\/b><\/p>\n<p>Desde el punto de vista que nos ocupa, este de la relaci\u00f3n entre ciencia y sociedad, debo decir que no soy un especialista en ciencia oriental. No s\u00e9 ni chino ni hind\u00fa, ni s\u00e1nscrito quiero decir, y sin saber chino ni s\u00e1nscrito no se puede ser un conocedor de ciencia oriental. Me f\u00edo de unos cuantos especialistas importantes, el principal de los cuales es un ingl\u00e9s, historiador de la ciencia oriental, Needham \u2013se escribe N-E-E-D-H-A-M\u2013, uno de cuyos libros est\u00e1 traducido al castellano y es un buen libro, tambi\u00e9n recomendable. Se titula<i><b> <\/b><\/i><i>Ciencia, religi\u00f3n y socialismo<\/i>. Needham es un t\u00edpico marxista ingl\u00e9s, y por \u00abt\u00edpico ingl\u00e9s\u00bb quiero decir enormemente personal, no adscribible a ninguna ortodoxia. Es tambi\u00e9n cat\u00f3lico y un pensador muy original. Sobre todo es la primera autoridad mundial en ciencia china, no oriental en general, sino china en particular.<\/p>\n<p>Fi\u00e1ndome sobre todo de estas investigaciones hist\u00f3ricas, se podr\u00eda hacer el siguiente cuadro para lo que aqu\u00ed nos interesa: hasta aproximadamente el siglo XIV, o XV incluso, la comparaci\u00f3n entre ciencia oriental, china e hind\u00fa, y ciencia occidental, habr\u00eda sido lo contrario de lo que es hoy. La ciencia europea era muy te\u00f3rica, sin intervenci\u00f3n pr\u00e1ctica, sin, como he dicho antes, ninguna capacidad productiva, reproductiva y destructiva; era una ciencia de fil\u00f3sofos, sin ninguna relaci\u00f3n directa, muy directa vamos, pr\u00e1ctica, con el poder, sino solo como relaci\u00f3n ideol\u00f3gica, que he dicho antes, de integraci\u00f3n. En cambio, la ciencia china sobre todo era una ciencia altamente pr\u00e1ctica, con ca\u00f1ones, con artiller\u00eda, con p\u00f3lvora, que ellos hab\u00eda inventado (la p\u00f3lvora es una invenci\u00f3n china), con una navegaci\u00f3n militar imponente gracias a la br\u00fajula (ellos ten\u00edan br\u00fajula, un precedente de la br\u00fajula, un aprovechamiento del magnetismo terrestre para orientarse, dicho precisamente) y era una ciencia directamente vinculada a la casta administrativa, a los mandarines, a los gobernantes. De modo que en 1400, por decirlo as\u00ed, la situaci\u00f3n era la inversa: ellos eran la ciencia con impacto en la producci\u00f3n y aqu\u00ed, en cambio, lo contrario. Entre el XIV y el XVI, sin embargo, ha pasado en Europa algo muy importante que conoc\u00e9is por historia: el nacimiento, el origen, de lo que luego se va a llamar el capitalismo, la constituci\u00f3n de la burgues\u00eda mercantil, luego de una burgues\u00eda industrial y banquera, y finalmente de las clases sociales que ya apuntan en el siglo XVIII y cristalizan en el XIX. En esta enorme revoluci\u00f3n social hay que ver el fundamento del cambio. Mientras que las sociedades china e hind\u00fa siguen en esas formas que unos autores llaman \u00abfeudalismo oriental\u00bb, otros \u00abdespotismo oriental\u00bb y otros, recogiendo una frase de Marx, llaman simplemente \u00abmodo de producci\u00f3n asi\u00e1tico\u00bb, que es, que se parece, dicho muy groseramente, los historiadores me perdonar\u00e9is, que tiene cierto parentesco con lo que nosotros en Europa llamamos \u00abfeudalismo\u00bb, pero con la gran diferencia de que es un r\u00e9gimen social dirigido estatalmente, es decir, dirigido por una capa administrativa, lo que nosotros llamamos en Occidente \u00ablos mandarines\u00bb, que seg\u00fan parece no es palabra china, no viene del chino, seg\u00fan he le\u00eddo en Needham.<\/p>\n<p>Ese cambio determina que mientras la ciencia china, que era la m\u00e1s pr\u00e1ctica de todas, sigue haciendo progreso pr\u00e1ctico lento, la ciencia europea hace un progreso pr\u00e1ctico sensacional, de tipo de cohete, desde la mec\u00e1nica de Galileo hasta la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica en poco m\u00e1s de 300 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 decir de la idea de que hay que ir a buscar en la cultura oriental una ciencia que a nosotros nos ha faltado? Pues la verdad es que los hechos m\u00e1s bien muestran que eso es m\u00edtico, que simplemente aquella ciencia sobre una base social determinada, que ten\u00eda su parecido con la base social europea, avanzaba al ritmo de la europea, pero con ventaja, porque hab\u00eda empezado algo as\u00ed como 1.500 a\u00f1os antes, y que luego un cambio social, que ellos no tuvieron, aqu\u00ed provoc\u00f3 una aceleraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero, simplemente, una aceleraci\u00f3n. Por eso ha sido tan f\u00e1cil, para los japoneses por ejemplo, hacerse con la ciencia occidental en poco m\u00e1s de una generaci\u00f3n, en algo as\u00ed como 35 a\u00f1os, desde la llegada de los americanos, porque no hay de verdad una diferencia esencial entre pensamiento f\u00edsico, cient\u00edfico, chino, japon\u00e9s y europeo. Lo que ha habido son tasas de aceleraci\u00f3n diferentes y ellos han sido perfectamente capaces de recuperar esa aceleraci\u00f3n, y hoy en d\u00eda en Jap\u00f3n no hay ciencia arcaica japonesa, hay ciencia occidental, y en China hay restos <i>t\u00e9cnicos<\/i> arcaicos, no restos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Incluso lo que aqu\u00ed es una ilusi\u00f3n extrema de los orientalistas \u2013por ejemplo, la acupuntura\u2013, en China se est\u00e1 reduciendo dr\u00e1sticamente su uso. La acupuntura se usa en China para peque\u00f1as intervenciones, como analg\u00e9sico menor, pero cuando va en serio aparecen los analg\u00e9sicos occidentales, con toda su toxicidad, etc., pero aparecen porque esos s\u00ed que permiten la intervenci\u00f3n profunda y dilatada, mientras que la acupuntura no permite la intervenci\u00f3n quir\u00fargica profunda y dilatada salvo en casos extremos en que la ayuda ps\u00edquica, es decir, el elemento sugestivo sea muy importante. Hay sujetos en los cuales la acupuntura hace mucho m\u00e1s efecto que en otros, pero es que tambi\u00e9n hay sujetos en los que la aspirina hace m\u00e1s efecto que en otros, ya por constituci\u00f3n f\u00edsica, ya por la importancia del vector psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Hay un punto, sin embargo, en el que s\u00ed que se podr\u00eda hablar de esa cultura, no de la ciencia, en absoluto de la ciencia. Si la ciencia nuestra causa tantos estragos, si nuestra ciencia puede causar tanto mal, no es porque sea peor como ciencia sino que es, evidentemente, porque es mejor como ciencia. Si nuestra f\u00edsica nos ha dotado a cada uno con la posibilidad de morir tres millones de veces por el arsenal at\u00f3mico existente y, en cambio, la ciencia hind\u00fa o china no hizo eso, es porque la nuestra, como ciencia, es mucho mejor. Eso hay que comprenderlo: es tan mala porque es tan buena; es tan mala socialmente, es tan mala moralmente, porque es tan buena epistemol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p>En donde est\u00e1 lo interesante del mundo oriental para nosotros es, seguramente, en <i>la relaci\u00f3n de dominio social de la ciencia<\/i>. Si alguien pudiera construir una fracci\u00f3n, una raz\u00f3n, que arrojara la tasa de dominio de la sociedad sobre la ciencia, en eso seguramente la fracci\u00f3n correspondiente a los orientales \u2013a los orientales antiguos, no a los de ahora que son como nosotros: tanta investigaci\u00f3n nuclear tiene la China y la India, que las dos tienen ya bomba at\u00f3mica, como nosotros; nosotros, aqu\u00ed en Espa\u00f1a, no la tenemos todav\u00eda, son ellos m\u00e1s occidentales en ese sentido\u2013, pues bien, esa raz\u00f3n de dominio de la sociedad sobre la ciencia y t\u00e9cnica en la China antigua era una raz\u00f3n muy buena, muy alta, entre otras cosas porque su denominador, quiero decir, la potencia cient\u00edfica, era bajo. El poder social era intenso y el poder cient\u00edfico escaso.<\/p>\n<p>Eso s\u00ed que es bueno, s\u00ed que ser\u00eda bueno poder reproducir esa situaci\u00f3n, pero probablemente no ser\u00e1 posible haciendo disminuir el denominador, es decir, la potencia, la fuerza cient\u00edfica. Por eso digo que la soluci\u00f3n es conseguir que aumenta el numerador, es decir, la fuerza social, la racionalidad social, el poder de la sociedad, de los hombres, de los seres humanos sobre la ciencia.<\/p>\n<p><b>A ra\u00edz de lo dicho sobre la funci\u00f3n capilar, se se\u00f1ala a Sacrist\u00e1n que tanto la ciencia como la filosof\u00eda se estaban convirtiendo en asuntos exclusivamente para \u00e9lites. La situaci\u00f3n podr\u00eda superarse, aunque fuera parcialmente, matiza el interlocutor, si la filosof\u00eda saliera m\u00e1s a la calle, a nivel del ciudadano medio, si contribuyera a crear una situaci\u00f3n favorable a la difusi\u00f3n de esa funci\u00f3n capilar o de racionalidad completa entre la poblaci\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p>No hay ninguna duda claro, a eso no se le puede contestar m\u00e1s que afirmativamente, sin ocultarse los grandes problemas que tiene, porque sacar la filosof\u00eda a la calle es relativamente f\u00e1cil, en cambio, sacar la informaci\u00f3n acerca de las centrales nucleares o la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, informaci\u00f3n que tenga calidad, es bastante m\u00e1s dif\u00edcil por el simple hecho de que no se trata ya de las personas sin estudios sino que es m\u00e1s grave. Las personas con estudios, pero con otro tipo de estudios, no tenemos muchas veces buena informaci\u00f3n acerca de esas cosas. Es decir, sobre un reactor nuclear, los que no somos f\u00edsicos, toda la informaci\u00f3n que tenemos proviene de los f\u00edsicos.<\/p>\n<p>Es evidente que nosotros mismos no nos podemos poner a estudiar el ciclo del uranio; tenemos que leernos algo que ha hecho un f\u00edsico sobre el ciclo del uranio. No hay ninguna duda que eso les da un poder muy especial a determinados cient\u00edficos, con independencia de la mayor o menor situaci\u00f3n del conocimiento popular. Eso no quita que lo que t\u00fa dices es una verdad como un templo. Claro. Aqu\u00ed hay un problema muy importante de informaci\u00f3n, que no lo resolver\u00eda todo porque hay adem\u00e1s un problema de moral, de valores y social, pero que solo as\u00ed permitir\u00eda plantear el problema de valores. Es evidente.<\/p>\n<p>Esto, cuando se tiene experiencia directa, yo la he tenido bastante durante muchos a\u00f1os, puede causar angustia.<\/p>\n<p>Me acuerdo una vez en la escuela de alfabetizaci\u00f3n de adultos de Can Serra, en L\u2019Hospitalet de Llobregat, en que trabajamos bastantes personas, cada una en un campo. A m\u00ed, aunque no soy un economista realmente, pero como soy de la Facultad de Econ\u00f3micas, me pidieron que hiciera una especie de alfabetizaci\u00f3n econ\u00f3mica de un p\u00fablico que eran, sobre todo, inmigrantes j\u00f3venes y bastante recientes. Algunos todav\u00eda no hab\u00edan encontrado trabajo. Era antes de la crisis, antes de que estallara lo grueso de la crisis. En 1975 o 1976, ya en crisis, pero sin que fuera tan visible como ahora.<\/p>\n<p>Entonces, en una de las sesiones en que ten\u00eda que explicar qu\u00e9 son las crisis c\u00edclicas capitalistas y si la crisis en que entr\u00e1bamos con el petr\u00f3leo era una crisis c\u00edclica o no lo era, cuando llevaba algo as\u00ed como quince minutos explic\u00e1ndolo, una chica joven, una madre de familia, pero muy joven, tambi\u00e9n reci\u00e9n inmigrada, extreme\u00f1a, me dice: \u00ab\u00bfY por qu\u00e9 ahora que empezamos a estar mejor el gobierno habla de crisis?\u00bb Esto, que podr\u00eda hacer re\u00edr a alg\u00fan pedante universitario, pensando que esta se\u00f1ora no entiende nada, es una pat\u00e9tica muestra de hasta qu\u00e9 punto est\u00e1 indefensa para entender lo que pasa la mayor parte de la poblaci\u00f3n. Para esta chica reci\u00e9n llegada, que acababa de encontrar trabajo, que hab\u00eda encontrado un piso en Can Serra hac\u00eda muy pocos meses, ahora empezaba a estar mejor porque todo el primer a\u00f1o de inmigraci\u00f3n hab\u00eda sido un infierno, buscando piso, trabajo, viendo d\u00f3nde dejar el ni\u00f1o, el marido buscando trabajo, piso, y ahora, dec\u00eda ella \u00abque empezamos a estar mejor\u00bb desde la limitaci\u00f3n de su punto de vista particular. Y eso lo dec\u00eda despu\u00e9s de llevar quince minutos hablando de crisis c\u00edclicas.<\/p>\n<p>El problema de informaci\u00f3n de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, no hay que hacerse ilusiones, es tremendo y seguramente es el primero. Pero no lo resuelve todo. Luego las personas informadas, adem\u00e1s, tienen que decidir porque sobre los valores no hay ninguna ciencia que pueda decidir nada.<\/p>\n<p><b>Una profesora del Bosc<\/b><b>\u00e1n<\/b><b> coment\u00f3 a continuaci\u00f3n<\/b><b> <\/b><b>que la visi\u00f3n de Jes\u00fas Moster\u00edn estaba en principio clara: si conocemos ciertas t\u00e9cnicas y los t\u00e9cnicos pueden llegar a ciertas cotas, \u00a1pues que alcancen esos objetivos! La otra posici\u00f3n le parece, en cambio, que encierra una<\/b><i> <\/i><b>contradicci\u00f3n sobre qui\u00e9nes han de controlar ese futuro, lo que Sacrist\u00e1n ha llamado \u00abla racionalidad completa\u00bb, si admitimos al mismo tiempo que el mundo cient\u00edfico ha llegado a ser tan complejo y diverso que no se ve desde qu\u00e9 racionalidad se pueden tomar las decisiones adecuadas.<\/b><\/p>\n<p>Que hay una contradictoriedad no tengo ninguna duda. La soluci\u00f3n tecnocr\u00e1tica precisamente lo que hace es negar la contradictoriedad, negar que haya una problem\u00e1tica dentro de las soluciones tecnocr\u00e1ticas mismas. Lo otro es admitir que esa contradictoriedad existe, admitir que ning\u00fan valor es demostrable, que los juicios de valor son todos juicios m\u00e1s o menos plausibles, pero en ning\u00fan caso demostrativos, y que el pensamiento demostrativo solo puede ejercerse una vez admitidos unos valores. Esto son cosas de sentido com\u00fan, es l\u00f3gica elemental o an\u00e1lisis l\u00f3gico elemental. Una teor\u00eda cient\u00edfica no es nunca una valoraci\u00f3n sino una construcci\u00f3n a partir de ciertos valores, aunque no sea m\u00e1s que el valor o la valoraci\u00f3n que sit\u00faa por encima de todo la investigaci\u00f3n pura por ejemplo.<\/p>\n<p>El problema de qui\u00e9n domina es el m\u00e1s importante de todos porque precisamente el desarrollo de ciertas consecuencias de esta civilizaci\u00f3n en que estamos, tan protagonizada por la tecnociencia, est\u00e1 determinando problemas que induce a mucha gente a buscar soluciones autoritarias, como esta de Moster\u00edn de que manden los t\u00e9cnicos declarando que no hay soluci\u00f3n democr\u00e1tica para los problemas t\u00e9cnicos, que, como \u00e9l mismo dice en su libro, aunque \u00e9l es muy liberal, no existe soluci\u00f3n democr\u00e1tica para los problemas de la sanidad. Un problema de la sanidad no se resuelve preguntando a la poblaci\u00f3n que va a ser servida c\u00f3mo quiere ser servida sino que hay que imponerle la sanidad.<\/p>\n<p>Otro ejemplo, tambi\u00e9n autoritario, el de otro amigo m\u00edo, Wolfgang Harich, un fil\u00f3sofo alem\u00e1n, el cual piensa que la \u00fanica soluci\u00f3n consiste en otorgar un poder desp\u00f3tico a una agencia mundial porque esa es la \u00fanica manera de resolver los problemas globales de contaminaci\u00f3n. \u00c9l piensa: poderes locales pueden resolver problemas parciales y locales de contaminaci\u00f3n, pero el problema de la contaminaci\u00f3n de los oc\u00e9anos solo puede resolverlo un poder mundial dotado de atribuciones absolutas ante el cual nadie pueda resistirse.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed hay una cuesti\u00f3n de valoraci\u00f3n, por supuesto. A quien no le importe nada el valor libertad, puede apuntarse a la soluci\u00f3n de Harich, a la de Moster\u00edn o a cualquier otra soluci\u00f3n tecnocr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Hay que decir, para ser justo con Moster\u00edn, y luego tambi\u00e9n har\u00e9 una matizaci\u00f3n respecto de Harich, que Moster\u00edn piensa que existen todav\u00eda dos clases de problemas: los problemas tratables democr\u00e1ticamente, con t\u00e9cnica democr\u00e1tica, y los problemas solo tratables con procedimientos tecnocr\u00e1ticos. \u00c9l ejemplifica el caso del problema solo tratable tecnocr\u00e1ticamente con el ejemplo que he dado antes de la sanidad, y el caso de problema solo resoluble por v\u00eda democr\u00e1tica con la elecci\u00f3n de representantes de grupos sociales. La representaci\u00f3n de grupos sociales solo puede resolverse democr\u00e1ticamente; la soluci\u00f3n del problema sanitario solo puede resolverse tecnocr\u00e1ticamente.<\/p>\n<p>Harich, en los \u00faltimos tiempos, ha matizado un poco su posici\u00f3n. Sigue manteniendo la necesidad de poderes incontrastados a escala mundial para los problemas planetarios. Su ejemplo t\u00edpico es de los oc\u00e9anos, que ser\u00eda un poder tecnocr\u00e1tico, de cient\u00edficos y t\u00e9cnicos, y luego admite, precisamente lo admiti\u00f3 por la mucha oposici\u00f3n que le hicimos en Barcelona cuando discutimos con \u00e9l muchos d\u00edas seguidos hasta conseguir que matizara un poco sus posiciones, que hay otras esferas de la vida p\u00fablica en las que ser\u00eda posible vivir m\u00e1s democr\u00e1tica o libertariamente, m\u00e1s en comunidad, m\u00e1s de manera comunista o comunitaria, siempre que fuera posible organizar comunidades peque\u00f1as; quiere decir, no los grandes Estados nacionales actuales sino entidades sociales del orden de los muy pocos millones de personas, si se llegaba al mill\u00f3n.<\/p>\n<p>Eso lo digo para ser justos con unos y con otros. Es decir, que ambos matizan su posici\u00f3n autoritaria, su posici\u00f3n tecnocr\u00e1tica. Pero esas valen, en cualquier caso, para quien ponga en un lugar bastante secundario el valor libertad y algunos otros valores relacionados con \u00e9l. Por ejemplo, el valor comunidad frente al valor sociedad. En cambio, quien ponga por encima el valor libertad, el valor libertad y el valor comunidad, por encima de los valores orden t\u00e9cnico y sociedad, para ese el problema\u2026<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">V<\/a><a href=\"#INDICE\">OLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"9\"><\/a> <strong>9. <\/strong><b>Las centrales nucleares y el desarrollo capitalista<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El \u00abClub de Debats\u00bb de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) organiz\u00f3 durante el curso 1980-1981 un ciclo de conferencias en el que participaron, entre otros, Juan Mari Bandr\u00e9s (\u00abLa dif\u00edcil construcci\u00f3n de la democracia\u00bb), Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Aranguren (\u00abEl desencanto\u00bb), Antoni Guti\u00e9rrez D\u00edaz (\u00abLa crisis del eurocomunismo\u00bb), Montserrat Roig (\u00abPalabra de mujer\u00bb) y Manuel Sacrist\u00e1n (\u00abLas centrales nucleares y el desarrollo capitalista\u00bb). Las conferencias fueron editadas con la ayuda de la Consejer\u00eda de Informaci\u00f3n y Participaci\u00f3n Ciudadana del Ayuntamiento colomense. Desconocemos la fecha exacta de la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n. Probablemente fuera en enero de 1981.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Los organizadores presentaron la edici\u00f3n de las conferencias con las siguientes palabras: \u00abProcuramos que los conferenciantes invitados fueran expertos en el tema que trataban. Es decir, personas que por su trayectoria personal y por su dedicaci\u00f3n profesional pudiesen aportarnos unas ideas v\u00e1lidas. A cada conferencia segu\u00eda siempre el debate. A menudo los debates resultaban muy enriquecedores, adem\u00e1s de contribuir a crear una actitud de di\u00e1logo, de saber escuchar y dejarse interpelar por las ideas de los otros. Pero, por no alargar esta publicaci\u00f3n, aqu\u00ed no se recogen\u00bb. Lamentablemente, ese fue el caso y aqu\u00ed tampoco se recoge. No hemos podido obtener una copia grabada de la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La publicaci\u00f3n de la conferencia circul\u00f3, inicialmente, por la ciudad colomense. El ejemplar que hemos utilizado puede consultarse en la Biblioteca Municipal de la ciudad. La transcripci\u00f3n no pudo ser revisada por el propio Sacrist\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p>No siendo yo ni ingeniero nuclear ni economista estaba claro que no pod\u00eda tratar el tema desde una vertiente t\u00e9cnica con suficiencia. Pero, de todos modos, hay tanto riesgo de palabrer\u00eda e inexactitud en todos los campos, y en este muy en particular, que una prudencia elemental le recomienda a uno no meterse en aquello que no domine a fondo, m\u00e1xime en ese tema en el que muy probablemente les es dif\u00edcil orientarse tambi\u00e9n a los expertos.<\/p>\n<p>Una de las contradicciones que hacen muy dif\u00edcil documentarse en este asunto, y que nos afecta directamente aqu\u00ed, en este pa\u00eds, radica en el considerable contraste que existe entre lo que es la pol\u00edtica de energ\u00eda nuclear en pa\u00edses como el nuestro o Brasil, y lo que se hace en Estados Unidos por ejemplo. Mientras que nuestro gobierno, apoyado en la Agencia Internacional de la Energ\u00eda, en el Foro At\u00f3mico y en otras agencias de propaganda nuclear, nos tiene m\u00e1s o menos envueltos en un atm\u00f3sfera de programas forzados, de razonamientos acerca de la inevitabilidad y la falta de peligros, y de la progresividad de la soluci\u00f3n para el problema de la energ\u00eda, en Estados Unidos observamos, por de pronto, un frenazo sustancial en la producci\u00f3n de reactores corrientes, convencionales, como se empieza a decir, e incluso el bloqueo completo del programa de producci\u00f3n de superregeneradores, es decir, de reactores de los que producen m\u00e1s plutonio del que consumen.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, las grandes compa\u00f1\u00edas petroleras, y otras multinacionales de importancia, se extienden en pa\u00edses, como los Estados Unidos, por el campo de las energ\u00edas alternativas (e\u00f3lica, solar, geot\u00e9rmica), que aqu\u00ed, en cambio, la propaganda dominante nos presenta [en 1981] como cosa marginal o secundaria, cuando no de locos y de fantasiosos.<\/p>\n<p>Los que hab\u00e9is seguido con inter\u00e9s la campa\u00f1a electoral norteamericana quiz\u00e1 hay\u00e1is registrado el hecho de que en un momento dado, cuando Edward Kennedy parec\u00eda que iba a ser todav\u00eda candidato por el Partido Dem\u00f3crata, sostuvo, entre los diferentes puntos de su plataforma, que el programa de suministro de energ\u00eda solar para el a\u00f1o 2000 fuera, en los Estados Unidos, el 20% de la energ\u00eda final del pa\u00eds, cifra que si se comunica a cualquiera de nuestros gobernantes en materia de energ\u00eda le provocar\u00eda grandes carcajadas y la interpretar\u00eda como fruto de alg\u00fan cerebro alucinado.<\/p>\n<p>Este dato ya da idea de hasta qu\u00e9 punto est\u00e1 inserto el problema de la energ\u00eda nuclear en la divisi\u00f3n econ\u00f3mica internacional y del tipo de pol\u00edtica mucho m\u00e1s abierta, imaginativa y rica seguida en las grandes metr\u00f3polis; por ejemplo, y principalmente, en los Estados Unidos. Nos sugiere tambi\u00e9n que el asunto, lejos de ser estrictamente t\u00e9cnico-energ\u00e9tico, tiene mucho que ver con la divisi\u00f3n internacional de la producci\u00f3n prevista por quienes dominan la econom\u00eda mundial: las grandes compa\u00f1\u00edas transnacionales y las grandes agencias de coordinaci\u00f3n del capital como la Comisi\u00f3n Trilateral.<\/p>\n<p>Por otra parte, nos plantea una particular y seria dificultad: no podemos cometer la ingenuidad de considerar que la motivaci\u00f3n principal de la propaganda por la energ\u00eda nuclear consista en que ella es la \u00fanica salida posible a la crisis econ\u00f3mica. Es muy posible que hasta hace cinco o seis a\u00f1os, los grandes poderes s\u00ed que vieran en la industria nuclear el factor fundamental de la recomposici\u00f3n y reordenaci\u00f3n del capital fijo para salir de esta crisis, que se prolonga desde los a\u00f1os 1973-1974, pero luego se han sumado un par de series de hechos que han complicado la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por un lado, han empezado a darse cuenta de que los c\u00e1lculos de rentabilidad realizados en otra \u00e9poca sobre el precio del kilovatio\/hora de origen nuclear eran sumamente optimistas, que no hab\u00edan tenido suficiente en cuenta las \u00abdeseconom\u00edas\u00bb externas \u2013como suele decirse\u2013 del sistema de producci\u00f3n de electricidad. En otras palabras, los gastos que no saltan a primera vista: los costes de infraestructuras y los derivados de las interrupciones de las centrales nucleares, sobre todo por aver\u00edas. Si una aver\u00eda en una central de carb\u00f3n dura unas horas o d\u00edas, en una central nuclear, como muestra el caso de Harrisburg, se multiplica por un factor que le lleva a meses o a\u00f1os de interrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, tambi\u00e9n qued\u00f3 claro que se hab\u00eda calculado mal la vida media de las centrales nucleares, que era m\u00e1s corta de lo previsto en un principio. Esto motiv\u00f3 una cierta retracci\u00f3n del entusiasmo, de la confianza puesta en la energ\u00eda nuclear como posible v\u00eda para la salida de la crisis en los pa\u00edses del centro imperialista.<\/p>\n<p>Posteriormente, ha venido el hundimiento del prestigio, de la fiabilidad, de eso que se conoce con el nombre de \u00abinforme Rasmussen\u00bb, un c\u00e9lebre estudio encargado por las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas norteamericanas hace a\u00f1os a un instituto cient\u00edfico. Este informe se hizo famoso no solo porque aseguraba una extrema seguridad de las centrales nucleares, sino porque lo hac\u00eda, adem\u00e1s, suministrando las frases de tipo propagand\u00edstico, publicitario, que luego dar\u00edan la vuelta al mundo. Muchos conocer\u00e9is aquella met\u00e1fora seg\u00fan la cual la probabilidad de que ocurriera un accidente nuclear importante era igual a la probabilidad de que cayera un meteorito sobre un barrio perif\u00e9rico de Nueva York; es decir, una probabilidad del orden del uno dividido por miles de millones. Ocurri\u00f3, sin embargo, que en diez a\u00f1os el c\u00f3mputo de accidentes convirti\u00f3 el universo en un espacio plagado de meteoritos que estaban cayendo sin parar, hasta llegar el momento el que se produce el grav\u00edsimo accidente de los Urales, en los a\u00f1os cincuenta, y el acaecido el a\u00f1o pasado [1979] en Harrisburg.<\/p>\n<p>Estas dos series de hechos \u2013el replanteamiento de los c\u00e1lculos y la evidente quiebra de las previsiones acerca de la seguridad\u2013 han frenado los programas o, por lo menos, el dinamismo de los programas nucleares en los pa\u00edses punta. No ocurre as\u00ed, sin embargo, en pa\u00edses como el nuestro, o en Argentina o Brasil, que juegan un papel intermedio en la divisi\u00f3n internacional del trabajo. De modo que hoy depende de bastantes factores el que lo nuclear se convierta en un elemento de vanguardia entre los dispositivos anticrisis de los gobiernos de las diferentes burgues\u00edas mundiales.<\/p>\n<p>Esos factores se pueden resumir en la siguiente lista: el que lo nuclear est\u00e9 o no en punta, como est\u00e1 entre nosotros, depende entre otras cosas <i>de la potencia de cada pa\u00eds en el campo de la investigaci\u00f3n<\/i>. Es evidente que la capacidad investigadora de norteamericanos o alemanes es infinitamente superior a la de sociedades como la nuestra, la argentina o la brasile\u00f1a, y, consiguientemente, eso da un mayor margen de maniobra en la pugna acerca de la importancia de la industria nuclear. Los partidarios de que esa industria no sea de vanguardia, o incluso los que adoptan posiciones contrarias a la energ\u00eda nuclear, tienen bazas de argumentaci\u00f3n y de presi\u00f3n mayores cuando la potencia investigadora general es mayor.<\/p>\n<p>Otro de los factores importantes es <i>la propia resistencia de las poblaciones<\/i>. El caso austr\u00edaco, por ejemplo, es muy significativo. No se puede decir que Austria tenga una potencia investigadora energ\u00e9tica semejante a la de los Estados Unidos, pero la oposici\u00f3n de la poblaci\u00f3n ha conseguido que la industria nuclear no sea vista all\u00ed como un sector de punta desde el punto de vista econ\u00f3mico a causa de la derrota de los partidarios de las centrales nucleares en el refer\u00e9ndum, que muchos recordar\u00e9is, a prop\u00f3sito de la puesta en funcionamiento de la central de Zwentendorf.<\/p>\n<p>Depende tambi\u00e9n de la riqueza de cada pa\u00eds en otras fuentes de energ\u00eda. En esto los Estados Unidos tienen una amplia superioridad respecto de la mayor\u00eda de pa\u00edses. La legislaci\u00f3n norteamericana de urgencia, posterior a 1974, es decir, posterior a la plena consciencia de la crisis energ\u00e9tica, contiene como una de las palancas legislativas fundamentales la preservaci\u00f3n de los yacimientos f\u00f3siles y otras fuentes de energ\u00eda presentes en el territorio estadounidense. All\u00ed es mucho m\u00e1s dif\u00edcil que en La Rioja o en Tarragona ponerse a cavar para extraer petr\u00f3leo nuevo. Lo est\u00e1n reservando y son los pa\u00edses de segunda fila los que est\u00e1n horadando hasta recoger la \u00faltima gota r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>Otro factor importante \u2013y hay que decirlo sobre todo en pa\u00edses como el nuestro en esta \u00e9poca pol\u00edtica tan dada a utilizar eufemismos y no llamar a las cosas por su nombre\u2013 es la fuerza y el poder de los intereses militares, el peso del ej\u00e9rcito en cada sociedad. No se puede seguir ignorando que un aspecto importante en la diseminaci\u00f3n de centrales nucleares radica en su relevancia para la construcci\u00f3n de bombas nucleares. Las cosas claras. La prensa no suele hablar de este tema, ni siquiera la prensa liberal o progresista. En un pa\u00eds mediano, de los del tipo Brasil\/Espa\u00f1a, cuenta much\u00edsimo la influencia del ej\u00e9rcito para que se multipliquen las centrales porque eso implica obtener plutonio en cantidad suficiente para construir bombas. Este apartado cuenta mucho entre nosotros, aunque la falta de sensibilidad o de preparaci\u00f3n de la prensa, no solo de los pol\u00edticos, nos lo est\u00e9 ocultando.<\/p>\n<p>En esta peque\u00f1a lista que me he hecho deber\u00eda constar, para ser justos, para no ser unilaterales, un punto referido a la relativa sensibilidad de los gobiernos a los peligros de la energ\u00eda nuclear. No hay ninguna duda de que gobiernos como el austr\u00edaco o el sueco, si se les compara con la pol\u00edtica seguida por gobiernos como el franc\u00e9s, el espa\u00f1ol o el ingl\u00e9s, han servido de freno al proceso de ampliaci\u00f3n de la energ\u00eda nuclear. Lo que sugiero con todo esto es que el verdadero planteamiento para entender el problema, por gentes como nosotros que no somos ni f\u00edsicos ni economistas sino gentes que nos vamos a ver afectados por todas estas cosas en nuestra vida cotidiana, es que hay que considerar el problema bajo el marco de la reproducci\u00f3n econ\u00f3mica, del c\u00f3mo se est\u00e1 intentando salir de la crisis.<\/p>\n<p>Para situarnos un poco m\u00e1s me permitir\u00e9 repasar cu\u00e1les han sido las vicisitudes de nuestra econom\u00eda desde despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, porque han sido 35 a\u00f1os sumamente excepcionales y la manera como los han vivido las poblaciones del mundo adelantado, del mundo rico, tiene mucho que ver con las reacciones que estas poblaciones tomen ante el problema de la energ\u00eda nuclear.<\/p>\n<p>Lo primero que se debe considerar es la costumbre de creerse que el crecimiento econ\u00f3mico, cifrable en la cantidad de bienes de consumo del que hemos ido disponiendo, sea una cosa normal durante esos 35 a\u00f1os, como probablemente de un modo m\u00e1s o menos inconsciente sienten las generaciones j\u00f3venes. No es normal, dentro de la historia de la econom\u00eda es un hecho excepcional. Lo normal es que el desarrollo del capitalismo en particular, de otro modo el de otros sistemas econ\u00f3micos, fuera un desarrollo con vaivenes, cuyos momentos peores solemos llamar \u00abcrisis\u00bb. La ciencia econ\u00f3mica ha tenido siempre, como uno de sus cap\u00edtulos, el cultivo de una teor\u00eda de las crisis de las cuales podemos decir que son un modo premeditadamente querido, un modo relativamente habitual de recomponerse el capital fijo, de reorganizarse los modos de producci\u00f3n, de suplir el agotamiento de ciertos motores econ\u00f3micos por otros, de reconvertir industrias, producciones, ramas econ\u00f3micas, etc.<\/p>\n<p>El hecho de que durante 35 a\u00f1os eso se notara poco, que las crisis fueran blandas, se debi\u00f3 fundamentalmente \u2013y creo que la mayor\u00eda de los economistas est\u00e1n de acuerdo\u2013 a dos circunstancias. Una de ellas es que se sal\u00eda de una guerra terrible que hab\u00eda causado destrucciones enormes. El mundo, consiguientemente, ofrec\u00eda una gran posibilidad de desarrollo de producciones e investigaciones, con un efecto multiplicador en la vida econ\u00f3mica muy alto. Las bombas hab\u00edan destruido la mayor parte de las viejas f\u00e1bricas, de las antiguas instalaciones y eso permit\u00eda comenzar de nuevo. La segunda circunstancia fue eso que se llam\u00f3 \u00abmilagro econ\u00f3mico\u00bb, o lo que los economistas llaman pol\u00edtica keynesiana, una pol\u00edtica que ahora est\u00e1 llegando a sus \u00faltimos l\u00edmites de fecundidad, caracterizada por una intervenci\u00f3n p\u00fablica para limar los efectos m\u00e1s desagradables de las crisis sobre la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy la situaci\u00f3n es bastante distinta. Por una parte, se ha acabado con la excepcionalidad de uno de los puntos de apoyo de aquel milagro: la baratura de la energ\u00eda. Por otra parte, y esto es lo esencial, lo cl\u00e1sico, lo que ocurre en cualquier crisis, alguna de las producciones que sostuvieron aquella \u00e9poca de bienestar, como el autom\u00f3vil o los electrodom\u00e9sticos, han dejado de tener transitoriamente capacidad expansiva. En este punto, algunos autores, aunque son todav\u00eda minoritarios, han planteado una preocupaci\u00f3n de mucho inter\u00e9s para el futuro, la idea de que lo que se llama <i>ley del rendimiento decreciente<\/i> se aplique tambi\u00e9n a la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>La ley del rendimiento decreciente se comprende de modo m\u00e1s intuitivo para los que no somos economistas en la agricultura. Es la ley que refleja el hecho de que un campo cultivado durante varias generaciones va respondiendo con rendimientos m\u00e1s peque\u00f1os a un ingreso de factores productivos mayores. Se le trabaja cada vez m\u00e1s, se le echa m\u00e1s abono y el campo mismo se va agotando. Esto es un hecho conocido desde antiguo porque las viejas culturas ya hac\u00edan cultivos por rotaci\u00f3n. Hay autores que empiezan a sugerir que este mismo proceso est\u00e1 pasando en la tecnolog\u00eda, no en el sentido de que no aumente su crecimiento sino que no aumenta en proporci\u00f3n al ingreso de factores productivos metidos en la investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, es decir, trabajo y medios materiales.<\/p>\n<p>En definitiva, y como quiera que todos aquellos factores que hicieron posible el milagro econ\u00f3mico en los a\u00f1os cuarenta, cincuenta y sesenta han desaparecido, ocurre que los nuevos vectores productivos posibles resultan ser m\u00e1s bien discutibles. Este es el caso de la energ\u00eda nuclear.<\/p>\n<p>Como ya apuntamos antes, hasta hace poco tiempo, la industria nuclear fue considerada el sustituto, en cuanto al empuje econ\u00f3mico, de autom\u00f3viles, electrodom\u00e9sticos, de la revoluci\u00f3n verde incluso, de los portadores del milagro. Pero, como tambi\u00e9n hemos analizado ya, esta nueva forma de energ\u00eda se pone en tela de juicio sin que los poderes pol\u00edticos del mundo del Este y del Oeste hagan otra cosa que intentar salir de la crisis renovando y ampliando las ramas de producci\u00f3n, buscando nuevas ramas y, sobre todo, reproduciendo de un modo amplio la situaci\u00f3n que antes ha llevado a la crisis. Hasta ahora la econom\u00eda capitalista, en un sentido muy general de capitalista, de sociedades industriales, incluyendo en cierto sentido las sociedades del Este, han salido de una crisis renovando las producciones y ampliando la base econ\u00f3mica. Lo que ha motivado, a la larga, una crisis todav\u00eda mayor que la anterior, precisamente por la ampliaci\u00f3n cuantitativa del desarrollo econ\u00f3mico. Este camino, que va desde la primera crisis bien documentada hist\u00f3ricamente, que se suele situar en 1820, hasta hoy, se ha repetido en sentido c\u00edclico.<\/p>\n<p>Algunos autores comenzaron a se\u00f1alar, a principios de los a\u00f1os setenta, que se agotan materias caracter\u00edsticas de este modo de vida, que se corre el riesgo de agotar reservas imprescindibles en \u00e1reas importantes y, por \u00faltimo, que se est\u00e1n asumiendo riesgos imprevisibles a corto plazo y muy graves a plazo medio y largo. Me gustar\u00eda citar brevemente algunos datos acerca de las fechas en que se calcula probable el agotamiento de algunas materias imprescindibles para el tipo de vida en constante crecimiento cuantitativo en la que nos encontramos desde 1820, desde la primera crisis c\u00edclica del capitalismo. La primera estimaci\u00f3n procede de autores no particularmente ecologistas, autores m\u00e1s bien neutrales; la segunda proviene de estudios realizados por un equipo de autores ecologistas franceses: para el petr\u00f3leo, las fechas calculadas de agotamiento son, respectivamente, el a\u00f1o 2050 y el 2030; para el uranio, los a\u00f1os 2020 y 2010; para un mineral tan importante en tantas t\u00e9cnicas contempor\u00e1neas como el cobre, las fechas previstas son el a\u00f1o 1990 y 2000. Estos datos est\u00e1n reunidos con bastante acierto en uno de los \u00faltimos n\u00fameros de la revista <i>Transici\u00f3n,<\/i> donde hay un cuadro bastante completo de mucho inter\u00e9s por la comparaci\u00f3n en las valoraciones que hace seg\u00fan las diferentes fuentes. Como se ve, las diferencias son escasas, 15 o 20 a\u00f1os en el peor de los casos.<\/p>\n<p>En cuanto a los riesgos imprevisibles o de extrema gravedad a los que antes me refer\u00eda, que son los que m\u00e1s nos interesan en este debate, est\u00e1n directamente relacionados con la instalaci\u00f3n de las centrales nucleares y la proliferaci\u00f3n de \u00e9stas. No quisiera ponerme a resumir o a repetir ahora los largos debates habidos sobre este asunto, pero s\u00ed me gustar\u00eda ilustrarlos con un par de observaciones.<\/p>\n<p>Una de ellas es la historia que recoge Santiago Vilanova en su \u00faltimo libro <i>El s\u00edndrome nuclear,<\/i> que est\u00e1 editado por Bruguera. Vilanova se refiere a la fluctuaci\u00f3n de los valores de radiaci\u00f3n m\u00e1xima soportable seg\u00fan los gobiernos, que son, por otra parte, los que prescriben la cantidad m\u00e1xima de irradiaci\u00f3n que puede soportar un trabajador de una central o bien un individuo de la poblaci\u00f3n donde est\u00e1 ubicada. Desde 1925 hasta 1956, la variaci\u00f3n de esos valores que se estimaban que no hac\u00edan da\u00f1o al organismo humano es la siguiente: en 1925, se aconsejaba como valor l\u00edmite 46 rems por a\u00f1o (el rem es la unidad de irradiaci\u00f3n recibida por el sujeto); en el a\u00f1o 1934, bajaron esa estimaci\u00f3n hasta la cifra de 21 rems y medio, menos de la mitad; en el a\u00f1o 1949, tuvieron que volver a bajar hasta 15 rems y en 1956 se dej\u00f3 en 5 rems. Excuso decir la fiabilidad que nos puede merecer estos 5 rems por a\u00f1o cuando est\u00e1n dictados por las mismas instancias que en el a\u00f1o 1925 admit\u00edan la friolera de 46 rems.<\/p>\n<p>Esa historia tiene todav\u00eda una especie de ep\u00edlogo. Cada vez son m\u00e1s frecuentes los cient\u00edficos que consideran que no hay dosis m\u00ednima inocua por el car\u00e1cter acumulativo de toda la dosis de irradiaci\u00f3n. O sea, que no solamente es una trayectoria de evidente \u00abdesdecirse\u00bb de los gobiernos, sino que estamos ante la posibilidad de que no haya dosis m\u00ednima que no haga da\u00f1o, que no perjudique.<\/p>\n<p>Contra este argumento se suele objetar que ya hay una irradiaci\u00f3n natural en los arroyos, rocas, etc., a lo cual solo se pueden contestar dos cosas: primero, que la irradiaci\u00f3n natural no la podemos evitar; segundo, que parece haber bastante probabilidad de que la irradiaci\u00f3n natural no se acumule en lo que se llama cadenas tr\u00f3ficas, es decir, en las redes de alimentaci\u00f3n, donde s\u00ed se acumula la irradiaci\u00f3n producida por nosotros. En los productos de la fisi\u00f3n de un reactor salen elementos que no existen en estado natural sino que los producimos nosotros en el reactor.<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, ante este tipo de problemas es imposible evitar consecuencias de tipo pol\u00edtico-moral porque son cuesti\u00f3n de decisi\u00f3n. Sin embargo hay una manera de considerar que aqu\u00ed no hay problemas morales. Hay un autor, Adrian Berry, que ha publicado un libro titulado <i>Los pr\u00f3ximos diez mil a\u00f1os,<\/i> editado en Alianza Editorial, que intenta rehuir el problema diciendo que hemos de continuar as\u00ed, que cuando la tierra sea inhabitable, ya habremos descubierto la posibilidad de colonizar nuevos astros<b>. <\/b>Esta insensatez est\u00e1 impresa, negro sobre blanco, en el libro de un f\u00edsico importante como es Berry.<\/p>\n<p>Salvo este caso de progresismo disparatado, parece que los hechos imponen consideraciones de tipo moral y pol\u00edtico, pero de tipo pol\u00edtico en un sentido muy profundo. No en el sentido de que la pol\u00edtica se reduzca a acciones de los gobernantes sino en ese otro sentido mucho m\u00e1s general que arraiga en la vida cotidiana, en los usos y costumbres de los pa\u00edses ricos, de las zonas industrializadas. Seguro que las reflexiones morales acerca del deterioro de la tierra no valen igual para un habitante de ciudad, como Barcelona, que para otro de un poblado de Africa Central, pero para nosotros, para la gente de los pa\u00edses industrializados, s\u00ed que se imponen esas consecuencias pol\u00edticas individuales. Parece claro que se est\u00e1 acabando la vigencia de ciertos valores progresistas muy optimistas, proclamados desde el siglo XVIII, desde hace m\u00e1s de 200 a\u00f1os. Valores como, por ejemplo, la asimilaci\u00f3n del gran consumo y de la gran riqueza acumulada como una bendici\u00f3n del cielo, al modo de la moral protestante calvinista. O en un plano m\u00e1s t\u00e9cnico, valores como la asignaci\u00f3n del bienestar de un pa\u00eds por su consumo de kilovatios\/a\u00f1o por cabeza. Hoy m\u00e1s bien podr\u00eda decirse que a m\u00e1s consumo de kilovatio\/hora por ciudadano m\u00e1s proximidad hay de un desastre.<\/p>\n<p>Por lo tanto, aqu\u00ed se da la posibilidad de que esos valores se tengan que revisar. De que empiece a no ser ninguna locura social ni nada reaccionario propugnar valores como, por usar una palabra muy discutida y muy cargada de equ\u00edvocos, \u00abla austeridad\u00bb. Eso plantea inmediatamente la siguiente cuesti\u00f3n: los anteriores valores, los de la abundancia, ten\u00edan una funci\u00f3n de disminuci\u00f3n de los conflictos sociales y los resolv\u00edan con \u00e9xito. La clase obrera norteamericana dej\u00f3 de ser una clase conflictiva. Todo cont\u00f3, desde la polic\u00eda federal hasta el modelo Ford-T, como aqu\u00ed, desde la Polic\u00eda Armada hasta el \u00abSeiscientos\u00bb. Si hay que revisar los valores <i>abundancia <\/i>y<i> superabundancia<\/i>, entonces habr\u00e1 tambi\u00e9n que revisar el valor <i>desigualdad<\/i>. Ser\u00eda una relaci\u00f3n directa. Al que habla de austeridad habr\u00eda que responderle exigiendo igualdad desde una perspectiva radical y no de beneficencia o caridad.<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda hacer una \u00faltima observaci\u00f3n. A veces cuando uno pone de manifiesto su creencia, como he hecho yo en este caso, de la necesidad de rebasar y de eliminar ciertos valores tradicionales del desarrollo del capitalismo, heredados en gran parte por la mentalidad socialista, como el del crecimiento econ\u00f3mico indefinido, alguien puede pensar que se est\u00e9 haciendo una propuesta reaccionaria. Cuando se articula en detalle una l\u00ednea de revisi\u00f3n de valores y de bloqueo de un crecimiento de producci\u00f3n y consumo, se hace necesario intervenir, por su peligrosidad, en ciertas ramas de investigaci\u00f3n como la tecnolog\u00eda militar o la ingenier\u00eda gen\u00e9tica. No se trata de afirmar que todo eso haya de suprimirse a rajatabla, pero sin duda deber\u00eda instaurarse un control realmente social, no solo por las autoridades de enormes Estados sino por la opini\u00f3n p\u00fablica de comunidades mucho m\u00e1s peque\u00f1as, sobre esos tipos de investigaci\u00f3n. Hay quien piensa entonces que eso es retr\u00f3grado o que se proh\u00edbe el estudio. No es verdad. El potencial de investigaci\u00f3n se puede reorientar en muchos m\u00e1s sentidos. Por ejemplo, trat\u00e1ndose de investigaci\u00f3n econ\u00f3mica, tan cient\u00edfico es el estudio de la maximizaci\u00f3n de producciones que investigar la b\u00fasqueda de minimizaci\u00f3n de costos. Por lo tanto, no es verdad que un programa de revisi\u00f3n de valores consumistas y degradantes de la naturaleza sea necesariamente un programa de frenos a rajatabla.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n pol\u00edtico-social de hoy est\u00e1 cargada de problemas. Nuestra posici\u00f3n mundial en el dispositivo de los grandes pa\u00edses imperialistas nos condena a ciertas producciones y ramas econ\u00f3micas altamente peligrosas. En Osona est\u00e1n buscando uranio; el Plan Energ\u00e9tico Nacional (PEN) lo est\u00e1n desarrollando sobre una base nuclear.<\/p>\n<p>Otro riesgo es la importancia pol\u00edtica que tradicionalmente tiene entre nosotros el Ej\u00e9rcito, somos uno de los pa\u00edses en que el Ej\u00e9rcito pesa m\u00e1s. El poder militar est\u00e1 directamente relacionado con el productivismo desencadenado en general y con la industria nuclear en particular. As\u00ed es al menos con la mentalidad que tiene ahora el Ej\u00e9rcito. No digo que no pueda cambiar. Las poblaciones espa\u00f1olas en general, y esto es otro grave handicap, han estado muy coartadas en su toma de conciencia por los cuarenta a\u00f1os de tiran\u00eda y por el p\u00e9simo estado de los aparatos educativos. Nuestra poblaci\u00f3n es, pues, de las menos conscientes en Europa acerca de los riesgos dimanantes de la reconstituci\u00f3n del capital fijo al final de esta crisis econ\u00f3mica que estamos atravesando.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"10\"><\/a> <b>10. Sobre los problemas actuales de la pol\u00edtica de la ciencia<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Manuscrito de Sacrist\u00e1n interrumpido en el segundo apartado. Sin fecha. Probablemente fuera escrito para una conferencia. El t\u00edtulo es suyo.<\/span><\/p>\n<p><b>1. Filosof\u00eda de la ciencia y pol\u00edtica de la ciencia.<\/b><\/p>\n<p>Hasta hace unos a\u00f1os los m\u00e1s de la personas interesadas por el lugar m\u00e1s pol\u00edtico de la filosof\u00eda de la ciencia, por el enlace entre la filosof\u00eda de la ciencia y la pol\u00edtica de la ciencia, habr\u00edan contestado indicando la cuesti\u00f3n de las relaciones entre ciencia e ideolog\u00eda. Esa problem\u00e1tica determinaba por completo el contenido de las cr\u00edticas marginales a la hegem\u00f3nica filosof\u00eda anal\u00edtica de inspiraci\u00f3n popperiana o neopositivista.<\/p>\n<p>Luego, desde la segunda mitad de los a\u00f1os sesenta, la hegemon\u00eda de los anal\u00edticos en filosof\u00eda de la ciencia ha ido reduci\u00e9ndose al mismo tiempo que ellos mismos limaban las aristas de sus peleas (Popper las limaba desde hac\u00eda ya muchos a\u00f1os, desde la sustituci\u00f3n del criterio estricto de falsabilidad por el m\u00e1s gen\u00e9rico de exponibilidad a la cr\u00edtica). Esta nueva circunstancia hace poco apasionante la discusi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre ciencia e ideolog\u00eda. Es verdad que este problema sigue siendo el monotema de los estudiantes empobrecidos por el esquematismo de la literatura althusseriana, siempre tan notable por su capacidad de no dar nunca en el clavo, en asuntos vivos, suscitados por las cosas mismas.<\/p>\n<p>En este caso, adem\u00e1s, ya el planteamiento de la cuesti\u00f3n (con independencia de su inter\u00e9s) es malo: habla hipost\u00e1ticamente de lo cient\u00edfico y de lo ideol\u00f3gico como si estas cosas existieran aisladas, permaneciendo puras, cuando parece mejor entender ambos como polos fuentes simult\u00e1neamente en los productos culturales que procuran conocimiento.<\/p>\n<p>Es verdad que en este campo el mal planteamiento de problemas por hip\u00f3stasis de abstractos y de partes reales es frecuente. Ese defecto discursivo se aprecia, por ejemplo, en quien dice que \u00abla ciencia no es sobreestructura\u00bb (Stalin), o, como era frecuente decir durante la euforia de lo que se llamaba \u00abrevoluci\u00f3n cient\u00edfica y t\u00e9cnica\u00bb \u2013y hasta se lleg\u00f3 a siglas: RCT\u2013 que antes la ciencia era parte de la sobreestructura, pero ahora es fuerza productiva, y, por lo tanto, elemento de la base. El olvido de que la ciencia que existe, igual como producto que como actividad, en ambos casos, es una integraci\u00f3n vertical, cuyo an\u00e1lisis, sin duda, puede proceder \u00fatilmente identificando las polaridades que articulan en concreto, es un olvido ideol\u00f3gico en el que suele meter baza la mala metaf\u00edsica, en particular el materialismo filos\u00f3fico, promoviendo la simplificaci\u00f3n con un simplismo que encubre un modo de pensar vago, meramente aproximado.<\/p>\n<p>As\u00ed, no es infrecuente la confusa aproximaci\u00f3n de la noci\u00f3n de base a la de materialidad f\u00edsica. Eso provoca patentes inhibiciones frente a la evidencia de que la ciencia, que no es cosa \u00abmaterial\u00bb, es una fuerza productiva. La inhibici\u00f3n se sobrecompensa luego con entusiasmos de descubrimiento:<i> hoy<\/i>, se dice, la ciencia ha llegado a ser una fuerza productiva, es una fuerza material. Pero ese no es un hecho de \u00abhoy\u00bb, sino muy viejo, como dentro de un momento tendremos que recordar. Y en la misma tradici\u00f3n de los entusiastas descubridores aludidos, el descubrimiento en cuesti\u00f3n es asunto de largas y, a veces, pesadas, pero a menudo interesantes, y grandes parrafadas de Marx desde 1857.<\/p>\n<p>De todos modos, las tendencias hipostatizadoras a ver como entes separados los polos de la realidad de la ciencia no es privativa de ninguna escuela. El orteguiano \u00ablo \u00fanico que ha fracasado de la f\u00edsica es la f\u00edsica\u00bb (que ahora cito de memoria, pero creo que sin error importante: es un paso de <i>La idea de principio en Leibniz<\/i>) es una curiosa manera de eximir al conocimiento obtenido por los f\u00edsicos modernos del vicio de ideolog\u00eda fisicalista en particular o cientificista en general. Mas la manera de decir de Ortega infiere a las cosas un tajo que probablemente no es digno del buen comienzo de Plat\u00f3n, pues corta hebras de una misma carne.<\/p>\n<p>Pero todo eso ya da casi lo mismo. La novedad que me parece de verdad importante para la pol\u00edtica de la ciencia estriba en que si bien el tema de la ideolog\u00eda es sin duda una instancia filos\u00f3fica-pol\u00edtica de inter\u00e9s, que hace unos a\u00f1os ha contribuido incluso a poner en crisis la filosof\u00eda anal\u00edtica de la ciencia (y no solo por obra de marginales, como he dicho antes, sino tambi\u00e9n de fil\u00f3sofos acad\u00e9micos, como Kuhn o Feyerabend), ahora, en cambio, est\u00e1n perfectamente visibles unos hechos que ponen en dificultad no ya tal o cual escuela de filosof\u00eda de la ciencia, sino a todas ellas y, adem\u00e1s, y sobre todo, <i>a cualquier pol\u00edtica de la ciencia optimista o confiada<\/i>. Porque lo que ahora va quedando en entredicho no es ya la ideolog\u00eda cientificista, no es ya (por seguir el modo de decir de Ortega) el fisicalismo, sino la f\u00edsica misma; no el cientificismo, sino la ciencia, su mismo polo no-ideol\u00f3gico. Tanto pone en entredicho que parece claro que lo malo del cientificismo es que no haya fracasado la ciencia.<\/p>\n<p><b>2. El trasfondo de la pol\u00edtica de la ciencia: industria, t\u00e9cnica, ciencia.<\/b><\/p>\n<p>Todo eso tiene que ver con el rasgo m\u00e1s com\u00fanmente aceptado como caracter\u00edstico de la ciencia moderna (no de la <i>episteme<\/i> antigua, ni de la <i>scientia<\/i> medieval, ni de la <i>Wissenschaft<\/i> idealista): el haber dado de s\u00ed una t\u00e9cnica productiva cient\u00edfica, una tecnolog\u00eda. En esto est\u00e1 de acuerdo todo el mundo. La vigencia del concepto de ciencia-t\u00e9cnica es universal. No solo desde puntos de vista filos\u00f3fico-cient\u00edfico externalistas (como la dial\u00e9ctica), sino incluso en la consideraci\u00f3n m\u00e1s internalista de los productos cient\u00edficos. La idea de que el sentido de los enunciados y de las teor\u00edas consiste elementalmente en su operatividad no es una concepci\u00f3n privativa de lo que se llam\u00f3 el <i>operacionalismo<\/i>, sino casi un lugar com\u00fan de la pr\u00e1ctica y la teor\u00eda de la ciencia, aunque sea sin el en\u00e9rgico operativismo de los a\u00f1os veinte y treinta [del siglo XX]. Incluso para la condena de la ciencia moderna (a menudo, por cierto, sin entender mucho de ella) se parte de su identidad ontol\u00f3gica con la tecnolog\u00eda. Heidegger trat\u00f3 el problema como \u00abcuesti\u00f3n de la t\u00e9cnica\u00bb, y eso, por ejemplo, en la operatividad lograda por la l\u00f3gica formal en este siglo (que \u00e9l, por su escasa informaci\u00f3n, consideraba ciencia nueva [\u2026]) de la \u00abdepuraci\u00f3n consecuente\u00bb de la l\u00f3gica cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>No hay, pues, discusi\u00f3n sobre el concepto fundamental, sobre el objeto de la pol\u00edtica de la ciencia: es la ciencia-t\u00e9cnica cuajada en la era capitalista, aunque con perceptibles semillas intelectuales antiguas.<\/p>\n<p>En cambio, suscitan cada vez m\u00e1s m\u00e1s discusi\u00f3n los juicios de valor que acompa\u00f1aban, antes indistinguidos, la ciencia del sistema industrial. Nos podemos ahorrar detalles \u2013desde la bomba hasta los desechos radiactivos, pasando por el exceso de elementos pesados en las aguas, defoliantes en los campos, etc., sin olvidar las aberraciones frankensteinianas de las estaciones de cuidados intensivos, etc.\u2013 que supongo son muy bien conocidos por todos los presentes, como preocupados -que se ha de suponer que est\u00e1n- por los problemas de la pol\u00edtica de la ciencia.<\/p>\n<p>No carece por completo de inter\u00e9s lo que dicen a prop\u00f3sito de esta situaci\u00f3n corrientes de pensamiento ajenas a la comunidad cient\u00edfica e, ideol\u00f3gicamente, lejanas a ella. En unos casos \u2013como el ya mencionado de Heidegger\u2013 porque, a pesar de su sorprendente ignorancia de cosas elementales, la profundidad y la autenticidad de su meditaci\u00f3n pueden alimentar (sin duda muy unilateralmente) la reflexi\u00f3n necesaria; en otros casos porque una percepci\u00f3n m\u00e1s amplia, aunque no mucho mejor, de los hechos de la ciencia motiv\u00f3 en algunos asuntos la b\u00fasqueda de una s\u00edntesis \u00abf\u00e1ustica\u00bb en la que integrar la ciencia y sanar sus enfermedades: en este cap\u00edtulo entran las palabras recientes del escritor contracultural Theodore Roszak, cada vez m\u00e1s moderado en su anticientificismo. (De \u00e9l queda la apelaci\u00f3n a la sapiencial instancia f\u00e1ustica). Por cierto que la distinci\u00f3n que acabo de hacer puede parecer injusta, porque, en la pr\u00e1ctica, Heidegger ped\u00eda al final lo mismo: no la destrucci\u00f3n de la ciencia sino su purificaci\u00f3n en \u00abEl amigo del hogar\u00bb. Pero la postulaci\u00f3n de Heidegger era vergonzante -y, la verdad, un curioso parto para ser parto del Monte del M\u00e1s all\u00e1 del Ser, al que estaba encaramado el fil\u00f3sofo-, mientras que Roszak ha presentado recientemente un concreto, sincero y completo programa integrador. De todos modos, aunque sin duda interesantes y merecedoras de una atenci\u00f3n que me propongo dedicar dentro de un rato, estas propuestas cr\u00edticas y reconstructivas procedentes del otro lado de una l\u00ednea de demarcaci\u00f3n mucho m\u00e1s ideol\u00f3gica, social y pol\u00edtica que epistemol\u00f3gica resultan inconsistentes porque apuntaban en el nombre de \u00abciencia\u00bb a algo que no es la conducta cient\u00edfica. Como ha escrito el f\u00edsico Steven Weinberg hablando precisamente de las propuestas de Roszak\u2026 [MSL: espacio para la cita de Weinberg]<\/p>\n<p>Lo coherente es repasar con \u00e1nimo cr\u00edtico lo que creen que hay los de este lado de aquella l\u00ednea de demarcaci\u00f3n. Los m\u00e1s afectados por los inquietantes novedades no son los cient\u00edficos especialistas, sino m\u00e1s bien algunos fil\u00f3sofos y pol\u00edticos de su campo. Para varias corrientes de ellos, la situaci\u00f3n es muy comprometida; son aquellas corrientes que contaban (al menos) con la ciencia-t\u00e9cnica moderna como uno de los puntos de la mejora de la vida de los seres humanos, e incluso, en alg\u00fan caso, de la emancipaci\u00f3n social. As\u00ed lo hac\u00edan los progresistas burgueses y los revolucionarios con criterios cient\u00edficos, como los marxistas o los anarquistas de la \u00e9poca de los entusiasmos libertarios por la f\u00edsica, la astronom\u00eda y la escuela, la \u00e9poca de Reclus y Ferrer i Gu\u00e0rdia\u2026\u00bb<\/p>\n<p>En este punto se interrumpe el manuscrito.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"11\"><\/a> <b>11. MISCEL\u00c1NEA<\/b><\/h3>\n<h3><a name=\"111\"><\/a> <b>11.1. Niels Bohr, <i>Physique atomique et connaissance humaine<\/i>, Paris, 1961.<\/b><\/h3>\n<p>1. Como Oppenheimer, insistencia en que la acci\u00f3n perturbadora es entre objeto e instrumento (15\/16). Para paradoja del an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>2. Observaciones interesantes sobre la acusaci\u00f3n (17\/18).<\/p>\n<p>3. \u00abResignaci\u00f3n\u00bb para paradoja del an\u00e1lisis. (23).<\/p>\n<p>4. Observaci\u00f3n sobre el pitagorismo que, junto con otras sobre Dem\u00f3crito, son de inter\u00e9s para filosof\u00eda-ciencia (33).<\/p>\n<p>5. La mec\u00e1nica cu\u00e1ntica en la explicaci\u00f3n de la experiencia cotidiana (92).<\/p>\n<p>6. La reproducibilidad del experimento aunque uso de conceptos cotidianos refinados por la f\u00edsica cl\u00e1sica (44).<\/p>\n<p>7. \u00ab\u2026 la eliminaci\u00f3n de los prejuicios, objetivo com\u00fan a toda ciencia.\u00bb (53).<\/p>\n<p>8. El descubrimiento de la prueba de que las teor\u00edas cl\u00e1sicas son \u00abidealizaciones que no pueden aplicarse sin ambig\u00fcedad m\u00e1s que dentro de los l\u00edmites en los cuales las acciones son grandes respecto del quantum.\u00bb (56)<\/p>\n<p>9. Exposici\u00f3n acerca de la no-contradictoriedad de la complementariedad, la cual sugiere que las descripciones deber\u00edan ser formalmente condicionales, cuyos antecedentes fueran descripciones de los dispositivos experimentales. (67).<\/p>\n<p>10. Que tanto la relatividad cuanto la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica unifican por acentuaci\u00f3n del problema de la observaci\u00f3n (69).<\/p>\n<p>11. Sobre inadecuaci\u00f3n (para la ciencia) de formalismos matem\u00e1ticos coherentes (92).<\/p>\n<p>12. Si es verdad que la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica prueba que el anterior an\u00e1lisis est\u00e1 excluido <i>por principio<\/i>. Hay aqu\u00ed una situaci\u00f3n radical para construir la actitud racional (100).<\/p>\n<p>13. Concepto de fen\u00f3meno (incluye descripci\u00f3n del dispositivo experimental) de Bohr (103\/104).<\/p>\n<p>14. La interesante observaci\u00f3n de que tanto la teor\u00eda cu\u00e1ntica como la relatividad son no-intuitivas (105).<\/p>\n<p>15. Curiosa declaraci\u00f3n \u00abdial\u00e9ctica\u00bb (107).<\/p>\n<p>16. Para \u00abconocimiento com\u00fan\u00bb, como ciencia f\u00edsica (108).<\/p>\n<p>17. La matem\u00e1tica como lenguaje (111).<\/p>\n<p>18. La unificaci\u00f3n por teor\u00eda (120).<\/p>\n<p>19. Que ya la mec\u00e1nica cl\u00e1sica renuncia a dar una causa al movimiento uniforme (121). Esta observaci\u00f3n, inteligentemente puesta a prop\u00f3sito de la plausibilidad de los nuevos conceptos, es muy instructiva respecto de abstracciones b\u00e1sicas, alude a su artificialidad y a su eficacia. El p\u00e1rrafo entero es espl\u00e9ndido sobre los efectos de la artificialidad sobre la \u00abnormalidad\u00bb y sobre el \u00absentido com\u00fan\u00bb.<\/p>\n<p>20. El antimonismo b\u00e1sico de Bohr (124). Depende de su interpretaci\u00f3n de la complementariedad y es su manera de [\u00eclegible] las diferencias cualitativas.<\/p>\n<p>21. Observaci\u00f3n sobre el sujeto de la poes\u00eda. (129).<\/p>\n<p>22. Ciencia y religi\u00f3n (131).<\/p>\n<p>23. La f\u00edsica cu\u00e1ntica como muestra (en este caso de las dificultades) de la relaci\u00f3n conocimiento-lenguaje y de la relaci\u00f3n ciencia-sentido com\u00fan.<\/p>\n<p>24. El car\u00e1cter completo de la descripci\u00f3n (161) es la mejor hip\u00f3tesis situacional para la definici\u00f3n de conducta racional.<\/p>\n<p>25. Sobre estructura (162).<\/p>\n<p>26. Tiempo biol\u00f3gico (162). Muy importante y antibergsoniano.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"112\"><\/a> <b>11.2. Jacques Hadamard, <i>Psicolog\u00eda de la invenci\u00f3n en el campo matem\u00e1tico<\/i>. Traducci\u00f3n por L.A. Santal\u00f3. Buenos Aires, Espasa-Calpe Argentina, 1947 [Original: 1944].<\/b><\/h3>\n<p>1. Soluci\u00f3n de problemas en sue\u00f1os (28\/29)<\/p>\n<p>2. Soluci\u00f3n instant\u00e1nea de problemas al despertar (29\/30).<\/p>\n<p>3. Poincar\u00e9 sobre esas iluminaciones como resultado de un trabajo inconsciente (27-29) (85\/86)<\/p>\n<p>Mozart sobre invenci\u00f3n (42\/43).<\/p>\n<p>4. Poincar\u00e9 sobre la preparaci\u00f3n consciente del trabajo inconsciente. Y Helmholtz (85\/86).<\/p>\n<p>5. Met\u00e1fora de Poincar\u00e9 sobre el trabajo preparatorio consciente (87-89).<\/p>\n<p>6. Sistematizaci\u00f3n y terminolog\u00eda de Hadamard para las tres fases: 1\u00aa. Preparaci\u00f3n; 2\u00aa. [ilegible]. 3\u00aa. Iluminaci\u00f3n<\/p>\n<p>7. La cuarta fase (Poincar\u00e9): 1) Verificaci\u00f3n. 2) Revisi\u00f3n.<\/p>\n<p>8. Tesis contraria al mecanicismo simb\u00f3lico (114-117). A lo sumo la acepta para la 4\u00aa fase.<\/p>\n<p>9. Tesis contraria al uso [ilegible] la presencia de palabras (o signos [ilegible]) en el pensamiento matem\u00e1tico inventivo (145-148).<\/p>\n<p>. Pero excepciones notables en el material de encontrar que aduce: George David Birkhoff, Norbert Wiener, P\u00f3lya (texto en 146).<\/p>\n<p>. Da interesante respuesta de Roman Jakobson (164\/165).<\/p>\n<p>10. Interesante ideologizaci\u00f3n de cuestiones de psicolog\u00eda de la ciencia (179-181)<\/p>\n<p>11. Los casos de intuici\u00f3n \u00abparad\u00f3jica\u00bb: Fermat (193-195), Riemann (195-197), Galois (197-201), Poincar\u00e9 (201\/2).<\/p>\n<p>12. Con cita de Chapar\u00e8de. Sobre la relaci\u00f3n medios-objetivos en la investigaci\u00f3n (204-215)<\/p>\n<p>. Hay dos relaciones o invenciones.<\/p>\n<p>. M\u00e1s frecuente la invenci\u00f3n pura, ignorando la aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>+ elipse<\/p>\n<p>+ Globos y dirigibles.<\/p>\n<p>. Lo inverso: geometr\u00eda.<\/p>\n<p>. Espl\u00e9ndido ejemplo de Hadamard mismo (211).<\/p>\n<p>13. Declaraci\u00f3n de Einstein (no inventa con palabras, sino con \u00abelementos\u00bb (253).<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"113\"><\/a> <b>11.3. J. Robert Oppenheimer, <i>Wissenschaft und allgemeinen Denken<\/i>, Hamburg, Rowohlt, 1955.<\/b><\/h3>\n<p>1. El primer p\u00e1rrafo sobre transformaci\u00f3n de la conciencia cotidiana por la ciencia (8).<\/p>\n<p>2. Sobre el peligro de la primac\u00eda de t\u00e9rminos comunes en la lengua cient\u00edfica y en la com\u00fan (9).<\/p>\n<p>3. Sobre la imposibilidad de fundar l\u00f3gicamente la pr\u00e1ctica moral en la ciencia (13\/14).<\/p>\n<p>4. Subsistencia de teor\u00edas cient\u00edfica superadas (24\/25). Importante para el papel de la abstracci\u00f3n.<\/p>\n<p>5. La transformaci\u00f3n del objeto de la investigaci\u00f3n en instrumento suyo, como posibilidad de la acumulaci\u00f3n cient\u00edfica (28ss).<\/p>\n<p>6. Un buen ejemplo de la necesidad del an\u00e1lisis de la investigaci\u00f3n (35). Y sus consecuencias operacionalistas, me parece.<\/p>\n<p>7. Un p\u00e1rrafo sobre conversi\u00f3n de materiales de investigaci\u00f3n en material \u00abadquirido\u00bb (38).<\/p>\n<p>8. Planteamiento de cuestiones cient\u00edficas en base al \u00absentido com\u00fan\u00bb, es decir, a la ciencia anterior (41).<\/p>\n<p>9. Sobre \u00abconservadurismo\u00bb de la ciencia por necesidades de m\u00e9todo (50).<\/p>\n<p>10. Sobre determinaci\u00f3n causal y \u00abdelimitaci\u00f3n\u00bb (de posibilidades) (60).<\/p>\n<p>Muy interesante para conocimiento de lo singular.<\/p>\n<p>11. Correcci\u00f3n e incorrecci\u00f3n del entendimiento com\u00fan (71\/72).<\/p>\n<p>12. De inter\u00e9s (anal\u00f3gico) para las \u00abparadojas del an\u00e1lisis\u00bb (72\/73)<\/p>\n<p>13. Dial\u00e9ctica (76).<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"114\"><\/a> <b>11.4. Frederick Suppe, <i>La estructura de las teor\u00edas cient\u00edficas<\/i>. Madrid, Editora Nacional, 1979.<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Las siguientes observaciones son notas e indicaciones de Sacrist\u00e1n sobre el trabajo del propio F. Suppe, \u00abEn busca de una comprensi\u00f3n filos\u00f3fica de las teor\u00edas cient\u00edficas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>1. Centro y limitaci\u00f3n de la idea de filosof\u00eda de la ciencia en este siglo, concepci\u00f3n que obliga a distinguir entre filosof\u00eda de la ciencia y ciencia de la ciencia (p .15) [Desde \u00abNo es demasiado exagerado afirmar que una filosof\u00eda de la ciencia..\u00bb hasta \u00ab&#8230;Lo menos que requiere es una reconsideraci\u00f3n global del valor del conocimiento cient\u00edfico\u00bb].<\/p>\n<p>El final del p\u00e1rrafo est\u00e1 escasamente justificado por la argumentaci\u00f3n, pero preludia lo que ha sido, o est\u00e1 siendo, el desarrollo Kuhn-Feyerabend.<\/p>\n<p>2. Versi\u00f3n inicial de la concepci\u00f3n heredada (pp. 27-28\u00bb [Desde \u00ab(&#8230;) una teor\u00eda cient\u00edfica debe ser axiomatizada&#8230;\u00bb hasta \u00ab&#8230;definici\u00f3n expl\u00edcita por medio de reglas de correspondencia\u00bb].<\/p>\n<p>3. Luego [final cap\u00edtulo I], haciendo historia, el autor cuenta la formalizaci\u00f3n de la concepci\u00f3n en una epistemolog\u00eda general, el triunfo del lenguaje fisicalista sobre el fundamentalista en la concepci\u00f3n de las proposiciones de protocolo.<\/p>\n<p>4. Precisi\u00f3n de la versi\u00f3n inicial de la concepci\u00f3n heredada (pp. 35-36) [Desde \u00abEn lo esencial esa versi\u00f3n inicial de la CH conceb\u00eda las teor\u00edas cient\u00edficas&#8230;\u00bb hasta \u00ab&#8230;donde \u2018Ox\u2019 es una expresi\u00f3n de L que contiene s\u00edmbolos solamente de V y posiblemente del vocabulario l\u00f3gico\u00bb]. El autor indica que esta precisi\u00f3n sem\u00e1ntica es posterior a G\u00f6del y Tarski, e iniciada por ellos.<\/p>\n<p>5. Examina el operacionalismo como salida. Luego de mostrar que tampoco funciona, pone esta interesante nota: \u00abEn el fondo este problema sigue acosando a la CH en todas sus versiones, pues la teor\u00eda se identifica con TC, y de este modo cualquier cambio en las reglas de correspondencia (esto es, cualquier nuevo procedimiento experimental) supone un cambio en la teor\u00eda\u00bb (p. 40).<\/p>\n<p>6. Defectos de las versiones iniciales de CH (p. 40).<\/p>\n<p>7. La definici\u00f3n por enunciados de reducci\u00f3n es parcial (normalmente) porque hay m\u00e1s de uno para cada t\u00e9rmino te\u00f3rico. Cada uno de ellos es una \u00abcondici\u00f3n de prueba\u00bb o verificaci\u00f3n (p. 42).<\/p>\n<p>8. Cr\u00edtica de los enunciados de reducci\u00f3n. La hace siguiendo a Hempel, con el caso de los conceptos te\u00f3ricos m\u00e9tricos, que, por suponer los n\u00fameros reales, no pueden ser cubiertos por expresiones definitorias con t\u00e9rminos observacionales (finitas en n\u00famero o numerables) (p. 44).<\/p>\n<p>9. En nota interesante, discrepa de Hempel (pp. 44-45).<\/p>\n<p>10. Cr\u00edtica y \u00faltima evoluci\u00f3n de CH (p.46). Fallo por los intentos, por eliminaci\u00f3n indeseada de los t\u00e9rminos te\u00f3ricos (p. 46).<\/p>\n<p>11. Explica los intentos de fundamentar el primer cuerno del dilema a base del teorema de Craig y los enunciados de Ramsey, y concluye (pp. 54-55) [Desde \u00abNinguna de las t\u00e9cnicas ideadas ha tenido \u00e9xito en el intento de mostrar que se puede prescindir de los t\u00e9rminos&#8230;\u00bb hasta \u00ab(&#8230;) Por tanto, parece que el primer cuerno del dilema del te\u00f3rico es falso y no se puede mantener. El dilema del te\u00f3rico es un pseudodilema\u00bb].<\/p>\n<p>12. \u00abPor consiguiente, la mayor\u00eda de los seguidores de la CH que aceptan los t\u00e9rminos te\u00f3ricos eluden el instrumentalismo y adoptan una interpretaci\u00f3n realista de las teor\u00edas\u00bb (p. 55). El principal argumento que ha dado para eso es \u00e9ste: \u00ab(&#8230;) uno de los atractivos del instrumentalismo es que permite introducir&#8230;\u00bb (p. 55).<\/p>\n<p>13. La l\u00f3gica del condicional (Afecta a la cl\u00e1usula I). Aparente necesidad de la modificaci\u00f3n de (I), porque (I) implica extensionalidad (p. 57).<\/p>\n<p>14. Condicional contrafactual no es condicional material (p. 57). Los enunciados de reducci\u00f3n no especifican (completamente) el condicional contraf\u00e1ctico, porque cada uno de ellos s\u00f3lo da una condici\u00f3n suficiente del disposicional (p. 58). Contraf\u00e1cticos y causalidad (p. 59). Contraf\u00e1cticos y leyes naturales (Goodman) (p. 59). Contraf\u00e1cticos y l\u00f3gicas modales causales (p. 63). Cr\u00edtica de Suppe a la soluci\u00f3n modal (p. 63).<\/p>\n<p>15. p. 73 [Desde \u00abAntes de concluir nuestro an\u00e1lisis del desarrollo de la concepci\u00f3n heredada&#8230;\u00bb hasta \u00ab&#8230;y el \u00e9nfasis se pone en c\u00f3mo el aparato te\u00f3rico se relaciona con los fen\u00f3menos\u00bb]. Muy interesante observar que esa paulatina admisi\u00f3n de una ontolog\u00eda realista coincide con la difusi\u00f3n de una f\u00edsica no intuitiva y una econom\u00eda muy abstracta.<\/p>\n<p>16. El desarrollo de la ciencia seg\u00fan la concepci\u00f3n heredada: reducci\u00f3n de teor\u00edas. La expone seg\u00fan Nagel y, evidentemente, para introducir a Kuhn (p. 77) [Desde \u00abEsta concepci\u00f3n del desarrollo cient\u00edfico&#8230;\u00bb hasta \u00ab&#8230;rechazo por parte de Feyerabend, Hanson, Kuhn y Bohm de la CH\u00bb].<\/p>\n<p>17. Aparente descriptivismo de CH (p. 81). Pero, en realidad, tiene una finalidad explicativa (p. 82). \u00abExplicaci\u00f3n\u00bb seg\u00fan Carnap (p. 82). Su aclaraci\u00f3n con el \u00aban\u00e1lisis\u00bb de Langford (p. 82).<\/p>\n<p>18. La distinci\u00f3n anal\u00edtico-sint\u00e9tico. La CH entra\u00f1a esta distinci\u00f3n (pp. 94-96). Cr\u00edtica de la distinci\u00f3n por Quine (pp. 95-99). Cr\u00edtica de la cr\u00edtica de Quine (pp. 99-100). Cr\u00edtica de Grice y Strawson. Tesis de Putnam.<\/p>\n<p>19. Maxwell y la contextualidad (p.104). Feigl. Suppe.<\/p>\n<p>20. Distinci\u00f3n entre t\u00e9rminos te\u00f3ricos y observacionales. El sentido corriente de \u00abobservar\u00bb hace a la distinci\u00f3n insostenible (Achinstein) (pp. 108-109). Tampoco el sentido tecnificado por Carnap funciona (p.109). Putnam: imposibilidad de la distinci\u00f3n (pp. 110-111). Balance de Suppe: a) La distinci\u00f3n es sostenible (pp. 111-112). b) S\u00f3lo vale la pena mantener la distinci\u00f3n si tiene importancia filos\u00f3fica (p. 113).<\/p>\n<p>21. Importancia en CH de la idea de interpretaci\u00f3n parcial (p.115). Cr\u00edticas de Achinstein y Putnam por vaguedad. An\u00e1lisis por Suppe de las cr\u00edticas de Achinson. Conclusi\u00f3n (pp. 117-118). An\u00e1lisis por Suppe de las cr\u00edticas de Putnam (p.118). Variaci\u00f3n de [nota] 4) por Suppe. Comentario (pp.120-121) [Desde \u00abEmpieza a estar claro en este punto que la interpretaci\u00f3n parcial&#8230;\u00bb hasta \u00ab&#8230;Y es f\u00e1cil ver que \u00e9sta es la versi\u00f3n 1) de la interpretaci\u00f3n parcial sugerida por Acinstein\u00bb].<\/p>\n<p>22. Modelos. Obligaci\u00f3n para CH de dar un modelo de T, por la interpretaci\u00f3n sem\u00e1ntica independiente de Vt (p. 124). La posici\u00f3n de Campbell, Nagel Hesse, como modificaci\u00f3n de CH. Bajo una aparente coincidencia, Nagel discrepa de la CH, porque su noci\u00f3n de modelo matem\u00e1tico no es la misma. Con el ejemplo del modelo at\u00f3mico de Bohr (pp. 125-126).<\/p>\n<p>23. El estupendo ejemplo de Hesse de la refracci\u00f3n (pp. 128-129). En el mismo contexto Hesse (p. 128). Juicio de Suppe sobre Hesse (p. 129). Balance de Suppe (p. 130).<\/p>\n<p>24. Reglas de correspondencia. Reducci\u00f3n cr\u00edtica de las dos primeras funciones de C. E incluso tres cr\u00edticas a la concepci\u00f3n reducida de la funci\u00f3n de C (pp. 131-136). Conclusi\u00f3n de Suppe (p. 138): \u00abPara resumir el tratamiento que la CH hace de las reglas de correspondencia es inadecuado&#8230; La interpretaci\u00f3n que la CH hace de las reglas de correspondencia es indudablemente insatisfactoria\u00bb. Pero, en mi opini\u00f3n, s\u00f3lo se ha probado que es insatisfactoria por simplificadora, no por radicalmente falsa.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"115\"><\/a> <b>11.5. Solapa interior de L. W. H. Hull, <\/b><i><b>Historia y filosof\u00eda de la ciencia<\/b><\/i><b>, Barcelona: Ariel, 1962<\/b><\/h3>\n<p>La uni\u00f3n de las palabras \u00abhistoria\u00bb y \u00abfilosof\u00eda\u00bb en el t\u00edtulo de este libro es una indicaci\u00f3n acerca de su car\u00e1cter m\u00e1s saliente: el autor introduce inmediatamente en su desarrollo hist\u00f3rico la consideraci\u00f3n filos\u00f3fica y cr\u00edtica. Esto y su extraordinaria capacidad para liberarse de esquemas corrientes al contemplar las diversas fases de la historia de la ciencia, dan a su libro una frescura, una tal espontaneidad a su juicio, que en m\u00e1s de una p\u00e1gina el lector tiene la impresi\u00f3n de estar oyendo hablar por vez primera de un hecho de la historia de la ciencia que en realidad conoce de antiguo, aunque en interpretaci\u00f3n mucho menos aut\u00e9ntica y bastante m\u00e1s adocenada. En este sentido puede subrayarse, por ejemplo, el tratamiento dado por Hull a la introducci\u00f3n de la idea de demostraci\u00f3n geom\u00e9trica por Tales de Mileto, o al prejuicio plat\u00f3nico contra las c\u00f3nicas, o a la relaci\u00f3n entre el an\u00e1lisis filos\u00f3fico empirista ingl\u00e9s y la ciencia moderna, y tal vez, antes que nada, la posici\u00f3n en que el autor pone a la historia de la matem\u00e1tica respecto de la ciencia de la naturaleza.<\/p>\n<p>Una consideraci\u00f3n tan rica de la historia de la ciencia no pod\u00eda, naturalmente, caber en unos pocos centenares de p\u00e1ginas m\u00e1s que concentrando la exposici\u00f3n a los hechos y puntos esenciales de cada fase. De aqu\u00ed la construcci\u00f3n del libro en nueve cap\u00edtulos que tratan sucesivamente la prehistoria de la ciencia, la ciencia ateniense, la alejandrina, la medieval, la geometr\u00eda astron\u00f3mica, la mec\u00e1nica astron\u00f3mica, la aparici\u00f3n de la metodolog\u00eda de la ciencia moderna, las nuevas ciencias surgidas en los siglos XVI y XVII y el desarrollo de la biolog\u00eda en el siglo XIX. Un ep\u00edlogo considera las tendencias cient\u00edficas del sigo XX.<\/p>\n<p>Esta forma de exposici\u00f3n, ant\u00edtesis del cat\u00e1logo de nombres y fechas, tiene mucho que ver con los rasgos destacados del libro: la intensidad con que trata cada uno de los temas seleccionados y lo afortunado de esa selecci\u00f3n, pues, a pesar de la relativa brevedad de su exposici\u00f3n, Hull consigue dar cabida en ella a importantes detalles de erudici\u00f3n de primera mano que no suelen encontrarse ni en obras colectivas de extensi\u00f3n mucho mayor. Sirva de prueba de esta afirmaci\u00f3n la informaci\u00f3n de Hull a prop\u00f3sito de las ideas evolucionistas de Anaximandro, tomadas de la doxograf\u00eda filos\u00f3fica, que los historiadores de la ciencia no suelen aprovechar en toda la medida posible.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"116\"><\/a> <b>11.6. J\u00fcrgen Habermas, <\/b><i><b>Technikk und Wissenschaft als Ideologie <\/b><\/i><b>[Ciencia y t\u00e9cnica como \u00abideolog\u00eda\u00bb] <\/b><b>FF\/M 1968 (de una fotocopia)<\/b>.<\/h3>\n<p>1. \u00abEl crecimiento de las fuerzas productivas institucionalizado con el progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico revienta todas las proporciones hist\u00f3ricas. De ah\u00ed obtiene sus posibilidades de legitimaci\u00f3n el marco institucional.\u00bb (51).<\/p>\n<p>La persistencia de esa situaci\u00f3n marxiana \u2013que Habermas probablemente no considera tal\u2013 quita pertinencia a toda su construcci\u00f3n para el problema actual. Porque esa constataci\u00f3n es la base de toda su tesis, como modificaci\u00f3n de la de Marcuse.<\/p>\n<p>2. \u00ab(&#8230;) die Unschuld einer reinen Produktivkraft (\u2026) [la inocencia del poder productivo puro\u00bb (53).<\/p>\n<p>Aunque lo dice exponiendo a Bloch, es idea presente en \u00e9l. Y lo que hoy vemos es que no hay ni inocencia ni pureza en las fuerzas productivas ni en nada.<\/p>\n<p>3. \u00abConcebida y dominada cient\u00edficamente, la naturaleza aparece de nuevo en el aparato t\u00e9cnico de producci\u00f3n y destrucci\u00f3n que mantiene y mejora la vida de los individuos y al mismo tiempo somete a \u00e9stos a los se\u00f1ores del aparato\u00bb (54).<\/p>\n<p>Eso es ya s\u00f3lo una parte de la verdad, y no la que obliga a revisar, porque, globalmente, eso es ya falso.<\/p>\n<p>4. \u00abHay que proponer [a Marcuse] que la ciencia de la Edad Moderna s\u00f3lo se podr\u00eda entender como un proyecto hist\u00f3ricamente localizado si fuera imaginable por lo menos <i>un<\/i> proyecto alternativo. Adem\u00e1s, una ciencia nueva alternativa tendr\u00eda que incluir la definici\u00f3n de una nueva t\u00e9cnica. Esta consideraci\u00f3n hace m\u00e1s sobrios, porque si realmente arranca de un proyecto, es evidente que la t\u00e9cnica no puede reconducir m\u00e1s que a un \u201cproyecto\u201d de g\u00e9nero humano<i> entero<\/i>, y no a un proyecto hist\u00f3ricamente rebasable\u00bb (55).<\/p>\n<p>Esta tesis verdadera, al estar entendida con ingenuidad caracter\u00edstica de fil\u00f3sofo, le va a hacer ignorar las importantes diferencias entre t\u00e9cnicas, diferencias que, a pesar de serlo dentro de \u00abla T\u00e9cnica\u00bb, son hoy decisivas.<\/p>\n<p>5. \u00abSi se tiene presente que el desarrollo t\u00e9cnico sigue una l\u00f3gica que corresponde a la estructura de la acci\u00f3n racional conforme a fines y controlable por el resultado [Gehlen], esto es, a la estructura del <i>trabajo<\/i>, entonces no se ve c\u00f3mo podemos renunciar a la T\u00e9cnica \u2013y precisamente a <i>nuestra<\/i> t\u00e9cnica\u2013 en favor de otra cualitativamente distinta, mientras no cambie la organizaci\u00f3n de la naturaleza humana y mientras, consiguientemente, tengamos que mantener nuestra vida mediante trabajo social y con la ayuda de medios substitutivos del trabajo.\u00bb (56-57)<\/p>\n<p>\u00abNuestra t\u00e9cnica\u00bb es un concepto demasiado amplio y especulativo para que Habermas pueda tener en cuenta los problemas hoy importantes. \u00c9l lleva raz\u00f3n \u2013<i>cum grano salis\u2013<\/i>\u00a0m\u00e1s respecto de la ciencia fundamentadora de las t\u00e9cnicas que respecto de \u00e9stas. Es un buen ejemplo \u2013el de \u00e9l y el de Gehlen\u2013 de los peligros del punto de vista abstracto y especulativo.<\/p>\n<p>6. \u00abLa alternativa a la t\u00e9cnica existente, la proyecci\u00f3n de la naturaleza como interlocutor capaz en vez de como objeto, se refiere a una estructura de acci\u00f3n alternativa: a la interacci\u00f3n mediada simb\u00f3licamente, diferenciada de la acci\u00f3n racional sujeta a fines. Mas eso significa que ambos proyectos son proyectos del trabajo y del lenguaje, proyectos del g\u00e9nero humano <i>en su conjunto<\/i>, y no de una \u00e9poca sola, de una clase determinada, de una situaci\u00f3n superable. Del mismo modo que la idea de una nueva T\u00e9cnica no se sostiene, as\u00ed tampoco es posible pensar consecuentemente la idea de una nueva ciencia (&#8230;) tampoco para su funci\u00f3n, como para el progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico como tal, hay ning\u00fan substituto \u201cm\u00e1s humano\u201d.\u00bb (57-58)<\/p>\n<p>H. parte de la verdad (relativa) de la ciencia y del fundamento cient\u00edfico de la t\u00e9cnica, es decir, de la \u00abT\u00e9cnica\u00bb, del conocimiento utilizable econ\u00f3micamente, da por supuesto que la humanidad o inhumanidad (es decir, la deseabilidad o indeseabilidad respecto de ciertos valores) est\u00e1 dada en acto por el saber mismo, y acaba en una apolog\u00eda potencial de cualquier t\u00e9cnica con min\u00fascula. La altura especulativa es en este caso <i>ignoratio elenchi<\/i>.<\/p>\n<p>El final apolog\u00e9tico est\u00e1 muy facilitado \u2013como tantas veces\u2013 por la construcci\u00f3n especulativa de una esfera del bien puro, la de la comunicaci\u00f3n simb\u00f3lica<\/p>\n<p>7. \u00abLa peculiar \u201cracionalidad\u201d de ciencia y t\u00e9cnica que, por una parte, caracteriza un potencial creciente de fuerzas productivas excedentes que siguen amenazando al marco institucional y, por otra parte, suministra <i>tambi\u00e9n<\/i> el criterio de legitimaci\u00f3n de las mismas relaciones de producci\u00f3n limitadoras, la duplicidad de esta racionalidad no queda suficientemente representada ni por una historizaci\u00f3n del concepto ni por el modelo del <i>pecado original<\/i> ni por el de la <i>inocencia<\/i> del progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico.\u00bb (58-59).<\/p>\n<p>Yo creo que el modelo del pecado original es el bueno, como lo vio Kant. Hasta este siglo, el sudor de nuestra frente era s\u00f3lo la angustia del cambio de mundo mental. Ahora el castigo es el infierno material.<\/p>\n<p>8. \u00abParto de la distinci\u00f3n fundamental entre trabajo e interacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entiendo por \u00abtrabajo\u00bb o <i>acci\u00f3n racional orientada a fines <\/i>[zweckrationales Handeln] la acci\u00f3n instrumental, o la elecci\u00f3n racional, o una combinaci\u00f3n de ambas cosas. La acci\u00f3n institucional se orienta por <i>reglas t\u00e9cnicas<\/i> que se basan en saber emp\u00edrico. Implican en todo caso pron\u00f3sticos condicionados acerca de acontecimientos observables, f\u00edsicos o sociales; estos pron\u00f3sticos pueden resultar acertados o errados. El comportamiento de la elecci\u00f3n racional se orienta seg\u00fan <i>estrategias <\/i>que se basan en saber anal\u00edtico. Implican derivaciones de reglas de preferencia (sistemas de valores) y m\u00e1ximas generales; estas proposiciones se derivan correctamente o err\u00f3neamente. La acci\u00f3n racional orientada a fines realiza fines definidos en ciertas condiciones, pero mientras que la acci\u00f3n instrumental organiza medios que son adecuados o inadecuados seg\u00fan los criterios de un control eficaz de la realidad, la acci\u00f3n estrat\u00e9gica depende solo de una valoraci\u00f3n correcta de posibles alternativas de comportamiento, valoraci\u00f3n que resulta simplemente de una deducci\u00f3n con la ayuda de valores y m\u00e1ximas.<\/p>\n<p>Entiendo, en cambio, por a<i>cci\u00f3n comunicativa<\/i> [kommunikative Handeln] una interacci\u00f3n mediada simb\u00f3licamente. Esta se orienta seg\u00fan <i>reglas v\u00e1lidas<\/i> obligatoriamente [MSL: o vigente: obligatorisch geltende Norem] que definen expectativas rec\u00edprocas de comportamiento y tienen que ser comprendidas y reconocidas por lo menos por dos sujetos que act\u00faan. Las normas sociales se consolidan mediante sanciones. Su sentido se objetiva en la comunicaci\u00f3n en lenguaje ordinario. Mientras que la validez de reglas t\u00e9cnicas y estrategias depende de la validez de proposiciones emp\u00edricamente verdaderas o anal\u00edticamente correctas, la vigencia de las normas sociales se funda exclusivamente en la intersubjetividad del entendimiento [Verstandigung] acerca de intenciones y se asegura por el reconocimiento general de obligaciones. La violaci\u00f3n de las reglas tiene consecuencias diferentes en ambos casos. Un proceder <i>incompetente<\/i> que lesiona reglas t\u00e9cnicas comprobadas o estrategias correctas queda condenado<i> per se<\/i> al fracaso por causa de su fallo; el \u00abcastigo\u00bb est\u00e1 incorporado, por as\u00ed decirlo, a su fracaso ante la realidad. Un comportamiento <i>desviado<\/i>, que viola normas vigentes, desencadena sanciones que est\u00e1n vinculadas con las reglas solo externamente, es decir, por convenciones. Las reglas aprendidas de la acci\u00f3n racional orientada a fines nos procuran la disciplina de <i>capacidades<\/i>, y las normas interiorizadas con la disciplina de <i>estructuras de la personalidad<\/i>. Las capacidades nos ponen en condiciones de resolver problemas; las motivaciones nos permiten ejercer la conformidad con las normas. El diagrama siguiente resume las determinaciones; necesitan una explicaci\u00f3n m\u00e1s precisa que no puedo dar en este lugar. No considero por ahora la \u00faltima secci\u00f3n horizontal; ella recuerda la tarea para cuya soluci\u00f3n introduzco la diferenciaci\u00f3n entre trabajo e interacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con la ayuda de los dos tipos de acci\u00f3n, podemos distinguir entre sistemas sociales seg\u00fan que en ellos predomine la acci\u00f3n racional orientada a fines o la interacci\u00f3n. El marco<i> institucional<\/i> de una sociedad consta de normas que dirigen interacciones mediadas por el lenguaje. Pero hay subsistemas \u2013como el sistema econ\u00f3mico o el aparato del estado, por seguir con los ejemplos de Max Weber\u2013 en los que se institucionalizan principalmente series de acciones racionales orientadas a fines. En el otro lado hay subsistemas, como la familia y el parentesco, que sin duda est\u00e1n relacionados con abundantes tareas y capacidades, pero descansan principalmente en reglas morales de interacci\u00f3n. De modo que querr\u00eda distinguir de un modo general el plano anal\u00edtico entre (1\u00ba) <i>el marco institucional<\/i>, de una sociedad o del mundo de la vida sociocultural, y (2\u00ba)<i> los subsistemas de acci\u00f3n racional orientadas a fines<\/i> que est\u00e1n insertos en aquel. En la medida en que las acciones est\u00e1n determinadas por el marco institucional, est\u00e1n dirigidas e impuestas por expectativas de comportamiento sancionadas y rec\u00edprocamente limitadas. En la medida en que est\u00e1n determinados por subsistemas de <i>acci\u00f3n<\/i> racional orientada a fines, siguen los esquemas de la acci\u00f3n instrumental o estrat\u00e9gica. Desde luego que la garant\u00eda de <i>que<\/i> esas acciones observaran con suficiente probabilidad determinadas reglas t\u00e9cnicas y las estrategias esperadas no se puede conseguir nunca m\u00e1s que por institucionalizaci\u00f3n\u00bb (63\/65).<\/p>\n<p>Aunque esto \u00faltimo parece permitir evitarlo, yo creo que la sustituci\u00f3n de los dos conceptos marxianos por este par idealiza las relaciones de producci\u00f3n. Pues \u00e9stas imponen no s\u00f3lo sostenimiento de instituciones sino tambi\u00e9n posici\u00f3n de fines. De fines \u00abestrat\u00e9gicos que el esquema de H. parece poner como institucionalmente neutrales. Aunque la finalidad expl\u00edcita del esquema es reformular el concepto de racionalizaci\u00f3n de Weber (cfr. 65), sin embargo, luego dice que suple el esquema marxiano aludido. Lo suple eliminando las clases y la naturaleza de clase de los fines \u00abestrat\u00e9gicos\u00bb. En todo ello parece movido por una abstracta defensa de la ciencia-t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>Por otra parte, en su nota 10 (62), dice:<\/p>\n<p>\u00abPara el contexto hist\u00f3rico-filos\u00f3fico de estos conceptos, cfr. mi contribuci\u00f3n a la Lowith-Festschrift: <i>Arbeit und Interaktion, Bemerkungen zu Hegels Jenenser Philosophie des Geistes<\/i>, in diesem Band, S. 9 ss.\u00bb<\/p>\n<p>Volviendo a la sustancia: esa \u00faltima secci\u00f3n horizontal por la que, seg\u00fan \u00e9l dice introduce la distinci\u00f3n, es precisamente la que alude a la relaci\u00f3n entre desarrollo de las fuerzas productivas y socialismo. Como quiere replantear la tesis marxiana, cambia sus conceptos b\u00e1sicos. (No todos: s\u00f3lo relaciones de producci\u00f3n, sustituido por comunicaci\u00f3n; pues trabajo no es muy diferente de fuerzas productivas).<\/p>\n<p>9. \u00abEl umbral entre la sociedad tradicional y la sociedad que entra en el proceso de modernizaci\u00f3n <i>no<\/i> se caracteriza por el hecho de que se imponga una transformaci\u00f3n estructural del marco institucional por la presi\u00f3n de unas fuerzas productivas relativamente desarrolladas: \u00e9se es el mecanismo de la historia evolutiva de la especie desde el comienzo. Lo nuevo es m\u00e1s bien un estadio de desarrollo de las fuerzas productivas que hace permanente la expansi\u00f3n de los subsistemas de acci\u00f3n racional orientada a fines, y con ello, pone en discusi\u00f3n la forma de legitimaci\u00f3n del dominio mediante interpretaciones cosmol\u00f3gicas del mundo, propia de las culturas superiores\u00bb (68).<\/p>\n<p>Hay, por otra parte, la aceptaci\u00f3n del esquema marxiano <i>sin clases<\/i>. Por otro, una expansi\u00f3n del \u00abtrabajo\u00bb que no choca directamente con el marco institucional, seg\u00fan parece, sino con su legitimaci\u00f3n, y la corroe. El texto sigue:<\/p>\n<p>\u00abEsas im\u00e1genes m\u00edticas, religiosas y metaf\u00edsicas del mundo obedecen a la l\u00f3gica de conexiones de la interacci\u00f3n. Dan respuesta a los problemas humanos centrales de la vida en com\u00fan y de la vida individual [1]. Sus temas son justicia y libertad, poder y opresi\u00f3n, felicidad y satisfacci\u00f3n, miseria y muerte [2]. Sus categor\u00edas son victoria y derrota, amor y odio, redenci\u00f3n y condenaci\u00f3n. Su l\u00f3gica se mide por la gram\u00e1tica de una comunicaci\u00f3n deformada y por el destino causal de s\u00edmbolos separados y motivos reprimidos. La racionalidad de los juegos de lenguaje, vinculada a la acci\u00f3n comunicativa, se ve confrontada, en el umbral de la modernidad, con una racionalidad de relaciones fines-medios enlazada con la acci\u00f3n instrumental y estrat\u00e9gica. En cuanto que se puede llegar a esta confrontaci\u00f3n, empieza el final de la sociedad tradicional: falla la forma de la legitimaci\u00f3n del dominio.\u00bb (68\/69).<\/p>\n<p>(1) Entre los cuales, manifiestamente, no cuenta el trabajo; inaudito que el trabajo, la reproducci\u00f3n, no sea un tema humano central de la vida en com\u00fan.<\/p>\n<p>(2) No se acuerda de que uno de los primeros temas de la cosmovisi\u00f3n b\u00edblica es el ganar\u00e1s tu pan, etc.<\/p>\n<p>Sin duda, toma mucho de Marx, y la misma idea de expansi\u00f3n de los subsistemas del trabajo es elaboraci\u00f3n de la idea de capitalismo de Marx (por lo que modernidad = capitalismo). Pero hay una diferencia esencial en la naturaleza de la crisis: no es nada econ\u00f3mico b\u00e1sico, sino cuesti\u00f3n de legitimaci\u00f3n de un dominio neutral desde el punto de vista de las clases. Por supuesto que tiene inter\u00e9s la consideraci\u00f3n del dominio en s\u00ed, de su legitimaci\u00f3n y de los cambios de \u00e9sta. Pero tambi\u00e9n lo tienen los sujetos que lo ejercen.<\/p>\n<p>El texto sigue:<\/p>\n<p>\u00abEl capitalismo se define por un modo de producci\u00f3n que no s\u00f3lo plantea ese problema, sino que, adem\u00e1s, lo resuelve. Ofrece una legitimaci\u00f3n del dominio que no se obtiene ya del cielo de la tradici\u00f3n cultural, sino que se puede tomar de la base del trabajo social\u00bb (70).<\/p>\n<p>Lo mismo podr\u00eda decir Marx de todos los modos de producci\u00f3n, porque para \u00e9l es la tradici\u00f3n mismo y su cielo la que que se toma de la base del trabajo social.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, este desarrollo central de Habermas no es lo esencial hoy en el asunto de la ciencia y de la t\u00e9cnica; y, porque no lo es, empieza a no ser verdad: lo que empieza a haber hoy es una crisis de legitimaci\u00f3n de la t\u00e9cnica y la ciencia.<\/p>\n<p>10. \u00abLa ideolog\u00eda b\u00e1sica del intercambio justo, que Marx hab\u00eda desenmascarado teor\u00e9ticamente, se hundi\u00f3 en la pr\u00e1ctica. La forma de valorizaci\u00f3n econ\u00f3mica privada del capital no se pudo mantener m\u00e1s que mediante el correctivo estatal de una <i>pol\u00edtica social <\/i>y econ\u00f3mica estabilizadora del ciclo. Se repolitiz\u00f3 el marco institucional de la sociedad. Este no coincide ya hoy directamente con las relaciones de producci\u00f3n, esto es, con un orden jur\u00eddico privado que asegure el tr\u00e1fico econ\u00f3mico capitalista y con las correspondientes garant\u00edas generales del orden del estado burgu\u00e9s. Pero con eso ha cambiado la relaci\u00f3n entre el sistema econ\u00f3mico y el sistema de dominaci\u00f3n; la pol\u00edtica no es ya <i>exclusivamente<\/i> un fen\u00f3meno sobreestructural. Si la sociedad no se mantiene ya \u201cautom\u00e1ticamente\u201d \u2013y esto era lo propiamente nuevo del modo de producci\u00f3n capitalista\u2013 como una esfera autorregulada anterior y subyacente al estado, entonces sociedad y estado no est\u00e1n ya en la relaci\u00f3n que la teor\u00eda de Marx hab\u00eda determinado como relaci\u00f3n entre base y sobreestructura. Pero entonces una teor\u00eda cr\u00edtica de la sociedad no se puede tampoco construir en la forma exclusiva de una cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica [1]. Un punto de vista que a\u00edsla met\u00f3dicamente las leyes econ\u00f3micas del movimiento de la sociedad no puede pretender apresar la conexi\u00f3n vital de la sociedad en sus categor\u00edas esenciales m\u00e1s que mientras la pol\u00edtica dependa de la base econ\u00f3mica y no haya que entender \u00e9sta, al rev\u00e9s, como una funci\u00f3n de la actividad del estado y de conflictos pol\u00edticamente dirimidos\u00bb (75-76).<\/p>\n<p>(1) \u00abTeor\u00eda cr\u00edtica\u00bb es un p\u00e9simo concepto, procedente de cuando Marx no entend\u00eda a Ricardo.<\/p>\n<p>Sin despreciar el aumento de la funci\u00f3n econ\u00f3mica del Estado en el per\u00edodo keynesiano y de las econom\u00edas de guerra, o en los pa\u00edses del Este, parece inadmisible pensar que la pol\u00edtica econ\u00f3mica no sea econom\u00eda. Habermas parece creer que realmente hubo alguna vez una mano oculta. Y tambi\u00e9n parece creer que la mano visible es siempre del estado: que piense en la pol\u00edtica energ\u00e9tica y la crisis del petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>El texto sigue:<\/p>\n<p>\u00abDe acuerdo con Marx,<i> cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/i> era teor\u00eda de la sociedad burguesa s\u00f3lo en cuanto <i>cr\u00edtica de la ideolog\u00eda.<\/i> Pero cuando se descompone la ideolog\u00eda del intercambio justo, el sistema de dominio no se puede ya criticar <i>directamente <\/i>por las relaciones de producci\u00f3n [1]. Tras la descomposici\u00f3n de aquella ideolog\u00eda, el dominio pol\u00edtico requiere una nueva legitimaci\u00f3n. Mas como el poder indirectamente ejercido a trav\u00e9s del proceso de cambio est\u00e1 controlado a su vez por un dominio organizado pre-estatalmente e institucionalizado estatalmente, la legitimaci\u00f3n no se puede derivar de un orden apol\u00edtico, de las relaciones de producci\u00f3n [2]. En esta medida se renueva la necesidad de legitimaci\u00f3n directa existente en las sociedades precapitalistas. Por otra parte, la restauraci\u00f3n de un dominio pol\u00edtico directo (en una forma tradicional de legitimaci\u00f3n, sobre la base de la tradici\u00f3n cultural) se ha hecho imposible. Por una parte, las tradiciones han perdido su fuerza; y por otra parte, en las sociedades industriales los resultados de la emancipaci\u00f3n respecto del dominio pol\u00edtico directo (los derechos fundamentales y el mecanismo de las elecciones generales) no se pueden ignorar del todo m\u00e1s que en per\u00edodos de reacci\u00f3n. El dominio democr\u00e1tico-formal en los sistemas de capitalismo estatalmente regulado se encuentra bajo una exigencia de legitimaci\u00f3n que no se puede ya satisfacer mediante apelaciones a la forma preburguesa de legitimaci\u00f3n. Por eso en el lugar de la ideolog\u00eda del intercambio libre aparece una <i>program\u00e1tica suced\u00e1nea<\/i> que se orienta por las consecuencias sociales no de la instituci\u00f3n del mercado, sino de una actividad estatal que compensa las disfunciones del intercambio libre [3]. Esta program\u00e1tica combina el momento de la ideolog\u00eda burguesa del rendimiento (desplazando, sin duda, la adjudicaci\u00f3n de estatus seg\u00fan el rendimiento individual del mercado al sistema escolar) con la garant\u00eda de m\u00ednimos de bienestar, de la perspectiva de seguridad del puesto de trabajo y de la estabilidad de los ingresos [4]. Esta program\u00e1tica suced\u00e1nea [5] obliga al sistema de dominaci\u00f3n a mantener las condiciones de estabilidad de un sistema global que facilita la seguridad social y posibilidades de ascenso individual, y a prevenir riesgos del crecimiento. Eso exige un margen de manipulaci\u00f3n para las intervenciones estatales, las cuales aseguran la forma privada de valorizaci\u00f3n del capital, al precio de una limitaci\u00f3n de las instituciones de derecho privado, y <i>vinculan la lealtad de las masas a esa forma\u00bb<\/i>\u00a0(76-77).<\/p>\n<p>(1) En primer lugar, ese ideologismo era del Marx joven s\u00f3lo. En segundo lugar, las relaciones de producci\u00f3n no son ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>(2) Nunca fueron ellas las legitimadoras, sino las legitimadas por el mito etc. Esta argumentaci\u00f3n de H. es confus\u00edsima.<\/p>\n<p>(3) Todo sin lucha de clases: como si las disfunciones fueran subsanadas por amor al pr\u00f3jimo<\/p>\n<p>(4) Ya no hay crisis, aunque \u00e9l de vez en cuando se cubre record\u00e1ndolas.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>Que si se cumpliera, querido amigo, no ser\u00eda ideolog\u00eda legitimadora, sino legitimaci\u00f3n por la pr\u00e1ctica.<\/li>\n<\/ol>\n<p>11. \u00abLa program\u00e1tica suced\u00e1nea legitimadora del dominio deja insatisfecha una decisiva necesidad de legitimaci\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo se hace plausible para las masas mismas su despolitizaci\u00f3n? Marcuse pudo contestar a eso: por el hecho de que la t\u00e9cnica y la ciencia asumen <i>tambi\u00e9n<\/i> la funci\u00f3n de una ideolog\u00eda\u00bb (79).<\/p>\n<p>Es curioso que eso parece hablar del siglo XIX, cuando no hab\u00eda tal necesidad de program\u00e1tica suced\u00e1nea. Hoy lo que se tiene que legitimar es la ciencia y la t\u00e9cnica. Y hoy como ayer la legitimaci\u00f3n \u00abobjetiva\u00bb se busca por parte del poder en la econom\u00eda, no en la f\u00edsica. Y no s\u00f3lo por parte de los neoliberales, que lo hacen exactamente como a principios del XIX.<\/p>\n<p>12. \u00abAs\u00ed la t\u00e9cnica y la ciencia se convierten en la primera fuerza productiva, con lo que desaparecen las condiciones de aplicaci\u00f3n de <i>la teor\u00eda del valor trabajo<\/i> de Marx. Deja de tener sentido calcular los capitales para inversiones en investigaci\u00f3n y desarrollo sobre la base del valor de la fuerza de trabajo no calificada (simple), cuando el progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico se ha convertido en una fuente de plusval\u00eda independiente, frente a la cual la \u00fanica fuente de plusval\u00eda considerada por Marx, la fuerza de trabajo de los productores inmediatos, pesa cada vez menos\u00bb (79-80).<\/p>\n<p>Por lo menos deber\u00eda haber examinado el tratamiento por Marx de la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>13. \u00abLa detenida dial\u00e9ctica de lo \u00e9tico engendra la peculiar apariencia de la post-historia. La raz\u00f3n es que un crecimiento relativo de las fuerzas productivas no representa ya <i>eo ipso<\/i> un potencial excedente rico en consecuencias emancipatorias, en choque con el cual se resquebrajen las legitimaciones de un orden de dominaci\u00f3n existente. Pues ahora la primera fuerza productiva, el progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico regulado, se ha convertido \u00e9l mismo en fundamento de legitimaci\u00f3n. Esta nueva forma de legitimaci\u00f3n ha perdido, desde luego, la vieja figura de <i>ideolog\u00eda.<\/i>\u00bb (88)<\/p>\n<p>Mis diferencias: el crecimiento de las fuerzas productivas sigue resquebrajando las relaciones de producci\u00f3n, aparte de que resquebraje o no las legitimaciones (que tambi\u00e9n: hundimiento del mito parlamentario ante la tecnicidad de decisiones pol\u00edticas, p. e., energ\u00e9ticas). Pero es verdad que el resultado puede no ser nada emancipatorio. La posthistoria es !a situaci\u00f3n de rebasamiento de la imaginaci\u00f3n de los cl\u00e1sicos, \u00abut\u00f3picos\u00bb o no, es decir, desde Saint-Simon hasta Lenin o Trotski. Por \u00faltimo, la cuesti\u00f3n de la legitimaci\u00f3n es secundaria (\u00bfde verdad cre\u00eda el siervo todo lo que le contaban para que trabajara?) y, sobre todo, su planteamiento por H. es ya falso: ciencia y tecnolog\u00eda pierden legitimaci\u00f3n, y de eso se trata.<\/p>\n<p>14. \u00abLa despolitizaci\u00f3n de la masa de la poblaci\u00f3n, legitimada por una consciencia tecnocr\u00e1tica, es al mismo tiempo una auto-objetivaci\u00f3n de los seres humanos en categor\u00edas que lo son por igual de la acci\u00f3n racional orientada a fines y del comportamiento adaptativo: los modelos cosificados de las ciencias penetran en el mundo de la vida sociocultural y cobran poder objetivo sobre la autocomprensi\u00f3n. El n\u00facleo ideol\u00f3gico de esa consciencia es l<i>a eliminaci\u00f3n de la diferencia entre pr\u00e1ctica y t\u00e9cnica,<\/i> reflejo, pero no concepto, de la nueva constelaci\u00f3n entre el marco institucional despose\u00eddo y los sistemas independizados de acci\u00f3n racional orientada a fines\u00bb (91).<\/p>\n<p>El marco institucional est\u00e1 para H. despose\u00eddo, porque para \u00e9l se reduc\u00eda al derecho privado burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>15. \u00abSi se relativiza el campo de aplicaci\u00f3n del concepto de ideolog\u00eda y de la teor\u00eda de las clases, entonces tambi\u00e9n necesita una nueva formulaci\u00f3n el marco categorial en el que Marx ha desarrollado los <i>supuestos b\u00e1sicos del materialismo hist\u00f3rico.<\/i> La relaci\u00f3n entre fuerzas productivas y relaciones de producci\u00f3n se deber\u00eda substituir por la m\u00e1s abstracta entre trabajos e interacci\u00f3n. Las relaciones de producci\u00f3n describen un plano en el cual el marco institucional s\u00f3lo ha estado anclado durante la fase de despliegue del capitalismo liberal, como no ha ocurrido ni antes ni despu\u00e9s [1]. Por otra parte, las fuerzas productivas en las que se acumulan los procesos de aprendizaje organizados en los subsistemas de acci\u00f3n racional orientada a fines, han sido, sin duda, desde el principio, el motor del desarrollo social, pero no parecen ser en <i>toda circunstancia<\/i>, como supuso Marx, un potencial de liberaci\u00f3n ni desencadenar movimientos emancipatorios, en todo caso, ya no desde que el continuo crecimiento de las fuerzas productivas se ha hecho dependiente de un progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico que asume<i> tambi\u00e9n<\/i> funciones <i>legitimadoras del dominio<\/i>. Sospecho que la relaci\u00f3n, an\u00e1loga a esa, pero m\u00e1s general, entre marco institucional (interacci\u00f3n) y subsistemas de acci\u00f3n racional orientada a fines (\u201ctrabajo\u201d en el amplio sentido de acci\u00f3n instrumental estrat\u00e9gica) sistema de referencia desarrollado sobre la relaci\u00f3n, etc., se presta mejor para reconstruir el umbral sociocultural de la historia de la humanidad.\u00bb (92)<\/p>\n<p>(1) Porque para \u00e9l relaciones de producci\u00f3n son s\u00f3lo las instituciones del derecho privado. Mejor dicho, marco institucional es s\u00f3lo eso. La elecci\u00f3n del l\u00e9xico es libre, pero no parece muy acertada. Porque mezcla el derecho con la amistad.<\/p>\n<p>En el sentido de Marx, siempre son liberadoras de algo. Pero ese algo no nos interesa, esa liberaci\u00f3n puede no ser buena seg\u00fan nuestros valores. En particular, no se avecina el cambio en que pensaba Marx.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n puede ser que esto sea una autoinmunizaci\u00f3n, y que falle el modelo. Pero Habermas lo admite.<\/p>\n<p>16. Cita a Hermann Kahn, \u00abToward the Year 2000\u00bb, en <i>Daedalus<\/i>, verano de 1967: entre las 50 primeras innovaciones que prev\u00e9 Kahn abundan las de intervenci\u00f3n en el comportamiento humano. Y Habermas comenta:<\/p>\n<p>\u00abNo digo que ese sue\u00f1o cibern\u00e9tico de una autoestabilizaci\u00f3n de las sociedades an\u00e1loga al instinto se est\u00e9 realizando, ni siquiera que sea realizable. Pero creo que lleva hasta el final, de un modo negativamente ut\u00f3pico, vagos supuestos b\u00e1sicos, de la consciencia tecnocr\u00e1tica, y de este modo caracteriza una l\u00ednea de desarrollo que se est\u00e1 perfilando bajo el suave dominio de la t\u00e9cnica y la ciencia como ideolog\u00eda\u00bb (97-98).<\/p>\n<p>Pero eso no es ciencia y t\u00e9cnica como ideolog\u00eda, sino como pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>El texto sigue:<\/p>\n<p>\u00abQueda ante todo claro en este punto que hay que distinguir entre <i>dos conceptos de racionalizaci\u00f3n<\/i>. En el plano de los subsistemas de acci\u00f3n racional orientada a fines el progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico ha impuesto ya la reorganizaci\u00f3n de instituciones sociales y \u00e1mbitos parciales, y la hace necesaria a escala a\u00fan mayor. Pero este proceso de despliegue de las fuerzas productivas no puede ser un potencial de liberaci\u00f3n m\u00e1s que si no sustituye la racionalizaci\u00f3n en otro plano.<i> La racionalizaci\u00f3n en el plano del marco institucional<\/i> no se puede consumar m\u00e1s que en el medio de la interacci\u00f3n ling\u00fc\u00edsticamente mediada misma, a saber, mediante una <i>deslimitaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n <\/i>[1]. La discusi\u00f3n p\u00fablica, sin trabas y libre de dominaci\u00f3n acerca de la adecuaci\u00f3n y la deseabilidad de los principios y las formas que orientan la acci\u00f3n a la luz de las retroacciones socioculturales de los progresivos subsistemas de acci\u00f3n racional orientada a fines, una comunicaci\u00f3n de este tipo en todos los planos de los procesos de formaci\u00f3n de voluntad pol\u00edtica, ellos mismos de nuevo pol\u00edticos,&#8230;\u00bb (98)<\/p>\n<p>(1) O sea, mediante democratizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estoy de acuerdo con el programa, que es una buena muestra del consenso casi universal en la izquierda relativamente no dogm\u00e1tica acerca de estas cuestiones, pero sigue sin satisfacerme la fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica y sus innovaciones. Primero supone te\u00f3ricamente independencia de los dos campos, el trabajo y la comunicaci\u00f3n, para luego proponer justamente la intervenci\u00f3n del segundo \u00e1mbito en el primero. Pero, por una parte, la comunicaci\u00f3n lib\u00e9rrima puede llevar igual a la cat\u00e1strofe, porque eso quiera la gente. Uno no se define por la forma democr\u00e1tica \u2013aunque la aprecie\u2013 sino por los fines. De lo que se trata es de saber si las fuerzas productivo-destructivas son indominables o no: y en ese sentido concreto hay que revisar a Marx. Se puede aceptar de \u00e9l que las fuerzas productivas est\u00e1n rompiendo las actuales relaciones de producci\u00f3n. No se puede estar de acuerdo con \u00e9l en que lo har\u00e1n de un modo determinado. Ah\u00ed est\u00e1 todo. Hay que intervenir sobre ellas, <i>si es posible<\/i> (Este \u00faltimo es el problema cient\u00edfico). Y es \u00fatil para esa pol\u00edtica distinguir mucho entre ciencia y t\u00e9cnica, con la consiguiente repercusi\u00f3n en la pol\u00edtica de la ciencia y t\u00e9cnica: con la dificultad, est\u00e1 claro, de su uni\u00f3n moderna. Por lo dem\u00e1s, tambi\u00e9n el concepto de racionalizaci\u00f3n es malo. Metaf\u00edsica de la raz\u00f3n. Es mucho mejor \u00abmodo de producci\u00f3n postcapitalista, socialista\u00bb. Ya Weber llamaba racionalizaci\u00f3n al paso al capitalismo.<\/p>\n<p>17. \u00abEl crecimiento de las fuerzas productivas no coincide con la intenci\u00f3n de la \u201cvida buena\u201d; a lo sumo puede servirle a \u00e9sta\u00bb (99).<\/p>\n<p>El texto sigue. El consenso.<\/p>\n<p>\u00abNi siquiera creo que que siga siendo adecuada para el capitalismo estatalmente regulado el esquema mental del potencial tecnol\u00f3gico excedente que no se agota dentro de un marco institucional mantenido represivamente (Marx habla de \u201cfuerzas productivas encadenadas\u201d). La mejor utilizaci\u00f3n de un potencial no realizado lleva al perfeccionamiento de un aparato econ\u00f3mico-industrial, pero hoy no lleva ya eo ipso a un cambio del marco institucional con consecuencias emancipatorias. La cuesti\u00f3n no consiste en que <i>agotemos<\/i> un potencial disponible o por desarrollar, sino en que elijamos aquel que podamos querer para fines de la pacificaci\u00f3n y satisfacci\u00f3n de la existencia.\u00bb (99)<\/p>\n<p>Consenso. Pero su desarrollo, como el de Gorz hoy a) no tiene en cuenta un cambio de t\u00e9cnicas, b) ni de clases sociales. Se trata s\u00f3lo de democratizar el marco institucional. Y ni se pregunta si eso es posible.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><b>11.7. Anotaciones de lectura sobre Hilary y Steven Rose, <\/b><i><b>Science and society<\/b><\/i><b>, Middlesex, England, Penguin Books, septiembre de 1971 (BFEEUB):<\/b><\/h3>\n<p>1. Empieza por una descripci\u00f3n de la variaci\u00f3n en la importancia de la ciencia y la tecnolog\u00eda, incluyendo la angustia actual, y, aludiendo a la \u00abbiological revolution\u00bb, escribe:<\/p>\n<p>\u00abPero \u201caprender a vivir\u201d implica una especie de aclimataci\u00f3n, el entorno sufre un cambio, y la sociedad tiene que adaptarse a \u00e9l. Aprender a vivir implica tambi\u00e9n cierta sensaci\u00f3n de tristeza. Efectivamente, el cambio acarreado por la ciencia y la tecnolog\u00eda es a la vez bien recibido y temido. Aunque puede ser un cambio beneficioso [\u2026], sin embargo, ya por el hecho de ser un cambio es desconcertante. El cambio altera nuestra sensaci\u00f3n del orden del universo, y la mayor\u00eda de nosotros siente al menos algo de tristeza, de nostalgia, con la desaparici\u00f3n de las cosas viejas. Hasta las tecnolog\u00edas viejas, odiadas en su juventud, resultan venerables y queridas a medida que asumen la respetabilidad de la edad. \u00bfDe qu\u00e9 otro modo explicar las pasiones suscitadas por las armas antiguas, los viejos ferrocarriles de vapor, los autom\u00f3viles viejos, o incluso ya, en los mercados de antig\u00fcedades, las viejas m\u00e1quinas de escribir\u2026?\u00bb (XIII).<\/p>\n<p>Yo creo que la afici\u00f3n a las viejas tecnolog\u00edas, que se da tanto entre apasionados de la t\u00e9cnica cuanto entre personas preocupadas, se explica por la impresi\u00f3n de inevitabilidad del cambio t\u00e9cnico: la atenci\u00f3n a las viejas t\u00e9cnicas tiene la funci\u00f3n de suministrar identidad y confianza: reducimos la nueva tecnolog\u00eda a la vieja y as\u00ed disminuimos el <i>shock<\/i> de extra\u00f1eza.<\/p>\n<p>Pero cabe una interpretaci\u00f3n m\u00e1s siniestra: la de que la vieja tecnolog\u00eda era un mal menor.<\/p>\n<p>2. El pen\u00faltimo punto de su construcci\u00f3n de los niveles de decisi\u00f3n en pol\u00edtica de la ciencia:<\/p>\n<p>1\u00ba. <i>Nivel inferior<\/i>: [\u2026] el investigador individual, con su problema de investigaci\u00f3n determinado, tiene que tratar un grupo de decisiones relacionadas. Son las de la estrategia de la investigaci\u00f3n [\u2026] (XV)<\/p>\n<p>2\u00ba. <i>Nivel medio<\/i>: [\u2026] el director de un conjunto de cient\u00edficos, o el jefe de un departamento de investigaci\u00f3n, tiene que asignar recursos a individuos, seleccionar o proponer temas en los que trabajar y rechazar [\u2026] (XVI)<\/p>\n<p>3\u00ba. <i>Primer nivel superior<\/i>: [\u2026] asignaci\u00f3n de recursos dentro de un determinado campo de investigaci\u00f3n, por ejemplo, la f\u00edsica (XVI)<\/p>\n<p>4\u00ba. <i>Segundo nivel superior<\/i>: [\u2026] c\u00f3mo asignar recursos entre campos. (XVI)<\/p>\n<p>5\u00ba. <i>Tercer nivel superior<\/i>: El tercer problema, el m\u00e1s alto de todos, es decidir cu\u00e1ndo dinero hab\u00eda que gastar en la ciencia en su conjunto en comparaci\u00f3n, por ejemplo, con la construcci\u00f3n de carreteras, hospitales o escuelas primarias, o en la defensa (XVI).<\/p>\n<p>\u2018Superior\u2019 quiere claramente decir pol\u00edtico, su tema.<\/p>\n<p>3. El \u00faltimo tema de la Introducci\u00f3n es el planteamiento social:<\/p>\n<p>\u00abLas pol\u00edticas cient\u00edficas de muchos pa\u00edses presentan amplias \u00e1reas de semejanza, porque los problemas que se plantean se consideran paralelos. Esencialmente, en la mayor\u00eda de las naciones industrializadas y en v\u00edas de industrializaci\u00f3n la ciencia y la tecnolog\u00eda se ven como una de las clases de crecimiento econ\u00f3mico. Pero hay alternativas en este economicismo, la m\u00e1s tajante de las cuales se ve en la China de Mao, y la validez de esas alternativos se considera en el cap\u00edtulo 8 y luego en el cap\u00edtulo 13.\u00bb (XVII).<\/p>\n<p>4. Hay por lo menos cinco usos corrientes l\u00edcitos de la palabra [ciencia]: (1) en el sentido de b\u00fasqueda de leyes naturales; (2) en el sentido de aplicaci\u00f3n de ciertas reglas de procedimiento en investigaci\u00f3n; (3) en el sentido de instituciones sociales dentro de las cuales se lleva a cabo la actividad; (4) en un sentido que abarca el campo entero de la investigaci\u00f3n y el desarrollo, o sea, no solo la ciencia, sino tambi\u00e9n la tecnolog\u00eda; (5) en un sentido que excluye el desarrollo tecnol\u00f3gico de la ciencia y abarca solo la ciencia pura realizada de modo t\u00edpico en ciertas formas institucionales, como la universidad o el instituto de investigaci\u00f3n b\u00e1sica (2).<\/p>\n<p>5. Dan cifras (procedentes de De Solla Price) sobre el aumento del n\u00famero de cient\u00edficos y de revistas cient\u00edficas, y, a prop\u00f3sito de las extrapolaciones habituales, escriben:<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] es importante observar que las consecuencias de esas observaciones matem\u00e1ticas han llevado a ciertas creencias \u2013dominantes, pero no necesariamente v\u00e1lidas\u2013 acerca de la inevitabilidad de la ciencia y de su relaci\u00f3n con la tecnolog\u00eda y el crecimiento econ\u00f3mico. En muchos aspectos [\u2026] esas creencias son resultado de las d\u00e9cadas de expansi\u00f3n cient\u00edfica continuada desde el final de la Segunda Guerra Mundial m\u00e1s que de cualquier realidad m\u00e1s atemporal.\u00bb (6\/7)<\/p>\n<p>El principio es acertado, pero la dataci\u00f3n no: esas creencias estaban ya vivas en 1880.<\/p>\n<p>6. \u00ab[\u2026] la b\u00fasqueda intelectual de conocimiento ten\u00eda, en parte al menos, una legitimaci\u00f3n religiosa. El Collegium de la <i>New Atlantis<\/i> de Bacon se establec\u00eda \u201cfor the finding out of the true nature of all things, whereby God might have the more glory in the workmanship of them\u201d [para el descubrimiento de la verdadera naturaleza de todas las cosas, por lo cual Dios podr\u00eda tener m\u00e1s gloria en la hechura de ellas], mientras que la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de conocimiento era de tono humanitario \u201c[\u2026] and for the comfort of men\u201d [y por el bienestar del ser humano]. Y, efectivamente, aunque probablemente se conoce sobre todo a Bacon por su aforismo \u2018knowledge is power\u2019 [conocimiento es poder], el hecho es que tambi\u00e9n observa el peligro del conocimiento, tanto el del conocimiento por el conocimiento cuanto el del conocimiento por el poder, e insiste en las ventajas del conocimiento por mor de la caridad, puesto que \u201cof charity there can be no excess\u201d [de la caridad no puede haber exceso].\u00bb (14)<\/p>\n<p>Aparte del interesante dato, que tengo que seguir y ampliar enseguida, el paso es importante para el tema de la religiosidad. La de la ciencia me podr\u00eda servir de mediaci\u00f3n si hago un para-Garaudy.<\/p>\n<p>Sustituir Gloria de Dios por contemplaci\u00f3n no dominadora.<\/p>\n<p>7. Bacon distingue entre experimenta luc\u00edfera y experimenta fruct\u00edfera. (14)<\/p>\n<p>8. \u2018Tecnolog\u00eda\u2019 es invenci\u00f3n alemana de por 1770. (16)<\/p>\n<p>9. Cuenta la decadencia de la Royal Society por desvinculaci\u00f3n con la t\u00e9cnica, y el renacimiento de la investigaci\u00f3n en el norte industrial. (17)<\/p>\n<p>10. Expone las dos contradictorias motivaciones de la Revoluci\u00f3n francesa respecto de la ciencia: odio al autoritarismo y a la destrucci\u00f3n del campesino y sometimiento del trabajador; esperanza ilustrada. Y cuenta:<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed, el primer estadio fue de destrucci\u00f3n: abolici\u00f3n de la Acad\u00e9mie, \u2018ocupaci\u00f3n\u2019 de instituciones como el Observatorio (el director fue expulsado por sus ayudantes, en estrecho paralelo con los acontecimientos de mayo de 1968 a los que nos referimos m\u00e1s adelante: <i>plus \u00e7a change<\/i>\u2026.) [\u2026].\u00bb (20)<\/p>\n<p>11. Magn\u00edfica explicaci\u00f3n no solo de la \u00abdecadencia\u00bb de la ciencia inglesa, sino tambi\u00e9n de sus objetivos educacionales, a base del Imperio y sus mercados protegidos (24). Como veremos, el <i>ethos <\/i>educacional ingl\u00e9s no se vio discutido hasta 1914. (24)<\/p>\n<p>12. Cuenta la r\u00e1pida evoluci\u00f3n conformista de la British Association for the Advancement of Science y de algunas fechas de la evoluci\u00f3n inglesa hacia la apreciaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>13. Cuenta la disputa sobre financiaci\u00f3n estatal, con Babbage y Playfair.<\/p>\n<p>14. El caso es una ilustraci\u00f3n de la \u00abmoda\u00bb pol\u00edtica cient\u00edfico-tecnol\u00f3gica inglesa. Los autores precisan luego que lo que llaman \u00abamateurismo\u00bb ingl\u00e9s no es fruto de una conducta brit\u00e1nica incorregible:<\/p>\n<p>\u00abM\u00e1s bien el amateurismo nace cr\u00edticamente de las escas\u00edsimas perspectivas de empleo que ten\u00eda un cient\u00edfico brit\u00e1nico entre 1870 y 1910 aproximadamente. En una \u00e9poca en la cual la investigaci\u00f3n cient\u00edfica se encontraba en un proceso de vigorosa aplicaci\u00f3n a la industria alemana y americana, la ciencia brit\u00e1nica segu\u00eda siendo desinteresadamente aristocr\u00e1tica. As\u00ed, por ejemplo, en un estudio de la industria alemana del tinte se muestra la funci\u00f3n decisiva desempe\u00f1ada por el estado al equipar el sistema educativo para suministrar la fuerza de trabajo requerida por la industria, de tal modo entre 1880 y 1950 el presupuesto de educaci\u00f3n alem\u00e1n era diez veces mayor que el brit\u00e1nico. De este modo, el esfuerzo conjunto de la industria y el estado aseguraron la profesionalizaci\u00f3n de la ciencia en Alemania en una \u00e9poca en la que Perkin mismo tem\u00eda tanto el da\u00f1o hecho a la ciencia pura por su escapada a la industria que se volvi\u00f3 a la torre de marfil acad\u00e9mica a la temprana edad de treinta y tres a\u00f1os**. De este modo la historia de la industria de la anilina* suministra un contraste cl\u00e1sico entre caballeros y jugadores, m\u00e1s tajante incluso que los anteriores cat\u00e1logos de agravios de Babbage y sus partidarios.<\/p>\n<p>* Aunque este [el de la anilina] es quiz\u00e1s el ejemplo mejor conocido, hay otros, como la afortunada explotaci\u00f3n por Andrew Carnegie en los USA de investigaci\u00f3n sobre la producci\u00f3n de acero realizada en Breta\u00f1a por Bessemer y otros. (29, n).<\/p>\n<p>** Es interesante observar que el mismo Faraday abandon\u00f3 sus trabajos de asesor\u00eda para volver a la investigaci\u00f3n, aunque hab\u00eda industriales que le ped\u00edan consejo. Dennia S, al llamarnos la atenci\u00f3n sobre esto, observ\u00f3 que \u201ctodav\u00eda hace 20 a\u00f1os nos presentaban como emplear esta acci\u00f3n de Faraday\u201d.\u00bb (29, n).<\/p>\n<p>Perkin y Faraday no se movieron por lo mismo que, hoy, Watson. Pero hay cosas en com\u00fan. Por otra parte, tambi\u00e9n los tienen con Bacon. A primera vista, hay una diferencia important\u00edsima: Bacon, Perkin y Faraday se apartaban de la investigaci\u00f3n aplicada <i>solo<\/i> aplicada. Hoy es tambi\u00e9n la te\u00f3rica. El ejemplo es la anilina \u2013y esta es otra complicaci\u00f3n\u2013 llega a [ilegible]. Construir una pol\u00edtica de la ciencia ah\u00ed es dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Los autores est\u00e1n concibiendo lo que, hasta aqu\u00ed, presentan como fallo hist\u00f3rico como un defecto de <i>development<\/i> y comercializaci\u00f3n. Una pol\u00edtica tolerable deber\u00eda hacer solo <i>development <\/i>para la salvaci\u00f3n, por as\u00ed decirlo.<\/p>\n<p>15. Luego explica la rigidez <i>universitaria<\/i> de la investigaci\u00f3n alemana (y francesa: o sea, continental) y fundamenta como correcci\u00f3n de la misma el nacimiento de los institutos (Institut Pasteur, Kaiser Wilhelm Gesellschaft). Seg\u00fan esto, los institutos est\u00e1n para lo interdisciplinar o, por lo menos, inter-c\u00e1tedra.<\/p>\n<p>16. La conclusi\u00f3n del cap\u00edtulo es esta:<\/p>\n<p>\u00abY as\u00ed 1914, a\u00fan m\u00e1s contundentemente que las exposiciones de los a\u00f1os 1860, 1870 y 1880, revel\u00f3 las limitaciones de una pol\u00edtica de la ciencia basadas en el <i>laissez-faire.<\/i>\u00bb (36)<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n es casi tautol\u00f3gica si se tiene en cuenta que lo que se ha estudiado es el \u00abretraso\u00bb de la Gran Breta\u00f1a respecto de sus \u00abcompetidores\u00bb continentales en la lucha para desarrollar instituciones cient\u00edficas adecuadas para sostenerla en una econom\u00eda internacional competitiva (36).<\/p>\n<p>Mi posici\u00f3n en la conferencia ha de mostrarse probablemente as\u00ed: a) La historia muestra que el n\u00facleo \u00abplat\u00f3nico\u00bb de la ciencia ni se crea ni se puede prohibir eficazmente (contra Kuhn). b) El riesgo es \u00abuna econom\u00eda internacional competitiva\u00bb. c) Pero esa econom\u00eda es un modo de producci\u00f3n: c\u2019) por falta de autoconsciencia; c\u2019\u2019) por presi\u00f3n externa: c\u2019\u2019<sub>1<\/sub>) militar (bomba), c\u2019\u2019<sub>2<\/sub>) cultural (autonom\u00eda). d) luego: gran dimensi\u00f3n del cambio, en una sociedad no competitiva.<\/p>\n<p>17. La guerra de los qu\u00edmicos es la de 1914-1918. El ep\u00edgrafe cuenta fundamentalmente la fundaci\u00f3n del Department of Scientific and Industrial Research en el marco del Pring Council.<\/p>\n<p>18. Cita a Haldane 1916, quiz\u00e1 primera teorizaci\u00f3n (positiva) del \u00abcomplejo militar-industrial\u00bb:<\/p>\n<p>\u00abla necesidad de un control central de nuestra maquinaria de guerra ha sido cosa obvia desde hace siglos, pero la esencial unidad del conocimiento que sostiene tanto el esfuerzo militar cuanto el industrial no ha sido entendida por todos hasta que la presente guerra la ha revelado en tantos sentidos que la ha hecho asimilar por todo el mundo.\u00bb(38)<\/p>\n<p>Lord Haldane fue Secretary of State for War y luego Lord Chancellor del gobierno liberal. Dimiti\u00f3 en 1915 por el fracaso inicial ingl\u00e9s en Francia.<\/p>\n<p>19. Da una interesant\u00edsima cita de Arthur Marwick, <i>The Deluge, <\/i>Penguin Books, 1967.<\/p>\n<p>20. Cuenta la fundaci\u00f3n de Cooperative Research Association apoyadas por el estado con ese mill\u00f3n. Y que suscitaron poco entusiasmo entre las empresas beneficiarias.<\/p>\n<p>Se comprende: puesto que eso eliminar\u00eda plusval\u00eda relativa, solo podr\u00eda interesar si se produc\u00eda fusi\u00f3n monopolista.<\/p>\n<p>21. El escaso \u00e9xito de las asociaciones son para los autores una condena impl\u00edcita de toda la estructura de la industria brit\u00e1nica, \u00abque es al mismo tiempo fragmentada competitivamente y monopol\u00edstica no-competitivamente [\u2026]\u00bb (42).<\/p>\n<p>22. \u00ab[\u2026] el paso cr\u00edtico hacia adelante se produjo en 1914, cuando el National Insurance Act permiti\u00f3 que se reservara dinero para la investigaci\u00f3n sobre la base de \u2018one penny per insured person in the United Kingdom payable to Parliament [un centavo [de libra] por persona asegurada en el Reino Unido pagadero al Parlamento]\u00bb, al principio como parte de la secci\u00f3n que se refiere a los beneficios de los sanatorios y, por lo tanto, para usar solo en la investigaci\u00f3n contra la tuberculosis. Hay que observar que este es sin duda el intento m\u00e1s temprano de establecer un m\u00ednimo de la cuota de gasto adecuada para cualquier investigaci\u00f3n: esto es, hab\u00eda de estar relacionada con la poblaci\u00f3n asegurable y, por lo tanto, que en alg\u00fan sentido, con la necesidad de investigaci\u00f3n. Este concepto representa un desarrollo de considerable importancia que, aunque se ha perdido en los a\u00f1os subsiguientes, ha vuelto a cobrar inter\u00e9s recientemente al empezarse a buscar criterios para basar las decisiones de pol\u00edtica de la investigaci\u00f3n.\u00bb (47)<\/p>\n<p>El penny [penique] por asegurado da un buen ejemplo de equilibrio descentralizaci\u00f3n-centralizaci\u00f3n: la ley que lo permite es central-estatal. El criterio y la aplicaci\u00f3n son \u00abperif\u00e9ricos\u00bb. Luego se abandon\u00f3 eso, y en 1970 la financiaci\u00f3n del M. R.C. equivale a 5 s [chelines] por c\u00e1pita brit\u00e1nica.<\/p>\n<p align=\"right\">VOLVER AL INDICE<\/p>\n<h3><a name=\"118\"><\/a> <b>11.8. La medicina entre el arte y la ciencia<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En 1963, el autor dict\u00f3 una conferencia con el t\u00edtulo \u00abLa medicina entre el arte y la ciencia\u00bb en la Facultad de Medicina del Hospital Cl\u00ednic de Barcelona. No existen transcripciones, tampoco fue grabada. Se presenta aqu\u00ed el guion de su intervenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El entonces miembro del Comit\u00e9 Central del PSUC fue detenido por la brigada pol\u00edtica-social el 2 de mayo de ese mismo a\u00f1o, en la manifestaci\u00f3n que se convoc\u00f3 en Barcelona en protesta del asesinato de Juli\u00e1n Grimau el 20 de abril. En verano, el r\u00e9gimen franquista ejecut\u00f3 a garrote vil a los anarquistas Francisco Granado Gata y Joaqu\u00edn Delgado Mart\u00ednez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En una conversaci\u00f3n de finales de 1999 (<i>El Viejo Topo<\/i> 2000; 140: 31-43), Xavier Folch (1938-2021) comentaba: P: \u00bfY de esas conferencias recuerda alguna en especial? Creo que usted ha hablado alguna vez de una que imparti\u00f3 sobre Galileo [En torno a una medici\u00f3n de Galileo]. XF: Esa es buen\u00edsima. Otra que recuerdo muy bien fue sobre Medicina. El t\u00edtulo era: \u00abLa medicina entre el arte y la ciencia\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><b>I. Introducci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>1. En el estado actual de la ciencia hay que justificar el que uno se meta en lo que no es su especialidad.<\/p>\n<p>2. Los fil\u00f3sofos mismos exigen hoy esa justificaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Ortega y Einstein.<\/p>\n<p>3. Aunque ellos sean, por tradici\u00f3n y definici\u00f3n, los que se meten en todo.<\/p>\n<p>4. Porque es verdad que todo es filosof\u00eda, que filosof\u00eda no es una rama.<\/p>\n<p>5. Pero la necesidad de justificaci\u00f3n sigue, porque, si no una rama, s\u00ed que es un nivel de cualquier actividad intelectual del hombre.<\/p>\n<p>6. Por tanto: hay que justificar que cualquier tema especializado ha alcanzado ese nivel. Si no, es apri\u00f3rica inclusi\u00f3n del fil\u00f3sofo.<\/p>\n<p>7. Queda colgando: que el nivel se alcanza del mejor modo desde cada compartimento, la filosof\u00eda no tiene compartimento.<\/p>\n<p>8. Pero que nuestro tema alcanza el nivel, se ver\u00e1.<\/p>\n<p><b>II. El problema y su origen<\/b><\/p>\n<p>1. Posici\u00f3n del problema.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Que la medicina es \u00abarte\u00bb es antigua manera de hablar, hoy viva.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Pero \u00abarte\u00bb es hoy ambiguo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">a) arte \u2192 genialidad \u2192 intuici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">b) arte \u2192 t\u00e9cnica \u2192 deficiencia de teor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. La misma colecci\u00f3n hipocr\u00e1tica no trae la palabra \u1f10\u03c0\u03b9\u03c3\u03c4\u03ae\u03bc\u03b7 [episteme] m\u00e1s que una sola vez, en los \u00ablugares del hombre\u00bb, y no para designar la ciencia m\u00e9dica. Por lo menos, dice \u03c4\u03ad\u03c7\u03bd\u03b7 [t\u00e9chne]. Pero nadie ha visto la medicina hipocr\u00e1tica en la l\u00ednea de una medicina anticient\u00edfica, antirracional, a pesar de su empirista oposici\u00f3n a la teor\u00eda (Emp\u00e9docles, etc).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.4. Ese mismo cariz tiene hoy a primera vista el t\u00f3pico tal como est\u00e1 alimentado en la pr\u00e1ctica actual por la consciencia que el m\u00e9dico tiene de trabajar emp\u00edricamente.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.5. Pero obs\u00e9rvese que el problema no va por ah\u00ed: si se hablara solo de empirismo, de ausencia de teor\u00eda, no habr\u00eda contraposici\u00f3n de conceptos entre medicina cient\u00edfica y no cient\u00edfica. Un m\u00e9dico puede ser personalmente de car\u00e1cter empirista, y otro de tendencia teorizadora. Entre ellos puede haber choques. Pero no los hay entre empirismo y esfuerzo cient\u00edfico, experiencia y raz\u00f3n. Al contrario: el empirismo es elemento necesario y esencial del esp\u00edritu racional, cient\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.6. El problema va m\u00e1s bien por el otro lado: de la limitaci\u00f3n del empirismo, m\u00e1s el \u00e9xito individual del m\u00e9dico, se infiere la presencia de cierta <i>intuici\u00f3n<\/i>: va pues el problema por el lado de arte-genio-intuici\u00f3n.<\/p>\n<p>2. La tradici\u00f3n de la medicina anticient\u00edfica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Precisamente por lo visto, la tradici\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abarte\u00bb \u2013\u03c4\u03ad\u03c7\u03bd\u03b7, ars\u2013 no tiene nada que ver con el problema vivo. El \u00abarte m\u00e9dico\u00bb de la tradici\u00f3n no es la tradici\u00f3n de la moderna medicina anticient\u00edfica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. No lo es la tradici\u00f3n antigua, que racionaliza, por el contrario, el arte: \u03c4\u03ad\u03c7\u03bd\u03b7 es modesta operaci\u00f3n racional, sin genio. Lo que pasa es que \u1f10\u03c0\u03b9\u03c3\u03c4\u03ae\u03bc\u03b7 es solo la absoluta (Plat\u00f3n, Arist\u00f3teles) \u2013y no es la ciencia en nuestro sentido. M\u00e1s se parece a la nuestra la \u03c4\u03ad\u03c7\u03bd\u03b7.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. No lo es la tradici\u00f3n escol\u00e1stica presidida por esa misma noci\u00f3n de scientia, y en la que son artes incluso la geometr\u00eda o la astronom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.4. La tradici\u00f3n de la medicina anticient\u00edfica es m\u00e1s bien la medicina esot\u00e9rica, desde la magia hasta los corrientes vitalistas actuales. Esta ha sido siempre la oposici\u00f3n a la ciencia en medicina.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.5. Pero no se trata de una vuelta a los or\u00edgenes:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.5.1. Ni en Egipto ni en Mesopotamia va antes la medicina an\u00edmico-m\u00e1gica que la cient\u00edfico-natural. En Grecia va considerablemente despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.5.2. En la Edad Moderna, la introducci\u00f3n de la f\u00edsica y la qu\u00edmica es anterior al primer vitalismo: quimiatr\u00eda, iatroqu\u00edmica, iatromatem\u00e1tica e iatromec\u00e1nica son del s. XVII. El animismo como sistema m\u00e9dico (Stahl, 1630-1734) es s. XVIII; el vitalismo (Paul Joseph Barthez, 1734-1806), con toda la escuela de Montpellier, es incluso de segunda mitad del s. XVIII y primera del XIX.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.5.3. Cierto que est\u00e1 el ocultismo en el Renacimiento (Paracelso, Fray Luis de Granada y la Luna), pero es tradici\u00f3n tard\u00eda alejandrina.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.6. As\u00ed descubrimos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.6.1. La crisis actual es no novedad frente al \u00absuperado\u00bb cientificismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.6.2. Tradici\u00f3n vieja.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.6.3. Pugna antigua.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.6.3.1. Pero no la tradici\u00f3n recia.<\/p>\n<p><b>III. La crisis.<\/b><\/p>\n<p><b>1. Introducci\u00f3n<\/b>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. En los choques de conceptos es vieja experiencia hist\u00f3rico-filos\u00f3fica, de historia de las ideas, que cuando se presentan esos rasgos de confusi\u00f3n sobre los antecedentes y entusiasmo de \u00absuperaci\u00f3n\u00bb hay gato ideol\u00f3gico encerrado, est\u00e1 en juego mucho m\u00e1s que los conceptos sistem\u00e1ticos internos de una especialidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. El apasionamiento propio de las batallas ideol\u00f3gicas se percibe hoy en la discusi\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.1. Furiosamente en la lluvia de obras de divulgaci\u00f3n de la medicina psicosom\u00e1tica, existencial, etc., principalmente en Alemania<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.2. Pero incluso en grandes: Ivres.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abPi\u00e9nsese por ejemplo en los gigantescos esfuerzos realizados desde hace decenios en todo el mundo cient\u00edfico para descubrir las lesiones que desencadenan el c\u00e1ncer. El resultado de esos esfuerzos es escaso. Se han hallado unos pocos factores externos, que de ning\u00fan modo bastan para aclarar la etiolog\u00eda del c\u00e1ncer. \u00bfNo justifica esto la conclusi\u00f3n de que no existen en absoluto tales lesiones externas? Lo mismo vale de muchas otras enfermedades de las llamadas org\u00e1nicas\u00bb (<i>Der Mensch und seine Krankheit. Grundlagen einer anthropologischen Medizin <\/i>[El hombre y su enfermedad. Fundamentos de una medicina antropol\u00f3gica], 1956, p. 138).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. Llegados a este extremo, Ortega y la mala fe.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.3.1. Puede en efecto decirse que la posici\u00f3n de Ivres es precipitaci\u00f3n del enterrador interesado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.3.2. Y la pugna misma lo es entre <i>la cultura<\/i> de la ciencia moderna, con sus perspectivas (distinci\u00f3n a\u00fan mayor de viejos conceptos) y el deseo de dar una marcha \u00abadelante\u00bb que lo es atr\u00e1s (as\u00ed habr\u00eda explicado \u2013y explicaba\u2013 el c\u00e1ncer Stahl): REACCI\u00d3N.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">1.3.2.1. Ivres lo justifica, en su lucha contra los seguros sociales:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">\u00abDar en este mundo al hombre libertad respecto de la miseria y el sufrimiento es una empresa desesperada y su \u00e9xito significar\u00eda la conculcaci\u00f3n de una ley natural\u00bb (Op. cit, p. 165).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.4. Pero cuidado, que puede haber un farise\u00edsmo del optimismo cultural.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.4.1.Para evitarlo, hay que ver la cuesti\u00f3n m\u00e1s de cerca<\/p>\n<p>2. An\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Por de pronto, en el panorama de la medicina anticient\u00edfica-natural hay, adem\u00e1s de una total recusaci\u00f3n de la ciencia natural vista en Ivres, un intento de suma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Karl Kuno Thure Freiherr von Uexk\u00fcll: \u00ab[&#8230;] La dificultad en que nos encontramos no se debe a que las ideas que tenemos sobre los procesos qu\u00edmicos o f\u00edsicos del cuerpo humano sean falsos, sino a que se hacen tales en cuanto que los absolutizamos o convertimos en punto de partida para la explicaci\u00f3n del todo. De lo que se trata, pues, es de encontrar un nuevo \u2018valor posicional\u2019 de lo f\u00edsico y lo qu\u00edmico en una imagen de la realidad viva y m\u00e1s amplia\u00bb (<i>El hombre y la naturaleza<\/i>, 1961, pp. 87\/88).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ludwig Binswanger: \u00abEs la vieja contraposici\u00f3n Goethe-Newton, que hoy, lejos de inquietarnos, se ha transformado, sobre la base de una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda, en la esencia de la experiencia, del o-lo-uno-o-lo-otro que era en un tanto-lo-uno-como-lo-otro\u00bb (<i>Vortr\u00e4ge<\/i> [Conferencias], p. 191).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Antes de discutir eso, vale la pena ver lo que se busca en esa actitud:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Valorar m\u00e9dicamente lo an\u00edmico (Ivres).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. Aspiraci\u00f3n a captar esencias m\u00e9dicas: para Binswanger, p. e., el conocimiento cient\u00edfico-natural es solo utilitario: \u00ab\u2026pero no conocemos la esencia psicol\u00f3gico-fenomenol\u00f3gica del autismo\u00bb (op. cit., p. 39).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.3. Aspiraci\u00f3n a captar lo individual pues la ciencia es abstracta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Th. von Uexk\u00fcll: \u00ab(&#8230;) se exige pr\u00e1cticamente que cada enfermedad de un individuo sea considerada algo incomparable, \u00fanico y que no puede repetirse. En este terreno debe tener sus ra\u00edces, o algunas de ellas, la tendencia a la casu\u00edstica, tan difundida en la medicina psico-som\u00e1tica\u00bb (<i>Op. cit<\/i>., p. 79).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Ferdinand Sauerbruch-Hans Wenke: \u00abUna interpretaci\u00f3n [del dolor] es aut\u00e9ntica cuando muestra la experiencia dolorosa en \u00edntima y estrecha relaci\u00f3n con las caracter\u00edsticas heredadas y adquiridas y con todo el cumplimiento vital de la personalidad\u00bb (<i>Wesen und Bedeutung des Schmerzes<\/i> [Naturaleza y significado del dolor], 3\u00aa ed 1961, p. 182).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.4. Pero todo eso culmina \u2013en los casos caracter\u00edsticos\u2013 en la postulaci\u00f3n de una forma de conocer que no sea la cient\u00edfico-natural, por abstracciones.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.4.1. En el vitalismo biol\u00f3gico: Kurt Goldstein, <i>Der Aufbau des Organismus<\/i> [La estructura del organismo], 1934, p. 242:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">\u00abConocimiento biol\u00f3gico es el acto creador continuado y permanente por el cual la idea del organismo se nos hace progresivamente vivencia; es una especie de intuici\u00f3n en el sentido de Goethe, la cual descansa siempre en un suelo de hechos emp\u00edricos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.4.2. En la medicina no anal\u00edtica: Viktor von Weizs\u00e4cker, el ideal del conocimiento que hay detr\u00e1s de las ideas de unidad de percepci\u00f3n y movimiento.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.4.3. En la medicina existencial. Binswanger, op. cit.:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">\u00abPero hay hombres que saben que adem\u00e1s de la percepci\u00f3n sensible hay otra especie de conocimiento inmediato, directo, o experiencia de algo, y adem\u00e1s de la descomposici\u00f3n conceptual en elementos individuales otro apresar espiritual m\u00e1s originario y m\u00e1s total. Entre estos hombres se cuentan por ejemplo los aut\u00e9nticos artistas. Flaubert, p. e., conoce ese acto de experiencia espiritual cuando\u2026 explica: <i>A force de regarder un caillon, un animal, un tableau, je me suis sente y entrer <\/i>[A fuerza de mirar una piedra, un animal, un cuadro, sent\u00ed que entraba en \u00e9l]&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>3. Discusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. De ese cuadro hay que eliminar la aspiraci\u00f3n a captar \u00abesencias\u00bb m\u00e9dicas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.1. Binswanger va a la caza de ellas. Hemos visto lo del autismo. Adem\u00e1s, despu\u00e9s de la cita de Flaubert, dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abCuando el genial pintor Franz Marc pinta caballos azules, representa con ello una propiedad del caballo que no puede encontrarse en la naturaleza, que no puede percibirse nunca&#8230; Marc no ha pintado caballos individuales, tal como corren ante los sentidos por la naturaleza, sino&#8230; la <i>esencia<\/i> de lo caballuno&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">3.1.1.1. Discusi\u00f3n: no la esencia del caballo. Ha pintado <i>esencialmente<\/i> algo individual: una vivencia suya.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.2. Apoyo: el mismo Binswanger definiendo la funci\u00f3n de ese conocimiento intuitivo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00ab&#8230; en vez de partir en busca de especies y g\u00e9neros de funciones psicopatol\u00f3gicas, dirigirse hacia la esencia de la persona enferma&#8230;\u00bb (op. cit., 38).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">3.1.2.1. Siguiendo a Jaspers. \u00ab&#8230;la comprensi\u00f3n intuitiva de la unidad de la personalidad&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.3. O bien, tambi\u00e9n Binswanger:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abAll\u00ed hace falta el experimento cient\u00edfico-natural, aqu\u00ed la investigaci\u00f3n de la serie f\u00e1ctica de los contenidos vivenciales de la persona individual, la cual se desarrolla hist\u00f3ricamente de tal manera determinada y no de otra\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.4. Pero lo decisivo es que en su verdadera labor de m\u00e9dico, en su concepto de la psicosis hist\u00e9rica, lo que realmente le hace ser anti-cient\u00edfico-natural es la b\u00fasqueda del individuo, no de \u00abesencias\u00bb ideales: la psicosis hist\u00e9rica se diferencia de la reacci\u00f3n psic\u00f3gena en que la primera se articula en base a la historia vital del individuo, y la segunda se explica por perturbaciones funcionales an\u00edmicas y som\u00e1ticas del organismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Vemos pues que a la hora de la verdad-concreci\u00f3n, no hay tal intuici\u00f3n directa de esencias \u2013como no podr\u00eda menos de ser. No hay m\u00e1s que una intuici\u00f3n \u2013no psicol\u00f3gicamente\u2013: la sensible emp\u00edrica. \u00abEsencia\u00bb es abstracto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.3. As\u00ed quedan reducidas las exigencias a: 1) Alma. 2) Individualidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esta \u00faltima recoge la cuesti\u00f3n del conocimiento intuitivo.<\/p>\n<p>4. Apreciaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Estas dos exigencias est\u00e1n en cambio hist\u00f3ricamente justificadas: son la protesta contra un desconocimiento del individuo<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.1.1. Por escisi\u00f3n: Descartes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.1.1.1. Ra\u00edz ideol\u00f3gica: conservar en el momento matriz del materialismo moderno.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.1.2. Por tradici\u00f3n arcaica: teor\u00eda tradicional de la ciencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.1.2.1. Ra\u00edz ideol\u00f3gica: idealismo antiguo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. En el fondo de la medicina anti-cient\u00edfico-natural (anticient\u00edfica) hay pues la aspiraci\u00f3n a la totalidad y concreci\u00f3n del individuo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.1. El dualismo mecanicista hizo crisis:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.2.1.1. El d\u00e9bil concepto de enfermedad funcional.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.2.1.2. Freud: provocaci\u00f3n ps\u00edquica de la enfermedad funcional.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.2.1.3. y como ella a su vez puede provocar la org\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.2. De aqu\u00ed como m\u00e1ximamente representativo, Weizs\u00e4cker y el c\u00edrculo estructural.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.3. Pero cr\u00edtica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.3.1. A\u00fan m\u00e1s: mundo: Th. v. Uexk\u00fcll (op. cit. 92):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abLo que hace falta es pues una categor\u00eda ideal o representativa que comprenda no solo la unidad de cuerpo y alma, sino tambi\u00e9n la unidad de cuerpo y mundo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.3.1.1. Y a\u00fan m\u00e1s: mundo <i>social.<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.3.2. Pero abstracci\u00f3n: no hay intuici\u00f3n directa de todos individuales, como no sea haciendo los caballos azules. Y esta cr\u00edtica vale tambi\u00e9n del vitalismo.<\/p>\n<p><b>IV. El conocimiento del individuo.<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1 Sin ilusiones, esa es la situaci\u00f3n: la justificada aspiraci\u00f3n se hunde por desembocar en m\u00e1gica ret\u00f3rica, en afirmaci\u00f3n de un modo de conocer que no existe.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.1. Con la concomitancia ideol\u00f3gica: Jaspers, Ivres.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. \u00bfHay pues que renunciar?<\/p>\n<p>2. Cr\u00edtica de la tradici\u00f3n sobre el conocimiento del individuo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Positivo: todo conocimiento es por abstracci\u00f3n. Ya la operaci\u00f3n de los sentidos (Condillac). Pero, adem\u00e1s, mientras no hay abstracci\u00f3n \u00abconsciente\u00bb hay confusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.1. Por eso ellos tambi\u00e9n la hacen solo que arbitraria. Binswanger y la esencia del autismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Pero: \u00bfno se puede uno acercar al individuo en la abstracci\u00f3n, con los conceptos racionales apoyados en la \u00fanica intuici\u00f3n que existe, la sensible?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. La afirmaci\u00f3n tradicional es fuerte. Discutir: <i>Scientia non est de particularibus\u2013<\/i>\u00a0pero solo, salvo Plat\u00f3n y se aplica a <i>particularibus<\/i>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. Origen ideol\u00f3gico de la doctrina (repetici\u00f3n).<\/p>\n<p>3. El conocimiento dial\u00e9ctico del individuo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. La labor del artista: el \u00abse sentir y entrer\u00bb es fruto de un intenso jugar todos los elementos perceptivos (abstractos y emp\u00edricos) unos contra y con otros. Pues el artista no tiene facultades nuevas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Hacer lo mismo con motivos, elementos, preceptos, conceptos abstracto-emp\u00edricos,<i> criticables<\/i> es lo propio del cient\u00edfico y del fil\u00f3sofo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.3. As\u00ed justificar\u00edamos nosotros lo de \u00abarte\u00bb, por la especial vigencia de este para el m\u00e9dico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.4. Y ese conocimiento se llamar\u00e1 dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.4.1. Las cosas individuales no son est\u00e1tica suma ni de momentos l\u00f3gicos, ni de tiempos: ej.: la enfermedad funcional.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.4.2. Lo mismo tiene que ser su conocimiento.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.5. Precisamente por esa naturaleza del pensamiento dial\u00e9ctico, lo general es para \u00e9l <i>siempre<\/i> abstracto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.5.1. Y su ideal es el conocimiento del individuo, lo \u00fanico real.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.5.2. Pero el movimiento que es el pensar dial\u00e9ctico lo es solo con elementos y momentos racionales. Porque no hay leg\u00edtimo conocimiento, que no sea racional-emp\u00edrico, y, con toda sus limitaciones, la ciencia ha conseguido verdad, mientras que los anticient\u00edficos consiguen falsedad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.6. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 obst\u00e1culos hay?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.6.1. Los ideol\u00f3gicos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.6.2. Los dimanantes de la cultura como poso, como fabricaci\u00f3n de cerebros, que esconde el individuo a s\u00ed mismo. El obst\u00e1culo enorme es el estadio de autoenga\u00f1o del individuo (\u00a1psiquiatras!) que hay que eliminar. Y como esto no es solo un asunto de discusi\u00f3n cient\u00edfica, sino de entera vida humana, de sociedad, aqu\u00ed entramos en materia \u1f04\u03bb\u03bb\u03b7\u03c2 \u03c0\u03c1\u03b1\u03b3\u03bc\u03b1\u03c4\u03b5\u03af\u03b1\u03c2, de la disciplina de la historia humana.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"200\"><\/a> <b>11.9. Marginalia<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Nota del autor fechada el 14 de mayo de 1969:<\/span><\/p>\n<p>En la segunda edici\u00f3n corregida del primer volumen de la <i>Histoire g\u00e9n\u00e9rale des sciences <\/i>de PUF hay una formulaci\u00f3n de mucho inter\u00e9s para la cuesti\u00f3n de la creencia racional. El nuevo texto (P.-H. Michel et P. J. Itard) est\u00e1 rectificando, en realidad, la noci\u00f3n poco formal de matem\u00e1tica que ten\u00eda la primera edici\u00f3n de la ciencia griega. All\u00ed se dec\u00eda, o se insinuaba, que el car\u00e1cter demostrativo de la matem\u00e1tica griega fue fruto (no esencial a la matem\u00e1tica) de la voluntad de persuadir. La nueva edici\u00f3n dice aqu\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abPero, en este caso, hay algo m\u00e1s. No se trata s\u00f3lo de persuadir, pues es posible arg\u00fcir lo falso contra lo verdadero \u2013reproche que, en efecto, se dirig\u00eda a los sofistas\u2013, sino que hay que probar, convencer, obligar incluso, empezando por obligarse a s\u00ed mismo. La primera demostraci\u00f3n verdaderamente matem\u00e1tica inventada por los pitag\u00f3ricos ha sido la demostraci\u00f3n de la inconmensurabilidad del lado y la diagonal por reducci\u00f3n al absurdo. El matem\u00e1tico tiene que aceptar en este caso lo que no puede concebir. \u201cCreo, porque si no creyera, admitir\u00eda el absurdo\u201d.\u00bb (p. 263) [Sacrist\u00e1n cita por la edici\u00f3n francesa: p. 241, por \u00e9l mismo traducida al castellano (Editorial Destino, 1971).<\/p>\n<p>La graciosa alusi\u00f3n a Tertuliano [p. 452 de la edici\u00f3n castellana] acepta de salida el reproche de que todo es creencia, pero disocia creencia de religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Interesantes cuestiones suscitadas:<\/p>\n<p>a) Valor de la reducci\u00f3n al absurdo. Historizarla y relativizarla, pero mantener.<\/p>\n<p>b) \u00abDefensivismo\u00bb del racionalismo \u2192 liberalismo.<\/p>\n<p>c) Combinar con moral resuelta.<\/p>\n<p><b>Anotaci\u00f3n (3\/V\/1974)<\/b><\/p>\n<p>El estudio sobre el concepto de estructura podr\u00eda ser un librillo incluso, aunque no grande. Puede empezar por la cita de Lacombe sobre la impotencia y la fecundidad de la filosof\u00eda de la ciencia. Podr\u00eda seguir con registro de sentidos diferentes \u2013empezando por el primer gran contraste: uso material-concreto, uso material-abstracto, uso te\u00f3rico-concreto, uso te\u00f3rico-abstract\u2013-, y con la justificaci\u00f3n de todos ellos.<\/p>\n<p>Si el librito se titulara \u00abSobre el concepto de estructura en la comprensi\u00f3n de la sociedad\u00bb, de ah\u00ed se podr\u00eda pasar a la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 sentido, o qu\u00e9 sentidos, de \u2018estructura\u2019 son los interesantes para la comprensi\u00f3n de la sociedad [Nota manuscrita a\u00f1adida: No: \u00abusados en las ciencias sociales\u00bb].<\/p>\n<p>Esto ser\u00eda lo m\u00e1s razonable, porque en la primera parte podr\u00eda repasar nociones de otras ciencias, incluidas las sociales.<\/p>\n<p>Entre las lecturas y repasos he de poner, adem\u00e1s de la poulantzarer\u00eda \u2013que quiz\u00e1s no merezca m\u00e1s que una nota\u2013, lo de Sampedro por cortes\u00eda. Este es todo el verano, pero podr\u00eda ser algo para el cursillo del Colegio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de textos<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":19047,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,8],"tags":[2198],"class_list":["post-19045","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-filosofia","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19045","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19045"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19045\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19048,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19045\/revisions\/19048"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19047"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19045"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19045"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19045"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}